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30.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Agencia Paco Urondo entrevistó a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza (se escuchó en Basta de Zonceras!, FM La Boca, martes de 10 a 13), sobre qué hacer si las pruebas tomadas a Felipe y Marcela, hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble no fueran suficientes.
APU: ¿Puede ser que las pruebas hayan sido insuficientes y que se tengan que volver a tomar?
Estela: Bueno, yo acabo de recibir una comunicación de Perfil.com, donde no sé quién dice que las muestras estarían adulteradas; que no le daría el perfil genético de los chicos en ninguna de las prendas. Y esto no sé de dónde salió. Ahora, si juntamos las cosas que ya están corriendo. Una: que ya había dado que el chico era hijo de un uruguayo; que la de Noble se fugó y que pidió asilo político en Estados Unidos porque se siente perseguida, y esto, son voces que salen, no sabemos de dónde para poner qué, ¿más angustia?, ¿más cosa rara? Esto es algo extraño. Nosotros tenemos que atenernos, institucionalmente, a lo que el Banco de Datos responda. Y eso es palabra santa.  Ellos son los que dicen si sí, o si no. Ahora si ellos encuentran que son insuficientes los elementos para rescatar ADN de esas prendas, la jueza tendrá que ver las otras alternativas. Las otras alternativas (yo lo digo desde mi lugar; no soy la jueza ni abogada). Hay una ley. La ley que marca las pruebas alternativas, que son los allanamientos, si no se prestan a la extracción de sangre en el banco. Si el allanamiento no da resultado por segunda vez (porque tampoco dio resultado lo rescatado por Bergessio), yo creo que la ley marca en ese caso, la extracción de sangre compulsiva. O sea una gotita de sangre. Una pinchadurita en la yema del dedo, hecho en el Banco, como corresponde por ley. Yo creo que la Jueza tendría que hacer eso. Pero yo me arriesgo a suponer, lo cual no es bueno. No soy la jueza y hay que ver como se la interpreta. Lo que sí, lo digo desde el sentimiento: tenemos que terminar con esta historia. (Agencia Paco Urondo)
 

29.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, comunicado enviado por H.I.J.O.S.) Fue la cara de la dictadura. Fue la cara de la impunidad. Pero llegó la hora de la Justicia. Juicio al genocida Videla. Comienza el viernes 2 de julio en Córdoba, será juzgado junto a Menéndez y más represores. A 25 años del Juicio a las Juntas, el dictador Videla vuelve a estar en el banquillo.
Hay juicios en toda la Argentina, por eso presentamos el mapa-fixture de los juicios a los genocidas. El jueves 1º de julio, a las 19 en UTE (Bartolomé Mitre 1984), para que todos y todas sepamos dónde son juzgados y participemos en los juicios.
 
Los crímenes de la última dictadura cívico-militar comenzaron a ser juzgados. Si tenés 18 años o más podés ingresar con tu DNI o cédula (con pasaporte si sos extranjero).
 
JUICIO EN MENDOZA: comienza el 1° julio, en San Rafael. Seis represores serán juzgados por cuatro víctimas, entre ellas el poeta Paco Urondo. El genocida Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, fue apartado del Juicio para ser juzgado en Córdoba.
 
JUICIO A VIDELA Y MENÉNDEZ: Córdoba: comienza el 2 de julio. Se juzgará al genocida Jorge Rafael Videla, entre otros, por 32 homicidios a presos del Departamento de Informaciones (D2) y la cárcel de San Martín, la entonces Unidad Penitenciaria Nº 1 (Causa "UP 1"). Además, serán juzgados el genocida Luciano Benjamín Menéndez y otros 11 represores, en la Causa "Gontero", en forma unificada.
 
CRONOGRAMA DE LOS JUICIOS: www.hijos-capital.org.ar
 
H.I.J.O.S. Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio. Regional Capital en la Red Nacional, 15 años. hijos@hijos-capital.org.ar. Si naciste entre 1975 y 1980, tenés dudas sobre tu identidad y creés ser hij@ de desaparecid@s, comunicate con nosotr@s al 15-3-571-0767 o a hermanos@hijos-capital.org.ar. (Agencia Paco Urondo)

29.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, Télam, gentileza El Noticialista) La conductora Mirtha Legrand podría perder su distinción de "Ciudadana Ilustre" en caso de prosperar un proyecto del legislador porteño Raúl Fernández.

“El relato de Mirtha Legrand dio cuenta de sus oficios ante distintos funcionarios de la dictadura militar para lograr la aparición con vida de un familiar", argumentó el diputado, y agregó que "la conductora reconoció que gracias a su fama y reconocimiento público consiguió la liberación de su sobrina".Advirtió que estas "repentinas declaraciones demuestran que desde los inicios de la dictadura la señora comprendía la gravedad de los hechos que estaban ocurriendo en la Argentina”. “No entendemos cómo en todos estos años, sobre todo desde el regreso de la democracia, la señora no ha hecho denuncia judicial alguna o aportado elementos a la Justicia o a los distintos organismos de derechos humanos”, enfatizó Fernández.
Y afirmó que “las últimas declaraciones hacen que reveamos nuestra decisión como miembros del Cuerpo Legislativo y ya que entendemos que la distinción de ciudadano ilustre no sólo debe ganarse sino sostenerse en el tiempo proponemos retirar la distinción con la que la Legislatura honró a Mirtha Legrand"."Entendemos que las conductas públicas deben reflejar el compromiso permanente para con los valores democráticos, los derechos, las garantías y el respeto por el orden constitucional”, concluyó. (Agencia Paco Urondo)
 

28.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Agencia Paco Urondo charló durante casi una hora con Estela de Carlotto, presidenta de la institución Abuelas de Plaza de Mayo. La entrevista se escuchará por primera vez mañana en el programa de radio de la Agencia (Basta de Zonceras, martes de 10 a 13, se escucha en FM 90.1 o www.fmlaboca.com.ar). Todos los temas: Causa Noble, reuniones con Magnetto, Premio Nobel y Derechos Humanos en la Argentina. (Agencia Paco Urondo)

27.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Miradas al Sur) Entrevista exclusiva con Julieta Panebianco, la sobrina nieta de la conductora de televisión.
El martes 15 de junio la señora Mirtha Legrand sacudió el solemne y acartonado almuerzo de su programa para confesar con cara de circunstancia que una sobrina suya había sido secuestrada junto a su marido durante la dictadura y que gracias a su gestión había logrado que la liberasen a las cuarenta y ocho horas. La conductora explicó al aire que le solicitó ayuda primero a los interventores de Canal 13 y después al ministro del Interior de Jorge Rafael Videla, el general Albano Harguindeguy. “A mi sobrina la liberaron, pero al marido no”, precisó.

