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    Borges
POLÉMICA NOVEDAD

Instrucciones para maltratar a Borges: a propósito de la edición de su “Curso de literatura inglesa y norteamericana”

30 Agosto 2026

I

Al menos unas once veces, quincenas de por medio, Jorge Luis Borges viajó a Mar del Plata para dictar clases de literatura inglesa y norteamericana en su universidad. Corría el año 1966, y a mitad de camino se produjo el golpe militar que dio inicio al onganiato, el período quizás más conservador, puritano y fachicatólico de la historia argentina, pese a los nuevos aires del Concilio Vaticano II, que aquí llegaban enrarecidos. La Universidad de Mar del Plata no era pública y nacional como hoy, sino católica y recién parida. Por presiones curialescas contra tamaño hereje u otras razones, lo cierto es que Borges interrumpió su cátedra por septiembre, dejando sin impartir unas tres clases. Sus alumnos eran oficialmente pocos pero entusiastas; muchos ignoraban el inglés. Y a ellos se sumaban cada vez más oyentes libres. Las clases podían durar hasta tres horas, intermedios mediante.

A diferencia de otros casos, no se salvaron por grabaciones magnetofónicas, sino por transcripciones grupales; en los archivos de una de las alumnas se conservó el ciclo completo, salvo, naturalmente, la primera lección, dedicada probablemente al análisis del Beowulf, y obviamente las que no se dictaron.

Reunidas en libro, aparecieron hace unos meses bajo el título Curso de literatura inglesa y norteamericana: Universidad de Mar del Plata, 1966, en los distintos sellos del holding Penguin & Random House. La edición está a cargo de Mariela Blanco, responsable de unas no muy claras reglas metodológicas ubicadas en el prólogo; las notas, casi 700, son de Germán Álvarez.

II

El curso es de gratísima lectura, aunque tal vez no tanto como el recogido en Borges profesor, dictado en la UBA ese mismo año de 1966 y editado hace ya un tiempo. Sólo que el que reseñamos pretendía abarcar la totalidad de la historia literaria inglesa y yanqui (aunque ésta, apenas llegó a rozarla), mientras el Borges profesor se concentra en el Alto Medioevo, saltea unos cuantos siglos, y aterriza en el Romanticismo. Otra diferencia a destacar: el curso de la UBA contó con una magnífica curaduría, a cargo de dos Martines, Hadis y Arias. En cuanto al nuestro… volveremos sobre ello.

Que las literaturas anglófonas fueron las favoritas de Borges, no hay quien lo dude; eran las de sus ancestros, y las de la lengua de su infancia. Por eso, un mediano conocedor de la obra borgeana oirá resonar en estas páginas, y vez tras vez, ecos de sus ensayos monográficos sobre distintos escritores, de los manuales escritos en colaboración que dejó sobre literaturas germánicas medievales, inglesa y norteamericana, incluso de cuentos, poemas y textos misceláneos.

Quien quiera hallar nuevas claves de su anglofilia en estas clases densas, eruditas y a la vez pedagógicas y risueñas, difícilmente las encuentre. Quizás le sorprenda la acendrada presencia de autores no muy habituales en otras partes de su corpus, como Geoffrey Chaucer o Christopher Marlowe. O la ausencia de otros, como Defoe, Shelley, Keats, Wilde. Pero lo apretado del programa explica el necesario recorte, y su propio hedonismo como lector torna natural que se detenga en sus siempre revisitados favoritos: Samuel Johnson, Stevenson, Kipling, Chesterton… Hay clases brillantes, como la que dedica a los poetas metafísicos del XVII; las hay francamente anodinas, como la que se centra en los prerrafaelistas –pero donde encontramos, a su vez, una inesperada sorpresa: un cuasi elogio de su detestado Federico García Lorca.

Lamentablemente, tampoco faltan los furcios, y de los gruesos: la genialidad de los memoriosos es proclive a estos vicios. Por ejemplo, nos dice que el legendario rey Arturo es una creación de la Bretaña francesa, no de las islas británicas. Y no: más allá de la apropiación bretona, Arturo ya aparece en textos galeses de los siglos X u XI, toma formas clásicas en la Historia de los reyes de Britania con Godofredo de Monmouth en el XII, penetra en la poesía aliterativa anglosajona, y tiene su cierre grandioso con La muerte de Arturo de sir Thomas Malory, ya en el XV. Otro ejemplo: relaciona las ruinas neolíticas de Stonehenge, del 3000 a.C., con la religión de los druidas, casi tres milenios posterior… El lector dará cuenta de otros anacronismos. Extrañamente, ninguno de ellos va esclarecido en las notas. Y las notas sí que merecen atención aparte.

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Tapa de curso de literatura inglesa y norteamericana

III

Maltratar a Borges es uno de los vicios más inveterados de todo argentino que se supone ilustrado. Maltratarlo por su anglofilia pero también por su malevofilia. Maltratarlo por almorzar con Videla, pero también por firmar petitorios de las Madres en la hora más atroz de la Dictadura. Maltratarlo por gorila o por no ser lo suficientemente gorila. Por no ser nacionalista, pero también por tratar temas nacionales, como el de los cuchilleros zaparrastrosos. Por ser un intelectual demasiado frío, pero también por mostrar ardores inesperados. En algún momento de la historia, se discutió tanto sobre Borges como sobre Messi. Y sin haberlo leído: bastaba la revista Gente y otras por el estilo. Hasta ahí, todo normal.

La paradoja es que lo maltraten sus propios editores. La publicación de sus Obras completas es un desastre; y peores aún, con raras excepciones, son los modos azarosos de tratar los conjuntos de textos no incluidos en esas Obras completas. Sobre este drama, las quejas vienen múltiples, y hasta hay tesis doctorales al respecto: la falta de ediciones criticogenéticas; el acceso imposible a la versión primigenia de sus primeros poemarios; el caos, más que laberinto, que reina a la hora de reunir sus artículos, conferencias, cursos y misceláneas ajenas al canon que el propio Borges armó.

Los criterios editoriales son tan variopintos que termina por no primar ninguno. Nosotros mismos nos quejamos en este medio a propósito de la edición de su Curso de literatura argentina, curada por Nicolás Helft. Con tristeza, tenemos que ampliarnos y repetirnos.

El prólogo del presente curso es más que oscuro sobre los criterios seguidos. Pero el colmo está en las notas. Dijimos que son unas 700; pero realmente útiles, solo nos queda una cincuentena. Primero, su autor se complace en citar como fuente secundaria casi exclusiva, y una y otra vez, su propio libro en coautoría con Laura Rosato, una bibliografía, por cierto muy valiosa, sobre las marcas y apostillas que Borges dejó en las páginas de cortesía (las en blanco, las de atrás) de buena parte de sus libros. Así que el lector deberá soportar casi como un mantra, y no de los mejores, la nota “Cfr. Rosato y Álvarez, op. cit., p. x”. A veces la cita ni siquiera está bien hecha: ¿el colmo de un bibliógrafo será no saber bibliografiarse a sí mismo? Otras fuentes secundarias pertenecen a la prologuista, cosa de que todo quede en familia. Ahora bien, si el paciente lector sobrevive a este brote narcisista desbordante, descubrirá pronto que no está preparado para leer el resto del aparato de notas, a menos que sea un inveterado políglota.

La buena acción del anotador ha sido localizar muchas (no todas) de las citas y alusiones literarias mentadas por Borges. El problema es que las pone solo en la lengua original, sea anglosajón, Middle English o inglés moderno; sea alemán, francés o italiano, y siempre en un abanico que va de la etapa medieval a la contemporánea. Así que el lector no solo deberá ser políglota: deberá conocer toda la historia de esas lenguas, porque el anotador ha decidido no traducir jamás, jamás dar una mano.

Una política inversamente proporcional a la generosidad de verdad erudita de Borges, que hacía un esfuerzo ingente para que los alumnos que ignorasen el inglés pudieran seguir y disfrutar del curso. Así que tenemos el ya proverbial hedonismo lector de Borges por un lado versus la pedantería de su anotador por el otro. Y eso no es todo.

El “original” de François Rabelais ¡lo cita en inglés (sic)! Y ya obtenemos un Gargantúa nacido del otro lado del Canal de la Mancha. Para explicar la etimología de la Utopía de Tomás Moro, nos dice que es una mezcla de griego y latín, que el sufijo “–ía” es latino, cuando es puramente griego, como el resto de la palabra. Se ve que las lenguas clásicas no son el fuerte del anotador, y mucho menos las orientales.

Es una suerte que haga una excepción a su método citatorial con el hebreo del Antiguo Testamento o el árabe de Las mil y una noches: tendríamos notas con un montón de caracteres adicionales, de yapa escritos al “vesre” como es de público conocimiento, que hubieran aumentado notablemente el malhumor de maquetadores y diseñadores.

Las desprolijidades no terminan ahí; las normas nuevas en el uso de mayúsculas y minúsculas son obviadas completamente en la transcripción. Cuando se citan versos al pie de página separados por barras, se olvida la pauta de que esas barras deben ir precedidas y seguidas de espacio, y no solo por regla: por guardar una amabilidad básica para con el lector que no quiera sufrir apelotonamientos visuales, y por respeto a la maltratada ars typographica. Las erratas abundan;  ¿proceden de la transcripción original, o del proceso editorial? Los hermanos Manuel y Antonio Machado son fundidos en una entidad singular, previsiblemente llamada Manuel Antonio: nos recuerda al Dios del cuento “Los teólogos” de Borges, que confunde a los hasta ayer enfrentados a muerte Aureliano y Juan de Panonia en una sola persona. Al escritor griego Luciano de Samosata se lo hace escribir en latín: ¿confusión con Lucano? Y una vez más, otros casos habrá para que el leedor se entretenga.

Felizmente, las citas de Quevedo quedaron en español.

Que la deidad-tigre de “Las ruinas circulares” se apiade de la soberbia académica o seudoacadémica, y sobre todo de sus víctimas lectoras. Sabemos que en agosto aparece otra exhumación borgeana, las Conferencias reunidas: 1960-1985, con curaduría de Sara Luisa del Carril.

Seguimos rezando a la divinidad atigrada.

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    Gerardo Adrogué
    Foto: Catalina Bartolomé
ENTREVISTA

Gerardo Adrogué: “Escribo para reducir la angustia de no saber”

30 Agosto 2026

¿Qué significa fracasar en una época que solo tolera a los jóvenes, ricos y famosos? ¿Es la vejez, o el simple hecho de cumplir cuarenta años, una forma de empezar a "sobrar"? De esas preguntas incómodas nace la nueva novela de Gerardo Arrogué, Los que sobran (Editado por Paradiso).

Una ficción para procesar la angustia de lo que no comprende. Y para hacerlo, lleva a su protagonista, Juan Dopet, a una geografía extrema: el ascenso al cerro Aconcagua. La montaña funciona como un espejo doble. Por un lado, expone la fragilidad de un hombre enfrentado a sus propios límites físicos y afectivos. Por el otro, como un eco de la historia argentina: la travesía está situada en la poscrisis del 2001. Cada paso de la ascensión es motivo de interrogación acerca del sentido del éxito, del fracaso, la amistad, el amor verdadero y la muerte.

Gerardo Adrogué es escritor, sociólogo se dedica a la investigación social aplicada a las ciencias sociales. Entre sus obras se encuentran En lo que te has convertido (2020) y Nos quedamos sin invierno (2023).

Agencia Paco Urondo: ¿Cuál fue el disparador para empezar a escribir esta historia y travesía de Los que sobran?

Gerardo Adrogué: Te diría que escribo para comprender las cuestiones que me inquietan; o mejor, para reducir la angustia de no saber. Y el disparador que detonó Los que sobran es una de estas cuestiones: ¿Qué es el éxito? ¿Qué es el fracaso? Por supuesto que no pretendo dar respuestas definitivas, apenas aportar mi lectura del desafío que dejó Samuel Beckett cuando dijo: “todo de lo viejo, nunca más nada, siempre intentado, siempre fracasado, no importa, inténtalo de nuevo, fracasa de nuevo, fracasa mejor”. Y el problema es que de toda esta cadena de afirmaciones sólo se recuerdan las últimas dos, “fracasa de nuevo, fracasa mejor”, y ahí anida un malentendido que al menos pretendo exponer mediante una ficción literaria.

APU: ¿Por qué eligió la metáfora de la expedición de alta montaña para explorar la crisis de los 40 años del protagonista, Juan Dopet?

G.A.: Lamentablemente, en los tiempos toscos y asfixiantes que nos toca vivir, volverse viejo es una de las formas que existen de “fracasar” y, en consecuencia, de sobrar. Nadie se va a sorprender si digo que hoy en día el éxito quedó reducido a ser joven, rico y famoso. Sin embargo, todos vamos a envejecer, incluso los ricos y famosos. Para muchos seres humanos, la crisis de los cuarenta es un primer acercamiento a la vejez, un momento de la vida en el que inevitablemente hay cosas que ya no se pueden hacer y en el que se multiplican las situaciones donde se tiene la horrible sensación de sobrar, de estar de más.

Una buena excusa para reflexionar sobre el éxito y el fracaso en todos los órdenes de la vida, incluso cuando se asciende una montaña. De hecho, subir el Aconcagua, una experiencia que, además de envejecer, tuve la enorme fortuna de atravesar en mi vida, es un desafío donde pareciera que el éxito sólo se alcanza si se llega a la cumbre. Malentendido que encorseta el sentido del éxito en la montaña, lo mismo que cuando en la vida se lo reduce a ser joven, rico, famoso, a tener una familia o amigos perfectos. ¿Qué pasa si estas metas no se alcanzan, o se las alcanzan sólo en parte, o si simplemente no se las desea?

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Tapa Los que Sobran

APU: El trasfondo temporal de la novela es la poscrisis de 2001. ¿Por qué situar esta travesía en el momento de mayor desamparo socioeconómico del país? ¿Hay un paralelismo entre la falta de oxígeno en la altura y la asfixia social de la época?

G.A.: Sin duda. Pero también es una invocación a la esperanza, recordemos que la Argentina salió de aquella crisis y durante años vivió tiempos mejores, aunque después haya vuelto a caer en la desilusión más atroz. Nuestra historia reciente ejemplifica una simple verdad: nadie está condenado al éxito, tampoco al fracaso, sólo se trata de seguir viviendo, intentando, buscando, puede que las cosas salgan bien, aunque sea por un tiempo, creo que esta es una buena lectura de Beckett.

Situar la acción en el verano del 2002 es también una forma de dialogar con Nos quedamos sin inviernos, mi novela anterior. Allí, en un futuro cercano, Facundo Dopet recorre una Argentina devastada tras años de guerra civil. Facundo retorna en busca de su hermana Sofía, ambos son los hijos ya crecidos de Juan Dopet, el personaje principal de Los que sobran.

A Facundo le toca recorrer un país que fracasó en todos los sentidos posibles que puede fracasar un país y su paso por estas tierras deja sabor a derrota y desesperanza. La expresión los que sobran nace en esta primera novela y tiene un sentido colectivo, se refiere a la gran mayoría de los argentinos y argentinas. La ascensión de Juan lo lleva al plano individual explorando las múltiples esferas de la vida, recuperando quizás un horizonte de la esperanza.

APU: En los diálogos entre los personajes Satoshi y Mijaíl se debate si la tecnología nos liberará o si creará un mundo donde "la mayoría será dejada atrás". ¿Es "Los que sobran" una advertencia distópica sobre cómo las revoluciones tecnológicas terminan deshumanizando las relaciones y los lazos sociales?

G.A.: Admito que los diálogos entre Satoshi, el mítico creador de Bitcoin, y Mjaíl son una digresión, un gustito que me di en el marco de lo que veníamos diciendo recién. Bien decís: ¿Vamos hacia un mundo mejor donde los seres humanos se liberarán hasta de la necesidad de trabajar gracias a la IA y a la robótica o nos encaminamos hacia una nueva sociedad de castas donde las grandes corporaciones reemplazarán a los estados nacionales y organizarán la vida humana de la forma que más les plazca y convenga? Si las cosas salen mal, los que sobrarán serán entonces millones y millones de seres humanos. Y en este sentido, hay efectivamente una advertencia junto con una pretensión didáctica que espero que el lector sepa apreciar, o al menos disculpar. Sin embargo, también quisiera agregar que estoy profundamente convencido, y en esto sigo una reflexión de Dovstoiesky, que el destino de la revolución tecnológica, como tantos otros destinos, anida en el corazón del ser humano, donde se libra una lucha permanente entre el bien y el mal. Como el resultado de esta lucha no está predeterminado, todos los finales están abiertos, son posibles, incluso los que aún no logramos imaginar. Nadie ni nada está predestinado, tampoco las revoluciones tecnológicas. Siempre la misma simple verdad.

