fbpx Mariana Gutiérrez: "Las criptomonedas no son una reserva de valor, son un activo financiero especulativo" | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Ciencia y Tecnología //// 08.06.2021
Mariana Gutiérrez: "Las criptomonedas no son una reserva de valor, son un activo financiero especulativo"

La científica del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba compartió una extensa charla con AGENCIA PACO URONDO sobre las criptomonedas y la tecnología que utilizan, la blockchain. ¿Hay posibilidades de una sustentabilidad ambiental en las criptomonedas? ¿Los Estados deben regularlas? "Detrás de las cripto se encuentra un individualismo liberal que reivindica la teoría monetarista de Milton Friedman", señala. ¿Cuál es el perfil del tenedor de criptomonedas en la Argentina? ¿Quién fomenta la burbuja financiera cripto? Y, ¿qué intereses hay detrás?

Por Juan Cruz Guido

Mariana Gutiérrez es doctoranda en Ciencia Política y magíster en Sociología por la Universidad Nacional de Córdoba. Actualmente es becaria doctoral CONICET/UNC y trabaja en el Instituto de Estudios en Comunicación, Expresión y Tecnologías. En una extensa charla con AGENCIA PACO URONDO profundizó en el desarrollo de las criptomonedas y la tecnología que utilizan, la blockchain. ¿Hay posibilidades de una sustentabilidad ambiental en las criptomonedas? ¿Los Estados deben regularlas? "Detrás de las cripto se encuentra un individualismo liberal que reivindica la teoría monetarista de Milton Friedman", señala en torno al fundamento ideológico de estos activos virtuales. ¿Cuál es el perfil del tenedor de criptomonedas en la Argentina? ¿Quién fomenta la burbuja financiera cripto? Y, ¿qué intereses hay detrás?

Agencia Paco Urondo: Para empezar, ¿qué es la blockchain?

Mariana Gutiérrez: Muchas veces para explicar blockchain se recurre a la imagen del libro contable. Quizás ya lo has leído en algún lado con esta metáfora. Puede ser como una especie de libro contable o libro de actas distribuido, que no requiere un mecanismo de validación o de verificación externa, sino que la validación la da el conjunto de usuarios de esa cadena de bloques.

La cadena de bloques o blockchain estaría entonces formada por diferentes bloques de información o registros individuales que, para ingresar como nuevo bloque que se incorpora a la cadena, tiene que ser validado por el resto de los usuarios de esa base de datos. Esa validación se da mediante una operación criptográfica. De ahí se deriva el término criptomonedas, criptodivisas, criptoarte, porque requieren de esta tecnología que es la que opera como una especie de escribanía ficticia, pero que está basada justamente en el consenso de todos los usuarios de esa cadena de bloques. Entonces tiene ciertas bondades, ciertas ventajas, que es que no requiere intermediación. Por eso toda esta cuestión de que es un registro descentralizado que no va a depender de una autoridad central que diga que determinada operación es válida o no. Esa es una de las principales ventajas que se menciona. Cuando uno empieza a indagar en la tecnología de la cadena de bloques y cuáles serían las bondades, se menciona esto, la descentralización, la transparencia. Porque además todos los usuarios de la cadena de bloques tienen acceso a los datos, no a los datos individuales o personales de quienes intervienen, pero sí pueden acceder a todo el registro de las transacciones que se han ido grabando en esta cadena de bloques. 

APU: ¿Qué demanda energética requieren estas operaciones?

MG: Una de las principales cuestiones que por ahí se critica o se ataca cuando se comienza a hablar de las criptomonedas o de los criptoactivos en general, es que requieren determinado procedimiento criptográfico que demanda mucha energía a las computadoras nodos. Cuando uno habla de la cadena de bloques es importante destacar que intervienen usuarios que son a quienes se les llama mineros o mineras y nodos que son las computadoras que están puestas a trabajar para descifrar estas operaciones algorítmicas que luego le dan a este nuevo bloque que quiere ingresar a la cadena de bloques un número, una identificación particular, que es un código criptográfico, una operación matemática que hace que ese código sea único. Pero imagínate que quizás para resolver cada operación se demandan diez minutos y hay que tener 24/7 una computadora en funcionamiento. Finalmente, a quienes ponen su computadora al servicio de la cadena de bloques, a los mineros, luego de poner en funcionamiento la computadora para resolver estas operaciones se les retribuye con criptomonedas. Es decir, reciben una compensación por haber puesto al servicio su computadora como parte del nodo de la red.

