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    Cordobazo
    Foto: Carlos Ardiles

29 de mayo de 1969: crónica del cordobazo

29 Mayo 2026

Lo que preocupaba por esos días a los principales dirigentes del movimiento obrero cordobés para poder avanzar con pasos firmes en la lucha contra la dictadura era “el camino que los condujera a la unidad gremial para poder realizar un paro general” contundente. Esa unidad no podía darse sin el acuerdo de las dos CGT en Córdoba: la de Azopardo y la de los Argentinos, ambas todavía muy vigentes en Córdoba.

Las conversaciones con Agustín Tosco -CGT-A- dieron resultados, y el Plan de Acción consensuado fue presentado en las dos CGT.

En ambos plenarios -cuenta Elpidio Torres en su autobiografía- las ponencias fueron aprobadas por unanimidad y se conformó un Comité de Organización encabezado por los secretarios generales de ambas centrales obreras regionales (Miguel A. Correa, del Sindicato de la Madera, y Miguel A. Godoy, del gremio de los Panaderos)”.

Los sindicatos cordobeses, tanto de la línea “ongarista” (Tosco, Correa, Simó, Martini) como los legalistas de la filial de la CGT de Azopardo (Elpidio, Godoy y otros) -refiere el historiador Roberto A. Ferrero- acuerdan entre sí y con la dirigencia estudiantil que el paro en Córdoba se adelantará para el día 29 a partir de las 10 de la mañana”.

De esa manera, ambas CGT resolverían en conjunto adelantar para el 29 de mayo y por 36 horas (o sea hasta el 30/5 inclusive) el Paro que habían convocado las dos CGT nacionales para el 30/5. La modalidad sería con abandono de los lugares de trabajo a partir de media mañana del día 29, para concentrarse en la Plaza Vélez Sarsfield, centro principal de la sociedad cordobesa.

Una vez aprobado el plan por sendos plenarios cegetistas los días 27 y 28 de mayo, “la acción estuvo encaminada a la organización de la medida adoptada”. Se sucedieron “una serie de reuniones del comité organizador con los diferentes gremios, manteniendo contacto permanente con las organizaciones estudiantiles, con las cuales ya se tenía relación” y se coordinó a su vez la estrategia para mantenerse conectados durante la movilización. El 28 a la noche se reunían por última vez con Elpidio Torres, Agustín Tosco y Oscar Settembrino (de Telefónicos) en el local de SMATA, disponiendo que los estudiantes se concentrarían en el Barrio Clínicas, en Av. Gral Paz esquina Santa Rosa y en la esquina de Olmos y Maipú.

Contra la corriente mayoritaria, “los grupos de ultraizquierda se opusieron terminantemente” al Paro y a la participación en la huelga y la movilización del 29 y 30, alegando unos que, de apoyar, le “harían el juego a los golpistas que querían desplazar a Onganía por otro militar”; otros, que “la huelga estaba dirigida por la “burocracia sindical”, e invitaban a los estudiantes “a agitar en la puerta de las fábricas y de los barrios”; y hubo quienes adhirieron, pero dejando en claro “la repugnancia que sentían de actuar junto a los “burócratas” de la CGT”, con lo que ponían en evidencia sus sentimientos de clase.

La historia se pone en marcha

El 29 de mayo de 1969, a la hora señalada por sus organizadores, se produjo el abandono masivo de la planta de IKA -hoy Renault- de Santa Isabel, quedando en la planta “únicamente la guardia de seguridad del establecimiento”, según lo recuerda el propio Elpidio Torres en su libro sobre El Cordobazo.

Después de superar el inconveniente que resultó el adelantamiento del paro de colectivos, que debía comenzar recién a las 12 para permitir la confluencia al centro, los obreros mecánicos comenzaron su marcha a pie hacia el centro de Córdoba, a la que “se fueron agregando al pasar cientos de trabajadores provenientes de distintos talleres”.

Al llegar a la rotonda que divide los caminos a Despeñaderos y Alta Gracia, se encontraron “con una verdadera concentración esperándonos”: trabajadores del Vidrio (CIVE), los metalúrgicos de la fábrica Del Carlo a la cabeza, los de la Fábrica Argentina de Engranajes, los compañeros de ILASA Vélez Sarsfield, afiliados al SMATA y de muchos talleres de menor envergadura, “todos dispuestos a la lucha”.

Al llegar al Hogar Escuela Pablo Pizzurno (hoy sede del Ministerio de Salud y Acción Social de Córdoba), situado en la Av. Vélez Sarsfield, que conduce en forma directa al centro de la ciudad, al ser duramente reprimida por la Guardia de Infantería, Guardia de Caballería y Compañía de Gases, la columna que a esa altura ya era de 10.000 trabajadores se dividió en dos: una atravesó la Ciudad Universitaria y, bajando luego por la Av. Hipólito Yrigoyen, se dirigió al punto de concentración en la intersección de Av. Yrigoyen, Bv. San Juan y Av. Vélez Sarsfield, en la plaza homónima. A esta columna se agregaron numerosos estudiantes pertenecientes a las Facultades de Derecho, Arquitectura e Ingeniería que funcionaban en el centro de la ciudad.

La otra columna -encabezada por Elpidio Torres- bajó por barrio Güemes y Bella Vista, por Arturo M. Bas, hasta Bv. San Juan. Al llegar a esta intersección, en un nuevo enfrentamiento con la Guardia de Caballería, cayó herido de muerte el compañero Máximo Mena “con el corazón destrozado por una bala asesina”.

Al ver la reacción airada y desesperada de los trabajadores sobre “los “cosacos” del régimen”, la policía “huyó” hasta La Cañada esquina Belgrano, donde se encontraban los vehículos policiales.

A esos vehículos subieron la Guardia de Infantería y la Compañías de Gases y de Perros, mientras la Guardia de Caballería al galope tendido buscaba el mismo destino de los demás: la plaza San Martín, donde se encontraba la Central de Policía. De allí no se atrevieron a salir hasta aproximadamente las 18 horas, cuando fueron informados de la presencia de las tropas del Ejército y de la Gendarmería en las calles”.

Lo mismo había sucedido con la otra columna del SMATA, engrosada por la “importante presencia de estudiantes universitarios, trabajadores de AOMA (Asociación Obrera Minera Argentina) provenientes de la fábrica Corcemar, de Luz y Fuerza de la planta de camino a San Carlos, empleados nodocentes de la UNC y de Transax -afiliados al SMATA- y de muchos otros talleres de la zona de camino a San Carlos y San Antonio”.

La policía abrió fuego “sin miramientos de ninguna naturaleza” y murieron tres estudiantes (que no fueron registrados o su identidad fue ocultada), produciéndose igualmente la reacción airada de la multitud y la huida de la policía: “Ante el ímpetu de los trabajadores y el repliegue policial, los manifestantes se apoderaron de la calle”.

Por La Cañada (viniendo del Oeste) ingresó al centro de la ciudad la columna de obreros de la Fábrica Militar de Aviones, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de muchos talleres mecánicos y metalúrgicos, estaciones de servicio y distintas fábricas del sector de Ruta 20.

Simultáneamente lo hizo desde el norte de la ciudad la columna de Luz y Fuerza, encabezada por Agustín Tosco, que después de hacer abandono de sus lugares de trabajo “avanzaba por la calle Humberto 1º hacia la Av. Gral Paz con rumbo a la intersección con Av. Colón”.

Por el Camino a Pajas Blancas (desde el noroeste) convergieron los hombres y mujeres del SMATA de la planta de matrices de IKA e ILASA, a los que se sumaron los trabajadores de concesionarias y talleres mecánicos y metalúrgicos, del SUTIAGA y Gráficos en su recorrida hasta el Centro por Av. Castro Barros, Avellaneda y Av. Colón. Desde Alta Córdoba llegaron los ferroviarios. Otros gremios confluyeron por Av. 24 de Septiembre, Av. Olmos – Av. Colón, que se fueron concentrando en Colón y Gral. Paz, donde se sumaron los trabajadores de Correo y Comercio. Al enfrentarse con la policía, que intentaba cerrar la vía a la concentración de todas las fuerzas, “las fuerzas del orden debieron replegarse” también.

Al conocerse lo que sucedía en las inmediaciones de la Plaza Vélez Sarsfield con las primeras columnas del SMATA y estudiantes, comenzaron las barricadas en la zona Norte.

Por la calle Agustín Garzón bajaban hacia el centro de la ciudad trabajadores del sector de Barrio San Vicente: Barraqueros, de la Alimentación, del Cuero y Metalúrgicos, a los que también se sumaron los obreros del Ferrocarril Mitre. Al llegar a la intersección de la Av. Sabatini, Ruta 9 y Tránsito Cáceres de Allende, en la esquina de la actual Terminal de Ómnibus, se unieron a la columna que bajaba desde el sur procedente del núcleo industrial de Ferreyra, integrada por trabajadores mecánicos de Grandes Motores Diesel –“única planta del grupo FIAT que no tenía sindicato de empresa”-, Thompson y Ranco Argentina y varios talleres metalúrgicos y mecánicos del sector sur, como Luján Hermanos. Esta columna fue sumando a sus pares Molineros, Fideeros, Vitivinícolas, Madereros, del Vidrio y también a los trabajadores de la Carne a su paso por el Matadero Municipal, tal como se había previsto y organizado previamente.

No dejemos pasar en esta sucinta crónica o reconstrucción de aquel día, la presencia, protagonismo, aporte o directamente su inclusión en la marcha, de la inmensa mayoría de los barrios de Córdoba, cuando los obreros que confluían desde los cuatro puntos cardinales al centro de la concentración, atravesaban o pasaban cerca de cada uno de esos barrios y centros habitacionales.

Refiere Elpidio Torres en su libro, que además de contar con la colaboración mayoritaria de los vecinos del barrio Güemes, Nueva Córdoba, Centro y alrededores hacia el sector sur de la ciudad “para formar las barricadas y evitar la circulación policial”, se pudo ver en Nueva Córdoba

a las monjitas del Buen Pastor arrojar todo tipo de trastos viejos que se amontonaban en techos y rincones, ante el vitoreo de los compañeros. Los incendios callejeros por las barricadas fueron la nota particular de esta postal de guerra entre las armas de la dictadura y la protesta de los trabajadores y distintos sectores de la sociedad”.

Las columnas estudiantiles

En la primera línea de la movilización estudiantil convocada por las dos CGT de Córdoba se encontraban el Integralismo (peronismo socialcristiano), la Franja Morada (radical), la Izquierda Nacional (PSIN-AUN), el FEN (peronismo ortodoxo), el MOR (comunistas) y las columnas de AREI (MNR) y de la UTN.

Desde la plaza Colón -refiere Roberto A. Ferrero en su “Historia del Movimiento Estudiantil de Córdoba” bajó una nutrida columna de estudiantes encabezada por militantes de AUN (izquierda nacional) tomados del brazo. Rechazados en La Cañada por la policía montada, se rehicieron y bajaron por la calle Artigas. Otros centenares de estudiantes “se descuelgan desde el barrio Clínicas en dirección al centro, avanzando por Avenida Colón”. En otras columnas se integraron los militantes de AREI (MNR) y de la UTN.

En el incendio de los símbolos del poder oligárquico-imperialista (Empresa XEROX, Citroën y Confitería Oriental) dejó su marca la marcha estudiantil.

Al medio día, alrededor de 1.500 estudiantes ocuparon el Palacio de Justicia y organizaron un gran acto que repitieron en la explanada del Palacio Municipal, donde habló el estudiante Eduardo González (IMAF - AUN), reconocido doctor en Física y militante popular (recientemente fallecido). Marta Gorsky, participante del Cordobazo y militante de la izquierda nacional también, diría orgullosamente unos años después: “No dirigimos el Cordobazo, no lo planeamos, pero estuvimos allí”.

Según Carlos Scrimini, citado por el historiador Ferrero, “el movimiento estudiantil aportó por lo menos 10.000 estudiantes de los 30/35.000 participantes del 29 de mayo”. Otro dato importante que aporta otro de los protagonistas del Cordobazo -Horacio Paccazochi-, es que en las distintas columnas que confluían sobre el centro de la ciudad “no se exhibían carteles o pancartas de ningún partido político, solo banderas argentinas”.

Recién al anochecer del día 30 de mayo, las tropas del gobierno lograron dominar totalmente el barrio Clínicas, donde se había concentrado la resistencia estudiantil con barricadas, fogatas y el corte de luz de los trabajadores de EPEC, después de conocer la detención y condena de los principales dirigentes obreros y estudiantiles y dejar la zona céntrica como centro de la protesta obrero-estudiantil.

Además de Elpidio Torres y Agustín Tosco, fueron sometidos a los Consejos de Guerra dos universitarios: Víctor Hugo Sáiz, conocido militante de AUN y Partido Socialista de la Izquierda Nacional, y Luis Rubio, del Integralismo (peronismo universitario). Tal vez, debido al encarcelamiento de los principales líderes obreros en las primeras horas del día 30, la participación obrera disminuyó notoriamente el segundo día. Fue entonces que

los estudiantes y vecinos del Barrio Clínicas se constituyeron en el último bastión de la revuelta popular”.

Sin duda, el Cordobazo -como lo había sido en su momento el 17 de octubre de 1945-, otra vez con el protagonismo de los Trabajadores, esta vez en una provincia del Interior en el centro del país, fue la reacción de todo un pueblo mancomunado contra sus opresores en un momento particular de nuestra historia.

El SMATA, conducido por Elpidio Torres, le aportó a la sublevación popular de aquel día la mayor cantidad de obreros que se movilizaron durante esa jornada: 10.000 trabajadores; el dirigente de UTA Atilio López aseguró el paro total de transportes a partir de las 10 de la mañana; y Agustín Tosco, de Luz y Fuerza, llegó a la manifestación popular de aquel día a la cabeza de más de 1.000 trabajadores y trabajadoras, dejando a la ciudad sin luz durante la noche del 29.

El Cordobazo se había convertido en la sublevación popular más grande de la historia argentina después del 17 de octubre de 1945.

El 29 de mayo de 1969, a la hora señalada por sus organizadores, se produjo el abandono masivo de la planta de IKA -hoy Renault- de Santa Isabel, quedando en la planta “únicamente la guardia de seguridad del establecimiento”, según lo recuerda el propio Elpidio Torres en su libro sobre El Cordobazo.
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    Final de la Champions
    Final de la Champions

Paris Saint-Germain vs Arsenal: ¿quién se va a llevar la final de la Champions League?

29 Mayo 2026

El 30 de mayo, el PSG y el Arsenal se van a medir en el Puskás Aréna de Budapest en la gran final de la Champions League. 1xBet, socio oficial del Paris Saint-Germain y una marca que acompañó al club parisino en sus grandes desafíos europeos durante varias temporadas, analiza qué esperar del partido más importante de la temporada y qué factores podrían definir el resultado del choque.

Arsenal va por su primera Champions League

El club londinense llegó a la final por primera vez en 20 años: en la temporada 2005-06, el Arsenal perdió 2-1 ante el Barcelona en el partido decisivo.

En la fase de liga, el equipo inglés terminó primero en la tabla, ganando los 8 partidos con una diferencia de goles de 23-4. En la fase eliminatoria, le ganó al Bayer Leverkusen (3-1 en el global), al Sporting CP (1-0) y al Atlético de Madrid (2-1). Y lo más llamativo: el Arsenal no perdió ni un solo partido en toda la campaña. Los dirigidos por Mikel Arteta acumulan 11 victorias en 14 partidos.

Esta es la segunda final de Champions League en la historia de los Gunners. Hace dos años, el equipo llegó a los cuartos de final; el año pasado, disputó las semifinales. Esta temporada ya es histórica para el club: el Arsenal salió campeón de la Premier League inglesa por primera vez en 22 años.

Paris Saint-Germain, con todo para defender el título

La temporada pasada, el equipo de Luis Enrique se consagró campeón de Europa por primera vez, y ahora va a intentar defender esa corona. En la Champions League, solo el Real Madrid lo logró, ganando la competición 3 años seguidos, entre 2016 y 2018.

En la fase de liga, el Paris Saint-Germain terminó en el puesto 11. Pero en la eliminatoria, los parisinos mostraron otra cara: superaron al Mónaco (5-4 en el global), le metieron una goleada al Chelsea (8-2), eliminaron al Liverpool (4-0) y resolvieron una semifinal dramática ante el Bayern Múnich (6-5).

Los Rojiazules llegan a la final como el equipo más goleador de la temporada, con 44 tantos. Los hombres de Luis Enrique manejan bien la pelota, presionan alto y generan peligro constante en el área rival. Este estilo también les dio sus frutos en la Ligue 1: el club se consagró campeón antes de tiempo con su 14.º título, siendo campeón de Francia por 5.ª temporada consecutiva. Para los parisinos, todo fluye tan fácil como retirar dinero de 1xBet Argentina.

¿Qué esperar de la final?

En los antecedentes directos, el PSG y el Arsenal tienen 2 victorias cada uno, mientras que 3 de sus encuentros terminaron en empate. Pero la última palabra fue de los parisinos: hace un año, el equipo francés eliminó a los londinenses en las semifinales de la Champions League, ganando 3-1 en el global. Por eso, el duelo en Budapest no solo le da a los Gunners la chance de levantar el trofeo europeo más importante por primera vez, sino también la de vengarse de la derrota del año pasado.

Las principales armas del Arsenal son la salida rápida de contra y los pelotazos a pelota parada. Durante su temporada de título en la Premier League, el equipo estableció un nuevo récord de la liga en goles anotados de córner. Sin embargo, de cara a la final, los londinenses tienen un problema en el carril derecho de su defensa: Ben White está afuera por una lesión de rodilla y la disponibilidad de Jurriën Timber todavía es una incógnita. Luis Enrique, seguramente, va a buscar explotar esa zona usando las corridas de Nuno Mendes y sus constantes variantes tácticas.

Los dos equipos ya salieron campeones en sus países y tienen tiempo de sobra para preparar el partido decisivo. Así que la final de la Champions League promete ser una batalla brava hasta el último pitazo.

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    Calamaro y el recuerdo de Hebe de Bonafini
    Calamaro y el recuerdo de Hebe de Bonafini

El canto del Salmón: Andrés Calamaro y las costumbres argentinas de resistir a la intemperie

28 Mayo 2026

Gracias le doy a la Virgen,
Gracias le doy al Señor,
Porque entre tanto rigor
Y habiendo perdido tanto,
No perdí mi amor al canto
Ni mi voz como cantor”

(José Hernández, Martin Fierro)

¿Qué se busca cuando se va a ver a un tipo que ya escribió todas las canciones que explican nuestros dolores, nuestros naufragios y nuestras pocas victorias colectivas? El rock nacional es, ante todo, una pedagogía sentimental de la patria. No es el mero consumo de un ticket de entretenimiento en una noche porteña; es el ritual pagano de encontrarse frente a un espejo que insiste en devolvernos una imagen digna. En mayo de 2026, con la llegada de su gira nacional "Como Cantor" al microestadio de Villa Crespo, Andrés Calamaro no solo agotó una seguidilla histórica de estadios; volvió a clavar una bandera de soberanía cultural en medio de un páramo donde se intenta rematar hasta la última hectárea de la sensibilidad popular.

