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    EVITA

Procesos históricos y generaciones

26 Febrero 2026

Una respuesta de Gabriel “Gallego” Rodríguez, militante del Movimiento Evita, al artículo «La generación fallida: o cambiamos o nos extinguimos«.

Existe en la militancia popular una sensación de “autopercibir” nuestra práctica militante en términos estrictamente generacionales y, muchas veces, de esto resulta una noble y loable autocrítica “generacional”; pero estas miradas también pueden resultar inconducentes, parciales, si no nos entendemos como parte de un proceso histórico que no empieza ni concluye con nuestro recorrido biológico, sino que es la continuidad de otros procesos históricos, compuestos de avances y retrocesos, que nos llevan al presente. Porque nuestros recorridos militantes, con aciertos y errores, son apenas un mojón en el largo camino de lucha popular.

En este sentido, en el actual momento de retroceso popular, con sus incertidumbres y complejidades, tendremos que despojarnos de nuestras culpas “generacionales”. En todo caso, es lo que toca, muchachos y muchachas: aquí estamos, vivitos y coleando, parados del lado de la trinchera en la que tenemos que estar, ni derrotados ni resignados.

La década ganada significó un momento de avance popular y reparador en términos de distribución del ingreso hacia el corazón de nuestro pueblo, pero la no concreción de transformaciones estructurales, que no cambiaron de cuajo las condiciones materiales de ese pueblo, constituyó un límite y un freno a ese avance. Y, por si esto fuera poco, el errático y fallido gobierno de Alberto, lleno de errores autoinfligidos e infligidos por los propios, empeoró aún más esas condiciones materiales, constituyendo así el fin de un ciclo.

La mirada autocrítica de la década ganada, de la que fuimos parte activa, asumiendo con plena conciencia la conducción de NÉSTOR Y CRISTINA, dejó también como saldo, entre tantas otras taras, la burocratización de la militancia. Esto no fue patrimonio exclusivo de una generación: cruzó transversalmente a todas las generaciones, incluyéndonos a los veteranos.

Pero esto es solo una parte de la verdad. La otra parte de la verdad, auspiciosa y en forma de buena noticia, es que fue precisamente la década ganada la que dejó un piso de organización popular superior respecto de otros momentos históricos, por ejemplo, los noventa: el anclaje en la memoria histórica del peronismo de esa década no fue construido meramente desde la retórica ni desde el relato (como gustan decir ahora), sino fundamentalmente sobre una realidad concreta, más allá de los límites ya mencionados.

Todo esto hizo posible la incorporación de miles de pibes y pibas a la construcción de un sueño colectivo, “toda una generación”. Es por eso que el desafío de la etapa es recuperar esos sueños y esa épica. ¿En condiciones desfavorables? Claro que sí; de eso se trata esta changa de querer transformar la realidad, de remar muchas veces contra la corriente, porque, como diría mi santa madre: “con yuyos cualquiera es brujo”.

¿Se imaginan ustedes a San Martín relegando su causa libertadora porque, al momento del cruce de los Andes, no contaba con señal de GPS?

¿Se imaginan ustedes al general Perón resignándose a no empoderar a los trabajadores porque su lugar en el organigrama nacional consistía en una ignota subsecretaría?

¿Se imaginan ustedes a aquel casi desconocido Néstor Kirchner dudando al momento de refundar la patria porque su caudal electoral era un exiguo 20 %?

Todos estos ejemplos están cargados de connotaciones épicas, pues de eso se trata. Los compañeros de los setenta hablaban del “puño en el colchón”: nunca, pero nunca, la famosa correlación de fuerzas favorables es un hecho mágico; hay que construirla, así como hay que construir el acierto político.

Y, a propósito de procesos históricos, el momento de mayor avance popular (1945-1955) fue abortado a sangre y fuego por la Fusiladora; la gloriosa resistencia duró 18 años y la victoria apenas una primavera, dando paso a la noche larga y oscura del genocidio neoliberal.

Y, siguiendo con los procesos históricos, la irrupción de Néstor fue el resultado del Argentinazo del 2001, al que supieron contribuir no solo los límites de la convertibilidad de Menem, Cavallo y De la Rúa, sino también el aporte de esos destartalados militantes noventosos que, desde la intemperie y los márgenes, supieron poner su granito de arena a la caída del consenso neoliberal.

Pero, como verán, la historia se discontinúa y a veces surfea en su inestable equilibrio.

Nos guste o no, y porque la verdad no tiene remedio, a diferencia de la Fusiladora, en esta etapa —y más allá de esta democracia restringida, liberal, insatisfecha, floja de papeles o como queramos caracterizarla— tenemos la tarea de profundizarla en favor de los intereses populares y, por qué no, también interpelarla. Por favor, ¡no le regalemos esa tarea a Milei! Ya comprobamos lo que eso significa.

Más allá de todos estos atenuantes, en la actualidad resulta que es nuestro propio pueblo sufrido quien nos da la espalda en las urnas, y esto resulta una verdad irrefutable que amerita salirnos de nuestros propios círculos concéntricos, endogámicos y tiktokeros, que abrevan en las patéticas bajadas de línea del gato Silvestre, indicando lo que tenemos que hacer cual Maestra Ciruela. Todo esto nos aleja de la verdadera percepción de la realidad y del sentir de nuestra gente.

Tomás Borge (comandante de la revolución sandinista nicaragüense) hablaba de la paciente impaciencia. La impaciencia resulta una actitud comprensible y hasta necesaria muchas veces: nos indigna y nos revela el sufrimiento de nuestro pueblo, y así debe ser; de lo contrario, seríamos máquinas y no militantes populares.

Ahora bien, la paciencia también resulta una condición necesaria para analizar y reflexionar sobre el presente con registro de perspectiva histórica, sin que esto signifique caer en la abstracción absurda ni en la masturbación ideológica.

En tiempos de incertidumbre y desconcierto, tenemos que, como mínimo, aferrarnos a la certeza de no volver a cometer los desatinos y errores que nos trajeron hasta el aquí y ahora.

El piso de organización popular superior que supimos construir y que heredamos de nuestra tradición de lucha es de un valor imprescindible a la hora de resistir, pero, fundamentalmente, a la hora de escribir esas nuevas canciones que sean alternativas superadoras al nuevo y cada vez más injusto mundo del trabajo; a un nuevo —o no tanto— modo de acumulación del capitalismo reconvertido en financiero; con una nueva subjetividad reinante en nuestra sociedad. Hablamos de nuevos paradigmas y nuevas esperanzas que concluyan en un nuevo proyecto de país.

Pacienciaaaaa… ¿cuándo y cómo sucederá eso? No tengo ni idea. O, en su defecto, entreguémonos a la imaginación de la historia; pero si no lo pensamos, no lo hacemos y no actuamos en consecuencia, no sucederá nunca.

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    Héctor "Etín" Ponce

"A los negros no les gusta laburar"

26 Febrero 2026

Hace más de 2.500 años Sócrates en la antigua Grecia inauguró un método de diálogo investigativo conocido como ¨Método Socrático¨. Es el arte de pensar con cabeza propia, de no dejarse engañar ni por los demás, ni por uno mismo, es lo que actualmente conocemos con el nombre de Pensamiento Crítico. 

Cuando este pilar de claridad y lucidez desaparece la ignorancia colectiva se apodera de las masas.

A menudo el ¨medio pelo¨, tal como lo definiera don Arturo Jauretche, cooptado por la propaganda de derecha, la que le ha pulverizado su conciencia de clase patea contra su propio arco haciendo suyas consignas y bolazos que terceros le han instalado en la ¨sabiola¨ con precisión quirúrgica.
 
Entonces, cuando los empleados estatales: profesores, maestros, médicos, enfermeros, científicos, etc., piden y logran una adecuación de sus salarios, para el ignaro es populismo barato. Pero cuando se le rebaja el impuesto a los ricos son políticas económicas progresistas. 

Cuando se les brinda subsidios a los pobres y a los desocupados, los que a raíz de políticas de industricidio han perdido sus fuentes de trabajo, para el que piensa con cabeza ajena es populismo casta; pero cuando se utiliza plata del estado para subsidiar dudosas operaciones comerciales, entonces es para dinamizar la economía. 

Las protestas de los descastados que han quedado fuera del sistema son protestas de vándalos, pero si las mismas son llevadas a cabo por grupos económicos concentrados son lobbies empresariales legítimos.

Si el hombre de negocios gestiona mal, si es comprobadamente ineficiente e inmoral, si no paga los salarios y se queda con la plata que le descuenta a los trabajadores omitiendo hacer los aportes correspondientes a la seguridad social, al estado desfinanciándolo, a la obra social, etc., el ¨cabeza de termo¨ dice que es por culpa de la casta sindical; cuando ésta lo único que hace es recurrir a las herramientas legales previstas en la Constitución Nacional para defender los derechos laborales y profesionales de sus representados, tal como ocurre en todos los países democráticos del mundo. 

Aunque no está comprobado fehacientemente a Albert Einstein se le atribuye haber dicho: ¨Cuando te mueres no sabes que estás muerto, no sufres por ello, pero es duro para el resto. Lo mismo pasa cuando eres imbécil¨.

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    Congreso

La Comisión Episcopal Pastoral Social Nacional cuestionó la nueva ley de Glaciares

26 Febrero 2026

La Pastoral Social Nacional, que lidera el obispo de La Rioja, los laicos sanjuaninos de Justicia y Paz, los pequeños proveedores comunitarios, científicos y ambientalistas se oponen a la reforma de la ley de glaciares.

El clamor se hace oír pese a los millones de la industria extractivista, como el litio -"el nuevo colonialismo" dijo el Papa Francisco a los movimientos populares-, que busca ampliar las zonas de explotación de alta montaña y para ello necesitan reformar la ley de Glaciares.

Este periodista recopiló los pronunciamientos desde el interior de la institución más antigua y mayoritaria de la Argentina, como es la iglesia católica y que omitieron varios medios masivos como los propios obispos de las provincias cordilleranas, como es el caso de Catamarca, donde monseñor Luis Urbanč lleva 18 años de gobernador eclesial.  

Frente a la reforma a la ley que protege los glaciares, existen dos documentos claves de la organización que lideró durante 12 años el Papa argentino y el más ambientalista de los jerarcas católicos.

CATEDRALES DEL AGUA, LOS GLACIARES

Por un lado, el realizado en la estratégica Comisión Episcopal Pastoral Social Nacional, que lidera el obispo de la diócesis de La Rioja, una de las provincias cordilleranas, por ende, con actividad extractivista.

“Los glaciares no son simples recursos económicos. Son fuentes de agua y de vida, reguladores del clima y del ciclo hídrico. Son verdaderas ‘catedrales de agua’ que sustentan a las poblaciones, las actividades productivas y la biodiversidad de vastas regiones de nuestro país”, escribieron los miembros de CEPAS a los legisladores nacionales en una carta abierta con fecha de publicación el 18 de febrero de este año.

El CEPAS es liderado por Braida, y lo acompaña una de las máximas autoridades católicas locales, el cardenal primado de nuestro país y a su vez el gobernador eclesial (arzobispo se llama en la iglesia) de Santiago del Estero, Vicente Bokalic. A ellos dos se suman: Pedro Cannavó, vicario arquidiocesano porteño (el segundo al mando); el obispo en salida, por su edad, de Quilmes al sur del conurbano bonaerense, Carlos “Cacho” Tissera, el joven obispo auxiliar en la provincia de Santa Fe, Matías Vecino; Juan Ignacio Liébana, obispo de Chascomús en la provincia de Bs. As. y José A. Diaz, obispo de Concepción en la provincia de Tucumán, además del secretario ejecutivo, un laico de la diócesis de San Isidro, Fernando Barilatti, entre otros curas y laicos.

Fue el nuevo equipo “Ecología Integral”, con creyentes y religiosos conmovidos con el cuidado de la casa común, quienes impulsaron los debates internos para llegar a la carta abierta de CEPAS, por la que han recibido presiones de los empresarios extractivistas y oídos sordos de los senadores nacionales decididos a permitir que se amplíe la zona de explotación minera como que el control de esas áreas sea provincial y no nacional del organismo vigente. 

Uno de los empresarios mineros y ex secretario de Minería nacional, durante el gobierno de la Alianza de Fernando De La Rúa, Mario Capello fue uno de los pocos que se animó a salir públicamente contra los obispos del CEPAS.

Capello, está al frente del Grupo Sarmiento en la provincia de San Juan, y escribió en sus redes: “Hoy no puede condenar a los herejes criollos a la hoguera, sí a miles de argentinos a morir en la pobreza. Tiraron a la basura en nombre de Dios los dos 1ros objetivos de la agenda 2030 de las Naciones Unidas: 1) Fin de la pobreza 2) Hambre cero”.

FRANCISCO: “EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO”

Uno de los militantes ambientales más jugados y experimentados de Argentina es el sociólogo Juan Pablo Olsson. Es el muchacho que se fotografió con el Papa Francisco, en su residencia vaticana, el 11 de noviembre de 2013, luego de un encuentro del Pontífice con el entonces senador nacional y líder del partido Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas,

“El Parlamento Europeo, que es la única institución de la Unión Europea elegida por sufragio directo y cuenta con 736 diputados, representante de 500 millones de ciudadanos, votó la resolución 2010-0145 donde afirman que la minería no crea empleo real ni duradero, subrayando que es una industria insegura, advirtiendo que tanto la salud humana como el ambiente corren grave peligro y que la minería en base a cianuro pone en riesgo las fuentes de agua y la biodiversidad", explicó Olsson a este periodista.

SE QUIEBRA LA LICENCIA SOCIAL

“En los departamentos mineros (distritos le decimos acá) como en Jáchal, Iglesias, Albardón, y Calingasta algunas cámaras mineras están muy enojadas porque con esta ley. Había licencia social, pero con esta gestión (por el gobernador Marcelo Orrego) mucha bronca, no defienden a los proveedores de las comunidades que son pymes, micropymes o cooperativas, dicen locales, pero es cualquiera de la Argentina y encima parece que van a dejar entrar a los proveedores chilenos, entonces es posible que surjan movimientos ambientalistas”, sostuvo a Juan Pablo Cornejo, periodista y militante peronista.

