Karina Dawie: “No se puede tener libre competencia con un libro porque es un bien cultural”
El pasado 6 de julio, el Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto que busca derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera. "Enfurecida y Tranquila", el programa de AGENCIA PACO URONDO que se emite los domingos de 9 a 11 horas por FM La Patriada, entrevistó a Karina Dawie de la librería Ritualitos e integrante de la Cámara Argentina de Librerías Independientes (CALI), para entender las consecuencias de que se apruebe esta iniciativa.
ENFURECIDA Y TRANQUILA: Una de las cosas que llaman la atención respecto de esta noticia es que, si bien se habló mucho de cómo impacta en las librerías independientes, todo el sector librero está en contra de esta derogación.
Karina Dawie: Porque es una ley que propició, militó, pidió y elaboró durante muchísimos años la propia industria. Además, todas las referencias que hay acerca de esta ley, de los países que la tienen y los que no pero están peleando para tenerla, es que funciona. No se puede libre competir con un libro, porque no existe esa libre competencia. Es un bien cultural, no es un producto como cualquier otro. Podemos discutir un montón de cosas respecto, por ejemplo, de lo que se agarran, que es que los libros van a bajar de precio.
Al menos hay una cosa que este Gobierno podría hacer para que bajen de precio. Y es preguntarse cuál es el costo principal de imprimir un libro. El promedio del precio de venta es de 30.000 pesos. El 40%, aproximadamente, es el precio del papel. Porque es un monopolio de Papel Prensa, integrado por Clarín, La Nación y el Estado nacional. O sea, tienen la posibilidad de hacer bajar el precio casi un 40%.
EyT: Se habló mucho de los supermercados. En caso quela ley se derogue ¿cuál es el panorama?
K.D: Los supermercados ya venden libros, no son los que vos ves en la librería. Entonces, ¿cuál es la operatoría del mercado de regular esto? Las grandes cadenas (Yenny, Cúspide) no van a cerrar. Lo que sucede en los supermercados es que se utiliza un bien cultural como gancho para que vayas y después compres otra cosa, y su ganancia va por otro lado, ese es el negocio que hay detrás. Ahora, eso se lleva puesto a todas las librerías independientes.
EyT: ¿Hubo casos en otros países donde se hizo algo parecido y no funcionó?
K.D: Tenemos el caso de Estados Unidos o de Inglaterra, que tuvieron una ley parecida. En Inglaterra no fue una ley, sino un acuerdo entre todas las partes. En 1995 se derogó. De las 1900 librerías independientes que tenían, pasaron a tener 900. De las que quedaron la mayoría son cadenas y el resto librerías de usados o coleccionistas. No hay librerías independientes de libros nuevos. Su industria editorial es enorme, pero lo exporta. ¿Por qué? Porque tiene un idioma y una producción que es exportable. No es nuestro caso.
También quiero aclarar una cosa: esto no es un problema de porteños. Las librerías y editoriales independientes que hay en todo el país es gracias a que tenemos esta ley. ¿Quieren resolver algo? Fíjense cómo resuelven el tema de los fletes para las provincias, por ejemplo.
EyT: Nos mencionaste los costos del papel, el problema de los monopolios, ¿cómo afecta al resto de la cadena del libro?
K.D: Acá te rompe la cabeza, porque si realmente lo que vos querés es desregular el mercado, desregulá lo que está haciendo que no podamos bajar el precio del libro. Todo el laburo que hay detrás de toda la cadena del libro, se queda con el 60 que se divide entre el que lo transporta, la librería, etc.
Además, entre muchas de las cosas que también están borrando de un plumazo, están todos los planes de fomento de la lectura. No sólo la compra de libros para escuelas, para bibliotecas populares, sino también toda la estructura que define la ley, que involucra distintos organismos del Estado y privados. Por ejemplo, hay algo que es buenísimo, que si hay un autor o autora nacional publica una obra relevante, el Estado está obligado a comprar no menos del 5% de esa producción para distribución.
El oficio de libreras y libreros es lo que realmente está en peligro de desaparecer.
EyT: Venimos haciendo entrevistas con distintos sectores y con referentes de la cultura, todas las personas se refieren a la crisis económica. ¿Cuál es la situación de las librerías?
K.D: Complejísima, como todos. Para poder comprar un libro tenés que tener un ingreso. También está la idea de que el libro está caro, pero la verdad que eso lo escucho desde siempre, la librería la abrí en 2015 y estoy dentro del rubro desde el 2000. El tema es caro en relación a qué. Estamos mal, y me parece que está buenísimo hablar de lo que hacemos, porque por supuesto vivimos de vender libros, pero además en cada lugar del país donde hay una librería independiente, hay un centro cultural.
Hoy por hoy tenemos que hacer cosas para que la gente venga. Nosotras desde enero, por ejemplo, no cobramos las actividades: son libres y gratuitas. Y funciona un poco mejor para todos, al menos la pasamos un poco mejor. También es eso, necesitamos poder conectarnos con lo bello, lo hermoso, lo posible, lo potente, y los libros son una herramienta y una excusa diaria para lograrlo.
EyT: ¿Cuáles son los pasos que están planeando en la organización para visibilizar el problema e intentar evitar que se apruebe la derogación?
K.D: Esta ley se intentó derogar con el paquete de diciembre de 2023, CALI nacía en ese momento. Es una cámara incipiente, muy reciente, se empezó a armar en pandemia, y justo la conformación legal surgió en diciembre del 2023. Para su inauguración salió el paquete este con 25.000 medidas, entre ellas la derogación de la ley del libro. Quienes la conformamos somos libreres que en los ratos que podemos hacemos algo o lo intentamos. Estamos barriendo la vereda, sacamos un comunicado y atendemos al público o recibimos proveedores.
Ahora nos estamos organizando en comisiones, cada quien tratando de hacer lo que puede. Hay una comisión que está coordinando con los otros sectores, organizando las reuniones con diputados y senadores, toda esa cuestión institucional y formal. Otro grupo estamos en comunicación, armamos ese afiche hermoso con otras asociaciones y a ver cómo nos juntamos para intentar mover un poco el avispero. Porque se nos viene.
EyT: En las librerías independientes además es dónde podés encontrar o llegar a lecturas que quizá no conocerías de otras maneras y por eso son importantes también.
K.D: Una góndola de supermercado no te va a poder recomendar eso maravilloso, lo que llamamos la construcción de un camino al lector. Eso que ocurre cuando ya conocés a la persona, y vas viendo por dónde, no solo para venderle algo que le encante, sino también para complejizar esas lecturas. Es el oficio de libreras y libreros, son años de lector, lectora, lectore, y querer compartirlo con vos. Me parece que eso es lo que realmente está en peligro de desaparecer.