Hay que acordar con el FMI: ¿Pero quién aporta el dinero?, por Guillermo Moreno

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Hay que acordar con el FMI: ¿Pero quién aporta el dinero?, por Guillermo Moreno

07 Febrero 2022

Por Guillermo Moreno, Pablo Challú, Walter Romero y Marcos Von Ifflinger*

Oportunamente en “Del FMI viene lo que al FMI va - Parte I” (BAE Negocios 26/12/2021) y, complementariamente, en su Parte II (BAE Negocios 9/01/2022)1, se mostró el “núcleo duro” de lo que se estaba gestando detrás del proceso renegociador del crédito Stand-By solicitado por la “Gestión Cambiemos” constatando, también allí, la absoluta vigencia de la “aparente dicotomía” entre lo “agropecuario y lo industrial”.

Para demostrarlo recurrimos al proceso histórico de gestación de la Patria como tal, donde ya en aquel momento encontrábamos el modelo:

• agropecuario-exportador por un lado, aupado en la decisión estratégica del Imperio Británico de disminuir agresivamente (en su mercado) el precio de los alimentos2, al importarlos de terceros países3, y

• de sesgo industrial por el otro, que estimulaba la actividad manufacturera al protegerla de la competencia extranjera, incentivando la sustitución de bienes importados.

Asimismo, se señaló la particularidad de la expansión de la frontera agropecuaria argentina que facilitó, al incorporar tierras de menor productividad ( incrementando los “costos primos” y aumentando el precio de venta final de los bienes producidos, contrario sensu a lo ocurrido en Estados Unidos con la “conquista del oeste”), la emergencia de un nuevo actor: el Terrateniente de la Pampa Húmeda, que obtiene Rentas Extraordinarias (RE), generadas en el mercado, independientes del trabajo humano, a partir del arrendamiento4 de su propiedad.

Éste, con una “tasa de acumulación de capital” que deviene de ese modo de explotación del “recurso tierra” (que se asemeja al del “Señor Feudal” pero sin incurrir en sus costos) generó un símil de la “enfermedad holandesa”5, que minimizó la rentabilidad del Sector Industrial (dificultando su consolidación y expansión) y obligó a cobijarlo bajo el “manto protector de las políticas públicas”.

Ahora bien llegado a este punto, el diseño macroeconómico (sin sesgo manufacturero) del “contrato de mutuo” con el FMI (explicitado por la actual administración) interrumpe, quizás definitivamente, el sueño de un País integrado e industrial.

¡¡A esto se enfrenta la sociedad y está obligada a reflexionar!!

Algunos “numerales” para el debate.

Tal como se señaló en, “¿Quién debe pagar la deuda?” (BAE negocios: 09/02/2020), tomando como base un estudio realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)6 , analizamos los gastos en los cuatro grandes rubros que componen el Costo Total Promedio -CTP- (sin considerar el alquiler de la tierra) de la producción de una tonelada de soja de primera:

• labores y servicios,

• utilización de insumos,

• cosecha, comercialización, y

• generales

como así también el Margen Bruto -MB- (al restar el CTP del Ingreso Total (IT) obtenido por la venta) en la zona núcleo de la Pampa Húmeda.

En “orden de magnitud”, podemos concluir que del total de la retribución dineraria obtenida por el productor, en el ciclo en cuestión, se destinaban:

• 33% para los CTP,

• 33% como retribución al productor, y

• 33% para el arrendamiento o, un hipotético “costo de oportunidad” en caso que el propietario de la tierra también la trabajara.

Esta última Renta Extraordinaria, absolutamente singular y única a escala global, incorporada al precio de los alimentos (que se consumen en el mercado interno o que se exportan) genera una transferencia de recursos inadmisible desde los sectores de ingresos fijos (trabajadores formales e informales, jubilados, pensionados, etc.) hacia los rentistas rurales.

Naturalmente esta “grosera desigualdad”, generada a partir de la propiedad de un factor de producción (importantes extensiones de tierra en la Pampa Húmeda) que no se amortiza, debe ser enmendada (desde una correcta política económica) y “así” avanzar hacia la construcción de una comunidad que, incluyendo al sector en cuestión, y sin mancillar el derecho de propiedad, tienda a una distribución “normal” del ingreso.

