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    Mauro Ignatti
ENTREVISTA LITERARIA

"La potentada", de Mauro Ignatti: “Una historia de amor entre su hija y su sobrino pero contada por el narrador equivocado”

19 Noviembre 2026

Mauro Ignatti nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 27 de febrero de 1975. Es licenciado en Sociología, egresado de la Universidad de Buenos Aires. Su relación con el arte estuvo ligada al estudio de guitarra, en el género jazz y rock, participando como instrumentista y compositor en diferentes bandas del circuito under de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Cursó la carrera de Música Electroacústica en la Universidad de Quilmes, donde estudió composición y orquestación de música clásica y contemporánea.

Ávido lector, tomó clases de escritura creativa y técnicas de narración en el taller grupal de Cecilia Maugeri y en el de clínica de obra de Mariana Komiseroff. Su cuento “Segunda oportunidad” fue elegido para ser publicado en la antología Cuentos de Buenos Aires, editado en 2024.

Mauro Ignatt  conversó con la Agencia Paco Urondo a propósito de La Potentada, su primera novela publicada por Enero editorial.

AGENCIA PACO URONDO: La potentada combina humor, exceso y una mirada muy filosa sobre los vínculos en contextos de vulnerabilidad. ¿Cómo encontraste ese equilibrio entre lo cómico y lo trágico sin caer en la caricatura?

Mauro Ignatti: Pienso que para que la comedia negra funcione es necesario armar un cóctel de risa, espanto y exageración, y es cierto que la caricaturización es un riesgo constante. Creo que la forma de no caer en esa trampa es complejizando a los personajes a través de los matices, la verosimilitud, la profundidad psicológica, en resumen, haciéndolos lo más humanos y únicos posibles. En la novela, todos tienen contradicciones en la que por momentos son héroes y por momentos villanos, tienen objetivos y deseos. Cada personaje sabe qué quiere y porqué, tiene una estrategia para conseguirlo, un antagonista y acepta las consecuencias de sus actos, y eso genera empatía en el lector. Por eso, ninguno de ellos tiene una función decorativa en el texto, sino que son fuerzas chocando, cediendo y avanzando, y no caricaturas estereotipadas. 

APU: La novela pone en escena una idea de “ascenso social” mínimo pero vital para sus personajes. ¿Qué te interesaba explorar sobre esa tensión entre deseo, supervivencia y clase?

MI: La propuesta de ascenso social mínimo es un tema que atraviesa lo que escribo y no es particular de este texto, y en contra de lo que parece ser, al menos en este género, es un recurso mucho más potente que el de la historia de un personaje que logra un ascenso social meteórico, porque el lector termina preguntándose si es necesaria semejante brutalidad para conseguir tan poco. La exploración apunta a desarrollar el deseo desmedido de ascenso y la convicción del personaje de Elvira de no pertenecer al lugar en el que está. Por eso, la pregunta que cruza el texto es ¿Qué es capaz de hacer ella para lograr ascender socialmente?

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Novela La potentada

 

APU: Elvira es un personaje potente, incómodo y muy complejo. ¿Cómo fue construir esa figura de madre que quiere ascender a un estatus social a costa de su hija?

MI: A Elvira la empecé a construir hace varios años en un taller grupal de escritura. Inicialmente fue meramente explorativa. El ejercicio era ponerla a interactuar con su hija adolescente en distintas situaciones, sobre todo en contextos de manipulación. Esas escenas generaban en mis compañeros una risa incómoda. Terminé escribiendo unas cien páginas que luego descarté En 2024 el personaje volvió a aparecer, quizá a reclamar esa deuda, y armé una nueva trama que fue la que terminó quedando en la novela. 

Creo que la potencia está en Elvira como narradora en primera persona del presente. Es un narrador y tiempo verbal que permite jugar con la subjetividad del personaje, que no deja de ser solo una mirada del mundo. Siempre digo que la novela podría pensarse como una historia de amor entre su hija y su sobrino pero contada por el narrador equivocado. Probé muchos tipos de narradores, con distintos personajes, en distintos tiempos verbales y focalizaciones, para entender que me aportaba cada uno desde su visión. Claramente me convenció el que terminó quedando: Elvira narrando en primera persona. 

APU: Hay algo muy teatral en la novela: los cuerpos, los diálogos, el exceso, casi como una puesta en escena. ¿Qué influencias (literarias, teatrales o audiovisuales) estuvieron presentes en la escritura?

MI: Si bien leo varios géneros, La conjura de los necios, de Toole me marcó de adolescente. Claramente está en línea con textos como Las primas o, en el género audiovisual, con Esperando la carroza, al menos eso dicen. Lo que la acerca al género teatral o audiovisual, por un lado tiene que ver con que es un texto muy dialogado, y por el otro, los personajes no cuentan sus estrategias o emociones sino que las muestran en acción. En los casos en que explican algo, no suele ser un pensamiento construido, sino lo que está pasando en tiempo real, y eso vuelve al texto más visual. 

APU: La potentada fue finalista de la convocatoria Carthago dentro del programa Orillas Nuevas, con potencial de adaptación audiovisual. ¿Cómo imaginás esta historia en ese otro lenguaje? ¿Cambiaría algo de su intensidad o de sus personajes?

MI: La imagino tanto en formato teatral como audiovisual. Tengo claro que debiera modificar la cronología de las escenas, para acomodar el detonante y los puntos de giro para que el texto se adapte al lenguaje, pero no creo sea necesario modificar la trama. Con respecto a los personajes, no tengo dudas que crecerían aún más en un formato visual. Además, es un texto fácilmente adaptable, debido a que las locaciones, no solo podrían reducirse a tres o cuatro, sino que casi todas son en interiores. 

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    Ariel Marcel y Gloria Caro
ENTREVISTA

Tinkuy: la historia de una editorial que transformó la lectura en juego

19 Julio 2026

APU dialogó con Ariel Marcel, diseñador gráfico, documentalista y editor quien fundó con Gloria Claro, maestra y trabajadora social, la editorial de juegos literarios Tinkuy (que significa "encuentro" en quechua).

Todo empezó hace 15 años con una lona naranja tirada en el pasto, una selección de libros prestados y una consigna simple: convocar a los vecinos a sentarse a leer. Aquel proyecto de promoción de la lectura, ideado por Gloria y Ariel, creció al ritmo del boca en boca en el barrio hasta mudarse a la radio. Fue en el programa número 100, con un bolillero al aire y la escritora Laura Devetach de testigo, donde descubrieron que las preguntas literarias podían ser un gran puente lúdico. Así nació Pin Pong Literario, su primer juego, que pronto los desafió a convertirse en una editorial formal.

Hoy, con un catálogo profesional que incluye a grandes referentes como Pablo Bernasconi, María Teresa Andruetto, Isol e Irene Vallejo, Tinkuy demuestra que el juego y los libros habitan un mismo universo. Un proyecto que nació como un pasatiempo vecinal y se consolidó en los hogares durante la pandemia como un refugio imprescindible para el encuentro.

AGENCIA PACO URONDO: Teniendo en cuenta los niveles de distracción actuales, debe ser un gran desafío. ¿Cómo logran, a través del diseño de un mazo de cartas, tender un puente para que chicos y grandes que no tienen el hábito de la lectura se conecten con el universo de los libros?

Ariel Marcel: No sólo los chicos se distraen, también los adultos. El músculo en armar juegos fue creciendo y haciéndose más fuerte. La técnica es la misma; tenemos una comunión para crear ideas. Al editarlos y ver sus dinámicas, fuimos aprendiendo las mecánicas de juego que son de la humanidad. Podés ver mecánicas aplicadas en España, por ejemplo, y adaptarlas a tu juego de otra manera; lo que no se puede copiar es el contenido.

APU: ¿Tiene que haber un equilibrio para que sea pedagógicamente interesante y a la vez entretenido?

AM: La balanza puede hacer que esté buenísimo pero no tenga ese encanto del juego. Por el otro lado, te puede pasar que no tenga rejugabilidad; o sea, lo jugaste dos veces, ya lo conociste todo y tampoco sirve. Vamos buscando esas variables. Ponemos un librito con sugerencias, tratamos de que no haya un reglamento estricto sino opciones de uso, porque buscamos que sean recursos para docentes, bibliotecarios, madres y padres. Damos un marco con propuestas: algunas son más de escritura, otras más literarias o de jugar por jugar, sin competencias.

APU: Mayormente, en los juegos ganás o perdés, ¿acá hay otros fines? ¿Cuáles son?

AM: Va más por el lado de lo creativo. Tratamos de que, según la edad de quien lo juegue, sea la velocidad y la dificultad. Buscamos ese equilibrio para que sirva en todos los ámbitos, enfocándolo como un desafío creativo. El de ganar o perder es otra mecánica; nosotros buscamos otra manera.

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Editorial Tinkuy

 

APU: La neurociencia muestra que el cerebro aprende haciendo y tocando. ¿Qué pasa a nivel cognitivo cuando un chico manipula un mazo de cartas en lugar de deslizar el dedo por una pantalla?

AM: Por lo que hemos leído, sorprende ver a chicos de 6 años descubrir el naipe por primera vez. Para nuestra generación era más común, pero ahora te preguntan: "¿Esto cómo es?". Salen de las pantallas y van a otro mundo. El tacto con el naipe inicia una conversación, un encuentro cara a cara, que es lo que la pantalla te quita. El juego te invita a interactuar, a generar ese músculo de estar más atento sin importar la edad. Esto enriquece a la persona y le suma nivel de creatividad a través de lo que uno describió y el otro escuchó.

APU: El juego es una forma de crear cultura. ¿Qué diferencias rescatás de los juegos que editan?

AM: Los juegos de Tinkuy te interpelan. A veces las pantallas te dan ese "chupete de dopamina", pero acá hay un paso más: tenés que resolver, avanzar y hablar con el otro; hay un desarrollo cognitivo más importante. Más allá de lo cultural que es jugar, tenemos un juego creativo que es Contame. Ahí ponemos el dulce de leche, el mate, una bicicleta, la camiseta de la selección o un botín de fútbol. Estos juegos van a otros países y llevan nuestra cultura del día a día. Es un pequeño aporte.

APU: ¿Por qué disfrutamos jugando? Si bien es una pregunta sencilla, tiene profundidad. Y por otro lado, ¿qué le pasa a las personas que no juegan?

AM: Disfrutamos porque nos liberamos de preconceptos. Al jugar estamos todos en el mismo nivel; ahí no hay ni más chico ni más grande. Las etiquetas se quedan a un lado y en un tablero somos todos iguales. Disfrutamos donde hay respeto a las reglas, al turno y a escuchar al otro. El que no juega se lo pierde. Sobre todo los adultos, que al crecer quitamos ese tiempo porque pensamos que el ocio no es productivo y no sirve.

APU: ¿Puede llegar a producir placer el juego?

AM: Es liberador. Sacamos la competencia y aportamos la parte creativa: que no haya un "ganar o ganar" o tener que ser el más rápido, sino que sea colaborativo y se arme entre todos. Que si lo jugamos hoy tenga un resultado y otro día, uno diferente. Venimos de una estructura determinada y estos juegos te desequilibran un poco, te hacen recrearte y repensar cosas. Los adultos estamos acostumbrados a jugar en pantallas para recibir una recompensa o una moneda para seguir jugando. Es una especie de juego capitalista: te enseñan que si no producís no ganás. Cuando salís de esa lógica estás en otro lugar; por eso se disfruta, porque no te están exigiendo nada.

APU: ¿Cuál es el juego de cartas más vendido o pedido?

AM: El más vendido fue Bretón, que es el de Pablo Bernasconi. Es un juego con imágenes surrealistas donde cada uno le pone un concepto diferente a la imagen, y ahí empieza una conversación y un debate. Al ser tan surrealista puede ir por cualquier lado. Otro juego es el de Isol. También Contame Mundial, donde hay una lógica de armar un juego colectivo; el mundial es una excusa para sentarnos a jugar y hablar de fútbol desde lo colectivo y lo creativo. 

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    La Gorda Matosas
    En la foto: La Gorda Matosas (Haydeé Martínez)
APU CULTURA EN RADIO CON VOS

Las escritoras argentinas y el fútbol

19 Julio 2026

La columna cultural de AGENCIA PACO URONDO en “Más o menos bien” (sábados de 18 a 20 h por Radio con vos), se centró en textos de escritoras argentinas sobre fútbol.

Tenemos una gran tradición de escritores varones que han escrito memorables páginas de fútbol, ya sea relatos, crónicas o ensayos. Desde el poeta y militante Roberto Santoro con su mítico Literatura de la pelota (1971). También Osvaldo Soriano con Cuentos de los años felices que reúne los textos que aparecieron en Página/12 en las décadas de 1980 y 1990. Y grandes narradores como Fontanarrosa, Sacheri, Kohan, Casciari, entre otros, con relatos que ya son clásicos como “El penal más largo del mundo” del "Gordo" Soriano o “Messi es un perro” de Casciari.

¿Qué pasa con las escritoras argentinas y el fútbol? Pensamos que somos testigos de un canon literario que empezó a tomar forma en la última década. Recordemos que la profesionalización del fútbol femenino en Argentina fue recién en 2019 y esto significó un impulso importante para la salida de nuevos libros escritos por mujeres sobre este deporte.

Una de las primeras antologías futboleras con participación de escritoras fue Cuentos de fútbol argentino (2003) con tres relatos de Liliana Heker, Luisa Valenzuela e Inés Fernández Moreno, entre 16 cuentos de varones.  

En 2014 se publicó Las dueñas de la pelota. Cuentos de fútbol escritos por mujeres, compilado y prologado por Claudia Piñeiro, en editorial El Ateneo. El libro reúne 14 relatos de escritoras argentinas contemporáneas: Esther Cross, Ana María Shua, Gabriela Saidon, Betina González, Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada, Alejandra Laurencich, Alejandra Zina, Claudia Piñeiro, Sandra Lorenzano, Débora Mundani, María Rosa Lojo, Susana Szwarc y Fernanda García Lao.

