Últimas noticias | RSS

  • Imagen
    Guido Zatloukal
INDUSTRIA BLOCKCHAIN

Guido Zatloukal: “Argentina es uno de los países con más comunidades cripto”

25 Agosto 2026

Guido Zatloukal, presidente Fundación Blockchain Argentina, describió el foro temático que llevaron a cabo con treinta instituciones educativas para vincular la industria blockchain con las universidades nacionales. Además, profundizó su análisis del desarrollo de dicha tecnología en nuestro país.  

Zatloukal dialogó el sábado 22 de agosto con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Tuvimos el segundo foro de blockchain y universidades, donde esta vez participaron 26 universidades públicas y privadas, que se juntaron para hablar de blockchain, de qué está pasando en el país y cómo se puede construir desde acá. (…) Una propuesta muy interesante, además de bastante federal en el sentido de que participaron en universidades desde seis provincias”.

“En Argentina también fuimos pioneros en ese sentido. En 2017 se creó la blockchain federal, que es propia y desarrollada en el país. Tiene dos particularidades: es gratuita, no tiene ningún costo para cualquier usuario que quiera desarrollar, y es permisionada, es decir, no es abierta para todo el mundo, sino que los nodos están permisionados, son pocos, pero son universidades nacionales”.

“El Estado está muy falto de iniciativas del lado del desarrollo. Sí la cuestión normativa ha avanzado, en todo lo que es Comisión Nacional de Valores, por ejemplo, pero el desarrollo de tecnología local ya es una pata bastante floja. Empezó en 2017, siguió después hasta entrado el 2024, y aparentemente se empezó a pinchar un poquito más”.

“Vamos a lanzar desde la Fundación un gran documento con el estado de situación de blockchain y universidades en Argentina 2026. La idea es cada año seguir avanzando en eso para ver cómo va evolucionando”.

URL de Video remoto
  • Imagen
    Fernando Pato Galmarini
    Foto: Juli Ortíz

Fernando “Pato” Galmarini: “La serie de Moria Casán muestra un camino de cómo ser peronista”

25 Agosto 2026

Fernando “Pato” Galmarini, militante peronista, analizó la serie de su pareja, Moria Casán, y a partir de allí reflexionó sobre el futuro del justicialismo.

Galmarini dialogó el sábado 22 de agosto con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“En la época de la dictadura, cuando le llevaban a sus compañeros de laburo, Moria iba a las comisarias a sacarlos. Es Moria, no es poca cosa. (…) Ella dice que no es, ahora su vida es de un peronismo por lo que ella significa, hace y dice. Es muy solidaria con los compañeros de laburo. La gente por la calle la quiere porque la ven como una mina cercana”.

“Lo peor que nos pudo haber pasado, y que habrá que tomar la decisión de que no suceda nunca más, es cuando Cristina decidía ella sola. El dedo mágico es lo peor que le puede pasar al peronismo porque los peronistas queremos votar y decidir quién va a ser nuestro candidato a presidente, gobernador, intendente, concejal, a todo. Y si esto no se hace, ya estamos en problemas y va a haber muchos más”.

“Creo que debemos proponernos todos, ganemos o perdamos la próxima elección, que yo creo que la vamos a ganar, volver a reivindicar lo que hemos sido, que con Perón es una cosa y sin Perón cada vez más la gente quiere saber quién es el que nos va a conducir o el que va a ser presidente de la nación.  Una cosa es ser presidente por el peronismo y otra es quien conduce el peronismo. (…) El peronismo necesita institucionalizar el peronismo. El único sector que está ordenado es el movimiento obrero, desde siempre”.

URL de Video remoto
  • Imagen
    Dante Bowen
CRISIS ECONÓMICA

Dante Bowen: “Hace 100 años que no salimos de un modelo extractivista en Chubut”

25 Agosto 2026

Dante Bowen, intendente de Dolavon, reflexionó sobre la crisis económica en Chubut, el agotamiento de un modelo extractivista y la necesidad de pensar un futuro sustentable para la Provincia. Además, analizó un proyecto de país diferente, conducido por Axel Kicillof.

Bowen dialogó el sábado 22 de agosto con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Veo a Axel Kicillof cada vez más consolidado su candidatura presidencial, en el armado a lo largo y a lo ancho del territorio. Me gusta esta idea conceptual de movimiento que plantea que vuelva a conectar con las bases, de abajo hacia arriba, a ampliar la base de sustentación y a dialogar con la sociedad, que me parece que es lo que hemos perdido en los últimos años, y ese es el desafío”.

“Chubut tiene una lógica extractiva en términos económicos, y el recurso se agota. En todos estos años no hubo una reconversión de la matriz productiva, entonces no hay nuevos ingresos en la provincia. El costo de vida en la Patagonia también es alto, la estamos pasando muy mal. (…) Han cerrado más de 600 empresas y hay más de 10 mil despidos de trabajadores, la mayoría del petróleo con sueldos muy buenos que han quedado desempleados”.

“A grandes rasgos, me parece que es nodal dejar de ser una provincia meramente extractiva para ser una con desarrollo, que agregue valor. Lo del petróleo es un ejemplo: 100 años de petróleo aportándole al desarrollo del país y no hubo ninguna estrategia de reconversión de la matriz productiva”.

“Hay gente que sabe mucho, pero que no es convocada, tenemos académicos y cuadros técnicos que saben un montón. Hay que aportar lo que se discute en los distintos plenarios y que sea un eje programático para llevar adelante. (…) Estamos construyendo paso a paso la idea de un proyecto para el año que viene, como candidato a gobernador con cada una de las candidaturas, intendencias y jefes comunales del territorio. Creo que nos va a ir muy bien y que tenemos una oportunidad de gobernar y hacer algo distinto en Chubut, que tiene todo para crecer y desarrollarse”.

URL de Video remoto
  • Imagen
    Jorge Sola
CGT

Jorge Sola: "Tienen que devolver la UOM a sus propietarios legítimos: los trabajadores”

25 Agosto 2026

Jorge Sola, secretario general del gremio del Seguro y triunviro de la CGT, analizó la movilización que la Central hizo en apoyo a las víctimas del endeudamiento. A su vez, criticó la intervención de la UOM y presentó un ciclo de charlas en conjunto con cámaras patronales como propuesta de otro país posible.

Sola dialogó el sábado 22 de agosto con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“La movilización es poner en superficie un problema que está en discusión en la sociedad, que es el endeudamiento, con la cantidad de datos que hay de lo que nosotros llamamos una pandemia de endeudamiento. Rechazamos cualquier mirada que diga que es un problema entre privados, como bien quiere significar el gobierno (…)  es consecuencia de la política económica que lleva adelante”.

“Hicimos una movilización acompañada por las otras dos centrales sindicales y fuimos al Ministerio de Economía, donde dejamos no solamente un petitorio para que el gobierno se ocupe de esta situación sino también de la pandemia de cierres que hay con las pequeñas y medianas empresas que hacen caer el empleo. Hay 300 mil puestos formales y más de 30 mil pequeñas y medianas empresas que ya no están más”.

“Lo que viene sucediendo es que nadie se ha sentado a rediscutir los convenios colectivos como bien quería el gobierno, sino que muy por el contrario seguimos la misma dinámica de siempre: sentarnos a discutir la urgencia, es decir el salario, pero también las prioridades, que son los modos de producción de bienes y de servicio que se discuten adentro de un convenio colectivo”.

“El caso de la UOM es patente cómo intentaron demorar una y otra vez la resolución de las paritarias, que atrasaba notablemente el salario y que luego terminó en una intervención que pasó por encima de los propios remedios estatutarios que la propia Unión Obrera Metalúrgica tenía sobre la mesa y puso a disposición de la justicia para resolverlo. (…) Han cerrado un acuerdo paritario que a todas luces pareciera que es escaso respecto del atraso que tenían. Tienen que devolver el gremio a sus legítimos propietarios, que son los trabajadores”.

URL de Video remoto
  • Imagen
    Unidad Magdalena

Torturas y abusos en el Penal de Magdalena: ordenaron la detención de 15 autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense

25 Agosto 2026

En las últimas horas, en la Unidad Funcional de Instrucción N°11 de La Plata, el fiscal Álvaro Garganta solicitó y el juez de Garantías Juan Pablo Masi ordenó la detención de quince funcionarios y funcionarias en el marco de una causa que investiga torturas, malos tratos y abuso sexual ocurridos el 3 de junio en la Unidad Penal N° 51 de Magdalena. La Comisión por la Memoria, en calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, se constituyó en el lugar, entrevistó a las víctimas, y realizó la denuncia penal y administrativa. En su momento, el Ministerio de Justicia de Buenos Aires había pasado a disponibilidad a diez de los agentes y a las autoridades responsables. 

La lista de las personas señaladas está conformada de la siguiente manera: Daiana Belén Balmaceda, jefa de vigilancia y tratamiento, María Belén Toledo, sub jefa de vigilancia, Antonela Belén Cingolani, jefa de requisa, Agustina Ailen Orona, encargada de turno, Florencia Anahí Ortiz, inspectora de Vigilancia, y los y las agentes Daiana Ayelén Villafañe, Raquel Noemí Boccardo, Gisela Mailin Iguaran, Carlos Miguel Tocci, Juan Manuel Villena, Miguel Ángel Eduardo Villotta, Facundo Sebastián Medina, Lucas German Dama, Carlos Alberto Salice, Juan Antonio Juanena. Además de las altas autoridades del penal, hay entre los imputados personal de Sanidad, e integrantes del Grupo de Intervención ante Emergencias y de la Brigada Penitenciaria Contra Incendios que, en calidad de autores y/o partícipes necesarios, están acusados de los delitos de tortura y abuso sexual con acceso carnal, gravemente ultrajante y agravado por haber sido cometido por personal de fuerzas de seguridad durante sus funciones.

La noche del 3 de junio en el penal se desató una represión a partir de una pelea entre dos mujeres. Un grupo de penitenciarios ingresó a uno de los pabellones de la planta alta arrojando gas pimienta y encerró a las detenidas en las celdas, donde quisieron revisarlas. Como varias se negaron a desnudarse frente al personal masculino, les arrojaron gas pimienta directamente en la cara, las sacaron a golpes del lugar y las llevaron a distintos espacios. En ese marco, ejecutaron de manera deliberada y coordinada una serie de actos para castigarlas. En total, cuatro mujeres fueron insultadas, amenazadas, golpeadas, rociadas con gas pimienta, asfixiadas, les practicaron un "submarino húmedo", y, en el caso de dos de ellas, fueron abusadas sexualmente, entre otras torturas. Una de ellas, sin asistencia psicológica, intentó suicidarse a las pocas horas de los hechos. El informe de enfermería de ese día ocultó todos los hechos.