La sobrina de la conductora tiene nombre y apellido: María Fernanda Martínez Suárez. Su hija, que tenía pocos meses de vida cuando secuestraron a sus padres, también: Julieta Juana Panebianco. Tiene 33 años y desde que su distante tía abuela dijese lo que dijo en su programa, un nuevo cimbronazo sacudió su vida. Miradas al Sur estuvo con ella en una taberna de San Telmo. Tenía ganas de repasar y contar su historia. Y no con cualquiera.
–¿Cómo te enteraste de las declaraciones de Mirtha Legrand?
–Leyendo los diarios al día siguiente. En un principio me quedé en blanco y después me puse muy nerviosa. Busqué en internet el video con las declaraciones. Yo no recuerdo que mi mamá haya dicho que había escuchado el sonido de trenes y, además, eso no lo declaró en sus testimonios.
La conductora había dicho que su sobrina, en cautiverio, había escuchado el pesado sonido de varios trenes.
–Mi mamá al principio pensó que habían estado en el Regimiento de Patricios por la distancia del trayecto desde nuestro departamento hasta su destino final, y porque todavía no estaba extendido el conocimiento de los centros clandestinos de detención. La detuvieron militares y conectó con ese regimiento donde hay militares. Mis dos abuelos, materno y paterno, enseguida hicieron los trámites de habeas corpus . Toda la familia se movilizó por mis padres, y sabían que Legrand había hecho gestiones con los milicos para que larguen a mi vieja, pero mi mamá no declaró en sus testimonios judiciales que le hayan dicho que la habían soltado por ser la sobrina de ella.
–¿Por qué pensás que habla ahora, más de treinta años después?
–No es casual. Hacía poco se había solidarizado con Ernestina de Noble y como está a punto de estallar todo por el aire con el caso de sus hijos apropiados, ahora se quiere despegar. Es obvio que al menos uno de esos chicos es apropiado. Fue una barrabasada solidarizarse con la Noble.
–¿Legrand tiene que declarar en la Justicia sobre sus dichos?
–Estaría bueno que la Justicia le pregunte qué sabe de todo lo que pasó en esos años. No sé si sabe mucho o no, o si les preguntó a los milicos qué hacían con las personas secuestradas. Pero claro que sí, que aporte todo lo que sabe porque cualquier cosa que sume nos sirve a todos nosotros para conocer mejor lo que pasó en la dictadura, un período de nuestra historia que todavía algunos quieren tapar.
–¿Qué te pasó a vos?
–Me impresionó mucho que se contara parte de mi vida en los medios. Igual tuve que salir a aclarar algunas versiones que se difundieron sobre mi papá ( NdelR : se había dicho que el cuerpo de su padre había sido identificado). Es real que Mirtha hizo gestiones por mi mamá, y con eso no puedo ser ingrata. Pero su rol de comunicadora a lo largo de los últimos veinticinco años, ante semejante genocidio, es reprochable. No está y nunca estuvo conectada con lo que realmente pasó en Argentina en los años de la dictadura. Y además desconoce lo que pasó con la búsqueda posterior de mi viejo y que nosotros nos enteramos que lo mataron en un enfrentamiento fraguado (Legrand, en sus declaraciones televisivas dijo: “Nunca más supimos de él”). Se ocupó del caso de mi mamá y quedó ahí. No me sorprende. Ya sabemos quién es y no se le pueden pedir peras al olmo.
Julieta es delgada, usa el pelo largo y llegó al bar abrigada con un sacón de lana de color violeta. Ahora, sentada junto a Miradas al Sur en un entrepiso con paredes de madera, gesticula con las dos manos al hablar. El corazoncito que lleva colgado del cuello le baila cuando se revuelve sobre la silla.

