Prevención de incendios forestales con imágenes satelitales

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Prevención de incendios forestales con imágenes satelitales

23 Julio 2026

En 2025, los incendios forestales calcinaron más de 400.000 hectáreas en la Península Ibérica. Solo en Portugal se perdieron más hectáreas a causa del fuego que la extensión de Luxemburgo. Además del paisaje ennegrecido, la liberación de millones de toneladas de CO₂ y las pérdidas agrícolas, forestales y en infraestructura, con un impacto de miles de millones de euros, los incendios se cobraron la vida de decenas de personas en numerosas localidades.

Los métodos tradicionales de prevención, como torres de vigilancia, patrullas a pie y redes de sensores fijos, resultan insuficientes ante terrenos extensos y de orografía complicada. Por suerte, contamos con un poderoso aliado por encima de nuestras cabezas. Disponer de datos satelitales con EOS Data Analytics u otros proveedores permiten vigilar el territorio de forma continua y con un nivel de detalle impensable hace apenas una década.

Cómo los datos satelitales anticipan y detectan los incendios

La prevención de incendios mediante el uso de datos satelitales se fundamenta en dos ideas: la evaluación del riesgo y la detección temprana. La primera permite identificar las zonas con más posibilidad de ignición espontánea, según la falta de humedad en la vegetación, la acumulación de combustible orgánico y las condiciones meteorológicas locales. La segunda se encarga de localizar anomalías térmicas (firmas de calor) pocos minutos después de iniciarse un fuego, incluso en los parajes más remotos del planeta.

La clave de ambas técnicas radica en los sensores multiespectrales y térmicos que montan los satélites modernos, que captan información que el ojo humano no puede ver. Los índices NDVI y NDMI ayudan a calcular la humedad de la vegetación (cuanto menor es la humedad, mayor es la inflamabilidad), la biomasa acumulada en los suelos y la temperatura de la superficie terrestre, que delata zonas propensas a ser el origen de un fuego. El análisis espacial de cada capa se combina con otras variables para realizar mediciones casi en tiempo real y que los responsables puedan trabajar de forma proactiva y no reactiva. Y la integración y modelado de datos espaciales junto a fuentes meteorológicas, orográficas y de vegetación, así como los datos satelitales históricos, permiten crear mapas dinámicos completos sobre la situación de una zona particular. 

Inteligencia contra incendios: de imágenes en bruto a inteligencia para tomar decisiones sobre el terreno

Limitarse a conocer la ubicación exacta de las llamas en una pantalla es una minúscula parte de la gestión táctica de una emergencia. Ante una catástrofe de esta índole, las preguntas que realmente importan están relacionadas con la operativa de los equipos de emergencia. Preguntas como “¿Cuál es la intensidad y dirección del fuego?”, “¿Qué infraestructura crítica está en peligro?” o “¿Cuáles son las mejores rutas de evacuación disponibles?” requieren respuestas ágiles y certeras para coordinar de forma eficiente a los equipos de trabajo sobre el terreno.

Es aquí donde EOSDA propone una cadena de procesamiento de datos avanzada, capaz de obtener imágenes satelitales de alta resolución y transformarlas en datos listos para tomar decisiones crítica en cuestión de pocos clics. Las imágenes pueden ser ópticas y de radar de apertura sintética (SAR). En el caso de las segundas, su utilidad en estas situaciones es clave, ya que las nubes y el humo ocultan por completo el terreno, haciendo que las imágenes ópticas no sirvan. 

Posteriormente, la plataforma de datos satelitales de EOSDA clasifica la severidad del daño basándose en el comportamiento espectral de las hojas quemadas, determinando si el daño forestal es superficial o si se ha perdido todo el dosel arbóreo. Al superponer los datos de diferentes capas en un mismo mapa, los responsables de la toma de decisiones disponen de información vital tanto durante como después del fuego para coordinar los esfuerzos de extinción del fuego y posterior recuperación de la zona.

La cadena de inteligencia de EOSDA y su prueba de fuego en Portugal

La falta de conocimiento de cómo funcionan determinadas tecnologías hace que existan reticencias con su adopción. En respuesta a estas dudas, EOSDA ha desplegado su tecnología de análisis de datos satelitales en Coimbra gracias a un acuerdo de colaboración con el programa InCubed de la Agencia Espacial Europea. 19 municipios y 4.336 km² a lo largo y ancho de la región convierten a la empresa en uno de los mayores proveedores de datos geoespaciales del sector forestal en la zona.

Con más del 45 % del territorio cubierto de bosque, la vigilancia a pie no es una opción válida. Gracias a su satélite EOS SAT-1 con resolución de 3 m., los mapas de cubierta forestal, área quemada y avance de la restauración se actualizan al menos 4 veces al año. Cada actualización no solo presenta el mapa actualizado, sino que se añaden capas adicionales de datos GIS al historial de la región. Al integrar directamente todos estos datos de las plataformas de análisis en los programas habituales de gestión, el proyecto dota a los municipios locales de una herramienta operativa con la que tomar decisiones inmediatas sobre el terreno que protejan vidas y recursos forestales de acuerdo con la información objetiva que poseen.

 

Limitarse a conocer la ubicación exacta de las llamas en una pantalla es una minúscula parte de la gestión táctica de una emergencia. Ante una catástrofe de esta índole, las preguntas que realmente importan están relacionadas con la operativa de los equipos de emergencia. Preguntas como “¿Cuál es la intensidad y dirección del fuego?”, “¿Qué infraestructura crítica está en peligro?” o “¿Cuáles son las mejores rutas de evacuación disponibles?” requieren respuestas ágiles y certeras para coordinar de forma eficiente a los equipos de trabajo sobre el terreno.