La Bala de Plata: el eco de la correspondencia entre Perón y Cooke
Asistir a esta función en El Excéntrico de la 18° —espacio emblemático de la resistencia cultural que hoy celebra sus cuarenta años— fue participar de un ritual de memoria y, al mismo tiempo, de un diálogo rabiosamente actual. Bajo la dirección de Graciela Camino, la obra nos invita a recuperar la conversación política y a trabajar la escucha como un acto de inteligencia y compromiso; algo que, en los tiempos que corren, suena tan revolucionario como las cartas originales de Perón y el "Bebe" Cooke.
La pieza recupera el intercambio epistolar entre Juan Domingo Perón y John William Cooke (1955-1968). Si bien es harto probable que el espectador conozca los textos, ese detalle no hace más que subirle el precio a la puesta: el desafío aquí no es la novedad del dato, sino la vibración de la palabra en el cuerpo.
La política como mediunidad
Camino logra transformar el archivo histórico en un hecho estético vivo. Hay una suerte de operación de desplazamiento espacial donde la voz de esos hombres, arquitectos de una resistencia en sombras, es habitada por Cristina Banegas y Karina Elsztein. Ellas no “hacen de” Perón y Cooke; devienen en una suerte de médiums, vehículos de una lengua que, en la era del eslogan vacío y el ruido blanco de las redes sociales, suena como una música olvidada y necesaria.
Banegas se luce con un manejo del decir de precisión orfebre; su voz tiene el peso de la historia sin perder sensibilidad. Por su parte, Elsztein aporta la contraparte dialéctica necesaria, un juego de espejos donde el pensamiento político se vuelve pura acción dramática. Durante la función, el espectador se verá tentado más de una vez a acotar o contestar, fruto de una dialéctica que todavía nos quema.
Una atmósfera de pensamiento
La puesta, dedicada a la memoria de Horacio González, entiende que el conflicto es el pensamiento. La escenografía y el vestuario de Magda Banach no buscan el realismo de época, sino construir una "oficina del exilio", un no-lugar donde se gesta el destino de un pueblo. La iluminación de Agnese Lozupone recorta los cuerpos en esa penumbra estratégica, mientras el diseño sonoro y la música de Ariel Naón puntúan la urgencia de una correspondencia que cruzaba el océano en el filo de la derrota.
La Bala de Plata pisa en firme en un terreno complejo que juega a tres bandas entre el documento histórico, la política entendida como pasión y la alucinación poética. Es volver a encontrarnos con un teatro capaz de ofrecernos herramientas de combate intelectual en lugar de simples piezas de museo. Una obra urgente, necesaria y, sobre todo, profundamente bella en su ferocidad política. Aprovechen esta reposición y vayan a ser parte de la experiencia.
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Funciones: Viernes a las 20.30 hs (hasta el 17/4).
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Lugar: El Excéntrico de la 18ª (Lerma 420, CABA).
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Entradas: Por Alternativa Teatral o en boletería.
FICHA ARTÍSTICO-TÉCNICA:
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Dramaturgia: Basada en la correspondencia Perón-Cooke.
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Actúan: Cristina Banegas, Karina Elsztein.
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Escenografía y vestuario: Magda Banach.
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Iluminación: Agnese Lozupone.
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Música y Diseño Sonoro: Ariel Naón.
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Asistencia de Dirección: Juan Isola.
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Prensa: Prensópolis.
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Producción ejecutiva: Andrea Hanna.
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Dirección: Graciela Camino.