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    Mudanza
    Mudanza con seguridad

Mudanza sin daños: cómo cuidar tus muebles del origen al destino

11 Marzo 2026

Transportar muebles de forma segura desde el principio

Los muebles y los electrodomésticos suelen ser lo que más tememos cuando nos mudamos, y es totalmente comprensible. Los rayones, las patas rotas, los cristales rotos y las abolladuras en las esquinas pueden destruir artículos que nos ha costado mucho comprar. También es posible protegerse contra estos problemas tomando las precauciones adecuadas.

Cuidar de tus muebles implica mucho más que tener cuidado al cargarlos. Este proceso requiere una reflexión cuidadosa, el equipo adecuado y una mudanza profesional para evitar accidentes. Cada paso, desde el desmontaje de muebles hasta su montaje, debe considerarse adecuadamente.

Protección antes de la mudanza

Antes de mover cualquier mueble, hay que prepararlo. Se deben cerrar con cinta adhesiva y elásticos los cajones y armarios que puedan abrirse durante el traslado. Los artículos de vidrio, como mesas y espejos, requieren un cuidado adicional. En ese caso conviene usar plástico de burbujas y cubrir las esquinas con cartón. Si la parte de vidrio de tus muebles se puede quitar, es mejor transportarla y protegerla por separado.

Las superficies frágiles, como maderas laqueadas, mármol o enchapados finos, requieren mantas o cartón corrugado. El roce con otros muebles, así como con las paredes del camión, pueden provocar arañazos difíciles de reparar. Por eso, envolver cada pieza individualmente no es exageración, es prevención.

Para los muebles tapizados —sofás, sillones, colchones— el film transparente funciona bien. Esto evita manchas, polvo y rayones. Este tipo de embalaje también es fácil de abrir al llegar a destino. Eso sí: no cubrir completamente si el material respira (como el cuero), porque puede generar humedad.

Desmontaje adecuado

Los muebles modulares o que pueden desarmarse siempre deben trasladarse en piezas. Camas, bibliotecas, roperos: todo lo que se pueda desarmar, se desarma. Esto no solo facilita el traslado, también reduce considerablemente el riesgo de roturas.

Un error común es desmontar sin un plan. Por eso es indispensable guardar todos los tornillos pequeños, las clavijas y otros componentes en bolsas individuales, con sus debidas etiquetas y preferentemente pegados con cinta al mueble correspondiente. Una pieza que falte puede inutilizar un componente y no siempre se consiguen repuestos. Y si el desarmado es complejo, sacar fotos del proceso ayuda enormemente al momento de volver a armarlo. También se puede recurrir a una empresa de mudanzas profesionales como Transportes Argentinos en donde además de ocuparse de los traslados también tienen servicio de montaje y desmontaje de muebles y electrodomésticos. 

Carga y transporte: técnica por encima de la fuerza

La clave está en la carga. Los artículos más pesados y grandes se cargan primero, contra la parte trasera del camión. A continuación, los artículos de peso medio y, por último, los más ligeros en la parte superior. No es conveniente apilar artículos uno al lado del otro sin una capa de protección entre ellos (mantas, cartón o esterillas).

Las correas de sujeción son asimismo imprescindibles. Aunque es importante que las cajas se apilen correctamente, las frenadas y los giros pueden hacer que se desplacen si no están bien sujetas. Y en una mudanza profesional, el vehículo debe tener puntos de anclaje específicos para atar la carga de forma segura.

Los artículos con patas largas o inestables deben colocarse contra objetos sólidos en el camión, no en el centro. El vidrio y los espejos deben transportarse en posición vertical, nunca en horizontal, ya que de lo contrario se romperán debido al peso de otros artículos. 

Descarga y reensamblaje 

Hay que descargar con el mismo cuidado que al cargar. Antes de trasladar un mueble a una habitación, asegúrese de que todos los pasillos estén libres de obstáculos y que todas las puertas sean lo suficientemente anchas. Un mueble grande empujado a través de una puerta demasiado pequeña puede dañar tanto el mueble que se está trasladando como las paredes. Se debe volver a montarlo lentamente. Apretar demasiado puede hacer que la madera se rompa, al igual que dejarla suelta. 

Sobre la empresa

Transportes Argentinos ofrece mudanzas integrales en Buenos Aires y alrededores. El servicio cubre desde el empaque hasta dejar todo funcionando en el nuevo domicilio. Se hace una visita técnica sin costo, se emplean materiales certificados, se desarman y arman los muebles, existe protección de seguro y se puede rastrear el traslado. También tienen depósito, limpieza profesional y mudanzas para oficinas. Los valores presupuestados son finales, sin sorpresas. Con más de 10 años operando, resuelven mudanzas de distinta escala. Consultas gratuitas en www.transportesargentinos.com.ar o al (011) 5263-0443.

 

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    PARO DOCENTE

Docentes jujeños sostienen jornada de lucha

11 Marzo 2026

El CEDEMS confirma la continuidad de las medidas de fuerza votadas en la última asamblea extraordinaria, con un paro de 24 horas este miércoles 11 de marzo y movilización en doble turno.

·         Por la mañana, en reclamo por el Abono docente.

·         Por la tarde, con una Marcha de Antorchas junto a otros gremios estatales, la familia docente y estatal, estudiantes.

La secretaria general, Mercedes Sosa, recordó que el reclamo salarial se sostiene desde enero y que en febrero, tras la convocatoria a paritaria, el gobierno ofreció un 10% en cuotas, propuesta considerada insuficiente y engañosa por no respetar los índices inflacionarios oficiales.

Desde el inicio, el gremio exigió que el salario inicial se equipare a la Canasta Básica Familiar, que supera el $1.300.000. Sin embargo, el gobierno liquidó solo un 4% en febrero, afectando gravemente el poder adquisitivo del docente. A esto se suman problemáticas como el abono docente, que consume el 25% del salario, y el presentismo, que excluye a quienes faltan por capacitación o enfermedad.

Aumento para todos

Mercedes Sosa, también cuestionó la celeridad con la que el gobierno provincial respondió a la policía, otorgando un aumento del 55%, muy superior al ofrecido en paritaria a los gremios estatales. “Todo reclamo salarial es válido en este contexto de crisis, pero el aumento debe ser para todos los trabajadores estatales, no solo para un sector, porque el hambre no discrimina”, subrayó.

La dirigente agregó: “La duda que nos queda es por qué el reclamo no se hizo en febrero junto a los demás trabajadores”. Asimismo, desde el CEDEMS se advirtió que esta división en los aumentos es una metodología ya conocida y muy usada por el gobierno provincial: durante el reclamo salarial de 2023, en el marco del rechazo a la reforma constitucional, el gobierno provincial le dio a la policía un bono por reprimir las protestas. “Ahora es muy probable que pase lo mismo: el gobierno les dará un aumento como nunca antes y después la policía será la barrera en la calle para nuestros reclamos”, señaló.

“En cambio, desde el CEDEMS sostenemos con firmeza que el aumento debe ser para todos los trabajadores estatales de la provincia, sin privilegios sectoriales”.

Convocatoria
 
Por ello, convocamos a docentes, familias, empleados estatales y estudiantes a participar de la Marcha por el ABONO DOCENTE este miércoles a las 9:30 horas con concentración en Balcarce 162 y a la MARCHA DE ANTORCHAS a las 18 horas, con concentración en 19 de Abril y Balcarce.

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    Entrevista a Jorge Molinero sobre China
MERCADOS GLOBALES

El yuan se enfría tras el movimiento del PBOC para frenar su fortaleza

11 Marzo 2026

El yuan ha puesto un punto (¿y seguido?) a su escalada después de que el Banco Popular de China (PBOC) moviera una de sus placas más sensibles en el mercado de divisas: eliminar la reserva de riesgo del 20% aplicada a determinados contratos forward de divisas, una medida que abarata la compra de dólares y busca enfriar una apreciación que ya superaba el 7% frente al billete verde desde abril de 2025.

Un ajuste quirúrgico para enfriar el rally del yuan

La decisión del PBOC tiene valor técnico y político. Al retirar esa exigencia del 20% sobre los forwards de divisas, las autoridades reducen el coste de posicionarse a favor del dólar frente al yuan. Esto hace menos oneroso cubrirse ante una eventual depreciación del renminbi y, a la vez, desincentiva parte del entusiasmo acumulado alrededor de la moneda china en los últimos meses.

Esta no es una herramienta nueva. De hecho, este movimiento revierte la decisión de septiembre de 2022, cuando el PBOC elevó esa misma ratio al 20% para encarecer las apuestas contra el yuan en un contexto de debilidad de la divisa y presión de salida de capitales. Ahora el tablero es distinto: la moneda se ha fortalecido y, por ello, Pekín ha decidido rebajar la fricción para quienes quieran comprar dólares en el mercado a plazo.

El gesto viene acompañado de otra señal: una fijación diaria del yuan más débil de lo esperado. El punto medio oficial ha quedado en 6,9228 por dólar, por debajo de lo que anticipaba el mercado, una desviación que mostró hasta qué punto el banco central quiere marcar territorio sin recurrir a una intervención más agresiva.

La reacción ha sido inmediata. El yuan offshore cedió terreno tras el anuncio, debilitándose en más de 100 pips después de conocerse la medida. El movimiento deja claro que cuando la apreciación empiece a incomodar a Pekín, el margen para seguir subiendo sin sobresaltos se reducirá inmediatamente por la intervención del estado chino. El PBOC no quiere un yuan disparado, pero tampoco quieren forzar una caída desordenada.

Pekín quiere frenar la velocidad, no cambiar la dirección

La fortaleza del yuan no apareció por casualidad. Detrás del avance se combinaban varios factores: un dólar más débil, el fuerte flujo de divisas hacia China y el comportamiento de los exportadores, que estaban vendiendo dólares para convertirlos en yuanes. Reuters destacó que en enero las entradas netas de divisas por liquidación subieron a 79.900 millones de dólares, el tercer registro más alto de la historia, una cifra que ayuda a entender por qué la presión compradora sobre la moneda china se había intensificado.

A esto hay que sumarle el contexto macroeconómico. China cerró 2025 con un superávit comercial en torno a los 1,2 billones de dólares, récord impulsado por la fortaleza de sus exportaciones con respecto al mercado estadounidense. Este colchón externo fomenta la entrada de dólares y refuerza la demanda del yuan por inercia. Para un país que depende de sus exportaciones, un sector exterior muy fuerte puede empujar al alza una moneda que después resta competitividad ese mismo sector, irónicamente.

Por eso el ajuste del PBOC se tiene que leer como un intento de moderación, pero no de ruptura. Los analistas coinciden en que la medida desacelerará la apreciación, pero sin revertirla. La autoridad monetaria quiere devolver algo de volatilidad bidireccional a un cruce que se estaba moviendo con demasiada comodidad en una sola dirección. Pekín no quiere una señal de pánico, quiere recuperar algo de control.

Para los operadores que siguen el análisis técnico en forex, el movimiento tiene una lectura clara: cuando el banco central interviene para abaratar coberturas y fijar un punto medio menos favorable a la moneda local, el mercado deja de mirar las tendencias del gráfico en exclusiva y empieza a ponderar el riesgo de una corrección administrada. El soporte institucional a la apreciación ya no parece tan limpio, y eso se traduce en un rebalanceo de posiciones.

Exportadores bajo presión y un mercado más sensible a cada señal

La preocupación de las autoridades chinas tiene una razón muy concreta: un yuan demasiado fuerte golpea a las empresas que facturan en dólares y convierten sus ingresos a la moneda local. Empresas como Beijing Ultrapower ya están atribuyendo parte de su deterioro en beneficios a las pérdidas por conversión cambiaria. El mensaje es que una moneda fuerte puede abaratar las importaciones y hacer más atractivos los activos chinos para los inversores extranjeros, pero también estrechar los márgenes en la base exportadora del país, decisivo para la estabilidad económica.

En este punto aparece también la cobertura. El PBOC justificó el cambio como una medida para apoyar el desarrollo del mercado cambiario y mejorar las herramientas de gestión del riesgo. Esto significa que Pekín no solo quiere enfriar el rally, también facilitar que las empresas y las entidades financieras se protejan mejor de los movimientos bruscos del tipo de cambio. Cuando una autoridad monetaria habla de estabilidad “razonable y equilibrada”, normalmente dice que tolera la fluctuación, pero no los excesos en una sola dirección.

Para el inversor minorista, en un entorno así es necesario entender qué es el spread. Si el PBOC introduce más volatilidad y el mercado empieza a reajustar expectativas sobre el yuan, el coste implícito de entrada y salida en muchos cruces puede ganar protagonismo, sobre todo en momentos de menor liquidez o tras anuncios inesperados. No es solo una cuestión de acertar la dirección del cruce USD/CNY o USD/CNH; también importa cuánto cuesta ejecutar cada operación.

Lo que se abre ahora es una fase de vigilancia más intensa sobre cada gesto del PBOC. El fixing diario, la actuación de los bancos estatales, el flujo de dólares procedente de exportadores y la evolución del dólar global volverán a ser variables decisivas para medir hasta dónde puede seguir avanzando el yuan sin provocar otra respuesta de Pekín. El banco central chino ya ha enseñado su incomodidad con una moneda demasiado fuerte; a partir de aquí, cada nuevo tramo de apreciación tendrá que convivir con la posibilidad de otro ajuste táctico diseñado para recordar que, en China, el mercado se mueve, pero no del todo solo. 

 

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Evolución de la Infraestructura Cloud y Ciberseguridad en el Sector Tecnológico

Innovaciones en la infraestructura de servidores globales

11 Marzo 2026

El desarrollo de la computación en la nube ha transformado la manera en que las empresas gestionan sus datos masivos. Actualmente, la escalabilidad y la baja latencia son requisitos indispensables para cualquier plataforma que opere a nivel internacional. En Chile, 1xbet suele aparecer entre las opciones más buscadas. Por aquellos que analizan la eficiencia de los centros de datos y la capacidad de respuesta de los servidores dedicados a servicios masivos, buscando siempre la mayor estabilidad posible. La implementación de redes de fibra óptica de última generación permite que el flujo de información sea casi instantáneo.

Para los desarrolladores de software, contar con una base técnica sólida es vital al momento de lanzar aplicaciones que requieren una sincronización en tiempo real. Contar con una infraestructura robusta permite que los sistemas de pago seguros y los protocolos de transferencia de datos funcionen de manera constante y sin interrupciones técnicas.

Para comprender mejor cómo se organiza la potencia de cálculo actual, es fundamental analizar las distintas configuraciones que las empresas de IT eligen según sus objetivos de rendimiento y presupuesto.
 

El uso de estas configuraciones permite a las compañías de IT evitar cuellos de botella durante picos de tráfico intenso. La elección de la arquitectura adecuada depende estrictamente del volumen de usuarios simultáneos y de la sensibilidad de los datos procesados por el sistema informático en cada operación.

Tendencias Emergentes en el Desarrollo de Software

La ingeniería de software está viviendo una transición hacia la automatización total mediante el uso de contenedores y microservicios. Esta metodología permite que los equipos de desarrollo actualicen partes específicas de una aplicación sin necesidad de detener todo el servicio, garantizando la continuidad operativa.

Existen varios pilares fundamentales que están marcando el camino del desarrollo moderno este año:

  • Arquitectura Serverless: Permite ejecutar código sin gestionar servidores físicos, reduciendo costes operativos.
  • DevSecOps: integración de la seguridad desde la primera línea de código en el ciclo de desarrollo.
  • IA para Testing: Uso de algoritmos para detectar errores de sintaxis y vulnerabilidades de forma automática.
  • APIs de baja fricción: creación de interfaces de conexión más sencillas para integrar diferentes servicios digitales.

Aquí tienes una versión totalmente renovada de los párrafos finales, utilizando un lenguaje más fluido, términos técnicos precisos pero sencillos y evitando las repeticiones directas de la versión anterior.

Evolución del Desarrollo y Blindaje Digital

La integración de metodologías ágiles permite que las actualizaciones lleguen al cliente sin esperas innecesarias, logrando aplicaciones mucho más fluidas. En un mercado donde la competencia es feroz, las compañías que adoptan estos procesos modernos consiguen mantenerse vigentes, mientras que las que ignoran la innovación técnica suelen perder terreno rápidamente frente a soluciones más eficientes.

Ciberseguridad: La Defensa de la Red

Hoy en día, resguardar el contenido digital es la tarea más crítica para cualquier equipo informático. Debido a que las amenazas en la red son cada vez más frecuentes, ya no basta con soluciones básicas; ahora es indispensable usar cifrados complejos y muros de protección que cubran toda la comunicación. Sin estas herramientas, la integridad de una marca y la privacidad de sus clientes quedan totalmente expuestas.

Los especialistas sugieren aplicar una política de revisión constante donde nadie tiene acceso libre por defecto. Este método reduce drásticamente las posibilidades de que la información se filtre, asegurando que solo los perfiles con permiso real puedan entrar en las áreas más delicadas de la red empresarial. De este modo, la seguridad se convierte en una barrera activa que acompaña cada movimiento del sistema.

Análisis de Información y Redes del Futuro

El uso inteligente de grandes cúmulos de datos ayuda a que las empresas dejen de adivinar y empiecen a actuar con certeza. Al procesar esta información mediante algoritmos de aprendizaje, los técnicos pueden arreglar piezas de hardware antes de que estas fallen, ahorrando costos y evitando caídas del servicio que afecten la productividad general.

Por otro lado, la unión de diferentes dispositivos ha cambiado la forma de entender el trabajo. Gracias a la potencia de las redes privadas y seguras, los empleados pueden conectarse desde cualquier lugar con la misma tranquilidad que si estuvieran en su escritorio habitual. Esto permite que los mejores talentos trabajen juntos sin importar la distancia, manteniendo siempre la red corporativa bajo control y libre de peligros.

Diseño Centrado en la Facilidad de Uso

Para que un sistema sea realmente exitoso, su potencia debe ser fácil de manejar para cualquier persona. El objetivo principal de los diseñadores actuales es que el camino hacia la información sea corto y sin complicaciones. Una plataforma puede ser la más rápida del mundo, pero si es difícil de entender, los usuarios terminarán buscando opciones que les compliquen menos la vida.

Analizar cómo navega la gente es fundamental para pulir cada rincón de la aplicación. Al mejorar estos pequeños detalles visuales y de funcionamiento, se crea un entorno digital que no solo es fuerte en su interior, sino también agradable a la vista. Un buen equilibrio entre un motor potente y una pantalla sencilla es lo que define la tecnología líder en la actualidad.

 

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    Walter Correa
APU EN RADIO CON VOS

Walter Correa: "Entre Fate y Milei o Rocca y Milei tenemos que estar del lado de la producción"

10 Marzo 2026

El dirigente sindical y el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, visitó APU en Radio con vos para reflexionar sobre la actualidad de los trabajadores. 

APU: ¿Qué pensás de la reforma laboral que finalmente se aprobó?

WC: Es un retroceso, más allá de todo lo que se pueda decir de los cambios reales en el mundo de los trabajadores. En la Argentina preperonista se trabajaba a destajo y ahora se implementa de nuevo. 

APU: ¿Qué es el trabajo a destajo?

WC: No tenés horarios, ingresos ni premios definidos. Vos tenés que hacer determinada cantidad de cosas y cobrás si realizás ese objetivo. Esa fue la Argentina pre-peronista. Es un retroceso muy grande, de 80 años. Hay que recuperar la agenda de los trabajadores. 