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Tapa Las dueñas de la pelota

 

Las historias de Las dueñas de la pelota tratan de vidas de entrenadores de niños, una tía enamorada de Francescoli, el mundial 78, un pueblo entero enfrentado en un partido, el funeral de un jugador transmitido por radio, hasta un homenaje de Piñeiro a Fontanarrosa. También hay cuentos donde el fútbol es una excusa para contar un conflicto familiar o personal.

Nos interesa resaltar que no se trata de “literatura femenina" o "literatura de mujeres”. El gesto de las escritoras es ampliar el enfoque sobre el fútbol y mostrar facetas inexploradas, con un tono distinto y otra forma de narrar.

“La Gorda Matosas” (Haydeé Martínez), aquella hincha fanática de River de los años 70 es la protagonista de uno de los cuentos, “Matosas”, de Esther Cross, quien hace un entrañable perfil. En un tiempo en que el fútbol estaba dominado por los hombres, ella dirigía con garra a la hinchada desde un paravalanchas, inventaba canciones y tenía de guardaespaldas a dos o tres hinchas de la barra que la protegían. También era gran amiga de Ángel Labruna. Junto con su contemporánea “La Raulito” (María Esther Duffou), personaje símbolo de Boca que se vestía de varón y también seguía a su equipo, podemos decir que son dos pioneras representantes de lo queer en nuestras canchas. 

También Selva Almada en su relato “Off side” narra la relación de un nene con su entrenador con el contexto de un conflicto familiar. Y en su libro de cuentos El desapego es una manera de querernos tiene un relato notable: “La camaradería en el deporte”. 

Pelota de papel 3. Cuentos escritos por mujeres futbolistas (2019), fue prologado por Claudia Piñeiro quien expresa: “Son historias de fútbol pero también de mujeres que luchan por sus derechos”. Se trata de 29 cuentos escritos e ilustrados por mujeres para reivindicar el fútbol femenino en Argentina, Sudamérica y el mundo. Entre las autoras argentinas están Aldana Cometti, Belén Potassa y Gabriela Gartón, integrantes del plantel que jugó la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019, también hay exjugadoras, entrenadoras y periodistas como Ayelén Pujol. Además hay escritoras de otros países, Ecuador, Brasil y España. 

La profesionalización del fútbol femenino en Argentina fue recién en 2019 y esto significó un impulso importante para la salida de nuevos libros escritos por mujeres sobre este deporte.

Ayelén Pujol, periodista y escritora, también publicó varios libros como el fundamental ¡Qué jugadora! Un siglo de fútbol femenino en la Argentina (Ariel, 2019), con prólogo de Ángela Lerena. Y dos libros para chicos en editorial Chirimbote: Barriletas cósmicas, con perspectiva diversa e inclusiva y junto a Nadia Fink escribió La Scaloneta para chicas y chicos que apunta al trabajo en equipo y la ruptura de estereotipos.

Por su parte Eugenia Zicavo es la autora de Este Boca es mío, publicado por Bookmate (2024).  Zicavo narra sus primeras vivencias en La Bombonera hasta las despedidas de sus ídolos. Con historias de Walter Samuel y Juan Román Riquelme y mucho humor, la autora ve a su club como un compromiso de por vida que es parte fundante de su propia identidad. 

Se puede ver la columna completa en el YouTube de Agencia Paco Urondo. 

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    Librería
OPINIÓN

Los sospechosos de siempre: el que anda entre libros merece ser tratado como tal

19 Julio 2026

Ingreso a la superlibrería —ex cine teatro— y suena la alarma. El guardia me pregunta si en mis bolsillos tengo las llaves; le indico que sí, y me invita a volver a pasar por el detector, que vuelve a sonar. Pienso que el asunto jamás había sido tan claro: el que anda entre libros siempre es un sospechoso. Merece ser tratado como tal.

Ya venimos hace tiempo soportando la burla de los que jamás abren un libro. Recuerdo haber protagonizado un momento incómodo entre dos conocidos (desconocidos) que, delante de mí, se ufanaban de que ellos nunca leían.

Pero esa es toda una declaración de sus propios precipicios; digamos que es parte de la "ideología del ripio" que está de moda, por lo que uno se acostumbra a codearse con turistas que intentan escalar la montaña de la ironía y rápidamente se dan de bruces con su propia estupidez.

El problema de estos tiempos es quedarse sin interlocutores, una especie de soledad a la que nadie le canta, esa sensación de que cada vez son menos las personas con las que da gusto conversar, porque la gente está cada vez más alejada de su propio silencio.

Alguien que ha renunciado a su silencio, sin duda, no tiene una palabra sana o, mejor dicho, no conoce su propia palabra. El silencio es el nido de la palabra; si pateamos el nido, rompemos la palabra.

El silencio es el nido de la palabra; si pateamos el nido, rompemos la palabra.

Pero cuando digo que son contadas las personas con las que da gusto conversar, no pretendo charlas con académicos, doctores o filósofos; sabemos bien que el "barro sublevado" siempre da hijas e hijos con una sabiduría de vida inigualable. Conozco veinteañeros universitarios que jamás se compraron un libro por motu proprio; pero lo peor del caso es que no les da vergüenza; todo lo contrario, parece que ya no están bien vistos los lectores. Los inquisidores, en estos tiempos, deberían sacar un seguro de desempleo: ya no tendrían libros que quemar.

Hay un problema grave en quien no lee: no tiene acceso a conocer los rostros que no existen, tampoco los paisajes que no caben en las postales o, lo que es peor, la otra voz que habita en él, aquella que se enciende en ese misterioso ritual de la lectura. Y, además, no sólo tienen problemas al ignorar su otra voz, también tienen conflicto con el escuchar, porque los libros, fundamentalmente, enseñan a escuchar.

Un libro, entre tantas cosas, es un artefacto de soledades. Si atendemos a su etimología, la palabra "libro" viene del latín liber, que significa "parte interior de la corteza de los árboles"; estamos dando cuenta de su memoria de vientos y pájaros, pero, sobre todo, de su esencia de raíz.

Que esto no parezca una queja: estoy convencido de que hay mucha gente que está dormida, que sólo necesita el llamado, ese algo que la haga despertar, esa llave que le abra una puerta diferente; y los libros son puertas.

Las bibliotecas son todo lo contrario a Google; ellas son como el mar que devuelve los restos de la nave. El que se acerca con sensibilidad a las bibliotecas podrá escuchar que los libros emanan voces y sonidos, atesoran lluvias, soles, romances y tragedias que vivieron hace tiempo otros que, sin saberlo, fueron el comienzo de nosotros. 

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    Florestación
MEDIOS COMUNITARIOS

Florestación: una experiencia colectiva de radio y comunicación popular en Floresta

19 Julio 2026

Florestación es un proyecto de radio y comunicación popular que funciona en Mariano Acosta 140, barrio de Floresta (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), en un espacio comunitario donde también desarrollan sus actividades un Centro de Inclusión Social (CIS) para personas en situación de calle, una Casa de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC) y el Bachillerato Popular Sergio Karakachoff.

Desde allí construimos colectivamente propuestas de comunicación, participación comunitaria, acompañamiento y ejercicio de derechos. Contamos con un espacio físico, un estudio de radio en construcción y talleres de comunicación donde ensayamos programas, compartimos experiencias y construimos colectivamente herramientas para expresarnos y hacernos escuchar. Creemos en la enorme importancia de estos espacios de comunicación comunitaria porque nos conectan, generan articulaciones y permiten que podamos dar testimonio de nuestras vivencias, visibilizar nuestras realidades y participar activamente de la vida comunitaria.

Para nosotros y nosotras es muy importante ser escuchados, que se interesen por lo que hacemos y por nuestras historias. En la marginalidad, muchas veces una persona se vuelve invisible, indeseable, inservible y descartable. Por eso, este medio constituye una herramienta más para volver —a veces, incluso, a lugares en los que nunca pudimos estar— y para acercarnos al ejercicio de derechos básicos. Nuestra vulnerabilidad crece cuanto más alejados estamos de acceder y ejercer esos derechos, que en muchos casos nunca estuvieron garantizados y que, en otros, distintas circunstancias hicieron que se vieran interrumpidos, empujándonos a situaciones de exclusión de las que intentamos salir.
Nadie quiere ni merece vivir en la calle. La calle no es un lugar para vivir, y mucho menos para morir.

Este proyecto, que construimos colectivamente, intenta aportar una salida frente a las situaciones de desamparo, abandono y aislamiento que atraviesan quienes viven en la calle, padecen sufrimientos de salud mental o atraviesan consumos problemáticos.

En Florestación, quienes participan encuentran una voz. Y a veces, participar empieza simplemente por escuchar. Muchos compañeros y compañeras comenzaron así: escuchando lo que otros decían, un poco por curiosidad, otro poco por timidez, vergüenza o distintos motivos. Pero al escuchar la voz del otro, algo resuena. Y entonces se animan a acercarse al micrófono. Empiezan a construir una voz propia: una voz que primero apareció en el otro y que luego pudieron sacar hacia afuera, hasta empezar también a escucharse a sí mismos.

Y además, sucede algo fundamental: empezamos a escucharnos entre nosotros y otras personas también empiezan a escucharnos. Las reflexiones y testimonios que compartimos a continuación recorren distintos aspectos de estas experiencias de vida: los caminos que llevan a la situación de calle, los consumos y los sufrimientos mentales, la posibilidad de aceptar ayuda y recuperar deseos, la construcción de una voz propia y la importancia de los vínculos y la comunicación comunitaria para volver a sentirse parte.

Este proyecto intenta aportar una salida frente a las situaciones de desamparo, abandono y aislamiento que atraviesan quienes viven en la calle, padecen sufrimientos de salud mental o atraviesan consumos problemáticos.

Nadie llega a la calle porque sí

Detrás de cada persona en situación de calle hay una historia diferente. Sin embargo, muchas veces la sociedad simplifica esos recorridos y responsabiliza a quienes atraviesan estas situaciones, dejando de lado la complejidad de los procesos que las producen y sostienen.

Las dificultades para acceder al trabajo, a ingresos suficientes, a una vivienda, a tratamientos y a dispositivos de acompañamiento forman parte de un contexto social cada vez más adverso para amplios sectores de la población. La exclusión no surge de un único hecho ni de una decisión individual: suele ser el resultado de múltiples vulneraciones que se acumulan a lo largo del tiempo.

"Siento que la gente generaliza, que uno elige vivir así, que estamos así porque algo hicimos". (Rubén Segundo).

El consumo, el aislamiento y el sufrimiento

La vida en la calle suele estar atravesada por múltiples padecimientos. Los consumos problemáticos aparecen muchas veces como una forma de enfrentar el dolor, la soledad o las dificultades cotidianas. Sin embargo, también pueden profundizar el aislamiento y dificultar la posibilidad de encontrar otras respuestas.

A veces el consumo de alcohol u otras sustancias aparece como una forma —fallida y dolorosa— de soportar una realidad que se vuelve difícil de habitar. El frío, la soledad, la discriminación, la incertidumbre y las barreras para acceder a una vida digna forman parte de esa experiencia. La paradoja es que aquello que parece aliviar momentáneamente el sufrimiento termina muchas veces profundizándolo.

"El consumo va de peor en peor y muchas veces no lo problematizamos. Los consumos ocupan el lugar de tapar las dificultades que atravesamos a diario". (José Ventura).

"A través del consumo uno se aísla solo". (Manuel Gigena).

"Siento que me pega mal porque no estoy preparado para tomar buenas decisiones y cuando estoy en la calle quiero consumir. Es como un piloto automático". (Rubén Segundo). 

"Los consumos ocupan el lugar de tapar las dificultades que atravesamos a diario". (José Ventura).

Levantarse y volver a desear

Volver a ponerse de pie no es un camino lineal ni sencillo. Pedir ayuda, dejarse acompañar y volver a imaginar un proyecto de vida forman parte de una experiencia que muchas veces requiere tiempo, esfuerzo y el apoyo de otros.

Desde una perspectiva de salud mental comunitaria sabemos que las transformaciones profundas no dependen solamente de la voluntad individual. Tampoco consisten únicamente en abandonar un consumo o salir de una situación de calle. Se trata de reconstruir vínculos, recuperar derechos, volver a imaginar proyectos de vida y reencontrarse con deseos que muchas veces quedaron relegados por el sufrimiento, la exclusión y el aislamiento.

No se trata solamente de dejar algo atrás, sino de construir algo hacia adelante. Por eso insistimos en algo que para nosotros no es solamente una consigna: nadie se salva solo o sola. Ninguna transformación profunda ocurre en soledad. Necesitamos de otros y otras. Necesitamos espacios de escucha, acompañamiento, afecto y comunidad. La posibilidad de volver a desear también nace muchas veces de encontrarse con personas que siguen apostando por nosotros cuando nosotros mismos hemos dejado de hacerlo.

"Nos ayudan los grupos de contención, las iglesias y los centros de día. Lo que empeora las cosas es no dejarse ayudar". (Manuel Gigena).

"Cuando recaigo y tomo conciencia de mi estado me digo: tengo que levantarme". (José Ventura).

"Tengo ganas de seguir luchando contra el consumo, de no ser más esclavo. Deseo tener un proyecto para recuperar la vida, la familia y el trabajo". (Rubén Segundo).

Encontrar una voz propia

La exclusión no solamente implica la falta de recursos materiales. Muchas veces también significa perder espacios de participación, reconocimiento y escucha. La radio y la comunicación popular permiten recuperar la palabra y descubrir que nuestras experiencias tienen valor para otros.

Cuando una persona vuelve a hablar, a ser escuchada y a sentirse reconocida, algo empieza a transformarse. Pero tener una voz no significa solamente hablar. Tampoco consiste únicamente en ser escuchado.

