Presidente de Cáritas y arzobispo de La Plata: “La universidad pública es clave y debemos apoyarla”
“Veo clave cuidar la universidad pública. Porque es un mecanismo de progreso para un país. De allí salen los profesionales que pueden poner el hombro para la construcción de una patria. Tenemos ejemplos probados de tantos que pasaron por la universidad. Hay que apoyar la universidad pública”, aseveró Gustavo Carrara, la máxima autoridad de Cáritas Argentina y a la vez el líder de la iglesia católica en la arquidiócesis de La Plata, con sede en la capital de la provincia de Buenos Aires.
En el reportaje a “Somos Radios AM 530”, monseñor Carrara también hizo un pedido a quienes marchan por las universidades públicas: “debemos estar atentos a otros que no pueden marchar pero que necesitan de nuestro cuidado y capacidad, como los discapacitados. Seguramente esta movilización nos debe hacer presentar sobre aquello que no pueden hacer una gran movilización”.
En otro momento del reportaje, que encabezó el periodista Roberto Caballero, el gobernador eclesial reveló las preocupaciones que surgieron de la consulta a 1300 comunidades de todo el país: “El trabajo como primer tema. La falta del mismo, no llegar a fin de mes, o trabajos que no llegan a completar un mediano ingreso. No podemos ir a una sociedad del descarte de las personas. Cada uno de nosotros tiene una dignidad infinita. El modo de expresarla, realizarla, es el trabajo. Porque una persona que no trabaja no solo no puede llevar el pan a su casa, sino que está herido en su dignidad, siente que está de sobra, que es invisible, que ya no vale, esto le pasa a una persona sin trabajo. A parte la patria se pierde de alguien que quiere poner el hombro, sacar el país adelante. No tener trabajo es un impacto en una persona. Las iniciativas para generar trabajo y las opciones políticas son claves a la hora de que algunas opciones generan trabajo y otras lo suprimen”.
La encuesta, por así decirle a la consulta interna, desde Cáritas Argentina inició en octubre de 2024 y concluyó en junio de 2025, sobre 1300 comunidades que trabajan con los más vulnerables, que les permitió votar las líneas de acción para los años siguientes.
La segunda preocupación de las comunidades con los más pobres son las adicciones. “Su crecimiento, el avance de la pandemia silenciosa del narcotráfico, cuando el Estado se retira la criminalidad organizada avanza”, contó Carrara.
Luego habló en Radio de Las Madres de Plaza de Mayo, de la ludopatía, “la adicción al juego, que no había surgido con esa fuerza en la escucha anterior. En un celular uno puede tener un casino, con la expectativa que si juego mejoro mi situación, pero me la complico más”.
El tercer punto del relevamiento fueron los suicidios: “Esto muestra una falta de proyectos de vida. Las comunidades frente al suicidio no saben cómo encarar, la salud mental, la fragilidad emocional”.
De la consulta intraeclesial, vía Cáritas, la vida comunitaria fue otra preocupación. “Eso que decía Francisco que nadie se salva solo, en las comunidades más pobres, la fuerza está en hacer caminos juntos, proyectos juntos, se veía ese resquebrajarse de las comunidades, y por último, las emergencias climatológicas. Los incendios en la Patagonia, que se produce en verano, o las inundaciones como hubo en Bahía Blanca. Frente a estos fenómenos que parecen más frecuentes, cómo organizar los equipos de emergencia y sobre todo para después de esas situaciones que dejan tanto desastre”.
El conductor del programa radial preguntó al arzobispo de La Plata (que incluye su jurisdicción eclesial a la capital provincial, como a las ciudades de Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio) sobre el recibimiento y la comunicación de este relevamiento al gobierno nacional que preside Javier Milei.
Carrara fue prudente, y evitó contar que el presidente nunca recibió a la conducción de los obispos argentinos, pero sí dijo que “la comisión ejecutiva que preside monseñor Colombo, el cardenal Rossi, el obispo Fernández en Jujuy, con el secretario general Raúl (por Pizarro, auxiliar de la diócesis de San Isidro), son quienes hacen esos puentes de diálogo con el ejecutivo, a veces con el canciller”, y respecto a su tarea en Cáritas él intenta vínculos “con el ministerio de Capital Humano (Sandra Petovello) o Salud (Mario Lugones), por los temas que acompaña, alimentario, de adicciones (Sedronar), discapacidad con salud”, agregando que “se tiende al dialogo para el bien de la gente, con el convencimiento que hace falta una presencia del Estado inteligente y eficiente, sabiendo que en algunas situaciones si el Estado no interviene es una tragedia”.
Caballero indagando aún más sobre el recibimiento en el gobierno autodefinido anarco-capitalista, monseñor contestó que “a veces cuesta esos diálogos, cuesta dialogar con profundidad, pero uno nunca rompe puentes; en el fondo hay que buscar que las cosas se visualicen, se comprendan y bueno empujar. Porque bueno si uno rompe puentes no llega algo tan básico como alimento a los comedores, no se paga una pensión por discapacidad”.
La comarca católica platense alcanza casi los 900 mil bautizados, poco más del 86 por ciento del millón de personas que allí habitan, según encuesta del año 2021. Mientras que la estructura del clero para toda esa grey, en poco más de 4600 kilómetros cuadrados, implica 78 parroquias, con 136 sacerdotes, esto sin contar las instituciones educativas y las órdenes o congregaciones en la populosa arquidiócesis de la provincia más grande de la Argentina.
Otro de los periodistas en el programa radial, Marcelo Cittadini, le preguntó al obispo platense desde diciembre de 2024, qué percibe de la violencia en la sociedad.
“Se percibe un deterioro de los vínculos, hay niveles de violencia, lo vemos en las redes sociales, en las escuelas por las amenazas, pero el problema no es el adolescente si no que hacemos nosotros como adultos, la violencia aparece en los barrios populares en distintas maneras, la violencia aparece en el Congreso. Es algo que preocupa, genera desaliento y desesperanza”, respondió Carrara, de 53 años de edad y ordenado cura por el entonces Jorge Mario Bergoglio.
Por último, el líder del pastoreo platense sumó una luz de esperanza con un ejemplo concreto: “Se reunieron tres universidades, la pública La Plata, la tecnológica y la católica de La Plata, programa de extensión se unieron para un trabajo en común con movimientos popular, y una empresa tecnológica para medir el nivel de infraestructura en los barrios populares. Lo más lindo es ver a 300 estudiantes, capacitación, tres sábados, estuve una vez, están haciendo ese relevamiento. A mí me dan esperanzas esas acciones. La potencia que puede tener una universidad para transformar la realidad y una universidad en este caso tres que pusieron en perspectiva alguien estudia en la universidad en definitiva para pensar en los más frágiles. Recuerdo una visita de Francisco a la universidad católica, en Ecuador, planteaba que quienes llegan allí es para tener más herramientas para incluir a quienes no tuvieron su oportunidad, para cuidar la casa común, para trabajar por la paz, entonces ver en esa línea, a mí me da esperanza, y así encuentro muchas personas que se unen para hacer bien a otro”.