Entre las pruebas recopiladas hay documentos y constataciones médicas, videograbaciones, constataciones en el lugar de los hechos y declaraciones de las víctimas, de personal de sanidad, de otras personas privadas de su libertad e incluso del personal penitenciario. Coinciden en la gravedad de los hechos: esposamientos con pateras, dejarlas inmovilizadas boca abajo, con frío, durante horas en las leoneras, y la exaltación de las jefas en sus expresiones. A la mañana siguiente, tres de las víctimas fueron trasladadas a otras unidades con sus bienes personales rasgados por los propios penitenciarios con un elemento cortopunzante y mezclados con basura. La cuarta, que permaneció en el lugar sin ninguna asistencia psicológica, intentó quitarse la vida. Las autoridades detenidas serán recluidas en diferentes dependencias provinciales y, en paralelo, la investigación seguirá avanzando.

  • Imagen
    Moria Casán

Moria Casán: el obelisco con tetas

25 Agosto 2026

Moria Casán, Ana María Casanova, la icónica mostra del espectáculo, se suma a la tendencia de tener su vida retratada en serie. La práctica, podríamos decir, ya es más una regla, como lo demuestra una larga lista de ejemplos de figuras de nuestro país: Diego Armando Maradona, Guillermo Coppola, Cris Miró, Sandro, y Monzón, entre otras.

El proyecto, que vino como regalo de cumpleaños para la diva, se estrenó el 14 de agosto a través de Netflix. La dirección está a cargo de Javier Van de Couter, tras su trabajo en Tesis sobre una domesticación, de Camila Sosa Villada, y la biopic de Cris Miró. Los ocho capítulos recorren desde la casa de su infancia hasta sus 80 años, celebrados el pasado 16 de agosto. Tres grandes actrices adultas la interpretan: Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth, además de la participación especial de su nieta Helena Tuñon.

Después de escuchar por tantos años las anécdotas de su vida ahora las podemos ver dramatizadas: Moria pasó de las escalinatas de la Facultad de Derecho a debutar en el teatro de la mano de Carlos Petit. A su vez, retrata el éxito vertiginoso del cuarteto humorístico formado con Susana Gimenez, Alberto Olmedo y Jorge Porcel yendo del set de las películas al televisivo. Durante las décadas de 1970 y 1980 hacían temporada en el teatro de revista, grababan programas semanales o tiras diarias, y filmaban varias cintas al año.
 
Moria Casán es un indiscutido ícono de la comunidad queer y gay gracias a su libertad, su discurso desafiante y su defensa histórica de la diversidad. En estos días se recordó mucho que salvaba de la comisaría a sus bailarines durante la dictadura, o su encuentro con Batato Barea en 1991. Durante el clásico ciclo nocturno de Canal 9, A la cama con Moria, la diva entrevistaba a sus invitados acostada en un gran colchón, y allí conoció al actor. 

Por otro lado, la serie recupera tres grandes parejas de su vida: Carlos Sexton, Mario Castiglione, y Luis Vadalá. Sobre el final, le agrega una participación especial de su actual pareja, Fernando “Pato” Galmarini, secretario de Deportes durante la primera presidencia de Carlos Menem. Por si cabe aclarar, la producción no escapa a las miserias, conflictos internos y el devenir de una persona que se construyó a sí misma y a su familia

La serie no sólo dramatiza la vida de una estrella, sino que construye un mito nacional con la misma desmesura y libertad que la caracterizan. Desde el confort de su mansión en Parque Leloir al calor de la cárcel paraguaya, es un retrato que mezcla glamour, humor, y militancia LGBT. Confirma, sobre todo, por qué se la llama “la mostra del espectáculo”. Con su vida convertida en ficción, la historia de Moria Casán es también la del espectáculo argentino: irreverente, desmesurada y siempre en el centro de la escena

URL de Video remoto
  • Imagen
    ¿Un radar británico?
    ¿Un radar británico?
ENTREGA DE SOBERANÍA

Con autorización del gobierno de Milei, un petrolero británico amarró en Tierra del Fuego

25 Agosto 2026

* Informe publicado en Agenda Malvinas

Con 228 metros de eslora y capacidad para transportar más de medio millón de barriles de crudo, el buque tanque registrado bajo pabellón del Reino Unido estuvo en la monoboya norte de Total Energies antes de amarrar en el puerto de Ushuaia, Tierra del Fuego. La contradicción de fondo entre la expansión offshore del consorcio que integra la británica Harbour Energy y el rol de las autoridades provinciales y nacionales.

El transpondedor del buque, constatada a través de Marinetraffic, registra que el buque partió de la monoboya marina de Río Cullen a Ushuaia; el 13 de agosto a las 17:28.

La presencia en el muelle comercial del puerto de Ushuaia del buque tanque de petróleo crudo VS PROMISE generó sorpresa e inquietud en el arco político y social de Tierra del Fuego. El buque, una mole de acero de 228,6 metros de eslora, 32,57 metros de manga y una capacidad de porte bruto que ronda las 70.000 a 73.600 toneladas (DWT), ostenta en su popa y en los registros internacionales de navegación la bandera del Reino Unido (Registro de la Isla de Man / United Kingdom).

La escala en la capital fueguina no constituyó un arribo aislado de navegación internacional de paso: según el seguimiento satelital mediante los sistemas AIS y registros portuarios, el buque tanque permaneció operando hasta el pasado 13 de agosto en la monoboya de Río Cullen, en la costa atlántica norte de la Isla Grande, la terminal desde donde el consorcio petrolero encabezado por Total Austral (TotalEnergies) bombea y exporta el crudo extraído costa afuera en la Cuenca Marina Austral.

Radiografía del gigante: capacidad de carga y armadores

De acuerdo a las bases de datos de la Organización Marítima Internacional (OMI / IMO) y registros marítimos comerciales:

Identificación oficial: Buque VS PROMISE (ex Hellespont Promise), IMO 9351438, MMSI 232012087, señal de llamada MCCF8.

Construcción y dimensiones: Construido en 2007 en el astillero New Century Shipbuilding (China), posee una eslora de 228,60 metros, una manga de 32,57 metros y un calado máximo de verano de 14,5 metros (arribó a Ushuaia con un calado declarado de 9 metros).

Capacidad de transporte: Clasificado como un tanquero tipo Panamax / LR1 (Large Range 1), posee un tonelaje de registro bruto (GT) de 42.010 toneladas y un peso muerto (DWT) de 69.994 a 73.669 toneladas métricas. Esta capacidad técnica le permite transportar en sus bodegas un volumen aproximado de entre 75.000 y 82.000 metros cúbicos de hidrocarburos líquidos, lo que equivale a un rango de entre 470.000 y más de 515.000 barriles de petróleo crudo.

Propiedad y administración corporativa: El buque figura registrado a nombre de la sociedad de propósito especial Valloeby Promise Ltd, radicada en Douglas (Isla de Man, territorio bajo soberanía británica), con gestión técnica y de seguridad (ISM Manager) a cargo de la firma alemana Hellespont Ship Management GmbH & Co. KG.

Rutas habituales: El tanquero ha operado históricamente en rutas comerciales del Golfo de México, la costa este y oeste de los Estados Unidos (con escalas recientes en puertos como Freeport, Los Ángeles y Melones en Panamá) y el norte de Europa, antes de ser contratado bajo modalidad de fletamento (charter) para la operatoria en el Atlántico Sur argentino.                   

La operatoria en Cullen y las autorizaciones necesarias

La presencia de la nave en el litoral atlántico fueguino no se circunscribe al posterior amarre urbano en Ushuaia. De acuerdo a lo registrado en la plataforma Marinetraffic; el transpondedor del buque constató que partió de la monoboya marina de Río Cullen el 13 de agosto a las 17:28. En principio podría haber sido, para realizar maniobras de conexión y carga vinculadas a la producción de los yacimientos offshore fueguinos (Hidra, Aries, Carina, Vega Pléyade). Tras permanecer fondeado en maniobras y esperas operativas en aguas del Canal Beagle, atracó finalmente en el muelle comercial de Ushuaia a las 07:08 del 24 de agosto. De todos modos,

Para que un buque petrolero opere en la monoboya de Cullen y acceda a terminales marítimas bajo jurisdicción provincial y nacional, debe superar un estricto circuito de fiscalización y permisos:

1.    Secretaría de Hidrocarburos / Energía de Tierra del Fuego: En su condición de autoridad de aplicación de los recursos hidrocarburíferos provinciales en el marco de la "Ley Corta" de Hidrocarburos (Ley Nacional 26.197), es el organismo provincial que debe autorizar, coordinar y fiscalizar los volúmenes de despacho, los balances de extracción y los protocolos ambientales y operativos de las terminales de exportación en tierra y aguas someras.

2.    Prefectura Naval Argentina y Dirección Provincial de Puertos (DPP): Como autoridad marítima y portuaria, respectivamente, otorgan los despachos de entrada y salida, el control de seguridad de la navegación, el practicaje y la asignación de sitio de amarre en el muelle de Ushuaia.

3.    Secretaría de Energía y Aduana Nacional: Intervienen en los permisos de exportación de crudo y control fiscal aduanero de las divisas y cargamentos.

El eje central del creciente debate en Tierra del Fuego emerge en la opinión pública, es si la presencia del buque está violando la Ley Provincial N.º 852 ("Ley Gaucho Rivero") —normativa que sanciona a buques vinculados a la logística de la exploración ilegítima directamente en el área de Malvinas—, o está ligado exclusivamente a la responsabilidad política, regulatoria y administrativa de las autoridades de Tierra del Fuego y de la Nación al convalidar que la logística de exportación de hidrocarburos fueguinos sea operada por navíos con bandera británica sin una explicación pública oficial sobre cómo se contrató y quién autorizó el operativo.

El telón de fondo: TotalEnergies, el Proyecto Fénix y la sombra de Harbour Energy

La presencia del VS PROMISE no puede disociarse de las contradicciones de la política energética y geopolítica en la Cuenca Marina Austral.

El crudo extraído en el norte fueguino es operado por el consorcio integrado por la francesa TotalEnergies (operadora principal), la alemana Wintershall Dea y Pan American Energy (PAE), el mismo consorcio que lleva adelante el megaproyecto gasífero costa afuera Fénix.

Sin embargo, el mapa corporativo sufrió una mutación: la británica Harbour Energy concretó la absorción de los activos de exploración y producción de Wintershall Dea a nivel global, pasando a tener injerencia directa en los yacimientos offshore de Tierra del Fuego.

El dato es políticamente sensible: Harbour Energy operó en las Islas Malvinas controlando el 65% de las acciones del proyecto petrolero Sea Lion en la Cuenca Norte del archipiélago antes de transferir su participación a Navitas Petroleum. Dicha actividad en Malvinas fue declarada ilegal y clandestina por la Secretaría de Energía de la Nación bajo los términos de la Ley Nacional N.º 26.659 (Ley Solanas), que prohíbe operar en territorio argentino a empresas o grupos que hayan participado sin autorización en la exploración de hidrocarburos en la plataforma continental usurpada.

Las preguntas urgentes que debe responder el Gobierno

La imagen del petrolero británico amarrado frente a la costanera de Ushuaia —a metros de monumentos a los caídos y en la capital de la provincia que tiene bajo su jurisdicción constitucional a las Islas Malvinas y los espacios marítimos del Atlántico Sur— expone un vacío de explicaciones que interpela de manera directa a la gestión provincial y nacional:

¿Quién y bajo qué marco contractual contrató los servicios del tanquero de bandera británica VS PROMISE para exportar el petróleo de Río Cullen?

