Últimas noticias | RSS

  • Imagen
    Ilustración Jorge Araldi
    Ilustración: Jorge Araldi

Un cura en El Vesubio

21 Septiembre 2026

La presencia del sacerdote llamó la atención al guardia de turno. Un oficial del área de Inteligencia, que respondía a un mandato del dictador Videla, le dio la orden de dejarlo pasar y conducirlo junto a uno de los prisioneros. El religioso, muy anciano, de sotana larga, cinto ancho de cuero y boina negra, caminó por los pasillos oscuros. De inmediato, recordó cuando lo mantuvieron recluido en Manresa, España, cuando sus jefes jesuitas lo encerraron para que aprendiera a agachar la cabeza y obedecer. No aprendió, no reculó, lo expulsaron de la Compañía y le prohibieron decir misa por muchos años. Ahora, Leonardo Castellani, el cura loco, el jesuita rebelde, el escritor exquisito y polémico, estaba en el ocaso de su vida y trataba de ayudar a la pareja de un ex alumno, de buscarlo y de ser posible rescatarlo. Al circular por aquella mazmorra sintió un olor hediondo, mezcla de humedad, pis, vómitos y mierda. Lo hicieron pasar a una habitación, le señalaron el suelo y le dijeron que era el hombre que pidió ver.

El cura se agachó hasta donde estaba el prisionero tirado, le levantó la capucha y comprobó que estaba semi inconsciente, casi agonizante. Cuando lo miró no lo reconoció, era una persona demacrada, con escaso pelo blanco, la mirada perdida y un gemido que no se sabía si se quejaba o intentaba respirar. Pasaron unos segundos y se dio cuenta que era su ex alumno: Haroldo Conti. Fue su discípulo en el seminario diocesano de Devoto, y lo recuerda como buen estudiante y mejor escritor. Sabía de él porque leyó alguno de sus cuentos, y seguía sus textos en la revista Crisis, aunque no mantuvo un contacto asiduo. Trató de decirle algo, para ver si lo reconocía, pero en sus ojos la vida se escurría. El cura sacó los óleos sagrados de una carterita que llevaba. Le iba a dar la unción de los enfermos, cuando una mano lo agarró del brazo. El cura se encontró con un hombre muy golpeado, demacrado, y unos ojos claros que le llamaron la atención.

-Padre, soy Raymundo Gleyzer. Dígale a mi familia que estoy vivo-, le dijo el compañero de celda de Conti. El cura, que era un cinéfilo, que iba al cine todas las semanas con algún amigo, sabía de los documentales del hombre que lo miraba con ojos de desesperación. Lo abrazó, le dijo alguna palabra de consuelo y se comprometió a buscar a su familia y darle el mensaje. Después se dio vuelta y se volvió hacia Haroldo, para rezar por él y darle los óleos. Lo vio muy mal y tuvo dudas sobre su supervivencia. El encuentro del teólogo Leonardo Castellani con el cuentista Haroldo Conti y el documentalista Raymundo Gleyzer, en junio de 1976, pudo haber sido un hecho trascendente para la cultura argentina, pero la reunión se produjo en el centro clandestino de detención El Vesubio, cuando los dos intelectuales estaban desaparecidos y condenados a muerte.

Mascaró confinado

Marta Scavac, pareja de Haroldo Conti, leyó en la revista Crisis una entrevista al sacerdote Castellani, donde mencionaba al escritor como su ex alumno. Ella sabía que el religioso estaba a punto de reunirse con el dictador Videla. Desesperada, buscó la dirección del cura y lo fue a ver. La causa que juzgó los delitos cometidos en El Vesubio tiene al caso Haroldo Conti como el n°4, y señala que fue secuestrado la noche del 4 de mayo de 1976, cuando regresaba del cine junto a su pareja. Al entrar en su casa, en la calle Fitz Roy, un grupo de hombres armados los recibieron y los golpearon durante toda la noche, interrogándolos sobre la actividad literaria y los viajes de Conti, además de insistir sobre dónde escondían el dinero. Antes del amanecer se llevaron a Conti a Campo de Mayo, donde lo torturaron de manera bestial, a tal punto que le destrozaron una de sus manos. Los artistas podían recibir esa violencia contra su instrumento de trabajo. Al pianista Miguel Ángel Estrella le rompieron los huesos de la mano para que no tocara nunca más en las villas ni para los pobres; y a Víctor Jara se las cortaron para que no pudiera puntear con su guitarra. Dos semanas más tarde lo trasladaron al centro clandestino El Vesubio, donde la nueva sesión de torturas lo dejó muy débil, a tal punto que otros secuestrados, como Horacio Vivas y Noemí Fernández, vieron que para ir al baño tenía que arrastrarse, y los mismos guardias confirmaban que estaba hecho un desastre, que no podría sobrevivir mucho tiempo. Cuando estaba lúcido hablaba de sus hijos con los otros prisioneros.

Desde la revista Crisis, donde Conti era colaborador habitual, hicieron todos los intentos por denunciar el secuestro del escritor y tratar de que lo liberaran. Eduardo Galeano y Vicente Zito Lema se entrevistaron con el ministro del Interior, Albano Harguindeguy, pero no obtuvieron respuestas. Sabían del almuerzo de Videla con cuatro escritores y trataron de llegar a cada uno de ellos para que pidiera por Haroldo. La escritora Marta Lynch habló con Ernesto Sábato, quien se comprometió a pedir por Conti, pero a la hora del almuerzo no lo mencionó. También hablaron con Borges, quien dijo no conocer a ese escritor, y confundía su apellido, por lo que no contaban con él.

Leonardo Castellani, de 77 años, estaba enfermo, cansado y con poca paciencia. El ex jesuita vivía recluido, como un ermitaño urbano, en una casa sobre la avenida Caseros, y no se reunía con casi nadie. Le costó recibir a la mujer, no tenía ganas de hablar ni de escuchar, y en este caso prestó atención a la historia de Marta porque quería saber del ex seminarista, y lo que escuchó lo conmovió. Ella lloraba de rodillas, desconsolada, y el cura decidió levantarse y concurrir al almuerzo. Al quedar solo volvió a leer la invitación que recibió de la Casa Rosada, donde decía que el nuevo presidente de facto, el general Videla, lo recibiría a él y a los escritores Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y a Horacio Ratti.

-Ella vino antes de la comida en la Casa Rosada. La señora me emocionó mucho, y como faltaba poco tiempo para el almuerzo, unas horas, tomé los datos que me había dado ella y escribí una carta -, le contó Castellani a Pablo José Hernández. El almuerzo se realizó el 19 de mayo, y fue muy promocionado por los medios de comunicación para lavar la cara de la gestión terrorista que imponían las Fuerzas Armadas. Trascendió que Borges felicitó a Videla por haber derrotado a los peronistas; que Sábato habló casi todo el tiempo, sin dejar hablar a los demás, y propuso armar un consejo de notables para supervisar los programas de televisión, aunque no levantó la voz por los desaparecidos; y que Ratti, presidente de la Sociedad Argentina De Escritores (SADE), se limitó a hablar sobre la ley del libro, los derechos de autor y problemas puntuales de la entidad que presidía. Al terminar el almuerzo Castellani le preguntó a Videla dónde estaba Haroldo Conti, su ex alumno y amigo. Videla respondió con una cínica cara de nada.

-Mire, yo no sé si esto le pertenece a usted o al jefe de la Policía, pero de todas maneras se lo encomiendo -, le dijo Castellani a Videla.

El mismo general genocida recordó aquel pedido del sacerdote cuando concedió una larga entrevista a Ceferino Reato.

-Luego del almuerzo el padre Castellani me llevó a un costado, me dio un papelito y me dijo: “General, le recomiendo la situación de esta persona, un escritor. Es una persona de mi conocimiento, que no ha hecho nada malo”. Yo recibí el papelito, no recuerdo ahora el nombre, tomé nota del pedido y luego llamé por teléfono y di instrucciones para que, en la medida de lo posible, revisaran la situación de este detenido. No fue un pedido genérico sino por una persona determinada. No hubo ningún otro pedido por detenidos.

Pocos días más tarde le avisaron a Castellani, de parte del dictador Videla, que irían a buscarlo para visitar a Conti. Por fin, el 8 de junio Castellani pudo ver al ex seminarista en El Vesubio. Marta Scavac estaba perseguida y se alojó en la Embajada de México. Tiempo después le llegó la versión de que Castellani logró un salvoconducto para los tres, Marta, Haroldo y su bebe recién nacido, pero que el escritor estaba en muy mala condición física y el cura solo pudo darle la extrema unción.

Compañero de confinamiento del escritor, el director de cine Raymundo Gleyzer con sus pocas fuerzas pudo presentarse ante el cura y pedirle ayuda. Castellani salió con una nueva misión: encontrar a la familia de Gleyzer. La información llegó, pero nada pudieron hacer. El 20 de junio, día del padre y día de la bandera, Conti y Gleyzer fueron llevados a Neuquén, que en términos eufemísticos significaba el traslado para ser ejecutados. Sebastián Randle, el biógrafo de Castellani y uno de los pocos que pudo acceder a sus papeles personales, señala que después de 1976 el cura ya no escribía sus diarios y su correspondencia era mínima, por lo que no hay más detalles sobre aquellos días. El cura no vivió para testimoniar en el Juicio a las Juntas, falleció el marzo de 1981.

Castellani, el cura loco

¿Quién era Leonardo Castellani? El cura fue una persona activa e influyente en el debate público durante el siglo XX. Escritor, filósofo, teólogo, periodista, sus opiniones nunca pasaron desapercibidas. Nacido en Reconquista en 1899, Santa Fe, ingresó a la Compañía de Jesús, en la misma provincia. Se perfeccionó en algunas materias en Italia, donde se ordenó sacerdote, y luego ganó una beca en Francia, donde tuvo una especialidad en psicología, y también recorrió Alemania. Manejaba varios idiomas, como el inglés, el francés, el alemán, el italiano, y el latín, y eso le sirvió para traducir libros de su idioma original. Desde lo teológico, es el traductor y comentador de los primeros cinco tomos de la "Summa Teológica" de Santo Tomás de Aquino. Como escritor tiene una obra dilatada, más de 40 libros publicados en vida, cultivando los más diversos géneros, desde fábulas ambientadas en el campo argentino, cuentos costumbristas, poesía, biografías y hasta el primer libro policial argentino en 1942: "Las nueve muertes del Padre Metri". Tiene varias novelas, entre ellas Juan XXIII – XXIV, donde profetiza que después de la tercera Guerra Mundial llega al papado un cura jesuita y argentino.

Fue integrante de la Alianza Libertadora Nacionalista, por esa fuerza fue candidato a diputado en 1946, y eso le trajo numerosos inconvenientes con su congregación. De esos días conservó la amistad con Rodolfo Walsh, Jorge Massetti, Rogelio García Lupo y Alicia Eguren, de quien estuvo cautivado por su belleza y su inteligencia. Cultivó la amistad con personas de las más diversas ideologías, como Leónidas Barletta (director del Teatro de la Campana y vinculado al Partido Comunista), Fermín Chávez (peronista con quien compilaron una serie de poemas en lengua castellana), Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Peña, que a través de su editorial Sudestada le editaron algún libro, o Hernán Benítez (cura peronista, confesor de Evita).

Siempre polémico, con sus convicciones firmes, le molestaba obedecer órdenes absurdas, y eso le costó que lo expulsaran de los jesuitas. Antes de esa expulsión, pasó largos meses recluido en el loquero de Manresa, que los jesuitas tienen en España, y de donde el cura se escapó con la ayuda de algunos argentinos. Conoció a Juan Domingo Perón, con quien tuvo varios encuentros y lo vio como un hombre resolutivo, ya fuera para sacar a un docente que copaba con malas artes las cátedras más importantes de filosofía, cuando le solicitó nafta para una usina en Reconquista, o cuando le pidió ayuda para que lo sacara de su reclusión en Manresa. También le quitaron la posibilidad de decir misa, hasta que una década después el Papa Roncalli le levantó la prohibición. Muchas veces ninguneado, las más de las veces ignorado, era antiliberal. Algunos quieren reducir su ideología al nacionalismo, lo más adecuado es decir que fue un patriota, siempre dispuesto a ayudar.

  • Imagen
    Axel Kicillof
    Foto: Daniela Morán
PERONISMO

José Cornejo y Rodrigo Lugones: “Axel Kicillof se presentó como candidato del peronismo”

21 Septiembre 2026

En "Más o menos bien", José Cornejo y Rodrigo Lugones analizaron el acto de Axel Kicillof en Villa Dominico, Avellaneda, en el cual confirmó su candidatura presidencial para las elecciones de 2027.

Cornejo y Lugones dialogaron el sábado 19 de septiembre en "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Comenzó una etapa nueva del peronismo. Había seis o siete carpas para discutir de forma plenaria, a micrófono abierto, y poner en común discusiones sobre distintos ejes. Pasé por todas, estaban repletas. (…) Había por lo menos 40.000 personas”. 

“Se lo acusa, o se lo acusaba mucho al gobernador de ser esquivo o timorato en algunas definiciones. Dijo cosas que para nosotros son básicas, pero que no se venían diciendo en el peronismo. Las nuevas canciones se hacen de abajo para arriba, escuchando a todos, no imponiéndolas. Y lo que vamos a construir, lo vamos a construir en una discusión de cara a la sociedad”.

“Hace poco, en el marco de la discusión del Congreso del Trabajo de la provincia de Buenos Aires, comenzó a inaugurarse una etapa de discusión municipal del tipo de modelo sindical que tiene que haber en la Provincia. Esto enojó muchísimo a las federaciones de sindicatos municipales que, hay que decirlo, vienen con un desgaste muy grande. Hay un montón de municipios que son peronistas y es muy incómodo también como peronistas dar algunas discusiones con Milei cuando como jefe comunal tenés salarios que están por debajo del salario mínimo vital y móvil”.

“Es parte del modelo que hay que poder discutir en la Argentina. Por supuesto que hay un montón de sindicalistas municipales que son excelentes, que tienen salarios aceptables o dignos, que discuten, pero también hay una realidad. Si tenemos tantos municipios que en los que se cobra tan mal, hay que ponerse a pensar de qué manera el gobierno de Kicillof, que tiene muchas complicaciones, le busca la vuelta para pagar salarios y aguinaldos, para poder generar cada tanto, tal vez no los grandes aumentos, correcciones salariales en áreas muy diferentes. (…) Lo que está impulsando la provincia es básicamente ponerse de acuerdo en un piso mínimo de derechos laborales y de cobro”.

URL de Video remoto
  • Imagen
    Recital Vélez Ratones Paranoicos
    Foto: Javier Tucci
TIEMPO LIBRE

¿Cómo elegir look para un recital al aire libre?

21 Septiembre 2026

Ir a un recital al aire libre tiene algo de imprevisible. Uno puede salir de casa con sol, pasar buena parte de la tarde caminando entre puestos y escenarios, encontrarse con viento cuando cae la noche y terminar varias horas después buscando cómo volver. El look, entonces, no puede pensarse solamente para el momento de llegar ni para una foto antes de entrar.

La ropa acompaña una experiencia que suele ser larga y bastante física. Hay que caminar, esperar, sentarse donde se pueda, bailar, atravesar sectores con tierra o césped y convivir con cambios de temperatura que, en primavera y verano, pueden ser marcados. Por eso, encontrar qué ponerse para un recital al aire libre supone combinar estilo personal con prendas capaces de seguir el ritmo de toda la jornada.

Pensar primero en el lugar y el horario

Antes de abrir el placard conviene saber dónde será el recital. No presenta las mismas condiciones un estadio con sectores pavimentados que un festival montado sobre un predio de césped. Tampoco es igual llegar a las cinco de la tarde que entrar cuando ya bajó el sol.

Si buena parte del evento transcurre durante el día, las prendas livianas suelen resultar más prácticas. Remeras, musculosas, camisas holgadas, shorts, bermudas, polleras o pantalones amplios permiten moverse sin acumular demasiado calor. Una gorra o un sombrero también puede integrarse al conjunto cuando hay varias horas de exposición al sol.

Los recitales nocturnos abren otras posibilidades. Se pueden incorporar colores oscuros, prendas metalizadas, estampados, denim o algún elemento más llamativo sin preocuparse tanto por el calor del mediodía. Aun así, si la entrada al predio comienza temprano, vale la pena pensar el outfit desde la primera hora y no únicamente para el momento en que aparece el artista.

La comodidad también forma parte del estilo

Vestirse cómodo no significa recurrir automáticamente a un conjunto deportivo ni renunciar a armar un look interesante. La comodidad aparece, sobre todo, en el calce.

Un pantalón que limita el movimiento puede resultar tolerable durante una salida corta, pero después de cinco horas empieza a hacerse notar. Lo mismo ocurre con una prenda que obliga a acomodar constantemente los breteles, el escote o la cintura.

Para estos eventos suelen funcionar bien las siluetas relativamente relajadas. Jeans rectos o amplios, pantalones cargo, shorts de denim, remeras oversize y camisas abiertas permiten construir conjuntos simples que todavía admiten bastante personalidad.

También hay espacio para vestidos y polleras. En ese caso, vale la pena considerar cuánto movimiento habrá, si habrá que sentarse en el césped y cómo se comportará la prenda con viento. El objetivo no es descartar opciones, sino evitar que una elección estética termine reclamando atención durante toda la noche.

Elegir un calzado preparado para varias horas

En un recital, los pies trabajan más de lo que parece. Hay caminatas hasta el ingreso, filas, largos períodos de pie y, posiblemente, bastante baile. A la salida todavía queda atravesar el predio y llegar hasta el auto, una parada o el transporte público.

Por eso conviene elegir un par que ya se haya usado antes y cuyo calce resulte conocido. Estrenar calzado durante una jornada extensa puede transformar una pequeña molestia en algo difícil de ignorar.

Las zapatillas son una elección lógica porque admiten combinaciones muy diferentes. Un modelo clásico puede acompañar desde jeans amplios hasta shorts, vestidos o pantalones cargo. Incluso unas zapatillas Vans pueden integrarse a un conjunto de inspiración urbana, rockera o skate sin que el outfit parezca armado exclusivamente para el recital.

Más allá del modelo, también importa la superficie. Si el evento se realiza sobre tierra o césped, posiblemente no sea el mejor lugar para llevar un par que uno quiere conservar impecable. Del mismo modo, los tacos muy finos, las sandalias poco sujetas o ciertas plataformas pueden volverse incómodos cuando hay que desplazarse entre mucha gente.

Adaptar el outfit al tipo de música sin disfrazarse

La música genera códigos estéticos, aunque no exista un uniforme para cada género. Rock, electrónica, pop, urbano o indie suelen reunir referencias visuales distintas que inevitablemente aparecen entre el público.

Tomarlas puede ser divertido. Para un recital de rock, por ejemplo, una remera gráfica, denim oscuro y algún accesorio metálico forman una combinación reconocible sin demasiado esfuerzo. En una fecha de electrónica se puede jugar más con prendas técnicas, transparencias, colores intensos o detalles reflectivos. El pop admite casi cualquier dirección, desde conjuntos minimalistas hasta piezas mucho más expresivas.

También está la clásica remera del artista o de una banda. Puede convertirse en la pieza central del outfit si el resto se mantiene relativamente simple.

