fbpx Juan Falú: “La Memoria es una llama que no se apaga” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 03.04.2022
Juan Falú: “La Memoria es una llama que no se apaga”

AGENCIA PACO URONDO dialogó con el músico y compositor Juan Falú, en ocasión de su recital en Santa Fe en el marco de las actividades organizadas por el mes de la Memoria en el Centro Político Cultural de Sadop, El Solar de las Artes.

  • Entrevista de AGENCIA PACO URONDO a Juan Falú

Por Daniel Dussex

Este músico, guitarrista, compositor y docente habló con AGENCIA PACO URONDO de su regreso a los escenarios, del recuerdo entrañable del intelectual Horacio González, de su exilio en Brasil y del compromiso con la memoria en el contexto de un nuevo aniversario del último golpe de Estado.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Cuánto hace que volviste a los escenarios?

Juan Falú: Volví a los escenarios en febrero del año pasado, fue un recital en el CCK (Centro Cultural Kirchner) muy emocionante porque había pasado un año entero de no tocar en escenarios. El lugar ayudaba a alimentar la emoción y un público muy conmovido por ese regreso, no el mío, sino el de la comunión con el espacio, con artistas, con la música. Por suerte se registró y a ese concierto lo publiqué como disco. Ahora tengo una situación casi "normal” en la frecuencia de actuaciones. Por ejemplo, en verano hice Mojones con Teresa Parodi y Liliana Herrero, sin Horacio (González) quien lamentablemente se nos fue con la pandemia.

APU: ¿Cuál es el recuerdo que tenés de él?

JF: Mis recuerdos con Horacio se remontan posiblemente al ‘75 o comienzos del ‘76 en Las Violetas, una confitería emblemática de Buenos Aires. No sabía quién era, pero yo estaba casado con una socióloga y el encuentro se dio por interés de ella, ya que Horacio había integrado las famosas Cátedras Nacionales, que fue una propuesta pedagógica con un contenido diferenciado a las tradicionales en la Facultad de Sociología. Luego lo vi de un modo más asiduo en nuestro exilio que transcurrió en San Pablo. Ahí sí ya conocía al Horacio González que nos seducía con el pensamiento y la palabra. Él solía hacer algunas investigaciones y era muy mimado y muy protegido por las corrientes de la sociología más progresista de Brasil, la Fundación Getulio Vargas entre otras, y llegó a publicar libros y trabajos. Me acuerdo que mi primera admiración por él fue leyendo un librito muy chiquito sobre Eva Perón, que es precioso.

APU: ¿Cómo atravesaste el exilio?

JF: Nuestra experiencia militante era muy fresquita, estaba ahí nomás, interrumpida abruptamente por la dictadura. Estuve afuera 8 años. El exilio nos juntaba, incluso a quienes veníamos de corrientes políticas distintas y aprendimos a asumir esas diferencias. Un dato muy curioso del exilio brasileño era que los sectores de la izquierda de ese país que nos cobijaba, nunca entendieron que nosotros pregonáramos el socialismo y el pensamiento marxista siendo peronistas (se ríe). En cambio, a los exiliados que venían de Chile para una mirada europeizada eran más entendibles. Lo nuestro merecía una larga explicación que no siempre se comprendía.

APU: ¿La música ya estaba presente cuando te exiliaste?

JF: Es en el exilio que nace el compositor, la música ya estaba. Pero ahí empiezo a componer muchas obras. Varias de las cuales que toco hoy son de aquel tiempo y con las que tengo más seguridad al momento de ejecutarlas. Me comunican con aquel momento.

APU: ¿Qué resignificación hacés hoy de aquel 24 de marzo?

JF: Esta es una fecha marcada con sangre y horror en la historia. A mí me parece conmovedor el movimiento memorioso de la sociedad argentina en torno a este día. Obviamente me conmueve el movimiento del recuerdo de la memoria activa, la memoria atenta. Pero creo que también lo recuerdan quienes de algún modo estuvieron del otro lado de la historia, del lado de darle la bienvenida a ese golpe y a su posterior accionar genocida. Porque todo es memoria.

APU: ¿Y desde lo personal cómo la vivís?

JF: Del lado de la memoria de uno, de la memoria del dolor, la memoria de las luchas, la memoria de las banderas, la memoria de los caídos… me conmueve esta recordación porque es como una llama que no se apaga. Ya han pasado décadas y no se apaga. Quieren vender una historia cambiada y no se apaga. Quieren minimizar una gesta generacional, o al menos de una parte de la generación, y no se apaga la llama. No se va a apagar. Este recital en Santa Fe para mí es muy importante porque el 24 estaré en el exterior, así que antes de irme asumo este compromiso de recordar a mi manera, con alguna canción, estos episodios difíciles de la historia de nuestra Patria.

APU: ¿Cuáles son los escenarios que te llevan a estar afuera?

JF: Retomo un viejo hábito que es hacer cada año una gira por algunos lugares del mundo, me voy a cinco países de Europa: España, Francia, Suecia, Alemania y Suiza. En esta ocasión lo hago con cierta inquietud por el contexto bélico que se trasunta en Europa y en el mundo, aunque yo tengo una posición muy clara.