El título del tour no es inocente. "Como Cantor" evoca la matriz gaucha, el mandato del Martín Fierro que entiende el canto no como un pasatiempo, sino como un destino ineludible y un acto de testimonio social. Andrés se sube a las tablas despojado de los excesos ornamentales del show business, arropado por una banda de una solidez granítica que funciona como una maquinaria de precisión emocional. Ya desde los acordes iniciales, queda claro que este repertorio es patrimonio compartido, una cartografía que une las esquinas rotas de los años ochenta con este presente que duele en las billeteras y en el alma.

En la primera de sus noches en el Movistar Arena, los clásicos ineludibles como “Flaca”, “Crímenes perfectos” y “Alta suciedad” funcionaron como el combustible necesario para encender una mecha comunitaria. Sin embargo, el verdadero nudo político y poético del concierto se desató cuando el cancionero popular se fundió con la memoria viva de las luchas de nuestro pueblo. Con Santiago Motorizado como único invitado de la noche, Calamaro transformó el escenario en una tribuna de estricta lealtad histórica.

El regreso

Que cante todo viviente
Otorgó el Eterno Padre,
Cante todo el que le cuadre
Como lo hacemos los dos,
Pues sólo no tiene voz
El ser que no tiene sangre”

(José Hernández, “La vuelta del Martin Fierro”)

Repasar la discografía del Salmón es una invitación a entender el culturicidio desarrollado brutalmente en nuestra historia reciente: desde el siniestro Proceso, pero legitimado e institucionalizado con el regreso de la democracia en 1983, se buscó domesticar al Pueblo, quitarle sus luchas, su esencialidad y categoría histórica. Se pueden encontrar en las letras sentidas de nuestro “poeta fértil” en aquellas canciones virtuosas desplegadas junto a Los Abuelos de la Nada, así como también vislumbrar la primera trilogía de Andres antes de su partida a España para constituirse en un auténtico ciudadano iberoamericano. Hay que recordar que su primera experiencia solista quedó trunca ante los embates de la hiperinflación. Aquellas heridas de traiciones y desilusiones signadas durante el alfonsinismo se pueden apreciar en “Señal que te he perdido” (un clásico recuperado para este nuevo regreso de nuestro hijo de Fierro):

Sera que aquello era falsa alarma/ no era el camino,/ y vos eras el hacha, y yo el árbol caído./
La casa estaba en orden”/y no encontré motivo,/me equivoque de ruta: señal que te he perdido”.

Llegaría con aquella partida hacia nuestra Madre Patria la constitución de un exitoso conjunto iberoamericano llamado “Los Rodriguez” comandado junto a Ariel Rot. Escucharlos es regresar a los tempranos 90, la era no solo de la pizza con champan sino también de la burbuja neoliberal que se desarrollaba no sólo en nuestro país sino también en España y en todo Occidente. Es que, en definitiva, era el “Fin de la Historia”: no había más conflictos ideológicos, tras el fin de la URSS triunfaba el liberalismo. El Salmón nos volvía a regalar en este reencuentro esas canciones inolvidables como “Sin documentos” y “A los ojos”, pero también otras gloriosas y poco revisitadas como “La puerta de al lado”, “Una forma de vida” y el furioso punk “Palabras más, palabras menos”.

La consigna de su gira “Calamaro, como cantor”, es una invitación a repasar su trayectoria y en cada canción hay un estigma del poeta. Así como Walter Lescano abordó en su libro “Días distintos” (2018) magistralmente la trilogía más inolvidable de la carrera solista de Andres (Alta suciedad, Honestidad brutal y El Salmon) haciendo un paralelismo también con el fin del sueño neoliberal desatado en la crisis socioeconómica en 2001, que coincidía a su vez con el discurso hegemonico yanqui a partir de la caída de las torres gemelas, Andres luego de dejarlo todo en aquellos trabajos tuvo que recluirse (guardarse durante un tiempo) donde aquel parate le posibilitó recrear maravillosas canciones como “Estadio Azteca” junto a las guitarras flamencas de Javier Limón. En 2005, gracias al acompañamiento de Bersuit Vergarabat, Calamaro vuelve al ruedo. Así como Fierro, el Salmón volvía del desierto asistiendo a la primavera kirchnerista. Aquella época signada por la esperanza, también coincidía con el encuentro con el amor. Calamaro conocía a Julieta Cardinali con la cual se desarrollaría un cambio radical en la vida de Salmón signado por los excesos. Con ese amor se daba cuenta la última trilogía de nuestro querido Salmón.

La lengua popular” de 2007 es, por sobre todas las cosas, una declaración de amor. Asistimos al poeta enamorado que reflexiona desde esa nueva sensación, ya no atravesada por el desencanto amoroso como en el desgarrador “Honestidad brutal”. En “Como cantor”, nos compartió además del himno “Los chicos”, aquel hit “Carnaval de Brasil” pero también “Mi gin tonic”, una canción donde las malas lenguas dicen que fue dedicada al cantante de los Piojos. Esto es porque antes de entablar la relación con Calamaro, Cardinali estaba en pareja con Andres Ciro Martinez y que este, desengañado le dedicaría al Salmón la canción “Pollo viejo” a lo que Calamaro le responde en “Mi gin tonic”: “No me digas que voy a tener que ir a ver a tu grupo del siglo pasado/ En la bombonera…” refiriéndose a los shows del conjunto del Palomar en el barrio de la Boca que habían desarrollado por entonces.

Fruto de ese amor, nacería Charo. Fruto de esa reluciente paternidad, nacería “Tres Marías” revisitada nuevamente y fusionada con, quizás, una de las canciones más versionadas del rock nacional: “Mil horas”.

Pero, anteriormente, nos referimos a la última trilogía. Esto es porque, si “La lengua popular” es una declaración de amor, su contracara es “Bohemio” donde el Salmón se resigna. No puede ser algo que su naturaleza se lo impide.

Buen día, dormir cuando se me dé la gana/ Buen día, ser el único habitante del planeta/ Buen día y adiós para siempre a intentar ser distinto/ El tiempo viene envuelto en plástico fino”

Buen día, voy a seguir escribiendo canciones/ Buen día, primeras luces de un día celeste/ Prefiero la mañana cuando no he dormido/ El tiempo viene envuelto en plástico fino”.

Mientras que en “Tantas veces”, asume su identidad bárbara, desértica de nuestra raza criolla cuando dice:

Dicen que primero hay que saber sufrir/ Para después amar, para después partir/ Dicen que en su destino inconstante/ Solo el gaucho vive errante donde la/ Suerte lo lleva”.

De aquel disco que resultaba ser la “antítesis” de “La lengua popular”, Andres nos regalaba “Bohemio” donde hace una reafirmación de principios, asumiendo:

Bohemio es en la sombra encontrarle el sentido a las cosas,/ Bohemio es el deseo y al destiempo también es necesidad./ Te quiero porqué a pesar de todo me vas a seguir queriendo,/Un poco más./ Permite que me saque el sombrero para saludarte, libertad”

Finalmente, el cierre de esta última trilogía se encuentra en “Cargar la suerte”, editado hace 8 de años. En aquel disco se expone el adiós del compositor, aquella aparente “sequía” de crear canciones resume un nuevo orden de prioridades en la vida del Salmón: hoy se autodefine más que un cantor, un trovador. En “Cargar la suerte” se presenta a un poeta que ya no mira la realidad desde el amor o el desengaño. Ya lo vivió y lo padeció. Es un disco donde plasma la experiencia y aprecia la realidad, la vida desde una mirada atenta.

Alguna vez me quise ir,/ allí dejé lo que perdí./Apenas pude rescatar algunos discos viejos/ y los reflejos del lugar de donde soy.

Necesidad, pertenecer,/ es un lugar sin dirección./Hay que poder, hay que saber,/hay que querer conseguir porqué vivir”.

En cada regreso de Calamaro a los escenarios argentinos hay un acto de comunión, una vuelta del gaucho errante que busca regalarnos consejos y reflexiones tal como hiciera nuestro mayor varón en aquellos versos de Hernández.

De este modo, en “Calamaro, como cantor” no hay ni hubo espacio para la neutralidad ni para la amnesia programada. Mientras sonaba una sobrecogedora versión de “Los Chicos”, las pantallas devolvieron las imágenes de los combatientes de Malvinas y el pañuelo blanco de las Abuelas de Plaza de Mayo. Lo importante: los “chicos” de Malvinas no estaban representados como victimas sino como héroes, defensores de nuestra soberanía; mientras que las Madres (con un primer plano de nuestra inolvidable Hebe de Bonafini) representaban la defensa de la ética, de los sueños que no nos podían ser ultrajados: “porque para mí vivir, es una forma de vida”. En épocas de desguace simbólico y discursos oficiales que pretenden sepultar el pacto democrático de Memoria, Verdad y Justicia, que un ícono de las masas populares reivindique esa herencia ante un estadio colmado es un acto de legítima defensa identitaria. Calamaro, el eterno habitante del margen que nada contra la corriente, nos recuerda que la memoria es un músculo que se ejercita cantando.

La comunión se selló bajo un pogo intergeneracional, donde convivían los sobrevivientes de las noches eternas del rock de los noventa con pibes que recién empiezan a descifrar el mundo, confirmando que las canciones del Salmón no envejecen porque se alimentan de nuestra propia persistencia. Andrés Calamaro cantó en Buenos Aires con la urgencia del que sabe que la intemperie actual es feroz, pero también con la certeza del cantor popular que reconoce en su gente la única barricada inexpugnable. El rock no vino a salvarnos, pero nos sigue recordando quiénes somos cuando todo lo demás parece tambalear.

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    Partido sopresa (Foto: @morimariani)
    Partido sopresa (Foto: @morimariani)
TEATRO

Pardito de la suerte: la realidad superando a la ficción

28 Mayo 2026

He de decir que cuando llegué a Planta Inclán para ver "Partido Sorpresa" ya tenía indicios de que la cosa iba a estar buena y había una posibilidad elevada de que entrase en ese raro modo de me río para no llorar porque es imposible no sentir que entre la puesta y lo que vivimos hay algo más que una mera casualidad.

Fiamma Carranza Macchi y Ana Schimelman tomaron un texto de la dramaturga francesa Faustine Nogués y lo pusieron en escena generando una energía que no da respiro y lleva que la obra sea una espiral de risas y emociones que pasan fino por todas las aristas.

La obra toma un hecho real: en 2010 un comediante islandés llamado Jón Gnarr ganó la alcaldía de Reikiavik prometiendo lo que sea, partiendo de la premisa de que ningún político cumple sus promesas de campaña. Gnarr ganó. Sí, el chiste ganó. Y acá es muy difícil no pensar en lo nuestro, en ese economista que se disfrazó de superhéroe y salió a prometer una motosierra como solución a décadas de historia.

Claramente la obra nos permite un espacio de análisis y de debate sobre roles y encares en el mundo político, en ver qué pasa cuando las superestructuras pierden de vista que representan a otres, que la población cuenta y juega.

No, no es una obra seria y para que les duela la cabeza, nada de eso, así que tranquilidad gente! es una obra donde les garantizo más de un 50% del tiempo riendo con tendencia a que lo hagan el 100% de la obra, si no llevan birome no se preocupen que les prestan, nadie se va a quedar sin opción a ejercer su voto.

El elenco —Schimelman, Carranza Macchi, Adriana Ferrer, Andrés Granier, Damian Mai y Felipe Saade— sostiene la puesta con convicción y sin caer en la denuncia fácil. La obra no los absuelve a ellos tampoco: como dicen las propias directoras, el circo que critican es uno del que también forman parte. Esa honestidad incómoda es lo que le da espesor a algo que podría haberse quedado en sketch político.

La pregunta que flota en la sala es difícil de responder y es la que vale: ¿cuándo dejó la farsa de ser disfraz y se convirtió en el traje oficial? Sí, se van a reír. Y van a preguntarse de qué.

Los viernes a las 21hs en Planta Inclán (Inclán 2661, CABA). Entrada general: $20.000.
En junio las últimas funciones son el 5 y el 12 a las 22hs

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Dramaturgia: Faustine Noguès Intérpretes: Fiamma Carranza Macchi, Adriana Ferrer, Andrés Granier, Damian Mai, Felipe Saade, Ana Schimelman Diseño de maquillaje: Micaela Oro Diseño de vestuario y escenografía: Juana Aguer Diseño audiovisual y gráfico: Catalina Derecho Diseño de iluminación: Jésica Montes De Oca Fotografía: Nacho Lunadei Asistencia de dirección: Florentina Messina Colaboración artística: Verónica Grande Diseño de movimientos: Milva Leonardi Producción: Florencia Schrott Prensa: Prensópolis Dirección: Fiamma Carranza Macchi y Ana Schimelman Funciones: viernes a las 21hs · Sala: Planta Inclán (Inclán 2661, CABA) · Duración: no especificada · Entrada general: $20.000 por Alternativa Teatral o web del teatro

La pregunta que flota en la sala es difícil de responder y es la que vale: ¿cuándo dejó la farsa de ser disfraz y se convirtió en el traje oficial? Sí, se van a reír. Y van a preguntarse de qué.
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    lautaro y messi
Fútbol, medios y relato público: por qué domina la agenda

El fútbol manda porque nunca termina de hablarse

28 Mayo 2026

El fútbol domina la conversación pública porque ofrece conflicto casi todos los días: fixture, lesión, rumor, conferencia, VAR, formación y resultado. México-Sudáfrica abrirá el Mundial 2026 el 11 de junio en el Estadio Ciudad de México, y esa sola fecha ya activa debates sobre la altura, la presión local y el primer gol del torneo. Un partido todavía dura 90 minutos, pero su relato empieza semanas antes con una lista de convocados y continúa después con 12 repeticiones de una mano en el área. El periodismo deportivo vive ahí, en el espacio entre el dato y la discusión.

El calendario fabrica ansiedad útil

La Copa del Mundo 2026 tendrá 104 partidos y 48 selecciones, por lo que la agenda será más larga, más fragmentada y más propensa al ruido. Un grupo puede cambiar de lectura con un empate a las 14:00 y otro resultado a las 22:00, especialmente cuando entran terceros clasificados y la diferencia de goles. La audiencia no espera solo al favorito; también revisa cruces, tarjetas, rotaciones y posibles viajes de 2.000 kilómetros entre sedes. Una observación pequeña: el tercer partido de grupo suele generar más debate que el primero porque cada entrenador calcula el riesgo, el descanso y las sanciones simultáneamente.

La noticia futbolera vive de personajes

El relato público necesita nombres propios. Lionel Messi, Kylian Mbappé, Vinícius Júnior, Carlo Ancelotti o Lionel Scaloni condensan discusiones que van más allá del pase o el gol. En la final de la Champions 2025, PSG venció 5-0 a Inter en Múnich y Désiré Doué pasó de promesa a figura de portada con 2 goles y una asistencia. Ese tipo de noche cambia el tono de una carrera. También cambia el trabajo de una redacción, porque el análisis ya no puede tratar al jugador como una sorpresa pasajera tras 63 minutos tan precisos.

El deporte electrónico aprendió el mismo suspenso

La lógica del relato no pertenece solo al fútbol. En League of Legends, T1 derrotó 3-2 a KT Rolster en la final del Mundial 2025 en Chengdú, en una serie al mejor de cinco que se extendió durante horas. Ese mismo hábito explica por qué apuestas LoL entran en el seguimiento de mapas, drafts, parches y en la forma reciente de los jugadores antes de una final. No se trata de mirar un marcador aislado, sino de leer la selección de campeones, la prioridad de objetivos y el control del Barón Nashor antes de valorar el mercado. El público que entiende de la presión alta en el fútbol suele reconocer rápidamente una emboscada mal ejecutada en la jungla.

El periodismo ordena lo que las redes aceleran

Las redes no esperan confirmación; el periodismo sí debería hacerlo. Una lesión muscular filtrada a las 11:00, una foto de entrenamiento sin un central titular o una frase del entrenador sobre la carga de minutos pueden encender 300 mensajes antes de que salga el parte oficial. En un clásico, el detalle serio puede ser mínimo: un lateral que no completa el calentamiento, un suplente que habla demasiado con el preparador físico, un mediocentro que entra 15 minutos antes para ensayar el balón parado. La diferencia entre cobertura y ruido radica en verificar qué ocurrió, cuándo ocurrió y quién lo vio.

El archivo también pelea el presente

Un relato futbolero rara vez nace desde cero. Cuando una selección pierde un amistoso en marzo, la discusión vuelve al Mundial anterior, al penal fallado, al cambio que llegó tarde o al central que quedó expuesto en una línea de 40 metros. En una redacción, ese archivo sirve para no confundir una mala noche con una crisis completa. También evita el reflejo fácil: pedir 4 cambios después de 1 derrota, sin mirar la carga física, el calendario ni el rival.

La apuesta crece cuando el relato tiene pausas

El interés por las apuestas vive entre una noticia y la siguiente. En VALORANT Champions Paris 2025, NRG venció 3-2 a Fnatic en la final y Riot destacó después una audiencia total superior a 28 millones de fans con un pico de 5 millones. En ese tipo de evento, las apuestas Valorant se entienden mejor a partir de la lectura de mapas, la economía de rondas, la composición de agentes y el rendimiento en clutch, más que desde una corazonada rápida. El usuario que sigue una final de 5 mapas mira más que el resultado: observa si un equipo pierde 3 rondas eco, si falla el post-plant o si cambia la defensa en B tras el descanso. La paciencia pesa.

El fútbol conserva la plaza central

El fútbol sigue ocupando el centro porque mezcla barrio, camiseta, televisión, archivo y discusión política sin pedir permiso. Una final de Libertadores en Montevideo el 28 de noviembre de 2026 no será solo un partido continental: será viaje, memoria del Estadio Centenario, debate táctico y pelea por entradas. Cuando el árbitro revise una jugada durante 2 minutos, habrá quien mire la pantalla, quien insulte, quien revise la regla y quien espere la cuota actualizada. El relato no se apaga con el pitazo. Se mueve a otro chat.

 

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El Control de los Semiconductores y el Nuevo Orden Mundial (I)

27 Mayo 2026

* Primer artículo de una serie de notas de Alfredo Moreno dedicado al rol de los semiconductores en la economía global actual

La disputa por los chips ya redefinió la economía global, la inteligencia artificial y el equilibrio de poder entre Estados Unidos y China. En el centro de esa puja Taiwán está en un frágil equilibrio, mientras el sur global busca abrirse un espacio en una industria decisiva para el siglo XXI.

En tres entregas intentamos abracar la extensión del impacto de la globalización del Silicón Valley, el retorno a los orígenes y el espectacular ascenso de China. El sur global juega su posibilidad.

La seguridad nacional global

Los semiconductores son el recurso más valioso del siglo XXI.

Estos milmillonésimos de fragmentos de silicio actúan como el cerebro de toda la tecnología digital. Una guerra silenciosa continúa su desarrollo. Su control ha desatado una feroz disputa geopolítica entre las superpotencias globales.

La soberanía tecnológica está en disputa. Los microchips ya no solo controlan teléfonos y computadoras básicas y de alto rendimiento. Son el motor que procesa los algoritmos de la inteligencia artificial, son el procesamiento básico de los centros de datos, son “la inteligencia” de los coches eléctricos y los sistemas de defensa hipersónicos. Quien domine la fabricación de chips dominará el futuro económico y militar del planeta.