No hace falta, sin embargo, construir un personaje para entrar en clima. Si determinado estilo no forma parte de la ropa que uno usa habitualmente, probablemente tampoco resulte cómodo sostenerlo durante horas. Es más interesante incorporar una referencia pequeña y conservar algo propio.

Prepararse para el sol, el viento y una posible lluvia

Si se esperan temperaturas elevadas, los tejidos livianos y las prendas con cierta holgura permiten atravesar mejor las primeras horas. También es recomendable contar con protección solar cuando el evento comienza de día.

Si hay probabilidad de lluvia, se puede sumar una capa impermeable liviana que sea fácil de guardar. En estos casos, el calzado vuelve a ganar protagonismo. El barro y los charcos suelen ser menos fotogénicos que la entrada al festival, pero forman parte del mismo evento.

El viento también modifica algunas decisiones. Sombreros poco ajustados, polleras demasiado livianas o prendas que necesitan acomodarse continuamente pueden resultar menos prácticas en un espacio abierto.

No se trata de prepararse como para una excursión. Basta con entender que un recital al aire libre sucede dentro de un entorno que cambia y que el outfit puede anticiparse un poco a eso.

Elegir pensando también en las últimas canciones

Un buen look para un recital al aire libre debería seguir funcionando cuando ya pasaron varias horas desde la foto inicial. Ahí aparece la verdadera medida del conjunto: cuando todavía permite bailar, caminar y olvidarse un rato de qué llevamos puesto.

La ropa puede acompañar el clima del evento, acercarse a la estética de un artista o simplemente reflejar la manera habitual de vestirse. No existe una fórmula única. Sí existen prendas que se adaptan mejor a jornadas extensas y pequeños detalles capaces de hacer que un conjunto sencillo tenga otro carácter.

Si estás preparando tu próxima fecha y querés explorar opciones de indumentaria, calzado y accesorios para encontrar una combinación que funcione con tu estilo, podés recorrer las propuestas disponibles en Vaypol y armar el look pensando no solo en cómo empieza el recital, sino también en cómo querés vivirlo hasta el último tema.

 

La música genera códigos estéticos, aunque no exista un uniforme para cada género. Rock, electrónica, pop, urbano o indie suelen reunir referencias visuales distintas que inevitablemente aparecen entre el público.
  • Imagen

Cómo los debates históricos libran los combates del mañana

21 Septiembre 2026

Días atrás, sin esperar que el día de la tradición nos convoque a ello, leímos con un ayudante de la cátedra que dirijo —Historia del Periodismo Argentino en la FPyCS, UNLP— a José Hernández. 

Entre las pausas de lectura, debidas ya sea a los signos ortográficos del texto, ya sea a los profundos y meditativos sorbos de mate, me encargué de marcar algunas cuestiones de contexto histórico al buen Nicolás Carrizo (que así se llama este joven ayudante).

Mientras Nico, con quien mantenemos lecturas en común —dada mi ceguera— y desacuerdos también comunes —dada nuestra ciega pasión por equipos de fútbol que son clásicos rivales—. Reitero, mientras él reproducía mediante su voz las palabras e ideas del pensador nacional que este 10 de noviembre cumplirá 140 años desde su natalicio, yo, entre admirado, indignado y algo nostálgico quizá, no podía dejar de pensar en la intemporalidad de la prosa hernandiana, aunque nuestros especialistas suelan concederle únicamente el calificativo de “sempiterno” a su poesía, más específicamente a su poema, el Martín Fierro —cuya primera parte se publicó en diciembre de 1872—.

Precisamente este aspecto marginado del pensador nacional —su prosa periodística, polémica y combativa— es sobre el cual este artículo pretende llamar la atención en esta oportunidad. Sin embargo, su pretensión no es exhumar un pasado laudatorio frente a un presente derrotista. En el fondo intuye que si el legado polemista de Hernández quedó relegado ante la sombra terrible de Sarmiento —considerado padre del ensayismo político nacional— no se debe ni por asomo a la falta de calidad y agudeza del bonaerense, que más abajo el lector tendrá oportunidad de juzgar sino indudables como nosotros, al menos excelentes. Mucho menos a la falta de actualidad. Los actores son otros pero el debate sigue siendo el mismo. El motivo principal de este olvido se debe a que en nuestros tiempos, dentro del campo nacional la práctica misma del debate público se ha perdido o confundido maliciosamente con “bancar” una posición determinada hasta el límite de las últimas consecuencias, es decir, hasta la obsecuencia.
Nosotros, que nos pretendemos pequeños eslabones de la tradición nacional —en las antípodas del tradicionalismo conservador— en la estela monumental de José Hernández, abandonamos hace muchos años una de las pocas herramientas sino la única según Don Jauretche, de participación en la arena política: el debate público que se lleva a cabo desde y en los medios de comunicación. La tecnología ha avanzado como languidecido los grandes temas a debatir. Todo pareciera parte de una gran conversación sin principio ni fin que se sostiene mientras sea rentable y hasta que deje de serlo (la tan mentada agenda cuyos temas si no los escribe, los impone la mano invisible del mercado). Pero vayamos al grano que fue semilla de esta reflexión.

Corría septiembre de 1875 y un reposado José Hernández tomaba la pluma para contestarle al más temible polemista de nuestra historia moderna —al menos desde el gauchipolítico Padre Castañeda—. Nos referimos al antes nombrado, Domingo Faustino Sarmiento. La pluma azote del sanjuanino recientemente había publicado una nota en el diario La Tribuna, dirigido por los hermanos Varela, escrito cuya intención apenas oculta era perjudicar a su colega y rival intelectual en los senderos a recorrer para una nación posible.

Hernández, en un estilo que prefigura nuestras más grandes investigaciones periodísticas, trajo a colación una serie de antecedentes que consideró útiles para grabar una imagen fiel del momento en el que conoció a su enardecido libelista: “hace aproximadamente quince años, tuvo lugar en Santa Fe una Convención Nacional para considerar las reformas que Buenos Aires presentaba a la Constitución. Ocupábamos en ella el puesto de taquígrafo. En la fila derecha, en el primer asiento, se encontraba un convencional que se revolvía agitándose continuamente en la silla. Miraba a todas partes como un desaforado, manifestando en todos sus movimientos una agitación, y algo de un malestar que no le permitía permanecer tranquilo.” Nótese cómo en unas cuántas líneas, la maestría del hombre de prensa establece perfectamente los contrastes entre él y su misterioso interlocutor, tanto mediante sus roles (taquígrafo/convencional) como el ánimo (sosiego/estado nervioso). A continuación, el relato prosigue de esta manera: De pronto hace un movimiento rápido, y se saca un botín, a pocos minutos el otro, coloca los pies cubiertos sólo con las medias sobre aquellos zapatos que tanto le habían mortificado, y respirando fuertemente como quien se libra de una gran incomodidad, permanece muy tranquilo, como en el retiro de su casa, delante de la respetable Asamblea”. El gesto algo vulgar y desenfadado para aquel lector aún no acostumbrado a la obscenidad de los políticos que manejan las Instituciones Públicas como si fueran la privacidad de su hogar, se acompaña de una revelación final: “ese hombre era el Sr. Sarmiento, y ése fue el día y las circunstancias en que lo conocí, bajo la impresión que cada uno de los lectores puede calcular que produciría en el observador aquel hecho de intimidad y confianza con la Convención y con el público”.

Tras plasmar esta imagen de su contendiente, Hernández pasa revista cómo a partir de aquel hecho, comenzó una persecución política incesante hacia su persona y no por haber sido un observador involuntario de aquel descalce político —incapaz de mantener las botas puestas ante una situación de la que dependen los destinos de la nación, a raíz de su personalidad nerviosa e inquieta—. No, la persecución a José Hernández residió por el contrario, en la agudeza de sus intervenciones periodísticas. Sarmiento, quien pese a tener los puños cargados de verdades, descargaba tergiversaciones en el papel, acusó a Hernández de utilizar “un tono agresivo” en su folleto “La vida del Chacho” (¡sí lector!, el mismísimo Sarmiento). 
Hernández en la nota que venimos comentando, aceptó la crítica aunque con las rectificaciones correspondientes a las deformaciones románticas y semánticas del sanjuanino. Aclaró que dicho tono formaba parte de un suelto de la prensa y no de la introducción de su famosa investigación periodística, tal como Sarmiento buscó atribuirle para desacreditarla. El poeta gaucho le replicó además: “otra falsedad es que el artículo tenga mi nombre y apellido al pie; mío es, en verdad, pero el Sr. Sarmiento al reproducirlo ha suplido con su buen deseo lo que al artículo le faltaba, y donde encontró dos iniciales, ha puesto todo un nombre”. A continuación, el tono del autor del Martín Fierro adquiría nuevamente gravedad con esta aserción: “acostumbrado a aceptar la responsabilidad de mis actos, jamás busco tangentes para escapar a ella, pero bueno es también que se conozca la verdad”. 

Hernández, siempre reposado, siempre calmo como la pampa donde creció, en el desarrollo de todos aquellos ataques injustificados, no se quejó ni consideró que debía defenderse, en cuanto su escrito no hacía homenaje a ningún poder más que al de la verdad. En el artículo de marras tampoco se detuvo mucho en las imprecaciones hacia su persona.

Eran otros los vientos que soplaban. Ya habían quedado atrás las épocas donde todo se dirimía de manera violenta, fuera por las armas o la pluma. Así se lo hizo saber a sus lectores como aquellos tiempos eran cosa del pasado: “ya no habrá más hecatombes sangrientas a nombre de la libertad. Esos tiempos no volverán, porque no volverán las pasiones que los agitaron, ni los hombres que los produjeron.”. Ante las acusaciones sobre su pasado “tono violento”, invirtió los términos al resaltar lo anacrónico y contracorriente de los hombres que se servían de una pluma arrebatada para obtener sus fines mezquinos. “De esos hombres, uno de los últimos es el Sr. Sarmiento, que siente que se va, y al despedirse quiere hacer a la generación actual heredera de los odios que han agitado su vida, que son ingénitos a su naturaleza, y de que no puede ni quiere desprenderse. Ya no hay Benavídez, ni Virasoros, ni Peñalozas que asesinar; ya no hay por consiguiente asesinos que condenar”. Esta última oración, que puede sonar como una resignación de Hernández a sus antiguas luchas, en realidad expuso la ridiculez del ex mandatario, quien ya sin enemigos reales, arremetía contra los imaginarios, pues desde siempre había sido su única forma de mantenerse a flote en la cosa pública.

Con brillante réplica, Hernández, proseguía: “por violento que haya sido el tono de mis escritos en la prensa periódica en los momentos terribles de la lucha, ni lágrimas, ni sangre se han derramado por mi culpa, y ni viudas, ni huérfanos, han de maldecirme”. Frente a esa puñalada inesperada, pues provenía tras una oración en la que aparentaba darle la razón a su rival, con maestría en el arte de la esgrima de quien manejaba la pluma como el facón, le interrogaba retóricamente: “y  ud. señor Sarmiento, ¿podría decir lo mismo? El país entero sabe que no”.

Ante las acusaciones del ex presidente sobre la presunta búsqueda de amparo político por parte del poeta bajo la administración de Nicolás Avellaneda (1874-1880), en un antecedente de los escraches, Hernández se defendió de aquel encono con una contundencia digna de encomio mediante el siguiente contrapunto: “No ocupo puesto público alguno, aunque dice que ocupo varios; y en cambio vd., desde hace 23 años que pisó el Río de la Plata, no ha trabajado en nada, viviendo siempre a costa del Presupuesto. Yo no sé dónde queda la Tesorería, y desde hace 23 años, no habrá libro de Tesorería en que no se registre el nombre del Sr. Sarmiento. Es un caro hijo de la República”. ¡Caro hijo de la República! expresión en verdad señorial cuya maliciosa ambigüedad no sólo sobrevivió invicta a los tiempos pese a su intencionado ocultamiento, sino que tranquilamente podría incluir una larga nómina de funcionarios en ejercicio.

Todo sea dicho, incluso los periodistas de La Tribuna —aunque en las antípodas de nuestra simpatía— al menos confiaban a la expresión pública el arbitrio de sus ideales e intereses en lugar de a las operetas encubiertas y opacas que caracterizan a una clase política incapaz de afrontar el costo político de sus decisiones contrarias a la mayoría de la población. Un ejemplo de nuestra afirmación, se dio cuando el diario dirigido por los hermanos Varela expresó al conocerse el asesinato del Chacho Peñaloza (1863): "Séale la tierra pesada". ¡Qué manera de condensar una vastedad de significados en tan solo cuatro palabras! La esgrima de la pluma que mencionábamos antes pocas veces se dio en condiciones de igualdad y ante los cuales el silencio no era una táctica posible.

Quizás el poderío de aquella expresión tan malévola como efectiva fue la que tuvo en mente el inteligente periodista que, en los años recientes se estaba convirtiendo en un célebre escritor cuando reconoció al diario de los Varela como: “autor de una esplosión de odio que va hasta más allá de la tumba, y el autor del abrazo de San Juan”. Este abrazo hacía referencia al que se habían dado Domingo Faustino Sarmiento y Pablo Irrazábal, el asesino del Chacho Peñaloza en dicha provincia para conmemorar aquel nefando crimen, ocurrido más de una década atrás. En tal sentido, proseguía, certero y combativo: “se juntan hoy, después de 12 años, animados de los mismos rencores, del mismo espíritu de partidismo rabioso, que quiere hundir en un hondo abismo a todos sus adversarios ¡son los apóstoles de los rencores que yacen enterrados en un pasado lleno de desolación y de tinieblas!”

Esta calaña de personajes “civilizados y civilizadores” eran los que se atribulaban ante el “tono agresivo y bárbaro”, como todo lo relacionado a lo nacional y popular. “cuando los que mataban, los que aplaudían la matanza y los que la predicaban como justicia, me llamaban a mí mazorquero, porque condenaba aquellos excesos y defendía en tantos desgraciados el derecho de vivir, yo no podía, ni debía quedarme sin retribuir el sangriento apóstrofe”. Y así, al correr de la tinta, el periodista asestó su estiletazo final: “pero los que mataron, Sr. Sarmiento, los que mataron son más culpables, cualesquiera que sean las formas en que lo hicieron, que los que condenaron a los matadores, cualesquiera que sean los términos en que escribieron”. 

Evidentemente, José Hernández, creía ver en las instituciones la transición hacia una nación donde la sangre dejara de organizar sus designios. Una donde el bien común federalista se impusiera sobre los “hijos caros a la república”, más propios del antiguo unitarismo, continuación del espíritu monárquico por otros medios. Este ideario que convirtió al poeta en diputado  hacia 1879 y dos años después, senador, también lo tornó una persona “no cara a la República”, por enfrentar los poderes establecidos desde los propios medios de comunicación financiados y comandados por el mismo sistema.

El artículo de Hernández sin embargo, no terminó con un punto final sino con una pregunta: ¿Sr. Sarmiento, por qué mataron? Esta pregunta que no obtuvo respuesta, señaló el final de un debate amargo en el que no se hizo justicia por el Chacho, ni se concretó la patria con la que Hernández soñó para la Argentina. No hay final feliz ni moraleja porque los debates como los combates, no tienen final ni nada que enseñar a quienes los tienen presentes al momento de enfrentar la realidad.

Es en este punto donde se hace necesario romper el mantra de la agenda que obliga a la velocidad y brevedad con el objeto de que todo se desvanezca más pronto que la burbuja sobre las que reposan las presuntas posturas políticas. Tampoco se trata de emular a Hernández, sí de reconocer que no era un “periodista del montón”, tal como lo caracterizó Tulio Halperín Donghi en un estudio donde su injusticia mayor no es hacia la figura de Hernández sino hacia la verdad de todos los argentinos, lo que nos habla de un historiador afín a los ganadores y cuya carrera —ejercida mayormente en el extranjero—, es debatir en el vacío contra enemigos imaginarios. Pese a ser un buen discípulo de Sarmiento en las ideas, no se dio el mismo caso en materia de escritura, por lo cual resulta curiosa su incursión en el campo de la crítica literaria y más al enfrentarse ante el autor del Martín Fierro. Es probable que este intelectual falaz y prohijado por la academia si los hay, al desmerecer una de nuestras mejores plumas, buscara desmerecer como sus adláteres la idea misma de patria por este intelectual, otro hijo caro de la república.

Recuperar el arte de la esgrima verbal aunque ya no esté de moda ni la pluma ni la máquina de escribir. Una academia que no sea capaz de intervenir sobre la agenda, está condenada a debatir sobre sí y para sí misma. Un periodismo que no sea capaz de confrontar con los temas establecidos a debatir, es funcional a sus finanzas antes que sus lectores. El problema no está en la falta de curiosidad ni en el hambre de conocimiento (si hay algo que sobra en este país es el hambre en todas sus acepciones). Tampoco en el menú reducido de respuestas que se le brinda a la población (bajo la falsa antinomia de que es lo que hay o la nada). El problema como siempre, está en producir por todos los medios la escasez del bien común en el campo de las ideas, de los debates y combates. De los bienes públicos ante la seducción del efímero y cada vez más inmaterial, bien privado. Recuperar el arte de la esgrima verbal. Del duelo con alto vuelo periodístico. Reformular donde Hernández escribió ¿Sr. Sarmiento por qué mataron? en ¿Señor presidente, por qué mataron y matan de hambre a la gente? Dicho de otro modo, los debates históricos no componen únicamente la historia. Libran también los combates venideros, si los duelistas del presente los tienen en consideración al actuar.

  • Imagen
    Dossier APU: Inteligencia Artificial
    Dossier APU: Inteligencia Artificial
APU ENTREVISTAS

"La inteligencia artificial no aumentó la productividad ni hace ganar plata, por eso las empresas están preocupadas"

21 Septiembre 2026

La inteligencia artificial atraviesa una expansión acelerada, acompañada por advertencias sobre sus posibles riesgos y por enormes inversiones de las principales empresas tecnológicas. Para Gabriel Baum, licenciado en Informática por la Universidad Nacional de La Plata, docente y especialista en tecnología, buena parte del discurso sobre una eventual autonomización de la inteligencia artificial debe analizarse en el marco de una disputa económica y financiera por el control de una industria que todavía no logró demostrar el impacto que sus promotores anuncian.

En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, Baum cuestionó las advertencias apocalípticas sobre una eventual rebelión de la inteligencia artificial y puso el foco en otro problema: el uso que los seres humanos pueden hacer de estas tecnologías, particularmente en materia militar y de ciberguerra. También habló sobre los agentes autónomos, la seguridad informática, la necesidad de establecer mecanismos de gobernanza internacional y la relación entre el desarrollo de la IA y la enorme cantidad de dinero que actualmente moviliza la industria.

APU: En los últimos tiempos aparecieron advertencias muy fuertes sobre los riesgos de la inteligencia artificial, de programadores que trabajan para las principales empresas norteamericanas. Después, los CEOs de las empresas también advirtieron sobre esos riesgos, incluso Elon Musk pidió más control. Se habla de una autonomía que podría llegar a destruir a los humanos. ¿Qué pensás de estos planteos?

GB: La humanidad puede aniquilarse, autoaniquilarse, pero no creo que vaya a pasar eso con la inteligencia artificial. Como dijo, creo, Xi Jinping en una reunión que hubo hace poco: “Si tienen tanto miedo, ¿por qué no la desenchufan?”. Y se acabó. Finalmente son computadoras que funcionan con electricidad y cada una de ellas está enchufada en algún lado.

