Volvió el Fondo ¿Y ahora qué?

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Volvió el Fondo ¿Y ahora qué?

09 Mayo 2018

Nicolás Hernán Zeolla *

La semana pasada y el comienzo de ésta estuvieron marcadas por la dinámica de la política monetaria y el precio del dólar. Y no fue para menos, en menos de cuatro días la divisa se devalúo un 14% y el BCRA subió 8 pp el piso de la tasa de pases pasivos, se jugó casi un 10% de las reservas para intentar contenerlo y esto sigue. Ahora se suma un nuevo capítulo con el anuncio del comienzo de conversaciones (ya conversadas) para habilitar una linea de crédito con el FMI.

Aunque suene reiterativo, lo primero que hay que hacer es contextualizar lo sucedido. Hasta el día de hoy la postura oficial sobre la suba del dólar era por causas excepcionales, una interna y otra externa. Lo local estaría relacionada con el impuesto a los tenedores de LEBAC y las tarifas, y la externa con la suba de tasa de EEUU. Hoy ya sabemos que esto no fue excepcional sino que los detonantes que agravaron la situación de mayor vulnerabilidad financiera externa que se encuentra la Argentina desde el levantamiento de los controles cambiarios. Y la muestra de ello es que la Argentina es, entre los emergentes, el país que más sufrió este “shock negativo”: el que más devaluó, el que más reservas perdió y ahora el único que tiene que ir al FMI a pedir plata.

En este contexto, el gobierno tuvo una política vacilante. Y los anuncios de recurrir al FMI forman parte de esto. Primero vendió reservas y subió un poco la tasa para no devaluar, después devaluó y subió más la tasa para no perder reservas. Y ahora anuncia una línea de crédito con el FMI. Pero la presión cambiaria va a continuar. El techo del dólar a 24 que vemos hoy llegó de la mano de la limitación a tenencia máxima de dólares de los bancos primero y la venta de dólares futuro. Son herramientas de intervención efectivas en el corto plazo, pero de ninguna manera solucionan el problema de largo plazo: la salida estructural de dólares por fuga de capitales y déficit de cuenta corriente.

Sin embargo, a pesar del contexto actual, recurrir a una línea de financiamiento del FMI parece una sobre-reacción producto de una decisión política apresurada, un sentimiento de dependencia ideológica para los problemas propios con lo que ellos llaman “el mundo” y el sentimiento de que los riesgos de la economía argentina se van acelerando. Podrían haber concretando algún swap con el consorcio exportador, los bancos, algún gobierno amigo, seguir vendiendo reservas o administrando la liquidez bancaria con encajes u otra suba de tasas. Pero eligieron ir al FMI.

Según puede suponerse, los formatos de financiamiento a los que busca aplicar el gobierno son las líneas de crédito especiales creadas por el FMI luego de la crisis internacional. Las viejas líneas eran los llamados “prestamos stand-by”, prestamos que hace el fondo condicionados a los famosos “ajustes” y “resultados de los ajustes”. Ahora aparecen otras ventanillas “más flexibles” entre las que se encuentran los prestamos “Flexible Credit Line” (FCL) y “Precautionary Liquidity Line” (PLL). Para poder acceder a estas líneas de liquidez “más flexibles” el país debe cumplir con ciertas condiciones sobre el equilibrio macroeconómico de la economía. El FCL tiene montos mayores y condiciones más rígidas que el PLL. Por ello la tasa y sobre todo los montos dependerá de qué línea se apruebe y será proporcional a los aportes que la Argentina tiene como país miembro (tramos porcentuales). En el caso de acceder a la FCL el gobierno podría conseguir USD 30.000 M e incluso más, producto que este financiamiento no tiene techo. Esta línea es a la que accedió Colombia, México y Polonia luego de la crisis. La otra es acceder a la PLL donde podría conseguir entre USD 16.000 M y USD 27.000 M. Esta línea es la que accedió Macedonia y Marruecos.

Financiamiento del FMI Argentina según tipo de línea

Elaboración propia en base a IMF

Lo más probable es que la Argentina acceda a la PLL porque, entre otras razones, para la FCL necesitamos tener una inflación baja (ver nota al pie-1). El préstamo sería anunciado en torno a los 30.000 M en dos años y se desembolsaría en alrededor de dos años.

Lo que sigue es la situación actual. La cuestión de fondo en la economía argentina sigue siendo la demanda de dólares. En el corto plazo aparecen los de USD 44.000 M de stock de LEBAC en manos privadas no financieras que vencen la semana que viene. A esto se suma el volumen de USD 14.000 M de fondos de portafolio que entraron desde 2016 a la actualidad, de los cuales se estima que salieron alrededor de USD 6.000 M. En el mediano plazo aparece el déficit de balance comercial por 16.000 M al año, los gastos por turismo por USD 10.700 M al año, el peso creciente de los intereses de la deuda por USD 8.000 M al año y la persistencia de la fuga de capitales que sin sobresaltos, pueda alcanzar los USD 22.000 M.

1) Colombia recibió USD 11.000 M, tiene inflación del 2,9% anual, crecimiento del 2,5%, tasas de interés del 4,3% y déficit de cuenta corriente del 5,2% del PBI y creciendo un 2,5%. Polonia USD 8.200 en dos años, tiene 0% de inflacion anual, déficit de cuenta corriente del 1,3% del PBI. Mexico recibió USD 88.000 M en dos años, inflación del 4% anual, déficit de cuenta corriente de 2% del PBI. La Argentina tiene una inflación del 24% anual, crecimiento muy bajo, tasas de interés del 33% para pases y déficit de cuenta corriente del 4%.

* Economista. C. C. Cooperacion/Dto Economia Política yCESO.