fbpx “La Policía de la Ciudad no puede convertirse en la fuerza de choque de Rodríguez Larreta” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Violencia Institucional //// 19.09.2017
“La Policía de la Ciudad no puede convertirse en la fuerza de choque de Rodríguez Larreta”

Entrevista a la Legisladora porteña Paula Penacca. “No puede haber una policía ilegal que incumpla la ley por cumplir las órdenes políticas del propio Jefe de Gobierno”.

Por Paula Carrizo

APU: ¿Cuál es su mirada en relación a los resultados de las PASO, de cara a las elecciones legislativas de octubre?

Paula Penacca: Creo que hubo una expresión por parte de amplios sectores de la sociedad, que le dijeron que no al ajuste que está implementando Mauricio Macri. Luego de tan sólo dos años de gestión, la gente comienza a sentir no sólo que el rumbo que está tomando este gobierno no coincide con las promesas electorales realizadas, sino que además su calidad de vida definitivamente no ha mejorado sino más bien empeorado. La expresión más concreta de esto fueron los resultados de la elección en la Provincia de Buenos Aires, donde quedó claro cuál es la alternativa a este modelo: la candidatura de Cristina y la propuesta de Unidad Ciudadana. Si bien fue una campaña ardua, debido al difícil proceso de persecución política y judicial que sufrió Cristina, se logró cabalmente que ella pudiera encabezar esta propuesta política. Se constituyó Unidad Ciudadana, una propuesta amplia que integra la voz de esos sectores que están siendo atacados por las políticas económicas centralmente pero también por las políticas sociales y hasta culturales del gobierno de Mauricio Macri.

APU: ¿Cuáles fueron los objetivos de Unidad Ciudadana en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?

PP: La hegemonía construida por el Pro en Capital durante estos últimos años, torna imprescindible la presencia de una fuerza que pueda ejercer un control y constituir un contrapeso al oficialismo en la Ciudad. Luego de que en 2015  Martín Lousteau terminara siendo funcionario de Mauricio Macri al frente de la Embajada de EEUU, quedó claro que el espacio político que encabezaba no constituía realmente una oposición, tal como querían hacerle creer a la gente. Por el contrario, desde Unidad Porteña logramos consolidarnos como la principal alternativa al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, tal como evidenció el resultado de las PASO  porteñas. Y a través de una propuesta amplia, con la incorporación de otros sectores que si bien no son estrictamente kirchneristas, también entendieron la importancia de unir fuerzas para conformar esa mayoría opositora que proponga una alternativa concreta de Ciudad.

APU: ¿Qué evaluación realiza del proyecto macrista “Secundaria del Futuro”, como legisladora e integrante de la Comisión de Educación Ciencia y Tecnología de la Legislatura Porteña?

PP: En primer lugar, una considerable falta de claridad e información en torno a la propuesta. Lo que sucedió con la “Secundaria del Futuro” es que hicieron una puesta en escena, un anuncio publicitario en los medios de comunicación. Ahora bien, cuando uno busca conocer cuál es el diagnóstico previo respecto al funcionamiento de la escuela secundaria, cuál el instrumento formal y las bases que sostienen la propuesta, cuál es la elaboración pedagógica subyacente, no hay nada. Lo único que existe es un Power Point con frases lindas, sueltas, pero ninguna resolución ministerial o propuesta de ley enviada a la Legislatura para pensar cómo reestructurar la escuela secundaria. Esta semana nos reunimos justamente en Comisión de Educación, y hubo una cantidad abrumadora de padres, directivos, estudiantes, docentes, planteando querer dialogar con la ministra Soledad Acuña, para poder que pueda dar explicaciones respecto a la propuesta.

APU: ¿De qué manera busca el gobierno construir consenso para avanzar en esta reestructuración?

PP: Este gobierno aprovecha su capacidad para imponer agenda y opinión pública a través de los grandes medios de comunicación para instalar la idea de que la secundaria así como está no funciona, de que tiene bajo nivel, que los chicos no siguen después una carrera universitaria por la mala formación que reciben en esta etapa. Inclusive han llegado a decir que los maestros son retrógrados, que no hay intercambio con los alumnos. Nosotros no coincidimos con ese diagnóstico. Si van a tomar una definición de hacer una reforma en la escuela secundaria -que podría ser positiva- tiene que haber ámbitos de participación con toda la comunidad educativa, para justamente tomar la experiencia de los que día a día construyen la escuela secundaria hoy en la CABA. Es decir: docentes,  directivos, estudiantes, supervisores. Además, existen ámbitos institucionales que deben respetar. La Legislatura funciona, existe una Comisión de Educación donde están representadas las diferentes opciones políticas que la sociedad eligió en las elecciones, y también tiene que ser consultada de alguna manera. Eso en términos de la participación y elaboración de la propuesta.

APU: ¿Cuáles son los aspectos más cuestionables en relación a esta propuesta?