APU: ¿Es correcto comparar Internet como tecnología y protocolo, o como red, con la blockchain?

MG:Yo diría que no, porque en realidad requiere de una sofisticación, no es cualquier computadora tampoco la que puede ponerse al servicio de la resolución de operaciones criptográficas. Por otro lado, me parece que requiere de cierto capital cognitivo de parte de sus usuarios.No es como el acceso a Internet, que también obviamente requirió aprendizaje para quienes no eran nativos informáticos, pero me parece que no. 

Y, por otro lado, también demanda de unos procedimientos tan sofisticados que tienen esta repercusión a nivel de huella ambiental, de huella de carbono, que no es comparable.

Si vale decir que hay dos mecanismos de validación diferentes, que uno es el proof-of-work y el otro el proof-of-stake ("prueba de trabajo" y "prueba de participación" respectivamente). El primero requiere mucha más energía, que el segundo y por lo tanto es menos energéticamente eficiente. La tendencia es que se empiecen a usar más las pruebas de participación que las pruebas de trabajo (en las que se basan las operaciones de Bitcoin, por ejemplo) para que las criptomonedas sean más sustentables.

APU: Hay un debate allí entre la posibilidad de que se desarrolle un sistema que requiera menos energía, o energía que provenga probadamente de sistemas renovables...

MG: Hay muchos desarrollos nuevos y hay monedas alternativas al Bitcoin o al Ethereum o a las principales criptodivisas, que están trabajando sobre ello y que sin duda que en algún momento pueden llegar a hacerlo mucho más eficiente en términos energéticos. Por otro lado, está la intervención de Elon Musk. La cuestión de soltarle la mano a Bitcoin tuvo que ver con otras cuestiones, no fue por el impacto ambiental. Tienen que ver con que tiene su propia cripto. Está especulando a ver con quienes haría negocios. Porque también escuché, por ejemplo, hace un par de días, a una de las personas fundadoras de Ethereum. A ellos les interesa la tecnología que desarrolla y que Elon Musk reciba o acepte a estas criptodivisas y no a Bitcoin. Entonces hay toda una cuestión en juego que no está basado en esto que manifiesta públicamente de que no lo acepta porque no es ecofriendly. Tiene más que ver con otras cuestiones.

APU: ¿Qué capacidad técnica tienen los Estados Nacionales, y en particular la Argentina, de regular tanto los activos en su matriz financiera, como la sustentabilidad energética?

MG: En Argentina, por ejemplo, no están reguladas de manera específica las criptomonedas. La primera legislación que surgió en torno a las criptomonedas, surgió en 2014 a través de la Unidad de Información Financiera, para la cual estas monedas virtuales son "la representación digital de valor que puede ser objeto de comercio digital y con la función de ser un medio de intercambio y/o una unidad de cuenta, y/o una reserva de valor". Pero eso hace que sea una definición muy amplia y que no se distingan los diferentes criptoactivos. Es muy importante distinguir entre criptomonedas y stablecoins, que son como monedas que están vinculadas al dinero fiduciario, es decir, al dinero que emiten los gobiernos. Entonces esa ya es una distinción muy importante de hacer, porque lo que pasa con las criptomonedas es que hoy por hoy no están intentando ser una unidad de cuenta global, están funcionando como activos financieros. Entonces es muy diferente pensar algo que funciona como un activo financiero, básicamente un activo especulativo, y otra cosa es que funcione como una representación digital de algo que tiene su respaldo directo y estable en moneda o en dinero fiduciario.  De hecho, por ejemplo, los DAI son stablecoins que tienen una correspondencia directa con el dólar.

APU: ¿Cuál es su opinión en torno al debate de la regulación estatal del criptomercado?

MG: Es muy necesario que en el horizonte a corto plazo haya una regulación por parte de los estados nacionales. Córdoba ya tiene una legislación que grava las criptomonedas, pero también de una manera muy burda. No está especificado que es una criptomoneda. Qué es un criptoactivo. No diferencia los diferentes tipos de activos. Y está en tratamiento esta ley cripto en Argentina que pueda regular en el corto plazo las transacciones.