A los 23 años, tiempo después de haber terminado la secundaria en el progresista y palermitano Nicolás Avellaneda, se cargó una mochila al hombro y se fue a viajar por México con su pareja y su primer hijo en la panza. Se acercaba el fin del menemismo y ella necesitaba un rotundo cambio de aire. Sentía que acá algo estaba por explotar. Allá tenían techo y comida en la casa de la hermana de su padre, exiliada durante la dictadura. Julieta tocaba la batería y su novio el bajo. Durante un tiempo tiraron un paño con artesanías en plazas y parques. Más adelante, armaron una cuerda de percusión con la que vivieron momentos inolvidables. Luego, pusieron una sala de ensayo.
“Estuvo muy bien la experiencia mexicana, me gusta viajar”, cuenta. “Pero en un momento me di cuenta que quería volver para conectarme con mi historia.” Pisó suelo argentino a comienzos del 2004. Manú ya tenía cuatro años. Ese mismo año entró a trabajar en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Arrancó en el área de prensa y comunicación, con Oscar González, actual vicejefe de Gabinete de La Nación. “Fue él quien me motivó para que estudie fotografía”, detalla Julieta. Estudió fotoperiodismo en Argra y hoy es la encargada de lograr las imágenes institucionales de la Defensoría. A los pocos días de haber entrado a su nuevo trabajo, se realizó la histórica apertura de la Ex Esma. Ella quería ir pero no se animaba a pedir permiso. González llamó a la oficina y autorizó a todo el personal. “Era un día histórico y no daba para perdérselo”, recuerda. Ese mismo año se subió a un micro con destino a Jujuy. Por medio de un amigo se había acercado a la murga Los verdes de Monserrat , y casi sin conocerlos, no lo pensó dos veces. El viaje de los murgueros, que realizan todos los años, tenía un objetivo concreto: participar del homenaje que se hace todos los años a los obreros desaparecidos en el apagón del ingenio de Ledesma. En el viaje le contaron que el primer show de la murga había sido en el Club Atlético, el centro clandestino de detención y exterminio donde habían estado secuestrados sus padres. “Lo mío era el redoblante –aclara– no me daba para bailar.”
–El día que secuestran a tus viejos, ¿vos estabas ahí?
–Sí. Tenía cuatro meses. Fue el 2 de marzo de 1977. Fui reconstruyendo los hechos con mi familia. Vivíamos en un primer piso frente al Botánico, en Palermo. Estaba mi mamá, mi hermano mayor de cuatro años, mi bisabuela y yo. Una patota tiró la puerta abajo a eso de las ocho de la noche. Buscaban a mi papá. Como no estaba, lo esperaron. A nosotros nos encerraron en un cuarto. A mi mamá la esposaron y vendaron y también la guardaron en alguna parte de la casa. Los secuestradores eran muy jóvenes y estaban nerviosos, con miedo. En un momento uno de los tipos intercambió unas palabras con mi hermano, en tono confidente y cínico. Los hijos de puta le preguntaban cómo se llamaba. Cuando llegó mi papá lo tabicaron y se lo llevaron junto a mi mamá. Antes de irse, saquearon el departamento. Y nosotros, con mi hermano, tan chiquitos, vibrando toda esa mierda.
La historia completa del secuestro y posterior desaparición de su padre, Julieta la empezó a armar a los ochos años, cuando su madre la sentó y se la relató, mirándola fija a los ojos. En 1984, María Fernanda Martínez Suárez declaró ante la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep, legajo 2.781) que había estado detenida en una dependencia militar desde el 2 hasta el 4 de marzo de 1977. Y veintinueve años después volvería a testimoniar detalles de su cautiverio en el juicio oral que se le siguió al represor Jorge Carlos Olivera Róvere. “Mi mamá hizo las denuncias en todos los lugares que se abrieron para hacerlas y siempre aportó su testimonio para la verdad y la justicia.”
Julio Enzo Panebianco, Rulo , había nacido y crecido en Lomas de Zamora. De chico formó parte de un grupo de boys scouts . Cursando el colegio secundario decidió cambiar de tipo de organización y dio sus primeros pasos en la política al sumarse a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Conoció a la madre de Julieta en una de las tantas unidades básicas que afloraban como hongos a comienzos de la década del ’70 en la ciudad. Cuando lo secuestraron, Julio tenía 22 años. Ya militaba en la JTP (Juventud Trabajadora Peronista) y trabajaba en la DGI.
Un ex detenido del Club Atlético compartió celda con Julio Panebianco. “Este hombre nos hizo llegar una carta”, cuenta Julieta, con los ojos vivaces y muy abiertos, “en la que contaba que a mi papá lo tiraron dentro de la celda a las tres de la mañana y que le habían dado con mucha saña y en todo el cuerpo”. La madre de Julieta, acurrucada en su celda, escuchó las torturas que sufría su marido.
–¿Cómo fue el tema del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) en el caso de tu papá?
–Los antropólogos identificaron restos humanos de un caso de un enfrentamiento fraguado por los milicos. Los estudios certificaron que mi viejo había estado ahí, por unas huellas dactilares, y de ahí surge el dato de que lo habían matado junto a otros tres militantes, arriba de un Citröen. Fue en Parque Patricios, el 18 de marzo del ’77.
Corría el año 2004 cuando el Eaaf realizó la exhumación de los restos de aquel enfrentamiento fraguado. El trabajo se realizó en el cementerio de Chacarita y los análisis fueron contundentes: los restos pertenecían a una mujer, y no a Julio, el padre de Julieta. “No me movió un pelo que no hayan encontrado sus restos”, confiesa. “Si eran o no los restos de mi papá, a mi me daba lo mismo. Mi viejo estaba muerto desde el 18 de marzo del ’77, y de alguna manera me deja tranquila saber que su sufrimiento duró sólo catorce días.”
–¿Pensaste alguna vez que Legrand pudo salvar a tu papá?
–Nunca se me pasó por la cabeza reprocharle que no haya salvado a mi viejo.
Se nota que la acusación hacia la conductora televisiva se refiere a su rol ante la sociedad entera y no ante su familia en particular. Julieta no lo dice pero hay ahí un sentimiento muy especial: se sabe víctima de una masacre colectiva. No se trata de salvar individuos en particular, aunque sea su padre: se trata de un genocidio y del papel que jugó esa figura pública ante esa totalidad.
Julieta rescata algo positivo en las palabras de su tía abuela: “Al decirlo ella, hay mucha gente que se va a callar antes de decir pelotudeces sobre los desaparecidos. Yo misma escuché a algunas personas afirmar que los desaparecidos estaban en Europa. No sé si lo creían o lo decían para provocar, pero hoy la verdad también la dice Mirtha Legrand y toda esa gente, espectadora de ese mundo de mierda, ya no tiene lugar para decir boludeces. Que lo diga ella sirve para abrir la cabeza de los negadores. Y da cuenta también de que la verdad es innegable y que la lucha dio sus frutos”.
Julieta hace una pausa para mojarse los labios con un trago de cerveza. En lugar de retomar el hilo de la historia, prefiere condensarla en algunos papeles y fotos que saca de la cartera de hilo que tiene sobre las piernas. Ofrece los objetos en absoluto silencio. Un brazalete de cuero de la JP, una libreta de los campamentos a los que fue su papá con su grupo de exploradores, una foto en blanco y negro de Rulo , un carné que acredita su participación en el Operativo Dorrego formando parte de la JP, varias fotos de ella con su hermano, su mamá, su papá y su abuelo.
Julieta repite permanentemente que se siente muy conectada con su padre. Cuenta que hace algunos años se hizo una carta natal y que ahí le dijeron que había tres fechas claves en su vida. Dos ya habían pasado y la restante no. En ese momento advirtió que las dos primeras tenían que ver con el año que su mamá le contó lo que había pasado con su padre y con el momento que supo que lo habían fusilado en un enfrentamiento fraguado. La tercera fecha era mayo de 2010, y estaba acompañada por tres palabras: frutos, forma, orden. Se había olvidado de eso, hasta ahora. No fue exacta la fecha pero casi: mediando junio habló Legrand. Julieta saca la carta natal de la cartera, y la muestra. “Estoy terminando de armar el rompecabezas de mi papá, formando su historia. Y me agarra en un momento especial. Estoy preparada para enfrentar todo esto, tengo cosas para decir”.
LA DESMEMORIA DE LA DIVA DE LOS ALMUERZOS
En septiembre de 1978 Mirtha Legrand decía en su almuerzo televisivo que había una campaña organizada contra la Argentina en el exterior. Acompañada por una joven Susana Giménez que argumentaba que eso se debía a “la falta de cultura”, Legrand se quejaba porque se atacaba a la Argentina desde Europa. Y aseguraba que el problema era la falta de información. Sin embargo, Legrand sabía muy bien que no se trataba de una campaña orquestada ni mucho menos de una carencia de información, sino de voces que gritaban verdad. Lo sabía bien porque ella misma, un año antes, había intervenido en el secuestro y desaparición de su sobrina. Por eso, el testimonio televisivo de la ex actriz del 15 de junio último provocó la reacción de periodistas, activistas por los derechos humanos y funcionarios, indignados por el silencio que la conductora mantuvo durante más de treinta años. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se quejó por “la familiaridad con la que hablaba de los peores como Videla y todos estos siniestros personajes del mal llamado Proceso”. Y agregó: “No la veo preocupada por lo que estaba sucediendo en aquel momento porque los archivos la muestran de otra manera”. Lo cierto es que Legrand podría ser llamada a declarar como testigo en la mega causa que investiga los delitos de lesa humanidad ocurridos en el área del Primer Cuerpo de Ejército, a cargo del juez Federal Daniel Rafecas. El pedido lo presentó el abogado y periodista Pablo Llonto, representante legal de familias que actúan como querellantes en esa causa, reabierta por la Cámara Criminal Federal luego de que en agosto de 2003 el Congreso Nacional anulara las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
ANADig, fuente El Argentino (Agencia Paco Urondo)
 

25.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en La Gaceta de Tucumán) El testigo Juan Carlos Clemente, secuestrado en julio de 1976, aportó sorpresivamente 259 folios al Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF), en el marco del segundo juicio oral por violaciones a los derechos humanos que se realiza en esta provincia con el fin de determinar la suerte de 22 personas durante la dictadura militar. En los papeles figuran nombres de supuestos detenidos, desaparecidos, policías del Departamento de Inteligencia (D2) y del Servicio de Informaciones Confidenciales (SIC), de subversivos buscados y de cadáveres reconocidos. Además, los papeles contienen trámites judiciales y administrativos, recomendaciones de ascensos, transcripciones de interrogatorios y fechas de seguimientos. Para ver el material completo, haga click aquí en las listas. 
Lista 1

Lista 2

(Agencia Paco Urondo)

24.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La mesa federal de la JP Evita manifiesta su repudio al asesinato por parte de la policía de la provincia de Río Negro bajo el amparo político del gobernador Miguel Saiz, de Diego Bonefoi (15), Nicolás Carrasco (17) y Sergio Cárdenas (28) el día jueves 17 del corriente, en un humilde barrio de la ciudad de Bariloche.
Entendemos que este terrible suceso, es la consecuencia de una serie de definiciones políticas del gobierno de la provincia de Río Negro, que devela su carácter represivo y antipopular al designar y proteger funcionarios, vinculados con la dictadura militar (caso Lorenzatti, separado de la fuerza hace solo algunos días), otros que han sido denunciados por asociación con las redes de trata de personas, y asimismo, violaciones a los derechos humanos en dependencias policiales y cárceles de la provincia (caso Cufré, actualmente Secretario de seguridad).
En contraste, desde el año 2003 el gobierno nacional, primero con el  compañero Néstor Kirchner y actualmente con la compañera Cristina Fernández, ha desarrollado una política de protección de los derechos humanos y de resolución pacífica de los conflictos, como el reciente hecho de levantamiento del bloqueo de frontera en Gualeguaychu. Queda manifiesto que los conflictos sociales no deben ser resueltos por la policía sino por definiciones políticas.
Desde la JP Evita sostenemos que Miguel Saiz, debe asumir la responsabilidad política de este accionar represivo de la policía.  Asimismo creemos necesaria la renuncia del Ministro de Gobierno, Diego Larreguy, por justificar este accionar policial.
Sostenemos y denunciamos que los discursos de mano dura contra los jóvenes y en particular de los sectores populares, reproducidos en forma constante por los monopolios de comunicación, en boca de figuras como Macri, Duhalde, Sanz, entre otros, quienes pretenden hacernos creer que la inseguridad se resuelve con más policía y más represión, terminan justificando atrocidades, como el asesinato de estos tres jóvenes.
Solo habrá más seguridad, en la medida en que se creen o profundicen políticas de estado que logren mayor inclusión social y una distribución más equitativa de las riquezas.
Mesa Nacional JP Evita- Mesa Nacional Movimiento Universitario Evita- Responsables Distritales (Agencia Paco Urondo)

