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    Octavio Buccafusco

Crimen de Octavio Buccafusco: “Acudieron a la violencia y terminaron asesinándolo”

08 Septiembre 2026

La madrugada del 3 de septiembre de 2025 Octavio Buccafusco, de 34 años, murió después de ser interceptado en la vía pública por agentes de la Patrulla Municipal de Vicente López y un efectivo de la Policía Bonaerense. Había llamado esa noche al 911 para denunciar una intrusión en su domicilio. Según la familia y la querella, estaba atravesando un episodio de salud mental cuando fue reducido por los uniformados.

Ante la negativa de los oficiales a ingresar a verificar la situación, decidió trasladarse en bicicleta, con su perro en brazos, hasta la dependencia policial más cercana. A unas pocas cuadras fue frenado por los mismos agentes que habían desestimado su pedido. Según el registro de las cámaras de seguridad, lo rodearon, lo tiraron boca abajo contra el cordón de la vereda, y lo mantuvieron inmovilizado durante varios minutos, hasta que dejó de reaccionar. Recién entonces llamaron al SAME, que lo trasladó al Hospital Municipal de Vicente López, donde fue declarado muerto pasadas las 8.30 de la mañana.

Un informe pericial elaborado por el médico legista Marcelo Nienkes, y aportado por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), concluyó que la causa de muerte fue una asfixia por sofocación posicional, vinculándola directamente con la intervención de los efectivos policiales. Augusto Infante, abogado de la CPM, cuestionó el criterio de la Fiscalía a lo largo del desarrollo de la investigación: “La causa ha avanzado porque la prueba se ha acumulado. A la fecha sigue estando inconclusa una pesquisa que debió haberse terminado mucho antes”. 

Para Infante, la descripción del hecho realizada por el Ministerio Público Fiscal “no valora adecuadamente la secuencia de los hechos”, al partir de la premisa de que el procedimiento de identificación y retención de Buccafusco fue legítimo, lo que la querella rechaza. El abogado sostiene además que la calificación correccional y no criminal del expediente limita la posibilidad de juzgar con la intensidad correspondiente la responsabilidad de los imputados. La familia reclama, en cambio, que se investigue el hecho como homicidio doloso agravado.

El caso de Buccafusco no es el único que involucra a la Patrulla Municipal de Vicente López. En junio de 2024, otro móvil atropelló y mató a Pedro Pressavento, de 21 años, en Villa Martelli. Meses después, agentes de la misma fuerza dispersaron con pistolas de gas comprimido a integrantes de la agrupación “Murgas Unidas”. Hubo heridos y un detenido por resistencia a la autoridad. A un año de la muerte de Buccafusco, la disputa judicial sigue abierta. Con las indagatorias ya realizadas, la fiscalía dispuso recientemente una ampliación de la pericia médico legal para determinar con mayor precisión el mecanismo de la muerte.

A su vez, la CPM criticó el funcionamiento de las unidades bonaerenses. La Patrulla Municipal de Vicente López fue creada durante la gestión de Jorge Macri, actual jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y continúa bajo el mandato de Soledad Martínez, también del PRO. Infante describe que presentan irregularidades que exceden el caso. Señala que suelen estar integradas por personal contratado de manera precaria, y con instancias de formación muy cortas que no están auditadas ni determinadas por una autoridad de aplicación. 

Por último, la CPM cuestionó la ausencia de controles sobre la idoneidad de sus integrantes y sobre sus condiciones psicoemocionales, dada la falta de equipamiento y protocolos de actuación equivalentes a los que rigen para las fuerzas de seguridad provinciales. En su Informe Anual, la Comisión señaló que en los últimos años proliferaron las llamadas guardias municipales bonaerenses, creadas al margen de la regulación provincial. Según el organismo, estas estructuras asumen facultades propias de la función policial, lo que supone un quiebre de la institucionalidad y genera condiciones para el incremento de la violencia estatal.

En un video publicado por la CPM, con motivo del primer aniversario, Augusto Buccafusco enfatizó en el manejo de la Patrulla Municipal: “Hay tantas cosas que se pueden hacer antes de acudir a la violencia, pero ellos lo hicieron y terminaron asesinándolo (…) De todas las formas que había, eligieron la peor”. Además, sostuvo que su reclamo transciende la causa, puntualizando en que puede “hacer algo al respecto para que no vuelva a pasarle a nadie”.

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    Galasso

Despedida a Galasso, por Pablo Ayala

08 Septiembre 2026

Partió al Comando celestial Norberto Galasso, historiador que luchó siempre por rescatar el pensamiento nacional frente a la colonización intelectual del liberalismo cipayo.

Pugnó siempre por rescatar a aquellos que la historia oficial consideraba "malditos" y de su mano nos encontramos con Scalabrini Ortiz, Hernández Arregui, John William Cooke, Manuel Ugarte, por supuesto Jauretche y tantos otros que incomodaban a las usinas intelectuales de izquierda derecha, secuaces de la oligarquía.

Pertenezco a la generación de los 90, criada en las esquinas y los recitales, generación llena de preguntas cuyas respuestas encontramos en las palabras de ese hombre que funcionaban como un faro.

Y allí estaba Galasso. Y Mitre como el gran villano de toda la destrucción que era el país en el que vivíamos.

En los claustros universitarios el mismo Galasso fue un maldito, un ignorado. A la par que lo descalificaban como "cuentista", "folclórico".
Tanto es así que sus decenas de libros fueron despreciados y en su lugar se lee a los Romero, terribles gorilas antinacionales.

De allí que quienes egresan tienen, en su mayoría, tan poco apego por el país y sus penas.

Quiero agradecer a ese gran cineasta del pueblo Federico Sosa que pudo recoger parte de su palabra en ese gran documental que es "Galasso, pensar en nacional".

Buen viaje querido Norberto, gracias por lo que dejaste en nosotros, gracias por tu vida dedicada a rescatar el alma de la Nación y sus luchas por liberarnos de las cadenas coloniales.

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    Fernando Borroni
PERONISMO

Fernando Borroni: “Hay una forma de hacer política en el kirchnerismo que ya está agotada"

07 Septiembre 2026

El periodista Fernando Borroni analizó diversas cuestiones del peronismo y de la política actual, a raíz de un intercambio con la senadora Juliana Di Tullio por la votación del peronismo en el Congreso a favor de jueces del lawfare. 

Borroni dialogó el sábado 5 de septiembre con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Me parece que lo que más molestó es que hablé de que uno tiene la profunda convicción de que se empieza a dar un cambio de paradigma en la política. Hay una etapa que está agotada, que no responde a nombres y espacios políticos, responde a lo que entiendo que es una manera de hacer política”. 

“¿Qué es lo que yo cuestioné? El pacto, haber votado lo que se votó es una vergüenza, es una barbaridad. Cuando acordás con porciones del poder porque va a generar beneficios para que tiendan al bien común o evitar males mayores, entiendo que la política es parte de eso. Ahora, cuando no genera nada que tienda al bien común y tampoco evita un mal mayor son pactos de casta”.

“Una cosa es la conducción política y otra es la obediencia política y la lógica de soldados. A mí la lógica de soldado en la única forma en que la entiendo es en el ejército. Cuando lo que se quiere imponer, más allá de quién lo haga, una manera de pensar, actuar, sentir, o entender un proceso político, ahí está fallando la política y claro que son parte de los errores”.

“No necesito que Juliana Di Tullio me pida disculpas. Creo que es una gran dirigente, pero está bajo esa lógica en el fondo. Cuando te encerrás, inevitablemente te hacés autoritario. Lo que estamos viendo son rasgos de autoritarismo de un sector del kirchnerismo que, lamentablemente, está dejando de representar aquello que fue”.

“Creo que hay una ruptura con los tiempos del pueblo y de la sociedad. Hay lecturas, se están leyendo otros tiempos políticos. Los del kirchnerismo están supeditados a la libertad de Cristina, la sociedad toda tiene 32 millones de problemas más. Tenés dos tiempos de discusión política totalmente distintos. El gobernador de la provincia de Buenos Aires tiene el tiempo de la discusión política de la gestión, de querer ser candidato, y de la discusión política en su propio espacio. Los trabajadores tienen los tiempos de la discusión que genera no llegar al fin de mes”.

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    Nueva CGT
SINDICALISMO

Jorge Duarte: “Los dirigentes de la CGT dejaron de ser corporativos hace mucho”

07 Septiembre 2026

Jorge Duarte, periodista especializado en temas gremiales, analizó la actualidad del sindicalismo, sobre todo el rol de la CGT.

Duarte dialogó el sábado 5 de septiembre con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Soy bastante crítico de lo que hace la CGT, pero así todo reivindico que todavía tiene un lugar en la toma de decisiones y en el espacio de discusión social de la Argentina. Creo que la CGT tiene problemas por su propia conducción y por sus propias bases, porque también es cierto que representa cuantitativamente cada vez menos gente”.

“No hubiesen podido intervenir la UOM si la CGT hubiese tenido una posición corporativa. Es el principal sindicato o el más emblemático de la historia del país, el núcleo de lo que era el programa de la Argentina industrial, no lo podes intervenir sin que pase nada. Ocurrió básicamente porque los dirigentes de la CGT dejaron de ser corporativos hace mucho y por las propias internas. Algunos ni siquiera se pronunciaron porque les pareció una victoria táctica que corran a ciertos dirigentes”.

“Los cambios del mundo del trabajo y de la subjetividad de los trabajadores son un desafío que no conocimos hasta ahora. Que los pibes quieran laburar de Rappi un montón de horas y no les importe, o que incluso se sientan orgullosos de eso, que piensan que eso da libertad, no había pasado hasta ahora”.

“Se vienen refrendando los convenios colectivos porque lo que hay que decir es que es un problema para los empresarios, no sólo para los sindicatos y los trabajadores. Es estructural, se está desmembrando la manera en la que se organiza el trabajo en la Argentina. Algunos no se dan cuenta que eso es un problema”.

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    Bernarda Meglia
DERECHO A LA SALUD

Bernarda Meglia: “En San Miguel la atención a la salud es crítica”

07 Septiembre 2026

Bernarda Meglia, subsecretaria de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, analizó diversas cuestiones del municipio de San Miguel.

Meglia dialogó el sábado 5 de septiembre con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“El sistema de salud sin lugar a duda es lo peor que pasa en San Miguel. Lo venimos viendo, viviendo, y padeciendo. Si necesitas atenderte con un médico, tenés que ir a la salita o al hospital a las 4 de la mañana, hacer fila, esperar que abra, y capaz te toca turno, o capaz no, porque ya hay mucha gente (…) Estamos en una situación crítica”.

“El intendente de San Miguel es Jaime Méndez, parte de una gestión que comenzó Joaquín de la Torre. Lleva 20 años, no llegaron ayer. No tiene que ver con una cuestión de desconocimiento de la gestión, sino, evidentemente, con una intencionalidad y un proyecto político que no está pensando, o que no le interesa pensar, la salud de los vecinos”.

“Cuando tenemos un problema de salud, nos vamos a atender a otro municipio, a los que tenemos alrededor. No pasa en los otros distritos de la provincia de Buenos Aires. Por eso es tan alarmante, porque nos demuestra que se puede hacer de una manera diferente”.

“Es una gestión que ya lleva mucho tiempo. Está estancada, evidentemente se quedó sin ideas y cada vez más prioriza un sector muy específico donde aparecen obras y publicidad. Es un sector donde está el mayor interés del municipio hoy, que es el desarrollo inmobiliario de barrios cerrados”.

