Festejos por el centenario de la Escuela Técnica Raggio
En diálogo con la Agencia Paco Urondo la docente Silvia Urich se refirió a la historia y los festejos de la icónica Escuela Técnica Raggio en el centenario de su fundación.
AGENCIA PACO URONDO: Con respecto a este año de celebración quisiéramos saber sobre la historia de la escuela y su función a lo largo de los años, siendo referente educativo y modelo conceptual sobre el progreso y la industria nacional.
Silvia Urich: La Escuela Técnica Raggio, una escuela secundaria, pública, tuvo su inauguración oficial en 1924. En realidad, el 8 de diciembre de 1924 se inauguró el edificio por una iniciativa de la familia Raggio que le donó a la ciudad de Buenos Aires la construcción del edificio para que fuera destinado a una escuela de artes y oficios. El nombre fue Escuelas Municipales de Artes y Oficios Raggio en el barrio de Núñez. Se trata del noreste de la ciudad, hoy es un barrio acomodado, pero hace un siglo era una zona descampada de bañados, junto al Río de la Plata. La periferia, con dificultades de comunicación, donde solamente llegaba el ferrocarril.
En aquel entonces no había muchas escuelas de ese tipo ya que hacía pocos años que se había iniciado esa modalidad de "escuelas de artes y oficios", cuando eran para varones y "escuelas profesionales", cuando eran para mujeres. Toda la educación dependía de la Nación. En este caso fue una excepción: la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires aceptó la donación, se hizo cargo de esta escuela que estaba destinada a chicos de entre 13 y 18 años que incluso no habían terminado la escuela primaria. A partir de tercer grado ya podían inscribirse en alguna de sus especialidades, al estilo de las escuelas Arts and Crafts, tendría en un mismo predio un sector para chicas (el Pabellón María Celle de Raggio) y otro para varones (el Pabellón Lorenzo Raggio).
APU: ¿Cuáles son las especialidades que se fueron definiendo en la escuela a partir de los talleres?
SU: En esa época, aún no era una escuela secundaria: solamente tenían el taller, con materias complementarias Dibujo y Educación Física. Lo cual era una novedad porque, hasta entonces, un chico solo podía formarse en una fábrica, quizás en alguna escuela confesional —los salesianos—, pero a nivel estatal había muy pocas. Había tres especialidades para mujeres (Corte y Confección, Puntillería y Telares) y para varones Herrería Artística, Ebanistería, Cincelado y Grabado, y Modelado (al poco tiempo se convirtió en una especialidad mixta).
En 1929, las consecuencias del crack de la bolsa se hacen sentir en la Argentina, comienza lentamente a pensar su industrialización y a pensar en la formación de operadores. Es en ese momento en el que la Escuela Raggio va incorporando nuevas especialidades: Mecánica, Electrotecnia, Imprenta, Dibujo Comercial, Construcciones... Ello implica también una reforma edilicia y la escuela agrega cinco pabellones. Esos primeros diez años se organizaron para la formación de operarios. Eso no implica dejar de lado las orientaciones iniciales, ambas coexisten. Se agregan materias formativas. En la década del 40, una época de industrialización, la escuela se transforma en una escuela técnica secundaria.
APU: En el marco de las celebraciones realizan una exposición que llamaron "La invención del taller". ¿De qué se trata?
SU: El edificio se inauguró el 8 de diciembre de 1924, pero aún faltaba tiempo para que empezaran las clases. La Municipalidad debía asignar un presupuesto, definir las especialidades, equipar los talleres, conseguir docentes, inscribir alumnos, de modo tal que las clases recién comenzaron el 26 de julio de 1926. Es decir que este año se cumplió un siglo del inicio. Por ese motivo, otra institución más que centenaria, como es la Biblioteca Popular de Saavedra tuvo la iniciativa, junto con 20 instituciones barriales, de realizar un homenaje, una celebración a la Escuela Raggio, que fue y es tan importante para el barrio.