Yo creo que aún no se tiene muy firme la decisión de parte de los Estados, porque todavía se está estudiando el impacto y qué necesidades hay de regularlo, en qué sentido y si eso iría hacia la convergencia de los activos financieros bancarios. Hacia la convergencia digo porque también habría que ver si el mundo de los activos cripto puede ser operable también a través mecanismos bancarios o no.

APU: Es decir que la bancarización del sistema atentaría contra cierta esencia del criptomercado…

MG: Exacto. Dificultad que surgió, por ejemplo, con Mercado Libre y Mercado Pago. La cuestión del impuesto al cheque. Que Mercado Libre haya estado funcionando como una entidad bancaria sin serlo.

APU: ¿Qué opina, en ese sentido, de la consigna antibancos que hay en gran parte de los tenedores de criptoactivos, principalmente en los pequeños tenedores?

MG:  Ahí yo tengo una opinión que tiene que ver con indagar en el trasfondo ideológico de los defensores de Bitcoin y las criptomonedas. No digo todos, pero hay un trasfondo que está relacionado con las teorías liberales de Friedman, con la teoría monetarista y con lo que en economía se llama la teoría cuantitativa del dinero, que piensa en el dinero como neutro y exógeno, y que la inflación es un fenómeno monetario. De esas teorías, que hoy por hoy sustentan un montón de decisiones económicas, como por ejemplo las que están vinculadas a dejar de emitir dinero, porque es en realidad la emisión la que genera la inflación, que es una decisión de política económica completamente ortodoxa. Esa cuestión de que el dinero es neutral y desconociendo que el dinero es político, es lo que está sustentando o que está detrás de la ideología de quienes defienden a Bitcoin. Piensan que se estarían corriendo o estarían yendo en contra del Estado y de ese rol "tirano" del Estado. Por eso me parece que esa negación de que el dinero involucra relaciones sociales y la negación también de que en el dinero y en la formación del valor del dinero se juegan un montón de expectativas.

Me parece que, en resumidas cuentas, la mayoría de quienes defienden o que celebran Bitcoin o las criptomonedas, desconocen que el rol del Estado es necesario para tomar algunas decisiones de política económica que solamente se pueden tomar de manera centralizada para que haya cierta coordinación y que tiene que ver con políticas monetarias y políticas fiscales. Obviamente que las políticas monetarias están basadas en las decisiones de las autoridades monetarias de cada estado. Son los estados nación que tienen la soberanía y la capacidad de decidir las políticas monetarias que en última instancia pueden hacer que se distribuya de otro modo la riqueza, por ejemplo, o se genere más empleo, o se incentive el crecimiento de un país. Entonces ahí está el valor de la herramienta de la política monetaria.

APU: Las criptomonedas nacieron paralelamente a la crisis económica de las hipotecas subprime del 2008. Hay un relación directa o indirecta, depende de la perspectiva de análisis que uno utilice. Eso fundamenta esta idea también antibancos e inclusive antisistema del mercado cripto. Pero a la vez grandes fondo como Goldman Sachs, JP Morgan y Credit Suisse, por ejemplo, que es decir el establishment de Wallstreet, están subterráneamente en las criptomonedas. ¿Cómo ve esta situación?

MG: Totalmente. No sé si viste la película de "The Big Short", o "La gran apuesta". Está inspirada en un libro que se escribió luego de la crisis de las subprime. Y justamente hace unos días salió uno de los protagonistas, Michael Burry, caracterizado por Christian Bale, que es una de las personas que apostó en contra de las hipotecas y que ahora justamente emitió su opinión respecto de Bitcoin. Ya hizo su apuesta en contra de Tesla en su momento, pero hoy dice que todavía no está apostando en contra de las Bitcoin, pero sí que descree. Que en el corto plazo se sabe que es un momento que muchos están intentando aprovechar porque todavía no hay regulación. Entonces es como un sálvese quien pueda. Y obviamente que también esto va a estar atravesado por qué capital tengas de espalda o no. Y, como vos decís, claramente hay quienes llevan la voz cantante y que por ahí pueden estar fogoneando determinados movimientos hacia tal o cual lado. Ni hablar de la repercusión en la opinión pública de los pronunciamientos públicos de multimillonarios como Elon Musk, que tuitea algo en diciembre y el precio de "Dogecoin" aumenta un 20 por ciento. O lo que pasó el viernes pasado, por ejemplo, que subió un meme y Bitcoin experimentó una caída en su precio también terrible. Entonces es tan volátil todo eso que no sabemos tampoco determinar el efecto o determinar quiénes son los que están llevando la voz cantante e intentando fogonear esta hipérbole en los medios. Esta cuestión tan marketinera. Porque también incluso ahora a las plataformas de criptomonedas las vemos empapelando las calles con publicidades. Es todo un fenómeno marketinero y hay intereses detrás.