Los proveedores mineros van desde los traslados del personal, en ómnibus o camionetas, pasando por el personal de seguridad, de limpieza y los gastronómicos

Cornejo sostiene que es falso que la actividad minera esté en pleno, “está todo frenado" y agregó más detalles: “la minería, el gran negocio, pero no para San Juan. La sumisión de Orrego (quien estuvo predicando en favor de la ley en el Senado nacional) a Milei se vuelve vergonzosa. La ley nacional dice que las mineras tienen que contratar al menos un 20% de proveedores ‘locales’. Pero ojo, porque para ellos ‘local’ es toda empresa radicada en Argentina. O sea, una compañía de Buenos Aires, de Córdoba o de Santa Fe puede llevarse los contratos mineros de San Juan y, para la ley, cuenta como si fuera de acá. El local debe competir con monstruos de otras provincias y el gobierno de Orrego, en lugar de salir a defender, dice que hay que competir en precio, que hay que ser eficientes y que no quiere ‘forzar’ a las empresas a contratar productos o servicios más caros o de menor calidad solo por ser de acá. O sea, según ellos, lo sanjuanino es sinónimo de caro y de mala calidad. Un agravio, una falta de respeto a todos los que laburan en la provincia.

JUSTICIA Y PAZ DE SAN JUAN

Jorge Lozano, el gobernador eclesial, o arzobispo, de San Juan, no se pronunció públicamente, pero si delegó en el aérea de Justicia y Paz de su diócesis o jurisdicción. 

“La Comisión de Justicia y Paz de San Juan, en virtud de su misión de promover el bien común y el cuidado de la creación, adhiere a la carta abierta ‘Sobre la protección de los glaciares’ de CEPAS del 18 de febrero e invita a la lectura atenta y reflexiva de la misma”, y además expresaron los sanjuaninos de Justicia y Paz “que es imperativo reconocer que los glaciares no son simples recursos económicos, sino verdaderas ‘catedrales de agua’ que regulan el ciclo hídrico y sustentan la vida en vastas regiones. Esta protección debe ser integral, abarcando no solo el hielo visible, sino también el permafrost y los glaciares de roca, cuyo flujo base es el único sostén de nuestros ríos en tiempos de sequía extrema”.

Este jueves 26, a la mañana, activistas de Greenpeace fueron detenidos por montar una performance con inodoros en las escalinatas del Congreso Nacional, "senadores no se caguen en el agua" fue el cartel colocado en la fachada de la casa de las leyes. Los periodistas de canales de televisión fueron golpeados y detenidos, uno de ellos, por efectivos policiales. Por otro lado hubo pronunciamientos en redes de Jóvenes por el Clima hablando en detalle de datos precisos y la posición de los científicos en favor de la actual ley y el retroceso que implica la reforma que se debate hoy.

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    Marielle Franco

Brasil: condenan a los autores intelectuales del asesinato de Marielle Franco

26 Febrero 2026

El Tribunal Supremo de Brasil condenó por unanimidad a los hermanos Domingos y João Francisco Brazão, al considerarlos responsables intelectuales del asesinato de la concejal Marielle Franco y de su conductor Anderson Gomes, en 2018 en Río de Janeiro. Fueron declarados culpables de doble homicidio, intento de asesinato y organización criminal, agravados por motivación política, dado que Franco había denunciado una trama de especulación urbanística orquestada por las milicias locales.

Al momento de los hechos, Domingos era consejero del Tribunal de Cuentas de Río de Janeiro y João Francisco diputado, cuya condición le fue retirada hace un año y permitió avanzar en el proceso judicial. Ambos tendrán que pagar una compensación de 7 millones de reales a las familias. A su vez, fueron condenados los expolicías Ronald Paulo Alves Pereira y Robson Calixto Fonseca, también antiguo asesor de Domingos. 

El único absuelto, en relación a la acusación de la fiscalía, fue Rivaldo Barbosa, exdirector general de la Policía Civil de Río de Janeiro, aunque sí recibió una pena por obstrucción a la justicia y corrupción. Los cinco habían sido señalados por las muertes de Franco y Gomes y por intento de asesinato de Fernanda Chaves, asesora de la concejal, tras ser delatados por el autor material. El expolicía Ronnie Lessa, quien efectuó los disparos, y Élcio Queiroz, conductor del vehículo que lo traslada, habían sido condenados en 2024.

El juez Alexandre de Moraes sostuvo que el crimen combinó “misoginia, racismo y discriminación”, ya que Marielle era una mujer negra y pobre. Por su parte, la magistrada Cármen Lúcia Antunes se preguntó “cuántas más permitirá Brasil que sean asesinadas antes de que la idea de Justicia resucite”. Por otra parte, Anielle, hermana de Franco, enfatizó la importancia del triunfo de Lula da Silva en 2022 para que el caso pueda avanzar, dado que Jair Bolsonaro lo había minimizado. 

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    Selección de Jordania

Selección de Jordania: así juegan los rivales de Argentina en el Mundial

26 Febrero 2026

La casa internacional de apuestas 1xBet analiza al equipo que la Albiceleste deberá enfrentar en la fase de grupos del Mundial.

El camino de Jordania hacia el Mundial

La selección de Jordania comenzó las eliminatorias de la AFC al Mundial en la segunda ronda. En esa etapa, Al-Nashama –apodo del equipo– mostró solidez y jugó varios partidos impresionantes: venció 3-0 a Tayikistán y aplastó a Pakistán con un marcador global de 10-0. La victoria por 2-1 ante Arabia Saudita en el último partido fue decisiva, ya que permitió al equipo de Jamal Sellami avanzar como primero de su grupo.

En la tercera ronda, Al-Nashama se midió con rivales de peso: Corea del Sur, Irak, Omán, Palestina y Kuwait. La selección jordana logró sumar 16 puntos en 10 partidos y terminó segunda en el grupo, asegurando así su primera clasificación a un Mundial en la historia.

En la Copa del Mundo 2026, Jordania integrará el Grupo J junto a Argentina, Argelia y Austria.

El éxito de Jordania en la Copa Árabe

El equipo de Jamal Sellami logró un resultado histórico en la reciente Copa Árabe de la FIFA, donde llegó a la final tras superar a Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Kuwait, Irak y Arabia Saudita.

En la pelea por el título, los jordanos cayeron 2-3 ante Marruecos, recibiendo el gol decisivo en tiempo extra. A pesar de la dura derrota, Al-Nashama puede sentirse orgulloso: la medalla de plata es el mejor resultado de Jordania en la historia del torneo.

¿Cómo juega la selección de Jordania?

El equipo de Jamal Sellami prefiere un esquema 3-4-3, con un mediocampo central poblado y extremos veloces. Los jordanos se enfocan principalmente en desarticular el juego del rival y evitar situaciones peligrosas cerca de su arco. Al mismo tiempo, Al-Nashama se muestra muy coordinado en las transiciones de defensa a ataque y aprovecha con eficacia los contraataques rápidos.

El líder de la defensa es Yazan Al-Arab, un futbolista con gran lectura de juego y habilidad para guiar a sus compañeros. El mediocampista defensivo Nizar Al-Rashdan también merece reconocimiento, ya que no solo se destaca por su capacidad para recuperar la pelota, sino que también funciona como enlace entre la línea defensiva y la zona central del campo.

La máxima figura del equipo es Musa Al-Taamari, jugador del Rennes. El mediocampista ofensivo se distingue por su velocidad, buen regate y pases precisos. Suele tomar decisiones poco convencionales y es capaz de crear oportunidades de la nada, por lo que la creatividad ofensiva de Al-Nashama depende en gran medida de él.

Otro futbolista clave en ataque es Ali Olwan. El delantero de 25 años tiene un gran olfato para el gol, un remate potente y un excelente juego aéreo. En la última Copa Árabe, Olwan anotó 6 goles en 6 partidos, incluido un doblete en la final ante Marruecos.

Sin embargo, Jordania sufrirá la ausencia del prolífico centrodelantero Yazan Al-Naimat, uno de los goleadores del equipo, quien quedó fuera del Mundial tras sufrir una lesión del ligamento cruzado.

Los rivales que debemos derrotar

Teniendo en cuenta los demás equipos del grupo, la Albiceleste deberá sumar 3 puntos ante Jordania, ya que Argelia y Austria son selecciones más conocidas y peligrosas. No será fácil superar la sólida defensa de Al-Nashama. Y los jugadores argentinos deberán mostrar no solo su talento individual, sino también un trabajo en equipo coordinado.

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    Ping pong

Marty Supreme: la mejor película deportiva de los últimos años

26 Febrero 2026

La casa de apuestas 1xBet Argentina presenta la tan esperada película Marty Supreme, estrenada en Estados Unidos a fines de 2025.

La película está dirigida por Josh Safdie y protagonizada por Timothée Chalamet, uno de los actores más interesantes de la nueva generación. El reparto se completa con la presencia de la reconocida Gwyneth Paltrow.

¿En quién se basa el personaje principal?

Timothée Chalamet interpreta a Marty Mauser, un personaje ficticio inspirado en Marty Reisman. Nacido en Nueva York, Reisman fue un apasionado impulsor del tenis de mesa en Estados Unidos. En la década de 1950, este deporte era visto por muchos estadounidenses más como un pasatiempo que como una disciplina competitiva profesional, algo que uno de los personajes de la película reconoce abiertamente.

Marty Reisman fue una personalidad extraordinaria y multifacética: un deportista destacado, un promotor incansable del tenis de mesa, un estafador, un showman, e incluso escritor. Fue tres veces campeón de Estados Unidos y ganó seis medallas de bronce en campeonatos mundiales en distintas disciplinas. Sin embargo, su éxito deportivo no le otorgó gran fama debido a lo poco popular que era el tenis de mesa en su país.

Reisman no era Michael Jordan ni Wayne Gretzky, es decir, alguien a quien se le haría una película biográfica tradicional. Por eso, el director Josh Safdie seleccionó momentos clave de su vida y los enriqueció de forma deliberada con elementos ficticios. El resultado fue un éxito rotundo: la película recaudó más de 110 millones de dólares en todo el mundo durante su primer mes en cartelera, casi el doble del presupuesto invertido en producción y promoción.

¿De qué trata la película?

La historia gira en torno a Marty Mauser, quien trabaja como vendedor en la zapatería de su tío y es un jugador apasionado del tenis de mesa. Ambicioso y convencido de que está para mucho más que vender zapatos, su gran sueño es ganar el Abierto de Inglaterra y derrotar al campeón vigente, Bela Kletzki.

Además de la trama deportiva, la película entrelaza dos historias de amor, ambas con mujeres casadas. Por un lado, Mauser mantiene una relación con Rachel Mizler, amiga de la infancia y de su misma edad. Por otro, seduce a la exestrella de cine Kay Stone, quien es lo suficientemente mayor como para ser su madre, en el hotel Ritz de Londres. Cada mujer le brinda algo especial: Mizler tiene un hijo con él, mientras que Stone le presenta a su marido, Milton Rockwell, un influyente empresario que fabrica biromes.

En Londres, Marty vence a Kletzki en semifinales, pero cae en la final ante Koto Endo, un jugador japonés sordo famoso por competir con una paleta poco convencional. Rockwell invita a Mauser a Tokio para un partido de exhibición contra Endo, con la expectativa de que el estadounidense pierda a propósito. El objetivo del empresario es entretener al público local y posicionar mejor su producto en el prometedor mercado asiático.

Altamente competitivo, Marty se niega en un primer momento, pero luego acepta presionado por las circunstancias. Necesita llegar al Campeonato Mundial en Japón a cualquier precio. Entre una decisión y la otra, ocurre de todo: persecuciones, explosiones, incendios, tiroteos, peleas, estafas, robos, sexo y sangre. Todo está pensado para mantener al espectador pegado a la pantalla. La intensidad es comparable a la adrenalina que viven los jugadores en el casino de 1xBet.

El partido de exhibición patrocinado por Rockwell finalmente se lleva a cabo y, como era de esperar, Mauser pierde. Sin embargo, eso no le alcanza al magnate, que busca castigarlo por su negativa inicial obligándolo a besar a un cerdo en el escenario. En ese momento, el orgullo de Marty se impone. Confiesa públicamente que el partido estuvo arreglado y le propone a Endo una revancha limpia. El japonés acepta. El duelo decisivo está cargado de dramatismo y termina con la victoria del estadounidense.

Marty Supreme ya recibió numerosos premios y varias nominaciones a los Oscar 2026, sobre los que se pueden realizar apuestas a largo plazo a través de la plataforma de 1xBet.

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HISTORIA

Gaspar de Réal de Curba, el teórico de Juan Manuel de Rosas

26 Febrero 2026

Dos grandes genios del estudio constitucional del país y del aporte absoluto a la de 1949 fueron Arturo Sampay y Alberto González Arzac; dos fidedignos fenómenos del tema y estudiosos del pensamiento constitucional y político de Rosas

En tiempos estos de la Argentina anarcocapitalista, con una Patagonia rebelde versión siglo XXI, al borde de la anomia y con la razón lógica del gobernador chubutense en función de su exagerada pero necesaria amenaza de no enviar los barriles de petróleo, es que intentaremos abarcar dos cuestiones que tienen relación con ello: llevar adelante un breve conceptualizacion del federalismo y la relación entre el pensamiento político de Rosas y Gaspar de Réal de Curba

Fue Gaspar un abogado francés nacido a finales del siglo XVII y muerto en 1752. Fue de familia noble y dedicó sus estudios a los sistemas políticos, escribió La Science du Gouvernement,  publicada en París en 1762-64 por el abad Baltasar de Burle, su sobrino.