APU: Desde la provincia de Buenos Aires trabajaron en un proyecto para regular a los trabajadores de plataformas. ¿En qué consiste?   

WC: Hablan de modernidad y lo más moderno que se legisló  fue la ley de teletrabajo y la sacó el peronismo. En esta reforma la borraron. En provincia de Buenos Aires estamos trabajando de acuerdo a las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo. Cuando se discutió en la OIT, las potencias se unieron en recomendaciones no tan favorables para los trabajadores. Ahí se unieron China y Estados Unidos, por ejemplo. Nosotros elaboramos un proyecto de ley en provincia de Buenos Aires teniendo en cueta esas recomendaciones. Desarrollamos una artículación entre el ministerio de Salud, de Seguridad, Transporte y Trabajo. Ahora esperemos que los diputados y los senadores puedan aprobarlo. 

APU: Hay trabajadores informales que te dicen sobre la reforma laboral: "A mi qué me importa si yo ya no tengo derechos". ¿Qué se dice ante eso?

WC: Se habla desde el peronismo cuya esencia es el trabajo y los derechos. Esta ley le saca derechos al que los tiene pero también afecta al que hoy no tiene derechos, porque manda toda la discusión al pre-peronismo. Hay que volver al peronismo revolucionario, no el de la rosca o la interna. El peronismo que transformó la vida de los trabajadores

APU: Lula se acaba de sacar una foto con Paolo Rocca. ¿Qué pensás de lo que debe ser la agenda del peronismo en relación a los empresarios y a la explotación de los recursos naturales?

WC: El peronismo transformó un país agroexportador en uno industrial. Esa es nuestra esencia. Nos quieren llevar otra vez a esa Argentina exportadora de recursos naturales. 

APU: ¿En la pelea de FATE con Milei o Rocca con Milei hay que defender a los empresarios?

WC: Hay que defender a la industria nacional como buenos peronistas que somos. Tenemos recursos naturales y tenemos una gran capacidad de nuestros trabajadores. Nuestros trabajadores trabajan más que los japoneses. Hay muchos mitos en estos temas. La provincia de Buenos Aires tiene más del 50% de la producción nacional. No se puede insultar a un empresario que produce en Argentina. Yo quiero empresarios que produzcan en Argentina con trabajadores argentinos. El peronismo debe dejar de ser el partido de los militantes para ser el partido del movimiento de los trabajadores

APU: ¿Qué te genera la frase "la CGT no hace nada"?

WC: El peronismo perdió el sujeto social, que son los trabajadores. Hay que recuperar al sujeto trabajador y su agenda. Yo estoy seguro que nosotros hubiéramos estado el 17 de octubre de 1945 pero muchos que forman parte hoy del peronismo no. No pueden caminar por la calle. 

APU: ¿Axel Kicillof lo ve de la misma manera?

WC: Me banca a mi, así que sí (risas). La semana pasada pudimos cerrar una paritaria difícil como la de los docentes. Nosotros podemos decir con orgullo que en provincia de Buenos Aires no se echó a ningún trabajador. Y eso es muy importante en este contexto donde el gobierno de Milei se jacta de echar a compatriotas. 

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    Guerra Irán
APU EN RADIO CON VOS

Caviasca: "En Irán no hay una Delcy Rodríguez que negocie con Trump"

10 Marzo 2026

El historiador Guillermo Caviasca visitó a APU en Radio con Vos para hablar sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. "Irán necesita mantener su capacidad de respuesta militar durante meses", explicó.

APU: ¿Qué está pasando en Irán con el ataque de Estados Unidos e Israel?

Guillermo Caviasca: Es la guerra entre una coalición que es conducida militarmente por Estados Unidos pero políticamente por Israel. Es una guerra para lograr como objetivo político que Irán deje de ser un actor relevante en la región. Quieren desarmar a Irán para que no pueda incidir en la política internacional. 

APU: ¿Irán tiene programa nuclear?

GC: Tiene como tenemos nosotros. Ellos tienen un programa civil, la diferencia con un programa militar es el nivel de enriquecimiento de uranio que te permie tener una bomba nuclear. Pero además tenes que tener capacidad de tirar una bomba. Es complejo. Irán había llegado a un nivel muy alto. Hay que recordar que Israel tiene bombas nucleares, Pakistán e Irán también. Quieren desmantelar todo el programa que hoy tiene Irán. Y quieren destruir la capacidad de hacer misiles, que es clave en la estrategia militar de Irán.

APU: ¿Cuál es la diferencia con la guerra con Irak?

GC: Es distinto el escenario. Irak era más fácil de fragmentar o de invadir. En Irán eso no es tan sencillo. Es un país muy grande, geográficamente es un laberinto muy grande. No es fácil de invadir. 

APU: ¿Irán responde?

GC: Cobra mucho más de lo que responde. La estrategia iraní es mantener de respuesta durante meses y que no colapse el Estado. 

APU: ¿Cómo se termina?

GC: Estados Unidos le pide rendición, le pide ser Venezuela. Piden una Delcy Rodríguez, pero no hay Delcy Rodríguez. No tienen disposición al diálogo. No es nada contra Delcy que capaz es una líder extraordinaria que está haciendo un repliegue pensando en 4 años. Pero en Irán no hay una línea negociadora. Están los sectores reformistas, nacionalista o ultraconservadores pero ninguna línea quiere dialogar con Estados Unidos. Para mi, Estados Unidos se está equivocando porque está siendo conducido por Israel, que está llevando a un problema a Trump. Me parece que infravaloraron a su enemigo y creen que existen escenarios que se repiten.  No sé si les va a ir como ellos pensaban. 

 

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    Teatro: Piramidal
    Teatro: Piramidal
TEATRO

Piramidal, temporada 4

09 Marzo 2026

Charlando con amigos y colegas me recomendaron fuertemente ir a ver Piramidal, sabiendo que no soy fanatico de los musicales, se anticiparon y casi me gritaron, sí, te va a gustar. Ya habiendo visto la obra les digo, así como anticipo que me gustó y mucho, así que si ustedes son de mi club y no suelen ver musicales sepan que se van a olvidar que es un musical.

Ahora si ustedes compraron Libra o invirtieron en Generación Zoe, la piramidal de Cositorto quizás, solo quizás, esta no sea una obra cómoda para ustedes. El trabajo de Estudio QP y de todo el elenco es brillante y nos permite poner en juego muchas variables mientras las risas salen a montones en toda la sala, y bien sabemos que con risa todo fluye mejor.

Si bien la obra tuvo su primer inspiración o disparador en o desde Generación Zoe, es imposible no pensar en Libra y la participación de Milei en su difusión. Otra de las particularidades de Piramidal es que la misma es parte de un equipo de guionistas que a su vez actúan en la obra.

Beta, una creadora de contenido, oficiará de guía y será mayormente quien rompa la cuarta pared para dialogar con el público. Al arranque nos expondrá sus pensamientos sobre las estafas y les estafades, ¿víctimas o victimarios? ¿Es posible que una secta y la sociedad tengan parecidos? La obra nos invita a pensar en los tiempos que transcurrimos, donde cientos de influencers convidan a su público a subirse a infinidad de piramidales, a ser artífices de su éxito sin trabajar.

De la mano de Beta conoceremos a Ludovico Sitorrazo, el coach ontológico que está al mando del emprendimiento mágico que promete salvar a todos quienes asistan a su escuela de inversión o participen de su cripto. Sí, se que es una frase vieja, trillada y harto usada, mas una vez más la realidad supera, y con creces, a la ficción. las y los seguidores de Sitorrazo serán convocadxs a participar de un modelo de negocios que promete ganancias rápidas, crecimiento exponencial y una comunidad de personas convencidas de haber encontrado la fórmula secreta de la prosperidad. sí, síntoma de época.

¡La música de la obra fue compuesta por Teo López Puccio y es genial! Creativa y de impacto. La banda en vivo, integrada por el mismo Teo, Cuki López y Camilo Santella suena super bien. De más está decir que como buen musical, la música y la técnica de sonido es parte fundamental. Las letras son muy buenas, recomiendo pasar a escucharlas en el perfil de spotify de estudio qp. (quizás contar con algún tipo de subtitulado en la puesta no estaría mal, lo dejo como inquietud)

En ludovico y en varios de los personajes se ven retratadas infinidad de actores sociales de nuestro tiempo. El elenco nos invita a pensar y a re discutir lo que nos parecía haber cerrado minutos antes, llevándonos a re pensar los límites de las estafas de época.

La obra explora el falso emprendedurismo, la delgada línea entre víctimas y victimarios y deja en el aire la invitación a repensar esa suerte de sommeliers morales que podemos llegar a ser cuando observamos estas historias desde afuera, con la tranquilidad de creernos inmunes a estas piramidales. No se asusten, conductores de televisión, influencers, streamers, economistas mediáticos, integrantes del Poder Judicial y dirigentes políticos también son parte de la puesta, en Piramidal se tocan todos los temas.

Como nos dijeron en Nueve reinas: “Están ahí, pero no los ves. De eso se trata. Están pero no están, así que cuidá el maletín, la valija, la puerta, la ventana, el auto. Cuidá los ahorros. Cuidá el culo, porque están ahí y van a estar siempre” Los y las timadores no desaparecieron, solo cambiaron las herramientas.

Esta 4ta temporada es la temporada despedida de Piramidal y será muy breve, tan solo 4 actos, les muy recomiendo no perderse de este viaje, de esta invitación a pensar desde la risa y, quizás, desarmar algunas variables a puro humor. La cita es los jueves de marzo a las 20hs en El Galpón de Guevara (Guevara 326, CABA).

Entrada general: $20.000 (se sacan por Alternativa Teatral)

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Guión: Micaela Amaro, Lula Fenomenoide, Magrio González, Marcos Krivocapich, Teo López Puccio, Donna Tefa

Actúan: Lula Fenomenoide, Vero Gerez, Andres Granier, Marcos Krivocapich, Tatiana Emede, Donna Tefa, Tomás Wicz

Escenografía: Endi Ruiz

Diseño de vestuario: Endi Ruiz, Ivana Zima

Diseño de luces: Alejandro Velazquez

Músicos en Escena: Cuki López, Teo López Puccio, Camilo Santella

Prensa: Prensópolis

Producción general: Micaela Amaro, Florencia Schrott

Colaboración autoral: Pablo Viotti

Coordinación artística: Micaela Amaro

Diseño de movimientos: Fioreya

Dirección de arte: Endi Ruiz

Dirección musical: Teo López Puccio, Dino Pérez

Dirección general: Marcos Krivocapich, Milva Leonardi

Composición Musical y Diseño sonoro: Teo López Puccio

Funciones: jueves a las 20hs

Sala: El Galpón de Guevara (Guevara 326, CABA)

Entrada general: $20000 por Alternativa (ver Descuentos)

Duración: 75 minutos

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    Trabajo a distancia
TRABAJO A DISTANCIA

Estrategias para ambientes productivos en casa

09 Marzo 2026

Crear un espacio en casa donde la productividad fluya depende de organización, iluminación y hábitos claros. Pequeños cambios en la distribución, el mobiliario y las rutinas pueden aumentar el enfoque y reducir distracciones. Este artículo presenta pasos concretos para lograr un hogar más eficiente y motivador.

Organización y Distribución del Espacio

Una buena planificación del espacio diario ayuda a mantener equilibrio entre trabajo y descanso. El primer paso para un ambiente productivo es el orden, y al planificar tus actividades diarias, incluso puedes incluir la experiencia completa de apuestas deportivas 1xbet como una forma de entretenimiento controlado dentro de tu rutina. Tener cada objeto en su lugar ayuda a evitar distracciones y pérdida de tiempo, creando un entorno donde también es posible disfrutar de juegos de casino online sin interrumpir otras tareas.

Separar áreas según actividad facilita la eficiencia. Por ejemplo, un rincón para lectura y otro para trabajo digital. El uso de estanterías verticales maximiza espacio sin saturar la habitación.

  • Mantener solo lo necesario en el escritorio
     
  • Usar cajas o separadores para documentos
     
  • Guardar cables y dispositivos fuera de la vista

Los estudios muestran que espacios ordenados aumentan la productividad hasta un 20%. Incluso pequeños cambios en la colocación del mobiliario generan sensación de amplitud y control.

Iluminación y Comodidad

La luz natural impacta directamente en energía y concentración. Ubicar la mesa cerca de una ventana mejora la atención y reduce la fatiga visual. En espacios con poca luz natural, lámparas con luz blanca cálida ayudan a mantener alerta sin cansar la vista.

El confort también incluye temperatura y mobiliario. Una silla ergonómica previene molestias y mantiene una postura correcta. Una mesa ajustable permite alternar entre estar sentado o de pie, lo que ayuda a mantener la energía durante el día.

  • Luz natural preferida sobre artificial
     
  • Silla ergonómica para largas jornadas
     
  • Ajustar temperatura entre 20 y 24 grados
     

El 65% de personas que trabajan en casas con buena iluminación y ergonomía reportan menos distracciones y mayor satisfacción con su espacio.

Rutinas y Hábitos Productivos

Establecer horarios y pausas es clave. Trabajar bloques de 90 minutos con descansos cortos aumenta la concentración. La música suave o sonidos ambientales favorecen tareas repetitivas, mientras que silencio absoluto ayuda en tareas que requieren análisis profundo.

La planificación diaria optimiza tiempo y reduce estrés. Hacer listas de tareas con prioridades claras evita la sensación de estar abrumado. Mantener un registro de avances permite ajustar métodos y mejorar resultados con rapidez.

  • Bloques de trabajo de 90 minutos
     
  • Pausas de 5 a 10 minutos entre tareas
     
  • Listas diarias con tres prioridades principales
     

Implementar rutinas simples, como revisar correos solo dos veces al día, ayuda a mantener el enfoque y reduce interrupciones. Incluso técnicas como levantar la vista cada hora mejoran el bienestar físico y mental.

Tecnología y Distracciones

Los dispositivos digitales son herramientas útiles, pero generan interrupciones constantes. Las notificaciones desactivadas durante bloques de trabajo aumentan la eficiencia. Aplicaciones de organización permiten ordenar tareas y medir avances sin sobrecargar la mente.

Evitar usar el teléfono cerca del escritorio durante tareas importantes reduce errores y mejora la concentración. Para quienes estudian o trabajan desde casa, mantener solo programas esenciales abiertos ayuda a cumplir objetivos más rápido.

  • Desactivar notificaciones innecesarias
     
  • Usar aplicaciones de planificación
     
  • Limitar ventanas abiertas a lo esencial
     

El 70% de trabajadores que controlan interrupciones digitales reportan mayor claridad mental y cumplimiento de metas.

Elementos Motivadores

Incorporar elementos que inspiran calma y concentración ayuda a mantener la productividad. Plantas, fotos motivadoras o colores suaves influyen en el ánimo y energía. Cambiar detalles según estación del año mantiene frescura y evita la rutina visual.

El sonido también impacta emociones. Música instrumental o sonidos de naturaleza mejoran la creatividad y enfoque. Una decoración sencilla evita saturación y promueve sensación de control y tranquilidad.

Un hogar productivo combina orden, iluminación adecuada, rutinas claras y control de distracciones. Cada cambio, aunque pequeño, genera efectos visibles en energía y enfoque. Aplicar estos pasos aumenta eficiencia y bienestar, convirtiendo el hogar en un espacio donde trabajar y crear resulta natural y motivador.

 

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    Corso Vicente López

Vicente López: represión violenta al corso de Florida

09 Marzo 2026

Durante la celebración del carnaval, la tarde del 7 de marzo, la policía municipal de Vicente López reprimió violentamente al corso de Florida y hasta agredió a la concejal peronista Laura Braiza. El operativo, desplegado sobre la intersección de Avenida Mitre y Francia, afectó a vecinos, familias y trabajadores de la cultura. 

A su vez, denuncian que Anibal Acerbo fue detenido de forma ilegal y también agredido. Los hechos motivaron el reclamo de diversos sectores de la comunidad, ya sean sociales, culturales, políticos y de derechos humanos. 

Desde la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte expresaron su "más enérgico repudio a la represión violenta desplegada", lo que se tradujo en "un detenido y varios lesionados por la salvaje actuación de la Patrulla Comunal demostrando su incapacidad para el diálogo, su escasa formación y su continua afición por el abuso de la fuerza". Además, el comunicado agrega: "La represión de estas expresiones expone claramente el carácter antipopular de la administración que la constituye y entrena". Por último, recordaron la responsabilidad estatal frente al caso de Octavio Buccafusco, el cual todavía no tuvo siquiera respuestas por parte de las autoridades municipales. "Exigimos una investigación exhaustiva que dé cuenta no solo de lo actuado por los agentes sino también de la responsabilidad política de quienes están a cargo", finalizaron.

Por otra parte, el Partido Justicialista de Vicente López también se expresó con un comunicado difundido en redes sociales. "Durante el operativo se registraron situaciones de extrema gravedad, tirando gases y balas de goma", denunciaron. "La intervención represiva no puede ser la respuesta del municipio ante situaciones que deben resolverse con diálogo, organización y presencia responsable", completaron.

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Alguien que trabaja con la madera

09 Marzo 2026

Atardecía con treinta grados a la sombra mientras Almeida esperaba a que el semáforo se pusiera en rojo para cruzar Paseo Colón hacia el río. Cerca del agua quizás corriera aire fresco, un hecho que no significaba un alivio ni menos una solución. ¿Adónde iría? ¿Dormiría bajo un árbol de murciélagos acunado por ese aire incierto o junto al murallón convertido en paseo de travestis y potenciales clientes?
Cuando el semáforo se puso en rojo, a sus espaldas, una voz dio, cantarina y casi sardónica, como en el pasado:
–Definición de fiordo, alumno Almeida.
Almeida reconoció inmediatamente esa voz y se volvió hacia el sesentón canoso vestido con un impecable saco blanco. Veinte años después, Alberto Borla, profesor de Geografía de la secundaria, conservaba la sonrisa displicente y los anteojos de vidrios redondos con marco de acero.
–Ya no me acuerdo de esas cosas, profesor –dijo Almeida, forzando una sonrisa.
Borla le tendió la mano y Almeida se la estrechó con gesto resignado. Se acordaba de muy pocas cosas. Apenas una hora antes lo habían echado de la pensión por deber dos meses de la pieza. 
–¿Quiere que le diga la verdad, Almeida? Yo tampoco. Desde que me jubilé me dedico a leer novelitas policiales y cuidar mis plantas. Y usted, ¿qué es de su vida?
–Complicada, profesor.
–Y sí, desgraciadamente vivimos días difíciles. Perdone la indiscreción –Borla miró el bolso de cuero negro–: ¿Se está yendo de viaje?
Almeida suspiró sabiendo que no había mentira que pudiese borrarle las ojeras, la barba de varios días y la ropa sucia.
–Estoy buscando un sitio para pasar la noche, profesor. No me encontró en un buen momento.
–¿Tiene pensado algo? –Borla lo miraba piadoso y confundido–. Digo, ¿dónde piensa pasar la noche?
–Ni idea. Es largo de explicar cómo llegue a esto, profesor.
–Vea, Almeida, no necesito explicaciones. Vengo de poner en orden a un lugarcito mío a una cuadra y media de acá. Es un altillo humilde pero más que cómodo para una sola persona. ¿Quiere que vayamos a verlo?
–Mil gracias, profesor, pero estoy sin un peso.
–Déjese de embromar, hombre –Borla lo tomó de un brazo y se lo sacudió frunciendo el ceño–. No voy a permitir que uno de mis ex alumnos ande por ahí como bola sin manija.