La industria de los semiconductores ha dejado de ser un sector puramente comercial para convertirse en el epicentro de la seguridad nacional global.

La competencia por el dominio de los microchips avanzados define la hegemonía tecnológica, económica y militar del siglo XXI. El futuro del sector estará marcado por la fragmentación de la globalización, la búsqueda de la autosuficiencia regional y la carrera por la Inteligencia Artificial (IA) y la computación cuántica.

Más del 60 % de la producción mundial de semiconductores y cerca del 90 % de la capacidad de producción de los chips más avanzados cuyo tamaño es de menos de 7 nanómetros (nm), se concentran en Taiwán y en China continental.

La producción, el terreno de la disputa

La empresa taiwanesa TSMC lidera la fundición global. Las compañías estadounidenses como NVIDIA y AMD dominan el diseño de hardware para inteligencia artificial.

Las empresas SMIC y Hua Hong de fundiciones chinas desarrollan mayor capacidad que el resto del mundo combinado, para nodos de entre 22nm y 40nm se estima que alcanzará el 41% en 2027. Este contexto, genera fuerte preocupación en Europa y EE. UU por la posible dependencia estratégica de estos chips económicos, lo que ha abierto debates sobre aranceles especiales.

Los microprocesadores que utilizan el proceso de fabricación de 22 nm y 14 nm se utilizan para servidores de procesamiento general, centros de datos con servicios de computación en la nube y dispositivos móviles.

La tecnología de 7 nm había permanecido fuera del alcance debido a numerosas barreras tecnológicas fundadas en que este tipo de producción requiere miles de millones de transistores en espacios microscópicos; las limitaciones físicas para el control cuántico que pueda evitar fugas de energía. Además, existen las barreras económicas ya que requiere instalaciones valoradas en miles de millones de dólares y las geopolíticas por existir restricciones de acceso a maquinaria clave.

Fabricar chips de 7 nm de manera estándar requiere máquinas de Litografía Ultravioleta Extrema (EUV). Estas máquinas son de extrema complejidad y su exportación está fuertemente restringida a nivel internacional por motivos estratégicos.

Las limitaciones son implementadas por el gobierno de los Países Bajos, donde se encuentra la sede de ASML (el único fabricante mundial de estos equipos), en conjunto con presiones y regulaciones de Estados Unidos y Japón.

Ante esta limitación, empresas como SMIC (china) han tenido que recurrir a técnicas alternativas conocidas como multiple patterning y adaptar equipos de Litografía Ultravioleta Profunda (DUV) más antiguos. Esto alarga exponencialmente los tiempos de producción y aumenta el margen de error.

El prototipo de chip de 7nm con transistores funcionales se ha conseguido utilizando nuevos procesos de producción y técnicas. IBM Research en 2015 formalizó una alianza junto a GlobalFoundries, Sansung y el Instituto Politécnico SUNY para desarrollar el primer chip funcional de 7 nm del mundo. Lograron integrar más de 20.000 millones de transistores usando una aleación de silicio-germanio (SiGe)

Según explica IBM, su desarrollo ha requerido múltiples innovaciones, pioneras en la industria, como los transistores de canal de silicio-germanio (SiGe) y la integración a múltiples niveles de la litografía en ultravioleta extremo (EUV). El silicio (Si) y el germanio (Ge) son los dos materiales semiconductores más importantes en la historia de la electrónica.

El silicio es el “nuevo petróleo” de la industria actual por su abundancia y estabilidad térmica, el germanio ofrece mayor movilidad de electrones, aunque es más costoso y sensible al calor. Juntos forman una aleación determinante en la tecnología digital.

La litografía en ultravioleta extremo (EUV) es una tecnología clave en la industria de semiconductores que utiliza luz con una longitud de onda de 13.5 nm para imprimir circuitos diminutos en obleas de silicio. Esencial para fabricar microchips de alta densidad, permite integrar miles de millones de transistores en procesadores y memorias.

Estas técnicas podrían llegar a suponer unas mejoras de hasta un 50% en la relación energía/rendimiento necesarias en sistemas de computación en la nube, big data, computación cognitiva y dispositivos móviles.

Las empresas con terminal en estados unidos que adaptaron esta tecnología para fabricar en masa este tipo de procesadores son:

- TSMC (Taiwán): Fue la primera compañía en iniciar la producción comercial masiva de chips de 7 nm en 2018.

- Samsung Electronics (Corea del Sur): Comenzó la fabricación masiva de su propio nodo de 7 nm a finales de 2018. Fue la pionera en utilizar de forma comercial la tecnología de litografía ultravioleta extrema (EUV) en este nivel.

- Intel (Estados Unidos) realiazaron el lanzamiento de sus procesadores comerciales a partir de 2023.

La producción de chips de 2nm se desarrolla en las compañías TSMC (Taiwán), Samsung Electronics (Corea del Sur, Intel (Estados Unidos y Rapidus (Japón) nueva empresa respaldada por el gobierno japonés e IBM.

Todas tiene su producción comprometida con las grandes compañías tecnológicas hasta 2028. Este tipo de semiconductores es el motor de las computadoras de alto rendimiento utilizadas para el procesamiento de algoritmos de inteligencia artificial.

Más del 60 % de la producción mundial de semiconductores y cerca del 90 % de la capacidad de producción de los chips más avanzados cuyo tamaño es de menos de 7 nanómetros (nm), se concentran en Taiwán y en China continental.
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    Chubut Futuro

Se lanzó Chubut Futuro, un espacio que busca construir una alternativa para gobernar la provincia en 2027

27 Mayo 2026

Con una fuerte convocatoria en el Salón Blanco del Hotel Tehuelche de la ciudad de Esquel, quedó oficialmente presentado Chubut Futuro, un nuevo espacio político y social que busca construir una alternativa de gobierno para la provincia de cara al 2027.

La actividad reunió a vecinos, militantes, dirigentes, referentes sociales, sindicales, técnicos y académicos de distintos puntos de Chubut en el marco del Primer Foro Debate, una iniciativa que dio inicio a una serie de encuentros provinciales destinados a discutir los principales desafíos de la provincia y elaborar propuestas desde una perspectiva federal, participativa y con anclaje territorial.

Durante la jornada, su principal referente, Dante Bowen convocó a construir una propuesta política con capacidad de gestión y vocación transformadora.  “Nos estamos preparando para gobernar Chubut, y ese proyecto se construye escuchando a cada comunidad, a cada trabajador, a cada jóven y a todos los sectores que sueñan con una provincia distinta”, expresó.

En esa línea, el dirigente sostuvo que “Chubut necesita recuperar un horizonte de desarrollo y esperanza” y planteó la necesidad de “dejar atrás la resignación y construir una provincia con planificación, soberanía y oportunidades”. “No alcanza solamente con señalar los problemas. Tenemos la responsabilidad de construir una propuesta concreta para que Chubut vuelva a ponerse de pie”, afirmó.

Importante acompañamiento

El foro contó con la participación de referentes políticos, técnicos, sociales y académicos de toda la provincia. Entre ellos estuvieron Carlos Silvestri García, Nicolás Ewdokimoff, Mariela Llanquinao, Adriana Baigorria, Ricardo Seli Bestene y Jorge Oriola, quienes integraron paneles vinculados a gobernanza del agua, soberanía energética y recursos estratégicos de Chubut.
También participó el intendente de Trevelin, Héctor “Cano” Ingram y el dirigente político nacional José Campagnoli junto a dirigentes de Patria y Futuro y miembros del Movimiento Derecho al Futuro que lidera el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Desde Chubut Futuro señalaron que el espacio apunta a consolidar una construcción amplia y participativa, con una mirada de largo plazo sobre el desarrollo provincial, la defensa de los recursos estratégicos y la recuperación de la política como herramienta de transformación colectiva.

Próximo foro: “Después del Fuego”, en El Hoyo

En el cierre de la jornada, Bowen anunció que el segundo foro de Chubut Futuro se realizará el próximo 13 de junio en la localidad de El Hoyo, bajo el lema “Después del Fuego”.

La convocatoria estará centrada en debatir los desafíos que enfrenta la provincia en materia de prevención territorial, manejo del fuego y planificación estratégica frente a una problemática que desde hace años afecta a la cordillera chubutense.

Desde el espacio explicaron que el encuentro también abordará las consecuencias ambientales, sociales y productivas de los incendios forestales, además de la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas y sistemas modernos de prevención, monitoreo y respuesta rápida para fortalecer la protección del patrimonio natural y de las comunidades de la región.

Asimismo, adelantaron que Chubut Futuro continuará desarrollando nuevos foros temáticos en distintos puntos de la provincia para debatir ejes vinculados al desarrollo productivo, la energía, los recursos naturales, la educación, la seguridad, la infraestructura, el ambiente y la planificación territorial con la participación de especialistas, trabajadores, universidades, organizaciones sociales y vecinos de toda la provincia.

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    Jorge Macri

Macri horror show: marketing para tapar la ineficiencia y el abandono

27 Mayo 2026

Ante la falta de rumbo de su gobierno y la orfandad de ideas, Jorge Macri recurre cada vez más a imágenes publicitarias vacías de contenido para sostener una gestión que no logra mostrar resultados. La Ciudad está más cara, más desigual, con más locales cerrados, menos empleo registrado, menos empresas y un deterioro evidente de servicios básicos. Frente a eso, el Gobierno responde con slogans, montajes y operativos televisados con nulos resultados.

No es nuevo, Macri arrancó su gestión con la campaña de “orden y limpieza”, donde el mensaje de una ciudad prolija se construía sobre la persecución a personas en situación de calle. Una campaña cruel que buscó tapar una primera evidencia: la Ciudad no estaba más ordenada, estaba más excluyente. Después vino el perfume de limón en los contenedores para disimular el olor nauseabundo de la basura. Más tarde, el empapelado de calles, páginas de diarios y pantallas con el “Subite a la Línea F”, que sigue sin tener un metro construido. Mucha imagen, poca gestión.

Podríamos seguir con ejemplos, pero esta vez el límite se corrió todavía más. En la noche del 14 de mayo, el gobierno porteño desplegó el operativo “Tormenta Negra”: más de 1.500 efectivos en 17 barrios populares, drones, móviles especiales y una cobertura mediática preparada para mostrar fuerza, pero sin dirección clara de persecución del delito. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) lo definió como un operativo de saturación y control poblacional sin investigaciones previas conocidas ni controles judiciales suficientes, orientado más al impacto televisivo y a las redes sociales que a una política criminal seria.

El show se desinfló rápido. El Gobierno habló de 27 detenciones, pero el Ministerio Público de la Defensa registró apenas 14: menos de una detención por barrio. Sobre las otras 13 personas no había información pública clara sobre imputación judicial al día siguiente. Según trascendidos mediáticos, más de la mitad fueron liberados a las pocas horas por falta de méritos. En paralelo, organizaciones y vecinos reclamaron por requisas abusivas, hostigamiento, decomiso de herramientas de trabajo, desmantelamiento de espacios comunitarios y violencia policial. El CELS incluso registró denuncias de requisas a niñas y de destrucción de lugares usados para comer, dar apoyo escolar y sostener actividades barriales.

El operativo no fue una política de seguridad, fue una escena. Una puesta en cámara para construir autoridad donde no hay gestión. Un horror show destinado a mostrar control sobre los barrios populares y a desplazar la discusión sobre lo importante: la Ciudad que gobierna Jorge Macri está peor para quienes trabajan, alquilan, producen y viven.

La crisis se ve en la calle. La Cámara Argentina de Comercio relevó que durante marzo-abril de 2026 la cantidad de locales vacíos subió 30,7% respecto del mismo período de 2025 y los locales en alquiler aumentaron 102,2% interanual. Detrás de cada persiana baja hay caída del consumo, alquileres imposibles, endeudamiento y pérdida de trabajo.

La crisis también se ve en el empleo y en la producción. Desde que asumió Jorge Macri, la Ciudad perdió más de 70 mil empleos registrados y cerraron alrededor de 2.500 empresas. En cualquier lugar serio esos datos deberían ordenar la agenda del Gobierno. En la Ciudad de Jorge Macri, la respuesta es marketing de seguridad, persecución a trabajadores informales y escenas de guerra en barrios populares.

La ejecución presupuestaria del primer trimestre de 2026 confirma esa orientación. El gasto total crece en términos reales, pero no se fortalece de manera equivalente la red de protección social, productiva y territorial. El salto más llamativo aparece en Administración Gubernamental y en particular en Dirección Ejecutiva, que crece muy por encima del promedio. Ese aumento no se explica por una mejora visible de los servicios ni tampoco de los salarios de trabajadores públicos, que caen en el mismo período un 2,2%. Se explica, en buena medida, por una estructura política y administrativa que se expande sobre áreas de soporte, movilidad y comunicación.

El dato de la flota automotor es brutal. El programa “Flota Automotor del Gobierno de la Ciudad” pasó de gastar $1.306 millones en el primer trimestre de 2025 a $8.496 millones en el primer trimestre de 2026. Es un salto nominal de más de seis veces. En el mismo período también crecen áreas vinculadas a comunicación digital, activos digitales y gobierno digital, mientras las prestaciones concretas no muestran una mejora equivalente. El Estado porteño no aparece más cerca de los problemas: aparece más preocupado por su imagen, su movilidad y su aparato de conducción.

El contraste es obsceno. En plena crisis económica se sigue desfinanciando la asistencia a PyMEs y se debilita la política productiva. La inversión en Industria y Comercio cae fuerte en términos reales. También cae en el área Trabajo. En otras palabras, mientras se multiplican los locales vacíos y se destruye empleo registrado, el Gobierno porteño reduce el peso real de herramientas que deberían acompañar al entramado productivo.

Lo mismo ocurre con la vivienda. En una Ciudad donde alquilar se volvió una pesadilla y donde miles de porteños destinan una porción cada vez mayor de sus ingresos a sostener un techo, el Instituto de Vivienda de la Ciudad pierde peso real. Programas vinculados a alquileres e integración urbana muestran retrocesos. La consecuencia está a la vista: la situación de calle alcanzó niveles alarmantes. El Censo Popular de organizaciones sociales contó 11.892 personas sin un lugar para vivir.

En igual sentido, se ajustan políticas de cercanía. El Programa Cultural en Barrios cae en términos reales. En Promoción Social, el programa de Fortalecimiento a Grupos Comunitarios, una red clave para acompañar comedores, organizaciones barriales y espacios de cuidado comunitario, también sufre un ajuste muy fuerte.

Ese es el verdadero balance de gestión. Más gasto en estructura ejecutiva, flota, comunicación y show policial; menos prioridad para PyMEs, vivienda, cultura barrial, trabajo y redes comunitarias. Macri no está ordenando la Ciudad, está administrando su deterioro con campañas publicitarias y escenas de violencia institucional.

El operativo “Tormenta Negra” no fue un hecho aislado, fue la síntesis de un modo de gobernar. Cuando no hay política de vivienda, se criminaliza la pobreza. Cuando no hay política productiva, se persigue la informalidad. Cuando no hay respuesta a los barrios, se mandan drones, motos y cámaras. Cuando no hay gestión, aparece el espectáculo. Jorge Macri comparte con Javier Milei algo más que las iniciales. Comparte una orientación: ajuste, destrucción del entramado productivo y crueldad como forma de construcción política.

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    Luis Caputo-Javier Milei
    (Foto: Facebook Javier Milei)

Un súper RIGI con patas cortas

27 Mayo 2026

El proyecto de Super RIGI enviado por el presidente Milei viene a profundizar su política de favorecer en mayor medida a los poderes más concentrados en detrimento de los sectores menos poderosos.

En lo que sigue se sintetizará el proyecto de ley para el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias – Súper RIGI, enviado a la Cámara de Diputados mediante mensaje 181 del PEN y se analizarán las diferencias respecto del RIGI ya aprobado, así como los problemas que significa este proyecto, concluyendo con algunas propuestas alternativas sobre la materia.

Síntesis del contenido:

Título I – Disposiciones Generales

Art. 1º – Objeto: promover inversiones de gran escala en actividades económicas genuinamente nuevas en la República Argentina, que generen un impacto transformador en la estructura productiva nacional.

Art. 2º – Ámbito de aplicación: Actividades económicas inexistentes o incipientes. El PEN lo reglamentará, priorizando: baterías de litio, electromovilidad, semiconductores, biotecnología avanzada, inteligencia artificial, data centers, cadena de valor del uranio, fertilizantes, defensa.

Art. 3º – Monto mínimo: USD 1.000.000.000. El 20% deberá ejecutarse dentro de los 2 años

Art. 4º –Canalización mediante un VPU exclusivo para el proyecto adherido. Sólo uno por VPU.

Título II – Beneficios

Art. 5º – Impuesto a las Ganancias: 15% para las rentas derivadas del proyecto por 30 años

Art. 6º – Amortización acelerada: 60% en el ejercicio 1, 20% en el 2 y 20% en el 3.

Art. 7º – Importaciones: exención de derechos de importación, tasa de estadística y todo otro tributo aduanero.

Art. 8º – Exportaciones: exentas de derechos de exportación desde el inicio de la producción.

Art. 9º – IVA. Los saldos técnicos de la etapa pre-operativa serán acreditables y sujetos a devolución acelerada.

Art. 10º – Acceso a divisas. Se garantiza el libre acceso al mercado de cambios para el pago de importaciones, servicios, utilidades y dividendos vinculados al proyecto.

Título III – Estabilidad

Art. 11º – Estabilidad fiscal y regulatoria: Estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años.

Art. 12º – Las provincias y CABA que adhieran no podrán aplicar una alícuota de Ingresos Brutos superior al 0,5%. Los municipios no podrán aplicar tasas sobre la facturación o ventas.

Título IV – Procedimiento

Art. 13º – Autoridad de Aplicación: La Secretaría de Industria y Comercio

Art. 14º – Plazo de adhesión: 2 años desde la promulgación, prorrogable por 1 año

Art. 15º – Caducidad. El incumplimiento o el desvío de fondos harán caducar los beneficios y exigirán los tributos no pagados con intereses y multas.

Título V – Disposiciones Finales

Art. 16º – Incompatibilidad. Los beneficios del Súper RIGI son incompatibles con otros regímenes promocionales nacionales, provinciales o municipales para el mismo proyecto.

Art. 17º – Vigencia: comenzará el día de su publicación en el BO.

Art. 18º – Reglamentación. El Poder Ejecutivo reglamentará dentro de los 90 días de su promulgación.

Diferencias con el Super RIGI con el régimen ya aprobado

En un primer análisis el Súper RIGI presenta mayores beneficios fiscales y aduaneros, pero parece más restrictivo en su alcance. Las principales diferencias son las siguientes:

Alcance y sectores: mientras el RIGI aprobado está dirigido a proyectos energéticos, mineros y logísticos e incluye la posibilidad de incorporar proyectos foresto-industriales, tecnológicos o turísticos, el super RIGI se enfoca en nuevas producciones de mayor valor agregado, como baterías de litio, semiconductores, data centers, IA, biotecnología avanzada, defensa, etc.

Inversión mínima: el RIGI vigente exige inversiones mínimas entre US$ 200 y 600 millones, según el sector y el super RIGI exige un mínimo de US$ 1.000 millones para cualquier sector.