Sampay aseguraba que Rosas basó su pensamiento e ideal político de la obra del francés y la evidencia heuristica de ello la cita en su libro Las Constituciones de la Argentina, cuando refiere lo siguiente: 

"-fue “la principal fuente literaria del pensamiento político de Rosas", al punto que “por una nota de Rosas al director de la biblioteca pública (del 25 de abril de 1846) cuya copia se conserva en el Archivo General de la Nación (División de Gobierno Nacional, Secretaría de Rosas, 1846, 5. X. c 26 a. 5 n. 4), sabemos que el libro de Gaspar de Réal era el consultado hasta en los últimos años de su gobierno" (*) 

Réal conceptualizaba al federalismo de la siguiente manera: 

"El Estado compuesto es un conjunto de Estados estrechamente unidos por algún lazo, de suerte que parecen ser un solo cuerpo, aunque cada estado conserva su soberanía particular. Estos gobiernos compuestos suelen ser de dos especies. La primera es cuando dos o más Estados soberanos, sin incorporarse el uno al otro, se juntan y tienen un solo y mismo Rey, aunque la soberanía sea ejercida separadamente por cada una de las potencias” . “La segunda especie es cuando varios Estados se ligan por una Confederación general y perpetua para tener en esta unión las fuerzas que le han parecido necesarias en su seguridad común. Los Estados confederados se unen para ejercer en común ciertas funciones del poder soberano, como el derecho de hacer la guerra y la paz; en tanto que los tratados de comercio, el establecimiento de los impuestos, la creación de las magistraturas, el derecho de legislar en general, la vida y la muerte de sus ciudadanos, siguen reservados a la potestad de cada Estado particular, aunque con alguna dependencia a la Confederación”. “En la Confederación cada miembro se desprende de una parte de la soberanía; es general y perpetua, y los confederados conservan cada uno su gobierno pero bajo un jefe común" (²)

Luego de haber indagado en estos últimos años en autores de distintas corrientes sobre el pensamiento político del Restaurador, es de notar que indudablemente que Rosas tenía una visión de pais con estructura federal debido a su composición sociohistórica y empleando el sentido común de su propio contexto y  coyuntura. 

Me interesó mucho el concepto que Arturo Sampay desarrolló del Restaurador que publicó Alberto González Arzac: 

"Arturo Sampay -uno de los pensadores políticos más eminentes que ha tenido el paísescribió una obra “* donde puede leerse: “Rosas, con firme vocación para la política, conformó tempranamente su ideal, tras afanosos estudios y hondas reflexiones. En plena juventud, en planes de gobierno que concibió, expuso por escrito su ideal, no tanto, seguramente, para difundirlo, sino —como acontece a los hombres de auténtica vocación política—para esclarecerse a sí mismo” 

Sampay no fue “rosista”, sino un estudioso del pensamiento político de Rosas con criterio crítico, al punto de calificar como “reaccionarias” sus ideas. El término “reaccionario” fue utilizado por ese autor “con el exacto significado que le da al vocablo la ciencia política, a saber, la doctrina que propugna o el político que pretende restaurar no decaídos principios de conducta social objetivamente valiosos, sino formas jerárquicas de vida colectiva allanadas por el progreso social”*. 

Personalmente he disentido respetuosamente con el maestro Arturo Sampay en ese punto de vista, entendiendo que esas formas de vida colectiva estaban entonces aún plenamente vigentes en nuestro país. 

Pero dudas no caben de que ha sido Sampay el más erudito autor dedicado al análisis de documentación sobre el particular en los archivos de Rosas y en las obras por él frecuentadas, tanto en sus primeros años como durante su actuación política y el exilio en Southampton.

Así lo hizo desde el Rosas joven que estudió a Cicerón, Edmundo Burke, José María de Maiestre, Tomás Paine, Gaspar de Réal de Curban y otros autores, hasta el Rosas gobernante que en nota a su colaborador, el sabio napolitano Pedro de Angelis, le encarga “una relación de las obras de Derecho Público, con expresión de las mejores y más necesarias”, “para yo encargarlas donde las haya”; o el anciano Rosas visitado en 1873 por Vicente y Ernesto Quesada en Southampton, a quienes expuso su pensamiento constitucional. (³)

 (*) Alberto González Arzac / Rosas y el constitucionalismo; Revista del Inst Inv Hist J M de Rosas N° 65 año 2003 pág. 8, 9, 10 (¹) 

(²) Arturo Sampay / Las Constituciones de la Argentina, Buenos Aires, 197, pág. 31. 
(³)  De Réal de Curban Gaspar / La Science du Gouvernement, Paris, 1762 t. I, pág. 312 

 

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    Jorge Sola
    Foto: Gentileza Luis Murillo

La CGT hará una marcha a Tribunales (adelanta pelea judicial por reforma laboral)

26 Febrero 2026

La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) definió este miércoles que el próximo lunes se movilizará hacia el Palacio de Tribunales para respaldar la presentación judicial que realizará contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei.

De este modo, la central descartó adherir al paro de 36 horas con movilización convocado por el sector más combativo agrupado en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu).

La determinación fue adoptada en una reunión ampliada de la mesa chica cegetista que tuvo lugar en la sede de Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), ubicada en Moreno al 1300. Allí, los principales referentes sindicales debatieron la continuidad del plan de lucha y finalmente se impuso la postura de concentrar los esfuerzos en la vía judicial para cuestionar aspectos del proyecto oficial.

Al término del encuentro, el triunviro Jorge Sola explicó que la decisión fue “respaldar el análisis legal que se viene realizando y la presentación que hará la CGT sobre los puntos que consideramos inconstitucionales”. Con esa definición, la central optó por una estrategia más moderada: la movilización no incluirá una convocatoria masiva a trabajadores y afiliados, sino que estará integrada principalmente por dirigentes y delegados.

Durante el debate interno, no obstante, surgieron posiciones más confrontativas. Juan Carlos Schmid, referente de Dragado y Balizamiento y titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), propuso avanzar con paros sectoriales en reclamo de mejoras salariales y laborales. En la misma línea, Omar Maturano, líder de La Fraternidad, planteó convocar al Comité Central Confederal, máximo órgano ejecutivo de la CGT, para definir nuevas medidas de acción directa.

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    Javier Milei en el bunker_Noelia Guevara
    Foto: Noelia Guevara

Periodista venezolana es amenazada en redes sociales por criticar a Milei

25 Febrero 2026

A continuación, compartimos un texto de la periodista venezolana Marina Simonet Hernández Jurado, que vive en Argentina y está recibiendo amenazas por parte de cuentas libertarias y de ultraderecha: 

El día de ayer recibí un ataque gratuito contra mi persona que hoy continúa desde distintas redes sociales, impulsado por cuentas libertarias y de ultraderecha que viralizaron uno de mis vídeos informativos sobre la política migratoria de Milei.

Este hecho ha llegado incluso a la diputada nacional Lilia Lemoine, quien también compartió un post desde su cuenta de X pidiendo que “me regrese a mí país”. Las amenazas son muchas, que van desde pedidos de deportación hasta ataques contra mi integridad física y divulgación de información confidencial de mis familiares.

En vista de esto y de lo mucho que me ha afectado emocionalmente vengo a compartir algunas reflexiones.

No soy chavista, de hecho protesto contra el gobierno de Nicolas Maduro desde los 18 años, tampoco milito ni milité en ninguna agrupación, lo que sí comparto es un sistema de creencias que se enfrascan dentro de la ideología “progre” como les gusta decir ahora, y que en ningún momento me ha impedido criticar casos de falso progresismo como lo son Cuba, Nicaragua, Venezuela e incluso algunos aspectos del peronismo argentino.

Recibir estos ataques por la sencilla razón de disentir con el gobierno de Javier Milei y con algunos puntos de la oposición venezolana no es la peor parte, la peor parte es que el ataque venga mayoritariamente de venezolanos, quienes como yo han sufrido las consecuencias de una dictadura atroz que ha destrozado nuestro país. La peor parte es el silencio de colegas periodistas y escritores, que alzan la voz contra la injusticia siempre y cuando sea cómodo y conveniente.

Y hablando de lo cómodo y conveniente: algo que justamente no es ninguna de las dos es sostener una postura crítica aun cuando el mundo te pide apoyo ciego en un sistema u otro. No es cómodo ni conveniente ir en contra de la corriente siendo una periodista joven que recién arranca su carrera; pero yo no elegí esta profesión por ninguna de las dos razones, sino porque tengo una vocación impostergable en esta vida de ser la voz de lo que no tienen voz, vocación que decidí seguir con la responsabilidad que eso implica e incluso aunque me haya traído tantos dolores de cabeza y pesares como el que estoy atravesando ahora.

El mundo en general y el del periodismo en particular, necesitan más gente que se atreva a hablar y que tenga convicciones ideológicas firmes que, sin embargo, no le impidan poder discernir y criticar lo que haya que criticar: venga de donde venga. El mundo necesita más gente que se la juegue como me la jugué yo al venir a este país a los 20 años a vivir a una pensión de habitación compartida llegando a duras penas a fin de mes, sin abandonar mis estudios en ningún momento y sacrificando absolutamente todo por un sueño.

Creo que si las personas que hicieron esto tuviesen noción del daño que causan no lo harían, pero quizás pienso eso porque tener fe en la humanidad es otra de mis tozudas convicciones que me traen dolores de cabeza.

Un ataque como este, tan inesperado y tan temprano en mi trayectoria periodística me hace preguntarme si verdaderamente vale la pena seguir, pero creo que justamente ahora es que tengo que seguir haciendo lo que hago: porque nada me reafirma más que esta situación que no solo es importante sino vital que existan voces que ejerzan el periodismo de manera verdaderamente profesional, con vocación y objetividad y no solo para tener una plataforma desde la cual jugar a ser “influencers”.

Me podrán acusar de todo en esta vida, de todas las cosas que no soy y quizás de alguna que si sea, pero de lo que jamás me podrán acusar será de cobarde.

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    Una mujer parada en la banquina

"Una mujer parada en la banquina", un cuento de Rodolfo Cifarelli

25 Febrero 2026

Cuando ella encaró hacia mi mesa el mozo se acercó con intenciones de echarla, pero le hice un gesto de que estaba todo bien.

Ella se sentó lentamente. Muy lentamente. El mozo se alejó masticando un improbable desquite.

Estábamos en el bar de un hotel de una pequeña ciudad de provincia, el hotel de la última ciudad donde yo me había hospedado después de realizar allí, y en otras ciudades vecinas, tareas para mi empresa. En breve viajaba a la capital, a casa.

La música de un parlante sobre la barra sonaba como el rumor de un mar muerto y la única mesa ocupada era la mía. Me había sentado frente a la vidriera para distraerme con el movimiento del mediodía en la calle. En eso estaba cuando ella entró.

Insisto: Ella, la cara pálida y cansada, el pelo más bien corto, pajizo y despeinado, se sentó lentamente, muy lentamente. El dolor se ubicaba mucho más allá de su cuerpo. 

Le dije buenas tardes. Ella me respondió con una caída de ojos, agradecida. Luego miró la calle, bastante transitada, estallada de bocinazos. No decía nada. Yo tampoco. El mozo se acercó menos para registrar su pedido y más para analizarla como un perito forense.

–¿Desea tomar algo la señora?
–Agua. Fría.
–¿Con gas o sin gas, señora?

Ella enmudeció.

–Sin gas –dije.

El mozo se apartó, y ella, sin quitar los ojos de la vidriera, aunque no estuviera viendo nada en particular, dijo:

–Estuve encerrada.
–Perdón. ¿Estuvo presa?
–No en una cárcel.
–¿En dónde, entonces?

El mozo vino con el pedido, lo dejó y se fue.

A ella le costó retomar.

–Es difícil decirlo –dijo poniendo sus ojos grandes, negros, vidriosos, en los míos–. Volvía a casa después de las rondas por los cinco pisos, con los pies más hinchados que la noche anterior, es la edad, son los años, es el tiempo. El calor. La humedad. Trabajo en una empresa de limpieza, esta vez me tocó un banco, de noche.

Bebió y se quedó en silencio.

–Alguien salió de detrás de un árbol. Me apuntó. Un arma de verdad o un juguete. Me apuntó y era de noche y la cuadra demasiado oscura. No podía verle la cara porque la tenía cubierta con una máscara que más tarde comprobé que era de cuero o cuerina, mitad gris mitad roja. Pasó a mis espaldas y me puso un pañuelo en la nariz. Me desperté después sobre un piso de cemento. Me pareció que no había pasado mucho tiempo, pero no podía saberlo porque también me quitó el reloj. Era una sala enorme. De los tubos fluorescentes del techo solo dos estaban encendidos, muy lejos uno del otro.

Tragó saliva y volvió a mirar a la calle.

–Cuál es tu sueño, me preguntaba parado en las sombras. Me quisieras morder, decía, castigarme en todas las formas conocidas. Pero no podés castigarme. ¿Sabés como se llama eso? No, le dije. La vida, dijo él riendo.

El deslumbre rojo del sol realzaba el reflejo de nuestras caras por momentos inertes en el vidrio de la ventana.

–Yo pensaba o intentaba pensar de qué habla este hombre, qué quiere decirme. Antes de mí hubo otras, dijo. En otros lugares. Algunas partes desaparecieron y otras siguen flotando por ahí, flotan, flotan y flotan, es su manera de seguir vivas. 

Le pedí al mozo otra botella de agua para ella y otro café para mí. 

–Sólo hablaba, nunca me tocaba. Entraba siempre con el mismo mameluco negro, los guantes blancos y la máscara. A veces se quedaba bajo un tubo encendido, pero en general se retiraba a las sombras. Le pregunté por qué me hacía lo que me hacía. ¿Por qué no debería hacerlo?, dijo. Confiá en mí como yo confío en vos. Cuando él se iba y cerraba una puerta de metal yo me acostaba formando una cruz bajo uno de los tubos fluorescentes encendidos. Toda mi vida, pensaba, se estaba escapando de mí de alguna forma que era imposible detener. Rezaba como cuando era chica, susurrando las palabras, con los ojos cerrados. 