No creo que vaya a pasar ninguna de esas cosas, pero me parece bueno pensar qué pasó con todo esto y por qué terminó planteándose de esta manera.

APU: Empecemos por ahí entonces. 

GB: El fin de semana pasado, Dario Amodei, que es el director ejecutivo de Anthropic, publicó un artículo en el que pide que se frene el ritmo de desarrollo de la tecnología que está detrás de lo que uno usa, de los chatbots. Allí plantea peligros que van desde el uso en ciberataques y bioterrorismo hasta su potencial para arruinar la economía del mundo.

Inmediatamente, los directores de otros grandes laboratorios y empresas de Estados Unidos expresaron su apoyo. Demis Hassabis, de Google DeepMind, y Elon Musk, entre otros, dijeron que Amodei tenía razón. Es bastante extraño y surrealista porque estos tipos se pasan peleando. Incluso se han enfrentado en los tribunales y se han atacado personalmente.

Amodei y Sam Altman también tuvieron una pelea más profunda porque Amodei consideraba que Altman no se tomaba en serio los riesgos de la tecnología que se estaba desarrollando. Entonces, desde ese momento, Anthropic, de Amodei, y OpenAI, de Altman, compiten por ver quién gana una carrera en la que, en teoría, el ganador se lleva todo.

Todos coinciden en que la última generación de grandes modelos de lenguaje no es segura y que hay que encontrar una solución.

APU: ¿Y qué hay detrás de este pedido de desacelerar el desarrollo de la inteligencia artificial?

GB: Es bastante fácil ser cínico. No está nada claro qué entienden por desaceleración o por “parar la mano”, ni cómo funcionaría. Hay que prestar atención a que tanto Anthropic como otras empresas están queriendo salir a la bolsa, cotizar en el Nasdaq por billones de dólares.

Entonces, por un lado, necesitan mostrar una gran sensatez: que se preocupan por el mundo. Pero, al mismo tiempo, insinúan que tienen monstruos que hay que controlar y que ellos son los únicos capaces de domarlos.

Pedir una desaceleración y decir que todos estamos de acuerdo en desacelerar consigue dos objetivos. Por un lado, tranquiliza a los inversores, demostrando que no están locos. Y, por otro, los asusta, porque les dicen que solamente ellos pueden controlar esta tecnología.

Yo creo que esa es la jugada que hay atrás. Están hablando más a los inversores porque tienen que salir a la bolsa y quieren dar una señal de que están haciendo esto con responsabilidad, que podrían ir más despacio y que no son unos locos. Pero, además, tienen una tecnología que, según ellos, seguramente va a ser un gran negocio.

APU: Más allá de esas intenciones. ¿No existe un riesgo real de que la inteligencia artificial llegue a un límite en el que ya no pueda ser controlada por los seres humanos? Algunos especialistas incluso plantean que podría llegar a impedir que la apaguen.

GB: Las máquinas están enchufadas. Si les cortás la energía eléctrica, se apagan. También dicen que, cuando se den cuenta de que las quieren desenchufar, van a atacar a quienes quieran hacerlo. Pero no sé cómo podrían mantener la energía que necesitan. Puede haber algo muy sofisticado que una computadora pueda hacer y que uno no se imagine, pero no lo sé.

Lo que hay detrás de todo esto es un enorme negocio. Hay muchos supuestos especialistas, muchas empresas de publicidad y muchos periodistas que quieren ganar más plata. Ese es el problema.

Los grandes éxitos que muestran son reales en determinados ámbitos. Por ejemplo, demostraron teoremas, hacen software. En todo lo que sea manipulación formal, manipulación de símbolos y de lenguajes, estos grandes modelos de lenguaje son muy buenos. Pueden programar muy bien.

De hecho, en Argentina hay muchos programadores que utilizan estas herramientas para generar código. Pero ninguno de ellos confía plenamente en estas herramientas. Lo primero que hacen es revisar qué hicieron porque muchas veces, como se dice en la jerga, “deliran” y hacen cualquier cosa.

Es natural que puedan manipular por fuerza bruta sistemas simbólicos, como los matemáticos, y conseguir resultados impresionantes. Yo no niego nada de eso.

APU: Desde el punto de vista económico, ¿la inteligencia artificial ya produjo el impacto que prometían sus desarrolladores?

GB: Desde el punto de vista del negocio y de la economía, todavía no pegó en ningún lado. Yo sigo desde hace bastante tiempo dos variables de la economía norteamericana: la productividad y el salario. Y la verdad es que la economía de Estados Unidos está deprimida. No ha crecido por efecto de la inteligencia artificial. No ha pegado en la productividad, en la industria, en ningún lado. Ha pegado en algunos sectores específicos y, sobre todo, en el uso individual.

Todo el mundo usa inteligencia artificial, pero todavía no hay ninguna mejora en la economía ni en la vida de la gente alrededor de esto.

Y es natural que pase porque es muy nuevo. Esto empezó hace cinco años, con esta locura de OpenAI y ChatGPT, y es muy difícil que en cinco años una tecnología pueda tener algún impacto real en la economía.

Hay que fijarse, por ejemplo, en lo que llamamos las TIC, las tecnologías de la información y las comunicaciones. Podemos decir que empezaron a comercializarse, a insertarse en el mundo real, en los años 50. La primera vez que pudo verificarse un impacto en la economía norteamericana fue en 1995. Pasaron 45 años. ¿Por qué esto iba a pegar antes?

En mi opinión, estamos en el medio de una burbuja financiera. Estos tipos quieren cotizar en bolsa y entrar con miles de millones y, por otro lado, no consiguen rentabilizar las inversiones que han hecho.

Entonces siguen pidiéndole plata a los inversores. Atrás de esto están BlackRock y todos esos inversores poniendo plata de los jubilados norteamericanos, para decirlo de algún modo, miles de millones en centros de datos y en financiar los experimentos que hacen estos muchachos.

Y no da ganancias. No tienen ni flujo de caja estas empresas. Entonces están condenados a seguir pidiendo plata, a inventar cosas para seguir pidiendo, y lo vienen haciendo desde hace rato. Como todos pusieron tanta plata ahí, tienen que seguir poniendo. Esa es la carrera y cada tanto inventan algo para que la carrera siga.

APU: Entonces, no ves a la inteligencia artificial como una amenaza de autonomización a largo plazo.

GB: El problema son los seres humanos. El problema es la ambición de estos tipos, que son unos locos de la guerra, que además son socios o dueños, no sé bien, de Milei y toda la banda.

Yo creo que en ese sentido sí son peligrosos. Han potenciado la capacidad de destrucción de las Fuerzas Armadas norteamericanas, por ejemplo. Han participado en el genocidio en Gaza.

Amodei, que ahora se preocupó tanto, se peleó con Trump porque Trump no quería asumir la responsabilidad por los niños muertos. Amodei planteaba que las armas que tenían sus algoritmos de identificación de palestinos, basados en inteligencia artificial, pudieran actuar autónomamente y dijo que de ninguna manera iba a aceptar eso.

APU: ¿No puede pasar que en algún momento la propia inteligencia artificial comienza a resolver por sí misma a quién matar y con qué criterio?

GB: ¿Qué quiere decir eso? ¿Se va a subir sola a un avión y va a tirar misiles sin que nadie la conecte a ningún lado? No es nada. Es un software. No es un Frankestein que va a salir del laboratorio caminando.

Volvamos al episodio de los agentes de OpenAI que salieron a Internet y atacaron otra empresa de inteligencia artificial. ¿Qué hicieron? Hicieron las cosas para las cuales los entrenaron.

El culpable de eso fue OpenAI, que no tomó las medidas de seguridad suficientes para aislar a un agente que podía hacer eso.

Los agentes, es decir, los módulos más o menos autónomos que tienen cierta capacidad de reacción frente a eventos, son mucho más viejos. Existen desde los años 80. No es una novedad lo de los agentes.

Lo que hicieron fue ponerles grandes modelos de lenguaje para que computen. Son agentes que tienen estadística multidimensional adentro y toman decisiones estadísticamente, no solamente reaccionan ante eventos externos.

Si vos largás una red o tenés un sistema de ciberseguridad y no tomás medidas para que no hagan cagadas, eso puede pasar. Está lleno de software haciendo cagadas en Internet todo el tiempo.

Los tipos hacen las cosas para las cuales los entrenan. No hacen otras porque no tienen imaginación. No inventan. Responden al entrenamiento que se les dio, a veces bien y a veces mal.

No creo que les hayan dicho “vayan y destrocen Facebook”, pero lo que hicieron esos agentes fue hacer las cosas para las cuales los entrenaron. Según dicen, los habían entrenado para detectar fallas de seguridad en cualquier ámbito. En particular, en OpenAI les dejaron la puerta abierta, se fueron a Internet y atacaron otra cosa.

APU: Pero si entrenás a un agente para defender la seguridad de una empresa, ¿no podría considerar que la mejor manera de defenderla es atacar a otra empresa?

GB: Podría haber hecho eso, como podría haber hecho otra cosa. Hace cosas para las cuales fue entrenado. El problema es regular para que no se entrenen estos bichos para hacer cualquier cosa.

Yo podría entrenar un agente de este tipo —yo no, pero alguien que tuviera suficiente cantidad de plata y centros de datos— para atacar infraestructura crítica de otro país: redes eléctricas, por ejemplo. Igual que lo podría hacer con software. De hecho, existen softwares que sirven para atacar infraestructuras críticas de otros países.

La ciberguerra no arrancó en 2021. Arrancó mucho antes de que existiera esto. Van a hacer lo que uno quiere y, si no hacen lo que yo quiero, lo desenchufo y no anda más. Es software. No son seres vivos malos que uno entrena y se transforman en monstruos malditos. Eso pasa en las películas.

Pero pueden hacer las maldades para las cuales fueron preparados. Efectivamente, pueden ser muy peligrosos. Pueden ser muy peligrosos si están en manos de la gente que está en manos ahora, que por plata hace cualquier cosa.

Y lo que me parece muy importante es establecer una gobernanza. Eso es lo que están proponiendo los chinos, en realidad, y muchos otros países. Todo el BRICS está preparando y pidiendo eso, los europeos también.

Es igual que como fue necesaria la gobernanza de la energía nuclear. ¿Por qué no voló todo por el aire? Porque en algún momento se llegó a un acuerdo para controlar la energía nuclear. Y todavía no volamos por el aire.

APU: Justamente, nadie diría que la energía nuclear tiene voluntad propia y que Chernóbil explotó porque la energía nuclear quiso hacerlo. Sin embargo, algunos plantean que la inteligencia artificial podría desarrollar una dinámica propia de autonomización.

GB: Chernóbil explotó por errores humanos. Japón pasó lo mismo. Y por eso nadie dice: “Mirá, la energía nuclear se vuelve autónoma y quiere matar gente”. Asignarle voluntad a la inteligencia artificial es una muy buena forma de evitar el problema.

Vos tenés gatos en tu casa. Si les abrís la puerta, se te escapan. No hay que abrir la puerta. Todo el mundo sabe cómo no abrir la puerta.

El ejemplo famoso del ataque a la empresa es eso. No es que la inteligencia artificial fue programada para atacar una empresa. Fue programada para defender una empresa y encontró errores de seguridad en otro lugar. Le dejaron la puerta abierta a Internet y encontró esos errores.

Quizás además lo hicieron a propósito. A mí no me queda claro. Están buscando aterrorizar a la gente porque necesitan plata y entonces arman el escándalo y dicen: “Yo soy el único que te puede proteger”.

Y después dicen: “Yo no voy a regular nada porque soy malísimo. Yo quiero que me sigan alimentando la industria militar con esto”. No hay que comprarse eso.

A mí lo que me preocupa es que mucha gente se asusta y, además, no conoce la tecnología. Si no conocés la tecnología, podés creer cualquier cosa.

Hay que conocer qué puede pasar. Hay que tener una idea más o menos clara de qué se trata esto. Lo que hay adentro de los sistemas de estas empresas es secreto tecnológico. Nadie lo conoce, lo conocen ellos. Los que tenemos alguna formación en el tema conocemos los fundamentos y podemos darnos una idea más o menos clara de qué puede pasar y qué no puede pasar.

Después sabemos cómo manejar la tecnología, cómo se puede utilizar bien, mal o regular. Yo me pasé años haciendo estas cosas.

Se puede usar mal, por supuesto. Pero la informática se pudo usar mal mucho antes de la inteligencia artificial y se ha usado mal mucho antes de la inteligencia artificial. Y ha causado muertes, muchísimas muertes.

Hay una publicación que habla de la cantidad de muertes que causó la informática, el software, en radiaciones hospitalarias, en las cámaras gamma y todas esas cosas que se usan en medicina. Hay una lista de alrededor de cien ejemplos de personas que murieron porque el software estaba mal hecho o tenía errores.

Acá el chiste es que te dicen que la inteligencia artificial tiene voluntad. Entonces, como tiene voluntad, se autonomiza y, como se autonomiza, la culpa ya no es del programador que hizo eso, sino de que se autonomizó y ahora es un ser independiente.

Bueno, metelo preso, matalo y chau. Es mucho más fácil apagarlo.

¿Cuántos centros de datos hay que bajar para que esto deje de funcionar? Cien. Hay que bajar doscientas palancas y no existe más. Esto no es algo que vive, capaz de alimentarse en la naturaleza. No tiene el control de las fuentes de energía. O, si lo tiene, lo desconozco.

Si es capaz de manejar las fuentes de energía, estamos jodidos, porque son unos locos. Y tenemos algunos problemas de Internet, me parece.

Pedir una desaceleración y decir que todos estamos de acuerdo en desacelerar consigue dos objetivos. Por un lado, tranquiliza a los inversores, demostrando que no están locos. Y, por otro, los asusta, porque les dicen que solamente ellos pueden controlar esta tecnología. Yo creo que esa es la jugada que hay atrás
  • Imagen
    Inteligencia Artificial
    Dossier APU: Inteligencia Artificial
EDITORES ONLINE

Cómo las tiendas online españolas usan video dinámico para incrementar tasa de conversión sin aumentar presupuesto de marketing

21 Septiembre 2026

El comercio electrónico español ha crecido de forma acelerada desde 2020, aunque la competencia online está altamente saturada. Los usuarios que buscan ropa, cosméticos y accesorios encuentran decenas de opciones casi idénticas en precio y características, por lo que la diferenciación visual se ha convertido en el factor decisivo para cerrar compras.

La mayoría de pequeñas y medianas tiendas dependen todavía de fotografías estáticas en sus catálogos. Frente a grandes retailers como Amazon o El Corte Inglés, que invierten en vídeos de producto profesionales, los comercios modestos no pueden asumir los altos costes de producción tradicional. Estudios de comportamiento demuestran que los productos con vídeo dinámico alcanzan tasas de conversión un 40% a 80% mayores que aquellos con solo imágenes fijas, ya que aportan mayor claridad, contexto real y confianza al comprador.

Las herramientas para convertir foto a video online adaptadas al comercio electrónico solucionan esta brecha. Permiten transformar fotografías propias en vídeos cortos con movimientos de cámara profesionales, iluminación optimizada y transiciones fluidas, sin necesidad de edición manual. Las tiendas que adoptan esta tecnología logran aumentos de conversión del 45% al 65% en 90 días, reduciendo la fricción en la decisión de compra, disminuyendo devoluciones y optimizando costes logísticos.

Impacto de video en comportamiento del consumidor online

La psicología del comprador digital ha evolucionado mucho en cinco años: hoy exige presentaciones visuales profesionales y de calidad. Al comparar una tienda con fotos estáticas y una competidora con vídeos dinámicos, los usuarios perciben mayor credibilidad y profesionalismo en la segunda opción. El vídeo permite ver ángulos, escalas y texturas reales, alineando las expectativas del cliente con el producto final y mejorando la satisfacción post-compra. En categorías de productos homogéneos, como camisetas básicas, el contenido generado al convertir foto a video online marca la diferencia competitiva, transmitiendo mayor calidad que las simples imágenes fijas.

Guía operativa: Implementación de video de productos en tienda online

La transformación de catálogo fotográfico a catálogo videográfico en una tienda online requiere metodología específica, diferente a la de creadores de contenido o pequeños comercios físicos. El objetivo es comunicar información de producto de forma clara y eficiente, no generar entretenimiento o narrativa emocional.

Paso 1: Fotografía de productos con protocolo comercial

El primer paso es establecer protocolo de fotografía consistente. Cada producto debe ser fotografiado desde ángulos específicos que comuniquen información de compra: vista frontal, lateral, detalle de materiales, escala relativa (si es relevante), y si es aplicable, producto en contexto de uso.

Para una prenda de ropa, esto significa: prenda en maniquí frontal, lateral, detalle de costura, detalle de tela. Para un bolso, significa: bolso cerrado frontal, bolso abierto mostrando interior, detalle de cierre, bolso en contexto de uso. Para un producto de belleza, significa: envase cerrado, envase abierto, producto aplicado, resultado en piel. La consistencia en protocolo es crítica porque permite que el sistema de IA genere videos de apariencia consistente para todos los productos del catálogo. Cuando aplicas convertir foto a video online con protocolo consistente, obtienes resultados visuales predecibles y profesionales.

Paso 2: Selección de estilo visual comercial

Las herramientas que permiten convertir foto a video online ofrecen estilos específicamente optimizados para contexto de comercio electrónico. Estos estilos priorizan claridad visual, transiciones que no distraen del producto, y música de fondo profesional que no compite por atención.

La selección debe ser consistente para todo el catálogo. Si una tienda selecciona "estilo minimalista profesional" mediante convertir foto a video online, todos los productos deben procesarse con este estilo, generando identidad visual cohesiva que fortalece percepción de marca. Para tiendas que buscan mayor sofisticación visual, Veo 3 permite especificar parámetros más granulares de movimiento de cámara y sincronización de audio.

Paso 3: Optimización técnica para plataforma de comercio

Los videos generados deben optimizarse para la plataforma específica de comercio electrónico. Si la tienda utiliza Shopify, WooCommerce u otra plataforma, es necesario validar que los videos se cargan correctamente, que la reproducción es fluida, y que el tiempo de carga no afecta experiencia del usuario.

La duración óptima para videos de producto en contexto de comercio electrónico es entre 15 y 45 segundos. Videos más cortos pueden no comunicar suficiente información, mientras que videos más largos generan abandono de página. Cuando utilizas convertir foto a video online, la mayoría de plataformas genera automáticamente duraciones óptimas basadas en número de fotografías y tipo de contenido.

Paso 4: A/B Testing y optimización

Una vez implementados los videos, es crítico realizar A/B testing comparando tasa de conversión de productos con video versus productos sin video. Esto proporciona datos reales sobre impacto en comportamiento de compra específico de la audiencia de la tienda.

Si el A/B testing confirma incremento en conversión, el siguiente paso es expandir video a todo el catálogo. Si el impacto es menor de lo esperado, es necesario ajustar duración, estilo visual o protocolo de fotografía. Para ajustes más complejos, Veo 3 permite experimentar con parámetros más sofisticados de producción.