Encontrar una voz implica reconocerse como alguien que tiene algo para decir y descubrir que esa palabra tiene valor para otros. La voz sale de adentro, pero también vuelve desde afuera. Se construye en ese ida y vuelta entre lo que sentimos, lo que pensamos y la manera en que los demás nos reciben.
Por eso, encontrar una voz también es construir una identidad. Cuando una persona recupera la posibilidad de hablar en primera persona, de narrar su historia y de participar en una conversación colectiva, se fortalece la autoestima, se recupera la confianza y se vuelve posible imaginar un lugar propio en la comunidad.

"Puedo expresar lo que pienso y siento. Me siento valorado, escuchado y siento que puedo aportar algo. Soy protagonista y no espectador". (Manuel Gigena).

"Recuperé la libertad, la igualdad entre otros; es decir, mi autoestima". (Rubén Segundo).

"Me siento liberado, escuchado y agradecido". (José Ventura). 

"Tengo ganas de seguir luchando contra el consumo, de no ser más esclavo. Deseo tener un proyecto para recuperar la vida, la familia y el trabajo". (Rubén Segundo).

Compartir la palabra, construir comunidad

La comunicación popular no consiste solamente en transmitir mensajes. También implica construir vínculos, encontrarse con otros y descubrir que muchas experiencias que parecían individuales son compartidas.
Escuchar y ser escuchado son prácticas que fortalecen los lazos sociales y ayudan a enfrentar el aislamiento.

"Compartimos experiencias, historias de vida, vivencias y encontramos apoyo en el otro". (José Ventura).

"Aprendés a respetar al otro, a valorarlo y a aprender de él". (Rubén Segundo).

"Lo más importante es compartir vivencias y experiencias". (Manuel Gigena).

En Florestación aprendimos que la comunicación no consiste solamente en hablar. También implica escuchar, reconocerse en la experiencia del otro y descubrir que nuestra historia merece ser contada.
Allí donde muchas veces hubo silencio, aislamiento o indiferencia, la palabra compartida puede abrir caminos para volver a sentirse parte de una comunidad.

La radio, el encuentro y la comunicación popular no reemplazan los derechos que todavía faltan conquistar o garantizar. Pero sí pueden ayudarnos a reconstruir algo fundamental: la posibilidad de reconocernos como personas valiosas, con una historia, una voz y un lugar en el mundo.
Porque tener voz no es solamente poder hablar. Es poder existir para uno mismo y para los demás. Y también es una forma de ejercer derechos.

 
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    Luciana Muñoz

Dos años de la desaparición de Luciana Muñoz en Neuquén: “Queremos que su foto esté en todo el país”

18 Julio 2026

*La presente nota está basada, casi en su totalidad, en otra publicada por Manuela Wilhelm en el portal LM Neuquén.

Luciana Muñoz Aguerre tenía 20 años cuando fue desaparecida el 13 de julio de 2024 en el barrio Gran Neuquén Norte. Pasaron más de dos años y todavía nadie pudo responder dónde está. Su búsqueda está encabezada por mujeres, familiares y amistades, quienes recientemente organizaron una nueva movilización desde el monumento San Martín hasta la Casa de Gobierno provincial. A su vez, viajaron hasta Buenos Aires para impulsar una campaña nacional: “Queremos que su foto esté en todo el país”.

La familia denuncia la inacción de las fuerzas de seguridad y el poder judicial. Para peor, señalan que perjudicaron la investigación: “Cuando entraron a la casa del novio encontraron una mancha de sangre y el papá de Luciana quiso que cotejaran con la suya, el fiscal Andrés Guillermo Azar lo echó, lo insultó y le dijo que lo iba a meter preso”, desliza Mirta, su abuela paterna, y agrega: “Cuando fui a la Comisaría 18 un oficial me dijo que no vaya a molestar”.

Lila Aguerre, madre de la joven, acompañada de organizaciones feministas y de izquierda, impulsó desde el principio su reclamo por la aparición con vida. En ese aspecto también destaca el rol de la escuela. Luciana asistió al Centro Provincial de Educación Media N°76 y aguardaba su título. Al armar la lista de seguimiento, la vicerrectora puso al lado de su nombre “Nos falta”, según detalla Nancy Cisterna, quien fuera directora en aquel entonces. “Hicimos un abrazo al anexo. Caminamos cinco cuadras con estudiantes, pegamos carteles y de repente teníamos siete móviles alrededor”, sostiene, lo que recuerda a otros casos de nuestra historia. Desde entonces, todas las notas formales que envían dicen “Nos falta Luciana” y afirman que va a seguir así.

La persistencia de los familiares tuvo un primer efecto concreto: el Ministerio de Seguridad de la Nación nacionalizó su búsqueda y fijó una recompensa de $10 millones -además de los $100 millones establecidos por la Provincia- para quienes aporten información relevante para poder dar con su paradero. En Neuquén el promedio anual es de unas 650 personas desaparecidas. Tras contemplar que su desaparición podría estar vinculada a la trata de personas - con fines sexuales, trabajo forzoso o esclavitud- la causa llegó a fines del año pasado a la Fiscalía Federal.

Según lo aseguró Cecilia Pagano Mata, jefa de la Unidad Fiscal Federal neuquina, presentaba diversas irregularidades, tal como la familia denunciaba desde hace tiempo. Los principales problemas son la desorganización del expediente y la falta de pruebas y testigos -lo que se suma a la vulnerabilidad de algunos declarantes-. No hay información precisa, al punto que aún no se pudo determinar el último lugar y momento en que Luciana fue vista con certeza. En paralelo, están latentes otra quincena de hipótesis sobre lo que podría haber sucedido. 

El único imputado hasta el momento es su expareja, Maximiliano Avilez, aunque acusado de falso testimonio luego de que peritajes y testigos contradijeran su declaración sobre el día de la desaparición. En un comunicado, la Asamblea por la Aparición con Vida de Luciana Muñoz postuló que se destinen “los recursos necesarios para encontrarla y desarticular las redes que hacen posible estas desapariciones”. A la vez, cuestionaron el accionar de las autoridades: "Seguimos denunciando la responsabilidad política del Gobierno y de la Justicia neuquina por la falta de respuestas y las graves irregularidades que marcaron la investigación desde el primer día".

*La presente nota está basada, casi en su totalidad, en otra publicada por Manuela Wilhelm en el portal LM Neuquén, que también llevó a cabo un documental con los testimonios recopilados. 

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    Jugar con responsabilidad
    Jugar con responsabilidad
JUGAR CON RESPONSABILIDAD

¿Cómo apostar para el under de 2.5 goles en el fútbol? 

17 Julio 2026

Los eventos más importantes de fútbol suelen tener más de 200 mercados, ofreciendo al usuario la capacidad de variar completamente su elección adaptándose a las condiciones del encuentro. Sin embargo, en la actualidad las opciones tradicionales siguen siendo las más usadas, apostar al vencedor de algún partido en concreto o elegir si se marcará cierta cantidad de goles.

Este último mencionado se conoce con el término over o under, es decir, “más de o menos de” pero se suele recurrir a la primera opción, seguramente porque ha sido la tendencia que se ha dado en los últimos años. 

Pese a esto, siguen existiendo una gran cantidad de encuentros en donde no se anotan muchas anotaciones, por lo que hay que saber qué factores llevan a un cotejo a cumplir con este mercado, siendo el más popular entre todas las opciones el de under de 2.5 goles. Así que, a continuación, desglosamos todos estos condicionantes.

¿En qué consiste una apuesta de under 2.5?

El mercado de over/under es uno de los más usados en el fútbol, como ya se hizo mención, la opción de over es la que más suelen elegir los usuarios, sobre todo en la línea de 2.5. De igual forma, el under 2.5 también es una gran variante a la que se le puede sacar provecho.

Es fácil de explicar, el encuentro debe finalizar con menos de tres goles para que la apuesta resulte ganadora. Es decir, un 0-0, 1-0, 1-1 o un 2-0 servirá para salir victoriosos en esta elección, mientras que algún resultado superior nos hará perder nuestro boleto.

Factores claves para apostar al under 2.5 goles

  • Elige la liga correcta para este mercado 
  • Ten siempre presente las estadísticas
  • Revisa las ausencias del partido
  • El contexto siempre es importante

Cada uno de estos factores son claves para poder realizar una elección de menos de 2.5 goles, mercado que se encuentra disponible en la mayoría de casas de apuestas, incluyendo a un corredor popular como lo es 20bet, el cual siempre suele tener ofertas de bienvenidas imperdibles.

SportyTrader explica cómo obtener el bono de bienvenida de 20bet a detalle, por lo que tendrás todo lo necesario para empezar a utilizar el bono correctamente en el mercado de under 2.5 en los diferentes compromisos de fútbol.

Elige la liga correcta para este mercado

Lo primero que es muy importante tener presente a la hora de realizar esta elección, es que no todas las ligas son una opción viable para que nuestras probabilidades de ganar sean altas. Por ejemplo, la Bundesliga no es una competición en la que sea buena idea este mercado y esta línea en concreto, ya que la mayoría de sus equipos suelen descuidar el aspecto defensivo, mientras que existen otros donde su potencial está concentrado específicamente en la delantera.

En cambio, Ligas de América Latina, como la Primera División de Argentina, suele tener enfrentamientos más cerrados, donde la media de goles no es alta y es más factible decantarse por este mercado.

Por eso, siempre hay que revisar las tendencias y registros de cada competición y de los equipos en concreto, para de esta manera hacer una apuesta en el torneo correcto.

Ten siempre presente las estadísticas

Aunado con el punto anterior, la Bundesliga en su última temporada registró una media de goles por encuentro de 3.24, número que explica porqué no es una opción viable para nuestra apuesta de under 2.5 en los compromisos que se disputan jornada tras jornada. Mientras, la Liga Argentina tuvo un promedio de casi 2 tantos por compromiso, marcando una tendencia de encuentros con pocas emociones.

El saber datos tan sencillos puede ser la diferencia y aumentar considerablemente nuestras chances de ganar, es por eso que siempre hay que tener presente las estadísticas, no solo de la competición, sino también de cada uno de los equipos que se van a enfrentar.

El analizar los registros que han mantenido en sus últimos 5-10 partidos, el promedio de goles e incluso el historial de enfrentamientos entre dos conjuntos, son puntos que no deben ser omitidos en una apuesta de under 2.5.

Revisa las ausencias del partido

En muchas ocasiones, las estadísticas pueden verse afectadas por la ausencia de jugadores claves. Por ejemplo, si un equipo no cuenta con su goleador estrella para un enfrentamiento en específico, es muy probable que su media de goles disminuya considerablemente, haciendo más factible que se cumpla la apuesta de menos de 2.5 goles.

Por otro lado, no solo en el ámbito goleador hay que revisar las bajas de los clubes, sino también en la defensa, ya que, si el líder de la zaga central, el mejor defensor, o un lateral con condiciones altamente defensivas no está disponible contra un rival que si tiene grandes recursos en ataque, entonces la mejor idea sería decantarse por otra apuesta que no sea la de under.

El contexto es importante

Todos estos puntos antes mencionados son fundamentales para poder hacer una apuesta de under 2.5 goles de manera correcta y con grandes probabilidades de cumplirse. Sin embargo, el contexto debe ser tomado en cuenta porque también puede ayudar a deducir cómo será tomado el compromiso.

Por ejemplo, si buscamos apostar en un duelo decisivo como una final, una eliminatoria en instancias decisivas o un compromiso que decide una liga, seguramente los dos conjuntos tomen más precauciones de lo normal, arriesgando poco en ataque y cerrándose en defensa, lo que ayudaría a nuestra elección.

El clima y el estado del campo también debería de revisarse, si bien en torneos de máxima relevancia esto no suele ser un problema, en otras ligas de menor categoría si podría ser un factor determinante, ya que un campo de juego con deterioro o con un clima muy accidentado podría imposibilitar la fluidez del juego y, por ende, aumentar las chances de ganar la apuesta al under de 2.5.

En resumen ¿Qué debemos hacer?

  • Estudia las ligas y los equipos que son factibles para apostar a este mercado.
  • Revisa las estadísticas del torneo y de los conjuntos, incluyendo su historial de enfrentamientos.
  • Echa un vistazo a las ausencias, si falta un delantero clave o un defensa de los más importantes.
  • Analiza el contexto del partido, si se trata de un encuentro decisivo o si existen factores externos que podrían dificultar la fluidez del juego.
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MILEI AJUSTA SOBRE LA CIENCIA

"En 2002, había más inversión en ciencia y tecnología que ahora"

17 Julio 2026

Brenda Ponzi es geógrafa (UNICEN), doctora en Ciencias Sociales y Humanidades (UNPA) y becaria posdoctoral con lugar de trabajo en CIT Santa Cruz. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO se refirió a la crisis que vive el CONICET por el ajuste que lleva adelante el gobierno de Javier Milei.
    
APU: Investigadores de Conicet están advirtiendo sobre una situación muy delicada en el organismo. ¿En qué consiste el ajuste de Milei que entiendo no es solo una cuestión salarial - con todo lo grave que eso implica? 

BP: El ajuste de Milei consiste en la reducción de la inversión en ciencia y tecnología, que sólo llega a un 0.14% del PBI. Para comparar, en 2002 luego de la crisis, este valor era de 0.17%. De acuerdo con un informe, el empleo en el sector científico "cayó de 75.057 a 68.730 puestos, es decir, acumuló una destrucción de 6.327 empleos desde diciembre de 2023". Esto se traduce en un pérdida diaria de 7,7 puestos en el sector científico desde diciembre de 2023 (Grupo EPC-CIICTI).