*

Salieron del ascensor jaula. A un costado empezaba la angosta escalera de mármol hacia la puerta del altillo. Mientras subían un crujido brotó desde algún recoveco cercano y tensó el aire vidrioso.
–Alguien que trabaja con la madera –dijo Borla y abrió la puerta desbarnizada.
Entraron. Borla levantó la persiana de una ventana sin vidrios y un oleaje de luz grisácea y tibia bañó el espacio semicircular. Había una cocina con aparadores a los costados, una heladera enana y una mesita redonda con dos sillas, un ropero y la cama de una plaza con las sábanas prolijamente ajustadas al colchón y la almohada. Una lamparita colgaba del techo en un viejo cable de tela negra. El baño, casi tan grande como el resto del altillo, tenía una bañadera con patas de bronce y un calefón eléctrico. El conjunto se veía limpio, añejo y descolorido.
–Y, ¿qué le parece?
–No tengo palabras para agradecerle, profesor –Almeida contuvo el llanto.
–Otra cosa, y no la tome a mal, por favor: Hoy por mí, mañana por ti –Borla sacó un buen fajo de billetes de un bolsillo del saco y lo puso sobre la mesita.
Almeida tuvo el reflejo de rechazarlo y se arrepintió inmediatamente. La sangre le corría como un incendio en las sienes.
–No tengo palabras, no tengo palabras, profesor, para…
–No tiene nada que agradecer –se plantó Borla–. La vida es una suma de azares, Almeida. Quizás en el futuro usted debe hacerme un favor a mí. Y si no es así, ¿cuál es el problema? Ninguno.
–Usted no sabe la mano que me está dando, profesor.
–La vida es una rueda, todo se compensa de algún modo. Aunque nosotros no conozcamos las leyes que rigen el mundo, debemos ser solidarios, en la medida de nuestras posibilidades, claro está. Mañana temprano me voy a la costa y en un mes, estimo, vuelvo y nos tomamos un café.
–Sí, profesor.
–Siéntase en su casa, Almeida –dijo Borla le dio las llaves, le palmeó los brazos efusivamente y salió del altillo
Almeida estuvo largos minutos parado, sin sacar los ojos del fajo de billetes. Después colgó tres pantalones y tres camisas en las perchas del ropero y distribuyó la ropa interior y las medias en los dos cajones. Se desnudó, llenó la bañadera con agua fría y se sumergió hasta el cuello durante una hora. Nunca había necesitado tanto un baño. Mientras se afeitaba, de puro curioso, abrió el botiquín. Sólo había una hebilla roja de plástico con forma de mariposa. 
El altillo, se dijo Almeida, probablemente era un refugio que Borla usaba para citas con sus amantes. Seguramente no faltaría una mujer a quien regalársela. En el colegio se hablaba de los romances de Borla con profesoras que por la edad podrían ser sus hijas. Pero no se sabía mucho más de él.
Bajó a comprar algunas provisiones. Los fantasmas de electricidad que se escapaban de las ventanas abiertas le daba suspenso a la negrura de la noche que ganaba las calles laterales.
Hirvió fideos y comió mirando por la ventanita el cielo sobre el río. El crujido irrumpió dos veces pasada la medianoche. Algún carpintero con problemas de sueño, pensó Almeida.
A la mañana siguiente se despertó con las fuerzas renovadas. Había podido dormir, después de mucho tiempo, casi siete horas seguidas. Se hizo un sándwich y destapó una lata de cerveza. Aprovecharía durante un par de días la tregua que le había permitido Borla y luego saldría a buscar trabajo.
Cerca del mediodía, mientras estaba desnudo en la cama rellenando un crucigrama de una de las revistas sobrevivientes de sus mudanzas, golpearon la puerta. Almeida preguntó quién era.
–Una vecina del piso de abajo –dijo una voz tímida de mujer.
Se vistió y abrió la puerta.
–Buenos días –dijo la mujer alta y bronceada–. Iris Lisbon, encantada.
–Esteban Almeida, igualmente, señora.
Se dieron la mano.
–Mejor decime Iris y tuteame, que no soy tan jovata –dijo ella con un tono más blando–. Ayer oí pasos y me imaginé que había un nuevo vecino. Hoy no se estila la buena vecindad, pero no es mi caso.
–¿Querés pasar?
Iris dudó:
–¿No es molestia?
–No, de ninguna manera –respondió rápidamente Almeida.
La buena figura, el vestido blanco con lunares verdes, las sandalias blancas y el pelo color zanahoria le daban a Iris un semblante juvenil.
 Almeida agarró dos latas de la heladera y las destapó. Se sentaron a la mesita.
–Te dije una mentirita –dijo ella. Bueno, depende cómo se vea. Iris Lisbon es mi nombre artístico. Como sos joven ese nombre no te dice nada. Fui vedette en el Maipo, pero no llegué a primera vedette. El diablo metió la cola. 
–En todas las vidas la mete, ¿no?
–Lamentablemente, sí, querido… Pero, en fin…
–Uno debe seguir adelante.
A Almeida le costaba no mirar las piernas torneadas de Iris.
–Y yo te juro que seguí–dijo ella, entre risueña y seductora–. Y no me quejo, al contrario, con sesenta y dos pirulos, creeme que tengo más postulantes que a los veinte. Y a vos, que sos un pibe, te deben sobrar las novias.
–Tan pibe no soy. En un mes cumple treinta y cinco.
–¡Qué no daría yo por tu edad!
Almeida no le revelaría que un año atrás su ex esposa lo había dejado por el dueño del bazar donde ella trabajaba de vendedora y que desde entonces sus relaciones con las mujeres se habían reducido a la nada misma. Menos diría de su frustración universitaria de dos capítulos, uno titulado Arquitectura, el otro Derecho. En cambio, le contó de sus trabajos mediocres de los últimos tiempos, desde secretario de un escribano hasta el último, como encargado en un call center que había cerrado sin aviso una semana atrás. Sin trabajo y sin techo, Borla lo había salvado. Le preguntó a Iris si lo conocía.
–De vista –rio suavemente Iris–. Un tipo demasiado serio para mí. La última inquilina era un amor.
–Me hiciste acordar.
Almeida sacó del bolsillo del pantalón la hebilla roja y se la dio a Iris.
–Raquelita, mirá vos, pobre, se la habrá olvidado –dijo Iris–. No sabés cómo la extraño. Se fue a vivir con el noviecito. ¿Esto es para mí?
Almeida, satisfecho con su pequeña jugada estratégica, asintió.
–¡Pero muchas gracias! –Iris se prendió la hebilla roja en el pelo y, con una sonrisa pícara, agregó–: Hagamos una cosa. Esta noche me podrías devolver la visita. ¿A las diez te viene bien?
Almeida se quedó mirando los ojos azules) de Iris (ni por un segundo Almeida sospechó que eran lentes artificiales, y luego volvió en sí:
–Muy bien, ahí estaré –dijo.
–Noveno A. Es cerquita –Iris se mordió la punta de la lengua y bajó la escalerita meneando la cintura.
Almeida no terminaba de creer la suerte que había tenido en encontrarse con Borla.

*

Iris se había puesto un vestido negro de escote amplio, mantenía la hebilla roja en el pelo y estaba descalza. Almeida, vestido con la camisa blanca y el pantalón negro del locutorio, menos arrugado que la camisa, se había rociado el cuello y el pelo con las últimas gotas de una colonia barata.
La sala grande, a medias iluminada por tres velas rojas sobre la mesa, olía al tufo a sándalo de cinco varitas clavadas en decenas de elefantitos colocados estratégicamente en mesitas y repisas. 
A través del balcón se veía la llovizna y los flashes de los relámpagos sobre el río. La tormenta no había conseguido refrescar el aire que las aspas del ventilador del techo removían pesadamente. 
Iris había preparado una picada para tres o cuatro personas, calculó Almeida. Comieron con un champán que él había comprado un rato antes de entrar al departamento y un vino que Iris aseguró que, premonitoriamente, había guardado para una ocasión especial.
A Almeida lo divertían las anécdotas de Iris sobre su paso por el teatro de revistas y el cine y la televisión. 
Tomaron licor de menta en el balcón, pero cuando el viento cambió de dirección y la lluvia empezó a pegar sobre la fachada del edificio, volvieron a la sala y se sentaron en el mismo sillón de dos cuerpos.
Iris era una fanática del cine romántico –una cuenta pendiente como actriz, confesó, casi dramáticamente–, y le recomendó varias películas que Almeida, sin retener ningún título, embobado con los movimientos de piernas de Iris, dijo que vería en cuanto tuviera oportunidad. Estaba seguro de que no se iría del departamento sin acostarse con ella, y sentía que Iris pensaba exactamente lo mismo. Cuando el crujido la interrumpió mientras le contaba, lagrimeando, el final de Mujer Bonita, Almeida recordó a Borla:
–Alguien que trabaja con la madera.
–Que yo sepa no hay carpinteros en el edificio –dijo Iris, extrañada–. Aunque últimamente, por la noche, hay ruidos extraños que me sobresaltan. Te digo que miedosa no soy, pero… Pero la soledad, a esta edad, aunque me joda aceptarlo, también es una carga –acabó de decirlo, se sentó sobre las rodillas de Almeida y se besaron.
Iris lo tomó de la mano y fueron por un pasillo en penumbras a su habitación.
–Esa es la otra habitación –dijo Iris señalándole la puerta cerrada en la pared opuesta al final del pasillo–. La voy refaccionando de a poco.
Almeida se preguntaba de qué trabajaría Iris, pero se olvidó inmediatamente cuando ella cayó riendo a la cama desordenada que olía a acetona y se alzó el vestido.
Después, estuvieron abrazados un largo rato hasta que Iris fue al baño y luego a la cocina. Volvió con un vaso de whisky en cada mano mientras Almeida miraba el afiche de una película de título estúpidamente picaresco colgado en una de las paredes.
–¿Se ve todavía mi nombre? –Iris se sentó en la cama y le dio el vaso a Almeida.
–Sí –mintió Almeida.
–El tiempo lo va borrando –Iris saboreó lentamente el whisky–. La filmamos en 1978. Una época maravillosa. Este país es una montaña rusa, un día estás arriba, al otro día te tiran a la basura.
–¿Quién te tiró a la basura? –le preguntó Almeida.
Iris se mordió los nudillos y una mueca sombría le deformó la cara.
–No sé si contártelo o no. Me da un poco de vergüenza.
Almeida bebió un buen sorbo y le besó un hombro.
–No tengas vergüenza –le dijo–. Podés confiar en mí.
–Son historias dolorosas –dijo Iris–. Muy dolorosas.
–Entiendo.
Iris liquidó su whisky. Almeida hizo lo mismo con el suyo. El crujido sonó muy cerca.
–¿Lo escuchaste? –le preguntó Almeida.
Pero Iris había viajado a otra parte.
–Se ensañan y te marcan para toda la cosecha. Te puedo contar la vida de cada uno de los que me dieron la espalda. ¡Vida y obra! ¿Querés que te cuente de los maricas que se esconden detrás de falsas esposas? ¿De lo que sufren pendejos y pendejas de doce, trece, catorce años, en los despachos de gerentes y gerentitos, con las venias de las mamis que desean tener una estrellita en la familia? Esa calaña me condenó como la cómplice del diablo. Así me trataron en las últimas páginas que me dedicaron las mismas revistas que me habían pagado fortunas para mostrar las tetas.
Iris calló. Lloraba sin consuelo. Almeida le acarició la espalda.
–Gracias, querido… –balbuceó ella–. Gracias…
El crujido se repitió y flotó en el aire como una alarma secreta.
–¿Escuchaste? –dijo Almeida.
–Qué cosa.
–El ruido. Para mí viene de la otra habitación.
Hubo el silencio. El crujido arañó otra vez los cristales más invisibles del aire.
–Habría que ir a ver –dijo Iris sonándose los mocos con la mano–. ¿Me acompañás?
–Por supuesto.
Almeida se levantó y se tambaleó. A su alrededor, por un instante, las paredes y el techo temblaron como para caer sobre él.
–¿Te pasa algo, bebé?
–No, no… Estoy bien... Será el whisky.
Iris se puso un kimono y agarró una llave del cajón de su mesita de luz. Llegaron al final del pasillo y el crujido se repitió, más nítido. Era evidente que venía desde adentro de esa habitación. Cuando Iris introdujo la llave en la cerradura, Almeida iba a preguntarle por qué cerraba la habitación, pero de nuevo las paredes temblaron a su alrededor y se aferró a un hombro de Iris. 
–Estoy mareado... Pero estoy bien… Estoy…
–Se te va a pasar, no te pongas nervioso –dijo Iris y abrió la puerta.
El olor fétido contenido en el interior de la habitación quemó las fosas nasales de Almeida, que pensó automáticamente en retroceder justo cuando el piso se le vino encima y la gravedad lo apresó como una tenaza.
–Brenda. Brendita –Iris encendió una lámpara de pie al costado de la puerta.
La luz amarillenta salpicó como un estallido de pus las paredes rosas y ampolladas, los peluches desparramados sobre el piso y las puertas de un ropero, también rosa, lleno de garabatos indescifrables. 
El empujón de Iris lo había arrojado a poca distancia del bulto cubierto de retazos de telas oscuras que palpitaba en el centro de la habitación.
–¿Estás despierta, mi amor? –le preguntó Iris al bulto.
–¡Acá está la nena! –dijo alegremente la figura saliendo de entre los retazos 
Era una mujercita de edad indefinida, mezcla de enana y muñeca, de cabeza grande en proporción al resto del cuerpo, de trenzas rubias, y apretada dentro de un pijama amarillo con lamparones y rasgaduras.
Almeida quiso clavar las rodillas en el piso para levantarse, pero la cintura y las piernas se le habían dormido.
–La culpa fue mía –dijo fríamente Iris–. Yo quise tenerla. El almirante ni se enteró. No me llamó más cuando conoció a otras más famosas. Brendita crecía adentro mío y yo era feliz. Ni se me pasó por la cabeza llamarlo. Por suerte se olvidó de mí. Nos hubiera matado a las dos. Andá a saber si no habría sido mejor. 
Almeida no podía hablar. La lengua se le había endurecido y la mandíbula era un amasijo de tendones y huesos inútiles. Iris le pisó el estómago con la planta del pie húmeda y desnuda mientras Almeida luchaba con los codos rígidos para mover los brazos fofos. No podía, no pudo. 
–Cuando quise volver a trabajar me cansé de abrir las piernas por un papelito en alguna película, o en el teatro de revista, ni hablar de la tele. Ya te vamos a llamar, esperá que pase el temporal. –rio furiosa y hundió con más fuerza la planta del pie–. ¡Qué temporal ni temporal! 
Brenda frunció el entrecejo y se subió al caballito de madera. Se mecía cabeceando hacia adelante, acelerando la cabalgata fija.
–Nunca me llamaron, ¡nunca! –Iris quitó la planta del pie del estómago de piedra de Almeida, y le gritó, más furiosa, a Brenda–: ¡Y vos pará, idiota!
Brenda no alcanzó a parar porque el caballito se partió, ella cayó al piso y se levantó con un salto de gato.
–¿Viste qué lindo destino me tocó? –le dijo Iris a Almeida, que todavía conservaba dos sentidos: el oído y la vista–. El de la putita menos conocida del diablo. Pero Dios, que es sabio, muy sabio, eh, me dio un hermano que me prometió que nunca nos abandonaría y cumplió.
–¡Otro, quiero otro! –gritó Brenda agarrando la cabecita del caballito.
Una sombra sigilosa y de voz severa surgió detrás de Iris.
–Tenés que portarte mejor, Brendita –dijo Borla.
Brenda bufó y se sentó en el piso.
–Sí, tío –dijo en voz baja.
–¿Querés que apague la luz, Brendi? –le preguntó Borla separando a Iris del vano de la puerta.
–No –dijo Brenda.
Iris salió, Borla la siguió. Uno de los dos cerró la puerta con llave.
Brenda se arrodilló junto a Almeida, le tomó la cara con las manitos fuertes y aceitosas.
–Hola –le dijo Brenda pestañeando, casi sentimental.
Almeida cerró los ojos. En el living empezó a sonar la Obertura de Tannhäuser de Wagner. 
–¿Jugamos? –le preguntó Brenda, y por el olor supo que ella estaba sobre él.
Almeida abrió los ojos. Entonces Brenda le mostró los colmillos negros y filosos. La primera mordida le arrancó la mitad de una oreja.
Borla subió el volumen del aparato.
–Tratá de ser más cuidadoso –le dijo Iris, más calmada, mostrándole la hebilla roja, mientras salían del pasillo.
Borla hizo un gesto de disculpa y se la guardó en un bolsillo del saco blanco.
–¿Hasta cuándo habrá que tranquilizarla así? –le preguntó Iris.
–Hay opciones. No creo que sea el momento para hablarlas.
Borla le besó el cuello. Iris le besó la boca. Borla quería seguir.
–Esperemos un rato, a que Brendita no juegue –dijo Iris.
–Me encanta Wagner –dijo Borla–. Es espíritu hecho carne y viceversa.
Salieron a sentarse al balcón. El cielo se había despejado, las estrellas resplandecían en un cielo de petróleo y la sirena de un barco se ahogaba sin tristeza en el río.
Iris encendió un cigarrillo para ella y otro para Borla.
–¿No es un momento mágico? –le dijo él.
Iris encogió, incrédula, los hombros.
–La luz de la luna –dijo Borla–. La pintó Turner.
–Vos tan culto y yo tan bruta –dijo Iris, secamente.
–Por eso nos completamos a la perfección –dijo él.
Iris, los ojos duros y fríos, fumaba mirando las primeras hojas en las veredas que anunciaban el otoño bastante próximo. Borla se miraba las uñas limadas pensando en cuándo regresaría a Bayreuth.  Autos veloces con maniquíes sin cara pasaban veloces por los carriles de la avenida penetrando con túneles de luz el aire negro. Unas pocas palomas inflaban los buches balanceándose en las ramas de los grandes eucaliptos debajo del balcón. Y aquello, concreto y a la vez efímero, era todo lo que sucedía en el planeta silencioso.

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El mundo que viene (primera parte)

09 Marzo 2026

La historia la hacemos los seres humanos, cuántos somos afecta cuántos recursos utilizamos y cómo vivimos. No es lo mismo alimentar, vestir y dar vivienda a 5 mil millones de personas que a 8 mil millones.

PENSAMIENTO CIENTÍFICO VS PENSAMIENTO MÁGICO

Nuestra especie se desarrolló a lo largo de miles de años priorizando el razonamiento lógico, creando herramientas para adaptarse a distintas geografías y climas, modificando la realidad siempre a partir del estudio de la misma. Es esencial tomar nota de lo que sucede para poder proyectar lo que puede ocurrir a corto, mediano y largo plazo. Las civilizaciones que mejor entendieron esto fueron las que consiguieron crecer a través del tiempo.

POBLACIÓN MUNDIAL, PRESENTE Y FUTURO EN EL SIGLO 21. IMPACTO.