Caso de aplicación: Tienda online de complementos

Una pequeña tienda online especializada en complementos de moda—bolsos, cinturones, accesorios—implementó flujo de trabajo de video de productos utilizando convertir foto a video online. El catálogo consistía en 200 productos fotografiados con protocolo consistente. Todos los productos fueron transformados en videos de 30 segundos mostrando cada complemento desde múltiples ángulos con movimiento sutil y audio ambiental profesional.

Los videos fueron integrados en página de detalle de producto, reemplazando galería de fotografías estáticas. En 60 días, la tienda observó incremento de 52% en tasa de conversión, incremento de 38% en valor de ticket promedio (los clientes compraban más de un producto por transacción), y reducción de 15% en tasa de devolución. La inversión en producción de videos fue cercana a cero, únicamente tiempo de fotografía y carga de contenido en plataforma.

Cuando la tienda decidió experimentar con productos premium de mayor precio, utilizó Veo 3 para generar videos con mayor precisión cinematográfica, permitiendo control fino sobre movimiento de cámara y sincronización de audio que comunicara lujo y exclusividad.

Perspectiva: Evolución del comercio electrónico español

La capacidad de producir video de productos de calidad con presupuesto cercano a cero está redefiniendo la competencia en comercio electrónico español. Pequeñas tiendas online que antes estaban limitadas a fotografía estática ahora pueden competir visualmente contra grandes retailers, utilizando convertir foto a video online como herramienta central de estrategia de marketing visual.

Esta evolución es particularmente significativa porque permite que pequeños comercios compitan basándose en calidad de producto y autenticidad, en lugar de presupuesto de marketing. Una tienda online pequeña con presentación visual clara y profesional—impulsada por convertir foto a video online—puede capturar cuota de mercado de grandes retailers, simplemente porque el consumidor percibe mayor confianza en la compra. El futuro del comercio electrónico español será determinado no por presupuesto de producción, sino por creatividad en narrativa visual y comprensión profunda de comportamiento del consumidor.

 

Las herramientas para convertir foto a video online adaptadas al comercio electrónico solucionan esta brecha. Permiten transformar fotografías propias en vídeos cortos con movimientos de cámara profesionales, iluminación optimizada y transiciones fluidas, sin necesidad de edición manual.
  • Imagen
    Inteligencia Artificial
    Dossier APU: Inteligencia Artificial
INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Guido Zatloukal: “En ciberdefensa el límite entre lo privado y lo público es muy frágil"

20 Septiembre 2026

Guido Zatloukal, presidente Fundación Blockchain Argentina, analizó los debates alrededor de la Inteligencia Artificial y su amenaza a la humanidad, y comentó los avances en gobernanza de datos en la provincia de Buenos Aires.

Zatloukal dialogó el sábado 19 de septiembre con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Todo esto se desató de una noticia, que se filtró, donde un modelo de estas empresas estadounidenses que se estaba probando en un sandbox, un entorno cuidado y desconectado de internet, se estaba probando y de repente se dieron cuenta que logró escaparse, e incluso conectarse con otros modelos que estaban probando aleatoriamente, dejando pistas para otros modelos, y sabiendo que lo iban a poder levantar la información”.

“En Argentina, una de las noticias de la semana fue que se realizó el primer Congreso Argentino de Ciberdefensa, donde la Fundación Blockchain Argentina participó. Fue organizado por la Facultad de Ingeniería del Ejército y la Universidad de la Defensa Nacional. (…) Hay un nuevo ámbito en la defensa que está viendo en el mundo, que es cómo defendemos o atacamos los entornos digitales”.

“La ciberdefensa está muy conectada al ámbito público y privado, porque las infraestructuras críticas, que son las represas hidroeléctricas, los bancos, los proveedores de internet, son empresas privadas en líneas generales, pero afectarlas, afecta al país entero. Ahí actúa la ciberdefensa de un país para poder defenderla. Si estas empresas van a usar inteligencia artificial, que bajo ningún propósito utilicen ni una inteligencia artificial conectada a un servidor estadounidense ni a un servidor chino”.

“Salió un decreto de la provincia de Buenos Aires que lo que hace es empezar a determinar sobre cuestiones de gobernanza de datos y tener mucho más claro, primero, y orientarnos sobre cuáles son los datos que tiene la Provincia (…), luego la veracidad y cuándo fue la última vez que se actualizaron, y ahí empezar a determinar quién tiene acceso o los puede modificar. Se empieza a hacer todo un escalamiento de datos y a mantenerlos en el mismo orden a todos esos datos”.

URL de Video remoto
  • Imagen
    Jorge Julio López
ENTREVISTAS APU

Rubén López: “La desaparición de mi padre es una herida inmensa de la democracia”

20 Septiembre 2026

El hijo de Jorge Julio López, Rubén López, dialogó con AGENCIA PACO URONDO (el 18 de septiembre pasado se cumplió un aniversario de su desaparición) y habló del contexto político y las violaciones de derechos humanos en la Argentina de Milei.  

El militante peronista tenía 76 años cuando desapareció. Había salido de su vivienda en Los Hornos, en La Plata, y fue observado por distintos testigos que lo vieron caminar por la zona. Los perros de la Policía siguieron su rastro hasta las inmediaciones de una vivienda ubicada en las calles 135, 66 y 67, donde perdieron la huella.

La investigación judicial quedó a cargo de la Unidad Fiscal Federal de La Plata. El expediente no permitió establecer qué ocurrió después de aquellos últimos rastros. Tampoco se determinó quiénes fueron los responsables de su desaparición.

AGENCIA PACO URONDO: Se cumplen veinte años de la segunda desaparición de su padre. ¿Cuál es su reflexión al respecto?

Rubén López: El aniversario de esta segunda desaparición forzada en plena democracia, cuando uno pensaba que este tipo de situaciones no ocurrirían, significa una herida inmensa contra la democracia.

Es un ataque desde el punto de vista judicial. Lo que no se investigo en las primeras 48 horas significo que hoy a veinte años sigamos sin saber nada de mi padre. Sin embargo a pesar del tiempo transcurrido no vamos a bajar los brazos.

APU: ¿En qué situación observa la defensa de los Derechos Humanos actualmente?

RL: Los derechos humanos son avasallados todos los días por parte del gobierno nacional. Baja de salarios, inflación que está totalmente dibujada. La represión constante a los jubilados.

El incumplimiento de las leyes permanente de este gobierno. Lo más triste no solo es el gobierno que impulsa sino el lamentable consenso en algunos sectores de la sociedad.

APU: ¿En relación a la desaparición de su padre manejan alguna nueva hipótesis?

RL: En relación a los testimonios de mi padre muchos genocidas temieron terminar encarcelados y enjuiciados como ha ocurrido finalmente. La mayoría de los cuales mi padre identifico fueron condenados.

El entorno de Etchecolaz pudo haber participado de alguna manera o tal vez lo sugirió. Sin embargo son mis teorías apenas, no hay evidencia que lo avale.

APU: ¿Qué espera de un nuevo gobierno con perspectiva nacional y popular?

RL: Si llegara a ganar en las próximas elecciones un gobierno nacional y popular la primera tarea es revertir todo el daño que está haciendo el actual.

Sin embargo lamentablemente mi padre desapareció durante un gobierno popular. Si hubo presiones de algún sector tendrían que haberlas denunciado.

Por otra parte, espero para un nuevo gobierno que los jubilados ganen mejor, que puedan tener los remedios gratuitos, que los trabajadores ganen buenos salarios, que al menos podamos llegar a fin de mes. Que la gente no pase hambre como en la actualidad.

  • Imagen
    1

Jugar casino online con Mercado Pago en Argentina 2026

19 Septiembre 2026

Cargar pesos desde el celular ya es el atajo para jugar casino online con Mercado Pago. La billetera la conocés. El filtro real es otro: un operador que acredite en segundos y, después, te deje cobrar por banco o e-wallet. El retiro casi nunca vuelve a la misma app.

Abajo hay cinco marcas con cajero en ARS. Si el plan es el teléfono, 20Bet concentra app nativa y depósito corto. El resto entra por techo de promo, demo, mesas en vivo o un registro con menos menús. Los montos de bienvenida se confirman en cajero. Cambian sin aviso.

Cinco operadores con depósito en pesos

La tabla resume bono de referencia y para quién encaja cada marca. Licencia visible y Mercado Pago en ARS son el piso. El orden sigue app, techo de promo, demo, vivo y fricción de la primera cuenta.

20Bet100% hasta $100.000 ARS + 120 giros. Enfoque: App Android e iOS

MegaPariHasta $1.800.000 ARS + 150 FS (casino). Enfoque: Sportsbook y paquetes

National Casino100% hasta $100.000 ARS. Enfoque: Demo y calendario

JugaBet100% + 50 giros hasta $150.000 ARS. Enfoque: Vivo y cashback

1RedBet100% hasta $200.000 ARS. Enfoque: Arranque simple

Qué casino online con Mercado Pago encaja según el perfil

No hay un ganador único. Hay un cajero en pesos y cinco formas distintas de usarlo. Leé el rollover antes de marcar el bono. Un match del 100% se come rápido si el multiplicador es alto y las mesas cuentan poco.

20Bet: el depósito sale del teléfono, no de tres apps

20Bet entra primero cuando la sesión es móvil y no querés saltar entre el sitio, la billetera y un APK dudoso. Hay app nativa para Android e iOS. Casino y deportes comparten saldo.

La licencia es internacional tipo Curazao. El número se mira en el pie, no se inventa acá. En un casino online Mercado Pago de este tipo el depósito entra en ARS. El cobro habitual sale por e-wallet o transferencia, no a la billetera.

Referencia publicada: $15.000 ARS vía Mercado Pago en unos 28 segundos. Retiro de $18.000 ARS por e-wallet cerca de 22 minutos. Lobby de NetEnt y Pragmatic Play, con Elvis Frog y Diamond of Jungle, más ruleta, blackjack y baccarat en vivo.

  • Casino primer depósito: 100% hasta $100.000 ARS + 120 giros.
  • Segundo: 50% hasta $90.000 ARS + 50 giros. Deportes: 100% hasta $90.000 ARS.
  • Viernes: 50% hasta $90.000 ARS + 50 giros en Wolf Gold.

La app acorta el circuito. El costo es el rollover estándar y una licencia fuera de LOTBA o IPLyC. Registrate en 20Bet si ya viste pie de página y condiciones del match.

MegaPari: cifra alta en el cartel, letra chica en el paquete

MegaPari suma cuando pesa más el techo de bienvenida y un sportsbook amplio que un menú corto. El catálogo publicado supera los 7.000 títulos de Pragmatic Play, Evolution y NetEnt. Ruleta y blackjack en vivo comparten cuenta con las cuotas.

La licencia citada apunta a Anjouan. Se lee en el pie. El depósito con Mercado Pago llega en ARS. El techo de carga citado llega hasta $2.500.000 ARS. Eso no acelera el cobro.

Referencia: $20.000 ARS en unos 35 segundos, sesión en Gates of Olympus, retiro de $35.000 ARS por transferencia en alrededor de 19 horas. Sirve para medir el banco. No es promesa de ganancia.

Paquete de casino hasta $1.800.000 ARS + 150 giros. Deportes: 200% en los dos primeros depósitos hasta $270.000 ARS. Apuesta gratis hasta $88.000 ARS. Activar todas las etapas alarga el rollover. Anjouan pesa menos que un sello provincial. Abrí el cajero en MegaPari y mirá juegos válidos antes del pack completo.

National Casino: demo primero, pesos después

National Casino encaja si preferís medir volatilidad sin quemar el primer depósito. Hay más de 3.000 tragamonedas de BGaming, Pragmatic Play, Hacksaw y Booming Games, más blackjack y ruleta en vivo. Muchos títulos abren en demo. No hay app nativa. La licencia se confirma en el pie. No se asigna un sello LOTBA que el operador no muestre.

Líneas de depósito (verificar vigencia)

  • Primer depósito: 100% hasta $100.000 ARS.
  • Segundo: 50% hasta $200.000 ARS + 50 giros en Johnny Cash.
  • Viernes: 50% hasta $250.000 ARS + 100 giros en Book of Cats.
  • Líneas diaria y VIP citadas hasta $900.000 y $650.000 ARS.

El calendario da valor si volvés varias veces. Las líneas VIP piden montos que no son de primera sesión. Probá National Casino en demo, después decidí si el match vale el wagering.

JugaBet: mesas en vivo si la cuenta no es de un solo depósito

JugaBet apunta a quien juega varias noches, no a un solo depósito. Hay más de 100 mesas en vivo de Pragmatic Play (Blackjack Ruby, Azure, Speed). Slots de Evoplay y SmartSoft. El sportsbook comparte saldo.

Licencia Curazao, a ver en el pie. Sin app nativa. Mínimo citado cerca de $10.000 ARS. Bienvenida: 100% más 50 giros hasta $150.000 ARS. Cashback del 100% en slots y vivo según campaña. Bono deportivo de hasta 150% hasta $300.000 ARS. La cifra de apertura es menor que MegaPari. Torneos y cashback rinden si el volumen semanal es real. Algunos rollovers siguen duros. La cuenta de JugaBet sirve si el vivo es el eje.

1RedBet: menos mapa, hits que ya conocés

1RedBet cierra el listado para la primera cuenta. El buscador es corto. Sweet Bonanza, Gates of Olympus y Book of Dead están a un par de toques. Vivo de Evolution: ruleta europea, blackjack y baccarat.

Licencia Curazao, a chequear en el pie. Sin app nativa. Referencia: $20.000 ARS al instante. Retiro de $25.000 ARS en unas 22 horas. Bienvenida 100% hasta $200.000 ARS más giros según monto. VIP de 25 niveles, cashback citado hasta 15%. El catálogo es más chico que MegaPari. El wagering de algunas recargas sigue duro. Entrá a 1RedBet, filtrá el hit y leé el multiplicador.

Qué hace Mercado Pago cuando cargás saldo

Mercado Pago nació como brazo de pagos de Mercado Libre. Hoy mueve facturas, envíos y, en varios operadores, el primer peso de una cuenta de juego. La app ya está en el teléfono.

Con Mercado Pago casino online el saldo entra en ARS. El operador recibe la confirmación de pago, no el número completo de tu tarjeta. Eso recorta un vector si el sitio sufre una brecha. No convierte cualquier dominio en un operador serio.

La billetera se fondea con saldo, débito, crédito o cuenta vinculada. La tasa es de la pasarela, entre 1,19% y 7,99% según el caso. QR o Mercado Crédito pueden existir en la app. Si no figuran en Depósitos, no los asumas. Titular de la billetera y titular del casino tienen que coincidir cuando el operador lo pide.

Cómo jugar casino online con Mercado Pago desde el cajero

El alta en un casino online por Mercado Pago se parece en casi todos los sitios. Cambia la etiqueta del menú. No cambia el orden.

  1. Registrate en un operador con licencia visible y moneda ARS si el formulario la ofrece.
  2. Entrá a Cajero o Depósitos.
  3. Elegí Mercado Pago e indicá el monto en pesos.
  4. Confirmá en la app con PIN, huella o el método que tengas activo.
  5. Esperá la acreditación en el balance. En las pruebas publicadas ronda los 30 segundos.

Si Mercado Pago marca el pago como hecho y el casino no mueve el saldo, guardá el comprobante y escribí al chat. No recargues un segundo monto a ciegas. Completá KYC cuando lo pidan, sobre todo antes de un cobro, no después de pelearlo.

Retiros: la billetera entra, casi nunca sale

Acá está el corte que más gente ignora. Depositar es rápido. Cobrar por la misma app, en operadores internacionales, casi no está. Lo habitual es transferencia CBU o CVU, e-wallet o cripto si ya tenés wallet verificada.

Antes de jugar casino online con mercado pago conviene abrir el cajero y anotar el método de extracción, no solo el de carga. Un lobby lleno no sirve si el cobro queda trabado una semana.

USDT o BTC pueden salir en minutos on-chain. Traen conversión y variación de precio. Para quien solo maneja pesos, el banco se planifica desde el registro. KYC con DNI legible evita que el primer cobro grande se frene por un scan borroso.

Comisiones y techos de la billetera

En un casino online que aceptan Mercado Pago la tarifa de la pasarela sigue ahí aunque el operador no cobre extra. Depósitos frecuentes la sienten más. El débito suele salir más barato que el crédito.

Comisión al fondear o pagar: Entre 1,19% y 7,99% según cómo se cargó la billetera

Cargo del casino en depósito: Muchos no suman. El retiro puede tener costo propio

Tope mensual orientativo: Cerca de USD 20.000 equivalentes. Después hay que esperar el ciclo

Retiro a Mercado Pago: Casi no aplica. Se cobra por banco, e-wallet o cripto

El tope de USD 20.000 no es un límite del casino. Es de la billetera. Si lo rozás a mitad de mes, el depósito siguiente puede fallar aunque el operador acepte la marca.

Legalidad en Argentina y qué cubre la licencia

No hay ley federal única. Cada provincia arma su marco. CABA pasa por LOTBA. Provincia de Buenos Aires, por IPLyC. Córdoba y Santa Fe tienen organismos propios. Un casino online Buenos Aires con Mercado Pago y sello LOTBA es legal dentro de esa jurisdicción. Un .com offshore no replica esa protección.

Un casino online Argentina con Mercado Pago del circuito internacional suele mostrar Curazao o Anjouan. Audita aspectos técnicos. No da el mismo respaldo en una disputa que un organismo provincial. Tampoco hay norma federal que prohíba al jugador abrir cuenta offshore y depositar desde casa. La carga cae sobre el operador. Señales mínimas: HTTPS, sello en el pie, T&C en castellano, chat activo.

Juegos y estudios que aparecen con depósito en pesos

Con un casino online Mercado Pago Argentina el catálogo completo se paga en ARS, sin conversión forzada en el cajero habitual. Las tragamonedas concentran tráfico. Las mesas y el vivo concentran mejor RTP teórico en sesiones largas. Una noche corta se desvía igual, para arriba o para abajo.

Gates of Olympus: Multiplicadores en cascada. RTP Orientativo: 96,50%

Sweet Bonanza: Tumbles y bombas. RTP Orientativo: 96,47%

Book of Dead: Símbolo expansivo en bonus. RTP Orientativo: 96,21%

Ruleta europea: Un solo cero. RTP Orientativo: 97,30%

Blackjack clásico: 21 contra el crupier. RTP Orientativo: 99,54%

Aviator: Crash con cash-out manual RTP Orientativo: 97,00%

En un casino online Argentina Mercado Pago también aparecen Lightning Roulette, baccarat y game shows tipo Crazy Time. Crash como Aviator o JetX piden cash-out antes de que el multiplicador se caiga. Sin tope de sesión, queman banca rápido. Evolution cubre el vivo. Pragmatic Play, Hacksaw, Play’n GO y NetEnt, las slots. El RTP se lee en la ficha del juego. National Casino deja probar muchos títulos en demo.

Bonos: el match entra fácil, el rollover no

El patrón de un casino online con Mercado Pago Argentina sigue siendo match del 100% sobre el primer depósito, a veces con giros. Después hay recargas, torneos en ARS y VIP con cashback. En las pruebas publicadas no hay extra exclusivo por pagar con la billetera. El incentivo sigue al monto, no al método.

El wagering típico va de 30x a 45x. Slots suelen contar 100%. Ruleta, 10% a 20%. Blackjack a menudo queda afuera. Un paquete de MegaPari alarga el total si activás cada etapa. El bono sin depósito puro aparece poco, con tope de cobro bajo y plazo corto. Antes de aceptar: multiplicador, apuesta máxima, vencimiento y juegos que cuentan.