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Galasso ETERNO

La partida de un imprescindible: Norberto Galasso en la trinchera del Pensamiento Nacional

07 Septiembre 2026

Escribir sobre la partida física de Norberto Galasso no es un mero ejercicio de necrología académica. Su fallecimiento representa la pérdida de uno de los oficiales más lúcidos en la resistencia contra el iluminismo liberal. Galasso no fue un historiador dócil para el consumo de las élites, sino un militante de la memoria colectiva que comprendió, al igual que nuestro entrañable Fermín Chávez o Arturo Jauretche, que disputar el pasado es la única vía para romper la colonización pedagógica del presente.

Si la historiografía oficial mitrista (aquella que denunciamos cotidianamente desde una epistemología de la periferia) se construyó sobre el fetichismo del documento aislado y la despolitización de las masas, la obra de Galasso operó en la dirección exactamente contraria. Su método no buscó la supuesta "neutralidad científica" que los intelectuales de la superestructura utilizan para adormecer las conciencias. Por el contrario, Galasso agarró la pluma como quien empuña una lanza federal, dándole densidad teórica al Revisionismo Histórico con una impronta profundamente social, nacional y latinoamericana.

Fue él quien se atrevió a desarmar las operaciones culturales que pesaban sobre los "malditos" de nuestra historia. Nos devolvió a un San Martín de carne y hueso, un revolucionario continental recortado de las garras del elitismo porteño, y rescató del silenciamiento sistemático a pensadores de la talla de Manuel Ugarte y Raúl Scalabrini Ortiz. Galasso entendió antes que muchos que la autodenominada "historia seria" no era más que un dispositivo de dominación oligárquica destinado a convencernos de que el pueblo es incapaz de conducir su propio destino.

Fue el ultimo de una generación imprescindible y trágicamente diezmada por la ultima dictadura militar. No obstante, desde sus “tiempos mozos” entendió que el revisionismo no sólo era una herramienta clave para visibilizar a los caudillos, sino también recuperó a verdaderos baluartes de la cultura popular: sacó del ostracismo a Discepolín y recuperó el fuego peronista en la obra de Leonardo Favio, ambas figuradas desmembradas de su esencia real y siendo objetos de obras sesgadas buscando su vanguardismo lejos de donde anidaba su real potencial que interpeló al Pueblo.

Como solía señalar en sus trabajos el maestro Fermín Chávez, la cultura y la política son dos caras de la misma moneda. Galasso encarnó esa máxima a través de lo que podemos denominar un verdadero "nacionalismo de medios": tradujo la complejidad del debate historiográfico a un lenguaje accesible, popular y punzante, llevando los debates del archivo a las barriadas, a las fábricas y a las aulas de los profesorados. No pedía permiso para pensar en nacional. Su labor en la Historia fue tan intachable que hasta el propio Halperin Donghi (el último Taita de nuestra historia “oficial”) lo reconocía como un honorable adversario historiográfico.

Hoy, frente a los intentos recurrentes de reinstaurar el proyecto agroexportador y mitrista que congela las aspiraciones de las mayorías, el legado de Galasso se vuelve un pertrecho indispensable. Nos queda su inmensa producción bibliográfica, pero sobre todo nos queda su ejemplo de coherencia nacional.

Quienes quedamos en la trinchera de la docencia y la investigación no lo despedimos con resignación protocolar. Lo reivindicamos en cada clase, en cada documento cuestionado y en cada batalla contra la zoncera institucionalizada. Norberto Galasso no se ha ido; se ha incorporado definitivamente al patrimonio indestructible del Pensamiento Nacional.

Fue el ultimo de una generación imprescindible y trágicamente diezmada por la ultima dictadura militar. No obstante, desde sus “tiempos mozos” entendió que el revisionismo no sólo era una herramienta clave para visibilizar a los caudillos, sino también recuperó a verdaderos baluartes de la cultura popular: sacó del ostracismo a Discepolín y recuperó el fuego peronista en la obra de Leonardo Favio
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    Fusilados de Racing
    Foto: Gentileza Rodolfo Petriz

Los Fusilados de Racing: “Había quienes determinaban quiénes vivían y quiénes no”

07 Septiembre 2026

Las inmediaciones del estadio Presidente Perón, también conocido como «El Cilindro», donde Racing Club hace de local, fueron el escenario de la masacre de seis personas el 22 de febrero de 1977. Las víctimas aún no fueron identificadas y el caso fue silenciado durante décadas. Llegó al Poder Judicial tras el testimonio de un vecino que caminaba junto al ídolo local Omar Corbatta. Rodolfo Petriz, profesor de Filosofía por la Universidad de Buenos Aires y Magíster en Periodismo Documental por la Universidad de Tres de Febrero, es el director de Los Fusilados de Racing, que narra la investigación periodística que se llevó adelante para intentar esclarecer lo sucedido y que culminó con la presentación de la denuncia. El documental cuenta con los testimonios de Pablo Llonto, Carlos “Maco” Somigliana, Claudia Berlingeri, Patricia Bernardi y Alejandro Inchaurregui, entre otros. 

Tal como se plantea como punto de partida, “en un momento, caminando por el playón de Racing, pisan cuerpos”. En los registros policiales se describe que, “siendo aproximadamente la 1:40 hs fuerzas conjuntas recorrían la zona de Avellaneda (...) observaron que varias personas estaban pintando frases alusivas a la banda extremista Montoneros, y resultan abatidos 4 NN masculinos y 2 NN femeninos”. La mayoría eran jóvenes de 18 a 25 años, salvo uno mayor de 50. Según otra de las entrevistadas, “se sabe muy poco de lo que pasó (…) Los que cometieron los delitos no quieren contar verdaderamente cuál fue el destino de las víctimas”. Varios testimonios afirman haber escuchado ruidos, que hubo asesinatos, e incluso uno plantea que pudieron haber sido 8 personas.

Por otro lado, no se puede determinar quiénes son. La orden de quien vivía y quien moría venía de alguien superior y no “eran los centros clandestinos quienes determinaban quién y dónde”, según se desliza. El juzgamiento es un imperativo del Estado y de los compromisos asumidos a nivel internacional. Las denuncias, aportes, testimonios e información ayudan a construir y sostener el consenso social de que ciertos hechos no son aceptables en ningún contexto. Visibilizar la magnitud de la violencia ocurrida y escuchar a las víctimas es un efecto reparador en los familiares y en la sociedad: transforman el dolor individual en memoria colectiva y justicia institucional. 

En el documental, a lo largo de casi dos horas, Petriz entrevista a distintas personas. Trabajadores de diversas Instituciones coinciden que los cuerpos podrían estar en el Cementerio de Avellaneda. El Sector 134 del Cementerio fue una fosa clandestina utilizada entre abril de 1976 y septiembre de 1978 para enterrar como NN a víctimas de desaparición forzada. En esa línea, un representante del Equipo Argentino de Antropología Forense sostiene que esa fosa común es la más grande del país, “al menos encontrada hasta ahora”, y agrega: “Es que, en términos colectivos, se generó un silencio en el barrio, inclusive dentro del mismo club”. 

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Los fusilados de Racing
Foto: Gentileza Rodolfo Petriz

Para Petriz el objetivo es “dar a conocer, especialmente a las nuevas generaciones, otro de los modus operandi implementado por las fuerzas militares para asesinar personas, en este caso la invención de falsos enfrentamientos para encubrir fusilamientos de detenidos-desaparecidos y su posterior entierro de los cadáveres en fosas comunes”. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, el director puntualiza que hoy hay discursos que “intentan minimizar la cifra de los desaparecidos, y tiene que ver con la disputa del sentido y lo que significó como tragedia colectiva, y esa es la disputa que se está dando”. 

En el documental se presentan distintas hipótesis, incluso que quizás fue una casualidad, y así como buscaban lugares donde había poco movimiento, encontraron ese paredón y dijeron que ese asesinato fue ahí. En el otro extremo, se maneja “un posible apriete o mensaje a quien era presidente de Racing en esa época, que era Horario Rodríguez Larreta-padre- que estaba siendo investigado por los militares por cuestiones relacionadas a la familia Graiver”, marca Petriz. Para el director, hechos como estos en estadios de fútbol en Argentina y que se hayan conocido, hasta hoy, sólo el de Racing. A modo de ejemplo paralelo, en Chile hubo un centro clandestino en el propio "Estadio Nacional".

Por último, frente a las reivindicaciones del gobierno que niega y reivindica los crímenes de la dictadura, Petriz sostiene que la sociedad, y aquellos que no están embebidos con lo que sucedió, deben conocer cuáles fueron los tamaños de los crímenes que se cometieron, y cómo se dieron.  Según plantea, hay que “militar para que la Argentina no se convierta en una semicolonia en función de pérdida de capacidades soberanas, esa es la disputa por el sentido”. 

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    Braden o Perón

Las lecciones que nos deja la disputa entre Braden y Perón

07 Septiembre 2026

En el crisol de la política argentina, pocos episodios han forjado la identidad nacional y la desconfianza hacia el poder hegemónico del norte con tanta fuerza como el enfrentamiento entre el embajador estadounidense Spruille Braden y el entonces coronel Juan Domingo Perón en los meses previos a las elecciones de 1946. Aquel duelo dialéctico, inmortalizado en el Blue Book on Argentina (Libro Azul) y su ardiente respuesta criolla, el Libro Azul y Blanco, no fue un simple intercambio diplomático. Fue el choque entre una visión imperial que pretendía dictar el destino de un país y el nacimiento de un movimiento popular que encontró en la soberanía y la justicia social sus estandartes. Hoy, bajo el gobierno de Javier Milei y la influencia de un nuevo embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, aquel fantasma del pasado parece agitarse con renovada fuerza, planteando a la Argentina un dilema que, aunque con nuevos ropajes, resulta asombrosamente familiar.

El origen del conflicto: Braden y el Libro Azul

En 1945, Spruille Braden arribó a Buenos Aires con una misión que trascendía la mera representación diplomática. Su objetivo era claro: desarticular el ascenso del entonces coronel Juan Domingo Perón, a quien se veía como una amenaza para los intereses de los Estados Unidos en la región. Braden, un ferviente anticomunista y defensor de una “democracia de clase media” alineada con el capital y los intereses norteamericanos, no dudó en abandonar cualquier pretensión de neutralidad para inmiscuirse abiertamente en la política interna argentina. Su accionar fue tan explícito que, en palabras del propio Perón, la contienda electoral se redujo a un binomio excluyente: Braden o Perón.

El arma más poderosa de esta intervención fue la publicación, el 12 de febrero de 1946, del Blue Book on Argentina o “Libro Azul”. A tan solo 12 días de las elecciones presidenciales, el Departamento de Estado de los Estados Unidos lanzó un documento de 66 páginas con la intención de influir en el voto popular. El libro, que compilaba una serie de testimonios e informes de inteligencia, tenía un objetivo político preciso: desacreditar al gobierno de Farrell y a Perón, vinculándolos con el nazismo y el fascismo. La acusación principal era que el régimen militar argentino había mantenido una “complicidad” con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, protegiendo sus intereses económicos y espías, y que su objetivo era construir un estado totalitario en el hemisferio. El sentido del documento era demostrar que la Argentina no era confiable para el sistema interamericano y, por lo tanto, no merecía el respaldo de los Estados Unidos.