Impuesto a las Ganancias: el RIGI otorga una tasa del 25% por 30 años; el super RIGI la reduce al 15% por igual período.

Amortización acelerada: el RIGI prevé 40% en año 1, 30% año 2, 30% año 3, el super RIGI lo profundiza hasta 60% en el año 1, 20% en el año 2 y 20% el año 3.

Aranceles de importación: se pasa del 0% solo para bienes de capital al 0% para todos los bienes de producción, incluyendo bienes de capital, insumos, repuestos, servicios importados.

Aranceles de exportación: 0% recién a los 3 años desde la puesta en marcha en el RIGI pasa al 0% desde el día 1 de producción comercial en el nuevo proyecto.

Ejecución mínima: se pasa del 40% en los primeros 2 años en el RIGI a un requisito más flexible del 20% en los primeros 2 años en el super RIGI.

Estabilidad: el RIGI otorga 30 años de estabilidad fiscal y cambiaria. El súper RIGI mantiene el plazo agregando que no se puedan modificar “condiciones regulatorias” contrarias al proyecto.

Conceptualmente, mientras el RIGI vigente puede ser calificado como un régimen innecesario, toda vez que está centrado en actividades basadas en recursos naturales que Argentina posee en cantidades y con ventajas competitivas de nivel internacional y que por tanto se realizarían aún sin esos beneficios, el Super RIGI parece destinado a proyectos de mayor valor agregado.

Problemas que presenta el Super RIGI

Como se dijo más arriba el nuevo régimen apunta a la concreción de proyectos de mayor valor agregado que, por ese enfoque significarían una mayor generación de empleo que los proyectos energéticos y mineros del RIGI vigente, parámetros que podrían ser comparables e inclusive inferiores a los proyectos industriales y de logística de ese régimen.

Sin embargo el proyecto no exige ninguna contrapartida concreta ni diferencia los beneficios a otorgar en función del valor agregado o la generación de empleo de cada proyecto. Tampoco diferencia los beneficios según su localización, daría lo mismo un proyecto instalado en CABA que otro radicado en la Patagonia u otra región de menor densidad productiva.

Asimismo cabe señalar la enorme incongruencia de promover proyectos de avanzada tecnológica mientras el gobierno no sólo desfinancia la universidad y al sistema científico tecnológico , sino que también pretende el cierre de organismos tecnológicos como el INTI y el INTA.

Otra cuestión, que a futuro podría poner en tela de juicio la constitucionalidad del proyecto, es la evidente discriminación con respecto a los regímenes de promoción existentes, que disponen beneficios promocionales muy inferiores a los dispuestos en este proyecto, cuestión que también podría ser extensiva al RIGI ya vigente.

Mecanismos de promoción alternativos

Como surge de los Aportes a una política de promoción laboral y productiva, elaborados por un equipo conjunto de integrantes del Movimiento Productivo 25 de Mayo y de la Comisión de Desarrollo Productivo del Instituto Patria, existen posibilidades ciertas de poner en vigencia un sistema de promoción que abarque a la totalidad de las actividades productivas.

Esos Aportes contemplan la necesidad de una contraprestación empresarial a la sociedad por los beneficios que reciban, por ejemplo mediante la generación de empleos de calidad, incremento de exportaciones de valor agregado y/o mediante la aplicación de mecanismos para el establecimiento de precios domésticos basados en los costos de producción y un margen razonable de ganancias.

También proponen diferenciar el nivel de beneficios a otorgar a cada proyecto en función de su localización, del sector productivo a que se dedique el proyecto y del tamaño de la empresa, incluyendo a PyMEs y a grandes empresas.

También se encuentra disponible el muy detallado proyecto La industrialización del país como política de Estado, elaborado por los sindicatos industriales y un equipo de técnicos del PJ, estimando que existen serias posibilidades de integrar ambas propuestas.

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    padre pepe

Mugica íntimo

27 Mayo 2026

Una ráfaga de tiros, después de dar misa, impactó sobre el cura villero emblema en la década del ’60 y ‘70. Carlos Mugica Echague, el 11 de mayo de 1974, era el sacerdote más famoso de su época. Ese cura rubio con campera de cuero negra, el tres veces presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, lo visitó en su pequeña y precaria casa parroquial en la villa de Retiro.

Pasaron 50 años del martirio y Mugica sigue vigente. Al punto que el cura villero hoy más conocido de la Argentina, José María “Pepe” Di Paola, vino desde La Banda, Santiago del Estero, a encabezar varias presentaciones del libro: “Mi amigo Carlos Mugica y su tiempo”.

El autor de la investigación, Jorge Benedetti, conoció a Mugica en la década del ’60. De allí que al escribir el libro puso un título tan especial como es la amistad.

“Mugica pasaba muchas horas en oración y tenía como refugio espiritual la abadía de los benedictinos, en Los Toldos, donde se reunía con su amigo el sacerdote Mamerto Menapacce”, reveló Benedetti en el libro editado por Ciccus y que presentó en la sede del sindicato de empleados de Farmacia como en la municipalidad de San Martín, en el conurbano bonaerense.

“Mugica no es un hombre del pasado. Él refleja un modelo de vida a imitar. Tenía una misión clara. Un camino de pasión y de lucha, aseguró el autor del libro tanto en la sede del sindicato como en el municipio de San Martín.

Benedetti, que conoció a Mugica por integrar la juventud católica, también contó en las presentaciones del libro, la especial unión entre el cura mártir y Perón.

“En ese momento los curas del pueblo -dijo Benedetti- eran conocidos como Sacerdotes para el Tercer mundo. Fue en una reunión con el ex presidente, que se la conoce como el ‘Sermón de Vicente López’ (por la residencia de Perón cuando vuelve de 18 años de exilio), les indica a los sacerdotes cual creía que debía ser su misión en la construcción de la comunidad organizada”.

El autor de “Mi amigo Carlos Mugica y su tiempo” cerró con la hipótesis del asesinato del cura villero, que en el libro aparece con mayor detalle: “la intervención de agentes de inteligencia extranjeros en el asesinato del líder de la CGT, José Ignacio Rucci, y sobre Mugica”.

EL PADRE PEPE PRESENTE

Por su lado, José María “Pepe” Di Paola, que viajó especialmente desde su parroquia Medalla Milagrosa, en La Banda Santiago del Estero, destacó la prolija investigación que realizó Benedetti por descubrir aspectos relevantes de la vida del cura asesinado.

“Carlos Mugica es ejemplo que nos inspira a muchos sacerdotes en las villas, que incluso influyó al entonces cardenal Bergoglio, luego Papa Francisco, porque reconocemos el testimonio de su martirio, por haber ofrendado la vida defendiendo su fe en las obras realizadas en favor de sus hermanos más humildes”, definió el Padre Pepe Di Paola en ambas presentaciones del libro que hizo con su autor.

Otro amigo del Padre Mugica que habló en las presentaciones en Farmacia como en el municipio, fue el laico Carlos Ferré, recientemente fundador de “Cátedra Francisco” y antes del grupo “Generación Francisco”.

“La iniciativa de hacer un libro sobre Mugica surgió de un grupo de amigos que compartimos con el cura una década de militancia en los años sesenta. Entonces Benedetti para todos era el más capaz para la tarea. No le pifiamos. Porque Jorge no sólo escribió sobre lo vivido en primera persona además hizo una investigación que completa una obra excelente”, aseguró el abogado Ferré.

APOYO POLÍTICO AL LIBRO

La presentación del libro en la municipalidad de San Martín fue acompañada por el ministro de Obras Públicas bonaerense, Gabriel Katopodis; el intendente, Fernando Moreira, entre otros funcionarios locales, y además el Concejo Deliberante, con la firma de Diego Perrella, declaró de interés municipal y legislativo el libro “Mi amigo Carlos Mugica y su tiempo”.

Ambas presentaciones del libro cerraron con un gesto evangelizador: compartir el pan. “La etimología de la palabra compañero son los que comparten el pan”, explicó Jorge Benedetti, empresario industrial pyme de San Martín, militante peronista y laico activo.

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    PAPA LEÓN

El Papa, la IA y la batalla por lo humano

27 Mayo 2026

La primera encíclica de León XIV Magnifica Humanitas, dedicada a la inteligencia artificial, confirma que la revolución tecnológica dejó de ser un asunto exclusivo de ingenieros y empresarios. La discusión sobre la IA entró en el terreno de lo esencial del ser humano: la libertad, la verdad, la democracia y el sentido mismo de su condición. La gran disputa de este siglo no es económica ni militar: es profundamente humana.

Que un Papa dedique una encíclica a la inteligencia artificial no es un dato menor. Y que lo haga acompañado, entre otras personalidades por el cofundador de Anthropic, Christopher Olah, cuya empresa está en un conflicto legal con la administración Trump por negarse a usar su IA en sistemas de armas, es, probablemente, uno de los signos culturales más relevantes de esta época.

Llevamos años de discusiones sobre la IA como fenómeno técnico: algoritmos más veloces, plataformas más eficientes, automatización de tareas, nuevos modelos de negocios. Pero la encíclica de León XIV deja en claro que el principal problema no es tecnológico sino  antropológico.

La Iglesia —una de las instituciones más antiguas de la historia humana— percibe que estamos entrando en una transformación civilizatoria capaz de alterar no sólo el trabajo o la economía, sino también la manera en que las personas piensan, se relacionan, deciden y comprenden la realidad.

En ese punto, la encíclica acierta plenamente: la inteligencia artificial no es neutral. Ninguna tecnología lo es. Toda tecnología expresa intereses, valores, prioridades y estructuras de poder. Detrás de cada algoritmo existen decisiones humanas, visiones del mundo y modelos de sociedad.

Por eso, necesitamos dejar de  cuestionar únicamente qué puede hacer la IA, y empezar a cuestionarnos qué hace cada uno de nosotros con ella.

La gran preocupación de León XIV no parece ser la aparición de máquinas conscientes ni un escenario cinematográfico de rebelión tecnológica. El riesgo que advierte es mucho más cercano y probablemente más real: la progresiva delegación de capacidades humanas esenciales.

La disponibilidad tecnológica nos lleva a delegar memoria, atención, vínculos y criterio, en una progresiva delegación de nuestro pensamiento.

La inteligencia artificial ofrece beneficios extraordinarios. Puede democratizar acceso al conocimiento, ampliar capacidades educativas, mejorar diagnósticos médicos, optimizar procesos productivos y acelerar descubrimientos científicos. Negarlo sería absurdo.

Pero toda expansión tecnológica trae también una tentación: sustituir esfuerzo humano por comodidad automática.

Allí aparece una de las tensiones más profundas de esta época. La IA puede convertirse en una herramienta para ampliar la inteligencia humana o en un mecanismo silencioso de deterioro cognitivo colectivo.

La diferencia entre ambos caminos no es tecnológica. Es cultural, educativa y política.

Durante décadas discutimos desigualdad económica, desigualdad social o desigualdad digital. Sin embargo, empieza a emerger otra fractura menos visible y posiblemente más decisiva: la desigualdad cognitiva.

La gran desigualdad del siglo XXI será entre quienes usen la inteligencia artificial para pensar mejor y quienes la usen para pensar menos.

Habrá personas capaces de potenciar su creatividad, análisis crítico, productividad intelectual y comprensión del mundo mediante herramientas de IA.

Pero también habrá millones de individuos crecientemente dependientes de sistemas que terminarán organizando sus decisiones, emociones, consumos e interpretaciones de la realidad.

Por eso debemos preocuparnos no sólo de si todos tenemos acceso a la tecnología, sino también de que todos, y particularmente nuestros niños y jóvenes conserven su autonomía intelectual frente a ella.

La encíclica de León XIV parece advertir precisamente sobre esto cuando insiste en que la dignidad humana no puede reducirse a eficiencia, automatización o procesamiento de datos. Pensar, discernir, dudar, deliberar y ejercer libertad siguen siendo tareas irreductiblemente humanas.

Y aquí aparece el verdadero desafío educativo de nuestro tiempo: formar ciudadanos capaces de convivir con inteligencia artificial sin renunciar a su propia inteligencia.

A su vez, el Papa propone que no separemos la discusión sobre IA  de las razones y del funcionamiento de la democracia.

Los algoritmos ya intervienen sobre lo que vemos, lo que creemos, lo que consumimos y aquello que consideramos verdadero. Plataformas digitales diseñadas para capturar atención operan muchas veces amplificando emociones, simplificando debates y debilitando capacidades de reflexión.

En sociedades hiperconectadas pero cognitivamente fragmentadas, la democracia comienza a enfrentar un riesgo nuevo: ciudadanos informados abundantemente, pero cada vez menos capaces de construir criterio propio.

La concentración de poder tecnológico en un puñado de corporaciones globales agrega otra dimensión inquietante. Nunca antes tan pocos actores privados tuvieron semejante capacidad para influir simultáneamente sobre información, comunicación, conocimiento y comportamiento social a escala planetaria.

Por eso, la discusión sobre inteligencia artificial no puede limitarse a productividad o innovación. Ni tampoco queda reservada a mesas de poder internacional. Porque involucra nuestra soberanía cognitiva, el pluralismo, la calidad democrática y el fortalecimiento ciudadano.

Sin ciudadanos cognitivamente fuertes, la democracia se vuelve vulnerable a nuevas formas de manipulación invisibles, sofisticadas y permanentes.

Sin embargo, ni la encíclica ni el debate sobre IA deberían conducirnos al fatalismo.

La historia humana nunca fue una sucesión automática de tecnologías inevitables. Siempre fue, también, una disputa ética, cultural y política sobre cómo utilizar esas herramientas.

El Papa, y nuestra propia conciencia nos indican que la gran batalla de esta época no se libra entre humanos y máquinas. Somo la generación que decidirá si utilizamos la IA para ampliar nuestra libertad, inteligencia y conciencia, o si delegamos en sistemas automáticos aquello que precisamente nos hace humanos.

Por eso, el Papa nos invita a pensar sobre qué humanidad (magnífica o detestable) estamos dispuestos a construir en la era del Homo IA.

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Jugadores de Copa Libertadores: leyendas, goleadores y grandes figuras

26 Mayo 2026

La Copa Libertadores siempre fue mucho más que un simple torneo continental. Desde su creación en 1960, la competición se convirtió en el escenario donde nacieron algunas de las mayores leyendas del fútbol sudamericano. Estadios llenos, viajes complicados, presión extrema y partidos cargados de rivalidad ayudaron a construir una identidad única que diferencia a la Libertadores de cualquier otro campeonato del mundo. Ganarla significa entrar automáticamente en la historia grande del continente.

Esa intensidad también explica por qué el torneo genera tanto interés entre aficionados, periodistas y seguidores de apuestas deportivas, especialmente porque muchas figuras históricas construyeron su prestigio internacional precisamente en noches inolvidables de Copa Libertadores. Algunos jugadores dominaron por sus goles. Otros por liderazgo, personalidad o talento técnico. Pero todos terminaron dejando una huella permanente dentro del fútbol sudamericano.

A lo largo de más de seis décadas, el torneo reunió delanteros históricos, mediocampistas elegantes, defensores legendarios y arqueros capaces de convertirse en héroes continentales.

Alberto Spencer sigue siendo el máximo goleador histórico

Cuando se habla de grandes figuras de la Libertadores, el nombre de Alberto Spencer aparece automáticamente en la conversación. El delantero ecuatoriano nacionalizado uruguayo continúa siendo el máximo goleador histórico del torneo con 54 goles, una marca que sigue intacta décadas después de su retiro.

Spencer brilló especialmente con Peñarol durante los años sesenta, una época donde el club uruguayo dominaba completamente el fútbol sudamericano. Su potencia física, capacidad aérea y facilidad para definir dentro del área lo transformaron rápidamente en uno de los delanteros más temidos del continente.

Además de sus goles, conquistó tres Copas Libertadores y dos Copas Intercontinentales. Su influencia fue tan grande que muchos especialistas todavía lo consideran el mejor futbolista en la historia del campeonato. 

Lo más impresionante es que logró semejante promedio ofensivo en una época donde el fútbol sudamericano era mucho más físico y defensivo que actualmente.

Pelé ayudó a darle prestigio mundial al torneo

Aunque Pelé es recordado principalmente por sus Mundiales y por su carrera con Santos, también dejó una huella enorme dentro de la Copa Libertadores.

El brasileño disputó apenas 15 partidos en la competición, pero consiguió marcar 17 goles, manteniendo uno de los mejores promedios goleadores en la historia del torneo. 

Con Santos conquistó las ediciones de 1962 y 1963 formando un equipo histórico junto a Coutinho, Pepe y Zito. Aquel Santos revolucionó el fútbol sudamericano gracias a su estilo ofensivo y espectacular.

Pelé convirtió la Libertadores en un torneo seguido también fuera de Sudamérica. Muchas de las giras internacionales de Santos ayudaron a mostrar al mundo el nivel futbolístico que existía en el continente.

Daniel Onega mantiene un récord legendario

Dentro de los registros históricos del torneo existe una marca que parece imposible de superar. Daniel Onega, delantero argentino de River Plate, continúa siendo el jugador con más goles en una sola edición de Copa Libertadores.

En 1966 consiguió anotar 17 goles durante el torneo, un récord que sigue vigente después de casi sesenta años.

Aquella campaña ofensiva fue extraordinaria. River llegó hasta la final, aunque terminó perdiendo frente a Peñarol en una de las definiciones más dramáticas de la historia de la competición.

A pesar de no haber conquistado el título, el rendimiento goleador de Onega quedó grabado para siempre dentro de la memoria de la Libertadores.

Juan Román Riquelme dominó la era moderna

Si existe un futbolista que representa perfectamente la Libertadores moderna, ese es Juan Román Riquelme. El argentino construyó una relación especial con el torneo gracias a sus actuaciones inolvidables con Boca Juniors.

Riquelme ganó tres Copas Libertadores y fue figura decisiva en prácticamente todas ellas. Su capacidad para controlar el ritmo de los partidos, soportar la presión y decidir encuentros importantes lo transformó en uno de los jugadores más influyentes de la competición durante los años 2000. 

La final de 2007 frente a Gremio sigue siendo considerada una de las mayores actuaciones individuales vistas en una definición continental durante este siglo.

Mientras otros partidos se volvían caóticos, Riquelme parecía siempre jugar a otro ritmo. Su inteligencia futbolística encajaba perfectamente con la tensión y dramatismo de la Copa Libertadores.

Carlos Tévez representó la intensidad del torneo

Muy pocos futbolistas reflejaron tan bien la esencia emocional de la Libertadores como Carlos Tévez. El argentino combinaba agresividad, liderazgo y enorme personalidad dentro del campo.

Con Boca Juniors conquistó el torneo y dejó actuaciones memorables frente a grandes rivales sudamericanos. Su capacidad para aparecer en partidos decisivos lo convirtió rápidamente en ídolo de la afición xeneize.

Tévez representaba perfectamente el espíritu competitivo de la Libertadores: intensidad máxima, lucha constante y mentalidad ganadora incluso en escenarios extremadamente hostiles.

Gabigol se transformó en el héroe moderno de Flamengo

Entre las grandes figuras recientes aparece Gabriel Barbosa, más conocido como Gabigol. El delantero brasileño ya forma parte de los máximos goleadores históricos del torneo y se convirtió en símbolo de la nueva etapa dominante del fútbol brasileño.