Por eso vamos a realizar esta exposición que llamamos "La invención del taller" (parafraseando La invención de Morel) como una suerte de artefacto, a través de fotografías, videos, esculturas y libros nos permite recrear esa primera década (1926-1936) que configuró la escuela como un proyecto entre el arte y la industria.
En síntesis, el primer decenio estuvo dividido en dos etapas: los primeros cinco años, operó bajo el objetivo inicial centrado en la formación artesanal del cincelado y grabado, los telares, la herrería artística, la ebanistería. El segundo lustro -signado por la crisis- forzó un giro y un desborde de los propios límites físicos que impulsaron incluso la construcción de talleres para Mecánica, Electrotecnia o Construcciones, algunas de las nuevas orientaciones de carácter industrial que se incorporaron. Esta mutación terminó por definir la personalidad de la escuela: un híbrido donde el arte y la industria aprenderán a convivir en un mismo espacio.
"A 100 años del inicio de las clases en la Escuela Raggio la celebración trasciende las aulas para convertirse en una fiesta de identidad barrial".
APU: ¿Qué reflexiones quieren compartir respecto al presente y al pasado de la escuela?
SU: Recordando esta etapa intentaremos reflexionar sobre el presente y el futuro de la educación técnica en nuestro país. Más allá de los cambios vinculados a la formación industrial, durante la primera etapa la escuela tuvo una gran impronta artística, hoy un poco olvidada. En los inicios, fue importante la presencia de Pío Collivadino, que integró la Comisión Asesora a cargo del proyecto fundacional.
La escuela no fue ajena al debate del lugar que ocupaban las artes decorativas aplicadas a la industria y por los talleres pasaron maestros-artistas como Héctor Rocha, Adolfo Bellocq, Claudio León Sempere, Benito Gracia Beatove, Juan Trotta, Gerardo de Alvear, Carlos Viale, Rómulo Arellano, Nicolás Isidro Bardas, Manuel Pinnisi (Emanuel Pinnisi), Palmira Scrosoppi o Héctor Perazzo Callejas. Quizás por ese motivo, en 1936, arribó a la escuela el grupo escultórico “La República Argentina”, que desde entonces engalana el patio principal.
APU: ¿Qué actividades tienen previstas?
SU: A 100 años del inicio de las clases en la Escuela Raggio, a un siglo de las primeras promociones, la celebración de este centenario trasciende las aulas para convertirse en una fiesta de identidad barrial. Con una muestra fotográfica e histórica, una iniciativa de la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, acompañada por más de 20 instituciones representativas de Núñez y Saavedra. Se inaugura el viernes 18 de septiembre a las 19 h, en la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra (Av. García del Río 2737), ciudad de Buenos Aires.
Se presentará el libro Centenario Escuela Técnica Raggio: El año que vivimos nuestro siglo. Los eventos se llevarán adelante durante dos semanas con charlas, fotos, mesas de debate, esculturas, videos y encuentros entre estudiantes y productores, con ingreso libre y gratuito.
APU: ¿Quiénes son los referentes y participantes de estos festejos centenarios?
SU: Los referentes de estas actividades son, por la Biblioteca: Jorge Marchini (Ex profesor de Economía. Pte. de la comisión directiva de la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Cornelio Saavedra) , por la Escuela Técnica Raggio en relación con la muestra (Colectivo LA USINA DEL RAYO); Luis Agüero (Fotógrafo. Exalumno y actual docente de Matemáticas y del Taller de Automotores), Christian Armas (Realizador Audiovisual. Exalumno y actual docente de Producción Audiovisual y del Taller de Diseño y Comunicación Publicitaria), Silvia Urich (Editora. Exalumna y actual docente de Prácticas Profesionalizantes y del Taller de Diseño y Comunicación Publicitaria), José Otero (Artista plástico, diseñador. Docente de Prácticas del Diseño en Diseño y Comunicación Publicitaria y referente de Raggio Verde), Viviana Ferraro (Escenógrafa. Investigadora del Pabellón Argentino de 1889. Docente del Taller de Diseño y Comunicación Publicitaria).
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