Sin embargo, la maniobra resultó ser un monumental error de cálculo. Lejos de debilitar a Perón, la injerencia extranjera desató una ola de nacionalismo y rechazo popular contra la intromisión yanqui. La fórmula propagandística acuñada por el peronismo caló hondo: la elección era entre un gobierno soberano que defendía los intereses de los trabajadores o un gobierno títere, al servicio de los intereses del imperialismo. El resultado fue la victoria aplastante de Perón el 24 de febrero de 1946.

El “Libro Azul y Blanco”: La respuesta soberana

La réplica del peronismo no se hizo esperar. El “Libro Azul y Blanco” fue una respuesta tan contundente como estratégica. No solo refutaba punto por punto las acusaciones del documento estadounidense, sino que invertía el argumento, convirtiendo al acusador en el verdadero agresor.

En sus páginas, se denunciaba que el “Libro Azul” era una maniobra electoral urdida por Braden para salvar a la oligarquía argentina, una clase que durante décadas había gobernado mediante el fraude y la sumisión a los intereses extranjeros, y que ahora se sentía amenazada por las primeras elecciones libres en décadas. El documento peronista reivindicaba la Revolución del 4 de junio de 1943 como un quiebre con ese pasado de corrupción, un movimiento esencialmente democrático que había devuelto la soberanía al pueblo.

Un pilar central de la argumentación del Libro Azul y Blanco fue señalar la hipocresía de los acusadores. Se recuerda que, durante la guerra, sectores de la oposición y del propio gobierno de Castillo (al que el peronismo veía como continuador del régimen oligárquico) mantuvieron relaciones comerciales y diplomáticas con Alemania. La neutralidad de Castillo, se argumenta, era una política legítima y no muy distinta a la que los propios Estados Unidos mantuvieron con el Japón hasta Pearl Harbor. La verdadera amenaza para la democracia, según la réplica, no era el gobierno revolucionario, sino la alianza entre la oligarquía terrateniente y financiera, los comunistas y el imperialismo yanqui, encarnado en la figura de Braden. El Libro Azul y Blanco logró su objetivo: no solo desactivar el ataque, sino transformarlo en un pilar de la identidad del movimiento que estaba a punto de nacer.

El paralelo histórico: Braden y Lamelas

Las similitudes entre el contexto de 1946 y el actual, bajo la administración de Javier Milei, son difíciles de ignorar. La figura del embajador Peter Lamelas parece evocar, en más de un aspecto, la del polémico Spruille Braden, aunque con las diferencias propias de una época distinta.

Braden fue un diplomático que no se limitó a observar; actuó como un agente político activo, apoyando abiertamente a la oposición y utilizando todos los recursos de su cargo para influir en el resultado electoral. Su intervención fue un ejemplo de la diplomacia del dólar y el intervencionismo que definieron la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. Su objetivo era claro: “alinear los intereses de Argentina con los nuestros”. Lamelas, por su parte, ha sido descrito como un actor que busca “oportunidades para las empresas estadounidenses” y alinear los intereses del país anfitrión con los de Washington. Su discurso, cargado de una retórica de “competencia” y valores en pugna, especialmente en lo referente a las relaciones con China, resuena con el mismo tono de confrontación ideológica que caracterizó a Braden en su momento.

La administración de Javier Milei, un economista libertario de extrema derecha, ha establecido una relación de notable cercanía con el gobierno de Donald Trump. Esta alineación con Washington no es casual, sino que parece ser el pilar de su estrategia de gobierno. A cambio de un apoyo explícito y de beneficios económicos, como el reciente acuerdo de estabilización cambiaria por 200 mil millones de dólares, el gobierno argentino parece haber adoptado una posición de alineamiento estratégico que, para muchos críticos, limita su capacidad de maniobra en la escena internacional.

Lamelas, como Braden, ha sido percibido como un agente de esta nueva alineación. Su intento de condicionar las relaciones de Argentina con otras potencias, como China, es un eco moderno de las pretensiones de Washington de ejercer una tutela sobre las decisiones soberanas de los países latinoamericanos. Esta actitud, reflejo de una versión renovada de la Doctrina Monroe, donde Estados Unidos busca “establecer su primacía en el hemisferio occidental”, representa una interferencia en los asuntos internos que la historia argentina ha condenado una y otra vez.

La lección del pasado para el presente

El arco que va de Braden a Lamelas ilustra una constante en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina: la tentación de la gran potencia de tratar a la región como su “patio trasero”. El “Libro Azul y Blanco”, más allá de su valor histórico, ofrece una lección sobre cómo enfrentar esta interferencia. Su mensaje central fue la defensa de la soberanía, la denuncia de las alianzas entre el poder económico local y el extranjero, y la construcción de un relato político que apela a la dignidad nacional.

La Argentina de Milei se enfrenta hoy a un dilema similar al de 1946, aunque con un signo político inverso. En aquel entonces, el establishment político y económico se alineó con el intervencionismo de Braden para frenar un proyecto de justicia social y nacionalización de la economía que amenazaba sus privilegios. Hoy, el gobierno de Milei, que se presenta como una fuerza disruptiva que busca desmantelar el estado de bienestar, ha encontrado en la alianza con Estados Unidos no una amenaza, sino un pilar de su proyecto.

La ironía histórica es palpable. Mientras Braden intentaba detener el ascenso de un movimiento popular que prometía una mayor autonomía, Lamelas apoya a un gobierno que, en muchos aspectos, está implementando políticas que Washington siempre deseó ver en la región: desregulación, apertura financiera y un alineamiento geopolítico pleno con Occidente. Sin embargo, el precio de esta alineación, como se señaló en el Libro Azul y Blanco, puede ser la pérdida de la capacidad de decidir el propio destino.

El “Libro Azul y Blanco” triunfó en 1946 porque supo articular un sentimiento profundo del pueblo argentino: el rechazo a ser gobernado desde el extranjero. Aquel eco de soberanía sigue vigente. Aunque los discursos y los actores hayan cambiado, la historia de Braden y Perón ofrece un espejo en el que la Argentina actual puede mirarse. La pregunta que resuena es si el gobierno de Milei y sus aliados han aprendido la lección de 1946, o si, por el contrario, están repitiendo la historia, aunque en esta ocasión, del otro lado del mostrador, bajo una apariencia de cambio que no es más que la confirmación de una dependencia que el Libro Azul y Blanco logró desnudar hace más de tres cuartos de siglo.

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    Rodolfo Kusch
    Rodolfo Kusch

Las Malvinas y Rodolfo Kusch

07 Septiembre 2026

La cuestión Malvinas volvió a la consideración pública desde que la Selección Nacional ondeó una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” después del partido victorioso contra Inglaterra. Fue un acto explícito de insubordinación, producto de la astucia de algunos espectadores que entraron la bandera a escondidas y de la valentía de los jugadores que se expusieron a las sanciones de la FIFA. La bandera se convirtió así en un símbolo de resistencia que expresa lo que Kusch denominó “fagocitación”.

La bandera generó una situación imprevista. Enlazó de una forma que solo se da en estas pampas sureñas la alegría de la fiesta con la reivindicación de la resistencia. También levantó la moral de la ciudadanía, alicaída por el retroceso del debate político, la esclavización de la sociedad a través de las moras y la perspectiva oscura de un mundo que se está tornando demasiado hostil.

Después de que el Gobierno Nacional culpabilizara a la Selección por este hecho, tratando de impedirlo en la previa del partido, ahora intenta subirse al clima que generó esta situación imprevista. Lo hizo de la manera más burda: con anuncios que no representan ninguna novedad, propuestos por un Presidente que viajó más a Estados Unidos que a las provincias de su propio país, quien se hizo acompañar en un gabinete por un Ministro de Economía que en la misma semana expresó que en Estados Unidos no tienen las preocupaciones económicas que se tienen aquí, demostrando que poco importa en realidad lo que acontezca en Argentina.

Sus anuncios responden a su política exterior: un alineamiento inamovible con Estados Unidos, aliado de Gran Bretaña (aunque ahora, coyunturalmente, tengan alguna tensión diplomática). Analistas internacionales caracterizaron este posicionamiento como una “cruzada hiperoccidentalista”. En un mundo que se abre a un orden no hegemónico postoccidental, con diversos polos de potencias que permiten un juego más amplio, la Argentina está perdiendo una oportunidad clave para desarrollarse negociando soberanamente con diferentes países.

Pero la cuestión no es solamente qué política exterior adopta un gobierno, sino qué ocurre cuando un proyecto político pretende imponer en la Argentina una prolongación del mundo occidental, que históricamente le es exterior.

Sobre esto, Kusch tiene algo que decirnos. Por un lado, el “estar” es lo que encontró en el mundo andino y en los suburbios de la gran ciudad de Buenos Aires, en donde la estrategia de supervivencia es arraigarse en lo comunitario. Allí donde la naturaleza es indómita o el mundo urbano desgarrador, las desgracias de la vida se combaten de forma comunitaria. El otro modo de habitar el mundo es el “ser”, una manera que Kusch rastreó desde la Europa del siglo XV y que tiene en lo individual su rasgo característico. Por eso, para ellos, la sociedad es solo un conglomerado, una suma de particularidades. Y cuando las desgracias de la vida, como la enfermedad, el despido, la muerte, vienen a tocar la puerta, pretenden atravesarlas individualmente.

Este es el Kusch más conocido. Pero después de establecer diferencias tajantes, también pensó que el ser en Latinoamérica no perdura de la misma manera. Por esto habla de una “especie de ley universal”, a la que llamó “fagocitación”, según la cual todo lo puro está condenado a transformarse. Nada puede permanecer impoluto en Latinoamérica. Desde esta perspectiva pueden leerse también el fracaso de los proyectos centralistas del siglo XIX, la sumisión a Gran Bretaña en la Década Infame, las teorías desarrollistas elaboradas por técnicos yankees y el proyecto de incorporación al “primer mundo” de fines del siglo XX. La plena occidentalización de Argentina (y de Latinoamérica) es imposible. Nuestro continente tiene un sino destinal paradójico: Occidente intenta insistentemente en transformarnos pero son al final ellos los que terminan siendo transformados por Latinoamérica. Malvinas es el símbolo de una identidad que no permite la absorción plena al proyecto occidentalizador.

La fagocitación nos anuncia un porvenir auspicioso: la malvinización es inevitable (como reza el lema del patriota Juan Rattenbach) porque es imposible el cumplimiento de un programa occidentalizador. Choca irremediablemente con un sentir nacional. Puede que estar guardado dentro de un termo, escondido, para eludir controles de seguridad, pero no deja de estar presente.

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    Tape Miri

La comunidad Tape Miri enfrenta en la justicia el avance del Súper RIGI

07 Septiembre 2026

La comunidad Mbya guaraní Tape Miri inició una acción preventiva en contra del Congreso de la Nación Argentina con motivo de la formación y tratamiento del proyecto de ley Súper Rigi.

Tal como surge de la letra del proyecto de ley, y fue precisado y ratificado por los funcionarios del Poder Ejecutivo que comparecieron a las reuniones de comisión designadas por el Senado para dar tratamiento al proyecto; la ley tiene como finalidad la promoción del establecimiento de actividades económicas que van a importar la industrialización de recursos naturales a escala monumental, con un casi nulo control por parte del Estado y con un nulo o muy dudoso beneficio para la población argentina. Todo durante un período de tiempo de 30 años asegurado para esos futuros inversores.
De tal forma, el establecimiento de cualquiera de esos proyectos de proporciones inéditas; es una política pública de innegable alto impacto ambiental - social, económico, cultural, ecológico-, y de muy probable efectivización en territorios indígenas.