Esta baja inversión impacta en diferentes aspectos dentro de CONICET. Específicamente, se observa en la desvinculación de casi 400 becarias y becarios posdoctorales que terminan su beca antes de los resultados de ingreso al organismo (los cuales estarían recién en agosto de 2027) por el no otorgamiento de prórrogas de las mismas. A ello se suma la no efectivización de los ingresos concursados  a carrera de investigador científico de casi 1000 personas correspondientes a las convocatorias CIC2022 y CIC2023; la no efectivización de cargos concursados del personal de apoyo (CPA); el recorte arbitrario de 445 puestos de la CIC2023; la baja masiva de la obra social UP que tiene el personal de CONICET; y, en general, a la caída del salario que ya llega a un 40%. 

Además, el desmantelamiento de AGENCIA afecta directamente al personal de CONICET, puesto que se trata del principal organismo que financia proyectos de investigación. AGENCIA contaba con fondos internacionales cuyo único fin debía ser el financiamiento de estos proyectos, pero esos fondos desaparecieron. Como resultado, fueron canceladas las convocatorias para Proyectos de Investigación Científico Tecnológica (PICT), lo que afectó seriamente la continuidad de los trabajos. RAICYT realizó una presentación ante la justicia para determinar cuál fue el destino de ese financiamiento. Otra cuestión vinculada con AGENCIA es que también financia becas doctorales y los estipendios no han sido actualizados desde 2024.

Los responsables de luchar contra este vaciamiento son el directorio de CONICET, especialmente su director Daniel Salamone, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología a cargo de Darío Genua, y la Jefatura de Ministros bajo Diego Santilli. 

Además de este desfinanciamiento, desde el gobierno se ha promovido sistemáticamente la violencia simbólica contra el personal de ciencia del país, desprestigiando nuestra labor, estigmatizando nuestras luchas y reclamos. Incluso, hace dos semanas, hizo uso de la violencia física, reprimiendo con policía de la ciudad en el Polo Científico con Gendarmería en la CNEA. 

APU: ¿Podrías contarnos cuántos becarios hay hoy en Conicet y en qué situación? 

BP: En marzo de 2026 la cifra de personas con becas doctorales y posdoctorales era de aproximadamente 9500, mientras que hace dos años atrás llegaba a 11.000. Esto implicó una pérdida de cientos de líneas de investigación y la ruptura de grupos de trabajo de todo el país. La situación es preocupante puesto que muchas de estas personas se encuentran considerando otras opciones laborales, en lugar de continuar vinculadas al organismo. 

Si bien la mayoría de becarios y becarias poseen otros trabajos como docentes (con un máximo de horas permtidas), una parte de estas personas quizá no puedan insertarse en el sector privado, ya que no cuentan con trayectoria en el mismo. Esto se debe a que CONICET no permite desempeñar otras funciones en el ámbito privado mientras dure la beca, ya sea doctoral o posdoctoral. Cabe destacar que el estipendio recibido durante estas becas no contempla aportes jubilatorios, sueldo anual complementario, ni se rige por paritarias. Para el gobierno, no somos trabajadoras/es y es por eso que vemos vulnerados todos nuestros derechos. Esto incrementa la vulnerabilidad del conjunto de becarios y becarias del organismo.

APU: ¿Los nuevos ingresos están paralizados? 

BP: Actualmente, existen 585 ingresos de CIC2022 y 400 de CIC2023 que no fueron dados de alta en el organismo. Esto genera una situación de incertidumbre para estas personas que atravesaron todos los procesos de selección y merituaron para formar parte de la planta permanente de CONICET. Específicamente, en nuestro caso, el no otorgamiento de la prórroga de nuestras becas posdoctorales significa la pérdida de la inversión realizada por el Estado en los últimos 8 años. En el futuro, está inversión no va a poder ser recuperada. Todas estas son decisiones políticas que afectan la soberanía científica de nuestro país.

El ajuste de Milei consiste en la reducción de la inversión en ciencia y tecnología, que sólo llega a un 0.14% del PBI. Para comparar, en 2002 luego de la crisis, este valor era de 0.17%.
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Cuando el fútbol te hace feliz: 5 reglas que te ayudarán a mantener tus apuestas bajo control

16 Julio 2026

En pleno desarrollo del mayor torneo de fútbol del mundo, las emociones siempre acaparan toda la atención. Un gol en el último minuto, la derrota de tu equipo favorito, una discusión con los amigos, la esperanza de una sorpresa, eso es lo que hace que el fútbol sea tan especial. En momentos como estos, 1xBet quiere recordarte que disfrutar del partido empieza por mantener el control. El juego responsable no es una prohibición ni una restricción, sino una forma sencilla de mantener la cabeza fría y disfrutar de las emociones que buscamos en los partidos.

Cómo mantener el control durante un mes repleto de partidos de fútbol

Una buena apuesta no empieza por buscar las cuotas más altas, sino por tomar una decisión serena y meditada. Cuando se siguen unas reglas sencillas de autocontrol, el juego se mantiene dentro de unos límites razonables y no se convierte en una fuente de estrés.

  1. Establecer un límite

Antes de empezar a apostar, lo mejor es decidir desde el principio cuánto estás dispuesto a gastar en apuestas. 1xBet ofrece a todos sus clientes la opción de establecer un límite, de modo que los usuarios puedan determinar de antemano su umbral de comodidad y mantener su presupuesto bajo control.

  1. No tomes decisiones basadas en emociones

No debes hacer una apuesta justo después de un gol, un penalti polémico o una derrota decepcionante. En esos momentos, las emociones se imponen a la lógica, así que lo mejor es tomarse un respiro, relajarse y solo entonces tomar una decisión.

  1. Recuerda que las apuestas son solo por diversión

Incluso tras sufrir derrotas dolorosas, los equipos no juegan con 11 delanteros en el siguiente partido. Buscan el equilibrio y siguen fieles al plan. Lo mismo ocurre con las apuestas: perder es algo normal en el juego, no un motivo para duplicar la apuesta con la esperanza de recuperar lo perdido al instante.

  1. No te enfrentes al problema tú solo

Hasta Messi tiene un cuerpo técnico, así que pedir ayuda no te hace más débil. Si apostar deja de hacerte feliz y lo único que te queda es un deseo constante de recuperar tus pérdidas, es importante que pares a tiempo y busques ayuda.

Por eso, 1xBet ha puesto en marcha el proyecto apuestaconalegria.lat. La plataforma ofrece un test que te ayuda a evaluar si sigues teniendo el control sobre tu actividad de juego. En función de los resultados, los usuarios reciben recomendaciones y, si es necesario, datos de contacto para recibir apoyo psicológico. La plataforma también incluye breves vídeos con consejos, minijuegos para ayudarte a tomarte un respiro e información sobre las señales de alerta de la adicción al juego.

  1. Elige operadores de apuestas de confianza

El juego responsable no solo empieza por el autocontrol, sino también por elegir una plataforma fiable. ¿Qué es 1xBet en Argentina? Se trata de una marca global con 19 años de experiencia en el sector de las apuestas y los juegos de azar. Su reputación queda confirmada por los acuerdos de colaboración con las principales organizaciones deportivas, entre las que se incluyen el FC Barcelona, el París Saint-Germain, la Serie A italiana, la FIBA y la Federación Internacional de Voleibol. La plataforma de apuestas hace todo lo posible por seguir formando parte del mundo del deporte de élite, donde la confianza, la calidad del servicio y un enfoque responsable del juego son esenciales.

El torneo más grande del mundo ofrece un sinfín de motivos para la alegría, el debate y las predicciones. Pero la mejor apuesta es aquella que garantiza que el fútbol siga siendo una celebración. Haz apuestas responsables, toma decisiones informadas y recuerda: el autocontrol no estropea la diversión, sino que te ayuda a disfrutarla durante más tiempo.

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Las dos campanas: “el hecho burgués” y “el país maldito”

16 Julio 2026

Muchos debates del pasado vuelven a tener vigencia en el presente, dadas las graves condiciones y situación en la que nuestro país se desalma.

En 13 de febrero de 1973, el viejo Canal 11 de la Capital Federal puso en el aire, a través del programa “Las dos campanas”, el debate entre dos de los máximos dirigentes sindicales de la época: José Ignacio Rucci, secretario general de la Central Obrera de la República Argentina (CGT), y Agustín Tosco, secretario general del gremio de Luz y Fuerza de Córdoba y secretario adjunto de la Regional cordobesa de la CGT.

Tenían dos visiones sobre el país, sobre el sindicalismo y sobre la situación política y social, que ambos dejarían plasmadas en su participación en aquel programa, como de hecho se esperaba.

Agustín Tosco venía precedido ante la opinión pública por la aureola de dirigente combativo, y José Rucci llevaba sobre sus espaldas el ser la expresión de ese “hecho maldito de un país burgués”, metáfora con la que John William Cooke definiera al peronismo, y que el historiador y pensador de la Izquierda Nacional de Córdoba, Roberto A. Ferrero, redefiniera como el “hecho burgués del país maldito”, metáfora que tiene fundamentos y explicaciones profundas y muy serias que nos conciernen.

Esas dos visiones de Rucci y Tosco, más allá de las apariencias y de la terminología utilizada, expresaban dentro del movimiento obrero argentino, no las diferencias que comúnmente se sostienen, sino el carácter contradictorio de los “dos países” en pugna, que vienen desde el fondo de nuestra historia. Ya lo decía Juan Bautista Alberdi: “No son dos partidos; son dos países”: “dos países, dos causas, dos intereses, dos deudas, dos créditos, dos tesoros, dos patriotismos, bajo los colores externos de un solo país”.

De allí también nuestra compleja realidad, a la que condicionan o determinan distintos factores contrapuestos, tanto en lo político como en lo económico, social, sindical, ideológico y cultural, que ilustran patéticamente nuestros conflictos de intereses y la confusión reinante, una de cuyas expresiones ha terminado siendo directamente incompatible con el bienestar y el desarrollo de la Argentina, en el marco de un país a mitad de camino de su realización y de una Nación inconclusa -América Latina- a la que pertenecemos históricamente.

En verdad el país que derrocó al peronismo y proscribió a Perón durante 18 años -plantea Roberto Ferrero- no era el país “burgués”, en el sentido en que lo había sido la burguesía europea industrialista y revolucionaria en su etapa ascendente, que eliminó a la aristocracia en Europa, creó el Estado Nacional, impulsó el capitalismo industrial y terminó con la Edad Media en aquel continente.

Por el contrario, en Nuestra América, y en nuestro país en particular, el conflicto descubría la realidad del “país maldito” oligárquico, que impedía desarrollarse a las fuerzas productivas del “país burgués” (el capital, el trabajo y la industria), como sigue sucediendo hoy.

Eso explica la alianza de clases o sectores que, contra ese “país maldito” y su sistema oligarquice asociado al extranjero, asumía el peronismo, integrado por la débil burguesía nacional y los demás sectores productivos, como así también y fuertemente por los propios trabajadores argentinos y el Ejército (sectores fundamentales en los que residía su gran fuerza), cuyo jefe era Perón.

El peronismo no encajaba por derecha ni por izquierda con el “país maldito” que lo detestaba y que todavía detesta a ese movimiento histórico anti sistema llamado peronismo. Por eso, cuando hablamos de “sistema”, debemos aclarar a cuál de los dos sistemas nos estamos refiriendo.

No hace mucho, acertadamente, un periodista del espectáculo declaraba que nada le había hecho más mal a la Argentina que el anti peronismo (Rodrigo Lusich). Sin duda, el país oligárquico -anti industrial, anti sindical, anti burgués y anti defensa nacional- odia al peronismo, en primer lugar, por su carácter argentino.

No es de extrañar por eso, que a la luz de aquel debate de 1973 en “Las dos campanas”, se pudiera apreciar la parcialidad manifiesta en la consideración hacia uno y otro participante y en las conclusiones finales de dos de los tres panelistas del programa a favor de Agustín Tosco. ¿A qué sistema y país representaban unos y otros?

El debate del país maldito y el hecho burgués

Lo que hoy llama la atención, al volver a escuchar la grabación del debate de 1973, es que los conductores del programa y periodistas invitados se dirigieran al secretario general de la Confederación General del Trabajo casi despectivamente solo por su apellido, y en cambio, al dirigirse a su contrincante en el debate, lo hicieran como “Señor Tosco”.

El fenómeno de las dos varas no es nuevo. El anti peronismo de clase media, tampoco. Como ya lo descubriera Saúl Taborda en sus reflexiones de 1918, se trataba en el fondo de la “doble moral”: “una para los amos, la otra para los oprimidos”.

Un hecho destacable: a lo largo del debate, José Ignacio Rucci nunca dejó de llamar “compañero” a Agustín Tosco, de cuyo coraje y entrega por la causa de los trabajadores cordobeses nadie dudaba, sobre todo por ser junto a Elpidio Torres y el negro Atilio López uno de los protagonistas del Cordobazo de 1969, un hito en la movilización obrera de nuestro país, soportando la cárcel -como Elpidio Torres y otros militantes del Cordobazo- por esa misma razón.

Y si los conductores y periodistas de “Las dos campanas” se propusieron neutralizar la figura de Rucci, dándole más importancia a la figura de Tosco (con quien al parecer los unían algunas coincidencias políticas e ideológicas), el resultado fue el contrario, pues si bien Tosco pudo desplegar los argumentos teóricos de la izquierda tradicional en la Argentina, por su parte, Rucci pudo demostrar cuán equivocado estaban Tosco y la “opinión pública” de clase media sobre el pensamiento, la conducta y la personalidad del dirigente más importante del movimiento obrero y del peronismo sindical en esos momentos críticos de la historia argentina.

Al contrario de lo que se conocía y de lo que pensaban de él Tosco y sus seguidores -que lo acusaban de no combativo, burócrata, apolítico o, en su defecto, peronista, vendido al sistema (al sistema opuesto al que defendía la clase media argentina de derecha e izquierda), y que lo acusaba incluso de ser traidor al movimiento obrero, Rucci tenía una trayectoria sindical coherente con los intereses mayoritarios del movimiento obrero argentino de aquella época.

