Comienza el juicio por el crimen de Juan Encina: "Quiero obtener verdadera justicia por mi hijo"
Este 7 y 9 de abril inicia el juicio por el crimen de Juan Ignacio Encina, de 30 años, a manos del oficial bonaerense Jorge Montero sucedido en 2023. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°9 de Lomas de Zamora llevará a cabo el proceso de juzgamiento.
El 5 de agosto de 2023 Encina volvía de la estación de Burzaco en moto después de haber llevado a su novia a tomar el tren rumbo a su trabajo. A media cuadra de llegar a su casa recibió un disparo. Su vecino, teniente de la Policía Bonaerense con más de 30 años de carrera, fue el responsable. El argumento es que consideró que le querían robar, que primero pasó una moto desconocida que el consideró que eran delincuentes y que luego llegó Juan, a quien le disparó creyendo que era apoyo de la moto anterior.
En un fin de semana como tantos otros, Juan pasó el viernes con su novia Luciana, con quien convivía hace un año, y su hija de 6 años. Trabajaba con un martillero público: hacia remates y también se encargaba de las entregas. Tenía su casa al lado de la de Nora Barrera, su madre, donde guardaba la moto.
Ernesto Jorge Gerardo «Corcho» Montero, policía de 50 años, regresaba a su casa después de hacer tareas adicionales en el barrio Don Orione. Estaba vestido de civil pero armado. Cerca de la esquina de su casa, se cruzó con una moto conducida por un hombre que tenía una acompañante. Según su relato, escuchó que le pidieron el celular y la mujer que iba atrás hizo el gesto para sacar un arma de fuego, por lo que sacó la suya, dio la voz de alto e hizo un disparo al piso para amedrentar a los presuntos delincuentes.
Las dos personas en moto se van, pero inmediatamente después, a las 7:30 de la mañana, Juan, vecino de Montero, regresaba a su casa. “Ahora vengo”, le había dicho a Nora cuando sacó la moto para llevar a su novia a la estación. A los 10 minutos Nora escuchó dos disparos. Ya herido, le gritó a su madre para que le abra. “Abro la puerta y venía Juan entrando y atrás venía el policía”, relata Nora. Juan no se dio cuenta quién le había disparado. Otro vecino lo llevó al hospital. Nora vio al oficial subir también al vehículo. “Él (Montero) dice que no tuvo intención y que lo asistió. Se subió al auto camino al hospital porque sabía lo que había cometido, que no es un error, es alevosía», afirma Nora.
Con ese argumento, solicita prisión domiciliaria luego de ser imputado por “homicidio agravado por resultar el autor miembro de fuerza de seguridad”, que prevé la pena de prisión perpetua. Durante la etapa de instrucción, la causa estuvo a cargo del fiscal Jorge Grieco, titular de la UFI N°8 de Lomas de Zamora, especializada en Violencia Institucional.
Pese a la grave acusación, sólo estuvo algunas semanas detenido y espera en libertad. Después de casi tres años luchando para obtener justicia la familia consiguió que este 7 de abril inicie el juicio oral. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, Nora expresó sus expectativas y manifestó su experiencia en estos años de búsqueda de justicia efectiva.
Agencia Paco Urondo: ¿Qué expectativas tiene en relación al juicio?
Nora Barrera: Mi expectativa es que Jorge Montero sea juzgado y obtenga la pena máxima, cadena perpetua. Cometió un crimen y debe pagar. El asesino anda en libertad por la calle mientras mi hijo está muerto y yo resisto muerta en vida. Mi principal pedido a la justicia es que este crimen no quede impune y finalmente obtener verdadera justicia por mi hijo.
APU: ¿Cómo fueron estos años de lucha para usted y su familia?
NB: En estos dos años y ocho meses el día a día es duro y cruel. Meses de dolor cuando en noviembre de 2023 me dijeron que la causa podría quedar impune y sería archivada. Ese día lloré mucho y después decidí secar mis lágrimas y no bajar los brazos. Sentí que yo tenía que ser la voz de mi hijo, porque le arrebataron la vida sin poder defenderse. También seguí por mi nieta, Amelie, que hoy tiene nueve años. Quiero que cuando crezca le digan que su abuela luchó hasta el último día de su vida para que su papá tenga justicia. Mi hijo siempre está presente, en cada latido de mi corazón.