Es indiscutible el derecho de las comunidades indígenas al cuidado y protección de los recursos naturales que se encuentran en su hábitat (entendiendo que su territorio no se limita al área de residencia, sino a la extensión que necesariamente se va a vincular con la subsistencia de su entorno) se encuentra reconocido por abundante jurisprudencia y legislación de orden nacional e internacional.

Sin embargo, en el tratamiento del proyecto de ley Súper Rigi, el Estado omite deliberadamente implementar los mecanismos de información y participación ciudadana y en especial de la ciudadanía indígena.

Fueron varias las presentaciones que se hicieron formalmente ante el Senado de la Nación reclamando las instancias de participación informada que se encuentran garantizadas tanto por nuestra Constitución Nacional como por el Acuerdo de Escazú y el Convenio 169 OIT.

Por lo tanto, ante el silencio reiterado del Estado, la comunidad Tape Miri inició la demanda contra el Poder Legislativo de la Nación para que arbitre todos los mecanismos y disponer de todas las herramientas a fin de garantizar el derecho a la información, participación de las comunidades indígenas y ciudadanía en general.

De acuerdo al dictamen fiscal, al cual remite en todas sus partes y hace suyos la sentencia recaída con fecha 1 de septiembre de 2026; la causa iniciada es “a tenor de lo establecido en el art. 116 de la Constitución Nacional y en el art. 2, inc. 6° de la ley 48, resulta competente la Justicia Federal, y dentro de ella la que tiene jurisdicción en la materia contencioso-administrativa”.

El juez también reconoció la urgencia del trámite al imprimir la vía procesal del amparo a la acción preventiva promovida. Sin embargo, consideró competente a la Justicia Federal de Misiones para entender en el expediente iniciado.

Luego, remitió las actuaciones a la Cámara Federal de Posadas que desde el día 1 de septiembre mantiene el expediente a despacho para su sorteo y radicación.

Dado que las comunidades originarias son sujetos históricamente discriminados, cuyos derechos a la participación en la formación y regulación de políticas que les atañe directamente ha sido consistentemente omitida e ignorada; la comunidad Tape Miri se encuentra en alerta por los tiempos procesales y la demora con la que actúa la justicia.

Como ya se explicó, el proyecto de ley avanza en un tratamiento que se encuentra viciado por la deliberada omisión de la participación informada de las comunidades indígenas que fue oportunamente reclamada. Que la acción fue deducida en términos de celeridad procesal reconocidos por el juzgado de origen que le imprimió el trámite procesal de la vía del amparo. Por otro lado, la Cámara Federal de Posadas demoró una semana en ordenar la radicación ante el Juzgado Federal de Oberá. En consecuencia de todo lo expuesto, el incumplimiento de los plazos procesales, hace altamente probable que los derechos de las comunidades originarias devengan ilusorios una vez más.

Hilario Moreira es Cacique de la comunidad Tape Miri, y Bárbara Bertola es abogada.

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    Karina Milei-Javier Milei-Rey de España
    Foto: Marcela Wolberg
CAUSA MALVINAS

El empresario más cercano a Milei tiene negocios petroleros en las islas Malvinas

07 Septiembre 2026

El canciller Pablo Quirno debió salir a defender al empresario ultramileista Eduardo Elsztain y aseguró que no es “un traidor” por tener acciones en la empresa más importante de las Islas Malvinas. ¿En qué quedamos? ¿No habrá sanciones?

La polémica se armó cuando trascendió que el dueño de IRSA tiene parte del paquete accionario de Falkland Islands Company, una empresa estratégica en el manejo económico y político de las islas. Elsztain no es cualquier empresario: no solo financió parte de la campaña de Milei sino que alojó al presidente en un hotel de su propiedad durante mucho tiempo hasta que el libertario se instaló en la Quinta de Olivos. Además, Elsztain asesora al gobierno en diferentes temas de agenda. 

En las redes hubo muchos usuarios que salieron a pedirle al gobierno nacional que le aplique las sanciones anunciadas el jueves pasado por Javier Milei, que tiene una relación muy cercana con Elsztain. No quedó claro qué pasara con el dueño de IRSA. 

La semana pasada, en un cambio notable de posición, Milei reivindicó la causa Malvinas en un giro luego de que la selección argentina expusiera una bandera sobre las islas. Milei había cuestionado a los jugadores por hacer "demagogia" pero decidió cambiar de opinión. En la cadena nacional, aseguró que se cumplirá con leyes vigentes sobre sanciones a empresas que operen en la plataforma marítima que corresponde a la Argentina. ¿Qué pasará con el empresario preferido del gobierno?

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    María Teresa Andruetto
APU EN LA RADIO DE LAS MADRES

María Teresa Andruetto: “Leer es un acto de resistencia frente a las maquinarias de poder”

06 Septiembre 2026

La gran escritora María Teresa Andruetto dialogó con “Basta de zonceras”, programa cultural de AGENCIA PACO URONDO (sábados de 20 a 22 h en AM 530, la radio de las Madres de Plaza de Mayo) acerca de su nuevo libro Leer y resistir. En la charla también se refirió al hábito de la lectura en los niños, a la poesía, a la lectura de mujeres y la colección Narradoras Argentinas de editorial Eduvim.

María Teresa, a quien llamamos cariñosamente “La Tere”, nació en Arroyo Cabral, provincia de Córdoba. Narradora, poeta, ensayista, reconocida escritora de literatura infantil y juvenil, docente, conferencista, promotora de la lectura, también hace columnas de radio en el programa “Nada del otro mundo”. Multipremiada, una de esas distinciones es el Hans Christian Andersen, que es como el Nobel de la literatura infantil.

Leer y resistir

Leer y resistir es una coedición de Jitanjáfora y Letra Sudaca (2026), reúne cuatro conferencias de Andruetto sobre la lectura y una entrevista, con un valioso prólogo de Mila Cañón y Rocío Malacarne. La escritora hilvana referencias a la mitología, relatos de comunidades diversas, la memoria colectiva, citas literarias y escenas de la vida cotidiana. La lectura aparece como una forma de comprender mejor el mundo y como gesto político.

En el ensayo “Bichito de luz” relata que Pasolini en un artículo sobre las nuevas formas del fascismo, comenta la contaminación del aire y del agua que provocó la desaparición de las luciérnagas. María Teresa expresa sobre ellas: “Señales en medio de la noche. Resplandores en tiempos en que la crueldad se actúa y se exhibe con total obscenidad”. 

La narradora se refirió en la entrevista a la gestación de este libro: “La gente de Jitanjáfora, una ONG que desde hace muchos años trabaja para la lectura, unida a la Universidad Nacional de Mar del Plata, me propuso para un Honoris Causa y fui a recibirlo. Ellos tienen vinculación con Letra Sudaca que ya habían sacado un libro de conferencias de Liliana Bodoc. Francisco, el editor, me consultó la idea de  publicar la conferencia que leí en el otorgamiento de la distinción, y después yo agregué otras que tenía, que no estaban publicadas, y así hicimos este pequeño libro, un libro precioso, muy cuidado”.

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Libro Leer y resistir de Andruetto

 

Consultada por las citas y referencias literarias que abundan en Leer y resistir, María Teresa manifestó: “Alguien me ha dicho alguna vez, leer algo tuyo es ir a buscar un montón de libros a la librería. Soy una promotora, es una lectura que fomenta e impulsa la lectura y la circulación de los libros. Leo mucho y muy diverso, como lectora voy a distintos géneros, también me gusta descubrir cosas que están por ahí escondiditas, que a lo mejor han salido en editoriales muy pequeñas, todo se conjuga”.

“Escribir es ese intento de comprender un poco más el mundo, el lugar donde uno vive, el contexto, la sociedad en la que en la que está inserto. Yo creo que escribo para comprender y leo también para comprender, creo que leemos para intentar un poco ver cómo es el mundo desde los ojos de un otro, imaginario, pero alimentado por la realidad”, agregó acerca de la escritura.

Las conferencias reunidas en Leer y resistir son de 2024 y 2025, en “Pensar, derecho de todos”, Andruetto se refiere a la inteligencia artificial: “Dejemos de llamarla inteligencia artificial y llamémosla por lo que es y hace, un software que copia alterando lo suficiente como para escapar de las leyes de derecho de autor”.

En la entrevista María Teresa amplió: “Hay una apropiación también de los saberes. Detrás de lo que llamamos inteligencia artificial hay maquinarias de poder que además, si uno delega ahí, uno deja de pensar por su propia cuenta. Creo que si bien es cierto que en aspectos como la medicina u otras cosas puede ser un arma que sirva, en el arte lo humano hace la diferencia, porque todavía ni las máquinas ni la IA pueden sentir dolor, y la escritura se hace con la emoción también. El arte se hace como en ese sentir y en esa cuestión más dubitativa, no en esa cosa que no duda. Hay un libro de Andrés Rivera que se llama Los vencedores no dudan, pero los artistas dudamos, los comunicadores dudamos”.

“En el arte lo humano hace la diferencia, porque todavía ni las máquinas ni la inteligencia artificial pueden sentir dolor, y la escritura se hace con la emoción también”.

“Quizás hay pocas cosas más inclusivas que la narrativa, que la ficción, porque nos obliga como lectores a entrar en la subjetividad de otro, a salirnos de nosotros para mirar el mundo, como decía Darcy Ribeiro, con los ojos de los demás. Y eso es muy inclusivo, aunque sea en un sentido ficcional, porque nos enseña a mirar desde otro, y tal vez a comprender desde otro”, concluyó.

Además la escritora se refirió a cómo fomentar el hábito de la lectura en los niños, a la colección Narradoras Argentinas de editorial Eduvim y a la poesía. A continuación sus principales expresiones.

El hábito de la lectura en los niños

"Creo que no son tantas las cosas que hacen falta, pero sí necesitan persistencia. Por un lado el lugar de la escuela y por otro el de la casa. Ahora estamos en un momento muy difícil, había un Plan Nacional de Lectura con libros seleccionados en las escuelas públicas del país. Eso ha caído, hay sólo en algunas provincias planes que subsisten como en Buenos Aires, Neuquén y algo en Córdoba. Por la escuela pasamos todos, con la dificultad y diversidad que tenga, es el espacio más igualitario que tenemos y significa una segunda oportunidad para quienes lleguen sin provenir de una familia lectora". 

"Es importante ver leer a otro, las bibliotecas populares del barrio, las librerías, algún adulto que lea algo junto a los niños. A veces no está el libro pero puede estar el relato, alguien que pueda contarle a un niño cómo se vivía antes, cómo se conocieron los padres, de dónde venían los abuelos, todo eso también es historia, es palabra que alimenta a la lectura".

"Nadie se hace solo, todos necesitamos de otros. Hay un texto del gran poeta italiano Eugenio Montale que dice que hacen faltan muchos hombres para hacer a un hombre. Hacen falta lectores para construir a un lector".

Lectura de mujeres

"En los años 80 empecé a descubrir la literatura de las mujeres, sólo había leído algunas canónicas como Rosario Castellanos o Silvina Ocampo. El gobierno de la provincia de Córdoba empezó un proyecto de recuperación del tejido social y trabajé con dos grupos de mujeres, uno de clase media baja y otro muy marginal. Empecé a leer mujeres para compartir con mujeres, escritoras argentinas olvidadas".  