Lloró y le di mi pañuelo. El mozo y quien sería su jefe nos observaban con los codos apoyados en la barra. Habría pagado una fortuna para saber qué pensaban esos dos engendros.

–Cuando en los ventanales altísimos se iluminaron con la claridad del día abrió la puerta, vino casi corriendo, me tiró la ropa y salió. Estuve desnuda sin poder moverme no sé cuánto tiempo. Sentada contra la pared. Volvió. Podés irte, me dijo, agarró la ropa del piso y me la tiró encima. El tiempo se había detenido. Su silencio mataba al tiempo y al revés, y yo me sentía morir como una feta de carne entre dos paredes que no permitían un solo movimiento. Se fue. Después de unos pocos minutos me vestí y di algunos pasos en círculos. Me cansé y me senté contra la misma pared. Recién entonces me di cuenta que no era mi ropa –se tocó la manga de la camisa escocesa, limpia, aunque con algunas viejas manchas–. Es como si lo llevara encima.

–Esa ropa no es de él –le dije–. En caso contrario, es una buena prueba para la policía.
Afuera se había aplacado el ruido del tránsito.

–Volvió, otra vez. ¿No querés irte?, me preguntó. Pensé que si le decía que sí me mataba al instante. Y que si le decía que no, lo mismo. Su voz era chillona, pero creo que la impostaba. Como un payaso idiota. Es hora de que aceptes que todas las cosas que nos contamos sobre lo que vivimos o creímos vivir no tienen otro fin que defendernos de nosotros mismos. Después todo fue rápido. La mano se abrió frente a mi cara y no recuerdo más. Desperté en el banco de la plaza. Caminé sin rumbo. Pregunté a alguien que pasaba dónde estaba. Ni me contestó. Otro, sí. No estoy tan lejos de mi ciudad. Cuarenta y pico de kilómetros. Al final entré acá a pedir un vaso de agua. Pero lo vi a usted. Me dije parece una buena persona. No me equivoqué.

–Muchas gracias. ¿Por qué no vamos a la policía? Yo la acompaño.
–Para qué.
–Para que lo busquen, lo encuentren y tenga el castigo que se merece.
–No lo van a encontrar.
–No sea pesimista.

Me miró hierática y desgraciada.

–Dígame entonces qué puedo hacer por usted.
–Sacarme de esta ciudad. No tengo un solo peso, pero cuando pueda se lo mando.
–No se preocupe por eso. Puedo llevarla a su ciudad.
–No. No. Ese hombre está cerca. No se habrá ido.
–Deberíamos ir a la policía.
–Me darían una custodia por unos días. ¿Y después? Tengo una hermana. Nos peleamos. Pavadas que ni me acuerdo. Vive en Esquel.
–Desde acá hay una distancia de más o menos mil kilómetros a Esquel, y yo estoy volviendo a Buenos Aires. Pero quédese tranquila.

Pagué las consumiciones en la barra, un rato antes había pagado la estadía. Ni me preocupé en preguntarle a los dos imbéciles de la barra el camino a la estación.

Salimos por una puerta interna a la playa de estacionamiento. Durante el trayecto me pidió un cigarrillo y le dije que no fumaba.  

Llegamos a la estación casi vacía, ya era el calor era insoportable. Vi la palabra Esquel en el cartel de una boletería y le dije que se sentara, que yo me encargaba de todo. Compré el boleto. Un micro a Esquel salía en media hora. La invité a esperar en el café. Me dijo que no y me rogó que le comprara cigarrillos. Eso hice, además de un encendedor y una barra grande chocolate. Salimos al playón para que pudiera fumar. El aire olía a gasolina quemada.
Nos sentamos uno junto al otro. En algún momento apoyó su mano en la mía. Se la palmeé y le dije que todo saldría bien. No se me ocurrió decirle algo más específico.

El micro salió a horario. Le di un buen fajo de billetes antes de que subiera. Me preguntó adónde debería devolvérmelo y le dije que se despreocupara del tema. Me despidió con un beso en la mejilla.

Llegué a casa apenas un poco más tarde de lo que había calculado. Cenamos y después fuimos a sentarnos al jardín. 

A pesar del calor, soplaba una brisa liviana que vendría del sur.

–Y no dijiste nada de los depósitos que viste –dijo mi esposa–. ¿Pensás que la empresa puede comprar algunos?
–Sí. Pero, como de costumbre, voy a proponer una rebaja grande. Si los compran, van a tener que gastar mucho en el reciclado y el culpable ya sabés quién va a ser.
–Estuviste hasta ahora muy callado. ¿Pasó algo por fuera de los depósitos?

Tardé, pero le dije:

–Vi una mujer parada en la banquina haciendo dedo y seguí de largo.

Mi esposa se inclinó en su silla. 

–Y.
–Y no sé. No sé.
–Que no sabés qué.
–Pasé de largo. Quizás iba a trabajar, a cumplir con un trabajo. A atender a algún enfermo. Quién sabe, ¿no?
–Alguien la habrá levantado. Nunca se sabe con quién uno se cruza en una ruta.
–Es cierto. Sí.

Había aullidos entre las incontables galaxias, pero solo yo podía escucharlos. Me aturdían. En cambio, ajeno a todo, el hombre de la máscara mitad gris mitad roja caminaba por algún pasillo de quién sabe dónde. Alguien escuchaba los pasos de sus borceguíes y su voz filosofando sobre la vida y la muerte. O vaya uno a saber qué. Su respiración se excitaba adentro de esas cámaras de mataderos y frigoríficos terminados. Los rastros de antiguas sangres y grasas, los sonidos de los cortes y los martillazos. Ese caleidoscopio infernal no muere nunca. No debe morir nunca. 

Ni vi cuando mi esposa se fue a dormir.

Aspiraba el aire de esos mataderos abandonados en el medio de falsos paraísos. El mismo aire que transportan los caños de la noche. El mismo aire que ocupa los cielos y la nostalgia de lo que nunca existió ni existirá. Y así me quedé hasta el amanecer viajando inmóvil entre las galaxias, pensando en los ojos de esa mujer, viéndolos como a sus manos gastadas y frágiles, preguntándome cómo serán los mataderos de otros mundos, cómo serán las máscaras.

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    Braden o Perón

El triunfo de Perón y el drama de la democracia liberal

24 Febrero 2026

La victoria electoral del 24 de febrero de 1946 que consagraba a la formula Perón-Quijano a la presidencia no sólo significaba el fin de una época que José Luis Torres bien supo denominar como “década infame” sino que además se ponía en crisis el único modo de percibir la democracia hasta entonces: la irrupción de las masas en la vida publica argentina recuperó el viejo concepto que fuera resistido por la oligarquía y el liberalismo. La democracia de masas (como supo titular Tulio Halperin Donghi a esta época) era una continuidad de la democracia inorgánica o barbara que había definido Bartolomé Mitre cuando sostuvo la preexistencia de nuestra civilización. Había un ethos argentino que se encontraba atravesado por elementos civilizatorios pero también barbáricos, resabios tanto de la tradición hispánica como de nuestros paisanos indios.

Ante esta emergencia, un (por entonces) historiador medievalista argentino José Luis Romero decidió abordar el estudio de las ideas políticas en Argentina a los efectos de explicar el fenómeno que significaba para él (activo militante del Partido Socialista) como una expresión amenazante.

Casi en simultaneo que Perón arrasaba en las urnas, venciendo a la “operación Braden” y a la “retorica uniondemocratica” publicaba “El drama de la democracia argentina”.

“… es innegable que no podemos esperar más y que tenemos que realizar el esfuerzo de reconstruir, con los pocos materiales con que contamos, el curso de nuestra existencia institucional y ciudadana, ese extraño curso que nos ha conducido a la situación que hoy debemos afrontar tomando una u otra actitud. El historiador es, quizá, quien más reparos tiene para esta labor porque es quien mejor conoce sus limitaciones y los peligros de las generalizaciones prematuras. Pero el historiador es ciudadano también y no puede negarse a contribuir con su esfuerzo a esta labor —hoy urgente— de aclarar la conciencia política nacional y de aclarar su imagen para quienes nos contemplan más allá de nuestras fronteras. Este sentimiento del deber me mueve —con humildad y con temor— a esbozar este cuadro del drama de la democracia argentina”.

Esta publicación que anticipara el venerado trabajo que contó con varias ediciones (“Las ideas políticas en Argentina” de FCE) apelaba a la necesidad de comprender el drama democrático que había detonar en el periodo de entreguerras en Europa y avanzaba de manera amenazante en nuestro país. Tanto para Romero como para gran parte de la intelectualidad la democracia solo podía ser concebida como sinónimo de la expresión de la defensa en los derechos del ciudadano, y no de la expresión de las mayorías.

“Bajo ese signo se produjeron las circunstancias que favorecieron o determinaron el movimiento emancipador y bajo él se formaron las conciencias de los hombres que lo realizaron. Desde ese momento, el espíritu democrático quedó fundido en el alma argentina —como en la del resto de América— y le proporcionó uno de sus matices peculiares”

La democracia había sido la expresión de la línea Mayo- Caseros. La defensora de los intereses de la elite y de las instituciones liberales. La otra democracia (la que expresaban los caudillos federales) era expresión barbárica.

“Durante la época de los proscriptos y de la dictadura de Rosas, el programa de la democracia consistía en demostrar que las instituciones republicanas y representativas permitían su ajuste a las necesidades económico-sociales que surgían de la realidad, siendo, al mismo tiempo, la mejor garantía de las conquistas obtenidas y la más elevada forma de convivencia social. Hoy, el panorama es muy semejante, y nuestro esfuerzo debe consistir en realizar un nuevo ajuste entre la realidad y el orden jurídico que cierre el ciclo de la Argentina aluvial”

La Argentina aluvial era el ciclo, para Romero, que se había establecido luego de la afirmación de las instituciones bajo el roquismo en 1880, dejando atrás la Argentina criolla. La aluvial se encontraba en el desafío de enfrentar una nueva realidad étnica y social, cuyas instituciones se encontraban en proceso. Esa visión de la historia de carácter evolutivo iba en sintonía con las posteriores especulaciones sociológicas que traería consigo Gino Germani. Ambos, en definitiva, abrevaban del Alberdi de las bases que especulaba con la necesidad de sostener una Argentina posible. El punto de llegada sería la “modernización”. Dentro de ese sistema de ideas, la irrupción de una nueva democracia instaurada bajo la egida justicialista rompía con ese orden virtuoso que alentaba el liberalismo.

Es que triunfo electoral de Perón era doblemente doloroso para el liberalismo porque había triunfado siguiendo sus propias reglas del juego. La revolución justicialista nacía a partir de la legitimidad alcanzada en los comicios de 1946. A lo que un desesperado Romero reconocía:

“La captación de esta masa de ideales flotantes e imprecisos constituye (nuestra) más inmediata preocupación; es necesario formular con claridad cuáles son las soluciones a que deben aspirar y cuáles son los ideales políticos que están indisolublemente unidos a las grandes conquistas sociales. Mientras esta labor no se realice, los caudillos demagógicos tendrán siempre una base política para su acción contra las instituciones republicanas y representativas. Esos partidos, por otra parte, deben demostrar la posibilidad de afrontar los problemas sociales acomodando el régimen institucional a las nuevas realidades: solo así se podrá vencer el escepticismo que anida todavía en el espíritu de esa masa amorfa que perdura todavía como resto no evolucionado de ese complejo social; solo así podrá restablecerse, entre la realidad social y los esquemas institucionales, el nuevo equilibrio que requiere la Argentina aluvial, de cuya democracia virtual no podemos dudar”

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    80 años del triunfo de Perón

A 80 Años: del Día que Perón y Evita estuvieron en Beruti

24 Febrero 2026

El maquinista de “La Descamisada" pita y pita, desesperado. Del otro lado, los delantales celestes conforman una barrera humana, una improvisada barricada. El conductor del tren insiste, pero los obreros y obreras no ceden. La formación, finalmente, se detiene. Juan Domingo Perón baja en la estación Beruti un 19 de febrero de 1946, cerca de las cuatro de la tarde, hace 80 años. 

Luego, lo hace María Eva Duarte de Perón, “Evita”, y la algarabía y la felicidad se vuelven completas. Los dos preguntan por los delantales, por la fábrica GIAT, por los trabajadores. Conversan animados, Perón dice que ganará las elecciones.      

Ese día histórico, de la llegada de dos figuras que gravitaron como pocas en la escena nacional, comenzó temprano por la mañana: lo que era un rumor se confirmó y generó una ansiedad inusitada en el pueblo. El tren que trasladaba a Perón arribaría desde el lado de Trenque Lauquen, pero no se detendría. Esa era la información oficial que, previamente, había sido publicada en sólo un puñado de diarios de escasa tirada o reciente aparición, como La Época y Democracia. 

Los gerentes de la fábrica GIAT dejaron libres a sus obreros para que marchen hacia la estación ferroviaria por una única, y simple, cuestión: la totalidad del personal había solicitado permiso para asistir. 

“Ese tren iba a pasar de largo”, recuerda Roberto Taverna en su destacado libro “Cruz y Cara. Mi vida de Beruti a Chivilcoy”, para una línea más adelante decir: “Ese 19 todos los obreros de la fábrica solicitamos permiso para ir a la estación del ferrocarril. Como era todo el personal quien lo pedía nos dejaron ir. Cuando el tren se acercaba a la estación, toda la gente reunida se volcó a las vías. El maquinista pitaba sin cesar para que abriéramos paso, pero nadie se movía. Al final, el tren tuvo que parar y, para alegría de todos, el coronel Perón bajó y saludó a todos. La alegría se hizo completa cuando descendió Evita repartiendo fotos de Perón. Yo recibí de manos de Evita una foto de Perón que aún conservo”.  

