fbpx "Nunca menos que la igualdad" | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Géneros //// 02.06.2017
"Nunca menos que la igualdad"

Entrevista a Vanesa Cufré, integrante de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), perteneciente a la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans (FALGBT) y de la Red Latinoamérica y el Caribe de Personas Trans.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Cómo se conforma la organización y que alcance tiene?
 
Vanesa Cufré: La organización se fundó en 1993 concretamente por la auto convocatoria que dieron un montón de compañeras trans acá en Buenos Aires contra la violencia policial, el abuso por parte de las fuerzas de seguridad que a través de los delitos contravecionales de faltas y los códigos que existían y que existen donde se criminalizaba la prostitución, a las compañeras trans por portar una ropa que no se condecía con su sexo. 

La organización se concentra cuando se estaban juntando estas compañeras para asistir a un cumpleaños y parte de las invitadas brillaron por su ausencia porque en el camino habían sido detenidas. La fiesta terminó con un montón de chicas trans organizadas frente a la comisaría. Cuando la policía vio eso hizo alusión a un chiste y preguntó: ¿Y ustedes qué son? ¿La asociación de travestis argentinas? y entonces el chiste terminó convirtiéndose en lo que hoy es ATTTA. 

Resultó como Asociación porque allá por el año 2002/2003 pudo conseguir su personalidad jurídica y ya conformarse completamente como una organización que tiene representatividad en todas las provincias de Argentina donde nuestras compañeras tienen una gran incidencia política en su territorio y muchas son funcionarias, trabajando para los gobiernos provinciales. ATTTA le ha dado la posibilidad a muchos compañeras y compañeros de crecer en sus propios territorios, de poder llegar a las conquistas por capacidad propia y de organizarnos primero a través de una conducción como fue la conducción de Claudia Pía Baudracco junto con María Belén Correa que fueron quienes organizaron allá por el '93, actualmente con la conducción de Marcela Romero y prontamente tendremos una nueva presidenta ya que estamos en víspera de elecciones.

Si hay algo que tiene de bueno esta organización es que tratamos de mantener una línea de trabajo y una institucionalidad además de una construcción horizontal y poder darnos las chances de que las compañeras que tienen la necesidad de fortalecerse, de estudiar, de poder conformar una carrera y quizás también de marcar una carrera política dentro de su propia organización o en partidos afines. Creo que hoy tiene la organización ese desafío concretamente, llevar adelante nuevos cuadros políticos.
 
APU: ¿Articulan con otros espacios?
 
VC: Nosotras articulamos con todo el mundo, de hecho la organización como Asociación Civil primero tiene la capacidad de tener compañeros y compañeras que articulan con distintos partidos políticos. Cada provincia tiene su propia idiosincrasia, sus propios gobiernos, su autonomía y entonces las estrategias también son esas, poder gestionar con los estados. Primero con el Estado, siempre sostenemos como Asociación Civil que el Estado tiene una obligación y tiene que cumplir con esa obligación, independientemente de los gobiernos que pasen o están representando al estado. Creemos que el Estado es el garante de nuestros derechos y hay que sentarse a discutir, por el bienestar de nuestras compañeras. Más allá de que tenemos desde 2012 una Ley de Identidad de Género todavía la expectativa de vida de las compañeras trans no supera los 40 años y la mayoría de nosotras vemos un futuro hasta ahí y no vemos más adelante. Por más de que aceptemos que han sido grandes los cambios que se han dado, aún queda mucho. Ahora hay que llegar a una realidad en ese sentido, que las leyes se conviertan en una realidad también en nuestras vidas. Porque seguimos peleando a nivel nacional por la inclusión laboral de las compañeras.
 
APU: ¿Cuál es la situación de la comunidad trans en este contexto?
 
VC: Nosotras salimos sin dudas a reivindicar nuestro derecho y el acceso por ley a la salud. Nosotras tenemos esa prioridad. Hay compañeras que han construido sus cuerpos de manera muy rudimentaria inyectándose aceites industriales en el cuerpo, que eso tarde o temprano termina exponiendo la vida de nuestras compañeras a cirugías, a malformaciones. Compañeras que terminan con los pechos amputados, con las caderas pudriéndose, las siliconas industriales adentro del cuerpo que son bombas de tiempo.