¿Emitió la Secretaría de Energía / Hidrocarburos de la Provincia la autorización formal y la homologación técnica correspondiente para su amarre y despacho en la monoboya norte?

¿Qué operación realizó desde el 13 de agosto en el norte de la Isla Grande y durante once días, antes de amarrar en el puerto comercial de Ushuaia?

¿Qué nivel de control ejerce el Estado argentino sobre las operadoras del consorcio austral para evitar que firmas con antecedentes en la exploración ilegal en Malvinas o buques de conveniencia británica operen recursos estratégicos fueguinos?

Mientras el buque permanece amarrado en el muelle de Ushuaia, la presencia del VS PROMISE desnuda las grietas entre el discurso soberano y los engranajes comerciales de las multinacionales hidrocarburíferas en el sur argentino.

Mientras el buque permanece amarrado en el muelle de Ushuaia, la presencia del VS PROMISE desnuda las grietas entre el discurso soberano y los engranajes comerciales de las multinacionales hidrocarburíferas en el sur argentino.
  • Imagen
    Milei_Apertura de Sesiones_Camila Ramirez_01.03.2025
    Foto: Camila Ramírez
ANALISIS

Milei ante el abismo: entre el relato y la crisis económica

25 Agosto 2026

El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo económico de su gobierno ante empresarios, gobernadores y funcionarios, y presentó una vez más la desregulación, la apertura comercial y el ajuste fiscal como los pilares del "éxito del modelo de crecimiento económico" en la 23ª edición del Council of the Americas y en la Bolsa de Comercio de Rosario.

Con su estilo moralizante y peleador encadenó frases dignas de analizar en los dos escenarios. En el Council of the Americas, "el aparato represivo del Estado" apareció como herramienta legítima para sostener el ajuste y en Rosario, calificó a los economistas críticos de "imbéciles" y "precarios intelectualmente". Una combinación que resume con claridad el ejercicio cínico de la política del gobierno.

Lo llamativo no es lo que dijo, sino que ganó las elecciones de medio término con ese mismo discurso. Ese resultado, sin embargo, convive con la tendencia actual que el propio Gobierno prefiere no mencionar a 10 meses de aquella elección. Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA), en base a microdatos del INDEC, la pobreza volvió a subir en el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, mientras que la indigencia trepó al 6,5% y revirtió la tendencia descendente registrada en el trimestre anterior. La informalidad laboral saltó al 44,2% de los ocupados. La Canasta Básica Alimentaria aumentó un 11,6% en el trimestre, mientras que el índice salarial total solo creció un 8,6%; esa es la brecha exacta que explica por qué, incluso con inflación en baja, los ingresos dejaron de alcanzar.

Ese desgaste en las encuestas marca la primera fisura del proceso de capitulación cívica gradual, que empieza a encontrar sus límites ante el ajuste. Según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, la aprobación de la gestión cayó al 31,4% en julio, su nivel más bajo desde septiembre de 2025, mientras que la desaprobación trepó al 58,8%. Una caída sostenida desde el pico de 45% registrado en febrero. La imagen positiva del propio Milei retrocedió en el mismo período, de 47% a 30,9%, y la negativa escaló a 58,5%. Además, una encuesta de la Universidad de San Andrés (UdeSA) muestra que todos los integrantes del Gabinete presentan un diferencial de imagen negativo.

También presentó el derecho a ‘regular’ como una forma de agresión estatal y sostuvo que toda restricción se aplica “utilizando el aparato represivo del Estado”. En esa frase expone la reestructuración interna de un Estado que deserta de sus obligaciones sociales mientras conserva sus capacidades coercitivas. Esta asimetría consolida la descomposición selectiva del Estado bajo continuidad democrática y obliga a la sociedad a atravesar el mayor ajuste de la historia sin atenuantes.

Asimismo, en Rosario negó cualquier vínculo entre su política y el aumento de la morosidad crediticia. El crédito, dijo es "un contrato entre privados"; si el acreedor se equivoca, "por qué carajo tiene que pagar todos ustedes". El Estado, en su relato, solo cumplió lo que él anunció; la suba de tasas, el racionamiento del crédito y la caída del empleo quedan del lado de la sociedad. Es el mismo desplazamiento que hace con la pobreza y la informalidad, atribuir el costo social al mercado o a la conducta individual, nunca a la decisión de gobierno.

La frase "los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar" completa el cuadro. Es la traducción coloquial de una épica empresarial que en el propio discurso disfraza de moral judeocristiana. El mismo hombre que insulta a quienes considera sus adversarios económicos cierra su exposición con un llamado al respeto, la dignidad y los valores de Occidente. Esa contradicción es el mecanismo de la administración del dolor que convierte el costo social del ajuste en una cuestión de carácter y de fe, no de política pública.

El cinismo presidencial aparece cuando explica el origen histórico de la usura como un triunfo del mercado sobre el asco al recordar el episodio en que el emperador romano Constantino, junto a la Iglesia católica, apartó a los prestamistas judíos para que el Estado pudiera endeudarse a tasa cero. Milei se asemeja a Shylock, el acreedor de "El mercader de Venecia" quien exige que se cumpla el contrato al pie de la letra, aunque le cueste la vida al deudor. En la obra de Shakespeare, la respuesta es el discurso de la misericordia, que pide que la piedad temple esa exigencia. Milei invierte esa escena. No la reclama para quien sufre el ajuste, exige que se lo soporte sin ella, en nombre de los mismos valores cristianos que en la ficción servían para frenar la dureza del contrato.

Ambos discursos revelan el simulacro de buen gobierno que lleva adelante y exhibe la baja de la inflación, el superávit fiscal y el crecimiento del PBI como pruebas de éxito. Mientras, la pobreza vuelve a subir, la informalidad crece, los salarios pierden contra la canasta básica y su gestión se hunde en las encuestas. En Rosario admite, sin quererlo, la magnitud del propio ajuste, una tasa de interés disparada durante el año electoral y un riesgo país en niveles extraordinarios, datos que contradicen el relato de una transición sin costos. La distancia entre el relato y los indicadores oficiales es la definición misma del simulacro, un gobierno que administra el dolor social y lo presenta como el precio inevitable de un éxito que todavía no llegó para la mayoría.

Sebastián Enricci es autor de "La descomposición de un Estado. Argentina 2023-2025" (Enricci, S. 2026), catalogado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la Universidad Nacional de Moreno (UNM) y la Red de Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid.

  • Imagen
    Lu y Pau

Lu & Pau: lealtad femenina a contrarreloj en la selva misionera

24 Agosto 2026

A riesgo de empezar con un cliché, en su momento el director italiano Roberto Rossellini afirmaba que para filmar solo bastaba una mujer, un auto y una cámara. Décadas más tarde, Nicanor Loreti recoge ese guante y lo lleva al extremo en Lu & Pau, que estrena este 27 de agosto tras su paso por el Bafici. Con apenas más de una hora de duración, se presenta como una vibrante mezcla de policial, comedia de enredos y el característico absurdo que define la filmografía de su autor.

La trama arranca de manera vertiginosa cuando Jessi (Paula Mazone) es arrestada y queda a las puertas de una condena de diez años por un robo fallido en el que fue abandonada por su pareja. Al enterarse, su hermana Pau (Jazmín Stuart) y su mejor amiga Lu (Lorena Vega) deciden poner en marcha un plan desesperado: asaltar tres financieras en un día con el objetivo de juntar los dólares para sobornar al fiscal de la causa. Bajo la audaz premisa de "dos mujeres, un coche, cero planes", la historia se sumerge en una carrera contrarreloj donde la lealtad se pone a prueba a cada segundo.

La producción fue una hazaña dentro y fuera de la pantalla. El rodaje se llevó a cabo en Misiones durante diciembre de 2023, en un contexto de profunda incertidumbre tras el triunfo de Javier Milei. "Fue un gran esfuerzo, casi un milagro", deslizó Loreti, al recordar un calendario de apenas 17 días de filmación con presupuesto ajustado y agobiantes temperaturas que terminaron impregnando a las escenas de un clima que benefició al tono opresivo del film.

Para el director, reconocido por Diablo y Kryptonita, entre otras, esta obra representa una búsqueda de diálogo directo con su ópera prima tras quince años de carrera. Sin embargo, a diferencia de los espacios cerrados iniciales, expande el horizonte visual y otorga protagonismo absoluto a las mujeres. Con locaciones abiertas, persecuciones policiales y secuencias en casinos, construye una épica que no escatima en riesgos creativos.

El gran motor es la química entre Stuart y Vega, que trabajan juntas por primera vez en la pantalla grande. Stuart interpreta a una joven inestable, Vega encarna la contraparte reflexiva. Ambas construyen un contrapunto que sostiene gran parte del metraje a través de extensos e ingeniosos diálogos. Lejos de los clichés de las comedias tradicionales, se nutre de influencias que van desde el espíritu lúdico de Thelma & Louise hasta la atmósfera independiente de Jim Jarmusch, sumando destellos del humor de Quentin Tarantino y Guy Ritchie. Además, cuenta con la particularidad de que la tercera amiga, Jessi, funciona como un "fantasma narrativo" a través de una voz en off que interactúa con los espectadores, operando como la verdadera conciencia de los eventos caóticos.

En suma, Lu & Pau destaca por plantear un universo fuertemente femenino donde los hombres representan, en general, la agresión, la desatención o la corrupción. En paralelo, expone una red de contención honesta y brutal entre mujeres que rompe con los roles clásicos de la maternidad y el deber ser. Coproducida por Domenica Cine e Inspiria, la película promete consolidarse como una propuesta indispensable para los amantes del cine de acción nacional con sello de autor.

URL de Video remoto
  • Imagen
MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA

Mártires riojanos: el testimonio de la religiosa Silvia Somaré sobre Enrique Angelelli y Wenceslao Pedernera

24 Agosto 2026

El mes de julio pasado se cumplieron 50 años del martirio del obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, asesinado durante el terrorismo de Estado. En este marco, AGENCIA PACO URONDO presenta un minidocumental del productor audiovisual Daniel Riveros, en colaboración con Roberto Giménez, que retrata parte de su historia a través del testimonio de una compañera de estudios del sacerdote.

En una entrevista, Silvia Somaré, religiosa cordobesa de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, recuerda la historia de Wenceslao Pedernera y monseñor Enrique Angelelli. La hermana ha dedicado su vida a unir espiritualidad, historia y memoria. Conoció a Angelelli en sus años de estudiante de Economía en Río Cuarto y, más tarde, en La Rioja, vivió un encuentro decisivo con Marta “Coca” Cornejo, esposa de Wenceslao Pedernera, mártir riojano asesinado en la dictadura.