24.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, Publicado en Revista 7 Días) En uno de sus almuerzos, Mirtha Legrand confesó por primera vez que una sobrina suya estuvo secuestrada con su marido durante la dictadura y que ella intervino frente a los militares para rescatarla. Los familiares de desaparecidos piden que la conductora declare ante la Justicia. La condena de sus colegas del medio artístico. Casi como alguien cuenta una anécdota o algún recuerdo de juventud, la señora de los almuerzos televisivos, Mirtha "Chiquita" Legrand, confesó –como al pasar– que su sobrina María Fernanda Martínez Suárez había estado secuestrada durante la dictadura de los años más terribles y duros del país, junto a su marido Julio Enzo Panebianco.
Ante las caras confusas de sus invitados de ese mediodía, la diva contó que había tenido un caso de "un miembro de mi familia" desaparecido y que el ex ministro del Interior, Albano Harguindeguy la ayudó a recuperarlo. Mirtha relató, también, que le pidió "a un general de la Nación a quien circunstancialmente habíamos conocido" (en referencia a Harguindeguy) que intercediera en su caso, porque desde Canal 13 había pedido "ayuda al que era interventor y no me la brindó por temor”, y agregó: “Todo el mundo tenía miedo". La respuesta que le dio el ministro de Rafael Videla fue: "déme un tiempo Mirtha, lo voy a averiguar”. Finalmente, “a mi sobrina la liberaron, pero al marido no", recordó la conductora.
Siguiendo con los detalles sobre el pasado más guardado de Mirtha, el relato concluyó diciendo que "nunca más supimos de él (por Julio, marido de su sobrina), nunca más. Al muchacho lo torturaron muchísimo, es la primera vez que lo cuento". Nadie habló en esa mesa paqueta, sólo un breve comentario de la actriz Florencia Raggi –invitada para promocionar su última película “Cómplices del Silencio”– que, mirando fijo a la conductora, le dijo: "Cómplices de un silencio es todo aquel que sabe algo y se hace el que no sabe. Había mucha gente así". Pero "Chiquita" no pudo escuchar el comentario de Raggi, estaba muy conmovida con lo que había contado, a pesar de haberlo hecho luego de 30 años del genocidio más sangriento y perverso que vivió el país.
Fernanda y Julio. Cuando Legrand se refirió a su sobrina, rescatada gracias a sus contactos, también mencionó muy por encima a su esposo: "Al muchacho lo torturaron muchísimo”. Ella no supo nada más de él, lo cierto es que Julio Enzo Panebianco, de 23 años y compañero de María Fernanda Martínez Suárez, permaneció secuestrado y torturado en "Club Atlético", el centro clandestino de detención cuyos restos funcionan como testimonio del horror.
Su hija, Julieta Panebianco, se encargó de desmentir la información que daba a su padre por muerto en un enfrentamiento fraguado. Algunos medios publicaron que los restos de Panebianco habían sido exhumados. Lo hizo vía email, y aclaró que el cuerpo de su padre nunca fue encontrado, por lo cual permanece desaparecido. "Chequeen con el Departa-mento de Antropología Forense", exhortó. Además, lo hizo con tenacidad. Ingresó en medios importantes, pero también en blogs anónimos. A cada persona que re-produjo la noticia, Julieta le corrigió en ese dato no menor. Sin opinar sobre lo acontecido en la mesa de Legrand días anteriores, con su dolor a cuestas, la hija de Julio Panebianco dejó en claro que su papá es un desaparecido.
La joven es fotógrafa y trabaja en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Y para insistir en algunas aclaraciones relacionadas con su padre sólo eligió una radio: FM La Tribu. Donde habló desde el programa que conducen miembros de H.I.J.O.S., se dejó entrevistar y brevemente contó que la "información que circuló tiene que ver con una exhumación que se hicieron de restos que finalmente no fueron de mi viejo. Que eso quede claro: que sigue desaparecido. No hubo ningún velatorio. Tampoco fue el año pasado, fue hace seis años". Julieta quiso contar a los oyentes del programa “La lucha que nos parió” algunas cosas de Julio Panebianco: "Mi viejo militaba en la JTP, trabajaba en la DGI... Yo no lo conocí. El sí me conoció. No lo recuerdo pero lo tengo súper presente, lo siento todo el tiempo, me acompaña, estoy muy orgullosa. Para mí es difícil estar hablando de esto". Uno de los conductores comentó que su abuelo José, hermano de la señora Legrand, tuvo una participación bastante importante en los intentos para dar con el paradero de su hija y su yerno, a lo que Julieta no vaciló en afirmar: "Sí, muy importante. En ese momento fue muy bravo para toda la familia. De hecho, se puso muy mal con esto porque vuelven todos esos días de terror. La verdad que fue muy valiente, porque salió a ver por dónde conseguía hábeas corpus y todo lo que se pudiera hacer... No le daban bola, se te cagaban de la risa, un desastre", finalizó la muchacha.
En relación a María Fernanda Martínez Suárez, su legajo en la Conadep tiene el número 2.781. Mirtha, sentada en la comodidad de su mesa televisada dijo que su sobrina "cree que estuvo en Palermo, porque escuchaba pasar trenes". Este dato es crucial, ya que si estuvo detenida en Club Atlético al igual que su compañero, por allí no hay ferrocarriles cerca. La sobrina de Legrand fue liberada en cercanías de la avenida General Paz. Según su tía, cuando la dejaron en libertad le acentuaron: "Te salvaste porque sos la sobrina de Mirtha".
El 4 de marzo de 1977, 48 horas después de su detención, la mujer quedaba en libertad. Los militares no imaginaban que esa misma persona declararía en los juicios que sellaron su suerte. Tampoco el represor Jorge Olivera Rovere sospechó que aquella joven testificaría en 2009 en su contra. Ninguno de los integrantes de aquella maquinaria de horror pudo concebir que algún día la justicia llegaría y que personas como María Fernanda Martínez Suárez –que comparte con su tía solamente el apellido– se pararía frente al juez español Baltasar Garzón y lo estremecería con una sola frase: "Oía los gritos de mi marido cuando lo torturaban”.
En resumen, y luego de las repercusiones sobre los dichos de Mirtha Legrand, es posible que sea llamada a declarar como testigo en la megacausa que investiga los delitos de lesa humanidad en el Primer Cuerpo de Ejército a cargo del juez Federal Daniel Rafecas. Quien presentó este pedido fue el abogado y periodista Pablo Llonto, representante legal de familias que actúan como querellantes en esa causa, reabierta por la Cámara Criminal Federal luego de que en agosto de 2003 el Congreso Nacional anulara las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. En el escrito presentado a Rafecas, Llonto manifestó que "tales afirmaciones indican que su testimonio (el de Legrand) es importante" para el sumario penal y podría ayudar a recavar más datos sobre "el lugar donde estuvieron detenidos" su sobrina y Panebianco, ya que la conductora también comentó que María Fernanda escuchaba "ruido de trenes" mientras estaba secuestrada. Llonto agregó que la declaración aportaría más información para determinar "la responsabilidad de Harguindeguy y funcionarios del Ministerio del Interior en las privaciones ilegales de la libertad, tormentos y homicidios ocurridos en la zona correspondiente al Primer Cuerpo del Ejército", porque "ese diálogo confirma que no sólo recibía denuncias y manejaba listas, sino que tenía poder para sacar a quien quisiera de un centro clandestino". Entre otras dudas surgidas del relato de la Legrand, el abogado aseguró que "es importante que se aclare cómo surge el dato sobre el lugar de detención en Palermo, ya que si la sobrina estuvo en Club Atlético (donde fue visto Panebianco), ahí no había ruido de trenes. Si estuvo en el Regimiento de Patricios, en Palermo, permitiría confirmar que allí también funcionó un centro clandestino de detención".
Famosos enojados. El malestar en la gran familia del espectáculo no se dejó esperar. Muchos actores y cantautores reconocidos por su apoyo y militancia en temas relacionados a los derechos humanos, hablaron y se mostraron muy asombrados con el almuerzo más comentado en lo que va del año. El primer duro e implacable fue el actor Juan Leyrado, que en el programa “6-7-8”, emitido por Canal 7, dijo que la conductora sufrió de una “incontinencia de protagonismo" y por eso habló. Además se mostró indignado porque "Mirtha hizo todo lo que hizo para poder sacar a su sobrina con sus contactos y no lo denunció. Yo comprendo su dolor, pero habría sido importante haber estado en algunos de los juicios que se han hecho, haber contado que vio en ese momento gente de Canal 13 que estaban en la marina, o sea, gente que decía que no se podía hacer nada porque era muy peligroso, por lo tanto sabían lo que estaba pasando".
La actriz Anabel Cherubito, quien apoya a diversas agrupaciones en materia de derechos humanos, fue más tajante a la hora de hablar de Mirtha: “Esto que pasó es muy raro, porque su postura es clara, nunca ha repudiado a la dictadura. Si hubiera hecho ese comentario delante de mí, le hubiese preguntado por qué no lo dijo antes, por qué no repudia a la dictadura. Ella habla que ahora hay miedo, eso es una vergüenza. ¿Se olvida que se torturó, que se asesinaron a 30 mil personas? Se destruyó una generación que tenía sueños y ahora compara esos años terribles con este gobierno diciendo que tiene miedo". También el cantante y autor Ignacio Copani dijo lo suyo, aunque más medido: "El tiempo que lo calló es un tema personal, sabrá por qué calló y por qué lo dijo ahora. Lo que me interesa es como pueda actuar la justicia si ella declara, diciendo que tenía información para salvar a un familiar. Mirtha tiene que entender que todo lo que pueda aportar sobre estos temas es importantísimo, de hecho, los avances que han tenido las causas fueron por los testimonios de las víctimas y nunca de los victimarios". El actor Juan Palomino intentó poner un manto de piedad a lo que sabía, iba a suceder con la confesión de la estrella: "Siempre ha habido oportunidad para hablar en este país sobre el genocidio que hubo. Tuvo la oportunidad de hacerlo mucho antes y bueno, capaz que no lo pudo callar más, ¿no?". También se mostró asombrado porque Mirtha contó que "habló por teléfono con Harguindeguy, pero también él estuvo sentado en su mesa como otros personajes de la dictadura. Que recién ahora lo haga público no habla bien de ella, sobre todo haberlo negado todos estos años. (Agencia Paco Urondo)