APU: El amigo del desierto, de Pablo d'Ors, narra el viaje de un hombre al desierto del Sahara para vaciar su mente. Juan Dopet hace lo contrario cuando sube al Aconcagua . ¿Su verdadero viaje empieza recién cuando la altura le quita ese orgullo y lo deja frente a sus propios límites?

G.A.: Me gusta la idea y la comparación, aunque no tuve presente la novela de Pablo d’Ors ni había imaginado a Juan Dopet como un tipo soberbio. Me fascina ver como los lectores completan los rasgos de los personajes. El lector sagaz siempre lo completa, lo mejora y celebro tu conclusión: el verdadero viaje de Juan comienza cuando el libro termina.

“Diría que apenas busca recrear ficcionalmente la experiencia de cómo la política circula en la vida cotidiana”.

APU: En tus ficciones previas, la violencia y el conflicto político marcan el destino de los personajes. ¿Considerás que tu literatura es una herramienta para entender la cultura y las crisis de la sociedad argentina?

G.A.: Existe una conexión entre estos primeros dos libros, conexión que llega a esta nueva novela. Pero quisiera señalar un matiz. En mi primer libro navegué entre la neblina del conflicto político argentino, por la grieta, el odio gorila, la intolerancia, los desencuentros, el periodismo de guerra, entre otros. Sin embargo, esta invitación a pensar no esconde la intención de develar lo que está oculto, de informar sobre lo que se desconoce.

Diría que apenas busca recrear ficcionalmente una experiencia humana concreta, casi sensorial, la experiencia de cómo la política circula en la vida cotidiana y cruza todo lo que hacemos, decimos y pensamos, aunque a veces no nos demos cuenta. Nos quedamos sin inviernos vuelve sobre estos temas, pero avanza allí donde los cuentos se quedaron y se enfrenta al abismo, más aún, cae dentro de él.

La propuesta es experimentar en carne propia el horror indecible de la guerra civil explícita, cruel y violenta. Como te decía Los que sobran recupera la idea de esperanza. ¿Son mis ficciones una herramienta para conocer, para entender la cultura y la crisis de la sociedad argentina? No lo sé, no lo pretendí. Es cierto que dediqué toda una vida a las ciencias sociales, a la sociología política, al análisis de la opinión pública y el comportamiento electoral en la Argentina. También es cierto que estoy convencido que la buena literatura explica más y mejor el corazón de los seres humanos que las ciencias sociales. Sin embargo, no pretendo explicar por qué las cosas son como son, por qué la Argentina es como es, tan solo reducir la angustia de no saber invitando a sentir y experimentar con mis personajes.

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    Pilar Sanjurjo
NOVEDAD

Pilar Sanjurjo: poesía de las atmósferas de tensión

30 Agosto 2026

Pilar Sanjurjo (1997) es una poeta nacida en Burzaco (Bs As) que, recientemente, publicó su segundo libro de poemas, al que dio por titular Suave y Salvaje. Lo hizo a través de Ediciones Monserrat, editorial radicada en CABA que presentó el título como novedad para la Feria de Editores.

En la poesía de Pilar Sanjurjo crecen monstruos. Tal vez sea ese el mayor logro de un poeta: ser indócil, particular. Sin embargo, los lectores, buscamos un lugar para apoyar las manos y sentirnos a salvo. Rainer María Rilke sostenía que “La belleza es el comienzo de un horror que apenas seremos capaces de soportar”. También es necesario considerar lo que mencionaba Francis Bacon: “No hay belleza que no tenga alguna porción de rareza”.

Bajo este programa se mueve la poesía de nuestra autora que recorre cabal, a partir de la creación de atmósferas de tensión, aspectos poco abordados sobre la experiencia humana en el mundo actual.

La poeta crea esas atmósferas a partir de lo íntimo y lo cotidiano (entendidos como aspectos opuestos a lo previsible). La tarea es exhaustiva. Lo mínimo, las comisuras o la estela que dejan las cosas (no la anécdota o el hecho, sino la diáspora que queda entre un hecho y otro), son algunos de los elementos de esta poesía que invoca a una extrañeza sutil.

La poesía sería, pensando en Carver, “lo que se ve con el rabillo del ojo”. Sanjurjo nunca está mirando lo que está mirando completamente. Nos da a mirar las cosas para que conozcamos las cosas a partir de sus fisuras. Entre la mirada y lo mirado, extiende la conformación de un mundo que no cede ante la norma.

 

Torpes gotas de lluvia insolentes

empañan mi visión y me acarician.

 

Jennifer Grotz sostiene que la metáfora es una herramienta cognitiva para conocer el mundo. Podemos comprobar este ejercicio de descubrimiento en la obra. En el siguiente poema, el cigarrillo es lo conocido, el tenor. El reloj, en cambio, es el vehículo cognitivo. Lo que la autora descubre es la relación cronológica entre las cosas: el cigarrillo y la medida del tiempo. Una metáfora que se justifica en su esencia:

 

Son las diez de la mañana.

Las nubes siguen bajas.

El cigarrillo como un reloj perfecto

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Tapa de Suave y Salvaje

Cuando leo este libro, pienso en el hombre que aparece en Memorias del subsuelo de Fiodor Dostoievski. Un sujeto incapaz de reaccionar a los acontecimientos que se le presentan. El “yo” poético que propone Sanjurjo reconfigura, de alguna manera, a ese hombre y nos pone a pensar en el lugar de lo humano frente a la globalización. Las atmósferas de tensión están construidas con base en lo real, en lo próximo:
 

Nadie vive

pensando en las ficciones que se gestan

para soportar la forma

 

Además, en el mismo poema, debemos mencionar que encontramos una concepción de la mirada contundente. Una mirada que invita a explorar la parálisis frente a los acontecimientos. A la vez, nos ofrece un panorama de lo que será el “yo” de la poesía. Construir una mirada significa, en suma, no someter, ni dejarse someter.

 

no hay vida posible

sin un espectador atento y sutil.

 

Quien mira solo eso debe

grabar con sus ojos lo mirado

 

Jacques Masui decía que “El primer peligro viene de la palabra que sólo satisface”. En esta poesía, la belleza no es lo benigno, sino una fuerza amoral, más allá del bien y del mal. No consuela porque no pretende. Por estar anclado en el horror y en la tensión, Suave y Salvaje es un libro incómodo. No hablamos aquí del horror visible (que ostenta su condición), sino de sutilezas. Complacer no permite penetrar en el misterio, y Sanjurjo nos pone a mirar de lleno el misterio.

 

Devota, hipnotizada por la llama

que avanza en el silencio

observo el desenlace.

 

En otro de los poemas, aparece la siguiente idea: una despedida, alguien que se va, alguien que se queda, hormigas, rosas. El “yo” poético, en su fluir de la consciencia, le escapa al movimiento simple. Más bien toma impulso para destruir los lugares comunes. No hay tragedia, no hay desesperanza, pero sí extrañeza.

 

Vos huís y dejás flores de despedida.

Yo alimento lentas obreras alienadas.

Nadie quiere del todo dejar de lastimar.

Suave y Salvaje es un libro incómodo.

En la poesía de Sanjurjo, las formas no son residuos formales, sino ejercicios contundentes. El corte de verso, en muchas oportunidades, funciona como un elemento que mantiene latente el misterio. Denise Levertov planteaba que este recurso propiciaba significaciones, siempre y cuando, como lo hace nuestra autora, redistribuya las jerarquías semánticas:

 

si el clima acompaña se puede

hablar de cualquier cosa

así la probable muerte

de los padres es solo eso y no

un denso humedal

 

Finalmente, en este nuevo libro podremos leer no solo las fisuras de lo cotidiano, sino la esencia, la tensión y el misterio de las cosas que ocurren en el mínimo movimiento de los días. Un libro que está más allá del bien y del mal, un pequeño monstruo que no consuela. En definitiva, una obra que ubica al registro estético de Pilar Sanjurjo en la tradición de la poesía argentina.

 

 

hay un hombre viviendo en mi casa

esta tarde lo vi

la luz blanca de la cocina iluminando su rostro

los pómulos deshidratados

las orejas

su ancho cuello

esta tarde le pregunté

cómo se llamaba

pero él no dijo nada

no habló no hizo gesto alguno

ninguna pista

aunque lo miré de cerca

impávidos los dos

anochece

fumo en la ventana

lo observo sentado en la única silla de la casa

frente al escritorio

no me mira

tiene en cambio

los ojos clavados en la pared

creo que intenta atravesarla

temo que está atrapado

no sabe a dónde ir

voy a dejar la casa esta noche

espero no verlo al regresar

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    Sancia kawamichi
    FOTO: Valeria Tentoni
INFORME DE UN DÍA

“Ukiyo”, de Martín Sancia Kawamichi: la historia de un amor condenado

30 Agosto 2026

“Toda literatura es literatura del yo”, dice Martín Sancia Kawamichi, un escritor prolífero que sorprende por su capacidad de escritura rápida y concisa. ¿Cómo fue el proceso creativo de Ukiyo? “La hice en tres semanas, era para una persona muy querida que se estaba muriendo y tenía que llegar a leerla. Así y todo la terminé y no le gustó”.

¿Y hay algo de eso en la historia? “todo”.

Cuando hablé con Martín yo ya había terminado de leer la novela. Mis preguntas no fueron a modo de entrevista sino a modo de curiosidad. 

Ahora mi desafío era encontrar en esta historia de amor condenado al autor. Un vicio innecesario que por supuesto la novela no pide, pero significó un dato de color que me permitió entender que es una historia sobre el tiempo, el amor y la muerte. 

Ukiyo, editado por También el caracol es una novela de 350 páginas que se lee de un tirón, no porque sea un relato liviano sino porque al momento de tener que dejar de leer queda el vacío de querer volver a agarrar el libro. 

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ukiyo

Ukiyo es el relato de Kukiko, una joven de veinte años, que se reencuentra con Kazuo, un artista del Teatro de burbujas del Bello Kazuo y la Bella Ike que veía en la infancia. A partir de ese momento Kazuo le pedirá a Kukiko las palabras prestadas para contar su historia y entre conversación y conversación, en la casa amarilla junto al árbol de nueces y el té, Kukiko volverá a sentir ese amor-fascinación que la remite a su niñez.

El libro está narrado en primera persona con el personaje, la voz de Kukiko es la combinación exacta entre inocencia, deseo y crueldad. Una niña que ya no se siente niña, un despertar que busca abrigo en la mirada tuerta de un hombre viejo, la reminiscencia quizá de un amor infantil agazapado, como escribe Miguel Sardegna en la contratapa. La insistencia adolescente y el deseo a flor de piel del que habla sin eufemismos y al que se arroja con sensación de urgencia. 

Ukiyo es un libro sensorial, la atmósfera que crea el escritor alcanza para sentir el sabor amargo del té, el aroma de los abetos, los jazmines y las nueces. Pero también para ver la vejez, la piel rugosa, los surcos del tiempo. La perfecta imagen de la casa amarilla, del árbol de nuez, de la feria del pueblo y de las burbujas deshaciéndose en el paisaje. El rumor del río y el agua que emana con la misma fluidez de la historia, al ritmo de los encuentros. 

En Ukiyo aparece el contraste mayor de la existencia, la vida de la mano de Kukiko y la muerte de la mano de Kazuo. Como si se lograra la unión entre una dualidad que para los occidentales es opuesta pero para la cultura japonesa es complemento. Y en estos encuentros un continuo natural con sus lazos y variantes entre el deseo y la indiferencia. Ella se acerca a la muerte y siente una atracción, él intenta alejarse mientras puede, de esta manera el relato se mueve en una danza impredecible. 

Kukiko se acerca a la muerte y siente una atracción, Kazuo intenta alejarse mientras puede, de esta manera el relato se mueve en una danza impredecible.

En cuanto al género, Martín domina con maestría el arte de la novela japonesa, el virtuosismo del detalle, la contemplación, el uso de los silencios, el tono reflexivo e íntimo, el ritmo pausado, el paisaje. 

El libro está compuesto en su mayoría por pequeñas escenas de diálogo, cada una constituye un clima donde espacio y tiempo se viven como secuencias únicas, con un imagen, un color, un movimiento, una luz y un encuadre determinado, como si se tratara de planos audiovisuales. Entre guiones, también aparecen intervenciones de monólogos internos o de la carta que empieza a trazar Kukiko para Ike. 

Y hablando de cine me gustaría traer al semiólogo francés Christian Metz, cuya teoría se sintetiza en el axioma “No importa lo que se cuenta sino cómo se cuenta”. La novela de Martín en este punto tiene muchas singularidades a la hora de cómo se cuenta, por ejemplo, utiliza una página entera para una sola frase, “yo la entregué a la editorial en la versión original, pero al ver que era el momento en que el papel había aumentado mucho junté todo y la volví a entregar, el editor me respondió que esa fragmentación marcaba el ritmo de la novela, que había que dejarlo así”, me comentó el escritor al respecto. Una decisión acertada que genera un efecto de sentido que no podría imaginarse de otra forma. 

Es un libro de más de trescientas páginas que sostiene una voz armónica y una prosa poética. “A partir de la primera página ya toma la voz el personaje y habla por sí solo” dice el escritor como si se tratara de una especie de magia o de posesión. 

Y en esa cadencia poética que atraviesa todas las páginas de repente el lector se detiene ante la belleza para describir sentimientos y emociones. 

Como cuando sintió placer y dijo: “Fue lo opuesto a un desmayo” “Cada una de nuestras caricias pretendía, en el fondo, dejar una cicatriz”.

O cuando querían presentarle a un joven y rechazó diciendo:  

“Estoy enamorada de otro hombre, y eso para mí significa: “No estoy en tu mismo mundo. Podremos vernos, hablarnos, pero seremos solo espejismos”.

O la síntesis perfecta para definir el poder del lenguaje:

“Intentó quemarse vivo mirando el sol durante todo un día; intentó ahogarse repitiendo durante veinte horas seguidas la palabra mar”.

Ukiyo significa “mundo flotante”, tiene su origen en el período Edo (1603- 1868). Surge a partir del libro de cuentos Ukiyo Monogatari, de Asay Ryoi (1661) y alude a un modo de vivir el presente y de disfrutar los placeres efímeros

También inauguró el movimiento literario Ukiyo-Zoshi y la estética visual Ukiyo-e cuyo  referente es Katsushika Hokusai, autor de La gran Ola de Kanagawa y de las Treinta y seis vistas del Monte Fuji

En contraste con la muerte que atravesó la escritura de la obra, Ukiyo se aferra a la vida. 

Se propone hacer perdurar las burbujas o crear una carta infinita, se arroja a un acto de fe como quien fabrica un antídoto para ganarle al tiempo.

“A partir de ahora me tomaré en serio las burbujas. Me entregaré a ellas con devoción, como un verdadero artista se consagra a su arte”, escribe el personaje, yo escucho la voz del escritor hablando de las palabras. 

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    Carlos Ricciardelli
    Carlos Ricciardelli
NOVEDAD

Poemas de aquellos que quieren ser otros: “Ranchada”, de Carlos Ricciardelli

30 Agosto 2026

Carlos Ricciardelli busca en Ranchada (Mora Barnacle, 2026), su primer libro de poemas, profundizar aquellos temas que lo obsesionan y ya están presentes en sus trabajos anteriores: “la violencia en todos sus aspectos, la opresión del hombre y el amor dentro del capitalismo”.

Nunca escribí para pocos o muchos; siempre escribí para mi dulce vicio que no castiga el código penal”, dice alguien que es referencia para su escritura: Juan Carlos Onetti.

No me interesa el arte o la literatura para pocos, para entendidos. Me interesa que cualquiera pueda acercarse y leer lo que estoy escribiendo. Son textos simples en un punto, más allá de las temáticas que son complejas”, declara en una entrevista publicada en este mismo medio, refiriéndose a lo que escribe.

Así que esa Ranchada en el título es una declaración de principios (dejemos la de guerra para otro momento) que uno, como lector, no puede dejar pasar por alto.