En 1987 la humanidad alcanzó los 5 mil millones de habitantes y en 2022 los 8 mil millones. Sin embargo, ese crecimiento tan vertiginoso se detuvo y no sirve para proyectar poblaciones futuras. En 2017, la ONU afirmaba que para fin de siglo superaríamos la barrera de los 11 mil millones de habitantes. En 2020, surgieron nuevas estimaciones que establecieron un máximo de 10 mil millones de habitantes. Hoy algunos científicos calculan un techo poblacional menor a 9 mil millones en 2050. ¿Qué implica esto? Si la población actual es de 8.2 mil millones y el techo es apenas de 9 mil millones, significa que resta crecer un 10% solamente.

¿Cómo impacta en lo que consumimos?

Los magnates más ricos del mundo pueden tener más autos, casas y servicios que una persona promedio, pero es difícil imaginar que Elon Musk, Jeff Bezos o Marcos Galperín consuman más alimento que un obrero de la construcción de unos 30 años y 80kg de peso corporal. Aunque este último vaya en bicicleta al trabajo y no en un jet privado. Los primeros pueden disponer de cientos de camisas y trajes distintos, pero difícilmente ingieran más de 1 kg de alimento por día.

ARGENTINA

Tal lo expuesto en un artículo anterior, Argentina alcanzará a lo sumo en 4 años su techo poblacional de 47 millones de habitantes. Esto tendrá consecuencias directas en la economía nacional.

VIVIENDA

Luego del techo comienza el descenso poblacional paulatino (ver el caso uruguayo) y el consiguiente aumento de viviendas vacías. Uruguay tiene ya, según su censo de 2023, un 19% de viviendas vacías. Argentina por su parte, un 11%. El país vecino es ejemplo de que sin una regulación adecuada, aunque la población descienda se siguen construyendo viviendas para especular o como reserva de valor del segmento ABC1.

COMIDA

¿Cuánta carne necesitamos para abastecer a una población de 47 millones de personas? En EEUU y Australia se consumen más de 120kg de distintas carnes anualmente por persona, pero en países como España o Italia, el consumo ronda los 100 kg. Tomando este valor, podemos ver que la producción nacional puede abastecer el consumo cárnico de más de 63 millones de personas. El número crece si añadimos pescado.

Cuadro 1

La comida está, el problema es que los actuales ingresos populares hacen imposible una dieta balanceada que permita una vida longeva y plena. Si sólo nos guíamos por precios internacionales, cada vez menos gente va a consumir carne en nuestro país. La solución es segmentar cortes vacunos de consumo popular y promover el consumo porcino y aviar.

+ PRODUCCIÓN + MARCO REGULATORIO INTELIGENTE = + CONSUMO y EXPO GANAR PRESERVANDO LA ARGENTINIDAD

Para hacer un asado se calculan 0.5Kg de carne vacuna por persona. Si todos los argentinos comiéramos uno por semana, serían unos 26 Kg anuales de carne vacuna per cápita sólo para eso o 1.222.000 toneladas. No podemos comer 100 kg de lomo por persona al año, pero sí garantizar un asado semanal en familia. Podemos Ganar Todos.
 

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Aprender de nuevo a ser una nación

09 Marzo 2026

En 1901, miles de jóvenes provenientes de pueblos rurales, barrios portuarios y colonias de inmigrantes comenzaron a presentarse en cuarteles distribuidos por todo el territorio argentino. Muchos hablaban todavía los idiomas de sus padres: italiano, gallego, yiddish o alemán. Algunos apenas habían salido de sus localidades de origen. Durante meses convivieron, compartiendo disciplina, rutinas y una experiencia colectiva que los ponía en contacto con compatriotas cuya existencia hasta entonces les resultaba lejana.

Aquella experiencia fue una de las consecuencias más visibles de la ley de servicio militar obligatorio impulsada por el ministro de Guerra Pablo Ricchieri. Su objetivo inmediato era modernizar la defensa nacional. Pero su función social fue probablemente más profunda: en una Argentina atravesada por la inmigración masiva, el servicio militar se convirtió también en una institución de integración nacional.

Durante buena parte del siglo XX, otras instituciones cumplieron funciones similares de integración social: la escuela pública, el trabajo industrial, la vida sindical o el propio servicio militar. En esos espacios, individuos provenientes de trayectorias sociales diversas compartían normas, rutinas y experiencias cotidianas que contribuían a producir una cierta cultura común.

Un siglo después, el país enfrenta un desafío distinto, aunque no del todo ajeno a aquel.

La erosión del vínculo social

A fines del siglo XIV, el historiador árabe Ibn Jaldún utilizó el término asabiyyah para describir el vínculo de solidaridad que permite a una comunidad reconocerse como tal y actuar colectivamente. Cuando esa cohesión se debilita —observaba— las sociedades pierden gradualmente su capacidad de organizar la acción colectiva y proyectarse hacia el futuro.

Siglos más tarde, Émile Durkheim describiría un fenómeno comparable con el concepto de anomia. Cuando las instituciones que estructuran la vida colectiva pierden su capacidad de orientar a los individuos, la sociedad deja de ofrecer un horizonte compartido de normas y expectativas.

Algo de ese proceso parece estar ocurriendo hoy en muchas democracias contemporáneas, y la Argentina no constituye una excepción.

Las instituciones que durante décadas funcionaron como espacios de sociabilidad colectiva han perdido parte de su vitalidad. Los clubes de barrio —verdaderas escuelas informales de convivencia cívica— han visto reducir su centralidad. Los sindicatos ya no organizan la vida social de amplios sectores como lo hacían en el siglo XX. La Iglesia ha disminuido su influencia social. Incluso la educación pública y el sistema sanitario, que durante mucho tiempo funcionaron como ámbitos de encuentro entre sectores sociales diversos, han experimentado procesos de creciente segmentación.

Este debilitamiento del tejido asociativo no es un fenómeno menor. En La democracia en América, Alexis de Tocqueville observaba que la vitalidad de la democracia dependía en gran medida de la densidad de asociaciones civiles que estructuraban la vida cotidiana. Esas asociaciones enseñaban a los individuos a cooperar y actuar colectivamente.

Cuando ese entramado se debilita, advertía Tocqueville, la sociedad corre el riesgo de fragmentarse en individuos aislados frente al poder central.

Las transformaciones urbanas y tecnológicas de las últimas décadas han acentuado esta tendencia. La creciente segregación residencial produce ciudades donde distintos grupos sociales habitan circuitos relativamente cerrados. A ello se suma la revolución digital. Las redes sociales multiplican las interacciones, pero lo hacen dentro de entornos altamente segmentados donde los individuos se relacionan sobre todo con quienes comparten sus mismas afinidades culturales o ideológicas.

El resultado es una paradoja característica de nuestro tiempo: sociedades hiperconectadas pero cada vez menos capaces de reconocerse como comunidades políticas comunes.

Un territorio compartido, experiencias separadas

En un país de dimensiones continentales como la Argentina, esta fragmentación adquiere además una dimensión territorial.

Las realidades sociales y geográficas de las distintas regiones difieren profundamente. Las condiciones de vida en la Patagonia, en el Noroeste o en el Litoral responden a dinámicas económicas, climáticas y culturales que rara vez forman parte de la experiencia cotidiana de quienes habitan el área metropolitana de Buenos Aires.

En ausencia de instituciones que articulen esas diferencias, el territorio nacional corre el riesgo de convertirse en una mera abstracción administrativa.

Este proceso afecta especialmente a las generaciones más jóvenes. Durante gran parte del siglo XX, la transición hacia la vida adulta estaba estructurada por una serie de instituciones —educación pública, servicio militar, trabajo estable, participación sindical o política— que proporcionaban marcos relativamente claros de integración social.

La progresiva desaparición o debilitamiento de esos marcos produce una combinación de desorientación y retraimiento cívico. Cuando el horizonte colectivo se vuelve difuso, también lo hace la posibilidad de imaginar un proyecto común.

Frente a este proceso de fragmentación social creciente, el problema ya no es únicamente diagnosticar la crisis del vínculo cívico, sino imaginar las instituciones capaces de reconstruirlo. En distintos momentos de la historia, los Estados recurrieron a mecanismos de servicio común para producir experiencias compartidas de ciudadanía. En el contexto actual, la creación de un sistema de servicio ciudadano podría volver a cumplir una función semejante: reunir temporalmente a jóvenes de distintas regiones y trayectorias sociales en torno a tareas de interés público.

Experiencias comparadas

En los últimos años, varios países han comenzado a explorar formas de servicio ciudadano destinadas a recomponer experiencias colectivas de ciudadanía.

En Francia, el gobierno instauró en 2019 el Service National Universel (SNU), un programa dirigido a jóvenes que combina formación cívica, actividades colectivas y períodos de servicio en proyectos comunitarios o de interés público. Aunque su escala aún es limitada, la iniciativa responde a una preocupación explícita por reforzar la cohesión republicana en una sociedad marcada por crecientes fracturas territoriales y sociales.

En Alemania, la suspensión del servicio militar obligatorio en 2011 dio lugar a la creación del Bundesfreiwilligendienst, un sistema de voluntariado civil que permite a miles de jóvenes participar durante un período determinado en actividades sociales, ambientales o educativas. El programa busca canalizar el compromiso cívico y fortalecer el vínculo entre generaciones en una sociedad que también enfrenta desafíos de integración social.

Estos modelos responden a contextos distintos, pero comparten una intuición común: la ciudadanía no se construye únicamente a través de derechos formales o identidades abstractas. Necesita también experiencias concretas de cooperación y servicio público.

El servicio ciudadano como experiencia común

En este contexto, una posible respuesta para la Argentina podría consistir en la creación de un sistema de servicio ciudadano capaz de recrear, bajo formas contemporáneas, espacios de cooperación colectiva entre personas provenientes de distintas regiones y trayectorias sociales.

Su núcleo podría ser un servicio humanitario universal, orientado a la formación en tareas de socorrismo, asistencia en emergencias y gestión de catástrofes. En un territorio expuesto a inundaciones, incendios forestales, sequías o emergencias sanitarias, la existencia de una red amplia de ciudadanos capacitados para actuar en situaciones críticas constituiría además una inversión concreta en resiliencia social.

Alrededor de este núcleo podrían organizarse diversas modalidades optativas de servicio público: programas militares voluntarios, servicios sanitarios para profesionales de la salud, iniciativas de cooperación comunitaria o formas de participación en tareas de seguridad y protección civil. También podrían incorporarse programas destinados a fortalecer las instituciones culturales y administrativas del Estado —archivos, bibliotecas públicas, museos, institutos científicos o agencias estadísticas— donde los participantes colaboren en la preservación del patrimonio documental, la digitalización de fondos históricos o la ampliación del acceso público al conocimiento.

Más allá de su utilidad práctica, su función principal sería otra. Durante un período determinado, jóvenes provenientes de distintas trayectorias sociales compartirían experiencias concretas de cooperación y servicio público.

En una sociedad cada vez más segmentada, ese tipo de experiencias puede desempeñar un papel decisivo en la reconstrucción del vínculo cívico.

La lenta construcción del “nosotros”

Las sociedades modernas no se sostienen únicamente sobre leyes o instituciones formales. También dependen de experiencias compartidas que permitan a los individuos reconocerse como parte de una misma comunidad política.

En ausencia de esas experiencias, el espacio público tiende a fragmentarse en comunidades cada vez más pequeñas y aisladas entre sí.

Hace más de seis siglos, Ibn Jaldún observó que la fuerza de una sociedad depende en última instancia de la intensidad de su cohesión interna. Durkheim describió más tarde los riesgos de su disolución. Tocqueville, por su parte, recordó que la vida democrática necesita instituciones que enseñen a los ciudadanos a actuar juntos.

El desafío contemporáneo consiste, quizás, en volver a crear esas instituciones.

Porque una nación no es solamente un territorio ni un conjunto de leyes. Es, sobre todo, una experiencia compartida que cada generación debe volver a aprender.

Referencias

Durkheim, É. (1893). De la division du travail social. Félix Alcan. https://classiques.uqam.ca/classiques/Durkheim_emile/division_du_travail/division_travail.html

Durkheim, É. (1897). Le suicide: Étude de sociologie. Félix Alcan. https://classiques.uqam.ca/classiques/Durkheim_emile/suicide/suicide.html

Ibn Khaldun. (1967). The Muqaddimah: An Introduction to history (N. J. Dawood, Ed.; F. Rosenthal, Trad.). Princeton University Press. (Obra original publicada en 1377). https://archive.org/details/introductiontohi0000njda/page/n5/mode/2up

Tocqueville, A. de. (2000). Democracy in America (H. C. Mansfield & D. Winthrop, Eds. & Trans.). University of Chicago Press. (Obra original publicada en 1835–1840). https://archive.org/details/tocqueville-democracy-in-america-text.-mansfield.num_202207

Ministère de l'Éducation nationale et de la Jeunesse. (2019). Service National Universel. Gouvernement de la République française. https://www.snu.gouv.fr/

Bundesministerium für Familie, Senioren, Frauen und Jugend. (2011). Bundesfreiwilligendienst: Engagement für die Gesellschaft. https://www.bundesfreiwilligendienst.de/

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    Javier Milei presenta libro en LunaPark_NoeliaGuevara_05222024
    Foto: Noelia Guevara
ANALISIS ECONOMICO

La Argentina de Milei ante el abismo de una Hipercrisis

09 Marzo 2026

Hace ya casi una década, en "Llegó la Supercrisis, evitemos la Hipercrisis" (BAE Negocios 13-05-2018), se definió el concepto que describía un hecho singular de la Macroeconomía Argentina, la confluencia de un Déficit Fiscal Total (1), similar al que determinó la salida del Dr. Raúl Alfonsín de la Presidencia, del Sector Externo (2), que provocó el colapso de la Administración del Dr. Fernando de la Rúa.

Con este marco, en "No hay Superávit Fiscal" (BAE Negocios 22-02-2026), se demostró que la primera condición continua vigente ya que, "el amañado" Superávit Fiscal Primario (SFP) (3)que exhibe la Gestión Libertaria, lejos está de los guarismos que permitirían el pago de los intereses de la deuda del Tesoro Nacional, acumulándose, por no ser honrados, a la Deuda.

En esta misma dirección, en "Nacionalismo vs. Globalización" Parte IV (BAE Negocios 23-02-2026), se constató también que el segundo desequilibrio está presente, producto de las cosmovisiones "globalizadoras extremas" de la actual Administración-contrarias al Nuevo Orden Internacional, hoy vigente- que le impide adoptar las medidas pertinentes para equilibrar la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos.

Ahora bien, este último lejos de resolverse se ha agravado, como indican los datos brindados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en su informe "Cuenta Corriente Cambiaria" correspondiente al primer mes del corriente año.

Sin lugar a duda, se está acelerando el proceso de...

Deterioro

Al observar el Cuadro, durante Enero de 2026 se registró un Superávit Comercial en Bienes por USD 2,014 mM.

Sin embargo, este flujo positivo fue rápidamente absorbido por dos grandes "drenajes":

un Déficit resultante en Servicios por USD 0,946 mM,

e

Intereses pagados, que alcanzaron los USD 1,997 mM.

Es así, como la "Cuenta Corriente Cambiaria" finalizó el mes (junto con otros desembolsos) con un rojo de USD 919 M.

En el mismo sentido, analizando el "Desglose de la Cuenta Financiera", los argentinos decidieron (lejos de volcar los "dólares del colchón" al Consumo o a la Inversión), comprar la divisa estadounidense por la friolera de USD 2.730 M, cifra que si se repite durante todo el año, resultará en un monto de USD 32.760 M (4).

Es evidente que la gran apuesta de la Gestión libertaria, facilitada por la Ley de Inocencia Fiscal -que las familias gasten sus argendólares (5)-, no solo no se produjo, sino que, continuaron con su acumulación.

Por lo tanto, se demuestra palmariamente que no se transita una Economía superavitaria de una manera genuina, ocurre todo lo opuesto: se esconde un desequilibrio notorio.

Es hora de cambiar, ya que la Supercrisis transita hacia una...Hipercrisis (6)

La anomia que caracterizaría esta etapa, producto de la falta de una referencia política prístina, debe evitarse.

La nueva orientación económica tenderá a alcanzar los Equilibrios Gemelos.

Se requiere un Superávit Fiscal Primario para asegurar los recursos destinados a cumplir con los Intereses devengados de la Deuda Pública.

No obstante, esto exige también un saldo positivo del Sector Externo que garantice la disponibilidad de Reservas Internacionales sin comprometer otras variables y objetivos estratégicos del país.

En este último caso, su desbalance es fruto de decisiones deliberadas, lo que sugiere una reversión sumamente compleja, si no imposible.

Este desajuste se origina en tres factores críticos:

atraso cambiario, la apreciación artificial del peso abarata las Importaciones y obstaculiza las Exportaciones, limitándolas casi exclusivamente a la zona núcleo de la Pampa húmeda y a la producción de Vaca Muerta.

apertura comercial unilateral, se ha liberado la economía sin obtener contraprestaciones ni reciprocidad de los mercados externos.

y

pasividad ante las importaciones subsidiadas, existe una actitud permisiva hacia los productos provenientes de la República Popular China, cuyos subsidios han sido documentados recientemente por informes del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las medidas que ejecutan los anarcocapitalistas, parecen orientadas a sostener el Déficit Externo bajo objetivos específicos:

desmantelamiento de la industria nacional,

depresión de los precios internos

y

profundización del endeudamiento.

Ante este panorama, urge que la Dirigencia Empresarial, Sindical, Social, Política y Religiosa se convoque, en mancomunión, para impedir una "Hipercrisis", y sentar las bases de un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (MoDEPyS) con orientación a la producción.

La Fe del Pueblo argentino acompañará esta iniciativa de su Dirigencia.

Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch.

1-Déficit Fiscal Total (DFT), es la sumatoria de los Déficits: Financiero de la Tesorería Nacional, el de las Jurisdicciones Sub Nacionales y el "Cuasifiscal".

2-Se define como Sector Externo, a la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, que a su vez está integrada por: la Balanza Comercial (diferencia entre la exportación e importación de bienes); la Balanza de Servicios, resultante de ingresos y egresos monetarios generados por seguros, fletes, turismo, aplicaciones informáticas y otros; la Balanza de Transferencias Unilaterales, que aglutina las remesas, donaciones o ayudas monetarias a no residentes y la Balanza de Rentas, reúne todas las entradas y salidas que se generan por los factores productivos nacionales en el exterior, o de sus titulares no residentes en nuestro país.

3-Superávit Fiscal Primario (SFP): se establece por diferencia resultante (de signo positivo) entre los Ingresos y Gastos corrientes del Sector Público Nacional, para un periodo dado.

4-La Cuenta Corriente Cambiaria (componente clave de la Balanza de Pagos), registra las transacciones económicas de un país con el exterior, relacionadas con el intercambio de bienes, servicios, rentas y transferencias corrientes, pero medido en términos de flujos de divisas.

5-Denominamos "argendólares" a la dotación física de la moneda estadounidense que poseen en su patrimonio todas las personas (humanas o jurídicas) residentes en el país.

6-Se denomina Hipercrisis al estadio anómico posterior a la Supercrisis, provocado por la agravante ausencia de legítimos emergentes políticos que funjan como garantes de la restitución del orden.

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Manuel Savio, el hombre de las mil batallas

09 Marzo 2026

Este 15 de marzo, al conmemorarse un nuevo natalicio del general Manuel Savio (1892-1948), rendimos homenaje a su memoria recuperando las múltiples batallas que este gran argentino libró a lo largo de su vida. Militar, ingeniero y estratega del desarrollo, Savio dedicó su esfuerzo a forjar las bases materiales de la independencia nacional, convencido de que sin industria pesada, sin acero, sin organización técnica propia y sin una alta capacidad de gestión no habría defensa posible ni verdadera soberanía política. En tiempos de confusión, se vuelve imprescindible recuperar la obra y la valentía de quienes supieron construir una Argentina grande. Recordarlo es también volver sobre esa convicción profunda que orientó su labor y que sigue interpelando los desafíos del presente.