Sucede que, siempre, la cultura oligárquica -su prensa, sus medios, y el argentino medio que se ve reflejado en ellos-, ha jugado un papel determinante en la formación de la opinión pública y la administración de la información y el sentido, más propicia a conceder crédito a las opiniones conservadoras o, en su defecto, a las posiciones de la izquierda tradicional -su aliada en 1930, 1945 y 1955- (representada en este debate por Tosco), y no a los movimientos nacionales y populares, como el yrigoyenismo o el peronismo, enfrentados a ese sistema oligárquico.

Ese sistema “no burgués”, anti industrialista, conservador y contrarrevolucionario, en 1955 expulsó del poder al peronismo –que Cook llamaba “el hecho maldito del país burgués”-, lo proscribió y lo persiguió durante dieciocho años. A ese movimiento expulsado, proscripto y perseguido por casi dos décadas representaba, dentro y fuera de ese debate, José Ignacio Rucci.

José Ignacio Rucci no era cualquier dirigente. Hasta en la persecución, el agravio gratuito y la diatriba, sin estridencias, era la síntesis de la historia de resistencia y entereza del movimiento obrero en tiempos difíciles. Y por eso Perón y el movimiento obrero lo reconocían como tal. Y por esa misma razón, los medios de comunicación del sistema oficial y su izquierda, lo desconocían y lo repudiaban: por peronista y opositor al “país maldito”.

Con todo, sigue llamando la atención el desconocimiento o no reconocimiento de la trayectoria de Rucci, a través de esa idea oficiosa que definía al máximo dirigente sindical peronista de esa época como un “gremialista profesionalizado, sin base propia y promovido desde arriba, exponente típico de la cuestionada “burocracia sindical”.

El 2 de julio de 1970, al normalizarse la CGT nacional, como consecuencia de la lucha de los dirigentes y trabajadores peronistas, en aquel Congreso de Unidad, con la participación de más de 400 delegados de todo el país, José Ignacio Rucci fue elegido secretario general de la Central Obrera argentina para incomodidad y desagrado por derecha y por izquierda de aquel país maldito”, sistema que nunca nos dio la posibilidad siquiera de terminar de ser un país burgués”, como lograron ser los países del mundo que lograron realizar su revolución burguesa” (con todo lo que ello significa) y hoy son los grandes países desarrollados del mundo…, incluido China.

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    Paula Angelomé
    Paula Angelomé, científica argentina

Paula Angelomé (CONICET): qué es la nanotecnología y los riesgos del sistema científico argentino por el ajuste de Milei

16 Julio 2026

La nanotecnología es la ciencia que estudia y manipula materiales a escala nanométrica —una milmillonésima parte de un metro—, un tamaño mayor al de los átomos pero muchísimo más pequeño que cualquier objeto cotidiano. En esa escala, los materiales cambian de comportamiento: el oro, por ejemplo, deja de ser amarillo y puede volverse rojo, verde o azul, según su forma y su tamaño. Paula Angelomé, doctora en Ciencias Químicas, investigadora del CONICET y ganadora del Premio Nacional L'Oréal-UNESCO 2024, explica en esta entrevista con Agencia Paco Urondo (APU) qué es la nanotecnología, cómo se desarrolla en Argentina, cuáles son sus aplicaciones actuales y por qué considera que el ajuste en ciencia de Javier Milei pone en riesgo la continuidad del sistema científico argentino.

APU: ¿Qué es la nanotecnología?

PA: Primero tenemos que definir qué es "nano". Nano quiere decir 10 a la menos 9, así como nos enseñaron el kilómetro, el metro, el decímetro. El nanómetro es 10 a la menos 9 metros, algo muy difícil de pensar en términos cotidianos. Básicamente es un tamaño que está por arriba del tamaño de los átomos, pero muy por debajo del tamaño de las cosas cotidianas. Para tener una idea: si el diámetro entero de la tierra midiera 1 metro, un nanómetro sería como una uva. Así de chico es, en proporción, un nanómetro respecto de un metro: muy pequeño, pero más grande que los átomos. Entonces, cuando las cosas tienen tamaños nanométricos, están formadas por varios átomos, pero son mucho más chicas que las cosas cotidianas que vemos en el día a día. Y por eso tienen comportamientos distintos, no se comportan como estamos habituados.

Te puedo dar un ejemplo concreto: si te pregunto de qué color es el oro, vas a decir dorado, amarillo. Perfecto, en eso estamos todos de acuerdo. Pero cuando el oro es nanométrico —cuando en vez de ser un anillo o un arito de oro tiene un tamaño nanométrico— puede ser rojo, puede ser verde, puede ser azul, solo por cambiar su forma y su tamaño. Eso es algo que en la vida cotidiana no estamos habituados a ver: que algo, por ser más chico, tenga un color distinto que por ser más grande. Esa es la razón por la cual a un montón de gente le interesa la nanotecnología, porque la nanociencia y la nanotecnología estudian cosas que se comportan muy distinto de lo que estábamos habituados. En los últimos 30 años eso ha crecido un montón, porque cada vez hay más maneras de estudiar esas cosas.

APU: ¿La nanotecnología tiene algo que ver con la física cuántica?

PA: En algún punto están relacionadas, en cuanto a que ambas estudian cosas pequeñas y hay ciertos fenómenos de física cuántica que también se ven en nanomateriales. Pero no es lo mismo, porque la cuántica es para tamaños aún más pequeños. Lo que pasa es que en tamaños nanométricos todavía se ven algunos efectos cuánticos, y hay bastantes cosas interesantes en esa frontera entre nanotecnología y cuántica.

APU: ¿Cuál es el rol de Argentina en este tema? ¿Cuánto se estudia la nanotecnología en el país y cuánto desarrollo tiene?

PA: La nanotecnología en Argentina tiene una presencia sostenida, acorde al tamaño de su sistema científico. Desde el año 2000, cuando empezó a estallar todo lo de la nanotecnología —Estados Unidos hizo un programa muy grande de promoción de la nanotecnología ese año—, esto arrastró a un montón de gente a trabajar en el tema. Acá en Argentina ya había cosas: no es que se hicieron porque Estados Unidos lo impulsó, pero sí se puso en el candelero gracias a eso. Argentina tiene una experiencia sostenida en nanotecnología: hay encuentros cada año de la comunidad dedicada al tema desde el año 2000, o sea, hace 26 años que hay encuentros de nanotecnología para hablar del avance en el país. Imaginate la cantidad de gente que hay trabajando para que esto se pueda hacer. En el último encuentro, que yo no pude estar, eran como 400 o 500 personas. Hay varios centros de CONICET especializados en nanotecnología; yo trabajo en uno de los institutos de CONICET dedicado exclusivamente a ciencia y nanotecnología.

Lo interesante de la tecnología es que es transversal: en casi cualquier área del conocimiento se puede aplicar, incluso en las ciencias sociales se estudia la nanotecnología por lo que tiene que ver con su introducción, con la novedad, con cómo se maneja esa novedad. Entonces hay posibilidad de usarla en casi cualquier área, y eso se está viendo: cada vez más aplicaciones en biología, cada vez más aplicaciones en otras áreas. La química y la física son como las ciencias base de la nanotecnología, pero de ahí irradia a casi cualquier cosa, y eso se nota muchísimo en nuestro país.

APU: ¿En qué áreas tiene mayor desarrollo la nanotecnología?

PA: El área donde mayor desarrollo tiene, o donde más potencial se cree que va a tener, es la medicina. Todavía no está tan desarrollado a nivel clínico, no está tan presente clínicamente, pero se cree que en el futuro muchos medicamentos van a ser nanotecnológicos. De todas maneras, ya hay productos nanotecnológicos en el mercado en el área de medicina, sobre todo lo que tiene que ver con detección de enfermedades: ahí la nanotecnología tiene muchísima presencia. En tratamientos de enfermedades el avance es menor, aunque las vacunas de COVID tuvieron nanotecnología metida —y tienen, porque se siguen usando.

APU: Me imagino que la expectativa en medicina va por el lado de poder trabajar con materiales muy pequeños y hacer tratamientos muy específicos, por ejemplo en cáncer, donde a veces se hacen tratamientos muy invasivos que lastiman células sanas.

PA: Sí, exactamente, la expectativa va por ese lado: por lo que se conoce como medicina personalizada. Que te puedan detectar cuál es la enfermedad que tenés y construir una nanopartícula que trate exclusivamente tu enfermedad y no la de cualquier otro. Esa es la expectativa. Ahora, en realidad la tecnología ya tiene desarrollo en otras áreas: por ejemplo, detección de enfermedades mucho antes de que se manifiesten, en métodos de diagnóstico como la resonancia magnética, donde ya se usan nanopartículas. Y en detección rápida de enfermedades: los test rápidos de COVID, o los test rápidos que te hacen para saber si el dolor de garganta es por una bacteria o un virus, están basados en nanopartículas hoy en día, ya actualmente. Las opciones en medicina van más allá del tratamiento. El tratamiento es lo que siempre tarda más en llegar porque es lo más costoso: probar y comprobar si funciona en estudios clínicos lleva mucho tiempo. Pero ya hay avances en ese sentido, y creo que vamos a ver más avances en los próximos 10 o 20 años.

APU: ¿Y hoy, con certeza, dónde se aplica ya la nanotecnología?

PA: Lo más obvio para todos es el teléfono celular desde el que te estoy hablando, o las computadoras. Ese es el avance más claro y que todos tenemos bien cerca: que un teléfono celular tenga en su memoria miles de millones de cosas —fotos, archivos, audios— es gracias a la tecnología que permite meter un montón de información en un lugar muy pequeño. Ahí sí es tecnología, ya no es nanociencia, ya está desarrollado, es algo que por supuesto se va mejorando, pero desde los años 90 y 2000 el camino es hacia la miniaturización: que cada vez en un dispositivo más pequeño entre más información. Esto es posible porque primero se pueden construir materiales nanométricos y después estudiarlos y ver que efectivamente funcionan. Todo eso es básico antes de llegar a que en un teléfono haya miles de millones de procesadores que hacen posible esta comunicación.

APU: Son temas muy sensibles, donde hay mucho debate entre las principales potencias económicas: Estados Unidos, China y otros países quieren estar a la vanguardia de estas discusiones. ¿Qué rol cumple ahí el sistema científico argentino en un tema que es casi de agenda geopolítica?

PA: Lo que tiene que ver con procesadores y computadoras es algo muy concentrado: hay muy pocas fábricas que pueden producir microchips, y la mayoría están en Oriente. Nuestro rol desde Argentina tiene que ver más con desarrollar cosas nuevas que con intervenir en esa discusión geopolítica, al menos en lo que yo conozco. Argentina tiene un sistema científico que ahora está siendo muy atacado, pero que es muy reconocido internacionalmente por su calidad, así que hay argentinos trabajando en un montón de áreas en el mundo. Ahora, desde Argentina, los desarrollos tienen más que ver con aplicaciones en las que el país es fuerte históricamente, como la ciencia básica o las aplicaciones en el área bio o de biomedicina, que es donde Argentina siempre se destacó, con una historia muy grande, premios Nobel, etcétera. En lo que tiene que ver con estas cosas más tecnológicas, como los chips, nuestro rol es pequeño, pero creo que el rol de la mayoría de los países es pequeño ahí, porque lo manejan los grandes jugadores. No podés ponerte una fábrica de chips muy fácilmente, aunque tengas todo el dinero.

El ajuste de Milei a la ciencia

APU: Ese ataque a la ciencia por parte de la política de Milei: ¿Pone en riesgo la continuidad del sistema científico argentino?

PA: Estoy segura de que está en riesgo, totalmente segura, porque es una política de ajuste, sí, pero el ajuste se lleva puesta a las personas. Nuestro sueldo por ahora todavía está asegurado, así que los investigadores que ya estamos trabajando estamos, comparativamente, en menor riesgo. Pero no hay ingresos nuevos. El personal no se va formando, porque si no tengo a quién enseñarle, no puedo pasar la tradición fácilmente. Yo en algún momento me voy a jubilar, y no sé quién va a quedar después si no tenemos nuevos ingresos de investigadores. Por otro lado, si no tengo dinero para pagar los experimentos —dinero que necesito para eso, no para otra cosa, para mantener el laboratorio funcionando, para comprar todo lo que necesito para hacer mis experimentos— sin esa continuidad, en algún momento no se puede hacer nada más, y nos vamos a estar mirando las caras, porque los que hacemos ciencia experimental necesitamos reactivos, necesitamos equipamiento para medir, y todo eso se va a acabar.

Para mí, estamos en una situación donde por ahora estamos aguantando porque tenemos una construcción previa, una historia: nuestro grupo tiene 20 años, y entonces tenemos un poco de stock, de alguna manera. No stock físico solamente, sino gente que ya empezó hace tiempo, gente que se quiere seguir formando con nosotros porque nos conoce. Pero en algún momento, si esto no se frena pronto, va a ser mucho más notorio, porque llevamos tres años de ajuste. A ver cuánto más nos podemos aguantar sin dejar de trabajar. Por ahora nosotros podemos trabajar, pero hay muchos grupos que hoy no pueden trabajar porque no les alcanza el dinero.

APU: Está bueno que plantees eso, porque uno hace énfasis en el salario, que por supuesto es tremendamente importante, pero la otra parte tiene que ver con los recursos: si tenés para hacer el experimento que quisieras hacer, o si tenés que elegir cuál hacer y cuál no, jugando con recursos cada vez más escasos.

PA: Vos antes mencionabas cuando me presentabas que en 2024 tuve la suerte de ganar el Premio L'Oréal-UNESCO. En realidad es un reconocimiento muy importante en lo que tiene que ver con hacer buena publicidad de lo que hacemos las científicas en nuestro país, pero también es dinero. Ese dinero, desde 2024 hasta ahora, ha permitido sostener muchas de las actividades de nuestro laboratorio, y por ahora no estamos todavía en la condición de tener que elegir nuestros experimentos. Ahora estamos cuidándonos todo el tiempo: nosotros nunca fuimos de derrochar, porque no nos gusta, porque no nos parece, pero ahora todo se ve con más detalle. Tenemos que pedir más presupuestos antes de comprar cualquier cosa, estar asegurándonos de que las cosas se usen hasta el último mililitro, hasta el último recurso. Pero eso te digo que es específico de nuestro caso: no hemos tenido que cortar con nada. No sé cuánto va a durar esto, pero por ahora vamos apechugando.