24.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en La Cantora) En la ciudad en la que vivimos ya no caben más excusas, ni ironías. Ya no alcanza siquiera con decir que resulta extraña la demora en emerger la furia de estos últimos días. Lo sucedido sólo puede provocar un inmenso dolor que clarifica y deja ver en toda su dimensión la imagen de la sociedad que “hemos logrado construir”. Hemos fracasado como comunidad, hemos fracasado en la construcción de lo común y lo político. Nuestros representantes ejercen acefalías y no hacen más que calcular cuánto más van a seguir usufructuando del Estado la cuota de poder que mal “les cedimos” los ciudadanos. Pero la imagen es aún peor.Fundada en un inescrupuloso egoísmo hemos visto en estos últimos días cómo un sector de la sociedad barilochense no dudó descaradamente en mostrar su desprecio por los pibes pobres defendiendo lo indefendible aún a costa de la muerte de tres jóvenes cuya causa primera ha sido por lo menos un asesinato en manos de la policía, la violencia institucional, que no es cualquier violencia.Durante estos dos días hemos visto una demostración del catecismo filosófico de los intereses económicos locales en defensa de una paz social injuriosa basada en la seguridad de unos pocos a costa de la de muchos. Y lo más terrible: la evidencia de no haber aprendido nada o demasiado poco de la peor de todas las tragedias de la historia reciente de nuestro país. De las espirales ascendentes de represión institucional avaladas por la sociedad civil no se vuelve hacia atrás con facilidad. No lo olvidemos.A desgracia de todos, no se oyó en las voces de esos miles entre los que se hallaba la gravísima presencia de tres ediles, la defensa de la verdad y la justicia.No se oyó la demanda de una sociedad más justa, ni se vitoreó por más escuelas y más hospitales, ni por más trabajo y dignidad para todos.Se oyó el sordo, el peligroso aplauso a la bala fácil, a las soluciones rápidas de destinos finales sin retorno.Y a pesar de que cada dos por tres algunos repetimos el deber de mostrar y razonar sobre las estadísticas locales, las biografías dolorosas de las mayorías silenciosas o las explicaciones históricas de nuestra realidad actual, pareciera…. nada alcanza.¿Cuál puede ser el significado de que el 10% de la población más rica de Bariloche supere 32, 1 veces a los recursos anuales del 10% más pobre de la localidad? ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de saber que el 20,10% de los habitantes de la ciudad se encuentran entre la línea de pobreza y la de indigencia y el 11,10% no llegan a ésta última, es decir: que el 31,2% de los residentes locales deba ser encuadrado en la categoría de "pobres"?El significado y las consecuencias están expuestos ante nuestros ojos. La desigualdad es un orden intrínsecamente cruel, inhumano e injusto y conlleva la profunda desorganización valorativa y cultural de toda persona llevada a los límites de toda posible ciudadanía verdadera.Que la ceguera no nos gane.Que la memoria ejemplar no nos abandone.Que la verdad y la justicia derroten una, otra vez y siempre, a la tragedia. (Agencia Paco Urondo)

23.06.2010

Rafaela, Santa Fe (Agencia Paco Urondo) Desde el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo de Rafaela, teniendo en cuenta las declaraciones públicas de Jorge Daniel Pedraza, en su carácter de funcionario público del gobierno de la provincia de Santa Fe, como Director de Investigación y Reconstrucción de la Memoria Histórica, REPUDIAMOS que:
·         refuerce la hipótesis de robo cuando la justicia todavía no se expidió y hay elementos de prueba solicitados por parte de los querellantes, minimizando que Silvia fue una testigo clave en el juicio contra el ex juez federal Víctor Brusa y otros represores y que también impulsaba la causa que investiga la desaparición de su compañero Reinaldo Hattemer, secuestrado el 25 de enero de 1977 en la ciudad de Rafaela.
 