En este libro hay algo que invita a reunirse, pero lejos está del rancho que comían los colimbas a quienes le tocaba hacer el servicio militar. Tal vez, en su origen, está más cerca del lenguaje carcelario (y hay una razón para ello que por sí sólo ocupa el lugar de una nota, que no es está).

Los reúne algo, es obvio, pero no es el consumo por por naturaleza, acaso más como necesidad. Lejos está del lunfardo puro. (“Suelo mezclar las cosas y siempre me digo que debo ordenar”) Tampoco los une el disfrute del vino o de una birra para pasarla bien, es otra cosa, quizás sólo pasarla.

 

Hay un fueguito ahí, en la esquina,

que armamos con cajones de fruta y cartones

frotando vidrio con vidrio, metal.

Alcohol destilado y limón.

Afilamos los huesos a la intemperie del amor

 

Miren la mugre que dejaron acá. Esta es una plaza para los vecinos, para los niños, para los estudiantes. Esta plaza es para disfrutar, no para dejarla como la dejan ustedes”, le dice un patrullero municipal a dos o tres pibes que se habían juntado en Mar del Plata a ver como podían hacer que el tiempo pase cuando hace rato que ya no pasa: creo que nos vamos acercando.

Soy muy curioso, todo lo que es periferia y borde me despierta muchísima curiosidad y admiración. Todo lo que es la otredad mía es el mundo que me fascina, el que quiero descubrir, conocer”, afirma Ricciardelli, y en esa forma de mirar se encuentra esta ranchada: Aleph maldito de rufianes y pungas,/ enfermeras y crotos,/ maestras y cartoneros/.../ y los chicos sin nada/ se llenan de hambre.

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Tapa Ranchada

Hacen la calle juntos, duermen juntos, se protegen entre ellos de los peligros de vivir a la intemperie social, de otras ranchadas, de ‘la gorra’, como llaman a la policía, y, a veces, hasta de ellos mismos, cuando el consumo no los deja ’rescatarse’", asegura una investigación de La Nación y es, sin duda, a dónde la fascinación de Ricciardelli apunta: Busca en cada esquina,/ en cada semáforo./ Busca. / Y no encuentra nada./ Solo/ en la esquina,/ una certeza.// Certeza que buscará.

***

para encontrarse

y convencerse

que aún

todo está por pasar. 

 

La mirada de Ricciardelli es oscura y no nos dice “las cosas hay que hacerlas así”. Creo que ese es uno de los aciertos de este libro. Anota en su libreta. Anota sobre eso que está ahí, aunque no era lo que tenía en mente: Piensa:/Quisiera ser otro/ y esconde el frío del cuchillo en la ropa. /.../ Yo,/ perro de mil batallas,/ confié en el pacto, en la tregua/ y no hubo piedad. /

 

Y, sin embargo,

hay un tren que siempre parte

al llegar la noche y no sé adónde.

 

Un gran acierto es la división de este texto en dos apartados (Berretines, Las formas del dolor/ Vida) y en consecutivos poemas. Porque si bien uno puede leer la continuidad dentro de Ranchada, en el trabajo conceptual que lo atraviesa, un sólo texto o poema hubiese sido difícil, agobiante para su lectura. La forma en que es presentado permite la respiración, el tiempo de búsqueda para quien, tal vez, no quiera buscar.

Y en esta ranchada de la que somos partícipes por un rato, pasaporte que nos concede el ser sus lectores, hay espacio (siempre lo hay) para el amor. Dramático como Romeo y Julieta, pero la pasión, la pasión pasa por otro lado, que puede llegar hasta no ser amor: Va y viene,/ viene y va/ eléctrica,/ eclética,/ hermosamente joven…/ putea una y otra vez,/ grita,/ aúlla,/ vuelve a gritar/ y jura,/ jura que la va a matar/ .../

Besa como si su boca fuera un nido de vidrios roto.

La forma en que es presentado permite la respiración, el tiempo de búsqueda para quien, tal vez, no quiera buscar.

Qué es el amor cuando “Llueve en mi barrio,/ en Donbáss y/ en Palestina… Llueve en mi barrio/ que es decir llueve en el mundo”, qué forma tiene cuando lo que buscamos es, justamente, darle forma para que sea

 

Una noche interminable,

fugacidad,

y destellos.

Un viaje en auto,

la casita en el suburbio

y una mesa,

la memoria del cuerpo…

Lanús.

El pan compartido,
algún objeto cotidiano
que
deseo llamar
nuestro.

El sabor a pomelo en tu boca,

enero en una noche frente al río,

un domingo cualquiera,

la compañía de los hijos,

el café con leche

en el desayuno de hoy.

 

Hay un idioma tumbero en este decir, en este buscarse cuando “acá estoy, perdido en la noche”. Y le da su inteligencia a ese idioma que todos damos por “básico” o “rudimentario”. Es, justamente, eso lo que le da sustento, es la complejidad de lo sencillo lo que nos termina helando la piel. Venía de algún sueño lejano y sus ojos fueron barro/ y de sus ojos llegó una flor./ Sentí tierra, campo, olí pasto, lluvia./ Temblé./ “Sí, a todo” me dijo y entonces, / roto en mil pedazos,/ me largué a llorar.

Y es este momento del libro el que nos empuja a pensar que todos estamos en una “ranchada”, que volvemos a ella sin darnos cuenta, y que hay un nombre, como el de Eva (uno de los poemas), que no sólo resume la militancia sino las posibilidades de reunir en ella lo que entendemos por amor

 

Invoco tu nombre y me envuelvo

en recuerdos fraguados.

Quemamos inciensos después de una agotadora jornada.

 

Quemamos inciensos,

abrimos una botella de vino, espeso, generoso,

rubí

y agarramos un libro

¿Carver, Onetti, Berger?

Y lo abandonamos pronto, con urgencias desconocidas

o al menos olvidadas—

para hundirnos una y otra vez en nosotros

al ritmo de tu respiración

en busca del amor,

el misterio,

la sal del Pacífico.

 

Carlos A. Ricciardelli nació en la ciudad de Buenos Aires en 1973. Es docente y autor de varios libros de ficción, entre ellos: Piedras contra un vidrio (1998), Las recónditas ganas de quedarme aquí (2014), Fiebre (2020) y la antología de relatos prehistóricos El quinto elemento (2016). Rabia (2022), de la colección Tinieblas, y Capitaloceno (2025), ambos de Clara Beter ediciones.

Intento escribir poesía. En mi blog hay algunos intentos, no me siento seguro con la poesía. yo soy un tipo muy urbano y si bien mis historias a veces suceden en otros espacios, el tema de la ciudad está en mí todo el tiempo”, predice en la referida entrevista. Claramente, ese intento se convirtió en algo concreto. Y si bien ha logrado expresar su literatura de otra forma, esas tormentas que lo acosan siguen firmes, esperan que las saque a la luz en la forma correcta, o en la que él cree que lo es. Y vale la pena adentrarse en este primer encuentro directo con la poesía, me atrevo a decir Ricciardelli va por el camino correcto.

Verdaderamente es un escritor oculto (de los que hay en cantidades), como muchos lo adjetivan. Espero que estas líneas sirvan para que deje de serlo, por lo menos para quien las lea y sienta que Ranchada es un buen libro donde empezar a romper ese prejuicio o ese “momento” de respeto. Para quien las escribe, hacerlo “no es otra forma que construir una memoria colectiva”. Porque, como Ricciardelli mismo dice, “la memoria es del cuerpo”:

 

El barrio cambia de piel

al ritmo del litoral:

cumbia y chamamé

con acento guaraní

calman dolores

suavizan las noches

rabiosas del fin de semana.

Hay un fueguito ahí, en la esquina.

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    Alejandra Boero
POESÍA

Una poética del desmontaje: a propósito de “Desarmadero” de Alejandra Boero Serra

30 Agosto 2026

I

Alejandra Boero Serra cumple con casi todas las desventajas para que su poesía no sea respetada, o al menos siquiera leída, como se merece. Haciendo sus pininos en el terreno de la edición de sus propios textos, la preceden varios hechos puntuales. Fue pareja del reconocido poeta marplatense Alejandro Michel hasta su muerte, en 2022. Michel, a su vez, estuvo muchas veces a la sombra de un poeta aún más reconocido –Javier Galarza, también muerto, con diferencia de días, en el 2022. Así que Boero debe hacer un esfuerzo más que arduo para disipar tanta penumbra.

Alejandra y Alejandro fundaron un espacio digital, Gilgamesh: poesía y poéticas, que ella pronto tuvo que afrontar en soledad. Consiste en entrevistas, antologías y otras delicias, y por sus senderos, a lo largo y ancho ya de cinco años, han pasado unos cien poetas, semanal o quincenalmente. En un país con tan pocas zonas para la poesía, salvo los sitios de autoalabanzas-de-siempre-los-mismos, o los encuentros de lectura donde el hedor de los egos suele ser insufrible, Gilgamesh continúa siendo un sinónimo de apertura, altruismo y generosidad; no sabemos si estas cualidades son correspondidas. El poeta latino Horacio hace ya dos milenios supo hablar del genus irritabile vatum, la irritable estirpe de los poetas.

Alejandra Boero vive en Rafaela, Santa Fe. Y en una editorial artesanal local, de innegable buen gusto (aunque no perfecta maquetación), Unbudha Ediciones, ha sacado a la luz tres poemarios suyos: Desarmadero, Otomana y Saudade. La editorial insiste en hablar de “trilogía”; no lo es, salvo por haber aparecido juntos. Trataremos de analizar el primero de ellos.

II

Hay títulos que designan un libro y títulos que, retrospectivamente, parecen haberlo escrito. Desarmadero pertenece a la segunda fauna. La palabra no nombra solamente un lugar, un depósito de restos ni siquiera una operación de destrucción: designa un procedimiento. Desarmar supone separar las piezas de algo que alguna vez constituyó una unidad, pero también supone descubrir que aquello que parecía entero estaba compuesto de elementos heterogéneos, ensamblados de una manera que puede ser deshecha.

Y hay todavía una segunda operación implícita: lo desarmado no necesariamente se desecha. Sus piezas pueden ser clasificadas, examinadas, conservadas, reutilizadas, “recicladas”. En ese sentido, el título ofrece una clave bastante precisa para leer el libro de Alejandra Boero: Desarmadero es menos un libro sobre la ruina que sobre el trabajo de desmontarla.

Esto explica, en buena medida, la naturaleza de su imaginación. El libro mira hacia atrás, hacia la infancia, la memoria, la tradición literaria, los mitos, la lectura y las formas heredadas de nombrar el mundo, pero no lo hace para reconstruir una totalidad perdida. Nada de mojar la célebre magdalena en té de tilo y empezar a soltar el rollo. Más bien somete esas materias a una operación de desmontaje. Los relatos recibidos, los nombres propios, las figuras mitológicas, los libros, los animales, los paisajes, los objetos y aun las experiencias íntimas aparecen como piezas que pueden ser desplazadas y vueltas a ensamblar. La poesía nace, precisamente, en ese intervalo entre lo heredado y su desarme.

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Tapa desarmadero

Esta característica distingue a Desarmadero de un poemario confesional en sentido estricto. Aunque la experiencia personal constituye uno de sus materiales principales, la autora rara vez parece interesada en exhibir una intimidad desnuda para voyeurs de persiana americana. La experiencia llega mediada por la lectura. El yo recuerda leyendo y lee recordando. De ahí que la biblioteca, la mitología y la memoria no constituyan compartimentos temáticos separados, sino distintos modos de una misma actividad: buscar en un repertorio anterior las piezas con las cuales hacer inteligible la propia experiencia.

La división del libro en Mitologías, Bibliomancia, Cuentas para un tesbih y Desarmadero hace explícito ese movimiento. No se trata simplemente de cuatro secciones temáticas. Hay entre ellas una suerte de desplazamiento desde los sistemas de imágenes heredados hacia una relación cada vez más visceral con la experiencia y con el lenguaje. La mitología ofrece nombres para lo que todavía no puede decirse; la biblioteca ofrece textos; el tesbih introduce la repetición y el conteo; finalmente, el desarmadero reúne los restos de todas esas operaciones. El libro parece avanzar, por lo tanto, hacia su propio título.

Pero hay una paradoja no menor. Boero quiere desmontar las formas heredadas y, al mismo tiempo, tiene una evidente fascinación por ellas. Su imaginación está profundamente atravesada por la cultura escrita y por una tradición que va de la mitología clásica a la semítica, de los relatos infantiles a la literatura “para grandes”, de la filosofía a las formas religiosas. No intenta desembarazarse de esa tradición: la utiliza como un reservorio de imágenes. En esto reside una de las características más reconocibles de su poesía.

El procedimiento es particularmente visible en los poemas mitológicos. Allí los nombres de Ícaro, Casandra, Narciso, el Nadie de Odiseo no funcionan simplemente como referencias eruditas. Son módulos de condensación. Un nombre propio puede cargar en unos pocos versos una historia entera y permitir que la experiencia individual adquiera una dimensión que excede la anécdota. Boero sabe construir una imagen concreta y sabe también hacerla proliferar hasta el mito. Pero cuanto más se aproxima a la explicación de esa proliferación, más riesgo corre de perder la fuerza de la imagen inicial. Su mejor poesía aparece cuando el mito no explica completamente la experiencia, sino que la vuelve más extraña.

Esta distinción es fundamental. En Boero, la referencia cultural puede funcionar de dos maneras. En su mejor versión, abre una profundidad inesperada: el lector reconoce el mito pero descubre que ya no significa exactamente lo que significaba. En su versión menos eficaz, el mito llega como una etiqueta prestigiosa colocada sobre una experiencia que ya había sido suficientemente expresada. El problema no es la erudición; es el momento en que la erudición deja de producir poesía y se convierte en pedagogía.

El lector reconoce el mito pero descubre que ya no significa exactamente lo que significaba.

Por eso Desarmadero debe ser leído con cierta cautela frente a su propia inteligencia. La autora conoce mucha literatura y posee una conciencia sumamente desarrollada de las tradiciones que utiliza. Esa es una ventaja evidente, pero también una tentación donde el demonio acecha. Algunas veces el poema parece confiar menos en su propia imagen que en la legitimidad cultural de la referencia que acaba de introducir.

Algo similar sucede en la sección Bibliomancia. El título es extraordinariamente adecuado porque transforma la lectura en una práctica oracular: abrir los libros para encontrar allí una respuesta que no se sabe todavía cuál será. La biblioteca deja de ser depósito de conocimiento y se convierte en máquina de azar. Pero también aquí aparece la pregunta central del libro: ¿qué ocurre cuando la experiencia necesita continuamente de una tradición previa para ser dicha?

La respuesta de Desarmadero no es el rechazo de la tradición, sino su apropiación. Boero no parece querer decir: “esto ya fue escrito, por lo tanto nada queda por decir”, como dice san Jerónimo que su maestro Donato dijo que Terencio dijo. Más bien parece decir: “esto ya fue escrito; precisamente por eso puedo volver a usarlo”. El gesto es menos posmoderno de lo que podría parecer. Hay en él una confianza bastante arcaica en la literatura como patrimonio común, como repertorio de formas disponibles para quien se atreva a tocarlas.

De ahí también la importancia de Cuentas para un tesbih. El tesbih (rosario o camándula islámica utilizada para la recitación del dhikr, la alabanza y recuerdo de Dios) introduce una dimensión que las dos primeras secciones no tienen con la misma intensidad: la repetición. Contar es repetir, pero repetir no significa necesariamente decir lo mismo. Una oración repetida puede modificar aquello que nombra; una cuenta puede ser idéntica a la anterior y, sin embargo, ocupar una posición distinta dentro de la serie. La poesía de Boero trabaja a menudo de esa manera. Vuelve sobre ciertos motivos —la memoria, el cuerpo, el miedo, la lectura, la infancia, la pérdida, la muerte, los animales, el agua, la casa, los viajes— intentando que cada regreso produzca una diferencia. La mayoría de las veces, lo logra; a veces no.

Y en esas pocas veces, el poema vuelve a formular una intuición que ya había sido alcanzada. No se trata tanto de repetición de palabras como de repetición de operaciones. Una imagen concreta se convierte en metáfora; la metáfora se convierte en reflexión; la reflexión vuelve a explicar la metáfora. El lector puede llegar a sentir que el poema ha encontrado su centro y, sin embargo, continúa hablando alrededor de él. Si no nos equivocamos, esta puede ser una buena advertencia para poemarios próximos, que sin duda, y así lo deseamos, se sucederán de ahora en más. Hay que confiar más en las imágenes que ya se poseen.