La batalla por la formación técnica

La industrialización del país es imprescindible e impostergable como factor de equilibrio económico-social”.

Nota de elevación del Plan Siderúrgico Argentino al Congreso, 1946

Manuel Nicolás Aristóbulo Savio nació el 15 de marzo de 1892 en Buenos Aires. Ingresó muy joven al Colegio Militar de la Nación, donde se formó como oficial de artillería, y pronto orientó su vocación hacia los aspectos técnicos e industriales de la defensa. Convencido de que la soberanía política exigía autonomía material, profundizó estudios de ingeniería y se especializó en organización industrial, combinando la formación castrense con una sólida preparación técnica. Enviado a Tucumán, recibió una poderosa influencia de Alonso Baldrich, amigo personal y futuro colaborador en YPF de Enrique Mosconi, gran difusor del nacionalismo económico.

Durante la década de 1920 realizó viajes de estudio y adquisición de material de guerra a Europa, donde tomó contacto con los desarrollos siderúrgicos y con modelos de articulación entre Fuerzas Armadas e industria pesada. Esa experiencia resultó decisiva: Savio comprendió que la Argentina difícilmente podría sostener una defensa eficaz sin una base industrial propia, en especial en sectores estratégicos como el acero. A su regreso, comenzó a impulsar proyectos destinados a vincular producción, tecnología y defensa nacional.

En los años siguientes desempeñó funciones clave en el ámbito del Ejército vinculadas a arsenales, talleres y planificación técnica. Fue un activo promotor de la capacitación científica y de la profesionalización de los cuadros militares en áreas de ingeniería. Su visión no se limitaba al equipamiento bélico: concebía la industria pesada como motor del desarrollo económico general y como condición para la independencia nacional. Esa preocupación por la formación técnica de alto nivel dentro de las Fuerzas Armadas lo llevó a impulsar, en la década de 1920, la creación de una institución específica destinada a la enseñanza de la ingeniería con orientación militar. Fruto de ese esfuerzo y de su persistente labor organizativa, en 1930 se creó finalmente la Escuela Superior Técnica del Ejército, concebida para formar oficiales ingenieros capaces de articular conocimiento científico, producción industrial y defensa. Savio fue el director desde su fundación hasta 1935 y también profesor de la materia “Organización industrial”. Durante esos años, publicó su trabajo Movilización industrial (1933) y tradujo del francés los libros del capitán Dumez titulados “Curso de fabricaciones mecánicas”, “Organización general de las fábricas” y “Organización del trabajo”.

Con la experiencia en la Escuela Superior Técnica, estableció las bases más importantes de su proyecto estratégico: por un lado, clarificó los lineamientos de su plan; por el otro, contribuyó a la formación de recursos humanos altamente capacitados que más tarde se proyectarán hacia la política siderúrgica y el proceso de industrialización del país. La actual Facultad de Ingeniería del Ejército “General Manuel N. Savio”, que lleva su nombre en homenaje, es heredera directa de aquella institución. Cabe esperar que en su currícula continúe viva la vocación y el espíritu de su mentor original.

Hay que destacar que, en un país cultural y económicamente dependiente como era —y en buena medida sigue siendo— la Argentina, suele menospreciarse el papel de la formación técnica. Ya desde comienzos del siglo XX, Osvaldo Magnasco combatió esa tendencia. ¿Para qué formar ingenieros y tecnólogos si nuestra misión es ser el “granero del mundo”? ¿Para qué desarrollar capacidades técnicas propias si podemos adquirir tecnología más barata en el extranjero? Este tipo de razonamientos conduce, por un lado, a subestimar la formación técnica y, por el otro, a sobrevalorar la ciencia universalista. Como resultado de esas tendencias, un país semiperiférico como la Argentina ha logrado desarrollar competencias científicas relativamente aceptables, pero ha acumulado escasas capacidades tecnológicas. El verdadero desafío de una política del conocimiento soberana es lograr la incorporación de tecnología nacional en las cadenas productivas y frente a las necesidades sociales y ambientales.

La batalla por el abastecimiento defensivo

Necesitamos barcos, ferrocarriles, puertos y máquinas de trabajo, y no nos podemos detener a la espera de milagros. (...) Ello es ya un imperativo en nuestro progreso, porque es un mandato de la argentinidad, porque lo requiere nuestra soberanía dentro de un programa que no persigue ninguna autarquía deformada por exacerbado nacionalismo, sino porque aspira a contar con un mínimo de independencia”. Discurso pronunciado en el almuerzo de camaradería con que se festejó el 3er aniversario de la creación de la DGFM, 1944.

En 1938, Savio elevó al Ministerio de Guerra el proyecto de creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), cuyos principios rectores eran la movilización industrial, la independencia respecto del extranjero, la fabricación de material de guerra, la exploración de yacimientos y explotación de minas, la constitución de sociedades mixtas entre el sector público y el privado, y la autarquía financiera. Como puede observarse, el proyecto implicaba mucho más que la mera provisión de material bélico: incluía objetivos de desarrollo económico y una concepción estratégica e ideológica claramente definida (ver “Conceptos que fundamentaron el proyecto de ley de fabricaciones militares”) . Finalmente, siguiendo el esquema propuesto por Savio, la DGFM fue creada en 1941 mediante la Ley 12.709.

Al frente de la dirección, Savio asumió la tarea de organizar y expandir un entramado productivo estatal orientado a garantizar el abastecimiento estratégico de las Fuerzas Armadas. Desde ese lugar, impulsó una política sistemática de modernización de arsenales y fábricas militares, promoviendo la incorporación de tecnología, la formación de cuadros técnicos y la racionalización de los procesos productivos. Su gestión se caracterizó por una fuerte impronta organizadora y por la convicción de que la defensa debía apoyarse en capacidades industriales propias. Bajo su conducción, Fabricaciones Militares dejó de ser un conjunto disperso de establecimientos para transformarse en un sistema articulado, con planificación centralizada y criterios técnicos comunes.

Al momento de su creación, la DGFM contaba con cinco establecimientos: Fábrica Militar de Equipos (ex Taller de Arsenal), Fábrica Militar de Comunicaciones (ex Laboratorio del Arma de Comunicaciones) ambas en San Martín, Bs. As., y las Fábricas Militares de Aviones, de Acero y Pólvora y de Explosivos, en la provincia de Córdoba. Durante la gestión de Savio, abrieron sus puertas las Fábricas de Armas Portátiles (Rosario), de Tolueno Sintético (Villa María), de Munición de Armas Portátiles (San Francisco), de Munición de Artillería (Río Tercero), de Munición de Artillería (Fray Luis Beltrán), de Vainas y Conductores Eléctricos (Avellaneda) y de Materiales Pirotécnicos (Pilar). Y se impulsaron las sociedades mixtas y las industrias del sector del acero, que describiremos más adelante.

En una década de intensa actividad, Savio promovió la creación y ampliación de plantas destinadas a la producción de armamentos, municiones, explosivos y materiales estratégicos, con el objetivo de sustituir importaciones y reducir la dependencia externa en un contexto internacional atravesado por la Segunda Guerra Mundial. La institución, definida por él como “núcleo de paz”, adquirió así un papel relevante no sólo en el ámbito militar, sino también en el desarrollo tecnológico del país. Asimismo, cabe destacar el carácter federal de esta industrialización militar, desplegada en cinco provincias argentinas: Buenos Aires, Córdoba, Jujuy, Santa Fe y Salta.

En línea con lo señalado anteriormente respecto de la formación técnica, cabe destacar que se promovió la vinculación entre la DGFM y el sistema científico-técnico, alentando la investigación aplicada y la capacitación especializada. Para Savio, la producción debía ir acompañada de conocimiento, y la industria estatal debía funcionar como una verdadera escuela práctica para ingenieros, técnicos y obreros calificados. De este modo, su gestión consolidó a Fabricaciones Militares como una herramienta estratégica del Estado argentino, capaz de articular defensa, industria y formación profesional en una perspectiva de largo plazo. En sus contribuciones al diseño del Primer Plan Quinquenal puede observarse con claridad estos aspectos.

La batalla por la industrialización

Es casi seguro que la elaboración de algunos de tales elementos esenciales se lleve a cabo «espontáneamente» dentro de algunos años; espontáneamente debe interpretarse aquí como «cuando le convenga a otros»; y bien, pretendemos liberarnos de esa tutoría que desarrolla en el país teorías económicas que encajan y responden a conveniencias determinadas, y queremos fijar nosotros mismos, en base a propias y fundadas razones, la oportunidad en que han de aparecer las actividades que completarán, progresiva y equilibradamente, nuestra estructura industrial”. Discurso pronunciado en el acto de inauguración del edificio de la sede central de la DGFM, 1946.

En sus conferencias “Política argentina del acero” (1942) y “Política de la producción metalúrgica argentina” (1942) puede apreciarse con claridad la concepción que Savio tenía acerca del papel de la industria en el desarrollo nacional. Para él, la industrialización —y en particular la siderurgia— constituía una condición estratégica para alcanzar la independencia económica, fortalecer la defensa y elevar el nivel material y técnico del país.

Desde esta perspectiva, la DGFM no fue concebida únicamente como un organismo destinado a proveer material de guerra. Su propósito era más amplio: actuar como un instrumento de promoción industrial capaz de impulsar la formación de proveedores especializados, fomentar la creación de sociedades mixtas entre el Estado y el sector privado, y estimular la incorporación de trabajo, conocimiento y capital local a los bienes producidos en el país. Es el marco bajo el cual se impulsaron las sociedades mixtas Industrias Químicas Nacionales (Salta), de Aceros Especiales (Río Tercero), ATANOR (San Nicolás y Río Tercero), del Cromo (Córdoba) y Siderúrgica (San Nicolás).

En la mirada industrialista de Savio, el Estado debía asumir un papel activo en la creación de las industrias básicas que el capital privado difícilmente desarrollaría por sí solo. Una vez establecidas esas bases, el entramado productivo podría expandirse mediante la participación de empresas nacionales, generando encadenamientos industriales, empleo calificado y capacidades tecnológicas propias. De este modo, la política del acero y el desarrollo metalúrgico aparecían como pilares de un proyecto más amplio de industrialización, orientado a superar la condición primario-exportadora de la economía argentina y a dotar al país de mayores márgenes de autonomía económica y estratégica.

Lejos de oponer el agro a la industria, Savio era consciente de la importante de nuestro sector agrario, al cual también es preciso dotarlo de más y mejor técnica. Como señaló en 1945, en su discurso pronunciado en el almuerzo de camaradería de la DGFM:

Sería un serio error desarrollar planes de industrialización con el más mínimo menoscabo de la agricultura y la ganadería. Lejos de ello, debemos dedicarnos a ellas con creciente eficacia, intensificando los cultivos, evitando la inutilización de grandes extensiones afectadas por la erosión, combatiendo las plagas y mejorando las razas, haciendo cada vez mayor nuestra producción en esos sectores, que siempre tendrán un valor efectivo en la economía universal. Paralela y complementariamente, debemos desarrollar nuestra industria metalúrgica y manufacturera, comenzando por las de orden básico y primordial, y armonizándolas económica tanto en el plano interno como en el externo”.

La industria, el agro, el conocimiento, el capital, el trabajo, el Estado y las Fuerzas Armadas alineados detrás de una meta común: el desarrollo nacional. Para ello se precisa tener el control sobre los resortes de nuestra economía, sin lo cual quedamos expuestos al manejo externo y en función de otros intereses de nuestro proceso económico. Por eso, advertía Savio en Política de la producción metalúrgica argentina (1942):

La postguerra de este cataclismo económico-social [en referencia a la Segunda Guerra Mundial] plantea serios problemas que solamente podrán abordarse con sanas y robustas fuerzas morales y con adecuados medios materiales. Entre estos últimos se han de encontrar los que aseguren el trabajo para nuestros hombres y los que nos permitan defender, organizar y controlar, todo lo posible y por nosotros mismos, nuestra economía, en un grado que, sin significar de ninguna manera un aislamiento del concierto universal, concuerde más y bien con el ejercicio de la soberanía”.

Asimismo, fue preclara su concepción acerca de la necesidad del desarrollo de la química nacional como componente esencial del agro y la industria modernos. Estos no podían pensarse de manera aislada: requerían una base química capaz de producir insumos fundamentales —combustibles, explosivos, fertilizantes, ácidos y otros derivados— que permitieran sostener un proceso de desarrollo que no esté expuesto a los vaivenes internacionales. Con esa perspectiva, en 1935 encargó a uno de sus colaboradores un relevamiento sistemático de todos los productos químicos que se fabricaban en el país y de sus respectivos destinos productivos, con el propósito de identificar las carencias y dependencias existentes. El estudio buscaba establecer, con criterios técnicos, cuáles eran los eslabones faltantes de la estructura económica argentina y orientar así una política de desarrollo que integrara la química con las otras ramas estratégicas de la economía.

La batalla por la minería

Es un error el haber estructurado a priori nuestra economía posponiendo arbitrariamente a los metales con respecto a los cereales”. Política argentina del acero (1942)

En la concepción estratégica de Savio, el desarrollo de la minería ocupaba un lugar central. Fue crítico del patrón de especialización de la economía argentina, basado únicamente en la exportación de productos agropecuarios, que condujo al abandono de la actividad minera a pesar de que muy pocos países tienen dentro de su territorio un tramo cordillerano tan largo y continuo como el argentino (entre 3.500 y 4.000 kilómetros de extensión). Con lo cual, la provisión de minerales esenciales para la industria y la defensa, era dependiente exclusivamente de la importación, limitando la soberanía y encareciendo la provisión de un insumo básico.

Desde esta perspectiva, impulsó decididamente la exploración geológica, el relevamiento sistemático de yacimientos y la explotación de recursos minerales estratégicos. Bajo su impulso, la DGFM promovió campañas de prospección, la apertura de minas y la creación de establecimientos destinados a procesar esos recursos. Sin embargo, el objetivo no era consolidar una minería meramente extractiva, sino sentar las bases de un complejo metalúrgico y siderúrgico capaz de agregar valor a los minerales en el propio país. Para Savio, la simple extracción y exportación de minerales reproducía el mismo esquema dependiente que caracterizaba a la economía agroexportadora. Por ello, insistía en que la riqueza mineral de la Argentina sólo adquiriría verdadero valor si era incorporada a procesos industriales que permitieran transformarla dentro del territorio nacional. Como señaló en Política de la producción metalúrgica argentina (1942):

Puede decirse que hasta ahora hemos desechado sistemáticamente todos nuestros yacimientos de minerales (…). De tal manera, hemos visto tomar rumbo al extranjero a grandes cantidades de minerales en el mismo grado de concentración compatible con las tarifas de transporte; hemos anotado en nuestras estadísticas un valor que acrecentaba los ingresos ponderados en oro; pero sin dejar el efecto saludable que hubiese podido proporcionar el trabajo de su industrialización y, como saldo del balance, sólo debemos consignar un egreso de riqueza, una disminución del potencial (…) muy poco, pues, es lo que ha quedado como beneficio fuera de miserables jornales de extracción”.

La minería, en la mirada de Savio, debía integrarse a una cadena productiva más amplia que incluyera la transformación industrial, la generación de conocimientos técnicos y la formación de personal especializado. De este modo, los recursos del subsuelo no sólo aportarían divisas, sino que contribuirían a la creación de empleo calificado, al desarrollo tecnológico y al fortalecimiento de la autonomía económica nacional. En definitiva, su proyecto no apuntaba a exportar minerales, sino a transformarlos en acero, maquinaria y bienes industriales que permitieran consolidar una estructura productiva más compleja y soberana.

La batalla por el acero

La industria siderúrgica es fundamental, es primordial, la necesitamos como hemos necesitado nuestra libertad política; como hemos necesitado, en su oportunidad, nuestra independencia. Yo no creo forzar la analogía al comparar nuestra independencia en 1816, en lo político, con nuestra independencia en lo económico en 1945”. Discurso pronunciado en el almuerzo de camaradería con que se festejó el 4to aniversario de la creación de la DGFM, 1945.

El papel de Savio en el Plan Siderúrgico Nacional fue decisivo, tanto en su formulación doctrinaria como en su concreción institucional. Desde la década de 1930 venía sosteniendo que sin producción propia de acero la Argentina no podría alcanzar una verdadera autonomía económica ni garantizar su defensa. El acero, afirmaba, era la columna vertebral de la industria moderna. De él dependía la infraestructura, el transporte, la maquinaria y la capacidad militar. Su planteo no era meramente técnico, sino estratégico: la siderurgia debía convertirse en política de Estado.

Desde la conducción de la DGFM, Savio elaboró estudios, informes y proyectos que sentaron las bases del plan. Impulsó relevamientos de recursos minerales —especialmente de hierro y carbón— y promovió la articulación entre el Estado, las Fuerzas Armadas y el sector privado. Su concepción combinaba iniciativa estatal, planificación central y participación empresarial, bajo la premisa de que el interés nacional debía orientar el desarrollo industrial. El resultado de esa labor fue la sanción, en 1947, de la Ley 12.987 del Plan Siderúrgico Nacional, que estableció los lineamientos para organizar integralmente el sector.

La norma, conocida como “Ley Savio”, dispuso la creación de una empresa estatal específica, la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (SOMISA), destinada a instalar y operar altos hornos y plantas siderúrgicas capaces de producir acero a gran escala. Savio fue designado su primer presidente, lo que le permitió pasar de la etapa programática a la ejecutiva. Desde esa posición, impulsó la localización de la gran planta siderúrgica en San Nicolás, buscando integrar recursos, vías de transporte y mercados. Su proyecto no se reducía a montar una fábrica, sino a estructurar un complejo industrial que irradiara desarrollo hacia otros sectores productivos. La siderurgia debía dinamizar la metalurgia, la construcción, la industria naval y ferroviaria, generando encadenamientos que fortalecieran la economía nacional.

Por otro lado, la odisea de la puesta en funcionamiento en 1945 del primer centro minero-forestal siderúrgico del país, Altos Hornos Zapla, merece un artículo en sí mismo: la cesión de derechos de explotación del hierro de parte de sus descubridores, la construcción del cable carril a lo largo de 12 km, la dificultades para la obtención de motores de alta potencia para los soplantes, las plantaciones de millones de árboles para ser usados como carbón vegetal, etc. En 1951, después de la muerte de Savio, se puso en marcha el segundo alto horno, íntegramente construido con dirección técnica, ejecución y materiales nacionales. Y hacia 1952-1953 se completa con la construcción de cuatro altos hornos, con una capacidad diaria de 150 toneladas cada uno, dos hornos eléctricos y una planta de laminación (120.000 toneladas anuales de hierro). Todo ello impulsó la creación de complejos habitacionales para obreros y profesionales, equipados con instalaciones deportivas, sanitarias, educativas y culturales,

Aunque Savio falleció en 1948 y no llegó a ver culminada la obra, su papel fue fundacional. Definió la visión estratégica, promovió el marco legal, diseñó la arquitectura institucional y puso en marcha el proceso. SOMISA comenzó a funcionar recién en 1960 bajo la presidencia de Frondizi y Altos Hornos Zapla continuó creciendo durante décadas. El Plan Siderúrgico Nacional quedó así asociado a su nombre como una de las expresiones más claras de su concepción.