·         elogie públicamente el desempeño policial rafaelino, existiendo las siguientes evidencias de la desprolijidad e inoperancia en su accionar desde ocurrido el asesinato hasta la fecha: La policía realizó el peritaje del lugar del crimen en ausencia de la Fiscal de turno y sin proteger la escena del crimen como el protocolo lo exige (no cerrando el perímetro y permitiendo el acceso a curiosos); no encontró huellas en el lugar del hecho –ni siquiera las de Silvia Suppo; no dio con testigos que reconocieran a los imputados; no pudo encontrar al remisero que trasladó a los presuntos asesinos hasta la terminal de ómnibus y, cuando la justicia finalmente lo encontró, la policía lo citó ilegalmente a declarar en la comisaría antes de hacerlo frente al juez y no entregó a la justicia el video de las filmaciones que la concesionaria de la terminal de ómnibus de Rafaela aportó a pocas horas de la salida de la ciudad de los implicados.
 
·         elija y respalde al diario Castellanos de la ciudad de Rafaela, medio gráfico que desde el comienzo, mediante un operativo de prensa basado en mentiras y manipulación tendenciosa de la información, instaló y cerró el caso en la hipótesis de homicidio calificado en ocasión de robo, aún con la investigación en curso; medio que además siempre deslegitimó el reclamo de justicia que sostenemos desde el Espacio Verdad y Justicia.
 
Es llamativo que ante los dichos públicos del funcionario provincial de Derechos Humanos  Pedraza, ninguna otra autoridad provincial haya salido a plantear otro punto de vista. Siendo ésta la postura oficial del gobierno y teniendo en cuenta el contexto de continuas amenazas y atentados sufridos por testigos y querellantes no sólo en Santa Fe y Rosario, si no en todo el país en las últimas semanas, nos preguntamos ¿cuáles son las reales motivaciones políticas que sostienen esta versión?
 
Por todo lo expuesto seguimos luchando y exigiendo ESCLARECIMIENTO YA! del asesinato de Silvia Suppo, aparición con vida de Julio López, cárcel común y perpetua a los genocidas.
 
Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo. Rafaela. 19 de junio de 2010:
- Familiares y compañeros de Silvia Suppo.
- Enredadera. Grupo de mujeres y feministas.
- Centro Cultural y Social Estación Esperanza.
- La casona de los pibes.
- Centro Testimonio Rafaela.
- Movidero.
- Programa de Promotores Territoriales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
- Copa de leche Todos para Todos.
 
Adhesiones: H.I.J.O.S. Regional Santa Fe, Víctor Salami, Beatriz Pfeiffer, Lydia Vieyra Denunciantes causas 16/08 y 05/09 Juzgado Federal Nº 1 de Santa Fe, Anatilde Bugna y Stella Marys Vallejos. Querellantes juicio “Brusa y otros”, Carlos Raviolo, José Villarreal Testigos causa “Brusa y otros”, Mirta Acuña de Baravalle-MADRE DE PLAZA DE MAYO-LINEA FUNDADORA, Lic Alberto B Ilieff. Bs As.  DNI 8577750, Sara Torres–presidenta de la Coalición Internacional contra la Trata de Personas (CATW), ASOCIACION DE EX DETENIDOS DESAPARECIDOS- Buenos Aires, Profesionales Latinoamericanos/as contra el Abuso de Poder, Pilar Vendrell- Piscóloga -MN 1789, UNIÓN POR LOS DERECHOS HUMANOS LA PLATA Ex-detenid@s desaparecid@s, Familiares y Compañer@s-, María Eva Rearte - Psicóloga - Bs As., Lic. Osvaldo Hugo Cucagna-D.N.I.4.l33.495, Mariana S. Gottero DNI 24.778.680.Feminista. Córdoba, Fulvio Stanis  DNI 13153269 Docente. Córdoba, Claudia Korol. Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía. Buenos Aires., CASAPUEBLOS (Madrid), CAMPAÑA DE APOYO A JUICIOS (Madrid), PERIÓDICO CODO A CODO (Madrid), Martha Rosenberg DNI 3331590, Asoc. Civil Las Diversas, Espacio Feminista de la ciudad de Santa Fe, Paula Heredia. DNI 18470770, Olga Morales DNI 6430720, fotógrafa documentalista. Buenos Aires. (Agencia Paco Urondo)

23.06.2010

Bariloche, Río Negro (Agencia Paco Urondo) La diputada nacional y presidenta de la comisión de DDHH, Victoria Donda Pérez, junto a miembros de dicha comisión de la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación, y otros legisladores y legisladoras, realizarán una conferencia de prensa mañana miércoles a las 13 horas, en la sala 2 del edificio anexo, con motivo de brindar información y tomar posición frente a los recientes hechos acaecidos en Bariloche.
El jueves 17 de junio, el Barrio Boris Furman de la Zona de El "Alto" de Bariloche se conmocionó luego que policías asesinaran a un joven de 15 años durante la madrugada. Los vecinos salieron a reclamar por el accionar de los uniformados y fueron violentamente reprimidos. La fuerza de la policía provocó la muerte de otros dos jóvenes y una veintena de heridos.
 
Ante estos hechos desde la presidencia de la comisión de Derechos Humanos y garantías de la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación repudiamos la violenta respuesta estatal producida ayer en la ciudad de Bariloche y a comprometer a las autoridades locales a avanzar hacia un modelo de seguridad ‘social’ que postule la intervención en los espacios sociales atacando los factores de riesgo reales y abordando pacíficamente los conflictos a través de mecanismos alternativos a los represivos y enfocando los mayores recursos con profesionalidad a la lucha contra la criminalidad organizada y no victimizando a los ciudadanos en el justo ejercicio de sus derechos.
 
Como parte del Acuerdo para una política de Seguridad Democrática integrado por cientos de representantes del más amplio arco político y social del país, académicos y expertos en seguridad, referentes gremiales, religiosos, culturales y de los derechos humanos, hace tiempo ya que venimos exigiendo la democratización de las fuerzas de seguridad, por eso exigimos a la justicia que establezca las sanciones que le caben, a los miembros del grupo BORA (quienes estuvieron a cargo de la represión a través de la Brigada de Operaciones, Rescate y Antitumulto, un grupo especial de la fuerza de seguridad provincial), como a los efectivos de la policía provincial y a los responsables políticos de su accionar. Es necesario hallar a los culpables y garantizar que el asesinato de Diego Bonefoi, Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco no quede impune.
 
Victoria Donda diputada nacional. Más info: jefe de prensa, Luis Vivori 156-784-8511. www.victoriadondaperez.org.ar. (Agencia Paco Urondo)

22.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Basta de Zonceras! charló con Rodrigo Aguilar, coordinador DD. HH. de Guaymallén, Mendoza, sobre el homenaje realizado en la ciudad cuyana al militante Francisco Paco Urondo, asesinado durante la dictadura militar.
 