"Con mi hija Juana Luján y Carolina Rossi dirigimos una colección de recuperación de narradoras argentinas olvidadas en editorial Eduvim, de la Universidad Nacional de Villa María (Córdoba). Tomamos mujeres de después de las Ocampo, porque hasta ahí casi todas las mujeres que escribían eran provenientes de sectores altos de la sociedad. En los años 40 y luego con el peronismo acceden a la educación mujeres de sectores medios y empiezan a haber otras escrituras y miradas. Muchas han quedado olvidadas porque no hay ningún escritor varón que las citara; quedaban encasilladas como escritoras para niños o para mujeres, de historias amorosas". 

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Eduvim Narradoras argentinas

 

"Algunas escritoras habían vendido mucho y eran estigmatizadas por eso, como Syria Poletti o Marta Lynch. El año pasado salió una novela de Estela Canto, Jazmín negro, ella pasó a la historia como "la novia de Borges" pero tiene una obra enorme. El último libro que sacamos en Eduvim es Los vienes de la eternidad, reedición de María Granata que murió hace poquito a los 105 años; ella fue olvidada porque era peronista. También Fina Warschaver que era comunista. Nos encanta encontrar esas voces y ponerlas de nuevo en circulación".

Poesía

"Eugenio Montale dice en un poema: 'No hay experiencia que capture el rayo, pero quien vio la luz nunca la olvida'. Yo no sabría decir qué es la poesía, pero cuando aparece te toca el corazón, de pronto el rayo, uno puede no poder explicar pero sí reconocer la poesía, como cuando se reconoce la belleza, como una epifanía. Hay algo de lo humano que estuvo tanteando en esa espesura y logró capturar algo".   

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    teatro persona heroe latino
CARTELERA TEATRAL

Teatro: "Persona, héroe latino", un viaje onírico con humor

06 Septiembre 2026

«Nadie le puede aconsejar ni ayudar, nadie. No hay más que un solo medio: mire hacia dentro de sí mismo». Rainer Maria Rilke escribió estas palabras en Cartas a un joven poeta, uno de los libros más bellos que se hayan escrito sobre la necesidad de encontrarse en las palabras. Y es difícil no pensar en este libro al atravesar Persona. Héroe Latino, porque el protagonista es un joven que toma una decisión tan simple como desmesurada: convertirse en escritor. No tiene obra, experiencia ni certezas. Solo un deseo que lo obliga a abandonar la inercia de su vida cotidiana para emprender un viaje en busca de un maestro desaparecido, un prestigioso profesor de Letras que, tras una polémica clase, abandona el país sin dejar rastros. 

En el libro sucede que un joven poeta le pide consejos a Rilke y él le plantea algo mucho más profundo. «No busque ahora las respuestas: no le pueden ser dadas, porque no podría vivirlas. Y se trata de vivirlo todo. Viva ahora las preguntas ".Quizás allí esté una de las claves para entrar en esta obra. No hay una respuesta esperando al final del camino. Hay un recorrido. Un delirio que, mientras sucede, puede parecer incomprensible y que recién al final comienza a ordenar sus piezas.

La escena parece entonces convertirse en una cabeza, en un viaje onírico por el inconsciente con humor, música en vivo y una marcada potencia visual. Allí aparecen jóvenes y viejos, voces, intuiciones, recuerdos, impulsos. Una suerte de murga uruguaya hecha de pensamientos. Personitas alocadas, onduladas, nunca del todo rectas, que hablan, interrumpen, señalan caminos. Como si la inspiración pudiera tomar cuerpo y presentarse ante nosotros para decirnos: por acá. Como si aquello que llamamos intuición tuviera, en realidad, un pequeño elenco estable. 

Hay algo profundamente humano en ese personaje que insiste en buscar afuera aquello que, quizás, ya estaba adentro. La grandeza, los héroes, los dioses, los ídolos. Todo aquello que parece tener la respuesta definitiva. Y entonces levantamos la mirada, buscamos modelos, construimos altares y hacemos dioses de otros.
Mientras tanto, las voces siguen hablando.
«Tenga paciencia con todo lo que no esté resuelto en su corazón e intente amar las preguntas por sí mismas», propone Rilke. Pero la paciencia no parece ser una virtud sencilla para quien necesita encontrar certezas. Mucho menos para quien busca en otros la confirmación de aquello que todavía no puede reconocer en sí mismo.

Charly García lo tradujo con una precisión difícil de discutir: «Oh, no puedes ser feliz / con tanta gente hablando, hablando a tu alrededor». La frase podría funcionar como una pequeña brújula para entrar en Persona. Héroe Latino. Porque quizá el ruido más difícil de acallar no sea el que viene de afuera, sino el que producimos cuando intentamos escapar de aquello que sentimos.

"Persona. Héroe latino" parece decirle a cada espectador que ese héroe también puede ser él, ella, cualquiera de nosotros.

Las voces que aparecen en escena parecen conocer algo que el personaje todavía no puede comprender. No necesariamente porque tengan una verdad absoluta, sino porque están hechas de experiencia. Son memoria, deseo, miedo, intuición. Son ese saber que no siempre pasa por la razón y que, muchas veces, llega antes que las palabras.

Pero el personaje es testarudo. O errante. O ambas cosas. Y por eso el viaje se vuelve inevitable.
La referencia a La Odisea permite pensar esa búsqueda como un recorrido que no consiste solamente en llegar a algún lugar, sino en descubrir qué hacemos con aquello que encontramos durante el camino. La tentación de convertir a otros en dioses aparece una y otra vez. Sin embargo, quizás la verdadera aventura consiste en dejar de buscar afuera la llave que abre una puerta propia.
No hacer un dios de nadie. Buscar en lo propio. En lo simple. En aquello que parecía demasiado pequeño frente a la grandeza que perseguimos.

Y quizás haya algo de Siddhartha, de Hermann Hesse, en ese joven que busca. No porque necesite encontrar un maestro, sino porque tarde o temprano descubre que ningún maestro puede ahorrarle el viaje. Se puede escuchar a los otros, seguir sus huellas, admirar sus respuestas, pero hay un momento en que cada uno debe atravesar el río de su propia experiencia. Y allí no hay héroe ajeno que valga: la vida, con sus pérdidas, sus afectos, sus desvíos y sus preguntas, tiene que ser vivida en primera persona. 

Persona. Héroe latino. También habla de la inspiración, pero no como un relámpago mágico que llega desde algún lugar misterioso, sino como una conversación interna. Una multitud que habita en nosotros y que, a veces, sabe antes que nosotros. De ahí que la escena pueda parecer delirante y, al mismo tiempo, profundamente reconocible. Todos conocemos esa sensación de estar llenos de voces mientras intentamos decidir cuál de ellas merece ser escuchada.
Puede ser que eso sea también acercarse al arte.

No solamente pintar, escribir, actuar o crear. Sino aceptar que hay algo que pide ser escuchado y que, muchas veces, se resiste a obedecer las instrucciones que le damos. Rilke lo formula de manera contundente: «Una obra de arte es buena cuando brota de la necesidad».
La necesidad, entonces, no es solamente producir una obra. Es vivir aquello que todavía no comprendemos. Darle forma a una pregunta. Dejar que algo encuentre su lenguaje antes de saber exactamente qué quiere decir.

Por eso escribir puede ser, simplemente, vivir.

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Persona. Heroe latino

 

En la obra, profundamente tierna, cada cosa parece arrimarnos a un mismo punto, o acaso a un límite. Lo bueno y lo malo. El encuentro y la pérdida. El amor y el dolor. Y, muy en el fondo, en su subtexto, aparece el miedo que le tenemos a nuestra única certeza: vamos a morir. Esa inspiración que aparece en escena de manera corpórea, una y otra vez, parece susurrarle al personaje todo el tiempo: Memento mori. Recuerda que morirás. 

Quizás por eso el delirio se comprende recién al final. Como si todas esas voces, todas esas escenas y todos esos desvíos hubieran estado conduciendo hacia un lugar que no podíamos reconocer mientras avanzábamos. 
«Viva ahora las preguntas».

El héroe que propone la obra no es quien conquista territorios, vence enemigos o se vuelve extraordinario ante los ojos de los demás. Es un héroe humano. Alguien que se aventura en lo desconocido, que atraviesa sus propias preguntas y se dispone a escuchar aquello que durante tanto tiempo intentó silenciar.
Y entonces el título también interpela a quien está sentado en la butaca. Persona. Héroe latino. Parece decirle a cada espectador que ese héroe también puede ser él, ella, cualquiera de nosotros. Que no hace falta convertirse en alguien excepcional para emprender una aventura.

Para cerrar, vale la pena detenerse en una palabra del título: latino. En un mundo atravesado por crisis globales, guerras, incertidumbres y discursos que parecen empujarnos constantemente hacia afuera, nombrar a un héroe latino supone también situar la búsqueda. No se trata de un héroe lejano, mitológico o inaccesible. Es alguien de este lado del mundo, atravesado por sus propias contradicciones, sus afectos, su historia y sus preguntas.
Un héroe posible. Un héroe que no carezca de ternura. Cercano. Humano.

Persona. Héroe latino de la Compañía La Vigilia se presenta en la sala Caras y Caretas (Sarmiento 2037, CABA), los martes a las 20.30 h.

https://www.passline.com/eventos-plano/persona

Ficha técnica

Dramaturgia: Eliane Rymberg; Federico Pezet
Actúan: Francisco Bereny, Micaela Brillo, Rochi Caldés, Agustin Frumento, Delfina Granero, Tomás Kirzner, Gustavo Lista, Facundo Livio Mejías, Federico Pezet, Eliane Rymberg, Abril Suliansky.

Diseño de maquillaje: Gugu Luque

Diseño de vestuario, escenografía y arte: Endi Ruiz

Música original: Agustín Cañas; Agustín Frumento Calloni

Músicos en escena: Agustín Cañas; Agustín Frumento Calloni

Diseño de iluminación: Adrián Grimozzi

Fotografía: Manuela Díaz Lima

Diseño gráfico: Juan Fuji

Comunicación y prensa: Cecilia Gamboa

Asistencia de dirección: Guillermina Margo

Coordinación de producción: Loli Crivocapich

Producción: Compañía La Vigilia; MRG Producciones; Nuan

Diseño de movimiento: Malena Martin

Dirección: Pablo Cusenza.

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    Romina Paula
RESEÑA LITERARIA

"Hija biográfica", de Romina Paula: qué hace que una casa se convierta en hogar

06 Septiembre 2026

En Hija biográfica (editorial Entropía), Romina Paula construye una novela sobre los vínculos que consigue hacer de una pregunta aparentemente sencilla: qué hace que alguien sea una madre, qué hace que una casa se convierta en hogar, un problema mucho más amplio: cómo se construye una identidad cuando la biología no alcanza para explicarla.

Leonor, la narradora, es una adolescente adoptada que vive con Leticia, su madre, en las sierras de Córdoba. Desde allí cuenta su vida cotidiana, pero también la vida anterior de esa mujer a la que conoce fundamentalmente a través de sus relatos. Leticia fue actriz, viajó, tuvo amores y atravesó distintas experiencias antes de convertirse en la madre que Leonor conoce. La hija recoge esas historias, las reproduce, las reorganiza y, al hacerlo, empieza también a escribir una biografía de su madre. Mientras cuenta a Leticia, Leonor se cuenta a sí misma.