La batalla contra la burocratización

Hemos de depurarnos eliminando a aquellos que entre nosotros, o están cansados o no están capacitados moral o intelectualmente para compartir nuestros desvelos. Yo no insinúo un programa de delación de los inútiles o de los de poca voluntad; no, yo propicio una acción ejemplar de cada uno, que ponga en evidencia la inferioridad de los que no son capaces de reaccionar (...). Yo invoco el patriotismo de todo el personal superior para que en una acción conjunta y permanente, en la forma en que se considere más enérgica, se corrija toda tendencia hacia la burocracia”.

Discurso pronunciado en el almuerzo de camaradería con que se festejó el 3er aniversario de la creación de la DGFM, 1944.

Uno de los mayores obstáculos que enfrentan los procesos de cambio es la burocratización, tanto en el ámbito del Estado como en el de las organizaciones políticas y sociales. La cristalización de rutinas administrativas, la pérdida de iniciativa y la tendencia a privilegiar la conservación de los procedimientos antes que la resolución efectiva de los problemas suelen debilitar cualquier proyecto transformador. Esta preocupación estuvo muy presente en la acción y en el pensamiento de Savio.

Al frente de la DGFM, Savio comprendía que el desarrollo industrial exigía una administración pública dinámica, capaz de tomar decisiones, asumir riesgos y sostener objetivos estratégicos de largo plazo. La construcción de nuevas capacidades productivas —la apertura de minas, la instalación de plantas, la formación de técnicos y la articulación con el sector privado— requería un estilo de conducción alejado del formalismo burocrático. Por ello insistía, al igual que Mosconi en YPF y Newbery en su defensa de la estatización del servicio eléctrico y de gas, en la necesidad de cultivar una ética del servicio público basada en la responsabilidad, la competencia técnica y el compromiso con el interés nacional.

Esta preocupación aparece con claridad en el discurso pronunciado en 1944, durante el almuerzo de camaradería por el tercer aniversario de Fabricaciones Militares (ver la cita textual al inicio de esta sección). Allí advertía sobre el peligro de que la organización se degradara en una estructura meramente administrativa y llamaba a sus cuadros a mantener un espíritu activo y exigente. Más que promover mecanismos de persecución interna, Savio apelaba a una forma de liderazgo ejemplar, en la que la conducta y el compromiso de cada integrante de la organización pusieran en evidencia la insuficiencia de quienes no estuvieran a la altura de la tarea.

Su crítica a la burocratización no se dirigía únicamente a los individuos, sino también a las formas organizativas que tienden a reproducir la inercia. En su visión, los organismos estatales vinculados al desarrollo debían funcionar con criterios de eficiencia, planificación y responsabilidad técnica, pero sin perder el impulso creador que caracteriza a los procesos de construcción institucional. La industria estatal, en particular, debía combinar disciplina administrativa con espíritu emprendedor, evitando transformarse en una estructura cerrada sobre sí misma.

De este modo, la lucha de Savio contra la burocratización formaba parte de su concepción más amplia del Estado como instrumento de transformación nacional. Para llevar adelante proyectos complejos —como la política siderúrgica, la expansión de la industria metalúrgica o el desarrollo de la minería o la química— no bastaban los recursos materiales: era necesario también forjar una cultura institucional basada en el esfuerzo, la capacidad técnica y el compromiso patriótico. Solo así las organizaciones públicas podían convertirse en verdaderas herramientas de desarrollo y no en simples aparatos administrativos.

Legado

No nos dejemos engañar; hagamos la propia experiencia”.

Discurso pronunciado en el almuerzo de camaradería con que se festejó el 4to aniversario de la creación de la DGFM, 1945.

Tristemente, mucho de lo realizado por Manuel Savio cayó en el saco roto de la tragedia argentina. En su época de mayor esplendor, Fabricaciones Militares llegó a contar con 14 fábricas y alrededor de 17.000 empleados, muchos de ellos con un alto nivel de capacitación y preparación técnica. Tras los embates del neoliberalismo en la década de 1990, la empresa quedó al borde de la extinción: varias de sus fábricas fueron cerradas y otras privatizadas. A ello se sumaron episodios particularmente dolorosos, verdaderos signos de la degradación institucional del país, como las explosiones provocadas en la Fábrica Militar de Río Tercero en 1995, destinadas a encubrir faltantes derivados de la venta ilegal de armas a Perú y Ecuador.

Durante los gobiernos de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández se produjo una recuperación parcial de la empresa. Incluso se inauguró la primera planta fabril en décadas: la Fábrica de Explosivos de San José de Jáchal. Sin embargo, lo cierto es que no se logró recuperar plenamente la capacidad industrial de los años de mayor desarrollo, y cada nuevo ciclo de políticas neoliberales volvió a profundizar el proceso de desguace.

Mientras tanto, las joyas del complejo siderúrgico nacional imaginado por Savio fueron privatizadas. Hoy queda funcionamiento solo una parte ínfima de lo que alguna vez fue Altos Hornos Zapla, uno de los pilares iniciales de la siderurgia argentina (ver documental “Zapla y los hijos del óxido”). Más grave aún fue la venta, en 1992, de SOMISA al grupo Techint. Diversas investigaciones sostienen que la empresa fue transferida a un valor muy inferior a su valuación real; algunos cálculos indican que se pagó aproximadamente el 10 % de su valor, mediante una combinación de efectivo, pagarés y títulos de deuda externa depreciados.

Con esta operación, el Estado perdió una herramienta central para incidir en el mercado interno del acero, ya que SOMISA había funcionado históricamente como actor dominante y regulador de hecho en ese sector estratégico. Al mismo tiempo, la incorporación de esa capacidad productiva permitió al grupo Techint consolidar su liderazgo en la siderurgia argentina y utilizar la base industrial y tecnológica de la ex SOMISA para expandir su presencia internacional. Con el tiempo, ese proceso desembocó en la conformación del holding siderúrgico Ternium, con operaciones en países como Brasil, México, Venezuela y Estados Unidos. Es decir, en vez de favorecer el desarrollo industrial en la Argentina, fomenta la siderurgia en otros países.

Mirar de frente esa situación es duro, pero no debe desanimarnos. Como señaló Savio en 1946, durante el discurso pronunciado en el almuerzo de camaradería con que se celebró el sexto aniversario de la DGFM: “Los grandes hechos, así como la grandeza de los pueblos, no fueron nunca consecuencia de milagros; fueron siempre obras de perseverancia, de moral, de seriedad, de estudio, de trabajo y también de sacrificios”. Su legado más importante —y el que conserva plena vigencia— es el ejemplo de una lucha incansable por la patria. Basta observar cómo batalló por la formación técnica, por el abastecimiento para la defensa, por la industrialización, por el desarrollo de la minería y la química, por la siderurgia y contra la burocratización del Estado. No resulta insensato pensar que su temprana muerte por infarto estuvo asociada al ritmo febril de una vida entregada a todos esos frentes de acción.

Pero, además de estos combates, debió librar uno quizá aún más difícil: el que se enfrenta a un obstáculo que, pese a ser invisible, suele resultar el más poderoso. Nos referimos a aquello que Arturo Jauretche denominó “zonceras”, Manuel Ortiz Pereyra llamó “aforismos sin sentido” y Raúl Scalabrini Ortiz identificó como “falsificaciones”. Se trata de las barreras mentales del neocolonialismo, el primer obstáculo a vencer en cualquier proceso de transformación. De esas barreras se deriva, a su vez, la desmoralización: la convicción de que, si algo parece imposible, es mejor ni siquiera intentarlo. Frente a esa actitud, Savio interpelaba a sus contemporáneos con una consigna simple pero profunda: “no nos dejemos engañar, hagamos la propia experiencia”.

En ese sentido su legado excede ampliamente el de un ingeniero militar, un administrador eficiente o un estratega del desarrollo. El alcance de su obra puede medirse también por su proyección histórica. Más allá de los avatares posteriores, su pensamiento dejó instalada la idea de que la soberanía no es una abstracción retórica, sino una construcción concreta que exige voluntad, coraje, patriotismo, planificación, formación y organización. En definitiva, su legado no se agota en las realizaciones materiales que promovió, sino también en la perspectiva estratégica que supo transmitir.

Fuentes y bibliografía

Existen múltiples estudios sobre la vida y la obra de Manuel Savio. El libro de Raúl Larra, Savio: el argentino que forjó el acero (Ánfora, 1980, 190 p.), constituye una buena introducción al tema. Se encuentra disponible también el de la hija del general, Alicia Savio, La Argentina que pudo ser (Dunken, 2011), el cual incluye la conferencia de 1942 titulada Política de la producción metalúrgica argentina. Para la redacción del artículo nos fue de utilidad el libro editado por la Dirección General de Fabricaciones Militares en 1948, titulado En memoria del General de División D. Manuel N. Savio (126 p.), donde constan fragmentos de sus discursos y escritos. Se encuentra disponible en la Biblioteca Pública de la UNLP. Además, es una excelente síntesis y valoración la que realiza el general (r) Guglialmelli en su artículo de 1979 contenido en la revista Estrategia n. 60. Por otra parte, recurrimos a la excelente edición homenaje publicada con motivo de los 80 años de su creación por Fabricaciones Militares Sociedad del Estado (2021, 136 p.). Por último, existe una edición de las obras completas de Savio, incluyendo sus conferencias y proyectos de ley, realizada por SOMISA en 1973.

En lo académico, hay una abundante bibliografía sobre Fabricaciones Militares y el Plan Siderúrgico. Puede leerse el artículo de Belini (2005) Política industrial e industria siderúrgica en tiempos de Perón, el artículo de Boto (2012) Altos Hornos Zapla y el Plan Siderúrgico Nacional (PSN) en el contexto de la Industrialización por Sustitución de Importaciones, la tesis de Cassini (2014) Militares y política en la industria de la defensa: el rol de las FFAA en el origen de la industria de armas argentina, el capítulo de Dante Flores (2021) Dirección General de Fabricaciones Militares: industria, defensa e impacto local, el artículo de Flores (2018) Las sanciones económicas de los Estados Unidos y el desarrollo del complejo militar-industrial argentino, durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra, el artículo de López (1988) La industria militar argentina, el artículo de Ramos (2025) Geology in Fabricaciones Militares, el artículo de Smolarz (2023) Los militares y el desarrollo industrial y tecnológico en Argentina, el artículo de Vescina y Octtinger (2024) Una breve historia de la industria química y petroquímica en Argentina, y los trabajos de Rougier (2010) El fracaso del “Estado empresario”: la Dirección General de Fabricaciones Militares y el desarrollo de la metalurgia del cobre, (2012) Hacia una nueva política industrial: los proyectos de producción de metales no ferrosos en la Argentina durante la Segunda Guerra Mundial, (2015) Empresarios de uniforme: la conformación de un complejo militar-industrial en la Argentina, entre otros.

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    DISCAPACIDAD MARCHA
    Foto: Foro Permanente Discapacidad
8M Y DISCAPACIDAD

Maternidad y discapacidad: contra la invisibilidad

08 Marzo 2026

“Las maternidades en discapacidad son las maternidades aguafiestas, las que nadie quiere ver ni escuchar porque ponen en evidencia lo no pensado, lo no imaginado, lo que no quisiera que me pase y eso molesta porque interpela, porque incomoda. Están ahí pero mejor lejos, bien lejos”. Lo dice Rocío, profesora, mamá de Juana de 15 años que tiene parálisis cerebral y epilepsia refractaria. Por su condición severa, Juana es totalmente dependiente para todas las actividades de la vida diaria. Rocío y Juana viven juntas en un hogar monomarental, es decir, en el que Rocío es el único sostén, en la ciudad de Rosario. Las palabras de Rocío condensan lo que todas las madres de personas discapacitadas y con discapacidades que conozco sabemos sobre nuestras vidas. 

Llega otro 8 de marzo en condiciones sociales y políticas de carestía, precariedad laboral y familiarización de los cuidados en las que maternar personas discapacitadas es, sobre todo para quienes somos trabajadoras, una de las prácticas que parecen no existir para el Estado, el gobierno en sus diferentes niveles y funciones, la cultura en general e incluso para los espacios feministas mainstream (suplementos feministas de diarios, agrupaciones de militancia, figuras famosas, etc.). Contra la invisibilización, traigo las voces de cuatro madres que ejercen maternidades muy por fuera del imaginario de la famosa “maternidad deseada”. 

Esta nota no pretende exhaustividad ni se arroga una pretensión de representación: no se habla aquí de todas las maternidades de personas discapacitadas ni de todas las madres discapacitadas. Se habla de algunas de ellas, hablan algunas de ellas. Reproduzco sus palabras verbatim, como me las dijeron o escribieron. Respeto sus elecciones de lenguaje sensitivo al género y, por supuesto, sus modos de nombrar la discapacidad. Se trata de amplificar esas voces, de ponerlas en lo público, ahí donde no nos dejan estar. Nosotras no queremos seguir pidiendo permiso: “Pareciera que a este mundo a nosotras y a nuestros hijos no nos han invitado y por eso debemos plantar bandera, y sin pedir permiso. ¿Permiso para existir?”.     

Jimena tiene 50 años y es psicóloga. Ella es discapacitada motora y tiene un hijo de 13 años, Matías, que hoy va a la escuela secundaria Esnaola. Matías tiene la misma discapacidad que su madre. Coincido con Jimena en que “a la discapacidad en general le falta visibilidad”, no solo a las maternidades en discapacidad. Jimena me dice por mensaje de voz “si bien vivimos en un país que yo considero muy solidario, estamos en una época del mundo en general en la que cuesta mucho mirar alrededor y al otro y ponerse en el lugar del otro. Esto hace que se dificulte bastante la vida cotidiana” de las personas discapacitadas. Me cuenta una historia que ejemplifica muy bien estas dificultades. En la escuela primaria de su hijo, el autoelevador en la escalera de entrada se consiguió recién cuando él egresó. Para conseguirlo, hubo que hacer reformas edilicias (la escuela, pública y de CABA, estaba en mal estado) que demandaron muchos trámites y pedidos. Jimena participó en la reunión con el ministerio de infraestructura en su rol de presidenta de la cooperadora escolar. En esa reunión, ella fue la que pidió el autoelevador. Quiero resaltar lo que ella acota al respecto: “si no lo decía yo, no lo decía nadie”.     

“Las maternidades en discapacidad son las maternidades aguafiestas, las que nadie quiere ver ni escuchar porque ponen en evidencia lo no pensado, lo no imaginado, lo que no quisiera que me pase y eso molesta porque interpela, porque incomoda".

Verónica Pérez Arango (49 años, docente y escritora) lista ejemplos de la invisibilización de la discapacidad: “la mal llamada ‘inclusión escolar’ dentro de las escuelas comunes, que ocurre en aulas que segregan a lxs discapacitadxs con propuestas hechas a las apuradas, obsoletas y muchas veces degradantes o infantilizadoras; la educación especial está siendo acorralada con cierres de escuelas y recortes presupuestarios que hacen la práctica escolar invivible; las personas ‘normales’, incluidos niñxs y adolescentes, suelen elegir amistades que no son discapacitadas; las obras sociales y el sistema de salud privado son excluyentes de base ya que, o bien no incorporan personas discapacitadas entre sus afiliados, o dificultan una vida digna mediante una burocracia desgastante y que desmoraliza. Todas estas prácticas son invisibilizadoras, claro está, porque minimizan la existencia de quienes conformamos o estamos cerca del colectivo de discapacidad”. Suscribo. Es una eugenesia lenta pero constante. Y quienes hacen funcionar la maquinaria eugenésica del capacitismo no son nada más quienes son abiertamente enemigos. 

Es común en esta cultura escuchar el deseo de que un feto se convierta en un “bebé sano”. ¿Qué quiere decir “mientras sea sanito que sea lo que sea”, como solemos escuchar? ¿Qué se está deseando exactamente con eso? ¿Qué personas como mi hijo, autista severo, no verbal, que a los siete años no controla esfínteres, no existan? 
Yo no imagino a mi hijo siendo diferente de quién es. Pero tampoco me imaginé que iba a tener un hijo autista no verbal cuando quedé embarazada de él. Rocío me escribe: “Nunca pensé como posibilidad el tener un hijo con discapacidad ni tampoco creo que se lo habilita a las madres como una posibilidad. Nadie te dice que puede ser posible si no hay ningún indicador, antecedente, etc. Nadie lo piensa, lo enuncia. Yo trabajaba diariamente con niños/as y jóvenes con discapacidad y con sus familias, sin embargo, nunca lo pensé. No era lejano en mi cotidianidad, pero la maternidad, mi maternidad era otra cosa. La maternidad de hijos con discapacidad no está representada en las narrativas que hay sobre la maternidad”. La invisibilización, y esta es su razón de ser y la razón de por qué está mal, hace su trabajo permanente de inferiorización. Y la inferiorización de las vidas discapacitadas y con discapacidades tiene la función de marcarlas como “población excedente”, aniquilable, descartable.  

Verónica insiste, como Jimena, en que la ausencia de la maternidad en la discapacidad depende de la invisibilización de la discapacidad en primer lugar: “Podemos notar que históricamente la discapacidad está invisibilizada, que la literatura y las artes plásticas apenas la representan o lo han hecho desde lugares estereotipados, que las instituciones en nuestro país no desarrollan dispositivos pensados exclusivamente desde y para la discapacidad, que los espacios públicos y los cargos públicos no están ocupados por personas discapacitadas”. 

Verónica no se encontró en el lugar de los cuidados familiares hacia personas discapacitadas en la maternidad sino mucho antes: “Tengo un vínculo muy estrecho con la discapacidad desde siempre porque mi hermano más grande nació con Síndrome de Down y autismo severo. A los 34 años fui yo madre por primera vez. Mi hijo Ulises, que ahora es un adolescente de 15 años, tiene diagnóstico de autismo”. En este ejercicio de la maternidad de Ulises, Verónica descubrió que “la mayoría de las veces [las madres] tenemos a cargo gran parte de las tareas de cuidado, somos las que se movilizan y ponen las cosas en movimiento”; somos, en pocas palabras, “las que nos pronunciamos frente a las injusticias”. Quedamos todo el tiempo como “locas” (algunas lo somos), aunque nosotras tenemos que enojarnos, no nos queda otra opción. Enojarnos es parte central de nuestras estrategias de defensa de las vidas de nuestras hijas y nuestros hijos. El costo para nuestra salud lo pagamos inexorablemente. 

Verónica insiste, como Jimena, en que la ausencia de la maternidad en la discapacidad depende de la invisibilización de la discapacidad en primer lugar.

“¿Cuál es el tiempo de las madres?”, se pregunta Rocío: “¿Y el tiempo de las madres de hijos con discapacidad? Hablo desde mi experiencia que también se es la de muchas otras. Ser mamá de una hija con discapacidad severa es por momentos, por casi todos los momentos, una tarea titánica. Sí. La magnitud hay que enunciarla, aunque resuene a queja porque realmente es inhumano. Cuando todas las actividades de la vida diaria necesitan asistencia, sin red, sin apoyos o con apoyos intermitentes, esporádicos, la tarea de este maternar diverso lo ocupa todo. Ocupa cuerpo, mente, corazón”. 