Escuchar entrevista

(Agencia Paco Urondo)

22.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en ACTA) Por Pablo Antonini y Federico Chechele*. La CTA y organismos de derechos humanos, junto a testigos y colaboradores amenazados por su participación en el proceso que juzga los delitos de lesa humanidad en la Unidad 9 de La Plata, realizaron una conferencia de prensa en la sede de ATE provincia de Buenos Aires para denunciar los hechos y ratificar “la conciencia y el estado de movilización para garantizar estos juicios”.
“Queremos denunciar una serie de hechos intimidatorios sobre familiares, testigos y compañeros que apoyan a los testigos”, comenzó el secretario general de ATE y la CTA bonaerense (y también ex detenido de la U9 y testigo en el mismo juicio), Hugo Godoy. “Estos hechos no sólo están dirigidos a las personas que los sufrieron, sino también al conjunto de los testigos y de la sociedad para reinstalar el miedo como una forma de presión”.
Las denuncias refieren a cuatro casos: el testigo Juan Scatolini, cuyos familiares recibieron la “visita” de dos desconocidos el 12 de abril, primer día del juicio, dejando un claro mensaje intimidatorio; el testigo Eduardo Caldarola, que vive en España y llegó a la Argentina para testificar hace pocos días, alojándose en un lugar “que conocíamos muy pocas personas”, subrayó Godoy, pese a lo cual fue localizado y amenazado telefónicamente, lo que en la opinión del secretario general de ATE “no sólo habla de un acto intimidatorio sino del sostenimiento de una acción y una tarea de inteligencia”.
También se dio el caso de Enrique Fidalgo, psicólogo integrante del Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESELDH) que se encarga de la contención y asistencia psicológica a los ex detenidos declarantes. Su domicilio fue violentado y vaciado tres veces en los últimos meses, sustrayéndole abundante información sobre la causa.
El último caso, “de características mafiosas”, señaló Godoy, sucedió en la casa de Eleonora Mogilner, hija de padres desaparecidos y sobrina de Guillermo Mogilner quien ya declaró como testigo en el juicio. La noche del pasado sábado 12 de junio, mientras la organización HIJOS La Plata celebraba sus 15 años, desconocidos ingresaron a su casa, revolvieron ostensiblemente todo sin robar nada y le dejaron un cuchillo sobre su cama.
“Estas situaciones que se han sucedido y se vienen dando en forma más continuadas en los últimos días”, concluyó el secretario general de la CTA, “hacen necesario e imprescindible difundir ante la opinión pública, además de seguir solicitando la conciencia y el estado de movilización para garantizar estos juicios. Y también exigirles a las autoridades gubernamentales provinciales y nacionales que tomen las medidas necesarias para garantizar la integridad física y psíquica a todos los testigos, para que estos juicios puedan seguir adelante”.
Símbolos y señas
“Evidentemente”, señaló a continuación Marcelo Ponce Núñez, coordinador del equipo jurídico de la CTA y abogado querellante en la causa, “hay elementos que todavía existen, mantienen la misma ideología del terror, y tratan de reimplantarlo en medio de un proceso donde no le está yendo bien; se están poniendo demasiado nerviosos e intentan impedirlo”.
El abogado de la CTA también consideró que en los hechos “hay una cuestión de símbolos y señas que trascienden a los 14 acusados en este proceso. Por lo tanto nosotros también queremos dar símbolos y señas de que existe una fuerte unidad de este lado”. Y convocó a “la movilización social para impedir que se debilite la voluntad de todos los testigos que restan participar, tanto en este como en los otros siete procesos que se están dando en Argentina”.
Seguidamente dieron su testimonio los testigos amenazados: “en la Argentina siguen existiendo zonas de funcionamiento opaco y un corporativismo criminal”, consideró Eduardo Caldarola, que reside en España desde hace 32 años “cuando me sacaron de la Unidad 9, me pusieron en un avión y me llevaron para allá”. “Quiero decir que me he sentido respaldado”, continuó, y “en este caso se está demostrando que la razón siempre la tuvimos las víctimas. Nunca hay que fiarse, hay que mostrar que uno no está solo y se puede defender ante este tipo de presiones, que uno sabe donde empiezan pero no sabe donde terminan”. Seguidamente, Guillermo Mogilner detalló que “lo que le paso a mi sobrina fue en la misma casa donde fue secuestrada su madre, y donde ella misma estuvo un día entero en manos de los represores. Evidentemente es gente que conocía el lugar y los hechos anteriores, no tiene otra lectura, tiene un fuerte contenido simbólico y dejan una clara señal que los dos hechos están relacionados, y que los autores de aquellos hechos y los actuales también lo están”.
“Esto no es una amenaza ni a mi ni a mi familia”, consideró, “porque yo ya testifiqué. El hecho sucedió la misma noche en que conmemoraban el aniversario de HIJOS en La Plata y por ello, atrás de esta amenaza, hay una señal a todos los que van a testificar y a los que van a formar parte de otros juicios en una ciudad donde sigue desaparecido Jorge Julio López”.
Juan Scatolini, por su parte, destacó que “esta llegada al juicio de la U9 tiene un origen. Lo que venimos haciendo desde hace mucho tiempo, junto con Cachorro y otros compañeros, es empezar a configurar una idea y un apoyo mutuo para llegar al juicio. Esto nos genera una protección; ante una situación de intimidaciones, ya no estamos a la intemperie”. “Nosotros tenemos esperanza y por eso este altavoz”, finalizó, “porque después de éste vendrán otros juicios. Queremos testificar en la causa 1 y 60, queremos testificar en ‘La Cacha’. Esto tiene una línea de recorrido y por eso ponemos este punto, este mojón aquí, para que quede claro que esto no terminó, ni para nosotros ni para ellos”.
Enrique Fidalgo, en tanto, reivindicó como parte de una misma lucha su pertenencia a ATE, la CTA y el Foro por los Derechos de la Niñez, y aseguró que los hechos sufridos, lejos de intimidarlo, lo impulsaban “cada vez más a reivindicar la plena vigencia de los derechos humanos, y acompañar tanto a estos como a próximos testigos en los próximos juicios”. Responsabilidades de gobierno
De la conferencia también participaron representantes de las secretarías de Derechos Humanos provincial y nacional. En nombre de la primera, Alejo Ramos Padilla afirmó que “a veces no hay mecanismo que alcance para prevenir estas cosas pero está comprometido el programa de protección y las organizaciones. Hay que idear nuevos sistemas, pero tiene que avanzar la Justicia y la decisión de que los juicios van a continuar, y no hay amenazas que los frenen”. En tanto que por la secretaría nacional Inti Pérez Aznar consideró que “estando acá todos juntos damos un mensaje de que los juicios van a continuar, que se van a llegar a sentencias y va a haber verdad y justicia”.
Finalmente, Nilda Eloy, ex detenida e integrante de Justicia Ya!, subrayó la responsabilidad de los gobiernos nacional y provinciales de prevenir estos hechos, y se preguntó “cuántas medidas se tomaron de inteligencia, de investigación, sobre estos sujetos que están hoy en el banquillo, y tantos otros que están libres. Agradezco que haya tantos acá”, finalizó, “es importantísimo, pero sigue estando en manos del gobierno nacional y provincial que por una vez los blancos no seamos nosotros, sino ellos”.
 