Su momento más recordado ocurrió en la final de 2019 frente a River Plate, cuando anotó dos goles en los minutos finales para darle a Flamengo una remontada histórica.

Desde entonces, Gabigol quedó asociado para siempre con noches épicas de Libertadores. Su capacidad para aparecer en momentos decisivos lo convirtió en uno de los delanteros más temidos del continente.

Además, ayudó a Flamengo a conquistar varias ediciones recientes y consolidar una de las plantillas más poderosas de Sudamérica.

Ronaldinho dejó magia en Atlético Mineiro

Aunque su paso por la Libertadores fue relativamente corto, Ronaldinho protagonizó una de las campañas más memorables de los últimos tiempos.

En 2013 lideró a Atlético Mineiro hacia la primera Copa Libertadores de su historia. A pesar de que muchos pensaban que su mejor etapa ya había terminado, el brasileño mostró enorme calidad técnica y fue elegido mejor jugador del torneo. 

Su liderazgo y creatividad ayudaron al club brasileño a superar varias eliminatorias dramáticas hasta conquistar finalmente el título continental.

La imagen de Ronaldinho celebrando aquella Libertadores sigue siendo una de las más recordadas de la última década.

Los arqueros también construyeron leyendas

La historia de la Copa Libertadores no pertenece únicamente a delanteros y mediocampistas ofensivos. Muchos arqueros también se transformaron en figuras históricas gracias a actuaciones decisivas.

Uno de los casos más famosos es el de Rogério Ceni. El legendario arquero de São Paulo no solo ganó la Libertadores en 2005, sino que además dejó una marca impresionante gracias a sus goles de tiro libre y penal. 

También aparecen nombres como:

  • Ever Hugo Almeida,
  • Chilavert,
  • Barbosa,
  • Franco Armani.

Todos ellos protagonizaron noches históricas salvando equipos en partidos decisivos y definiendo series continentales desde el arco.

La nueva era brasileña cambió la Libertadores

Durante los últimos años, los clubes brasileños comenzaron a dominar claramente el torneo. Equipos como Flamengo, Palmeiras, Fluminense y Atlético Mineiro construyeron plantillas extremadamente fuertes gracias al crecimiento económico del fútbol brasileño. 

Esa nueva etapa permitió el surgimiento de figuras recientes como Pedro, Raphael Veiga, Bruno Henrique y Giorgian De Arrascaeta, futbolistas que ya dejaron actuaciones importantes dentro de la competición.

La Libertadores sigue cambiando generación tras generación, pero mantiene algo intacto: la capacidad de convertir futbolistas en leyendas eternas.

Un torneo construido por figuras inolvidables

La grandeza histórica de la Copa Libertadores nació gracias a sus jugadores. Alberto Spencer estableció un récord eterno. Pelé ayudó a darle prestigio mundial. Riquelme dominó la era moderna con inteligencia y talento. Tévez representó la intensidad emocional del torneo. Gabigol apareció como héroe de una nueva generación brasileña.

Cada época produjo figuras distintas, pero todas compartieron la misma capacidad para soportar presión extrema y rendir al máximo en los escenarios más difíciles del continente. Precisamente por eso, la Libertadores sigue siendo uno de los torneos más apasionantes y emocionalmente intensos del fútbol mundial.

 

Aunque Pelé es recordado principalmente por sus Mundiales y por su carrera con Santos, también dejó una huella enorme dentro de la Copa Libertadores.
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    Círculo Mujeres

Círculos de Mujeres: Avances y Desafíos

26 Mayo 2026

Los Círculos de Mujeres son espacios de encuentro horizontal basados en la confianza y la confidencialidad. Son matrices diseñadas para el apoyo mutuo, la resignificación de nuestras historias de vida y el crecimiento alquímico, tanto personal como del grupo.

Los Círculos tienen raíces ancestrales que laten en nuestra memoria y en la actualidad han resurgido con muchísima fuerza. Hoy se erigen como una herramienta clave para el encuentro y una red de soporte vital capaz de contener e integrar las consecuencias de las violencias ejercidas hacia las mujeres y los colectivos. En muchos casos son, también, un acto de pura resistencia comunitaria.

A medida que ganan popularidad en Argentina y en todo el mundo, estos espacios enfrentan una cosecha de logros significativos, pero también retos complejos para mantener vivo su verdadero sentido social.

Entre los principales avances, podemos celebrar que los círculos han dejado de ser reuniones aisladas para convertirse en un fenómeno global con un impacto multidimensional. Entre sus mayores logros se puede citar: el creciente número de mujeres que asisten a estos espacios y que los mismos aseguran que todas las voces e historias sean sagradas y validadas, devolviéndonos la soberanía de nuestra propia narrativa. Por otro lado, las temáticas se han diversificado profundamente: hoy habitamos propuestas que viajan con fluidez desde la espiritualidad tradicional hacia áreas prácticas del desarrollo profesional y la autonomía.

Además, es necesario reconocer que los Círculos ya actúan en nuestras comunidades como una red que intenta desarmar la soledad sistémica. La asistencia y la constancia transforman a un grupo de desconocidas en una red de soporte real. Saber que pase lo que pase, ese espacio físico y emocional nos espera, alivia la ansiedad y el aislamiento crónico que sufrimos las mujeres y los colectivos en la actualidad.

A pesar de sus múltiples beneficios, consolidar estos espacios implica superar barreras estructurales complejas. Una de las principales es la inclusión y la accesibilidad de mujeres de sectores vulnerables, quienes a menudo enfrentan severas brechas de tiempo y dinero. La injusta carga del cuidado y la precariedad económica apagan la posibilidad de que estas mujeres puedan participar.

El otro gran tema que nos desafía a quienes facilitamos y a quienes asistimos es el que llamo: El Laberinto de la Participación Esporádica. Cuando las integrantes asisten de manera intermitente o van a una sola sesión —cayendo en lo que podríamos nombrar como "turismo de círculos"—, el alma de la dinámica grupal sufre un impacto negativo inmediato en tres niveles:

  • La Confianza Nunca Termina de Madurar: Contar la historia de cada una, con la vulnerabilidad a la que eso nos enfrenta, es un fuego lento que requiere tiempo. Si el grupo cambia de caras en cada sesión, la psique se repliega y las participantes vuelven instintivamente a la superficie por autoprotección. No se puede profundizar en las heridas raíces si el espacio se siente habitado por extrañas cada vez.
  • Se Genera un "Efecto Ciclo Infinito": Cuando la participación es inestable, la facilitadora se ve obligada a reiniciar el proceso de cohesión grupal una y otra vez. Se gasta una enorme cantidad de energía en volver a establecer las reglas de juego y romper el hielo, impidiendo que el grupo madure y avance hacia temáticas más complejas, oscuras o profundas.
  • Alivio Inmediato vs. Transformación Real: La asistencia esporádica busca el "alivio rápido", una práctica estrictamente vinculada a la descarga inmediata. Si bien esto es válido, a menudo confunde la catarsis con el verdadero proceso terapéutico o de crecimiento. La auténtica transformación no ocurre solo durante las horas del encuentro; ocurre en el mientras tanto, en la forma en que lo que surgió en el círculo resuena, incomoda y embellece la vida cotidiana entre un encuentro y otro.

Vivimos en la era de lo inmediato, de la respuesta rápida y el consumo descartable. Los círculos de mujeres nos proponen justamente la medicina de lo contrario: lentitud, permanencia y tejido. 

No asistimos a un Círculo para "maquillar" el día a día; asistimos para integrar el pasado, reconocer nuestros dolores más profundos y abrazar nuestra historia completa en un espacio seguro. Necesitamos pasar de la visita casual a la siembra consciente. Al fin y al cabo, la regla de oro de estos espacios sigue siendo la misma: para que un círculo tenga la fuerza de sostener a sus mujeres, las mujeres debemos asumir el compromiso de sostener al círculo.

Como bellamente nos recuerda la analista Junguiana Jean Shinoda Bolen en El millonésimo círculo: "Un círculo de mujeres es un espejo multifacético en el que cada mujer se ve a sí misma reflejada... Cuando las mujeres se comprometen a estar en un círculo, crean un contenedor de sanación y transformación".

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El proyecto de la unidad latinoamericana (VI): del resurgir del unionismo a la geopolítica multipolar

26 Mayo 2026

En esta sexta y última entrega de la serie dedicada a los 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, abordamos el resurgir del proyecto de unidad latinoamericana en las primeras décadas del siglo XXI y las disputas geopolíticas que atraviesan hoy a la región. Desde el “No al ALCA” y la creación de espacios como el ALBA, la UNASUR y la CELAC, hasta la posterior contraofensiva neoliberal y la crisis de los proyectos integracionistas, el texto analiza los avances, límites y desafíos de la construcción de una Patria Grande en un mundo cada vez más multipolar. A dos siglos del congreso convocado por Bolívar, la unidad latinoamericana vuelve a plantearse no solo como un ideal histórico, sino como una necesidad estratégica para la soberanía y la autonomía regional.

El avance más grande en 200 años

El rechazo a la Cumbre de Mar del Plata de 2005 —expresado en el histórico “No al ALCA”— marcó un punto de inflexión en la historia de la integración latinoamericana. Por primera vez en décadas, un conjunto significativo de países de la región logró frenar el proyecto hemisférico hegemónico de los Estados Unidos, reafirmando la voluntad de construir un camino propio. Este hecho condensó una acumulación política y social que puede considerarse uno de los momentos de mayor avance hacia la unidad latinoamericana en los últimos dos siglos, al reinstalar la convergencia como una estrategia de autonomía y no como mera apertura subordinada. Esa perspectiva, que retomaba la aspiración decimonónica de la unión latinoamericana —y no ya solo la noción más limitada del regionalismo abierto de los noventa—, se profundizó durante la primera década del siglo XXI con la creación de al menos cuatro grandes iniciativas regionales: el ALBA, la ampliación del Mercosur, la UNASUR y la CELAC.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) surgió en 2004 por iniciativa de Hugo Chávez y Fidel Castro como una propuesta alternativa al libre comercio promovido por Estados Unidos. Más que un bloque económico tradicional, el ALBA se concibió como un esquema de integración solidaria, basado en la complementariedad, la cooperación y la justicia social. Impulsó programas concretos en áreas como salud, educación y energía buscando reducir asimetrías entre los países miembros y priorizar el bienestar de los pueblos por sobre las lógicas del mercado.

En ese marco alternativo surgió Petrocaribe en 2005, un esquema de integración energética impulsado para facilitar el suministro de petróleo en condiciones preferenciales a los países del Caribe. El mecanismo permitía a los Estados miembros acceder a crudo venezolano y derivados en condiciones favorables, mediante facilidades de pago que incluían financiamiento a largo plazo y tasas de interés bajas. Asimismo, contemplaba la posibilidad de cancelar parte de las obligaciones tanto en divisas como en bienes y servicios —en una renovada forma de trueque o de mecanismos de compensación—, con el objetivo de aliviar las restricciones fiscales y reducir la dependencia de los intermediarios del mercado internacional. A la vez, Petrocaribe funcionó como un instrumento de cooperación política y económica que fortaleció vínculos regionales en el marco de estrategias de integración sur-sur. Si bien Petrocaribe no era un “órgano” del ALBA, funcionaba como un mecanismo paralelo y complementario, alineado con su estrategia de integración y cooperación regional impulsada por el gobierno venezolano.

Otro ámbito vinculado fue ALBA Movimientos —actualmente denominada Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA—. Su proceso de conformación comenzó en 2009, cuando diversas organizaciones populares de la región se reunieron en el marco de una cumbre del ALBA realizada en Cochabamba. En ese contexto se impulsó esta articulación de organizaciones sociales referenciada en el chavismo, concebida como un espacio de coordinación entre sindicatos, movimientos campesinos, indígenas y organizaciones de trabajadores, en sintonía con el proyecto político de integración regional promovido por el ALBA. Su constitución definitiva tuvo lugar en 2013, durante un encuentro realizado en la Escuela Nacional Florestan Fernandes (ENFF), vinculada al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra. Inaugurada en 2005, esta institución formativa impulsada por el MST se consolidó como uno de los principales espacios de articulación latinoamericanista e internacionalista de los movimientos populares de la región y el mundo.

En cuanto a la ampliación del Mercosur, esta implicó dos dimensiones. Por un lado, la incorporación de nuevos países al bloque, con el objetivo de profundizar su alcance regional. En ese marco, la firma del protocolo de adhesión de Venezuela en 2006 y su incorporación plena en 2012 abrieron la perspectiva de un salto cualitativo en la integración económica sudamericana. Este proceso fue precedido por un notable crecimiento del comercio venezolano con los países del Cono Sur y la Cuenca del Plata, en parte como expresión de la estrategia geopolítica impulsada por Hugo Chávez tras el fallido golpe de Estado de 2002. Posteriormente, la adhesión de Bolivia —formalizada mediante la firma de su protocolo en 2015— reforzó esta tendencia expansiva hacia el espacio regional. Sin embargo, ambos procesos serían más tarde interrumpidos o debilitados en el marco de la contraofensiva analizada en la sección siguiente. Cabe señalar que, ya desde 2006, la diplomacia estadounidense manifestó su rechazo a la ampliación del Mercosur. Como revelaron posteriormente los documentos filtrados por WikiLeaks, Washington percibía al bloque como una unión política que “ha chocado con los intereses de Estados Unidos” y que asumía un carácter “antinorteamericano”.

Por otro lado, se buscó dotar al Mercosur de mayor institucionalidad mediante la creación del Parlamento del Mercosur en 2005. Se trató de un intento de profundizar la dimensión política de la integración regional, superando su carácter predominantemente intergubernamental a través de una instancia de representación parlamentaria regional. El Parlasur, en sintonía con otros parlamentos regionales —como el Parlatino y el Parlamento Andino—, se propuso contribuir a la armonización legislativa, fortalecer la participación democrática y consolidar un espacio de debate político sobre los principales desafíos de la integración, incorporando no solo a los Estados, sino también a las fuerzas políticas y, de manera indirecta, a las sociedades de los países miembros.

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) representó el intento más ambicioso de construir una institucionalidad sudamericana autónoma. Su origen se remonta a la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), lanzada en 2004 en Cusco, Perú, con la participación de los doce países de la región. Este primer paso buscó articular al Mercosur y a la Comunidad Andina en un mismo espacio de concertación, con el objetivo de impulsar la integración política, social y económica. Sobre esa base, en 2008 el proceso adoptó el nombre de UNASUR, consolidando institucionalmente una iniciativa orientada a dotar a América del Sur de mayores márgenes de coordinación y autonomía en el escenario internacional. El Secretariado General se estableció en Quito, donde se construyó una sede especialmente destinada a su funcionamiento.

Integrada por la totalidad de países de América del Sur, avanzó en la articulación política, la resolución de conflictos regionales y la coordinación en áreas estratégicas como defensa, infraestructura y salud. En el plano político, desempeñó un papel activo en la mediación de crisis regionales, como las de Bolivia (2008) y Ecuador (2010), consolidando mecanismos propios de resolución de conflictos sin injerencias externas. En ese marco se proyectó también el Parlamento Suramericano, concebido como instancia deliberativa de UNASUR, cuyos representantes debían comenzar a reunirse en una sede en Cochabamba. Sin embargo, nunca llegó a consolidarse plenamente y posteriormente fue disuelto.

No obstante, hacia 2015, UNASUR alcanzó un nivel de institucionalización regional inédito en Sudamérica. En menos de una década, impulsó iniciativas de integración en diversas áreas, como educación, ciencia y tecnología, energía y desarrollo social, entre otras. Aunque estas experiencias tuvieron grados desiguales de desarrollo, algunas alcanzaron avances más significativos, especialmente en los ámbitos de defensa, salud e infraestructura.

En primer lugar, el Consejo de Defensa Suramericano (CDS) fue un espacio de coordinación, confianza mutua y cooperación entre las fuerzas armadas de la región. Este organismo impulsó la transparencia en los gastos militares, el intercambio de información, la realización de ejercicios conjuntos y la construcción de una visión estratégica compartida orientada a consolidar a América del Sur como zona de paz. Asimismo, se avanzó en la elaboración de una doctrina regional de defensa, que buscó diferenciarse de los enfoques tradicionales de seguridad hemisférica dominados por Estados Unidos, poniendo el acento en la defensa de los recursos naturales, la soberanía territorial y la no injerencia externa. En este marco se fortalecieron instancias de formación y análisis conjunto, como el Centro de Estudios Estratégicos de Defensa (CEED), con sede en Buenos Aires.

En segundo lugar, el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN) fue un espacio de coordinación regional destinado a planificar y promover proyectos de infraestructura, conectividad y ordenamiento territorial en América del Sur. Retomando como antecedente a la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) lanzada en 2000, el COSIPLAN incorporó su cartera de proyectos y metodologías de planificación, buscando darles un marco político e institucional sudamericano más amplio. Sus acciones se orientaron al desarrollo de redes de transporte, energía y comunicaciones para fortalecer la integración física regional y articular estrategias comunes de infraestructura entre los países sudamericanos.

En tercer lugar, el Consejo de Salud Suramericano (CSS o UNASUR Salud) fue uno de los espacios más activos y consolidados. Creado para coordinar políticas sanitarias regionales, promovió la cooperación entre los sistemas públicos de salud de los países sudamericanos en áreas como vigilancia epidemiológica, acceso a medicamentos, formación profesional y fortalecimiento de los sistemas sanitarios. En ese marco también se creó el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud, con sede en Río de Janeiro, orientado a la investigación, capacitación y articulación de políticas públicas de salud en la región.

La última gran iniciativa de esta avanzada unionista fue la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. La CELAC fue creada en 2010 durante la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe realizada en México, cuando se acordó la fusión del Grupo de Río y la Cumbre de América Latina y el Caribe (la CALC fue una iniciativa lanzada en 2008 por el presidente brasilero Lula da Silva). Su lanzamiento formal como organismo operativo se concretó en 2011, en la cumbre de Venezuela. Este espacio amplió la escala de la integración regional al reunir a todos los países de América Latina y el Caribe, excluyendo a Estados Unidos y Canadá, y se constituyó como un ámbito de diálogo político y concertación orientado a proyectar una posición común de la región en el escenario internacional. Sin una estructura supranacional rígida, la CELAC priorizó la cooperación flexible en temas como desarrollo, inclusión social, cambio climático y relaciones exteriores, consolidándose como una plataforma clave para la afirmación de la identidad y la autonomía latinoamericana en el siglo XXI.

Estas cuatro grandes iniciativas constituyeron los mayores logros de unidad latinoamericana en los doscientos años de historia de este proyecto. Estos espacios expresaron un salto cualitativo, en tanto la integración dejó de estar centrada exclusivamente en lo comercial para incorporar dimensiones políticas, sociales, sanitarias, de infraestructura, energéticas, militares y diplomáticas. Bajo el liderazgo de figuras como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Lula da Silva, Néstor y Cristina Kirchner, Fidel Castro, Tabaré Vázquez, José “Pepe” Mujica y Fernando Lugo, entre otros, la región avanzó en la construcción de mecanismos propios de resolución de conflictos, incluyendo la mediación en crisis internas, la coordinación en materia de defensa y la promoción de políticas de cooperación energética y social.