Una vez en tierra berutense, y ante una ronda improvisada de vecinos y vecinas, Perón fue categórico: —Muchachos, con la campaña que venimos haciendo, tenemos el triunfo asegurado. 

Otro reconocido vecino, Ernesto Razzeto estuvo en el acto en Trenque Lauquen que terminó cerca de las 3 y media de la tarde, y casi acompañando al tren por el “Camino Real” se vino hasta Beruti para también participar de este hecho de tamaña significancia. “Mi padre tenía en mis brazos a mi hermano, y Evita lo señaló desde la ventana del tren, pero había muchísima gente agolpada frente a ese vagón. Entonces, papá extendió sus brazos y logró pasarle su bebé a Edgardo Neirotti que estaba pegado a la formación y él logró que Daniel llegará a Evita, y ella le dio un beso”, cuenta más de 80 años después del suceso, a La Opinión, Claudio Razzeto, hijo de Ernesto y hermano de Daniel. 

Hernan Sotullo, periodista y escritor de Trenque Lauquen, visitó durante largos años Beruti. Sucede que su papá, Tito Livio, era el titular del Registro Civil del partido. “Cuando había un casamiento o un bautismo íbamos con mi padre a Beruti. Lo hacíamos por camino de tierra, esquivando muchísimos lagunones. Allá, los viejos peronistas siempre nos contaban de la visita de Perón, y que habían obligado a que el tren se detenga. Sobre todo me acuerdo de Arturo de Lellis -en ese tiempo era el encargado del Registro en Beruti- que siempre contaban de la visita de Perón. También un tipo muy simpático, que se movía en una silla de ruedas: Camilo Taverna”, le cuenta Sotullo a La Opinión.

Además, relata que Ernesto Razetto fue uno de los primeros impulsores en la zona de Beruti del “Estatuto del Peón Rural”, postura que le valió que algunos propietarios de campo dejaran de cortarse el pelo en su peluquería.  

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80 años del triunfo de Perón

Ese peronismo en Beruti 

Como yendo para el almacén de Zoppiconi, por calle Rivadavia, a la altura de la antigua sala de primeros auxilios, se puede ver una inscripción en un galpón ferroviario de chapa. Se trata de una de las pintadas más antiguas del pueblo: “Perón-Quijano”, está escrita con letras blancas y se nota claramente desde la calle. Una clara huella que resiste al paso del tiempo. 

Por esos años, como ya se sabe, los trabajadores del emporio ferroviario eran uno de los aliados claves del incipiente peronismo, así como también los peones rurales. 

Otro vecino de Beruti, Pedro Raúl Tártara, cuenta que su tío, Trento, tenía una imagen de Perón y Evita en la cocina, como muchas de las familias del pueblo. Era común que se armara el altar, que se prendieran velas. Frente al club “La Luisa” estaba el caserón de los Risueño, ahí funcionaba una Unidad Básica donde se brindaba apoyo escolar a niños y niñas. Las hermanas Leonor y Pilar Risueño, Elvira Scotti, enseñaban las tablas, caligrafía y a interpretar la historia argentina.  

Una cuadra más adelante, siempre por calle San Martín, estaba el local de la AOT -Asociación Obrera Textil- en ese lugar se armaron las coronas de flores por el paso a la inmortalidad de Evita, en 1952. También de esos meses se recuerdan las formaciones alrededor del mástil principal de la plaza “José Guazzone”, hombres y mujeres en absoluto silencio rogando por la salud de la abanderada de los humildes.   

El contrapunto histórico de este movimiento fueron los radicales locales que provenían del Yrigoyenismo de la década del veinte, y que se mantuvieron durante todo el peronismo como una voz disonante. Esos vecinos y vecinas resistieron, en minoría, esa masividad que festejaba cada triunfo electoral frente a sus domicilios particulares tirando bombas de estruendo. 

La campaña ferroviaria  

Las dos fuerzas que competían durante las elecciones de 1946 tuvieron formaciones ferroviarias a disposición para realizar sus giras de campaña por todo la Nación. “El tren de la Victoria”, que conducía la Unión Democrática y “La Descamisada”, del entonces “Partido Laborista” con el que se presentó el coronel Perón acompañado en la fórmula por Hortensio Jazmin Quijano, un empresario correntino a quien Evita cariñosamente llamaba “Abuelo”.  Esta fórmula también expresaba la incipiente unión entre los sindicatos y un sector del radicalismo, conocido como UCR Junta Renovadora. 

La última gira de Perón por el interior bonaerense fue rauda, vertiginosa y, considerando los resultados, decisiva. Se trataba de instalar las candidaturas de Domingo Mercante, candidato a gobernador, y su vice Juan Bautista Machado, que recién fueron oficializadas -debido a una interna feroz- el 12 de febrero. 
   
El tren, con toda la comitiva a bordo, partió un domingo 17 de febrero de Plaza Constitución y en tan sólo cuatro días recorrió: Brandsen, Chascomús, Dolores, Maipú, Ayacucho, Balcarce, Necochea, Quequén, Tandil, Azul, Olavarría, Tres Arroyos, Dorrego, Bahía Blanca, La Vitícola, Saavedra, Carhué, Tres Lomas, Trenque Lauquen, Pehuajó, 9 de Julio, Bragado, Larrea, Chivilcoy, Suipacha, Mercedes y Luján. En algunas paradas estaba previsto dormir, y en otras realizar actos en los centros de la ciudad, pero en la mayoría de los destinos Perón y Quijano hablaban desde el último vagón que se convertía en una especie de balcón.        

En cada uno de los puntos que atravesó el tren reinó el intercambio popular y creativo: guitarreadas, recitados, lecturas de poemas, estampitas, gente sobre los techos y los tanques de agua, besos y una prédica que giraba alrededor de Braden o Perón. También fueron comunes las barricadas sobre las vías para forzar la detención de “La Descamisada”: ocurrió en Beruti, también en Francisco Madero, donde cruzaron una camioneta sobre un paso a nivel, y también en medio de los campos de la zona, ya que Perón ordenó detener la formación al divisar a una niña, junto a sus tres hermanitos. Así fue como Máxima Guerrero pudo hablar con Perón y Evita el 19 de febrero de 1946; hoy tiene más de noventa años, vive en Pehuajó y lo cuenta a quien se lo pregunte.

Sin embargo, la campaña tuvo un final trunco. El boca a boca generado por Perón generaba, justamente, que se reunieron multitudes en cada una de las estaciones de los pueblos y ciudades de la provincia de Buenos Aires. El último gran acto fue frente a la Basílica de Luján. Allí Perón fue invitado por el clero local que, claramente, se mostró a favor de su candidatura. Al salir, pronunció un discurso sobre la explanada. Las Damas Católicas de la ciudad repudiaron el hecho. 

En Haedo, el coronel decidió dar por terminada la gira y continuó su trayecto en auto. De todas maneras, su camino fue interrumpido en varias ocasiones. De alguna manera lo detectaban en su paso y debía bajar a saludar, ya no había respiro ni para él, ni para Evita. 

Fue muy sorprendente lo que se generó en la ciudad de La Plata, pues un Perón afónico no pudo asistir y la gente no dejó que hablase ningún orador, estos eran una y otra vez interrumpidos al grito de “queremos a Perón”, misma consigna que había sido vitoreada en la noche del 17 de octubre de 1945. 

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80 años del triunfo de Perón

Rompa el candado  

Sobre el filo de la veda, ese viernes 22 de febrero por la noche, Perón brindó uno de sus discursos más recordados, quizás por su carga poética en las imágenes que construía en cada uno de las palabras que pronunciaba: “Se descuenta que algunos patrones urbanos y campesinos pondrán toda clase de obstáculos a sus trabajadores para evitar que voten. Por lo tanto, no concurra a ninguna fiesta a que inviten los patrones el día 23; es necesario que se quede en casa y el 24, bien temprano, tome las medidas para llegar a la mesa en que debe votar; recurra a la tropa del Ejército más próxima si alguien quiere presionarlo en algún sentido; denuncie al expendedor de nafta que no le provea de combustible; evite todo incidente para que no lo detengan; no beba alcohol de ninguna especie el día 24; si el patrón de la estancia, como han prometido algunos, le cierra la tranquera con candado, rompa el candado o la tranquera o corte el alambrado y pase para cumplir con la Patria; y si el patrón quiere llevarlo a votar, acepte y haga su voluntad en el cuarto oscuro”.

Claramente, Perón, elegía a los peones rurales. La totalidad de su discurso lo tiene como único destinatario. Contento debió sentirse Ernesto Razzeto que alguien como Perón, como Evita, coincidieran, por lo pronto, en sus sueños.

*La nota también fue publicada en La Opinión en el siguiente link.

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Cómo los aplicativos de pago móvil se usan en el mercado cripto

24 Febrero 2026

Si estás buscando cómo comprar criptomonedas con Google Pay, ya estás interactuando con una de las vías de acceso más importantes al mercado cripto actual: los aplicativos de pago móvil. Estas aplicaciones no solo han cambiado la forma en que pagamos en comercios o enviamos dinero, también han transformado profundamente la manera en que las personas acceden a las criptomonedas.

En lugar de depender exclusivamente de transferencias bancarias lentas o procesos técnicos complejos, los usuarios ahora pueden utilizar herramientas cotidianas, integradas en sus teléfonos, para entrar al ecosistema cripto de forma rápida y familiar. Esa convergencia entre pagos móviles y criptoeconomía ha reducido barreras y ha acelerado la adopción global.

Este artículo explica cómo funcionan los aplicativos de pago móvil dentro del mercado cripto, por qué se han vuelto tan relevantes y qué implicaciones tienen para los usuarios.

Qué son los aplicativos de pago móvil en el contexto cripto

Los aplicativos de pago móvil son plataformas que permiten realizar pagos digitales utilizando un smartphone, normalmente vinculados a tarjetas, cuentas bancarias o saldos internos. En el entorno cripto, estos aplicativos actúan como puentes entre el dinero tradicional y los activos digitales.

No suelen ser wallets cripto en sentido estricto. En la mayoría de los casos, funcionan como capas de autorización y pago que facilitan la compra de criptomonedas en exchanges o plataformas especializadas. El usuario no interactúa directamente con la blockchain en el primer paso, sino con una interfaz de pago conocida.

Por qué los pagos móviles encajan bien con las criptomonedas

La adopción de criptomonedas siempre ha tenido un desafío clave: la experiencia de usuario. Los aplicativos de pago móvil resuelven parte de ese problema porque se basan en hábitos ya existentes.

Confirmar un pago con huella digital, reconocimiento facial o un simple toque en la pantalla resulta mucho más intuitivo que introducir datos bancarios o entender direcciones blockchain. Esa familiaridad reduce la fricción psicológica y hace que el primer contacto con cripto sea menos intimidante.

Además, estos aplicativos ofrecen señales de autorización más fuertes, lo que permite a muchas plataformas cripto ofrecer acceso más rápido a los fondos.

El papel de Google Pay en el acceso al mercado cripto

Google Pay se ha consolidado como uno de los métodos de pago móvil más utilizados a nivel global. En el mercado cripto, su función principal no es custodiar activos digitales, sino facilitar el pago.

Cuando un usuario utiliza Google Pay para adquirir criptomonedas, el aplicativo actúa como intermediario de pago. Autoriza la transacción usando las tarjetas o cuentas vinculadas, aplica seguridad a nivel de dispositivo y transmite la operación a la plataforma cripto.

Ese proceso reduce el riesgo de fraude y mejora las tasas de aprobación, lo que explica por qué muchas plataformas priorizan Google Pay frente a la introducción manual de datos de tarjeta.

Cómo funciona una compra cripto con pago móvil

Desde la perspectiva del usuario, el proceso es sencillo. Selecciona la criptomoneda, elige el aplicativo de pago móvil como método de pago y confirma la operación desde su teléfono.

Detrás de esa simplicidad ocurre una cadena de pasos. El aplicativo valida la identidad del usuario, el procesador de pagos envía la solicitud a la red correspondiente y el banco emisor evalúa la transacción. Una vez aprobada, la plataforma cripto acredita los activos, normalmente de forma casi inmediata.

La rapidez no se debe a que el dinero se liquide al instante, sino a que la plataforma confía en las señales de autorización del sistema de pago móvil.

Diferencias frente al uso directo de tarjetas

Aunque Google Pay y otros aplicativos móviles se apoyan en tarjetas, no funcionan exactamente igual que introducir los datos manualmente.

Los pagos móviles utilizan tokenización y seguridad a nivel de dispositivo. Eso reduce la exposición de los datos reales de la tarjeta y disminuye el riesgo de contracargos. Para las plataformas cripto, estas características hacen que el pago móvil sea más atractivo y, en muchos casos, más confiable.

Por ese motivo, algunos servicios permiten límites más altos o menos fricción cuando se usa un aplicativo móvil.

Custodia y control tras la compra

En la mayoría de los casos, las criptomonedas adquiridas mediante aplicativos de pago móvil se depositan en wallets custodiales gestionadas por la plataforma cripto. Esto significa que el usuario controla el acceso, pero no las claves privadas.

Para muchos usuarios nuevos, este modelo resulta conveniente. Elimina la responsabilidad técnica inicial y facilita la recuperación de acceso. Con el tiempo, algunos optan por mover sus fondos a wallets no custodiales, mientras que otros prefieren mantener la comodidad.

Los aplicativos de pago móvil facilitan ese primer paso, no determinan el destino final de los activos.

Aspectos de seguridad a tener en cuenta

Los pagos móviles aportan una capa adicional de seguridad, pero no eliminan todos los riesgos. El dispositivo sigue siendo un punto crítico. Pérdida del teléfono, malware o accesos no autorizados pueden afectar la cuenta si no se toman precauciones.