Otros rieles si Mercado Pago no alcanza

La billetera cubre la entrada. El cobro pide otro canal. CBU o DEBIN sacan plata a tu nombre. Visa y Mastercard entran rápido, aunque algunos bancos bloquean el rubro. Ualá y AstroPay aparecen en cajeros locales. Skrill y Neteller, más en offshore. BTC, ETH y USDT aceleran si ya hay wallet. RapiPago y Pago Fácil fondean la app en efectivo. Rara vez figuran como método directo del casino.

Si buscás un casino online que acepte Mercado Pago y también cobre por CBU, el dato está en el cajero, no en el banner de bienvenida. Compará tiempos reales, no slogans.

Mercado Pago: Depósito instantáneo. RetiroCasi no disponible. NotaARS nativo, comisión de la app.

Visa / Mastercard: Depósito instantáneo. Retiro1 a 5 días hábiles. Nota: El banco puede rechazar el rubro.

Skrill / Neteller: Depósito instantáneo. RetiroHoras a 24 horas. NotaMás habitual en offshore. 

Cripto (BTC, USDT): Depósito 1 a 10 min. Retiro: Minutos on-chain. Nota: Rápido, no es peso estable

Transferencia CBU: Depósito1 a 48 h. Retiro: 1 a 72 h. Nota: Lento y predecible

Controles que evitan un depósito a ciegas

Fijá un tope de sesión antes de abrir el cajero, no después de un bonus. Anotá cada carga. Si el historial de la app y el del casino no coinciden, hay que parar. No deposites en Wi-Fi público. Actualizá Mercado Pago y, si usás 20Bet, la app del operador. Un APK de un foro no es atajo.

Antes de confirmar, cruzá monto, titularidad y dominio. Clones copian logos. Si el titular de la billetera no es el de la cuenta, el cobro se traba aunque el depósito entre.

Juego responsable

Límites diarios o mensuales, alarmas de tiempo y autoexclusión están en los paneles serios. Usalos. Ayuda: Jugadores Anónimos Argentina, 0800-444-4000. El 0800 de IPLyC atiende en Provincia de Buenos Aires.

Preguntas frecuentes

¿Se puede retirar a Mercado Pago?

En operadores internacionales, casi nunca. Planificá CBU, e-wallet o cripto desde el alta. Confirmá el listado vigente en cajero antes de acumular saldo.

¿Cuánto tarda un depósito?

En las pruebas de referencia, entre 28 y 35 segundos. Si pasa de unos minutos, guardá el comprobante y escribí a soporte. No repitas la carga.

¿Es legal para un jugador argentino?

No hay prohibición federal de registrarte en un sitio con licencia internacional y depositar desde casa. LOTBA e IPLyC regulan operadores locales en CABA y PBA. La protección en una pelea es menor con sello offshore.

¿Hay bono extra por pagar con Mercado Pago?

En las pruebas publicadas, no. Las promos siguen el monto depositado y el código activo. El método no suma un match propio.

¿Funciona desde el celular?

Sí. Confirmás el pago en la app de Mercado Pago. 20Bet suma app nativa del casino. National Casino, JugaBet y 1RedBet se usan por web móvil. Evitá APKs de terceros.

¿Cuál es el depósito mínimo?

Cambia por operador y por día. JugaBet figura cerca de $10.000 ARS en materiales publicados. El resto se lee en el cajero. No tomes un mínimo de un sitio y lo copies a otro.

Qué marca conviene según cómo jugás

App y teléfono: 20Bet. Techo de promo y sportsbook: MegaPari, con el costo en el rollover. Demo y calendario: National Casino. Vivo y cashback si volvés: JugaBet. Primera cuenta con hits: 1RedBet.

Para jugar casino online con Mercado Pago alcanza con registro, cajero en ARS y confirmación en la app. El cobro se arma por otro riel. Leé licencia, wagering y método de extracción antes de mover un monto que duela. Si el perfil es móvil, abrí 20Bet y contrastá el pie del sitio. 18+. Bonos y tiempos pueden cambiar.

Aviso de afiliados. Hay enlaces de afiliación. Un registro o depósito por esas URLs puede generar comisión, sin cargo extra para vos. Esto no es asesoramiento legal.

Juego responsable. Apostar implica riesgo de perder plata. Usá solo fondos que no te hagan falta. Confirmá si tu provincia permite el juego online. Ayuda: Jugadores Anónimos Argentina, 0800-444-4000. Solo mayores de 18 años.

 

  • Imagen
    RIGI JUJUY

Comunidades Mbya Guaraní rechazaron proyectos que puedan afectar sus territorios

18 Septiembre 2026

Durante cuatro jornadas, las comunidades Mbya Guaraní debatieron sobre territorio, derechos indígenas, educación intercultural, acceso al agua y otras problemáticas comunitarias. La Asamblea General se realizó del 14 al 17 de septiembre en la Comunidad Tekoa Arandu, Pozo Azul, Misiones. Participaron mburuvicha, mujeres, jóvenes y autoridades de distintas comunidades Mbya Guaraní.

Entre los temas tratados estuvieron la regularización de los títulos de propiedad comunitaria, el cumplimiento de los derechos de los pueblos originarios y el fortalecimiento de la educación intercultural.

La Asamblea expresó su rechazo a los bonos de carbono por considerar que pueden afectar la integridad territorial y los derechos de los pueblos indígenas. También cuestionó las grandes inversiones vinculadas al Súper RIGI que puedan impactar sobre sus territorios, recursos naturales, cultura y formas de vida.

Las comunidades establecieron que no aceptarán programas, proyectos ni intervenciones que involucren sus territorios o derechos sin una consulta previa, libre, informada y de buena fe, conforme a los derechos reconocidos a los pueblos indígenas.

El acta manifiesta además preocupación por situaciones de desalojo, ocupación y afectación de territorios Mbya Guaraní relacionadas con empresas madereras y otras actividades. Ante estos hechos, las autoridades solicitaron la intervención del Gobierno y de los organismos competentes para investigar las situaciones denunciadas y garantizar los derechos de las comunidades.

En materia educativa, la Asamblea solicitó ampliar las horas de los auxiliares docentes indígenas —actualmente de ocho y diez horas— hasta alcanzar las 21 horas. El objetivo es fortalecer sus funciones y la enseñanza de la lengua y la cultura Mbya Guaraní.

La Asamblea concluyó el 17 de septiembre con la elaboración del acta que reúne las posiciones y demandas expresadas durante el encuentro.

  • Imagen

A 71 años del golpe contra Perón que abrió 18 años de proscripción

18 Septiembre 2026

El 16 de septiembre de 1955 un sector de las Fuerzas Armadas se sublevó contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. La Marina amenazó con bombardear las destilerías de La Plata y Dock Sud y atacar nuevamente a la población civil. En Córdoba, tropas rebeldes, comandos civiles armados y fuerzas leales combatían en las calles. Perón tenía fuerzas suficientes para continuar la lucha, pero decidió detenerla para evitar una guerra civil. Tres meses antes, el país había conocido hasta dónde podían llegar los golpistas: el 16 de junio aviones navales habían arrojado catorce toneladas de bombas sobre Buenos Aires y asesinado a más de trescientas personas.

La autodenominada Revolución Libertadora no fue un hecho inesperado. Fue el resultado de una conspiración política, eclesiástica, civil y militar que se preparó durante meses y tuvo antecedentes de violencia desde 1953. Derrocó a un presidente elegido en 1951 con el 63,5 por ciento de los votos, disolvió el Congreso, intervino las provincias y los sindicatos, prohibió el peronismo y persiguió a sus militantes. Con el golpe comenzó una proscripción que duraría dieciocho años y condicionaría la vida política argentina durante décadas.

Una alianza que terminó en enfrentamiento

La Iglesia católica en 1946  había acompañado el ascenso de Perón al poder. Existía un amplio campo de coincidencias. El peronismo se inspiraba en la Doctrina Social de la Iglesia y proponía una tercera posición frente al individualismo capitalista y el colectivismo comunista. En diciembre de 1945, una carta pastoral del Episcopado desaconsejó votar a los partidos que sostenían la separación entre la Iglesia y el Estado, una definición que favoreció a Perón frente a la Unión Democrática.

El gobierno cumplió además una antigua aspiración eclesiástica. En 1947, la ley 12.978 estableció la enseñanza católica en las escuelas públicas, con instrucción moral para los alumnos cuyos padres profesaran otra religión. Evita apoyó públicamente la medida y mantuvo una relación cercana con el sacerdote jesuita Hernán Benítez, que la acompañó hasta su muerte.

Sin embargo, desde 1952 la relación comenzó a resquebrajarse. Hubo causas políticas, sociales y religiosas. Sectores conservadores de la Iglesia miraban con rechazo la movilidad social que había producido el peronismo. La revista católica Criterio llegó a describir a las masas peronistas como “gentuza” y “hato animal”, y sostuvo que la dignificación popular no dependía de tener lavarropas, cocina a gas o acceso al cine. El recelo también creció frente a la devoción popular por Evita, la expansión de la Unión de Estudiantes Secundarios y la disputa por la organización de trabajadores y jóvenes. En 1954 la Iglesia respaldó la formación del Partido Demócrata Cristiano, que Perón interpretó como un instrumento político opositor.

El gobierno respondió con dureza. En noviembre de 1954 Perón acusó públicamente a sacerdotes y organizaciones católicas de conspirar. Luego se suprimió la enseñanza religiosa, se eliminaron subsidios a instituciones confesionales, se redujeron feriados religiosos y se clausuró el diario católico El Pueblo. A ello se sumaron las leyes de divorcio vincular y de profilaxis social. El conflicto, que podía haberse contenido, se convirtió en una confrontación abierta.

Esa nueva situación permitió reunir bajo una misma bandera a sectores que tenían poco en común: conservadores, radicales, socialistas, comunistas, nacionalistas y grupos católicos. 

Félix Lafiandra hijo, protagonista y recopilador de los panfletos opositores, reconocería después que los católicos comprendieron que la campaña religiosa podía generar un descontento amplio y resolvieron emprender “una lucha a muerte contra la tiranía”. Según su propia descripción, consiguieron que la oposición pasara de una actitud estática a una “oposición dinámica” y crearon el clima que condujo al derrocamiento.

Los comandos civiles y la preparación de la violencia

La violencia antiperonista no comenzó en 1955. El 15 de abril de 1953 estallaron dos bombas durante una concentración sindical en Plaza de Mayo. Murieron seis personas y noventa resultaron heridas, algunas mutiladas. Los artefactos habían sido colocados por un grupo de jóvenes opositores vinculados al ambiente universitario. Meses después, otro núcleo preparó la llamada Operación Bebé: un atentado para matar a Perón mediante un vehículo cargado con explosivos.

En ese ambiente nacieron los comandos civiles. Fueron organizaciones clandestinas con estructura celular, responsables de grupo, nombres falsos, sistemas de citas e imprentas ocultas. Sus integrantes recibían instrucción en armas, explosivos, sabotaje y corte de comunicaciones. Provenían principalmente de familias de clase media y alta, colegios católicos y universidades. Los apadrinaban oficiales antiperonistas que les suministraban armas y entrenamiento, mientras sectores del poder económico colaboraban con su financiamiento.

Se veían a sí mismos como los maquis de la resistencia francesa contra el nazismo. La comparación no era casual. Desde 1945 buena parte de los estudiantes, intelectuales y profesionales había interpretado al peronismo como una prolongación local del fascismo europeo. En nombre de una imaginaria liberación de París en Buenos Aires, aceptaron combatir a un gobierno constitucional y eligieron como aliados a los sectores que querían restaurar el país anterior a 1943.

El conflicto con la Iglesia multiplicó su capacidad de movilización. Los grupos católicos organizaron redes para imprimir y distribuir miles de volantes, custodiar templos, intervenir en manifestaciones y enviar propaganda a los militares. Uno de sus organizadores fue el hermano marista Septimio Walsh,  recordado por sus camaradas  como “el rey del mimeógrafo clandestino”.

Los panfletos comenzaron como una prensa opositora frente al control gubernamental de los medios. Es necesario decirlo: la política de acallar voces críticas no fue inteligente. Años después Perón resumiría aquella paradoja: “Con toda la prensa en contra ganamos, y con toda la prensa a favor nos derrocaron”. Pero esos escritos pronto dejaron de ser simples instrumentos de denuncia y se convirtieron en manuales de acción violenta.

En marzo de 1955 ya llamaban a reunir armas, formar grupos por manzana y preparar fuego cruzado. Un texto ordenaba: “Defender casa por casa, calle por calle, templo por templo. Tirar sin asco a matar”. El periódico clandestino Verdad enseñaba incluso a fabricar bombas molotov. Otros volantes estaban dirigidos especialmente a oficiales y soldados para convencerlos de rebelarse. 

El 16 de junio y las bombas sobre Buenos Aires

El mediodía del 16 de junio de 1955, Radio Mitre fue ocupada por comandos civiles y difundió una proclama escrita de antemano: “El tirano ha muerto. Nuestra patria desde hoy es libre. Dios sea loado”. Perón no había muerto. Quienes morían eran empleados, estudiantes, pasajeros de colectivos y transeúntes sorprendidos por las bombas en pleno 
centro de Buenos Aires.

El ataque comenzó a las 12.40. Veintiocho aviones de la Aviación Naval descargaron alrededor de catorce toneladas de explosivos sobre la Casa Rosada, Plaza de Mayo y distintos puntos de la ciudad. Una bomba cayó sobre un trolebús y mató a decenas de pasajeros. También fueron atacados el Departamento de Policía, la CGT y la residencia presidencial, ubicada donde hoy se levanta la Biblioteca Nacional. Los pilotos ametrallaron desde el aire a civiles que circulaban por las calles o se acercaban al centro.

El objetivo declarado era matar a Perón y a todo su gabinete. Pero para asesinar al Presidente no era necesario bombardear una ciudad abierta. La verdadera intención era producir un hecho espectacular que destruyera la voluntad de resistencia de millones de trabajadores. Los comandos civiles pintaban una V con una cruz y la consigna "Cristo Vence”. La utilización de ese símbolo mostraba cuánto se había mezclado la disputa religiosa con la conspiración militar.

El Archivo Nacional de la Memoria identificó 308 muertos y advirtió que debía agregarse un número incierto de cuerpos imposibles de reconocer por las mutilaciones y la carbonización. Hubo además centenares de heridos. Entre los participantes del levantamiento aparecen nombres que reaparecerían en otros golpes y en la dictadura iniciada en 1976: Emilio Massera, Guillermo Suárez Mason, Osvaldo Cacciatore y Oscar Montes, entre muchos otros.

Esa noche fueron incendiados la Curia y varios templos del centro porteño. Nada justifica la profanación y quema de iglesias. También es necesario recordar que Perón había pedido por radio que los trabajadores volvieran a sus casas y no respondieran a la provocación. Sin embargo, el relato posterior consiguió invertir el orden de los acontecimientos. Durante décadas se habló mucho más de “la quema de las iglesias” que del bombardeo que había dejado más de trescientas víctimas unas horas antes.

Los panfletos opositores llegaron a responsabilizar a Perón y a la CGT por la matanza. Sostuvieron que el gobierno debía haber evacuado la ciudad, aunque la Marina no había enviado ningún ultimátum ni advertido que bombardearía. La acusación ocultaba el dato esencial: quienes arrojaron bombas de cien kilos y dispararon contra civiles fueron aviadores argentinos. Después del fracaso huyeron a Uruguay, donde fueron recibidos y asistidos como héroes.

Perón habló esa misma tarde y pidió serenidad: “Para no ser nosotros criminales como ellos, les pido que estén tranquilos, que cada uno vaya a su casa. La lucha debe ser entre soldados y no quiero que muera un solo hombre más del pueblo”. Esa frase explica buena parte de su conducta durante los noventa días siguientes.

Entre la conciliación y la amenaza

El bombardeo afectó profundamente a Perón. El general Franklin Lucero recordó que al día siguiente el Presidente planteó por primera vez su intención de alejarse del poder. Durante los meses siguientes osciló entre el llamado al diálogo, la decepción ante las conspiraciones militares y los discursos duros destinados a contener a una base popular que reclamaba una respuesta más firme.

El 30 de junio renovó gran parte del gabinete y desplazó a funcionarios identificados con la confrontación. Luego anunció una tregua política y ofreció acceso a la radio a dirigentes opositores. Arturo Frondizi utilizó ese espacio para pronunciar un discurso severo contra el gobierno. Perón buscaba descomprimir el conflicto; los conspiradores interpretaron cada concesión como una señal de debilidad.

El 31 de agosto, ante una multitud reunida en Plaza de Mayo, abandonó el tono conciliador y pronunció su frase más desafortunada: “A una acción violenta le contestaremos con otra más violenta. Y cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de ellos”. La amenaza fue utilizada durante décadas como prueba de una supuesta decisión represiva. Sin embargo, la concentración terminó en calma y en los días posteriores no se registró ningún acto violento por parte de  militantes peronistas. 

La CGT ofreció trabajadores como reservistas del Ejército. No proponía crear una fuerza paralela, sino convocar a quienes habían cumplido el servicio militar y legalmente integraban la reserva. Lucero agradeció el ofrecimiento, pero el Poder Ejecutivo nunca lo hizo efectivo. A esa altura, el sostén principal del gobierno seguía siendo la clase trabajadora organizada y una parte del Ejército. La Marina, sectores de la Aeronáutica, oficiales del Ejército, la oposición política, grupos católicos y los comandos civiles ya estaban comprometidos con el golpe.

Córdoba y la guerra civil que no fue

La sublevación comenzó el 16 de septiembre. En Córdoba, el general Eduardo Lonardi encontró apoyo en grupos civiles armados. Entre 1.500 y 3.000 jóvenes participaron en acciones contra las fuerzas leales y la policía. Muchos habían sido formados en colegios y asociaciones católicas. El sacerdote Quinto Cargnelutti fue uno de sus referentes; testimonios de la época lo ubican distribuyendo armas en la iglesia del Pilar.

Los comandos ocuparon posiciones, actuaron como francotiradores y colaboraron con las unidades rebeldes. Llevaban brazaletes blancos y armas de todo tipo. Sus protagonistas se pensaban como una “juventud blanca” que salvaba a la sociedad de la decadencia. Detrás de esa imagen heroica también había un profundo desprecio social, era una guerra contra “los negros peronistas” y algunos se jactaron de “ver su sangre correr por las veredas de Córdoba.”

Las tropas leales comandadas por el general Iñíguez avanzaron sobre la ciudad. El 18 de septiembre habían tomado la estación ferroviaria y Alta Córdoba y se preparaban para atacar el centro de la ciudad . Disponían de fuerzas suficientes para derrotar la sublevación, pero el combate urbano podía convertir Córdoba en un río de sangre y causar la muerte de centenares de civiles mal armados, la mayoría de ellos estudiantes secundarios y universitarios. 

Al mismo tiempo, la Marina bombardeó Mar del Plata y amenazó atacar la destilería de La Plata, Dock Sud y sectores de Buenos Aires. Los jefes leales informaron a Perón que la situación militar aún era favorable. El Presidente recordó el horror de la Guerra Civil Española que costó un millón de muertos y sostuvo que no aceptaría la destrucción de ciudades y la muerte de miles de argentinos para defender su cargo. Aplicó su  doctrina: primero la Patria, después el Movimiento y por último los hombres.

