La Virgen malvinera celebró con los judiciales
La Virgen malvinera. La llaman así porque durante la guerra en las Islas Malvinas viajó con sacerdotes y el ejército argentino.
Esa imagen fue capturada por los ingleses y recién devuelta a la Argentina en el año 2019; antes pasó por el Vaticano, en Roma, y fue bendecida por el Papa Francisco. Desde entonces recorre la patria.
En esta oportunidad, el lunes 4, por la tarde, su presencia impactó en la misa mensual del sindicato de los judiciales.
En el microcentro porteño, a dos cuadras del Congreso Nacional, tiene su sede la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN), que lidera Julio Piumato.
Fue Lorenzo “Toto” Vedia quien celebró la misa junto a la imagen de la “madre malvinera” apoyada en la mesa que funciona de altar, allí en la planta baja del gremio donde se encuentra el oratorio Martín de Porres, patrono de la justicia social.
“En este mes patriótico, camino al 25 de mayo, recordando que los combates con el ejército británico iniciaron el 1 de mayo, es bien oportuno hacer una misa con nuestra querida imagen de la Virgen de Luján que nos sigue acompañando”, inició el párroco de Virgen de Caacupé en la Villa 21/24, en el barrio porteño de Barracas.
Las hermanas Espíndola -migrantes paraguayas-, con guitarra y cantando animaron toda la celebración junto a los trabajadores sindicalizados de la justicia.
“Esta imagen de la Virgen es muy significativa para la historia de nuestra patria. Es Santa María del camino, como cantábamos al inicio de la misa, porque ella caminó los duros pasos de la guerra, acompañó los pasos de los caídos, de los héroes, de los sobrevivientes, y sufrió el exilio, como la prisión, pero volvió. Como tanta gente de nuestro pueblo, que debe migrar, donde no quiso, pero la historia la llevó y como peregrinos cumplió su misión en la vida, como mucha gente de nuestros barrios que vinieron y hoy son unos verdaderos patriotas. Esto es algo que la Virgen lleva bien en su corazón. Ella sufrió el exilio cuando fue a Egipto con Jesús y José, ella volvió, ella sabe de lo que es ser peregrinos. Así que pidamos a nuestra madre, ella que fue mirada por ojos llorosos, angustiosos, aterrados por la guerra, nosotros le traemos la mirada de nuestro pueblo, que estamos en otro escenario, pero con la misma sensibilidad que nuestra patria necesita de su mano, para nuestra soberanía en cada rincón del país, no sólo en Malvinas”, predicó Vedia.
Después de cantar y aplaudir los temas: El Señor de Galilea, Alma Misionera, Al altar del Señor, Ángeles de Dios, y celebrar dos cumpleaños, que cantaban las hermanas del ex grupo Diluvio, el Padre “Toto” alentó a los trabajadores a tomar gracia de la imagen de la madre malvinera.
Así se fueron yendo los afiliados del sindicato, con algunos ex combatientes malvineros, recordando que en el año 1630 la imagen de la Virgen María quedó a orillas del río Luján al cuidado del esclavo Negro Manuel, y desde entonces haciendo milagros por eso es reconocida como la patrona de la Argentina.