En ese diálogo íntimo, cuando Silvia le preguntó si podía escribir el libro, Coca le confió: “Siempre quise que se escriba la historia de amor de Wence y mía”. Esa respuesta fue el punto de partida de Coca y Wence, historia de amor y martirio, un libro que rescata no solo la memoria de los mártires, sino también la dimensión humana y familiar de una pareja que vivi

URL de Video remoto
  • Imagen
    Redes sociales
CYBERSEGURIDAD

Tu huella digital deja más pistas sobre vos de lo que creés

24 Agosto 2026

Cada foto que publicás, cuenta que abrís o dato personal que compartís suma información a tu huella digital. El problema es que, cuanto más exponés sobre vos, más pistas pueden encontrar los ciberdelincuentes para preparar estafas, intentos de phishing o suplantaciones de identidad. Reducir esa exposición y controlar qué datos dejás online es una de las formas más sencillas de proteger tu privacidad y reforzar tu ciberseguridad. 

¿Qué es la huella digital?

La huella digital o virtual es el rastro que queda con tu actividad en internet. Como una huella dactilar, ese conjunto de datos puede formar un patrón que permite individualizarte y conocer aspectos de tu comportamiento.

Ese rastro incluye, entre otros:

  • Clicks y búsquedas, que reflejan tus intereses.
  • Ubicaciones, que pueden revelar los lugares que frecuentás.
  • Actividad en redes sociales, como publicaciones, comentarios y “me gusta”.
  • Datos personales, como tu nombre, email o fecha de nacimiento.

Por separado, estos datos pueden parecer poco relevantes. En conjunto, permiten crear un perfil más detallado sobre tus hábitos, preferencias e incluso posibles vulnerabilidades.

Cuando compartir de más se convierte en un riesgo

Cuantos más datos personales dejás públicamente disponibles, más información pueden aprovechar los ciberdelincuentes para crear engaños dirigidos y creíbles.

Una huella digital demasiado expuesta puede facilitar:

  • Phishing. Mensajes falsos personalizados para conseguir contraseñas u otros datos.
  • Robo de identidad o cuentas. Uso de información personal para suplantarte o intentar acceder a tus perfiles.
  • Estafas dirigidas. Engaños adaptados a tus intereses, compras o viajes.
  • Acoso y seguimiento. Las ubicaciones y rutinas públicas pueden revelar dónde estás o qué lugares frecuentás.
  • Creación de perfiles. Terceros pueden combinar tus datos para conocer tus hábitos e intereses.

El riesgo no es menor. Solo durante 2025 y el comienzo de 2026, el 43% de los argentinos sufrió algún tipo de fraude o hackeo digital. Controlar qué información dejás expuesta suma una barrera más frente a este tipo de amenazas. 

Usá herramientas para reforzar tu privacidad

Además de controlar lo que compartís, podés usar distintas herramientas para proteger tus datos y reducir tu exposición online. Cada una cubre riesgos diferentes:

  • VPN: cifra tu tráfico de internet y ayuda a proteger tus datos, especialmente en redes WiFi públicas.
  • Gestores de contraseñas: generan y almacenan claves únicas para cada cuenta, lo que reduce el impacto si una contraseña queda expuesta.
  • Autenticación en dos pasos: agrega una verificación adicional y dificulta el acceso a tus cuentas aunque alguien consiga tu contraseña.
  • Servicios de eliminación de datos: ayudan a retirar información personal de determinadas bases de datos.
  • Bloqueadores de rastreadores: limitan algunas formas de seguimiento de tu actividad mientras navegás.

Combiná herramientas con buenos hábitos

Las herramientas de privacidad ayudan a reducir riesgos, pero funcionan mejor cuando las acompañás con buenos hábitos:

  • Revisá lo que compartís: evitá publicar datos personales que no necesitan ser públicos.
  • Controlá los permisos: limitá el acceso de las apps a tu ubicación, contactos, cámara, micrófono y otros datos y aplicaciones.
  • Eliminá cuentas que no usás: reducí la cantidad de información almacenada sobre vos.
  • Chequeá tu presencia online: buscá periódicamente qué datos tuyos aparecen públicamente.

Menos datos públicos, menos oportunidades para un engaño

Reducir tu huella digital no significa desaparecer de internet, sino tener más control sobre la información que dejás online. Revisar permisos, cerrar cuentas que ya no usás y pensar antes de compartir datos personales reduce tu exposición. Cuantas menos pistas innecesarias dejás sobre vos, menos información tienen terceros para elaborar perfiles o crear engaños dirigidos. 

  • Imagen
    Comunidad Cambunda afroporteña
    Foto: Archivo General de la Naci{on
LIBRO DE INVESTIGACIÓN

“Cambundá, historia de una nación afroargentina”: la comunidad del barrio de Monserrat

23 Agosto 2026

En su nuevo libro Cambundá. Historia de una nación afroargentina, publicado por Editorial Prometeo, Lea Geler reconstruye la historia de la Nación Cambundá, una comunidad afroargentina que durante generaciones tuvo un terreno propio en pleno centro de Buenos Aires y sostuvo allí sus formas de organización y resistencia. 

A través de una paciente búsqueda de huellas y evidencias, la obra recorre la presencia africana y afrodescendiente en Buenos Aires desde la época colonial: una historia marcada por desigualdades y dolores, pero también por la lucha y la búsqueda colectiva de una vida digna en un territorio atravesado por jerarquías y exclusiones.

La historia de la nación Cambundá es el punto de partida. Entre 1796 y 1908, integrantes de esta nación africana compraron y reclamaron como propio un terreno ubicado en la calle Chile 1253, en el barrio de Monserrat. No se trató solamente de un espacio de residencia: allí se desarrolló una vida comunitaria cuya defensa persistió frente a las distintas formas de despojo, en un contexto marcado por los intentos de desplazar a la población afrodescendiente de determinados espacios de la ciudad, y por las maniobras y engaños de quienes ejercían la autoridad estatal en la época. Este proceso culminó con la pérdida definitiva del lugar. Por eso Cambundá permite, a su vez, acercarse a las prácticas de socialización, de liderazgo, a los vínculos, y a los recursos mediante los cuales los afroporteños construyeron espacios de autonomía en la ciudad. 

Imagen
Lea Geler
En la foto: Lea Geler

Lea Geler desarrolla desde hace años un recorrido de investigación sobre la temática afroargentina y afrolatinoamericana. Como historiadora, antropóloga e investigadora del CONICET, sus estudios abordan, entre otros temas, los procesos de racialización, nación y memoria en Buenos Aires. En Andares negros, caminos blancos. Afroporteños, Estado y nación argentina a fines del siglo XIX (2010), analizó la experiencia afroporteña en relación con el Estado y la construcción de la Nación. Desde esta perspectiva, Cambundá retoma y amplía ese campo de estudio al visibilizar la historia de la Nación Cambundá y situarla en relación con las transformaciones sociales y políticas de Buenos Aires. 

Uno de los grandes aportes de Cambundá está en evidenciar que el borramiento de las poblaciones afrodescendientes de los relatos históricos argentinos no puede explicarse simplemente por la falta de información. Muchos de los documentos que permiten reconstruir estas trayectorias estuvieron presentes a la vista del mundo académico sin llegar a incorporarse plenamente a la historia nacional. La investigación de Lea Geler pone en diálogo este material y, así, revela que la invisibilización de los afroargentinos no fue solo el resultado de ausencias y silencios, sino que también hubo decisiones políticas e intelectuales que contribuyeron a sostenerla.

Una ciudad en disputa

La vida afroporteña se desplegó a través de distintas dinámicas comunitarias y de pertenencia. El libro profundiza en las particularidades y diferencias entre la nación, la cofradía y la ranchería, y analiza cómo cada una se desenvolvió dentro de los marcos legales y sociales de la época. En este entramado, la noción de “quilombo urbano”, una de las categorías que la autora destaca, permite reconstruir una geografía afroporteña en la que las parroquias de la Concepción y Monserrat aparecen como espacios centrales de sociabilidad no exentos de conflictos, violencias y prohibiciones, pero también atravesados por redes y estrategias que hicieron posible preservar mínimos espacios de referencia aún en condiciones profundamente opresivas.

La investigación también pone el foco en un momento clave y muchas veces poco explorado: la transición entre la esclavitud y la abolición. Frente a los relatos de la historia oficial, Cambundá revela que los afroporteños no fueron sujetos pasivos de ese proceso, sino actores organizados que tuvieron un papel activo en la vida militar y política de Buenos Aires. Aun cuando fueron excluidos de los ámbitos de representación y poder lucharon por acceder a ellos en disputa con otros grupos y también se disputaron posiciones de poder entre sí. 

Imagen
libro cambunda

 

Para quienes somos afrodescendientes, y particularmente afroporteños, todo este recorrido adquiere además una poderosa dimensión íntima y política. Cambundá rompe definitivamente con la imagen colonial de los “pobres negros”, sumisos y obedientes. En este sentido, resulta significativo el modo en que la autora, a través de una minuciosa pesquisa en archivos, registros, planos y publicaciones periódicas, documenta las restricciones sobre las festividades, el tambor y las formas de “vestir de Cambundá”.

Detrás de esas prohibiciones había algo más que un intento de controlar determinadas expresiones culturales: también existía un esfuerzo por disciplinar memorias, espiritualidades y modos de existencia que continuaban vivos en las comunidades afrodescendientes. El tambor y las formas de encuentro no eran prácticas aisladas ni meramente culturales, sino elementos de transmisión de memoria, identidad y pertenencia. 

También es relevante cómo Geler aborda aquello que los documentos no siempre alcanzan a contar. Al comienzo de cada capítulo, la autora incorpora una breve escena ficcional, construida a partir de los acontecimientos que luego desarrolla, que permite imaginar posibles vínculos, situaciones y decisiones de quienes habitaron ese pasado. Pero la imaginación tiene aquí un límite claro: cuando las fuentes no son concluyentes, Geler lo señala y recurre a expresiones como “tal vez” o “quizás”. Así, el libro logra acercarnos a las vidas que aparecen fragmentadas en los registros sin confundir lo que puede demostrarse con aquello que apenas puede imaginarse.

Por eso, Cambundá invita a revisar las memorias afrodescendientes argentinas y a reconocer aquello que muchas veces permaneció oculto. El libro contribuye a encontrar piezas que faltaban en historias atravesadas por silencios que fueron necesarios para sobrevivir. En ese recorrido, "Guariló", expresión clave del candombe porteño y palabra que condensa la lucha por la libertad, adquiere una fuerza particular: la de una memoria que, pese a todo, logró permanecer y conserva su significado en el presente.

  • Imagen
    gauchito gil
ENSAYOS

Ensayo: "La gramática de la orfandad", por Pedro Patzer

23 Agosto 2026

Una plegaria desesperada escrita con falta de ortografía es la mejor manera que tiene el idioma de transmitir la herida. ¿Acaso la palabra "Vendiciones" no es una aspiración a vencer, acaso la unión entre victoria y esperanza? ¿Alguien que ruega que “horen” por su pariente que está muy enfermo no está pidiendo que ese “horar” de los creyentes le otorgue más horas a ese ser querido que lucha por su vida?