La seguridad real depende de la combinación entre el aplicativo de pago, la plataforma cripto y las prácticas del usuario. Activar bloqueos, autenticación fuerte y controles de retiro sigue siendo esencial.

Diferencias según el país y la regulación

El uso de aplicativos de pago móvil en cripto no es uniforme en todos los países. La disponibilidad depende de acuerdos con bancos, regulación local y políticas de cumplimiento.

En algunos mercados, Google Pay funciona sin fricciones para compras cripto. En otros, su uso está limitado o directamente bloqueado para este tipo de transacciones. Estas diferencias no son técnicas, sino regulatorias.

Comprender el contexto local ayuda a evitar expectativas erróneas.

Costes y comisiones implícitas

La comodidad tiene un precio. Las compras de criptomonedas mediante aplicativos de pago móvil suelen incluir costes integrados en el tipo de cambio.

Estos costes provienen de comisiones de procesamiento, redes de pago y ajustes de la plataforma cripto. No siempre aparecen como una tarifa separada, pero influyen en el precio final.

Para operaciones pequeñas o puntuales, muchos usuarios aceptan este coste a cambio de rapidez. Para importes mayores, otros métodos pueden resultar más eficientes.

Cómo los pagos móviles influyen en el comportamiento del usuario

El acceso rápido cambia la forma en que las personas usan cripto. Los pagos móviles favorecen compras más frecuentes y de menor importe, en lugar de grandes operaciones planificadas.

Este patrón ha contribuido a normalizar el uso de criptomonedas, integrándolas en la rutina digital diaria. Cripto deja de sentirse como algo excepcional y pasa a formar parte del ecosistema financiero cotidiano.

El futuro de los aplicativos de pago móvil en cripto

Los aplicativos de pago móvil seguirán ganando relevancia en el mercado cripto. A medida que mejore la regulación y se fortalezcan las integraciones, su papel como puerta de entrada será aún mayor.

Es poco probable que sustituyan por completo a otros métodos, pero sí continuarán siendo una opción clave para nuevos usuarios y para quienes priorizan velocidad y simplicidad.

Conclusión

Los aplicativos de pago móvil han cambiado la forma en que las personas acceden al mercado cripto. No lo han hecho reinventando la tecnología blockchain, sino simplificando la experiencia de pago.

Si exploras cómo comprar criptomoedas con Google Pay, estás aprovechando esa evolución. Comprender cómo funcionan estos aplicativos, sus ventajas y sus límites te permite usarlos con mayor criterio.

En un mercado donde la accesibilidad marca la diferencia, los pagos móviles se han convertido en una pieza central del ecosistema cripto moderno.

 

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    80 años del triunfo de Perón

Crónica de una Voluntad: La Patria recuperada un 24 de febrero

24 Febrero 2026

Veníamos de un tiempo de espejos empañados y silencios impuestos, de una Argentina que se miraba en las vidrieras de Europa mientras sus propios hijos permanecíamos invisibles en los márgenes del mapa. Era el país de las mayorías postergadas, donde los trabajadores éramos apenas una cifra en la contabilidad de las élites y el artista, un espectador de lujos ajenos. 

De ese vacío institucional, de esa patria que parecía detenida en un sueño conservador, llegamos al estallido de luz del 24 de febrero de 1946. Aquella jornada no fue simplemente un recuento de voluntades en las urnas; fue la culminación de una larga marcha que había tenido su bautismo de fuego aquel octubre anterior, cuando los descamisados nos lavamos las heridas y la historia en las fuentes de la Plaza de Mayo.

Lo que aquel domingo de verano se gestó fue el alumbramiento de un movimiento nacional y popular que, como un vendaval, barrió con la vieja gramática de la exclusión. Para la mirada sociológica, se trataba de la irrupción de una nueva subjetividad política: el paso de la masa inerte al pueblo organizado. 

No era solo la victoria de una fórmula electoral frente a la tutela extranjera encarnada en la dicotomía "Braden o Perón"; era la refundación de un contrato social basado en la soberanía y, sobre todo, en un profundo amor a lo propio.

En el centro de este torrente humano, la figura de Eva Duarte emergió no soóo como compañera, sino como el alma vibrante del despliegue territorial. Su presencia – la primera mujer en acompañar a su pareja en una campaña presidencial - en aquel tren "El Descamisado" que, junto a Juan Domingo Perón como candidato, recorría, luego de atravesar nuestro Norte argentino, las estaciones de la provincia de Buenos Aires — desde Temperley hasta Bahía Blanca, de las plegarias en la Basílica de Luján hasta los discursos bajo el sol de Chivilcoy —, marcaba una ruptura definitiva. 

Evita era el puente sensible, la voz que traducía el lenguaje del poder al idioma de la necesidad. Sin embargo, la historia nos susurra que este ascenso no estuvo exento de asperezas. En los pliegues del movimiento, existía un recelo humano, casi inevitable, entre algunas compañeras que miraban con desconfianza la velocidad de su liderazgo y esa luz propia que amenazaba con eclipsar las jerarquías tradicionales. Pero fue precisamente esa tensión la que forjó un acero nuevo: Eva no buscaba encajar en las estructuras, buscaba dinamitarlas para que todas pudieran pasar. Y como nadie puede salvarse solo en el laberinto de su propia individualidad, ni bajo el amparo de esos egoísmos que nos vende el mercado como si fueran libertades, el verdadero milagro ocurrió cuando dejamos de ser personas aisladas y conformamos una masa de trabajadores con intereses comunes, encendidos por un espíritu de comunión con algo mucho más trascendente que nosotros mismos. 

Es este movimiento justicialista el que, por primera vez, dictó en las urnas la sentencia de que vinimos para quedarnos, porque los derechos de los humildes dejarían de ser un sueño para convertirse en una realidad palpable, inscribiéndose en la historia de nuestro país para siempre, hasta que la amorosidad del encuentro nos lleve a cumplir, finalmente, el sueño sagrado de la Patria Grande.

En ese cauce de transformación, el arte dejó de ser un adorno de salón para transformarse en el latido mismo de la militancia. Fue la primera vez que la política habló el idioma de los sentimientos, y ahí estuvimos nosotras, las mujeres del movimiento, las compañeras que fundieron su oficio con el activismo para darle mística a la esperanza

Para ejemplo dos que fueron la voz del tango: Juanita Larrauri y Nelly Omar. Juanita, con su voz de pueblo y su compromiso inquebrantable, mujer de la porteña Floresta, “cancionista” de éxitos como “Castigo”, “Sueño fue”, y “Mama… ¡yo quiero un novio!”, hasta que la su devoción a Evita y Perón la llevó a militar en el justicialismo desde el primer minuto, siendo motor de la participación de la mujer en el justicialismo, senadora nacional por Entre Rios, y “la voz” del himno de las muchachas del partido Peronista Femenino “Evita Capitana”, hasta prolongar su militancia en la Resistencia y en el retorno de Perón en los ’70.

Nelly Omar, cantante de tango y folclore, nacida en la bonaerense Guaminí, triunfó en su época con los temas “Adiós Pampa Mía”, “Sus ojos se cerraron” y “Canción desesperada”. De éxito en radio y cine, fue la musa el amor de Homero Manzi, inmortalizada en “Malena”. Amiga de Evita desde sus tiempos de actriz, adhirió al naciente movimiento, al punto de interpretar “La Descamisada” y “Es el pueblo”, emblemas del sentimiento peronista. Perseguida, logró años después retomar su carrera y ser reconocida en estas últimas décadas entrado el nuevo siglo.

Ellas, y otras tantas que no sólo prestaron su arte al movimiento sino que lo habitaron como quien habita una casa recuperada. Ellas fueron la vanguardia de una estética de la dignidad, artistas que entendieron que la representación genuina nace cuando el corazón y la idea vibran en la misma frecuencia. Juanita y Nelly, junto a tantas otras que vencieron los prejuicios internos y externos, demostraron que la cultura era la herramienta definitiva para la emancipación.

Aquel febrero, la Argentina no sólo eligió un presidente; eligió, para siempre, dejar de ser una nostalgia ajena para convertirse en su propia y definitiva victoria. Se selló un pacto de lealtad donde el destino colectivo ya no se escribiría en despachos cerrados, sino en la memoria de un pueblo que aprendió que la dignidad es un derecho que se conquista cantando, trabajando y, sobre todo, organizando la esperanza.

Ese glorioso día, más que una fecha en el almanaque de las instituciones; fue el instante sagrado en que el pueblo, las masas, las cabecitas negras, decidimos ser arquitectos de nuestro propio destino. A partir de ese momento, comenzó un romance donde la patria se puso de pie, iniciando una historia de amor que todavía continúa latiendo, aunque pretendan decirnos lo contrario. El abrazo definitivo entre un líder y su gente, la partida de nacimiento de una dignidad que transformó la resignación en la victoria absoluta del deseo cumplido. No fue sólo un acto político y ciudadano, sino la historia de amor más grande, que, aunque nos digan lo contrario, todavía continúa habitando nuestro suelo.

*La autora es docente.

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    80 años del triunfo de Perón
80 AÑOS DEL PRIMER TRIUNFO PERONISTA

80 años, nace una nueva Argentina

24 Febrero 2026

La victoria del Pueblo peronista el 24 de febrero de 1946 cambió la historia para siempre. Fue una epopeya tan inverosímil que la Unión Democrática, la oposición del momento, dio por ganada la elección antes de contar los votos. Las consecuencias sísmicas son explicadas en este dossier por Pablo Vázquez, Damián Cipolla, Santiago Asorey y Lauara Osorio.  

Pero ¿por qué se logró ganar? ¿Cómo hicieron Juan Domingo Perón, Evita, Domingo Mercante y un ejército de militantes anónimos entre los que destacaba el incipiente movimiento obrero organizado? La respuesta agota bibliotecas pero hay una clave muy poco trabajada: Perón logró llevar de modo victorioso la movilización masiva y bastante inorgánica del 17 de octubre de 1945 a las urnas cuatro meses después

Revolución e institución, la verdadera fórmula que transformó la Argentina. Calle y palacio. Quizás la frase que más lo resuma es del mismo Perón, citado en el documental de Leonardo Favio: "Si el patrón de la estancia, como lo han prometido algunos, le cierra las tranqueras con candado, rompa el candado o la tranquera o corte el alambrado y pase para cumplir con la Patria. Si el patrón lo lleva a votar, acepte y luego haga su voluntad en el cuarto oscuro". Votar, por las buenas pero también por las malas. 

¿Qué nos sugiere del presente que sufrimos los argentinos y las argentinas? Entren los que quieran:

"Leopoldo Marechal y el voto católico en el primer triunfo peronista"

Por Pablo Vázquez

"Rodolfo Decker y las elecciones de febrero de 1946"

Por Damián Cipolla

"El triunfo de Perón y el Pueblo argentino: 80 años de vigencia"

Por Santiago Asorey

"Crónica de una Voluntad: La Patria recuperada un 24 de febrero"

Por Laura Osorio

"A 80 Años: del Día que Perón y Evita estuvieron en Beruti"

Por Federico Tártara.

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    80 años del triunfo de Perón

Leopoldo Marechal y el voto católico en el primer triunfo peronista

24 Febrero 2026

Se cumplen 80 años de un acontecimiento electoral que marcó el inicio de la democracia social, donde gravitaron las cuestiones religiosas y la fe del pueblo argentino. El 24 de febrero de 1946 la fórmula Perón – Quijano triunfó frente a la de Tamborini – Mosca por 1.485.468 votos válidos (53,75%) frente a 1.207.178 de la U.D. (43,65%), en épocas de Colegio Electoral y donde se votaban en pocas provincias frente al resto que eran territorios nacionales, amén que tampoco las mujeres emitían sus votos.

La Revolución del 4 de junio de 1943 y, en particular, la figura del Juan Perón, dividieron a la comunidad política argentina. Su accionar en la Secretaría de Trabajo y Previsión, el apoyo sindical, su relación con la actriz Eva Duarte y su embrionario armado político, despertó esperanzas en algunos y alarma en otros. 

Producido el 17 de octubre de 1945, el naciente antiperonismo buscó enfrentar el desafío del “Coronel del Pueblo” a través de la conjunción de todos los partidos políticos tradicionales en la llamada “Unión Democrática”, bajo la influencia del embajador norteamericano Spruille Braden. La publicación del “Libro Azul”, que denunció las supuestas actividades nazis locales involucrando a Perón, fue prueba de ello. La respuesta fue el “Libro Azul y Blanco”, denunciando la injerencia norteamericana en la campaña presidencial y el apoyo financiero yanki a los candidatos de la UD.  

Perón, en tanto, contó con el apoyo de la UCR Junta Renovadora, radicales de FORJA, laboristas, nacionalistas, sectores del empresariado industrialista, grupos militares y del movimiento obrero organizado. A ello se sumó la apelación al voto católico.

El rol de la religión católica, estudiado por autores como Bianchi, Bosca, Buchrucker, Caimari, Ciria y Zanata, entre otros, gravitó en el incipiente peronismo, desde las cuestiones ideológicas, las relaciones con la jerarquía eclesiástica, los intelectuales del nacionalismo católico y el apoyo popular de la feligresía a la fórmula Perón – Quijano.

Argentina discurrió su existencia devocional entre una fuerte presencia católica desde la época de la conquista española, donde, en la disputa entre unitarios y federales, los primeros, como Rivadavia, apelaron a reformas liberales que atentaban contra la identidad católica, mientras que Juan Manuel de Rosas y la mayoría de los caudillos federales adherían al sentir cristiano – aunque ello no estuviera exento de tensiones con la Iglesia -, y, triunfante la élite liberal, la misma se enfrentó, superó y luego pactó, - reformas de Roca mediante-, con la jerarquía eclesiástica.

