Últimas noticias | RSS

  • Imagen
    Comunidad Cambunda afroporteña
    Foto: Archivo General de la Naci{on
LIBRO DE INVESTIGACIÓN

“Cambundá, historia de una nación afroargentina”: la comunidad del barrio de Monserrat

23 Agosto 2026

En su nuevo libro Cambundá. Historia de una nación afroargentina, publicado por Editorial Prometeo, Lea Geler reconstruye la historia de la Nación Cambundá, una comunidad afroargentina que durante generaciones tuvo un terreno propio en pleno centro de Buenos Aires y sostuvo allí sus formas de organización y resistencia. 

A través de una paciente búsqueda de huellas y evidencias, la obra recorre la presencia africana y afrodescendiente en Buenos Aires desde la época colonial: una historia marcada por desigualdades y dolores, pero también por la lucha y la búsqueda colectiva de una vida digna en un territorio atravesado por jerarquías y exclusiones.

La historia de la nación Cambundá es el punto de partida. Entre 1796 y 1908, integrantes de esta nación africana compraron y reclamaron como propio un terreno ubicado en la calle Chile 1253, en el barrio de Monserrat. No se trató solamente de un espacio de residencia: allí se desarrolló una vida comunitaria cuya defensa persistió frente a las distintas formas de despojo, en un contexto marcado por los intentos de desplazar a la población afrodescendiente de determinados espacios de la ciudad, y por las maniobras y engaños de quienes ejercían la autoridad estatal en la época. Este proceso culminó con la pérdida definitiva del lugar. Por eso Cambundá permite, a su vez, acercarse a las prácticas de socialización, de liderazgo, a los vínculos, y a los recursos mediante los cuales los afroporteños construyeron espacios de autonomía en la ciudad. 

Imagen
Lea Geler
En la foto: Lea Geler

Lea Geler desarrolla desde hace años un recorrido de investigación sobre la temática afroargentina y afrolatinoamericana. Como historiadora, antropóloga e investigadora del CONICET, sus estudios abordan, entre otros temas, los procesos de racialización, nación y memoria en Buenos Aires. En Andares negros, caminos blancos. Afroporteños, Estado y nación argentina a fines del siglo XIX (2010), analizó la experiencia afroporteña en relación con el Estado y la construcción de la Nación. Desde esta perspectiva, Cambundá retoma y amplía ese campo de estudio al visibilizar la historia de la Nación Cambundá y situarla en relación con las transformaciones sociales y políticas de Buenos Aires. 

Uno de los grandes aportes de Cambundá está en evidenciar que el borramiento de las poblaciones afrodescendientes de los relatos históricos argentinos no puede explicarse simplemente por la falta de información. Muchos de los documentos que permiten reconstruir estas trayectorias estuvieron presentes a la vista del mundo académico sin llegar a incorporarse plenamente a la historia nacional. La investigación de Lea Geler pone en diálogo este material y, así, revela que la invisibilización de los afroargentinos no fue solo el resultado de ausencias y silencios, sino que también hubo decisiones políticas e intelectuales que contribuyeron a sostenerla.

Una ciudad en disputa

La vida afroporteña se desplegó a través de distintas dinámicas comunitarias y de pertenencia. El libro profundiza en las particularidades y diferencias entre la nación, la cofradía y la ranchería, y analiza cómo cada una se desenvolvió dentro de los marcos legales y sociales de la época. En este entramado, la noción de “quilombo urbano”, una de las categorías que la autora destaca, permite reconstruir una geografía afroporteña en la que las parroquias de la Concepción y Monserrat aparecen como espacios centrales de sociabilidad no exentos de conflictos, violencias y prohibiciones, pero también atravesados por redes y estrategias que hicieron posible preservar mínimos espacios de referencia aún en condiciones profundamente opresivas.

La investigación también pone el foco en un momento clave y muchas veces poco explorado: la transición entre la esclavitud y la abolición. Frente a los relatos de la historia oficial, Cambundá revela que los afroporteños no fueron sujetos pasivos de ese proceso, sino actores organizados que tuvieron un papel activo en la vida militar y política de Buenos Aires. Aun cuando fueron excluidos de los ámbitos de representación y poder lucharon por acceder a ellos en disputa con otros grupos y también se disputaron posiciones de poder entre sí. 

Imagen
libro cambunda

 

Para quienes somos afrodescendientes, y particularmente afroporteños, todo este recorrido adquiere además una poderosa dimensión íntima y política. Cambundá rompe definitivamente con la imagen colonial de los “pobres negros”, sumisos y obedientes. En este sentido, resulta significativo el modo en que la autora, a través de una minuciosa pesquisa en archivos, registros, planos y publicaciones periódicas, documenta las restricciones sobre las festividades, el tambor y las formas de “vestir de Cambundá”.

Detrás de esas prohibiciones había algo más que un intento de controlar determinadas expresiones culturales: también existía un esfuerzo por disciplinar memorias, espiritualidades y modos de existencia que continuaban vivos en las comunidades afrodescendientes. El tambor y las formas de encuentro no eran prácticas aisladas ni meramente culturales, sino elementos de transmisión de memoria, identidad y pertenencia. 

También es relevante cómo Geler aborda aquello que los documentos no siempre alcanzan a contar. Al comienzo de cada capítulo, la autora incorpora una breve escena ficcional, construida a partir de los acontecimientos que luego desarrolla, que permite imaginar posibles vínculos, situaciones y decisiones de quienes habitaron ese pasado. Pero la imaginación tiene aquí un límite claro: cuando las fuentes no son concluyentes, Geler lo señala y recurre a expresiones como “tal vez” o “quizás”. Así, el libro logra acercarnos a las vidas que aparecen fragmentadas en los registros sin confundir lo que puede demostrarse con aquello que apenas puede imaginarse.

Por eso, Cambundá invita a revisar las memorias afrodescendientes argentinas y a reconocer aquello que muchas veces permaneció oculto. El libro contribuye a encontrar piezas que faltaban en historias atravesadas por silencios que fueron necesarios para sobrevivir. En ese recorrido, "Guariló", expresión clave del candombe porteño y palabra que condensa la lucha por la libertad, adquiere una fuerza particular: la de una memoria que, pese a todo, logró permanecer y conserva su significado en el presente.

  • Imagen
    gauchito gil
ENSAYOS

Ensayo: "La gramática de la orfandad", por Pedro Patzer

23 Agosto 2026

Una plegaria desesperada escrita con falta de ortografía es la mejor manera que tiene el idioma de transmitir la herida. ¿Acaso la palabra "Vendiciones" no es una aspiración a vencer, acaso la unión entre victoria y esperanza? ¿Alguien que ruega que “horen” por su pariente que está muy enfermo no está pidiendo que ese “horar” de los creyentes le otorgue más horas a ese ser querido que lucha por su vida?

En su ermita le suplican al Gauchito Gil: “¡Protege a los `holvidados´!”. Esa “hache” es la denuncia de los silenciados; su huella siempre presente en todo ese territorio de los confinados a ser invisibles. Además, un santo pagano como el Gauchito sabe de los milagros clandestinos, como los que utilizan las palabras desesperadamente saben que hay un oro del dolor, que no es compatible con las pulcras y petrificadas cotizaciones oficiales de los preceptos de la real academia. 

Los de abajo suelen escribir “grasias”; ¿acaso el ser grasitas, en nuestro país no ha sido la identidad de la resistencia cultural? Es común que mucha gente diga “haiga” en lugar de “haya”; sucede que la carencia, la orfandad con el haber, suele perforar cualquier normativa. Son muchos quienes dicen “estea” en lugar de estar, ¿será acaso que el estar colmados de ausencias se resume en “esteA”, una mezcla de estar habitando y de ser habitado por la Ausencia? Del mismo modo que alguien que aguarda un poco de bondad, escribe: “Por fabor”, ni que hablar quien ruega: “‘¡No te vallas!” ¿Acaso ciertos abandonos no son una valla que el dolor le pone a la vida? O quien con dolor señala un lugar en el que fue feliz, en vez del “ahí”, escribe “AY”.

Una plegaria desesperada escrita con falta de ortografía es la mejor manera que tiene el idioma de transmitir la herida.

Roberto Arlt supo ejercer su orfandad en las heridas de bala que son los errores ortográficos; construir su estilo con la sangre de cada palabra que le habían amputado su correcta escritura. Sin embargo, le habían dado la posibilidad de entrar en la clandestinidad, de gozar de una desnudez nueva, de serle infiel a los amos de la gramática, y animarse a abolir la esclavitud; a permitir que el idioma se parezca a la lastimadura, como ciertas voces se parecen a sus rostros, como algunas músicas a sus épocas. 

Esta no es una apología de la mala ortografía; más bien un pedido a que los diccionarios, físicos o virtuales, abandonen su indiferencia de estatua y comiencen a ofrecer su sabiduría, a comprender como quien convida un puchito o un vaso de agua. A que desistan de su apología de precipicios y brinden escaleras para que las palabras puedan subir y bajar, bajar y subir, y hasta, de vez en cuando, permitirse caer; porque muy pocas cosas son tan hermosas como las palabras cuando se ponen de pie. 

Las palabras no son de los calabozos de la academia ni de los ceros y unos de la inteligencia artificial. Las palabras son el pan de nuestro decir, las que nos alimentan el alma cada vez que conseguimos expresar todo eso que somos, más allá de nuestro silencio. 

  • Imagen
    Teatro, toda persona vista de cerca es un monstruo
CARTELERA TEATRAL

Teatro: "Toda persona vista de cerca es un monstruo"

23 Agosto 2026

Hay algo profundamente inquietante en mirar demasiado de cerca a una persona. A la distancia, los otros parecen reconocibles: una pareja, una mujer, un hombre, una madre, un marido, alguien que desea, alguien que ama. Construimos identidades relativamente estables para poder vivir y, sobre todo, para poder convivir. Pero ¿qué sucede cuando esa distancia desaparece? ¿Qué pasaría si, por una noche, pudiéramos iluminar aquello que habitualmente permanece escondido?

Todos tenemos luces y sombras y, por lo general, intentamos que, a simple vista, aquello que permanece en la oscuridad no se note. La obra "Toda persona vista de cerca es un monstruo" plantea exactamente lo contrario: desechar las luces para habitar aquello que Jung denomina “la sombra”, esa zona de la personalidad que contiene todo aquello que el yo consciente no reconoce, rechaza o prefiere mantener oculto. Y esa dimensión aparece puesta en escena todo el tiempo. Por eso el conflicto entre los personajes es constante y, al mismo tiempo, absurdo. Porque cuando las máscaras empiezan a caer, aquello que intentamos mantener oculto deja de ser una posibilidad y se convierte en presencia.

Toda persona vista de cerca es un monstruo parte de ahí. Dos parejas, cuatro personas. Cuatro subjetividades atravesadas por sus propias crisis y, en consecuencia, por las crisis de sus vínculos. Lo que comienza como una cena entre conocidos se transforma progresivamente en un dispositivo de exposición. Los otros funcionan como espejos: devuelven aquello que cada personaje intenta no mirar de sí mismo. Lo que aparentan, lo que son y, quizás más importante todavía, aquello que desean, comienza a entrar en conflicto.

La cena deja entonces de ser una simple reunión social. Se convierte en una suerte de experimento psicológico. ¿Cuánto podemos sostener la ficción de normalidad cuando alguien empieza a formular las preguntas que nadie quiere escuchar?

Aprendemos desde muy temprano qué se puede decir, qué se debe ocultar, qué deseo es legítimo y cuál merece ser reprimido. Aprendemos a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, lo aceptable y aquello que incomoda. En buena medida, la vida social consiste en esa negociación permanente entre aquello que somos y aquello que entendemos que podemos mostrar. Pero el problema aparece cuando esa contención deja de ser una elección y se convierte en mandato.

La obra parece instalarse precisamente en ese territorio: entre el deseo individual y las definiciones que recibimos antes incluso de poder cuestionarlas. ¿Quién establece cómo debe ser una pareja? ¿Qué significa ser una buena mujer? ¿Qué se espera de un hombre? ¿Qué lugar ocupa la maternidad en la identidad femenina? ¿Es posible no querer ser madre sin que ese deseo, o esa ausencia de deseo, sea leído como una falla?

Uno de los más persistentes es aquel que vincula de manera casi automática a la mujer con la maternidad. No se trata solamente de una expectativa explícita. El mandato puede ser mucho más sofisticado: aparece en la pregunta insistente, en la sospecha, en la idea de que “algún día va a querer”, en la asociación entre realización femenina y maternidad, en la dificultad cultural para aceptar que una mujer pueda construir una vida plena sin convertirse en madre. ¿Qué pasa cuando el deseo propio no coincide con el deseo que se supone que deberíamos tener?

La obligatoriedad de ciertos deseos es una de las cuestiones más perturbadoras que la obra pone en evidencia. Porque el mandato no siempre funciona diciéndonos directamente qué hacer. Muchas veces funciona enseñándonos qué deberíamos desear. Y cuando una persona no desea aquello que se supone que debería desear, aparece la culpa, la vergüenza, la sensación de anomalía y también el bloqueo. El sujeto comienza a preguntarse si el problema está en el mundo o en sí mismo. 
Quizás allí habite uno de los monstruos de la obra. No en aquello que los personajes hacen, sino en aquello que se supone que no deberían desear.

Las dos parejas adquieren, en este sentido, una importancia fundamental. No son solamente dos parejas diferentes: son dos formas de mirar la vida, dos maneras de organizar el deseo, dos posibilidades frente a aquello que una sociedad considera correcto. Son parejas disparejas porque ponen en escena, precisamente, la tensión entre lo que “se debe” y lo que no se debe; entre lo correcto y lo incorrecto; entre aquello que puede ser nombrado y aquello que todavía genera incomodidad. Y es justamente esa exposición, llevada al extremo, la que termina siendo tremendamente cómica para el público. No porque los personajes estén haciendo algo absurdo, sino porque se ven reflejados en el realismo que propone la obra. Sabemos que estamos frente a una ficción, pero también sabemos que aquello que sucede podría estar pasando, en ese mismo instante, en cualquier departamento. Incluso en el propio. 

El espejo nunca devuelve una imagen neutral. Cuando observamos al otro, también nos vemos. La conducta que juzgamos puede ser aquello que secretamente deseamos. Aquello que condenamos puede tocar una zona propia que mantenemos reprimida. Por eso el otro se vuelve amenazante: porque puede poner palabras allí donde nosotros todavía no podemos hacerlo. 

La obra plantea desechar las luces para habitar aquello que Jung denomina “la sombra”, esa zona de la personalidad que contiene todo aquello que el yo consciente no reconoce, rechaza o prefiere mantener oculto.

La escritora lleva a sus personajes constantemente hacia el límite. Y ese límite parece ser, justamente, el lugar donde las máscaras comienzan a agrietarse.

La obra no da una solución. Ni tiene un final feliz, ni infeliz, debo reconocerlo. No alcanza con decir que debemos liberarnos de todos los mandatos y expresar absolutamente todo. Porque la exposición permanente tampoco es libertad. Vivir sin ningún límite, sin ninguna consideración por el otro, también puede convertirse en otra forma de violencia.

Ahí aparece una de las tensiones más interesantes: no podemos estar todo el tiempo conteniéndonos y oprimiéndonos, pero tampoco podemos estar todo el tiempo exponiéndonos. Necesitamos máscaras para vivir con otros. El problema comienza cuando olvidamos que son máscaras.

La cuestión, entonces, no sería destruir todas nuestras defensas, sino poder elegir cuáles queremos conservar. Poder distinguir entre una norma que nos organiza y una norma que nos oprime. Entre un límite que protege el vínculo y un límite que nos impide existir. Entre aquello que elegimos callar y aquello que hemos aprendido que debemos callar. La cena se convierte así en una especie de ritual de desobediencia.

Debajo de la conversación cotidiana, de las buenas maneras, de los roles y de las parejas aparentemente constituidas, aparecen personas en crisis consigo mismas. Personas que quizás llevan demasiado tiempo interpretando una versión de sí mismas que los demás pueden reconocer, pero en la que ellas ya no se reconocen.

Y allí la monstruosidad adquiere otra dimensión. ¿Qué pasaría si pudiéramos poner bajo una luz absoluta nuestras contradicciones? ¿Qué pasaría si aquello que escondemos porque creemos que nos vuelve monstruosos pudiera, por fin, ser observado sin la obligación inmediata de corregirlo?

Tal vez la respuesta sea incómoda: todos tenemos algo que no encaja. Que todos deseamos algo que alguna vez aprendimos a considerar incorrecto.

Toda persona vista de cerca es un monstruo parece invitarnos justamente a eso: a mirar de cerca. A soportar la incomodidad de descubrir que detrás de los roles hay personas contradictorias, deseantes, frágiles, egoístas, amorosas, violentas, reprimidas, libres y también profundamente condicionadas.

Quizás por eso la obra incomoda. Porque en algún momento dejamos de mirar a esos cuatro personajes y empezamos a reconocernos en ellos. En lo que hacemos con lo que aprendimos, con lo que heredamos, con aquello que alguna vez nos dijeron que estaba bien desear y aquello que no.

Hay mandatos que nos construyen mucho antes de que podamos cuestionarlos. Y quizás la verdadera posibilidad de libertad no esté en vivir sin ellos, sino en poder reconocerlos. Porque tal vez el verdadero monstruo no sea aquello que aparece cuando miramos demasiado de cerca a los otros. Tal vez sea descubrir cuánto de nuestra propia vida fue construido a partir de deseos que alguna vez creímos propios.