Ordenó detener la lucha y regresar a los cuarteles. El 19 de septiembre le dijo a su ayudante, el mayor Máximo Cialceta: “Entre el tiempo y la sangre, prefiero el tiempo. Si hemos sido malos no volveremos, pero si hemos sido buenos vamos a volver”. No fue una rendición personal ante una derrota militar , sino la decisión de evitar una guerra civil cuyo desenlace nadie podía prever.

Sus enemigos lo acusaron de cobardía. Meses después, Perón le respondió a Pedro Eugenio Aramburu desde el exilio: “Para usted, hacer matar a los demás en defensa de la propia persona y de las propias ambiciones es una acción distinguida de valor. Para mí, el valor no consiste, ni consistirá nunca, en hacer matar a los otros”. (…) Si tiene dudas sobre mi valor personal, que no consiste como usted supone en hacer que se maten los demás, el País tiene muchas fronteras; lo esperaré en cualquiera de ellas para que me demuestre que usted es más valiente que yo. Lleve sus armas, porque el valor a que me refiero, sólo se demuestra frente a otro hombre y no utilizando las armas de la Patria para hacer asesinar a sus hermanos. Y sepa para siempre que el valor se demuestra personalmente y que, por ser una virtud, no puede delegarse. Hágalo, sólo así me podría probar que no es la gallina que siempre conocí.

La historia demostraría que los vencedores no tuvieron la misma consideración por la sangre ajena.

La libertad de los vencedores

El golpe se presentó como una cruzada destinada a restaurar la República. Sus primeras medidas mostraron otro propósito. El gobierno constitucional fue reemplazado por una dictadura; el Congreso y las legislaturas fueron disueltos; las provincias, universidades y sindicatos quedaron intervenidos. Miles de funcionarios y docentes fueron cesanteados. Se persiguió, encarceló y torturó a militantes y dirigentes sindicales.

El decreto 4161 de 1956 prohibió mencionar a Perón y Evita, exhibir sus imágenes, cantar la marcha peronista o utilizar los símbolos del movimiento.

El cadáver de Eva Perón fue secuestrado y ocultado. En junio de 1956, el levantamiento encabezado por el general Juan José Valle fue reprimido con fusilamientos militares y ejecuciones clandestinas de civiles. La mal llamada Libertadora inauguró así un sistema político que pretendía construir una democracia sin la fuerza electoral mayoritaria.

También modificó el rumbo económico. La Argentina ingresó al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, se devaluó la moneda, se deterioraron los salarios y se desmontaron instrumentos del Estado creados para orientar el comercio y la producción. La frase atribuida al contralmirante Arturo Rial frente a dirigentes municipales resume el espíritu social de muchos vencedores: “La Revolución Libertadora se hizo para que en este bendito país el hijo del barrendero muera barrendero”.

No todos los opositores de 1955 mantuvieron luego las mismas posiciones. Muchos jóvenes católicos, radicales, socialistas y universitarios que participaron en la agitación antiperonista terminaron acercándose al peronismo o enfrentando las dictaduras posteriores. Algunos sufrieron en sus propias familias el terrorismo de Estado. Ese recorrido obliga a evitar explicaciones fáciles: la historia está hecha por hombres y mujeres que cambian, revisan sus ideas y también padecen las consecuencias de los mecanismos que ayudaron a poner 
en marcha.

El golpe de 1955 no resolvió la grieta argentina. La agravó. Al proscribir al peronismo cerró la vía electoral para millones de ciudadanos y alimentó dieciocho años de resistencia, conspiraciones militares y creciente violencia política. Quienes dijeron venir a restaurar la democracia inauguraron una época en la que las Fuerzas Armadas se atribuyeron el derecho de decidir qué gobiernos y qué ciudadanos podían participar de ella.

Perón eligió el tiempo antes que la sangre. Dieciocho años después regresó al país y volvió a ser elegido presidente. Buscó entonces cerrar la vieja fractura y se reconcilió con adversarios como Arturo Frondizi, Oscar Alende, Vicente Solano Lima y Ricardo Balbín.

La lección de 1955 sigue siendo incómoda y necesaria: ninguna diferencia política justifica bombardear al propio pueblo, derrocar un gobierno elegido ni excluir de la vida pública a una mayoría. Cuando una parte de la sociedad pretende borrar a la otra, la libertad que proclama termina convertida en proscripción y violencia.

  • Imagen
    ORÍGENES MARIO FIRMENICH

Orígenes: la historiografía de Firmenich

18 Septiembre 2026

Con su libro Orígenes, publicado por la icónica Editorial Sudamericana, Mario Eduardo Firmenich, número uno de la organización Montoneros comienza a saldar una deuda que la historia le ha demandado durante mucho tiempo. Varias décadas han transcurrido desde aquellos años tumultuosos en Argentina sobre los que tanto se ha escrito.

Había publicado como libro la parte más política de su defensa en los juicios a los que fue sometido por la teoría de los dos demonios. Allí expuso la fundamentación histórica y constitucional de la legitimidad de la resistencia armada contra las formas de terrorismo de estado. Pero fue claramente insuficiente. 

Firmenich también había publicado otros trabajos relacionados con las crisis políticas o con sus estudios como economista. Presentó una propuesta política alternativa al modelo neoliberal en su libro Eutopía, de editorial Colihue, año 2004. En su libro, Teoría de los Sistemas Político-Económicos publicado en 2015 por editorial Educo, de la Universidad Nacional del Comahue, desarrolló la integración sistémica inseparable  entre el subsistema político y el subsistema económico. 

Pero su testimonio histórico en primera persona faltaba en las bibliotecas. Ha preferido, a lo largo de 640 páginas, hacerlo a la manera de un puntilloso desarrollo que va desde lo insurrección de Túpac Amaru en 1780 hasta 1967, cuando empezó a formarse la organización Montoneros en la dictadura militar de Onganía. En Orígenes, exalta el protagonismo que en cada etapa histórica le cupo a los patriotas defensores de lo nacional, federal, popular y revolucionario. Lo relaciona de manera permanente con los dos  gobiernos del primer peronismo, con la resistencia posterior a 1955, y con las características políticas, organizativas y morales de la organización Montoneros. 

En Orígenes, libro que denota también un profundo trabajo de investigación,  queda expuesto lo dicho alguna vez en el sentido de que Firmenich “tiene la historia argentina hecha carne”.  Ante la marcada escasez de lecturas no vinculadas a la frivolidad de éxito efímero, este desarrollo escrito lejos de los intereses de corto plazo, como un aporte a la política en general y a las generaciones que en un futuro se involucren en la construcción de una gran nación, adquiere el nivel de lo muy recomendable, con la sugerencia de aprehenderlo capítulo por capítulo, fijando información y conceptos para lo cual la lectura grupal es muy buena alternativa.

En la sustancia de lo escrito por Firmenich, es reiterado el concepto de ausencia de Contrato  Social a lo largo de los dos siglos y medio de luchas anticoloniales. Marca lo que sin duda en su opinión es una “responsabilidad de todos” los actores que, década tras década, omitieron plantearlo como la principal causa de la guerra civil intermitente que ensangrentó al país en torno a las antinomias de federales y unitarios, conservadores y radicales, peronistas y antiperonistas. No exculpa ni siquiera a Perón de esta omisión.

Plantea la vigencia de la necesidad imperiosa de ese contrato  social-político-económico -cultural explícito, sin el cual el país corre riesgo existencial debido a la prevalencia de tendencias desintegradoras. Vaya mensaje, entonces, para los protagonistas actuales y para los que vendrán.  

La reivindicación de las montoneras federales y de los caudillos provinciales, de la irrupción del nuevo sujeto urbano proveniente de la inmigración interna y de las corrientes llegadas en su mayoría de Italia y España, así como la crítica al pertinaz centralismo unitario, expansivo a sangre y fuego en nombre de una falsa civilización, es una constante presentada en Orígenes como la cabal demostración que “nada nace un repollo”. Las luchas populares siempre tuvieron su razón en el entreguismo de las élites porteñas, lo mismo  que la incidencia de los intereses británicos desde  Rivadavia, pasando por el pacto Roca-Runciman, y las resistencias generadas por el  neocolonialismo, son mencionadas como la elocuente prueba de que “lo argentino es la antítesis de lo inglés”.

Firmenich nos ha sorprendido con esta historiografía que narra de forma comprometida lo ocurrido en el país a lo largo del tiempo, matizada por relatos autobiográficos sobre el árbol genealógico de su familia y de su compañera, María Elpidia Martínez Agüero, de su niñez en Villa Sarmiento y juventud vinculada a la Acción Católica, pero sigue adeudando lo mucho que tiene para escribir referido al nacimiento, accionar y desintegración de la  Montoneros que él define como “el hecho maldito del país oligárquico”. Esperamos ver este trabajo que complete la historia en no mucho tiempo.

  • Imagen
    Milei Schiaretti
PERONISMO EN EBULLICIÓN

Los límites del cordobesismo ante la cuestión nacional

18 Septiembre 2026

Córdoba ya forma parte, por la fuerza de su producción, de un mundo del que la Argentina decidió políticamente mantenerse al margen desde el año 2024. Mientras el gobierno de Javier Milei rechazó la incorporación a los BRICS y reorientó su política exterior hacia un alineamiento preferencial con Estados Unidos e Israel, la economía cordobesa se mueve sobre otro mapa; vehículos y autopartes encuentran en Brasil un mercado fundamental; aceites, granos y alimentos viajan hacia India y China.

Los datos son elocuentes. En 2025 Córdoba exportó cerca de USD 10.910 millones —el 12,5 % del total argentino— y llegó a 136 mercados. Durante los primeros cinco meses de 2026, Brasil, India y China, tres integrantes de los BRICS, fueron sus principales destinos.

Pero los vínculos son diferentes. Con Brasil se expresa principalmente la Córdoba industrial; en 2025, el 64 % de las exportaciones hacia ese país fueron manufacturas industriales, especialmente vehículos, autopartes y motores. India y China, en cambio, concentran sus compras en aceites, soja, maní y derivados. Brasil revela el potencial de una integración regional basada en cadenas industriales compartidas; los gigantes asiáticos, la oportunidad y el desafío de aprovechar su escala para incorporar mayor valor, tecnología, industria y trabajo argentino a nuestras exportaciones.

La paradoja liberal

Mientras el mundo multipolar amplía mercados, socios y alternativas de financiamiento, la política económica nacional debilita capacidades necesarias para aprovecharlos. La apertura importadora presiona sectores estratégicos para Córdoba, como la maquinaria agrícola y su entramado metalmecánico, mientras el ajuste sobre universidades, ciencia e infraestructura erosiona las posibilidades de agregar valor y tecnología.

La paradoja se vuelve nítida cuando el liberalismo económico asumido por Juan Schiaretti y el pragmatismo político que caracteriza a la actual conducción de Martín Llaryora, aun presentándose como defensores de los intereses de Córdoba, claro está; terminan acompañando o facilitando con demasiada frecuencia orientaciones económicas nacionales que debilitan el mercado interno, comprimen salarios y consumo y exponen a la industria y a las pymes que constituyen buena parte de la fortaleza productiva provincial. Lo hicieron durante el gobierno liberal de Mauricio Macri y vuelven a hacerlo, bajo condiciones todavía más severas, frente al programa económico de Javier Milei.

Y allí aparece una responsabilidad que la dirigencia oficialista de Córdoba no puede eludir. Mientras proclama la defensa de la producción y de los intereses provinciales, brinda sustento político a un Gobierno nacional cuyo programa de ajuste, apertura y vaciamiento no se limita a ordenar las cuentas públicas; avanza sobre capacidades estratégicas que la Argentina tardó generaciones en construir. La caída del consumo y el debilitamiento del mercado interno; el creciente recurso de las familias al endeudamiento y el deterioro de su capacidad de pago; la retracción de sectores sensibles de la actividad económica; la desindustrialización y la pérdida de empleo productivo; el cientificidio, el debilitamiento de las universidades y de los organismos tecnológicos; la paralización de infraestructura y la retracción del Estado en áreas estratégicas no constituyen fenómenos aislados. Son distintas expresiones de un mismo proceso de pérdida de densidad nacional que deteriora la demanda, debilita el entramado productivo, desalienta la inversión y reduce las capacidades científicas, tecnológicas y materiales necesarias para el desarrollo. Y todo ello afecta directamente el interés de una provincia como Córdoba, cuya fortaleza depende precisamente de que existan consumidores, empresas, crédito, conocimiento, infraestructura y un mercado nacional capaz de sostener su producción.

Federalismo” de caja y dependencia provincial

Durante décadas una parte importante del debate quedó encerrado en una contabilidad legítima pero insuficiente; cuánto aporta Córdoba, cuánto recauda la Nación y cuánto vuelve. Y no hablamos de una provincia marginal en la generación de riqueza.

En 2025 Córdoba explicó el 12,5 % de las exportaciones argentinas; dicho de manera más gráfica, uno de cada ocho dólares que el país obtuvo por sus exportaciones fue generado por la producción cordobesa. La discusión por la coparticipación, las transferencias y los recursos provinciales es necesaria, pero un “federalismo" reducido exclusivamente a esa contabilidad fiscal resulta demasiado pequeño para una provincia con semejante gravitación económica, productiva, universitaria e histórica. El problema se vuelve todavía más profundo cuando la necesidad financiera de las provincias termina condicionando su autonomía política y los gobernadores deben negociar oxígeno fiscal a cambio de acompañamientos circunstanciales. Allí la cuestión federal deja de ser solamente una discusión administrativa sobre coparticipación y comienza a transformarse en una forma áspera de disciplinamiento político.

No es sencilla la tarea de gobernar una provincia a la que el poder central recorta recursos, paraliza obras y obliga permanentemente a administrar todo tipo de urgencias; pero esa dificultad no puede convertirse en justificación para asociarse una y otra vez con un proyecto antinacional que erosiona muchas de las mismas capacidades productivas, sociales y fiscales que luego se pretende defender. Gobernar la escasez puede explicar la negociación; no debería justificar el indisimulable alineamiento. Y sería injusto desconocer que el Gobierno provincial intenta amortiguar algunos de los efectos de la crisis. El programa Córdoba Impulsa procura sostener el consumo y financiar capital de trabajo; las nuevas líneas acordadas con el CFI buscan acercar crédito a las PyMEs; Bancor subsidia financiamiento para maquinaria agrícola y producción, y el Programa Primer Paso vuelve a utilizar recursos públicos para facilitar la incorporación de jóvenes al empleo. Son políticas necesarias y, en algunos casos, valiosas. Pero también revelan la dimensión del problema.

Si la política nacional contrae el mercado interno, deteriora salarios, abre indiscriminadamente las importaciones y debilita industria, ciencia, infraestructura y capacidades estatales, los instrumentos provinciales terminan funcionando fundamentalmente como paliativos frente a un proceso que se decide en otra escala. La misma dirigencia que destina recursos de Córdoba a reparar esos daños presta luego sustento político al programa nacional que contribuye a producirlos. Si Córdoba subsidia crédito, sostiene consumo, financia PyMEs y promueve empleo, es porque su propio gobierno reconoce en los hechos que mercado, financiamiento, producción y trabajo necesitan políticas públicas activas.

Lo cierto es que una política internacional soberana necesita de un proyecto productivo nacional y ningún proyecto productivo puede sostenerse sin una estrategia internacional que le proporcione mercados, escala, financiamiento, tecnología y capacidad de negociación.

El provincialismo de nicho

A nuestro juicio, el problema comienza cuando la autonomía provincial deja de concebirse como una herramienta para construir la Nación y se convierte, principalmente, en una estrategia de administración y conservación del poder territorial. A esa transformación contribuyó un proceso de larga duración, iniciado con el quiebre del 24 de marzo de 1976 y profundizado por el liberalismo menemista y la arquitectura institucional de los años noventa, incluida la reforma constitucional de 1994.

La dictadura impuso mediante el terrorismo de Estado una profunda reestructuración económica y social bajo la conducción económica de Martínez de Hoz y Adolfo César Diz — formado este último en la Universidad de Chicago y vinculado a la escuela monetarista de Milton Friedman— quien presidiera el Banco Central durante la Reforma Financiera de 1977, pieza decisiva del nuevo modelo económico. Monetarismo, liberalización financiera y retracción del Estado ¿les suena? Es el propio BCRA el que establece una continuidad histórica entre ambos momentos. Su historia institucional sostiene que en 1992 la Convertibilidad “radicaliza aún más la política de liberalización iniciada en 1976”. Medio siglo después, algunas de aquellas ideas vuelven a resonar, con particular intensidad, en el programa económico de Javier Milei. Apertura financiera y comercial, endeudamiento, disciplinamiento del trabajo y debilitamiento de buena parte de la estructura industrial construida durante las décadas anteriores. El menemismo no inauguró esa matriz; significó, en aspectos decisivos, su continuidad, profundización y consolidación política bajo un régimen democrático. A la retracción económica y desguace del Estado nacional se sumó un desmembramiento jurídico e institucional de competencias, recursos y responsabilidades que reforzó la fragmentación territorial de funciones que hasta entonces habían conservado una dimensión algo más nacional.

La reforma constitucional de 1994 profundizó la reorganización territorial del poder; aseguró la autonomía municipal, reconoció a las provincias el dominio originario de sus recursos naturales y amplió sus posibilidades de articulación regional e internacional; al mismo tiempo, otorgó autonomía política, legislativa y jurisdiccional a la Ciudad de Buenos Aires, reforzando institucionalmente un territorio que ya concentraba buena parte del poder económico, financiero, mediático y administrativo del país. Sin una política nacional capaz de integrar el conjunto, aquella descentralización terminó alimentando una suerte de balcanización política. Provincias fortalecidas como unidades de administración y negociación de sus propios intereses, mientras las grandes decisiones nacionales continuaron gravitando, paradójicamente, alrededor de Buenos Aires. Se fragmentó la administración del territorio sin federalizar verdaderamente el poder.

Un menemismo residual

No parece casual, entonces, que de aquella matriz haya sobrevivido una forma de provincialismo que puede convivir cómodamente con el liberalismo económico. En ese sentido, el cordobesismo podría pensarse —con todas las diferencias históricas que corresponde reconocer— como una suerte de menemismo residual o aletargado; pragmático en la administración, liberal en buena parte de su concepción económica, celoso del poder territorial y federalista en la negociación con la Nación, pero sin una visión nacional equivalente a la fortaleza de su aparato productivo provincial. Una obviedad difícil de asumir para un peronismo cordobés cuya identidad política fue construida durante décadas más para diferenciar a Córdoba de la Nación que para imaginarla como parte de un proyecto nacional.

Y así fue que el cordobesismo desarrolló durante años una notable capacidad para autonomizar la política provincial de las grandes disputas nacionales. Esa estrategia tiene una racionalidad evidente; se trata de preservar recursos, conseguir obras, defender la caja, mantener gobernabilidad y evitar que Córdoba quede sometida políticamente al gobierno de turno. Pero esa aparente virtud puede convertirse en su límite. Cuando defender los intereses de Córdoba pasa a significar obtener el mejor resultado posible para Córdoba cualquiera sea la orientación general del país, la pregunta por el proyecto nacional comienza a desaparecer.