“La Unidad es superior al Conflicto”-SS Francisco-

En “Hay que acordar… ¿Pero Cómo?” (BAE Negocios 13/12/2021) desarrollamos en profundidad como honrar los compromisos externos sin “castigar” a los sectores populares. Allí se afirmaba que: “… aquellas Rentas Extraordinarias o Beneficios Redundantes, son la “piedra angular” para la resolución de la problemática planteada”.

Para lograrlo, se deben elevar al máximo (dentro de lo que permita la legislación vigente y las rentabilidades de las implantaciones realizadas) los Derechos de Exportación (DE).

Este incremento menguará los Ingresos del Productor, por lo cual se le debe compensar con una equivalente retracción de sus Costos Totales (CT). Esto se conseguirá con una significativa reducción:

• del costo de los arrendamientos rurales, y

• del precio del gasoil

En el primer caso es necesario sancionar una ley7 , cuyas bases fueron tratadas en “Arrendamientos rurales en la Pampa Húmeda” (BAE Negocios 20/09/2020).

Asimismo, como ya se mencionó en “El precio de la energía, la tasa de ganancia y el pleno empleo” (BAE Negocios 6/10/2019), el valor del gasoil en el surtidor debe presentar una estricta relación con los Costos Totales de exploración y explotación del barril de petróleo en Argentina, más la Tasa de Ganancia “justa y razonable” sobre el Capital Total Empleado en cada uno de los eslabones intervinientes a lo largo de la cadena de producción y comercialización8.

La recaudación estimada, en el marco de la propuesta ut supra señalada, orilla los U$S 7.500 M anuales, permitiendo una propuesta de pago altamente satisfactoria para los acreedores de la Deuda Pública.

Este “esfuerzo patriótico”, de los Arrendadores, será recompensado con un bono del Tesoro Nacional a mediano y largo plazo, de tal manera que se transforme en un símil de “Ahorro Forzoso” sobre esas personas, físicas o jurídicas, propietarias de la tierra.

Los entornos jurídicos que permitan ejecutar la propuesta devendrán del sano debate que se dará en el Congreso Nacional con los Representantes del Pueblo y de las Provincias.

En este marco de mínimos condicionamientos (dado que se explicita en la negociación el origen de los fondos para cumplimentar los pagos) y equilibrios macroeconómicos, fungirán (convirtiendo una debilidad en oportunidad) las bases de un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y sustentable (MoDEPyS) con orientación a la producción.

* Artículo publicado originariamente en diario BAE

1 Titulado también por otro prestigioso Medio (Agencia Paco Urondo) “El FMI y el eterno retorno del Modelo Agroexportador”.

2 En 1815 el Parlamento ingles promulgó la “Ley de Granos” que prohibía las importaciones de trigo y cereales por debajo de cierto precio. Esta normativa afectó tanto a los trabajadores como a empleadores. Estos últimos argumentaron que, el elevado precio de los productos alimenticios acarreaba ineludiblemente un aumento en los salarios que, a su vez, presionaba al alza los productos, disminuyendo la competitividad respecto a terceros mercados. Posteriormente en 1846, la organización británica (AntiCorn Law League), fundada en 1839 y compuesta principalmente por los empresarios industriales, logró su derogación.

3 Ello permitió, entre otros países, a la Argentina, Canadá, Australia y Nueva Zelanda irrumpir, con su producción primaria, en los flujos internacionales de comercio.

4 Solo las tierras de alta productividad, facilitan que el productor asuma el incremento de costos que se genera por el arrendamiento.

5 La “enfermedad holandesa” refiere a los efectos nocivos del aumento repentino de los ingresos de divisas en un país, generada por la alta productividad relativa de una actividad específica, que impide el

crecimiento armonioso de los diversos sectores que conforman la economía.

6 “Márgenes brutos de las principales actividades agrícolas. Campaña 2019/2020”. Economía y sociología, EEA Pergamino. Informe Técnico Nº 6. Septiembre 2019. https://inta.gob.ar/.../inta_pergamino_margenes_brutos_de...

s_agricolas_campana_2019-2020_septiembre2019_0.pdf

7 El “Grito de Alcorta” (con el surgimiento de la Federación Agraria Argentina), fue el primer antecedente de un conflicto masivo por el “precio” de los arrendamientos rurales. A posteriori se dictaron leyes que justipreciaban la relación entre el productor y el terrateniente, pero hoy han entrado en desuetudo.

8 Los cálculos realizados permiten situar el valor final del litro de gasoil en U$S 0,60 (sesenta centavos de dólar)