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    Luis Caputo-Javier Milei
    (Foto: Facebook Javier Milei)

En Gran Bretaña, el país elogiado por Milei, 120 millonarios pidieron pagar más impuestos

18 Agosto 2026

En un breve cable, que aparece en días pasados en un matutino de la Ciudad de Buenos Aires especializado en temas económicos, hay una referencia a la política impositiva que un grupo de ciudadanos de Gran Bretaña expone como necesaria de adoptar en una eventual reforma del sistema impositivo inglés.

Hay un estrato de altos ingresos en la economía británica que abonan anualmente suculentos montos de dinero para cumplir con sus obligaciones impositivas. Reunidos seguramente en alguno de esos pubs, tan celebrados por la cinematografía y la literatura inglesa, un grupo de ellos resolvió –y luego lograron mucho más adhesiones, hasta llegar a cien individuos- pedir al nuevo gobierno inglés que encabeza el laborista Burnham que imponga impuestos más altos a las mayores fortunas del país. Y afirman rotundamente: “Nos lo podemos permitir”. O sea, están en condiciones de afrontar un sistema impositivo que los grabe especialmente por su capacidad de pago, sin dañar su existencia, sin reducir su nivel de vida, sin afectar su futuro.

Entre las 120 firmas de la carta que lleva por título “orgullosos de pagar” y que fue promovida por el grupo que comenté antes, “Patriotas Millonarios”, solo reconozco a un exfutbolista muy famoso en su momento, Gary Lineker, que firma encabezando la petición junto a un cineasta que fue el productor de una película muy vista en el mundo, “Nottingham Hill”, y un productor musical cuyo apellido es Eno, y cuyo curriculum desconozco. ¿Qué solicitan estas 120 personas que son muy ricas y que tienen que afrontar impuestos elevados? Que el nuevo gobierno propicie un aumento, no una disminución de impuestos.

Estamos leyendo cotidianamente reclamos en la Argentina de grandes empresarios, por ejemplo los que cultivan soja y maíz, y que se han convertido en gente muy enriquecida, que dicen que si no le bajan los impuestos corren el peligro de convertirse en el futuro en habitantes de la calle. Es una paradoja que estoy planteando, pero que luce así cuando uno lee las notas que elevan pidiendo que se eliminen las retenciones. Y por el contrario aquí estos 120 “millonarios”, como los denomina el diario matutino, alegan enfáticamente “queremos que nos pongan impuestos.” Nos lo podemos permitir. No estamos hablando de los impuestos a los que madrugan y van a trabajar cada día por un sueldo, sino de los más ricos, cuyos ingresos se derivan de la riqueza que poseen.” Este concepto es fundamental en la petición. Marca el criterio con el que se debe considerar a un sistema tributario justo y equitativo: El que más tiene, más paga. Y más aún si hay, como en Gran Bretaña y sin duda la enorme mayoría de los países, incluido especialmente el nuestro, deficiencias notorias en la prestación de servicios imprescindibles a la población, como la salud y la educación, para dar un ejemplo. Quienes más capacidad de pago tienen, porque están en la cúpula de los que reciben ingresos fruto de la acumulación de riquezas propias en la historia reciente, o aún en la historia antigua, como seguramente lo serán los que poseen tierras en ese país, enfrentan a la opinión pública no con un pedido de disminución de la carga, sino alegando que están en condiciones y que creen justo –una palabra muy vilipendiada hoy en día por el gobierno argentino-, creen que es un acto de justicia social que le aumenten los impuestos.

¿Qué dirá el presidente Milei al respecto? ¿Cómo juzgará la conducta de que aquellos que tienen más recursos afirmen que están en condiciones de pagar aún más impuestos, porque son conscientes que la sociedad le debe mayores recursos públicos a los que no tienen para pagar impuestos, y necesitan servicios imprescindibles para sobrevivir? Parece ser una muy loable petición que sería bueno plantearla aquí en la Argentina. Dicen y detallan, para cerrar esta parte de mi exposición, que los impuestos que ellos piden que se aumenten servirían para la creación de empleos sostenibles, mejores hospitales y cuidados sociales, ayudas a pequeños emprendedores, etc.

Estamos en presencia entonces de una novedad que vale la pena incluir en el calendario electoral argentino del año que viene. Qué bueno sería que los nombres ilustres de la oligarquía terrateniente de la Provincia de Buenos Aires o de los dueños de bancos, o de los grandes vendedores de soja y maíz al mercado mundial, etc. salgan a decir en voz alta: “Argentinos, queremos pagar más, porque hemos visto gente que vive muy mal, o que tiene sueldos públicos muy bajos, o que requiere ayuda en su estado de salud o en su vivienda”. El estado alega que no hay plata. Sí, Sr. Milei, hay plata. La tienen los más ricos. Ponga más impuestos que es lo que corresponde en un acto de perfecta justicia social.

El índice de precios y las tres mentiras

El jueves 13 el INDEC dio a conocer el nuevo Índice de Precios al Consumidor correspondiente al mes de julio pasado.

Según la información oficial el Índice resultó ser el 2,1% de aumento por sobre el valor del mes de junio, lo que supuso un cambio de tendencia respecto de los tres meses anteriores, volviendo a valores encabezados por la cifra “2”. Tal circunstancia supuso que el valor interanual alcanzó el 33,6%, un valor por demás elevado luego de 2 años y medio del actual gobierno. Los alimentos y bebidas aceleraron tras el 1,3% de julio, sin que ningún factor causal inesperado haya sido responsable de tal fuerte alza. La consultora LCG, muy respetada en él ambiente de la City porteña, indicó que “la inercia todavía resulta muy difícil de domesticar” al comentar los datos, remarcando, como decimos previamente, que ningún acontecimiento extraordinario justificó tal incremento para el rubro alimenticio, de un monto 60% mayor de un mes al siguiente.

Pero el índice del 2,1 es mentiroso si se los contrasta con la realidad.

En primer lugar el indicador del INDEC sigue tomando como base del patrón promedio de consumo de todo el país a la detectada para el año 2004, descartando su ajuste correspondiente cuando el INDEC ya cuenta con la actualización del año 2018. El Gobierno descarto realizar esta actualización a la que había comprometido oportunamente que se efectuaría al inicio del año 2026. Dado que los gastos en servicios aumentaron mucho más que los del resto de los consumos (las tarifas de los servicios públicos se incrementaron entre tres a cuatro veces más que el resto de los consumos), el IPC nacional que informó el INDEC es mentiroso. Acorde con la consultora citada, si se adoptara, como sería lo correcto y verdadero, el esquema promedio del gasto de los hogares acorde al relevamiento del año 2018, el IPC de julio se habría elevado en realidad un 2,5 %, o sea un 20% más que la información de junio.

Entonces el dato es a sabiendas mentiroso. Pero hay una segunda mentira. Ya estamos en el año 2026 y, como apuntamos más arriba, los incrementos en las tarifas deberían ajustarse acorde con el patrón de consumos respecto incluso del de 2018 pues han pasado siete años y el INDEC tendría que elevar el peso relativo de los gastos en servicios públicos. Y una tercera evidencia de que la información es mentirosa la dan los números de la actualización oficial del mismo Indec acerca de los montos de la Canasta Básica Total que la institución realizó, que resultó para una familia tipo promedio de cuatro integrantes calculada para el Gran Buenos Aires en un monto de gastos necesarios de $1,564.716. Con esta erogación la familia tipo analizada tiene un límite mínimo para superar la pobreza, y resulto ser un 2,2 % más elevada que el mes anterior. Si en cambio se adopta la medición de la Canasta Básica Alimentaria que el INDEC calculó para julio, el monto de los egresos de la misma familia tipo de cuatro integrantes marcó un piso de $708.016 para no caer en la indigencia, lo que supuso un aumento del 2,6% con respecto a junio. Estos datos oficiales descubren la tercera mentira del INDEC con respecto al IPC de julio, falsedad que salta a la vista por el cálculo del mismo INDEC, que resulta alarmante en términos de los egresos necesarios para alimentarse dignamente como piso para la unidad familiar adoptada a los efectos de no caer en la indigencia.

¿Cuál sería entonces un dato verdadero y no falso como el informado? Es imposible saberlo, porque las mentiras se acumulan y una desmiente a la otra, pero de lo que estamos seguros es que el IPC informado es falso de toda falsedad. Con un agravante. En el programa mensual de gastos de los sectores sociales más vulnerables, esta desinformación adquiere mayor relevancia, dado que en dicha programación los pagos de los servicios representan un peso muy grande en las erogaciones de los hogares respectivos. Lamentablemente esta circunstancia reduce la disponibilidad en dichos hogares de los gastos cotidianos, como por ejemplo los alimentos que, como vimos, en la realidad han crecido en montos a afrontar por cada familia mucho más que lo que consigna el IPC del Indec.

La acumulación de todas las circunstancias apuntadas torna consecuencias muy dolorosas a los presupuestos a afrontar por la mayoría de la población para su subsistencia.

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    Papa León
GLOBALIZACIÓN EN CRISIS

León XIV, la "batalla cultural" y el nuevo orden internacional

18 Agosto 2026

Oportunamente, en «El Nuevo, "Nuevo Mundo"» (BAE Negocios, 22-10-2018), se inició el análisis del "Cambio Civilizatorio" que vive la humanidad toda.

Posteriormente, en «El Nuevo Orden Internacional (NOI)...» (BAE Negocios, 21-05-2023), se precisó que, en sus orígenes Occidente es: "un conjunto de países de varios continentes, cuyas lenguas y culturas tienen su génesis principal en Europa", pero al tratarse en lo simbólico de un "icono"[i], su alcance es más vasto y complejo.

En ese entorno, fueron las religiones judeocristianas, las que al construir Cultura[ii], lo crearon y plasmaron con Principios y Valores que permitieron su existencia, superando lo meramente geográfico y constituyendo un conjunto visualizable.

Sin embargo, el mundo no se totalizó y se dividió, prácticamente, en dos grandes bloques: Oriente y Occidente.

Ello intentó zanjarse (luego de la caída del Muro de Berlín y con el "telón de fondo", del fallido concepto, del "Fin de la Historia"[iii]), mediante la instrumentación de una pretendida "Globalización Hegemónica", pero finalmente lo único que se consiguió, fue cuestionar los elementos fundantes de su identidad.

Al mismo tiempo, comenzaba a pavimentarse un camino, a la postre exitoso, distinto, que al edificarse sobre otras premisas (con una moral comprometidamente social) auspiciará en la "Comunidad" (contrario sensu a la especulación como "acumuladora" del Capital), "la virtud" de la Producción y el Trabajo.

Así, en definitiva, el recientemente consolidado Nuevo Orden Internacional (NOI) se constituye en una opción remediadora, capaz de relanzar un "Occidente Ampliado", que ecuménicamente puede (y debe) incluir, también, al Islam.

Ahora bien, como todo proceso de cambio, la conformación de este "Mundo poliédrico", donde los Pueblos son los Sujetos de la Historia y florecen los nacionalismos, ha llegado el tiempo de incorporar: la "Misericordia" y la "Sanación" al arsenal de herramientas que utilizan las Naciones mientras se perfeccionan, coordinan y completan su tránsito.

En este marco, es que se inscribe, con precisión, un extraordinario acontecimiento en curso[iv] : la llegada a Nuestro País del "Conductor Espiritual" de un tercio de los Habitantes del planeta y "Piedra Angular" del Ecumenismo que entrelaza el conjunto de religiones monoteístas...

Su Santidad León XIV

Visita de un Papa, embebido del "Espíritu Sanmartiniano" (que habilita la esperanza de un encuentro trascendente con los Pueblos del Subcontinente), transformado en conductor (de uno de los "ejércitos" en contienda de la "Batalla Cultural"), que "desenvainó su espada" y "ordenó combate" a través de una magistral pieza: su Encíclica "Magnifica Humanitas".

En ella define con precisión el "Teatro de Operaciones": la Inteligencia Artificial (IA) e invita a no negarla sino, por el contrario, a vivirla con plena responsabilidad.

Para logarlo y como ya se reflexionó en su relación con «... el Bien Común» (BAE Negocios 14-06-2026), retoma "las enseñanzas de la construcción de "La Torre de Babel". El acometido parece imponente: una sola lengua, una sola tecnología, una sola dirección. Sin embargo, el proyecto esconde un profundo engaño, es una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización. El resultado que se obtiene no es la unidad, sino la dispersión. Sacrifica la dignidad de las personas en aras de la eficiencia y aspira a alcanzar el cielo sin la bendición de Dios".

O, por el contrario, "la reconstrucción de los muros de Jerusalén por parte de Nehemías, donde el relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el Pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes. Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos, incluso antes que las piedras".

A su vez, sobre este enfoque general, pero ahora reflexionando sobre lo particular (el caso específico de la región), es muy útil incorporar las enseñanzas de Francisco, de feliz memoria, quien el 13 de Diciembre de 2014[v] y con relación a Iberoamérica precisó: "...se deben construir nuevos Modelos de Desarrollo Económico que conjuguen:

· tradición cristiana y progreso civil,

· justicia y equidad con reconciliación,

· desarrollo científico y tecnológico con sabiduría humana,

· sufrimiento fecundo con alegría esperanzadora,

Donde se definen con cierta precisión...

Los modelos en pugna

En los extremos[1]:

· uno sostiene la Globalización de un mundo sin trabajo

y

· el otro, un Nacionalismo de los pueblos, donde todo aquel que lo desee obtendrá su empleo.

El primero se basa en la promoción de actividades extractivas y tecnológicas de muy baja absorción laboral, por lo que debe ser complementado por subsidios que mantengan a la población en condiciones de subsistencia.

El segundo, para que prospere, necesita políticas apropiadas en todos los frentes, ya sea la producción, la comercialización (mayorista y minorista) o el pleno empleo.

Un aspecto esencial es el desarrollo industrial, que tendrá que compatibilizarse con el rendimiento superior de las actividades extractivas por unidad de capital aportado.

Resulta claro que en este debate no solo se ponen en juego las variables económicas, sino que se enfrentan concepciones humanistas y comunitarias diametralmente opuestas.

Finalmente, es una lid imprescindible e imposible de soslayar.

¡Que Dios cubra con su manto protector a los Todos los Pueblos del Mundo!

Nota publlicada originalmente en portal BAE Negocios.

Lic. Guillermo Moreno

Lic. Pablo Challú

Lic. Walter Romero

Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch.

[1] Naturalmente, por construcción de los cuadrantes se derivan, también, dos modelos mixtos. El primero valoriza el trabajo pero, a la par, el aceptar la Globalización implica, en la práctica, su destrucción en el tiempo. El segundo descree del trabajo pero sostiene el concepto de cierta independencia económica en el quehacer nacional.

[i] Icono: signo que mantiene una relación de semejanza con lo representado.

[ii] Se privilegia entre las definiciones de Cultura aquella expresada por el Presidente Perón en un homenaje a Cervantes en 1952: «Cultura es la acción del hombre sobre la Creación».

[iii] Fukuyama, F. (1992). El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta.

[iv] Por aquello de que "al éxito se lo concibe, se lo prepara, se lo organiza, se realiza y se explota".

[v] Homilia en ocasión de la festividad de Guadalupe, en San Pedro, Ciudad del Vaticano.

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Infografía
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    Jorge Macri
MACRISMO EXPLÍCITO

Ajuste y despidos en CABA: Jorge Macri pone en marcha una licitación para privatizar el sistema de reciclado

18 Agosto 2026

Las 12 cooperativas que se dedican al reciclado urbano de la Ciudad de Buenos Aires convocan este miércoles 19 de agosto a una marcha en defensa de su espacio laboral.

Más de 7.000 familias de recicladores corren el riesgo de quedarse sin su sustento básico porque el Gobierno de Jorge Macri puso en marcha una licitación con la que busca privatizar un sistema de reciclado con inclusión social que funciona bien y que fue organizado por los cartoneros hace 20 años.  "Ese esfuerzo no se negocia. El trabajo de las cooperativas se defiende en las calles", sostuvieron desde las organizaciones como consigna de movlización.