Porque Boero tiene una virtud que aparece con claridad cuando se desprende de esa necesidad de explicarse: sabe ver.

Los objetos, los animales, los pequeños movimientos domésticos, las materias, los paisajes y ciertos detalles de la experiencia aparecen en sus poemas con una precisión que no depende de la ornamentación. En esos momentos la poesía adquiere una cualidad casi táctil. El mundo no es un pretexto para expresar una idea; es el lugar donde la idea todavía no ha sido formulada.

Esa podría ser, incluso, la oposición secreta que atraviesa el libro: ver frente a interpretar.

La autora parece conservar una enorme fascinación por los mecanismos de búsqueda.

La poeta necesita interpretar porque su formación y su imaginación la llevan naturalmente hacia los sistemas de significación. Pero su poesía más poderosa aparece cuando la interpretación retrocede un poco y deja que el objeto conserve su opacidad.

Esto explica también por qué algunos poemas aparentemente menores resultan más memorables que otros de mayor ambición. La ambición conceptual no garantiza la intensidad. Un objeto visto con precisión puede contener más poesía que una constelación de referencias.

El libro se beneficia especialmente de esta tensión porque su título promete precisamente una operación material. Desarmar debería significar tocar las cosas, separar sus piezas, descubrir su mecanismo. Cuando el poema permanece demasiado tiempo en el plano abstracto, se aleja paradójicamente de su propia poética; necesita confiar más en las cosas mismas.

Algo semejante ocurre con la memoria. Boero no trata la memoria como un archivo estable. La memoria es una reconstrucción, pero también un lugar de errores, desplazamientos y superposiciones. Esto se corresponde perfectamente con la lógica del desarmadero: recordar es volver a encontrar piezas cuya procedencia ya no es completamente segura.

Por eso resulta significativa la insistencia en la lectura. Leer y recordar son operaciones paralelas. En ambos casos se toman fragmentos de algo anterior y se los vuelve a poner en circulación. La autora no parece buscar una identidad anterior a los libros; parece descubrir que su propia identidad está hecha, en parte, de aquello que ha leído. Parafraseando a Tennyson, ella forma parte de todo aquello que ha leído en el camino.

Hay aquí una concepción bastante fuerte de la cultura. La tradición no es una autoridad (magister dixit) ante la cual el poeta deba inclinarse ni un museo del que deba emanciparse. Es un material de trabajo. Un mito puede ser desmontado. Un pasaje bíblico puede cambiar de contexto. Una imagen literaria puede reaparecer en una escena doméstica. Una palabra religiosa puede perder su función doctrinal y conservar, sin embargo, su poder ritual.

Esta relación con lo sagrado es especialmente interesante. Desarmadero no es un libro religioso, pero está profundamente interesado en las formas mediante las cuales los seres humanos han intentado establecer contacto con lo numinoso que los excede: mitos, oraciones, lecturas oraculares, cuentas, nombres, genealogías. La autora parece desconfiar de las respuestas y, sin embargo, conservar una enorme fascinación por los mecanismos de búsqueda.

En ese sentido, el libro no es escéptico. Es inquiridor.

Sus preguntas importan tanto como sus respuestas, quizá más. El peligro viene cuando la propia pregunta ya es demasiado explícita, como si cierto dogma nebuloso la antecediera.

III

Boero posee una voz reconocible, pero esa voz todavía está en proceso de decidir cuánto de su cultura debe aparecer en primer plano. Cuando la referencia cultural ocupa demasiado espacio, el poema corre el riesgo de sonar como una inteligencia que demuestra sus lecturas. Cuando la referencia queda incorporada a la experiencia, aparece algo mucho más interesante: una inteligencia que ha sido transformada por sus lecturas.

La diferencia es enorme. En el primer caso, el lector admira el repertorio. En el segundo, reconoce una voz.

Felizmente, Desarmadero está lleno de momentos del segundo tipo. El libro ya contiene una voz; lo que necesita es confiar más radicalmente en ella: nueva tarea para futuros poemarios.

Así como establecer una jerarquía más severa entre sus materiales. No todo mito necesita aparecer. No toda asociación merece convertirse en poema. No toda imagen necesita de una exégesis.

La poeta que aparece en Desarmadero tiene, a nuestro juicio, una imaginación considerablemente mayor que la que el libro necesita para existir. Ésa es una de sus fortalezas pero mal no vendría un poco más de crueldad en la selección.

No hay, sin embargo, inmadurez poética. El libro tiene algo más difícil de adquirir: un sistema de obsesiones propio. La infancia y la lectura, el mito y la memoria, el miedo y la búsqueda, la tradición y su desmontaje, la pregunta y la imposibilidad de responderla no aparecen como temas yuxtapuestos. Se contaminan entre sí. Una cosa conduce a la otra.

Por eso el libro puede ser leído, en última instancia, como una pregunta acerca de qué queda cuando se desmontan las formas mediante las cuales hemos aprendido a comprendernos.

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    Marcos Acuña

Aniversario del crimen de Marcos Acuña: “Buscan aniquilar a los pobres”

29 Agosto 2026

El 28 de agosto de 2015, en Quilmes, Marcos Acuña, de 20 años y padre de una hija de meses, fue asesinado por Juan José Silva, oficial de Prefectura. El joven salió de su casa con amigos y, de regreso, se cruzaron con el efectivo, que les interrumpió el paso. Tras una discusión, Silva los obligó a retroceder, los persiguió con la moto y realizó tres disparos, uno de los cuales impactó en el cuerpo de Marcos. El prefecto huyó y luego dijo que le quisieron robar. 

La causa por el asesinato, y otras derivadas por distintos reclamos, quedaron a cargo del Juzgado de Garantías N°3, de Marcelo Goldberg y del fiscal Ariel Rivas. Luego de mucha insistencia y diversos cambios de letrados, se elevó a juicio oral, pero se retrasó por distintos motivos, entre ellos la pandemia. En 2022 Silva recibió una condena condicional de un año de prisión y cinco años de inhabilitación especial para portar armas de fuego. El juicio acreditó su responsabilidad por “homicidio cometido con exceso de la legitima defensa”. 

Sin embargo, desde la familia cuestionaron la insuficiencia de la condena y la interpretación del poder judicial del caso. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO Inés Alderete, madre de Marcos y activa militante en defensa de víctimas de gatillo fácil, reflexionó ante un nuevo aniversario.

Agencia Paco Urondo: ¿Cuál es su reflexión en este nuevo aniversario del crimen de Marcos?

Inés Alderete: Se cumplen once años, pero el dolor sigue intacto. A veces se vuelve más intenso porque con los años una se pone más sensible. Mi mayor dolor es que mi nieta ya tiene doce y muchas veces no comprende porque su padre fue asesinado de esa manera tan cruel. Su ausencia es muy dolorosa. Agradezco mucho a mi nuera, que siempre le ha inculcado buenos mensajes con respecto a su padre.

APU: ¿Qué mirada tiene del desempeño de la justicia?

IA: La causa ya está bastante vieja, el prefecto Silva habrá obtenido el permiso para transitar. Nunca más pase por el juzgado. El homicida fue condenado apenas a un año y siete meses, e inhabilitación por diez años para ejercer el cargo. Veo diariamente al abogado que llevó la causa de Marcos, pero el tema siempre es el presente y las injusticias que siguen sufriendo otras madres. Trato de enfocarme en eso. 

Nunca me interesó el camino de la justicia porque entiendo cómo funciona. Sabía que saldría en poco tiempo en libertad el asesino de mi hijo. Fueron años de lucha para sentarlo en el banquillo y poder verlo a la cara, y listo. Mi otro hijo, Gustavo, tampoco va a volver, también fue asesinado por ladrones que ingresaron a nuestro domicilio, y tampoco fue justa. La justicia nunca es para la víctima.

APU: ¿Cómo ve el cumplimiento de las fuerzas de seguridad en la actual gestión?

IA: Los casos de gatillo fácil siguen con mucha más firmeza porque este gobierno avala la muerte de los pibes humildes. No importan las causas, los ejecutan. La represión ni hablar. Desde mi mirada, todos los gobiernos matan al pueblo de hambre y dejan que sucedan los casos de violencia institucional. Sin embargo, en este no es sólo represión al pueblo, es odio al pobre, al viejo. Busca aniquilar a los pobres, está en el camino de la eutanasia a la pobreza. Si pudieran aplicarían una solución final como la cámara de gas contra todos los humildes.

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APU ENTREVISTAS

Gustavo Carrara: “La soberbia es lo que más nos asemeja al demonio”

29 Agosto 2026

Gustavo Carrara, arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas, dialogó con Agencia Paco Urondo sobre el legado del papa Francisco, la figura de San Francisco de Asís y los valores de austeridad, humildad y servicio que atravesaron su pontificado.

Durante la entrevista, Carrara también se refirió a la economía popular, el Salario Social Complementario y el trabajo comunitario en los barrios populares. Además, habló sobre la literatura y la necesidad de poner a la persona y su dignidad en el centro de la economía.

Finalmente, el arzobispo platense reflexionó sobre las motivaciones que orientan su propia vida y reivindicó el seguimiento de Jesús como guía para cuidar especialmente la dignidad de los más frágiles.

APU: Bergoglio eligió su nombre pontificio en honor a Francisco de Asís. Queríamos saber: ¿Cuán importante es para vos y en qué parte del Evangelio encontrás esa opción por la austeridad y simpleza en el estilo de vida?

GC: Cuando un Papa es elegido, elige un nombre. En este caso, Jorge Bergoglio eligió el nombre de Francisco en referencia a Francisco de Asís. Él tenía cerca suyo a un cardenal, el cardenal Hummes, que le dijo: “No te olvides de los pobres”. Y ahí le vino al corazón el nombre de Francisco.

A partir de esa elección aparecen algunas opciones muy claras de Jorge Bergoglio: vivir un estilo de vida austero. Él ya lo vivía en Buenos Aires. Era un hombre austero que se preocupaba por los más pobres. De hecho, van apareciendo un montón de anécdotas sobre cómo tenía esa delicadeza con los más pobres acá en la Argentina y, bueno, también ya siendo Papa.

Después está esta opción de austeridad, que se ejemplifica en estas dos encíclicas: Laudato Si’, “Alabado seas, mi Señor”, que se inspira en el Cántico de las criaturas de San Francisco de Asís, y Fratelli Tutti, acerca de la fraternidad y la amistad social.

Cuando Francisco de Asís se dirigía a sus hermanos, los llamaba así: hermanos. Y les proponía una vida con sabor a Evangelio. Eso es lo que podría decirte, en primera instancia, de por qué Francisco eligió el nombre de Francisco.

APU: Tal vez uno de los vicios o errores que tenemos los militantes es desembocar en la soberbia, ser soberbio con el otro. ¿Qué dice el Evangelio sobre la soberbia? ¿Qué decía Francisco con respecto a este tema y qué pensás vos?

GC: Bueno, te lo digo así, fuerte, por así decirlo: la soberbia es lo que más nos asemeja al demonio. San Agustín decía: “Al demonio no podemos decir que es lujurioso o borracho porque no tiene cuerpo. Pero decimos que es el padre de la mentira porque es soberbio”. O sea, lo que más nos asemeja al demonio es la soberbia.

Jesús, en el Evangelio, nos propone un camino de mansedumbre, humildad y servicio a los demás, ejemplificado en el lavatorio de los pies. Jesús dice: “Yo no he venido a ser servido, sino a servir y dar la vida en rescate por todos”. Jesús es manso y humilde de corazón.

Y San Francisco de Asís, que, según dicen —y yo lo creo así—, es el hombre que más se pareció a Jesús en esta tierra, también vivió un camino de humildad. Por eso ese respeto a la creación: llamaba “hermana agua”, “hermano sol”. El respeto a la creación y a los otros hermanos más frágiles, ejemplificado por ahí en ese abrazo que hizo al leproso en su momento.

De alguna manera, Francisco, con su vida, comentó el Evangelio de Jesús o aspectos del Evangelio de Jesús que en su época estaban como oscurecidos. En la época en que vivía San Francisco de Asís, la Iglesia estaba muy atada al poder temporal y a las riquezas. Y Francisco, con su modo de vivir, la invita a volver al Evangelio de Jesús.

Francisco tenía esta frase que se le atribuye: “Vos predicá el Evangelio y, cuando sea necesario, hablá de él”. O sea, ¿qué estaba diciendo? Vos viví el Evangelio y, cuando sea necesario, hablá del Evangelio.

APU: La Cámara Federal de San Martín revocó la medida cautelar que reconocía el Salario Social Complementario —que este gobierno denomina “Volver al Trabajo”—. Vos viviste durante mucho tiempo en barrios populares. ¿Cómo te impacta que un juez federal retroceda en derechos conquistados por los trabajadores de la economía popular?

GC: Bueno, a ver, en concreto, el Salario Social Complementario, porque así se lo llamaba en el inicio, reconocía que los trabajadores hacían tareas de carácter comunitario, es decir, por el bien común, y que lo que ellos ganaban habitualmente no alcanzaba para su sustento.

Entonces, este Salario Social Complementario, que era la mitad del Salario Mínimo, Vital y Móvil, era como un reconocimiento a esas tareas de tantos compañeros y compañeras que se organizaban para poder cuidar más y mejor a la comunidad.

Estamos hablando, sobre todo, de mujeres que no solo pensaban en sus hijos, sino también en los hijos de las vecinas y de su manzana en un barrio popular, y organizaban un comedor comunitario.

Bueno, cocinar para muchas personas, a veces para 50, 100 o 300 personas, y a veces más, requiere que las señoras lleguen por ahí al espacio comunitario a las 8 de la mañana, pongan la olla y empiecen a cocinar para tener al mediodía, para darle de comer a tantas personas. Y hacer eso todos los días es trabajo.

Entonces, el Salario Social Complementario, de alguna manera, reconocía ese trabajo en favor de la comunidad. También había cooperativas que se organizaban, como cooperativas de cartoneros o cooperativas textiles, para las que el Salario Social Complementario era una ayuda.

Cuando llega el actual gobierno, primero se congeló y quedó en 78.000 pesos. Se siguió pagando eso más o menos hasta ahora, cuando el gobierno había decidido darlo de baja. Hubo una medida cautelar, se siguió pagando y, bueno, ahora el juez falló en contra. Estimo que por desconocimiento de lo que el Salario Social Complementario implica de bien para estas familias concretas.

Evidentemente, no es mucha plata, pero para un compañero, para una compañera…

APU: Son tres garrafas.

GC: Son tres garrafas. Sí. Me viene a la memoria el ejemplo de, hace muchos años, una señora que juntaba latitas y me dijo: “Mirá, Gustavo, cuando yo lleno esta bolsa de arpillera de latitas, sé que tengo para la garrafa”.

Entonces, es otro modo de concebir la economía, de organizarse y donde, por ahí, esto le suma, evidentemente. Y también mueve una economía barrial. Porque generalmente ese dinero se invierte en una zona.

Hicieron alguna vez un muestreo acá, en Berisso, de cómo impactaba este Salario Social Complementario en la economía de esa zona.

APU: Francisco, en una de sus cartas, realza la importancia de la literatura en la formación tanto sacerdotal, pastoral como cristiana. ¿Qué lugar tiene en tu vida la literatura y si hay algún libro que recomiendes o que te haya acompañado en alguna etapa de tu vida?

GC: Bueno, a ver, Francisco invitaba a leer los grandes clásicos de la literatura porque, de alguna manera, revelan el corazón del hombre. Revelan las grandes preguntas acerca del amor, acerca del mal, acerca de la culpa, acerca de grandes temas que están siempre en el corazón del ser humano.

Entonces, la literatura lo trae y lo pone presente, y hace a la formación humanística, a la formación cristiana y también a la formación de los sacerdotes. Y así, bueno, Francisco invita a no descuidar la lectura y, sobre todo, la de los grandes clásicos.

A mí hay libros que me han gustado mucho. Cuando estaba en el seminario, con un grupo de compañeros leíamos a los trágicos griegos, las tragedias griegas, que también trataban de explicar, de alguna manera, por qué sufre el hombre. Esquilo, Eurípides; leíamos y charlábamos.

Después he leído algunos libros de Dostoyevski, como por ejemplo Los hermanos Karamazov. He leído también algunos autores argentinos, como puede ser Ernesto Sábato. Hay un libro muy lindo que a mí me gustó, que se llama La Resistencia.

