Necesitamos una nueva Actualización Política y Doctrinaria para tomar el poder

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Necesitamos una nueva Actualización Política y Doctrinaria para tomar el poder

11 Febrero 2026

De dónde partimos

Durante los dos primeros gobiernos de Perón (1945 a 1955) Argentina alcanzó sus mayores niveles comparativos de desarrollo humano, social y económico de su historia.

Basta recordar la creación de derechos para los trabajadores, los niños y las mujeres, incluyendo la creación de sus derechos políticos.

También vale la pena recordar el nivel alcanzado por la industria nacional, con producciones siderúrgicas iniciadas por Savio y petroquímicas iniciadas por Mosconi y las producciones nacionales de automóviles, motos, trenes, barcos, aviones, incluyendo los Pulqui I y II a reacción producido por la Fábrica Militar de Aviones, la construcción del primer gasoducto, centrales hidroeléctricas, bienes de consumo masivo, como heladeras, lavarropas y máquinas de coser y el inicio del desarrollo autónomo de nuestra industria nuclear.

Luego el bombardeo a la Plaza de Mayo por aviones de nuestra propia fuerza aérea (alguien imagina aviones militares norteamericanos bombardeando Washington?) Perón fue derrocado y sucedido por la dictadura de Aramburu y Rojas, que reprimió y fusiló al general Valle por su intento de resistencia y fusiló civiles por la espalda en los basurales de José León Suárez, prohibiendo la sola mención a Perón y el uso de las insignias partidarias.

Siguieron los 18 años de resistencia y lucha popular que culminó con el ”luche y vuelve” con que se logró el retorno de Perón a la Argentina.

Menciono todo esto solo para hacer conocer a muchos jóvenes del presente que podrían no conocer la magnitud de los logros del peronismo ni del odio que generaron sus conquistas.

En 1971, 16 años después del golpe del 55, Perón lanzó desde su exilio del en su quinta en Puerta de Hierro la Actualización Política y Doctrinaria para la Toma del Poder, mediante un reportaje filmado por Octavio Getino y Pino Solanas del grupo Cine Liberación.

Esa película, de más de 2 horas de duración fue distribuida en modo clandestino en miles de casas, sindicatos y locales clandestinos, convocando a muchos, especialmente entre los jóvenes de aquella época.

Vale también recordar que ese reportaje fue precedido en 1968 por La Hora de los Hornos, dirigida por Pino Solanas, película que en sus 4 horas de duración que hace una completa explicación de los métodos del neocolonialismo y la oligarquía y de la forma de terminar con su dominio.

La Actualización tuvo éxito breve, ya que en el 73 recuperamos el poder y lo perdimos en 1976 a causa de nuestras propias divisiones y luchas intestinas y por la subsistencia y la reacción del odio que no supimos neutralizar.

También siguieron fracasos largos ya que, sin tomar en cuenta como propio al ensayo neoliberal de Menem, el peronismo no pudo recuperar el ejercicio del poder que perdimos en 76 hasta el 2003 con Néstor.

A dónde llegamos

En el 2003 no pareció que fue necesaria una actualización doctrinaria profunda ya que el poder nos cayó entre las manos por el fracaso neoliberal y la crisis del 2000.

Con el diario del lunes en la mano podemos ahora decir que, ante la profundidad de la crisis, creímos posible en aquella época aunar a toda la sociedad bajo la consigna “la Patria es el otro”, pasando por alto la persistencia del odio visceral al peronismo y la segura reacción oligárquica que vendría más tarde.

A pesar de la excelencia de las gestiones y enormes logros obtenidos durante los tres gobiernos de Néstor y de Cristina, el peronismo no pudo alcanzar el brillo de las realizaciones de los dos primeros gobiernos de Perón; tampoco pudimos neutralizar o al menos debilitar el odio antiperonista ni evitar su retorno al poder, con Macri primero y con Milei en la actualidad.

Por una serie de razones hoy resulta imprescindible una nueva actualización política y doctrinaria para la toma del poder.

Entre esas razones se encuentra la presente crisis de la política internacional, caracterizada por el fin de un sistema basado en reglas y por la falta de respeto a las soberanías nacionales, cuestiones que parecen encontrar sustento en el creciente individualismo y en los avances de políticas de ultraderecha que se vienen observando en Occidente, así como la sórdida competencia entre el unilateralismo que pretenden imponer los EE.UU. frente al multilateralismo que proponen los BRICs, con China a la cabeza.

Esa crisis internacional también es alimentada por un giro del sistema capitalista en favor de las corporaciones y hacia un creciente desconocimiento de derechos humanos que hasta ahora parecían bien consolidados, giro que parece reforzado por el desarrollo de nuevas tecnologías, entre ellas la robótica, que minimizan el valor del trabajo humano.