La marcha cartonera es este miércoles 19 de agosto, a las 11 horas en Higiene Urbana, Tte. Gral Juan Domingo Perón 2941.

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    Sancor

Comunicado de ATILRA por la quiebra de Sancor

18 Agosto 2026

Se sostiene con frecuencia que los tiempos de la justicia no son los de la sociedad, en alusión al que insumen los procesos legales para dar una respuesta.

En el caso de la ex cooperativa SanCor CUL, nos encontramos a nueve años desde que comenzara a adeudar salarios al personal -situación jamás regularizada-, a un año y medio de la apertura concursal, y a cuatro meses del dictado de quiebra por pedido de la propia empresa, sin que aún se haya logrado un pronunciamiento de fondo firme que permita liquidar los bienes y abonar a los acreedores, PESE A LA EXISTENCIA DE MÚLTIPLES OFERENTES QUE ADQUIRIERON LOS PLIEGOS LICITATORIOS DISPUESTOS A INVERTIR PARA REACTIVAR LA PRODUCCIÓN Y SUMINISTRAR OCUPACIÓN EFECTIVA. 

La prolongada demora en la reactivación total de las plantas de la ex cooperativa SanCor, está provocando un daño pecuniario y social irreparable, tanto a los trabajadores y sus grupos familiares, como al resto de los acreedores. 

Compañeros que, además de la falta de trabajo, fueron también legalmente excluidos por parte la Superintendencia de Servicios de Salud, de la cobertura asistencial que brinda nuestra Obra Social, siendo dramática la situación de todos, incluida la tragedia de aquellos que se acogieron al Retiro Voluntario Anticipado y se encuentran a la espera de la liquidación para cobrar sus acreencias.  

Durante este largo tiempo, con recursos propios y un gran esfuerzo, ATILRA brindó contención y asistencia solidaria que hoy se encuentra agotada, enfrentándose las y los compañeros a las puertas del hambre, la desesperación, el descontrol y la anarquía.

Comprendemos los tiempos de la justicia como también comprendemos los tiempos que necesitan los oferentes para tejer sus respectivas alianzas, -al margen de aquellos que especulan con el hambre y la necesidad, apuntando a impedir la continuidad del proceso-.

Seguramente también comprenderán que no permaneceremos de brazos cruzados, y la necesidad de marchar, manifestarnos y peticionar, realizando, con el conjunto de las y los trabajadores de toda la actividad, las acciones legales sindicales previstas en el Art. 14 BIS de nuestra Constitución Nacional.

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    Debate sobre el sable
    Debate sobre el sable

¿Cómo trabajar la historia del Libertador San Martín desde las aulas?

18 Agosto 2026

Se cumplieron 176 años de la muerte del General San Martín, pero algunas preguntas siguen siendo difíciles de responder cuando repasamos su historia. ¿Por qué regresó a América luego de haber vivido y luchado en Europa durante toda su vida? ¿Por qué se dice que respondía a intereses británicos? ¿Qué era exactamente una Logia? ¿Por qué murió en la pobreza? ¿Por qué momento se convirtió en héroe? Este artículo, dirigido a docentes de todos los niveles, invita a problematizar esta fecha desde las aulas y hacia toda la comunidad educativa.

José de San Martin fue un hombre comprometido, audaz y altruista. Puso el proyecto colectivo por delante de la ambición personal. Dedicó su vida entera a la política como posibilitadora de la concreción de las causas que consideraba nobles. No descansó en el goce de sus privilegios. Entendió como pocos el funcionamiento de la política en Sudamérica: a espaldas del pueblo nada, junto al pueblo todo. Sabía que el apoyo de los sectores subalternos, no solo el de la clase dirigente, era condición indispensable para concretar cualquier proyecto político transformador, emancipatorio e igualitario.

Se trata de un personaje histórico pocas veces discutido por la historiografía, no sólo por haber sido empoderado por la pluma liberal de Bartolomé Mitre. Podemos pensar que esto también se debe a que su participación en el escenario americano fue de corta duración, apenas 10 años durante el período independentista. Además, su exilio a Europa -que llega a su fin en Boulogne Sur Mer-, lo mantuvo alejado de las disputas facciosas más lascivas del Río de la Plata, cuyos personajes disidentes al proyecto centralista porteño han quedado por mucho tiempo en el panteón de los “malditos" de la historia argentina.

La difícil tarea de humanizar al “Padre augusto del pueblo argentino, héroe magno de la libertad”. ¿Padre de la patria? ¿Valiente soldado? ¿El mejor compañero? ¿marido ejemplar? ¿Padre amoroso? ¿Señor en la guerra, por secreto designio de Dios?

El mayor desafío para el abordaje de este tipo de efemérides es cómo proponer desde las Ciencias Sociales una mirada deconstructora, que observe, analice y comprenda a estos actores sociales desde sus claroscuros, matices, temores, contradicciones, ambigüedades y falencias. Una perspectiva que parta desde el presente pero que no olvide las diferencias culturales, políticas y de género existentes hace 200 años. Una mirada que problematice y que humanice a nuestros próceres, pero que evite juzgar moralmente con la vara del presente.

Si queremos despertar interés y empatía en nuestros y nuestras estudiantes, podemos tender puentes que ofrezcan la posibilidad de humanizar a este personaje que, si bien fue excepcional en muchos aspectos, también tuvo miedos, incertidumbres y fragilidades. A medida que entronizamos a ciertos patriotas, viejo resabio de la historiografía liberal y del entramado patriarcal, coartamos la posibilidad de que niños, niñas y adolescentes avancen en un análisis propio y en una construcción identitaria que pueda acercarlos a estos referentes. Que posibilite e invite a imitar las cualidades que les resulten válidas, a animarse a participar y comprometerse con las causas sociales más sensibles y a oponerse a las que consideren injustas. Para este fin, una estrategia para trabajar en el aula podría estar relacionada a pensar cuales son las cualidades atribuidas a San Martín que pueden continuar siendo valoradas hoy en día y cuáles no. Su austeridad a lo largo de su vida y tan clara en su vejez, por ejemplo ¿podría ser una de ellas? Su falta de ambición económica fue representada y destacada en numerosas oportunidades. En diferentes películas, en sus memorias y cartas y en la muestra estable de su habitación restaurada el Museo Histórico Nacional. Y este es uno de los valores que en política y particularmente en la actualidad, parecería ser fundamental a la hora de colocar a los próceres en el panteón de los benditos. ¿Qué piensan nuestros estudiantes sobre este atributo? ¿también lo piensan de esta manera?

Detenernos a pensar en sus gustos e inclinaciones personales, más allá de su carrera militar y política, tal vez podría ser otro recurso que interese a nuestros y nuestras estudiantes. Alumno de Fernando Sor, reconocido guitarrista y compositor español, San Martín desarrolló un gran interés por la música. Además de ser aficionado a la guitarra, consideraba que la música era fundamental para sus tropas al momento de las batallas y de esta manera se convirtió en pionero de la música militar local. Tal como afirma Manuel Belgrano en correspondencia en 1814, la música era uno de los rasgos distintivos en la estrategia militar de San Martín: “Los del usted se han portado conservando su lugar con toda formación y a son de clarín, siendo la admiración de los nuestros”.

Su vida en un mundo extraño

Tal como trabajamos día a día en las aulas, tener en cuenta el contexto internacional se torna fundamental para estudiar la praxis política de estos personajes históricos. San Martín cumplió un rol fundamental como militar, como político y como referente social de un mundo convulsionado por sucesos históricos trascendentales entre los que se destacan la Ilustración, la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico, las revoluciones antiabsolutistas en América, la Santa Alianza y los diversos intentos de organización nacional. Como militar, su saber profesional le permitió desempeñar un papel decisivo en tareas como la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, la conducción del Ejército del Norte y la preparación de su plan continental: liberar a Chile y de allí embarcarse hacia el Perú y terminar con el poder realista en Lima.

Como político, participó orgánicamente del armado de estrategias y tácticas trascendentales, pero nunca dejó de expresar sus planteos aun cuando estos suponían la desobediencia a órdenes con las que no comulgaba. Su apoyo a José Gervasio de Artigas, que le valió el enfrentamiento con el poder central del Directorio de Buenos Aires, es claro ejemplo de ello. Porque aun no estando de acuerdo con la totalidad de su plan político, decidió no enfrentarlo. Como gobernador de Cuyo, promovió la educación, la industria y la agricultura. Creó un sistema impositivo equitativo para que pagaran más los que más tenían. Su impronta marcó una forma de hacer política, porque en cada instancia supo defender los intereses de los sectores subalternos, a quienes creía parte fundamental de todo proceso de transformación.

Nacido en Yapeyú en 1778, San Martín emigró a España con su familia a sus 8 años. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, tuvo una participación muy importante en cada combate y ascendió rápidamente en sus grados militares. En la guerra contra Napoleón y ya como Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro.

Cuando se produjo la revolución de mayo de 1810, pidió el retiro del ejército español para sumarse al proceso revolucionario americano. En septiembre de 1811 salió de Cádiz para Londres, donde existían grupos revolucionarios como la “Gran Hermandad Americana”. Esta logia había sido fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América utilizando ayuda financiera de los ingleses. Durante sus cuatro meses de estadía en Londres, San Martín tomó contacto con los miembros de la “Gran Hermandad” y luego se dirigió al Río de la Plata. Cuando llegó a Buenos Aires, comenzó a participar de los círculos sociales y políticos más relevantes. Se vinculó a los grupos opositores al Triunvirato, entre los que estaban Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje Carlos de Alvear, la Logia Lautaro. Se trataba de una sociedad secreta de discusión política, cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana. También participó de las tertulias porteñas, espacios no solo recreativos, sino también de debate ideológico en el que hombres y mujeres intercambiaban sus posicionamientos. Allí conoció a Remedios, hija de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, con quien se casó en 1812. Él tenía 34 años. La diferencia de edad entre ambos podría ser una cuestión interesante para pensar en las aulas los hábitos sociales de la época desde la ESI. ¿Qué opiniones se generan entre nuestros y nuestras estudiantes cuando analizamos los matrimonios entre personas de tan diversa edad?

Hacia 1816 el escenario político del Río de la Plata continuaba agitado por la revolución y la guerra.. El 24 de marzo se reunió el Congreso en Tucumán. A San Martín le preocupaba acelerar la sanción de la independencia tal como evidencia la correspondencia que le envía al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. «¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?»

A principios de 1817 comenzó el cruce de los Andes, hacia el que partió junto a un numeroso, heterogéneo y comprometido ejército. Para San Martín, la conformación de un ejército de voluntarios, que tuvieran plena convicción de dar su vida por la emancipación, haría la diferencia. Lo que separaba a los revolucionarios americanos entre la victoria y la derrota era la conciencia de que mediante su participación en esta gesta, sus condiciones materiales cambiarían rotundamente. El hecho de que San Martin acordase la liberación de los esclavos alistados en el ejército al regreso de la batalla, es prueba de esto. Resulta fundamental hacer hincapié en esta cuestión desde nuestras aulas, ya que como sabemos, no son los dirigentes y dirigentas en soledad los que hacen la historia de nuestras gestas, sino que ellos cumplen el rol de interpretar a un grupo de hombres y mujeres que también hacen a la condición de posibilidad para la concreción de las causas colectivas. Al partir lo despidieron su esposa y su hija Mercedes Tomasa de San Martín, de un año de edad. Los roles de maternidad y paternidad asignados a cada género y propios de cada época y cultura podrían ser una temática para pensar con nuestros y nuestras estudiantes desde la ESI. ¿Qué implicancias sobre las tareas de cuidados de niños y niñas tenían las campañas militares? Se le otorga la valoración correspondiente en el proceso de independencia al rol de las maternidades que cumplían estas tareas? ¿Qué margen de posibilidades de deconstrucción masculina existía para los varones si el rol asignado a los grandes líderes políticos era el de tener que abandonar su hogar sin saber si volverían?

En 1821 llegó con sus tropas a Lima y proclamó la Independencia del Perú. Nombrado “Protector”, condujo una reparación histórica para los sectores olvidados de la sociedad. Para llevar adelante estas medidas rupturistas apeló al legado Artiguista y Bolivariano, conciliando a diversos sectores revolucionarias en un amplio frente político que uniera el antiabsolutismo liberal conservador de la aristocracia criolla y de las burguesías comerciales, con el antiabsolutismo liberal democrático de campesinos, artesanos y sectores medios. En 1821 creo la Orden del Sol y validó los títulos nobiliarios de Castilla, pero su objetivo era detentar el poder suficiente para suprimir la esclavitud, la mita, la encomienda, el yanaconazgo, el tributo y crear la Biblioteca Nacional del Perú, elementos fundamentales para la emancipacion social. En sus palabras: “sería un crimen consentir que los aborígenes permaneciesen sumidos en la degradación moral en la que los tenía reducido el Gobierno español y continuasen pagando la vergonzosa exacción que con el nombre de ‘tributo’ fue impuesta por la tiranía como signo de señorío”. A otras formas de trabajo forzado invisibilizadas, como las desarrolladas por los hijos de los esclavos que trabajaban en las plantaciones también les puso fin. Liberó a los hijos de los esclavos, afirmando: “una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal; los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar a la familia que pertenecen, vendiéndose a otros. Yo no trato, sin embargo, de atacar de un golpe este antiguo abuso; es preciso que el tiempo mismo que lo ha sancionado lo destruya; pero yo será responsable a mi conciencia pública y a mis sentimientos privados, si no preparase para lo sucesivo esta piadosa reforma, conciliando por ahora el interés de los propietarios con el voto de la razón y la naturaleza”.

La vida de San Martín atraviesa un tiempo transicional crucial en la conformación de las subjetividades y en la forma de hacer política de nuestro continente. Si bien se trata de un personaje que genera pocas polémicas historiográficas y públicas, su legado en nuestra historia cumplió un objetivo indiscutible: llevar a cabo un proceso revolucionario e independentista que cambió la vida de las personas. El desafío que tenemos por delante es pensar la mejor manera de transmitir su pensamiento y su praxis política en las aulas, rescatando sus virtudes pero problematizando su proyecto y acercándolo a las realidades de nuestros y nuestras estudiantes. quedan preguntas pendientes.

¿Por qué regresó a América luego de haber vivido y luchado en Europa durante toda su vida? ¿Por qué se dice que respondía a intereses británicos? ¿Qué era exactamente una Logia? ¿Por qué murió en la pobreza? ¿Por qué momento se convirtió en héroe?
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    Desalojo Jujuy

El Frente Patriótico jujeño repudió el desalojo y la represión contra la comunidad Santa Rosa de Humahuaca

18 Agosto 2026

El pasado lunes 10 de agosto, por orden del Juez Calderón de Humahuaca, se llevó adelante el desalojo de la familia Soruco, integrante de la Comunidad Santa Rosa de Humahuaca, un territorio habitado por cinco generaciones y alrededor de 120 familias.

Este despojo tiene responsables y es la consecuencia de dos medidas de entrega:

A nivel nacional, el Decreto 1083/2024, impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que derogó la Ley 26.160 de Emergencia Territorial Indígena y dejó sin efecto la suspensión de los desalojos de comunidades originarias.

En Jujuy, la Reforma Constitucional de 2023, impulsada durante el gobierno de Gerardo Morales, y el nuevo Código Procesal (Ley 6.358) que acortó los juicios por ocupación y criminalizó la protesta en su artículo 67.

Denunciamos especialmente la violencia ejercida durante el operativo, con un fuerte despliegue de las fuerzas policiales de la Provincia, vulnerando los derechos de niñas, niños y adultos mayores que se encontraban en sus hogares.