Ahora leí un libro hace poquito sobre la ciudad de La Plata, el origen de la ciudad a modo de novela. Se llama La ciudad de las ranas, de Alconada Mon, que cuenta un poco, en un doble registro, el origen de la ciudad.

En un doble registro, en cuanto a los trabajadores que construyeron la ciudad, que generalmente eran inmigrantes italianos que venían a buscar una oportunidad. Entonces, hay una historia que se desarrolla en ese plano y otra historia, en otro plano, que es la de las élites que habían, de alguna manera, decidido hacer la ciudad acá.

Es una novela, pero con apoyatura histórica, y estaba buena. Me parece que la literatura, en general, abre el corazón, abre horizontes y por eso la recomendaba tanto Francisco.

APU: Para nosotros el capitalismo es una lógica cuyo imperativo categórico es la maximización de la ganancia. ¿Cuál sería para vos la sustancia de la contralógica que la combate?

GC: A ver, la clave es poner a la persona en el centro de la economía. La economía, de suyo, como uno la entiende, es una ciencia humanística porque se ocupa del orden de la casa. Y el orden de la casa es poner en el corazón del planteo cómo cuidamos la dignidad de la persona humana.

Está bien que, qué sé yo, los empresarios busquen generar ganancias. Después está el discernimiento de cómo se aplican esas ganancias: si se distribuyen, si generan más trabajo. Pero bueno, es necesaria la presencia de empresarios inteligentes y que desarrollen el capital, pero para generar más trabajo.

Y en eso hay figuras como un empresario argentino, Enrique Shaw, que está a punto de ser beatificado. Él hablaba de que hay que extender la propiedad privada, es decir, que la propiedad privada llegue a los obreros, que los obreros puedan tener su casa. Entonces, el planteo no es “en contra de”, sino “a favor de”.

En ese sentido, me parece que la economía tiene que tener en el centro el cuidado de la casa común y, sobre todo, el cuidado de la dignidad de la persona humana, especialmente de los más frágiles. Eso lo subrayaría.

APU: Muchas veces uno se pregunta para qué hace lo que hace. Vos, ¿para qué hacés lo que hacés?

GC: Bueno, yo desde chico tuve muy presente la fe, el seguimiento de Jesús, y uno trata ahora, a esta edad, también de seguir en ese camino, ¿no?, de seguirlo a Jesús. Y a mí lo que me motiva es el seguimiento de Jesús, que no buscó salvarse a sí mismo, sino que nos amó y nos salvó.

Estando en la cruz, según el relato del Evangelio de Lucas, le dicen a Jesús tres veces: “Salvate a vos mismo, bajá de la cruz”. Pero él decidió amarnos y salvarnos.

Entonces, él nos propone la vida feliz del cielo, esa alegría que siempre es nueva. Y la respuesta a esa última pregunta, que no tenemos respuesta desde nosotros mismos: ¿cómo enfrentar a la muerte? Jesús nos promete la resurrección y la vida.

Ahora, porque nos promete la resurrección y la vida, porque nos amó y nos salvó, nos está hablando de la dignidad infinita de cada ser humano.

Entonces, nosotros, mientras transitamos nuestro paso por esta tierra, tenemos que cuidar de modo especial la dignidad de cada ser humano, especialmente de los más frágiles.

Entonces, mi motivación en la vida es seguirlo a Jesús, su propuesta. No digo que la haga de modo acabado, por eso a veces me confieso, pido perdón por mis pecados. Pero a mí lo que me motiva, en el fondo, y lo que quiero que me motive es ese seguimiento de Jesús, que es lo que motivaba también al papa Francisco, por ejemplo, y a San Francisco de Asís, ni hablemos.

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"Francisco tenía esta frase que se le atribuye: “Vos predicá el Evangelio y, cuando sea necesario, hablá de él”. O sea, ¿qué estaba diciendo? Vos viví el Evangelio y, cuando sea necesario, hablá del Evangelio"
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    Series verticales

La “tiktokización” todo lo abarca: entretenimiento en sentido vertical

28 Agosto 2026

La velocidad del scrolleo infinito y el uso permanente del celular siguen transformando la industria del entretenimiento. Empezó como una tendencia replicada en redes sociales, como Instagram Reels o YouTube Shorts, pero ha generado una "tiktokización" de los contenidos que impacta en universos mucho más grandes. Bajo la creencia de que las audiencias modifican sus hábitos y demandan formatos adaptados a la escasez de atención contemporánea, las grandes empresas de streaming se apresuraron a rediseñar sus interfaces para capturar este consumo fragmentado, intentando, de alguna manera, que la asimilación sea de la forma más orgánica posible.

Por un lado, Netflix incorporó la sección "Clips", un feed de videos verticales que facilita descubrir nuevos contenidos de su catálogo mediante fragmentos personalizados. Por otro, HBO Max sumó "HBO Max Shorts", herramienta apoyada en inteligencia artificial que procesa metadatos con algoritmos de aprendizaje para "verticalizar" tráilers y escenas icónicas. Por último, Disney+ tampoco se queda atrás y, tras experimentar la recepción del formato en su aplicación de ESPN, lanzó la sección "Verts+". Todas buscan una ampliación del servicio orientada a ofrecer experiencias de consumo breves e integradas al comportamiento del usuario, y lo irán incorporando por países. 

Más allá de funcionar como vitrina, el formato vertical está consolidando narrativas pensadas desde su génesis para grabarse de esa manera y en corta duración. Su éxito radica en la construcción de comunidades y en la captación de códigos de Internet, con ejemplos que van de la temática romántica en China a la comedia estadounidense de la tiktoker Sidney Jo, que interpreta a todos los personajes de su propia serie de ficción retratando las dinámicas de un grupo de amigas. La propuesta, con sus matices, ya la vemos en algunos creadores de contenido de nuestro país.

En el plano local, esta transformación global se consolidó con el lanzamiento de Shorta, la primera plataforma dedicada exclusivamente a ficciones verticales para celulares. El proyecto está liderado por el galardonado Armando Bo, en sociedad con Tomás Escobar, creador de Cuevana, y Ariel Arrieta. "Es una mezcla entre narrativa cinematográfica y los tiempos de Internet, con un nuevo ritmo que te atrapa", detalló el director, y aseguró que busca generar unas 100 producciones anuales. El modelo propone series de episodios breves, de muy pocos minutos de duración cada uno, para “ser consumida” en tiempos muertos de la rutina. Sus cartas de presentación fueron la comedia futbolística Fuerte al medio y el drama romántico con suspenso Verdad o Shot. Más acá en el tiempo, y subiéndose a la ola, a través de los canales oficiales del cánal OLGA dieron a conocer Tilf.

La consolidación del proceso abre, otra vez, grandes interrogantes sobre el rumbo de la industria audiovisual. ¿Los hábitos de consumo serializados y breves migrarán a la pantalla grande? ¿Habrá una reconfiguración técnica forzada con televisores con pantallas verticales? Es, cuanto menos, una reescritura de reglas estéticas. No es sólo abaratar costos y “democratizar” el acceso a nuevos realizadores y espectadores, es una búsqueda de nuevas narrativas que, en el contexto de una disputa por la atención escasa, puede llegar a garantizar proximidad e intimidad con los personajes. El formato ya es más que una moda pasajera y apela a plantarse firmemente como opción de futuro.

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    Sola CGT

Carta de la CGT: Sin diálogo real no hay acuerdo posible

28 Agosto 2026

La pérdida de poder adquisitivo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) y la creciente distancia entre su valor y los ingresos necesarios para afrontar las necesidades básicas de una familia trabajadora es un hecho que venimos reclamando hace años.

Con escasos argumentos la parte empleadora estima siempre aumentos que hoy apenas alcanza para un kilo de pan. Y el gobierno, en abierta coincidencia, viene avalando esa postura. 

Hoy reclamamos que un salario mínimo no puede estar en menos de $911.202 y alcanzar los $993.300 en diciembre de este año.

Estos valores reflejan una realidad que venimos advirtiendo en cada convocatoria: el salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza. La propuesta que surja del Consejo debe responder a las necesidades de las trabajadoras y los trabajadores y permitir que quien trabaja pueda vivir dignamente.

Ante una discusión de semejante trascendencia, reiteramos la necesidad de que las Comisiones de Empleo, Productividad, Formación Profesional y Salario (que conforman el Consejo del SMVM) se reúnan y debatan de manera presencial. No existe ningún impedimento que justifique sostener la modalidad virtual cuando están en juego los ingresos de millones de trabajadoras y trabajadores.

La CGT ha sostenido históricamente la importancia del diálogo social tripartito entre trabajadores, empleadores y Estado. Lo denunciamos este año ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el marco de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo, y la propia entidad instó al Gobierno argentino a adoptar medidas para garantizar un diálogo social efectivo. Ese diálogo no puede reducirse al cumplimiento formal de una convocatoria: debe garantizar una instancia real de intercambio, negociación y búsqueda de consensos entre las partes.

La escasa relevancia que impone el gobierno nacional en esta instancia queda expresada en la ausencia del titular de la Secretaria de Trabajo en la convocatoria. Un gesto vale más que mil palabras.

En estas condiciones, la CGT no va a convalidar una puesta en escena del Gobierno, que no solo se aleja de la realidad que circunda al mundo de la producción y del trabajo, sino que descree de la posibilidad del dialogo constructivo, aun en la propia tensión de intereses que las partes, por lógica representación de intereses podrían tener. El conflicto no se evita: debe transitarse y resolverse para que no llegue al enfrentamiento.

Esta decisión no implica renunciar al diálogo. Por el contrario, reclamamos un diálogo verdadero, con voluntad de negociación y propuestas que permitan a las trabajadoras y los trabajadores vivir dignamente. Y generar un contrato social que permita una Argentina con Producción, Desarrollo y Trabajo. Sensatez y sentido común para la construcción del dialogo.

Solicitamos un salario que reconozca el esfuerzo de las y los trabajadores, su dignidad y el aporte a la generación de riqueza. Reclamamos la equitativa puja distributiva. 

Una economía debe tener al ser humano en el centro de su objetivo. Hoy ha pasado a ser solo un engranaje para generar mas renta, y esto no es lo que ha convertido al trabajo en un gran ordenador social, desde lo económico, moral, técnico y ético. Reclamamos volver a ese principio de justicia social.

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    Assad
    Ilustración de Gabriel Assad
MEMORIA DEL TERROR

Vuelos de la muerte que esperan justicia

28 Agosto 2026

La primera condena por vuelos de la muerte fue en noviembre de 2017, por los aviones que la Armada usaba desde el Aeroparque. En julio de 2022 se dictó la segunda condena, esta vez por los aviones que el Ejército largaba desde Campo de Mayo. Los dos centros clandestinos más grandes del país durante la última dictadura usaban el mismo método para desprenderse de los cuerpos de desaparecidos, arrojándolos vivos, anestesiados, al Río de la Plata. No son las únicas causas por ese tipo de delitos, pero por ahora no tienen fecha de juicio y su investigación es muy lenta. El abogado Pablo Llonto le solicitó al juez Daniel Rafecas que unifique las causas por vuelos de la muerte en el área de lo que fue el Primer Cuerpo de Ejército.

“Hay muchas pruebas, indicios y evidencias desparramadas por varios expedientes dentro de la megacausa del Primer Cuerpo, que nunca se unificó y mantiene la impunidad de pilotos, copilotos y jefes de esos oficiales que tiraron al mar cientos de compañeros. Hay víctimas que aparecieron en las costas, y se juzgaron algunos casos por los centros clandestinos por donde pasaron, pero no se juzgaron a los que ejecutaron la maniobra de los vuelos. Los pilotos saben en que zona se lanzaban esos cuerpos”, le dijo a APU el abogado. Las causas están en el Juzgado Federal n°3 a cargo del doctor Daniel Rafecas, en Comodoro Py, enmarcadas dentro de la causa 14.216 cuya carátula lleva el nombre del general que tenía a cargo aquella jurisdicción: Suárez Mason, Carlos Guillermo. Unificar la causa vuelos de la muerte incluiría a los centro clandestinos del circuito Atlético – Banco – Olimpo, a las brigadas de la zona oeste que usaron los aeropuertos de El Palomar y Morón y que habrían utilizado el sistema de vuelos de la muerte.

El doctor Llonto es uno de los abogados que más sabe sobre las causas vinculadas a la ESMA, Primer Cuerpo y Campo de Mayo. Representa a familiares de muchos desaparecidos y su tarea incansable logró algunas condenas memorables para la historia judicial argentina. Si en el exterior se reconoce a la Argentina por la lucha por el respeto de los derechos humanos, y para que los crímenes del terrorismo de estado no queden impunes, Llonto es uno de los responsables de esa tarea. Al consultarle sobre nuevas causas por vuelos de la muerte en Campo de Mayo explicó que “están en manos de la jueza Alicia Vence, en el juzgado federal n°2 de San Martín, y continúa la investigación con un paso muy, muy lento. Pedimos que se cite a declarar a todo el personal que se desempeñó en el Batallón de Aviación 601, no solo soldados, sino pilotos, copilotos, técnicos mecánicos, jefes, porque allí hubo una gran cantidad de vuelos desde el inicio de la dictadura. Todo viene muy lento en los juzgados de instrucción, avanzan a 1 km por hora, y ni siquiera la Corte de Justicia hace algo por esta demoras graves que se llama ‘retardo de justicia’, que nos cansamos de denunciar, pero parece que ni a los jueces ni a la Corte les interesa”.

En el juicio por los vuelos de la muerte de Campo de Mayo de 2022, Llonto fue abogado querellante por lo que tiene conoce las declaraciones de los que hicieron el servicio militar en esa época. “El testimonio de losex soldados es clave para aportar pruebas sobre la mecánica de funcionamiento de esa parte del Plan de Exterminio. En el juicio de Campo de Mayo cada ex colimba aportaba un tramo, con la descripción de la logística de los vuelos, cómo traían a las víctimas en camiones o camionetas, cómo las inyectaban, como decían en la torre de control que iban a Punta Indio, entre otros elementos. Cada testimonio impacta, porque eran pibes de 18 años o un poco más, que fueron sometidos a escenas de horror, lo que demuestra que a los militares no les importaba nada y además tenían la convicción que contarían con su silencio eterno, como si ellos también hubieran firmado un pacto de silencio”.

Cuando le preguntamos sobre algún testimonio que lo conmoviera, recordó el caso del soldado que reconoció el rostro de un amigo de Zárate que llevaban a la pista en un camión y que él vio a través de una ventanilla. También recordó al soldado Villegas, que se durmió en la guardia, no lo retiraron de la pista y al despertar vio como embarcaban en un avión, a los golpes, a un grupo de personas. “Villegas dio precisiones sobre el camioncito de transporte de sustancias alimenticias donde llevaban a los compañeros rumbo a los aviones y coincidía con el testimonio de sobrevivientes de El Campito. En esos camioncitos llevaban una picana portátil, para seguir torturándolos en el traslado. Las palabras de Villegas y otros soldados fue clave para la sentencia de los vuelos”, cerró el diálogo.
Lo que vio Villegas

Un grupo de soldados buscaba al prófugo entre los eucaliptos. Cerca estaba el arroyo, que rastrillaron por un largo rato. El desertor, tirado en el suelo, escondido entre unas ramas, miraba con atención todos los movimientos. No se movía, apenas respiraba, estaba inmóvil y no tenía las fuerzas como para saltar y correr. Hacía una semana, después de ver la antesala del terror, decidió irse de su puesto de guardia. Ahora era un prófugo y el Ejército lo buscaba. Estaba seguro que si lo encontraban, lo matarían por ser un testigo involuntario que complicaría a los oficiales, suboficiales y al mismísimo presidente de facto, Jorge Rafael Videla.
Hoy Francisco Villegas, el soldado desertor, lleva un dolor que no cesa, una herida que no cicatrizó. Pasaron cinco décadas y siente que quedó frágil y no quiere recordar. Se quiebra al memorar la humillación que sufrió cuando lo torturaron o la noche que vio el castigo y escuchó las puteadas de prisioneros que subían a un avión. Campo de Mayo, la pista de aviación, los helicópteros y los aviones de gran porte forman parte de sus pesadillas.