APU: Volviendo al tema de la nanotecnología y vinculándolo con lo que planteabas sobre el sistema científico nacional: ¿Dónde creés que debería apuntar el país en este tema?

PA: Creo que tiene mucho que ver con todo lo relacionado con enfermedades desatendidas, por ejemplo. Hay bastante desarrollo en Argentina en detección de enfermedades desatendidas, algo que combina la potencialidad de la nanotecnología con la tradición científica argentina. Pero yo, como persona que se dedica a la ciencia básica, no quiero dejar de destacar que no podemos abandonar ese aspecto, porque todos —y eso lo destaca todo el mundo, yo he estado afuera y la gente realmente lo destaca— tenemos una formación de excelencia a nivel universitario. Nuestros egresados son de primer nivel internacional, mejores que los de muchas potencias. Y a esa gente la educan, al menos en nuestra área, los investigadores e investigadoras que trabajan tanto en ciencia básica como en ciencia aplicada. Eso también es importante no cortarlo, no dejar de construirlo.

Me parece que seguir avanzando en ciencia básica es importante, y en lo que tiene que ver con ciencia aplicada y tecnología, creo que hay mucha oportunidad en la interacción entre bio y nanotecnología, entre medicina y nanotecnología. Ahí creo que Argentina tiene mucho para aportar, y de hecho ya aporta: hay empresas argentinas dedicadas al tema, cada vez más startups, empresas pequeñas que surgen a partir de grupos de investigación o de gente formada, en general, por las universidades públicas, que empieza a desarrollar productos basados en nanotecnología. Ahí es donde creo que tenemos la mayor posibilidad. Esto es una opinión personal, no me he dedicado a la política científica como para decir algo más que eso, pero es lo que veo por haber trabajado un poco en el área.

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PRODUCCIÓN Y TRABAJO

Cátedra Libre de Pensamiento Económico Peronista:  “La economía se encuentra en un estado de parálisis y postración”

15 Julio 2026

Leonardo Farias, coordinador general de la Cátedra de Pensamiento Económico Peronista de Guillermo Moreno, conversó con AGENCIA PACO URONDO. Desde el espacio académico justicialista anunciaron que se abrieron las inscripciones por email. Las clases iniciarán el próximo agosto de manera virtual.

APU: Este año una vez más se larga en Agosto la Catedra Libre de Pensamiento Económico Peronista, ¿Por qué es relevante este nuevo lanzamiento?

Leonardo Ferias: Lanzamos un nuevo año de la cátedra en un momento clave. El gobierno de Milei está llevando adelante una verdadera catástrofe económica: hay depresión, pérdida de empleo y un industricidio que destruye la manufactura argentina.

Contra esa debacle, la cátedra viene a recordar y debatir que el peronismo tiene un modelo de administración económica probado. A través de docentes que gestionaron junto a Néstor y Cristina Kirchner, explicamos cómo se piensa la economía desde el peronismo: administrando el comercio, defendiendo el trabajo y buscando siempre el bien común. En definitiva, se trata de estudiar las herramientas para cumplir con nuestra máxima de construir una nación grande y un pueblo feliz.

Esta iniciativa nació en el año 2022 a partir de una propuesta del licenciado Guillermo Moreno, en el marco de una charla sobre la coyuntura nacional que compartimos en la Universidad de San Martín. Desde entonces soy el coordinador general y nos dedicamos a llevar la propuesta a las universidades del conurbano que nos abren sus puertas.

Su nacimiento tuvo mucho que ver con el contexto: el gobierno de Alberto Fernández aplicaba medidas totalmente alejadas de la tradición económica del peronismo. La cátedra surgió para plantar bandera y demostrar que el peronismo tiene un cuerpo de ideas sólido y estructurado.

APU: ¿De qué se trata la catedra Libre de Pensamiento Económico Peronista? 

L.F.  Buscamos sintetizar el pensamiento económico peronista desde una mirada integral. No nos quedamos solo en lo técnico; analizamos nuestra economía a través de la historia, la cultura, la influencia de la religión, la perspectiva del movimiento obrero y las particularidades de nuestra idiosincrasia, como el fenómeno del bimonetarismo. Estudiamos cómo fortalecer el consumo y la producción nacional combinando la potencia de nuestras fábricas con el conocimiento de nuestras universidades.

APU ¿Por qué es importante que la economía peronista se formalice académicamente?

L.F. La presencia de esta cátedra en el ámbito universitario es indispensable para saldar una deuda histórica de la academia. Actualmente, los programas de economía recorren todas las corrientes extranjeras, desde el liberalismo y la escuela austríaca hasta el marxismo y la socialdemocracia. Pero llamativamente se excluye la teoría económica que surge de nuestra propia identidad y realidad nacional, que es el peronismo.

Nuestro objetivo es dialogar con docentes, estudiantes y autoridades para que el pensamiento económico peronista empiece a formar parte de los planes de estudio. Consideramos que es una herramienta de análisis indispensable, sobre todo porque es un modelo que ha dado resultados concretos y exitosos en la historia económica argentina.

APU: ¿Cómo observa el problema del consumo interno, el desempleó y la crisis de la industria manufacturera?

L.F. La economía real hoy se encuentra en un estado de parálisis y postración. Hay una depresión económica evidente que se palpa apenas uno sale a caminar por los barrios. Vemos comercios históricos que cierran, caídas drásticas en el consumo y una pérdida dramática del poder adquisitivo de los salarios.

Detrás de cada persiana metálica que se baja en el conurbano hay familias enteras que se quedan sin sustento. Esto no es una percepción subjetiva: es la consecuencia directa de políticas que ahogan el mercado interno y destruyen la manufactura argentina. Mientras el pueblo hace malabares para subsistir en el día a día, lo que vemos de fondo es un industricidio silencioso que está desmantelando nuestra capacidad productiva y comprometiendo el empleo de las próximas generaciones.

APU ¿Qué aporte pueden realizar estos estudios al futuro de la patria?

L.F.: El aporte al futuro de la patria es, ni más ni menos, garantizar que nuestra forma de gestionar la economía doctrinaria permanezca viva y vital. Nosotros trabajamos esta cátedra pensando en el trasvasamiento generacional.

Los jóvenes que hoy estudian en nuestras universidades nacionales tienen que conocer que existe esta forma de pensar la economía, que es la peronista. Queremos que la mantengan viva, que la discutan y que la lleven a la práctica más allá de este tiempo y de nosotros mismos. Guardar y militar la doctrina y las 20 verdades justicialistas es la única garantía de que las futuras generaciones puedan construir, otra vez, una economía exitosa que le devuelva la felicidad a nuestro pueblo.

Inscripciones a pepcatedralibre@gmail.com, modalidades virtuales a iniciar en el mes de Agosto.

Cuerpo docente:

Titular: Guillermo Moreno.

Docentes Beatriz Paglieri, Pabllo Challú, Sebastián Carbonetto, Sergio Carbonetto, Walter Romero, Roberto Pons.

Coordinador Leonardo Farias

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Ernesto Jauretche: "Yo participé en la batalla épica de La 12 contra los hooligans en 1986"

14 Julio 2026

En el gran programa de YouTube que se llama "En crudo", de Koala Producciones, se pueden encontrar muchas entrevistas imperdibles sobre fútbol en general y sobre el mundial de 1986 en particular. Cualquier futbolero no debería perderse ese ciclo. Dicho eso, vale mirar una charla muy particular que tiene como protagonista a Ernesto Jauretche, el sobrino de Don Arturo y ex militante peronista fallecido recientemente. Jauretche vivió en México, donde se exilió en plena dictadura de 1976-1983, y estuvo presente durante el mundial de 1986. Conoció a "la 12", la barra de Boca Juniors y participó del enfrentamiento ya mítico entre los argentinos con los hooligans, los barras ingleses

"Conocí a los muchachos de la 12 en la concentración de Argentina. Muchos exiliados argentinos nos reencontramos durante el mundial, la previa. Fuimos a ver a la selección a la concentración y nos encontramos con la gente de Barrita (por José Barrita, el líder de la 12 en esos años)", cuenta Jauretche en la entrevista. "Nos decían que los acompañáramos porque eran pocos, tenían las banderas y los bombos, pero eran pocos. No tenían un mango, si no los bancan para comer, no comían. Tenían una actitud como de militantes, en eso nos entendíamos", relata. 

"El partido de Inglaterra se preparó mucho tiempo antes. Se establecieron alianzas con diferentes grupos. Con mexicanos, grupos nacionalistas o de izquierda, grupos más militantes. Después se sumaron dos colectividades más inesperadas, los escoceses y los irlandeses. Hubo varios amenazas de enfrentamientos que no se dieron pero finalmente se dio una batalla épica en la que participamos todos", cuenta Jauretche. 

"Fue en la avenida Reforma, que es una avenida como la 9 de Julio de acá. Todos cobramos y todos repartimos. Fue una batalla larga, muy dura. Se fue con banderas y estandartes. Así fue como le robaron las banderas a los ingleses. Los hooligans quedaron hecho pedazos. Después, durante el partido, antes de empezar, un grupo de argentinos entró con una bandera inglesa larga, la extendieron, 4 o 5 se bajan los pantalones y la cagan. Después la prenden fuego. Todo en la cancha. Una cosa muy armada, no sé cómo pasó. Yo lo vi, fue así", sigue el ex militante peronista. 

"Nosotros habíamos convocados para participar a un grupo de músicos mexicanos que iban a ir con sus trompetas, que cada vez que metíamos un gol iban a tocar la marcha peronista. ¡Qué iban a tocar! Todos dirigidos por Naldo Labrin, un músico de folklore neuquino. Fue toda una organización. Cada vez que metimos un gol sonó la marcha, fue maravilloso. Pasa que cortaron el sonido y en Argentina no se escuchaba", recuerda en la entrevista. 

"Participar de ese grupo te daba seguridad, habían mostrado mucha solidaridad, habían rescatado a los caídos. Eran kamikazes, estaban en todas las luchas, siempre adelante, defendiendo a esa banda ampliada, que formábamos con mexicanos, irlandeses y escoceses. Ganar ese partido fue una revancha", sigue Jaureteche. 

 

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"Fue una batalla larga, muy dura. Se fue con banderas y estandartes. Así fue como le robaron las banderas a los ingleses. Los hooligans quedaron hecho pedazos. Después, durante el partido, antes de empezar, un grupo de argentinos entró con una bandera inglesa larga, la extendieron, 4 o 5 se bajan los pantalones y la cagan. Después la prenden fuego"
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HISTORIA NACIONAL

Dardo Cabo: un pibe de Malvinas antes de los pibes de Malvinas

14 Julio 2026

El miércoles 15 Argentina se enfrentará a Inglaterra en la semifinal de la Copa del Mundo. “Es un partido de fútbol”, dijo el técnico de la selección. “No busquemos otra cosa”, agregó, con la intención de enfatizar que se trata solo y únicamente de un partido de fútbol. Tal vez tenga razón. Pero las reminiscencias de Malvinas que despierta ese partido son inevitables. Detrás hay una causa nacional hecha de muchas historias que trascienden la guerra de 1982. Entre ellas, la de un pibe de Malvinas que fue a las islas mucho antes que los pibes de Malvinas.

Corría 1966 y Dardo Cabo tenía tan solo 25 años. Era hijo del histórico dirigente metalúrgico Armando Cabo, integrante del secretariado de la CGT durante el primer gobierno de Perón y uno de los principales interlocutores de Evita. Para entonces, Dardo ya estaba fogueado en las luchas de la Resistencia. No fue casual que él, junto con otros 17 militantes, realizara una espectacular operación que reafirmaría la soberanía sobre las Islas Malvinas.

El Operativo Cóndor comenzó el 28 de septiembre de 1966 con el secuestro de un avión Douglas DC-4 de Aerolíneas Argentinas que se dirigía a Río Gallegos y sería desviado hacia las islas. La operación no contó con una gran logística. Solo con la decisión de los jóvenes que la emprendieron, algunas armas y el aparente financiamiento de la Unión Obrera Metalúrgica para concretarla. La idea no habría sido de Dardo, sino de su compañera María Cristina Verrier, una talentosa periodista y dramaturga y, a la sazón, la única mujer del operativo.

Aterrizaron poco antes de las nueve de la mañana en las Islas Malvinas, en un ventoso y gélido día, una típica jornada de nuestra Patagonia Austral. Inmediatamente, “Port Stanley” fue rebautizado como “Antonio Rivero”, en honor al gaucho que se levantó contra los ingleses en 1833. Hicieron saber sus intenciones soberanas al gobernador de las islas, quien sostuvo la postura de mantener el dominio imperial británico e intentó en vano que los “cóndores” depusieran su actitud. Por la tarde, los integrantes del operativo se encerraron en el avión para resistir las amenazas de apresarlos formuladas por las autoridades usurpadoras de las islas.

Al día siguiente negociaron su entrega y, poco tiempo después, fueron trasladados a la Argentina para ser juzgados. Dardo pasó tres años en prisión producto de la cobardía del gobierno cívico-militar de entonces. Años después sería asesinado por un régimen similar, aunque mucho más cruento. Esa dictadura emprendió la recuperación de las islas, una causa justa utilizada para intentar legitimarse. Pero su mayor esfuerzo estuvo puesto en continuar las violaciones a los derechos humanos, esta vez contra los propios combatientes argentinos, antes que en asegurar la victoria de la Patria.