En su ermita le suplican al Gauchito Gil: “¡Protege a los `holvidados´!”. Esa “hache” es la denuncia de los silenciados; su huella siempre presente en todo ese territorio de los confinados a ser invisibles. Además, un santo pagano como el Gauchito sabe de los milagros clandestinos, como los que utilizan las palabras desesperadamente saben que hay un oro del dolor, que no es compatible con las pulcras y petrificadas cotizaciones oficiales de los preceptos de la real academia. 

Los de abajo suelen escribir “grasias”; ¿acaso el ser grasitas, en nuestro país no ha sido la identidad de la resistencia cultural? Es común que mucha gente diga “haiga” en lugar de “haya”; sucede que la carencia, la orfandad con el haber, suele perforar cualquier normativa. Son muchos quienes dicen “estea” en lugar de estar, ¿será acaso que el estar colmados de ausencias se resume en “esteA”, una mezcla de estar habitando y de ser habitado por la Ausencia? Del mismo modo que alguien que aguarda un poco de bondad, escribe: “Por fabor”, ni que hablar quien ruega: “‘¡No te vallas!” ¿Acaso ciertos abandonos no son una valla que el dolor le pone a la vida? O quien con dolor señala un lugar en el que fue feliz, en vez del “ahí”, escribe “AY”.

Una plegaria desesperada escrita con falta de ortografía es la mejor manera que tiene el idioma de transmitir la herida.

Roberto Arlt supo ejercer su orfandad en las heridas de bala que son los errores ortográficos; construir su estilo con la sangre de cada palabra que le habían amputado su correcta escritura. Sin embargo, le habían dado la posibilidad de entrar en la clandestinidad, de gozar de una desnudez nueva, de serle infiel a los amos de la gramática, y animarse a abolir la esclavitud; a permitir que el idioma se parezca a la lastimadura, como ciertas voces se parecen a sus rostros, como algunas músicas a sus épocas. 

Esta no es una apología de la mala ortografía; más bien un pedido a que los diccionarios, físicos o virtuales, abandonen su indiferencia de estatua y comiencen a ofrecer su sabiduría, a comprender como quien convida un puchito o un vaso de agua. A que desistan de su apología de precipicios y brinden escaleras para que las palabras puedan subir y bajar, bajar y subir, y hasta, de vez en cuando, permitirse caer; porque muy pocas cosas son tan hermosas como las palabras cuando se ponen de pie. 

Las palabras no son de los calabozos de la academia ni de los ceros y unos de la inteligencia artificial. Las palabras son el pan de nuestro decir, las que nos alimentan el alma cada vez que conseguimos expresar todo eso que somos, más allá de nuestro silencio. 

  • Imagen
    toda persona vista de cerca teatro
CARTELERA TEATRAL

Teatro: "Toda persona vista de cerca es un monstruo"

23 Agosto 2026

Hay algo profundamente inquietante en mirar demasiado de cerca a una persona. A la distancia, los otros parecen reconocibles: una pareja, una mujer, un hombre, una madre, un marido, alguien que desea, alguien que ama. Construimos identidades relativamente estables para poder vivir y, sobre todo, para poder convivir. Pero ¿qué sucede cuando esa distancia desaparece? ¿Qué pasaría si, por una noche, pudiéramos iluminar aquello que habitualmente permanece escondido?

Todos tenemos luces y sombras y, por lo general, intentamos que, a simple vista, aquello que permanece en la oscuridad no se note. La obra "Toda persona vista de cerca es un monstruo" plantea exactamente lo contrario: desechar las luces para habitar aquello que Jung denomina “la sombra”, esa zona de la personalidad que contiene todo aquello que el yo consciente no reconoce, rechaza o prefiere mantener oculto. Y esa dimensión aparece puesta en escena todo el tiempo. Por eso el conflicto entre los personajes es constante y, al mismo tiempo, absurdo. Porque cuando las máscaras empiezan a caer, aquello que intentamos mantener oculto deja de ser una posibilidad y se convierte en presencia.

Toda persona vista de cerca es un monstruo parte de ahí. Dos parejas, cuatro personas. Cuatro subjetividades atravesadas por sus propias crisis y, en consecuencia, por las crisis de sus vínculos. Lo que comienza como una cena entre conocidos se transforma progresivamente en un dispositivo de exposición. Los otros funcionan como espejos: devuelven aquello que cada personaje intenta no mirar de sí mismo. Lo que aparentan, lo que son y, quizás más importante todavía, aquello que desean, comienza a entrar en conflicto.

La cena deja entonces de ser una simple reunión social. Se convierte en una suerte de experimento psicológico. ¿Cuánto podemos sostener la ficción de normalidad cuando alguien empieza a formular las preguntas que nadie quiere escuchar?

Aprendemos desde muy temprano qué se puede decir, qué se debe ocultar, qué deseo es legítimo y cuál merece ser reprimido. Aprendemos a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, lo aceptable y aquello que incomoda. En buena medida, la vida social consiste en esa negociación permanente entre aquello que somos y aquello que entendemos que podemos mostrar. Pero el problema aparece cuando esa contención deja de ser una elección y se convierte en mandato.

La obra parece instalarse precisamente en ese territorio: entre el deseo individual y las definiciones que recibimos antes incluso de poder cuestionarlas. ¿Quién establece cómo debe ser una pareja? ¿Qué significa ser una buena mujer? ¿Qué se espera de un hombre? ¿Qué lugar ocupa la maternidad en la identidad femenina? ¿Es posible no querer ser madre sin que ese deseo, o esa ausencia de deseo, sea leído como una falla?

Uno de los más persistentes es aquel que vincula de manera casi automática a la mujer con la maternidad. No se trata solamente de una expectativa explícita. El mandato puede ser mucho más sofisticado: aparece en la pregunta insistente, en la sospecha, en la idea de que “algún día va a querer”, en la asociación entre realización femenina y maternidad, en la dificultad cultural para aceptar que una mujer pueda construir una vida plena sin convertirse en madre. ¿Qué pasa cuando el deseo propio no coincide con el deseo que se supone que deberíamos tener?

La obligatoriedad de ciertos deseos es una de las cuestiones más perturbadoras que la obra pone en evidencia. Porque el mandato no siempre funciona diciéndonos directamente qué hacer. Muchas veces funciona enseñándonos qué deberíamos desear. Y cuando una persona no desea aquello que se supone que debería desear, aparece la culpa, la vergüenza, la sensación de anomalía y también el bloqueo. El sujeto comienza a preguntarse si el problema está en el mundo o en sí mismo. 
Quizás allí habite uno de los monstruos de la obra. No en aquello que los personajes hacen, sino en aquello que se supone que no deberían desear.

Las dos parejas adquieren, en este sentido, una importancia fundamental. No son solamente dos parejas diferentes: son dos formas de mirar la vida, dos maneras de organizar el deseo, dos posibilidades frente a aquello que una sociedad considera correcto. Son parejas disparejas porque ponen en escena, precisamente, la tensión entre lo que “se debe” y lo que no se debe; entre lo correcto y lo incorrecto; entre aquello que puede ser nombrado y aquello que todavía genera incomodidad. Y es justamente esa exposición, llevada al extremo, la que termina siendo tremendamente cómica para el público. No porque los personajes estén haciendo algo absurdo, sino porque se ven reflejados en el realismo que propone la obra. Sabemos que estamos frente a una ficción, pero también sabemos que aquello que sucede podría estar pasando, en ese mismo instante, en cualquier departamento. Incluso en el propio. 

El espejo nunca devuelve una imagen neutral. Cuando observamos al otro, también nos vemos. La conducta que juzgamos puede ser aquello que secretamente deseamos. Aquello que condenamos puede tocar una zona propia que mantenemos reprimida. Por eso el otro se vuelve amenazante: porque puede poner palabras allí donde nosotros todavía no podemos hacerlo. 

La obra plantea desechar las luces para habitar aquello que Jung denomina “la sombra”, esa zona de la personalidad que contiene todo aquello que el yo consciente no reconoce, rechaza o prefiere mantener oculto.

La escritora lleva a sus personajes constantemente hacia el límite. Y ese límite parece ser, justamente, el lugar donde las máscaras comienzan a agrietarse.

La obra no da una solución. Ni tiene un final feliz, ni infeliz, debo reconocerlo. No alcanza con decir que debemos liberarnos de todos los mandatos y expresar absolutamente todo. Porque la exposición permanente tampoco es libertad. Vivir sin ningún límite, sin ninguna consideración por el otro, también puede convertirse en otra forma de violencia.

Ahí aparece una de las tensiones más interesantes: no podemos estar todo el tiempo conteniéndonos y oprimiéndonos, pero tampoco podemos estar todo el tiempo exponiéndonos. Necesitamos máscaras para vivir con otros. El problema comienza cuando olvidamos que son máscaras.

La cuestión, entonces, no sería destruir todas nuestras defensas, sino poder elegir cuáles queremos conservar. Poder distinguir entre una norma que nos organiza y una norma que nos oprime. Entre un límite que protege el vínculo y un límite que nos impide existir. Entre aquello que elegimos callar y aquello que hemos aprendido que debemos callar. La cena se convierte así en una especie de ritual de desobediencia.

Debajo de la conversación cotidiana, de las buenas maneras, de los roles y de las parejas aparentemente constituidas, aparecen personas en crisis consigo mismas. Personas que quizás llevan demasiado tiempo interpretando una versión de sí mismas que los demás pueden reconocer, pero en la que ellas ya no se reconocen.

Y allí la monstruosidad adquiere otra dimensión. ¿Qué pasaría si pudiéramos poner bajo una luz absoluta nuestras contradicciones? ¿Qué pasaría si aquello que escondemos porque creemos que nos vuelve monstruosos pudiera, por fin, ser observado sin la obligación inmediata de corregirlo?

Tal vez la respuesta sea incómoda: todos tenemos algo que no encaja. Que todos deseamos algo que alguna vez aprendimos a considerar incorrecto.

Toda persona vista de cerca es un monstruo parece invitarnos justamente a eso: a mirar de cerca. A soportar la incomodidad de descubrir que detrás de los roles hay personas contradictorias, deseantes, frágiles, egoístas, amorosas, violentas, reprimidas, libres y también profundamente condicionadas.

Quizás por eso la obra incomoda. Porque en algún momento dejamos de mirar a esos cuatro personajes y empezamos a reconocernos en ellos. En lo que hacemos con lo que aprendimos, con lo que heredamos, con aquello que alguna vez nos dijeron que estaba bien desear y aquello que no.

Hay mandatos que nos construyen mucho antes de que podamos cuestionarlos. Y quizás la verdadera posibilidad de libertad no esté en vivir sin ellos, sino en poder reconocerlos. Porque tal vez el verdadero monstruo no sea aquello que aparece cuando miramos demasiado de cerca a los otros. Tal vez sea descubrir cuánto de nuestra propia vida fue construido a partir de deseos que alguna vez creímos propios.

Y, sobre todo, preguntarnos, como plantea la obra en su subtexto: ¿qué parte de la vida que llevamos seguimos eligiendo y qué parte simplemente aprendimos a cumplir?