La primera vez que hablamos, en la vereda de su casa, dijo no estar seguro de poder contarme lo que vivió. Vive en las orillas del Gran Buenos Aires, donde los barrios se acarician con los primeros campos de la llanura. Nació en Derqui, es de la clase ‘58, de los primeros que hicieron el servicio militar con 18 años. Villegas no se negó a hablar conmigo, aunque dudo de su resistencia física, hace poco le detectaron problemas cardíacos. Por fin acordamos reunirnos una semana más tarde, en un lugar tranquilo, para hablar sin que nos molesten. Hizo la primaria hasta 4° y después salió a trabajar: canillita primero, repositor de mercadería y cajero de supermercado después. Jugaba muy bien al fútbol, contra equipos que venían de Pilar, San Miguel, Escobar, José C. Paz. Se le ilumina el rostro cuando cuenta que con Los Caprichosos de Derqui, su equipo de adolescencia, ganaron más de veinte campeonatos relámpagos, a tal punto que no los dejaban participar si jugaban todos en el mismo equipo. A pesar de ser hincha de Racing, con algunos compañeros fueron a probarse a San Lorenzo, y quedaron los cinco. La aventura de ir a la gran ciudad los llevaba a probar otras cosas y al salir de los entrenamientos tomaban una coca, comían un sanguche, compartían alguna cerveza y probaban cigarrillos. A pesar de esconderse hubo dirigentes del club que los vieron, les llamaron la atención y les advirtieron que no podían ener una vida licenciosa si querían ser profesionales, pero volvían a caer y quedaron fuera del equipo.

En marzo de 1976 lo llamaron para cumplir el servicio militar y se incorporó en el Regimiento de Granaderos a Caballo, la unidad creada por el general José de San Martín y que custodian al presidente. Durante 45 días hizo la instrucción y cuando eligieron a los mejor preparados él no tenía la estatura que pedía el protocolo, con 1,76 quedó fuera y lo enviaron al Batallón de Aviación 601,  en Campo de Mayo, donde volvió a hacer la instrucción. No le disgustaba la disciplina militar, a la vez que se entusiasmó con el manejo de armas. En las pruebas de tiro con FAL gritó varias veces Viva la Patria, modo en que se festeja cuando se da en el blanco. Destinado a la compañía de Servicios, casi no hacía guardias pues estaba al mando del capitán Horacio Conditti, quien lo llevó a la cocina del casino de oficiales. Como el capitán era profesor de educación física, llevaba a Villegas a entrenar, correr, dar la vuelta del perro, que es como le decían la recorrida a ritmo de carrera por algún sector del regimiento. Nunca iban hacia el bosque cercano a la pista, ni pisaban lo que llamaban el cementerio de caballos, un lugar misterioso donde se decía que mantenían recluidos a subversivos. Viajó en helicóptero, para acompañar a su jefe, quien sumaba horas de vuelo. A su vez participó de un vuelo raro, esta vez de noche, en un avión Fiat G222, conocido por los soldados como Herculito, por su parecido con el Hércules C130, aunque de menor porte. Lo extraño de ese vuelo nocturno, al que un sargento lo hizo  subir de manera imperativa junto a Cáceres, otro soldado de su batallón, es que le dijeron que irían a la isla Martín García, a llevar pan dulce a los presos del penal. Viajó adelante, y no vio la isla, apenas percibió el reflejo de la luna de diciembre sobre las aguas calmas del Río de la Plata. Un par de horas después el Herculito volvió a aterrizar en la pista de Campo de Mayo, sin parada intermedia. Pasado el tiempo, y con sucesos que vivió en el regimiento, asoció que esa noche estuvo en un vuelo de la muerte y sospecha que desde la parte trasera del avión arrojaron personas al río. El privilegio de no hacer guardia se acabó por una imprudencia. Un fin de semana salió de franco, debía reincoporarse a primera hora del día lunes, pero no se presentó. El martes tampoco estuvo en su puesto, y recién el miércoles regresó al regimiento, donde lo esperaba el sargento Santander. Ya vestido de fajina el sargento lo llevó a realizar movimientos vivos en un campo arado, mientras le golpeaba la cabeza con el canto de un sable. La tortura se detuvo para que, entumecido y sangrante, fuera a la enfermería. Se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda que al volver ante el sargento, éste lo destino al calabozo de la guardia, pero antes lo estaqueo a pleno sol del día y lo dejó varias horas a la intemperie, bajo un sol radiante de verano. Terminado el periodo de castigo lo designaron a las guardias de la pista de aviación y del helicóptero presidencial.

La mirada imprudente

La noche que cambió su vida fue cuando cuidaba el helicóptero que usaba Videla para trasladarse y vio lo que no debía ver. El presidente de facto tenía su vivienda en Campo de Mayo, a pocos metros estaba su helicóptero, y algunos metros mas lejos la pista de aviación. Había una serie de puestos de guardia que se cubrían todos los días, a razón de dos horas cada soldado, hasta las 2 de la mañana, en que se levantaban todas las guardias y no quedaba ni un soldado vigilando, hasta la salida del sol. Una noche fría, con una leve garúa, después de la medianoche, Villegas estaba junto al helicóptero presidencial, y esperaba que a las 2 lo buscaran para tomar algo caliente. Por curiosidad se acercó al helicóptero, y al abrirlo vio que por dentro estaba todo alfombrado. No había nadie cerca, estaba oscuro, así que decidió entrar y sentarse a disfrutar de la comodidad. Se quedó dormido, y la camioneta que buscaba a los guardias se fue sin él pues no lo encontró en su puesto. Se despertó con los gritos de personas que pedían que no les pegaran más, a la vez que puteaban a sus agresores. Villegas abrió los ojos, vio la pista iluminada, y a lo lejos veía un camión Mercedes 608, que en esa época se usaba como transporte frigorífico y de alimentos. Del camión bajaban de manera violenta a personas que trataban de defenderse, que pedían que no les pegaran a la vez que recibían golpes de todo tipo: trompadas, patadas y culatazos de FAL. A esas personas las llevaban hasta el Herculito, para que subieran por la parte trasera, y no dejaban de gritar para que no les pegaran. Miró un rato la escena, vio algunas personas con ropa civil, y alrededor vehículos, e incluso a un grupo de bomberos con su móvil que en determinado momento sonó la sirena. El soldado entró en pánico, y permaneció escondido dentro del helicóptero hasta que el avión tomó vuelo, las luces se apagaron y se hizo silencio.

“Yo sabía que si me veían ahí me mataban”, cuenta Villegas compungido. En medio de la madrugada silenciosa, se sacó el casco, la capa para la lluvia, su campera, largó el correaje, tiró los cargadores y dejó el FAL apoyado en el helicóptero. Con borceguíes, bombacha de fajina y una remera verde salió corriendo campo traviesa. Saltó un alambrado y corrió un rato por las vías del ferrocarril Urquiza. En un momento se detuvo, encontró un escondite y se refugió allí, junto a las vías del tren eléctrico. Cuando asomaron los primeros rayos de sol salió de su refugio y empezó a caminar hacia su casa, en Derqui.

Le contó a su mamá lo que vivió en el regimiento. Una semana estuvo en la casita de la zona de El Triángulo, rodeado de manzanas sin viviendas. Alguien le aviso que llegaban militares, y a lo lejos vio algunos vehículos, un Unimog que levantaba polvareda y se acercaba a su casa. Salió corriendo por el descampado, hacia el arroyo Pinazo, y se refugió en una zona de eucaliptos, que él conocía muy bien. Los soldados llegaron a su casa, preguntaron por él, revisaron de punta a punta y sin resultados positivos salieron a batir los campos cercanos. Pasaron muy cerca de él, que estaba entre eucaliptos no muy altos. Cuando el último soldado se alejó, Villegas empezó a correr hacia el distrito de Moreno, en medio del campo. Vivió algunos días escondido, hasta que empezó a trabajar en un horno de ladrillo. Ese fue su exilio interno, muy pobre, viviendo en una tapera y siempre con miedo de que lo atrapen. De vez en cuando visitaba a su mamá, para que supiera de él, pero sin documentos y desertor, no podía volver ni encontrar un trabajo en blanco. Los años siguientes corresponden a otra vida, que no hacen a este relato.

Los soldados que hicieron el servicio militar en el batallón de Aviación 601 de Campo de Mayo llamaban “vuelos nocturnos”, y a veces “vuelos fantasma”, a los viajes que hacían los aviones durante la madrugada.  Los casos salieron a la luz como vuelos de la muerte, y en plena pandemia, en el verano de 2021, con más de seis décadas sobre sus hombros, un matrimonio, cinco hijos, y un amor intacto por Derqui, Francisco Villegas testimonió en la causa judicial por los vuelos en Campo de Mayo. Se quebró emocionalmente cuando contó sus desventuras, y fue fundamental para la condena a los jefes del regimiento. Fue un pequeño triunfo, pero las heridas que arrastra desde aquellos días no cicatrizaron aun. Pablo Llonto, abogado querellante, dijo que el testimonio de Villegas corroboró lo que contaron otros soldados, coincidió con las declaraciones de sobrevivientes de El Campito, centro clandestino de detención de Campo de Mayo, y fue clave para condenar a oficiales del Ejército. El juicio fue por cuatro víctimas cuyos cuerpos aparecieron en las playas de Magdalena y Las Toninas. Los condenados fueron Santiago Riveros, jefe de la Guarnición de Campo de Mayo; el jefe del Batallón de Aviación 601 Luis del Valle Arce, el subcomandante de dicha unidad, Delsis Malacalza; y el oficial de operaciones, Eduardo Lance. Quedan muchos que ni siquiera declararon, guardan secretos y Llonto espera sentar en el banquillo de los acusados, antes que el paso del tiempo y la vejez los selle la impunidad.

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    Karina Milei
    Foto: Ernesto Pages

Apuntes para después de Milei

28 Agosto 2026

Desde el inicio de la gestión de Milei, el costo para el pueblo fue explícito. La caída del consumo de la población semana tras semana, mes tras mes, tuvo su lógico correlato en cierres de fábricas y comercios. Un ajuste jactancioso de su insensibilidad, como que es aún superior al realizado durante la dictadura, no tuvo la menor contemplación con ningún sector. No se olvidaron de nadie, o mejor dicho se acordaron de todos los colectivos que conforman el tejido social.

El país, que transita las décadas bamboleándose en forma pendular, ahora padece la desmesura de un gobierno de improvisados al servicio del capital financiero internacional y de los señores feudales de la tecnología que nos conducen aceleradamente hacia un lugar de ser o no ser. De existir o desintegrarnos como Nación. Es una versión para exportar de ultraderechismo que se atribuye supuestos dones “civilizatorios” llamados a escarmentar a una “barbarie” consuetudinaria que anidaría en todo lo público y bienes naturales, hasta el descaro de la pretendida venta de tierras a extranjeros. Si vienen por nuestras tierras “no pasarán” pareció ser el grito de un pueblo ingenuo que en las dos últimas elecciones voto por promesas contra la casta política y achicar el Estado cuando nuestra historia es abundante en ejemplos de este tipo de estafas discursivas. 

El trapo desplegado en la icónica victoria futbolera contra los ingleses, parece llamado a convertirse en un accidente histórico que ha marcado una línea roja. Ojalá que así fuese.  Pero los quilates de la mayoría de la dirigencia política y gremial, que sólo ha tenido agendas personales o de grupo, menguan crédito al optimismo. Amplios sectores del pueblo los ve como una burocracia que no se ha capacitado con rigor para este fin y que hacen de la política un medio de vida, algunos porque han aportado recursos, otros porque generan audiencia en los medios, los hay también oportunistas exitosos o han tenido algún golpe de suerte. 

Es necesario comprender porqué aún en esta paupérrima realidad, la reacción popular semanal aparece como islotes sociales, aún lejanos de inclinar la balanza hacia la recuperación de lo perdido y la interrupción de la entrega. Si bien la falta de liderazgos creíbles es innegable, la razón estructural anida en que cuando la pobreza se acentúa, la capacidad de resistir del pueblo se debilita. “Cuanto peor, peor”, es una síntesis que no por vieja ha perdido vigencia. Los pueblos protagonizan revueltas o revoluciones cuando no han perdido todo, cuando recuperan fuerzas, cuando tienen lo que perder. Por eso es que adquieren importancia las elecciones generales de 2027, porque allí será cuando la gente tendrá la oportunidad de reflexionar sobre lo que hizo con su voto en el ´23 y en ´25 y hacer oídos sordos a los cantos de sirenas que seguramente provendrán de los medios  asociados al engaño de la Libertad Avanza.

Es buenos recordar que en 2023 Milei ganó la presidencia en segunda vuelta. Veinte días antes, el 22 de octubre, el peronismo obtuvo 6,7% más votos que LLA con lo que se convirtió en primera minoría. Los primeros meses del gobierno de la derecha le fueron propicios para ejercer una hegemonía que fue efímera ya que la reprobación a la gestión comenzó a crecer en las encuestas al punto que una pocas semanas antes de las elecciones intermedias de 2025 las perspectivas de victoria para el oficialismo eran muy escasas. Una intervención grandilocuente del gobierno de EEUU, le permitió salvar la ropa y ganar esas legislativas. Hoy muchas encuentas restituyen al peronismo la condición de primera minoría y,  como tal, recuperó sus chances de ser quién gane las nacionales de 2027, lo que no deja de ser dramático por el cuadro de situación que hipotéticamente heredaría. La multiplicidad de las demandas sectoriales exigirán al nuevo gobierno un salvataje inmediato, restituyente de un nivel de vida medianamente digno. Para graficar la situación, podría decirse que el primer año debería parecerse -salvando lógicamente las obvias diferencias- a lo que sucedería en Gaza, Cisjordania o el sur del Líbano si se lograse expulsar al sionismo.  Primero habría que reconstruir para luego definir qué sistema político y socioeconómico adoptar.

 En Argentina, ganarán las calle por sus derechos conculcados los jubilados, los familiares de discapacitados, los usuarios de los servicios públicos de salud, la comunidad educativa, los científicos, los endeudados, las victimas de la usura y de las empresas pirañas, los afectados ambientales, las comunidades originarias, los dueños de tierras enajenadas, quienes transitan por rutas destruidas, en fin, dónde se mire hay damnificados por esta salvaje versión neocolonial instalada por el voto modelado por los medios de comunicación hegemónicos y también por los fracasos de gobiernos de fuerzas populares.

Pero pasada la emergencia, habrá que habilitar la más amplia convocatoria para discutir un gran acuerdo político de muy largo alcance, un Contrato Social entre los argentinos con voluntad de recuperar la soberanía perdida para construir un país inserto en un contexto internacional que pronto será muy diferente al actual mundo unipolar en decadencia. 

Con soberanía, podremos tener la independencia económica y la justicia social necesaria para que las futuras generaciones retomen el sentido y el orgullo de habitar esta Patria Grande cuyo proceso emancipador quedó inconcluso, pero que 250 años de luchas populares nos transmiten la misión de re encausar la senda para poder concretarlo. 
 

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    Argentina Produce

Empresarios y trabajadores llamaron a reconstruir el diálogo por la producción y el empleo

27 Agosto 2026

En la Asociación Empresaria de Rosario (AER) más de 300 representantes del sector productivo, empresarial, sindical y académico participaron este jueves de "Argentina Produce: Diálogo que Construye", una jornada organizada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Confederación General del Trabajo (CGT), la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) y Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) que dejó un fuerte mensaje institucional: frente al deterioro de la actividad industrial, la pérdida de empleo, la baja del consumo y la ausencia de espacios para el consenso es necesario recuperar el diálogo para construir una agenda de desarrollo a largo plazo.

Las expresiones durante el encuentro dejaron en evidencia el escenario complejo al que se enfrentan las pymes, el comercio, la industria y los trabajadores. 

Ricardo Diab, presidente de CAME y AER, definió la situación actual como “muy difícil” para todos los sectores convocantes. Respecto de la industria señaló: “No nos da lo mismo como comercio la venta de productos nacionales o importados, porque cada fábrica que cierra son pérdidas de empleo y cada trabajador que se queda sin ingresos, es a la vez la pérdida de un consumidor para nosotros”. Además, destacó a los trabajadores: “La mayoría de las empresas que representamos no tiene más de 10 trabajadores, y cada uno de ellos no es un número, porque los consideramos parte fundamental de nuestra existencia. Por eso hoy quienes los representan están con nosotros en búsqueda de una solución a un problema que nos aqueja a todos”. Luego agregó: “Si hoy estamos todos acá expresando las mismas dificultades es porque algo no está funcionando.  No estamos en contra de nadie, estamos a favor de lo que representamos: en nuestro caso las pymes”. 