Y, sobre todo, preguntarnos, como plantea la obra en su subtexto: ¿qué parte de la vida que llevamos seguimos eligiendo y qué parte simplemente aprendimos a cumplir?

Ficha técnico artística

Dramaturgia: María Zubiri
Actúan: Sol Kohanoff, Emiliano Pandelo, Maximiliano Prioriello, María Zubiri
Actores reemplazo: Agustina De Los Santos
Diseño de vestuario: Compañía Los Pretendientes
Diseño de espacio: Mauro Anton
Redes Sociales: Compañía Los Pretendientes
Diseño de Iluminación: Marco Pastorini
Fotografía: Gabriel Bertini, Renata Marano
Diseño gráfico: Páris V. Mardones, Maximiliano Prioriello
Asistencia general: Romeo Prioriello
Asistencia técnica: Romeo Prioriello
Asistencia de dramaturgia: Mónica Salerno
Prensa: Carolina Alfonso
Dirección: Mauro Anton

La obra se presenta los domingos a las 19.30 h en el Camarín de las Musas, Mario Bravo 960, CABA.  

  • Imagen
    Kandinsky
    Foto: "Primera acuarela abstracta", de Kandinsky
ESTÉTICA Y COMUNICACIÓN

Kandinsky: mirar un cuadro es enfrentar un ser autónomo

23 Agosto 2026

La historia de las vanguardias visuales del siglo xx
es la lucha contra la obsolescencia tecnológica.

Eric Hobsbwan

Muchos pintores son pintores eximios, pero al fin y al cabo son nada más (ni nada menos) que eso, grandes pintores, pero hay otros pintores que además de pintar, piensan, son pensadores inigualables que reflexionan con colores y formas como los filósofos lo hacen con palabras y silencios: Rembrandt, Leonardo, Van Gogh, Kandinsky son algunos de ellos.

Este fanzine que ni siquiera es un fanzine lo hice porque quería que ustedes puedan apreciar la evolución del pensamiento de Kandinsky durante una década, hasta llegar al año 1913, que es el año fundamental en su pensamiento. El año clave. Si el año clave de Heidegger es 1927, año en el que escribe Ser y Tiempo y descubre la “diferencia ontológica”, el de Kandinsky es 1913, año en el que consuma su aporte abstracto a la pintura.

El pensamiento destruye cualquier representación (el concepto destrucción lo utilizan tanto Kandinsky como Heidegger, vale aclarar que de él proviene la famosa deconstrucción derridiana), solo quedan los colores, las formas vaporosas, un dinamismo desenfrenado y sus efectos anímicos: el “contenido” no es una “cosa”, es un afecto. Una “vibración del alma”, en palabras de Kandinsky.

El artista, el cuadro y el espectador son médiums de un mensaje que los atraviesa y que nunca terminan de apresar, aunque se conviertan ello. La verdad gira de la absoluta certeza a la incertidumbre radical.
No hay más historia, no hay representación, hay nada, pero esta nada está hecha de formas y colores que son seres que existen autónomamente pero que solo asumen significación cuando afectan a un espectador. No depende del espectador ser o no ser afectado.

Cuando comienza el siglo XX y los experimentos pictóricos se van emancipando de la obligación de reproducir lo que se ve, digamos: la realidad, en ese momento los pintores se arrogan la exclusividad en el uso y la investigación del color, desde los impresionistas hasta los fauvistas y más allá. Es (otro) comienzo del fin de la metafísica que comenzó con Nietzsche y llevó a Heidegger. La puesta en cuestión de los paradigmas griegos.

Un color —un color siempre está situado entre otros colores, no hay colores puros, porque todo color está influenciado por su contexto. Lo que sí hay es pintura pura, que es la pintura crítica, parangonable quizá con la razón pura kantiana.                                                          

El artista, el cuadro y el espectador son médiums de un mensaje que los atraviesa y que nunca terminan de apresar, aunque se conviertan ello.

Una forma —en Kandinsky hay un equívoco con respecto a la definición de forma, a veces da la sensación de que se refiere a las formas que organizan los colores, otras veces pareciera remitirse a la materialidad del medio pictórico —el mismo equívoco vamos a encontrar medio siglo más tarde en la obra del mediólogo Marshall McLuhan —hay que tener en cuenta que cuando Kandinsky piensa y escribe esto en Rusia nacía el gran movimiento del formalismo ruso.

Una vida pensada es una forma de vida, una vida formada de alguna manera.
No es que en ese año, 1913, se le haya ocurrido a Kandinsky una idea que no había tenido nunca, pero de alguna manera pudo descubrir lo que venía pensando y logró consumar en la tela lo que sería su aporte singular tanto para la pintura como para el pensamiento por venir.

En ese año, 1913, publicó, además, Mirada Retrospectiva, tuvo su primera muestra individual en Europa y también el primer debate acalorado sobre su obra, se expusieron por primera vez algunos cuadros suyos junto con otros genios modernos en Nueva York, en el Armony Show, y llegó al pico del develamiento del medio pictórico, inventando nada más y nada menos que un modo de ser de la abstracción pictórica —la abstracción en pintura tenía diferentes vertientes en aquellos años, Delaunay, Mondrian, Malevich, entre otros ejemplos. Los especialistas la llamaron “abstracción lírica”.

Pero lo más importante es que Kandinsky inauguró un modo de pensar inédito en el medio de la catástrofe que ya era Europa, un pensamiento postmetafísico donde el Ser ya no se opone a la Nada, sino donde Nada y Ser se fusionan, se con-funden, se complementan e inventan una nueva forma de pensar post-sustancialista, anti-identitaria, relacional. Usando una fórmula borgeana podríamos decir que el gran filósofo del siglo pasado, el controvertido Martin Heidegger, fue un precursor de Kandinsky, que había pensado todo, o casi todo, una década antes.

La cuestión es que Kandinsky no fue leído ni entendido, y cuanto más famoso se hizo, más difícil se volvió entenderlo, como si el mensaje de un pintor que combatió a las élites culturales solo pudiera ser comprendido por un grupo minúsculo de iniciados. Como si nuestra “alma” se hubiera atrofiado y estuviera incapacitada de vibrar.

La marca del fracaso de las vanguardias en general y de Kandinsky en singular reside en la incapacidad de apreciar y disfrutar sus pinturas sin una explicación lingüística, ellos justamente que pretendían acabar con la primacía de la racionalidad figurativa y la hegemonía del lenguaje verbal.

Por otro lado, lo que para ellos era el gran enemigo, lo que le imputaban sus críticos: el ornamento y lo decorativo, se terminó imponiendo, arrasando lo sensible y afectivo, el misterio y lo inconsciente.
La dificultad de su pensamiento, o mejor: su imposibilidad, es quizás su mayor victoria. 

  • Imagen
    Sandro

Sandro: el fuego inextinguible de la memoria popular

23 Agosto 2026

Un nuevo aniversario de su nacimiento nos devuelve la certeza de que Roberto Sánchez nunca se fue del todo. Nacido bajo el signo de Leo, un 19 de agosto de 1945, el pibe que imitaba a Elvis en los baldíos de Valentín Alsina terminó fundando la liturgia pagana más duradera de nuestra cultura. Para evocarlo como se debe, hay que correr el velo del "Gitano" cinematográfico y mercantil para rescatar su profunda identidad plebeya y comprender por qué, más allá de cualquier función artística inicial, Sandro forma parte indisoluble de nuestra memoria colectiva.

Este humilde servidor no puede dejar de manifestar (con profundo orgullo) haber llevado junto a un selecto grupo de camaradas y amigos (Alejandro Ubiria, Carlos Battilana y Víctor Tapia) durante varias temporadas un programa dedicado al Idolo titulado “Atmosfera Pesada Radio” (desde la Youtube aún se ven aquellos episodios). Gracias a esas tertulias, tuvimos la posibilidad de recuperar los testimonios de los verdaderos protagonistas: músicos, amigos, fanáticos y estudiosos que nos permitieron sumergirnos en el Universo sandrista, más allá de Rosa… Rosa y sus inolvidables películas.

Para entender a Sandro hay que entender el barro del conurbano y la mística de los clubes por donde intervino el Gitano junto a los del Fuego, cuando el rock hacía giras despiadadas haciendo varios shows por noche, como décadas más tarde lo harían las bandas de cumbia. Sandro no nació en la opulencia; se inventó a sí mismo con un par de botas altas, una campera de cuero y el pulso eléctrico de Los de Fuego. Como bien rescatamos en el libro “Vibración y Ritmo”, Roberto Sánchez fue el verdadero padre del Rock and Roll en Argentina. Fue el primer revolucionario que le puso el cuerpo al ritmo americano en castellano, escandalizando a la moral pacata de los años sesenta con movimientos de pelvis que desafiaban el rígido purismo de las élites ilustradas. Pero el destino de Roberto no era el nicho contracultural; era la masividad absoluta.

La metamorfosis llegó con la bata roja, las patillas ensanchadas y esa voz de barítono que parecía arrastrar el humo de mil cigarrillos trasnochados, mientras en el medio aún permanecen poco recordado su trayectoria ochentosa (tan fértil y genial como fueron sus años dorados). Sandro dejó de ser solo un cantante para convertirse en un mito viviente, el dueño de un magnetismo capaz de movilizar a legiones de "nenas" que hacían guardia eterna en la mítica casona de Banfield. Esas mujeres guardan en el pecho el recuerdo de una rosa arrojada desde el escenario como si fuera un pedazo de tierra santa. Existe una liturgia compartida entre el peronismo y el sandrismo que el propio ensayista Pablo Alabarces reconoció en diálogos con este servidor y lo plasmó en necesarios trabajos de sociología popular: la lealtad incondicional, el ritual de la vigilia y la ligazón indeleble entre el fervor popular y el llanto por los líderes ausentes. Es el heredero estético del descamisado que conquista el centro porteño.

Asumiendo que la cultura popular no puede desprenderse de la cultura de masas, queda en manos de sus herederos sostener exitosamente su estela mítica en estos tiempos turbulentos. Mientras el mercado a veces intenta encasillarlo en la nostalgia de sus películas, o visiones académicas extranjeras intentan ligarlo de manera absurda a complicidades dictatoriales, la realidad territorial demuestra que su figura fue un espacio de soberanía y resistencia comunitaria. Sus seguidoras desafiaron el mandato de la sumisión doméstica para apropiarse del espacio público y del deseo a través del goce y la fiesta de los carnavales.

Hoy el fuego sigue intacto porque su eco resuena en cada rincón donde se brinde con un vino y en cada balada que se grite con el corazón roto. Sandro de América es historia viva y no pierde vigencia porque encarna el volkgeist, esa esencia nacional arraigada en las barriadas trabajadoras. Roberto Sánchez sigue siendo ese misterio insondable de nuestra cultura que, cada agosto, nos vuelve a encender el alma.

  • Imagen
    Muestra Borges
    Foto: Pablo Jantus
EN EL CENTRO CULTURAL RECOLETA

Muestra: "Borges, ecos de un nombre"

23 Agosto 2026

A 40 años del fallecimiento del ilustre escritor Jorge Luis Borges, sus obras continúan siendo protagonistas del presente a través del disfrute, la lectura y el camino de desentrañar sus palabras. Esta es una invitación a recorrer el Centro Cultural Recoleta donde se honra al gran Borges.  

En una ausencia que se transforma en estar presente de otro modo; desde sus poemas, pensamientos o mundos creados por sí mismo, el Centro Cultural lo conmemora a través de la muestra “Borges: ecos de un nombre”. Lejos de olvidarlo y con la ayuda de la inteligencia artificial, se crea un holograma hiperrealista de su persona que hace que la piel se te estremezca ante su símil figura y el sonido de su voz. 

Como si la recreación del escritor fuera poca, la muestra cuenta con sus objetos más personales: DNI, anteojos, zapatos, corbatas y dibujos propios del mismísimo Borges. 

Imagen
Muestra Borges

 

Con el objetivo de que el público se adentre en su vida, ya sea pública o privada, la muestra cuenta con instalaciones inmersivas, manuscritos originales y algunas primeras ediciones de sus obras. Asimismo, el espacio cuenta con la recreación de la habitación donde vivió gran parte de su vida, en la calle Maipú, donde se entrelaza su vínculo con la Ciudad de Buenos Aires, las bibliotecas, el cine y la poesía. 

En una atmósfera creada para las y los amantes de la lectura, -con asientos preparados y luz tenue-, la muestra permite tomarse un tiempo de su recorrido para leer y disfrutar de sus obras, a elección del público. 

A fin de seguir esparciendo su arte a las generaciones venideras o para aquellos que deseen acercarse a su figura, la muestra “Ecos de un nombre” que se realiza en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta tiene un costo gratuito para ciudadanos y residentes argentinos. La muestra se realiza de martes a domingos, hasta el 31 de agosto de 2026. 

  • Imagen
    Córdoba Porta CIDH
    Foto: VUDAS (Vecinas Unidas en Defensa de un Ambiente Sano)

Córdoba: conflicto socioambiental y encubrimiento estatal que llegan a la CIDH

21 Agosto 2026

En el barrio San Antonio, al sur de la Ciudad de Córdoba, a fines de los años 90 funcionaba una destilería artesanal de pequeña escala. En 2012, dicha empresa comenzó a expandirse de forma intempestiva hacia terrenos aledaños hasta constituirse en una planta industrial de bioetanol. Desde entonces, la comunidad local reclama por distintos motivos sin respuesta estatal alguna, por lo que terminó llegando a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La empresa Porta Hermanos, a cargo del bioetanol, combustible de alta inflamabilidad, alteró de formas diversas la vida en comunidad. Las quejas fueron en ascenso: mal olor, vibraciones en las paredes y, sobre todo, problemas de salud -afecciones oculares, dérmicas y digestivas-. Ante la falta de respuesta oficial, las vecinas demandaron al Estado en 2016, con la firma como tercero interesado. Las sentencias en primera y segunda instancia exigiendo una Evaluación de Impacto Ambiental se acumularon entre 2018 y 2023. Sin embargo, la Secretaría de Ambiente de Córdoba se negó sistemáticamente a cumplir con dicha resolución. 

Tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que evitó expedirse sobre el fondo de la cuestión, y con el apoyo de la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables, entre otras organizaciones de la sociedad civil, formalizaron el reclamo ante la CIDH. Ya en instancias judiciales internacionales, al no haber recibido descargo por parte del Estado argentino en plazos legales, le otorgó número de caso al expediente y habrá cuatro meses para presentar distintas observaciones que se consideren pertinentes

Con todo, son casi quince años de laberintos judiciales sin dar soluciones. La Evaluación de Impacto Ambiental está contemplada como procedente en la Ley Provincial 10.208, que exige diagnóstico de riesgos, perspectiva interdisciplinaria y obligatoriedad de audiencias públicas. Por el contrario, los distintos ejecutivos que fueron pasando -alineados políticamente- optaron por auditorias internas que derivan en “trámites administrativos” a puertas cerradas. 

Para peor, ante la falta de controles públicos, siempre ha sido la propia comunidad la que financió los diversos estudios para dimensionar las circunstancias en las que estaban. Dichas investigaciones evidenciaron, por un lado, un riesgo de daño equivalente a entornos químicos de alta peligrosidad y, por otro, volúmenes de combustible almacenados que superan enormemente los límites permitidos para una zona urbana residencial. “Si llega a haber un incendio, no sabemos qué pasa (…) Es una bomba de tiempo y no hay un protocolo de evacuación público”, señala Ananda Lavayén, abogada de la Fundación

El caso se empantanó, según denuncian, por resoluciones que beneficiaban de manera reiterada a la empresa, lo que hoy está bajo investigación judicial y busca determinar conexiones. Los camaristas federales Abel Sánchez Torres y Graciela Montesi están imputados por presuntas dadivas por haber realizado viajes privados al exterior con Airjet SA, con vínculos societales con Porta Hermanos. “Hay encubrimiento estatal que vulnera los derechos humanos de los vecinos”, aseguró Lavayén.

En esta instancia, el conflicto socioambiental parece haber alcanzado un punto de no retorno. No hay razón para estimar que una nueva resolución de Cámara Federal llevará a cumplir con las evaluaciones requeridas, ni que la investigación paralela modifique posturas ejecutivas. Son casi quince años de riesgo sanitario y complicidad gubernamental, mientras la planta sigue operando con normalidad. La salud pública subordinada a intereses corporativos es otra de las caras de la violencia institucional, sostenida por el abandono estatal y la connivencia judicial. Las vecinas no sólo buscan justicia en tribunales internacionales sino también sentar un precedente para otras comunidades.

  • Imagen
    Papa León
VIAJE DEL PAPA A LA ARGENTINA

"León XIV sabe muy bien cómo se vive en Argentina y en América Latina"

21 Agosto 2026

El sacerdote y vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, Máximo Jurcinovic, habló sobre la llegada del Papa León XIV a la Argentina. "Estamos profundamente felices", dijo. "Es un acontecimiento que se da después de 40 años. Va a ser histórico para los católicos pero también para todas las personas de buen corazón. Estamos preparando todo", siguió.