País profundamente creyente, pero sin exaltación católica de sus grupos gobernantes –salvo Belgrano, San Martín, Güemes y Rosas, entre otros pocos-, se vio compelido a abrazar la catolicidad tras la crisis del ‘29, el golpe del ‘30 y el fraude electoral. Se potenció un redescubrimiento, de la élite y del pueblo, del catolicismo en el Congreso Eucarístico de 1934. Unos y otros encontraron, por diversos motivos, la configuración de una Nación Católica como traducción de lo sucedido con el nacionalismo (reaccionario o popular) en otras latitudes.

Ese espíritu se expresó de forma de cruzada con respecto al nuevo líder político. Hubo muchos católicos que impugnaron su acercamiento a los sindicatos y a grupos izquierdistas. Tanto los católicos “demócratas” de la Liga Democrática Cristiana, futuros inspiradores de la Democracia Cristiana local, inspirados por Jacques Maritain, que se expresaban en la revista “Orden Cristiano”, como los católicos sociales, herederos de la obra del padre Gotte y de monseñor De Andrea, signaban como totalitario al Primer Trabajador. Esa tensión se reflejó oficialmente por parte de la jerarquía católica a través de la” Revista Eclesiástica del Arzobispado de Buenos Aires”, el diario “El Pueblo” y la revista Criterio.

Perón, definido “humanista y cristiano”, lector de la obra de Maritain y de Andrea, tuvo, el apoyo de intelectuales y referentes del nacionalismo católico, de la Juventud Obrera Católica y de la Carta Pastoral del Episcopado Argentino del 15 de noviembre de 1945. Expresiones de Perón sobre la Doctrina Social de la Iglesia, “la cruz y la espada”, o “El Evangelio y las armas”, más cierta influencia del padre Hernán Benítez, el apoyo del padre Virgilio Filippo, junto a cartas, solicitadas y volantes, dan una idea de, más allá de la genuina fe católica del militar, la necesaria reorientación de su campaña donde, inicialmente, no tuvo a la comunidad católica como principal destinataria.

En tanto, la Unión Democrática contenía partidos como el Socialista y el Comunista, inicialmente, que generaron rechazo en la comunidad católica, junto a la UCR y el partido Demócrata Progresista, organizaciones de raíz laica que tenían distancia con el catolicismo. Bastaba remontarse a las polémicas del fundador del PDP, Lisandro de la Torre, con monseñor Gustavo Franceschi. Sólo los conservadores del Partido Demócrata podían ser referencia para la jerarquía católica en la Unión Democrática. 

Al respecto Roberto Baschetti en “Lo que el viento (no) se llevó” (2013) incluyó un volante peronista que ejemplifica la interpelación para obtener el voto católico:

“¡Católico! La Carta Pastoral del Episcopado argentino enseña claramente que Ud. no puede votar una fórmula que separa la Iglesia del Estado y suprima el Catecismo en la enseñanza oficial; lo cual se ha propuesto el conglomerado oligárquico seudo democrático, al unirse con el socialismo y el comunismo, que aportan el mayor número de votos de la Unión Democrática (entidad: DESUNION DEMOCRATICA). (…)

PARA NOSOTROS – ha dicho el coronel Perón – LA IGLESIA ARGENTINA ES BENEMÉRITA, PORQUE HOY COMO SIEMPRE ESTÁ CON EL PUEBLO. NUESTRA POLÍTICA SOCIAL HA SALIDO EN GRAN PARTE DE LAS ENCICLICAS PAPALES Y NUESTRA DOCTRINA ES LA DOCTRINA SOCIAL CRISTIANA

  ¡CATOLICO, OBEDEZCA A SUS OBISPOS!”

Más allá de la ingenuamente imperativa exhortación final del votante, o la poca gracia que le haría a los militantes obreros de cuño socialista que apoyaban a Perón, ante una elección reñida donde cada voto valía, todo era válido.

Leopoldo Marechal, enorme escritor y católico sin par, explicitó su apoyo a Perón en la elección de 1946 a través de las memorias de su compañera de vida, Elbia Rosbaco Marechal en su libro de memorias: “Mi vida con Leopoldo Marechal” (1973). Allí, el propio Marechal sostuvo que participó activamente “en la formulación teórica del peronismo, que actuó primero y concretó después su doctrina, y en la defensa y divulgación de sus postulados. Porque una revolución que no defiende y enseña su doctrina comete un acto de suicidio”. 

Explicitó su unión con referentes católicos que se sumarían al naciente movimiento y cómo Perón planteó su campaña presidencial: “Resuelto Perón a llegar al poder sólo mediante el sufragio popular, fue necesario trabajar en pro de su candidatura; y entonces formé parte del Comité Pro Candidatura del Coronel Perón, con Arturo Cancela, Hipólito H. Paz y José María Castiñeira de Dios, mi joven discípulo, que venía siguiéndome en todas mis aventuras y desventuras. La primera reunión con el candidato se hizo en una vieja casa de la calle Piedras, donde Perón expuso ante nosotros, creo que por primera vez, un esbozo total de su doctrina y la estrategia que aplicaría a la acción: llegó a prever los métodos que seguiríamos en caso de una derrota electoral y, en el caso de un triunfo, a calcular el desgaste de prestigio que siempre trae el ejercicio del poder. ¡Todo un estratega! La campaña se realizó con medios pobres, inscripciones con carbonilla en las paredes, concentraciones populares, algunos espacios en la radio para los cuales escribí cerca de veinte monólogos humorísticos. Cuando se le recordaba la falta de recursos, Perón decía: “Pónganme en la punta de un palo y úsenme como afiche”. No eran muchos los que creían en la victoria electoral; recuerdo que el poeta Ledesma, embarcado en la oposición, me pronosticaba en son de triunfo: “No van a sacar ni cincuenta votos”. Así llegó el acto comicial, y muy luego se dieron los primeros cómputos del escrutinio en algunas provincias, que favorecerían a la Unión Democrática. Esa noche, una muy calurosa de verano (sic), subimos con algunos compañeros a la terraza del “Jousten”, donde una elegante reunión de opositores festejaba nuestra incipiente derrota con descorchamientos de champagne. Nos ensombrecimos de angustia; pero al día siguiente se desencadenó el diluvio de votos que nos llevó al poder”.

De “mal menor” a candidato “devoto” para los sectores católicos, más allá de los volantes y el apoyo de referentes católicos como Marechal, éstos volcaron su voluntad libremente en las elecciones del 24 de febrero de 1946, donde Perón se alzó con la primera magistratura, y llevando adelante la adecuación del sentir peronista con el ideario cristiano, donde se imbricó con un programa nacionalista popular industrializador, con pleno empleo y modernizante a favor de los trabajadores, patentizando la concreción de la justicia social, en favor del pueblo argentino.

*El autor es politólogo.

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    80 años del triunfo de Perón

Rodolfo Decker y las elecciones de febrero de 1946

24 Febrero 2026

Corría el año 1945 y luego de la gesta histórica del 17 de octubre, el General Juan Domingo Perón contaba con tres meses aproximadamente para armar un partido político y disputar las elecciones presidenciales del 24 de febrero de 1946. Varias personas que habían acompañado a Perón en la Secretaria de Trabajo y Previsión se dispusieron a participar activamente, entre ellos el Doctor Rodolfo Decker. Sin embargo, no fue la primera alternativa que el General Juan Domingo Perón barajó como respuesta a su necesidad.

El Doctor Rodolfo Decker era un abogado que trabajó en la Secretaria de Trabajo y Previsión como secretario privado del Coronel Domingo Mercante y destacaba que, en el proceso posterior al 17 de octubre, Perón realizó un intento de acercamiento a la Unión Cívica Radical, con la finalidad de establecer un acuerdo y ser un posible candidato para las elecciones de 1946. Recordemos que las elecciones habían sido uno de los ítems de las negociaciones que en octubre se habían llevado adelante entre el gobierno militar encabezado por el General Edelmiro Farrell y el entonces Coronel Juan Domingo Perón, que contó con el pleno apoyo multitudinario y popular plasmado en la Plaza de Mayo.

El intento de acercamiento a la Unión Cívica Radical era por entonces el más potable, dado que dentro del gabinete del gobierno de Farrell se encontraban ejerciendo funciones como ministro del Interior Armando Antille, que procedía de la UCR, o Juan Cooke, el padre del recordado John William Cooke, que estaba por entonces desempeñando funciones como Canciller y tenía la misma procedencia política. Por su parte, Perón, que había cumplido funciones como Secretario de Trabajo y Previsión, había establecido vínculos estrechos con los trabajadores; a través de diferentes leyes que promovían los derechos sociales, los sindicatos fueron adquiriendo diversas reivindicaciones en relación con sus obligaciones laborales. La promoción de nuevas normativas como el cobro del aguinaldo, la jubilación, las jornadas de ocho horas de trabajo, las obras sociales -derecho a la salud-, el derecho de mantener el salario durante las vacaciones, entre otras cuestiones, transformaron la sociedad. Indudablemente, a Juan Domingo Perón se lo asociaba como el artífice de estos cambios y los trabajadores comenzaron a depositar en él la confianza de ser el garante de eliminar las injusticias que los diversos sindicatos denunciaban desde hacía mucho tiempo.

Sin embargo, esta iniciativa se truncó parcialmente porque Amadeo Sabatini, apodado el Dragón Verde de Villa María, pretendía ser candidato a presidente por la UCR. Recordemos que Sabatini había sido gobernador de la provincia de Córdoba y había tenido una gestión destacada por su política orientada a la obra pública. Además, había encabezado como miembro de la Unión Cívica Radical la marcha por la Constitución y la Libertad en septiembre de 1945. Esto significó que Juan Domingo Perón no cuente con el armado político de la UCR, por lo tanto, se inició la confección de nuevo espacio político. Fue entonces cuando surgió el Partido Laborista; los miembros que ocuparon los cargos dentro de esta lista fueron en su mayoría trabajadores de diversos sindicatos.

El Doctor Rodolfo Decker fue nombrado apoderado de dicho partido; y fue Juan Domingo Perón quien destacó su trabajo junto a Mercante en la Secretaria de Trabajo y Previsión, por lo cual depositó su confianza en la organización de la personería jurídica de este espacio político. Es aquí donde la figura del Dr. Decker comenzó a tomar protagonismo; su trabajo involucró la redacción de las actas del Partido Laborista para ser presentadas en todas las provincias y la Capital Federal, llegando a finalizar dicha organización legal a fines del mes de noviembre. 

Por otra parte, otros partidos también sostuvieron la candidatura de Perón; estos fueron la Unión Cívica Radical – Junta Renovadora, espacio que se desprendía de la UCR, y el Partido Independiente, que era una fuerza política que se despegaba de los conservadores. Dentro de estos espacios se puede destacar figuras de relevancia: dentro de UCR- Junta Renovadora se encontraba Hortensio Quijano, los nombrados anteriormente Antille y Cooke, Dario Alessandro, o el grupo FORJA, entre otros; mientras que en el Partido Independiente figuraban miembros como José Luis Visca, Héctor Cámpora o Armando Méndez San Martín.

Las elecciones se llevaron a cabo el 24 de febrero de 1946 donde se logró el triunfo, destacando el volumen de los votos proporcionados por el Partido Laborista. Un dato relevante fue el caso de las elecciones en la instancia de la provincia de Buenos Aires, donde la UCR- Junta Renovadora se presentó con fórmula propia. Esta situación llevó a que el Coronel Domingo Mercante se convirtiera en gobernador con los votos proporcionados por el Partido Laborista y el Partido Independiente; desde el plano legislativo se logró la mayoría en diputados provinciales, pero no en la Cámara de Senadores de la legislatura. Por lo cual, Mercante tuvo que bajar los decibeles con la oposición para poder lograr la gobernabilidad y llevar a cabo el plan de gobierno. 

Una vez obtenido el triunfo a escala nacional, el Doctor Decker había sido candidato a diputado nacional, cargo que desempeñó desde 1946 a 1948 y renovando su banca hasta 1952. Al mismo tiempo, se había creado el periódico El Laborista; su primer director fue el Diputado Reinés, pero al poco tiempo renunció y quien ocupó su lugar fue Rodolfo Decker por un plazo de tres años.

Además, a fines de 1946, Perón dispuso que cada uno de los partidos anteriormente nombrados se disuelvan formando un solo espacio denominado Partido Único de la Revolución Nacional. En dicho espacio, el Dr. Decker se desempeñó como secretario general y, como destaca en su libro Arreando recuerdos (2009): “Nosotros sosteníamos que estábamos todos unidos en un solo sentido: defender los principios ideológicos de Perón. Por eso luego se formó el Partido Peronista…”.

Fuentes:
- Decker Rodolfo (2009): Arreando Recuerdos. Ed. INIHEP, Buenos Aires.
- Decker Rodolfo (2006): Entrevista “Cómo armó Perón en 1946 la concertación con los radicales”, en Diario Ámbito Financiero. 5 de junio.

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    80 años del triunfo de Perón

El triunfo de Perón y el Pueblo argentino: 80 años de vigencia

24 Febrero 2026

Este 24 de febrero se cumple un nuevo aniversario del triunfo electoral del General Juan Domingo Perón. A 80 años de aquel triunfo, vale la pena repasar la vigencia del ascenso del Pueblo argentino y de Perón al poder. 

Pero antes de ahondar en la génesis de aquella victoria emblemática, tal vez sea necesario contextualizar el momento en que vivimos los argentinos para poder enlazar este presente con el pasado. Con el fin de preguntarnos sobre el valor de la vigencia del pasado.

Se trata de concebir el presente junto a una memoria que actúa hoy- tal como concebía el tiempo San Agustín de Hipona-. 

Hoy nos toca atravesar las decisiones políticas suicidas de un gobierno libertario que pone en riesgo el modelo sindical argentino y avanza contra la capacidad industrial del país, ejemplificada en el cierre de FATE -900 pérdidas de puestos de trabajo- y en la nueva disposición de eliminar un arancel anti dumping que protegía la producción nacional del ingreso de aluminio chino. 