Señalamos como responsables al Gobierno de Carlos Sadir y a las fuerzas policiales de la Provincia de Jujuy, que ejecutaron el operativo, así como a las autoridades judiciales que ordenaron y permitieron este desalojo.

Lo ocurrido no puede analizarse como un hecho aislado. Es parte de un modelo que, en Jujuy, como en todo el país, prioriza el despojo de los territorios comunitarios mientras avanza sobre nuestros bienes naturales, el agua y nuestras riquezas mineras, como el litio, el petróleo y tierras raras.

EXIGIMOS:

- El cese inmediato de la violencia y la represión contra la Comunidad Santa Rosa.
- La restitución del territorio y de los hogares afectados a la familia Soruco.
-  La protección efectiva de niñas, niños y adultos mayores.
-  La investigación del accionar de las fuerzas policiales y de todos los responsables del operativo.
- El cese de los desalojos y el respeto de los derechos territoriales de las comunidades indígenas.

¡BASTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS COMUNIDADES!
LA PATRIA, LA TIERRA, EL HOGAR Y EL TERRITORIO SE DEFIENDEN.

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    Consejo de Administración de Fundación Trauma
La segunda Cena Anual de Fundación Trauma logró reunir fondos para otorgar más de 900 nuevas becas de capacitación a médicos y enfermeros de todo el país, con el objetivo de mejorar la atención de las emergencias y reducir las muertes prevenibles por trauma.

Una cena solidaria permitió sumar 900 becas para capacitar a médicos y enfermeros en atención del trauma

18 Agosto 2026
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    El libertador, cortometraje de Infobae
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Cortometraje de Infobae sobre San Martín: ¿Los sectores populares no saben pelear?

18 Agosto 2026

El día de ayer se conmemoraba el aniversario 176 del paso a la inmortalidad del General Don José de San Martín. Con motivo de la misma, el medio INFOBAE ha promocionado hace varias semanas el cortometraje llamado “El Libertador” generado por Inteligencia Artificial, producido por Daniel Haddad y con el “asesoramiento histórico” de Adrián Pignatelli. Dicha producción se estrenó hoy y hace alusión al encuentro que mantuvo San Martín con Domingo Faustino Sarmiento 1846.

Mas allá de la parafernalia y pomposo exceso del uso de la IA para este tipo de cuestiones, lo que nos interesa es hacer foco en la intencionalidad que le asignan a ciertas expresiones del Libertador de América y las omisiones que presenta la producción del cortometraje.

Los sectores populares no saben por que pelean”

En el minuto dos de dicho filme, San Martín expresa lo siguiente: "Teníamos una cantidad de hombres que no querían pelear”, al pronunciar esta frase, el corto se refleja una imagen de dos paisanos dormidos bajo el sol, costados sobre un haz de paja, la cual una sensación de ebriedad de los mismos. San Martin prosigue: “no entendían para que pelear, gauchos, libertos e indígenas. Hubo que INSUFLARLES el coraje. Los únicos soldados reales eran los granaderos”.

Luego, Sarmiento pregunta: “¿y los indígenas?, no me diga que confió en ellos”, a lo que San Martin responde: “Siempre se sintieron agredidos e invadidos”, mientras tanto, la manipulación de la IA hace lo suyo, exhibe una imagen de siete indígenas reunidos, apartados del resto, da la sensación de que algo estarían tramando. “Les pedí permiso para pasar por sus tierras pronuncia”, El Libertador, “sabiendo que TODO lo que se hablara sería negociado con los realistas”, para terminar esta secuencia, el corto refleja al Gobernador realista de la Capitanía de Chile, Casimiro Marcó del Pont quien arroja una bolsa color marrón a un indígena, dicha imagen parece recrear el momento en que Judas vende por treinta monedas a Jesús de Nazaret.

En el corto, las masas populares son representadas, no solo como cobardes, flojas, a las que había que inculcarles coraje, ya que no querían pelear y tampoco sabían porque hacerlo, aquí el subsuelo de la patria (Scalabrini Ortiz) no se subleva, son rebajados a alcahuetería de los realistas.

En un artículo publicado en el día previo al estreno, adelantándose al estreno del cortometraje diríamos casi con clarividencia, Facundo Di Vicenzo manifestaba: “La incorporación del elemento popular al Ejercito de los Andes representaba uno de los núcleos de mayor disidencia de la historiografía revisionista respecto de la escuela mitrista, la cual solía relegar a las clases subalternas al rol de acompañantes pasivos de las elites ilustradas”.

Sí, mi General, ¿por qué no vuelve?

Llegando casi al final del cortometraje, Sarmiento le pregunta a San Martín: ¿no piensa volver? A lo cual responde: “tengo una larga lista de EMOCIONES que me lo impiden. Me calumniaron, me difamaron, no permitieron que vea a mi mujer moribunda, inventaron delitos que no cometí, no me pagaron, castigaron a mis colaboradores más cercanos”.

Hasta aquí, parecería que el Libertador de América no volvió por meras emociones encontradas y esto impidió su regreso a su tan amada patria, pero aquí hay una omisión intencionada, ya que, cualquier argentino con sentido común se preguntaría quienes fueron los que generaron toda esta lista denigraciones. ¡He aquí tenemos al mismísimo Bernardino Rivadavia! Y su sequito de entreguista. Son los mismos que Sarmiento critica en su obra Facundo, civilización y barbarie pero a la vez manifiesta como superadora de aquella a la generación del 37 la cual integra. Son los Rivadavianos quienes no permiten el regreso del Libertador, no sus emociones encontradas.

Para ir concluyendo, no podemos dejar de mencionar la omisión de dicho corto con respecto a Juan Manuel de Rosas, quien mantuvo una larga relación epistolar con Don José, pero la propuesta del filme quedaría sin el soporte, ya que la propuesta del productor y el de su asesor en historia (liberal), es hilvanar una línea histórica que represente la continuidad histórica entre la gesta Libertadora de San Martín y el proyecto civilizatorio de Sarmiento, pero claro, no hay nada más antagónico, por eso las omisiones y las intencionalidades. No es criticar por criticar, es desentrañar lo que los efectos especiales de la IA no pueden ocultar, por eso, el Revisionismo responde.

Facundo Di Vicenzo manifestaba: “La incorporación del elemento popular al Ejercito de los Andes representaba uno de los núcleos de mayor disidencia de la historiografía revisionista respecto de la escuela mitrista, la cual solía relegar a las clases subalternas al rol de acompañantes pasivos de las elites ilustradas”
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    El libertador, cortometraje de Infobae
    El libertador, cortometraje de Infobae

Qué San Martín y Sarmiento nos quieren contar

17 Agosto 2026

He tenido el gusto de leer a compañeros de pluma eximia y, después de hacerlo, tengo el agrado de confirmar que no me encontraba equivocado en el análisis respecto del film producido por Daniel Hadad y auspiciado por los bancos Macro y Santander, sobre el encuentro entre Domingo Faustino Sarmiento y el general José de San Martín en Francia, en 1846.

Sobre las omisiones y deformaciones que atraviesan el relato ya se ha dicho bastante. Pero hay cuestiones que, por su gravedad, merecen ser señaladas nuevamente.

En primer lugar, resulta imposible comprender aquella conversación sin explicar las razones concretas que llevaron a San Martín al exilio. El film omite deliberadamente el contexto político que condicionó su regreso y, sobre todo, el papel de aquellos sectores que lo habían expulsado de su propia tierra. Tampoco explica que, cuando San Martín contemplaba la posibilidad de regresar, la facción rivadaviana que había contribuido a su ostracismo se encontraba políticamente derrotada y que, en ese escenario, Juan Manuel de Rosas aparecía como el hombre que sostenía desde Buenos Aires una política exterior y una concepción de soberanía que merecieron el reconocimiento del Libertador.

La omisión no es un detalle menor. Es la clave para comprender la historia que el film decide no contar.

Una vez más, se coloca a San Martín y a Sarmiento bajo un mismo altar de pensamiento, como si sus concepciones sobre la Nación, el pueblo y la cultura hubieran sido equivalentes. Es exactamente la operación historiográfica que durante décadas construyeron Mitre y la llamada historia oficial.

Exactamente lo mismo.

Parece un manual escrito por Levene.

Porque quien desconozca el verdadero pensamiento sarmientino y se acerque a la historia exclusivamente a través de esta representación cinematográfica, terminará encontrándose con un Sarmiento edulcorado, casi irreconocible. Un hombre que aparece despojado de buena parte de aquellas ideas que lo convirtieron en uno de los personajes más controversiales de nuestra historia.

¿Dónde está el Sarmiento que despreció al indio, al gaucho y al mulato? ¿Dónde está aquel que concebía buena parte de nuestra realidad social como un obstáculo para el proyecto de civilización que pretendía imponer?

No aparece.

En su lugar construyeron un Sarmiento de Manual Kapelusz y un San Martín de Anteojito o Billiken: personajes convenientemente despolitizados, limpios de conflictos, contradicciones y, sobre todo, de aquellas ideas que incomodan al relato histórico establecido.

Y tampoco hace falta detenerse demasiado en la ausencia de Juan Manuel de Rosas.

Dos años antes de aquel encuentro, San Martín había dispuesto en su testamento legar su sable al Restaurador. No se trata de una anécdota menor ni de una casualidad que pueda ser convenientemente escondida debajo de la alfombra. Es un gesto político e histórico de enorme significación.


Sin embargo, cuando el joven Sarmiento interpela al Libertador acerca de su regreso a la patria, San Martín responde relatando las penosas circunstancias que habían rodeado su alejamiento. Pero el film evita cuidadosamente identificar a los responsables.

No dice quiénes.

Los hombres que lo habían perseguido quedan convertidos en una abstracción. Y entonces aparece una de las frases más significativas de aquel diálogo:

“No es la Patria... sino los hombres que la comandan.”

Pero presentada sin contexto, sin responsables y sin explicación histórica, la frase puede ser interpretada de cualquier manera. Incluso puede inducir al espectador desprevenido a pensar que aquella crítica estaba dirigida contra quien gobernaba Buenos Aires en ese momento.

Y así, por omisión, se vuelve a hacer decir a la historia aquello que la historia no dice.

Eso es precisamente lo preocupante.

No hace falta destruir la verdad histórica mediante grandes artificios. No hacen falta falsificaciones burdas ni inventar acontecimientos inexistentes. Alcanza con seleccionar qué se muestra, qué se oculta, qué se pregunta, qué se responde y, fundamentalmente, qué nombres no deben ser pronunciados.

La operación es mucho más sofisticada.

Se construye un relato aparentemente neutral, se lo envuelve en una cuidada producción, se lo pone en boca de personajes históricos de enorme prestigio y finalmente se lo instala ante millones de espectadores como una verdad indiscutible.

Y entonces vuelve a aparecer la vieja historiografía, apenas maquillada con tecnología, actores y una producción millonaria.

Porque el problema no es que hagan una película sobre San Martín y Sarmiento.

El problema es qué San Martín, qué Sarmiento y qué Argentina nos están contando.

Nos siguen pegando abajo.

Y mientras algunos celebran la espectacularidad de la puesta en escena, nosotros tenemos la obligación de mirar detrás del decorado.

Porque la historia no se defiende solamente contra la mentira explícita.

También hay que defenderla contra el silencio, contra la omisión y contra esa forma mucho más peligrosa de falsificación que consiste en contar una parte de la verdad para que la verdad completa resulte imposible de reconocer.

La historia no necesita efectos especiales. Necesita memoria, documentos y honestidad intelectual.

Lo demás puede ser cine.

Pero no necesariamente Historia.

"Se coloca a San Martín y a Sarmiento bajo un mismo altar de pensamiento, como si sus concepciones sobre la Nación, el pueblo y la cultura hubieran sido equivalentes"
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    Mapa de Micelio
EN BAR DE FONDO

Mapa de Micelio presenta "Azimut", su disco debut

17 Agosto 2026

El trío instrumental Mapa de Micelio presenta su primer álbum, Azimut, el sábado 10 de octubre a las 19 h en Bar de Fondo, Julián Alvarez 1200, Palermo. Con entrada a la gorra.

La agrupación nació en la ciudad de La Plata a principios del año 2023 y está conformada por Juan Manuel Campana en guitarra, Alejo García en batería y Dante Moscato en teclados.

La música del trío propone un viaje sensorial que combina influencias del rock, el jazz y el tango, entre otros lenguajes. Su búsqueda sonora es dinámica e introspectiva, transitando entre el groove, la intensidad, la sutileza y la experimentación, dando lugar a paisajes sonoros en constante transformación.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Qué significa el nombre de la banda y el del disco y por qué los eligieron? 

Mapa de Micelio: El nombre de la banda surge de dos ideas que siempre nos gustaron y que forman parte de las tantas charlas que acompañan los ensayos: la de la red y la del mapa. Siguiendo la idea de que toda creación artística significa una red, un entramado donde se vinculan distintas experiencias, miradas y sentimientos, descubrimos un concepto que nos atrajo mucho, el micelio. En los hongos, los micelios son esos filamentos que no solemos ver pero que nutren y mantiene a los hongos por debajo de la superficie. Cada red da lugar una configuración particular y de ahí la idea de pensar la música como un lugar que expresa un mapa, un conjunto de inscripciones o melodías que permiten llegar a aquellas raíces que les dieron origen. 

En este sentido, las composiciones de Mapa de Micelio son siempre colectivas, siempre llevan algo de esa red que, creemos, es desde donde mejor se sostienen nuestras canciones. Como nos atraen mucho las palabras, para nuestro primer disco decidimos buscar una que nos gustara tanto por su sonido como por su significado. Así llegamos a Azimut, una palabra de origen náutico que hace referencia a la trayectoria, al rumbo. Para Mapa de Micelio, el fruto de esa trayectoria, de esa búsqueda que nos llevó por distintos lugares, se llama Azimut

APU: Cuando presentaron el disco en La Plata incluyeron proyecciones y videoclips de algunos de los temas de Azimut. ¿Qué papel juega la imagen para ustedes en su propuesta? 

MDM: En la presentación de nuestro primer disco nos acompañó Luxor, un artista con el cual hemos tenido la suerte de compartir algunos shows en vivo y hemos formado un vínculo muy lindo. Para esa ocasión, Luxor hizo una escucha previa muy atenta del disco, que dio lugar a la proyección y creación de imágenes en vivo, de manera que música e imagen se entrelazaron de una forma muy interesante.

Muchas veces nos han dicho que nuestra música da muy bien con lo visual y eso para nosotros es también parte de una búsqueda. Por influencias personales,  principalmente de Dante, nos conectamos mucho con la imagen y con el cine, de ahí que hayamos experimentado realizando los videos de los temas “Zaguán” y  “Eternia”, que forman parte de nuestra propuesta musical.

URL de Video remoto

APU: Si bien los reúne la música, los tres integrantes del grupo desarrollan otros intereses. ¿De qué modo se enlazan esos caminos con el de Mapa de Micelio?

MDM: Nos gusta pensar a la banda como un proyecto que nos involucra desde la diversidad, desde las particularidades de cada uno. Dante, el más joven de la banda, estudia cine; Juan es arquitecto y docente; Alejo es docente de Historia. En nuestras vidas cotidianas tenemos realidades distintas pero también confluencias, puntos de encuentro, que de alguna manera se ven plasmadas en ese interés compartido por las palabras o la imagen y que forman parte de esa creación colectiva que nos mueve y que nos lleva a hacer de la banda un punto de encuentro, que no empieza cuando terminan nuestras ocupaciones cotidianas, sino que está siempre presente en nuestro día a día.

APU: ¿Cuáles son los próximos planes de Mapa de Micelio?

MDM: Esperamos poder seguir presentando el disco en vivo, darlo a conocer y que llegue a la mayor cantidad de lugares posibles. Estamos contentos con el resultado y las repercusiones del disco, y creemos que llevar nuestra música por distintos escenarios es una forma de hacerle honor a años de esfuerzo y compromiso. Deseamos también poder seguir construyendo redes, ampliarnos musical y creativamente en el contacto con otros artistas y otros lenguajes, creemos en eso y es lo que nos orienta en nuestra camino, nuestro Azimut. 