De ahí que el título resulte particularmente preciso. Hija biográfica desplaza la idea de la biología como fundamento último de los vínculos y propone, en cambio, una familia construida a través de las historias que se heredan, se escuchan y se vuelven propias. La palabra “biográfica” adquiere así una resonancia afectiva: una madre también puede ser alguien cuya vida conocemos porque nos la han contado, alguien cuya historia forma parte de nuestra propia historia. La pregunta por el origen deja de ser exclusivamente genética para convertirse en una pregunta por los relatos que nos constituyen.

Uno de los mayores logros de la novela está en la voz de Leonor. Paula no intenta reproducir de manera superficial una supuesta “voz adolescente”, sino construir una conciencia que oscila entre la infancia y una lucidez todavía incipiente. Hay curiosidad, fascinación, ingenuidad, pero también una capacidad extraordinaria para observar las relaciones entre los adultos y detectar aquello que permanece sin decir. La oralidad, las asociaciones inesperadas y el flujo de pensamientos producen la sensación de estar siguiendo el movimiento de una mente que todavía está descubriendo cómo ordenar el mundo.

Pero Leonor no solamente narra: escucha. Y su escucha es quizás la verdadera operación literaria de la novela. Cuando reproduce las historias de Leticia, su voz empieza a contaminarse con la de su madre. Los tiempos se superponen y por momentos resulta difícil distinguir dónde termina una y comienza la otra. Leonor se convierte, de alguna manera, en la biógrafa de Leticia al mismo tiempo que descubre que toda biografía implica una forma de apropiación, de imaginación y de transformación. La madre existe también en la versión que la hija construye de ella.

En ese sentido, el libro se acerca a una de las preocupaciones constantes de la literatura de Romina Paula: la intimidad. Pero aquí esa intimidad aparece atravesada por una mirada menos desencantada que en sus novelas anteriores. Mientras buena parte de su narrativa estuvo marcada por personajes que intentaban escapar —de una casa, de una relación, de una historia—, en Hija biográfica aparece una adolescente que, más que huir, intenta permanecer. 

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Libro Hija biográfica de Romina Paula

 

También por eso la sierra cordobesa adquiere un papel fundamental. El paisaje no funciona simplemente como escenario, sino como una extensión de la intimidad de los personajes. La naturaleza, la casa, los animales, el río, los incendios y los cambios del cuerpo forman parte de un mismo universo donde lo doméstico y lo exterior se mezclan continuamente. La novela construye así un espacio predominantemente femenino, poblado por madres, hijas, amigas, hermanas, abuelas y exnovias, en el que las relaciones de cuidado parecen organizar una forma alternativa de comunidad.

La adopción podría haber llevado fácilmente a una novela centrada en el trauma, la carencia o la búsqueda dramática del origen. Paula elige otra cosa. Y allí reside buena parte de la singularidad del libro: Leonor no necesita haber tenido una infancia desgraciada para preguntarse quién es. Puede amar profundamente a su madre adoptiva y, al mismo tiempo, sentir curiosidad por la mujer que la dio a luz. Una cosa no cancela la otra. La identidad aparece como algo que se construye a partir de múltiples vínculos, relatos y pertenencias. La propia autora ha señalado que le interesaba defender la posibilidad de contar una vida sin tragedia ni espectacularidad.

Quizás por eso Hija biográfica sea, sobre todo, una novela sobre el amor cuando el amor deja de ser pensado como una cuestión de sangre. Su pregunta más persistente no es quién es la madre “verdadera”, sino qué convierte a una persona en madre y a un lugar en hogar. La respuesta que propone Paula no es conceptual ni solemne: aparece en los gestos, en las historias repetidas, en las escenas compartidas, en la memoria y en ese delicado proceso mediante el cual una vida ajena termina formando parte de la propia.
Romina Paula vuelve a trabajar aquí con aquello que mejor conoce: las voces, los vínculos y la intimidad. Pero encuentra una variación particularmente fértil al poner todo eso en boca de una adolescente. Leonor mira el mundo con una mezcla de extrañeza y confianza; todavía no tiene respuestas definitivas y, precisamente por eso, puede hacerse preguntas que los adultos han aprendido a dar por resueltas. Hija biográfica encuentra en esa mirada una forma de ternura que no es ingenuidad, sino una manera de pensar los vínculos sin reducirlos a categorías cerradas.

Al final, la biografía que Leonor escribe no es solamente la de Leticia. Es también el relato de cómo una hija se vuelve hija, de cómo una mujer se vuelve madre y de cómo una familia puede ser, antes que una coincidencia genética, una historia que decidimos contarnos y seguir contando.

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    DIEGO CANO
ENTREVISTA LITERARIA

Diego Cano: "Me interesa la incertidumbre, eso es para mí la literatura"

06 Septiembre 2026

La Agencia Paco Urondo conversó con el escritor Diego Cano a propósito de su reciente novela Río de Janeiro, editada por Mansalva.

Diego Cano es escritor y ensayista. Publicó Kafka, una literatura del absurdo y la risa (Bärenhaus, 2020), Roberto Arlt, el monstruo (Bärenhaus, 2021), César Aira, el comité del significante (Borde Perdido, 2023), Wilcock, visitante del infierno (Aurelia Rivera libros 2024), César Aira: cincuenta años de primeras ediciones junto a Germán Coppolechia (Urania, 2025), el estudio preliminar y edición de Parker, mi prójimo de Guillermo Piro (Aurelia libros, 2026); el libro de cuentos El silloncito (Ágnes casa editorial, 2022), y las novelas La verdulería (Trapezoide, 2022), Gulag (Mansalva, 2023) y Moreno (Borde Perdido, 2025). Coeditó Kómodo de César Aira (Kalos, 2021 y 2025), y La tortuga ecuestre de César Moro (Ágnes casa editorial, 2024). 

AGENCIA PACO URONDO: Río de Janeiro aparece como un escenario lleno de colores pero también inquietante. ¿Qué te interesaba explorar de esa dualidad dentro del género policial?

Diego Cano: Más que una dualidad, me interesaba trabajar una ciudad donde el placer y el peligro conviven con absoluta naturalidad. Río tiene algo que me fascinó desde la primera vez que estuve allí: la belleza nunca elimina la amenaza, y al revés. Esa convivencia permanente me pareció un terreno ideal para un policial deformado como el de esta novela. No quería un escenario exótico, lejos de eso, sino una ciudad con una lógica propia, donde el carnaval, la playa, la violencia y la música forman parte de la misma cosa.

APU: La violencia parece latente más que explícita.

DC: No me interesa la violencia como espectáculo. Me interesa la sensación de que puede irrumpir en cualquier momento. Creo que esa incertidumbre genera una tensión mayor que su exhibición permanente. La violencia está ahí, atraviesa la ciudad y a los personajes, pero la novela no busca convertirla en un efecto. 

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Libro Río de Janeiro de Diego Cano

 

APU: Hay una tensión constante entre lo íntimo y lo urbano. ¿Cómo pensaste ese vínculo entre la experiencia del protagonista y el pulso de la ciudad?

DC: Para mí Río no es un escenario sino un personaje. El protagonista no atraviesa la ciudad: la ciudad lo transforma continuamente, de hecho hay una clave ahí que se revela en la última frase. Me interesaba que su experiencia estuviera determinada por ese movimiento, por ese clima, por esa mezcla de exceso, de desorientación y de mucha vitalidad. La novela intenta construir una realidad que sólo podría existir si abandonamos cualquier referente.

APU: El género policial suele apoyarse en la resolución. En tu caso, ¿qué lugar ocupa la incertidumbre o lo irresuelto?

DC: La incertidumbre ocupa un lugar central. Nunca me interesó que el policial fuera solamente un mecanismo para descubrir quién hizo qué. Me interesa mucho más la incertidumbre, la ambigüedad, eso es para mi la literatura. Cuando todo queda explicado demasiado rápido, la literatura pierde toda su fuerza.

APU: En la novela, realidad y pesadilla se mezclan hasta volverse indistinguibles. ¿Cómo trabajaste esa zona ambigua en la escritura?

DC: En realidad, no pensé nunca la novela como una mezcla entre realidad y pesadilla. Rechazo la literatura que quiere representar algo, que necesita un referente externo. Esa separación supone que existen dos planos claramente diferenciados. Mi intención fue otra: construir una realidad con sus reglas. “Lo extraño” es su forma de funcionamiento. Y por sobre todo, me interesa que el lenguaje vaya desplazando lentamente las certezas del lector hasta que aquello que parecía imposible termine resultando absolutamente natural. 

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A 13 años del asesinato de Kevin Molina, el Poder Judicial sigue eludiendo la responsabilidad estatal

06 Septiembre 2026

El 7 de septiembre de 2013 en el barrio Zavaleta se desató una balacera entre dos bandas ajenas al lugar. Pasaron tres horas, nueve llamadas al 911 y más de cien disparos de armas de guerra. Una de las balas atravesó una ventana e impactó en la cabeza de Kevin Benega Molina, de apenas 9 años, escondido debajo de una mesa. A pocos metros había dos garitas de Prefectura Naval, que negaron haber oído las detonaciones por "la lluvia". Hablamos de ametralladoras UZI y fusiles FAL. De hecho, una de las comunicaciones entre un agente de la Policía Federal y el Comando Radioeléctrico 6 las rechaza y afirma que el panorama era tranquilo. Cerca de ahí también está la Plaza Kevin, no por Molina, sino por un amigo suyo que perdió la vida por otra "bala perdida".

En 2015 el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°9 condenó a dos personas que habían sido detenidas el día del tiroteo como partícipes secundarios del crimen, tras haber sido identificadas como parte de las bandas en conflicto. En la causa no sé incorporó ningún elemento que pudiera justificar la inacción de Prefectura. Además, el calibre que mató a Kevin no se correspondía con ninguna de las armas secuestradas. Esa causa siguió su curso, y este año la Corte Suprema dejó sin efecto la absolución de uno de ellos, pero por una mera cuestión técnica, y ordenó dictar un nuevo fallo. 

El prefecto Daniel Andrés Stofd estaba a cargo del operativo, en conjunto con Gendarmería, y fue juzgado por "incumplimiento de deberes de funcionario público" por haber liberado la zona. Llegó al juicio libre y en funciones. Nunca fue relevado y hoy sigue siendo parte de la fuerza. En 2019 el Juzgado Criminal y Correccional N°61, encabezado por Edmundo Rabbione, lo sentenció a un año de inhabilitación y a pagar una multa. El resto de los acusados fueron sobreseídos por considerar que respondían a su superior.

Tanto la querella como la fiscalía habían solicitado el máximo de pena posible, es decir dos años de prisión. El reclamo histórico pasa por contemplar el asesinato, una grave violación a los derechos humanos y del niño, como si sólo hubiera sido un error de trabajo. El poder judicial escindió el hecho de la dinámica previa y posterior de las fuerzas de seguridad en los barrios populares. La violencia institucional sigue siendo moneda corriente en Zavaleta.

En 2016 se estrenó el documental Ni un pibe menos, a cargo de Antonio Manco y con el testimonio de Diego Armando Maradona, que fue presentado en el Cine Gaumont e incluido en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana, Cuba. Al igual que en cada aniversario, desde la organización llevarán a cabo actividades para reivindicar la niñez y sus derechos.

