Lautaro Torres, nueva víctima de gatillo fácil en Córdoba

Lautaro Torres, nueva víctima de gatillo fácil en Córdoba

15 Abril 2014

Por Yael Crivisqui

El 13 de abril, murió en el Hospital de Urgencia de la capital cordobesa, Lautaro Torres, de 16 años. Ingresó a aquella institución con cuatro heridas de bala, en la nuca, en el pulmón izquierdo, en el derecho y en el hombro. Según las versiones oficiales, el adolescente intentó robarle el celular a una agente de policía en el barrio Las Palmas. De este modo, la mujer habría actuado en defensa propia luego de un intercambio de disparos.

Lautaro era hijo de Natalia Suárez, quien es trabajadora sexual y viene denunciando desde enero de este año que fue víctima de las redes de trata. Fue secuestrada y torturada durante seis días en Alta Gracia, Córdoba. Sus familiares y amigos realizaron las denuncias correspondientes de forma incansable durante todo el mes ante la Justicia y la Policía. Sin obtener, si quiera, una mínima respuesta.

Ante tanta desidia, intervinieron integrantes de AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas) Córdoba. Y como por obra de magia, casualidad o no, el 30 de enero Natalia apareció golpeada, con signos de tortura, y drogada. Era evidente, entonces, que se había intentado hacerla desparecer como a tantas otras mujeres, pero ella tuvo suerte. A raíz de la fuerte movilización y presión, no solo por parte de su familia y amigos, sino también de distintas organizaciones políticas y sociales, pudo aparecer y contar la historia.

Suárez, con una valentía y fortaleza increíble, acompañada de los integrantes de AMMAR, se animó a responsabilizar públicamente a la Policía y a los responsables políticos, el Poder Judicial y al Gobierno de la Provincia. A raíz de esto, se vinieron una sucesión de amenazas para ella y su familia, por parte de quienes se sintieron tocados y molestos.

No es casualidad

Conociendo a fondo la historia de Natalia, podemos entender que lo que le pasó a Lautaro, su hijo, no es casualidad. Como bien dijo la abuela del joven ante Canal 10 de Córdoba: ”Fueron cuatro disparos certeros, cuatro disparos a matar”. Según familiares de Lautaro, el arma de fuego que supuestamente pertenecía al joven fue plantado por la propia policía. Cosa que no es descabellada, ya que sobran denuncias diarias de jóvenes que son detenidos por la policía de la provincia.

Gatillo Fácil

La estigmatización constante y permanente de los jóvenes pobres es moneda corriente en Córdoba. Los titulares de algunos diarios destilan racismo, haciendo alusión a que esos adolescentes son delincuentes de la más alta calaña y que la mayoría tiene trayectoria en hechos delictivos. Esos mismos chicos suelen terminar asesinados por la policía en "hechos confusos" o "intentos de robo".

Por su parte, desde el Gobierno provincial se alientan esas prácticas represivas, mientras se publicitan políticas de seguridad. Esa situación se da mientras avanza el delito de gran escala y llueven denuncias que vinculan a las fuerzas de seguridad y a funcionarios del propio Gobierno con el narcotráfico.

Mientras tanto, la Coordinadora Antirrepresiva y por los Derechos Humanos, la fundación AMMAR de Córdoba, y otras organizaciones políticas y sociales, vienen denunciando los casos de Lautaro, Facundo, Jorge, David, Yamila, entre tantas víctimas diarias del gatillo fácil y las redes de trata.