Taty Almeida recibirá el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires
La Facultad de Filosofía y Letras rinde homenaje a la referente de Madres de Plaza de Mayo por su incansable labor en la defensa de los Derechos Humanos y la construcción de la memoria colectiva.
La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) tiene el honor de invitar al acto de entrega del Título de Doctora Honoris Causa a Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida afectuosamente como Taty Almeida.
El evento se llevará a cabo el próximo 17 de abril a las 18 hs, en el aula 108 de la sede Puan (Puan 480, CABA).
Esta distinción representa un reconocimiento a más de 50 años de lucha ininterrumpida por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Taty Almeida, nacida en 1930 en el barrio de Belgrano y formada como docente en la Escuela Normal Superior N° 7, transformó el dolor individual en una causa colectiva que hoy es pilar de la democracia argentina.
La vida de Taty cambió para siempre el 17 de junio de 1975, cuando su hijo Alejandro Almeida fue secuestrado por la Triple A. Alejandro tenía 20 años, trabajaba en TELAM y en el Instituto Geográfico Militar, y cursaba el primer año de Medicina en la UBA.
Proveniente de una familia ligada al ámbito castrense, Taty inició su búsqueda a través de sus contactos e influencias personales. Sin embargo, el contexto del terrorismo de Estado la llevó a incorporarse a Madres de Plaza de Mayo, donde se convirtió en una de las voces más lúcidas y comprometidas de la organización.
A lo largo de las décadas, Taty Almeida ha recorrido el país y el mundo brindando charlas y conferencias, siempre en apoyo a las causas populares. En 2008, rescató la voz de su hijo a través del libro ‘Alejandro, por siempre… amor’, donde se compilan 24 poemas hallados en la agenda del joven militante, junto con testimonios que mantienen viva su identidad.
Taty es un símbolo de la transición del silencio a la militancia activa. La entrega de este Honoris Causa reafirma el compromiso de la Universidad pública con las referentes que, como ella, siguen enseñando que la única lucha que se pierde es la que se abandona.