Redes

Instagram: https://www.instagram.com/mapademicelio/

Youtube: https://www.youtube.com/@MapadeMicelio 

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El sable y la pluma: Infobae, San Martín, Sarmiento y Rosas

17 Agosto 2026

El algoritmo de la historia oficial ha encontrado un nuevo formato. Ya no necesita los tomos solemnes de Mitre ni los manuales escolares de Billiken. Ahora le basta con el lenguaje del impacto visual, la estética del documental de plataforma y el vértigo del scroll. El reciente cortometraje producido por Infobae sobre la figura de José de San Martín se presenta ante el público masivo bajo un ropaje seductor: la promesa de una "mirada revisionista". Sin embargo, cuando se rasca la superficie del diseño de producción, lo que queda no es la incomodidad del revisionismo histórico, sino una nueva ebanistería para sostener el mismo bronce de siempre.

El revisionismo, en su matriz fundacional, nació para discutir el poder. Fue la herramienta para alumbrar las contradicciones de una patria construida a espaldas del interior, una lectura que ponía el foco en los sectores populares, en las masas movilizadas y en el conflicto económico subyacente a la gesta emancipadora. El San Martín revisionista es el jefe de una guerra nacional y popular, el hombre que expropiaba bienes a los godos para financiar al Ejército de los Andes, el aliado de los pueblos originarios a los que llamaba "nuestros paisanos", y el estratega que prefería el ostracismo antes que derramar sangre de sus hermanos en las guerras civiles.

El producto de Infobae, en cambio, confunde (por decirlo ingenuamente) el "lado B" de la biografía con el revisionismo histórico. Humanizar al héroe mostrándolo enfermo, cansado o sumido en el dolor físico no es revisar la historia; es, simplemente, aplicar las reglas del melodrama moderno. Nos muestran al hombre de carne y hueso para que empaticemos con su padecimiento individual, pero se vacía de contenido su dimensión colectiva. La elección de los hitos narrativos del corto delata su verdadera filiación ideológica: no hay inocencia en los minutos de pantalla.

Para sostener la vieja fábula, la producción recurre a los fetiches habituales del fraude mitrista. Reaparece allí el supuesto "misterio de Guayaquil", esa deliberada cortina de humo montada por la historiografía liberal para presentar el encuentro con Simón Bolívar como un choque de egos indescifrable o un pacto secreto de renunciamientos. Al rodear de enigma novelesco lo que fue una discusión geopolítica concreta sobre el destino de la Patria Grande, se oculta el verdadero motivo del repliegue sanmartiniano. San Martín no se retiró por un misterio metafísico, sino porque el centralismo porteño ya le había soltado la mano.

Es allí donde el cortometraje comete su omisión más flagrante y deliberada: el silencio absoluto sobre Bernardino Rivadavia. Nombrar al verdadero archienemigo de San Martín (aquel hombre que desde Buenos Aires saboteó sistemáticamente el financiamiento de la campaña libertadora, el que persiguió al general al punto de obligarlo al exilio y el que prefería contraer la deuda con la Baring Brothers antes que consolidar la independencia continental) arruinaría la prolija puesta en escena. Para Infobae es más cómodo filmar una intriga psicológica en Guayaquil que señalar la complicidad del partido del puerto en el vaciamiento del proyecto emancipador.

En lugar de esa confrontación histórica fundamental, la producción decide sobreactuar el mítico encuentro entre San Martín y Domingo Faustino Sarmiento en Grand Bourg. Al elegir esa postal, Infobae se abraza a la genealogía cultural del proyecto agroexportador y elitista. Prefiere el diálogo con el sanjuanino (el hombre que mandaba a no ahorrar sangre de gauchos y promovia la entrega de la Patagonia a los hermanos chilenos) para consagrar un San Martín republicano, dócil al canon de la intelligentzia liberal. Lo que el cortometraje silencia con quirúrgico temor es el verdadero nervio geopolítico del exilio sanmartiniano: el potentísimo intercambio epistolar con Juan Manuel de Rosas.

Recrear las cartas donde el Libertador felicitaba al "Restaurador" por la defensa de la soberanía nacional ante el atropello de las potencias anglo-francesas hubiese sido, eso sí, un acto de estricto revisionismo. Hubiera significado mostrar a un San Martín que, desde Europa, vibraba con la Vuelta de Obligado y que decidía legar su histórico sable corvo a Rosas por la firmeza con que "sostuvo el honor de la República contra las injustas pretensiones de las potencias extranjeras". Pero el cortometraje prefiere eludir esa ligazón histórica que une el filo de su acero con la resistencia nacional; prefiere la comodidad del Sarmiento europeo antes que el espinoso patriotismo del federalismo en armas.

El San Martín de este cortometraje es, en definitiva, un héroe solitario, un titán incomprendido que lucha contra la fatalidad del destino y la mezquindad humana. Es la transposición del mito liberal al formato cinematográfico del siglo XXI. Al despojarlo de su radicalismo político y de su inserción en el conflicto de soberanía de la época, la producción termina construyendo un San Martín digerible para el sentido común actual: un ciudadano ejemplar, un militar pulcro que sufrió la "grieta" de su tiempo y decidió retirarse.

Para nosotros, analizar estas producciones no es un ejercicio de crítica cinematográfica, sino de batalla cultural. Detrás de la espectacularidad de las imágenes y la corrección técnica de Infobae, se esconde la vieja pedagogía colonial: la idea de que la historia la hacen los individuos providenciales en absoluta soledad. El verdadero revisionismo sigue estando en otra parte. No en las pantallas que buscan el click rápido a fuerza de sentimentalismo, sino en la memoria viva de un pueblo que sabe que San Martín no fue un santo sufriente, sino el brazo armado de una revolución inconclusa.

En lugar de esa confrontación histórica fundamental, la producción decide sobreactuar el mítico encuentro entre San Martín y Domingo Faustino Sarmiento en Grand Bourg.
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    Odisea de Nolan y el rock
ROCK Y LITERATURA

Homero, Polifemo y las otras Odiseas del rock argentino

16 Agosto 2026

La película La Odisea de Christopher Nolan recupera el viaje de Odiseo, pero el mito también puede leerse en nuestras canciones. Polifemo, Homero, las sirenas, Spinetta y Pity Álvarez forman parte de una misma trama: la de un rock argentino que, como la vieja epopeya griega, también supo hablar de deseos, peligros, derrotas, noches interminables y regresos.

Hace casi tres mil años, Homero puso en palabras la aventura de un hombre que, después de combatir durante una década frente a las murallas de Troya, emprendió otro combate, acaso más difícil: volver a casa. Odiseo —Ulises para los romanos— tardaría otros diez años en llegar a Ítaca. En el medio habría monstruos, dioses, tempestades, tentaciones y naufragios.

Christopher Nolan vuelve a llevar esa historia al cine con La Odisea, protagonizada por Matt Damon como Odiseo, junto a Tom Holland y Anne Hathaway. La película recupera una historia que, lejos de ser una pieza arqueológica, continúa hablando de nosotros. Porque quizá todos somos, en algún momento, un poco Odiseo; alguien que quiere volver a algún lugar y no siempre encuentra el camino. Y si hay un territorio argentino donde esa vieja epopeya puede sentirse especialmente cómoda, es el rock.

Polifemo: el cíclope que terminó tocando rock and roll

Si hay una conexión imposible de ignorar entre Homero y el rock argentino, tiene un nombre: Polifemo. El cíclope de La Odisea quedó convertido, en los años setenta, en el nombre de una banda fundamental del rock argentino. David Lebón, Rinaldo Rafanelli y Juan Rodríguez formaron el trío hacia fines de 1975. El grupo editó su primer álbum en 1976 y tuvo entre sus canciones más recordadas “Suéltate rock and roll”. 

La elección del nombre no era un detalle decorativo. Polifemo era el monstruo de un solo ojo que intentaba impedir el regreso de Odiseo. El rock tomó ese nombre y lo convirtió en sonido. Hay algo hermoso en esa inversión: el monstruo de Homero, que en la epopeya representa una amenaza, terminó convertido en una banda que hizo vibrar a una generación.

Décadas después, David Lebón volvería a encontrarse con Rinaldo Rafanelli y Juan Rodríguez para recuperar aquellas canciones. El mar de Homero se había transformado en el escenario del rock. El monstruo ya no vigilaba una cueva, tocaba la guitarra. Pero hay algo todavía más revelador detrás de ese nombre: los rockeros de aquella época leían. Luis Alberto Spinetta podía encontrarse con Antonin Artaud y convertir esa lectura en uno de los discos fundamentales de la música argentina. Una banda podía llamarse Polifemo. Un poeta griego podía terminar compartiendo estantería con un escritor francés, un filósofo o un poeta latinoamericano.

Los rockeros de entonces parecían moverse con naturalidad entre la música y la literatura. Leían a los clásicos, a los escritores del siglo XX, a los poetas, a los filósofos. Y esas lecturas no quedaban encerradas en las bibliotecas; salían convertidas en nombres de bandas, títulos de discos y letras de canciones. Antes de que Polifemo fuera una banda, fue un personaje de un libro. Y antes de que el rock pudiera cantarlo, alguien tuvo que leerlo.

Homero llegó a Villa Lugano

Pero Polifemo no es la única huella. En 1999, Viejas Locas publicó Especial. Entre las canciones del disco estaba “Homero”, escrita por Pity Álvarez. El poeta griego aparecía así dentro del universo de una banda que hablaba desde otro lugar, con otro lenguaje y para otra generación. Ya no había palacios de Ítaca ni barcos atravesando el Mediterráneo. Había complejos habitacionales como Piedrabuena, noches, desencuentros, desocupación, y una Buenos Aires que podía ser tan laberíntica como cualquier mar antiguo. El Homero de Pity no necesitaba explicar a Homero. Eso es precisamente lo interesante.

Los mitos sobreviven no solamente cuando los repetimos, sino cuando los transformamos. Homero podía estar en una biblioteca griega, en una traducción universitaria o en una canción de Viejas Locas. Podía pasar de las páginas de una epopeya a una guitarra eléctrica y, en ese viaje, dejar de ser patrimonio de los especialistas para convertirse nuevamente en una historia popular.
Quizá Pity no estuviera pensando en Odiseo cuando escribió “Homero”. Quizá sí. Pero la literatura tiene esos misterios: a veces una historia entra en otra sin pedir permiso. 

Porque quizá el rock argentino también sea eso; una larga Odisea hecha de canciones, pérdidas y regresos. Y mientras haya alguien buscando el camino de vuelta, Homero seguirá escribiendo.

Pity, Homero y una Odisea propia

Y hay algo todavía más curioso en la historia de Pity Álvarez. Pity fue siempre un hombre rodeado de personajes. Uno de ellos, acaso el más conocido, era Homero Simpson. Fan declarado de Los Simpson, encontró en ese personaje una especie de espejo deformado: el hombre común, torpe, contradictorio, condenado a equivocarse y, sin embargo, siempre dispuesto a volver a empezar. Pero Pity también construyó, sin proponérselo, su propia historia homérica. Porque una Odisea no es solamente un viaje de ida. Es también la posibilidad del regreso. Está la infancia, la música, Viejas Locas, Intoxicados, la fama, los excesos, las caídas, las canciones, la oscuridad, la cárcel y, otra vez, la posibilidad de volver. En la vida de Pity hay algo de ese movimiento circular que atraviesa la historia de Odiseo; perderse, atravesar territorios desconocidos y buscar una puerta de regreso. Quizá por eso resulte tan potente aquella vieja canción.

Porque mientras Homero escribía sobre un hombre que tardaba veinte años en regresar a Ítaca, Pity terminaba construyendo, sin saberlo, una de las tantas versiones argentinas de ese mismo viaje. No hace falta un barco para naufragar. A veces alcanza una guitarra eléctrica y comunicarse a través de internet. Y tampoco hace falta una isla para estar lejos de casa.

Las sirenas también cantan

Después están las sirenas. En La Odisea, no son las criaturas dulces de los cuentos infantiles. Son una amenaza. Cantan para atraer a los navegantes y conducirlos hacia la muerte. Todos tenemos nuestros cantos de sirena. Algo que canta exactamente aquello que queremos escuchar. El rock argentino conoció muy bien esa fascinación. Las sirenas aparecen una y otra vez como metáfora del deseo, del peligro, de aquello que nos llama incluso cuando sabemos que deberíamos seguir navegando.

En “Luzbelito y las sirenas”, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota recuperaron esa figura y la llevaron hacia otro territorio. Las sirenas ya no pertenecían solamente al Mediterráneo antiguo; podían vivir en una canción de rock, en una noche argentina de los noventa, en el deseo de alguien que sabe que acercarse demasiado puede tener consecuencias (el show cancelado en Olavarría en 1997, por ejemplo). Odiseo pidió que lo ataran al mástil para poder escuchar el canto sin sucumbir. El rock, en cambio, siempre prefirió acercarse. Parodiar a “Pituca y la gran manzana”. Quizá ésa sea una de sus funciones; cantar aquello que la prudencia recomienda callar.

El rock también tiene su Ítaca

Hay una línea secreta que une a Polifemo con Homero, a Homero con Pity, a Pity con Spinetta y a todos ellos con aquella vieja historia contada hace casi tres mil años. No se trata de buscar referencias literarias como quien resuelve un crucigrama. Se trata de entender que el rock argentino nació también de una conversación con los libros. David Lebón podía llamar Polifemo a una banda; Spinetta podía entrar en el universo de Artaud y el Pity podía llamar Homero a una canción y, al mismo tiempo, construir alrededor de sí mismo una vida llena de viajes, naufragios y regresos. Y en todos esos casos aparece la misma pregunta: ¿cómo se vuelve a casa después de haberse ido tan lejos? Esa pregunta está en La Odisea y está en el rock. Y probablemente esté en nosotros.

Porque hay algo profundamente rockero en la figura de Odiseo: alguien que sigue adelante aun cuando no sabe exactamente dónde terminará. Ya en 1967, “La balsa” había puesto en palabras esa forma de naufragio que después recorrería tantas veces el rock argentino: salir, dejarse llevar, sin saber del todo cuándo se parte ni hacia dónde conduce el agua. 

Naufragar, entonces, no era solamente hundirse; era también animarse a partir sin tener un puerto escrito en el mapa. Alguien que pierde el rumbo y, sin embargo, conserva una idea obstinada de regreso. Tal vez por eso el mito nunca terminó; cambió de idioma, de barco y de escenario. Y algunas noches, casi tres mil años después, vuelve a aparecer entre los acordes de una guitarra eléctrica. Porque quizá el rock argentino también sea eso; una larga Odisea hecha de canciones, pérdidas y regresos. Y mientras haya alguien buscando el camino de vuelta, Homero seguirá escribiendo.

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    Olivia Gallo
INFORME DE UN DÍA

“Hermosos caminos planos”, de Olivia Gallo: cuentos en estado de pregunta

16 Agosto 2026

Hermosos caminos planos es el último libro de Olivia Gallo, editado por Blatt & Ríos. Se trata de un libro de ocho cuentos largos, donde los personajes transitan por diversas emociones y situaciones. La importancia de los vínculos, las relaciones humanas y la soledad, aun en compañía, son los tópicos que motorizan las historias. 

A menudo solemos decir que la literatura es la capacidad de crear otros mundos posibles. ¿Qué pasa cuando llevamos a los personajes un poco más allá de lo que haríamos? ¿Qué pasa cuando corremos los límites de la normalidad? ¿Cuándo un actor exitoso quiere una vida tranquila o cuando se elige lo contrario a la expectativa ajena? ¿Por qué damos por hecho determinadas cosas? 

Olivia escribe y saca a sus personajes del closet, se atreve a llevarlos al límite. A mostrarles que la vida también puede ser lo opuesto a lo que nos viene dado.