Por su parte, el secretario general de la CGT, Jorge Sola  remarcó que empresarios y trabajadores representan intereses diferentes, pero comparten un mismo objetivo: "generar más y mejor riqueza para la Argentina", y consideró indispensable construir un proyecto productivo que surja del consenso entre quienes invierten, producen, generan empleo y aquellos que trabajan. En ese sentido, cuestionó la falta de una estrategia orientada al desarrollo industrial y advirtió que el país perdió más de 300.000 puestos de trabajo formales y más de 30.000 pequeñas y medianas empresas desde diciembre de 2023. "No vemos un proyecto hacia la industria ni hacia el comercio. Hay una oportunidad para corregir ese rumbo y quienes estamos acá somos actores importantes para construir una política productiva", expresó.

El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, aseguró: “Cuando decimos Argentina Produce, es el lugar al que queremos ir; lo pensamos con todos los sectores abrazando a la industria, el comercio, el agro, la ciencia y tecnología. No hay que excluir a nadie y todos debemos trabajar con conjunto en el desarrollo de que tipo de Argentina queremos, que sea con todos”. En ese sentido, enfatizó: “El desarrollo de Vaca Muerta debe llegar a todo el país, y es un desafío para todo el sector productivo nacional, tal como es la expansión  y la evolución de la agroindustria. La industria no es el problema de Argentina, es parte de la solución”.

Por su parte, Javier Martín afirmó que el país enfrenta "grandes oportunidades, pero también enormes desafíos. Argentina tiene posibilidades de resolver una restricción histórica gracias al gas, el petróleo, la minería y el agro, pero con eso no alcanza para cincuenta millones de argentinos. Necesitamos un proyecto productivo que incorpore ciencia, tecnología y trabajo calificado", afirmó. Además, advirtió que el segundo semestre será "muy complicado" para la industria y expresó su preocupación por la falta de políticas orientadas a reactivar la capacidad productiva y el mercado interno. Si bien valoró los avances en materia de estabilidad macroeconómica e inflación, sostuvo que "no estamos viendo políticas que promuevan un incremento de la capacidad productiva".

Los paneles 

La jornada incluyó dos paneles técnicos. El primero estuvo a cargo de Mario Oporto, quien abordó los desafíos de la formación profesional frente a los cambios tecnológicos y la necesidad de fortalecer la articulación entre el sistema educativo y el mundo del trabajo, entendiendo que la innovación debe traducirse en más empleo calificado y mejores oportunidades de desarrollo.

Posteriormente, el economista Fernando Grasso presentó un análisis sobre el escenario macroeconómico y la agenda impositiva, donde sostuvo que el crecimiento económico no puede descansar exclusivamente sobre el desarrollo de los sectores vinculados a los recursos naturales, sino que requiere una estrategia integral capaz de fortalecer al conjunto del entramado industrial argentino. Además, analizó el impacto que la estructura tributaria, los costos productivos, las dificultades para acceder al financiamiento y la ausencia de políticas industriales tienen sobre la competitividad de las empresas, particularmente de las pequeñas y medianas industrias.

El panel de cierre reunió a Del Re, Diab, Sola y Martin, quienes coincidieron en que el deterioro productivo exige recuperar ámbitos institucionales capaces de construir acuerdos de largo plazo para recuperar la competitividad, promover la inversión y fortalecer el empleo formal. Con políticas que bajen los costos que afectan a las empresas, promuevan el desarrollo tecnológico y consoliden un esquema que vuelva a colocar a la industria, las pequeñas y medianas empresas y el trabajo como ejes estratégicos del desarrollo argentino.

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    Jorge Sola
CGT

Jorge Sola: "Tienen que devolver la UOM a sus propietarios legítimos: los trabajadores”

27 Agosto 2026

Jorge Sola, secretario general del gremio del Seguro y triunviro de la CGT, analizó la movilización que la Central hizo en apoyo a las víctimas del endeudamiento. A su vez, criticó la intervención de la UOM y presentó un ciclo de charlas en conjunto con cámaras patronales como propuesta de otro país posible.

Sola dialogó el sábado 22 de agosto con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“La movilización es poner en superficie un problema que está en discusión en la sociedad, que es el endeudamiento, con la cantidad de datos que hay de lo que nosotros llamamos una pandemia de endeudamiento. Rechazamos cualquier mirada que diga que es un problema entre privados, como bien quiere significar el gobierno (…)  es consecuencia de la política económica que lleva adelante”.

“Hicimos una movilización acompañada por las otras dos centrales sindicales y fuimos al Ministerio de Economía, donde dejamos no solamente un petitorio para que el gobierno se ocupe de esta situación sino también de la pandemia de cierres que hay con las pequeñas y medianas empresas que hacen caer el empleo. Hay 300 mil puestos formales y más de 30 mil pequeñas y medianas empresas que ya no están más”.

“Lo que viene sucediendo es que nadie se ha sentado a rediscutir los convenios colectivos como bien quería el gobierno, sino que muy por el contrario seguimos la misma dinámica de siempre: sentarnos a discutir la urgencia, es decir el salario, pero también las prioridades, que son los modos de producción de bienes y de servicio que se discuten adentro de un convenio colectivo”.

“El caso de la UOM es patente cómo intentaron demorar una y otra vez la resolución de las paritarias, que atrasaba notablemente el salario y que luego terminó en una intervención que pasó por encima de los propios remedios estatutarios que la propia Unión Obrera Metalúrgica tenía sobre la mesa y puso a disposición de la justicia para resolverlo. (…) Han cerrado un acuerdo paritario que a todas luces pareciera que es escaso respecto del atraso que tenían. Tienen que devolver el gremio a sus legítimos propietarios, que son los trabajadores”.

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    Galeno

Trabajadores de Galeno rechazan los retiros involuntarios en la empresa

27 Agosto 2026

Con profunda preocupación, hemos tomado conocimiento de una grave e inadmisible práctica que Galeno Seguros viene llevando adelante con sus trabajadoras y trabajadores.

Actualmente, la empresa está ofreciendo a trabajadoras y trabajadores supuestos “acuerdos de desvinculación” por el 50% de la indemnización que les correspondería por ley, con un monto tope y a pagar en cuotas.

Estos ofrecimientos son realizados por el área de Recursos Humanos y buscan que las y los trabajadores acepten su salida de la compañía en condiciones claramente desfavorables.

Esta situación no constituye un hecho aislado. Meses atrás, el Sindicato del Seguro ya había advertido a la compañía cuando, de manera informal, se realizaron ofrecimientos similares a un grupo reducido de trabajadores, por sumas que rondaban apenas el 30% de las indemnizaciones correspondientes por ley.

Desde el Sindicato del Seguro repudiamos enérgicamente este accionar, que pretende trasladar sobre las y los trabajadores las consecuencias de decisiones empresariales, poniendo en riesgo sus puestos de trabajo y el sustento de sus familias en un contexto particularmente complejo para quienes viven de su trabajo.

Frente a esta situación, arbitraremos todas las medidas gremiales que resulten necesarias para exigir el cese inmediato de estas prácticas arbitrarias e inconsultas y garantizar la defensa de los derechos de las y los trabajadores de Galeno Seguros.

Ante la gravedad de los hechos, hemos resuelto declarar el ESTADO DE ALERTA, a la espera de una definición por parte de la empresa que brinde tranquilidad y certezas a sus trabajadores y sus familias.

Este Sindicato continuará, como lo ha hecho siempre, defendiendo cada puesto de trabajo y cada derecho conquistado, con el firme compromiso de proteger y dignificar las condiciones laborales y de vida de todas las trabajadoras y los trabajadores del Seguro.

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    Nueva Hilux

2026 en Argentina: la actualización de la pick-up más vendida del país

26 Agosto 2026

La hilux 2026 llegó al mercado argentino con las actualizaciones que Toyota incorporó al modelo más vendido del segmento de pick-ups medianas del país para mantener su relevancia frente a rivales que renovaron sus propuestas con más frecuencia en los últimos ciclos. La Hilux tiene en Argentina una posición de liderazgo tan consolidada que cada actualización genera atención tanto de compradores como de quienes ya la tienen y evalúan si vale la pena renovar, y la versión 2026 tiene argumentos concretos para ambos perfiles.

Qué cambió en la Hilux 2026 para el mercado argentino

Las actualizaciones de la Hilux 2026 se concentran principalmente en tres áreas que los compradores y propietarios actuales identifican como las de mayor impacto cotidiano. El sistema multimedia recibió una pantalla de mayor diagonal con interfaz actualizada y conectividad inalámbrica para el espejo del smartphone, eliminando la necesidad del cable que las versiones anteriores requerían para algunas funciones. El Toyota Safety Sense fue ampliado con versiones más refinadas de las asistencias de conducción que en versiones anteriores eran más básicas. Y los detalles de diseño exterior e interior recibieron actualizaciones moderadas que modernizan la imagen del modelo sin alejarlo de la identidad que sus propietarios reconocen y valoran.

El motor diesel 2.8 GD-6 continúa siendo el corazón mecánico de la gama de mayor desempeño, con actualizaciones de gestión electrónica que mejoran la eficiencia sin alterar el carácter de entrega de torque desde bajas revoluciones que es uno de los argumentos más valorados por quienes usan la Hilux para trabajo de campo. La transmisión automática de seis velocidades también recibió ajustes de calibración que mejoran la suavidad en las transiciones especialmente en los arranques con carga.

La Hilux 2026 frente a la Ranger y la S10

El triángulo de competencia entre la Hilux, la Ford Ranger y la Chevrolet S10 en el mercado argentino tiene en la versión 2026 una configuración donde cada modelo renovó su propuesta en fechas distintas, lo que hace que la comparación directa entre las versiones actuales de los tres modelos sea especialmente interesante para el comprador que llega al segmento sin lealtad de marca definida. La Ranger renovó su plataforma con una generación completamente nueva. La S10 tiene actualizaciones más graduales. La Hilux 2026 suma las mejoras descriptas sobre una base mecánica que los propietarios actuales del modelo conocen y confían.

Para el comprador que llega al segmento desde un vehículo distinto, el test drive de los tres modelos es la herramienta de comparación más eficiente porque las diferencias de comportamiento en conducción, de posición de manejo y de sensación general del habitáculo se perciben de forma concreta y personal en la prueba, con mayor claridad que cualquier comparación de especificaciones en papel.

El mercado de Hilux 2026 en Argentina: demanda y disponibilidad

La demanda de la Hilux 2026 en el mercado argentino supera en los primeros meses tras el lanzamiento a la disponibilidad de unidades, generando listas de espera que varían según la versión y la concesionaria. Este fenómeno, que se repite en mayor o menor medida con cada actualización del modelo, refleja la solidez de la base de propietarios que renueva dentro de la misma marca y la cantidad de compradores nuevos al segmento que la Hilux capta en cada ciclo de renovación de producto.

 

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Razones del mal desempeño económico argentino

26 Agosto 2026

Una forma de evaluar nuestro desempeño económico es compararlo con las evoluciones observadas en otros países; que en este análisis serán Brasil, Chile y Uruguay.

La comparación realizada utilizó los valores publicados por el Banco Mundial para calcular para cada país la variación promedio anual en el período 2001 a 2025 de 3 variables principales, la mejora del producto bruto, la inflación y la evolución del tipo de cambio en cada país. A esas variables se agregó la correspondiente al salario mínimo de los mismos países en igual período.

La comparación de los resultados indica lo siguiente:

  • Argentina aumentó su promedio de PIB en US$/habitante en 4,3% cada año; Brasil aumentó 9,5% cada año; Chile y Uruguay mejoraron 11,8% anual;

  • Argentina aumentó su promedio de inflación anual en 138,7%; Brasil lo redujo en 1,2% anual; Chile lo aumentó 2,4% cada año y Uruguay lo redujo 0,4% anual

  • Argentina aumentó su promedio de tipo de cambio anual en 4.961,9%; Brasil lo aumentó 5,5% anual; Chile aumentó 8,8% anual y Uruguay lo hizo en 22,0% cada año

  • Argentina mejoró su promedio anual del salario mínimo en 0,5%; Brasil lo aumentó en 8,9%; Chile en 8,8% y Uruguay 22,0% cada año.

Difícilmente se pueda adjudicar esta combinación argentina de muy bajo nivel de crecimiento económico, altísima inflación, mucho mayor pérdida del valor de nuestra moneda e ínfima mejora del salario mínimo a razones puramente económicas.

Los 4 países tenemos suficiente recursos naturales, Argentina y Brasil en el sector agrícola, energético y minero; Chile más volcado a los recursos mineros y pesqueros y Uruguay más concentrado en el agro y la energía hídrica. Las diferencias de recursos no pueden explicar tamañas diferencias en los respectivos desempeños económicos. Máxime cuando nuestro país se diferencia por un mayor nivel de desarrollo educativo, científico y tecnológico, como lo demuestra ser el único país latinoamericano ganador de tras premios Nóbel en ciencias, nuestro desarrollo nuclear y satelital, que incluye el diseño construcción y operación de satélites geoestacionarios de comunicaciones.

Donde sí se verifican grandes diferencias es en la estabilidad a largo plazo de las políticas económicas aplicadas en cada país. Pruebas al canto: En los últimos 50 años Argentina defaulteó su deuda en dólares en 5 oportunidades:

  • En 1982 default internacional a causa de la crisis de la deuda latinoamericana;

  • En 1899 a 1990 el Plan Bonex (canje compulsivo a los ahorristas de sus bonos en dólares)

  • En 2001 default internacional de US$ 81.300 millones;

  • En 2014 default técnico por el pago a los bonistas decretado por Griesa, quién bloqueó el pago;

  • En 2020 default internacional y canje de la deuda durante la pandemia

En igual período Brasil, Chile y Uruguay tuvieron 1 default cada uno, con origen en la crisis de la deuda latinoamericana originada por el default mexicano de1982; Uruguay agrega en 2003 un canje blando de su deuda interna.

A lo largo de los últimos 25 años los cuatro países, cada uno con sus peculiaridades, muestran en común la disputa y alternancia entre dos fuerzas opuestas: por un lado las representativas de diversas variantes del neoliberalismo, las que en común sostienen que cada individuo es el único responsable de su progreso; y por otro lado partidos que sustentan posiciones progresistas, con intervención estatal para sostener la justicia social, una mejor distribución de la riqueza y la búsqueda del bien común .

Para intentar alguna explicación a estas diferencias en la estabilidad económica de cada país se recurrirá a un análisis de las cuestiones ideológicas y políticas que existen en cada sociedad y sus consecuencias sobre el desarrollo económico de cada país, sintetizado mediante las variaciones que se produjeron en los valores anuales promedio del PIB per cápita, el nivel inflacionario, el tipo de cambio y el salario mínimo a causa de las alternancias entre ambas posturas que se produjeron entre 2001 y 2025.

Brasil: El líder regional

Se caracteriza por un sistema político basado en un sistema de partidos y un diseño institucional en el cual predominan las diferencias políticas por sobre las contradicciones ideológicas. Pese a las diferencias ideológicas muy marcados en la sociedad, la dinámica del poder real se rige por el pragmatismo, por este motivo el ejercicio real del poder está regido por el intercambio de favores políticos y la negociación de cargos, diluyendo las fronteras ideológicas. Su sociedad también se caracteriza al hecho de que, a pesar de las grandes diferencias sociales, sus sectores de mayor poder constituyen una burguesía nacional comprometida con el desarrollo nacional.

Esas características fueron una de las causas principales que generaron las siguientes variaciones promedio anuales según las alternancias en la administración del país.

  • 2001 a 2002: Gestión neoliberal: △PIB/hab= _ 2,5%%; △Inflación=4,8%; △US$=6,1%;
    △Salario mínimo= _14,6%

  • 2003 a 2015: Gestiones progresistas: △PIB/hab=14,6%; △Inflación= _3,6%;
    △US$= _7,1%; △Salario mínimo=40,0%

  • 2016 a 2022: Gestiones neoliberales: △PIB/hab=0,1%; △Inflación=0,1%;
    △US$=1,1%; △Salario mínimo= _0,7%

  • 2023 a 2025: Gestión progresista: △PIB/hab=0,8%; %; △Inflación=2,8%; %; △US$=3,0%;
    △Salario mínimo= _8,0%

Algunas conclusiones: las gestiones neoliberales generaron menores aumentos del PIB/habitante, incluso negativas en el período2001 a 2002; la inflación excepcionalmente elevada en 2001 a 2002 fue compensada por una reducción importante entre 2003 y 2015, manteniéndose reducida en los demás períodos. Similar comportamiento se observa en relación a los salarios mínimos. Existe una coincidencia notable en la mejoras del PIB/habitante y de los salarios mínimos con los de Argentina en igual período. Notoriamente los períodos con mayores mejoras salariales coinciden con los de mayor aumento del PIB/habitante.

Chile y Uruguay: los más prolijos

En Chile predominan las contradicciones ideológicas, reflejadas en un profundo debate sobre el modelo de desarrollo económico, el rol del Estado y el diseño constitucional que debe regir al país. Las contradicciones ideológicas no suelen canalizarse mediante la violencia o el caos informal, sino a través de la vía institucional y electoral (como los procesos constitucionales). A su vez las diferencias políticas están fuertemente estructuradas en torno a visiones del mundo doctrinales e institucionales antagónicas.

Esas características dieron lugar a la siguiente evolución de promedios anuales de los principales indicadores económicos entre alternancias:

  • 2001 a 2017: Gestiones progresistas: △PIB/hab=13,3%; △Inflación=0,76%; △US$=0,13%;
    △Salario mínimo=9,26%

  • 2018 a 2022: Gestiones neoliberales: △PIB/hab= _0,33%; △Inflación=74,9%; △US$=7,24%;
    △Salario mínimo=0,23%

  • 2022 a 2025: Gestión progresista: △PIB/hab=1,78%; △Inflación=1,24%; △US$=%; 4,41%
    △Salario mínimo=0,66%

Primeras conclusiones: El PIB per cápita chileno mejoró en las gestiones progresistas y desmejoró en la neoliberales; el nivel inflacionario se mantuvo relativamente estable con excepción de la gestión neoliberal que demostró un mucho mayor nivel a causa de la inyección monetaria durante la pandemia del COVID; la menor evolución del tipo de cambio en la primera gestión progresista fue compensada por un mayor aumento en la gestión neoliberal que la continuó. Ocurrió algo similar, pero a la inversa con la evolución del salario mínimo. Igual que en Brasil a mayor mejora de los salarios, mejor incremento del PIB/habitante.

Por su parte en Uruguay predominan las diferencias políticas por sobre las ideológicas; el país se caracteriza por ser una de las democracias más estables y consensuales del mundo gracias a su cultura de moderación y centrismo. Así su sistema político se basa en una competencia de matices dentro de una matriz de valores compartida, donde las fuerzas mayoritarias evitan los extremos.

Lasa alternancias entre los distintos poderes muestran los siguientes resultados:

  • 2001 a 2004: Gestión neoliberal: △PIB/hab= _8,7%; △Inflación=27,3%; △US$=28,9%;
    △Salario mínimo= _13,1%%

  • 2005 a 2020: Gestiones progresistas: △PIB/hab=13,2%; △Inflación=98,8%; △US$=4,8%;
    △Salario mínimo=29,5%

  • 2021 a 2025: Gestión neoliberal: △PIB/hab=10%; △Inflación= _9,9%; △US$= _0,3%
    △Salario mínimo=6,0%

Conclusiones preliminares: La evolución del PIB per cápita no depende del tipo de gestión: desmejoró en gobiernos progresistas y mejoró en gestiones progresistas y neoliberales. El nivel inflacionario fue menor en las gestiones neoliberales. La evolución del tipo de cambio no guarda relación con el tipo de gestión. Se mantiene la relación observada en Brasil y en Chile entre mejora salarial y del PIB/habitante.

Argentina: el orejón del tarro

En nuestro país predominan las contradicciones ideológicas desde el mismo origen de nuestra historia que se manifiestan mediante profundas divisiones sociales y políticas caracterizadas por el odio profundo entre partes (Unitarios vs Federales en el siglo 19; Conservadores vs Radicales a inicios del siglo 20; Peronismo vs Anti peronismo a mediados del siglo 20 y su reedición en el siglo 21 con el Kirchnerismo vs Antikirchnerismo), las cuales se manifiestan históricamente a través de una profunda división social y política conocida popularmente como "la grieta". Lo realmente novedoso es que en lo que va de la gestión Milei, el odio es incitado a través de los discursos del propio presidente.

Si bien existen disputas partidarias coyunturales (diferencias políticas), estas son el resultado de visiones del mundo y modelos de país estructuralmente opuestos que chocan entre sí de forma constante.

  • 2001-02: Duhalde - Salida crisis 2001: △PIB/hab=-32,0%; △Inflación=-1.444,1%;
    △US$=103,2%; △Salario mínimo=-29,3%;

  • 2003-15: 3 presidencias Kirchner:△PIB/hab=24,0%; △Inflación= 11,8%;
    △ US$=16,8%; △Salario mínimo=40,8%;

  • 2016-19: Presidencia Macri:△PIB/hab=-5,4%; △Inflación=4,9%; △ US$=56,6%;
    △Salario mínimo=-10,9%;

  • 2020-23: Presidencia Fernández:△PIB/hab=16,8%; △Inflación=60,3%;
    △ US$=30,0%; △Salario mínimo=23,5%;

  • 2024-25: Presidencia Milei: △PIB/hab=3,3%; △Inflación=-40,6%; △US$=67,8%(1);
    △Salario mínimo=-6,7%

(1) la variación en la cotización del dólar de Milei incluye la devaluación del 50% dispuesta el 12,12,23, por lo cual habría que descontarla de la gestión Fernández y cargarla a la gestión Milei

Algunas conclusiones: Dejando de lado la gestión Duhalde, caracterizada por el brutal ajuste que fue necesario para poner fin al descalabro de los intentos neoliberales que se sucedieron desde 1976 hasta 2001, las gestiones progresistas mostraron fuertes mejoras del PIB/habitante sustentadas en aumentos importantes en los salarios mínimos, mientras la gestiones neoliberales mostraron pequeñas o negativas respuestas en términos del PIB per cápita ante las reducciones de los salarios mínimos. Asimismo y tomando en cuenta la nota (1), es notorio que las inflaciones promedio en las gestiones progresistas fueron inferiores a las neoliberales, mientras que las evoluciones en la tasa de cambio parecen guardar correlación directa con la evolución del PIB/habitante.

En síntesis la comparación del efecto de las alternancias entre regímenes diferentes en los cuatro países parecen demostrar lo siguiente:

  • Comparadas con las argentinas, las alternancias entre progresistas y neoliberales en Brasil, Chile y Uruguay, produjeron diferencias de menor amplitud;

  • La inflación argentina y la pérdida de valor de su moneda es muchas veces superior a las restantes;

  • El impacto positivo del aumento del salario mínimo sobre el aumento del PIB/habitante es común a los cuatro países, pero en Argentina resulta superior a los restantes;

  • El único país en que se mantienen relaciones de enfrentamiento y odio profundo entre actores de distinto signo político es Argentina; ello parece ser la razón por la razón por la que cada gestión busca deshacer lo hecho por la de signo opuesto que la precedió.

A modo de conclusión final

La hipótesis de la existencia de una grieta en Argentina por donde se escurren nuestras posibilidades de desarrollo económico y social requiere ser confirmada, y en tal caso asumida, por la sociedad y sus dirigentes

Logrado ese consenso sobre el diagnóstico será imprescindible reemplazar esos enfrentamientos por mecanismos de consenso que, según todo indica deberían guiarse por otorgar prioridad a la mejora del empleo, la producción y la soberanía sobre la base de un bien común que beneficie a la totalidad de los argentinos.

No será rápido ni sencillo, pero parece indispensable terminar con la grieta del odio.

 

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    Jugar con responsabilidad
JUGAR CON RESPONSABILIDAD

Luego de la tormenta: cómo la Argentina recordará el Trofeo del Mundo 2026

26 Agosto 2026

En este análisis de 1xBet recordamos los momentos más memorables del Trofeo del Mundo que acaba de llegar a su fin.

Récord perfecto en la fase de grupos

En Norteamérica, nuestra selección compitió en el Grupo J junto a Argelia, Austria y Jordania. En esta oportunidad, el equipo de Lionel Scaloni no subestimó a los rivales más débiles y terminó la fase de grupos con un récord perfecto. Solo México, que jugó los tres partidos con sus fanáticos repletando las gradas, y Francia, nuestro rival en la final de 2022, pueden jactarse de un logro similar. Obtener los nueve puntos posibles es realmente impresionante y ningún equipo pudo lograrlo en el Trofeo del Mundo anterior. 

Paso a paso, la Albiceleste derrotó a Argelia por 3-0, a Austria por 2-0 y a Jordania por 3-1. De manera notable, para el minuto 19 del tercer partido, Lionel Messi ya sumaba cinco goles en total. 

Los que sorprendieron a todos

En los dieciseisavos de final, nuestros jugadores se enfrentaron a Cabo Verde, uno de los cuatro equipos que hicieron su debut en el Trofeo del Mundo. Parecía que nada podía ser más fácil que derrotar a una selección proveniente de un grupo de islas con menos de 600 000 habitantes. No obstante, los Tiburones Azules no se dejaron intimidar por los jugadores del Inter de Milán, Atlético de Madrid, Chelsea, Liverpool y Manchester United. Es más, lograron empatar el partido dos veces y solo perdieron en el tiempo agregado por un autogol. El equipo de Bubista quedó eliminado en la primera ronda de la fase eliminatoria, pero aun así se convirtió en la mayor sorpresa del torneo. 

Una remontada fantástica contra Egipto

En los octavos de final, íbamos perdiendo 2-0 hasta el minuto 79. Imaginate cuánto habían subido las cuotas para nuestra remontada que sí pudimos lograr. Una vez más, Leo fue el protagonista — un auténtico mago del fútbol que pasó de antihéroe a salvador. Probablemente recordás lo que pasó: primero, se perdió un penal; luego, asistió a Cristian Romero y, poco después, anotó él mismo. Se pudo evitar jugar el alargue por segunda vez consecutiva gracias al gol de la victoria de Enzo Fernández en el tiempo agregado. 

Un angustioso partido contra Suiza

No se pudo evitar el alargue. En los cuartos de final contra Suiza, el tiempo reglamentario terminó con un empate por 1-1. Durante los siguientes 30 minutos era crucial poder evitar irse a penales, ya que no teníamos ganas de repetir la desafortunada historia de Alemania y Países Bajos. En el segundo período de 15 minutos del alargue, tomamos la delantera gracias a Julián Álvarez y no paramos ahí, ya que cuando el partido estaba terminando, Lautaro Martínez puso el 3-1.

Inglaterra vs. Argentina: un clásico del Trofeo del Mundo

Una vez más, en la semifinal contra uno de nuestros rivales más feroces, tuvimos mucho de qué preocuparnos. Sin embargo, el gol inicial de Anthony Gordon realmente motivó a nuestros jugadores y a partir del minuto 55 atacamos de manera implacable. Al final, las oportunidades se convirtieron en goles, con Lionel Messi asistiendo tanto a Enzo Fernández como a Lautaro Martínez.

El último baile de Lionel Messi

Este brillante futbolista llegó a su sexta Copa del Mundo decidido a ganar su segunda medalla de oro. Leo se ganó su lugar tanto en la selección como en la alineación titular por mérito propio y no por sus logros en el pasado. En Norteamérica, el veterano de 39 años anotó ocho goles y dio cuatro asistencias, mientras  establecía y superaba varios récords relacionados con la edad. De cara a la final, Messi era considerado el favorito indiscutible para ganar el premio al Mejor Jugador del torneo en las apuestas a largo plazo de 1xBet, con una cuota de 1.21. No obstante, el 19 de julio no fue un día de triunfo y el premio fue para Rodri.

¡Seguí a tus equipos de fútbol favoritos con 1xBet Argentina 

 

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    RIGI JUJUY

“Derecho que no se defiende, se pierde"

25 Agosto 2026

Las comunidades Mbya Guaraní de Misiones y la Comunidad TATA IYIPY del pueblo Guaraní de Jujuy presentaron demandas para exigir algo que el Estado debe garantizar: acceso a la información y participación en las decisiones que afectan sus territorios y nuestros recursos naturales.

En el comunicado, expresan: "Mientras se impulsa una ley que otorga enormes beneficios a grandes inversores para la explotación de los recursos naturales, el Estado incumple sus obligaciones con los pueblos originarios que deben defender sus territorios y los recursos indispensables para la vida. No lo hacen solos. Necesitan el acompañamiento de toda la sociedad. Porque defender el territorio de los pueblos originarios también es defender recursos que son imprescindibles para la supervivencia de toda la humanidad. Y porque hay derechos que, si no se defienden, también se pierden".

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    Festival

El Festival "El movimiento que insiste" se extiende en septiembre y octubre

25 Agosto 2026

En mayo de 2026, y a diez años de su creación, la plataforma de investigación y creación artística Doce Veinticuatro lanzó el Festival “El movimiento que insiste” íntegramente junto a Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, en la Casa Nuestros Hijos, la Vida y la Esperanza (Av. Del Libertador 8151, Ex-Esma, CABA).

Durante septiembre y octubre, dando continuidad a la programación extendida que estaba prevista, el Festival presenta nuevos laboratorios, talleres y espectáculos, con entrada libre y gratuita. En la primera etapa se desarrollaron más de 20 actividades artísticas, se contó con la participación de más de 200 personas en los laboratorios, más de 1200 asistentes, y una amplia cobertura y repercusión en los medios.  

Esta etapa del Festival “El movimiento que insiste”, sensibilizada por la irreparable pérdida de Taty Almeida, invita a profundizar los lazos entre práctica artística y Derechos Humanos para seguir construyendo colectivamente una memoria activa del presente. Dice Catalina Lescano, Directora artística de Doce Veinticuatro: “Tal como le prometimos a Taty, seguimos llenando la Casa de Danza, Teatro y Performance, para encontrarnos a militar la memoria activa bailando, conjurando, imaginando el mundo que queremos habitar”.

Durante septiembre y octubre, el Festival  “El movimiento que insiste” pone el foco en  el cuerpo como territorio de memoria, resistencia y transformación, y en la imaginación como práctica política capaz de ensayar otras formas de narrar, percibir y construir lo común. En esta etapa de la programación participarán de Diana Szeinblum, Jazmin Tesone, Grupo Corina Wilson, Cecilia Grüner, Ana Laura Lopez, Flopa Lestani, Maia Mazzarella, Cecilia Benavidez, Brai Kobla, Jimena García Blaya, Grupo NEEELI, Jorge Thefs, Laurent Tropikalia Labeija, Fiordi Bakeneko Labeija, Laura Figueiras y Carla Rímola.

Sabrina Osowski, Coordinadora general de Casa Nuestros Hijos, sostiene: “Desde Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora celebramos este encuentro con Doce Veinticuatro en esta Casa que, con esfuerzo, amor y trabajo colectivo, hemos recuperado para mantenerla viva y abierta como espacio de memoria, pensamiento y acción. Nos alegra profundamente que nuevas generaciones tomen la posta y la pongan en movimiento, haciendo de este espacio un lugar donde el arte, la palabra y el cuerpo puedan desplegarse”.

La programación extendida de “El movimiento que insiste” se desarrollará según este cronograma de actividades:


Sábado 12 de septiembre:

15h - Instrumento para estrellar

Laboratorio por Diana Szeinblum y Jazmin Tesone

17h -  Ilusiones Perceptivas Bardo sensorial sobre accesibilidad y artes escénicas

por Grupo Corina Wilson

19.30h - La Teoría de la Bolsa de Ficción 

Obra/Performance por Cecilia Grüner y Ana Laura Lopez


Sábado 19 de septiembre:

15h - Terreiros de Resistencia. Identidad, Danza y Derechos Humanos

Laboratorio por Maia Mazzarella y Cecilia Benavidez

17h - Operación de Rescate

Laboratorio de exploración dramatúrgica por Brai Kobla

19.30h - CUERPO ETC

Obra/Performance por Jimena García Blaya


Sábado 3 de octubre:

14h - El uso fantasioso del tiempo

Laboratorio por Grupo NEEELI

17hs - Apertura de Residencia

Yo beberé tus lágrimas (notas para encontrarnos porque no nos van a matar ahora) de Jorge Thefs.

18.30h - Momento Kiki

Performance participativa por Laurent Tropikalia Labeija y Fiordi Bakeneko Labeija


Anticipo: Cierre de Festival: SÁBADO 12 de diciembre

16h - Apertura Residencia 

Un lugar del porvenir por Laura Figueiras y Carla Rímola

17h - Presentación de libro y muestra 10 años de Doce Veinticuatro. Brindis de cierre