Nosotras entendemos que el Estado, al no formar profesionales para que asistan esos casos concretamente nos perjudica, porque no la expectativa de vida de un montón de compañeras es de cuarenta o treinta y cinco años cuanto mucho. Una operación de extracción de biopolímeros hoy sale 60, 70 mil pesos y entendemos que es muy difícil en el contexto actual, donde las preocupaciones a veces terminan siendo tan básicas como preocuparse por qué comer día a día o cómo llegar a fin de mes para poder pagar el alquiler y demás, el aumento tarifario, el incremento en el costo de vida y también agregando la poca inclusión laboral que hay en el sector de las compañeras trans en la Argentina.

También se agrega la visibilización de la construcción de los hombres trans que también merecen los mismos derechos en el sentido del acceso a la salud, ya que las mujeres y los hombres trans vivimos una realidad muy cruel, con aspectos muy marcados con respecto al machismo. Si bien nosotras las mujeres vivimos una circunstancia muy particular por el sólo hecho de ser mujeres, los hombres trans, que son cuerpos que nacieron con un sexo asignado femenino y se construyen luego con una identidad de género masculina, también sufren la violencia de género. Y de hecho gran parte de su miedo en esa construcción es qué sucedería si algún hombre cis género o algún hombre heterosexual descubriese que ese hombre, que tanto se parece a un hombre en realidad tiene un sexo que no se condice. Son tipos de violencia que viven las personas trans y los cuerpos donde se juegan inter-luchas y los conceptos como la violencia de género, el machismo, el patriarcado y sin dudas en binarismo.
 
APU: ‘¿Qué sucede en el caso de los varones trans?

VC: Un pibe trans me decía: "yo estoy re convencido de que soy un pibe trans, pero entro a un baño de varones o a un baño público y está lleno de mingitorios ¿sabes qué? me aguanto las ganas de mear. ¿Cómo hago para hacer pis en un baño donde un montón de hombres se van a dar cuenta de que yo no tengo pene? Hay una inquietud constante por parte también de nuestros compañeros que es importante exponer ante la situación de violencia de géneros que claramente se acrecienta. 
 
APU: ¿Creen que la Ley de Cupo Laboral Trans es una conquista consolidada? 
 
VC:
No. No está consolidada porque en los lugares donde fue aprobada no fue reglamentada, y donde fue reglamentada no fue aplicada. Nosotras tenemos dos aristas, la arista de la obligación del Estado a incorporar a las compañeras a los ámbitos laborales y por otro lado, el trabajo de las organizaciones y de la propia población trans en ir en pos de la formación y la capacitación de esas compañeras para que puedan representar un espacio también por sus capacidades, no solamente ante la necesidad. Son dos aristas pero también creo que son dos etapas.

Por otro lado, me parece que no es una conquista porque no es un hecho consolidado. Desde nuestra organización vamos armando proyectos como por ejemplo el proyecto de Ley Integral Trans, que al igual que en Uruguay se está presentando. Acá en Argentina, a través del bloque de Peronismo para la Victoria, con el apoyo de la compañera diputada Silvia Horne y su asesora Ornella Infante,  perteneciente a nuestra organización, y en conjunto con el diputado Leonardo Grosso, presidente del bloque, elaboraron ese maravilloso proyecto que no está cerrado y que las organizaciones van a poder seguir construyendo. 

Este proyecto abarca más de cuarenta artículos de todo lo que tiene que ver con la situación integral de las personas trans, con políticas específicas, entendiendo un montón de factores culturales, sociales y económicos de nuestra comunidad. Pero nosotras concretamente no creemos que sea un hecho consolidado la igualdad. No está dada, nuestra compañera María Rachid siempre dice "nunca menos que la igualdad", ese es nuestro lema. Nunca vamos a ir por menos que la igualdad y creemos que la Ley Integral Trans y el cumplimiento de la misma puede generar el sentimiento de que el derecho en un país como la Argentina, después del gran avance cultural que ha tenido en estos años pueda realmente hacernos sentir que somos ciudadanas de derecho, que no somos más ciudadanas de segunda, que sí podemos acceder por nuestras capacidades como cualquier persona a un trabajo. Más que nunca hoy, cuando se reivindica el derecho al trabajo, cuando vemos a un montón de jóvenes haciendo cola en la Rural. Eso no es la muestra de que tenemos un montón de jóvenes formados y capacitados sino de que tenemos un montón de jóvenes desempleado. En esa situación estamos muchos y muchas de las personas trans a las que encima nos cuesta mucho llegar a capacitarnos y a formarnos o llegar a la universidad, como algunas hemos tenido la posibilidad  a partir de distintos factores. Vamos por la Ley Integral Trans para ampliar los derechos dentro de la comunidad y poder también enfrentar esa dura expectativa de 40 años de vida que todavía tiene la población.