Ficha técnico artística

Dramaturgia: María Zubiri
Actúan: Sol Kohanoff, Emiliano Pandelo, Maximiliano Prioriello, María Zubiri
Actores reemplazo: Agustina De Los Santos
Diseño de vestuario: Compañía Los Pretendientes
Diseño de espacio: Mauro Anton
Redes Sociales: Compañía Los Pretendientes
Diseño de Iluminación: Marco Pastorini
Fotografía: Gabriel Bertini, Renata Marano
Diseño gráfico: Páris V. Mardones, Maximiliano Prioriello
Asistencia general: Romeo Prioriello
Asistencia técnica: Romeo Prioriello
Asistencia de dramaturgia: Mónica Salerno
Prensa: Carolina Alfonso
Dirección: Mauro Anton

La obra se presenta los domingos a las 19.30 h en el Camarín de las Musas, Mario Bravo 960, CABA.  

  • Imagen
    Kandinsky
    Foto: "Primera acuarela abstracta", de Kandinsky
ESTÉTICA Y COMUNICACIÓN

Kandinsky: mirar un cuadro es enfrentar un ser autónomo

23 Agosto 2026

La historia de las vanguardias visuales del siglo xx
es la lucha contra la obsolescencia tecnológica.

Eric Hobsbwan

Muchos pintores son pintores eximios, pero al fin y al cabo son nada más (ni nada menos) que eso, grandes pintores, pero hay otros pintores que además de pintar, piensan, son pensadores inigualables que reflexionan con colores y formas como los filósofos lo hacen con palabras y silencios: Rembrandt, Leonardo, Van Gogh, Kandinsky son algunos de ellos.

Este fanzine que ni siquiera es un fanzine lo hice porque quería que ustedes puedan apreciar la evolución del pensamiento de Kandinsky durante una década, hasta llegar al año 1913, que es el año fundamental en su pensamiento. El año clave. Si el año clave de Heidegger es 1927, año en el que escribe Ser y Tiempo y descubre la “diferencia ontológica”, el de Kandinsky es 1913, año en el que consuma su aporte abstracto a la pintura.

El pensamiento destruye cualquier representación (el concepto destrucción lo utilizan tanto Kandinsky como Heidegger, vale aclarar que de él proviene la famosa deconstrucción derridiana), solo quedan los colores, las formas vaporosas, un dinamismo desenfrenado y sus efectos anímicos: el “contenido” no es una “cosa”, es un afecto. Una “vibración del alma”, en palabras de Kandinsky.

El artista, el cuadro y el espectador son médiums de un mensaje que los atraviesa y que nunca terminan de apresar, aunque se conviertan ello. La verdad gira de la absoluta certeza a la incertidumbre radical.
No hay más historia, no hay representación, hay nada, pero esta nada está hecha de formas y colores que son seres que existen autónomamente pero que solo asumen significación cuando afectan a un espectador. No depende del espectador ser o no ser afectado.

Cuando comienza el siglo XX y los experimentos pictóricos se van emancipando de la obligación de reproducir lo que se ve, digamos: la realidad, en ese momento los pintores se arrogan la exclusividad en el uso y la investigación del color, desde los impresionistas hasta los fauvistas y más allá. Es (otro) comienzo del fin de la metafísica que comenzó con Nietzsche y llevó a Heidegger. La puesta en cuestión de los paradigmas griegos.

Un color —un color siempre está situado entre otros colores, no hay colores puros, porque todo color está influenciado por su contexto. Lo que sí hay es pintura pura, que es la pintura crítica, parangonable quizá con la razón pura kantiana.                                                          

El artista, el cuadro y el espectador son médiums de un mensaje que los atraviesa y que nunca terminan de apresar, aunque se conviertan ello.

Una forma —en Kandinsky hay un equívoco con respecto a la definición de forma, a veces da la sensación de que se refiere a las formas que organizan los colores, otras veces pareciera remitirse a la materialidad del medio pictórico —el mismo equívoco vamos a encontrar medio siglo más tarde en la obra del mediólogo Marshall McLuhan —hay que tener en cuenta que cuando Kandinsky piensa y escribe esto en Rusia nacía el gran movimiento del formalismo ruso.

Una vida pensada es una forma de vida, una vida formada de alguna manera.
No es que en ese año, 1913, se le haya ocurrido a Kandinsky una idea que no había tenido nunca, pero de alguna manera pudo descubrir lo que venía pensando y logró consumar en la tela lo que sería su aporte singular tanto para la pintura como para el pensamiento por venir.

En ese año, 1913, publicó, además, Mirada Retrospectiva, tuvo su primera muestra individual en Europa y también el primer debate acalorado sobre su obra, se expusieron por primera vez algunos cuadros suyos junto con otros genios modernos en Nueva York, en el Armony Show, y llegó al pico del develamiento del medio pictórico, inventando nada más y nada menos que un modo de ser de la abstracción pictórica —la abstracción en pintura tenía diferentes vertientes en aquellos años, Delaunay, Mondrian, Malevich, entre otros ejemplos. Los especialistas la llamaron “abstracción lírica”.

Pero lo más importante es que Kandinsky inauguró un modo de pensar inédito en el medio de la catástrofe que ya era Europa, un pensamiento postmetafísico donde el Ser ya no se opone a la Nada, sino donde Nada y Ser se fusionan, se con-funden, se complementan e inventan una nueva forma de pensar post-sustancialista, anti-identitaria, relacional. Usando una fórmula borgeana podríamos decir que el gran filósofo del siglo pasado, el controvertido Martin Heidegger, fue un precursor de Kandinsky, que había pensado todo, o casi todo, una década antes.

La cuestión es que Kandinsky no fue leído ni entendido, y cuanto más famoso se hizo, más difícil se volvió entenderlo, como si el mensaje de un pintor que combatió a las élites culturales solo pudiera ser comprendido por un grupo minúsculo de iniciados. Como si nuestra “alma” se hubiera atrofiado y estuviera incapacitada de vibrar.

La marca del fracaso de las vanguardias en general y de Kandinsky en singular reside en la incapacidad de apreciar y disfrutar sus pinturas sin una explicación lingüística, ellos justamente que pretendían acabar con la primacía de la racionalidad figurativa y la hegemonía del lenguaje verbal.

Por otro lado, lo que para ellos era el gran enemigo, lo que le imputaban sus críticos: el ornamento y lo decorativo, se terminó imponiendo, arrasando lo sensible y afectivo, el misterio y lo inconsciente.
La dificultad de su pensamiento, o mejor: su imposibilidad, es quizás su mayor victoria. 

  • Imagen
    Sandro

Sandro: el fuego inextinguible de la memoria popular

23 Agosto 2026

Un nuevo aniversario de su nacimiento nos devuelve la certeza de que Roberto Sánchez nunca se fue del todo. Nacido bajo el signo de Leo, un 19 de agosto de 1945, el pibe que imitaba a Elvis en los baldíos de Valentín Alsina terminó fundando la liturgia pagana más duradera de nuestra cultura. Para evocarlo como se debe, hay que correr el velo del "Gitano" cinematográfico y mercantil para rescatar su profunda identidad plebeya y comprender por qué, más allá de cualquier función artística inicial, Sandro forma parte indisoluble de nuestra memoria colectiva.

Este humilde servidor no puede dejar de manifestar (con profundo orgullo) haber llevado junto a un selecto grupo de camaradas y amigos (Alejandro Ubiria, Carlos Battilana y Víctor Tapia) durante varias temporadas un programa dedicado al Idolo titulado “Atmosfera Pesada Radio” (desde la Youtube aún se ven aquellos episodios). Gracias a esas tertulias, tuvimos la posibilidad de recuperar los testimonios de los verdaderos protagonistas: músicos, amigos, fanáticos y estudiosos que nos permitieron sumergirnos en el Universo sandrista, más allá de Rosa… Rosa y sus inolvidables películas.

Para entender a Sandro hay que entender el barro del conurbano y la mística de los clubes por donde intervino el Gitano junto a los del Fuego, cuando el rock hacía giras despiadadas haciendo varios shows por noche, como décadas más tarde lo harían las bandas de cumbia. Sandro no nació en la opulencia; se inventó a sí mismo con un par de botas altas, una campera de cuero y el pulso eléctrico de Los de Fuego. Como bien rescatamos en el libro “Vibración y Ritmo”, Roberto Sánchez fue el verdadero padre del Rock and Roll en Argentina. Fue el primer revolucionario que le puso el cuerpo al ritmo americano en castellano, escandalizando a la moral pacata de los años sesenta con movimientos de pelvis que desafiaban el rígido purismo de las élites ilustradas. Pero el destino de Roberto no era el nicho contracultural; era la masividad absoluta.

La metamorfosis llegó con la bata roja, las patillas ensanchadas y esa voz de barítono que parecía arrastrar el humo de mil cigarrillos trasnochados, mientras en el medio aún permanecen poco recordado su trayectoria ochentosa (tan fértil y genial como fueron sus años dorados). Sandro dejó de ser solo un cantante para convertirse en un mito viviente, el dueño de un magnetismo capaz de movilizar a legiones de "nenas" que hacían guardia eterna en la mítica casona de Banfield. Esas mujeres guardan en el pecho el recuerdo de una rosa arrojada desde el escenario como si fuera un pedazo de tierra santa. Existe una liturgia compartida entre el peronismo y el sandrismo que el propio ensayista Pablo Alabarces reconoció en diálogos con este servidor y lo plasmó en necesarios trabajos de sociología popular: la lealtad incondicional, el ritual de la vigilia y la ligazón indeleble entre el fervor popular y el llanto por los líderes ausentes. Es el heredero estético del descamisado que conquista el centro porteño.

Asumiendo que la cultura popular no puede desprenderse de la cultura de masas, queda en manos de sus herederos sostener exitosamente su estela mítica en estos tiempos turbulentos. Mientras el mercado a veces intenta encasillarlo en la nostalgia de sus películas, o visiones académicas extranjeras intentan ligarlo de manera absurda a complicidades dictatoriales, la realidad territorial demuestra que su figura fue un espacio de soberanía y resistencia comunitaria. Sus seguidoras desafiaron el mandato de la sumisión doméstica para apropiarse del espacio público y del deseo a través del goce y la fiesta de los carnavales.

Hoy el fuego sigue intacto porque su eco resuena en cada rincón donde se brinde con un vino y en cada balada que se grite con el corazón roto. Sandro de América es historia viva y no pierde vigencia porque encarna el volkgeist, esa esencia nacional arraigada en las barriadas trabajadoras. Roberto Sánchez sigue siendo ese misterio insondable de nuestra cultura que, cada agosto, nos vuelve a encender el alma.

  • Imagen
    Muestra Borges
    Foto: Pablo Jantus
EN EL CENTRO CULTURAL RECOLETA

Muestra: "Borges, ecos de un nombre"

23 Agosto 2026

A 40 años del fallecimiento del ilustre escritor Jorge Luis Borges, sus obras continúan siendo protagonistas del presente a través del disfrute, la lectura y el camino de desentrañar sus palabras. Esta es una invitación a recorrer el Centro Cultural Recoleta donde se honra al gran Borges.  

En una ausencia que se transforma en estar presente de otro modo; desde sus poemas, pensamientos o mundos creados por sí mismo, el Centro Cultural lo conmemora a través de la muestra “Borges: ecos de un nombre”. Lejos de olvidarlo y con la ayuda de la inteligencia artificial, se crea un holograma hiperrealista de su persona que hace que la piel se te estremezca ante su símil figura y el sonido de su voz. 

Como si la recreación del escritor fuera poca, la muestra cuenta con sus objetos más personales: DNI, anteojos, zapatos, corbatas y dibujos propios del mismísimo Borges. 

Imagen
Muestra Borges

 

Con el objetivo de que el público se adentre en su vida, ya sea pública o privada, la muestra cuenta con instalaciones inmersivas, manuscritos originales y algunas primeras ediciones de sus obras. Asimismo, el espacio cuenta con la recreación de la habitación donde vivió gran parte de su vida, en la calle Maipú, donde se entrelaza su vínculo con la Ciudad de Buenos Aires, las bibliotecas, el cine y la poesía. 

En una atmósfera creada para las y los amantes de la lectura, -con asientos preparados y luz tenue-, la muestra permite tomarse un tiempo de su recorrido para leer y disfrutar de sus obras, a elección del público. 

A fin de seguir esparciendo su arte a las generaciones venideras o para aquellos que deseen acercarse a su figura, la muestra “Ecos de un nombre” que se realiza en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta tiene un costo gratuito para ciudadanos y residentes argentinos. La muestra se realiza de martes a domingos, hasta el 31 de agosto de 2026. 

  • Imagen
    Córdoba Porta CIDH
    Foto: VUDAS (Vecinas Unidas en Defensa de un Ambiente Sano)

Córdoba: conflicto socioambiental y encubrimiento estatal que llegan a la CIDH

21 Agosto 2026

En el barrio San Antonio, al sur de la Ciudad de Córdoba, a fines de los años 90 funcionaba una destilería artesanal de pequeña escala. En 2012, dicha empresa comenzó a expandirse de forma intempestiva hacia terrenos aledaños hasta constituirse en una planta industrial de bioetanol. Desde entonces, la comunidad local reclama por distintos motivos sin respuesta estatal alguna, por lo que terminó llegando a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La empresa Porta Hermanos, a cargo del bioetanol, combustible de alta inflamabilidad, alteró de formas diversas la vida en comunidad. Las quejas fueron en ascenso: mal olor, vibraciones en las paredes y, sobre todo, problemas de salud -afecciones oculares, dérmicas y digestivas-. Ante la falta de respuesta oficial, las vecinas demandaron al Estado en 2016, con la firma como tercero interesado. Las sentencias en primera y segunda instancia exigiendo una Evaluación de Impacto Ambiental se acumularon entre 2018 y 2023. Sin embargo, la Secretaría de Ambiente de Córdoba se negó sistemáticamente a cumplir con dicha resolución. 

Tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que evitó expedirse sobre el fondo de la cuestión, y con el apoyo de la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables, entre otras organizaciones de la sociedad civil, formalizaron el reclamo ante la CIDH. Ya en instancias judiciales internacionales, al no haber recibido descargo por parte del Estado argentino en plazos legales, le otorgó número de caso al expediente y habrá cuatro meses para presentar distintas observaciones que se consideren pertinentes

Con todo, son casi quince años de laberintos judiciales sin dar soluciones. La Evaluación de Impacto Ambiental está contemplada como procedente en la Ley Provincial 10.208, que exige diagnóstico de riesgos, perspectiva interdisciplinaria y obligatoriedad de audiencias públicas. Por el contrario, los distintos ejecutivos que fueron pasando -alineados políticamente- optaron por auditorias internas que derivan en “trámites administrativos” a puertas cerradas. 

Para peor, ante la falta de controles públicos, siempre ha sido la propia comunidad la que financió los diversos estudios para dimensionar las circunstancias en las que estaban. Dichas investigaciones evidenciaron, por un lado, un riesgo de daño equivalente a entornos químicos de alta peligrosidad y, por otro, volúmenes de combustible almacenados que superan enormemente los límites permitidos para una zona urbana residencial. “Si llega a haber un incendio, no sabemos qué pasa (…) Es una bomba de tiempo y no hay un protocolo de evacuación público”, señala Ananda Lavayén, abogada de la Fundación

El caso se empantanó, según denuncian, por resoluciones que beneficiaban de manera reiterada a la empresa, lo que hoy está bajo investigación judicial y busca determinar conexiones. Los camaristas federales Abel Sánchez Torres y Graciela Montesi están imputados por presuntas dadivas por haber realizado viajes privados al exterior con Airjet SA, con vínculos societales con Porta Hermanos. “Hay encubrimiento estatal que vulnera los derechos humanos de los vecinos”, aseguró Lavayén.

En esta instancia, el conflicto socioambiental parece haber alcanzado un punto de no retorno. No hay razón para estimar que una nueva resolución de Cámara Federal llevará a cumplir con las evaluaciones requeridas, ni que la investigación paralela modifique posturas ejecutivas. Son casi quince años de riesgo sanitario y complicidad gubernamental, mientras la planta sigue operando con normalidad. La salud pública subordinada a intereses corporativos es otra de las caras de la violencia institucional, sostenida por el abandono estatal y la connivencia judicial. Las vecinas no sólo buscan justicia en tribunales internacionales sino también sentar un precedente para otras comunidades.

  • Imagen
    Papa León
VIAJE DEL PAPA A LA ARGENTINA

"León XIV sabe muy bien cómo se vive en Argentina y en América Latina"

21 Agosto 2026

El sacerdote y vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, Máximo Jurcinovic, habló sobre la llegada del Papa León XIV a la Argentina. "Estamos profundamente felices", dijo. "Es un acontecimiento que se da después de 40 años. Va a ser histórico para los católicos pero también para todas las personas de buen corazón. Estamos preparando todo", siguió.

"Va a recorrer Uruguay, Argentina y Perú, donde el Obispo fue sacerdote. En Argentina va a estar en Córdoba, Buenos Aires y Luján. Esperemos que mucha gente pueda acercarse. "Para los cristianos es recibir a la máxima autoridad, es recibir al pastor que nos renueva en la fe", describió en una entrevista con AM 530.

"El Papa suele tocar temas muy profundos y lo va a hacer seguramente en Argentina. No me cabe duda que va a hablar de la paz y de los temas que ha venido abordando", agregó Jurcinovic. 

"Va a ser muy importante el mensaje que nos va a dejar. Esperemos que nos deje un magisterio para vivir como sociedad", siguió. "El Papa se va a encontrar con una Argentina y una América Latina que conoce muy bien. Fue misionero en lugares muy humildes del Perú. Fue en caballo a lugares para dar misa. Sabe bien cómo se vive en nuestros países, cuáles son las preocupaciones", afirmó.

Por último, aclaró: "Sabemos que el Papa se quiere encontrar con los jóvenes. La idea de una iglesia en las calles. Esas misas multitudinarias. Eso va a estar porque es el deseo del Papa y también el legado de Francisco. Después, León suele visitar las periferias y las cárceles y seguramente lo hará ahora", aclaró. 

"León es una persona muy compleja, muy humilde, con un recorrido por el barro pero con una cultura general muy grande. Habla 6 idiomas y tiene mucho conocimiento de la cultura. Es un encuentro entre la cultura y la fe", cerró. 

"Sabemos que el Papa se quiere encontrar con los jóvenes. La idea de una iglesia en las calles. Esas misas multitudinarias. Eso va a estar porque es el deseo del Papa y también el legado de Francisco"
  • Imagen
    Foto de perro
CUENTOS

"Criatura", un relato de Rodolfo Cifarelli

20 Agosto 2026

Todo empezó -qué horrible es empezar con «todo empezó»- cuando Gaby, una arquitecta que vive a dos casas de distancia de la mía, mi única amiga dentro y fuera del country, se compró un caniche gris a fines de la última primavera.

El mismo día que se lo trajeron, un sábado radiante en el que yo regaba mi jardín, me llamó al celular para que fuera a su casa a conocerlo. 
Este perrito tiene una peculiaridad sublime, dijo Gaby, muy excitada, vení ya mismo, Michael.

Cuando entré al living del chalet que ella misma había diseñado, el caniche giraba sobre sí mismo como si se buscara el rabo. Acá está Criatura, dijo Gaby.

Qué lindo, dije por decir, porque era un caniche como cualquier otro. 
¿Cuál es la peculiaridad?, pregunté.
Aunque no lo creas, habla.
¿Es un juguete?
Gaby rió y me acarició la mejilla.
No, Michael, siempre tan incrédulo vos: es un perrito real.
(Desde que mi novio, un treintañero rubio y musculoso me había dejado por mi jardinero, un viejo de mi edad con menos dientes y más kilos que yo, podía creer cualquier cosa.)
Si le hablo, le dije a Gaby, ¿me contesta?
Claro, dijo Gaby.
Hola, le dije a Criatura.
Hola, dijo Criatura.
Su voz sonaba un poco áspera para un caniche, más bien podría ser sido más apta para un dogo, pero como nunca escuché hablar a un dogo no debería opinar tan categóricamente.
Encantado, Criatura, le dije.
Igualmente, dijo, ¿señor?
Miguel Ángel.
Como el pintor, dijo Criatura.
Exactamente, dije.
Viste, dijo Gaby.
Increíble, me sorprendí. Te habrá salido un dineral.

Gaby me hizo un gesto para que fuéramos a la cocina y allí me dijo que le daba cosa hablar de ese tema con Criatura presente.
De no creer, reveló, pero te juro que me costó menos que arreglar las grietas de la pileta. Vi el aviso y lo compré por internet. Pensé que era un chiste, ¡pero no! Me lo trajeron en una jaulita. Lo único que te pido es discreción. La gente va a pensar que estoy loca o que tengo una aberración de laboratorio en casa.

De todos modos, es raro, ¿no?, dije.
Últimamente, ¿qué no es raro?
Tenés toda la razón. En cuanto a lo que me pedís, somos amigos, Gaby. Olvidate de que salga algo sobre esto de mi boca.
Criatura entró a la cocina y rondaba a Gaby mientras me observaba de pies a cabeza, un poco fastidioso o, quizás, celoso.
Quiero el té, le dijo secamente a Gaby.
Ahora va, querido.
¿Le gusta el té?, le pregunté a Gaby.
El café me cae mal, dijo, de mala manera, Criatura.
Ah, claro, asentí. A mí también.
El café es veneno, dijo Criatura, y se fue al living.

Ayudé a Gaby a preparar el té. En algún momento escuchamos a Criatura quejándose porque las cortinas amarillas de las puertas de vidrio que daban al jardín, que había cuidado también el jardinero traicionero, eran demasiado claras y el sol le hacía llorar los ojos. Cuando llevamos el té a una de las mesitas del living, Gaby le dijo que pronto cambiaría las cortinas. Criatura asintió, como si fuera el dueño de casa. Imagínate si se me queda ciego, me dijo Gaby.

Tomamos el té en el living amplio, luminoso y decorado con esculturas javanesas y haitianas que Gaby había traído de sus tantos viajes por el mundo. 
Criatura lo tomó en un tazón a su altura y comió solo media cookie de almendra porque dijo que estaba demasiado dulce. Pidió repetir el té, esta vez con unas cuatro gotas de leche, ni una más -puntualizó- ni una menos. Gaby cumplió rigurosamente con el pedido. 

Cuando liquidó su segundo tazón, Criatura se fue a parar junto a las cortinas. Las miraba con las orejas caídas. Criatura no le dio las gracias a ninguna de las atenciones de Gaby. Era demasiado soberbio. Gaby no se merecía ese trato. Pero nada diría yo para lastimarla o preocuparla.

Mirame a esta edad, rió Gaby, con este chiquito en casa.

Gaby tenía cuarenta y ocho años, veinte menos que yo, se había divorciado en dos oportunidades, no había tenido hijos y su haber amoroso contaba con muchas relaciones apasionadas y frustradas, según me había confiado, tanto con solteros como con casados. Habíamos sido fieles e infieles a parejas e inestables, que son las más divertidas, concordábamos, como también habíamos comprobado que los casados son mejores en la cama que los solteros. Estamos hartos de los hombres, pero no podemos vivir sin ellos, solíamos decir riendo o lagrimeando, de acuerdo a la situación.

Yo, lo reconozco, soy más llorón que Gaby, que había llegado a pagar por sexo a hombres jóvenes, casi adolescentes, algo que yo jamás le hubiera reprochado porque si bien yo no les pagaba explícitamente, sí realizaba «préstamos» que nunca me eran devueltos, además regalos de todo tipo. Agradezco que mi jubilación me permita estas sandeces que también son placeres de los cuales no daré detalles. El detalle es recuerdo, el placer efímero, así que mejor que lo efímero mate cualquier nostalgia.

Los días pasaron sin grandes novedades. Gaby y yo nos mensajeábamos cada noche horas y horas. Desde nuestros promontorios nos contábamos anécdotas picantes y no tanto de nuestros amantes locos, imbéciles, feos, fríos, ardientes, hermosos y, en muchos casos, lamentablemente difíciles de olvidar, y, por supuesto, nos poníamos al día con los chismes de los vecinos del country, algún libro, muchas películas, y evitábamos temas políticos o económicos, tan aburridos y escabrosos. En cuanto a su relación con Criatura, Gaby se alegraba de que el animalito se estuviera acostumbrado a su nueva casa, aunque reconocía que a veces era medio caprichoso.

Una noche Gaby me invitó a cenar una paella, nuestra comida favorita. Yo llevaría el vino y el helado. Cuando le pregunté si llevaba un sabor en especial para Criatura, Gaby me recordó que detestaba lo dulce, así como la paella. El muchachito tiene derecho a elegir sus comidas, dijo Gaby.
Esa noche mientras nosotros comíamos y bebíamos copiosamente, Criatura comía en un rinconcito del living albóndigas con puré de calabaza, porque odiaba la papa. Las albóndigas, me explicó Gaby, eran de lomo de ternera, de otro corte no las soportaba.

Lavamos la vajilla, incluido el platito de Criatura, y luego nos sentamos en el sofá a ver una película en no recuerdo qué plataforma. Criatura se había ido a dormir -sin dar las buenas noches- a su casilla en el jardín. 

Me sentía tan pesado por la comida, el vino blanco y el postre que me costaba abrir los ojos para ver lo que pasaba en la pantalla, y medio dormido me quejé por un puntazo en el costado del estómago.

Son nervios, dijo Gaby.
¿Te parece?, le pregunté.
Acostate y cerrá los ojos.
Eso fue lo que hice.
Ahora sólo tenés que relajarte, dijo Gaby poniéndome una mano en el pecho y la otra en la frente. Hundí los pies en la arena de esta playa.
No siento ninguna arena.
Date un tiempo, che. Hundilos de a poco.
Ahora sí.
Un poquito más.
Es como un talco tibio entre los dedos.
Arena del cielo. El sol calienta el lomo sibilante del animal varado en la orilla. Una bestia extraña en una tierra hostil. Boquita de salmón, cola de conejo y patitas de ornitorrinco.
Eso no existe.
Imaginación, Michael. Hay que darse tiempo y las imágenes surgen. Respirá hondo. Muy hondo.
Obedecí, placenteramente.
¿Lo estás viendo?
Sí. Qué ojos de un extraño color violáceo.
Cuánta tristeza, ¿no?
Cómo nosotros.
Se extravió y ahora debe volver o morirá lejos del hogar. El viaje a través del océano ha sido largo. No tiene fuerzas. Respira las últimas gotas del mundo que debe abandonar. 
¿Sabe que va a morir?
Sí.
No quiere morir.
Yo tampoco. ¿Vos?
No. Menos ahora. Tus manos son de seda, querida.
Siente que sus fuerzas descansan allí mismo donde todo es ceniza y derrota, y que no si pone voluntad no se salvará. Arrancar de ese fondo la fuerza será la salvación.
Eso sería un milagro.
No hay milagro, solo hay vida o voluntad de vida. Aunque está muy débil, el impulso de intentar lo que parece imposible le palpita en el corazón. Es el sonido de su madre y su padre apareándose para que él existiera. 
¿Puede moverse?
Miralo.
Se está moviendo.
Atraviesa las olas, se sumerge y nada hasta una cueva donde nunca hubo otros brillos que no fueran los ojos de su especie.
Qué raro todo.

Lo más raro es que la vida real está lejos y nunca deja retenerse si no es a cambio de un gran dolor. No hace mucho acá mismo vi llover durante horas. Estaba sentada en el suelo. Me abracé las piernas y un rato más tarde me vi el sol entre los deditos de los pies y me dije que no todo es tan terrible adentro del corazón. Me sentía más sola que si estuviera muerta. Ya podés abrir los ojos.

Lo dijo y me pasó la lengua por los labios y apoyó su cabeza sobre mi pecho. Yo recién entonces me di cuenta que tenía una erección como nunca la había tenido en los últimos treinta años.

Gaby me bajó el pantalón, luego el slip y me la besó. Apagó la tele. Después hizo más, mucho más, que besármela. Exploté de placer. Ella dejó su cara apoyada sobre mi miembro durante varios minutos. Luego le hice lugar en el sofá y nos abrazamos.

¡Qué vergüenza!, nos despertó Criatura.
Nos miraba meneando la cabecita con esos ojitos de cobra más que de caniche.
¿Vos no tendrías que estar durmiendo?, se enojó Gaby.
No creía que vos harías semejante cosa con este viejo puto, dijo Criatura.
¿Vos le dijiste que soy puto?, le pregunté a Gaby.
Basta escucharte hablar, dijo Criatura.
Tendrías que ser más respetuoso, le dijo Gaby.
Y vos un poco más recatada, le replicó Criatura.
Vayamos a hablar a la cocina, le ordenó Gaby.
Vayamos, aprobó, desabrido, Criatura.

Oí al principio un ruido de cajones que Gaby abría y cerraba, y mientras me vestía el bramido ocupó durante unos instantes el aire de la casa.
Me incorporé, alerta ante no sabía qué. El silencio que siguió al bramido me aturdía, y sentí ganas de agarrar un cigarrillo de Gaby, pero me reprimí porque sería el primero que fumaba en cuatro meses.

Gaby no tardó en aparecer con la cabecita de Criatura colgándole en una mano y la cuchilla ensangrentada y firme en la otra. Pegué un grito y se me aceleró la respiración.

No voy a permitir que nadie se meta en mi vida, dijo Gaby. Ya sufrí bastante por dejar que cualquiera se metiese en mi vida. ¡Al carajo! ¡Mi vida es mi vida! ¡Basta, basta… 
Por favor, calmate, Gaby… calmate…

Estoy calmada, dijo entre dientes, ¡y no digas que me calme cuando estoy calmada!

Callé y esperé inmóvil mirando sus ojos desmesuradamente abiertos puestos en la nada.

Luego de un largo rato me dijo: ¿Me ayudás o no? Quiero terminar esto ahora mismo.

Cavé el foso en el jardín detrás de la casilla de Criatura. Gaby echó los restos adentro de una bolsa de plástico y esta al foso, que después de cubrirlo aplané con el revés de la hoja de la pala.

Mañana o pasado la quemo, ahora estoy cansada, dijo Gaby, tras pegarle una patada a la casilla.

Desde esa medianoche, hasta hoy, no hablamos más. Salgo poco, en los horarios en que ella está en su trabajo. No quiero verla y a la vez me muero por verla. Sus rulos, su boca ígnea, sus pezones de piedra. La veo a cada instante, hasta sueño que caminamos por una playa adonde, oh Dios mío te lo ruego con mi pobre alma, algún día estaremos. Busco las palabras justas para reiniciar nuestras conversaciones y no las encuentro. Los sentimientos se mezclan, las imágenes de la mujer amorosa se superponen con las de la mujer inflexible y violenta con su mascota. 

Algunas madrugadas me despierto y veo un borrón blanco en el techo del dormitorio que toma rápidamente la forma de la cabecita de Criatura. Cierro los ojos hasta que el sol borra los ojos del idiota. Después me calzo los auriculares y pongo a todo volumen "Something" en Spotify para amortiguar el bramido de Criatura en mi cabeza. Rezo para que nuestra separación no dure demasiado. Espero su llamado mientras quizás ella esté esperando el mío. No es la primera vez que me sucede. ¿Quién dará el primer paso? ¿O no lo daremos ninguno de los dos y será este el final?

Dos o tres noches atrás alguien caminaba sobre la grava de la calle. Apenas habían pasado unos minutos de la medianoche y la luna llena brillaba como la boca de un horno en un cielo increíblemente estrellado. Me guarecí detrás de la cortina y pude verlos. El animalito, un caniche blanco del tamaño de Criatura, la seguía silencioso y sumiso. Gaby le hablaba –no oí qué le decía, aclaro-, y el animalito asentía con su cabecita. Me dio taquicardia y no me animé a salirle al encuentro y decirle que necesitaba sí o sí hablar con ella.

Se alejaron hacia la laguna artificial y yo tardé algunos minutos en respirar normalmente. Odié a ese caniche más que a Criatura, que está bien muerto y enterrado. Este no. A este me encantaría cortarle la cabeza y patearla más allá de los límites del country para que cayera en una zanja y se la comieran las ratas.

Extraño a ese animal que Gaby hizo aparecer en esa playa. ¿Habrá sobrevivido? ¿O se lo habrán devorado los tiburones? ¿Habrá tenido algún minuto de paz en la vasta noche de su infinito destierro?

Extraño a Gaby como no recuerdo haber extrañado a nadie en mi vida.

Gerwshin, en una carta a Emily Strunsky Paley, de quien todo el mundo afirmaba que era la mujer más amorosa del universo, le escribió: «A warm day in June could take lessons from you.»

Gaby es Emily (pero yo no soy Gershwin).

La deseo y tengo miedo.

Pero, ¿a qué y por qué?

Tengo miedo, mucho miedo.