En una carta publicada hace tres años, la madre del joven, Roxana Benega recordó a su hijo: “Sos la cara de la inocencia, el rostro de los pibes villeros. La mirada de esa impunidad que recorrió el mundo entero. Te escucharon en la ONU, en los diarios, en cada sala donde se proyectó el documental, en cada rincón donde retumbó tu voz”.

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    Daniel Böhm
RESEÑA LITERARIA

¿El fin de la literatura?: reseña de "Última fila", de Daniel Böhm

06 Septiembre 2026

¿Para qué sirve la literatura? No somos los primeros que nos formulamos semejante pregunta —aunque tal vez (¿por qué no?) seamos de los últimos. Ahora me explico.

Última fila (Paradiso), de Daniel Böhm, es un libro de cuentos. Y es literatura en el sentido que a mí me gusta darle a esta palabra borgeana.

¿Para qué sirve la literatura?

La literatura sirve para que en las tardes ardientes del verano, en vacaciones, el tiempo pase más amablemente.

La literatura sirve para que especialistas en muchas disciplinas (letras ((no me atrevo a llamarlos críticos literarios, como se hacía en mi juventud)), sociología, psicología, filosofía, etc.) la investiguen y estudien y lleguen a conclusiones muy importantes —para ellos.

Sirve para que militantes de otras épocas la utilicen como un arma para derrocar al capitalismo u otros totalitarismos existentes.

Sirve para engalanar nuestra casa con imponentes bibliotecas.

Pero para mí la respuesta es otra. Para mí la literatura, para ser literatura, no tiene que servir para nada. Convertir a la literatura en una fuente de información o de entretenimiento convierte a ese lector en un filisteo que pretende sacar ganancia hasta de los actos más gratuitos e inútiles que existen –el filisteo es peor que el abogado o el psicoanalista, y eso que estos personajes son bastante siniestros en sí mismos.

Leer es un lujo.

Leer no debería servir para algo.

Y esta es la extraña sensación que me embargó cuando terminé los veintiún cuentos que conforman este libro, que se lee en una tarde. 

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Libro Última fila

 

En una sociedad dominada por la electricidad y la velocidad demorarse en unos cuentos breves que no provocan ninguna enseñanza ni dejan moraleja, pero generan intriga, es una gran victoria contra el utilitarismo reinante.

Una victoria en rescate de la inutilidad y de ese estúpido placer que nos lleva a perdernos en historias de otras y otros que, según creen los lectores literales, nunca tuvieron vida.

Un escritor no puede colaborar de ninguna manera a que esta sociedad se reproduzca, porque es una sociedad que ni siquiera sabe cómo leer, ni siquiera tiene tiempo para leer a un autor. Ah, no hay más autores, hay pymes auto-gestionadas.

Buenas y malas.

Acá estamos ante una de las buenas.

Cuando leí los cuentos me quedó la impresión de que en los relatos se tramitaba algo de la sexualidad y del género del narrador: un bailarín que transmuta en bailarina, un padre húngaro que vuelve a su tierra y cambia de género, hombres que escapan a la madrugada de la casa de su amiga, etc.

Ahora bien, en la novela que Böhm publicó en 2019, Fuera de cuadro (Cienvolando), nos enteramos de que el narrador se iba a llamar Daniela: por esas cosas de las cábalas los padres se decían que había que nombrarlo como mujer —y habían comprado toda la ropita para una beba— porque de ese modo lograrían que nazca hombre, que era lo que querían. El primogénito. Se terminó llamando Daniel el protagonista.

En esa novela también hay una pista sobre el estilo de su escritura. Se refiere a los cuentos que contaba su madre: “Eran relatos simples, casi en la región del chisme, pequeñas o grandes desventuras protagonizadas por ella o por personas conocidas … Heredé de mi madre su manera de contar”.

Cuentos inútiles, chismes, habladurías, literatura. 

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    Federico Tártara
    Federico Tártara
FERROCARRILES ARGENTINOS

"Una locomotora llamada deseo": presentan libro sobre la locomotora argentina

04 Septiembre 2026

El sindicato Unión Personal Superior de Ferrocarriles (U.P.S.F.) da inicio a su Ciclo de Charlas y el miércoles 9 de septiembre, a las 17.30 horas, en el Auditorio de la Sede Central, ubicada en Hipólito Yrigoyen 1964, presentará el libro "Una locomotora llamada deseo. ¿Cómo terminó la locomotora 'de Perón'?", del periodista y escritor Federico Tártara.

La obra rinde homenaje al ingeniero Livio Dante Porta, referente mundial de la tracción a vapor moderna y discípulo del francés André Chapelon, y cuenta la historia de la mítica locomotora a vapor Argentina, creada por él.

La actividad propone un recorrido por parte de la historia, la soberanía y el futuro ferroviario del país, a través de la vida y la obra de Porta.

La charla contará con la participación del autor, Federico Tártara, y será moderada por Mariano Special (LGR).

La entrada es libre y gratuita.

 

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    Alexandre Padilha

El Movimiento Sanitario Brasilero le envió una carta pública a Lula

04 Septiembre 2026

En el marco de la 2ª Conferencia Nacional Libre, Democrática y Popular de Salud realizada el viernes 28 de agosto en un lugar emblemático por su rol en la lucha contra la dictadura -la Asociación Brasileña de Prensa- y organizada por el Frente por la Vida, le entregaron al ministro de salud de Brasil, Alexandre Padilha, un documento titulado “Carta Compromiso. Directrices para la política de salud de Brasil 2027-2030” y está dirigida al presidente Lula como candidato a la reelección en las elecciones del próximo 4 de octubre de 2026.
Esta Conferencia es el resultado de decenas de conferencias regionales integradas por movimientos políticos sociales, sindicales, indígenas, negros, universitarios, LGBTQIAP+ y otros colectivos que integran el movimiento sanitario brasileño, el más grande de América Latina, y que llegan a esta instancia con una discusión territorial que procuró plasmar en un documento las perspectivas de un Brasil inmenso y con muchas realidades bien diferentes.  

La entrega de la carta se realizó al final de la conferencia que contó con un nutrido grupo de intelectuales, políticos, sindicalistas, movimientos sociales que integran el denominado FpV y en la que hubo diferentes instancias. 

La inauguración estuvo a cargo de Túlio Batista Franco, encargado de la coordinación operativa del FpV; de Fernanda Mangano, presidenta del Consejo Nacional de Salud, y de Paulo Garrido, presidente del Sindicato de Trabajadores de Ciencia, Tecnología, Producción e Innovación en Salud Pública. En medio de la presentación ingresó un grupo de militantes con una figura de Lula en tamaño natural con una remera del SUS y entonando el grito de lucha del Movimiento Sanitario Brasileño: “O SUS, é nosso, ninguem tira da gente, direito garantido não se compra nem se vende”. La rima solo tiene sentido en su idioma original, pero una traducción liviana y rápida podría ser la siguiente: El SUS es nuestro, nadie nos lo va a quitar, el derecho garantizado no se compra ni se vende. 

Antes del panel de exposiciones, se hizo un acto homenaje a los 50 años de la creación del Centro de Estudios Brasileños de la Salud (CEBES), entidad que contó entre sus fundadores a Silvio Arouca, Paulo Amarante, José Noronha y Sonia Fleury, entre muchos más, y que fue fundamental en la lucha por la reforma sanitaria. En el homenaje hizo uso de la palabra el actual presidente, Carlos Fidelis da Ponte, y también el exministro de Salud y expresidente de Cebes, José Gomes Temporão quien habló en nombre de antiguos dirigentes de la entidad y recuperó la contribución de Cebes para la formulación de un proyecto de salud pública que antecede a la creación del SUS, lo que volvió a generar cánticos en defensa de la salud como un derecho y no como una mercancía.

Sin que bajara la espuma entusiasta, se dio comienzo al panel titulado La construcción del SUS en los tiempos actuales. El comienzo estuvo a cargo de Sonia Fleury -integrante del movimiento sanitario que llevó a la reforma sanitaria y al a implementación del SUS y actualmente integrante del Centro de Estudios Estratégicos de la Fiocruz-, quién disertó acerca de la soberanía como construcción autónoma y popular de una nación; a continuación, Fernando Aith -Profesor Titular del Dep. de Política, Gestión y Salud · Facultad de Salud Pública de la Universidad de São Paulo- habló sobre la soberanía digital en salud; en tercer lugar, tomó la palabra Dany Moretti -presidenta del Consejo Estadual de Salud de Rio de Janeiro- quien se refirió al control de la sociedad sobre el SUS; luego, Alexandre Oliveira Telles -presidente do Sindicato dos Médicos do Rio de Janeiro- definió la implementación de las nuevas directrices aprobadas este año para la Carrera Única Interfederativa del SUS, carrera que unifica a nivel nacional la formación de los trabajadores de la salud; Maicon Nunes -Coordinador Nacional de Salud del Movimiento Negro Unificado- estableció cuáles serían las mejoras que fortalecerían al SUS desde la perspectiva del MNU; Magnólia Vicente de Carvalho -Dirigente Nacional de la Marcha Mundial de las Mujeres- hizo su aporte contribuyendo desde el feminismo a ampliar las miradas desde el género en el SUS; y cerrando el conversatorio, tomó la palabra Diadiney Helena de Almeida -Mujer indígena Pataxó · Colectivo Voces Indígenas en la Salud Colectiva · UESC-Ilhéus/BA e ENSP-Fiocruz/RJ- que desde su colectivo reflexionó en las necesidades de incorporar los saberes ancestrales y una mirada intercultural al SUS.

Luego de las exposiciones de los analistas, hubo un debate abierto hasta la llegada del Ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, a quien le entregaron la carta compromiso que, enmarcada a 40 años de la Octava Conferencia Nacional de Salud, establece 12 directrices básicas:
1. Presupuesto y financiamiento del SUS: debe llegar al 6% del PBI.
2. Red Básica y Atención primaria: los recursos deben ser direccionados de manera efectiva hacia la red básica de salud que incluye la Atención Primaria y cuidados Intermedios y otros servicios de referencia territorial.
3. Nuevas Pandemias y Crisis Climática: además de las posibilidades de nuevas pandemias agravadas por problemas ambientales, también advierte sobre estar preparados para los clivajes de la geopolítica y sus impactos.
4. Pandemia de Covid-19: memoria y reparación: juzgar a la mala gestión de la pandemia y resarcir a los familiares de aquellos que dejaron morir desde el Estado.
5. Complejo Económico-Industrial de la Salud: es fundamental el rol del estado en el desarrollo de la autonomía y la soberanía sanitaria involucrándose en la producción de valor agregado y de independencia industrial.
6. Soberanía Digital: colocar la praxis de la información y salud digital en el ámbito del SUS al servició del Bien Comín, de la Justicia Cognitiva y de la Emancipación.
7. Control Social y Democracia en el SUS: en Brasil se entiende control social como control de la comunidad y con injerencia popular en la toma de decisiones sobre el rumbo del SUS.
8. Un SUS público, cuidador y participativo: vindicar especialmente el rol público del SUS es fundamental para su defensa, como así también que no sea solo una herramienta unidireccional, sino que funcione y se haga a diario con la participación ciudadana.
9. Defensa de la vida: accionar a favor de la vida y de la paz es un pilar ineludible ante las acechanzas de odio que intentan ser introyectadas en la sociedad brasileña para dividir y confundir.
10. Equidad y no discriminación: un acceso con igualdad y sin restricciones es uno de los faros del SUS, que cualquier persona independientemente de su pertenencia social, racial, étnica o de género pueda acceder sin diferencia al sistema.
11. Carrera Única Interfederativa del SUS: establecidas por la Resolución 799/2026 del Consejo Nacional de Salud (CNS), la carrera insta a los estados y a los municipios a que estructuren de forma integrada el plan de cargos, salarios y valorización de los profesionales que actúan en el sistema público de salud.
12. Rumbo a la 18ª Conferencia Nacional de Salud: El modelo de atención e el modelo de gestión son dimensiones distintas, sin embargo, son indisociables, y deben estar articulados (i) al financiamiento público que supere el proceso histórico de subfinanciamiento del SUS, (ii) a la justicia tributaria y fiscal, (iii) a la valorización del trabajo digno, (iv) a la protección de la vida e del clima y (v) a la defensa del desarrollo soberano, inclusivo y sustentable.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina, y, una vez más, el legendario Movimiento Sanitario Brasileño se pone en marcha, esta vez unificado en este Frente x la Vida, para remarcar la defensa del SUS, de la democracia y de un país con soberanía y salud para su población, con un Sistema Único de Salud que es un ejemplo continental; en ese sentido, cuando en una manifestación, aquellos que no somos brasileños gritamos que “O SUS é nosso” (El SUS es nuestro), lo hacemos desde una perspectiva latinoamericana, con lo cual, lo que estamos diciendo, es que el SUS no es solo de los brasileños, sino de todos los habitantes de esa Nuestra América martiana en la que creemos que debe haber un sistema de salud público, gratuito, de calidad y de acceso universal. 