En la conferencia también estuvieron presentes otros testigos como Gabriel Manera y Julio César Mogordoy, el presidente del CODESELDH, Norberto Liswki; Roberto Cipriano del Comité Contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria; la abogada de la Liga por los Derechos Humanos Guadalupe Godoy, María Laura Bretal de Unión por los Derechos Humanos; Emiliano Hueravillo de HIJOS; Elena de la Cuadra y Silvia Fontana de Familiares de Detenidos – Desaparecidos; Viviana Staiani del Centro de Víctimas de la Provincia, la decana de la Facultad de Trabajo Social, Verónica Cruz, el secretario general de la CTA La Plata-Ensenada, Carlos Leavi y el responsable de organización de la CTA provincial, Julio Ortellado, en tanto que envió su adhesión Adelina de Alayes por Madres de Plaza de Mayo-La Plata. (Agencia Paco Urondo)

22.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Se trata de Oscar Hergott, quien había adelantado su juicio respecto a los casos de lesa humanidad en una discusión con el juez Tassara. La Cámara de Casación consideró que no puede seguir conformando el Tribunal Oral Nº 5 porque decir que los casos gozan de "impunidad" es una toma parcial.
En la audiencia por el juicio de lesa humanidad cometidos dentro de la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) se confirmó que la Cámara de Casación Federal hizo lugar a la recusación del juez Oscar Hergott, que había sido solicitada semanas atrás por el abogado defensor Guillermo Coronel.El alto tribunal fundamentó su decisión en una presentación legal que había realizado el propio Hergott tras un entredicho que había mantenido con otro magistrado en los baños de Comodoro Py, y por medio del cual se adelantaba su juicio.El juez Jorge Tassara le había dicho a Hergott que “estos juicios no son serios, son una verguenza jurídica”, a lo que el apartado juez le contestó que se debía evitar la “impunidad” de estos casos.Por ello, Casación resolvió: “que el tema ha traspasado los límites institucionales. No quedó en un mero coloquio porque hubo una denuncia de una de las partes. La palabra utilizada (Impunidad) se considera como falta de castigo según el diccionario, entonces, en la contextualización de la situación es razonable el temor de las defensas a la pérdida de imparcialidad y prejuzgamiento”. Por ello el alto tribunal decidió: “hacer lugar al apartamiento del doctor Hergott”. Y, ahora, el Tribunal Oral Nª 5, por tanto, quedará constituido por los doctores Daniel Obligado, Ricardo Farías y Germán Castelli. (Agencia Paco Urondo)

18.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en Página 12)  Algunos lo conocen como Boris Furman, otros como Arrayanes, Frutillar o San Ceferino. Geográficamente son barriadas y asentamientos diferentes, pero cuando los mencionan bajo el nombre aglutinante de barrio Alto o del Alto todos en Bariloche saben de quién se habla: es la zona más humilde de la ciudad, la cara oculta y despreciada de la Bariloche suiza, turística y feliz que mide la nevada invernal por la firmeza de las pistas del Catedral y no por el frío que se cuela por las paredes de cartón. Pero cada tanto, los del Alto se hacen visibles: ayer, durante la madrugada, un policía de la comisaría 28ª, ubicada en medio del Alto, persiguió a un chico de 15 años y lo alcanzó, matándolo de un disparo que le atravesó la cabeza. El juez Martín Lozada detuvo al cabo que disparó. Pero el barrio estalló y atacó la comisaría a pedradas. La policía respondió y dejó un tendal de heridos y otro vecino muerto, esta vez de un disparo en el estómago. La furia siguió con más enfrentamientos, el saqueo de un supermercado. Una nevada y la intervención de la Gendarmería enfriaron un poco los ánimos. Calma chicha. La casa del primer chico muerto está en la esquina de la comisaría.
Los primeros datos que rompieron el equilibrio inestable del Alto son imprecisos y responden inicialmente a fuentes policiales. Según esa versión, a las 4.40 un patrullero de la 28ª detectó a tres chicos que habían robado una vivienda cerca de la plaza del barrio Boris Furman. Los tres policías corrieron detrás de cada uno de los chicos que en la carrera supuestamente iban arrojando objetos robados. Según la misma versión policial, al cabo que perseguía a Diego Alexandre Bonefoi, de 15 años, se le disparó la pistola, accidentalmente insistiría después Argentino Hermosa, jefe de la policía regional, a la prensa, incluyendo seguro y bala en recámara. El proyectil atravesó la cabeza del chico y se perdió. “Hubo una detonación y por casualidad impactó en la cabeza del chico”, dirían sus dos colegas. “Se le disparó el arma mientras forcejeaba con el chico”, diría Hermosa en una versión distinta.
 
Lozada ordenó la detención del cabo (“por homicidio, después veremos qué clase de homicidio”, dirá más tarde el juez a este diario), el secuestro del arma de los tres uniformados, pruebas de parafina en sus manos y la autopsia del cuerpo de la víctima para determinar las distancias del disparo, la dirección y el ángulo.
 
Pasadas las 9 de la mañana, la familia Bonefoi se enteró de la muerte de Diego. La casa, en la esquina de la misma calle donde se encuentra la comisaría 28ª, empezó a ser el ombligo del ánimo agrisado de todo el barrio. “Nos enteramos porque en el entretiempo del partido vimos por la ventana que había corridas en la calle –dijo el padre de Diego, Sandro Bonefoi, desconsolado–. Me tiraron a mi casa.” José Luis Calfulef, tío del chico muerto, aseguró a Télam que la policía le disparó a su casa cuando se enfrentaba con los manifestantes y mostró heridas de perdigonadas en su rostro. “Yo estaba mirando las corridas en la calle –dijo Calfulef– por una ventana del primer piso cuando entraron a tirar los policías, rompieron los vidrios, me hirieron a mí y a Fabio (un hermano de la víctima).”
 
Poco después, una ola de indignación estalló sobre la vecina comisaría. Un centenar de vecinos atacó a pedradas la comisaría que a esa altura ya había perdido cualquier lejano vestigio de representación de la ley. El comisario Hermosa aseguró que los uniformados “resistieron el ataque que ocasionó destrozos en vidrios, techo y mampostería”. Después, “se salió a reprimir, utilizando armas no letales, como balas de goma, gases lacrimógenos y bombas de humo”. La muerte de otro joven, Sergio Cárdenas, de 28 años, de un disparo en el estómago, ocurrida alrededor de las cuatro de la tarde llegó para relativizar la no letalidad de las armas. “Habíamos alcanzado a reducir la ira de los vecinos –dijo a este diario Luis Fernández, de Grupo Encuentro, una asociación que trabaja con los barrios humildes–. Pedíamos un momento de paz para que la familia pudiera velar a su hijo. Pero se conoció la segunda muerte y fueron incontenibles.”
 
Tanto el juez Lozada como el intendente Marcelo Cascón y políticos locales como organismos sociales intentaron bajar los ánimos, pero el clima se había hecho insostenible y la policía había quedado desbordada, con el riesgo de que continuara con sus intentos de contención. “Llamé a las autoridades nacionales para pedir la Gendarmería como mediadora, sacar a la policía rionegrina del medio, que estaba en los ojos del barrio, para custodiar el área y proteger la integridad de los vecinos”, describió Lozada a Página/12.
 
Por momentos, la pedrea contra la policía se intensificaba, por momentos sonaban los disparos, estallaban las bombas de gases lacrimógenos, se escuchaban las detonaciones de escopeta. Un centenar de jóvenes aparecía en una esquina, pedreaba, se disolvía y reaparecía en otra para volver a pedrear. Un supermercado fue saqueado. Los disparos siguieron sonando durante toda la tarde en forma intermitente. El Hospital Ramón Carrillo pasó a ser uno de los centros de actividad más intensa. Las guardias médicas informaron el ingreso de una docena de heridos por perdigones y la de un herido de gravedad. Las escuelas de todo el Alto cerraron sus puertas, suspendieron las clases y no estaba claro que las continuaran hoy. En realidad, nada estaba claro en el Alto, la cara oculta de Bariloche. (Agencia Paco Urondo)