El trasfondo es mucho más amplio, e incluye el dato de que los últimos meses al menos 10 empresas comunicaron cierres totales o parciales de sus plantas industriales. Mientras tanto, el gobierno avanza con una reforma laboral que busca debilitar la columna vertebral del peronismo y pretende terminar con la Justicia Nacional de Trabajo con el objetivo de que los trabajadores queden debilitados ante la ley. 

En este marco, la combinación del tipo de cambio anti producción y la apertura comercial del Gobierno ha inundado nuestros mercados de manufactura china que pone en riesgo el trabajo argentino y pone al país en dirección al abismo. 

La vigencia de la Justicia Social

Pero el Pueblo tiene memoria viva de una época distinta que vive en sus organizaciones que aún perdura. El sentido de comunidad aún persiste en los argentinos, a pesar de tantos intentos de balcanización cultural que hemos sufrido. 

El modelo de Justicia Social y protección de los derechos de los Trabajadores que estableció Perón no ha perdido su vigencia -los libertarios de hoy y los oligarcas de ayer han luchado casi ocho décadas por intentar retrotraer al país a 1944-. 

Milei es un intento más, de otros tantos, de extraer la justicia social del corazón y el espíritu argentino. 

Pero la doctrina peronista no nació en la abstracción. Perón la encontró en su pueblo. El General supo interpretar su voluntad y su alma. El triunfo electoral de Perón en febrero de 1946 fue la culminación de un proceso de avanzada del Pueblo argentino que inició el 17 de octubre de 1945 con la participación del movimiento obrero organizado en la calle. 

Fueron los trabajadores argentinos organizados los que rompieron el status quo de la oligarquía de la década infame. La irrupción del movimiento obrero organizado en la vida de la nación encabezó y profundizó un modelo industrial que se había iniciado en la década del 30.

Esto implicó también la democratización de la vida política. El pueblo argentino despojó a la casta oligárquica que se había apoderado de la dirigencia política. Evita Perón lo reflejó con extraordinaria claridad en La Razón de mi Vida de 1951: “Los partidos políticos caen frecuentemente en poder de círculos cerrados de dirigentes que se sostienen en sus cargos gracias a negociaciones y componendas no siempre claras”. El peronismo de aquel entonces rompió con eso y se abrió al pueblo argentino. 

Las respuestas que el peronismo de hoy necesita para enfrentar a Milei están en esa apertura y escucha del Pueblo argentino. No sirve de nada un peronismo enfrascado en discusiones palaciegas o en disputa de cargos electorales, si no es capaz de entender e interpretar a su pueblo. Los trabajadores de FATE despedidos, los que han visto la reducción y caída de sus ingresos, los empresarios golpeados por el modelo anti industrial del gobierno, los trabajadores informales golpeados por una economía en recesión, los judiciales del fuero laboral ninguneados por el Poder Ejecutivo. La lista es larga y continúa. Pero en cada uno de esos focos de conflicto vive el potencial futuro del peronismo. La dirigencia deberá poder establecer una síntesis y finalmente un programa industrialista que le de grandeza a la patria y felicidad al pueblo.

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    Edad de imputabilidad

Bajar la edad de imputabilidad: ¿Para qué?

23 Febrero 2026

El marco de discusión que sostiene el Gobierno es que si se baja la edad de imputabilidad, ósea la edad en la que los jóvenes puedan ser objeto del Código Penal como un adulto, se van a resolver las cuestiones asociadas a la inseguridad. 

El fundamento principal del Gobierno, cuando en junio del 2024 presentó este proyecto, es que si los jóvenes han evolucionado y mejorado su capacidad mental, la ley penal también debe actualizarse. 

Pero la realidad es otra cosa, desde el 2009 los menores que son objeto de la justicia penal viene decreciendo. 

No solo eso sino el último dato del Ministerio Publico Fiscal de la Provincia de Bs. As. muestra que en el 2024 se iniciaron 22.678 investigaciones vinculadas a menores, mientras que en el mismo periodo para el fuero de adultos fueron 1.082.502

Y de las 22.678 investigaciones en el fuero juvenil, 11 fueron por “Homicidios en ocasión de robo”. 

Esto lo traigo para dimensionar la solución que propone el Gobierno y el fenómeno de la inseguridad, pero el temor a los jóvenes no es algo nuevo y tampoco cuando estos jóvenes pertenecen a un estereotipo particular, el cual todos conocemos y no hace falta explicitar, con ver las imágenes reproducidas por los medios de comunicación ya sabemos de quiénes hablamos.

A su vez los delitos en los que participan los menores, tiene la característica de ser rudimentarios y también por eso el uso de la violencia muchas veces es el principal recurso. Ni hablar si a eso le sumamos la alta circulación ilegal de armas de fuego y el fácil acceso. El resultado son casos sumamente conmocionantes para la opinión pública.

Pero esta iniciativa del Gobierno debe ser entendida en un marco más amplio que nos deteriora como sociedad y que no busca soluciones, sino que propone barricadas de contención ante los efectos de la desigualdad planificada.

Delitos comunes

Primero, los delitos cometidos por menores tienen la particularidad de ser rudimentarios y con ganancias de poca monta. Estos delitos vinculados al robo, el hurto, en donde muchas veces la violencia no es utilizada de forma instrumental, sino que es utilizada de forma expresiva para generar temor ante la víctima, pero más importante aún, generar respeto ante sus pares y estos delitos no producen ganancias que duren más de un par de días en el mejor de los casos.

Obviamente que un menor involucrado en un hecho de homicidio es una aberración, pero nos impactan porque no son lo común, dicho eso no creo que preguntarle a las víctimas de un hecho así como resolver problemas estructurales sea una solución que escape al sensacionalismo con objetivos electoralistas.

Pero en general los menores son detenidos, procesados, encarcelados, por delitos rudimentarios y que no producen ganancias importantes.
Y esto en un escenario donde estamos en presencia de un desarrollo horizontal en el territorio, de mercados ilegales como el de comercialización de drogas ilegalizadas, que se está expandiendo y el cual tiene mejor rentabilidad, pero necesita mano de obra más especializada. Aunque hay que decir también que para quienes sepan utilizar la violencia como recurso, les tiene un lugar dentro del mercado.

Cárceles

Segundo, el proyecto se propone implementar en 6 meses, sin la infraestructura adecuada para pensar en la resocialización. Por lo tanto, si se busca encarcelar a jóvenes desde los 14 años hay que advertir que dada las pésimas condiciones del Sistema Penitenciario argentino, los jóvenes van a terminar en espacios de encierro en cercanía con los adultos.

Sin intención de romper ilusiones, pero el aislamiento intramuros (y extramuros también) es una fantasía vista desde afuera. La socialización, las relaciones y los vínculos no respetan paredes ni rejas.

Mercados ilegalizados

Tercero, el crecimiento de los mercados ilegalizados de drogas que se expande horizontalmente en el territorio, alcanzando cada vez más manzanas, barrios y ciudades, sucede porque las ganancias que genera pueden ser también dinamizadoras de las economías más periféricas.

Determinados actores que posibilitan esa dinamización, están reemplazando o compitiendo con referentes barriales. Funcionan como generadores de trabajo en distintos puntos de comercialización y distribución de drogas ilegales.

A su vez este flujo de dinero nutre emprendimientos legales, pero también es una arteria de ingresos hacia el sistema financiero y desarrollos inmobiliarios privados.

Ámbito laboral

Cuarto, el ámbito laboral con reforma laboral de por medio que busca universalizar la informalidad de la que forman parte más del 45% de la Población Económicamente Activa, también es parte de este marco para pensar las acciones del Gobierno.

Si un adulto debe trabajar más horas y permanecer fuera de su casa más tiempo, para obtener un ingreso que no posibilita más que mantenerse a flote. Esas horas dedicadas a buscar ingresos, son menos horas para estar presente en el cuidado de los más jóvenes. Por lo tanto si no hay inversión para la educación, la respuesta del Estado por parte de este Gobierno para los más jóvenes es el sistema penal.

Los delitos comunes, el sistema penal, el ámbito laboral y los mercados ilegalizados de drogas son el marco para pensar las acciones que emprende el Gobierno, como en este caso la discusión de bajar la edad de punibilidad.

Son dimensiones que se conectan y que se vinculan, el Gobierno busca ordenarlos con políticas públicas que permitan gestionar esta conflictividad social. 

El Gobierno no busca resolver cuestiones socialmente problematizadas, lo que está buscando es generar marcos normativos que contengan este escenario social, no es que solo busca “romper todo” sino que están proponiendo un modelo social desigual que siga reproduciendose.

Para los más jóvenes, la respuesta es bajar la edad de punibilidad. Para los más viejos, es quitarles beneficios de la seguridad social. Para los trabajadores, es la precarización laboral. 

Y para los mercados ilegalizados, están las políticas que benefician el blanqueo del dinero que es producto de tramas ilegales. Porque básicamente estos mercados ilegales son un sostén para el capitalismo financiero que impera en la actualidad.

Es posible que el jueves sancionen la baja de edad para que los jóvenes de 14 años sean objeto del código penal de adultos. Y será otra derrota más para quienes queremos una sociedad más justa. 

Me permito advertirles a aquellos que crean que sus hijos no van a estar en el radar de la justicia penal, que los mercados ilegalizados de drogas buscan mano de obra en todos los estratos sociales.

Porque a los “soldaditos”, los medios de comunicación los tienen bien caracterizados.

Pero si caracterizamos a los que arman “la jodita” en un barrio con seguridad privada, seguramente más de uno se llevaría una sorpresa.

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    Marty Supreme

Marty Supreme: las múltiples caras para que el fin justifique los medios

23 Febrero 2026

Marty Supreme, coproducida y dirigida por Josh Safdie -y coescrita junto a Ronald Bronstein-, tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Nueva York en octubre del año pasado. Está inspirada libremente en la vida de Marty Reisman, jugador tan talentoso como polémico de ping pong en la posguerra. El proyecto, que inició a partir de que Sara Rossein, su mujer y productora ejecutiva, compró la autobiografía en cuestión publicada en 1974, es la carta para que su intérprete protagónico, Timothée Chalamet, por fin consiga el Oscar.

Tras una serie de películas que los habían distinguido en la periferia de Hollywood, en especial Diamantes en bruto, los hermanos Benny y Josh Safdie decidieron trabajar por separado: el primero estrenó The smashing machine, con el camino de Dwayne Johnson en la lucha libre a fines de los 90; el segundo, el film que analizamos. Ambos se decantaron por obras biográficas marcadas por la obsesión deportiva de su actor principal. En nuestro caso, Marty Mauser (Chalamet) busca demostrar que es el mejor y está dispuesto a todo.

Tras cantar como Bob Dylan en Un completo desconocido, Chalamet ofrece la exploración de una personalidad antes que un arco tradicional. No es el recorrido del héroe, sino una odisea a la cima mediante robos, mentiras y humillaciones. En los primeros minutos lo vemos como vendedor de zapatos y luego perdiendo una final contra el japonés Koto Endo (Koto Kawaguchi), introduciendo un primer simbolismo. De las apuestas clandestinas en Nueva York a Londres y las pirámides de Egipto, deja en el camino a Rachel Mizler (Odessa A'zion), la mujer de su amigo, al mafioso Ezra Mauser-Mishkin (Abel Ferrara), y a la estrella en decadencia Kay Stone (Gwyneth Paltrow), casada con el multimillonario Milton Rockwell (Kevin O'Leary), quien se volverá una especie de mentor para Mauser.

La gran virtud es la distancia equilibrada que se sostiene entre el punto de vista y el ego del personaje principal y el de la obra. Nunca es reivindicado ni busca que empaticemos con él. Más allá de eso, la fórmula es bastante sencilla: una carrera contrarreloj -en dos horas y media- de alguien no ejemplar, al que rodea de un reparto secundario coral que le va a sembrar obstáculos y soluciones. Si bien tiene la impronta de una película de deporte, le agrega múltiples capas que funcionan de forma independiente y articuladas, tales como el desorden de la línea temporal, lo que da lugar a todo tipo de desvíos. A pesar de sus numerosas partes, conforma un todo vertiginosamente orgánico con abordajes diversos. 

Por momentos, Marty Supreme parece pensada para el lucimiento personal de Chalamet, quien entrenó durante meses ping pong con Diego Schaaf y Wei Wang. También uno puede quedarse con ganas de mayor presencia de otros personajes. Sin embargo, son medios para un fin: cualquier aparente pérdida de control es, en realidad, una escala de situaciones en una montaña rusa cada vez más comprometida. Cada interacción es una disputa entre voluntades en la que siempre quiere ganar, cada partido es una metáfora de su convicción inquebrantable. A fin de cuentas, Chalamet desafía sus propias interpretaciones, y esa es la clave de un recorrido en el que, ponderando, su punto de llegada es lo menos llamativo.

Por otro lado, Marty es la representación distorsionada del “hombre autosuficiente” de aquella época o, en otras palabras, del sueño americano con cierta ironía. No obstante, su trayectoria no es la del individuo sin recursos sino el debate entre dos mundos: él mismo y su comunidad. Safdie remite a ese anhelo de triunfo y heroísmo que alimentó la posguerra estadounidense, matizando relaciones interpersonales con una complejidad rara vez vista en la temática deportiva. El horizonte puede estar cerca, pero esto es una batalla tras otra. 

Safdie construye una sensación de inestabilidad que va in crescendo, sobre todo gracias al ritmo exasperante del montaje y a la banda sonora, con música de época, sintetizadores y pop de décadas venideras. En ese sentido, si bien la influencia de Calles peligrosas, de Martín Scorsese, es evidente, Marty Supreme es una bocanada de originalidad en el cine contemporáneo. Es un experimento que funciona gracias a su velocidad narrativa, y que acumula nueve nominaciones a los Premios Oscar. La apuesta, tanto de Marty como de Timothée, es la categoría a Mejor actor, para demostrar su posición en la industria actual. 

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