Este miércoles, cuando se juegue el partido, seguramente resuenen cantos que aludan a Malvinas. Entre todas esas historias está la de Dardo Cabo. Un pibe de Malvinas antes de los pibes de Malvinas. Un nombre que jamás deberíamos olvidar.

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    Policía de la Ciudad durante la represión en la casa de CFK en Recoleta
    Foto: Noelia Guevara

Mundial: denuncian que la Policía de CABA hirió en el ojo a un adolescente

14 Julio 2026

Tras el triunfo de Argentina sobre Suiza se desató un enorme clamor popular en distintos puntos a lo largo y a la ancho de nuestro país. En la Ciudad de Buenos Aires, el epicentro suele ser el Obelisco. Sin embargo, lo que debía ser una jornada de festejo otra vez terminó con represión por parte de las autoridades porteñas. Un menor de 17 años recibió el impacto de una bala de goma en el párpado derecho y por poco pierde el ojo. Su familia busca testimonios y cámaras para acumular pruebas y realizar la denuncia. 

Según comentó su padre en medios de comunicación, el adolescente se había reunido con sus amigos del Colegio Nacional Buenos Aires para ver el partido y, tras la victoria, fueron al Obelisco. Sin embargo, durante la madrugada, el Gobierno de la Ciudad decidió desplegar un operativo policial desproporcionado con el objetivo de despejar la zona y sus alrededores. Cientos de efectivos, motos, balas de goma, camiones hidrantes, y gases lacrimógenos. 

El joven estaba sentado sobre la Avenida 9 de Julio y, tras levantarse al notar el avance represivo, una bala lo alcanzó en la cara. Fue auxiliado por quienes lo acompañaban y refugiado en un kiosco. Lo revisó una médica que también se protegía de la situación hasta que después llegó el SAME y lo trasladó al hospital. “El perdigón de goma le pegó en la parte superior del párpado y no comprometió el ojo (...), el golpe fue duro pero quedó fuera de cualquier tipo de peligro con respecto a la pérdida de visión. Eso lo pudimos constatar con la guardia oftalmológica y con el cirujano. Obviamente, le va a quedar una cicatriz de por vida en la cara”, aseguró el padre.

Los hechos y la lesión fueron repudiados por el Centro de Estudiantes del Colegio Nacional Buenos Aires. En el comunicado que difundieron por redes sociales demandaron que se identifique y sancione a los responsables materiales e intelectuales de la represión, para que la víctima pueda tener justicia. Además, aseguraron que esta es la "cara visible de un modelo de seguridad que criminaliza la alegría popular" y finalizaron: “Exigimos políticas de seguridad que garanticen la vida y el libre ejercicio de nuestros derechos, no que los supriman a balazos”.

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    Foto: Igor Wagner
    Foto: Igor Wagner
PROGRAMA ECONOMICO PERONISTA

Acto peronista del 17 de julio: “Sin industria no hay Nación ni trabajo para todos”

14 Julio 2026

Referentes del pensamiento nacional y del movimiento peronista participarán el próximo viernes 17 de julio del encuentro "Industria Nacional y Justicia Social", una jornada de reflexión y debate sobre el papel de la producción, el trabajo y la justicia social como pilares de un proyecto nacional.

La actividad se realizará a las 17:30 hs. en Constitución 3947, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, organizada por el espacio Principios y Valores.

El encuentro contará con las exposiciones de Guillermo Moreno, Horacio Valdez, Marita Velázquez, Agustina Propato y Pimpi Colombo, quienes abordarán los desafíos que enfrenta la industria argentina y las propuestas para recuperar el desarrollo económico con eje en la producción, el empleo y el fortalecimiento del mercado interno.

Bajo la consigna "Industria Nacional y Justicia Social", el encuentro convoca a reafirmar que el crecimiento económico sólo es sostenible cuando está acompañado por la generación de trabajo de calidad, la defensa de la industria nacional y una distribución equitativa de la riqueza.

Los organizadores destacaron que el objetivo del encuentro es promover un ámbito de intercambio de ideas y propuestas para contribuir a la construcción de un programa de gobierno inspirado en las banderas históricas del justicialismo: Independencia Económica, Soberanía Política y Justicia Social.

Los periodistas podrán acreditarse a partir de las 17:00 hs.

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    Manuel Adorni_Votación legislativa CABA 2025_NoeliaGuevara
    Foto: Noelia Guevara
CAUSA LIBRA

Guido Zatloukal: “La tecnología blockchain es una gran herramienta contra la corrupción”

13 Julio 2026

Guido Zatloukal, presidente Fundación Blockchain Argentina, explicó el impacto de la tecnología para mejorar la gestión estatal y conseguir mayor transparencia. Además, afirmó que la principal razón por la que no se aplican este tipo de herramientas es "falta de información". 

Zatloukal dialogó el sábado 11 de julio con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“La tecnología blockchain, que es la que está atrás del mundo cripto, tiene una gran herramienta contra la corrupción en general. Tiene tres particularidades: descentralización, trazabilidad y transparencia. Si lo aplicamos en todo lo que es la contratación en los gastos del Estado hay un gran diferencial que se puede encontrar, y que ya se usa en otras partes del mundo”.

“Argentina no sólo es el principal usuario de criptomonedas en toda Latinoamérica y top cinco a nivel mundial, sino también somos grandes desarrolladores de la tecnología”.

“La solución está en la tecnología, no tengo dudas. No hay que ni siquiera buscarla afuera porque Argentina es líder en innovación en ese campo. Ya hay muchos lugares donde se utiliza, como la Universidad Nacional de Córdoba. Va a depender después de que los propios ciudadanos primero entendamos que existe la solución en ese sentido y empezamos también a exigirla”.

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    Jorge Ferraresi y Axel Kicillof
ELECCIONES 2027

Ezequiel Berrueco: “Mis candidatos son Axel Kicillof y Jorge Ferraresi”

13 Julio 2026

Ezequiel Berrueco, secretario ejecutivo del Instituto Provincial de Formación Laboral (IPFL) del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, analizó la situación política actual y el contexto laboral en territorio bonaerense.

Berrueco dialogó el sábado 11 de julio con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Tenemos a cargo una parte de la formación para el trabajo que, paradójicamente, como tantas cosas en este país, a nivel social coincidimos que es central y estratégico, que es la formación profesional y la educación técnica profesional, pero no tiene correlato la inversión pública muchas veces con esa centralidad que detectamos desde el día a día”.

“La formación para el trabajo se institucionaliza como política de Estado, área y jurisdicción en la administración pública, como punto de partida del desarrollo estratégico industrial, en el marco del primer gobierno del presidente Juan Domingo Perón”.

“El Ministerio de Trabajo tiene a cargo los centros que tienen una gestión conveniada principalmente con sectores del Movimiento Obrero, pero también con municipios y organizaciones de la comunidad, como ONG, fundaciones y demás. Es un universo de 223 instituciones que, además, tienen subsedes donde amplían la oferta. El ministro lo que nos pide, junto con el gobernador, es territorializar la oferta para que haya mayor acceso al derecho y eso nos permite llegar con más de 100 subsedes en 129 de los 135 municipios de la provincia”.

“Mis candidatos son Axel Kicillof y Jorge Ferraresi. Nosotros tenemos un desafío en la provincia de Buenos Aires, que es producto de una decisión política de Néstor Kirchner de profundizar los gobiernos locales para fortalecer la presencia del Estado nacional, y es que hoy tiene dirigentes valiosísimos que han transformado sus ciudades, como otros que no. Los que sí, entendemos que es una etapa que tienen que poder entrar en la conversación”.

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    Vandor

UOM CABA: Defensa de Vandor

13 Julio 2026

Comunicado completo de la UOM - CABA sobre declaraciones del dirigente de La Cámpora, Facundo Tignarelli, quien comparó a Axel Kicillof con el dirigente histórico metalúrgico Augusto Vandor: 

El general Juan Domingo Perón solía decir: "El bruto siempre es peor que el malo. El malo tiene remedio y puede volverse bueno, pero jamás vi a un bruto volverse inteligente". Esta reflexión sobre la ignorancia es hoy más actual que nunca en una época donde, gracias a la diversificación de los medios de comunicación, infinidad de personas difunden información distorsionada y casi siempre errónea. Por esta razón, desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital rechazamos las calumnias y no podemos tolerar que se siga mintiendo sobre nuestro histórico secretario general, Augusto Timoteo Vandor.

En un nuevo ataque contra nuestra historia, en un programa de radio, el diputado camporista Facundo Tignanelli comparó al gobernador Axel Kicillof con Augusto Vandor. Según él, Kicillof quiere armar "un peronismo sin Cristina", reeditando y utilizando como agravio la vieja y falsa acusación de que nuestro secretario general propugnaba "un peronismo sin Perón". No es la primera vez que desde La Cámpora de Máximo Kirchner se arremete contra nuestro dirigente mártir. La lucha interna que lleva adelante esa agrupación parece reiterativa en su metodología: destruir todo lo que no controla. Cuando la candidatura de Axel Kicillof parece reafirmarse, salen a golpearlo.

Parece que a algunos sectores retrógrados no les bastó con haber asesinado a Vandor y haber puesto una bomba en la sede de la UOM. Hoy, los camporistas —que actúan como herederos tardíos de la tradición cultural del grupo Montoneros— siguen dedicados a ensuciar su memoria mediante la difamación. El verdadero significado del nombre que eligieron para su organización nos debió haber servido de alerta desde un comienzo. No se trataba de "chicos traviesos", sino de ignorantes de la historia o, directamente, de los "brutos" a los que se refería el general Perón.

Si revisamos los meses de la asunción y presidencia de Héctor Cámpora, se ve claramente su enfrentamiento con el general Juan Domingo Perón. Mientras el presidente Cámpora se aliaba directamente con el grupo Montoneros —los asesinos de Vandor y Rucci, entre tantos otros—, planificaba perpetuarse en el poder. Cabe recordar que la candidatura de Cámpora había surgido más de Lanusse que de Perón. La Junta Militar había emitido un decreto restrictivo: “Todos los ciudadanos que quisieran postularse a la presidencia deben fijar su domicilio en territorio argentino antes del 25 de agosto de 1972”. Esta medida dejaba afuera al general Perón, pero también a muchos otros argentinos que se encontraban en el exterior, incluyendo al propio Héctor Cámpora, quien estaba en España para la fecha límite.

En este escenario fue que Perón propuso a Cámpora —quien en teoría también estaba vedado— para dejar en evidencia que las elecciones del 11 de marzo eran tramposas, ya que el verdadero blanco de la proscripción era el propio Perón. Para Lanusse fue un éxito; cualquiera era mejor que Perón y aceptó la candidatura de Cámpora obviando su propio decreto. Es por eso que algunos analistas decían que Cámpora fue el candidato de Lanusse más que de Perón. El odontólogo de San Andrés de Giles aceptó la postulación y, con el apoyo del grupo Montoneros, lanzó de inmediato la campaña: "Cámpora al gobierno, Perón al poder". Lo que en verdad querían era a Perón en un gran altar, mientras ellos manejaban los resortes del gobierno y el poder real. Ese fue el auténtico “peronismo sin Perón” que duró 49 días, período que ellos llamaron "la primavera camporista".

No era lo que el pueblo y los trabajadores querían ni deseaban. Luego de muchas presiones y conflictos, Héctor Cámpora y los Montoneros se tuvieron que ir de la Casa Rosada. De inmediato se convocaron para el 23 de septiembre de 1973 elecciones libres, sin fraude ni proscripciones, y la fórmula Perón-Perón ganó con el 62% de los votos. En conclusión, elegir llamarse "La Cámpora" demuestra desde el inicio una postura política alineada con la tendencia de Montoneros, enemistada con los sindicatos obreros de la industria nacional y el peronismo histórico.

Es peligroso que desde La Cámpora acusen al gobernador Axel Kicillof de “vandorista”. Estamos a un paso de escuchar: “Kicillof traidor, saludos a Vandor”. Por esa misma imputación asesinaron al secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci. Pero el compañero gobernador puede estar relativamente tranquilo: la especialización de la llamada “tendencia revolucionaria” fue asesinar preferentemente a dirigentes obreros. Por otra parte, hoy La Cámpora, a diferencia de Montoneros, se maneja más con la billetera que con pistolas y bombs.

Sobre Augusto Vandor, no podemos dejar de recordar que a él le tocó conducir al movimiento obrero en los tiempos tumultuosos contra las dictaduras y los gobiernos fraudulentos entre los años 1955 y 1969; desde la Resistencia Peronista hasta el Cordobazo. Sufrió la cárcel, la clandestinidad y murió en la pobreza. Naturalmente, no es el caso de los que lo atacan impunemente. En circunstancias mucho más difíciles que las de hoy, Vandor nos dejó un gremio fuerte y organizado, sin descuidar por un momento la seguridad social y salarial de nuestros trabajadores. Cuando vemos el presente, no podemos decir lo mismo.

La cohesión del movimiento obrero y del Movimiento Nacional en ese período tuvo un conductor, que fue Juan Domingo Perón, y un leal ejecutor, que fue Augusto Timoteo Vandor. Por eso lo mataron; y no casualmente fueron los mismos criminales que asesinaron a José Ignacio Rucci y por las exactas mismas razones. ¡Qué revolucionario eso de andar asesinando obreros! El propio Rodolfo Walsh, integrante de Montoneros, reconoció ante su jefe Mario Eduardo Firmenich: "Nosotros les decíamos traidores a ellos, los Vandor... Pero los traidores éramos nosotros. Porque Perón siempre los apoyó a ellos". Esta es una reflexión fundamental para comprender la historia argentina contemporánea.

