Martín Salinas: "No creo que Bergoglio haya colaborado con los militares"

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Martín Salinas: "No creo que Bergoglio haya colaborado con los militares"

07 Enero 2017

Por Enrique de la Calle

APU: ¿Quedó conforme con el resultado de la serie "Llámenme Francisco", que se emitió por Netflix?

Martín Salinas: Estoy conforme con la serie, es una producción muy grande que empieza con Taodue Film, que es una productora italiana muy grande. Sabía que iba a ser algo grande, masivo. Además, estaba un director (Daniele Luchetti) que tiene una mirada interesante. Comparto muchas visiones con él. Es un director que en su momento marchó contra la dictadura de Videla en Italia. Me dio la garantía de que podíamos abordar la historia argentina desde un determinado lugar. Si alguien no entiende la historia argentina, no puede contar esta historia.

APU: ¿Cómo se gestó la idea de abordar la actuación de Jorge Bergoglio durante la Dictadura?

MS: La producción quería la historia del Papa, pensando en el gran público. A nosotros nos interesaba el aspecto político. Era un desafío poder hacer una serie que entusiasmara al gran público y por otro lado tuviera un fuerte contenido político. Nos interesaba contar la historia de un hombre religioso. Creo que pudimos cumplir con el desafío. Después hay muchas divergencias sobre lo que hizo o dejó de hacer el personaje. Eso va por cada uno. Nosotros decidimos abordar un determinado aspecto de la vida de Bergoglio porque nos pareció más lógico: la historia empieza en 1964 cuando se da la posibilidad del retorno de Perón. En ese momento, el personaje tiene que decidir entre meterse en una iglesia gorila, que había sido cómplice de los bombardeos, del asesinato de civiles, mientras era peronista. Él tiene un primo hermano que fue fusilado tres días después del 9 de junio de 1956, cuando fueron los fusilamientos. Nos interesaba esa contradicción. Después seguimos esa línea de la historia. Por otro lado teníamos un límite, que era el tamaño de la producción. Por ese elegimos concentrarnos en ese eje.

APU: Además, es un eje que ha generado mucha controversia, en torno al rol del actual Papa durante la Dictadura.

MS: Exacto, él ayudó a mucha gente, pero por supuesto la Iglesia que integró se calló sobre los 30 mil desaparecidos. De eso no cabe ninguna duda. También se sabe que ayudó a muchas personas: hay testimonios muy claros en ese sentido. Alicia Olivera, que fue Secretaria de Derechos Humanos durante el gobierno de Néstor Kirchner, afirmó que fue protegida por Bergoglio. No es invento chino que él ayudó a mucha gente. La película cuenta también que el personaje ni nadie de la iglesia abren la boca sobre los desaparecidos.

APU: Otra controversia tiene que ver con la autoría de la serie. La escritora Evangelina Himitian sostiene que está basado en un libro propio. De hecho, existe una demanda al respecto.

MS: Firmé un contrato con la productora donde ella no existe. No puedo decir mucho más, porque no sé. A mí me llamaron y me dijeron que querían una historia original. Punto. No tengo mucho más que decir.

APU: ¿Su historia en qué está basada?

MS: Es una investigación larguísima donde hablamos con mucha gente que lo conoció. Gente que lo conoció en Argentina y en Italia. Hay muchos nombres que no puedo nombrar porque me pidieron confidencialidad. Pero se hizo una investigación muy larga. Después tomamos material de dominio público. Las escenas no están en ningún libro que se haya publicado, porque además la mayoría de los libros son periodísticos. Y esto es una obra de ficción.

APU: ¿Leyó el artículo del periodista Horacio Verbitsky en Página 12 sobre la serie? 

MS: Sí, yo valoro el asunto desde otro lugar. Esto es ficción. No es la primera vez que me toca ficcionalizar una vida. Pienso que el personaje que quisimos contar es una mezcla del verdadero Bergoglio con un Bergoglio que es muy importante en la actualidad, por lo que representa políticamente. Cuando construís eso estás adoptando una posición política que no tiene que ver con la cosa chiquita o personal de si tengo razón o no la tengo, o si él fue malo o no fue malo. Bergoglio canaliza hoy la energía de todo un continente. Tuvimos la posibilidad de reforzar la parte que nos pareció importante. Francisco es un compañero de ruta, está enfrentado a muchas cosas a las que nos enfrentamos muchos de nosotros. Estamos contando sobre un tipo que tiene contradicciones. Respeto que Verbitsky diga lo que diga.

APU: Si leo entrelíneas lo que me está diciendo, usted podría aceptar algunos planteos de Verbitsky. Pero se privilegió en la serie una mirada determinada sobre el personaje, a partir del rol que hoy cumple Francisco.

MS: No se trata de aceptar o no aceptar. Lo importante es que hay un ser humano que tiene que tomar decisiones en un momento determinado. No puedo contar todo. Elegimos algunas cosas sobre otras. No creo que haya colaborado con los militares en la medida en que lo hicieron otros. Eso lo señaló Alicia de Olivera y mucha gente respetable. Queda claro qué cosas hizo y qué cosas no hizo. Y también está claro cuál fue el rol de la Iglesia en relación a los 30 mil desaparecidos. No voy a entrar en polémicas porque respeto a Verbitsky como periodista. La nota que ustedes publicaron me pareció más ecuánime, pero es discutible. Puedo estar equivocado.

APU: ¿Cómo fue la repercusión en otros países?

MS: Se pasó en más de 100 países. Te puedo decir que en Estados Unidos, muchos colegas y directores de izquierda elogiaron la serie. Me dijeron que es una serie que aporta sobre lo que pasó en la Argentina. Para mi eso es muy valioso.

APU: ¿Sabe si Francisco vio la serie?

MS: Hicieron una película, que es una versión comprimida de la serie, y la pasaron en Italia. A mí no me conforma esa versión, es más sencilla, sin tantas cosas. Cuenta mucho menos. No soy responsable de ese corte. Pero entiendo que se presentó con el beneplácito del Vaticano.

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