¿y  si por ejemplo el mandato es el arte y no la medicina o el derecho? 

Olivia nos abre los ojos, nos invita a mirar desde otra perspectiva. Sus personajes incomodan, interpelan, cuestionan y nos proponen ver el lado b, hace del backstage la escena principal, nos muestra lo oculto, lo que nadie se anima a hacer visible. 

En la primera letra del libro Alfabeto ruso, Marina Berri habla del aloguísm (alogismo) se trata de razonamientos que van en contra de la lógica. Dice “La ideas descarriadas se agazapan entre las decentes”. y cuenta un recuerdo de la infancia de Iuri Mann “Iuri tendría 3 años y ahorraba el dinero que le iban dando. Un día puso los ahorros en un sobre y los tiró en un buzón. En el sobre no escribo nada” los padres le preguntaron por qué y el nene no supo qué responder.

Marina al final del capítulo y luego de analizar distintas escenas de alogismos desmontados encuentra la propia lógica de Iuri “el buzón se parece a una alcancía”. 

También me acuerdo de otro ruso Chejov que cuenta "un hombre va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida".

Los personajes de Hermosos caminos planos dialogan con los alogismos que cuenta Marina. Ellos habitan el mundo con su propia lógica. 

En los cuentos de Olivia se realza la belleza del detalle, la tensión está en lo cotidiano.

La escritora pareciera nutrirse de la observación, de su mirada aguda emerge la materia prima para sus cuentos, entonces todo puede ser relatado. 

La atención en los títulos también es un hallazgo, son datos mínimos, singularidades que hacen a la cosmovisión del cuento en su totalidad.

“Transparente es un color” es el cuento inaugural del libro. Le siguen “Ciencias de la atmósfera”, “Roma”, “Girasoles enojados”, “La ventanas del edificio de enfrente”, “El mes bueno de un mal año”, “La flecha” y “Dios imán”.

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hermosos caminos planos

 

Hace unos días leí el libro y las historias me quedaron dando vueltas en la cabeza, sin querer fui armando una reseña imaginaria antes de sentarme a escribir. Mientras escribo y borro, vuelvo al momento en que agarré el libro. Sé que esta obra resistiría el spoiler, como dice Casas, porque no solo se destaca la trama y el argumento en los cuentos sino que sobresale la voz, el estilo, la apuesta estética, sin embargo intentaré no explayarse demasiado porque en este caso cada relato es una experiencia, cada cuento es una revelación. 

Si yo me detengo y le pongo palabras e interpretación a los relatos corro el riesgo de anticipar el estado de perplejidad al leerlos. Y eso es lo que hoy quiero transmitir, lo intransferible, aquella sensación vital de leer algo por primera vez. 

“Son cuentos magnéticos que se consumen como el fuego”, dice Santiago Loza en una reseña que me motivó profundamente a leerla.

En los cuentos de Olivia se realza la belleza del detalle, la tensión está en lo cotidiano.


Olivia Gallo muestra, sin explicar, la fragilidad del mundo actual, el vínculo con las redes sociales, con el éxito, con lo efímero, la funcionalidad del sistema capitalista y la lógica de mercado en los distintos oficios y profesiones. Por otro lado, va a la fibra de los valores universales, a lo profundo, a la espiritualidad, a la muerte, a la duda, a la existencia, a la felicidad, a las relaciones humanas, al amor. 

“Las personas que amamos se convierten en paisajes. En algunos es posible meterse, otros se miran desde lejos”. 

“Todo esto me hace pensar en que quizá a lo que realmente deberíamos escaparle es a la felicidad, en vez de a la tristeza”.

El último cuento “Dios imán” atesora el título del libro, “hermosos caminos planos”,  es parte de un fragmento del libro sagrado e histórico de la cultura Maya Popol Vuh. Un deseo de paz, “Por qué no había podido adoptar esa, hermosos caminos planos, como una plegaria personal, que tranquilizara sus impulsos, su tendencia al derrumbe y al escapismo”  se pregunta  la narradora en el cuento, mientras habla de su padre.

Curiosamente casi todos están al borde del límite, siempre deliberando entre la opción de escapar o permanecer, quizá este consejo no sea solo para este cuento, pienso que le habla a todos, a sus criaturas, a los lectores y tal vez a ella misma.   

Hermosos caminos planos nos deja en la incertidumbre, en estado de pregunta, nos convoca a pensar en nuestro “punto ciego”, en “el reverso de las cosas”. ¿Por qué  transparente no puede ser un color? ¿Por qué hay que ser obedientes como los girasoles que le dan la cara al sol? en esa irreverencia está la magia. En el deseo de lo plano y la tendencia natural a lo sinuoso, en la búsqueda del equilibrio necesario para habitar un mundo complejo. La epifanía de estos cuentos es la disrupción. 

“La flecha” es uno de los cuentos más cortos, allí la escritora, magistralmente, describe las reglas de la arquería. La posición del cuerpo, la tensión del arco. Imagino la escritura como una precisión del tiro con arco, en el cuento dice “soy una flecha, un arma convertida en símbolo de amor, algo que lastima y une”. Son flechas, pienso, este es un libro de flechas.

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    Nicolás Gueilburt
    Foto: Alejandra López
ENTREVISTA

Nicolás Gueilburt: del cine a la literatura

16 Agosto 2026

AGENCIA PACO URONDO conversó con Nicolás Gueilburt a propósito de Un soldado siempre está solo, su primera novela publicada en Ediciones B.

Gueilburt cursó la carrera de Letras en la UBA, es profesor del taller de guion de la Universidad del Cine y uno de los escritores claves del llamado nuevo cine argentino, que irrumpió en escena a principios del siglo XXI. Fue guionista de los films El bonaerense (2002), Los paranoicos (2008), La araña vampiro (2012) y La fiesta silenciosa (2020), entre otras. Tiene, además, una larga trayectoria como escritor para televisión, que incluye Los días de Ayotzinapa (2019), Vilas, serás lo que debas ser (2020) y Los Ladrones (2022), entre otras.

Su trabajo ha resultado nominado tres veces a los premios Emmy. Como editor, publicó las colecciones de poesía Musarisca, y Nave Madre, de ciencia ficción, policial, horror y fantasía, con autores jóvenes y otros consagrados  

AGENCIA PACO URONDO: ¿Cuál fue el punto de partida para el argumento de Un soldado siempre está solo

Nicolás Gueilburt: El punto de partida del argumento fue una nota que leí en el periódico hace muchos años: un árbitro de fútbol de primera una noche en una cancha había cantado una canción de una de las parcialidades y una cámara lo había registrado. Me llamó la atención que un personaje al que tan poca atención le dedicamos, rodeado de pasión como ocurre en el futbol, que no puede expresar ningún sentimiento (un árbitro tiene que ser imparcial, no?), haya cantado una canción, algo del orden de la pasión. Eso me pareció particular y me quedó en la memoria por alguna razón misteriosa...Tiempo después, investigando para un guion, me topé con la historia de los excombatientes de la guerra de Malvinas y llegué a una información que me impresionó: los soldados cuando volvían del frente fueron llevados a Campo de Mayo para ser alimentados y curados y no “devolverlos” a la sociedad en ese estado, en realidad que la sociedad no los viese en el estado en el que realmente había regresado, y ahí les hicieron firmar una nota donde les prohibían revelar lo que habían vivido en el frente de batalla.

Me pareció atroz que alguien tan joven, que había vivido esa experiencia traumática, no pudiera ni siquiera hablar de ello. Estas dos ideas en algún momento se juntaron y me pareció que ese personaje, que era un árbitro que no podía expresar nada, que le había empezado a brotar en ese canto esa noche en una cancha, pudiese ser la misma persona que había tenido reprimido durante tantos años esa experiencia que no había podido contar a su regreso de la guerra. Esa grieta que se abría en el personaje se empezó a agrandar cada vez más con el devenir de la novela, el relato de esa fractura interior es Un soldado siempre está solo.

APU: Durante muchos años trabajaste como guionista de cine y televisión. ¿Creés que esa experiencia moldeó de alguna manera la escritura de tu primera novela?

NG: En realidad la novela la escribí siguiendo el fluir de las palabras. Tenía ganas, y eso hice, de experimentar con diversos registros como la poesía, los diarios personales (que yo mismo escribo), sueños, vivencias, entregarme a la intuición sin un plan determinado, cosa que a veces por los tiempos de producción propios de la industria cinematográfica es difícil. No es que trabajé como en general se trabajan los guiones, desde el argumento, o las escenas, sino que el impulso estuvo dado por la escritura misma. Fue siguiendo esa experiencia que la historia y la estructura se fue abriendo paso en la novela. Por lo que me cuentan la lectura “atrapa”, esa es la palabra que vuelve, esa conjunción de elementos amalgamada en la reescritura, seguramente sí fue llevada por mi trabajo de guionista. Pero claramente partí desde un lugar diferente. La emoción, diría. Eso es lo que más me interesa.

APU: A más de 40 años la guerra de Malvinas ¿Qué dificultades encontraste para tratar un episodio histórico y político que está lejos de cerrarse?

NG: No leí literatura de ficción sobre Malvinas. Quise dejarme el espacio para la imaginación. Sí investigué, leí crónicas, testimonios, libros de relatos en primera persona de excombatientes. Quise encontrarme personalmente, charlar con ellos, pero finalmente no se dio. La guerra en principio era un pasado de Burgos, el personaje principal, que estaba incluido en la historia del presente, es decir, en tercera persona, pero en un momento sentí la necesidad de trabajar en una escritura diferente, y ahí surgió el diario de la guerra, que inicialmente era un diario escrito por el protagonista durante la guerra. Después, reescribiendo el diario, me pareció más interesante trabajarlo como un diario de convalecencia, es decir, cuando el personaje ya había vuelto y escribe intentando recordar la guerra para poder sacarse de adentro todo el trauma que acumuló en el frente de batalla.

En ese sentido, escribir la guerra en primera persona me dio un registro más lírico, si se quiere, y también diferente de la novela negra que sigue la aventura de Burgos ya más grande, cuando es árbitro de fútbol. El diario alterna entonces la narración en presente, dándole pausa y a la vez profundizando las emociones del personaje. Recordando un poco la experiencia de la escritura, ahora, creo que el diario narrado por un joven Burgos desde el regreso, desde su casa en Buenos Aires, me permitió acercarme más a la subjetividad del personaje y lo escribí desde la evocación de mi infancia, que fue durante la guerra de las Malvinas, escuchando los partes de guerra en la televisión, lo que decían los taxistas o en la escuela las maestras, escuchar Yendo de la cama al living de Charly García… y entonces traje los sentimientos, las percepciones, el miedo que yo tuve siendo niño, la paranoia, el encierro; la fantasía que me despertó la guerra. 

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Tapa Un soldado siempre esta solo

 

APU: ¿Tomaste alguna otra representación como referencia, quisiste hacer o evitar alguna en particular?

NG: No creo que haya nada que esté bien o esté mal a la hora de contar la guerra. En mi caso, lo que quise, o lo que apareció, fue una historia particular. La historia de la amistad de Burgos y Trejo, dos jóvenes que se conocen en el tren yendo al frente y atraviesan juntos un montón de experiencias límites que los van constituyendo como hombres, les van dejando marcas que los acompañan a cada uno de modo diferente durante su vida. Y esa historia la escribí, claro, también desde el presente, atravesado por una perspectiva (la propia) de pensar y de vivir hoy esa experiencia tan potente para la historia del país. Sí tuve muy presente la figura del excombatiente que regresa y vive en una sociedad que, de alguna manera también recrea la guerra, porque las guerras creo son expresiones de las sociedades, de las instituciones, del poder, y esas fuerzas siguen librando sus poderes contra el humanismo, algo que hoy día está en crisis en la sociedad misma, más allá de lo que se representa de manera desesperada en las guerras.

APU: El personaje secundario pero esencial de Mario Trejo lleva el nombre de un poeta real, con quien vos tuviste una relación de trabajo y amistad. ¿Qué recordás de él y qué aspectos de su personalidad incorporaste en la ficción?

NG: A Mario Trejo lo conocí cuando yo trabajaba como editor de una colección de poesía que hicimos en Colihue con Jorge Boccanera, amigo, poeta extraordinario, verdadero maestro. Muchos querían publicar nuevamente la poesía de Trejo, que hacía años no se reeditaba, pero tenía fama de ser “difícil”. Entonces me mandaron a mi, que era joven, para hacer el trabajo que nadie podía o quería hacer. Trejo era un hombre vital, con mucha personalidad, un poeta maravilloso. Iba a visitarlo a un departamento que ocupaba en Belgrano cuando venía a Buenos Aires con su mujer, Rochelle, que creo recordar era hermana del Gato Barbieri. Y mientras se tomaba unos gin tonics enormes, trabajaba sus poemas delante mío: qué quitar, agregaba versos, tachaba cosas... Era muy intempestivo.

Había vivido muchas cosas extraordinarias que me fue contando; me transmitió una manera diferente de habitar el mundo. La presentación del libro finalmente la hicimos en la Librería Hernández, en Avenida Corrientes. Él estaba feliz, elegante. Luego yo me fui a vivir a España, él también en ese mismo momento; nos escribimos cartas, aún tengo algún fax que me envió (y conservo como un tesoro) con palabras muy significativas para mi; me marcó un camino. Y bueno, un poco toda esa experiencia fue aflorando a lo largo de la escritura, se fue imponiendo un modo poético de mirar el mundo en la novela y muchas cuestiones de su personalidad, mezcladas con otras que fueron apareciendo, se cristalizaron y se hizo inevitable ponerle su nombre al personaje, que es el compañero del protagonista, quien lo impulsa a no perder, justamente, su pulso vital. Es un río de verdad que fluye a lo largo de la novela. Por eso incluí poemas suyos. A él está dedicada la novela. El fútbol aparece como objeto pasional pero en el relato da pie para tratar cuestiones complejas como la violencia y la corrupción.

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    LAURA vISCo
APU EN FM LA PATRIADA

"La imagen de la mujer nena, que no sabe qué hacer con su plata, es un estereotipo que hizo muchísimo daño”

16 Agosto 2026

"Enfurecida y Tranquila", el programa de AGENCIA PACO URONDO que se emite los domingos de 9 a 11 horas por FM La Patriada, entrevistó a Laura Visco, autora, comunicadora y fundadora de "Amiga, hablemos de plata", una plataforma y un libro homónimo que buscan “normalizar las conversaciones sobre dinero entre mujeres, sin culpa, sin vergüenza y sin obediencia”.

Enfurecida y Tranquila: ¿Cómo surgen el proyecto y el libro "Amiga, hablemos de plata"?

L.V.: La idea del proyecto y del libro es la de construir criterios económicos. Las mujeres hablamos de números, pero dentro de ciertos parámetros, desde lo cotidiano, no desde las grandes conversaciones de dinero. Si bien todas (o la mayoría) sabemos lo que gastamos en casa no es lo mismo ese micromundo que sepas cuánto dinero realmente dispones, cuánto patrimonio, si vas a llegar o no bien a la etapa de jubilación. Es como que nos confinaron muy a propósito a esta cosa de la economía más doméstica y a tener cierto poder sobre eso. Pero las conversaciones más grandes siempre las terminamos delegando en nuestras parejas, si es que tenemos, o consultando a otras personas que son casi siempre hombres, pensando que saben más. 

Es necesario tener buenas conversaciones de dinero en nuestras parejas, que yo siempre digo es como nuestra hacienda, y se nos va todo en quién pone qué o quién pone el tiempo para qué. Y también empezar a tomar decisiones más grandes. Porque somos una de las primeras generaciones que tiene una vida económica plena.

E yT : ¿Por eso el libro se presenta como un poco como un manual? 

L.V.: Si, hubo muchísimas restricciones a nivel económico, de lo que podían y no podían hacer las mujeres, hasta hace relativamente poco. Entonces, ¿qué vamos a hacer con todo eso? Eso es lo que plantea el libro y el proyecto en general, salir un poco de esta cosa del Excel, el gasto hormiga, y de la mujer gastadora, que es un cliché en sí mismo. Esa imagen de la mujer nena, que no sabe qué hacer con su plata. Es un estereotipo que me parece que hasta ahora hizo muchísimo daño.

La idea es tratar a las mujeres como las adultas, partícipes de la economía, que somos. Defender que queremos y merecemos construir algo para nosotras, y promover cierto grado de autonomía.

E yT : En contenidos dirigidos a mujeres es frecuente escuchar el concepto de gasto hormiga asociado a la idea de que no llegas a fin de mes por ese cafecito que te tomás. ¿Qué discursos son los que buscan contrarrestar desde "Amiga, hablemos de plata"? 

L.V.: Obviamente hay que tener un método, un plan de capitalización de lo que querés hacer, y entender hacia dónde querés construir tu patrimonio. Que no siempre es el atajo de invertir en el mercado de valores. Y me parece que el que circula es un discurso extremadamente infantilizante de la mujer, que no tiene en cuenta su realidad. Quizás tiene mil cosas para hacerse cargo, y justamente ese café son los 15 minutos que tiene para ella. Y le dicen que eso que le hacía bien, no debe hacerlo. Estos discursos además la mantienen como con esta mentalidad, que llamo en el libro mentalidad de monedero. Una mentalidad de chiquita, que te mantiene solamente pendiente del día a día. 

Incluso me pasa que, muchas veces, cuando hablo de cuestiones más patrimoniales en la cuenta o en el newsletter, y sobre diferentes cosas que podés hacer, y hacia dónde crecer, muchas me preguntan si me refiero a los gastos del día. Nos metieron tanto que tenemos que hacer un escrutinio constante de lo que hacemos y lo que dejamos de hacer, que no nos permite ni siquiera pensar en otras cosas.

E yT : ¿A las mujeres siempre nos hablaron igual? 

L.V.: Si. En los años 90 y 2000 nos decían de contar calorías, ahora nos dicen de contar cafés. Siempre es sacrificio, siempre es algo que estás haciendo mal, siempre nos dijeron que teníamos que cortar algo. Algo que nos hacía felices.  

Me parece además que se agarró todo ese lenguaje y se transformó en esta conversación. Al libro lo edité por mi cuenta, justamente, porque todas las conversaciones que tenía con las editoriales me decían: “A las mujeres hay que hablarles así. El tip, la información chiquita. Nada con mucha profundidad”. Esta cosa del consejo para achicarte y ser como una ahorradora de centavos, Y yo creo que las mujeres estamos para otra conversación. 

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LiBro AMiga HABleMos dE plata

 

E yT : En el libro hacés una historización que muestra que las leyes que reconocen la autonomía económica de las mujeres son más bien recientes. ¿Creés que eso incide también en que podamos decidir sobre nuestro propio dinero? 

L.V.: Todo esto de la incapacidad relativa de las mujeres en Argentina empezó a cambiar con la reforma del Código Civil en 1985. Pero hay países en los cuales esas cosas son todavía más recientes. En Chile las mujeres no podían heredar hasta 2023 y las que se casaron mientras esa ley estaba vigente todavía no pueden disponer de su herencia sin que el marido ponga el gancho.

Es una locura si lo pones a pensar. Y pareciera que estamos volviendo, ¿no? Como que esas cosas culturales quedaron en algún lado. Por ejemplo, no necesitás pedirle a tu marido que te de la plata de tu sueldo porque ya cada uno tiene su cuenta, pero le pedís consejo para todo. ¿Qué mujer conocés que ella decida hacia dónde va su dinero y que quiere construir con él? Muy pocas, ¿no?

E yT : ¿Se acercan los varones al proyecto? ¿Recibís hate en redes sociales?

L.V.: La mayoría de los eventos los hago para que solamente vengan mujeres, porque la dinámica cambia mucho si hay tipos presentes. Cuando hice presentaciones de libros muchas vinieron con su pareja, lo que está buenísimo. No se animan mucho a preguntar nada, pero ya que estén ahí es positivo. 
En redes es raro. Tengo bastante hate, obviamente. Mucho hombre español muy enojado, muy desagradables, que los bloqueo de una. Y mucha mujer argentina enojada.

E yT : ¿Enojada con qué?

L.V.: Aparecen comentarios en el tono de “a mí no me pasa porque hice todo bien y vos hiciste todo mal”. Eso me mata y me interpela muchísimo culturalmente. Además, muchas veces las tengo que ir bloqueando porque se ponen a bardear a las mujeres a las cuales les pasa. Obviamente en los últimos 10, 15 años, todo cambió muchísimo para nosotras. Pero lamentablemente todavía pasan estas cosas entre mujeres. El machismo no solamente vive en el cuerpo de un hombre. También puede vivir en el cuerpo de una mujer que se dedica a descalificar a otras mujeres que les pasó algo malo. 

E yT : La economía también se relaciona con el poder. Hay una anécdota en tu libro donde contás que tuviste que ponerte precio frente a quien era tu pareja en ese momento. Si para nosotras las mujeres es difícil en general ponernos precio, ¿cómo vamos a acceder a esos lugares de poder que maneja el mundo?

L.V.:  Yo siempre tuve muy en claro mi valor y lo que yo traía a la mesa y negociaba con eso en mente. Pero también me pegué la cabeza contra la pared muchísimas veces. En los últimos años nos empecinamos mucho en llegar a puestos de liderazgo. Y un poco mi planteo es, ¿tiene sentido sentarnos a una mesa que está rota? ¿O tiene más sentido empezar a abrir otro tipo de espacios, generar otro tipo de vínculos, otra manera de hacer dinero? 

Es también un poco el llamado del libro, el capítulo final, que todo el mundo me dice que es como una suerte de manifiesto comunista. Todo lo que se creó, se creó sin nosotras. Tenemos que tener una opinión con respecto a la economía, a cómo deberían haber sido siempre las cosas.

E yT : Se creó con nosotras en un espacio bastante específico que es adentro de las casas. Los cuidados no se reconocen como un trabajo remunerado, que aporta a la economía de todos los países.

L.V.: Total, pero bueno, en el ámbito de lo privado. Después te encontrás con que lo que realmente da sustento, lo que da dinero, se hace en lo público. Y obviamente que eso nos cuesta muchas veces. 

En mi caso por tener otros ejemplos en mi familia terminé tomando otros lugares, pero fue por la suerte de haber podido tener otros modelos de ejercer la autoridad y el poder.  Yo veía a una mujer que tenía autoridad, ese fue siempre mi modelo, lo cuento mucho en el libro. Y no todo el mundo tiene eso, lamentablemente. 

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    Gerardo Montoya
ENTREVISTA LITERARIA

"La lengua argenmex es una forma de trabajar poéticamente con la migración y la doble pertenencia"

16 Agosto 2026

APU entrevistó al escritor mexicano Gerardo Montoya por su nuevo libro Papá Paki publicado por Ediciones Barnacle. También escribió el libro de poemas Teamogrupoclarin y Decálogo para la clase media, entre otros. 

AGENCIA PACO URONDO: ¿Cómo nació la idea de escribir Papá Paki? ¿Sentiste que la poesía era tu única forma de procesar un divorcio y la crianza?

Gerardo Montoya: Papá Paki nació, en primer lugar, como un desafío personal de escritura. Me interesaba trabajar con escenas en las que fuera relativamente fácil reconocerse: una separación, un enamoramiento, los vínculos entre padres e hijos, la vida en pareja, la relación con una ciudad y también con uno mismo. Son experiencias singulares, pero también arquetípicas, y permiten que quien lee vuelque algo de su propia historia en la interpretación del texto. En ese sentido, el libro parte de una experiencia íntima —el divorcio, la crianza, la reorganización de la estructura de cuidados—, pero intenta convertirla en una pregunta más amplia sobre la paternidad contemporánea, la fragilidad masculina y las formas de familia que aparecen cuando el imaginario heredado no alcanza.

Pienso la poesía como un espacio de ensayo. Quizá, en otro momento de mi vida, me hubiera gustado desarrollar en el ámbito académico muchas de las preguntas que planteo en mis libros. La poesía me permite hacerlo escapando de la burocracia y de los rituales académicos: puedo proponer una reflexión, una crítica o una hipótesis sin tener que justificarla con citas ni demostrarla por completo. También permite doblar las reglas, improvisar y dejar que durante la escritura aparezca lo no previsto.

Tomo prestada la manera en que la escritora argenmex Martha Mega conceptualiza el poema: musicalidad, metáfora y misterio. Ese último aspecto es el que más me convoca, porque implica renunciar a una parte del control racional. La poesía se parece un poco al jazz: hay una estructura, pero también improvisación, escucha y apertura a lo inesperado. Escribir Papá Paki fue quizás una manera de procesar lo vivido, pero también de descubrir qué aparecía cuando dejaba de intentar explicarlo todo.
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APU:Generalmente hay mucha literatura sobre la maternidad, pero menos sobre el día a día de los padres. ¿Por qué creés que a los hombres todavía les cuesta tanto escribir sobre la crianza real?

GM: Creo que a los varones nos resulta más difícil escribir sobre la crianza real porque venimos de una historia muy larga en la que fuimos socializados como sujetos que no éramos responsables de las prácticas de cuidado. Como consecuencia, muchas veces llegamos a la paternidad con menos palabras para nombrar lo que nos pasa.
También existe muy poco aprendizaje colaborativo entre varones. Las maternidades han construido —por necesidad— redes, dispositivos de acompañamiento y saberes compartidos en torno al cuidado. Entre los padres, en cambio, muchas experiencias permanecen confinadas al ámbito privado, como si hablar de la frustración, del cansancio, del miedo o del desconocimiento implicara exhibir una debilidad. La masculinidad tradicional nos enseña a mostrarnos seguros y autosuficientes.

En el libro hay un poema que se llama «cambiar pañales siendo vato vol. I». Ahí cuento que envidiaba a los bateristas: cuatro miembros independientes moviéndose a la vez, que es más o menos lo que uno aprende cambiando un pañal con una mano mientras con la otra ataja una patada-espasmo que tira a la mierda el celular. Nadie habla claro de la usura que es el comprar pañales. 

Al mismo tiempo, creo que estamos en un momento histórico en el que empieza a ser necesario diagramar y poner en palabras las distintas experiencias de las paternidades contemporáneas. Cuidar no es una capacidad genética ni pertenece naturalmente a un género: es una sensibilidad, una práctica y un saber que se aprende con otros y que, cada vez, conserva algo de novedad que resiste. Escribir sobre eso puede ayudar a normalizar los roles de cuidado, para que un padre que cuida no sea considerado excepcional ni admirable por hacer algo que debería estar presente en cualquier vínculo humano. Por eso no se trata solamente de que los hombres escribamos más sobre la paternidad, sino de que aprendamos a cuidar, a pedir ayuda, a compartir nuestras dudas y a construir entre varones un lenguaje para experiencias que en muchos casos siguen permaneciendo en silencio.

APU: Vivís en Buenos Aires, pero sos de México. ¿Cómo conviven esos dos mundos y culturas diversas en tu escritura?

GM: Esos dos mundos conviven en mi escritura a través de una contaminación cruzada. Que la diferencia aparezca, que no quede disimulada. Por eso uso de manera deliberada palabras del lunfardo porteño, expresiones mexicanas y, en particular, cierta jerga del norte de México. En Papá Paki, esa mezcla reúne también elementos del lenguaje digital. No busco unificar esas lenguas ni volverlas completamente transparentes, sino dejar que se rocen, se incomoden y produzcan nuevos sentidos.

El libro incluso termina con un glosario a dos columnas donde "vato" se cruza con "chabón", "chamba" con "laburo", "ahorita" con "vamos viendo". No lo puse como un servicio al lector distraído, sino como evidencia de que hay dos lenguas trabajando al mismo tiempo y de que ninguna gana. Quiero que cada quien encuentre ahí una pequeña ventana hacia otro lugar: una palabra desconocida puede interrumpir la lectura, obligar a hacerse una pregunta o descubrir un significado que modifique el poema. En ese sentido, la lengua argenmex no es solamente un rasgo autobiográfico: es una forma de trabajar poéticamente con la migración, el desarraigo y la doble pertenencia.

No pienso la identidad argenmex como una síntesis cerrada, sino como un puente que hay que seguir construyendo. Me importa poner en valor y abonar el vínculo cultural que existe desde hace mucho tiempo entre México y la Argentina. Pienso que el lugar de mayor impacto positivo que puedo generar está en sostener ese intercambio: hacer que las palabras, los imaginarios y las experiencias de ambos lugares circulen y se transformen mutuamente.

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Papá Paki libro

 

APU: Tu poesía tiene un equilibrio: por momentos es muy triste, pero también hay mucho humor. ¿El humor te sirve como escudo para poder contar las cosas que más duelen?

GM: No pienso el humor tanto como un escudo personal frente a lo que duele, sino como un recurso mnemotécnico. Funciona porque permite producir un impacto emocional en un cuerpo a través de un afecto que no siempre se asocia con la poesía, y con ello procuro generar una relación más cercana con quien lee. El humor puede volver un poema más recordable. También lo uso como el merengue con el que embadurno temas más densos, aunque a veces ese merengue lleve vidrio molido.
También me interesa que el humor desacomode, desencaje. A veces una imagen absurda, una exageración o un cambio inesperado de tono permiten mirar una experiencia conocida bajo otra luz. Al final, somos olvido.

APU: Los hombres necesitamos equilibrar nuestra parte masculina —la fuerza, poner límites— con nuestra parte femenina —la ternura, la vulnerabilidad— para sanar los conflictos familiares. Tu libro muestra a un padre que extraña y sufre la distancia, pero que a la vez se anima a cuidar y mostrarse sensible. ¿Escribir Papá Paki te ayudó a equilibrar esas dos partes y encontrar una nueva forma de ser hombre y padre?

GM: Sí, aunque no sé si lo pensaría exactamente como un equilibrio entre una parte masculina y otra femenina. Esa repartición me resulta estrecha: presupone que cuidar es femenino, y lo que el libro intenta es justamente discutir ese reparto. Me interesa más pensar Papá Paki como una exploración de todo aquello que los varones también podemos aprender a hacer: cuidar, mostrarnos vulnerables, pedir ayuda, tolerar el no saber y corrernos del centro para que otra personita tenga un lugar material y simbólico en el cual aparecer.

La paternidad me enseñó, sobre todo, a dar sin esperar necesariamente algo a cambio. Antes era una persona mucho más egoísta. Risas pregrabadas. Darle lugar a un otro implica restarle tiempo y protagonismo al yo, algo que puede resultar contraintuitivo para los varones porque somos socializados bajo la idea de que debemos tener las respuestas, representar la razón o hacer que el mundo gire alrededor de nuestro ombligo.

Escribí también para acercarme con mayor empatía a las maternidades y a quienes históricamente han sostenido las tareas de cuidado, y para intentar establecer un vínculo con otros vatos que cuidan o que quieren aprender a hacerlo. La crianza en soledad puede volverse muy difícil de sostener, independientemente del amor que uno sienta por sus hijos. Para cuidar bien se necesitan otros que sostengan, y un lenguaje compartido.
Papá Paki fue, sobre todo, un intento de registrar una experiencia que imagino poco narrada: la de una paternidad que no se define únicamente por poner límites, proteger o proveer, sino también por escuchar, acompañar, hacerse a un lado y reconocer su propia fragilidad. 

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    ANNA PAZOS
RESEÑA LITERARIA

"Matar el nervio", de Anna Pazos: escribir el desborde

16 Agosto 2026

En Matar el nervio (Random House, 2023)  Anna Pazos escribe desde un lugar corporal, muy inmediato, casi como si pensar y sentir fueran la misma cosa. Hay una especie de exposición constante, una incomodidad con una misma que no termina de resolverse nunca. Es un libro que parece preguntarse todo el tiempo cómo vivir, pero sin esperar realmente una respuesta clara. Más bien, se mueve en la contradicción, en el vaivén, en la impulsividad. Orbita en una misma sensación: la de no poder procesar del todo el presente e ir hacia lo profundo del yo. Como si el mundo estuviera yendo demasiado rápido y la escritura fuera una forma medio desesperada de alcanzarlo, o de no quedarse completamente afuera, o al menos de entenderlo, aunque sea un poco, si es que alguien puede. 

Matar el nervio puede leerse como el relato de una subjetividad que intenta sostenerse en movimiento. Más que narrar una sucesión de viajes, relaciones o experiencias, el libro construye una reflexión sobre el desgaste que produce vivir desde la intensidad y la incertidumbre. A través de una escritura autobiográfica, Pazos convierte la exposición del yo en una forma de pensar el paso de la juventud a la adultez como una experiencia marcada por el desborde, la huida y el desencanto. La escritura aparece como el lugar donde la inestabilidad puede mostrarse sin necesidad de resolverse.

Uno de los rasgos más llamativos del libro es la manera en que el yo se construye desde una hiperconciencia constante. La narradora parece observar cada pensamiento, cada deseo y cada contradicción con una intensidad que impide cualquier forma de estabilidad. Esa exposición busca hacer visibles sus fisuras. El yo nunca aparece acabado; por el contrario, permanece en un estado permanente de revisión. En ese sentido, escribir funciona como un intento de sostener el desborde.

La propia estructura del libro acompaña esa lógica. No existe una narración lineal ni una progresión clara hacia una resolución. El texto avanza mediante recuerdos, escenas, pensamientos y desplazamientos que parecen surgir de la asociación más que de un orden cronológico. Esta deriva no constituye una falta de control, sino una decisión formal que reproduce la experiencia de una conciencia incapaz de organizar completamente lo vivido. La fragmentación responde, así, a una manera específica de entender la memoria y la identidad: ambas aparecen como construcciones incompletas, atravesadas por olvidos, repeticiones y cambios de perspectiva.

El movimiento ocupa un lugar central en esta experiencia. Viajar, cambiar de ciudad, de trabajo o de relaciones constituye un gesto que se repite a lo largo de toda la narración. Sin embargo, estos desplazamientos nunca producen una transformación definitiva. La promesa de que un nuevo lugar permitirá comenzar de nuevo acaba frustrándose una y otra vez. Tesalónica, Jerusalén, Turquía, Nueva York o Barcelona dejan de ser simples escenarios para convertirse en estaciones de una búsqueda que nunca encuentra un punto de llegada. La huida comienza a revelar su dimensión repetitiva.

Esa repetición permite leer el libro como algo más que el relato de una juventud intensa. En realidad, Matar el nervio habla del momento en que esa intensidad empieza a mostrar sus límites. No existe una celebración romántica de los veinte, sino una revisión crítica de una etapa marcada por la precariedad afectiva, laboral y habitacional. La libertad aparece inseparable de la incertidumbre y el deseo de experimentar convive constantemente con el cansancio. El libro propone una narración del desgaste: moverse mucho no implica comprender más, y la acumulación de experiencias no garantiza una identidad más sólida o madura. 

En este sentido, el desencanto atraviesa toda la obra. Presentándose como un estado persistente que acompaña incluso los momentos de mayor entusiasmo. Cada nuevo vínculo, cada viaje o cada proyecto parecen contener la esperanza de una transformación, pero esa expectativa termina desmoronándose. Poco a poco surge una sospecha incómoda: el conflicto no reside únicamente en los lugares o en las personas que rodean a la narradora, sino también en las estructuras internas que ella misma reproduce. 

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tapa Matar el nervio

 

Resulta especialmente interesante que esta huida constante no se traduzca en cobardía. Al contrario, la narradora nunca deja de enfrentarse a sus propias contradicciones. Cambia de escenarios, abandona relaciones y vuelve a empezar, pero al mismo tiempo se obliga a observar aquello que la incomoda. La escritura funciona precisamente como el espacio donde esas contradicciones pueden exponerse sin quedar justificadas. La imagen infantil de que «el suelo es lava» resume bien este movimiento: permanecer quieta parece equivaler a desaparecer, de modo que desplazarse se convierte en la única forma posible de sostener la propia existencia.

También el cuerpo ocupa un lugar decisivo dentro de esta construcción del yo. El deseo, la vulnerabilidad, la incomodidad y el miedo aparecen siempre encarnados. Pensar y sentir resultan inseparables. La reflexión nunca se presenta como una operación puramente intelectual, sino como una experiencia atravesada por afectos y sensaciones. De este modo, la escritura del yo adquiere una dimensión profundamente corporal que aleja el texto de cualquier confesión complaciente. Pazos no intenta construir una imagen heroica de sí misma; por el contrario, expone sus zonas más contradictorias y menos legibles.

En Matar el nervio lo biográfico no funciona como garantía de autenticidad, sino como un procedimiento para explorar las formas en que una subjetividad se construye y se desestabiliza. La experiencia personal deja de ser únicamente individual para convertirse en una vía de acceso a problemas compartidos por toda una generación: la precariedad, la movilidad permanente, la dificultad para construir vínculos duraderos y la sensación de que la adultez nunca termina de consolidarse.

La pregunta que atraviesa el libro es cómo habitar un presente caracterizado por la incertidumbre. Frente a esa pregunta, la escritura no ofrece respuestas definitivas. Tampoco organiza el caos en un relato tranquilizador. Lo que hace es darle una forma provisional, construir un espacio donde el desorden pueda desplegarse sin ser reducido. En esa decisión reside buena parte de la potencia del texto. La literatura no aparece como una herramienta destinada a corregir la experiencia, sino como una práctica capaz de acompañar su complejidad.

Matar el nervio puede entenderse como una reflexión sobre el paso de la juventud a la adultez desde una perspectiva alejada de los relatos tradicionales de aprendizaje. Anna Pazos construye una escritura donde el desborde, la huida y el desencanto dejan de ser episodios aislados para convertirse en formas de habitar el mundo. La intensidad ya no promete una revelación final, sino que evidencia sus propios límites. Escribir tampoco implica alcanzar una identidad estable, sino aceptar que el yo permanece siempre en proceso, atravesado por contradicciones que nunca terminan de resolverse. Quizá ahí resida la mayor fuerza del libro: en mostrar que crecer no consiste en dejar atrás la incertidumbre, sino en aprender a escribir desde ella.

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El boleto de Subte está en su máximo histórico: el pico anterior fue en diciembre de 2001

14 Agosto 2026

Hay números que adquieren significado por la fecha en la que aparecen. El boleto de Subte alcanzó en agosto los $1.684 y, descontando la inflación, llegó al valor más alto de la serie que comienza en 1995. Hasta ahora, el récord pertenecía a diciembre de 2001.

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Aumentos de subte

Fuente elaboración propia en base a IDECBA y BADATA 

La referencia temporal genera inevitablemente una asociación, ya que diciembre de 2001 fue el final de un prolongado proceso de deterioro económico, social y político que culminó en una de las crisis más profundas de la historia argentina. Comparar el precio del boleto no implica equiparar ambas coyunturas. Sí permite dimensionar hasta dónde llegó el encarecimiento del transporte público porteño: hay que retroceder casi un cuarto de siglo para encontrar un precio semejante.

Este récord se da en el marco de la política tarifaria implementada por el gobierno de Jorge Macri con la excusa de reducir el atraso tarifario y recuperar gradualmente niveles históricos de cobertura de los costos del sistema. En ese sentido, después de una fuerte suba del 20% en julio de 2025, los meses subsiguientes el boleto continuó aumentando muy por encima de la inflación estimada por la propia Ciudad. En agosto el aumento fue del 3,9%.

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Aumentos de subte

Fuente elaboración propia en base a IDECBA y BADATA.

Más caro combinar transportes

A esto se suma que a comienzos de agosto el Gobierno porteño avanzó además sobre la RED SUBE y eliminó el descuento para quienes realizan primero un viaje en tren y luego ingresan al Subte. A partir de los microdatos de viajes y etapas de transporte público publicados por BA Data se estima que por lo menos 41 mil personas realizan esa combinación en un día hábil típico.

La decisión tiene una característica difícil de justificar desde una mirada productiva: la Ciudad encarece el costo de llegar a trabajar a la Ciudad. Es además una concepción estrecha de los límites de Buenos Aires, ya que la economía porteña no termina en la General Paz. Una enorme proporción de quienes producen valor en ella vive fuera de su territorio y la integración del transporte metropolitano debería reconocer esa realidad económica. Fragmentar las tarifas hace exactamente lo contrario.

Más tarifa sin una mejora equivalente

La contrapartida podría ser un salto perceptible en la calidad del servicio. Los datos disponibles tampoco muestran ese escenario. El informe anual de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) permite observar que durante 2025 la frecuencia tuvo un empeoramiento en toda la red. Hay diferencias importantes entre líneas y evoluciones distintas a lo largo del año, pero no aparece una transformación del servicio equivalente a la magnitud del ajuste tarifario.

La situación de la accesibilidad física es todavía más evidente. Una consulta realizada el 8 de agosto sobre la información que Emova publica para cada estación mostró que sólo 186 de las 289 escaleras mecánicas reportadas estaban funcionando: 64,4%. Entre los ascensores estaban operativos 90 de 114: 78,9%. Más allá de la molestia que implica para todo pasajero su mal funcionamiento, para una persona con movilidad reducida, un adulto mayor o una familia que viaja con un cochecito puede convertirse directamente en una barrera de acceso.

El resultado es difícil de conciliar con el esfuerzo económico que se exige a los pasajeros: el Subte nunca fue tan caro en los últimos treinta años y la experiencia de viajar empeora día a día por fuera de los renders publicitarios.

Ajustar sobre ingresos que ya están bajo presión

En el primer trimestre de 2026, según el propio Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad (IDECBA), los ingresos de los asalariados registrados y no registrados se movieron por debajo de la inflación. Es, sobre todo, relevante porque estamos hablando precisamente de quienes todos los días deben desplazarse para trabajar. El transporte es uno de los gastos que tienen menor margen para ajustarse: quien necesita llegar a su empleo no puede responder al aumento del boleto dejando de viajar con la misma facilidad con que posterga una compra.

En ese sentido, los presupuestos familiares ya muestran signos de esa tensión. Según el IDECBA, durante el primer trimestre de este año el 48,8% de los hogares porteños recurrió a préstamos o compras con tarjeta de crédito y el 35,5% utilizó ahorros.

A esto podríamos sumar la situación de los jubilados de la mínima que, desde que asumió Javier Milei, perdieron un 10% del poder adquisitivo del haber, sumado a todos los recortes en medicamentos y prestaciones. En ese sentido, la Legislatura de la Ciudad aprobó a mediados de 2025 la extensión de la gratuidad del boleto a jubilados que cobren hasta 2,5 haberes mínimos. Sin embargo, las trabas burocráticas impuestas por el gobierno de la Ciudad para su implementación hacen muy difícil el acceso. En ese sentido, antes de asumir Macri y Milei, con una jubilación mínima se podía comprar más de 2 mil boletos de subte y actualmente esa relación está por debajo de 300. Síntoma del ajuste en ambos sentidos.

En este contexto, cada aumento de un servicio esencial disputa una porción mayor del ingreso disponible de los hogares. Es plata que deja de destinarse a alimentos, indumentaria, una salida o una compra en el comercio del barrio. Un punto de encuentro entre la política económica nacional y la política del Gobierno porteño.

Milei convirtió la reducción del gasto y la recomposición de precios regulados en piezas centrales de su programa. Jorge Macri podía utilizar las herramientas de una jurisdicción con recursos propios para amortiguar parte de ese impacto sobre quienes viven y trabajan en Buenos Aires. Eligió otro camino: acompañar esa lógica y reforzarla desde las tarifas que administra la Ciudad.

El transporte público no es únicamente una prestación cuyo costo debe distribuirse entre subsidios y tarifas. Es parte de la infraestructura económica de una ciudad. Amplía el mercado de trabajo disponible para las empresas, permite que trabajadores y estudiantes accedan a oportunidades y conecta diariamente a millones de consumidores con la actividad comercial.

En momentos de pérdida salarial, crecimiento de la pobreza y debilitamiento del consumo, encarecer sistemáticamente el transporte significa retirar capacidad de compra de los hogares. Jorge Macri eligió responder al ajuste nacional con más ajuste local. En lugar de utilizar las herramientas de la Ciudad para proteger parte del ingreso disponible de quienes viven y trabajan en Buenos Aires, agrega presión sobre esos mismos presupuestos.

* Nota metodológica: para comparar las tarifas históricas se actualizan los valores nominales por inflación y se expresan en pesos de agosto de 2026. El dato de agosto utiliza una estimación de inflación mensual de 2,2%. Hasta que se conozca el IPC definitivo de agosto, el récord debe considerarse provisional. Con ese supuesto, el boleto actual de $1.684 supera los aproximadamente $1.678 equivalentes de diciembre de 2001.

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    San Martín
    San Martín

El ejército Sanmartiniano en la geopolítica de la emancipación: una revisión desde Astesano, Galasso y Pigna

14 Agosto 2026

Introducción

Al revisar velozmente la historiografía argentina, cualquier lector puede notar que la disciplina ha experimentado profundas transformaciones teóricas en torno a la conceptualización de las campañas libertadoras iberoamericanas.

La mirada tradicional, de aquella historiografía decimonónica liberal, sostenida por Bartolomé Mitre en su obra fundacional Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana (Mitre, 1887), tendió a proponer una narrativa de carácter mitológico, donde las hazañas militares eran el resultado exclusivo del genio individual y el desinterés abstracto de un héroe con piel de bronce. No obstante, a partir de mediados del siglo XX, las corrientes críticas asociadas al revisionismo Nacional - popular y la divulgación histórica contemporánea han reconfigurado radicalmente este campo de estudio.

Si tomamos, por ejemplo, los trabajos sobre nuestros libertadores realizados por Eduardo Astesano (Astesano, 1951; 1961), Norberto Galasso (Galasso, 2000) y Felipe Pigna (Pigna, 2014), el general José de San Martín y el Ejército de los Andes emergen no como instrumentos de una gesta despolitizada, sino como los componentes fundamentales de un proyecto orgánico de emancipación sudamericana.

Este programa se desarrolló a partir de varios aspectos: la planificación socioeconómica, la participación de las masas oprimidas, una densa lectura del conflictivo escenario geopolítico mundial y un andamiaje político-ideológico secreto cuyo núcleo operativo regional fue la Logia Lautaro.

El análisis de la coyuntura europea que enmarcó la organización del Ejército de los Andes (1814-1817) nos exige rastrear las tensiones emergentes en los tiempos de la Restauración absolutista.

El historiador Eduardo Astesano (Astesano, 1951) sitúa este proceso en abierta confrontación con la Santa Alianza y las directrices surgidas del Congreso de Viena, aquellas que demandaban el retorno forzoso de los territorios americanos a la Corona de Fernando VII. En un punto de partida similar, el historiador Norberto Galasso (Galasso, 2000) profundiza el debate sobre la identidad ideológica del Libertador al impugnar la arraigada tesis liberal que presentaba a San Martín como un oficial español ajeno a la política local o, en su defecto, como un instrumento encubierto de los intereses comerciales del Imperio Británico (Mitre, 1887). A través del examen de su formación intelectual en la España peninsular, Galasso (Galasso, 2000) demuestra que el ideario sanmartiniano se nutrió de la Revolución Francesa, pero, principalmente, de la insurrección democrática española de 1808 contra la invasión napoleónica. Para Galasso, la lucha hispanoamericana no constituía una guerra de carácter estrictamente antiespañol, sino una extensión de la revolución hispánica mundial contra el absolutismo. Por su parte, Felipe Pigna (Pigna, 2014) complementa esta lectura geopolítica al analizar la respuesta criolla frente al bloqueo continental y la caída de los focos insurgentes en Chile y el Alto Perú. Pigna (Pigna, 2014) se detiene en el aislamiento material de las Provincias Unidas del Río de la Plata tras la Revolución de mayo, argumentando que el plan continental sanmartiniano fue una respuesta de supervivencia estratégica ante la inminencia de las expediciones peninsulares y, a su vez, también advierte sobre la presencia de un naciente industrialismo y comercio británico que pasaba a aprovechar el ocaso del monopolio ibérico.