Pero no se trata de un debate del pasado: el asesinato de José Ignacio Rucci y Augusto Vandor sigue siendo una herida abierta en la justicia. La causa penal continúa activa en los tribunales, mientras sus asesinos pasean impunemente por el viejo continente, gastando millones de dólares producto de secuestros extorsivos. La UOM Seccional Capital no está dispuesta a dejar pasar ninguna injuria ni calumnia contra sus referentes históricos. Conocedores de nuestra gloriosa historia, el nombre de nuestra agrupación, que lleva el color Azul, se denomina justamente: “Augusto Timoteo Vandor”. Nuestra organización siempre estará abierta al debate sano y al intercambio esclarecedor de ideas sobre nuestra historia y nuestro futuro.

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    Messi

La nación con botines: cómo el fútbol se hizo cargo de la soberanía argentina

13 Julio 2026

La definición de la nación ha transitado un largo camino de disputas teóricas que van desde el "principio espiritual" decimonónico hasta el desmantelamiento globalizador de los años noventa, donde el fútbol —y figuras como Diego Maradona— pasó a ocupar el vacío pedagógico dejado por el Estado mediante un "nacionalismo banal" de arraigo popular.

Sin embargo, la potencia mística de este cruce entre la pelota, la soberanía y el sentimiento anti-británico no nació tras la guerra de 1982, sino que encuentra su matriz fundamental en una constelación de hitos entrelazados en el crucial año de 1966. Frente a las miradas historiográficas fragmentarias que aíslan los procesos, este artículo propone que el año 1966 funcionó como un verdadero catalizador de la "Causa Malvinas" a través de tres acontecimientos interconectados: la batalla editorial y el dictamen liberal contra el gaucho Antonio Rivero en la obra de Muñoz Azpiri, la audaz réplica revisionista de los jóvenes del Operativo Cóndor en las islas, y el mítico desacato del capitán Antonio Rattín sobre el césped de Wembley en el Mundial de Inglaterra. Es en este específico barro histórico de 1966 donde el fútbol y la política se funden de manera definitiva, demostrando que el deporte no es un mero entretenimiento de masas, sino el espejo sagrado donde la comunidad nacional proyecta, resiste y dirime sus batallas identitarias más profundas frente al sometimiento extranjero.

Breve historia del concepto nación

En una célebre conferencia dictada en París en 1882, Ernest Renan señalaba que la nación es un “principio espiritual”, “una solidaridad en gran escala” que se sustenta en dos elementos: uno referido al pasado y otro relacionado con el futuro; esto es, la posesión de un legado histórico y el deseo de vivir juntos. Un poco más atrás en el tiempo, y atravesado por el romanticismo de la época que contribuyó a moldear lo que aún entendemos como “nación”, el filósofo Johann Gottlieb Fichte definía dicho concepto bajo un carácter esencialista, cultural y lingüístico. Para él, la nación preexistía a los Estados, ya que estos eran, en definitiva, un artificio moderno.

Volviendo a nuestros terruños, resulta indispensable recuperar el discurso de Juan Manuel de Rosas ante el cuerpo diplomático reunido en el Fuerte el 25 de mayo de 1836, donde se evidencia a las claras que ya por entonces existía una identidad nacional:

¡Qué grande, señores, y qué plausible debe ser para todo argentino este día consagrado por la Nación para festejar el primer acto de soberanía popular, que ejerció este gran pueblo en mayo del célebre año 1810! (…) realza sobremanera la gloria del pueblo argentino… perseveramos siete años en aquella noble resolución, hasta que… nos pusimos en manos de la Divina Providencia, y confiando en su infinita bondad y justicia tomamos el único partido que nos quedaba para salvarnos: nos declaramos libres e independientes de los Reyes de España, y de toda otra dominación extranjera”.

Ese lazo que justifica la pervivencia de una comunidad (y no meramente de una sociedad) promovió necesariamente la sacralización de la política, una acción significativa que delineó a los modernos Estados nacionales que dieron forma a los países actuales.

Sin embargo, el cambio de paradigma económico, ideológico y epistemológico durante los años setenta comenzó a cuestionar el esencialismo que explicaba a las identidades nacionales. No es casualidad que, a principios de los ochenta, Benedict Anderson sugiriera en su libro Comunidades imaginadas que la particularidad de la constitución histórica de cada comunidad nacional responde al estilo con el que la misma ha sido imaginada. Desde el ala del marxismo británico, Eric Hobsbawm sostenía en Naciones y nacionalismo desde 1780 que las naciones no son entidades naturales ni eternas, sino construcciones históricas e ideológicas recientes, creadas por el surgimiento del Estado moderno y el capitalismo.

Ambos autores se convertirían en los faros de la mentada renovación historiográfica que se instaló en nuestro país bajo el proyecto socialdemócrata. Aquella historia fragmentaria —que asumía que la disciplina no era más que un relato ficcional con ambiciones de transmitir verosimilitud— calzaba de perillas con las necesidades del establishment cultural que se asentaba luego de la última dictadura militar (y sobre todo tras el desenlace de la guerra de Malvinas), ya que entre sus propósitos principales figuraba el de consolidar una perspectiva antinacional.

Así las cosas, la llegada de los noventa, con su proceso de desmantelamiento de las políticas sociales, privatizaciones y una impronta globalizadora que desdeñaba los estandartes locales, explica el nuevo fenómeno que el psicólogo social Michael Billig supo denominar como “nacionalismo banal”. Este concepto se refiere al conjunto de hábitos, símbolos y discursos cotidianos que reproducen y “recuerdan” la existencia de las naciones de manera continua. En nuestro caso particular, ante un Estado que ya no consideraba trascendente hacerse cargo de transmitir una pedagogía nacional, los sectores populares recuperaron de manera tribal la identidad, representándose en consumos culturales como la música (el rock chabón, principalmente) y el fútbol. Nuestro máximo ídolo, Diego Maradona, se desempeñó precisamente durante este proceso de desnacionalización estatal. Donde antes la representatividad nacional se depositaba en una plataforma política o en un estadista, ahora lo que unía a la nación era un deportista.

La mística del Futbol para los argentinos

En la mayor parte de los países de nuestra región, el fútbol masculino mayor ha jugado un papel doble respecto a la construcción de la nación: mientras el fútbol de clubes se ha configurado frecuentemente como un escenario para expresar y reproducir diferencias sociales internas, el fútbol de selecciones se ha constituido en uno de los más destacados fragmentos que componen el “espejo estrellado” en el que la comunidad nacional proyecta sus ansias, pasiones y temores ontológicos.

A diferencia de los enfrentamientos entre rivales europeos (donde también se suele recurrir a cuestiones históricas), en el caso de los partidos entre Argentina e Inglaterra, la relación de sometimiento, usurpación y dominio cultural se despierta de una manera notoria, transformándolo en un evento de vital importancia.

El fútbol es una ensalada de muchas cosas. Intervienen en él un montón de factores. Tiene muchos aspectos acoplados. Es un juego, pero también es una lucha y un hecho social; asimismo es azar y, entre esas muchas cosas, es además un hecho espiritual”. Aquella sentencia del exfutbolista Carlos Peucelle empieza a tomar mayor sentido en los tiempos actuales si consideramos el aspecto místico de un evento deportivo. Que la AFA solicite usar la camiseta alternativa para el partido de este miércoles porque las veces que ganamos no fue usando precisamente la celeste y blanca, o que el seleccionado busque eludir la retórica nacionalista para no “mufar” el partido determinante para acceder a la final, son cuestiones que explican el plus que adquiere el adversario por tratarse de Inglaterra.

Esta tensión, inclusive, no se inauguró con los dos goles inolvidables de Maradona en el Mundial de 1986, ni tampoco es una mera respuesta ante la derrota en el conflicto bélico de 1982 donde, en definitiva, fuimos superados por la estructura de la OTAN. La partida a la eternidad de Antonio Rattín nos recuerda lo acontecido en 1966, un año profundamente vinculado con la “Causa Malvinas” y el sentimiento anti-británico.

A 220 de la primera invasión. A 60 años de la primera reacción futbolera y popular

Este año se cumplieron 220 años de aquella primera invasión inglesa al Río de la Plata, cuando una fuerza militar del Imperio británico desembarcaba en las costas de Quilmes y capturó la ciudad de Buenos Aires aprovechando la precariedad de nuestras defensas. Como siempre sucedería en nuestra Historia, ante la ausencia de una clase dirigente con conciencia nacional, el Pueblo se sintió representado por líderes aclamados como Santiago de Liniers, el Gaucho Antonio Rivero y Juan Manuel de Rosas. Dentro de los justicieros en nuestro futbol: Antonio Rattín y Diego Maradona.

En su clásico trabajo ¿Por qué Malvinas?(2001), Rosana Guber buscaba rastrear la procedencia de Malvinas como causa popular sagrada, tomando algunos hechos significativos considerados por ella como claves para explicar el apoyo masivo a la guerra de 1982. Sin embargo, su perspectiva descuida la complejidad del fenómeno al proponer una mirada fragmentaria del mismo. En 1966, por ejemplo, podemos destacar tres hitos entrelazados, donde uno de ellos fue protagonizado justamente por nuestra selección de fútbol.

Por un lado, el autor revisionista José Luis Muñoz Azpiri publicaba a través de la Editorial Oriente su Historia completa de las Malvinas. Aquel compendio fundamental incluía el dictamen de la Academia Nacional de la Historia del 19 de abril de 1966 en torno a la figura del gaucho Rivero. Allí, los académicos dictaminaban que aquella figura que resistió la usurpación británica en 1833 no había sido un patriota, sino un delincuente común. Aquella postura liberal frenaría el proyecto del Congreso para reconocerlo como héroe. Sin embargo, más allá de la demonización oficial (así como la historia mitrista había hecho lo propio con Rosas), Rivero fue reivindicado ese mismo año por el Operativo Cóndor. Nos referimos a la acción armada y simbólica llevada a cabo por un grupo de 18 jóvenes nacionalistas y peronistas liderados por Dardo Cabo. La gesta propuesta consistió en desviar un avión de Aerolíneas Argentinas para aterrizar de forma forzosa en las islas, izar siete banderas argentinas y bautizar como "Puerto Rivero" al lugar denominado por los usurpadores como Puerto Stanley.

En medio de estas acciones políticas y editoriales se desarrollaría, en julio, el Mundial de Inglaterra de 1966. El testimonio del capitán Antonio Ubaldo Rattín sobre los hechos del 23 de julio en Wembley expone una fuerte carga de arbitrariedad, desprecio cultural y desamparo diplomático. A través de sus declaraciones brindadas en entrevistas a lo largo de los años, el exnúmero 5 de Boca Juniors y de la Selección Argentina reconstruyó minuciosamente los minutos más escandalosos de la historia de los Mundiales.

Rattín siempre sostuvo que su intención no era insultar al árbitro alemán Rudolf Kreitlein, sino exigir explicaciones por la evidente parcialidad con la que amonestaba a los jugadores argentinos (como Perfumo y Ferreiro) ante faltas menores:

"Le pedía un intérprete, un traductor. Yo tenía el brazalete de capitán y el reglamento me amparaba para hablar con el árbitro. Le señalaba mi brazalete y le decía: 'Interprent, interprent' (sic), mezclando castellano e inglés. Él me miraba con cara de pocos amigos y no me decía nada".

El juez alemán, alegando posteriormente que Rattín lo "miraba de mala manera" (la FIFA llegó a argumentar en los informes "violencia de mirada"), decidió la expulsión de forma imprevista:

"De repente, se da vuelta y me señala la calle. Yo no entendía nada. Me decía: 'Out, out'. Le volví a pedir el intérprete y me quedé plantado en la cancha. No me iba a ir porque sí. El partido estuvo parado como diez minutos. Entró el vicepresidente de la FIFA, el inglés Harry Cavan, a echarme. Los dirigentes nuestros miraban desde el palco y no bajaba nadie a defendernos".

Al verse obligado a dejar el campo de juego ante el ingreso de la policía británica, Rattín protagonizó los dos gestos desafiantes que agigantaron el mito y desataron la furia del estadio:

"Cuando por fin encaré hacia el túnel, vi que al lado del banco de suplentes estaba la alfombra roja real, esa por la que iba a caminar la Reina Isabel II. Tenía una bronca tremenda, así que fui, me senté arriba de la alfombra y me puse a mirar el partido desde ahí. Los ingleses se volvieron locos, me tiraban chocolates, latas de cerveza, de todo".

"Después me levanté para irme al vestuario y pasé cerca del banderín del córner. Tenía los colores del Reino Unido, la bandera británica. Estaba tan indignado por el robo que estiré la mano, agarré la bandera con fuerza y la retorcí toda con la mano mientras caminaba. Ahí el estadio directamente se quería venir abajo".

El clima hostil continuó camino a las duchas, marcando el resentimiento que los jugadores argentinos sintieron por parte del entorno británico:

"Cuando me metí en el túnel, que en el viejo Wembley era larguísimo, los hinchas que estaban arriba me escupían y me tiraban de todo. Un utilero nuestro me tuvo que tapar con una campera. Después nos enteramos de que el técnico de ellos, Alf Ramsey, no dejó a sus jugadores cambiar camisetas con nosotros y nos trató de 'animals'. Los animales eran ellos por cómo nos trataron y cómo nos robaron el partido".

El testimonio de Rattín demuestra cómo el partido dejó de ser un evento puramente deportivo. En la memoria del capitán, la expulsión fue una emboscada geopolítica planeada entre ingleses y alemanes para dejar afuera a los equipos sudamericanos (mismo destino que sufrió Uruguay ante Alemania Federal el mismo día), transformando su desobediencia en un acto de dignidad nacional.

La acción inolvidable del capitán argentino en 1966; la “mano de Dios” (o catedra de “cómo robarle a un ladrón”) y el mejor gol de la historia de Diego Maradona en 1986 y la acción suspicaz de Sebastián Verón en 2002 fueron acciones en donde la identidad nacional entra en pugna con ambiciones redentoras de nuestro pueblo que van más allá de un evento deportivo. Sin lugar a dudas, el próximo cruce a realizarse en las semifinales de este mundial va a constituirse en un hito más en esta relación asimétrica.