La República mediterránea

No queda otra que la disciplina urgente del acuerdismo. Esa concepción insular del federalismo contiene, además, una limitación que el propio cordobesismo encuentra cada vez que intenta proyectar alguna de sus principales figuras a la escala nacional. Es difícil construir una alternativa para gobernar la Argentina cuando durante años se ha construido identidad política presentando a Córdoba casi como una república aparte, virtuosa y agraciada precisamente por diferenciarse del resto del país. Por más que se inviertan millones en cartelería en las principales avenidas de Capital Federal, no se conduce la Nación por extensión de un modelo provincial. Para alcanzar esa escala es necesario integrar realidades, intereses, tradiciones y conflictos que desbordan largamente las fronteras de una provincia.

Quien aspire a conducir la Argentina debe ofrecerles a los argentinos una idea de Nación, no simplemente invitarlos a parecerse a Córdoba. Allí quizá resida una de las razones de los constantes intentos de proyección nacional del cordobesismo que posee una identidad provincial fuerte, una estructura territorial eficaz y dirigentes con experiencia de gobierno, pero encuentra mayores dificultades para traducir esas fortalezas en una concepción nacional capaz de interpelar al conjunto. Esa lógica insular, además, choca de frente con el persistente centralismo porteño, que también piensa la Argentina desde una parcialidad y pretende convertirla en el todo. Así, provincialismo y centralismo terminan alimentándose mutuamente para su parcelación; uno se repliega sobre Córdoba mientras el otro confunde Buenos Aires con la Nación.

La estrechez es evidente; cuanto más se construye políticamente a Córdoba como excepción argentina, más difícil resulta presentar luego a sus dirigentes como expresión de una síntesis nacional. Y aquí emerge la clave. El camino inverso parece más fecundo; no imaginar a Córdoba como una pequeña república que negocia con la Argentina, sino como una de las grandes fuerzas interiores llamadas a pensarla, integrarla y conducirla.

El problema entre el original y la copia

Hay, además, una razón de base social que no debería subestimarse. Durante años, el cordobesismo construyó buena parte de su identidad en oposición al kirchnerismo —que contribuyó largamente a esa fractura con sus propios errores— y reunió alrededor suyo un arco heterogéneo de peronistas, radicales, independientes, empresarios, productores agropecuarios con poderosa influencia en localidades del interior provincial, clases medias urbanas y sectores de centro y centroderecha. Macri primero y Milei después penetraron precisamente en ese universo; confrontarlos supone, por lo tanto, disputar una porción significativa de la propia base social y electoral del cordobesismo.

El problema de un peronismo de tinte conservador es que termina compitiendo, en la psiquis de cierto electorado, en el terreno ideológico de su adversario. Y cuando la elección queda reducida a escoger entre un liberalismo administrado por peronistas y otro asumido sin complejos por liberales puros, suele operar una regla bastante elemental del mercado; entre el original y la copia, el consumidor termina prefiriendo el original. Por eso se desdobla. Eso explica, al menos en parte, una de las grandes paradojas políticas de Córdoba. Mientras el peronismo gobierna la provincia desde hace más de dos décadas, el liberalismo antiperonista nacional encuentra en ella uno de sus territorios electoralmente más fértiles.

Sucede que la actual es una composición social muy distinta de aquella Córdoba que, en 1973, llevó al gobierno a Ricardo Obregón Cano y al Negro Atilio López, expresión política de una sociedad atravesada por un poderoso movimiento obrero organizado y una juventud universitaria intensamente movilizada, cuya confluencia había alcanzado en el Cordobazo su manifestación histórica más formidable. Entre aquella experiencia y el cordobesismo contemporáneo no cambió solamente el voto; cambió la alianza social sobre la cual el peronismo construyó poder en Córdoba.

El giro histórico

Con el tiempo, aquella Córdoba obrera y estudiantil, que había alimentado un peronismo de vocación transformadora, fue dejando lugar a una identidad provincial más defensiva, administrativista y crecientemente permeable al liberalismo económico. José Manuel De la Sota comprendió tempranamente que para disputar la hegemonía radical debía ampliar la base social y electoral del peronismo cordobés, incorporando sectores empresarios, productivos, cooperativistas, del agro e independientes que también nutrían el predominio político de Angeloz. La incorporación de Domingo Cavallo —principal figura intelectual del IERAL-Fundación Mediterránea, vinculada a empresarios como Piero Astori y Fulvio Pagani — como candidato a diputado nacional del PJ en 1987 fue una expresión temprana de esa estrategia, que luego se profundizaría hasta desembocar en la amplia coalición con la que Unión por Córdoba conquistó la provincia en 1998.

Comenzaba así a desplazarse el centro de gravedad de aquel peronismo cordobés; sin perder su estructura territorial y electoral, reducía el peso político de su antigua matriz sindical/estudiantil y procuraba integrar a una coalición más amplia sectores empresarios y concepciones económicas provenientes de la Mediterránea. Esa transformación sería uno de los antecedentes de la síntesis política que, años después, permitiría al peronismo recuperar Córdoba y construir una prolongada estabilidad de gobierno hasta nuestros días.

Más allá del cordobesismo

Córdoba necesita defender sus intereses, naturalmente, pero también comprender que buena parte de esos intereses sólo pueden realizarse plenamente dentro de una Argentina industrializada, productiva, integrada y soberana. Ese debería ser también el horizonte de su dirigencia política; poner la potencia de Córdoba al servicio de la reconstrucción nacional, en lugar de comprometerla tácticamente en acuerdos circunstanciales con proyectos que debilitan el trabajo, la producción y las capacidades soberanas del país que Córdoba necesita para desarrollarse.

Recordemos. En 2024, el Gobernador Llaryora justificó reiteradamente el acompañamiento a la Ley Bases con el argumento de la gobernabilidad y de darle herramientas a Milei. El 27 de mayo fue explícito: “La necesitamos para que el presidente tenga las herramientas para gobernar”. Un mes después, durante el tratamiento definitivo, afirmó: “Le damos gobernabilidad a la Nación pero exigimos lo que nos corresponde”. Pero entre esas herramientas no había solamente instrumentos administrativos o fiscales; la Ley Bases contenía también una reforma laboral de carácter regresivo, que alteró en perjuicio de los trabajadores aspectos relevantes de la relación laboral y redujo mecanismos de protección existentes. Ese acompañamiento formó parte de la “gobernabilidad” que el cordobesismo decidió concederle a Milei. El contraste surgió desde el propio peronismo cordobés; en una lectura inteligente, Natalia de la Sota rechazó esa lógica de acompañamiento y votó en contra de la Ley Bases, demostrando que gobernabilidad y convalidación de políticas antipopulares no eran necesariamente la misma cosa.

Lo cierto es que el cordobesismo parece haber desarrollado una idea bastante definida de cómo gobernar Córdoba, pero mucho menos definida acerca de qué Argentina necesita Córdoba. Allí reside probablemente su principal limitación histórica y aquello que, entre el juego táctico, la administración de urgencias y un pragmatismo que por momentos se vuelve obsceno, su actual dirigencia todavía no parece haber comprendido. Porque Córdoba no puede proteger indefinidamente su industria si se destruye el mercado interno argentino; no puede sostener su sistema científico si se desfinancia el sistema nacional; no puede resolver por sí sola la infraestructura que conecta su producción con puertos y fronteras; no puede construir aisladamente una política comercial con Brasil, China o India; ni puede proporcionar a sus empresas la escala que sólo pueden ofrecer la Argentina y un proyecto de integración sudamericana. El interés provincial, llevado hasta sus últimas consecuencias, termina necesitando del interés nacional. Gobernar Córdoba exige administrar la provincia; si, pero pensar su futuro exige pensar la Nación.

Córdoba no es una pequeña república obligada a defenderse de la Argentina, sino una de las grandes fuerzas interiores llamadas a construirla. Y porque, en definitiva, antes que cordobeses que habitamos la Argentina, somos argentinos nacidos en Córdoba. Una distinción elemental que, a juzgar por su práctica política, el cordobesismo todavía no termina de descubrir.

El problema comienza cuando la autonomía provincial deja de concebirse como una herramienta para construir la Nación y se convierte, principalmente, en una estrategia de administración y conservación del poder territorial
  • Imagen
ENTRETENIMIENTO

El ascenso social como motor narrativo en las series de crimen

18 Septiembre 2026

En muchas series de crimen, el objetivo del protagonista no es simplemente ganar dinero. Lo que busca, en realidad, es cambiar de posición. Quiere dejar atrás un barrio, una identidad social, una dependencia económica o un lugar subordinado dentro de una estructura que parece tener las puertas cerradas.

Ese deseo convierte al ascenso social en uno de los motores más efectivos del género. Series como Power construyen buena parte de su tensión alrededor de esa distancia entre riqueza y legitimidad: un personaje puede acumular recursos, contactos y poder, pero seguir siendo visto como alguien que no pertenece al mundo al que intenta ingresar.

El delito aparece como una vía rápida de movilidad

El crimen funciona narrativamente porque promete velocidad. Permite obtener en poco tiempo aquello que, por los canales convencionales, podría demandar años o incluso resultar inaccesible. Dinero, propiedades, contactos y capacidad de decisión aparecen como señales de que el personaje logró romper con la posición que le había sido asignada.

Sin embargo, las series más interesantes no confunden esa mejora económica con una verdadera integración social. El personaje puede comprar símbolos de estatus y acceder a espacios antes vedados, pero eso no significa que sea aceptado como parte de ellos. El dinero abre puertas, aunque no siempre modifica la mirada de quienes están del otro lado.

Ahí aparece el conflicto que sostiene el relato. La movilidad económica puede ser rápida; la movilidad social, mucho menos. Cuanto más asciende el personaje, más evidente se vuelve que pertenecer a un nuevo mundo exige algo más que tener recursos.

Subir de clase implica aprender códigos nuevos

Cada espacio social tiene reglas propias. El protagonista puede dominar perfectamente los códigos del mundo del que proviene y, sin embargo, sentirse incómodo cuando entra en ámbitos empresariales, políticos o de mayor prestigio.

Esa incomodidad es muy productiva para la ficción porque permite trasladar el conflicto fuera de la violencia directa. Una cena, una negociación o una reunión pueden convertirse en pruebas de pertenencia. El personaje debe aprender cómo hablar, qué mostrar, qué callar y qué tipo de autoridad funciona en ese nuevo entorno.

En esos espacios, el poder suele expresarse de manera menos visible. No siempre hace falta intimidar; a veces alcanza con un contacto, una recomendación o una decisión tomada en privado. El ascenso obliga entonces al protagonista a descubrir que cada clase social administra su influencia con códigos distintos.

La doble vida nace de esa fractura

Muchas series de crimen presentan protagonistas que intentan sostener dos identidades al mismo tiempo. Por un lado, siguen vinculados al mundo que produce su riqueza; por otro, construyen una imagen compatible con el espacio social al que quieren acceder.

Esa doble vida no es solo una necesidad práctica para esconder actividades ilegales. También representa una división de clase. En un ámbito, el personaje debe mostrar dureza, lealtad o capacidad de mando. En otro, necesita aparecer como empresario, padre de familia, inversor o miembro respetable de una comunidad.

La tensión crece cuando esas dos identidades empiezan a superponerse. Un vínculo del pasado puede aparecer en el presente, un negocio legal puede depender de dinero ilegal y una relación familiar puede quedar atrapada entre ambos mundos. El peligro no es únicamente ser descubierto por la ley, sino perder el control sobre la imagen que el personaje intenta construir.

El consumo convierte el ascenso en algo visible

Las series criminales suelen prestar mucha atención a casas, autos, ropa, restaurantes, clubes y espacios exclusivos. Esos elementos no funcionan solamente como decoración. Son una forma de mostrar que el personaje cambió de posición y necesita que ese cambio sea reconocido por otros.

El consumo se vuelve así un lenguaje social. Una propiedad puede representar éxito, pero también revelar inseguridad. Una marca cara puede expresar poder y, al mismo tiempo, la necesidad de demostrar que se pertenece a un determinado mundo.

Ese mecanismo introduce una contradicción interesante. Cuanto más visible necesita hacer el personaje su ascenso, más evidente puede resultar que todavía busca validación. La riqueza deja de ser solo capacidad de compra y se convierte en una herramienta para modificar la manera en que los demás lo perciben.

El origen sigue funcionando como una deuda

Uno de los motivos por los que este tipo de historias puede sostenerse durante varias temporadas es que el pasado nunca desaparece del todo. Familia, amigos, socios, deudas y lealtades acompañan al protagonista incluso cuando cambia de entorno.

Ese origen cumple una doble función. Puede ser una fuente de identidad y también un obstáculo. Alejarse demasiado puede ser leído como traición; permanecer demasiado cerca puede impedir la transformación que el personaje busca.

La serie encuentra conflicto precisamente en esa tensión. El protagonista quiere avanzar sin perder por completo aquello que lo definió, pero descubre que cada nuevo escalón exige tomar distancia de ciertos vínculos. El ascenso social aparece entonces como una negociación permanente entre pertenencia y ruptura.

Cada ascenso descubre una barrera nueva

El ascenso social funciona tan bien como motor narrativo porque no tiene un punto final claro. Cada objetivo conseguido revela otro nivel de poder, otro círculo social o una nueva forma de exclusión que antes no era visible.

Al comienzo puede importar sobrevivir; después, ganar dinero. Más adelante, proteger lo acumulado, convertirlo en influencia y finalmente conseguir que esa posición sea reconocida como legítima. El relato puede avanzar porque la meta cambia a medida que el personaje asciende.

Esa progresión explica por qué el tema resulta tan fértil para las series de crimen. El delito acelera la movilidad económica, pero no elimina las jerarquías sociales. El protagonista puede cambiar de casa, de entorno y de contactos, aunque siga enfrentando la misma pregunta bajo formas cada vez más complejas: cuánto poder hace falta para dejar de ser alguien que intenta entrar y convertirse, finalmente, en alguien que pertenece.

El crimen funciona narrativamente porque promete velocidad. Permite obtener en poco tiempo aquello que, por los canales convencionales, podría demandar años o incluso resultar inaccesible. Dinero, propiedades, contactos y capacidad de decisión aparecen como señales de que el personaje logró romper con la posición que le había sido asignada.
  • Imagen
    Afiche de El destino de un continente película
ESTADOS UNIDOS EN DEBATE

A 125 años del primer escrito antiimperialista de Manuel Ugarte

17 Septiembre 2026

Por su vida y trayectoria como por su obra, el poeta, escritor, periodista y militante de la Nación Latinoamericana, Manuel Ugarte (Buenos Aires, 1875- Niza, 1951), es una referencia imprescindible sobre el tema de las relaciones, influencias y conflictos desatados entre Estados Unidos y los demás países del continente.

Las impresiones de Manuel Ugarte sobre EE.UU. y su influencia en la historia de Latinoamérica y el Caribe se pueden encontrar en diferentes libros y artículos publicados a lo largo de su vida como Crónicas de Boulevard (1902)i, El porvenir de América Latinaii (1910), Mi campaña Hispanoamericanaiii (1922), El destino de un continenteiv (1923). También deben considerarse artículos como El peligro yanquiv (1901), Los pueblos del sur ante el imperialismo norteamericanovi(1912), Carta abierta al presidente de los Estados Unidosvii (1913), La Doctrina de Monroeviii (1919), Política colonialix (1922), México, Nicaragua y Panamáx (1927), Nueva épocaxi (1940) y Los fundamentos vitalesxii (1950), entre otros tantos.

Otras fuentes sobre el tema se pueden encontrar en su epistolario (1896-1951)xiii, en donde intercambia cartas referidas a la influencia de Estados Unidos en la región con figuras como Víctor Raúl Haya de la Torre, Augusto César Sandino, Tristán Maroff, Gabriela Mistral, José Vasconcelos, Arturo Orlazábal Quintana, Venustiano Carranza y diferentes representantes diplomáticos de Latinoamérica y el Caribe, con presidentes, secretarios de relaciones exteriores de EEUU, documentos, todos ellos, que se encuentran en el Archivo General de la Naciónxiv.

La primera impresión sobre el peligro yanqui (1901)

Manuel Ugarte escribió el 18 de septiembre de 1901 en Parisxv, el texto titulado: “El peligro yanqui”. El 19 de octubre de 1901 el mismo texto fue publicado por el diario El País de Buenos Aires.

Con esta intervención pública, Ugarte se perfila como “un publicista” de la causa Latinoamericana y al mismo tiempo, como uno de los principales difusores de los peligros que suponen las políticas exteriores norteamericanas para la región. En realidad, él ya había observado este riesgo en un viaje que realizado a los Estados Unidos un año antes.

Yo imaginaba, ingenuamente que la ambición de esta gran nación se limitaba a levantar dentro de las fronteras la más alta torre de poderío, deseo legítimo y encomiable de todos los pueblos, y nunca había pasado por mi mente la idea de que ese esplendor nacional pudiera resultar peligroso para mi patria o para las naciones que, por la sangre y el origen, son hermanas de mi patria, dentro de la política del Continente. Al confesar esto, confieso que no me había detenido nunca en meditar sobre la marcha de los imperialismos en la historia. Pero leyendo un libro sobre la política del país, encontré un día citada la frase del senador Preston, en 1838: “La bandera estrellada flotará sobre toda la América Latina, hasta tierra del fuego, único límite que reconoce la ambición de nuestra raza.xvi

Más adelante, Ugarte agrega:

Si un hombre de responsabilidad hubiera tenido la fantasía de pronunciar realmente esas palabras –me dije- nuestros países del Sur se habrían levantado en seguida en una protesta unánime. Sin embargo, la afirmación era exacta y los políticos de América Latina la habían dejado pasar en silencio, deslumbrados por sus míseras reyertas interiores, por sus pueriles pleitos de frontera, por su pequeña vida, en fin, generadora de la decadencia y del eclipse de nuestra situación en el Nuevo Mundo. A partir de ese momento, dejando de lado las preocupaciones líricas, leí con especial interés cuanto se refería al asunto. ¿Era acaso posible dormitar en la blanda literatura, cuando se ponía en tela de juicio el porvenir y la existencia misma de nuestro conjunto?xvii

En el artículo “El peligro yanqui” de 1901, Ugarte elabora un recorrido por una serie de temas, uno de ellos se relaciona con las impresiones optimistas sobre Estados Unidos que el observa en otros autores, escritores y pensadores latinoamericanos.

Las trampas del “país a emular” y los peligros del optimismo latino hacia los anglosajones

Dice Ugarte:

Hay optimistas que se niegan a admitir la posibilidad de un choque de intereses entre la América anglosajona y la latina. Según ellos, las repúblicas sudamericanas no tienen nada que temer y a pesar de lo ocurrido en Cuba, persisten en afirmar que los Estados Unidos son la mejor garantía de nuestra independencia.xviii

En otro texto agrega:

La prodigiosa fuerza de atracción y de asimilación de los Estados Unidos está basada, sobre todo, en las posibilidades (u “oportunidades”, como allí se llama) de prosperidad y de acción que ese país ofrece a los individuos. La abundancia de empresas, el buen gobierno, los métodos nuevos, la multiforme flexibilidad de la vida y la prosperidad maravillosa, abren campo a todas las iniciativas. Alcanzado el éxito, éste sería motivo, suficiente para retener al recién llegado por agradecimiento y por orgullo, aunque no surgiera, dominándole todo el contagio de la soberbia que está en la atmósfera. Algunos hispanoamericanos que emigran de repúblicas pequeñas, empujados por discordias políticas, y logran labrarse una pasable situación en las urbes populosas del Norte, se desnacionalizan también, llevando la obcecación en algunos casos al extremo de encontrar explicables hasta los atentados cometidos contra su propio país.xix

Según Manuel Ugarte, las trampas del “país a emular” por parte de los latinos se relacionan con una combinación de impresiones superficiales, influencia de una atmósfera en donde una sociedad con absoluta autoestima por “el éxito” de su experiencia histórica contagia al visitante, más el efecto de lo que él llama la desnacionalización del emigrado latino.