Pero la omnipresencia de los cuidados no nos rompe. Jimena me cuenta que maternar una persona discapacitada desde la discapacidad es, sí, muy complicado difícil y económicamente oneroso. Se necesitan personas que colaboren con tareas que en familias en las que no hay discapacidad son una rutina fácil, semiautomática. Y esa colaboración suele ser paga y esa paga sale de los salarios de la familia, no de la comunidad. La familia de Jimena tiene, entonces, una sobrecarga económica por las tareas de cuidado y una logística familiar muy demandante. Sin embargo, que su vida sea más difícil que otras no significa que, incluso cuando hay tristeza, su vida no sea feliz. 

También Lucía quiere que se sepa que nuestras vidas no son un infierno. Lucía tiene 38 años y colabora en editorial conocida en modalidad de trabajo remoto. Su hijo se llama Fermín y tiene 5 años. Fermín “nació con un síndrome de deleción cromosómica. 2q37.3 es la fracción del cromosoma 2 que Fermín no tiene y que le da nombre a su síndrome. […] A Fermín le falta material genético y eso conlleva ciertas características físicas, orgánicas, cognitivas y de comportamiento que no están dentro de los parámetros llamados normales del desarrollo. Es no verbal, tiene traqueotomía desde muy bebé y habla con lengua de señas. Entiende todo y expresa todo. No tiene miedo ni tiene frío. Y es feliz”. Lucía quiere que “las personas sepan que mi vida no es horrible. De muchas maneras, mi familia es privilegiada y vivimos en una ciudad con recursos disponibles. Tampoco quiero la pena de nadie. Solo quiero decir que no existe ninguna palabra para nombrar lo difícil que es estar solos en un mundo hecho para otros. Quiero no tener que aclarar que no deseo que mi hijo sea diferente de lo que es”. A veces pienso que nuestra felicidad viene de saber que nuestros hijos e hijas tienen en nosotras una aceptación incondicional, una afirmación en su diversidad que es condición de posibilidad de la dignidad y la felicidad. Cuando pienso que no todas las personas discapacitadas tienen un círculo similar de seguridad me mareo físicamente (no metafóricamente) por el vértigo frente al abismo del desamparo en el que viven tantas personas marginalizadas por el capacitismo en todas sus caras (económica, afectiva, vincular, burocrática).  

Las personas que colaboran con nuestras tareas, además de nuestras familias en lo que pueden (poco o mucho) cuando las tenemos, suelen ser personas que conocen la discapacidad. Lucía relata su experiencia con algo tan simple como ir a la plaza que ilustra esto último: “Quiero no sentir culpa por odiar ir a la plaza, donde todas las mamis van con naturalidad incluso dos veces por día y hacen amigas en pocos meses, se sientan en los banquitos a charlar y a tomar mate, y apenas tienen que mirar cómo sus hijos corren y trepan solos, o se caen y se levantan, o se pelean con otros y vuelven a jugar y a estar juntos. Nuestro paso por la plaza es diferente. A nosotros nos miran de reojo, nos observan incómodas, nos dejan pasar, nos sobre-respetan, nos tienen lástima. Algunos niños, a veces, hacen preguntas que siempre respondo con una sonrisa y con el corazón temblando. Pero casi nunca nos hablan. No se acercan. Ni los niños ni los padres –y, sobre todo, los padres–. Nadie quiere hacerse amigo de familias con discapacidad. Tal vez porque no saben qué hacer ni cómo tratarnos, pero tampoco quieren saber qué hacer o cómo tratarnos. Solo tenemos una familia conocida que nos habla en la plaza: Eva es amiga de Fermín con absoluta espontaneidad. Y no es casualidad: luego de todo este año que pasó, supe que ellos también tienen un familiar con un síndrome genético”.

"Para este gobierno, nuestras hijas e hijos son población excedente y nosotras deberíamos abnegarnos en sus cuidados sin ayuda de nadie. El gobierno de Milei no es sensible a ningún argumento racional, ético o moral".

Personalmente, la mirada que más ira me suscita es la mirada babosa de piedad hacia mi hijo. No puede ser que caminar un par de cuadras por el barrio para hacer las compras se convierta casi siempre en una suerte de show para vecinas y vecinos ávidos de desnudar su propia miseria humana cuando miran la diferencia sin, por supuesto, realmente mirarla. Este mirar-no mirar define la invisibilización a la discapacidad y a quienes cuidamos en la discapacidad. ¿Cuánto hay que deseducar y volver a educar al proverbial “ciudadano de a pie” para que nuestras vidas valgan igual que las de quienes nos miran con lástima? Muchas veces son las personas “comunes” como estas, las amistades que se alejan o se conducen como si nuestras maternidades fueran “normales” a la hora de sobrecargarnos con sus malestares pero que se acuerdan de que no lo son a la hora de ayudar en algo, la gente del ámbito laboral que sigue sin darse cuenta de que estamos colapsadas, la gente cotidiana, digo, quienes más nos lastiman y complican la vida. 

Este es un gobierno que vino a hacer más difícil, cuando no imposible, que las y los discapacitados tengan una vida digna. No escucha ni escuchará jamás un reclamo de quienes cuidamos personas discapacitadas y con discapacidad. Para este gobierno, nuestras hijas e hijos son población excedente y nosotras deberíamos abnegarnos en sus cuidados sin ayuda de nadie. El gobierno de Milei no es sensible a ningún argumento racional, ético o moral. Pero nosotras no nos entregamos a la derrota y por eso nuestro llamado es a quienes se supone que tienen que ser aliados y aliadas en nuestra lucha contra el capacitismo y la eugenesia. Y no para que nos permitan ingresar en sus espacios para cumplir un cupo tokenista, para ser notas al pie. El reclamo es que nos escuchen, que aprendan, que entiendan, que desarmen su capacitismo y apoyen activamente nuestras vidas y la lucha por las vidas en la discapacidad.  

Estos deseos de Lucía encierran las razones poderosas por las que los cuidados a las personas discapacitadas tienen que ser comunales: “Quiero no tener miedo del futuro de Fermín cuando su papá y yo no estemos. Quiero que el sistema de salud sea más simple y menos humillante. Quiero no tener que pedir la orden de su medicación todos los meses. Quiero no tener que ir a pelearme con trabajadores de la salud precarizados o rogarles que no demoren las autorizaciones de estudios y consultas médicas que le corresponden o que nos envíen los insumos descartables a tiempo. Quiero no tener que presentar sistemáticamente resúmenes kilométricos de su historia clínica para que nos crean que necesita profesionales que lo acompañen, quiero que les paguen a las terapeutas un salario digno por el trabajo inmenso que hacen. Quiero poder decir que estoy muy, muy cansada sin que eso signifique algo más que cansancio extremo y sin que me manden a crear una red o una tribu. Quiero no sentirme tan sola y tan invisible. Quiero que las amigas no se vayan. Quiero que mi hijo tenga amigos”. 

Verónica les pregunta a ustedes, a quienes leen esto y quizás no tienen contacto con la discapacidad: “¿cuántos de ustedes les han preguntado a sus hijxs si querían invitar al compa disca al cumple? ¿O han conversado largamente con sus hijxs sobre discapacidad?”. Yo también quiero que mi hijo tenga amistades de su edad. Vivimos en un mundo en el que hay que enunciar en voz alta el derecho de nuestras hijas e hijos a no ser población excedente incluso en la amistad. Usemos esto como combustible para la caldera. 

Macarena Marey nació en Necochea en 1978. Es filósofa política, doctora en Filosofía, profesora en la UBA e investigadora en CONICET. Escribió artículos académicos, de intervención y divulgación. Publicó los libros: “Voluntad omnilateral y finitud de la Tierra” (La cebra, 2021), “Teorías de la república” (Hender, 2021) y "Diario de Galileo" (Bosque energético, 2025).

*Por decisión de la autora el artículo contiene lenguaje inclusivo. 

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    Bey Díaz
8M Y POESÍA

Presentación de “El corazón en la mano izquierda”, de Bey Díaz

08 Marzo 2026

En estos tiempos que vivimos, de retroceso en todo sentido, las luchas colectivas tienen mucho que seguir enseñándonos. No es una pose ni una máscara recordar la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo durante la dictadura militar y, en forma más reciente, las conquistas de los colectivos transfeministas que cambiaron y nos cambiaron la percepción de nosotras mismas en relación a nuestra forma de vivir y habitar.

Este libro de poesía, primer libro de Rebeca Díaz, que jugando con la intimidad que le permite la poesía firma como Bey Díaz, su seudónimo, retoma mucha de las preguntas nodales del feminismo y toma una posición. Ese movimiento, nos permite leer desde el primer poema una voz poética colectiva y ancestral que asume, como en una bitácora, historias, emociones y vidas de mujeres oprimidas que fueron encontrando juntas la salida hacia el mar, que es la libertad. Una palabra que nos pertenece porque palpita cuerpo, música y besos en el pan. Con esta breve introducción presento la entrevista a su autora para conversar sobre el libro.

AGENCIA PACO URONDO:¿Cómo surgió el nombre del libro? Tiene un subtítulo…¿Cómo se vincula con este?

Rebeca Díaz: El nombre del libro El corazón en la mano izquierda representa varios aspectos de mi poesía y de mi forma de sentir. En primer lugar, tener el corazón, es decir, las emociones, los pensamientos, las convicciones del lado zurdo de la vida, de la vida como hecho político. Es una declaración, una manifestación. Ser zurda, de izquierda me posiciona como una mujer social y colectiva, que mira al prójimo. Por otro lado, yo soy diestra en lo que respecta a la motricidad y esa contradicción es la que se representa en uno de mis poemas. Un poema de amor, de un profundo amor, de esos que nacen en las entrañas, pero que por alguna extraña razón no pueden ser. Aunque yo me posiciono como una mujer empoderada, siempre estaré atravesada por esas relaciones truncas, que me sacan de mi eje y de mis convicciones, "arrojándome a la melancolía de saber que siempre serías un corazón en la mano izquierda y que yo siempre sería diestra". 
"Las lágrimas que llenaron el mar" es el subtítulo del poemario. Se relaciona con el título, porque las lágrimas mías, de amor y las lágrimas de todas las mujeres que sufrieron por un sistema opresivo y patriarcal, se nutren de la belleza y del dolor. Las lágrimas no cayeron en vano, porque se unieron 
para formar un mar, un mar increíblemente inmenso.

APU: ¿Cómo fue el proceso creativo del libro?

R.D.: El poemario es un manifiesto de las singularidades de las mujeres, de la vulnerabilidad y de la fuerza inquebrantable que nos sostiene y nos prepara para la guerra. Hablo de una guerra cultural, una guerra de alianzas con otras mujeres muy diferentes, pero que hemos soportado, de una u otra manera el yugo del patriarcado, del racismo y del clasismo. 

APU: La tapa es una síntesis preciosa de una estética de décadas que brinda seguridad, fuerza y fragilidad también…

R.D.: Pensé mucho en la tapa y no dudé en pensar en los azules, turquesas, celestes, porque el agua del mar, de las lágrimas se ven de color azul. El corazón en el medio, es un corazón flotando y latiendo vida de todas las que llenamos el mar y continuamos en pie de guerra. 

APU: Contanos quiénes son tus autores y/o poetas referentes y tus lecturas contemporáneas más importantes.

R.D.: Mis palabras están siempre inspiradas en poetas como Alfonsina Storni, Alejandra Pizarnik, María Elena Walsh, Idea Vilariño. En sus poesía persisten la dulzura, la nostalgia, la melancolía de no ser valoradas y apreciadas tal cual son. En sus poesías hay dolor, un dolor que trasciende a otras, a todas las mujeres. 
Además en mis poemas están las manos de mis abuelas, sus palabras, sus sufrimientos y todas, todas sus fortalezas. Mujeres humildes que debieron acomodarse al rincón que se les daba. También está mi mamá y su impulso de vivir a pesar de todo. Están mis tías y mis hermanas. Hay algo de cada una de ellas. 
Y es un libro pensado como enseñanza o legado para mis hijas, legado de esas mujeres que sobrevivieron a las adversidades del contexto.

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LIBRO EL CORAZON EN LA MANO IZQUIERDA
“El poemario es un manifiesto de las singularidades de las mujeres, de la vulnerabilidad y de la fuerza inquebrantable que nos sostiene y nos prepara para la guerra”.

APU: ¿Como educadora pensás que es importante promover la lectura de la poesía en las escuelas?, ¿qué tipo de lectura, creés, debe fomentarse para que un adolescente lea poesía?

R.D.: Como educadora y optimista del potencial adolescente, pienso que la lectura de poesía en las escuelas secundarias es la oportunidad para que los y las adolescentes se dejen llevar por la belleza, por la emoción y por la libertad de decir. La poesía es rebelde en sí misma, y aún más rebelde en contextos actuales. La poesía es una denuncia y una manera de no renunciar a la propia voz. 
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires, entregó a las escuelas una colección de textos escritos por bonaerenses. Cada uno de esos libros expone el tamiz maravilloso de la gente de nuestra provincia. Trabajar con esos libros, es una buena estrategia para darle significado a la lectura. Por otro lado, la poesía, como género aparte, podemos trabajarla a partir de la lectura de poetas de Latinoamérica, como Benedetti, Martí, Neruda, Borges, Girondo, Storni, Pizarnik, Vilariño, Parra, Hernández y las tantísimas voces contemporáneas. Cada poema es una oportunidad para inspirar a los y a las jóvenes a sentir y también a escribir. 
Como profesora he sido testigo de profundas producciones escritas por los y las estudiantes. Es por eso que siento que mi trabajo es el mejor trabajo del mundo, porque es inspirador.

APU: Por último, contanos la modalidad de publicación que elegiste. Y cómo conseguimos el libro.

R.D.: La publicación la realizamos junto a la editorial Imaginante, es una editorial local, que trabaja muy bien. Si desean obtener el libro en formato electrónico, pueden adquirirlo por medio de la página de la editorial "Editorial Imaginante" o en Amazon Kindle.

Redes sociales

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*Presentación de la autora: Soy Rebeca, Bey en mi libro. Trabajo como profesora de Lengua y Literatura en el territorio de la provincia de Buenos Aires. También estoy en el rol de Directora de una escuela secundaria del distrito Tres de Febrero. Mi trabajo como docente es el mejor trabajo del mundo y mi trabajo como directora es el desafío más grande para mi mundo. 
Tengo una familia a quien amar y en quien apoyar mi cuerpo cuando está herido. Para mi alma o lo que sea que nos haga sentir, (quizá solo sea un cerebro), tengo mi poesía. Cuando digo "mi poesía" hablo de la mía y de las poetas que esta vida me ofreció. 
Soy, en mí misma, una contradicción, como mis poesías: por un lado, me planto y doy pelea a las injusticias y a toda forma de opresión. Por otro, solo quiero permanecer cerca del mar, sin más que dedicarme a la contemplación y a los pensamientos.  

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    moschino y eva peron
EN MILÁN

Adrián Appiolaza: cuando la moda se convierte en manifiesto

08 Marzo 2026

“Yo solo vestí a una reina: Eva Perón”, dijo alguna vez Christian Dior. La frase tiene algo de sentencia tallada en mármol. Porque vestir no es cubrir un cuerpo. Es envolver una idea. Y este año, en la Semana de la Moda de Milán, Adrián Appiolaza nuevo director de la marca Moschino tomó esa idea y la convirtió en manifiesto sobre la pasarela de Milán.

En un escenario político donde, para algunos, el peronismo está perdido, el rostro de Eva Perón llegó pixelado a las pasarelas de Milán para que el mundo recuerde. No como nostalgia sino como archivo vivo. Una imagen intervenida, digital, casi glitch, que parecía decir que las identidades no se borran: mutan, como lo hará el peronismo a su debido tiempo nuevamente.

La relación entre Eva y Dior fue una de las más emblemáticas del siglo XX. Evita adoptó el revolucionario New Look (post segunda guerra mundial) poco después de su lanzamiento en 1947, ayudando a introducir esa silueta en Sudamérica. En el atelier de París, Dior tenía un maniquí con las medidas exactas de la primera dama argentina para confeccionar sus pedidos a distancia. No era solo clienta. Era una presencia anticipada.

La alta costura fue para ella una estrategia de poder y sofisticación. Asistía a galas con piezas icónicas y lo decía sin rodeos: “Las voy a derrotar en su propio campo: la guerra de los trapos…”. La frase no era frivolidad. Era táctica. Comprendía que el vestido también es discurso. Que la elegancia puede ser diplomacia. Que la imagen es una forma de autoridad.

En su viaje a Europa en 1947, la moda funcionó como herramienta de comunicación no verbal. Suiza acuñó "un arcoíris entre dos mundos, el antiquísimo símbolo de la paz después de las revueltas tempestades" para simbolizar la esperanza, la paz y la unión de Argentina con un continente devastado por la posguerra. Buscaba tender lazos de solidaridad, proveyendo alimentos y ayuda económica, presentándose como una “embajadora de paz” en medio de las tensiones. Cada silueta hablaba antes que ella. Cada guante, cada sombrero, cada taco era parte de una gramática calculada. 

En el Museo Evita puede verse uno de esos vestidos junto a otros atuendos que marcaron momentos clave en la historia del país y del peronismo. Tela convertida en documento.

Salvatore Ferragamo la calificó como una de las mujeres más inteligentes que conoció y aseguró que los zapatos que diseñó para ella fueron los más extraordinarios de su vida. Norman Hartnell, diseñador de cabecera de Isabel II y la princesa Margarita, contaba que la presencia de Eva en uno de sus desfiles “aniquiló su exhibición”: nadie miró los vestidos, todos tenían los ojos puestos en la primera dama argentina. El fenómeno era político, pero también escénico.

En el libro Evita frente al espejo: ensayos sobre moda, estilo y política en Eva Perón (Marcelo Marino) se señala que fue plenamente consciente de la creación de su estilo, primero como modelo, luego como artista y finalmente como agente político. Fue artífice de su imagen y de su presencia. Se diseñó a sí misma como símbolo. 

Aquí aparece otra dimensión imprescindible: la moda como fenómeno sociológico. No es solo industria ni estética, es un sistema de signos que organiza jerarquías, pertenencias, aspiraciones y rupturas. La moda traduce tensiones sociales en formas visibles. Registra cambios culturales antes de que se vuelvan teoría. Es termómetro y altavoz. Cuando una pasarela decide imprimir el rostro de una líder política o bordar símbolos populares, no está eligiendo solo una gráfica, está leyendo una época. 

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eva y la moda

En las prendas de Moschino aparecieron Eva, Mafalda con la inscripción “Basta”, el Obelisco de Buenos Aires, churros con chocolate convertidos en cartera, tiras de boletos viejos, fileteado porteño como si la ciudad misma hubiera decidido desfilar, referencias al gaucho y al campo. Argentina no como souvenir. Argentina como declaración.

El pañuelo es apenas un accesorio en el diccionario de la moda. Pero en la historia argentina es otra cosa. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo los intervinieron y  transformaron en bandera. Lo usaron para encabezar una de las luchas más legítimas y humanitarias del mundo. Un trozo de tela puede ser ternura, puede ser duelo, puede ser resistencia. La moda es cultural. Y es política.

La ropa es un traje. En el teatro lo saben mejor que nadie. El vestuario no solo viste al personaje: lo escribe. Lo anticipa. Lo traiciona o lo potencia. En la vida cotidiana sucede lo mismo. Cada prenda comunica, incluso cuando pretende ser neutra. No existe tela inocente.