PP: En primer lugar, el planteo de que los chicos en quinto año hagan pasantías -cuyo funcionamiento no está especificado- en lugar de seguir incorporando contenidos. Nuestra preocupación es que esto puede ser una forma de introducir el mundo de lo privado dentro de la escuela pública, de tercerizar y privatizar la educación pública justo en el quinto año que es central para finalizar la incorporación de contenidos y poder salir al mundo laboral.Consideramos fundamental que los jóvenes puedan seguir eligiendo para qué se forman y no que tengan que estar encorsetados en las necesidades de los perfiles que tiene el mercado laboral o las grandes empresas, formados exclusivamente a los efectos de resolver las necesidades del mercado. Hay después factores que no son respetados, tales como la especificidad de las escuelas, otros vinculados a la cuestión docente, el debate en torno a la implementación de “tutores”, con un desconocimiento respecto a si van a reemplazar a los docentes, cuál va a ser su formación, quienes van a formarlos, etc.
 
APU: ¿Qué análisis realiza respecto a la escalada represiva de la que estamos siendo testigos por parte de la nueva Policía de la Ciudad?

PP: Hay mucha preocupación por parte de nuestro Bloque en relación a este tema, tal como hemos expresado en la última sesión de la Legislatura. La Policía de la Ciudad no puede convertirse en la fuerza de choque de Horacio Rodríguez Larreta, debe regirse por la ley que se votó en la Legislatura. No puede haber una policía ilegal que incumpla la ley por cumplir las órdenes políticas del propio jefe de Gobierno. En ese caso estamos en peligro todos los ciudadanos y ciudadanas. Si la policía entiende que no tiene que cumplir la ley, no la cumple, y las consecuencias las podemos sufrir todos. No debemos olvidar que quienes gobiernan tienen la responsabilidad de garantizar los derechos de todos y todas. Esto incluye el derecho a la integridad física y el derecho a manifestarse, no pueden usar las fuerzas de seguridad para arremeter en su contra. Hay normas específicas, protocolos, que indican cómo deben actuar. Por el contrario, el gobierno pretende que éstas actúen al servicio de sus objetivos políticos, que en la actualidad son dos: ocultar el modelo de ajuste brutal que están llevando adelante y tapar la desaparición forzada de una persona, Santiado Maldonado, en democracia.

APU: ¿Considera que hay una intencionalidad disciplinadora en este accionar?

PP: Tanto el gobierno nacional como el porteño buscan desmovilizar, estigmatizar, y criminalizar la protesta social. Para ello, apelan a construir un discurso a través de los medios que justifique esa violencia que ellos mismos ejercen, a fin de amedrentar y atemorizar al resto de la población, para que todos se sientan amenazados. Si hay una movilización, los que se manifiestan son violentos. Si hay un partido político que tiene alguna manifestación contraria al gobierno, quieren hacerle sentir a la sociedad que ese espacio político también se posiciona con violencia y que eso es peligroso para el conjunto. Este intento de confundir, a través de un discurso según el  cual todo lo que tenga una expresión política, se manifieste en la calle o incluso a través de los medios es algo que pone en peligro el orden público, es lo que lleva al totalitarismo. Cuando no puede haber ninguna expresión contraria a quien gobierna porque inmediatamente pasa a ser considerada peligrosa para el conjunto de la sociedad, para el orden público y para la democracia, entonces no hay democracia. Cuando hay miedo y cuando el que ejerce la violencia y construye el miedo es quien gobierna, la democracia está en peligro. Nosotros tenemos que tener conciencia de que esta confusión que pretenden instalar es realmente peligrosa, y apelar a esa memoria colectiva de la sociedad para constituirnos todos y todas en guardianes de nuestra democracia.

APU: ¿Cómo se están preparando desde La Cámpora de cara al 32° Encuentro Nacional de Mujeres?

PP: De un tiempo a esta parte, dentro de nuestro organización empezó a crecer y consolidarse muchísimo el Frente de Mujeres, gracias al esfuerzo y coherencia de las compañeras, que lograron también que esa coherencia sea del conjunto de la organización. En la sociedad en general se instalaron las cuestiones vinculadas a los derechos y reivindicaciones de las mujeres, dando lugar a manifestaciones como las marchas de “Ni Una Menos”, contra la violencia de género y contra los femicidios. Esas movidas constituyeron a su vez un impulso para el desarrollo de militancia y política de género dentro de las organizaciones. Nosotras participamos activamente hace muchos años de los Encuentros Nacionales de Mujeres. Consideramos que deben tener cada vez mayor potencia, constituyen un gran ámbitos de debates internos, donde dialogan diferentes posiciones, sectores políticos, sociales, culturales, y además contribuyen a mantener en la agenda pública las temáticas vinculadas con los derechos de las mujeres.

APU: ¿Cuáles cree que son los desafíos del movimiento de mujeres en esta coyuntura?

En este contexto particular, signado por el ajuste económico y una creciente flexibilización laboral, es más necesaria que nunca una organización muy fuerte de las mujeres en el país. Tendremos que dar mucha más pelea para que se respeten nuestros derechos. En el ámbito laboral somos las que tenemos menor remuneración aunque realicemos la misma tarea que los hombres, suelen no respetarse nuestros derechos relacionados a la maternidad, se nos presentan más obstáculos a la hora de encontrar trabajo. A la vez, si bien fuimos uno de los actores que más afectados por las políticas de ajuste, también fuimos uno de los que tuvo mayor capacidad de reacción. El movimiento de mujeres emergió como un actor político central del debate que tenemos que dar en los próximos años, y de la construcción de la nueva mayoría de la que habla CFK. El “Paro de Mujeres” realizado este año es un claro ejemplo de esto. de la potencia y la fuerza que tienen las mujeres cuando se organizan.