En ese contexto, América Latina ensayó una forma de articulación que buscó afirmar su soberanía frente a las potencias globales, recuperar márgenes de decisión autónoma y proyectarse como un actor con voz propia en el escenario internacional. Aunque este ciclo enfrentó posteriormente límites y retrocesos, dejó como legado la demostración concreta de que la unidad regional puede constituirse en una herramienta efectiva para ampliar la capacidad de acción de los Estados y fortalecer la posición de los pueblos latinoamericanos en el mundo.

Cabe destacar que esta avanzada unionista de comienzos del siglo XXI no habría sido posible sin el profundo giro geopolítico de Brasil, gestado de manera gradual a lo largo de más de un siglo. Se trata de una transformación decisiva, dada la gravitación económica, territorial y demográfica del país en el conjunto latinoamericano. Durante buena parte del siglo XIX, Brasil atravesó un extenso período monárquico en el que una aristocracia de origen europeo —estrechamente vinculada a las casas reales de Portugal, el Reino Unido, Alemania y Austria, entre otras— mantuvo al país relativamente ajeno a los proyectos unionistas hispanoamericanos. De hecho, no participó en ninguno de los congresos latinoamericanos de la época y terminó convirtiéndose en uno de los principales protagonistas del genocidio contra el Paraguay.

Con el advenimiento de la república en 1889, y de manera gradual a lo largo del siglo XX, los gobiernos brasileños comenzaron a involucrarse cada vez más en distintas iniciativas de integración regional, como el ABC, la ALALC y el Mercosur. Ya en el siglo XXI, bajo las presidencias de Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil pasó a ocupar un lugar clave en la ampliación del Mercosur y en la creación de la UNASUR y la CELAC. De hecho, el cambio de orientación política impulsado tras la llegada al gobierno del Partido de los Trabajadores en 2003 marcó un punto de inflexión en la política exterior brasileña. Bajo la dirección del canciller Celso Amorim, además de fortalecer la inserción de en las iniciativas regionales, Brasil desplegó una proyección geopolítica hacia el África y los BRICS, expresando una novedosa orientación hacia el Sur Global.

Contraofensiva y crisis del unionismo

A partir de la segunda mitad de la década de 2010, los procesos de integración regional latinoamericana ingresaron en una etapa de marcada crisis y reconfiguración. Este escenario estuvo asociado, en gran medida, al retorno de gobiernos de orientación neoliberal en varios países de la región, lo que implicó un cambio sustantivo en las prioridades de política exterior. Dicho giro se expresó en una reorientación hacia esquemas de inserción internacional alineados con Estados Unidos y con los organismos financieros multilaterales, en detrimento de las iniciativas de articulación autónoma que habían ganado impulso durante la década previa, especialmente en el marco de los gobiernos nacionales y populares.

En este contexto, comenzaron a fortalecerse o a adquirir mayor visibilidad espacios de coordinación política y económica de carácter más restrictivo y funcional a una lógica de apertura comercial. Entre ellos se destaca la Alianza del Pacífico, nacida en 2011 con participación de Chile, Colombia, México y Perú, como un esquema de integración orientado prioritariamente al libre comercio, la inserción en mercados globales y el acercamiento estratégico a Estados Unidos.

En paralelo, la UNASUR atravesó un proceso progresivo de vaciamiento institucional. Diversos países suspendieron su participación, retiraron financiamiento o promovieron la creación de mecanismos alternativos, lo que debilitó de manera sustancial su funcionamiento. La parálisis del organismo no respondió únicamente a desacuerdos ideológicos coyunturales, sino también a una pérdida más estructural de voluntad política para sostener mecanismos de coordinación regional en materia de defensa, infraestructura y resolución de conflictos. De este modo, UNASUR, que había sido uno de los principales intentos de institucionalización de la autonomía regional, quedó progresivamente marginada del escenario político sudamericano.

De manera simultánea, la CELAC también atravesó un período de debilitamiento, caracterizado por una menor frecuencia de reuniones, una limitada capacidad de iniciativa política y dificultades para sostener agendas comunes entre sus miembros. No obstante, la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador en México en 2018, de Xiomara Castro en Honduras y de Gustavo Petro en Colombia, ambos en 2022, sumada a la continuidad de gobiernos vinculados al ciclo anterior —como los de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia—, así como al retorno del peronismo en Argentina entre 2019 y 2023 y del Partido dos Trabalhadores al gobierno de Brasil en 2023, permitió preservar el organismo y evitar un proceso de desarticulación similar al experimentado por UNASUR. Dentro de este nuevo impulso unionista, cobraron especial relevancia las declaraciones realizadas por Gustavo Petro en 2025 y 2026, en las que convocó a recrear la Gran Colombia de Bolívar “como ejemplo para América Latina y el Caribe”, sobre la base de una “confederación de naciones que respete la autonomía regional y la diversidad étnica y cultural de los pueblos”. Con ello, retomaba explícitamente el ideario confederal proyectado en el Congreso de Panamá.

Por su parte, la ALBA vio reducida su influencia regional en un contexto de crisis económica y de cambios políticos internos en algunos de sus Estados miembros, en especial en Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez en 2013. La caída de los precios internacionales del petróleo, el deterioro de la economía venezolana y la disminución de los recursos destinados a la cooperación regional afectaron severamente iniciativas como Petrocaribe y otros mecanismos de financiamiento impulsados por Caracas. Al mismo tiempo, la desaparición de Chávez y luego de Fidel Castro debilitó el liderazgo político e ideológico que había sostenido al bloque durante su etapa de expansión, restringiendo su capacidad de proyección y coordinación hasta acercarlo a una situación de virtual inactividad. Este proceso se desarrolló, además, en el marco de una persistente ofensiva injerencista de Estados Unidos sobre la región y particularmente sobre Venezuela, que alcanzó un punto crítico con el bombardeo de territorio venezolano y una incursión militar terrestre que secuestró al presidente Nicolás Maduro el 3 de enero del 2026. Agresión imperial que produjo decenas de muertos venezolanos y cubanos.

Este proceso de fragmentación y debilitamiento estuvo acompañado por la emergencia de nuevos espacios de articulación, como el Grupo de Lima, que expresaron una reconfiguración más amplia del mapa político regional en clave de polarización. El Grupo de Lima, conformado en 2017 y activo hasta 2021, se configuró como un espacio diplomático de coordinación con una postura crítica hacia el gobierno venezolano y, más ampliamente, hacia los gobiernos identificados con el ciclo progresista regional. En espejo y contrapunto ideológico con el alineamiento de presidentes de la primera década del siglo, se articularon ahora gobiernos como los de Pedro Pablo Kuczynski en Perú, Mauricio Macri en Argentina, Jair Bolsonaro en Brasil, Sebastián Piñera en Chile e Iván Duque en Colombia, que promovieron el desmantelamiento de los avances unionistas alcanzados en las décadas previas y reorientaron a la región hacia una renovada subordinación geopolítica a Estados Unidos.

En conjunto, estos dispositivos y tendencias pueden ser leídos como parte de un movimiento de reconfiguración del regionalismo en clave pro-estadounidense, pro-libre comercio y, en muchos casos, crítica o directamente hostil a las experiencias políticas asociadas al ciclo postneoliberal. La crisis de los proyectos unionistas evidenció tanto la fragilidad de los avances en integración regional cuando no logran consolidarse como políticas de Estado sostenidas en el tiempo, como la persistencia de una tensión estructural entre dos modelos de regionalismo: uno orientado a la autonomía política, la cooperación sur-sur y la construcción de márgenes de soberanía regional; y otro vinculado a la apertura económica, la inserción subordinada en la globalización y el alineamiento estratégico con el poder hegemónico de Washington.

Un papa latinoamericano

En contraste con el ciclo de repliegue y fragmentación de los proyectos de integración regional en América Latina durante la segunda mitad de la década de 2010, emergió en 2013 la figura del Papa Francisco, cuya voz reintrodujo y resignificó la tradición latinoamericanista desde una perspectiva simultáneamente ética, espiritual y con implicancias geopolíticas. En su discurso en el II Encuentro Mundial de Movimientos Populares, realizado en Bolivia en 2015 afirmó:

En estos últimos años, después de tantos desencuentros, muchos países latinoamericanos han visto crecer la fraternidad entre sus pueblos. Los gobiernos de la Región aunaron esfuerzos para hacer respetar su soberanía, la de cada país, la del conjunto regional, que tan bellamente, como nuestros padres de antaño, llaman la “Patria Grande” (...). Mantener la unidad frente a todo intento de división es necesario para que la región crezca en paz y justicia. A pesar de estos avances, todavía subsisten factores que atentan contra este desarrollo humano equitativo y coartan la soberanía de los países de la “Patria Grande” y otras latitudes del planeta. El nuevo colonialismo adopta diversas fachadas. A veces, es el poder anónimo del ídolo dinero: corporaciones, prestamistas, algunos tratados denominados «de libre comercio» y la imposición de medidas de «austeridad» que siempre ajustan el cinturón de los trabajadores y los pobres”.

Ese discurso fue al inicio de su papado. Años después, en 2022, ya cerca de su final y en un clima ideológico completamente distinto, igualmente reafirmó el ideal de unidad: “Latinoamérica todavía está en ese camino lento, de lucha, del sueño de San Martín y Bolívar por la unidad de la región. Siempre fue víctima, y será víctima hasta que no se termine de liberar, de imperialismos explotadores. (...) El sueño de San Martín y Bolívar es una profecía, ese encuentro de todo el pueblo latinoamericano, más allá de la ideología, con la soberanía. Esto es lo que hay que trabajar para lograr la unidad latinoamericana”.

Francisco afirmaba con ello que la unidad de América Latina no constituye únicamente una aspiración histórica inconclusa, sino una tarea vigente y necesaria frente a los desafíos contemporáneos del sistema internacional. En este marco, su mensaje puede interpretarse como una interpelación a retomar el horizonte de la integración regional en un contexto global marcado por la reemergencia de dinámicas unilaterales y de competencia entre grandes potencias, así como por la revitalización de lógicas históricamente asociadas a la Doctrina Monroe en sus formulaciones contemporáneas.

Frente a la erosión de las normas del derecho internacional y al avance de prácticas excluyentes en la política global, Papa Francisco plantea la necesidad de una “segunda independencia” de la Patria Grande, entendida como la capacidad de los pueblos latinoamericanos para afirmar colectivamente su soberanía y contribuir a la construcción de un orden mundial más equilibrado. Esta perspectiva dialoga, a su vez, con la concepción de Simón Bolívar sobre el “equilibrio del universo”, según la cual la estabilidad internacional depende de la existencia de múltiples polos de poder capaces de limitar toda pretensión hegemónica.

El latinoamericanismo del Papa se nutre, en gran medida, de su experiencia pastoral en la región y de su vínculo con los debates del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), desde donde se ha impulsado una lectura de América Latina como una reserva espiritual, cultural y social frente a la expansión de la denominada “cultura del descarte”. En esta línea, Francisco reivindica la religiosidad popular, la centralidad de los pobres y la justicia social como pilares fundamentales de una integración auténtica, que no puede reducirse exclusivamente a dimensiones comerciales o económicas, sino que debe estar fundada en la dignidad integral de los pueblos.

De este modo, la propuesta de Francisco articula dimensiones pastorales, sociales y políticas, proponiendo una unidad latinoamericana que no solo fortalezca la autonomía regional, sino que también contribuya a la construcción de un mundo más justo y plural, “donde quepan todos los mundos”. Esta perspectiva se inscribe en continuidad con las luchas históricas de los pueblos del continente y expresa, al mismo tiempo, una vocación universal de fraternidad, justicia social y cuidado de la “casa común”.

Geopolítica multipolar y el proyecto de la unidad

La actual reconfiguración de la geopolítica mundial vuelve a situar a América Latina en una posición de particular vulnerabilidad, pero también de renovada relevancia estratégica. En este escenario, Estados Unidos procura reafirmar su influencia sobre la región, en continuidad con una tradición histórica asociada a la Doctrina Monroe, que adquiere nuevas formas en el marco de iniciativas recientes orientadas a reforzar el injerencismo político, económico y estratégico, especialmente durante la administración de Donald Trump. Complementariamente a estas dinámicas, resurgen periódicamente los “cantos de sirena” del alineamiento automático con Washington, un camino ya transitado que, lejos de traducirse en desarrollo autónomo, ha derivado de modo recurrente en dependencia estructural, endeudamiento externo, conflictividad social e inestabilidad política.

Sin embargo, el contexto internacional contemporáneo —marcado por tendencias hacia una mayor multipolaridad, la consolidación de nuevas potencias y la expansión de espacios como los BRICS+— abre también márgenes de maniobra para América Latina. Estas transformaciones podrían habilitar oportunidades para diversificar vínculos externos, fortalecer capacidades estatales y reposicionar a la región en el sistema global desde una lógica menos subordinada. No obstante, la posibilidad de aprovechar estas ventanas de oportunidad depende de un elemento central: la capacidad de revisar críticamente la propia trayectoria de los proyectos de integración regional a lo largo de más de dos siglos de vida supuesta y formalmente independiente.

En efecto, si bien el peso de las dinámicas imperiales y neocoloniales ha sido determinante en la fragmentación latinoamericana, no resulta suficiente explicar las dificultades de la integración únicamente desde factores externos. Es necesario reconocer también las limitaciones internas de los propios procesos regionales: debilidades conceptuales, discontinuidades políticas y déficits institucionales que han obstaculizado la consolidación de proyectos sostenidos en el tiempo. En numerosos casos, los avances en materia económica —como los impulsados por el Mercosur— no fueron acompañados por estrategias equivalentes en los planos cultural, educativo, científico e institucional, que permitieran consolidar una verdadera comunidad política regional.

Algo similar puede observarse en experiencias como el Parlamento del Mercosur (Parlasur), cuyo desarrollo ha estado atravesado por restricciones significativas. Si bien constituye un intento relevante de avanzar hacia formas más complejas de institucionalidad supranacional, su alcance ha sido limitado: la implementación desigual de la elección directa de sus representantes y la ausencia de competencias legislativas vinculantes han reducido su capacidad efectiva de incidir en la agenda regional. Con todo, su existencia expresa la persistencia de una aspiración por dotar de mayor densidad democrática a los procesos de integración.

Este cuadro de debilidades se ve favorecido por dos dimensiones estrechamente vinculadas entre sí, cuya incidencia se ha profundizado en la era de las tecnologías digitales y las plataformas: el nor-eurocentrismo epistémico y la colonialidad cultural.

En relación con la primera, resulta indudable que los sistemas universitarios, científicos y tecnológicos han desempeñado un papel limitado en su contribución al proyecto de unidad latinoamericana, pese a su enorme potencial como motor de integración regional. Las instituciones de educación superior, así como buena parte de los organismos científico-tecnológicos, continúan dominados por una matriz de pensamiento que privilegia agendas, marcos teóricos y criterios de legitimación provenientes del Norte Global. Junto a las persistentes formas de eurocentrismo, resulta necesario considerar también el peso del imperialismo cultural estadounidense y de un “panamericanismo epistémico” profundamente naturalizado en los ámbitos intelectuales, universitarios, políticos y mediáticos de América Latina.

Esta orientación se expresa tanto en los contenidos de la enseñanza como en las políticas de investigación y evaluación académica y en la configuración de los vínculos científicos, frecuentemente dirigidos hacia Europa y Estados Unidos antes que hacia los países de la propia región o del Sur Global. Como consecuencia, se debilitan las posibilidades de construir agendas compartidas de conocimiento y procesos de integración intelectual desde una perspectiva latinoamericana autónoma.

En cuanto a lo segundo, el peso persistente de la colonialidad cultural dificulta reconocer la densa y multisecular trama histórica que articula a nuestros pueblos más allá de la fragmentación estatal y de los límites impuestos por las repúblicas semicoloniales. Las identidades nacionales —construidas en clave dependiente y de espaldas a la región— tienden así a debilitar la percepción de pertenencia a una comunidad histórica latinoamericana más amplia. A ello se suma que, en la era de la globalización y la virtualidad, incluso las referencias nacionales se han visto desplazadas por imaginarios culturales homogeneizados y centrados en el Norte global. Las industrias culturales y buena parte de los símbolos de prestigio y aspiración colectiva aparecen crecientemente asociados a universos culturales lejanos, vinculados al entretenimiento globalizado y a las grandes corporaciones mediáticas. De este modo, se debilitan tanto los lazos de identificación regional como las posibilidades de construir narrativas comunes latinoamericanas.

En ambos planos existen condiciones que podrían potenciarse para apuntalar, en el terreno intelectual y cultural, procesos más profundos de integración regional. Los crecientes flujos de personas vinculados a la educación superior y la investigación académica constituyen una oportunidad para fortalecer un ideario latinoamericanista y promover mayores niveles de intercambio y conocimiento mutuo entre las sociedades de la región. Asimismo, los intensos movimientos migratorios intrarregionales configuran experiencias compartidas que ponen de manifiesto la existencia de profundos lazos históricos, culturales, lingüísticos y religiosos. Lejos de tratarse únicamente de dinámicas académicas o demográficas, estos procesos contribuyen a reforzar una base material y simbólica común sobre la cual podría asentarse una identidad latinoamericana más sólida.

Sobre ese cimiento, resulta imprescindible consolidar un sentimiento latinoamericanista sólido y una demanda social sostenida en favor de la unidad regional. Solo a partir de una conciencia colectiva arraigada acerca de la pertenencia a una comunidad histórica, cultural y política común será posible otorgar estabilidad y continuidad a los procesos de integración. En efecto, la experiencia histórica latinoamericana muestra que los proyectos integracionistas impulsados exclusivamente desde las élites políticas o gubernamentales tienden a ser frágiles y vulnerables frente a los cambios de ciclo político e ideológico. Por el contrario, una integración asentada en consensos sociales amplios y en una identidad regional compartida podría generar las condiciones para sostener dichos procesos en el largo plazo, limitando las posibilidades de desarticulación y fortaleciendo la capacidad de los pueblos latinoamericanos para actuar de manera coordinada frente a los desafíos globales.

En este marco, la conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá se presenta como una oportunidad para reabrir estas discusiones desde una perspectiva crítica y propositiva. Más que un ejercicio conmemorativo, puede constituirse en un punto de inflexión para repensar los desafíos de la integración y la unidad latinoamericana en el siglo XXI, reconociendo simultáneamente las presiones externas y las limitaciones internas. Desde allí, el horizonte de la unión confederal de Nuestra América deja de ser una consigna retórica para afirmarse como una necesidad estratégica, vinculada tanto al desarrollo autónomo, la justicia social y la liberación como a la construcción de mayores niveles de soberanía y capacidad de acción colectiva en un mundo crecientemente multipolar.