  1. La Logia Lautaro y el Plan Continental

Para hacer posible este plan de escala continental, la vanguardia revolucionaria necesitaba un instrumento de centralización política y coordinación clandestina capaz de superar las fronteras locales de las incipientes patrias americanas. Este rol fue asumido por la Logia Lautaro, cuya estructura y funcionamiento interno es destacada por las corrientes revisionistas para desmitificar la versión liberal que la confinaba a una mera sociedad de socorros mutuos o a una sucursal de la masonería británica especulativa.

Norberto Galasso (Galasso, 2000) argumenta que la Logia Lautaro funcionó en realidad como un partido político secreto, vertical y fuertemente ideologizado, concebido bajo la influencia de las sociedades secretas republicanas europeas y las redes de letrados existentes, como el caso de la Gran Reunión Americana fundada por Francisco de Miranda en Londres. Estas organizaciones, poseían una dinámica interna que combinaba una rígida disciplina militar con un sistema de juramentos de sangre e iniciación por grados que garantizaba la compartimentación de la información y la obediencia revolucionaria (Galasso, 2000). La estructura se ramificaba en logias filiales instaladas en Buenos Aires, Mendoza y, posteriormente, Santiago de Chile y Lima.

Eduardo Astesano (Astesano, 1961) subraya que este centralismo democrático-militar permitía a la Logia actuar como un "Estado mayor en las sombras", con capacidad para intervenir directamente en las esferas de gobierno criollas, deponer triunviratos que vacilaran en el esfuerzo bélico y designar ministros o directores supremos consustanciados con el ala radicalizada de la revolución.

En definitiva, la Logia Lautaro se constituyó de este modo en el verdadero motor logístico y político detrás de la unificación estratégica de la campaña continental. Por otra parte también, Felipe Pigna (Pigna, 2014) analiza de que firma las decisiones más determinantes de la guerra de la independencia —desde el relevo de mandos en el Ejército del Norte hasta el financiamiento preferencial de la expedición liberadora a Chile— no se dirimían en los debates públicos de los cabildos abiertos, sino en las tenidas secretas de la organización. A través de este canal de comunicación reservado, San Martín coordinaba de manera simultánea las directivas gubernamentales del Director Supremo en Buenos Aires, las operaciones del gobernador intendente en Cuyo y la red de espionaje en Chile capitaneada por logistas clave como Bernardo O'Higgins. El funcionamiento interno dictaminaba que todo miembro investido con un cargo público civil o militar debía subordinar sus decisiones institucionales a las resoluciones tomadas previamente en el seno de la logia, bajo pena de ser declarado traidor a la patria grande. Esta cohesión interna blindó al Ejército de los Andes frente a las intrigas intestinas de las facciones locales y las periódicas tentativas del gobierno porteño de desviar las fuerzas sanmartinianas para reprimir las insurgencias federales del litoral, una orden que San Martín desobedeció amparado en la prioridad continental fijada por los estatutos secretos lautarinos (Pigna, 2014), en definitiva, posibilitó que los planes continentales no estén atados al poder centralista de los porteños.

  1. Proteccionismo y desarrollo industrial en la campaña continental de San Martín

La ejecución de este plan continental requería una transformación radical de las estructuras productivas locales, un aspecto en el cual los tres autores coinciden cuando rescatan la experiencia gubernamental y económica de la Intendencia de Cuyo. No obstante, hay matices según cada autor.

Mientras que Astesano (Astesano, 1951) pioneramente caracteriza a El Plumerillo como un sofisticado laboratorio proto industrial de planificación estatal centralizada —donde la maestranza de Fray Luis Beltrán producía herramental, artillería y municiones en serie—, Pigna (Pigna, 2014) expande este marco analítico describiendo las reformas multidimensionales de San Martín en Mendoza. Pigna (Pigna, 2014) sostiene que la economía regional, asfixiada por la paralización del comercio ganadero tradicional con Chile, fue reconvertida mediante el fomento de la agricultura, la vitivinicultura y la creación de una red de proveedores que conectaba sables cordobeses con monturas tucumanas y tejidos puntanos. Esta autarquía económica no dependió del librecambismo comercial auspiciado por la aduana porteña, sino de una política fiscal fuertemente interventora y proteccionista. Por su parte, Galasso (Galasso, 2000) coincide con Astesano al demostrar la naturaleza confiscatoria de este financiamiento, documentando las contribuciones forzosas impuestas a las grandes fortunas de los españoles peninsulares y la subordinación de la propiedad privada al esfuerzo logístico, que posiciona al Estado cuyano como el reverso exacto del modelo agroexportador y centralista defendido por la posterior historiografía liberal mitrista.

Este sustrato material alteró de modo irreversible la composición social del brazo armado de la revolución. La incorporación del elemento popular al Ejército de los Andes representa uno de los núcleos de mayor disidencia de la historiografía revisionista respecto de la escuela mitrista, la cual solía relegar a las clases subalternas al rol de acompañantes pasivos de las élites ilustradas.

Eduardo Astesano (Astesano, 1951) reivindica, por ejemplo, al Batallón de Libertos, integrado por esclavos negros manumitidos bajo condición de servicio militar, como la vanguardia combativa de la infantería. En sintonía con esta interpretación, Felipe Pigna (Pigna, 2014) denuncia los mecanismos de invisibilización de la historia oficial mediante la recuperación del Regimiento N° 8 de Infantería, rescatando la presencia protagónica de los afrodescendientes que combatieron por su libertad personal en estrecho vínculo con la liberación patria. Asimismo, Galasso (Galasso, 2000) y Pigna (Pigna, 2014) ubican con una centralidad metodológica fundamental a la denominada "guerra de zapa", describiéndola como un sofisticado entramado de inteligencia popular, espionaje y desinformación en el cual arrieros, baqueanos, mujeres de sectores postergados y comunidades indígenas locales operaron como sujetos políticos activos indispensables para quebrar las líneas realistas antes del cruce cordillerano.

En este sentido, los autores demuestran que la campaña militar en Cuyo se articulaba con un objetivo político superior: la integración regional y la emancipación continental.

El Protectorado en Perú (1821) es valorado por Astesano (Astesano, 1961) a través de sus iniciativas financieras soberanas, demostrando, por otra parte, una línea de continuidad respecto de la visión proteccionista y de desarrollo industrial presente en San Martín durante su intendencia en Cuyo.

  1. Juan Manuel de Rosas, San Martín y la línea de soberanía económica

La continuidad ideológica de este concepto de soberanía nacional e intransigencia ante las intromisiones extranjeras halla su máxima expresión histórica en los últimos años de vida de San Martín, a través de la correspondencia epistolar que mantuvo desde su exilio europeo con el gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.

Galasso (Galasso, 2000) subraya que, durante el bloqueo anglo-francés al Río de la Plata, San Martín identificó de inmediato que la agresión de las potencias europeas constituía un avasallamiento directo a la independencia conquistada en los campos de batalla andinos. En sus cartas dirigidas a Rosas, el Libertador elogiaba la firmeza política del gobernador bonaerense, afirmando que la resistencia opuesta a las exigencias de Francia e Inglaterra había salvado el honor de la República. Felipe Pigna (Pigna, 2014) de alguna manera amplía este análisis al destacar la famosa epístola en la que San Martín argumenta que la agresión europea fracasaría inevitablemente debido a la imposibilidad material de mantener una ocupación militar prolongada frente a la resistencia popular y la fisonomía geográfica del territorio rioplatense, un razonamiento logístico-militar que recuperaba las lecciones de la movilización total implementadas en la Intendencia de Cuyo.

Esta convergencia epistolar y doctrinaria culminó en una de las disposiciones testamentarias más importantes de la historia política e ideológica argentina. Al redactar su testamento en París, San Martín decidió legar su sable corvo a Juan Manuel de Rosas, fundamentando dicha decisión en la satisfacción que le había producido la conducta del gobernador en defensa de la soberanía de la Confederación Argentina contra las agresiones extranjeras.

Eduardo Astesano (Astesano, 1961) interpreta este legado como un acto político orgánico de transferencia de legitimidad histórica: el sable que había roto las cadenas del absolutismo español era entregado al hombre que resistía el avance del imperialismo económico anglo-francés.

Para el revisionismo, esta ligazón destruye definitivamente la separación artificial efectuada por la escuela de Mitre (Romero, J.L., 1946) (Levene, 1920; 1950) (Carbía, 1925), y los más cercanos en el tiempo, una suerte de escuela pseudomitrista –por su anti rosismo y la inclusión de las minorías (individualizadas y no mestizadas) en la Historia del siglo XIX- (Ternavasio, 2009) (Di Meglio, 2006) que pretenden blindar a San Martín de un panteón abstracto al tiempo que demonizan la resistencia rosista, bajándole el precio, al considerar que únicamente se luchó contra el imperialismo anglo-francés para defender los intereses privados de los ganaderos bonaerenses. No obstante, al validar la política de Rosas, San Martín ratificaba desde el ocaso de su vida el carácter proteccionista, defensivo y profundamente soberano que había impreso en la génesis del Ejército de los Andes.

Desde un punto metodológico, Eduardo Astesano (Astesano, 1951) prioriza el análisis cuantitativo y económico mediante registros de tesorería e inventarios industriales, Galasso, en cambio (Galasso2000) desarrolla un examen cualitativo de la correspondencia epistolar para reconstruir la trama ideológica del Libertador, mientras que Felipe Pigna (Pigna, 2014) recurre a documentos tradicionales con testimonios alternativos para evidenciar las tensiones con el Directorio porteño.

Más allá de los matices señalados, los tres autores coinciden en marcar que la historiografía de Bartolomé Mitre distorsionó la figura sanmartiniana para adaptarla a los intereses de la oligarquía agroexportadora y del liberalismo centralista, silenciando tanto la densa red partidaria e continental de la Logia Lautaro como el explícito alineamiento de San Martín con la defensa de la soberanía económica Nacional (Astesano, 1961; Galasso, 2000; Pigna, 2014).

Bibliografia mencionada

  • Astesano, Eduardo (1961). San Martín y el origen del capitalismo argentino. Coyoacán.

  • Astesano, Eduardo. (1951). La movilización económica en los ejércitos sanmartinianos. El Ateneo.

  • Carbia, Romulo (1925). Historia crítica de la historiografía argentina (desde sus orígenes en el siglo XVI). Coni.

  • Di Meglio, Gabriel. (2006). ¡Viva el bajo pueblo! La participación política de la plebe urbana de Buenos Aires entre la Revolución de Mayo y el rosismo. Prometeo Libros.

  • Galasso, Norberto (2000). Seamos libres y lo demás no importa nada: Vida de San Martín. Colihue.

  • Levene, Ricardo. (Dir.). (1936-1950). Historia de la Nación Argentina: Desde los orígenes hasta la organización definitiva en 1862 (Vols. 1-10). El Ateneo / Academia Nacional de la Historia.

  • Mitre, Bartolomé (1887). Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana. Lajouane.

  • Pigna, Felipe (2014). La voz del gran jefe: Vida y pensamiento de José de San Martín. Planeta.

  • Romero, José Luis (1946). Las ideas políticas en la Argentina. Fondo de Cultura Económica

  • Ternavasio, Marcela. (2007). Gobernar la revolución: Poderes en disputa en el Río de la Plata, 1810-1820. Siglo XXI Editores.

  • Ternavasio, Marcela. (2009). Historia de la Argentina, 1806-1852. Siglo XXI Editores.

El autor es Doctor en Historia, Especialista en Pensamiento Nacional y Latinoamericano, Profesor de Historia (USal, UNLa, UBA) Docente adjunto de Historia Social General Contemporánea, Seminario de Las Izquierdas y el Problema Nacional, Seminarios de Peronismo y Pensamiento Nacional y Seminario de Pensamiento Nacional y Latinoamericano (UNLa), Seminario Introducción al pensamiento de Liberalismo Argentino: teoría y proyección histórica. Docente e Investigador del Centro de Estudios de Integración Latinoamericana “Manuel Ugarte” y del Instituto de Investigaciones Históricas (UNLa) Coordinador Académico del Posgrado: Especialización en Pensamiento Nacional y Latinoamericano, Director del Área de Las Corrientes del Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano del Departamento de Humanidades y Artes, Consejero Editor de la Revista del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, Columnista de los Programas Radiales: Malvinas Causa Central Radiográfica FM 89.3

Si tomamos, por ejemplo, los trabajos sobre nuestros libertadores realizados por Eduardo Astesano (Astesano, 1951; 1961), Norberto Galasso (Galasso, 2000) y Felipe Pigna (Pigna, 2014), el general José de San Martín y el Ejército de los Andes emergen no como instrumentos de una gesta despolitizada, sino como los componentes fundamentales de un proyecto orgánico de emancipación sudamericana.
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    Juegos online y solidaridad

Cómo 1xBet, los voluntarios y los futbolistas del Caracas Fútbol Club unieron fuerzas para ayudar a las familias de Venezuela

14 Agosto 2026

Tras un devastador terremoto en Venezuela, muchas familias se quedaron sin ni siquiera lo imprescindible para vivir. Para apoyar a la población de las zonas afectadas, 1xBet organizó una campaña humanitaria que reunió a voluntarios, representantes del Caracas Fútbol Club y vecinos de la zona en torno a un objetivo común: ayudar a quienes más lo necesitan en estos momentos.

De la idea a la acción

Cada kit se preparó a mano y se adaptó para satisfacer las necesidades inmediatas de las familias. En su interior había artículos esenciales, desde productos de higiene hasta artículos domésticos de uso diario.

Los jugadores del Caracas Fútbol Club se suman a la causa

Uno de los momentos más destacados de la campaña fue la participación activa de los jugadores del Caracas Fútbol Club. A pesar de estar preparándose para un próximo partido contra un equipo colombiano, los deportistas acudieron para colaborar con los voluntarios y se pusieron manos a la obra de inmediato clasificando suministros y empaquetando cajas.

Iniciativas como esta rara vez aparecen en el calendario deportivo, pero son un claro recordatorio de que el impacto del fútbol va mucho más allá del terreno de juego.

Viaje a La Guaira

Una vez finalizada la campaña de recogida, el envío de ayuda humanitaria partió hacia La Guaira, una de las regiones más afectadas del país. Una superviviente local del terremoto acompañó a los voluntarios durante el trayecto. Gracias a su ayuda, el equipo pudo ponerse en contacto con las familias que más necesitaban apoyo y coordinar la distribución directa de la ayuda.

Cuando la gente se une

Esta iniciativa humanitaria demostró que la ayuda se basa en gestos sencillos: unas personas preparan cajas, otras se encargan de la logística, algunas ponen en contacto a los voluntarios con las familias locales y otras sacan tiempo para colaborar a pesar de sus apretadas agendas. Así es precisamente como un esfuerzo conjunto se convierte en un apoyo tangible.

Para 1xBet, el proyecto supuso una oportunidad para apoyar a la comunidad no solo durante los grandes eventos deportivos, sino también cuando el apoyo práctico es más importante. La marca nunca se queda al margen, sino que desempeña constantemente un papel activo en causas sociales y benéficas.

Historias como esta nos sirven como un poderoso recordatorio: la verdadera fuerza de cualquier comunidad reside en que sus miembros se unan para apoyarse mutuamente.