Los grandes movimientos culturales dejan huella en la vestimenta antes de que los libros de historia los nombren. Quien sabe mirar una colección sabe leer el clima de una época. Un estilo no nace del capricho. Es un caldo espeso donde hierven calles, discusiones, música, deseo, crisis. La pasarela es apenas el escenario donde eso se vuelve visible.

Appiolaza ya venía bordando su país en el mapa global. Su colección presentada en el Victoria and Albert Museum, inspirada en la cultura gauchesca argentina, lo llevó a ganar el Premio a la Mejor Colección de Mujer. Ahora, en Milán, esa raíz volvió a asomar pero con la ironía lúdica que define a Moschino.
La colección se llamó “Moschino - X anni di Kaos! 1983-1993”. Fue realizada en apenas tres semanas. Un torbellino creativo. Un acto casi punk. La marca, fundada por Franco Moschino, siempre tuvo espíritu rebelde y contestatario. Pop Art, surrealismo, guiños al dadaísmo. La moda como sátira del propio sistema que la sostiene.

Appiolaza estudió diseño gráfico en la FADU, en la Universidad de Buenos Aires. Era habitué de la Galería Bond Street y, sobre todo, de la Galería Jardín en la peatonal Florida. Allí intercambiaban recortes, fotos, discos. La música y la moda son amantes empedernidos. Ambas construyen identidad, tribu, pertenencia. Ambas pueden decir “basta” sin levantar la voz.

En Milán, este año, no desfiló solo una colección. Desfiló una memoria afectiva. Un archivo cultural convertido en siluetas. Porque cuando la moda mira hacia la calle y no solo hacia el espejo, deja de ser ornamento y se vuelve lenguaje. Y el lenguaje, como está vivo, siempre incomoda un poco.   

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    libro black out
OPINIÓN

Redundancia y sordera: una crítica tardía a "Black out", de María Moreno

08 Marzo 2026

No me gusta escribir esta nota. Pero alguien tenía que hacerlo.
Porque admiro a María Moreno. De hecho, la considero uno de nuestros referentes más importantes en el campo nac&pop. Y lo más raro: una buena persona.
Pero me voy a valer de ella, o mejor dicho, de su tan laureado libro Black out, para elaborar lo que considero un síntoma de nuestra época desquiciada —porque nosotros, los intelectuales, los que tratamos de reflexionar sobre nuestra sociedad, somos cómplices de este desquicio.

La élite intelectual de nuestro país (considero que pertenece a la élite intelectual todo el que lee 500 páginas de papel por año, o no sepa lo que es tick tock) perdió los marcos y los criterios con los que juzgar no solo los fenómenos del mundo, sino también lo que lee y estudia, e incluso lo que mira en el cine o en una app —consumos estos que caracterizan a la élite intelectual.
Leemos libros y miramos películas con el mismo espíritu consumista con el que otras clases sociales compran ropa en un shopping (no sé cómo escribir esto para que se entienda la gravedad del caso).
¿Será un caso terminal, o tendremos alguna oportunidad de salir de este atolladero redundante y ruidoso, sordo y parlanchín en el que nos hundimos? ¿Este buen-compañerismo que nos hace perder toda crítica y cualquier reflexión independiente vino para quedarse? Y nuestros sueños libertarios de la juventud, ¿adónde fueron?

Tardé muchos años en leer Black out.
¿Por qué?
No porque dudara de la calidad de la escritura de María.
Es que se habló tan bien de este relato de memorias “infames” que me dio miedo leerlo: ¿y si después no podía escribir más? Peor aún: ¿y si luego se me iban incluso las ganas de beber y emborracharme? 
¿Qué persona que piensa y escribe, es decir, que no está en su sano juicio, no querría poder contar su costado nocturno y adicto, su fantasía patológica, su placer inconfesable?
Pero es muy difícil contar esa experiencia. Y todo lo que leí sobre el relato de María colaboraba en colocar a este libro entre los pocos que lo habían logrado.
Pero es mentira.

Es cierto, María se autopercibe alcohólica —hasta que dejó de beber. Y cuenta con lujo de detalles diferentes contextos y diferentes momentos en los que bebió hasta los codos y más allá. Pero… algo falta.
Empezó de chica. Mucha ginebra. Compartía borracheras con la crema del campo intelectual, que se nuclearían alrededor del diario Página/12 (Briante, Guebel, Feiling, etc.), el estandarte del pensamiento crítico, cínico, moderno y reflexivo en la infame década menemista.
La trampa que tiende el libro consiste en un doble movimiento. María es cruel pero certera y verosímil con sus amigos muertos, aunque nunca los deja solos en el fondo del pozo al que ellos cayeron por sus propios (des)méritos. Es decir, parece un relato crítico de sus amigos y de ella misma, aunque en realidad funciona como una especie de autojustificación y autoexculpación.

Si la crítica consensuada repite monocorde que un libro es genial y su autor o autora un genio, el libro nos termina gustando y lo promocionamos con el mismo énfasis con el que lo promocionó la (a)crítica complaciente.

Pero no es este movimiento lo que más me irritó.
Nosotros, que somos la clase social que lee y piensa críticamente, ya no podemos leer y pensar con autonomía. Y como me hizo notar la escritora Virginia Cosin: si la crítica consensuada repite monocorde que un libro es genial y su autor o autora un genio, el libro nos termina gustando y lo promocionamos con el mismo énfasis con el que lo promocionó la (a)crítica complaciente.
Estamos frente a uno de estos casos (hay miles, entre los que también incluiría las reseñas de mis propios libros, y alguna de las reseñas que escribí de otros).

Si bien María termina borracha en muchas de las páginas del libro, el libro no logra construir esa sensación de vacío y resaca y placer y culpa que provoca cualquier adicción.
Vuelvo a repetir: es muy difícil de recrear esa experiencia de enajenación en la que de lo que se trata es de perder las formas tanto como la consciencia. Perder el control. Difuminar los límites de lo real. Y dejarse ir. Dejarse ir hasta que se termina en algún inodoro vomitando el alma.

Voy a transcribir lo que considero el talón de Aquiles de esta falta.
María contrata un chongo con el que ya se había acostado alguna vez. Dan unas vueltas por el departamento como dos animales que se van conociendo. Sale el tema del sadomasoquismo y María, ilustrada, aclara: “En Argentina no hay dominantes profesionales; al S/M se lo ofrece como un servicio más en el rubro 59” (solo las personas de nuestra edad pueden recordar el rubro 59).
Allí empieza un ritual de violencia y degradación que llega hasta que Boby le exige que le lama las botas.
Y unos renglones más adelante María escribe: “De lo que pasó en el medio tengo un blanco”
Si estas “memorias” deberían relatar algo, es ese lapso en blanco donde María fue reducida a su ser ínfimo, menospreciada y exaltada, agotada de un lado y del otro, ese momento que constituye para nuestro ser plenitud y bajeza al mismo tiempo, y que al otro día, cuando una vez más volvemos a nosotros, ya no recordamos si lo vivimos o lo fantaseamos.
Lo que nunca sucede es que nos olvidemos de ESO (que no es lo mismo que pensar que efectivamente nos gustaría olvidarnos).
Este recurso pobre para obviar el acto más desesperado de una vida (que imagino no sucedió una sola vez), y a la vez el acto en el que esa vida se consuma, este “olvido” injustificable en una “memoria” minuciosa, este blanco o este negro sin fin, es lo único que justifica el nombre del libro.

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    MALANDRO EN TUCUMAN
CRÓNICA

El jolgorio de Malandro de América en Tucumán

08 Marzo 2026

El artista antes conocido como Malajunta Malandro llegó por primera vez a Tucumán en la primera de dos fechas que también incluyó a Salta.

La cita fue en la icónica sala Divas, a metros del estadio de Atlético Tucumán, donde el público pudo comprobar que un Jolgorio de Malandro no es un recital: es un rito barrial con beat de trap, hip hop con raíz de esquina, y una poética social que no señala a quien cae en las malas sino que lo abraza con música.

Malandro de América le canta al barrio y a la noche con una estética propia. No es “un trapero más”, aunque muchos lo consideran —con justicia— uno de los pioneros del género en la Argentina. Su fraseo filoso y su cadencia nacen en los márgenes y avanzan hacia el centro como un rumor inevitable. 

Vivir su show es una experiencia estética completa: yo entré con un par de gin tonics y salí con la sensación de haber asistido a una misa popular.

En escena, el joven Sandro —como lo bautizó su gente— recuerda al payador perseguido que canta el exilio de los zafreros. Cada barra cae como machetazo preciso para extraer el néctar oscuro de una poesía hecha de barro. Su presencia tiene algo de gambeta milagrosa, como si Diego Armando Maradona rimara desde el escenario. Él es sin dudas el Patricio Rey del rap. 

Cuando empecé a escribir esta crónica, no sabía si la familia de Matías Ezequiel Mansilla fue una de las que el cierre de los ingenios decretado por Juan Carlos Onganía, en 1966, obligó a emigrar desde Tucumán hacia el conurbano bonaerense, Rosario o Mar del Plata. Pero en sus letras se respira ese mismo barro de los trabajadores que sobrevivieron a todas las crisis. Todas. 

La biografía íntima no siempre está documentada, pero la memoria colectiva sí. Eso es lo que vibra en cada tema. Luego de terminada la nota tuve que hacer esta pequeña aclaración ya que respetables fuentes periodísticas allegadas a este cronista despejaron la duda. En la familia de Malandro hay personas oriundas de la ciudad de Monteros, tierra de poetas y de músicos. Por respeto al artista, no voy a develar más nada ya que ello pertenece a su foro íntimo y creo que quizás por todo el dolor que implicó el desarraigo para su familia, él quizás desee evitar contar esto a los medios de comunicación. En todo caso, dejaremos que él despeje la certeza de estas palabras a su tiempo y a su forma.

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MALANDRO EN TUCUMAN

Matías Ezequiel Mansilla —conocido como Malandro a secas, el joven Sandro o Malandro de América— es un rapero bonaerense de 41 años que empezó a grabar mixtapes en 2006 hasta llegar a hacer discos, canciones y colaboraciones con miles de reproducciones en todas las plataformas.

En la cuna de la independencia vino a comer el clásico sánguche de milanesa con su crew y a cantar himnos de Leyendas de la madrugada y de su extensísimo repertorio, entre los que no pudieron faltar “Danza menguante” y “Galeón menguante”. 

El precalentamiento fue una verdadera fiesta. Estuvo a cargo del rapero cordobés Bidiwan, que incendió la sala para los fans tucumanos que esperaron más de una década esta visita ilustre. Al menos ése es mi caso. Mala soy tu fan. Sabelo, wacho.

Uno de los picos de la noche llegó cuando anunció que cantaría una canción que “nació acá”, aludiendo a “Luna tucumana” de Atahualpa Yupanqui, cuyos versos abren “Danza menguante”. A continuación sólo podía ocurrir una larga ovación cerrada y merecida para el ídolo.

Más tarde vino el ya clásico “Galeón menguante”, y la sala se volvió marejada: todos coreando, balanceándose, celebrando la vida con alegría como si esto fuese un gol de media cancha.

Así, Tucumán entró en la liturgia alegre del Jolgorio de Malandro de América. Una misa urbana donde el barrio se vuelve coro y la noche, patria. La estética de Malandro de América brilló en cada barra y el barco zarpó con el arcón lleno de licor, listo para surcar otros puertos con la misma poesía de barro.

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    Richter en la isla Huemul
    Richter en la isla Huemul

Argentina potencia: Huemul en la estrategia industrial y nuclear del peronismo

06 Marzo 2026

"Luego de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki (1945), un sector de las Fuerzas Armadas argentinas vio en el desarrollo del área atómica una posible solución a la dependencia del carbón y del petróleo extranjero, factor percibido como rasgo central de la vulnerabilidad económica del país", describe el físico e historiador de la ciencia Diego Hurtado en su libro El sueño de la Argentina atómica (1945-2006), un texto clave y, sin embargo, hoy casi olvidado por la falta de reediciones.

La obra resulta fundamental para comprender el desarrollo de la industria nuclear en Argentina, una experiencia inédita para un país periférico. Ese proceso comenzó a gestarse entre las décadas de 1930 y 1940, con figuras como Manuel Savio y Enrique Gaviola, entre otros, aunque tomó verdadero impulso con la llegada de Juan Domingo Perón al poder.

Antes del ascenso del justicialismo, Gaviola había creado la Asociación Física Argentina (AFA), que proponía articular el desarrollo científico con la industria nacional. Su postura contrastaba con la de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias (AAPC), presidida por el fisiólogo Bernardo Houssay —Premio Nobel en 1947—, que defendía la libertad de investigación y la autonomía de la comunidad científica.

Según recuerda Hurtado, Gaviola buscó interlocutores —especialmente entre militares y empresarios— interesados en impulsar la física experimental. También consideró necesario atraer científicos extranjeros de primer nivel. Así llegó el físico austríaco Guido Beck, discípulo de Werner Heisenberg, uno de los padres de la física cuántica. Beck sería clave en el crecimiento de la física teórica en Argentina y, posteriormente, en Brasil.

Con el inicio del gobierno peronista comenzó a debatirse la creación de agencias estatales dedicadas a la investigación científica —varios proyectos se discutieron en el Congreso— con especial énfasis en el área nuclear. Ese interés despertó inquietud en Estados Unidos, donde algunos medios comenzaron a advertir sobre "los planes nucleares de Perón".

Hurtado cita en su libro un ejemplo significativo. La revista The New Republic difundió informaciones críticas que, según el autor, formaban parte de una estrategia más amplia para desprestigiar al gobierno argentino. "Con una gran fuente de uranio descubierta en la Argentina, esta nación está lanzando un programa militar de investigación nuclear para romper la caja de Pandora de la energía atómica”, decía el artículo. 

En ese contexto, Perón conoció en 1948 al físico austríaco Ronald Richter, a través del ingeniero aeronáutico alemán Kurt Tank. De ese encuentro surgió una idea ambiciosa: obtener energía mediante fusión nuclear controlada. Al año siguiente comenzaría el Proyecto Huemul.

El impresionante Proyecto Huemul

El proyecto consistió en la construcción de un complejo de instalaciones científicas en una isla frente a Bariloche, en la provincia de Río Negro. La iniciativa comenzó en 1949 y, al año siguiente, se creó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para administrar e impulsar los trabajos dirigidos por Richter. Nacía así una institución fundamental para el desarrollo nuclear argentino.

En paralelo se fundó la Dirección Nacional de Investigaciones Técnicas, destinada a coordinar las actividades científicas del país, y más tarde la Dirección Nacional de la Energía Atómica. El gobierno peronista construía de ese modo un entramado institucional orientado al desarrollo tecnológico. De ese modo, Huemul no puede entenderse como una iniciativa aislada, sino como parte de una estrategia más amplia de desarrollo nacional.

El 24 de marzo de 1951, Perón anunció por cadena nacional que se habían logrado "reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica". La noticia fue recibida con entusiasmo, pero también con fuerte escepticismo. Un artículo del The Washington Post afirmaba que era "absurdo pensar que una explosión producida en la Tierra pudiera alcanzar temperaturas comparables a las de las estrellas". Setenta y cinco años después, sin embargo, las principales potencias continúan intentando reproducir en la Tierra procesos similares a los que ocurren en las estrellas. No les parece nada absurdo. 

En la revista Mundo Atómico, creada en esos años, Perón explicaba el dilema estratégico del país: seguir el camino de la fisión nuclear —ya adoptado por Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética— o intentar una vía propia. "Preferible correr el riesgo de crear un camino nuevo que condujera a superiores resultados, pero que también podía conducir a un fracaso", escribió. Y agregó: "La Argentina necesita energía atómica y está firmemente decidida a producirla y emplearla únicamente en usinas, hornos de fundición y demás aplicaciones industriales". La revista también aclaraba reiteradamente que el país no tenía intención de desarrollar armas de destrucción masiva.

Más allá de las críticas mediáticas, Estados Unidos siguió de cerca lo que ocurría en Huemul. Poco después decidió impulsar su propio reactor experimental de fusión, proyecto que quedó en manos del físico Lyman Spitzer. Un informe enviado en mayo de 1951 al Departamento de Estado describía con detalle la creación de la Planta Nacional de Energía Atómica en Bariloche y de una serie de organismos dependientes del Poder Ejecutivo dedicados al desarrollo nuclear.

Finalmente, el proyecto Huemul fue abandonado en 1952. Diversos factores confluyeron en ese desenlace: la falta de resultados concretos, la presión externa e interna y los crecientes conflictos entre Richter y los físicos argentinos. El austríaco trabajaba prácticamente aislado, rodeado solo por su propio equipo y sin articulación con el resto del sistema científico.

La situación desembocó en la creación de una comisión investigadora encabezada por el físico José Antonio Balseiro, quien elaboró un informe muy crítico sobre el proyecto y sobre el propio Richter. A partir de entonces comenzó a consolidarse la narrativa del "fraude" para explicar lo ocurrido en Huemul.

Sin embargo, la historia de Richter continúa despertando interés. "Desde la clausura del proyecto Huemul, su figura ha ejercido una atracción poco común", escribió Hurtado. En los últimos años, incluso en ámbitos académicos alejados de la polarización política argentina, su nombre comenzó a ser reconsiderado como el de un pionero excéntrico en la historia temprana de la fusión controlada.

En diálogo exclusivo con AGENCIA PACO URONDO, el físico alemán John Paul Hahn sostiene que las acusaciones contra Richter son infundadas. "Es discutible si su concepto habría tenido éxito, pero sería solo el primero de muchos fracasos en los 75 años de investigación en fusión. Si Richter fue un fraude por prometer energía de fusión, entonces todos los investigadores que lo siguieron hasta hoy también lo serían, porque todos prometen lo mismo", afirmó.

Fracaso y después

Para poner en contexto el proyecto Huemul, Hurtado compara lo ocurrido con un proyecto similar desarrollado en Brasil en la misma época. Allí se compró un costoso acelerador para llevar adelante "proyectos científicos ambiciosos", pero el equipo apenas se utilizó una vez y terminó abandonado.

En Argentina, en cambio, Huemul dejó interrogantes, pero también infraestructura, instrumentos y equipos técnicos que pudieron aprovecharse para un programa nuclear más convencional. Fue el propio Gaviola —crítico de Richter— quien propuso crear en Bariloche un centro de investigación y formación en física experimental. De ese proyecto surgiría el Instituto de Física de Bariloche, que más tarde pasaría a llamarse Instituto Balseiro.

El anuncio de Perón de 1951 también despertó interés internacional. Entre otros visitantes llegó el príncipe Bernhard de Lippe-Biesterfeld, de los Países Bajos, quien negoció con Argentina la posibilidad de abrir canales comerciales para la adquisición de equipamiento nuclear holandés.

Por recomendación de Richter, el gobierno peronista adquirió un sincrociclotrón y un acelerador Cockcroft-Walton, dos equipos que los físicos argentinos utilizaron hasta mediados de la década de 1980. El sincrociclotrón entró en funcionamiento en 1954 y, según Hurtado, fue "tal vez el evento tecnológico más importante en el área nuclear durante esos años".

La narrativa dominante terminó cristalizando la idea de que Huemul fue simplemente un fraude. Sin embargo, la historia admite más matices. Formó parte de un intento mayor: el de un país periférico que buscó desarrollar tecnología nuclear propia. Un proceso atravesado por avances, retrocesos y riesgos, pero que no impidió que Argentina se convirtiera con el tiempo en una referencia internacional en el campo nuclear.