En su Reporte de Salud Internacional semanal que se publica en la revista Soberanía Sanitaria, Mario Rovere se preguntaba si habría una América Latina en 2030 con gobiernos de signos Progresistas, Nacional/Populares o de Izquierda; lo cierto es que será muy difícil pensar en AL 2030, sin que haya un Lula 2026. Tácticamente, ese debe ser el horizonte más cercano; luego del 4 de octubre o del ballotage (todo indica que habrá ballotage), se podrán pensar las estrategias para ese 2030 en que un nuevo futuro asome al sur del Río Bravo.

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    Conferencia Milei Caputo Dolar Libre 11.04.25
CAUSA MALVINAS

No hay soberanía nacional posible con una industria destruida

04 Septiembre 2026

Quien conozca mínimamente los procesos históricos sabe que no existe nacionalismo sin pueblo. No existe soberanía nacional en el vacío, como una abstracción diplomática o una declamación frente a una cámara.

La soberanía es una relación concreta, como enseñaba Perón, entre territorio, pueblo, trabajo, industria, ciencia, tecnología, comunicaciones, conocimiento, Fuerzas Armadas, recursos naturales y una voluntad política capaz de articular todo eso detrás de un proyecto común.

No hay defensa nacional sin industria nacional. No hay poder militar serio sin siderurgia, metalmecánica, energía, astilleros, tecnología, universidades y trabajadores capacitados. No hay Nación fuerte con salarios miserables, pymes cerrando y un aparato productivo destruyéndose. Y mucho menos puede haber nacionalismo allí donde se desprecia sistemáticamente la propia historia, se ridiculizan sus tradiciones, se degradan sus símbolos y se concibe al Estado nacional como una organización criminal que debe ser destruida.

Por eso el discurso de Milei sobre Malvinas resulta tan extraordinariamente demagógico. Dice cosas que, aisladas de quien las pronuncia, son ciertas y cuanto nos gustaría escucharlas anunciadas por uno de los nuestros, en vez de tanto reduccionismo, prejuicio antimilitarista y desmalvinizador en nuestras filas. 

Milei dice que un país pobre difícilmente puede defender su soberanía; que necesita Fuerzas Armadas capaces; que el Atlántico Sur, la Antártida, los hidrocarburos y los recursos estratégicos forman parte de una misma concepción de seguridad nacional; que una Nación debe tener capacidad económica, política y militar para defender sus intereses. Perfecto. El problema empieza cuando uno pregunta qué país material sostiene semejante doctrina. Porque una política de defensa no se construye solamente comprando armamento; se construye fabricando, investigando, produciendo, educando y desarrollando. La defensa nacional es, antes que nada, la expresión militar de una potencia nacional previamente construida.

Y allí el mileísmo entra en contradicción consigo mismo. No se puede proclamar la necesidad de una Argentina poderosa mientras se debilitan los instrumentos económicos, científicos, tecnológicos y productivos que podrían hacerla poderosa. No puede pretenderse soberanía estratégica mientras la concepción económica dominante reduce al país a proveedor de recursos naturales cuya explotación queda crecientemente subordinada a decisiones de grandes capitales internacionales. Una Nación no se convierte en potencia porque exporte mucho litio, petróleo, cobre o alimentos, y quede alguna regalía. Una colonia también puede exportar enormes cantidades de recursos.

La pregunta en clave nacional siempre es otra; quién controla esos recursos, quién los industrializa, quién incorpora conocimiento, quién captura la renta, quién desarrolla la tecnología y al servicio de qué proyecto histórico se utilizan.

Por eso el nacionalismo de Milei no cabe dentro de la naturaleza política del mileísmo. Le queda grande. Milei es, por definición, un lacayo sin alma y sin Patria. Un perdido eléctrico nacido por aquí.

El nacionalismo no consiste en pronunciar más fuerte la palabra Patria ni en descubrir repentinamente que tenemos enemigos externos. Supone colocar el interés nacional por encima de los intereses de cualquier potencia extranjera, incluso —y especialmente— de aquella potencia a la que el gobierno considera su principal aliado. Y Milei ha hecho exactamente lo contrario; convirtió el alineamiento con los Estados Unidos de Donald Trump en una definición explícita de política exterior.

Ahí es donde el humo del discurso sobre Malvinas puede impedirnos ver lo verdaderamente importante.  
Estados Unidos viene pensando desde hace años a América del Sur en términos de competencia estratégica, recursos críticos, seguridad, presencia china y control de espacios decisivos. Durante la conducción de Laura Richardson en el Comando Sur esa mirada fue expresada con una franqueza poco habitual; Washington identificó reiteradamente la competencia con China, las cadenas de suministro, los minerales críticos y la relevancia estratégica de nuestra región como asuntos de seguridad norteamericana. Ese interés no desapareció con Richardson. Lo que cambió con Trump y Milei es que Washington encontró en Buenos Aires un gobierno que no disimula su voluntad de alineamiento.

Y por eso conviene invertir la pregunta. Quizá no estemos viendo a Milei acercándose al nacionalismo argentino. Quizá estemos viendo, en esta falsa operación, a los intereses geopolíticos de Estados Unidos acercándose al Atlántico Sur.

Esa diferencia lo cambia todo.

Una cosa es construir desde la Argentina una política nacional para Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida, y luego aprovechar inteligentemente las contradicciones entre Washington y Londres. Eso sería política exterior soberana; nosotros fijamos el objetivo y utilizamos las circunstancias internacionales para alcanzarlo. Otra cosa completamente diferente es que Estados Unidos defina que necesita fortalecer su posición estratégica en el Cono Sur, contener a China, asegurar recursos y proyectarse sobre el Atlántico Sur, y que la Argentina encuentre después un lugar ínfimo y subordinado dentro de ese diseño. En el primer caso, utilizamos una contradicción entre potencias. En el segundo, una potencia nos utiliza a nosotros.

El propio discurso de Milei deja una pista formidable cuando explica el posible cambio norteamericano sobre Malvinas por la existencia de una Argentina convertida en un socio confiable de Estados Unidos, alineado con Occidente y estratégicamente valioso para las próximas décadas. Ahí está, quizás, la frase más importante de toda la cadena nacional. No porque demuestre por sí sola ninguna conspiración, sino porque revela el razonamiento; el eventual acercamiento de Washington a nuestra posición sobre Malvinas aparece vinculado por el propio Presidente al valor estratégico que la Argentina ofrece a Estados Unidos.

Si los Estados Unidos, en su retroceso relativo frente a un mundo crecientemente multipolar, encontraran aquí una Argentina soberana y un gobierno dispuesto a defenderla, probablemente nos tratarían como tratan a Venezuela. Pero encuentran a Milei, un aliado disciplinado y funcional a sus intereses. Entonces ocurre el prodigio: Washington no combate al nacionalismo argentino; directamente convierte a Milei en “nacionalista”.

Entonces la pregunta inevitable es: ¿a cambio de qué?

Si Trump utiliza su conflicto con Gran Bretaña para acercarse a la posición argentina y eso nos permite avanzar concretamente en nuestra reivindicación soberana, habrá que aprovecharlo hasta el último centímetro. Ninguna política nacional seria desperdicia las contradicciones entre las grandes potencias. Pero sería de una ingenuidad imperdonable confundir una coincidencia circunstancial de intereses con la aparición de un protector desinteresado de nuestra soberanía. Estados Unidos no descubre Malvinas por amor a la Argentina. Las grandes potencias no funcionan así.

Por eso resulta imprescindible mirar detrás de la formidable escenografía patriótica. Malvinas, Tierra del Fuego, el Atlántico Sur, la Antártida, los recursos energéticos y minerales y las rutas marítimas forman un único tablero estratégico. Y el interés norteamericano por ese tablero es anterior al repentino fervor malvinero de Milei. El riesgo es que mientras discutimos maravillados porque un presidente que admiraba a Thatcher ahora amenaza intereses británicos, se esté produciendo silenciosamente algo mucho más profundo; una redefinición de la inserción argentina en el dispositivo estratégico estadounidense para el Cono Sur.

Allí está la contradicción esencial. Milei puede pronunciar un discurso de tinte nacional. Puede incluso adoptar medidas concretas correctas contra las empresas inglesas que explotan ilegalmente nuestros recursos, y habrá que apoyarlas cuando efectivamente defiendan el interés argentino. Lo que difícilmente puede hacer, sin negar la naturaleza de su propio proyecto, es construir una política nacional integral. Porque la soberanía que proclama en Malvinas tendría que continuar necesariamente en la industria, el trabajo, la ciencia, la tecnología, los recursos naturales, la energía, la marina mercante, los astilleros, las pymes y los salarios. La soberanía no puede encenderse para el Atlántico Sur y apagarse cuando llegamos al continente.

No existe una Patria fuerte con un pueblo débil. No existe defensa nacional sobre un desierto industrial. No existen Fuerzas Armadas soberanas sostenidas por una economía dependiente. Y no existe nacionalismo posible cuando la mirada estratégica sobre nuestro territorio se formula primero en Washington y después se traduce al castellano en Buenos Aires y Argentina.

Por eso el problema del discurso de Milei no reside tanto en lo que dice. Paradójicamente, buena parte de lo que dice sobre Malvinas, defensa y recursos estratégicos merece ser tomado en serio alguna vez. El problema es aquello que intenta ocultar; la incompatibilidad entre esa retórica nacional y un proyecto político cuya inserción internacional se funda en un alineamiento explícito con los Estados Unidos.

Puede haber mucho ruido de soberanía, mucha bandera, mucha Patria y mucha épica malvinera. Pero si al final del camino la Argentina no recupera grados de autonomía sino que Estados Unidos gana grados de influencia sobre la Argentina, entonces muchos habrán confundido soberanía con escenografía.

Y detrás del humo patriótico no habrá aparecido un Milei nacional.

Habrá aparecido, simplemente, un nuevo capítulo de la vieja dependencia argentina.