En el plano nacional nos encontramos tratando de resistir al destrozo de nuestro país, que Milei ejecuta mediante un ajuste sin fin, represión y un endeudamiento destinado exclusivamente a la fuga de capitales; destrozo que comienza con la industria y las fuentes de trabajo a la cabeza.

Todo ello en el marco de una política anarco liberal de primarización productiva que, en su intento de convertirnos en un país solo proveedor de recursos naturales sin valor agregado alguno, no duda en entregar nuestra soberanía, no solo mediante el alineamiento político automático con Donald Trump, sino también incluyendo la posible sesión de partes del territorio nacional, como en el caso de Malvinas, Tierra del Fuego y la Antártida.

En pocas palabras Argentina se ve amenazada por la posibilidad cierta de su posible disolución como nación independiente.

Esta situación de extrema complejidad en que nos encontramos se ve agravada por la debilidad y el estado de inacción en que nos encontramos la gran mayoría de los sujetos históricos del peronismo: los trabajadores, divididos e ignorados por la política; la juventud, en su mayoría reconcentrada en sus propios intereses e indiferente al bien común; las mujeres, afortunadamente más activas; y los políticos, en su mayoría adormecidos o entretenidos en sus internas.

A dónde queremos ir y cómo llegar

Aun manteniendo nuestros objetivos históricos de procurar la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación y nuestras políticas para avanzar hacia esos objetivos, la justicia social, la independencia económica, la soberanía política y el respeto a los derechos humanos, nos queda por definir el cómo hacerlo.

Hoy tenemos a la vista can absoluta claridad que esos objetivos son y serán objeto de controversias y de luchas; establecer las estrategias más adecuadas para encarar esos enfrentamientos es precisamente la función de la nueva actualización política y doctrinaria para la toma del poder.

Con toda seguridad sus contenidos y sus métodos serán muy diferentes al original de 1971; a continuación se detallan algunas cuestiones que resultan imprescindibles, a las que con seguridad se agregarán otras una vez iniciado el proceso:

  • Lo primero será definir quienes son los propios, quienes nuestros aliados, quienes los neutrales y quienes los adversarios y sus aliados;

  • La definición del quién es quién deberá alcanzar a la totalidad de los actores sociales, incluyendo personas, organizaciones, actores económicos y funcionarios, desde gobernadores, intendentes, ministros, secretarios hasta los de menor rango;

  • Esas definición deberá incluir no solo los criterios a utilizar en esa clasificación, sino también algunos consensos sobre cómo tratar y reforzar a los propios y a nuestros aliados, cómo intentar atraer a los neutrales y cómo tratar e intentar debilitar a los adversarios y a sus aliados;

  • Otra componente fundamental de la actualización son las propuestas que proponemos para sacar al país y a nuestros compatriotas de la crisis presente, así como los medios de comunicación personal, mediante redes y medios públicos que utilizaremos para hacerlas conocer con la mayor profundidad que sea necesaria para encarar con éxito las elecciones;

  • A partir de los intercambios públicos y privados, todo parece indicar que el centro de gravedad de nuestras propuestas debería concentrarse en el trabajo, la producción y la soberanía, sin dejar de lado a los derechos humanos;

  • Entre las propuestas se deberán incluir las primeras y más urgentes acciones del nuevo gobierno, incluyendo en primer lugar al enjuiciamiento e inmediato relevo de los actuales integrantes de la Corte Suprema; la inmediata libertad de Cristina Fernández de Kirchner, Milagro Salas, Julio De Vido y demás presos políticos; el establecimiento de un plazo de 90 días para revisar y anular las medidas del gobierno de Milei contrarias a la Constitución Nacional; la derogación de la Ley de Entidades Financieras de la dictadura cívico militar, todavía vigente; entre otras medidas que será necesario definir.

Todo lo dicho se convertirá en una elegante e inútil teoría a menos que logremos superar la presente crisis de representatividad que venimos sufriendo y dispongamos de los liderazgos necesarios para iniciar la elaboración de esta actualización, para generar los consensos necesarios para arribar a los resultados finales y ponerlos en práctica.

Finalmente en lo personal estoy convencido que nuestro rol, como simples militantes sin aspiración política alguna, consiste en pedir y si fuera necesario exigir a nuestros principales dirigentes, con Cristina, Axel y los demás gobernadores leales que nos quedan a la cabeza, que convoquen y conduzcan la elaboración de esta nueva actualización política y doctrinaria que permita al peronismo recuperar el poder, mantenerlo y avanzar hacia un mayor bienestar del pueblo y una mayor grandeza nacional.