Considero significativa esta apreciación de Ugarte porque logra demostrar la complejidad del fenómeno, encadenando elementos vinculados con lo psicológico pero también con el olvido, la memoria y la tradición nacional, en definitiva, con el sistema educativo imperante en los países latinos.

Para Manuel Ugarte la idea de Patria y Nación que se estableció como oficial, desde el Estado y sus instituciones, principalmente educativas, no se cimentaron en los hechos históricos, sociales y culturales de las sociedades latinoamericanas sino en la negación de su realidad concreta, como resultado de la matriz iluminista trabajada en el capítulo anterior.

Para esa concepción eurocéntrica tanto la prexistencia de los pueblos americanos y como el pasado colonial que reivindica Manuel Ugarte, significaban un obstáculo al progreso irremediable de la sociedad blanca, el capital extranjero con su modernidad de puertos, ferrocarriles, bancos y empresas extractoras de recursos naturales.

Al mismo tiempo observo que Manuel Ugarte cuando hace alusión al optimismo latino respecto del país sajón, alude a lo que él llama: “el carácter latino”, que por ser demasiado entusiasta y violento, solo percibe lo inmediato. Vale decir, no puede proyectar o plantearse las consecuencias de ciertas políticas norteamericanas a futuro, algo que sí Ugarte puede encontrar, por ejemplo, en las lecturas que encuentra en los diarios de Francia. ¿Qué observa en estos diarios? Ugarte encuentra que el diario Le Martin de París, en relación a la anunciada intervención de Estados Unidos en el conflicto de Venezuela con Colombia, afirma que la palabra “conversación” debería traducirse en el istmo americano, por grabbing o land grabbing, cuyo significado es expoliación. Sobre estos diarios dice Ugarte: “suponen que los Estados Unidos sólo esperan un pretexto para intervenir en esa región sonando renovar lo que hicieron en México”.xx

Me interesa en este punto demostrar que en diferentes textos Manuel Ugarte analiza la historia de los Estados Unidos centrando su atención en la independencia, el desarrollo industrial y la expansión imperial.

En un somero recorrido por las lecturas de Manuel Ugarte sobre los Estados Unidos observo una serie de nociones e ideas que pueden servir para comprender nuestra propia historia, como así también, pueden ser útiles para desentrañar los nudos u obstáculos del presente en la región.

En primer lugar, lejos de los enfoques plagados de moralinas escritos por intelectuales progresistas abstractos, en donde los Estados Unidos son catalogados como un país guerrero, diabólico y tirano que irrumpe sobre las demás regiones americanas, bonachonas, ingenuas y pacifistas, observo en Manuel Ugarte otro tipo de lecturas.

¿Por qué afirmo esto? Porque cuando Ugarte en sus textos busca comprender las razones del avance norteamericano, encuentra que esas razones son internas. Habla de las rencillas intestinas, de egoísmos de “patria chica”, falta de instrucción de historia latinoamericana, de carencia de patriotismo, de inexistencia total de una perspectiva geopolítica de parte de los gobiernos al sur del Rio Colorado. También habla de economía, de industrias nacionales y de control y nacionalización de los recursos naturales.

En fin, Manuel Ugarte habla de integración, que en su concepción, no es más que pensar la Nación como un colectivo, pero no como un colectivo volátil conectado en torno a ideas, pensamientos, vale decir, no es un colectivo invertebrado (como a veces se postula desde el progresismo) sino que es un colectivo vivo, en donde las partes que lo integran (sus habitantes) se expresan accionando en diferentes agrupaciones que esas mismas partes constituyen (Sindicatos, instituciones Gubernamentales vinculadas con el trabajo y la producción, agrupaciones, uniones nacionales y nuestro americanas). En esa Nación pensada por Manuel Ugarte el Estado por sí sólo no alcanza. El Estado latinoamericano y caribeño que pretenda “bastarse por sí mismo” necesariamente debe vincularse con los demás Estados de la región.

Esta posición en Ugarte no es un mero llamado a la hermandad sino una condición inevitable para garantizar la soberanía y la integridad nacional. De allí el ejemplo de las trece colonias norteamericanas y su unión, su aglomeración en un gran Estado en el que radica su poderío postrero.

En ese sentido, para Manuel Ugarte hablar de Nación es hablar de Nación latinoamericana, ya que nuestra realidad histórica, geopolítica, económica, hace imposible pensarlo de otra manera. Ahora bien, ¿es imposible pensar en una integración? ¿Se puede proyectar una misma Nación para Latinoamérica y el Caribe? Los últimos veinte años nos han demostrado que no es irrealizable.

No es casualidad que Manuel Ugarte vuelva a ser un autor leído en estos tiempos. Hacia finales del siglo XX y principios del XXI, diferentes problemas en los centros hegemónicos posibilitaron la emergencia de nuevos movimientos nacionales y populares en América Latina. Estos reimpulsaron los procesos de integración con nuevas organizaciones regionales (UNASUR, CELAC) y la revitalización de otras ya existentes (MERCOSUR). Los gobiernos de Argentina, Brasil, Venezuela (acompañados por Uruguay y Paraguay), Bolivia y Ecuador se constituyeron como un eje desde el cual se proyectaron planes productivos integrados, y la idea de Manuel Ugarte de “bastarnos por nosotros mismos” parecía ponerse en marcha de una vez y para siempre.

La situación cambio en los últimos años, pero en algunos países de la región las posibilidades de volver a motorizar los procesos de integración siguen en marca (Bolivia, México, Venezuela, Uruguay, Cuba, Nicaragua) en otros, si bien han sido derrotadas las fuerzas política que propiciaban la integración, estas ocupan un lugar preponderante en la oposición (Ecuador, Argentina, Brasil).

En definitiva, hoy, a 125 años del primer escrito antiimperialista publicado por Manuel Ugarte, pensar en la integración de las naciones de América Latina y el Caribe sigue siendo posible.

i Ugarte, Manuel, Crónicas de boulevard [1902], Buenos Aires, Biblioteca Nacional, 2010.

iiUgarte, Manuel, El porvenir de América Latina [1910], Remedios de Escalada, EdUNLa, 2015.

iii Ugarte, Manuel, Mí campaña Hispanoamericana [1922], Buenos Aires, Punto de encuentro, 2014.

iv Ugarte, Manuel, El destino de un continente [1923], Ediciones de la Patria Grande, Buenos Aires, 1962.

vDiario El país, Buenos Aires, 19 de octubre de 1901. Re publicado en Ugarte, Manuel, La Nación Latinoamericana, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978, pp. 65-70.

viConferencia pronunciada en la Universidad de Columbia de Nueva York el 9 de julio de 1912. Re publicado en Ugarte, Manuel, Mi campaña hispanoamericana [1922], Buenos Aires, Editorial Punto de Encuentro, pp. 55-67.

vii Artículo publicado en el diario El Universal de México en 1919. Re publicado en Ugarte, Manuel, La Patria Grande, Berlin-Madrid, Editora Internacional, 1922.

viii En: Ugarte, Manuel, La Patria Grande, Berlin-Madrid, Editora Internacional, 1922.

ix En: Ugarte, Manuel, El destino de un continente [1923], Ediciones de la Patria Grande, Buenos Aires, 1962.

x Diario Critica, Buenos Aires, 21-01-1927. Re publicado en Ugarte, Manuel, La Nación Latinoamericana, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978, pp. 109-110.

xi Manuscrito de Manuel Ugarte, escrito en Chile, inédito, recuperado por Norberto Galasso en Ugarte, Manuel,, La Nación Latinoamericana, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978, pp. 119-120.

xii En: Ugarte, Manuel, La reconstrucción de Hispanoamérica [obra póstuma editada con manuscritos de Manuel Ugarte], Buenos Aires, Coyoacán, 1961.

xiii Epistolario de Manuel Ugarte (Selección), Buenos Aires, Archivo General de la Nación, 1996.

xiv Archivo General de la Nación, colecciones particulares Sala VII, Archivo Manuel Ugarte (1896-1961).

xv El principal biógrafo de Manuel Ugarte, Norberto Galasso, así lo afirma en la selección de textos realizada para la Biblioteca Ayacucho, en Ugarte, Manuel, La Nación Latinoamericana, Caracas, 1978, p. 70.

xvi Ugarte, Manuel, El destino de un continente [1923], op, cit, p. 13.

xviiIbídem.

xviiiUgarte, Manuel, “El peligro yanqui”, Diario El país, Buenos Aires, 19 de octubre de 1901. Re publicado en Ugarte, Manuel,, La Nación Latinoamericana, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978, p.65.

xixUgarte, Manuel, El destino de un continente [1923], op., cit., p. 25.

xx Ídem.

  • Imagen
    SANCOR

ATILRA: continuidad del proceso licitatorio en Sancor

17 Septiembre 2026

La Cámara de Apelación Civil, Comercial y Laboral – Sala II de Rafaela, dispuso la continuidad del proceso licitatorio para la venta de activos en 70 fojas que revelan un estudio profundo, meticuloso y detallado de la materia sometida a consideración, mediante resolución de fecha 17 de septiembre del 2026, la excma. cámara rechazó los planteos de nulidad contra la resolución de primera instancia n° 270 del 11 de junio del 2026 que aprueba el pliego de bases y condiciones para la liquidación de activos de la ex Sancor, disponiendo la continuidad del proceso licitatorio, que deberá adaptarse a las indicaciones ordenadas, cuyas acertadas premisas no alteran la sustancia de fondo resuelta en primera instancia.

  • Imagen
    Jorge Macri

Ademys denuncia un ataque de Jorge Macri por luchar contra el “BA Aprende”.

17 Septiembre 2026

El sindicato Ademys (Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior) denunció que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Jorge Macri, inició una causa penal contra tres de sus dirigentes tras participar de una protesta contra el programa “BA Aprende”. El gremio señaló la “persecución sistemática” y advirtió que redoblará la lucha en defensa de la escuela pública.

El Gobierno inició una causa penal contra Soledad Mosquera, secretaria General, y otros dos miembros de su Comisión Directiva -Vanesa Gagliardi y Eugenio Ariza- por haber ido a acompañar la lucha de la comunidad educativa de la escuela Niní Marshall -en la que Gagliardi es docente- contra la regresiva reforma educativa. “Es Jorge Macri, no se puede esperar otra cosa. Es un intento burdo y bruto de aleccionar a docentes y estudiantes”, señalaron desde el gremio.

En ese sentido, recordaron que “no es la primera vez que judicializa a miembros”, sino que “es una política sistemática de persecución al único sindicato docente que actúa como oposición a los distintos gobiernos del macrismo”. A su vez, el comunicado difundido agrega: “Nos persigue porque denunciamos las políticas anti educativas y rechazamos los acuerdos salariales o laborales porque son todos regresivos”.

Desde el sindicato señalaron que la judicialización tiene como objetivo generar un efecto disciplinador sobre docentes y estudiantes que se organizan contra las políticas educativas del Gobierno porteño. Macri actúa de la misma forma contra los trabajadores del subte, a los que les inició una causa penal armada a más 150 trabajadores por medidas de fuerza de años atrás. 

Para Ademys no se trata de un hecho aislado. Consideran que existe una política sistemática de judicialización contra sus integrantes por parte de los distintos gobiernos del macrismo, particularmente contra quienes se oponen a las políticas educativas oficiales y cuestionan los acuerdos salariales y laborales impulsados por la Ciudad. “Es lamentable la torpeza del gobierno que, perdido en su interna con los libertarios, se lanza contra el sindicato combativo y democrático de CABA”, remarcaron. “Nos vemos en las calles”, sentencia el comunicado en un claro mensaje que la lucha continua.

  • Imagen
    FUERZA

El festival Fuerza revela su programación musical

17 Septiembre 2026

La Confederación General del Trabajo presenta la programación de FUERZA Festival, el primer gran encuentro de FUERZA, la nueva plataforma cultural que reúne música, cultura y experiencias en una propuesta abierta y plural.

El próximo viernes 16 de octubre, C Art Media será escenario de una jornada que contará con la participación de La T y La M, La Bomba de Tiempo, 1915, Mía Folino, Willy Bronca, DJ Pato Smink y DJ La Coneja China, en una programación que propone reunir diferentes sonidos y expresiones representativas de la música, la cultura y la identidad argentina.

FUERZA Festival será con entrada libre y gratuita, como parte de una iniciativa que busca generar nuevos espacios de encuentro y poner en valor la fuerza del trabajo, la producción y la cultura de nuestro país.

Esta será la primera de las grandes citas de FUERZA. El proyecto continuará el 14 y 15 de noviembre con la Bienal de FUERZA, también en C Art Media, con dos jornadas dedicadas al arte, el pensamiento y el mundo del trabajo.

Toda la programación y las novedades serán anunciadas a través de los canales oficiales de @fuerzafestival, @fuerzabienal y proyectofuerza.ar.

  • Imagen

Presentan ABC CHINA: un diccionario de socialismo con características Chinas

17 Septiembre 2026

El viernes 25 de septiembre en Esquina América (Chacabuco 110, CABA) se presentará "ABC CHINA: un diccionario de socialismo con características Chinas". El libro es un trabajo colectivo que reúne a más de 70 investigadoras e investigadores, con la coordinación de @Julian_bokser, @pautasso_diegode, @miguel.stedile, @javiervadell con un objetivo claro: superar las visiones sesgadas y los estereotipos occidentales sobre la China contemporánea. Una herramienta clave para la formación y la Batalla de Ideas. Se trata de una coedición entre el Instituto Tricontinental de Investigación Social @eltricontinental y la editorial Batalla de Ideas @batalla.de.ideas.

La presentación será a las 18hs con entrada libre y gratuita, y estará a cargo de Julián Bokser, Coordinador del libro y miembro del Instituto Tricontinental de Investigación Social; Camila Quian, Coordinadora académica de la Especialización de Estudios en China - UNLa, Gabriel Merino, Investigador del CONICET y autor de los libros "China en el (des)orden mundial" y "Nuestra América, Estados Unidos y China".

  • Imagen
    Movilización Noche de los Lápices

Hacernos escuchar, por Mariana Gras

16 Septiembre 2026

Empecé a militar a los trece años, en la Argentina de 1992. Eran los años en que el Estado, para mi generación, no era la puerta de la escuela sino la puerta de la comisaría. Un pibe de barrio no se cruzaba con el Estado en un aula o en un hospital que funcionara, se lo cruzaba en una racia, en una noche que podía terminar mal. El Estado era eso que te paraba, no eso que te cuidaba. Y en ese clima, militar era casi un acto de terquedad, una forma de insistir en que las cosas podían ser de otra manera.

Me acuerdo del día en que conocí la historia de la Noche de los Lápices. No la fecha suelta de un manual, sino la historia de verdad, la de esos chicos y esas chica que a mi edad, o apenas un poco más grandes, discutían, se organizaban, se juntaban a pelear contra las injusticias desde la solidaridad y desde la política. Me golpeó descubrir que eran pares míos, gente joven como yo, que se habían tomado en serio la idea de que el mundo se podía cambiar, y que lo habían pagado con todo. No los sentí lejos. Los sentí de los míos. Fue la primera vez que entendí que militar no era un invento mío ni de mi época: era sumarme a algo que venía de mucho antes.

Porque cuando uno tira del hilo, se da cuenta de que la historia argentina está llena de jóvenes haciendo exactamente eso. Los pibes del 45 que salieron a bancar lo que sentían suyo. Los y las jóvenes de los 70 que se jugaron enteros por un país más justo. Las Madres y las Abuelas, que convirtieron el dolor más grande que existe en la forma más pura de coraje político. Los organismos de derechos humanos, que no dejaron que el olvido ganara. El rock y la cultura, que fueron trinchera cuando no quedaban otras. Los movimientos de desocupados del 2001, cuando un país que parecía deshecho volvió a juntarse en la calle. Los trabajadores y las trabajadoras que en los 90 se quedaron sin laburo y sin embargo no se quedaron sin dignidad. Todos distintos, todos en la misma historia.

Y hay algo que atraviesa todas esas épocas, una línea argumental que se repite y que nunca deja de ser ridícula por más que la disfracen de moderna: la idea de que el Estado hay que destruirlo. En un mundo hecho de desigualdades, donde algunos nacen con todo y otros con nada, resulta que lo que hay que romper es justamente lo único que garantiza algo de equidad. La escuela pública, el hospital, la pensión, la jubilación, el derecho. Lo que iguala un poco es lo que molesta. Y hoy lo vemos otra vez, con este gobierno, en su versión más cruda: la motosierra que se ensaña con los que menos tienen, que le saca la pensión a una persona con discapacidad y encima le dice que lo suyo era un curro. Es la misma idea vieja de siempre, la de que los débiles estorban, ahora escrita en una planilla de Excel.

Yo tuve la suerte, a lo largo de estos años, de vivir también los otros momentos. Los del ejercicio del poder, los de la reconstrucción del Estado, los de ver cómo eso que parecía imposible se volvía política concreta, derecho concreto, vida concreta de la gente. No fue un sueño, pasó, lo vivimos. Y por eso duele más volver a estar donde estamos hoy, otra vez desde la resistencia. Porque uno ya sabe que se puede, ya lo vio con sus propios ojos, y desde ese saber la destrucción se vuelve todavía más injusta.

Y hoy es 16 de septiembre. El día del bombardeo a la Plaza de Mayo, el día de la Noche de los Lápices. No hay mejor fecha para acordarse de esto. Porque en un contexto así, lo que tenemos que recuperar es aquello que sentíamos a los trece: ese dolor de estómago que da la injusticia cuando la ves o la vivís en carne propia, esa bronca, esa impotencia que no te deja quedarte quieto. No hay que anestesiarse. Ese malestar es el que nos empuja a construir y a organizar de nuevo un presente y un futuro donde una piba pueda estudiar sin que sea un acto de valentía, donde una persona con discapacidad viva sin tener que demostrarle a nadie que merece vivir, donde un laburante tenga con qué vivir y no apenas con qué aguantar.

Termino con algo chiquito. Cuando mis hijas eran muy chiquitas, las llevamos a una marcha del 24 de marzo. Íbamos camino a la Plaza y me preguntaron qué era una manifestación. Y les dije lo más simple que se me ocurrió, que es también lo más cierto que sé: cuando algo te parece injusto y lo decís en voz alta y no te escuchan, te juntás con otros y otras que piensan lo mismo, y entre todos lo decimos tan fuerte que no les queda más remedio que escucharnos. 

Hoy nos toca eso otra vez. Mirarnos entre nosotros y hacernos escuchar. La cita es clara, la historia nos precede, y el futuro es nuestro.