El rechazo a la Cumbre de Mar del Plata de 2005 —expresado en el histórico “No al ALCA”— marcó un punto de inflexión en la historia de la integración latinoamericana. Por primera vez en décadas, un conjunto significativo de países de la región logró frenar el proyecto hemisférico hegemónico de los Estados Unidos, reafirmando la voluntad de construir un camino propio.
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    Anguila
CUENTO

"La anguila", relato de Rodolfo Cifarelli

26 Mayo 2026

Tengo hambre, sed y ciclo menstrual irregular. Necesito un espejo para ver si las ojeras están negras o amarillas. Lucho con esta duda desde hace algunas semanas, día, tarde y noche. Ojeras que palpitan como nunca antes. En unos momentos las veo negras, en otros, amarillas. Nunca pensé que reapareciera una preocupación semejante a la que tuve de adolescente por mi mano izquierda, del tamaño de la mitad de la derecha, con los deditos que se cierran en ganchos y unen sus puntas casi en armonía. Uso la derecha para casi todo. No voy a dar detalles, por supuesto. Es, digámoslo así, mi mano oficial. La otra existe y no existe, es la mano clandestina. Acepto que la odiaba. Ya no, incluso algunas noches, antes de dormirme, doy un beso y le digo «hasta mañana». Hace cuarenta años que me vengo acostumbrando a ella y ella a mí. Llegó el momento no de una tregua sino de un pacto de no agresión definitivo, y sólo de vez en cuando nos decimos ciertas cosas. Nada grave.

Con el frío es más fácil ocultarla. Ahora, casi verano, a veces, depende del humor con que me levante de la cama, me la meto en el bolsillo. O no. Pero no depende sólo del humor. Advierto que si veo un hombre que me gusta no la oculto, en ninguna estación, en ninguna circunstancia. Detesto las revelaciones a último momento, tanto hacerlas como recibirlas.

Entro al bar, después al baño. Suerte que el espejo está limpio. ¿Por qué la deformidad se memoriza con tanta facilidad, se pega en los recuerdos y sensaciones de los otros recuerdos como una sustancia agria e indetectable? Con el tiempo aprendí a no pensar en qué pensarían los demás y me escapé por algún túnel que no sé cómo inventé. Quizás ayudó que Mamá solía mirármela con los ojos muy abiertos en una expresión tierna y Papá decía: «es la mano de un angelito que se tropezó y se la lastimó un poquito», y me la besaba y se la pasaba por la frente. Entre los quince y dieciocho años se repetía la pesadilla en la que me la cortaba con un cuchillo largo y plateado. 

Un ex novio me decía: «es como una flor a punto de brotar». O de estallar, no me acuerdo. Eso me hizo bien. Mi relación con los hombres mejoró sensiblemente. Mi ex marido nunca le dio importancia. En un sentido, se puede decir que al final ese desinterés se extendió lo suficiente como para separarnos. Yo pensaba que era algo infinitamente más siniestro comparado a algo que simplemente no creció, pensaba que era una metáfora de algo de mí que nunca sería, una suerte de aborto perpetuo que me habitaba como un fantasma. Somos parte de la misma carne, de la misma sangre, somos una comunión, y no importa de qué. Es así, y renegarlo sumaría un remordimiento demasiado amenazador como para revivirlo.

Mis ojeras, hoy demasiado amarillas, parecen las de un payaso que lloró y eligió no limpiarse las lágrimas despintadas para impresionar a alguien. Lamentablemente, no hay nadie a quien impresionar. Ni a mi hermana, que tiene sus problemas. Igual no desespero porque mi semblante es menos patético de lo que creía antes de verme en el espejo.

Salgo del baño y me siento a una mesa junto a la vidriera. Los ovarios me duelen como si les hubieran inyectado ácido sulfúrico. Aguanto. La ginecóloga dice que es normal y que la medicación tardará aproximadamente un mes en hacer efecto. 

Espero a mi hermana mayor. Ella, manos y pies perfectos, me lleva cuatro años, es alta, flaca, con una cara de modelo francesa de los sesenta. Los tipos se vuelven loca por ella. No sé por qué se casó con dos idiotas con los que tuvo un hijo con cada uno de ellos. Ahora, al igual que yo, está separada. Hoy dijo que trae los cuatrocientos dólares que le presté casi un año atrás. Yo no se los pido, es ella quien promete y promete. Nunca se los pedí, ni siquiera insinué que se los había prestado. Es la tercera vez que me promete la devolución. Las otras dos nos encontramos en otros bares y no me devolvió nada. Hablamos de otras cosas, menos de los dólares.

Dos hombres se sientan ruidosamente a mis espaldas. En estas situaciones se me cruza por la cabeza una pregunta muy simple a la que nunca le encuentro una respuesta convincente: ¿Por qué cuando estamos en un lugar desierto, como en una playa, la gente cae en paracaídas a nuestro lado, como si necesitáramos compañía o fuesen ellos los que la necesitaran? Pido un tostado y una coca con azúcar.
Mi hermana está demorada quince minutos. No importa, si me enojo me duelen más los ovarios. 

Los dos imbéciles a mis espaldas piden whisky. Los vi entrar, pero no recuerdo sus caras, sus cuerpos, sus ropas. Ahora son voces. Una aguda, con un tono blando, como si al sonar se disolviera inmediatamente en la nada. La otra es totalmente distinta, ronca de alcohol y tabaco. Espero que venga el pedido antes que mi hermana. Abruptamente o necesariamente me desvió hacia un campo de algodón y me agacho para orinar. Tendré diez u once años. Placer total. Me subo la bombacha con las manos, iguales. Normales, quiero decir. A medida que salgo del campo de algodón me acerco a la ciudad. El camino es de polvo marrón y seco. Veo un horizonte de edificios coronados por una plancha delgada de smog. Un caballo blanco me mira, indiferente y poderoso, pasar a su lado. Me gustaría tocarlo pero me da miedo. Los caballos son hermosos. Estiro las manos hacia él, que baja la cabeza como aprobando mi gestualidad. Eso me hace feliz. No lo toco, me bastan sus olores a madera áspera y hierba fresca. Vuelvo los ojos a la calle. Negocios, vendedores de esto o aquello en las veredas, bocinazos, motos que se cuelan peligrosamente entre autos y colectivos. Me enfoco a mí misma y veo el reflejo de una cara medio pálida con sus desgraciadas ojeras.

–Sos un suicida, querido –dice la voz ronca–. Los tipos como vos son los más necesarios para las minas, son la carnaza de la realidad. Por eso: de ahora en más sólo me oís a mí.
–No es que no quiera –dice la voz aguda–. Es que cuando quería corregirme era peor y arruinaba todo. 
–Todos los incurables como vos terminan en el mismo asilo –dice la voz ronca–, atendidos por el mismo médico, una bestia feroz, tan o más insana como sus pacientes. Vos sos un paciente bastante rebelde. La vas, si seguís así, a pasar realmente mal. Poné voluntad para olvidarla. Vo-lun-tad, y no me digas que no podés, porque acá mismo te rompo la cara, me importan tres carajos todos estos putos que nos rodean.

Me había devorado la mitad del sándwich.
La voz ronca remarca:
–Tres carajos me importan.

Sin quererlo ni pensarlo, giro la cabeza y veo la nuca rugosa del hombre gordo, el de la voz ronca. Él presiente mi movimiento y gira también la cabeza. Su cara es una máscara colorada de furia, mejillas rebosantes de grasa, ojitos de gato, cejas que formaban una V casi perfecta y nariz medio aplastada de boxeador retirado.
–¿De qué cueva saliste? –me pregunta.
–¿Perdón?
–De dónde venís. Adónde vas.
–¿Y a usted qué le importa?

Él frunce los labios, despectivo, y nuestras cabezas, como dos muñecos manejados a control remoto, retornan a sus posiciones anteriores.
Silencio.

Los ovarios se han calmado, pero las ojeras me laten como quemaduras. ¿Habrán mutado al amarillo o a un rojo incandescente?
–El sexo y las mujeres, la misma cosa, nos hacen trizas las hijas de puta –dice el gordo, posiblemente incluyéndome en su discurso–: Y uno, pobre diablo, no quiere escuchar ni al amor ni a la locura, que son las verdades de todos, uno cree que se las sabe todas y ellas nos usan como trapos de piso.
–Sí, es verdad, sí…

El tono de la voz aguda no es el de alguien no muy convencido de las palabras que el otro le escupe en la cara.
–El viejo, dos días antes de morirse –dice la voz ronca–, me dijo «cuidameló al petiso, es bueno pero medio boludo».
–Hice todo para que ella me tuviera un poco de compasión, un poquito, no pedía más.
–Olvidate de la compasión. No la conocen.
–No, lo sé –dice el otro–, fracasé, fracasé…
–Ella fracasó, no vos.

Le mando un whatsApp a mi hermana preguntándole si está cerca del bar.


–Una anguila nos recorre los sueños –dice el gordo–, se escapa por debajo de las almohadas y de ahí la turra se lanza a las cloacas. La anguila es la que alimenta al mundo desde que es mundo, la anguila reina, y eso es y será el mundo. Pero vos y esa loca no son el mundo, son el inframundo. Y la anguila odia a los cornudos y se los come sin que los pobrecitos se den cuenta. Imaginate en qué lío estás. Tenés que nadar como un campeón olímpico para escaparte del vientre de la anguila. ¿O no ves alrededor? Pura basura. Se los come a todos los que se rinden. Cuando los años pasen la anguila te habrá masticado tanto que vas a mirar el mundo desde la ventana de un loquero. La locura se contagia, lo decía papá.
–Mamá no estaba loca.
–Mejor ni hablemos de eso.
–No, no estaba loca…
–Te dije que no hablemos de eso.
–Algún día habría que hablarlo.
–Es pasado. Si a vos te gusta el pasado, cosa tuya. Mi tiempo es demasiado valioso para perderlo en el pasado.
–Pero para vos, ¿estaba o no estaba loca?
–No insistas porque me vas a sacar de las casillas. A ella se la comió la anguila porque quiso. Tal vez esa fue su decisión, tal vez estaba más loca que todos nosotros juntos. Andá a la tumba, llevale flores y de paso preguntale por qué hizo lo que hizo.

El petiso llora casi silenciosamente, en un rincón a oscuras de alguna parte, como un chico al que le han roto su juguete más querido. Termino el tostado y la coca. Miro la hora en el celular. Mi hermana no responde. Esta vez ni aparece. Me envuelve una tristeza cálida. La moza, flaquita y pecosa, contempla con ojos indolentes la escenografía que componemos las dos mesas. Una mujer sola, yo, despeinada y sin maquillaje, más dos tipos, seguramente hermanos, una pareja en la que uno está maltratando al otro.

–Sé cómo salvarte de la anguila, y sé además muchas cosas de vos –dice el gordo–. Que ella vuelva sé que querés. ¿Lo querés?
–Sí, quiero que vuelva –se sincera el petiso.

El cachetazo suena en el mismo momento en que mi hermana entra al bar. Ella presencia el golpe y le hago un ademán para que nos sentemos a una mesa lejos de los dos hombres. La moza, alarmada, desde una punta de la barra gira la cintura hacia ellos e infla hacia adelante, involuntariamente, los pechos apretados bajo la blusa.
–Qué pasa –me pregunta mi hermana observando de reojo a la mesa de los dos hombres.
–Nada. Mejor vayamos a otro lado.

Nos sentamos en una mesa cerca de las puertas de los baños y le pido la cuenta a la moza.
–¿Nos vamos? –pregunta mi hermana.
–Sí, no soporto a esos tipos, especialmente al gordo.
–Cómo estás.
–Acá andamos.

La moza trae el ticket, pago con débito, le dejo un par de billetes de propina y nos levantamos. 
Cuando estamos saliendo el gordo mueve hacia mí su cabeza de ogro.

–Y vos, ¿Qué carajos te molesta? –me dice.
–¿Perdón?
–Sí a vos te hablo, o sos sorda, ¿Qué carajos te molesta?

Mi hermana intenta retenerme. El gordo me ofrece su máscara de goma sonriendo irónico y mirándome la manito. Cierro la derecha y se la estrello en la cara. El petiso gime un grito de ahogo, se estira hacia atrás, se lleva la silla consigo y cae sentado de espaldas contra el suelo. El gordo pretende levantarse, pero se lo impido pegándole, con una fuerza que nunca me había poseído, dos, tres, cuatro veces más. El último puñetazo da contra las manos con las que se ha tapado la cara. Oigo que la moza le dice al tipo de detrás de la barra, que hasta ese momento no había aparecido, que no llame a la policía. 

Mientras el gordo se toca la boca y se mira absorto la sangre que manchan sus manos peludas, mi hermana me arrastra a la calle. Las ojeras me palpitan, los ovarios intentan despertarse.

–¿Vos estás loca o qué? –dice después de habernos alejado casi corriendo una cuadra.
–Las ojeras –digo
–¿Qué?
–Nada.

Caminamos algunas cuadras más hasta una plaza. Nos sentamos bajo un árbol. Me siento húmeda de pies a cabeza. No tardo nada en percatarme de que me vino la menstruación y del tajo, no muy profundo, en el costado del dedo índice, la primera y orgullosa herida de guerra de mi vida.

–¿Qué te pasó? –dice mi hermana.
–Ese tipo estaba humillándolo al otro. Aparte, me insultó.

Mi hermana suspira, entre disgustada y comprensiva. Nunca se sabe con ella.

–Me estaba olvidando –dice.

Saca de la cartera el fajito de billetes, me lo pone en la mano y automáticamente se lo devuelvo.

–Quedatelos –digo–. Tenés más gastos que yo. 
–Vos también los tenés.
–Sí, pero no tengo hijos. Guardá esa plata, por favor, a ver si te roban. Voy a una farmacia.
–Te acompaño y te vendo el dedo.
–No es nada. Puedo sola, en serio. Andá a buscar a los chicos que se te hace tarde. Tengo todo el día libre para vendarme el dedo. Recién pasado mañana empiezo con las clases. Espero que se me vayan estas ojeras, no quiero que los alumnos me las vean.
–¿Qué ojeras?
–Las mías, nena.

Acerca sus ojos a los míos.

–No, no tenés ojeras.
–¿Seguro?
–Seguro, cómo te voy a mentir. Me voy. No te pierdas. Los chicos me preguntan por vos.
–Deciles que pronto paso. Te lo prometo. Deciles.

Durante el abrazo me aprieta la mano izquierda. Imposible recordar cuánto tiempo pasó desde la última vez que me la había tocado.

Camino varias cuadras mientras la sangre fluye y va empapándome el pantalón. Fumo parada en una esquina. Me chupo el tajo del dedo. Mi sangre es más rica que la coca con azúcar. Me pregunto si estoy o no fuera de la anguila de la que hablaba el gordo. Si mi hermana, mis sobrinos, si todos los veo que pasar mirándose los zapatos o con los ojos fascinados simplemente por la nada, estaremos o no dentro de esa anguila. Quién pudiera saberlo.

Cuando termine el cigarrillo cruzo a la farmacia de enfrente.

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    Costas

Las lanzas contra el escritorio

26 Mayo 2026

Los héroes de las masas y las lanzas han sido lapidados por la oligarquía triunfante. Gauchos, caudillos y montoneros fueron degradados a la condición de ladrones de ganado, de meros delincuentes armados, indignos de análisis. Las arengas ecuestres de los próceres adictos bastaron para narrar una historia confusa y heroica, simplificada hasta el hastío con fórmulas en las que todo el mundo ha dejado de creer: barbarie o civilización, Mayo y Caseros, organización nacional o anarquía, libertad o despotismo.
— Jorge Abelardo Ramos, Las masas y las lanzas

 

Hay una escena que la historia argentina repite con la fidelidad de una maldición. Unos hombres de casaca negra, perfumados de Europa y convencidos de su ciencia, se reúnen en el frío de un escritorio y firman el decreto que depone a un caudillo. Afuera, el pueblo —que no fue consultado, que nunca es consultado— revienta de furia. Lo de Racing Club el 23 de mayo de 2026 no fue distinto. Diego Milito y Sebastián Saja, operando con la asepsia de un quirófano gerencial, le comunicaron a Gustavo Costas que su ciclo había terminado. Y el Cilindro, esa catedral plebeya de Avellaneda, respondió como saben responder los pueblos cuando les arrancan al caudillo: con el cuerpo, con la voz, con las lanzas en alto.
Para leer bien este episodio no alcanzan las estadísticas ni los promedios. Hay que ir a otra fuente. Hay que abrir a Jorge Abelardo Ramos y dejar que la historia nacional —la real, la que no se enseña en los manuales de administración deportiva— nos ilumine la escena.

I. La pandilla del barranco toma el Cilindro

Ramos describió con precisión quirúrgica a esa clase social que modeló el destino de la Argentina desde los tiempos coloniales. La llamó, con el mote que ellos mismos se habían ganado en las cortes europeas, la "pandilla del barranco": la burguesía comercial del puerto, los tenderos enriquecidos con el librecambismo, los que miraban a Manchester y despreciaban el interior. Luego vendría Lavalle a bautizarlos de otra manera, no menos exacta: "los hombres de casaca negra". Eran, escribió Ramos, "personajes totalmente persuadidos de su ciencia, taciturnos y severos, embanderados de latines". Su jefe indiscutido fue Rivadavia: hijo de la burocracia virreinal, casado con la hija del virrey, hipnotizado por Europa, incapaz de entender —porque jamás visitó— el resto del país.

La versión 2026 de esa pandilla no lleva casaca sino traje de presidente, un hombre nacido en Bernal pero que en su paso por Europa se convirtió en un cruzado del elitismo. No cita a Bentham sino a Fernando Marín. No habla de "las luces" sino de "eficiencia". Pero el instinto es idéntico: administrar desde la frialdad del escritorio lo que solo se puede comprender desde el barro. Diego Milito encarna, sin quizás saberlo, el linaje rivadaviano en su paso por Avellaneda. Su presidencia es la de la "gente decente" de Racing: prolija, europeizante, obsesionada con la imagen institucional, con los socios-clientes y con el índice de gobernanza del fútbol continental. 

Y así como la pandilla del barranco concentró en Buenos Aires las rentas que pertenecían a todo el país, la actual conducción de Racing concentra en sus oficinas y sobre sus gerentes rentados el poder de decisión sobre una institución que pertenece a sus socios, a su historia, a su pueblo. La Aduana del Cilindro está en manos de los importadores de metodología.

II. Gustavo Costas: la barbarie que gana copas

Ramos nos enseñó que el vocablo "caudillo" fue convertido, por la oligarquía triunfante, en sinónimo de bandolero, de bárbaro, de delincuente armado. Los héroes de las masas y las lanzas fueron "lapidados" por esa misma historia oficial que celebraba a Rivadavia y sepultaba a Artigas. Lo mismo ocurre hoy con Costas en la narrativa de la conducción académica: se lo presenta como un técnico de ciclo cumplido, un hombre anticuado, chabacano de malos modales.

Fermín Chávez nos legó la herramienta conceptual necesaria para leer debajo de esa superficie. Su relectura de "Civilización y Barbarie" invierte el eje sarmientino y lo devuelve a su verdad histórica: la llamada "barbarie" no es el atraso ni la irracionalidad. Es la cultura nacional, la identidad del suelo, la sabiduría que los letrados del puerto no pueden codificar porque sus categorías vienen del otro lado del océano. La "barbarie" de Artigas era la patria. La "barbarie" de los caudillos del interior era el federalismo real, no el de los documentos. Y la "barbarie" de Gustavo Costas es su paso por la tribuna, el conocer la Avellaneda de los 80, el eslabón con Alfio Basile y los mates con Tita Mattiusi en el estadio.