APU: A pesar de hay mucho desconocimiento, y es un gran riesgo operar con ese desconocimiento, hay una tendencia a querer estar dentro del mercado cripto…

MG: Es parte del hype. Como le dicen algunos, la economía del hype. Estamos todo el tiempo guiándonos por estos incentivos que nos generan las ganas de querer estar, de querer "formar parte de la movida". Y hay un imperativo además de que "hay que reinventarse en los momentos de crisis".

APU: ¿En dónde reside el encanto que generan los criptoactivos para una parte de la sociedad mundial y de la Argentina en particular?

MG: Hay varios estudios sobre la base social de quienes invierten en criptomonedas. Es gente joven, autodidacta, que por ahí tienen muchos empleos, que bien proviene de diferentes disciplinas. Y si le sumas el componente de que son personas que provienen también de países que quizás tienen inflación o que hay cierta incertidumbre económica, como puede ser en estos países, se torna muy atractivo el entrar a ver de qué se trata y ver si hay algún rédito económico que se pueda sacar. Sobre todo, si venís de experiencias de precarización laboral, de pérdida de empleo, de inflación galopante y de imposibilidad de volcar su capital en un activo que sirva para ahorrar.

APU: En el marco de la investigación y cobertura del tema, hemos oído que algunos lo ven como una jubilación, en línea con lo que señalaba de la precarización laboral y previsional…

MG: Es terrible porque sería peor que una AFJP. Conozco gente que realmente dice, "la verdad que no tengo nada que perder", y estamos también como en un entorno de un mercado laboral tan precarizarante. En que en todos los aspectos está difícil la situación y mucho más con la pandemia.

Y a propósito de la pandemia también se han desarrollado un montón de aplicaciones que hoy por hoy facilitan también el tradeo.

El problema es que todo está sobre una base tan individual y tan atravesada por una subjetividad neoliberal terrible. Leía unas entrevistas en Londres a chicas que invertían en criptomonedas y decían cosas como "Estoy feliz de la estabilidad financiera que soy capaz de crear por mí misma". Cuando en realidad no te da estabilidad si es un activo completamente volátil y las ganancias que podés obtener las generas sobre una base completamente individual y meritocrática.

Volviendo sobre la cuestión de la ganancia que se puede obtener, lo cierto también es que los activos financieros funcionan así. Entonces, si vos sabes cuándo retirarte, obviamente vas a tener buen rédito. Pero el problema es cuando estás apostando mucho o estás apostando todo lo que tenés.

APU: A modo de cierre, ¿cuál sería su balance sobre las criptomonedas en general y la blockchain como tecnología?

MG: Yo no soy tampoco una tecno pesimista. Lo que quiero decir es que hay que ser cauteloso con lo que se promete y con este afán tan celebratorio, que detrás encubre una ideología que es profundamente liberal, rozando lo anarcocapitalista porque, es como vos decías, con esa idea de que de que el Estado es un tirano.

Hay tanto individualismo que no se piensa que cuando uno está invirtiendo o está haciendo dinero por el dinero mismo, está tomando una decisión en desmedro de la economía productiva y que no permite repartir el binestar. Que, de otro modo, si vos decidís, por ejemplo, ser emprendedor o apostar a la economía productiva es estar repartiendo bienestar, generando posibilidades de trabajo y de crecimiento económico. No te lo estás quedando para vos mismo. Siempre y cuando obtengas una ganancia, obviamente. Pero para mí la cuestión es esa, el debate es ese.

En el fondo la tecnología blockchain es lo más destacable y lo que se puede seguir valorando y explorando. Más allá de que hasta ahora los usos que vimos que adquirieron mayor popularidad son estos, las criptomonedas. Existe un horizonte de posibilidades todavía desconocido.