"Va a recorrer Uruguay, Argentina y Perú, donde el Obispo fue sacerdote. En Argentina va a estar en Córdoba, Buenos Aires y Luján. Esperemos que mucha gente pueda acercarse. "Para los cristianos es recibir a la máxima autoridad, es recibir al pastor que nos renueva en la fe", describió en una entrevista con AM 530.

"El Papa suele tocar temas muy profundos y lo va a hacer seguramente en Argentina. No me cabe duda que va a hablar de la paz y de los temas que ha venido abordando", agregó Jurcinovic. 

"Va a ser muy importante el mensaje que nos va a dejar. Esperemos que nos deje un magisterio para vivir como sociedad", siguió. "El Papa se va a encontrar con una Argentina y una América Latina que conoce muy bien. Fue misionero en lugares muy humildes del Perú. Fue en caballo a lugares para dar misa. Sabe bien cómo se vive en nuestros países, cuáles son las preocupaciones", afirmó.

Por último, aclaró: "Sabemos que el Papa se quiere encontrar con los jóvenes. La idea de una iglesia en las calles. Esas misas multitudinarias. Eso va a estar porque es el deseo del Papa y también el legado de Francisco. Después, León suele visitar las periferias y las cárceles y seguramente lo hará ahora", aclaró. 

"León es una persona muy compleja, muy humilde, con un recorrido por el barro pero con una cultura general muy grande. Habla 6 idiomas y tiene mucho conocimiento de la cultura. Es un encuentro entre la cultura y la fe", cerró. 

"Sabemos que el Papa se quiere encontrar con los jóvenes. La idea de una iglesia en las calles. Esas misas multitudinarias. Eso va a estar porque es el deseo del Papa y también el legado de Francisco"
  • Imagen
    Foto de perro
CUENTOS

"Criatura", un relato de Rodolfo Cifarelli

20 Agosto 2026

Todo empezó -qué horrible es empezar con «todo empezó»- cuando Gaby, una arquitecta que vive a dos casas de distancia de la mía, mi única amiga dentro y fuera del country, se compró un caniche gris a fines de la última primavera.

El mismo día que se lo trajeron, un sábado radiante en el que yo regaba mi jardín, me llamó al celular para que fuera a su casa a conocerlo. 
Este perrito tiene una peculiaridad sublime, dijo Gaby, muy excitada, vení ya mismo, Michael.

Cuando entré al living del chalet que ella misma había diseñado, el caniche giraba sobre sí mismo como si se buscara el rabo. Acá está Criatura, dijo Gaby.

Qué lindo, dije por decir, porque era un caniche como cualquier otro. 
¿Cuál es la peculiaridad?, pregunté.
Aunque no lo creas, habla.
¿Es un juguete?
Gaby rió y me acarició la mejilla.
No, Michael, siempre tan incrédulo vos: es un perrito real.
(Desde que mi novio, un treintañero rubio y musculoso me había dejado por mi jardinero, un viejo de mi edad con menos dientes y más kilos que yo, podía creer cualquier cosa.)
Si le hablo, le dije a Gaby, ¿me contesta?
Claro, dijo Gaby.
Hola, le dije a Criatura.
Hola, dijo Criatura.
Su voz sonaba un poco áspera para un caniche, más bien podría ser sido más apta para un dogo, pero como nunca escuché hablar a un dogo no debería opinar tan categóricamente.
Encantado, Criatura, le dije.
Igualmente, dijo, ¿señor?
Miguel Ángel.
Como el pintor, dijo Criatura.
Exactamente, dije.
Viste, dijo Gaby.
Increíble, me sorprendí. Te habrá salido un dineral.

Gaby me hizo un gesto para que fuéramos a la cocina y allí me dijo que le daba cosa hablar de ese tema con Criatura presente.
De no creer, reveló, pero te juro que me costó menos que arreglar las grietas de la pileta. Vi el aviso y lo compré por internet. Pensé que era un chiste, ¡pero no! Me lo trajeron en una jaulita. Lo único que te pido es discreción. La gente va a pensar que estoy loca o que tengo una aberración de laboratorio en casa.

De todos modos, es raro, ¿no?, dije.
Últimamente, ¿qué no es raro?
Tenés toda la razón. En cuanto a lo que me pedís, somos amigos, Gaby. Olvidate de que salga algo sobre esto de mi boca.
Criatura entró a la cocina y rondaba a Gaby mientras me observaba de pies a cabeza, un poco fastidioso o, quizás, celoso.
Quiero el té, le dijo secamente a Gaby.
Ahora va, querido.
¿Le gusta el té?, le pregunté a Gaby.
El café me cae mal, dijo, de mala manera, Criatura.
Ah, claro, asentí. A mí también.
El café es veneno, dijo Criatura, y se fue al living.

Ayudé a Gaby a preparar el té. En algún momento escuchamos a Criatura quejándose porque las cortinas amarillas de las puertas de vidrio que daban al jardín, que había cuidado también el jardinero traicionero, eran demasiado claras y el sol le hacía llorar los ojos. Cuando llevamos el té a una de las mesitas del living, Gaby le dijo que pronto cambiaría las cortinas. Criatura asintió, como si fuera el dueño de casa. Imagínate si se me queda ciego, me dijo Gaby.

Tomamos el té en el living amplio, luminoso y decorado con esculturas javanesas y haitianas que Gaby había traído de sus tantos viajes por el mundo. 
Criatura lo tomó en un tazón a su altura y comió solo media cookie de almendra porque dijo que estaba demasiado dulce. Pidió repetir el té, esta vez con unas cuatro gotas de leche, ni una más -puntualizó- ni una menos. Gaby cumplió rigurosamente con el pedido. 

Cuando liquidó su segundo tazón, Criatura se fue a parar junto a las cortinas. Las miraba con las orejas caídas. Criatura no le dio las gracias a ninguna de las atenciones de Gaby. Era demasiado soberbio. Gaby no se merecía ese trato. Pero nada diría yo para lastimarla o preocuparla.

Mirame a esta edad, rió Gaby, con este chiquito en casa.

Gaby tenía cuarenta y ocho años, veinte menos que yo, se había divorciado en dos oportunidades, no había tenido hijos y su haber amoroso contaba con muchas relaciones apasionadas y frustradas, según me había confiado, tanto con solteros como con casados. Habíamos sido fieles e infieles a parejas e inestables, que son las más divertidas, concordábamos, como también habíamos comprobado que los casados son mejores en la cama que los solteros. Estamos hartos de los hombres, pero no podemos vivir sin ellos, solíamos decir riendo o lagrimeando, de acuerdo a la situación.

Yo, lo reconozco, soy más llorón que Gaby, que había llegado a pagar por sexo a hombres jóvenes, casi adolescentes, algo que yo jamás le hubiera reprochado porque si bien yo no les pagaba explícitamente, sí realizaba «préstamos» que nunca me eran devueltos, además regalos de todo tipo. Agradezco que mi jubilación me permita estas sandeces que también son placeres de los cuales no daré detalles. El detalle es recuerdo, el placer efímero, así que mejor que lo efímero mate cualquier nostalgia.

Los días pasaron sin grandes novedades. Gaby y yo nos mensajeábamos cada noche horas y horas. Desde nuestros promontorios nos contábamos anécdotas picantes y no tanto de nuestros amantes locos, imbéciles, feos, fríos, ardientes, hermosos y, en muchos casos, lamentablemente difíciles de olvidar, y, por supuesto, nos poníamos al día con los chismes de los vecinos del country, algún libro, muchas películas, y evitábamos temas políticos o económicos, tan aburridos y escabrosos. En cuanto a su relación con Criatura, Gaby se alegraba de que el animalito se estuviera acostumbrado a su nueva casa, aunque reconocía que a veces era medio caprichoso.

Una noche Gaby me invitó a cenar una paella, nuestra comida favorita. Yo llevaría el vino y el helado. Cuando le pregunté si llevaba un sabor en especial para Criatura, Gaby me recordó que detestaba lo dulce, así como la paella. El muchachito tiene derecho a elegir sus comidas, dijo Gaby.
Esa noche mientras nosotros comíamos y bebíamos copiosamente, Criatura comía en un rinconcito del living albóndigas con puré de calabaza, porque odiaba la papa. Las albóndigas, me explicó Gaby, eran de lomo de ternera, de otro corte no las soportaba.

Lavamos la vajilla, incluido el platito de Criatura, y luego nos sentamos en el sofá a ver una película en no recuerdo qué plataforma. Criatura se había ido a dormir -sin dar las buenas noches- a su casilla en el jardín. 

Me sentía tan pesado por la comida, el vino blanco y el postre que me costaba abrir los ojos para ver lo que pasaba en la pantalla, y medio dormido me quejé por un puntazo en el costado del estómago.

Son nervios, dijo Gaby.
¿Te parece?, le pregunté.
Acostate y cerrá los ojos.
Eso fue lo que hice.
Ahora sólo tenés que relajarte, dijo Gaby poniéndome una mano en el pecho y la otra en la frente. Hundí los pies en la arena de esta playa.
No siento ninguna arena.
Date un tiempo, che. Hundilos de a poco.
Ahora sí.
Un poquito más.
Es como un talco tibio entre los dedos.
Arena del cielo. El sol calienta el lomo sibilante del animal varado en la orilla. Una bestia extraña en una tierra hostil. Boquita de salmón, cola de conejo y patitas de ornitorrinco.
Eso no existe.
Imaginación, Michael. Hay que darse tiempo y las imágenes surgen. Respirá hondo. Muy hondo.
Obedecí, placenteramente.
¿Lo estás viendo?
Sí. Qué ojos de un extraño color violáceo.
Cuánta tristeza, ¿no?
Cómo nosotros.
Se extravió y ahora debe volver o morirá lejos del hogar. El viaje a través del océano ha sido largo. No tiene fuerzas. Respira las últimas gotas del mundo que debe abandonar. 
¿Sabe que va a morir?
Sí.
No quiere morir.
Yo tampoco. ¿Vos?
No. Menos ahora. Tus manos son de seda, querida.
Siente que sus fuerzas descansan allí mismo donde todo es ceniza y derrota, y que no si pone voluntad no se salvará. Arrancar de ese fondo la fuerza será la salvación.
Eso sería un milagro.
No hay milagro, solo hay vida o voluntad de vida. Aunque está muy débil, el impulso de intentar lo que parece imposible le palpita en el corazón. Es el sonido de su madre y su padre apareándose para que él existiera. 
¿Puede moverse?
Miralo.
Se está moviendo.
Atraviesa las olas, se sumerge y nada hasta una cueva donde nunca hubo otros brillos que no fueran los ojos de su especie.
Qué raro todo.

Lo más raro es que la vida real está lejos y nunca deja retenerse si no es a cambio de un gran dolor. No hace mucho acá mismo vi llover durante horas. Estaba sentada en el suelo. Me abracé las piernas y un rato más tarde me vi el sol entre los deditos de los pies y me dije que no todo es tan terrible adentro del corazón. Me sentía más sola que si estuviera muerta. Ya podés abrir los ojos.

Lo dijo y me pasó la lengua por los labios y apoyó su cabeza sobre mi pecho. Yo recién entonces me di cuenta que tenía una erección como nunca la había tenido en los últimos treinta años.

Gaby me bajó el pantalón, luego el slip y me la besó. Apagó la tele. Después hizo más, mucho más, que besármela. Exploté de placer. Ella dejó su cara apoyada sobre mi miembro durante varios minutos. Luego le hice lugar en el sofá y nos abrazamos.

¡Qué vergüenza!, nos despertó Criatura.
Nos miraba meneando la cabecita con esos ojitos de cobra más que de caniche.
¿Vos no tendrías que estar durmiendo?, se enojó Gaby.
No creía que vos harías semejante cosa con este viejo puto, dijo Criatura.
¿Vos le dijiste que soy puto?, le pregunté a Gaby.
Basta escucharte hablar, dijo Criatura.
Tendrías que ser más respetuoso, le dijo Gaby.
Y vos un poco más recatada, le replicó Criatura.
Vayamos a hablar a la cocina, le ordenó Gaby.
Vayamos, aprobó, desabrido, Criatura.

Oí al principio un ruido de cajones que Gaby abría y cerraba, y mientras me vestía el bramido ocupó durante unos instantes el aire de la casa.
Me incorporé, alerta ante no sabía qué. El silencio que siguió al bramido me aturdía, y sentí ganas de agarrar un cigarrillo de Gaby, pero me reprimí porque sería el primero que fumaba en cuatro meses.

Gaby no tardó en aparecer con la cabecita de Criatura colgándole en una mano y la cuchilla ensangrentada y firme en la otra. Pegué un grito y se me aceleró la respiración.

No voy a permitir que nadie se meta en mi vida, dijo Gaby. Ya sufrí bastante por dejar que cualquiera se metiese en mi vida. ¡Al carajo! ¡Mi vida es mi vida! ¡Basta, basta… 
Por favor, calmate, Gaby… calmate…

Estoy calmada, dijo entre dientes, ¡y no digas que me calme cuando estoy calmada!

Callé y esperé inmóvil mirando sus ojos desmesuradamente abiertos puestos en la nada.

Luego de un largo rato me dijo: ¿Me ayudás o no? Quiero terminar esto ahora mismo.

Cavé el foso en el jardín detrás de la casilla de Criatura. Gaby echó los restos adentro de una bolsa de plástico y esta al foso, que después de cubrirlo aplané con el revés de la hoja de la pala.

Mañana o pasado la quemo, ahora estoy cansada, dijo Gaby, tras pegarle una patada a la casilla.

Desde esa medianoche, hasta hoy, no hablamos más. Salgo poco, en los horarios en que ella está en su trabajo. No quiero verla y a la vez me muero por verla. Sus rulos, su boca ígnea, sus pezones de piedra. La veo a cada instante, hasta sueño que caminamos por una playa adonde, oh Dios mío te lo ruego con mi pobre alma, algún día estaremos. Busco las palabras justas para reiniciar nuestras conversaciones y no las encuentro. Los sentimientos se mezclan, las imágenes de la mujer amorosa se superponen con las de la mujer inflexible y violenta con su mascota. 

Algunas madrugadas me despierto y veo un borrón blanco en el techo del dormitorio que toma rápidamente la forma de la cabecita de Criatura. Cierro los ojos hasta que el sol borra los ojos del idiota. Después me calzo los auriculares y pongo a todo volumen "Something" en Spotify para amortiguar el bramido de Criatura en mi cabeza. Rezo para que nuestra separación no dure demasiado. Espero su llamado mientras quizás ella esté esperando el mío. No es la primera vez que me sucede. ¿Quién dará el primer paso? ¿O no lo daremos ninguno de los dos y será este el final?

Dos o tres noches atrás alguien caminaba sobre la grava de la calle. Apenas habían pasado unos minutos de la medianoche y la luna llena brillaba como la boca de un horno en un cielo increíblemente estrellado. Me guarecí detrás de la cortina y pude verlos. El animalito, un caniche blanco del tamaño de Criatura, la seguía silencioso y sumiso. Gaby le hablaba –no oí qué le decía, aclaro-, y el animalito asentía con su cabecita. Me dio taquicardia y no me animé a salirle al encuentro y decirle que necesitaba sí o sí hablar con ella.

Se alejaron hacia la laguna artificial y yo tardé algunos minutos en respirar normalmente. Odié a ese caniche más que a Criatura, que está bien muerto y enterrado. Este no. A este me encantaría cortarle la cabeza y patearla más allá de los límites del country para que cayera en una zanja y se la comieran las ratas.

Extraño a ese animal que Gaby hizo aparecer en esa playa. ¿Habrá sobrevivido? ¿O se lo habrán devorado los tiburones? ¿Habrá tenido algún minuto de paz en la vasta noche de su infinito destierro?

Extraño a Gaby como no recuerdo haber extrañado a nadie en mi vida.

Gerwshin, en una carta a Emily Strunsky Paley, de quien todo el mundo afirmaba que era la mujer más amorosa del universo, le escribió: «A warm day in June could take lessons from you.»

Gaby es Emily (pero yo no soy Gershwin).

La deseo y tengo miedo.

Pero, ¿a qué y por qué?

Tengo miedo, mucho miedo.

  • Imagen
    Puan afiche
DEBATES URGENTES

El programa de desnacionalización y el futuro de la Filosofía Argentina

20 Agosto 2026

El proceso de desnacionalización en la Argentina se inició con el fin de la Guerra de Malvinas y la salida del gobierno de la última Dictadura cívico-militar. Ese proceso implicó un retorno condicionado al sistema democrático. El resultado fue un modelo marcado por una constante erosión de la concepción nacional y de su explicitación en el Estado. Su achicamiento y la desregulación de la economía fueron más consecuencias que causas de esta situación. El aparato cultural mediático y académico también se vio afectado. En el sistema universitario las cátedras sobre filosofía y pensamiento argentino fueron reemplazadas por perspectivas que en buena medida negaron o silenciaron lo producido hasta la década anterior.

Últimamente, el profesor Omar Acha está reflexionando en torno a los programas de la Cátedra de Pensamiento Argentino y Latinoamericano de la Universidad de Buenos Aires (UBA).1 Su hipótesis principal es que se produjo una “bifurcación” en el momento en que se realizó el concurso para regularizar la Cátedra a la vuelta de la democracia. Puede parecer algo insignificante, pero es importante dimensionar lo que implica un proyecto filosófico a gran escala. No solo porque se expandió más allá del mundo universario, sino también porque contribuyó en un momento trágico de la historia argentina a erocionar la identidad nacional.

En aquel entonces hubo dos postulantes “de peso” según la perspectiva de Acha: Hugo Biagini, cercano a los círculos de Filosofía de la Liberación del mendocino Arturo Roig, y Óscar Terán, quien fue finalmente quien obtuvo el cargo.2 Si bien la Historia de las Ideas como corriente no era novedosa en la Argentina, Terán la introdujo en la carrera de Filosofía de la UBA. Fue cultor de esta corriente y formó a varias generaciones de estudiantes en este marco. Sus clases están editadas en Historia de las ideas en Argentina. Diez lecciones iniciales, 1810-1980 (2009).

Contemporáneo al concurso, a mediados de la década de 1980, Terán publicó un breve artículo en el diario La Razón, luego incluído en De utopías, catástrofes y esperanzas. Un camino intelectual (2006). Se llama “¿Filosofía Latinoamericana?” De hecho, comienza con la pregunta “¿Cómo se puede ser latinoamericano?”(95), la cual ya contiene un indicio de la respuesta. No apunta a identificar una identidad, sino a explicar sus condiciones de posibilidad; es decir, no se refiere a un qué sino a un cómo. El autor explicita entonces: “¿Cómo es posible hablar de una filosofía latinoamericana?” (95, subrayado del autor)

El artículo no responde la pregunta por la filosofía latinoamericana sino sus condiciones de posibilidad. Esta cuestión sí es rápidamente es respondida. El lector podría suponer que esa respuesta es de un argentino o de un latinoamericano, pero no:

Ciorán tiene la respuesta preparada: incapaces de vivir simplemente su diferencia, los pequeños países como el nuestro ejercitan el arte dudoso de preguntarse una y otra vez por aquello que los hace ser lo que son.” (95)

La respuesta del filósofo europeo es indirecta. No queda claro aquí qué corresponde a Ciorán y qué a Terán pero lo importante es que a la pregunta por las condiciones de posibilidad de una filosofía latinoamericana responde un filósofo europeo.

Inmediatamente, Terán ofrece su propia perspectiva más allá de lo dicho por Ciorán:

Ya que si bien parece obvio que no existe una filosofía latinoamericana, si por tal entendemos una reflexión original producida dentro del universo discursivo de lo que ambigua pero no indeterminadamente se denomina filosofía, sería por eso más pertinente preguntarse por qué los latinoamericanos lucimos tan preocupados por no ser productores de unos saberes escasos que, bien mirados, son patrimonio de un número solamente reducido de espacios geográficos y de ámbitos nacionales.” (95)

En primer lugar, a Terán le parece obvio que no existe algo como una filosofía latinoamericana. Esto responde a la pregunta que dio origen al artículo y además está respaldada por una cita de autoridad de un autor europeo. Dado que no existe cabe la pregunta sobre la insistencia en elaborarla. Una elaboración fútil, ya que la filosofía, como se dijo, es un “saber escaso”. Por esta razón, su posesión es un privilegio, que él detenta en grado sumo, ya que no solo es filósofo con título, también es Jefe de una Cátedra.

Ahora bien, la filosofía es un bien escaso del que carecen no solo los latinoamericanos sino también otras culturas:

Si culturas con tradiciones realmente seculares o milenarias no parecen tan minusvaloradas por no haber accedido a la construcción de una filosofía original, pareciera ser entonces un exceso etnocéntrico suponer que ese rubro teórico pudiera ser solventado más exitosamente por la modesta producción, digamos, argentina o mexicana al respecto...” (95)

La pregunta implícita aquí es por qué, si China o India -culturas milenarias por excelencia- no tienen una filosofía, cómo los latinoamericanos podríamos pretender tal cosa. Queda claro en este prejuicio de quién proviene el “exceso etnocéntrico”, profundizado más delante:

(...) me parece inimaginable en qué otra geografía que en la europea hubiera sido posible encontrar las bases de una práctica teórica difícilmente detectable entre las tradiciones sin duda respetables de los mapuches o los pampas.” (96)

La pregunta que orientaba está resuelta. Ahora el autor se detendrá unos breves renglones en los argumentos que la sustentan. El primero de ellos, negar la producción filosófica local:

Carentes entonces de una producción propia en el ámbito de los saberes filosóficos, es de agradecer por ello que hayan existido quienes -asumiento el riesgo ineludible de las modas- se ubicaron como nítidos consumidores del mercado donde circulan las ideas, y así oficiaron de héroes modernizadores en tanto introductores de unos temas y unas problemáticas sin las cuales una cultura resultaría empobrecida.” (95)

Los que así enriquecieron la cultura argentina fueron Juan Bautista Alberdi, José Ingenieros, Alejandro Korn, entre otros. Ellos no serían filosofos en sentido riguroso sino “consumidores del mercado donde circulan las ideas”. Encontramos aquí una primera definición positiva de filosofía: la filosofía sería un consumo. En esto, el autor mantiene cierta coherencia: se consume filosofía de la misma manera que se consumen otros productos importados.

Los ejemplos por él brindados tampoco son al azar. Nombra autores del siglo XIX y de los albores del siglo XX. Autores clásicos, por cierto. Pero lejanos en el tiempo. Esto tiene una explicación: Terán no puede nombrar autores del siglo XX porque quedaría negado su primer argumento en favor de la inexistencia de la filosofía argentina. Autores como Carlos Astrada o Enrique Dussel desarrollaron una basta obra. Pero aun si fueran poco interesantes, la carga de la prueba recae en el objetor y no en lo objetado. Con lo cual Terán, y los que así piensan, deberían demostrar que autores como los mencionados no aportan nada. Es paradójico que ese mismo año, Terán publicara su primer libro: Discutir Mariátegui. El segundo argumento contra la filosofía latinoamericana es aún peor:

Filosofar entre nosotros, pues, es plagiar y adaptar, operando ese bricollage que Levi-Strauss considera propio del pensamiento salvaje” (96)

Segunda definición: filosofar en Argentina es plagiar, es hacer un bricollage. La década de 1990 fue el boom del bricollage en Argentina. No es casual: los arreglos hogareños daban cuenta de una crisis económica profunda en la que las familias ahorraban los gastos del profesional para reparar por su cuenta la casa. En la comparación, la filosofía caería en el lugar de estas manualidades deformes, incongruentes, estéticamente deficientes. Continua:

(...) componer en suma, unas rejillas de clasificación y ordenamiento de lo que abusivamente llamamos lo real sobre la base de materiales tan espurios y heteróclitos como las tradiciones culturales y los tipos humanos que configuran este espacio diferenciado que es hoy la Argentina y que sin embargo, o tal vez por eso, se ha dedicado a cultivar con un énfasis nada envidiable el obsceno culto de lo Mismo.” (96)

La década de 1980 fue el amanecer del giro lingüístico. Más allá de las modas intelectuales, el motivo por el cual el autor no puede tomar la realidad como existente en sí es porque de hacerlo tendría que admitir su rol en esa realidad: la de pertenecer objetivamente al dispositivo desnacionalizador que sobrevino con la posguerra de Malvinas. Tal es así que la Argentina no es ni un país, ni una Nación, ni siquiera un Estado, simplemente es un “espacio diferenciado”.

Pero aquí el profesor se tropieza con una verdad. Toda la Filosofía de la Liberación puede sintetizarse en la discusión con ese “obsceno culto de lo Mismo”. El plagio es la forma más descarada de la repetición de lo Mismo, justo lo que autores como Dussel y Kusch pretendieron romper al mostrar la Otredad radical que implica lo latinoamericano mientras la filosofía europea (y occidental) cae en el peligro de repetirse a sí misma y, al hacerlo, yuxtaponerse sobre lo otro. O sea, lo propio de ellos a lo otro nuestro. Al decir de Jauretche, si malo es el filósofo europeo que nos malinterpreta, peor es el filósofo argentino que nos niega: “Los latinoamericanos, los argentinos, no tenemos una tradición intelectual lejanamente análoga a la cual recurrir.” (96-97)

Es poco probable que Terán desconociera la Filosofía de la Liberación. Su hito liminar fue el II Congreso Nacional de Filosofía de 1971. Allí, un grupo de la misma generación de Terán, se dio a conocer y empezó a reunirse. Primero en Calamuchita (Córdoba), luego en la Facultad de Teología de San Miguel (provincia de Buenos Aires). Uno de los principales autores de esta generación, Enrique Dussel, se exilió en México (como Terán) y desarrolló allí su carrera académica hasta, prácticamente, el último día de su vida. Se puede discutir la historiografía de esta corriente pero se inserta a sí misma en una tradición de pensamiento que reivindica en parte a los ontologistas de mediados de siglo XX y critica a los positivistas de principios de siglo. Negar la tradición es negarse un poco uno mismo y negar también un legado que nos fue regalado para ser devuelto a las generaciones venideras.

Creo saber, entonces, que no existe algo así como una filosofía latinoamericana. A veces sospecho que esta filosofía no es ni siquiera deseable. Porque si ella es programada por los alucinados de lo real y los déspotas de una verdad detentada por los partidos, la secta o la banda a la que ellos mismos pertenecen, a partir de ese momento la voluntad de la filosofía no podrá sino comunicarse fluidamente con el totalitarismo.” (97)

En la perspectiva de Terán, la filosofía argentina fue siempre un discurso del poder. En esta afirmación, se esconden tres prejuicios. En primer lugar, la falta de lectura crítica de quién lo enuncia. Las biografías de Alberdi o Ingenieros, por nombrar dos personajes importantes que fueron citados por el autor, constituyen un testimonio de los giros en relación al “poder” que a veces realizan los intelectuales. En segundo lugar, confunden poder con gobierno, una diferencia crucial en países colonizados cuyas administraciones públicas se limitan a ser cadena de transmisión de proyectos políticos extranjeros. Lo llamativo de esto es que el mismo Terán, al momento de firmar este artículo, también era un “filósofo del poder”. Había fundado un año antes el Club de Cultura Socialista para apoyar en el medio intelectual al gobierno de Raúl Alfonsin. En tercer lugar, por más que Terán hable del “poder” en abstracto, a lo que se refiere en verdad es a la relación con el tercer gobierno peronista. ¿Hubo autores y autoras que simpatizaron con el tercer gobierno de Perón? Por supuesto que sí. Otros, en cambio, fueron críticos y opositores. La pregunta que siempre sobrevuela en esta cuestión es si la cercanía con el “poder” impide el pensamiento objetivo o crítico. No nos interesa aquí discutir este prejuicio, pero sí remarcar que el sayo con el que Terán acusaba también le cabía a él mismo.

Su orientación filosófica, alejada supuestamente del poder, sirve para “relativizar el mito de la grandeza nacional” (97). Es explícito su objetivo de contribuir a una sensibilidad desnacionalizadora. Así, la filosofía propuesta por Terán se encuadra perfectamente en la matriz colonial general que se aplicó en la Argentina después del fin de la Guerra de Malvinas.

Para aplicar este objetivo, la filosofía argentina tiene una funcionalidad en la sociedad:

(...) la actividad filosófica puede ser fantaseada como ese conjunto de discursos que tratan de hacer más dichosa la vida de los hombres en un mundo en crisis, y que tal vez las duras lecciones del pasado inmediato nos permitan relativizar el mito de la grandeza nacional...” (97)

Según esta matriz, la filosofía no es un camino de autoconsciencia ni tampoco un desarrollo crítico de la situación colonial en la que está sumido el país sino que opera como un narcótico: ayuda a hacer la vida más dichosa.

No se trata de cargar las tintas sobre un personaje sino de ubicar en tiempo y espacio un diseño filosófico. Terán no es más que el ideólogo y el ejecutor de ese proyecto que se enmarca en un contexto general. La expresión “hijo de su tiempo” no deja de ser cierta, aunque justificatoria. Hubo otras trayectorias que pagaron el costo de no sumarse al clima de época desnacionalizador.

El artículo, que se presenta descriptivo, concluye elaborando un modelo de lo que debería ser la filosofía. Como tal no existe, es más bien un exabrupto etnocéntrico, consiste en un bricollage cuyo objetivo es inventar nuevas ficciones narcóticas para “relativizar el mito de la grandeza nacional”. Una propuesta que el autor estaba además en condiciones de ejecutar dado su cargo recientemente obtenido.

Si la desnacionalización también operó mediante la definición de lo que podía llamarse filosofía, entonces reconstruir la tradición propia deja de ser una tarea historiográfica y pasa a ser una disputa por las condiciones mismas desde las cuales pensamos el país.

REFERENCIAS

1 Acha es historiador (UBA y École des Hautes Études en Sciences Sociales de Francia). Se desempeña como investigador (CONICET y CIF) y docente en varias universidades nacionales. Sus temas de interes son amplios, abarcan desde las cuestiones de género, la psicología, el sindicalismo y la historia. El peronismo es motivo de sus investigaciones. Acha trasciende el prejuicio academicista clásico que observa en el peronismo solo una versión subdesarrollada del fascismo. Enrolado en lo que ampliamente podríamos denominar historia de las ideas, sus maestros fueron José Luis Romero y Oscar Terán. Agradezco la deferencia de Omar en compartir su artículo para debatirlo.

2 Mario Casalla contó en ocasión de la presentación de Carlos Astrada y Rodolfo Kusch. Diálogos entre el ser y el estar siendo que también participó de ese “concurso” y que le recomendaron presentarse a otro cargo porque el de Jefe de Cátedra ya estaba definido previamente. Acha no recoge este testimonio en su investigación.

El autor es docente de UBA - UNLa - USI. Variantes de este artículo fueron expuestas en varias presentaciones del libro Carlos Astrada y Rodolfo Kusch. Diálogos entre el ser y el estar siendo. Preferí mantener el estilo oral y por momentos coloquial para ser fiel al origen del texto.

El proceso de desnacionalización en la Argentina se inició con el fin de la Guerra de Malvinas y la salida del gobierno de la última Dictadura cívico-militar
  • Imagen
    1
Ventajas y funciones principales de Pin Up en 2026

Descubre las ventajas de PIN-UP

20 Agosto 2026

Al analizar una plataforma de entretenimiento digital, muchas personas buscan conocer qué elementos influyen en la experiencia de uso y cómo se organizan sus funciones principales. En este contexto, PIN-UP reúne distintas herramientas que permiten acceder a información, gestionar una cuenta y explorar diferentes categorías desde un mismo entorno.

Durante 2026, la evolución de los servicios digitales ha impulsado mejoras relacionadas con la navegación, la seguridad y la adaptación a dispositivos móviles. Quienes consultan Pin Up Bolivia suelen interesarse por aspectos técnicos y operativos antes de conocer el funcionamiento general de la plataforma.

Funciones que distinguen la experiencia de uso

Uno de los aspectos más relevantes es la organización del contenido, que facilita el acceso a las distintas secciones sin necesidad de recorrer múltiples menús. Esta estructura también ayuda a localizar información sobre métodos de pago, promociones disponibles y categorías de entretenimiento.

Navegación intuitiva y herramientas disponibles

La interfaz está diseñada para mantener una distribución clara tanto en computadoras como en teléfonos móviles. Además, incorpora filtros que simplifican la búsqueda de eventos deportivos y juegos de casino en linea, así como opciones para consultar reglas y condiciones de uso.

Entre las características más destacadas se encuentran las siguientes:

  • Diseño adaptable para distintos tamaños de pantalla.
  • Acceso rápido al historial de actividad.
  • Opciones de búsqueda mediante filtros.
  • Información organizada sobre métodos de pago en BOB.
  • Configuración personalizada de preferencias de usuario.

Estas funciones contribuyen a una navegación más ordenada y permiten encontrar información con mayor rapidez.

Organización del catálogo y métodos disponibles

El contenido está distribuido por categorías para facilitar la exploración según los intereses de cada usuario. Esto resulta útil tanto para quienes buscan eventos deportivos como para quienes desean conocer las diferentes modalidades de entretenimiento disponibles.

Comparación de algunos elementos principales

La siguiente tabla resume varias características habituales de Pin Up casino online.

NavegaciónMenús organizados y acceso rápido a las secciones principales

PagosCompatibilidad con operaciones en bolivianos (BOB), según el método seleccionado

ContenidoDeportes, mesas, tragaperras y otras categorías

Acceso móvilCompatible con navegadores y aplicaciones para dispositivos compatibles

InformaciónReglas, condiciones y preguntas frecuentes disponibles

En conjunto, estos elementos muestran una estructura pensada para facilitar la consulta de información y la organización del contenido

Aspectos que suelen valorar los usuarios

Quienes investigan un casino en linea Bolivia suelen prestar atención a factores como la transparencia, la estabilidad del sistema y la facilidad para localizar información importante. También es habitual revisar las opciones disponibles antes de utilizar cualquier servicio.

En el caso de Pin Up casino, la plataforma incorpora funciones destinadas a mejorar la gestión de la cuenta y el acceso a diferentes apartados sin modificar el flujo de navegación. Además, es posible consultar versiones de demostración en determinados títulos antes de explorar otras modalidades.

Otro aspecto frecuente es la disponibilidad de información sobre procesos de verificación, límites de operación y herramientas de administración de la cuenta. Estos elementos ayudan a comprender mejor el funcionamiento general de un casino en linea sin depender únicamente de la experiencia práctica.

El contenido está distribuido por categorías para facilitar la exploración según los intereses de cada usuario. Esto resulta útil tanto para quienes buscan eventos deportivos como para quienes desean conocer las diferentes modalidades de entretenimiento disponibles.
  • Imagen
    mesa salud mental soldati

Salud mental en Villa Soldati: del aislamiento a la comunidad organizada

19 Agosto 2026

Hay experiencias que, aun siendo pequeñas y situadas en un territorio determinado, pueden aportar preguntas a debates más amplios. Contar cómo un grupo de instituciones y organizaciones fuimos construyendo una forma de trabajo común en Villa Soldati tiene ese propósito: compartir una experiencia concreta sobre las posibilidades y las dificultades de organizar respuestas comunitarias frente a situaciones complejas.

En tiempos en los que muchas veces se tiende a pensar los emergentes sociales como asuntos individuales, recuperar experiencias de organización territorial permite volver a poner en primer plano algo que parece evidente pero que no siempre se traduce en las prácticas: las personas formamos parte de una trama de vínculos, instituciones, organizaciones y condiciones de vida que también intervienen en aquello que nos sucede.

Por eso, asociarnos puede ser una forma de cuidado. No solamente para quienes atraviesan una situación determinada, sino también para quienes trabajamos cotidianamente en los territorios y para las propias instituciones, que muchas veces nos encontramos con demandas que exceden nuestras posibilidades.

Una experiencia situada

La Mesa Local de Abordaje Comunitario en Salud Mental de Villa Soldati y barrios aledaños tiene su origen en la antigua Mesa Local de Adicciones. Desde hace años reúne a instituciones y organizaciones que trabajamos en el territorio desde diferentes perspectivas y responsabilidades. Formamos parte de esta experiencia trabajadores y referentes de dispositivos de salud, desarrollo social, organizaciones comunitarias y otros espacios que, desde nuestras propias incumbencias, nos encontramos con situaciones vinculadas con la salud mental, los consumos problemáticos, las violencias y otras expresiones de la vulnerabilidad social.

La existencia de la Mesa parte de un reconocimiento sencillo: hay situaciones que ningún efector puede abordar por sí solo. Pero reconocer ese límite no necesariamente conduce a trabajar con otros. Para que exista una respuesta comunitaria hace falta construir vínculos, conocernos, establecer acuerdos y sostener espacios de encuentro. En ese recorrido fuimos pudiendo reconocer distintas formas de interacción entre los dispositivos. Podemos pensarlas en tres niveles: independiente, complementario e integrado.

Tres grados de integración

En un primer nivel, cada dispositivo trabaja de manera independiente, dentro de sus propias capacidades, recursos y responsabilidades. Cuando aparece una situación que excede sus posibilidades, se deriva a otro espacio. La derivación es muchas veces necesaria. El riesgo aparece cuando se convierte en la única forma de relación entre los dispositivos. Allí podemos volver a fragmentar una situación que requiere una mirada más amplia. Una persona puede terminar pasando de un lugar a otro mientras cada institución aborda solamente una parte de aquello que está atravesando.

Un segundo nivel es el complementario. Los dispositivos mantenemos nuestras funciones específicas, pero establecemos comunicación, continuidad y seguimiento. Compartimos elementos necesarios para comprender una situación, acordamos intervenciones y cada actor aporta desde su propia especificidad.

El tercer nivel es el integrado. Allí se produce un mayor acercamiento entre los actores: compartimos saberes, coordinamos acciones y construimos objetivos comunes. Ya no se trata solamente de que una institución articule con otra frente a una situación particular, sino de desarrollar proyectos y estrategias de manera conjunta.

Estos tres niveles no son compartimentos cerrados. Pueden coexistir y variar según las circunstancias. Pero nos permiten pensar una diferencia importante entre trabajar de manera paralela, complementar intervenciones y construir colectivamente una estrategia. La experiencia de la Mesa fue avanzando, no sin dificultades y esfuerzos, hacia formas de mayor integración.

Recorrer, acercarse y conocerse

Una de las experiencias que mejor expresa ese proceso fue el ciclo de las recorridas barriales realizadas durante la primera mitad de este año. Nos propusimos recorrer distintos sectores de Villa Soldati con una consigna común: identificar riesgos y factores protectores existentes en el territorio. No se trataba solamente de registrar aquello que faltaba o que podía representar un riesgo, sino también de reconocer recursos, vínculos, organizaciones, capacidades y formas de cuidado que ya estaban presentes en la comunidad.

Caminar juntos produjo una diferencia. Situaciones que desde una institución podían ser observadas de determinada manera adquirían otros sentidos al ser conocidas en el territorio y conversadas con quienes lo habitan.

Una construcción precaria puede presentar riesgos concretos. Un balcón sin baranda, por ejemplo, puede ser objetivamente peligroso. Pero al conocer la historia de esa vivienda aparece otra dimensión: puede tratarse del proyecto de una familia, del trabajo de un padre que durante años fue levantando su casa, del sueño de la vivienda propia construido junto a la madre de sus hijos.

La situación de riesgo sigue existiendo y puede requerir una intervención. Pero nuestra mirada cambia cuando podemos conocer aquello que hay detrás de ella. Ya no vemos solamente una construcción deficiente: vemos también una historia familiar, un esfuerzo, un proyecto de vida.
Ese conocimiento es importante para cualquier intervención comunitaria. No para negar las dificultades, sino para evitar que la mirada institucional termine reduciendo a las personas a aquello que necesitan resolver.

Las recorridas permitieron además identificar algunas de las cuestiones que aparecían como más preocupantes para el territorio. Esos temas fueron luego retomados colectivamente y dieron lugar a una nueva instancia de trabajo.

Nos propusimos recorrer distintos sectores de Villa Soldati con una consigna común: identificar riesgos y factores protectores existentes en el territorio.

Construcción colectiva de una jornada

La I Jornada de reflexión y trabajo comunitario sobre Violencias, Consumos Problemáticos y Suicidios fue una consecuencia directa de ese proceso. Construimos la jornada con la participación de cuadros técnicos y especialistas en las temáticas abordadas, profesionales de las instituciones que integramos la Mesa, trabajadores, vecinos y usuarios de los dispositivos. En el cronograma del encuentro ocuparon la centralidad los tres grupos coordinados por profesionales de nuestras propias instituciones para reflexionar sobre los temas propuestos. 

La diversidad de participantes no fue solamente una cuestión de cantidad o representación. Nos permitió poner en diálogo saberes diferentes: el conocimiento técnico, la experiencia institucional y aquello que surge de habitar cotidianamente el territorio.

El cierre contó incluso con la participación de una legisladora. Sin embargo, su presencia no modificó la dinámica que habíamos construido durante la jornada. Se mantuvo la horizontalidad del intercambio y el carácter participativo y asambleario que había atravesado el encuentro desde el comienzo.

La jornada fue, de este modo, una actividad concreta y al mismo tiempo una expresión del tercer nivel de integración. No se trató simplemente de que varias instituciones participáramos de una misma actividad, sino de construirla, organizarla y llevarla adelante de manera conjunta.

Miradas desde el territorio

Hay una diferencia entre trabajar en un barrio y construir una mirada desde el barrio. Las instituciones llegamos al territorio con nuestros saberes, responsabilidades y recursos. Pero también necesitamos poder escuchar aquello que no aparece en nuestros registros, que no entra en una ficha, que no puede ser comprendido solamente desde una disciplina.

Las recorridas nos permitieron acercarnos a esa otra dimensión. El territorio no es solamente el lugar donde se encuentran las situaciones sobre las que debemos intervenir. Es también el lugar donde existen recursos, relaciones, historias y formas de organización que pueden formar parte de las respuestas.
Esta perspectiva modifica también la idea de quiénes participan de una política comunitaria. Los vecinos, los usuarios de los dispositivos y los trabajadores no somos solamente destinatarios o ejecutores de decisiones tomadas en otros ámbitos. Podemos ser parte de la construcción de las estrategias.

En ese sentido, la organización comunitaria permite construir una identidad que tenga relación con el barrio, con quienes lo habitan y con quienes trabajamos en él. Una identidad que no se define desde afuera, sino que se construye a partir del encuentro.

Asociarnos como forma de cuidado

El trabajo intersectorial no es sencillo. Hay escasez de recursos, equipos sobrecargados, distintas formas de organizar el tiempo y diferentes criterios de trabajo. También existen diferencias entre las instituciones y organizaciones que participamos. La integración no elimina esas dificultades. Requiere sostener el espacio a pesar de ellas.

Por eso, una parte importante de nuestro trabajo consiste simplemente en encontrarnos. Compartir una situación, discutir una estrategia, organizar una actividad o recorrer juntos el territorio son acciones que van construyendo confianza y conocimiento mutuo.

Asociarnos puede ser una forma de cuidado porque permite que una institución no tenga que responder sola frente a aquello que la excede. También porque quienes trabajamos en los territorios necesitamos redes para sostener nuestra propia tarea. Una comunidad organizada no reemplaza al Estado ni a los dispositivos especializados. Tampoco resuelve por sí misma las desigualdades o la falta de recursos. Pero puede construir mejores condiciones para que las políticas y las intervenciones tengan una dimensión situada, integral y participativa.

La experiencia de la Mesa Local de Abordaje Comunitario en Salud Mental de Villa Soldati es una experiencia concreta, con sus logros y sus dificultades, que nos permite pensar que hay otra manera de relacionar instituciones, trabajadores y comunidad. Una manera en la que el otro no aparece solamente como aquel a quien derivamos lo que no podemos resolver, sino como alguien con quien podemos construir. Y quizás allí esté una de las claves del cuidado comunitario: entender que hay situaciones que no podemos abordar solos, pero que tampoco tenemos por qué hacerlo.
Nadie se cuida solo.

Redes y contacto

Instagram
 @laurentzandriessen
 @trans.misiones
 @florestacion140

Contacto
 11 6205-9268 

  • Imagen
    dictadura
HISTORIA NACIONAL

Tres masacres argentinas

19 Agosto 2026

En junio de 1956 el teniente coronel Desiderio Fernández Suárez corre de un lado a otro con sed de vampiro, solo quiere beber sangre. Ya ordenó el fusilamiento de los detenidos en Florida, esos que escuchaban una pelea de box por radio y que detuvieron antes de la medianoche. Los llevaron a la comisaría de San Martín y decidió que, fueran o no conspiradores, merecían la pena de muerte. Si no eran conspiradores contra el gobierno, seguro eran peronistas y eso ameritaba la descarga de balas en el basural de José León Suárez. Esa noche, y las siguientes, habrá más detenciones y fusilamientos en otros escenarios: Lanús, Avellaneda, La Plata, Campo de Mayo, la cárcel de avenida Las Heras.

En agosto de 1972 el oficial Luis Sosa entró al pabellón de la base Almirante Zar fuera de si, cansado de vigilar y con toda la intención de castigar. Lo acompañaban otros oficiales de la Armada que no iban de manera iracunda sino que cargaban sus fusiles como asesinos que iban a concretar su obra más famosa. Era la madrugada y los gritos se mezclaban con los sueños, y la orden a los prisioneros era salir de sus celdas. Cuando los marinos vieron a todos parados en fila, dispararon sus armas automáticas a quemarropa. Diecinueve detenidos recibieron el golpe de la metralla, empujados al interior de sus celdas, heridos de muerte. Tres lograron sobrevivir, e insistieron con la práctica política.

En agosto de 1976 el comisario Carlos Gallone, de uniforme impecable y mirada fría, ordena bajar a treinta detenidos del tercer piso de Coordinación Federal, para trasladarlos a un descampado en las afueras de la ciudad. Otros oficiales participan en la selección de entre numerosos secuestrados alojados allí. Veinte hombre y diez mujeres fueron adormecidos luego de una inyección, bajados a la planta baja, subidos a un camión y trasladados al campo, a sesenta kilómetros. Los bajaron en un descampado cerca de la localidad de Fátima, y rompieron el silencio de la noche con un tiro en la cabeza a cada uno, y si quedaban dudas sobre la intención de ejecutarlos, los dinamitaron. Fernández Suárez ascendió a coronel, Sosa se escondió muchos años en el exterior, y Gallone se hizo famoso con una foto donde abrazaba a una Madre de Plaza de Mayo. Tres masacres ordenadas desde la cúpula del poder, con sus ejecutores implacables que pasaron a la historia como los encargados de cuidar el orden de la civilización occidental liberal y capitalista. En las tres matanzas gobernaban dictaduras, con presidentes de facto, militares de triste fama por su capacidad de entrega del país a potencias extranjeras: Pedro Eugenio Aramburu, Alejandro Agustín Lanusse y Jorge Rafael Videla. Las tres masacres no fueron el capricho de un oficial desquiciado, de un loquito suelto, de un comisario psicópata. Las masacres fueron parte del plan de eliminación que en los tres casos aplicaron los dictadores, los hombres del poder, un plan sistemático para imponer el orden de los cementerios. No eran las primeras masacres, ni serían las últimas. El hilo rojo Entre los numerosos civiles que se levantaron junto al general Juan José Valle contra la dictadura de Aramburu estaban Héctor Juan Pirilo Carnaghi, obrero ferroviario quien, junto a su esposa Haydeé Cirullo, formó parte de la resistencia peronista hasta su muerte. Aunque Carnaghi fue detenido y torturado, esa noche no murió sino que lo mantuvieron un mes preso. El ferroviario y su esposa participaron de diversos marchas, pintadas y actos de sabotajes contra las distintas dictaduras. Carnaghi cayó preso varias veces, sufrió en carne propia los vejámenes en cada cárcel que estuvo y, como consecuencia de esos maltratos a su cuerpo, murió en la década de 1960. Antes tuvo a Carmen, su hija con Haydeé, niña que desde siempre vio a sus padres enfrentarse contra las dictaduras. Carmen era adolescente y participó de la campaña Luche y Vuelve, por el regreso de Perón del exilio. Haydeé empezó a rodearse de jóvenes, entre ellos Dardo Cabo y su grupo, quienes por verla más grande la llamaban Tía Tota. Las dictaduras de Aramburu, Onganía, Lanusse y Videla la persiguieron, pero no la pudieron atrapar. Con la desaparición de compañeros, durante la última dictadura, y cansada de huir de una casa a otra, decidió quedarse en una vivienda de Villa Martelli, esperando a que la buscaran. Carmen, que ya tenía 25 años, era docente y estudiante de abogacía, no pudo convencerla de esconderse y decidió quedarse junto a su madre. Ambas fueron secuestradas por una brigada de la Policía Federal, llevadas al centro clandestino que funcionaba en el tercer piso de Coordinación Federal, y por fin fusiladas en Fátima, el 20 de agosto de 1976. La Tía Tota, que logró eludir el cerco de los fusiladores del ‘56, cayó bajo la nueva generación de terroristas estatales del ‘76.

Carlos Pargas, nació en Gualeguaychú, a orillas del Uruguay, y allí aprendió a querer el río y navegarlo con su velero Vagabundo. Después del secundario fue a La Plata, a estudiar, después se casó y se instaló en Buenos Aires donde consiguió trabajo en el Banco Nación, en Paraguay y Pellegrini, pleno centro. Pronto fue elegido delegado sindical, a la vez que militaba en la JTP. Su hermana menor, Rosa María, también entrerriana, era poeta y heredó de la familia el fervor por la política. Viajó a la gran ciudad para estudiar y a la vez se enroló en el peronismo revolucionario. Por su militancia política, la llevaron a la cárcel de Rawson, bajo la dictadura de Lanusse, donde conoció y novió a la distancia con otro detenido: Alberto Camps. Nunca se tocaron, solo se miraban y mandaban cartitas todos los días, para acortar la distancia, hasta que un día estuvieron cerca y se rozaron los dedos. El 15 de agosto de 1972 Alberto formó parte del contingente que se fugó de la cárcel, aunque no llegó a subir al avión que despegó del aeropuerto de Trelew. A los diecinueve fugados los llevaron a la base almirante Zar, donde una semana después los fusilaron en la puerta de sus celdas. Sobrevivieron tres, entre ellos Alberto, quien quedó herido, se recuperó, y salió en libertad el 25 de mayo de 1973. María Rosa escribió un poema muy sentido cuando supo lo de los fusilamiento. La supervivencia de Alberto le abrió las puertas a una nueva vida, y al quedar libres se casaron. La militancia del matrimonio Camps-Pargas continuó, y a la vez ampliaron la familia con dos hijos: Mariano y Raquel. Cárcel y exilio fue parte de sus vidas en tiempos de democracia y, antes que se instalara la dictadura, volvieron al país de manera clandestina. Él, un FAR que integraba Montoneros, fue uno de los responsable de la Columna Sur.

Carlos Pargas nunca pensó que iba a estar frente a un pelotón de fusilamiento como el que enfrentó su cuñado. La brigada que lo fue a buscar a las oficinas del Banco Nación se lo llevaron frente a la mirada asombrada de todos sus compañeros, quienes no supieron más de él con vida. Primero a Coordinación Federal, y días después a la localidad de Fátima, donde lo ultimaron. La familia Pargas tuvo su primera víctima en agosto de 1976, pero la dictadura se encarnizó con el matrimonio Camps – Pargas, y un año más tarde los secuestran en Lomas de Zamora. Otra vez dos dictaduras, la de Lanusse y Videla, se enlazan a través de un hilo rojo sangre.

Un método sencillo

Sin querer hacer un racconto preciso, a lo largo de más de dos siglos las balas se impusieron a la inteligencia y a la política. Muchas veces olvidamos el fusilamiento de Santiago de Liniers, el hombre que encabezó la reconquista de Buenos Aires un 12 de agosto de 1806; y también echamos al desván de la memoria a Manuel Dorrego, fusilado por los que firmaron de manera secreta la entrega de la Banda Oriental al capitalismo británico. Y ya en el siglo XX podemos mencionar la semana trágica de 1919, las masacres de Santa Cruz en 1920 o la represión en los quebrachales del norte santafesino. En el siglo XX se siguió masacrando a los primeros pobladores de esta tierra con ataques en Napalpí de 1924 o Rincón Bomba de 1947, ambos con uso de aviones para coronar el exterminio. Las armas del Estado al servicio de una represión violenta contra los que el poder señalara como enemigo interno. Y en el siglo XXI, en gobiernos elegidos de manera democrática, tenemos a los 38 asesinados en la rebelión popular en la Plaza de Mayo en diciembre de 2001, o los asesinatos en la Patagonia de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, estos últimos defendían la tierra de los argentinos.

Para que la memoria no sea un cementerio, recuperamos nombres de víctimas, a la vez que no hay que olvidar quiénes son los victimarios de las masacres argentinas, porque hay un hilo que las une. Ese hilo tiene un color antipopular, antinacional, con la oligarquía que actúa como gerentes de colonia, y que responde la orden de los imperios extranjeros que busca la eliminación de todo aquel que luche y se resista.

* El autor escribió El secreto de Fátima. Memoria para treinta olvidos. Pilar. Editorial Sol y Tinta. 2023

Ilustración de Gabriel Assad.

  • Imagen
    River en caída libre
    Derrota de River

River Plate vs Tigre: cuatro derrotas por 0-1 y una crisis que nadie imaginaba en el Clausura 2026

19 Agosto 2026

Hay malas rachas que se explican con facilidad y otras que, por su repetición, terminan convirtiéndose en un problema mucho más difícil de ignorar. River Plate atraviesa una de esas secuencias: perdió 1-0 frente a Barracas Central, volvió a caer 1-0 ante Gimnasia, repitió el mismo resultado contra Rosario Central y terminó nuevamente derrotado por 1-0 frente a Tigre. Cuatro partidos consecutivos, cuatro derrotas y exactamente el mismo marcador.

La rareza estadística llama la atención, pero el problema deportivo resulta todavía más importante. River se mantuvo relativamente cerca en todos esos encuentros y nunca sufrió una goleada que permitiera explicar el resultado mediante una noche completamente descontrolada. Sin embargo, tampoco consiguió marcar el gol necesario para modificar ninguno de esos partidos, y esa repetición empieza a transformar una dificultad ofensiva en una cuestión mental.

Mientras el seguimiento moderno del fútbol convive con datos en vivo, transmisiones, redes sociales y distintas formas de entretenimiento digital, también aparecen servicios como jugabet ballon. Para River, sin embargo, la preocupación inmediata está completamente dentro de la cancha: recuperar el gol y evitar que una serie de derrotas por la mínima termine convirtiéndose en una crisis todavía más profunda.

Cuatro derrotas por 0-1 cuentan una historia diferente a una goleada

Una goleada puede tener explicaciones relativamente claras: una expulsión temprana, un rival extremadamente efectivo, varios errores individuales en pocos minutos o simplemente uno de esos partidos donde prácticamente todo sale mal. Cuatro derrotas consecutivas por 0-1 presentan un diagnóstico distinto.

River no está quedando fuera de los partidos de manera inmediata. Los marcadores indican encuentros que permanecieron abiertos durante buena parte de los noventa minutos, pero el Millonario nunca consiguió encontrar la acción capaz de cambiar el rumbo.

Eso obliga a evitar dos conclusiones demasiado simples. No sería correcto describir cada derrota como una catástrofe cuando la diferencia fue mínima, pero tampoco alcanza con hablar únicamente de mala suerte cuando el mismo patrón aparece cuatro veces consecutivas.

La repetición indica que existe un problema relacionado con la capacidad para transformar posesiones, aproximaciones y dominio territorial en ocasiones realmente claras.

Tigre volvió a confirmar el patrón

La derrota ante Tigre del 8 de agosto aumentó la preocupación porque llegó después de tres partidos con exactamente el mismo desenlace. River volvió a competir, volvió a mantenerse cerca en el marcador y volvió a terminar sin encontrar el gol.

Los resultados oficiales publicados por la Liga Profesional registran el 1-0 de Tigre sobre River y permiten comprobar la continuidad de una secuencia que ya se convirtió en uno de los grandes temas del comienzo del Clausura 2026.

El impacto psicológico de una racha así aumenta con cada jornada. Un equipo puede tolerar perder un partido cerrado, pero cuando el mismo resultado se repite una y otra vez empieza a aparecer la sensación de que cualquier gol recibido será demasiado difícil de compensar.

El problema principal está en convertir dominio en ocasiones

River puede tener la pelota y, aun así, atacar mal. La posesión por sí sola no garantiza profundidad ni remates claros.

Mover la pelota de un costado al otro sin atraer realmente al rival puede generar una sensación de control que no termina transformándose en peligro. Lo mismo ocurre cuando los ataques acaban en remates desde posiciones incómodas o cuando el área está ocupada por muy pocos jugadores.

La clave estará en mejorar la calidad de las llegadas. River necesita encontrar recepciones interiores capaces de obligar a la defensa a salir de su posición, movimientos de ruptura que ataquen el espacio generado y una ocupación del área suficientemente agresiva para convertir las progresiones en oportunidades.

La solución no consiste simplemente en disparar más, sino en rematar mejor.

La sequía puede convertirse rápidamente en un problema mental

Cuando un equipo acumula varios partidos sin marcar, cada ocasión empieza a sentirse más importante de lo normal. El delantero puede intentar definir demasiado rápido, el mediocampista puede forzar un pase que necesitaba unos segundos adicionales y el equipo completo puede comenzar a atacar como si cada posesión tuviera que resolver inmediatamente toda la crisis.

Ahí aparece el verdadero peligro.

La ansiedad acelera acciones que necesitan pausa, separa líneas y provoca que demasiados futbolistas intenten ocupar simultáneamente la misma zona. El resultado puede ser paradójico: cuanto más desesperadamente busca River el gol, más difícil resulta construir una ocasión limpia.

Salir de esa dinámica exige recuperar orden antes que espectacularidad.

Cómo romper una sequía sin jugar desesperado

River necesita amplitud para estirar al rival, paciencia para mover su estructura y una aceleración clara cuando finalmente aparece el espacio.

El primer gol que rompa la racha no tiene por qué llegar mediante una combinación extraordinaria. Puede aparecer después de un rebote, una segunda jugada, una pelota parada o una acción sencilla ejecutada correctamente.

En momentos como este, la belleza de la jugada importa mucho menos que recuperar la confianza frente al arco.

Una vez que el equipo vuelva a marcar, es posible que determinadas decisiones comiencen a fluir con mayor naturalidad. El pase que hoy parece demasiado arriesgado puede ejecutarse con mayor calma y el delantero puede dejar de sentir que cada remate representa una obligación.

River vs Argentinos ya vale mucho más que tres puntos

El próximo encuentro frente a Argentinos Juniors aparece cargado de una presión adicional. En condiciones normales sería un partido importante dentro de la zona, pero después de cuatro derrotas consecutivas sin marcar se transforma en algo más profundo.

River necesita sumar, naturalmente, aunque también necesita romper la barrera del gol.

El primer tanto después de semejante racha puede modificar inmediatamente la energía del equipo, incluso antes de saber si termina ganando. Liberarse de ese cero puede cambiar la forma de circular, presionar y tomar decisiones.

El desafío estará en evitar que esa necesidad se convierta en desesperación. Intentar marcar durante los primeros diez minutos a cualquier precio puede generar espacios para Argentinos y aumentar todavía más el nerviosismo.

Si River marca primero, el partido puede cambiar emocionalmente

El valor del primer gol será especialmente grande frente a Argentinos porque no solamente modificará el marcador, sino que romperá una repetición que ya condiciona la conversación alrededor del equipo.

Un River que consigue adelantarse puede empezar a jugar con mayor libertad, recuperar agresividad y dejar de interpretar cada llegada rival como una amenaza capaz de decidir el encuentro.

Los pases pueden soltarse, las posiciones pueden mantenerse con mayor confianza y la presión puede ejecutarse con menos ansiedad.

Si el cero se prolonga durante mucho tiempo, en cambio, el equipo deberá demostrar madurez para evitar que el reloj se convierta en otro rival.

El Monumental también tendrá un papel importante

En un club de la dimensión de River, cuatro derrotas consecutivas no pasan inadvertidas. El estadio puede comenzar el encuentro con expectativa, transformarse en impaciencia después de una ocasión desperdiciada y recuperar energía inmediatamente después de una presión coordinada o un remate peligroso.

La relación entre equipo y tribuna será importante.

River no necesita dominar desde el primer segundo para conectar con su público, pero sí debe transmitir que existe una idea. Una salida limpia, una recuperación intensa o una secuencia ofensiva bien construida pueden cambiar rápidamente el ambiente.

El equipo alimenta al estadio y el estadio devuelve esa energía. En una racha negativa, controlar esa relación puede ser fundamental para no terminar jugando simultáneamente contra Argentinos y contra la propia ansiedad.

La pelota detenida puede ser una vía para desbloquear el problema

Cuando el juego abierto no fluye, las acciones a balón parado ofrecen una forma diferente de generar peligro.

Un córner bien trabajado puede crear una ocasión sin necesidad de superar varias líneas mediante circulación. Una falta lateral puede colocar la pelota directamente en una zona donde un duelo o un rebote modifiquen el marcador.

Para River, estas acciones deberían adquirir una importancia especial mientras intenta recuperar confianza ofensiva.

Los movimientos al primer y segundo palo, los bloqueos permitidos y la ocupación del rebote pueden convertirse en herramientas capaces de romper un encuentro cerrado.

En una fase donde cada detalle pesa, el balón parado deja de ser un recurso secundario.

La defensa no debería convertirse automáticamente en la culpable

Una secuencia de cuatro derrotas suele provocar una crítica general sobre todas las líneas, aunque los marcadores ofrecen una historia bastante específica.

Perder cuatro veces por 1-0 no describe una defensa completamente descontrolada. River está recibiendo la diferencia mínima y manteniendo los partidos relativamente abiertos.

Eso no significa que el funcionamiento defensivo sea perfecto, pero sí que la solución no pasa necesariamente por protegerse mucho más.

Si el miedo a recibir otro gol lleva al equipo a atacar con menos futbolistas, la sequía puede profundizarse. River necesita conservar suficiente equilibrio defensivo sin sacrificar presencia ofensiva.

La defensa comienza también con una buena posesión

La manera de atacar condiciona directamente la manera de defender.

Si River pierde la pelota con distancias cortas y jugadores bien ubicados, puede presionar inmediatamente y reducir la posibilidad de una transición. Si la pierde cuando todo el equipo está desordenado, cada recuperación rival puede convertirse en una amenaza.

Por eso, mejorar la circulación ofensiva también puede ayudar a la defensa.

Un ataque estructurado no solamente genera mejores ocasiones, sino que deja al equipo preparado para reaccionar cuando la jugada termina.

La presión tras pérdida tiene que ser colectiva

Una de las herramientas más útiles para River puede ser recuperar rápidamente después de perder, especialmente cuando ya está instalado cerca del área rival.

Sin embargo, esta presión necesita coordinación.

Si un jugador salta solo mientras sus compañeros quedan demasiado lejos, el rival puede superarlo mediante un único pase. Cuando varias líneas reaccionan juntas, el espacio disponible se reduce y aumentan las posibilidades de recuperar cerca de la portería contraria.

La diferencia entre intensidad y desorden será fundamental.

El problema no se resuelve acumulando delanteros

Después de varios partidos sin marcar, puede aparecer la tentación de llenar el equipo de jugadores ofensivos. Esa decisión puede tener sentido en determinados momentos, pero no resuelve automáticamente la calidad de las ocasiones.

Más delanteros no ayudan si todos reciben de espaldas, ocupan la misma zona o esperan centros previsibles rodeados por defensores.

River necesita crear mejores condiciones antes del remate.

Eso implica utilizar correctamente la amplitud, generar movimientos de arrastre, atacar el espacio entre lateral y central y conseguir que más jugadores lleguen al área desde diferentes alturas.

La última decisión está pesando demasiado

Una mala racha ofensiva puede provocar que cada jugador intente resolver individualmente cuando llega cerca del área.

El pase que debería continuar la jugada se transforma en un remate apresurado, mientras una situación de uno contra uno termina en una acción forzada porque el futbolista siente que necesita producir algo inmediatamente.

River tendrá que recuperar confianza también en la decisión colectiva.

Una ocasión clara suele construirse mediante varias elecciones correctas antes del último toque.

El rebote puede ser tan importante como el primer remate

Cuando un equipo atraviesa una sequía, también necesita aumentar la cantidad de futbolistas preparados para atacar segundas jugadas dentro y alrededor del área.

No todas las ocasiones terminan con un remate limpio. Muchas se generan después de un despeje incompleto, una atajada o una pelota dividida.

Llegar con suficiente presencia permite convertir esos rebotes en nuevas oportunidades.

River necesita que sus ataques no terminen inmediatamente después del primer intento.

La paciencia no significa jugar lentamente

Uno de los errores habituales consiste en confundir paciencia con circulación sin profundidad.

River necesita tener calma para construir, pero también reconocer el instante exacto en que debe acelerar.

Cuando un rival abandona su posición, cuando aparece una recepción entre líneas o cuando un lateral queda aislado, el cambio de ritmo debe ser inmediato.

La combinación correcta entre pausa y aceleración puede resultar mucho más efectiva que mantener siempre la misma velocidad.

River vs Vélez aparece inmediatamente después

El calendario no ofrece demasiado tiempo para construir una recuperación. Después del duelo frente a Argentinos aparece River vs Vélez el 23 de agosto, un partido que puede adquirir significados completamente diferentes dependiendo de lo que suceda antes.

Si River rompe la racha y consigue ganar, el enfrentamiento con Vélez puede funcionar como una oportunidad para confirmar una reacción.

Si el problema continúa, la presión aumentará todavía más y cada minuto sin marcar comenzará a acumular un peso adicional.

Por eso, la salida de esta situación debe entenderse como un proceso y no como una única tarde.

Una victoria puede liberar, pero River necesita continuidad

Después de cuatro derrotas, cualquier triunfo tendría un impacto enorme. Sin embargo, el verdadero indicador de recuperación aparecerá cuando el equipo sea capaz de repetir comportamientos positivos durante varios encuentros.

Volver a marcar es el primer paso. Después necesita mantener concentración defensiva, construir ocasiones similares y conseguir que las mejoras no dependan exclusivamente de un momento individual.

Una victoria aislada puede reducir la presión. Una serie positiva puede modificar realmente la temporada.

Qué debería mostrar River en el próximo partido

Más allá del marcador, existen varias señales que permitirán medir si el equipo está encontrando una salida.

La primera es la capacidad de generar ocasiones dentro del área y no únicamente remates lejanos.

La segunda es la reacción después de cada pérdida. River necesita recuperar rápido o, cuando eso no sea posible, reorganizarse sin quedar expuesto.

La tercera será la paciencia cuando el gol no llegue inmediatamente. Si el equipo mantiene su estructura incluso después de varias oportunidades desperdiciadas, estará demostrando una evolución mental importante.

El primer remate claro puede cambiar el ambiente

Después de una racha negativa, el estadio necesita señales que permitan creer que el partido será diferente.

Una ocasión clara puede modificar el ruido del Monumental incluso antes de que llegue el gol.

El equipo debe intentar construir esos momentos mediante acciones reconocibles, no mediante una sucesión de intentos desesperados.

Cuando la tribuna percibe que el equipo está llegando con sentido, la ansiedad puede transformarse en apoyo.

River no necesita una revolución completa

Cuatro derrotas consecutivas generan inevitablemente preguntas sobre nombres, estructura y decisiones, aunque los marcadores no describen un equipo completamente destruido.

River se ha mantenido a un gol de distancia en todos los encuentros. El problema parece estar más relacionado con transformar dominio en situaciones claras y recuperar confianza para finalizar.

Eso no significa minimizar la crisis, sino diagnosticarla correctamente.

Cambiar todo puede generar todavía más desorden cuando quizá el equipo necesita mejorar varios mecanismos concretos.

El margen pequeño puede ser una oportunidad

La paradoja de esta serie es que River está acumulando un problema enorme mediante derrotas muy estrechas.

Precisamente por eso, la recuperación también puede comenzar mediante cambios relativamente pequeños.

Un gol puede romper la sequía, una victoria puede reducir la presión y dos buenas actuaciones consecutivas pueden modificar completamente la conversación.

El fútbol argentino tiene esa capacidad para transformar rápidamente el clima alrededor de un equipo.

La crisis existe, pero todavía puede cambiar de dirección

Cuatro derrotas seguidas no pueden tratarse como una simple casualidad. River necesita resultados y necesita marcar.

Al mismo tiempo, los 0-1 repetidos muestran que los partidos continúan estando relativamente cerca y que no es necesario reconstruir todo desde cero para volver a competir.

El desafío es convertir esa cercanía en puntos.

La diferencia entre una derrota por la mínima y un empate puede ser una sola jugada. La diferencia entre ese empate y una victoria puede aparecer inmediatamente después.

River necesita volver a asociar el área rival con confianza

La dimensión mental será uno de los grandes desafíos. Después de tantas jornadas sin marcar, el área rival puede empezar a sentirse como un lugar donde cada decisión tiene demasiado peso.

El equipo necesita recuperar naturalidad.

Eso puede aparecer mediante una jugada preparada, un rebote o una acción aparentemente sencilla. Una vez roto el bloqueo, la relación con el gol puede cambiar rápidamente.

El objetivo inmediato no debería ser producir una obra perfecta, sino reconstruir la confianza mediante buenas decisiones repetidas.

Conclusión: cuatro 0-1 consecutivos obligan a reaccionar, pero no a destruirlo todo

River Plate atraviesa una secuencia tan extraña como dolorosa: cuatro derrotas consecutivas por 1-0 frente a Barracas Central, Gimnasia, Rosario Central y Tigre. El resultado se ha repetido tanto que ya dejó de ser una coincidencia estadística para convertirse en la gran pregunta deportiva del inicio del Clausura 2026.

El equipo necesita recuperar el gol, aunque la respuesta no debería ser simplemente atacar con más desesperación. Mejor circulación, mayor presencia dentro del área, una presión tras pérdida coordinada y un uso más efectivo de la pelota parada pueden ayudar a convertir partidos cerrados en resultados diferentes.

Argentinos Juniors representa ahora la primera oportunidad para romper esa barrera, mientras Vélez aparece inmediatamente después como una nueva prueba de continuidad. River no necesita resolver toda la temporada en un solo partido, pero sí necesita demostrar que puede escapar del patrón antes de que la acumulación de derrotas termine condicionando todavía más su juego.

En jornadas cargadas de fútbol, algunos aficionados también combinan el seguimiento deportivo con alternativas de entretenimiento digital como gold party. Para River, sin embargo, el objetivo inmediato es mucho más concreto: volver a marcar, volver a ganar y conseguir que cuatro resultados idénticos sean recordados como una mala racha que logró detenerse a tiempo.

 

  • Imagen
    Luis Caputo-Javier Milei
    (Foto: Facebook Javier Milei)

En Gran Bretaña, el país elogiado por Milei, 120 millonarios pidieron pagar más impuestos

18 Agosto 2026

En un breve cable, que aparece en días pasados en un matutino de la Ciudad de Buenos Aires especializado en temas económicos, hay una referencia a la política impositiva que un grupo de ciudadanos de Gran Bretaña expone como necesaria de adoptar en una eventual reforma del sistema impositivo inglés.

Hay un estrato de altos ingresos en la economía británica que abonan anualmente suculentos montos de dinero para cumplir con sus obligaciones impositivas. Reunidos seguramente en alguno de esos pubs, tan celebrados por la cinematografía y la literatura inglesa, un grupo de ellos resolvió –y luego lograron mucho más adhesiones, hasta llegar a cien individuos- pedir al nuevo gobierno inglés que encabeza el laborista Burnham que imponga impuestos más altos a las mayores fortunas del país. Y afirman rotundamente: “Nos lo podemos permitir”. O sea, están en condiciones de afrontar un sistema impositivo que los grabe especialmente por su capacidad de pago, sin dañar su existencia, sin reducir su nivel de vida, sin afectar su futuro.

Entre las 120 firmas de la carta que lleva por título “orgullosos de pagar” y que fue promovida por el grupo que comenté antes, “Patriotas Millonarios”, solo reconozco a un exfutbolista muy famoso en su momento, Gary Lineker, que firma encabezando la petición junto a un cineasta que fue el productor de una película muy vista en el mundo, “Nottingham Hill”, y un productor musical cuyo apellido es Eno, y cuyo curriculum desconozco. ¿Qué solicitan estas 120 personas que son muy ricas y que tienen que afrontar impuestos elevados? Que el nuevo gobierno propicie un aumento, no una disminución de impuestos.

Estamos leyendo cotidianamente reclamos en la Argentina de grandes empresarios, por ejemplo los que cultivan soja y maíz, y que se han convertido en gente muy enriquecida, que dicen que si no le bajan los impuestos corren el peligro de convertirse en el futuro en habitantes de la calle. Es una paradoja que estoy planteando, pero que luce así cuando uno lee las notas que elevan pidiendo que se eliminen las retenciones. Y por el contrario aquí estos 120 “millonarios”, como los denomina el diario matutino, alegan enfáticamente “queremos que nos pongan impuestos.” Nos lo podemos permitir. No estamos hablando de los impuestos a los que madrugan y van a trabajar cada día por un sueldo, sino de los más ricos, cuyos ingresos se derivan de la riqueza que poseen.” Este concepto es fundamental en la petición. Marca el criterio con el que se debe considerar a un sistema tributario justo y equitativo: El que más tiene, más paga. Y más aún si hay, como en Gran Bretaña y sin duda la enorme mayoría de los países, incluido especialmente el nuestro, deficiencias notorias en la prestación de servicios imprescindibles a la población, como la salud y la educación, para dar un ejemplo. Quienes más capacidad de pago tienen, porque están en la cúpula de los que reciben ingresos fruto de la acumulación de riquezas propias en la historia reciente, o aún en la historia antigua, como seguramente lo serán los que poseen tierras en ese país, enfrentan a la opinión pública no con un pedido de disminución de la carga, sino alegando que están en condiciones y que creen justo –una palabra muy vilipendiada hoy en día por el gobierno argentino-, creen que es un acto de justicia social que le aumenten los impuestos.

¿Qué dirá el presidente Milei al respecto? ¿Cómo juzgará la conducta de que aquellos que tienen más recursos afirmen que están en condiciones de pagar aún más impuestos, porque son conscientes que la sociedad le debe mayores recursos públicos a los que no tienen para pagar impuestos, y necesitan servicios imprescindibles para sobrevivir? Parece ser una muy loable petición que sería bueno plantearla aquí en la Argentina. Dicen y detallan, para cerrar esta parte de mi exposición, que los impuestos que ellos piden que se aumenten servirían para la creación de empleos sostenibles, mejores hospitales y cuidados sociales, ayudas a pequeños emprendedores, etc.

Estamos en presencia entonces de una novedad que vale la pena incluir en el calendario electoral argentino del año que viene. Qué bueno sería que los nombres ilustres de la oligarquía terrateniente de la Provincia de Buenos Aires o de los dueños de bancos, o de los grandes vendedores de soja y maíz al mercado mundial, etc. salgan a decir en voz alta: “Argentinos, queremos pagar más, porque hemos visto gente que vive muy mal, o que tiene sueldos públicos muy bajos, o que requiere ayuda en su estado de salud o en su vivienda”. El estado alega que no hay plata. Sí, Sr. Milei, hay plata. La tienen los más ricos. Ponga más impuestos que es lo que corresponde en un acto de perfecta justicia social.

El índice de precios y las tres mentiras

El jueves 13 el INDEC dio a conocer el nuevo Índice de Precios al Consumidor correspondiente al mes de julio pasado.

Según la información oficial el Índice resultó ser el 2,1% de aumento por sobre el valor del mes de junio, lo que supuso un cambio de tendencia respecto de los tres meses anteriores, volviendo a valores encabezados por la cifra “2”. Tal circunstancia supuso que el valor interanual alcanzó el 33,6%, un valor por demás elevado luego de 2 años y medio del actual gobierno. Los alimentos y bebidas aceleraron tras el 1,3% de julio, sin que ningún factor causal inesperado haya sido responsable de tal fuerte alza. La consultora LCG, muy respetada en él ambiente de la City porteña, indicó que “la inercia todavía resulta muy difícil de domesticar” al comentar los datos, remarcando, como decimos previamente, que ningún acontecimiento extraordinario justificó tal incremento para el rubro alimenticio, de un monto 60% mayor de un mes al siguiente.

Pero el índice del 2,1 es mentiroso si se los contrasta con la realidad.

En primer lugar el indicador del INDEC sigue tomando como base del patrón promedio de consumo de todo el país a la detectada para el año 2004, descartando su ajuste correspondiente cuando el INDEC ya cuenta con la actualización del año 2018. El Gobierno descarto realizar esta actualización a la que había comprometido oportunamente que se efectuaría al inicio del año 2026. Dado que los gastos en servicios aumentaron mucho más que los del resto de los consumos (las tarifas de los servicios públicos se incrementaron entre tres a cuatro veces más que el resto de los consumos), el IPC nacional que informó el INDEC es mentiroso. Acorde con la consultora citada, si se adoptara, como sería lo correcto y verdadero, el esquema promedio del gasto de los hogares acorde al relevamiento del año 2018, el IPC de julio se habría elevado en realidad un 2,5 %, o sea un 20% más que la información de junio.

Entonces el dato es a sabiendas mentiroso. Pero hay una segunda mentira. Ya estamos en el año 2026 y, como apuntamos más arriba, los incrementos en las tarifas deberían ajustarse acorde con el patrón de consumos respecto incluso del de 2018 pues han pasado siete años y el INDEC tendría que elevar el peso relativo de los gastos en servicios públicos. Y una tercera evidencia de que la información es mentirosa la dan los números de la actualización oficial del mismo Indec acerca de los montos de la Canasta Básica Total que la institución realizó, que resultó para una familia tipo promedio de cuatro integrantes calculada para el Gran Buenos Aires en un monto de gastos necesarios de $1,564.716. Con esta erogación la familia tipo analizada tiene un límite mínimo para superar la pobreza, y resulto ser un 2,2 % más elevada que el mes anterior. Si en cambio se adopta la medición de la Canasta Básica Alimentaria que el INDEC calculó para julio, el monto de los egresos de la misma familia tipo de cuatro integrantes marcó un piso de $708.016 para no caer en la indigencia, lo que supuso un aumento del 2,6% con respecto a junio. Estos datos oficiales descubren la tercera mentira del INDEC con respecto al IPC de julio, falsedad que salta a la vista por el cálculo del mismo INDEC, que resulta alarmante en términos de los egresos necesarios para alimentarse dignamente como piso para la unidad familiar adoptada a los efectos de no caer en la indigencia.

¿Cuál sería entonces un dato verdadero y no falso como el informado? Es imposible saberlo, porque las mentiras se acumulan y una desmiente a la otra, pero de lo que estamos seguros es que el IPC informado es falso de toda falsedad. Con un agravante. En el programa mensual de gastos de los sectores sociales más vulnerables, esta desinformación adquiere mayor relevancia, dado que en dicha programación los pagos de los servicios representan un peso muy grande en las erogaciones de los hogares respectivos. Lamentablemente esta circunstancia reduce la disponibilidad en dichos hogares de los gastos cotidianos, como por ejemplo los alimentos que, como vimos, en la realidad han crecido en montos a afrontar por cada familia mucho más que lo que consigna el IPC del Indec.

La acumulación de todas las circunstancias apuntadas torna consecuencias muy dolorosas a los presupuestos a afrontar por la mayoría de la población para su subsistencia.

  • Imagen
    Papa León
GLOBALIZACIÓN EN CRISIS

León XIV, la "batalla cultural" y el nuevo orden internacional

18 Agosto 2026

Oportunamente, en «El Nuevo, "Nuevo Mundo"» (BAE Negocios, 22-10-2018), se inició el análisis del "Cambio Civilizatorio" que vive la humanidad toda.

Posteriormente, en «El Nuevo Orden Internacional (NOI)...» (BAE Negocios, 21-05-2023), se precisó que, en sus orígenes Occidente es: "un conjunto de países de varios continentes, cuyas lenguas y culturas tienen su génesis principal en Europa", pero al tratarse en lo simbólico de un "icono"[i], su alcance es más vasto y complejo.

En ese entorno, fueron las religiones judeocristianas, las que al construir Cultura[ii], lo crearon y plasmaron con Principios y Valores que permitieron su existencia, superando lo meramente geográfico y constituyendo un conjunto visualizable.

Sin embargo, el mundo no se totalizó y se dividió, prácticamente, en dos grandes bloques: Oriente y Occidente.

Ello intentó zanjarse (luego de la caída del Muro de Berlín y con el "telón de fondo", del fallido concepto, del "Fin de la Historia"[iii]), mediante la instrumentación de una pretendida "Globalización Hegemónica", pero finalmente lo único que se consiguió, fue cuestionar los elementos fundantes de su identidad.

Al mismo tiempo, comenzaba a pavimentarse un camino, a la postre exitoso, distinto, que al edificarse sobre otras premisas (con una moral comprometidamente social) auspiciará en la "Comunidad" (contrario sensu a la especulación como "acumuladora" del Capital), "la virtud" de la Producción y el Trabajo.

Así, en definitiva, el recientemente consolidado Nuevo Orden Internacional (NOI) se constituye en una opción remediadora, capaz de relanzar un "Occidente Ampliado", que ecuménicamente puede (y debe) incluir, también, al Islam.

Ahora bien, como todo proceso de cambio, la conformación de este "Mundo poliédrico", donde los Pueblos son los Sujetos de la Historia y florecen los nacionalismos, ha llegado el tiempo de incorporar: la "Misericordia" y la "Sanación" al arsenal de herramientas que utilizan las Naciones mientras se perfeccionan, coordinan y completan su tránsito.

En este marco, es que se inscribe, con precisión, un extraordinario acontecimiento en curso[iv] : la llegada a Nuestro País del "Conductor Espiritual" de un tercio de los Habitantes del planeta y "Piedra Angular" del Ecumenismo que entrelaza el conjunto de religiones monoteístas...

Su Santidad León XIV

Visita de un Papa, embebido del "Espíritu Sanmartiniano" (que habilita la esperanza de un encuentro trascendente con los Pueblos del Subcontinente), transformado en conductor (de uno de los "ejércitos" en contienda de la "Batalla Cultural"), que "desenvainó su espada" y "ordenó combate" a través de una magistral pieza: su Encíclica "Magnifica Humanitas".

En ella define con precisión el "Teatro de Operaciones": la Inteligencia Artificial (IA) e invita a no negarla sino, por el contrario, a vivirla con plena responsabilidad.

Para logarlo y como ya se reflexionó en su relación con «... el Bien Común» (BAE Negocios 14-06-2026), retoma "las enseñanzas de la construcción de "La Torre de Babel". El acometido parece imponente: una sola lengua, una sola tecnología, una sola dirección. Sin embargo, el proyecto esconde un profundo engaño, es una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización. El resultado que se obtiene no es la unidad, sino la dispersión. Sacrifica la dignidad de las personas en aras de la eficiencia y aspira a alcanzar el cielo sin la bendición de Dios".

O, por el contrario, "la reconstrucción de los muros de Jerusalén por parte de Nehemías, donde el relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el Pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes. Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos, incluso antes que las piedras".

A su vez, sobre este enfoque general, pero ahora reflexionando sobre lo particular (el caso específico de la región), es muy útil incorporar las enseñanzas de Francisco, de feliz memoria, quien el 13 de Diciembre de 2014[v] y con relación a Iberoamérica precisó: "...se deben construir nuevos Modelos de Desarrollo Económico que conjuguen:

· tradición cristiana y progreso civil,

· justicia y equidad con reconciliación,

· desarrollo científico y tecnológico con sabiduría humana,

· sufrimiento fecundo con alegría esperanzadora,

Donde se definen con cierta precisión...

Los modelos en pugna

En los extremos[1]:

· uno sostiene la Globalización de un mundo sin trabajo

y

· el otro, un Nacionalismo de los pueblos, donde todo aquel que lo desee obtendrá su empleo.

El primero se basa en la promoción de actividades extractivas y tecnológicas de muy baja absorción laboral, por lo que debe ser complementado por subsidios que mantengan a la población en condiciones de subsistencia.

El segundo, para que prospere, necesita políticas apropiadas en todos los frentes, ya sea la producción, la comercialización (mayorista y minorista) o el pleno empleo.

Un aspecto esencial es el desarrollo industrial, que tendrá que compatibilizarse con el rendimiento superior de las actividades extractivas por unidad de capital aportado.

Resulta claro que en este debate no solo se ponen en juego las variables económicas, sino que se enfrentan concepciones humanistas y comunitarias diametralmente opuestas.

Finalmente, es una lid imprescindible e imposible de soslayar.

¡Que Dios cubra con su manto protector a los Todos los Pueblos del Mundo!

Nota publlicada originalmente en portal BAE Negocios.

Lic. Guillermo Moreno

Lic. Pablo Challú

Lic. Walter Romero

Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch.

[1] Naturalmente, por construcción de los cuadrantes se derivan, también, dos modelos mixtos. El primero valoriza el trabajo pero, a la par, el aceptar la Globalización implica, en la práctica, su destrucción en el tiempo. El segundo descree del trabajo pero sostiene el concepto de cierta independencia económica en el quehacer nacional.

[i] Icono: signo que mantiene una relación de semejanza con lo representado.

[ii] Se privilegia entre las definiciones de Cultura aquella expresada por el Presidente Perón en un homenaje a Cervantes en 1952: «Cultura es la acción del hombre sobre la Creación».

[iii] Fukuyama, F. (1992). El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta.

[iv] Por aquello de que "al éxito se lo concibe, se lo prepara, se lo organiza, se realiza y se explota".

[v] Homilia en ocasión de la festividad de Guadalupe, en San Pedro, Ciudad del Vaticano.

Imagen
Infografía
  • Imagen
    Jorge Macri
MACRISMO EXPLÍCITO

Ajuste y despidos en CABA: Jorge Macri pone en marcha una licitación para privatizar el sistema de reciclado

18 Agosto 2026

Las 12 cooperativas que se dedican al reciclado urbano de la Ciudad de Buenos Aires convocan este miércoles 19 de agosto a una marcha en defensa de su espacio laboral.

Más de 7.000 familias de recicladores corren el riesgo de quedarse sin su sustento básico porque el Gobierno de Jorge Macri puso en marcha una licitación con la que busca privatizar un sistema de reciclado con inclusión social que funciona bien y que fue organizado por los cartoneros hace 20 años.  "Ese esfuerzo no se negocia. El trabajo de las cooperativas se defiende en las calles", sostuvieron desde las organizaciones como consigna de movlización.

La marcha cartonera es este miércoles 19 de agosto, a las 11 horas en Higiene Urbana, Tte. Gral Juan Domingo Perón 2941.

  • Imagen
    Sancor

Comunicado de ATILRA por la quiebra de Sancor

18 Agosto 2026

Se sostiene con frecuencia que los tiempos de la justicia no son los de la sociedad, en alusión al que insumen los procesos legales para dar una respuesta.

En el caso de la ex cooperativa SanCor CUL, nos encontramos a nueve años desde que comenzara a adeudar salarios al personal -situación jamás regularizada-, a un año y medio de la apertura concursal, y a cuatro meses del dictado de quiebra por pedido de la propia empresa, sin que aún se haya logrado un pronunciamiento de fondo firme que permita liquidar los bienes y abonar a los acreedores, PESE A LA EXISTENCIA DE MÚLTIPLES OFERENTES QUE ADQUIRIERON LOS PLIEGOS LICITATORIOS DISPUESTOS A INVERTIR PARA REACTIVAR LA PRODUCCIÓN Y SUMINISTRAR OCUPACIÓN EFECTIVA. 

La prolongada demora en la reactivación total de las plantas de la ex cooperativa SanCor, está provocando un daño pecuniario y social irreparable, tanto a los trabajadores y sus grupos familiares, como al resto de los acreedores. 

Compañeros que, además de la falta de trabajo, fueron también legalmente excluidos por parte la Superintendencia de Servicios de Salud, de la cobertura asistencial que brinda nuestra Obra Social, siendo dramática la situación de todos, incluida la tragedia de aquellos que se acogieron al Retiro Voluntario Anticipado y se encuentran a la espera de la liquidación para cobrar sus acreencias.  

Durante este largo tiempo, con recursos propios y un gran esfuerzo, ATILRA brindó contención y asistencia solidaria que hoy se encuentra agotada, enfrentándose las y los compañeros a las puertas del hambre, la desesperación, el descontrol y la anarquía.

Comprendemos los tiempos de la justicia como también comprendemos los tiempos que necesitan los oferentes para tejer sus respectivas alianzas, -al margen de aquellos que especulan con el hambre y la necesidad, apuntando a impedir la continuidad del proceso-.

Seguramente también comprenderán que no permaneceremos de brazos cruzados, y la necesidad de marchar, manifestarnos y peticionar, realizando, con el conjunto de las y los trabajadores de toda la actividad, las acciones legales sindicales previstas en el Art. 14 BIS de nuestra Constitución Nacional.

  • Imagen
    Debate sobre el sable
    Debate sobre el sable

¿Cómo trabajar la historia del Libertador San Martín desde las aulas?

18 Agosto 2026

Se cumplieron 176 años de la muerte del General San Martín, pero algunas preguntas siguen siendo difíciles de responder cuando repasamos su historia. ¿Por qué regresó a América luego de haber vivido y luchado en Europa durante toda su vida? ¿Por qué se dice que respondía a intereses británicos? ¿Qué era exactamente una Logia? ¿Por qué murió en la pobreza? ¿Por qué momento se convirtió en héroe? Este artículo, dirigido a docentes de todos los niveles, invita a problematizar esta fecha desde las aulas y hacia toda la comunidad educativa.

José de San Martin fue un hombre comprometido, audaz y altruista. Puso el proyecto colectivo por delante de la ambición personal. Dedicó su vida entera a la política como posibilitadora de la concreción de las causas que consideraba nobles. No descansó en el goce de sus privilegios. Entendió como pocos el funcionamiento de la política en Sudamérica: a espaldas del pueblo nada, junto al pueblo todo. Sabía que el apoyo de los sectores subalternos, no solo el de la clase dirigente, era condición indispensable para concretar cualquier proyecto político transformador, emancipatorio e igualitario.

Se trata de un personaje histórico pocas veces discutido por la historiografía, no sólo por haber sido empoderado por la pluma liberal de Bartolomé Mitre. Podemos pensar que esto también se debe a que su participación en el escenario americano fue de corta duración, apenas 10 años durante el período independentista. Además, su exilio a Europa -que llega a su fin en Boulogne Sur Mer-, lo mantuvo alejado de las disputas facciosas más lascivas del Río de la Plata, cuyos personajes disidentes al proyecto centralista porteño han quedado por mucho tiempo en el panteón de los “malditos" de la historia argentina.

La difícil tarea de humanizar al “Padre augusto del pueblo argentino, héroe magno de la libertad”. ¿Padre de la patria? ¿Valiente soldado? ¿El mejor compañero? ¿marido ejemplar? ¿Padre amoroso? ¿Señor en la guerra, por secreto designio de Dios?

El mayor desafío para el abordaje de este tipo de efemérides es cómo proponer desde las Ciencias Sociales una mirada deconstructora, que observe, analice y comprenda a estos actores sociales desde sus claroscuros, matices, temores, contradicciones, ambigüedades y falencias. Una perspectiva que parta desde el presente pero que no olvide las diferencias culturales, políticas y de género existentes hace 200 años. Una mirada que problematice y que humanice a nuestros próceres, pero que evite juzgar moralmente con la vara del presente.

Si queremos despertar interés y empatía en nuestros y nuestras estudiantes, podemos tender puentes que ofrezcan la posibilidad de humanizar a este personaje que, si bien fue excepcional en muchos aspectos, también tuvo miedos, incertidumbres y fragilidades. A medida que entronizamos a ciertos patriotas, viejo resabio de la historiografía liberal y del entramado patriarcal, coartamos la posibilidad de que niños, niñas y adolescentes avancen en un análisis propio y en una construcción identitaria que pueda acercarlos a estos referentes. Que posibilite e invite a imitar las cualidades que les resulten válidas, a animarse a participar y comprometerse con las causas sociales más sensibles y a oponerse a las que consideren injustas. Para este fin, una estrategia para trabajar en el aula podría estar relacionada a pensar cuales son las cualidades atribuidas a San Martín que pueden continuar siendo valoradas hoy en día y cuáles no. Su austeridad a lo largo de su vida y tan clara en su vejez, por ejemplo ¿podría ser una de ellas? Su falta de ambición económica fue representada y destacada en numerosas oportunidades. En diferentes películas, en sus memorias y cartas y en la muestra estable de su habitación restaurada el Museo Histórico Nacional. Y este es uno de los valores que en política y particularmente en la actualidad, parecería ser fundamental a la hora de colocar a los próceres en el panteón de los benditos. ¿Qué piensan nuestros estudiantes sobre este atributo? ¿también lo piensan de esta manera?

Detenernos a pensar en sus gustos e inclinaciones personales, más allá de su carrera militar y política, tal vez podría ser otro recurso que interese a nuestros y nuestras estudiantes. Alumno de Fernando Sor, reconocido guitarrista y compositor español, San Martín desarrolló un gran interés por la música. Además de ser aficionado a la guitarra, consideraba que la música era fundamental para sus tropas al momento de las batallas y de esta manera se convirtió en pionero de la música militar local. Tal como afirma Manuel Belgrano en correspondencia en 1814, la música era uno de los rasgos distintivos en la estrategia militar de San Martín: “Los del usted se han portado conservando su lugar con toda formación y a son de clarín, siendo la admiración de los nuestros”.

Su vida en un mundo extraño

Tal como trabajamos día a día en las aulas, tener en cuenta el contexto internacional se torna fundamental para estudiar la praxis política de estos personajes históricos. San Martín cumplió un rol fundamental como militar, como político y como referente social de un mundo convulsionado por sucesos históricos trascendentales entre los que se destacan la Ilustración, la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico, las revoluciones antiabsolutistas en América, la Santa Alianza y los diversos intentos de organización nacional. Como militar, su saber profesional le permitió desempeñar un papel decisivo en tareas como la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, la conducción del Ejército del Norte y la preparación de su plan continental: liberar a Chile y de allí embarcarse hacia el Perú y terminar con el poder realista en Lima.

Como político, participó orgánicamente del armado de estrategias y tácticas trascendentales, pero nunca dejó de expresar sus planteos aun cuando estos suponían la desobediencia a órdenes con las que no comulgaba. Su apoyo a José Gervasio de Artigas, que le valió el enfrentamiento con el poder central del Directorio de Buenos Aires, es claro ejemplo de ello. Porque aun no estando de acuerdo con la totalidad de su plan político, decidió no enfrentarlo. Como gobernador de Cuyo, promovió la educación, la industria y la agricultura. Creó un sistema impositivo equitativo para que pagaran más los que más tenían. Su impronta marcó una forma de hacer política, porque en cada instancia supo defender los intereses de los sectores subalternos, a quienes creía parte fundamental de todo proceso de transformación.

Nacido en Yapeyú en 1778, San Martín emigró a España con su familia a sus 8 años. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, tuvo una participación muy importante en cada combate y ascendió rápidamente en sus grados militares. En la guerra contra Napoleón y ya como Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro.

Cuando se produjo la revolución de mayo de 1810, pidió el retiro del ejército español para sumarse al proceso revolucionario americano. En septiembre de 1811 salió de Cádiz para Londres, donde existían grupos revolucionarios como la “Gran Hermandad Americana”. Esta logia había sido fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América utilizando ayuda financiera de los ingleses. Durante sus cuatro meses de estadía en Londres, San Martín tomó contacto con los miembros de la “Gran Hermandad” y luego se dirigió al Río de la Plata. Cuando llegó a Buenos Aires, comenzó a participar de los círculos sociales y políticos más relevantes. Se vinculó a los grupos opositores al Triunvirato, entre los que estaban Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje Carlos de Alvear, la Logia Lautaro. Se trataba de una sociedad secreta de discusión política, cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana. También participó de las tertulias porteñas, espacios no solo recreativos, sino también de debate ideológico en el que hombres y mujeres intercambiaban sus posicionamientos. Allí conoció a Remedios, hija de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, con quien se casó en 1812. Él tenía 34 años. La diferencia de edad entre ambos podría ser una cuestión interesante para pensar en las aulas los hábitos sociales de la época desde la ESI. ¿Qué opiniones se generan entre nuestros y nuestras estudiantes cuando analizamos los matrimonios entre personas de tan diversa edad?

Hacia 1816 el escenario político del Río de la Plata continuaba agitado por la revolución y la guerra.. El 24 de marzo se reunió el Congreso en Tucumán. A San Martín le preocupaba acelerar la sanción de la independencia tal como evidencia la correspondencia que le envía al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. «¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?»

A principios de 1817 comenzó el cruce de los Andes, hacia el que partió junto a un numeroso, heterogéneo y comprometido ejército. Para San Martín, la conformación de un ejército de voluntarios, que tuvieran plena convicción de dar su vida por la emancipación, haría la diferencia. Lo que separaba a los revolucionarios americanos entre la victoria y la derrota era la conciencia de que mediante su participación en esta gesta, sus condiciones materiales cambiarían rotundamente. El hecho de que San Martin acordase la liberación de los esclavos alistados en el ejército al regreso de la batalla, es prueba de esto. Resulta fundamental hacer hincapié en esta cuestión desde nuestras aulas, ya que como sabemos, no son los dirigentes y dirigentas en soledad los que hacen la historia de nuestras gestas, sino que ellos cumplen el rol de interpretar a un grupo de hombres y mujeres que también hacen a la condición de posibilidad para la concreción de las causas colectivas. Al partir lo despidieron su esposa y su hija Mercedes Tomasa de San Martín, de un año de edad. Los roles de maternidad y paternidad asignados a cada género y propios de cada época y cultura podrían ser una temática para pensar con nuestros y nuestras estudiantes desde la ESI. ¿Qué implicancias sobre las tareas de cuidados de niños y niñas tenían las campañas militares? Se le otorga la valoración correspondiente en el proceso de independencia al rol de las maternidades que cumplían estas tareas? ¿Qué margen de posibilidades de deconstrucción masculina existía para los varones si el rol asignado a los grandes líderes políticos era el de tener que abandonar su hogar sin saber si volverían?

En 1821 llegó con sus tropas a Lima y proclamó la Independencia del Perú. Nombrado “Protector”, condujo una reparación histórica para los sectores olvidados de la sociedad. Para llevar adelante estas medidas rupturistas apeló al legado Artiguista y Bolivariano, conciliando a diversos sectores revolucionarias en un amplio frente político que uniera el antiabsolutismo liberal conservador de la aristocracia criolla y de las burguesías comerciales, con el antiabsolutismo liberal democrático de campesinos, artesanos y sectores medios. En 1821 creo la Orden del Sol y validó los títulos nobiliarios de Castilla, pero su objetivo era detentar el poder suficiente para suprimir la esclavitud, la mita, la encomienda, el yanaconazgo, el tributo y crear la Biblioteca Nacional del Perú, elementos fundamentales para la emancipacion social. En sus palabras: “sería un crimen consentir que los aborígenes permaneciesen sumidos en la degradación moral en la que los tenía reducido el Gobierno español y continuasen pagando la vergonzosa exacción que con el nombre de ‘tributo’ fue impuesta por la tiranía como signo de señorío”. A otras formas de trabajo forzado invisibilizadas, como las desarrolladas por los hijos de los esclavos que trabajaban en las plantaciones también les puso fin. Liberó a los hijos de los esclavos, afirmando: “una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal; los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar a la familia que pertenecen, vendiéndose a otros. Yo no trato, sin embargo, de atacar de un golpe este antiguo abuso; es preciso que el tiempo mismo que lo ha sancionado lo destruya; pero yo será responsable a mi conciencia pública y a mis sentimientos privados, si no preparase para lo sucesivo esta piadosa reforma, conciliando por ahora el interés de los propietarios con el voto de la razón y la naturaleza”.

La vida de San Martín atraviesa un tiempo transicional crucial en la conformación de las subjetividades y en la forma de hacer política de nuestro continente. Si bien se trata de un personaje que genera pocas polémicas historiográficas y públicas, su legado en nuestra historia cumplió un objetivo indiscutible: llevar a cabo un proceso revolucionario e independentista que cambió la vida de las personas. El desafío que tenemos por delante es pensar la mejor manera de transmitir su pensamiento y su praxis política en las aulas, rescatando sus virtudes pero problematizando su proyecto y acercándolo a las realidades de nuestros y nuestras estudiantes. quedan preguntas pendientes.

¿Por qué regresó a América luego de haber vivido y luchado en Europa durante toda su vida? ¿Por qué se dice que respondía a intereses británicos? ¿Qué era exactamente una Logia? ¿Por qué murió en la pobreza? ¿Por qué momento se convirtió en héroe?
  • Imagen
    Desalojo Jujuy

El Frente Patriótico jujeño repudió el desalojo y la represión contra la comunidad Santa Rosa de Humahuaca

18 Agosto 2026

El pasado lunes 10 de agosto, por orden del Juez Calderón de Humahuaca, se llevó adelante el desalojo de la familia Soruco, integrante de la Comunidad Santa Rosa de Humahuaca, un territorio habitado por cinco generaciones y alrededor de 120 familias.

Este despojo tiene responsables y es la consecuencia de dos medidas de entrega:

A nivel nacional, el Decreto 1083/2024, impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que derogó la Ley 26.160 de Emergencia Territorial Indígena y dejó sin efecto la suspensión de los desalojos de comunidades originarias.

En Jujuy, la Reforma Constitucional de 2023, impulsada durante el gobierno de Gerardo Morales, y el nuevo Código Procesal (Ley 6.358) que acortó los juicios por ocupación y criminalizó la protesta en su artículo 67.

Denunciamos especialmente la violencia ejercida durante el operativo, con un fuerte despliegue de las fuerzas policiales de la Provincia, vulnerando los derechos de niñas, niños y adultos mayores que se encontraban en sus hogares.

Señalamos como responsables al Gobierno de Carlos Sadir y a las fuerzas policiales de la Provincia de Jujuy, que ejecutaron el operativo, así como a las autoridades judiciales que ordenaron y permitieron este desalojo.

Lo ocurrido no puede analizarse como un hecho aislado. Es parte de un modelo que, en Jujuy, como en todo el país, prioriza el despojo de los territorios comunitarios mientras avanza sobre nuestros bienes naturales, el agua y nuestras riquezas mineras, como el litio, el petróleo y tierras raras.

EXIGIMOS:

- El cese inmediato de la violencia y la represión contra la Comunidad Santa Rosa.
- La restitución del territorio y de los hogares afectados a la familia Soruco.
-  La protección efectiva de niñas, niños y adultos mayores.
-  La investigación del accionar de las fuerzas policiales y de todos los responsables del operativo.
- El cese de los desalojos y el respeto de los derechos territoriales de las comunidades indígenas.

¡BASTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS COMUNIDADES!
LA PATRIA, LA TIERRA, EL HOGAR Y EL TERRITORIO SE DEFIENDEN.