Costas volvió a su Cilindro en diciembre de 2023 sin el barniz de los técnicos importados, atrás quedaba el ciclo de Gago el técnico pulcro. Costas arribó como llegan los caudillos federales: conocido en las provincias de adentro —Perú, Paraguay, Ecuador, Colombia—, curtido en el barro de los campeonatos sudamericanos, cargando en el cuerpo la memoria de haber jugado en Racing cuando el club era sufrimiento y no marca registrada. Su equipo marchó bajo una consigna que bien pudo haber sido la de las montoneras federales: una fe absoluta, irracional, incondicional por una causa. 
"Religión o Muerte", gritaban los gauchos de Quiroga en las sierras de La Rioja. "Con Racing no se jode", hoy cantaron los miles que se autoconvocaron frente al Cilindro la noche de su despido. La distancia histórica es enorme. El espíritu es el mismo.

El caudillo tuvo su ciclo victorioso: la Copa Sudamericana 2024, cuando nadie lo esperaba. La Recopa Sudamericana 2025. Las semifinales de la Copa Libertadores después de 28 años de espera. Eso no es la historia de un técnico que administra procesos. Es la historia de un hombre que despertó al pueblo en armas, que convirtió a la tribuna en montonera, que le devolvió al club su condición de protagonista continental. Para Ramos, San Martín veía en la montonera, "con su fina intuición política, al pueblo en armas". Costas hizo lo mismo con el empuje de su hinchada y su equipo 2024 jugó como un pueblo en armas.

III. El despido como tabla rasa: extirpar el ADN popular

Pero los hombres de casaca negra no podían tolerar eso indefinidamente. El proyecto rivadaviano —ayer y hoy— no admite caudillos. Admite gerentes que son los que administran hoy Racing. El club no tiene lugar para montoneras y menos para caudillos. El socio tendrá que ser un cliente organizado. 

Cuando los resultados deportivos del primer semestre de 2026 brindaron la coartada técnica necesaria, la pandilla del barranco actuó con la velocidad y la frialdad de siempre: decreto, comunicado, conferencia de prensa. Milito salió a decir que fue "un día muy triste" con la misma cara que Rivadavia usaba cuando disolvía instituciones o entrega la Banda Oriental al imperio esclavista del Brasil. La tristeza de los que tienen el poder siempre suena a coartada.

Milito aplicó lo que los liberales tanto estimaron durante el siglo XIX; la tabla rasa. Ramos demostró cómo los unitarios rivadavianos —persuadidos de que importar instituciones de Europa era suficiente para modernizar un país— intentaron borrar de un plumazo la cultura política de las provincias, sus formas de organización, su identidad. No como un acto de maldad, sino de convicción profunda: creían, sinceramente, que estaban construyendo el progreso sobre los escombros de la barbarie.

El despido de Costas es el mismo operativo en escala institucional. Al igual que los unitarios querían borrar las provincias y su cultura para imponer una civilización de escritorio, el oficialismo liberal de Racing quiere extirpar el ADN popular del club. Quieren una tribuna domesticada, un pueblo triste, sin expectativa deportiva, para eso acuden al viejo apotegma liberal: hay que ordenar las finanzas. Para eso necesitan eliminar la memoria viva. Y la memoria viva de Racing en los últimos dos años y medio tiene cara, nombre y apellido: Gustavo Costas.
No es, entonces, una decisión futbolística. Es un acto de disciplinamiento cultural. 

IV. El pueblo no olvida: advertencia histórica

Pero hay algo que los hombres de casaca negra nunca aprendieron, en dos siglos de historia argentina, y que tampoco aprenderán ahora. La historia no la escriben los decretos de los escritorios. La historia la escribe el pueblo en armas. 
Los miles que se autoconvocaron frente al Cilindro no fueron citados por ningún aparato político, ninguna estructura partidaria. Llegaron solos, como llegan siempre las masas cuando la historia las llama. Forzaron las puertas. Le dieron al caudillo destituido un abrazo que ningún acta de directorio podrá borrar. Y Costas, con la certeza del que sabe que los pueblos tienen memoria larga y los decretos, memoria corta, seguramente balbuceó: "No creo que sea una despedida porque capaz pronto vuelvo."

La pandilla del barranco de Avellaneda puede reunirse en su en sus oficinas climatizadas, puede aspirar a seguir con sus transacciones con la gusanera de Miami, puede hablar de "finales de ciclo" con la voz monocorde de los tecnócratas que confunden el fútbol con una auditoría. Pero la identidad profunda de Racing no vive en las oficinas. Vive en la profundidad de Barracas al Sud, respira en el barro de Avellaneda, en las gargantas de los que se quedaron afuera cantando, en el recuerdo de un padre que le decía al hijo: “Gustavo es Racing”, en la memoria colectiva de un pueblo que sufrió décadas de frustraciones y que, con Costas, volvió a alzar las lanzas.

Racing no es una empresa. El Cilindro no es un activo. Y Avellaneda, que parió a este club en el barro de principios del siglo XX, no tolerará que lo conviertan en un logo corporativo.

La civilización de los escritorios firma decretos. Las masas y las lanzas escriben la historia. Solo pueblo racinguista salvará a Racing.

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    Abel Furlán

Abel Furlán: "A la UOM ya la intervino la dictadura de 1955 y la de 1976"

26 Mayo 2026

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Abel Furlán, se refirió a la decisión judicial que decidió la intervención de la UOM y el desplazamiento de su titular. 

"Las intervenciones a la UOM nunca fueron hechos aislados. Fuimos intervenidos en 1955 y 1976. Cada vez que hubo un intento por destruir a la industria, intervinieron a la UOM. Ahora pasa de nuevo. Es la primera vez en democracia", describió el secretario general que es cuestionado por la justicia.  

"Lo hacen en un contexto particular, en medio de paritarias y mientras el gobierno avanza con políticas anti industriales. Construyeron una crisis institucional para llegar a este fallo de intervención", explicó Furlán.

"Es claramente un golpe al modelo sindical argentino, disfrazado de supuesta crisis institucional. En todo caso, son los trabajadores los que deben resolver sus propios problemas, no la justicia. Es un antecedente grave para todo el movimiento sindical", advirtió. 

"Necesitan avanzar sobre los gremios que llaman combativos, yo no usa esa palabra. Somos gremios que defendemos a los trabajadores. Queremos que tengan un salario digno, no que el sueldo alcance para 15 días", afirmó. 
 

 

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DEBATE

Aldo Duzdevich: “El peronismo tiene que resolver si Cristina lo va dejar crecer a Kicillof”

25 Mayo 2026

En diálogo con “Más o menos bien” (sábados de 18 a 20hs por Radio con vos), el militante y escritor Aldo Duzdevich reflexionó sobre distintos temas de la actualidad del país y del peronismo.

A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“El peronismo está en un momento confuso, difícil, que no encuentra una conducción, hasta tanto no se ordene una conducción y una propuesta hacia el 2027. Estamos complicados. No estoy viendo por ahora una salida clara a mediano plazo de esta situación de conflicto interno que todavía no se resuelve”.

“El conflicto está en resolver si Cristina lo va a dejar a Axel Kicillof, y a los demás que quieran crecer y proyectarse como candidatos, si los va a dejar caminar o no. Eso es lo que hoy está trabando la situación dentro del peronismo y hasta tanto eso no se resuelva estamos todos expectantes”.

“La situación del peronismo en el interior es complicada. Tenemos seis gobernaciones, de las cuales tres hacen la suya. En las otras provincias está prácticamente desarmado, intervenido, subsumido en otros partidos provinciales. Estamos en una situación muy compleja, que no la he visto muchas veces en 55 años de peronismo que tengo”.

“El nuevo Papa no estaría identificado a priori con ningún sector político. El otro día un compañero me decía que Francisco no vino nunca porque no quería venir en medio de la grieta. Si venía íbamos a empezar a las trompadas entre nosotros los peronistas para ver quién se ponía más cerca”.

“Siempre digo que hubo una batalla cultural previa a la de los libertarios, que el peronismo originario perdió contra el progresismo en términos culturales. La cultura de la década ganada estuvo en manos de ese pensamiento progre que despreciaba a Perón”.

“La tercera posición en política internacional es que no hay que guiarse por las ideologías, sino por los intereses de los países. Mi país tiene intereses permanentes y voy a actuar en función de ellos”.

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    escarapela

Los símbolos en la Revolución de Mayo según el historiador revisionista Vicente Sierra

25 Mayo 2026

El relato liberal destaca que, dentro del proceso de la semana de mayo, los criollos habían construido una divisa azul y blanca que permitía comprender el verdadero significado de su postura política. Dentro de esta gesta histórica, Bartolomé Mitre recrea el relato destacando las figuras de Domingo French y Antonio Luis Berutti como los responsables de distribuir las insignias que posteriormente se convertirían en un símbolo patrio como la escarapela.

Este relato busca, desde una perspectiva historiográfica, realizar una síntesis histórica sobre uno de los acontecimientos importantes de la República Argentina; pero a las claras se perciben sus inconsistencias e incluso le quitan al hecho histórico del 25 de mayo de 1810 su alto componente de tensión política dentro del bando de los criollos.

Vicente Sierra, investigador revisionista, miembro del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas y quien fuese adherente al movimiento peronista e incluso se desempeñó como Director de la Biblioteca Nacional durante el Tercer Gobierno de Juan D. Perón; ha desarrollado un gran aporte a través de la publicación Historia de la Argentina editado en 1982 donde aborda esta problemática. En el pasaje de su obra destaca los aportes de Roberto Marfany, quien resalta la existencia en el Archivo General de la Nación de un informe referente al 21 de mayo de 1810 donde se lee “amanecieron lunes en la Plaza mayor, bastante porción de encapotados con cintas blancas al sombrero y casacas, en señal de unión entre americanos y europeos, y el retrato de nuestro amado monarca en el cintillo del sombrero, de que vestían a todo el que pasaba por allí. Contándolos French, el del Correo, y Berutti, el de Cajas. Eran 600 hombres bajo el título de Legión Infernal: en efecto todos estaban armados y era mozada de resolución”. 

Esta afirmación  corroborada con los periódicos de época se evidencia a través del accionar: “En el día 22 se vieron porción de Patricios y otros con cintas blancas y el retrato de Fernando 7°; y estos mismos aparecieron al día siguiente también con un ramo de oliva en el sombrero” y reafirmada a través del relato de Juan Manuel Beruti, hermano del caudillo, que en su diario sostiene que los partidarios: “se habían puesto una señal, que era una cinta blanca que pendía del ojal de la casaca, señal de la unión que reinaba , y en el sombrero una escarapela encarnada, y un ramo de oliva por penacho...”. Ampliando la claridad en la gesta histórica, Sierra señala la carta de Ramón Manuel de Pazos dirigida al comerciante de la ciudad de Montevideo Francisco Juanicó donde destaca: “La mañana del lunes, French, Beruti (oficial de las cajas) y un Arzac que no es nada, fuera de la Plaza, como representantes del Pueblo, y repartieron retratos de Fernando 7° y unas cintas blancas que la tropa (esto es los Oficiales) traían en el sombrero y otros atados en los ojales de la casaca que decían significaba la unión de Europeos y Patricios, pero yo a ningún Europeo lo he visto, y ayer había una cinta roja encima que me dicen significaba Guerra, y la blanca Paz, para que se escoja.”

En este sentido, el color encarnado (rojo) fue el simbolismo de guerra para todos aquellos que se postulen a favor del Virrey Cisneros. Mientras que el color blanco probablemente provenía del penacho del regimiento de Patricios, quienes buscaban establecer un orden e imponer la paz.  Ahora bien, la utilización de los colores blanco y celeste unidos no se han evidenciados en ningún acontecimiento de 1810; dado que la bandera creada por Manuel Belgrano se dio el 27 de febrero de 1812; siendo izada por primera vez a orillas del río Paraná. Aquí es donde es contradictorio el relato reconstruido por la historiografía liberal, la bandera no había sido creada aún. 

El blanco fue el color de la revolución conducida por los jefes militares, mientras que el color rojo o encarnado se convirtió en el verdadero emblema de la revolución popular. Por ende, podemos plantear que simplemente son mentiras mitristas.

Damián A. Cipolla es Doctor en Historia, Docente de la Universidad Nacional de Luján y del Instituto Joaquín V. González; Corresponsable del área de Investigaciones del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas.

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    cornelio saavedra

Saavedra no fue el Judas de Mayo

25 Mayo 2026

Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez, presidente del primer gobierno de las Provincias Unidas del Río de La Plata, fue, contrariamente a lo que se afirma habitualmente, quien afirmó con sus fuerzas militares y decisión política la Revolución de Mayo de 1810.
Su figura siempre aparece desdibujada a lado de Mariano Moreno. “Saavedra queda lejos y apagado, como un semiprócer, a causa del odio que le profesó Moreno”, sentenció Hugo Wast, en “Año X” (1960). Y agregó: “¿En cuál de nuestras escuelas se enseña que Saavedra es la gran figura del 25 de Mayo y el que salvó dos veces a la Revolución arrojando su espada en el platillo donde estaba la suerte de la patria, una el 1° de enero de 1809, otra el 22 de Mayo de 1810”. 

Nacido el 15 de septiembre de 1759 en la hacienda “La Fombera”, en Otuyo, Potosí, Virreinato del Perú, siendo actualmente del Estado Plurinacional de Bolivia. El porteño Santiago Felipe de Saavedra y Palma, y la potosina Teresa Rodríguez de Güiraldes fueron sus padres, quienes se mudaron a Buenos Aires en 1767. Empezó sus estudios en el Colegio San Carlos (actual Colegio Nacional Buenos Aires), pero no pudo concluirlos al dedicarse a la administración de la estancia familiar. En 1788 se casó con María Francisca Cabrera y Saavedra, prima hermana de éste, con la que tuvo tres hijos. A los diez años falleció su esposa y contrajo nuevas nupcias con María Saturnina Otárola y del Ribero. 

Cumplió funciones capitulares, siendo nombrado en 1797 regidor cuarto del Cabildo, y, al año siguiente, regidor tercero además de Defensor General de Menores, teniendo destacada actuación en controlar los abusos en la intermediación en los precios de la carne, señalando la inconveniencia de prohibir las exportaciones de granos ya que limitaban la expansión agrícola en nuestra pampa e interviniendo a favor de varios menores en un sonado caso de abuso infantil cometido por un indio oriundo de las Misiones. También se distinguió como Síndico Procurador General, expidiéndose negativamente en una causa sobre agremiación, siendo ponderada tal decisión por los historiadores Ricardo Levene y Enrique Barba, aduciendo que apuntaló la libertad del derecho del trabajo sin tutela de gremio alguno ni autoridad estatal, y su función de administrador de granos como alcalde de segundo voto. 

Pero su destaque mayor fue su rol durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807. En el primer caso no juró lealtad al rey británico, y en el segundo acompañó la defensa de Buenos Aires con el regimiento de Patricios, en el que fue elegido por la tropa, cual “democracia directa en armas”. De igual modo tuvo relevante participación sofocando el motín del alcalde Martín de Álzaga para deponer al virrey Santiago de Liniers, el conde de Buenos Aires.

Tras la invasión napoleónica a España y el arresto de Fernando VII, será la Junta de Sevilla quien ostente el poder peninsular, decidiendo la remoción de Liniers por el nuevo virrey Cisneros. Previamente hubo sondeos para que Carlota Joaquina de Borbón estuviese coronada en Buenos Aires, siendo Manuel Belgrano uno de los promotores del “carlotismo”. Según Bernardo Lozier Almazán en “Proyectos monárquicos en el Río de la Plata” (2011): “Saavedra, en su juicio de residencia, reconoció que había sido visitado por Belgrano, quien le hizo entrega de una carta que le enviaba Carlota Joaquina, y lo instó a colaborar por la instalación de la regencia”. Saavedra refirió: “contribuir a que estos Dominios no reconozcan otro gobierno que el Monárquico, ni otra Dinastía que la Real Casa de V. A. R…” Y agregó en su “Memoria Autógrafa” (1829): “…yo con mi cuerpo de Patricios, tan lejos de hacer oposición al proyecto, lo seguiremos; pero que de ningún modo quería dar la cara, no promoverlo de mi parte…”.

El monárquico Belgrano tuvo una media palabra del monárquico Saavedra sobre Carlota, pero, el plan con ella no prosperó. En mayo de 1810 la noticia de la caída de la Junta de Sevilla encontró a Buenos Aires convulsionada, pero ya con diversos actores y grupos que planteaban un cambio político y la remoción de Cisneros. 

“La Revolución la prepararon gradualmente los sucesos de Europa. Los patriotas en ésta nada podían realizar sin contar con mi influjo y el de los jefes y oficiales militares que teníamos armas en la mano”, sentenció Saavedra en “La Gaceta Mercantil” del 25 de mayo de 1826, incluida en “Los grupos políticos en la revolución de Mayo” (1983), de José María Ramallo. Y agregó: “cuando llegó el momento de sazón di los pasos para verificarla con toda la circunspección y energía que es sabida por notoriedad, y el voto público lo acreditó en destinos que me colocó, presidiendo el país…”.

Los sucesos de Mayo se precipitaron. La idea no fue separatista sino hermanada en el Levantamiento Español de 1808, donde nadie adhería a jurar fidelidad a José I, el Bonaparte bautizado para la eternidad como Pepe Botella. 

Roberto Marfany, en “Episodios de la Revolución de Mayo” (1966) refirió, que el Cabildo Abierto del 22 tuvo, con acuerdo de Cisneros y a instancias del alcalde Lezica y el síndico Leiva, la pretensión: “que el Virrey abdicara el mando en el Excelentísimo Cabildo, y que éste con anuencia del pueblo tratase de formar el Gobierno que debíamos adoptar… según el acta del Cabildo de 21 de mayo…”.

El pedido era convergente pero las intenciones divergentes, el Virrey quería consolidar su poder, mientras que los criollos elegir un nuevo gobierno. Aún la Junta del 24 lo encuentra a Cisneros presidiéndola, pero sería Saavedra quien le pediría que dé un paso al costado.

Marcela Ternavasio, en “Historia de la Argentina 1806 – 1852” (2009) escribió: “El 25 de mayo, la Plaza de la Victoria se había convertido nuevamente en el escenario de la agitación popular. Un movimiento liderado por el regimiento de Patricios elevó un petitorio con la lista de los nombres que debían figurar en el nuevo gobierno. La Junta quedó así constituida por nueve miembros: Cornelio Saavedra, a quien se le confirió el supremo mando militar, la presidía; sus secretarios fueron Mariano Moreno y Juan José Paso, y el resto de los vocales Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea”.

La jura de Saavedra y los demás miembros de la Junta, desechando la versión de la “máscara”, fue para “desempeñar legalmente el cargo, conservar íntegra esta parte de América a nuestro augusto soberano el señor don Fernando Séptimo y sus legítimos sucesores, y guardar puntualmente las leyes del Reino”.

La Primera Junta tuvo en Saavedra a su sostenedor y principal figura. Luego vendría el accionar de Moreno y los choques entre ambos, que serían determinantes en nuestra historia.

Le faltó, es cierto, pasta de caudillo. Ante los sucesos del 5 y 6 de abril de 1811, donde con apoyo de los orilleros, pudo haber derrotado a los morenistas y ser un conductor popular. No quiso, o no pudo. 

El heroico jefe del regimiento de Patricios aún espera que se profundice en su historia.

Pablo A. Vázquez es Licenciado en Ciencia Política; Docente de la UCES y Secretario del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas.