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    Luis Caputo-Javier Milei
    (Foto: Facebook Javier Milei)

El crecimiento económico que no genera empleo y el riesgo país que no baja

08 Abril 2026

Cada vez resulta más evidente la estrategia gubernamental de ocultar sistemáticamente la realidad, tanto en lo económico, como en lo político y en lo social mediante el uso de verdaderas mentiras, mecánica que también utilizan “los mercados” en auxilio del régimen neoliberal, tanto en sus versiones internacionales como en las vernáculas.

Pruebas al canto: algunas de esas mentiras verdaderas y las realidades que pretenden ocultar se muestran a continuación.

El riesgo país

El poco transparente auxilio al régimen neoliberal que emplea “el mercado” al tratar la cuestión del riesgo país, tanto a través de calificadoras de riesgo internacionales como de consultores económicos, locales constituye un claro ejemplo de las mentiras verdaderas.

El JP Morgan menciona las 3 condiciones clave que nuestro país debería cumplir para calificar como mercado emergente y con ello tener acceso al crédito internacional privado: eliminar los controles de capital, consolidar un régimen cambiario previsible y garantizar reglas de juego estables para los inversores.

Por su parte en el marco del 21° Simposio de Mercado de Capitales organizado por el IAEF, Todd Martínez de Fitch a cargo de las calificaciones soberanas para las Américas, afirmó que el año pasado la calificadora le subió la nota a la Argentina "porque había mejorado la confianza en que iba a poder acumular las reservas suficientes para pagar la deuda". Afirmó que para mejorar la calificación “no solo queremos ver acumulación y salidas con la deuda. Queremos ver incluso que, pagando la deuda, haya una acumulación de reservas para que haya un colchón para enfrentar un shock doméstico en un año electoral”.

Miguel Kiguel, director de Econviews, indica que, al considerar el superávit fiscal y que el nivel de deuda es del 40% sobre PBI, Argentina es solvente. Sin embargo lo relativiza mencionando que los inversores consideran que las reservas siguen estando flacas a pesar de que el BCRA está empezando a comprar. "Nuestra situación es inversa a la de Uruguay o Brasil: tenemos mucha deuda en dólares y poca en pesos. Ese es nuestro talón de Aquiles".

Respecto a las fuentes alternativas de financiamiento con las que Caputo aspira conseguir US$ 9.000 millones ante un total de vencimientos de US$ 35.000 millones hasta 2027, varios economistas señalan que para acceder a esas fuentes sería necesario de otorgarles el carácter de "créditos privilegiados", con lo cual, pase lo que pase, cobrarían antes que el resto de los acreedores, dificultando la reducción del riesgo país a niveles de 400 puntos.

Por su parte Daniel Marx, titular de Quantum Finanzas, señala la anormalidad de considerar a las fuentes extraordinarias de financiamiento internacional como fuentes de regulares de financiamiento para Argentina: “eso es anormal”, afirmó.

Interesa mostrar lo que esconde esta mezcolanza de exigencias y afirmaciones y el denominador común de considerar que el superávit fiscal no sólo está afianzado sino que además se puede aumentar para otorgar mayor solidez a la macro economía argentina permitiendo una baja del riesgo país.

La verdad que todos ocultan es que el superávit fiscal tiene pies de barro y no es sustentable, ni siquiera a mediano plazo.

No es una novedad que el superávit fiscal se viene generando sobre la base de la eliminación casi absoluta de la obra pública, con gran deterioro de la infraestructura de transporte y el incremento de costos que lleva implícito; así como en importantes reducciones presupuestarias en materia de salud pública, educación, con la baja de remuneraciones, jubilaciones, del consumo y de los propios ingresos fiscales que trae aparejada la baja del consumo; también el superávit resulta de la reducción de los ATN, los aportes del estado nacional a las provincias, cuestión que se viene poniendo de manifiesto en los numerosos reclamos salariales de los educadores y las propias fuerzas de seguridad.

Todas estos problemas tienen estado público y por ello son o deberían ser conocidos por las calificadoras de riesgo y los consultores económicos, que pese a todo optan por un estruendoso silencio, que en algún momento hará que la micro haga estallar esta ficticia e insuficiente estabilidad macro económica.

El aumento del 4,4% del PIB 2025

Según informó el INDEC el PBI medido en pesos constantes de 2004 pasó de $708.130 millones en 2024 a $739.057 millones en 2025, lo que representa un aumento del 4,37%; en pesos por habitante el PIB pasó de $15.390 millones en 2024 a $15.931 millones per cápita en 2025, resultando una mejora por habitante del 3,51% interanual.

Luego de descontar los impuestos sobre el valor de los productos, netos de subsidios, el IVA y los derechos sobre las importaciones, resultan valores del Valor Agregado Bruto de $587.361 millones en moneda constante de 2004 y de $607,638 en 2025, resultando una mejora interanual de 3,45%. Los valores del VAB por habitante resultan de $12.765 en 2024 y de $13.098 en 2025, resultado una mejora del VAB per cápita de 2,60%

A continuación, se muestran los aportes al VAB en 2024 y 2025, las variaciones del VAB por habitante y la contribución al empleo registrado en 2025 de las principales actividades:

  • Industria: aportó el 18,4% del VAB en 2024 y 18,0% en 2025, resultando una variación por habitante de 0.0%; aportó 12,0% del empleo registrado.

  • Comercio: se mantuvo en 15,2% del VAB en 2024 y 2025, con una mejora por habitante de 2,8% interanual; aportó el 13,2% del empleo.

  • Transporte: el aporte al VAB se redujo de 9,3% en 2024 a 9,1% en 2025, con una mejora interanual por habitante de 1,3%; contribuyó con el 5,0% del empleo

  • Agricultura: sus aportes al VAB mejoraron de 8,3% en 2024 a 8,5% en 2025, una mejora per cápita del 5,3%; aportó al empleo el 3,6%.

  • Administración Pública: los aportes se redujeron de 6,0% en 2024 a 5,8% en 2025, una reducción por habitante de 1,8%; empleó el 26,8% del total.

  • Enseñanza: sus aportes se redujeron de 5,0% a 4,9%, una reducción per cápita de 0,1%; contribuyó al empleo con el 8,3%

  • Minería: los aportes al VAB mejoraron de 4,7% a 4,9%, un aumento per cápita de 7,1%; empleó el 1% del total

  • Salud Pública: su aporte se redujo del 4,2% al 4,0%, una caída por habitante de 1,0%, contribuyó con el 4,0% del empleo

  • Finanzas: sus aportes al VAB aumentaron e 4,0% a 4,8%, una mejora per cápita de 23,7%; empleó el 2,6% del total

  • Construcción: los aportes al VAB mejoraron del 3,2% al 3,5%, con un aumento por habitante de 2,6%; aportó al empleo el 4,2% del total

El subtotal de las actividades arriba mostradas significó un aporte acumulado al VAB de 78,2% en 2024 y de 78,4% en 2025, con un aumento por habitante de 3,6% y un nivel de empleo de 80,6% del total.

Las demás actividades, pesca, electricidad, hoteles y restaurantes, actividades empresariales, servicio doméstico y otras, mostraron una leve caída de sus aportes al VAB de 21,8% en 2024 a 21,6% en 2025, con un aumento del VAB por habitante de 1,9% y un aporte al empleo total de 19,4%

Hasta aquí los números publicados del PIB 2025. Veamos lo que no muestran:

  • Las 3 actividades que mostraron mayor incremento del VAB (finanzas, minería y agricultura), representaron una mejora del VAB per cápita de 36,1% en 2025 mientras significaron apenas un 7,2% del empleo registrado

  • Todas las demás actividades, pese a representar el 92,8%% del empleo registrado, mostraron un incremento del VAB por habitante de 5,7%, siendo nula en el caso de la industria y negativa en las actividades relacionadas con la actividad industrial, la administración pública, la enseñanza y la salud.

  • El incremento del VAB per cápita de 2,6% fue acompañado entre 2025 y 2024 con una reducción del trabajo registrado de 0,96%; esta reducción fue acompañada con una caída del poder de compra del SMVM que pasó de 1,92 Canastas Básicas Alimentarias en 2024 a 1,83 CBA en 2025; en términos de la Canasta Básica Total el poder de compra del SMVM pasó de 0,84 en 2024 a 0,82 CBT en 2025.

  • La tasa de actividad registrada por el INDEC cayó de 48,8% en diciembre de 2024 a 48,6% en igual mes de 2025, con lo que el índice de desocupación abierta se incrementó desde 6,4% a 7,5% en el mismo mes de 2025, lo que significa a fines de 2024 había 937 mil desocupados, que en un año se incrementaron a 1,093 millones de personas.

  • La desocupación castigó en mayor medida a las mujeres (7,9% contra 7,2% de los varones) y a los varones jóvenes de 14 a 29 años (16,2% contra 4,5% en los varones de 30 a 64 años).

La moral como política de estado

Según declaró personal y públicamente Milei cualquier toma decisión gubernamental estará precedida por la verificación de su moralidad, chequeando si la misma es éticamente correcta, comprometiendo que las decisiones o medidas que no lo fueran no serían ejecutadas ni anunciadas.

Una verdadera mentira, como lo ponen de manifiesto numerosos casos de corrupción gubernamental que adquiere carácter sistémico, tales como los que se sintetizan a continuación:

  • Uno de los primeros escándalos fue la denuncia de la venta de candidaturas por los encargados de armar las listas de LLA para las elecciones de 2019; en concreto José Luis Espert fue denunciado de ese intento por Roberto Cachanosky.

  • Siguieron los vínculos de José Luis Espert con Fred Machado un empresario argentino, detenido y extraditado a los Estados Unidos, donde se lo acusa en una causa por tráfico de drogas. Espert fue bajado de su candidatura a diputado nacional por LLA;

  • el vaciamiento de la Obra Scocial delas Fuerzas Armadas, que cuando asumió Petri como ministro de defensa el diciembre de 2023 contaba con un superávit superior a 25.000 millones de pesos y cuyo actual déficit desencadenó en el corte total de la cobertura de salud en militares activos y retirados.  La denuncia judicial se encuentra en manos del juez Rafecas.

  • El robo de fondos a los discapacitados, el caso ANDIS en el que están procesados Diego Spagnuolo junto a otros 5 funcionarios y 13 empresarios de diferentes droguerías; según el fiscal que elaboró la imputación, Franco Picardi, Spagnuolo recibió importantes sumas de dinero por su actuación. Los cuatro presuntos líderes de la asociación ilícita continúan en libertad pero sus bienes fueron embargados en unos 135 millones de dólares. Se investiga la participación de Karina Milei en el caso.

  • el injustificado enriquecimiento del “deslomado” Manuel Adorni que incluye la compra de un departamento se 200 m2 en el barrio de Caballito y de una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, así como la realización de entre 15 y 19 vuelos al exterior, incluyendo viajes a Aruba y el uso de un avión privado para su descanso en Punta del Este. El fiscal Pollicita, delegado por el juez Ariel Lijo, requirió las declaraciones juradas patrimoniales de Adorni entre 2022, y 2025, incluyendo activos financieros, depósitos en el exterior, bienes de los familiares cercanos y un informe sobre los vehículos en poder de la pareja.

  • La concesión por el Banco Nación de créditos hipotecarios a 7 funcionarios y 10 diputados nacionales cercanos a LLA por un total de $4.998,1 millones, equivalentes a mas de US$ 3,53 millones

Pese a todo el verdadero torpedo a la línea de flotación del gobierno es el caso $Libra, que involucra en modo directo al presidente Milei y a su hermana Karina. El peritaje informático del Ministerio Público Fiscal al celular de Mauricio Novelli no sólo demostró las múltiples llamadas con ambos, tanto previas al lanzamiento del token como posteriores a su colapso; también demostró que Milei era empleado a sueldo de Novelli, antes de asumir la presidencia, incluso mientras ejercía como diputado nacional.

Pese a que Taiano, fiscal de la causa, viene demorando los llamados a declarar, la difusión cotidiana de nuevos detalles de los casos Adorni y $Libra continúa poniendo en evidencia ante la opinión pública, junto a los demás casos de corrupción, la realidad que esconde la apelación de Milei a la moralidad de su gestión.

La frutilla del postre

Si los ejemplos anteriores no fueran suficientes para demostrar la aplicación permanente y el todo terreno de la estrategia de las mentiras verdaderas basta con recordar la flagrante contradicción entre la propuesta del presidente Milei, grabada el 26,12,2023, ocasión en que propuso pagar a los fondos buitre que vienen reclamando ante la justicia norteamericana por la privatización de YPF mediante la creación de un impuesto perpetuo que denominó la “tasa Kicillof” y su cambio de 180 grados al adjudicarse la pericia política, jurídica y diplomática con que su gestión logró cambiar los resultados de la primera instancia y corregir los desaciertos de Cristina Kirchner y Axel Kiciloff, "estos personajes de nuestro pasado nos sumieron en una aventura suicida que pudo habernos costado todo". Créase o no!


 

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    Taty Almeida

Taty Almeida recibirá el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires

07 Abril 2026

La Facultad de Filosofía y Letras rinde homenaje a la referente de Madres de Plaza de Mayo por su incansable labor en la defensa de los Derechos Humanos y la construcción de la memoria colectiva.

La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) tiene el honor de invitar al acto de entrega del Título de Doctora Honoris Causa a Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida afectuosamente como Taty Almeida.

El evento se llevará a cabo el próximo 17 de abril a las 18 hs, en el aula 108 de la sede Puan (Puan 480, CABA).

Esta distinción representa un reconocimiento a más de 50 años de lucha ininterrumpida por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Taty Almeida, nacida en 1930 en el barrio de Belgrano y formada como docente en la Escuela Normal Superior N° 7, transformó el dolor individual en una causa colectiva que hoy es pilar de la democracia argentina.

La vida de Taty cambió para siempre el 17 de junio de 1975, cuando su hijo Alejandro Almeida fue secuestrado por la Triple A. Alejandro tenía 20 años, trabajaba en TELAM y en el Instituto Geográfico Militar, y cursaba el primer año de Medicina en la UBA.

Proveniente de una familia ligada al ámbito castrense, Taty inició su búsqueda a través de sus contactos e influencias personales. Sin embargo, el contexto del terrorismo de Estado la llevó a incorporarse a Madres de Plaza de Mayo, donde se convirtió en una de las voces más lúcidas y comprometidas de la organización.

A lo largo de las décadas, Taty Almeida ha recorrido el país y el mundo brindando charlas y conferencias, siempre en apoyo a las causas populares. En 2008, rescató la voz de su hijo a través del libro ‘Alejandro, por siempre… amor’, donde se compilan 24 poemas hallados en la agenda del joven militante, junto con testimonios que mantienen viva su identidad.

Taty es un símbolo de la transición del silencio a la militancia activa. La entrega de este Honoris Causa reafirma el compromiso de la Universidad pública con las referentes que, como ella, siguen enseñando que la única lucha que se pierde es la que se abandona.

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    Padre Tano Angelotti

No queremos vivir por milagro

07 Abril 2026

¿Cómo celebrar la vida en medio de la muerte?

El sábado 4 de abril por la tarde del Sábado Santo, mientras cientos de chicos y chicas celebraban la Pascua en el predio de las 3T, sobre Crovara, frente a Puerta de Hierro, la vida y la muerte se cruzaron de la forma más injusta. En ese mismo lugar donde se compartía la alegría, donde los chicos jugaban y celebraban la Vida, el narcotráfico desató un tiroteo desenfrenado. En medio de la balacera una bala calibre 22 atravesó ese espacio y fue a dar en la cabeza, precisamente en la nuca de Emilia, una nena de 13 años que vive y se cría en uno de los hogares de menores de nuestra parroquia con tres de sus hermanitos porque la droga rompió la vida de su mamá y de su papá.

Lo que pasó después también habla de quiénes somos. La comunidad, sin dudarlo, la cargó sobre sí y la llevó al hospital. Los hospitales respondieron con rapidez, profesionalismo y humanidad. En el día de Pascua de Resurrección, Emilia está viva. Se salvó de milagro. Es creer o reventar. Y damos gracias a Dios por eso.

Pero desde lo más hondo queremos decir algo que no puede quedar tapado por el milagro: nosotros no queremos vivir por milagro, queremos vivir por dignidad. Porque nuestra vida vale.

Lo que pasó no es un hecho aislado. Venimos sufriendo tragedias de muertes a diario, nos cansamos de ver a nuestros jóvenes hechos un mural porque se los llevo una bala. 

No puede ser normal que nuestros espacios de comunidad y vida, escuelas y centros de abuelos estén llenos de agujeros por impactos de bala.

Es escandaloso ver la cantidad de armas que mafias adultas corruptas ponen en las manos de chicos de nuestros barrios como si fueran un juguete.

Causa profundo dolor ver los hijos de familias tan sacrificadas y trabajadoras que sufren viendo como su hijo se les está muriendo poco a poco por la droga. Vergüenza tendría que dar a los "arruina guachos" que le venden pasta base a nenes de 10 años huérfanos de todo cuidado o personas que han quedado discapacitadas en silla de ruedas por tantos años de violencia y consumo. Triste es ver nenas adolescentes que iban a la escuela cómo son explotadas sexualmente sobre Crovara para después entrar a comprar paco.

Mucho dolor y mucha bronca da ver a un trabajador que sale de madrugada y es asesinado por un celular que después se canjea por pasta base.

EL NARCOTRÁFICO ESTA DESPENALIZADO DE HECHO EN NUESTROS BARRIOS.

Los espacios se ocupan.

Las villas y barrios populares o se integran o se entregan. El Estado Nacional ha elegido entregarlos al narcotráfico en vez de trabajar por la integración socio urbana.

Cuando el Estado se corre de esta problemática, el narcotráfico crece. Y cuando crece, no solo vende droga: se mete en la vida del barrio, organiza desde la violencia y se lleva a los más pobres, a los más indefensos, a nuestros chicos y jóvenes, mientras otros se enriquecen con su sangre.
Por eso la pregunta no es ingenua ni exagerada: ¿cómo puede ser que a metros de puestos de policía y  gendarmería siga creciendo el narcotráfico mientras todos los vecinos sabemos dónde está el problema? Cómo puede ser que el mundo de la justicia no pueda abordar el problema de venta de droga mientras hay miles y miles de jóvenes de distintos lugares de la Matanza que se desangran aquí? ¿Cómo puede ser que nos acostumbremos a que una balacera infernal se desate en el mismo lugar donde cientos de niños estaban celebrando la vida? Los miles de jóvenes, mamás con hijos, abuelos, personas con discapacidad que viven en los hogares de recuperación de la Iglesia son una denuncia concreta de esta realidad que clama al cielo.

Los barrios de Crovara son barrios trabajadores, con sentido hondo de familia, que sabe en cuero propio lo que es el abandono. Muchas de sus familias sufrieron la pérdida de algún familiar por la droga y la violencia. 

Sufrieron en la dictadura, sufrieron la ausencia de la democracia en su forma más concreta. Y sin embargo, son barrios que luchan para ponerse de pie. Con muchísimo esfuerzo, la comunidad fue abriendo caminos de vida: escuelas, clubes, hogares, espacios donde los pibes pueden encontrar otra oportunidad. Por eso duele más ver que, mientras la comunidad se levanta, también crece la droga. Y entonces aparece una pregunta que no podemos evitar: ¿es casualidad o hay intereses que no quieren que estos barrios se levanten?

Hoy vemos con claridad que cuando el Estado no llega como tiene que llegar, otros ocupan ese lugar. Por eso creemos que no alcanza con mirar desde afuera ni con intervenir tarde.

La Política es la forma más alta de la caridad y de transformar la realidad. De hacer que todos, más allá del lugar en dónde nos haya tocado nacer podamos partir de la misma línea de largada de oportunidades para vivir.

Hace falta una decisión más profunda frente a la droga y las armas, y un compromiso real con lo que sí está dando vida en los barrios. Procesos como la urbanización que se viene llevando adelante, el trabajo del Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU), y el esfuerzo cotidiano de la comunidad, no pueden quedar solos. Porque donde hay dignidad, el narcotráfico retrocede; y donde el barrio se organiza, la vida se abre paso.

Nos atraviesa una pregunta que duele: si hubiese pasado lo peor, ¿qué estaríamos diciendo hoy?
Seguramente sería un escándalo en los medios nacionales y todos los que tienen alguna autoridad expresarían su "indignación elegante". Por 1 centímetro literalmente la bala no mato a Emilia. No podemos naturalizar estas situaciones.

Por eso, como comunidad, acompañamos con toda el alma a Emilia, y agradecemos profundamente a quienes hicieron posible que hoy esté viva. Pero también sentimos la responsabilidad de levantar la voz. Porque no queremos sobrevivir. Queremos vivir con dignidad. Queremos que nuestros chicos puedan jugar sin miedo. Queremos un barrio donde la vida valga más que la violencia.

Y aunque el dolor es grande, no vamos a soltar la esperanza. Porque creemos, profundamente, que incluso en medio de la muerte, la vida tiene la última palabra.

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ANALISIS GEOPOLITICO

Moreno: “La usurpación de las Islas Malvinas deberá resolverse en el esquema de 'America para los Americanos'”

07 Abril 2026

Los autores reflexionan sobre las reconfiguraciones geopolíticas. El concepto de occidente ampliado y el lugar de la Argentina en el nuevo mundo. “Eurasia se está reconfigurando, y sus ejes ordenadores, al igual que en el resto del orbe, serán la energía y los alimentos.”

En la Parte I y II de esta saga[1], se continuó con la temática iniciada en "El Nuevo, Nuevo Mundo" (BAE Negocios, 22-10-2018), sobre las características del "Cambio Civilizatorio" que vivía la Humanidad, en la conciencia de que "La verdadera Política es hoy: la Internacional"[2].

Se precisó, luego, que en sus orígenes Occidente era un "conjunto de países de varios continentes, cuyas lenguas y culturas tienen su génesis principal en Europa", pero al tratarse en lo simbólico de un "icono"[3], su alcance es más vasto y complejo; fueron las religiones judeocristianas, construyendo Cultura[4], las que lo crearon y plasmaron con Principios y Valores que permitieron su existencia, superando lo meramente geográfico y constituyendo un "todo" fácilmente identificable.

Con estos antecedentes y ya concretada la integración del Islam (propiciada, además, por el legado del Papa Francisco, de feliz memoria), el consolidado Nuevo Orden Internacional (N.O. Internacional), que reemplaza a la Globalización Hegemónica -destructora de las especificidades de los Pueblos-, se constituye en una opción remediadora (de aquellas graves inconsistencias) que, en una Alianza de Primer Orden presenta tres grandes ganadores:

· los Estados Unidos de América (Donald Trump),

y

· la Federación Rusa (Vladimir Putin), necesariamente "complementados" por el "Guía Espiritual de la Humanidad" (S.S. León XIV)[5].

El proceso en ciernes atraviesa una etapa, ciertamente, dolorosa, al momento de agudizarse los conflictos que, si bien son de Segundo o Tercer Orden[6], requieren del "ingenio" y la "comprensión" de los actores claves, para su pronta resolución en la mesa de negociaciones, lográndose, así, que "el Drama prevalezca sobre la Tragedia"[7].

los primeros son:

· el "del Ártico", de extrema importancia logística, que tenderá a ser coadministrado económica y financieramente por la Federación Rusa (F. Rusa) y los Estados Unidos de América (EUA), luego de resolver las contrariedades con los monarcas de Gran Bretaña y de Dinamarca,

· el "del Atlántico Sur", donde el Reino Unido tiene usurpadas las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, que juntamente con la Zona Económica Exclusiva[8] representan casi el 25% de la superficie de la República Argentina, que deberá resolverse en la instancia de "América para los Americanos",

· el de Medio Oriente que tendería a solucionarse en el entorno de lo planteado en la Parte I de la presente serie,

· el del Pacífico Sur, desarrollado in extenso en la Parte II,

y el de Europa del Este

Manifestado esencialmente por la "Operación Militar Especial" definida por la F. Rusa sobre Ucrania, que se encuentra enmarcada por históricas desavenencias, ya que, en sus orígenes, esta última tenía sus raíces en la "Rus de Kiev", una federación de tribus eslavas orientales que dominó la región desde el siglo IX.

En el año 987, la autoridad vigente adoptó el Cristianismo Ortodoxo, estableciendo la base cultural y religiosa que comparte con sus vecinos.

La ciudad de Kiev se convirtió en un gran centro comercial y cultural antes de fragmentarse y sucumbir ante la invasión mongola en 1240.

Tras la caída de Kiev, la mayor parte del territorio fue absorbido por el Gran Ducado de Lituania y luego por la Mancomunidad Polaco-Lituana.

Las batallas por la autonomía llevaron a sus dirigentes a vincularse y procurar la protección de los Zares rusos.

Así comienza una relación simbiótica sin fronteras ni divisiones evidentes, pero no por ello, exenta de colisiones.

Finalmente, tras el colapso de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Ucrania proclamó su independencia[9] en 1991.

A pesar de ello, las poblaciones ruso-parlantes del nuevo país, mantuvieron una estrecha relación política, económica y cultural con Moscú, generando los atisbos de disolución nacional y, a partir de la espiralización del incordio, su irradiación a la Región.

La anexión de la península de Crimea en el 2014, como así también las puebladas pro-rusas del Donbás son un prístino ejemplo de lo señalado.

Concomitantemente con ello, los sectores dirigenciales ucranianos deciden, tanto acompañar un outsider de la política y encumbrarlo como Presidente[10], como encadenar su destino a la Globalización moribunda representada por la Unión Europea (UE).

Si a este marco se le adosa, una incorrecta lectura, en aquel momento, del "mundo por venir", las consecuencias presentes, que sufrirán, por sus acciones pasadas, serán muy gravosas:

· la F. Rusa será reconocida oficialmente con sus nuevas fronteras del Oeste

y

· Estados Unidos de América, por primera vez en su historia, detentará una base material, con vastos recursos naturales, en el continente europeo.

En síntesis, los ganadores del N. O. Internacional serán los grandes beneficiados.

Eurasia se está reconfigurando, y sus ejes ordenadores, al igual que en el resto del orbe, serán la energía y los alimentos, de allí la importancia de este territorio en disputa.

Ahora bien, más temprano que tarde, también este debate se representará en el Atlántico Sur.

El eje: Reino Unido - República Popular China - República de Chile, será el contradictor.

Nuestro país, en el marco del continentalismo, debe estar preparado para cuando llegue el momento, dado que su resolución impactará, también, sobre la proyección Antártica.

Defendiendo el Interés Nacional y bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, el éxito coronará nuestra acción como Nación.

¡Dios bendiga a los decisores!

*Nota publicada originalmente en Bae Negocios.

[1] Para los asiduos lectores, se repetirán algunos conceptos, pero "como el público se renueva" y es necesario que el artículo se pueda comprender, al margen de la lectura de la Parte I y II que integran esta serie, no se encuentra otra alternativa que incluirlos nuevamente.

[2] "La verdadera Política es hoy la Internacional" es una histórica máxima del General Juan Domingo Perón, quien sostenía reiteradamente que la política interna es, en gran medida, administración, mientras que "la verdadera política es la política internacional". Concepto profundizado, entre otros textos, en "Modelo Argentino para el Proyecto Nacional", Perón, J. D. (1974).

[3] Icono: signo que mantiene una relación de semejanza con lo representado.

[4] Se privilegia entre las definiciones de Cultura aquella expresada por el Presidente Perón en un homenaje a Cervantes en 1952: «Cultura es la Acción del "Hombre" sobre la Creación».

[5] Su Santidad León XIV: de quien ya nadie preguntaría, como lo hizo Joseph Stalin: ¿Con cuántas Divisiones cuenta el Papa?

[6] Se entiende por conflictos de Tercer Orden, los que sostienen: Azerbaiyán con Armenia, Camboya con Tailandia, Pakistán con la India y Afganistán, Chile con Perú y Bolivia, o la instauración del Estado Palestino, entre otros.

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    MALVINAS

Malvinas y los límites de la posición progresista

07 Abril 2026

Hay una forma de pensar —propia del universo progresista, especialmente en sus expresiones académicas, militantes y urbanas— que, más que una ideología en sentido clásico, funciona como un reflejo condicionado frente a lo nacional. Es, en buena medida, el resultado de una formación cultural que —como advertía Arturo Jauretche— ha sido estructurada para mirar la realidad con categorías ajenas, importadas, incapaces de captar la especificidad histórica de la nación. Una pedagogía de la colonización mental que enseña a desconfiar de lo propio y a validar, casi automáticamente, por acción u omisión, todo aquello que provenga de los centros de poder. Una gimnasia intelectual que permite decir siempre lo correcto, ubicarse prolijamente del lado de los buenos y retirarse a dormir con la conciencia tranquila. Porque en ese universo, la virtud no consiste en comprender la realidad y sacarle provecho, sino en aprobar el examen moral. Indignarse cuando corresponde, condenar sin matices y, sobre todo, no incurrir jamás en el pecado capital de pensar en términos nacionales. Eso, hoy por hoy, es cosa de fachos.

Detectarla no requiere un test sofisticado, alcanza con observar cómo reaccionan ante determinados hechos históricos, y especialmente ante uno que los descoloca por completo: MALVINAS.

El punto de partida no es —ni puede ser— la defensa de los derechos humanos. Esa es una conquista estructural e irrenunciable de la Argentina democrática. El problema surge cuando ese paradigma, siendo válido y necesario, se absolutiza hasta convertirse en un marco excluyente, incapaz de dialogar con otras dimensiones igualmente constitutivas de la historia nacional. Cuando eso ocurre, quedan fuera del análisis cuestiones centrales como la geopolítica, la soberanía, la defensa, el rol de las FFAA, los intereses de las potencias occidentales en el Atlántico Sur. Es en ese punto donde el enfoque de derechos humanos deja de aclarar y empieza a oscurecer; no por ser incorrecto en sí, sino porque, al intentar explicarlo todo desde una única perspectiva, termina por invisibilizar aquello que no encaja en ese marco. Por caso, los estaqueos constituyen graves violaciones a los derechos humanos y deben ser investigados, juzgados y sancionados con toda la severidad que corresponda. Pero esa dimensión —indiscutible en términos jurídicos y morales— no puede erigirse en el prisma único desde el cual analizar toda la cuestión Malvinas. Hacerlo implica reducir un conflicto histórico, geopolítico y de soberanía a un solo aspecto, por relevante que sea, perdiendo de vista su naturaleza integral como causa nacional.

Sin embargo, desde la mirada progresista, la cuestión Malvinas tiende a ser abordada prioritariamente desde el prisma de los derechos humanos. Ese enfoque —impulsado por una legítima sensibilidad moral— termina por organizar toda la interpretación del conflicto, desplazando a un segundo plano otras dimensiones decisivas, como la naturaleza histórica de la causa.

La imposibilidad de pensar la contradicción

El rasgo más evidente de esta matriz es su dificultad para sostener tensiones históricas complejas. Frente a Malvinas, su esquema interpretativo entra en crisis. Si la dictadura fue criminal —y lo fue—, entonces todo lo que hizo debe ser considerado ilegítimo; pero si la recuperación de las islas constituyó un acto de soberanía, habría que admitir que allí se expresó, al menos, un contenido que excede al régimen que lo ejecutó; vale decir, habría que reconocerle algún mérito al régimen dictatorial, y hacerlo implicaría debilitar su rechazo. Como ambas dimensiones no logran convivir dentro de ese marco de pensamiento, se opta por una salida más simple. En lugar de asumir la contradicción, se la elimina. No se la resuelve; se la suprime, reduciendo así la complejidad histórica a un esquema sin tensiones. Así, la guerra deja de ser un episodio de disputa colonial para transformarse en un hecho puramente moral; una “aventura”, un “delirio”, una “manipulación”, “una guerra sin sentido”; pero la guerra sucedió. El conflicto geopolítico desaparece, y con él, la historia misma.

Los liderazgos, la valentía y el arrojo parecen haber sido prolijamente retirados de nuestra historia política reciente; como si la épica fuese un bien importado, con denominación de origen en Escocia, Estados Unidos o Inglaterra. Aquí, en cambio, todo debe ser moderado, revisado y, de ser posible, despojado de cualquier atisbo de grandeza. No vaya a ser cosa que, entre tanta corrección, alguien termine creyendo que también tuvimos héroes.

Entonces, ¿Pueden ser los soldados héroes y víctimas a la vez? ¿Cómo distinguir entre el régimen dictatorial y la causa sin que uno anule al otro? Imposible. ¿Cómo reconocer un acto de soberanía sin quedar atrapado en la legitimación de quienes lo ejecutaron? Imposible. ¿Cómo pensar en términos de nación sin ser acusado de nacionalista peligroso? ¿Cómo asumir una guerra en clave geopolítica sin reducirla a un problema moral? ¿Cómo comprender al pueblo movilizado sin tratarlo como objeto de manipulación? ¿Cómo hablar de intereses estratégicos sin ser señalado como belicista? ¿Cómo admitir que hubo coraje y sacrificio sin caer en la minusvalidante mención de “los pobres chicos de la guerra”? ¿Cómo sostener la complejidad histórica sin simplificarla entre buenos y malos? ¿Cómo integrar derechos humanos y soberanía en un mismo análisis? Imposible.

A diferencia de los “bienpensantes” —que necesitan un marco teórico, dos citas y un seminario para autorizar cada conclusión, y aún así no pueden superar el primer nivel de complejidad en el análisis sobre Malvinas—, el pueblo y los trabajadores suelen resolver las cosas con una eficacia desarmante; entienden. Sin tanta vuelta, sin tanta explicación. El teórico académico, en cambio, puede explicar todo… salvo aquello que tiene delante de los ojos.

Lo cierto es que la recuperación de las islas en 1982 constituye, objetivamente, un acto de soberanía. No por la calidad de quienes lo ejecutaron, sino por el contenido histórico que implicó. El hecho de que haya sido protagonizado por una dictadura no lo invalida; por el contrario, pone de relieve que incluso un régimen subordinado puede, por error, necesidad o cálculo, tocar un nervio profundo de la nación que permanece latente. Paradójicamente, ese episodio bélico resultó la antítesis política del programa económico del propio régimen. Mientras José Alfredo Martínez de Hoz impulsaba la inserción dependiente de la Argentina en el capital financiero internacional mediante la extranjerización de la economía —con eje en la Ley de Entidades Financieras—, la guerra implicó un enfrentamiento directo con el imperialismo occidental. Fue, en ese sentido, el único momento en que la dictadura se apartó del libreto liberal-colonial que había seguido desde el 24 de marzo de 1976.

Pero claro, la historia —según cierto manual de corrección política— debería comportarse con la prolijidad de un silogismo. Si el sujeto es impuro, el hecho es ilegítimo, y asunto resuelto. Lástima que la realidad no haya sido debidamente notificada. Las causas nacionales, para peor, tienen la mala costumbre de no pedir permiso a sus conductores circunstanciales; aparecen, irrumpen, se cuelan, se desubican, son un misterio; incluso en contextos adversos, y encima lo hacen de manera contradictoria. Una verdadera falta de respeto para quienes necesitan un mundo ordenado, lineal, sin tensiones, donde la historia no incomode y la conciencia pueda seguir durmiendo tranquila. Lo cierto es que la recuperación de Malvinas en 1982 tuvo la desubicada ocurrencia de interrumpir un orden colonial vigente desde 1833. Un dato incómodo, sin duda, porque la realidad no se ajusta fácilmente a los ideales morales predefinidos. Pero claro, siempre queda el recurso de ignorarlo; total, si un hecho no encaja en la teoría, peor para el hecho. Eso sí, a fuerza de depurar la historia de estas impertinencias, lo que se termina sacrificando no es el acontecimiento, sino la comprensión misma de lo que efectivamente ocurrió.

El lenguaje como campo de batalla

Otro indicador clave es el vocabulario. Las palabras no son neutras; ordenan la manera en que se percibe la realidad. En esta mirada progresista hay un vaciamiento deliberado del lenguaje en clave nacional, ya que desaparecen nociones como soberanía, Patria, causa nacional o héroes, y en su lugar se instala un léxico que desactiva toda dimensión colectiva y heróica —“aventura militar”, “guerra absurda”, “patriotismo tóxico”, “causa ilegítima”—. En definitiva, se trata de una operación política en sentido pleno. Porque el lenguaje no solo describe la realidad; la delimita, la hace visible o la borra. Cuando se vacía el vocabulario capaz de nombrar lo nacional, no se produce únicamente una sustitución semántica, sino una reducción del horizonte de lo pensable. Lo que no se nombra deja de percibirse, y lo que no se percibe difícilmente pueda organizarse como proyecto. Así, la nación no desaparece como hecho histórico, sino como posibilidad política; queda desarmada en el plano simbólico, privada de las categorías necesarias para reconocerse, afirmarse y actuar en consecuencia.

Sabemos, siguiendo al historiador riocuartense Alfredo Terzaga, que: “Tan pronto se reflexiona sobre este previo y capital aspecto, que se refiere nada menos que a la creación, por parte de los latinoamericanos, de un instrumento cultural que le corresponda auténticamente, se echa de ver que el postulado de una cultura con raigambres nacionales, que es como decir de una verdadera cultura, no es un mero tópico de academias sino un requisito indispensable para la existencia independiente de estos pueblos. Solo desde la base primordial de tal cultura pueden edificarse, en tal efecto, las definiciones doctrinales y las actitudes ideológicas que reflejen, sin deformaciones interesadas o inconscientes, la realidad de los procesos sociales y políticos americanos.

Tremendos prejuicios pueden acarrear a nuestros pueblos su movilización tras banderas agitadas por manos extrañas y sirviendo también a intereses ajenos. La impotencia para reaccionar o defenderse de las consignas “tabús” que implica el ejercicio de un verdadero terrorismo ideológico, es una impotencia de trágicos resultados. (...). Pero sí debe ser exigido y deseado, en cambio, el imperativo de originalidad, de autenticidad, para la adecuación y para el uso de las categorías y del lenguaje político conocido. Este lenguaje no puede ser indiferente a los abismos que median entre las condiciones de Londres y las de Siria o el Amazonas, por ejemplo, pues de la confusión nacerá forzosamente la sumisión o la derrota del más débil.

La verdadera independencia, la conquista de la auténtica personalidad, será un hecho por eso, o una segura promesa, cuando las definiciones y las banderas surjan de las propias condiciones de su realidad y no mientan, como vestidos ajenos, las contradicciones de un cuerpo que no se les acomoda”.

(Cap. “América Latina debe hallar fórmulas ideológicas que le sean auténticas”, en Emancipación y Resistencia en Latinoamérica, 2010)

Lo concreto es que en los últimos 10 o 20 años se fue configurando una pedagogía política en sectores de la militancia —especialmente en el kirchnerismo, la izquierda y derramadas a la sociedad— que, al tiempo que incorporaba nuevas agendas, comenzó a mirar con distancia componentes centrales de la tradición nacional. En ese proceso, perdieron gravitación referencias históricas como el sindicalismo, la defensa soberana, la religiosidad popular —incluida la figura del Papa Francisco—, la cultura criolla, el mestizaje y los símbolos patrios. Ese desplazamiento convivió con la centralidad creciente de consignas vinculadas a nuevas agendas: indigenismo, ambientalismo, lenguaje inclusivo, debates sobre género, aborto, masculinidades, deconstrucciones y diversas agendas modernas legítimas en el plano de derechos, pero que reconfiguraron el eje del discurso político. El resultado es un contraste significativo; mientras se debilitan los elementos que históricamente articularon pertenencia y mayorías, se fortalecen identidades más segmentadas, eficaces hacia adentro, pero con mayores dificultades para proyectarse como base de sustentación de un proyecto nacional.

La infantilización del pueblo

Un tercer rasgo de esta matriz es su mirada sobre el sujeto popular. Las movilizaciones de marzo y abril de 1982 son leídas, desde el enfoque progresista, no como expresión de conciencia política, sino como resultado de manipulación o engaño del poder mediático. El pueblo aparece así reducido a una masa confundida, incapaz de comprender sus propios actos.

Sin embargo, los hechos desmienten esa interpretación. El 30 de marzo, los trabajadores enfrentaban a la dictadura; el 2 de abril, esos mismos sectores acompañaban la recuperación de las islas. Lejos de constituir una contradicción, esa doble presencia revela una distinción profunda; el pueblo podía rechazar al régimen y, al mismo tiempo, reconocer una causa nacional. Esa capacidad de discernimiento —elemental, pero decisiva— es precisamente lo que esta mirada no logra admitir, porque rompe con su esquema paternalista de superioridad moral.

Basta imaginar la escena de un director de claustro, rodeado de bibliografía cuidadosamente ordenada, explicando con seriedad académica que Saúl Ubaldini y cientos de miles de personas estaban equivocados aquel día; que aquella multitud no comprendía del todo lo que hacía y que, en el mejor de los casos, reaccionaba emocionalmente. Así, con la tranquilidad que da el pizarrón y la distancia del aula, se corrige al pueblo en retrospectiva. Y, llevada esa lógica hasta los extremos de la incomprensión, habría que admitir también que los países latinoamericanos que expresaron y nos prestaron su apoyo —como Perú, Venezuela o Cuba, y tantos otros— estaban igualmente equivocados, incapaces de comprender la naturaleza del conflicto y arrastrados por una lectura errónea de los hechos. Un genio el director de la Cátedra.

Las imágenes de la Plaza del 2 de abril de 1982 —disponibles para quien quiera verlas sin prejuicios— muestran con claridad algo que incomoda a más de una lectura simplificadora. No hay una masa dócil ni un pueblo manipulado sin resto, sino una escena atravesada por tensiones sociales y políticas reales. Cuando el dictador Galtieri intentó capitalizar políticamente la recuperación, emergen abucheos, gestos de distancia, una resistencia latente; pero cuando se nombra al invasor británico y se pone en juego la cuestión de la soberanía, la plaza se enciende, se unifica, se levanta. No es contradicción; es conciencia. Dicho de otro modo; no hay una plaza “de Galtieri”. Hay una plaza que desborda al propio Galtieri. Un pueblo que puede —al mismo tiempo— rechazar a la dictadura y asumir como propia una causa nacional. Y esa simultaneidad, precisamente, es lo que desarma las lecturas simplistas de los buenos progresistas, que han nacido y se han educado, para no entender nunca la fibra de lo popular, y que con Malvinas lloran cada 2 de abril… pero sin dejar de taparse la nariz.

La política progresista de la historia.

El 12 de octubre. El reemplazo del “Día de la Raza” —instituido por Hipólito Yrigoyen en 1917 y luego resignificado por el peronismo— por el actual “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, establecido en 2010 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, no constituyó una simple actualización terminológica, sino un cambio de enfoque histórico más profundo respecto a nuestra historia Latinoamericana. Bajo el loable propósito de reconocer la pluralidad étnica y los derechos de los pueblos originarios, la conmemoración desplazó su eje; de la afirmación de una raíz común hacia la puesta en valor de las diferencias. Pero en ese desplazamiento se fue diluyendo el sentido histórico que Yrigoyen y el propio Perón habían buscado destacar; el de una América concebida como resultado en el mestizaje, como una unidad civilizatoria forjada en la fusión de culturas, lenguas, religiosidad y tradiciones. El nuevo enfoque heredado de la década K, aun animado por una intención legítima, tiende a enfatizar la fragmentación por sobre la integración, resignificando el pasado desde categorías que privilegian la diferencia antes que la síntesis histórica. Y en un continente atravesado recurrentemente por tensiones disgregadoras, conviene no perder de vista un dato político elemental; reconocer la diversidad es valioso, pero sostener aquello que nos une es decisivo.

Roca. Se configura aquí una operación política sostenida desde sectores del progresismo y la ultraizquierda que, bajo la apariencia de una condena moral insustituible, apunta a desarticular los vínculos históricos entre el pueblo argentino y su propio proceso de construcción nacional.

Al juzgar a Julio Argentino Roca exclusivamente con categorías del presente, o catalogarlo directamente como genocida de los pueblos originarios, se omite deliberadamente su papel en la consolidación del Estado moderno. Fue el tucumano quien extendió la autoridad estatal sobre territorios fragmentados, clausuró dinámicas de disgregación heredadas de la crisis virreinal y limitó la proyección de intereses extranjeros en el territorio, específicamente de la Corona Británica. Despojarlo de esa dimensión no implica solo una revisión crítica —legítima en cualquier proceso histórico—, sino el riesgo de vaciar de sentido la propia experiencia nacional. En ese marco, estas lecturas superficiales, influenciadas por una sensibilidad que privilegia la condena moral por sobre la comprensión histórica, terminan proyectando una idea de país abstracta, más preocupada por la coherencia ética que por la viabilidad política.

Quienes repudian a Julio Argentino Roca mientras se reivindican peronistas pierden de vista una continuidad histórica elemental; el proyecto nacional y soberano que encarnó Juan Domingo Perón fue posible porque antes existió un proceso de unificación territorial, institucional y militar que dio forma al Estado, al territorio y al Ejército nacional. Osvaldo Bayer, erigido en referencia de un progresismo culposo, encabezó una cruzada que terminó por cuestionar las bases mismas del Estado nacional. Desde un anarquismo de impronta romántica, colocó a Julio Argentino Roca en el banquillo de los acusados y dictó sentencia desde categorías ajenas a la complejidad histórica. Pero Roca fue mucho más que la caricatura que ofrecen ciertos manuales anarquistas. No solo un general o un presidente, sino el actor político central en la fundación de la Argentina moderna. No comprender esa dimensión es permanecer atrapado en una lectura binaria y distorsionada de la historia; negarlo, en última instancia, es resignarse a la impotencia como horizonte político. Y así, condenan a Roca como síntesis de todo lo indeseable, sin asumir que fue precisamente ese Estado —nacido del conflicto y no del consenso académico— el que hizo posible la Argentina.

Perón y Francisco. El progresismo argentino ha construido, con el tiempo, una matriz de rechazo sistemático hacia instituciones que, con todas sus contradicciones, forman parte constitutiva de nuestra historia. Un antimilitarismo reflejo, un antisindicalismo apenas disimulado y un anticlericalismo que no distingue muchos matices. Se trata de una desconfianza estructural hacia todo aquello que haya encarnado formas de organización, disciplina o identidad colectiva en la experiencia nacional. Esa incomodidad se vuelve más evidente cuando la realidad introduce hechos difíciles de procesar dentro de ese esquema. Porque la historia argentina —y latinoamericana— tiene la obstinación de producir figuras que desbordan los moldes teóricos de las enciclopedias. Y así ocurre que dos de los cuadros más significativos de vocación transformadora para la Argentina emergen, precisamente, de las instituciones que ese progresismo suele impugnar; uno formado en las Fuerzas Armadas, otro en el seno de la Iglesia. Que horror.

Es dable destacar que el progresismo en sus niveles de conducción comprendió con claridad el alcance político de la figura del Papa Francisco, pero en lugar de incorporarla como un factor de potencia y orientación política, optó deliberadamente por neutralizarla. Incómodo para sus categorías y atravesado por sus prejuicios, su mensaje fue reducido, desviado o directamente impugnado. Y allí reaparece un mecanismo ya conocido; encuadrarlo en la lógica de la dictadura y someterlo al tribunal permanente del linchamiento moral, no como ejercicio genuino de memoria, sino como herramienta de deslegitimación.

Se trató de una decisión política; desactivar una figura que, por su densidad histórica y su mirada sobre lo social, desborda y cuestiona los límites del propio esquema progresista. Con Juan Domingo Perón ocurre algo similar. Basta con su condición de hombre y militar para distinguirse y activar un reflejo automático de sospecha, como si ese dato de origen alcanzara para clausurar toda comprensión de su proyecto político o, incluso, para declararlo superado desde una pretendida superioridad política evolutiva.

El desarme de la conciencia nacional

El problema, en definitiva, deja de ser meramente interpretativo para adquirir una dimensión política. Porque esa mirada termina funcionando como un dispositivo de desarme de la conciencia nacional. Bajo el rechazo a determinadas experiencias históricas, Malvinas, Roca, la religiosidad popular, las FFAA; se instala una desconfianza más profunda hacia toda forma de afirmación colectiva, hacia la idea misma de soberanía y hacia cualquier épica que no se ajuste a los parámetros de la corrección moral. El efecto es concreto; un país que duda de sí mismo, que relativiza sus símbolos y tradiciones, que sospecha de sus propias referencias y que pierde la capacidad de pensarse como sujeto histórico. Porque esa conciencia no surge de una paternidad moral que clasifica y condena —como si la historia pudiera ordenarse en un cuadro de doble entrada entre buenos y malos—, sino de la incorporación crítica y no selectiva de nuestros propios procesos, con sus luces y sus sombras.

Allí se manifiesta su consecuencia más profunda. Mientras el progresismo se percibe a sí mismo como moralmente victorioso y la medida de todas las cosas para ser juzgadas, termina impulsando —sin advertirlo— una auténtica pedagogía de la derrota. Y lejos de ser un fenómeno marginal, cuando esta matriz se expresa desde los ámbitos de decisión política o desde las academias, se convierte en síntoma de un problema estructural; el de un país que aún no ha logrado reconciliarse críticamente con su propia historia para proyectarse con claridad y firmeza hacia el futuro. Abordar esta tensión forma parte de la tarea central de resolver nuestra cuestión nacional en toda su complejidad.

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    Jorge Sola
    Foto: Gentileza Luis Murillo
REFORMA LABORAL

Jorge Sola (CGT): "Primero hay que definir el proyecto de país, después el candidato”

06 Abril 2026

En diálogo con “Más o menos bien” (sábados de 18 a 20hs por Radio con vos), Jorge Sola, secretario general del gremio del Seguro y triunviro de la Confederación General del Trabajo (CGT) explicó el plan de lucha de cuatro pasos que derrotó al gobierno nacional en torno a la reforma laboral.

A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“La reforma laboral es uno de los aspectos donde el gobierno ha tratado de avanzar, con el aval del poder legislativo, pero hay por lo menos un juez que ha dicho que van a pararla hasta tanto se aclaren las inconstitucionalidades que se visibilizan o se previsibilizan que pueden suceder”.

“Estamos convencidos de que el camino que llevamos adelante, y que advertimos mientras se trataba la ley, es que este proyecto era en muchos aspectos inconstitucional. Tenemos confianza en que así lo va a dictaminar la justicia”.

“La ley, desde el punto de vista de la seguridad jurídica, está tan cuestionada que no creo que haya ningún empleador que se anime a aplicarla y mucho menos que la justicia lo avale”. 

"Esta judicialización pone en debate lo que se trató en el recinto legislativo y ahí está la responsabilidad política, sobre todo de los legisladores que era, a todas luces y a sabiendas de lo que les había dicho la Confederación General del Trabajo, inconstitucional. Inclusive de aquellos que son afines ideológicamente a las propuestas de la CGT”.

“El Decreto 70/23 todavía está detenido en la Corte Suprema de Justicia y hace más de dos años que fue dictaminado como inconstitucional”.

“Nosotros representamos intereses de los trabajadores, que no necesariamente tienen una ideología o afinidad política. Hicimos 15 movilizaciones y 4 paros. Le hemos dicho al gobierno que lo que está llevando adelante como política de ancla económica va encontrar de los trabajadores”.

“Íbamos a seguir una estrategia de tres pasos: el reclamo en la calle, que lo hicimos, a cada uno de los legisladores, y judicial, que es lo que nos está dando resultado. Falta un cuarto paso, que es mucho más importante y más colectivo, que es crear un proyecto que pueda emocionar al resto de la ciudadanía y vaya en contra de un gobierno que a los trabajadores no los tiene como el objetivo final de la economía sino como un engranaje más”.

“No se trata de buscar un candidato que sea presidenciable, sino que primero hay que encontrar un proyecto que luego un candidato pueda llevar adelante. Para eso creo que es importante una mirada mucho más amplia que el peronismo, que me parece imprescindible pero no basta”.  

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    MALVINAS
2 DE ABRIL

Juan Rattenbach: ¿Argentina puede recuperar las Islas Malvinas?

06 Abril 2026

En diálogo con “Más o menos bien” (sábados de 18 a 20hs por Radio con vos), el abogado y malvinólogo Juan Rattenbach estuvo presente en la vigilia de Río Grande y evaluó la posibilidad de recuperar las Islas Malvinas.

A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:

“Fue una semana bastante malvinera en Río Grande, que es una ciudad inspiradora. Industria, trabajo, soberanía, más no se puede pedir. Es la ciudad que está más próxima a Malvinas, quizás algo de eso tenga que ver con la cultura e identidad riograndense”. 

“El diagnóstico fue que la dirigencia nacional está totalmente perdida en temas como Malvinas y la Antártida y, sin embargo, paradójicamente, algo está emergiendo. No hubo sólo una vigilia en Río Grande, si bien es la capital nacional y la más emblemática, sino que hubo en todo el país. Fue una movida federal y muy masiva”.

“Tenemos un presidente que dijo que admiraba a Margaret Thatcher y su política exterior es consecuente con esa consigna preelectoral. Quizás muchos encontraron en Malvinas un símbolo para de alguna manera diferenciarse de cómo se está abordando la política exterior y las cuestiones de soberanía en general”.

“La desmalvinización arranca en junio de 1982 y creo que hay una remalvinización temprana que inicia en julio de 2003, que es el momento en el que Néstor Kirchner, en una reunión bilateral con Tony Blair en Londres, rompiendo todo el protocolo diplomático, le reclama por el incumplimiento de lo que manda Naciones Unidas”.

“Del 2003 al 2015 hay una remalvinización de arriba hacia abajo, fue una decisión del Estado nacional. De repente, tenemos el valle de 2015 a 2019 y el impasse, para ponerlo de alguna manera, al 2023. Por lo bajo estamos viendo la cosecha de esa remalvinización”.

“Me preocupa lo que va a venir después porque lo peor que nos puede pasar es que tengamos un rebote soberanista y, en nombre de la soberanía y lo nacional, tengamos un gobierno que sea un fiasco. Creo que eso podría generar un daño muy fuerte”.

“El tema de la base militar en Malvinas es muy sensible y complejo, no es para andar conversando de forma chicanera. Si analizamos la guerra, cuando Estados Unidos fue mediador en el mes de abril, en el minuto a minuto, ya formaba parte de la agenda. La discusión era quién la iba a administrar”. 

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    mercedes sosa
    Foto: Andy Cherniavsky
REPUDIO

La familia de Mercedes Sosa y trabajadores de la cultura piden la renuncia del funcionario que la agravió

05 Abril 2026

APU transcribe la carta pública de la familia de Mercedes Sosa.

Ante las recientes expresiones de odio y descalificación que han circulado en plataformas digitales hacia la figura de Mercedes Sosa, como familia, deseamos compartir una breve reflexión. 

Mercedes Sosa no fue solo una cantora; fue la voz de un continente que encontró en su canto un refugio en tiempos de silencio. Su compromiso permanente fue con los derechos humanos, la justicia social y la identidad cultural de los pueblos latinoamericanos. Su arte, reconocido mundialmente, es hoy parte del patrimonio emocional de millones de personas, más allá de cualquier frontera o pensamiento político.

Su memoria no necesita defensa. Como familia, trabajamos permanentemente en la difusión de su obra y elegimos no responder al odio con más odio, porque como Mercedes nos enseñó, la mejor respuesta es la construcción cultural.

Seguiremos trabajando en la protección de su legado  que es de todos y todas, y para todos y todas. Es por eso también que pedimos la renuncia del coordinador de Radio Nacional Tucumán, Mercedes Sosa. Es inadmisible que un funcionario público esté al frente de la emisora que lleva el nombre de quien intentó desprestigiar. 

Como venimos diciendo, la dimensión de Mercedes trasciende todo intento de agresión. ​Invitamos a quienes se sientan interpelados por estas manifestaciones de intolerancia a reencontrarse con su obra, con su mensaje de paz y con la dignidad con la que representó a nuestro país en los escenarios más importantes del mundo. 

El ruido de las redes es pasajero; la voz de Mercedes, como nuestra tierra, es eterna.

Familia de Mercedes Sosa

Ante este ataque hacia la figura de la Negra Sosa los músicos y trabajadores de la cultura invitan a firmar esta carta de repudio.

Ante este ataque hacia la figura de la Negra Sosa los músicos y trabajadores de la cultura invitan a firmar esta carta de repudio.

Formulario en este link  

Mercedes Sosa, nuestra cantora del pueblo

Yo canto siempre a mi pueblo,

porque del pueblo es mi voz,
si pertenezco yo al pueblo,
tan sólo del pueblo será mi canción

("Cantor de oficio", Miguel Ángel Morelli)

Como músicos y trabajadores de la cultura repudiamos enérgicamente los dichos vertidos por Enzo Ferreira, el actual coordinador de Radio Nacional Tucumán Mercedes Sosa sobre la cantora.
Un funcionario público no debe referirse de una forma agresiva ni insultante ante ninguna persona, mucho menos si se trata de un icono de nuestra cultura nacional.

Mercedes Sosa es una de las grandes representantes de la música popular argentina en el mundo y una de las voces más importantes de América latina. Su voz, su legado musical y su compromiso con la canción urgente, la canción del pueblo, han marcado generaciones de artistas y han engrandecido el patrimonio cultural de nuestro país.

Entendemos que estos ataques forman parte de un engranaje que intenta sistemáticamente desprestigiar a los artistas por sus posicionamientos políticos y por su compromiso social.  Además de una actitud censora y disciplinadora que busca el silenciamiento, la misma que persiguió a Mercedes, la proscribió y la exilió de nuestro país hace 50 años.  

Como compañeros y colegas de Mercedes Sosa, y como parte de la cultura argentina, no aceptamos la violencia en ninguna de sus formas. 

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    SANTIAGO AMIGORENA
    Foto: EFE/ María D. Valderrama
RESEÑA

¿Hay un solo amor, acaso?: nuevo libro de Santiago Amigorena

05 Abril 2026

Hay un solo amor, así se llama el nuevo libro de Santiago Amigorena publicado por la editorial Serapis. Para un simple mortal es lindo enterarse de una verdad tan trascendental, aunque sea a una edad avanzada como la mía.
Por supuesto, no comparto esa afirmación.
Pero se ve que tampoco la comparte el narrador, ya que ni bien abrís el libro, los primeros párrafos son todas preguntas, tantas que al lector lo asalta el miedo de que así sea todo el libro.
Pero por suerte (¿mala? ¿buena?) no fue así —la ilación de preguntas: “¿El amor tiene una historia? ¿Puede ser estudiado, anotado, disecado? … ¿El amar se merece, se gana? ¿El amar es un premio? ¿O tiene un precio? … ¿El amor puede terminar? ¿El amor puede empezar?”, esta ilación me recordó esos exámenes que pretenden ser heideggerianos, ya que Heidegger sería el filósofo de la pregunta, sin advertir que la pregunta en realidad es una manera de llevar la reflexión hasta más allá de sí misma, no una oración enmarcada por signos de interrogación. 

“Camino y me hago estas preguntas, que te hago a vos también”.
Esta es la primera oración no interrogativa del libro, por la que el lector puede creer que el libro va a entablar un diálogo con él, aunque no le cuesta mucho adivinar que debe de haber alguien más importante al que Amigorena se dirige.
Y sí, es el amor que el autor tuvo que dejar o abandonar en su casa el auténtico interlocutor de este seudo diálogo —seudo diálogo porque en realidad el narrador, como es lógico, solo habla consigo mismo: “Sí, escribo para mí mismo —y para nadie … ‘Yo, yo, yo.’ Ya te oigo, desde el silencio nocturno del museo, burlarte de mí”.
Me imagino lo que debe de ser tener una conversación con un personaje como Amigorena —o como yo.

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Libro No hay un solo amor

A Amigorena lo invitaron a pasar una noche en el museo Picasso de París, solo. Mientras nos entretiene con todo el conocimiento sobre pintura que posee, Santiago nos cuenta las contradicciones que le implicó dejar a su pareja, o por lo menos a esa persona que ama con locura en ese momento —una locura que el libro trata de racionalizar, de convertir en discurso, de detener, porque el amor, lo sabemos los que tuvimos alguna vez la dicha de amar y de ser amados, el amor nos lleva a hacer y a decir cosas de las que luego nos arrepentimos y que muchas veces, muchas, nos hacen quedar como idiotas o locos.

Hay un solo amor es un libro que obliga al lector a tomar partido, a ponerse de un lado o del otro de una línea cada vez más delgada, y que atraviesa a toda nuestra cultura culta: ¿es una genialidad o una bazofia? (enunciado que le pertenece a nuestro genial Charly García en su etapa SNM, todo hay que decirlo). Cada lector debe elaborar su respuesta, lo importante es que el libro se venda.
No hay un solo amor, hay muchos amores (todos los que tengamos la suerte de sufrir en esta vida de mier…), aunque cada uno de ellos sea eterno, o así me gusta imaginarlo a mí.

Los amores auténticos, esos por los que uno “enloqueció”, no se reemplazan, no son sucesivos, son inolvidables —esta fue la fórmula que me inventé para dejar de sufrir.
Porque lo extraño, lo insoportable, es que el amor requiere de otro para poder consumarse en toda su plenitud —salvo en el caso de los viejos narcisistas, que solo ven y buscan en los otros/as una misma versión de sí mismos.

PD: el libro se presentará el 10 de abril en algún lugar aún no especificado, y contará con la presencia del autor, que vive en Francia desde niño. 

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    TEATRO LA MORIBUNDA
CARTELERA TEATRAL

Vuelve a escena "La Moribunda", de Urdapilleta y Tortonese

05 Abril 2026

La Moribunda, de Alejandro Urdapilleta y Humberto Tortonese, vuelve a escena con dirección de Malena Miramontes Boim y hay algo que no cambió en casi treinta años: esa sensación de que todo está a punto de romperse.
En la obra, hay una hermana que se está muriendo. O eso parece. Pero no es solo ella. Lo que flota en el aire es otra cosa: la idea de que, en el fondo, todos estamos un poco en ese proceso. No como tragedia espectacular, sino como una presencia constante, silenciosa. Una especie de desgaste.
Afuera hay una guerra. Nunca termina de explicarse, pero está. Y adentro, en esa casa, también hay otra: más íntima, más rara. Contra el miedo, contra la soledad, contra la sensación de que el mundo se desarma.
Y sin embargo, ahí adentro pasa algo completamente distinto.

Las hermanas inventan. Fantasean. Se van a playas que no existen, se vuelven vedettes, entran y salen de melodramas. No es que no vean lo que pasa. Es que necesitan construir otra cosa para poder seguir. El sueño, la imaginación, no aparecen como escape sino como una forma de sostener la vida cuando todo alrededor empuja hacia el final.
Ahí se cuela la pulsión de vida.

No como algo luminoso o ordenado, sino como algo medio desesperado, incluso torpe. Como cuando uno se ríe en el momento menos indicado. El humor en La Moribunda es así: incómodo, exagerado, a veces absurdo. Pero funciona. Porque permite quedarse un rato más.
Y en medio de todo eso, aparece algo que desarma.
El cariño.
No grandilocuente, no perfecto. Un cariño medio roto, medio exagerado, pero profundamente necesario. Las hermanas se sostienen como pueden. Se hablan, se pelean, se cuidan. Y en ese vínculo aparece la ternura como refugio. No soluciona nada, pero abriga. 

"La Moribunda" se mueve todo el tiempo entre esas dos fuerzas: lo que empuja hacia el final y lo que insiste en quedarse. Y en ese tironeo arma su mundo.

Quizás ahí esté lo más potente de la obra: en mostrar que, incluso cuando la muerte no es una idea lejana sino algo que respira cerca, lo que aparece como respuesta no es la épica ni la negación, sino algo mucho más frágil.
El deseo de estar con otro.
De inventar algo juntos.
De no quedarse solos en el derrumbe.
La Moribunda se mueve todo el tiempo entre esas dos fuerzas: lo que empuja hacia el final y lo que insiste en quedarse. Y en ese tironeo arma su mundo.
Un mundo raro, exagerado, por momentos delirante. Pero también, profundamente humano.

La Moribunda, con dirección de Malena Miramontes Boim se presenta en Ítaca Complejo Teatral. Funciones: jueves de abril a las 20.30 h. 
Localidades $20.000 (estudiantes y jubilados $16.000) disponibles en Alternativa Teatral.

Ficha técnica

Autoría: Humberto Tortonese, Alejandro Urdapilleta 
Actuación: Darío Sernates (Karen), Juan Rutkus (Kara)
Diseño de escenografía y vestuario: Alejandro Mateo
Diseño sonoro y música original: Matías De Stéfano
Diseño gráfico: Sabrina Lara 
Fotos: Nacho Lunadei 
Redes sociales: Agustín Corsi
Prensa y comunicación: Cecilia Gamboa
Asistencia de dirección: Ayelén de la Rosa
Dirección: Malena Miramontes Boim 
Duración del espectáculo: 60 minutos

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    Obra de Christian Boltanski
    Foto: Instalación "Flying books", de Christian Boltanski
RESEÑAS

Reediciones de libros prohibidos en la última dictadura

05 Abril 2026

En esta nota, cuatro reseñas de libros prohibidos en la última dictadura que fueron reeditados con valiosas notas y documentación de la época. Y también un homenaje a un libro de Reina Roffé que aún no ha sido reimpreso y esperamos que pronto lo sea. 

El frasquito de Luis Gusmán fue publicado por Legasa (1973) con prólogo de Ricardo Piglia y en 1977 fue prohibido por la dictadura militar calificándolo de "inmoral" y de atentar contra la iglesia, la familia y la sexualidad. La novela volvió a circular años después y en 2023 fue reeditada por Edhasa. Un libro perturbador y de vanguardia que se diferenció de la literatura realista apelando a un entramado de voces de muertos: el mellizo, el padre, Gardel, Evita, los desaparecidos.

"Las voces de una familia, pero también de un país y de un Estado -nuestros muertos-, sabiendo que no hay redención, pero acaso nos quede una ética posible: escuchar", manifiesta Leonora Djament en la última edición homenaje. La escritura también subvierte la sintaxis, el tiempo lineal y los géneros.

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Libro Olimpo de Blas Matamoro

Olimpo de Blas Matamoro fue reeditado este año por Blatt & Ríos. Fue el primer libro prohibido por la dictadura de marzo de 1976, toda la tirada de libros fue secuestrada y destruída por el Ejército y el autor se exilió en Madrid donde todavía vive.

Se trata de un ensayo sociológico donde desfilan las figuras "olímpicas" argentinas, entre ellas Perón, Rosas, Irigoyen, Susana Giménez, Isabel Sarli. Lo característico es el estilo con una prosa argumentativa. Incluye el texto de la prohibición publicado en el Boletín Oficial en septiembre de 1976 y firmado por Harguindeguy.

Ganarse la muerte de Griselda Gambaro fue publicado en 1976 por Ediciones de la Flor y prohibido por la dictadura militar en 1977 por "promover un ataque a los valores fundamentales en la sociedad". Los ejemplares fueron secuestrados y Griselda partió al exilio. La novela fue reeditada en 2016 por El Cuenco de Plata agregando un apéndice con los documentos de censura.

Gambaro narra la historia de Cledy, una adolescente huérfana que debe pasar por un "hogar para niños" donde sufre abusos. La escritura está atravesada por el humor negro, el absurdo, la crueldad y escenas de violencia, creando una alegoría de esos años oscuros. Con temas como el poder que deshumaniza y la lucha por ganarse un lugar, el libro denuncia la injusticia de los gobiernos de facto.

El beso de la mujer araña de Manuel Puig fue publicado en 1976 por Seix Barral y censurado de inmediato por la dictadura militar. Recién en 1983 llegó a la Argentina y ya tuvo varias reediciones. Considerada su mejor novela, fue adaptada para el cine y el teatro musical.

La historia se centra en la relación entre dos presos en una cárcel de Buenos Aires: Luis Molina, homosexual que se autopercibe mujer fatal y Valentín Arregui Paz, militante de la izquierda marxista. La narración se desarrolla con diálogos que marcan un fuerte contrapunto entre los protagonistas, y está atravesada por la cultura pop, el cine y los boleros. También el discurso científico está presente en las notas al pie de página. El gesto del narrador es que los personajes se transformen a raíz de este encuentro.

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Libro Monte de Venus

Rescate

Monte de Venus de Reina Roffé fue publicado en marzo de 1976 por editorial Corregidor, censurado en octubre del mismo año por "inmoral" y retirado de circulación. Se trata de la primera novela de temática lésbica de una autora nacional. La protagonista es Julia Grande, que en el contexto de un liceo nocturno de señoritas da rienda suelta a su deseo por otras mujeres.

Considerada una obra inaugural de la tradición literaria queer argentina, está inmersa en el contexto de los años 70 y atravesada por la coyuntura política. Con una escritura disruptiva y en primera persona, se mueve entre lo salvaje, lo marginal y el autoritarismo de esa época. En palabras de Roffé la novela "anticipa la violencia que se desataría más tarde en el país, la triple A, López Rega, la dictadura".

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    Biblioteca de Trevelin
PRIMERA EDICIÓN DEL FESTIVAL

"Por las Ramas": festival de poesía en Trevelin

05 Abril 2026

El viernes 10 y sábado 11 de abril, la cordillera chubutense se convertirá en el epicentro de un encuentro autogestivo que entrelaza lecturas, música en vivo, artes escénicas y gastronomía regional.

Bajo la premisa de que la palabra es una experiencia que se ramifica hacia todos los sentidos, llega la primera edición del Festival "Por las Ramas". El evento nace como una necesidad colectiva de habitar el territorio cordillerano desde la poesía, entendiéndola no solo como un objeto de lectura, sino como una herramienta de resistencia, encuentro e identidad.

Una experiencia sensorial y federal

El festival propone un recorrido que escapa a los formatos tradicionales, a través de propuestas como el "Menú Poético" (sábado 11 desde las 13 h en Arcos al Sur, calle Roca 528): una propuesta donde la gastronomía regional y los vinos de la zona se maridarán con versos seleccionados e intervenciones escénicas de las actrices Malena De Vita y Marina Feldman.

Lecturas en vivo de más de una decena de poetas invitados.
Feria de libros con el stand de la librería Cita Livre, especializada en editoriales independientes.
Charlas, talleres, presentaciones de libros y mesas de diálogo sobre pensamiento crítico y gestión cultural.
Cierre musical con destacados artistas locales.

Sedes

Las actividades se concentrarán en dos espacios emblemáticos de la localidad la Biblioteca Popular de Trevelin, ubicada en calle Libertad 267, donde se realizará la apertura (el viernes 10 a las 20.30 h) y el taller de Viviana Ayilef (el sábado 11 de 10 a 12 h), y Arcos al Sur (Calle Roca 528) que será escenario del resto de las actividades del día sábado 11.  

Un equipo interdisciplinario

Detrás de "Por las Ramas" se encuentra un colectivo de mujeres vinculadas a las letras, la comunicación y la producción: Clara Huffmann (socióloga y editora), Camila Olivera (librera), María Laura Besio (traductora y correctora), Bibiana Portugués (enóloga y escritora), Lucía Fernández Cívico (locutora y docente universitaria) y Mar Petersen (poeta y sommelier).
Además, la diseñadora gráfica Carolina Oliveto (UBA) fue la encargada de desarrollar el universo visual que da vida a "Por las Ramas", mientras que el registro sensible de cada momento estará a cargo de la fotógrafa Mechi Suarez, quien desde 2005 captura la esencia de la Patagonia con su lente.

Detrás de "Por las Ramas" se encuentra un colectivo de mujeres vinculadas a las letras, la comunicación y la producción.

Programación

El viernes 10 de abril desde las 20.30 h en la Biblioteca Popular de Trevelin (Libertad 267)  damos inicio al festival con las voces de les poetas: Nilda Bulzomi, Lele Castro, Bruno Méndez, Rodrigo Correa, Nicole Jiménez Huth y Jimena Carrizo; y música en vivo de Edu Puyeli @epuyelli Nos acompaña Bodega Contracorriente para brindar por el comienzo.

El sábado 11 de abril, también en la Biblio, de 10 a 12 h se desarrollará el Taller "Hojas de otoño": Una experiencia poética y afectiva facilitada por Viviana Ayilef. Requiere inscripción previa al mail vivianayilef@gmail.com

Desde las 13 h el festival se muda a la Sede de Arcos al Sur (Roca 528) es el turno del "Menú Poético": Un almuerzo sensorial por pasos con vinos de la bodega Nant y Fall e intervenciones de Malena De Vita y Marina Feldman. Se trata de una actividad arancelada, que requiere inscripción previa, (para más información ingresar al Instagram del Festival: @porlasramasfestival)

A partir de las 18:00 h se desplegará la Charla "Tir: La poesía como parte de la identidad de un pueblo” a cargo de Clare Vaughan. Nacida en el País de Gales, es una incansable defensora de su lengua materna. Tras formarse en la Universidad de Aberystwyth, hace más de 20 años que trabaja en Chubut con la comunidad galesa. Hoy, desde Trevelin, coordina el "Proyecto de enseñanza del idioma galés para Chubut".

A las 19:00 h vamos a conocer el libro de Lola Halfon: "Fuera de zona" (Patronus Ediciones), que viene de Bariloche junto a Camila Vallendor quien oficiará de presentadora.

A partir de las 20:00 h se desarrollará la mesa de diálogo titulada: "¿Cómo se habita un territorio desde la poesía?", en la que conversarán: Viviana Ayilef, Sara Borda y Nilda Bulzomi, con la coordinación de Mar Petersen

Y desde las 21:00 h es el gran cierre en el que la poesía y la música se abrazan. Con la lectura de Gustavo De Vera, Marisol Santos, Nicolás Aused, Pía Fondeville, Mar Petersen, Camila Vallendor, Lola Halfon y Viviana Ayilef, y  música en vivo a cargo de Fer Estarque, Antü Paillacan, Ramiro Luengo y el Ensamble de Cuerdas Arcos. Habrá una cantina popular, gestionada por la murga Bailó la Pena. Acompañanan la noche de cierre los vinos de Chacra Baruk.

Durante las dos jornadas del festival, contaremos con la presencia de Pablo Modugno, artista plástico, docente y referente cultural radicado en Trevelin, quien desplegará un espacio de estampado en vivo, en el que venderemos bolsas de tela del Festival y donde además quienes asistan podrán llevar sus prendas para que Pablo la estampe con nuestros diseños.

Este festival lo construimos entre todos; si querés colaborar con el crecimiento de este espacio, nuestro alias es porlasramas.festival

Podés consultar todos los detalles del evento, a través de instagram: @porlasramasfestival. 

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    Recuerdo de Carlos Fuentealba
    Recuerdo de Carlos Fuentealba

Nuevo aniversario del crimen de Carlos Fuentealba: “Hay que fortalecer los sindicatos de base para seguir la lucha contra el ajuste”

05 Abril 2026

En este nuevo aniversario del crimen de Carlos Fuentealba la educación argentina está en un momento crucial. Se debate la supervivencia de la educación pública y la situación laboral de los trabajadores de la educación se encuentra cada vez más precarizada y con peores salarios. Es necesario y urgente recordar a un trabajador que realizó en sus años de militancia una experiencia intensa de organización y resistencia al gobierno autoritario de Jorge Sobisch.

Carlos Fuentealba fue asesinado el 4 de abril de 2007 durante una protesta docente en Arroyito, sobre la Ruta 22. Participaba, junto a más de cien trabajadores, de un reclamo salarial contra el gobierno provincial. Ese día la Policía reprimió con balas de goma, gases lacrimógenos y carros hidrantes. Los manifestantes se dispersaron y algunos se refugiaron en una estación de servicio, mientras otros intentaban retirarse hacia la localidad de Senillosa.

En medio de la desconcentración, el efectivo José Darío Poblete, del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) de Zapala, disparó una granada de gas lacrimógeno que impactó en el vehículo en el que se trasladaba el docente. El cartucho atravesó el vidrio del Fiat 147 e impactó en la nuca de Fuentealba. El maestro murió al día siguiente en el hospital provincial. Desde entonces, cada 4 de abril se realizan actividades en Neuquén para recordar el hecho.

A 19 años del asesinato de Carlos Fuentealba, ATEN, gremio de los trabajadores de la educación de Neuquén, convocó a una marcha en el Monumento a San Martín y ATEN Capital organizó una bicicleteada con un recorrido que inició en Arroyito alrededor del mediodía. A su vez, Raquel Villareal, secretaria General de Suteba de Malvinas Argentinas, se expresó en este nuevo aniversario en los siguientes términos: “Para nosotros, tanto SUTEBA como CTERA es una bandera de lucha. En esta coyuntura que nos encuentra luchando contra el proyecto de reforma educativa impulsado por el gobierno de Javier Milei alzamos las banderas de defensa a la educación pública, a nuestros estudiantes y a nuestros compañeros docentes de todo el país. Estamos en contra del vaciamiento del Estado porque el mismo es garante de derechos”.

Consultada sobre la situación actual de la educación pública y la situación laboral de los trabajadores de la educación, la referente sindical manifestó: “Hablar de crisis educativa es muy general. Habíamos avanzado con la nueva ley de presupuesto educativo, que llegaba al 6% de PBI y que derogó Milei. Nosotros como CTERA presentamos un nuevo proyecto de aumento al 8%. El ajuste brutal del gobierno nacional profundizó las desigualdades. Tenemos que fortalecer a los sindicatos de base de la CTERA para seguir la lucha contra el ajuste de Milei”.

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    Juan Ignacio Encina

Comienza el juicio por el crimen de Juan Encina: "Quiero obtener verdadera justicia por mi hijo"

04 Abril 2026

Este 7 y 9 de abril inicia el juicio por el crimen de Juan Ignacio Encina, de 30 años, a manos del oficial bonaerense Jorge Montero sucedido en 2023. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°9 de Lomas de Zamora llevará a cabo el proceso de juzgamiento.

El 5 de agosto de 2023 Encina volvía de la estación de Burzaco en moto después de haber llevado a su novia a tomar el tren rumbo a su trabajo. A media cuadra de llegar a su casa recibió un disparo. Su vecino, teniente de la Policía Bonaerense con más de 30 años de carrera, fue el responsable. El argumento es que consideró que le querían robar, que primero pasó una moto desconocida que el consideró que eran delincuentes y que luego llegó Juan, a quien le disparó creyendo que era apoyo de la moto anterior.  

En un fin de semana como tantos otros, Juan pasó el viernes con su novia Luciana, con quien convivía hace un año, y su hija de 6 años. Trabajaba con un martillero público: hacia remates y también se encargaba de las entregas. Tenía su casa al lado de la de Nora Barrera, su madre, donde guardaba la moto.

Ernesto Jorge Gerardo «Corcho» Montero, policía de 50 años, regresaba a su casa después de hacer tareas adicionales en el barrio Don Orione. Estaba vestido de civil pero armado. Cerca de la esquina de su casa, se cruzó con una moto conducida por un hombre que tenía una acompañante. Según su relato, escuchó que le pidieron el celular y la mujer que iba atrás hizo el gesto para sacar un arma de fuego, por lo que sacó la suya, dio la voz de alto e hizo un disparo al piso para amedrentar a los presuntos delincuentes. 

Las dos personas en moto se van, pero inmediatamente después, a las 7:30 de la mañana, Juan, vecino de Montero, regresaba a su casa. “Ahora vengo”, le había dicho a Nora cuando sacó la moto para llevar a su novia a la estación. A los 10 minutos Nora escuchó dos disparos. Ya herido, le gritó a su madre para que le abra. “Abro la puerta y venía Juan entrando y atrás venía el policía”, relata Nora. Juan no se dio cuenta quién le había disparado. Otro vecino lo llevó al hospital. Nora vio al oficial subir también al vehículo. “Él (Montero) dice que no tuvo intención y que lo asistió. Se subió al auto camino al hospital porque sabía lo que había cometido, que no es un error, es alevosía», afirma Nora

Con ese argumento, solicita prisión domiciliaria luego de ser imputado por “homicidio agravado por resultar el autor miembro de fuerza de seguridad”, que prevé la pena de prisión perpetua. Durante la etapa de instrucción, la causa estuvo a cargo del fiscal Jorge Grieco, titular de la UFI N°8 de Lomas de Zamora, especializada en Violencia Institucional.

Pese a la grave acusación, sólo estuvo algunas semanas detenido y espera en libertad. Después de casi tres años luchando para obtener justicia la familia consiguió que este 7 de abril inicie el juicio oral. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, Nora expresó sus expectativas y manifestó su experiencia en estos años de búsqueda de justicia efectiva.

Agencia Paco Urondo: ¿Qué expectativas tiene en relación al juicio?

Nora Barrera: Mi expectativa es que Jorge Montero sea juzgado y obtenga la pena máxima, cadena perpetua. Cometió un crimen y debe pagar. El asesino anda en libertad por la calle mientras mi hijo está muerto y yo resisto muerta en vida. Mi principal pedido a la justicia es que este crimen no quede impune y finalmente obtener verdadera justicia por mi hijo.

APU: ¿Cómo fueron estos años de lucha para usted y su familia?

NB: En estos dos años y ocho meses el día a día es duro y cruel. Meses de dolor cuando en noviembre de 2023 me dijeron que la causa podría quedar impune y sería archivada. Ese día lloré mucho y después decidí secar mis lágrimas y no bajar los brazos. Sentí que yo tenía que ser la voz de mi hijo, porque le arrebataron la vida sin poder defenderse. También seguí por mi nieta, Amelie, que hoy tiene nueve años. Quiero que cuando crezca le digan que su abuela luchó hasta el último día de su vida para que su papá tenga justicia. Mi hijo siempre está presente, en cada latido de mi corazón.

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Subordinación a EE. UU. por Malvinas, crónica de un fracaso anunciado

02 Abril 2026

En los últimos meses viene circulando con cierta fuerza una idea que, a primera vista, suena a realismo geopolítico. Un referente histórico del peronismo (nota del editor: Guillermo Moreno) que alguna vez supo ganarse el cariño de todos los compañeros viene planteando que la única manera de recuperar Malvinas es subordinarse a Estados Unidos. Según su lectura, hoy existe una fricción geopolítica de alto voltaje entre Washington y Londres, y esa grieta terminaría favoreciéndonos. El precio, claro, podría ser bastante alto, aceptar una base yanqui en las islas. Aunque para este referente eso sería un costo aceptable.

Suena audaz. Pero hay un problema: este libreto ya lo vimos. Y terminó muy mal.

Porque no es la primera vez que la Argentina apuesta a subordinarse a la potencia del norte creyendo que, a cambio, nos dará una mano en el Atlántico Sur. Quienes tenemos memoria histórica recordamos el papel de la dictadura cívico-militar en la previa de la guerra de Malvinas. Aquel experimento de alineamiento automático con Estados Unidos no nos trajo soberanía: nos trajo 649 muertos, una derrota militar y la ocupación británica más consolidada que nunca.

La dictadura y el error de cálculo

El gobierno militar que tomó el poder en 1976 no solo ejerció el terror de Estado. También desmanteló cualquier política exterior autónoma. El programa económico de Martínez de Hoz significó una subordinación estructural: apertura indiscriminada, desendeudamiento productivo y una deuda externa que pasó de 7.000 millones de dólares a más de 45.000 en 1983. Pero lo que más nos interesa ahora es la estrategia diplomática: los jerarcas militares creyeron que, por perseguir “enemigos internos” y jugar el rol de guardián del Atlántico Sur, Washington les iba a deber una.

Cuando planificaron la recuperación de Malvinas, lo hicieron con un cálculo que hoy parece de una ingenuidad criminal. Diseñaron la Operación Rosario con un plan D+5: ocupaban las islas y a los cinco días retiraban las tropas, convencidos de que Gran Bretaña no iba a responder militarmente y que Estados Unidos, por el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), los respaldaría.

Se equivocaron en los tres puntos clave.

El gobierno de Margaret Thatcher, azuzado por los mandos de la Royal Navy, que también estaban desesperados por una guerra (necesitaban validar ante su pueblo el enorme gasto en el que habían incurrido para equipar y modernizar a su flota de superficie), se encontraba en ese momento en una crisis social y económica gigantesca, y utilizó la guerra para consolidar su liderazgo. No hubo “no respuesta”. Hubo una flota cruzando el Atlántico.

Y Estados Unidos, lejos de apoyarnos, jugó a fondo para favorecer a Londres. El secretario de Estado Alexander Haig llevó adelante una “mediación” que, en los hechos, sirvió para que los británicos ganaran tiempo y desplegaran sus fuerzas. Jeane Kirkpatrick, embajadora ante la ONU, fue lapidaria años después: “Los argentinos nunca comprendieron cuán estrechas eran las relaciones entre Estados Unidos y el Reino Unido, no solamente por razones históricas sino porque además Ronald Reagan y Margaret Thatcher eran amigos personales desde antes de llegar al poder”.

El 3 de abril de 1982, Estados Unidos votó a favor de la Resolución 502 del Consejo de Seguridad, que condenaba a la Argentina. Ni el TIAR ni la “amistad” con la dictadura pesaron más que la alianza central con Londres. La potencia hegemónica priorizó sus intereses estructurales: la OTAN, su socio principal en Europa, y la cohesión del mundo occidental en plena Guerra Fría. Resultado. EE. UU apoyó a los británicos no solo diplomáticamente sino con inteligencia, combustible, misiles y armamento de todo tipo.

¿Y hoy existe una disputa estratégica entre Washington y Londres?

El argumento del referente actual es que ahora la situación cambió. Hay tensiones comerciales, el Brexit reconfiguró la relación, China mete presión. Y entonces, la Argentina podría aprovechar esa grieta para que Estados Unidos nos “premie” con la recuperación de Malvinas.

Suena atractivo. Pero ignora un dato de la realidad: para Washington, Londres sigue siendo su aliado privilegiado. La base militar estadounidense en el archipiélago no sería una concesión a la Argentina, sino una consolidación de la presencia angloamericana en un punto clave para controlar el Atlántico Sur y la Antártida. Ofrecer subordinación a cambio de una base no es una negociación soberana: es entregar territorio para que otro ejército se instale, y encima llamarlo “oportunidad”.

El dato que desarma la teoría de la “grieta”: lo que está pasando ahora con Irán

Si alguien todavía cree que existe una fractura insalvable entre Estados Unidos y Reino Unido, basta con mirar lo que viene sucediendo desde febrero de 2026 en el conflicto con Irán.

Cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva contra la república islámica el 28 de febrero, el gobierno de Keir Starmer inicialmente se mostró reticente. Starmer declaró en el Parlamento que su gobierno “no cree en el cambio de régimen desde el aire” y se negó a involucrar al Reino Unido en acciones ofensivas. Donald Trump reaccionó con furia: “Este no es el Winston Churchill que estamos tratando”, disparó, y lamentó que la relación especial “ya no es lo que solía ser”.

Pero duró poco. A los pocos días, Starmer dio marcha atrás. El gobierno británico autorizó a Estados Unidos a utilizar sus bases militares para atacar objetivos iraníes. Las instalaciones de RAF Fairford en Gloucestershire y la base de Diego García en el Océano Índico —esta última de soberanía compartida— quedaron a disposición de la Fuerza Aérea estadounidense para operaciones “defensivas” destinadas a degradar los sitios de misiles iraníes que amenazaban el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

El propio Starmer salió a defender la decisión con una frase que debería quedar grabada en quienes especulan con un quiebre angloamericano: “Aviones estadounidenses están operando desde bases británicas. Esa es la relación especial en acción”. Y agregó: “Aviones británicos están derribando drones y misiles para proteger vidas estadounidenses en Medio Oriente en nuestras bases conjuntas. Esa es la relación especial en acción, compartiendo inteligencia cada día para mantener a nuestra gente segura”.

Pero el dato más revelador de todos es el que pocos medios difundieron: a mediados de marzo, el submarino nuclear británico HMS Anson abandonó abruptamente una base en Australia Occidental donde estaba realizando maniobras de mantenimiento en el marco del acuerdo AUKUS. Su destino, según analistas, fue el Golfo Pérsico. Un periodista especializado resumió la situación con crudeza: “La pregunta no es adónde fue, sino por qué ese submarino específico tuvo que ser retirado de Australia. La respuesta es que no había otra opción”. La Royal Navy, se reveló, no tiene suficientes submarinos desplegables para cumplir simultáneamente con sus compromisos en el Indo-Pacífico (AUKUS) y las demandas operativas del conflicto con Irán junto a Estados Unidos.

¿Qué significa esto en términos geopolíticos? Que cuando Washington necesita a Londres para un conflicto de alta intensidad en un punto neurálgico como el Golfo Pérsico, el Reino Unido redirige sus activos más valiosos —incluso si eso implica dejar momentáneamente en suspenso otros compromisos internacionales. No hay “grieta” que valga. La alianza estructural se activa automáticamente.

Así que cuando un referente político argentino nos dice que “hay una fricción geopolítica de alto voltaje” entre Estados Unidos y Reino Unido y que Argentina puede aprovechar esa grieta para recuperar Malvinas, la evidencia empírica de las últimas semanas sugiere exactamente lo contrario: la relación especial no solo sigue intacta, sino que se activa a máxima potencia cuando hay intereses estratégicos de fondo en juego. Y si en 1982 Estados Unidos priorizó su alianza con Londres por sobre el TIAR y sus relaciones hemisféricas, hoy repite el mismo patrón con una consistencia que debería ser una advertencia para quienes sueñan con una nueva subordinación.

Antes de la dictadura había otra política exterior

Vale la pena recordar que la Argentina no siempre fue un país que se arrastraba detrás de Estados Unidos. Juan Domingo Perón desarrolló una política exterior soberana y antiimperialista que puso a Malvinas y la Antártida en el centro de la conciencia nacional por un lado y por otro apuntaba a la integración sudamericana, en particular con Brasil y Chile. En 1946, un decreto obligó a que todos los mapas argentinos incluyeran las islas y el continente blanco como parte del territorio. En 1947, la Comisión Nacional del Antártico declaró que no se reconocería ninguna demanda extranjera sobre tierras que la historia, la geografía y el derecho justificaban como argentinas. Argentina fue pionera en reclamar derechos sobre la plataforma submarina. Y, junto con Chile, realizó expediciones conjuntas para marcar una visión regional común.

La dictadura no inventó la causa Malvinas. Simplemente la hizo retroceder con su derrota y su lógica entreguista. Pero la causa es anterior y posterior al Proceso. La democracia que nació en 1983 cometió el error de la “desmalvinización”: para distinguirse de los militares, y también se distanció de Malvinas. Eso debilitó la política de Estado que durante décadas había sostenido el reclamo soberano.

No repitamos los mismos errores del 82

Ahora, cuando algunos proponen volver a subordinarse a Estados Unidos como si fuera un atajo geopolítico, estamos ante un déjà vu peligroso. La dictadura creyó que su entrega le compraría favores. Terminó aislada, derrotada y con la turba malvinera más lejos que nunca.

Hoy la Argentina tiene herramientas que en aquel entonces no tenía: una tradición diplomática que supo ser autónoma, organismos internacionales donde la cuestión Malvinas sigue teniendo respaldo, y un mundo multipolar donde no todo pasa por Washington. Además, estamos viviendo un cambio de época, la remalvinización de los últimos años en la sociedad argentina nos posibilita pensar en otras opciones. Apostar a la subordinación no es realismo: es repetir los errores de quienes ya pagaron el costo más alto.

Por eso, cuando alguien nos dice que la única salida es entregar una base yanqui en las islas y alinearnos con Estados Unidos, vale la pena preguntarnos: ¿no fue eso exactamente lo que intentó la dictadura? ¿No nos advirtió la historia que ese camino no lleva a la recuperación de la soberanía, sino a su hipoteca?

La soberanía sobre Malvinas no se recupera con servilismo. Se construye fortaleciendo las capacidades de defensa nacionales, con multilateralismo, con unidad regional y con una política de Estado que, a diferencia de los militares de 1982, no confunda la sumisión con la estrategia. Subordinarse a los EE. UU suena tentador, es un canto de sirenas y es lo más fácil de hacer, pero el espejo de la historia nos muestra el naufragio que espera a quienes lo siguen.

* El autor es Lic. y Prof. en Historia - USAL Mg. en Estrategia y Geopolítica - ESG Investigador UNLa.

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    Guerra Irán
GEOPOLITICA

El islamismo político en Irán y el nacionalismo israelí: claves históricas para entender el escenario de Medio Oriente

02 Abril 2026

Guillermo Caviasca, historiador y docente de la UBA habló con AGENCIA PACO URONDO sobre la historia de medio oriente y el rol de la creación del Estado de Israel, con el fin de entender el complejo panorama geopolítico.

APU: ¿Cuál es la génesis del Estado de Israel?

G.C:  Para comprender el origen del Estado de Israel es imperativo realizar una abstracción de los relatos míticos y remitirse a su base material concreta. El proyecto nace en el marco de la formación de los Estados-Nación modernos a fines del siglo XIX. Bajo la tesis de Teodoro Herzl, se postula que el pueblo judío debe constituir un Estado propio, siguiendo la lógica nacionalista de la época: una lengua, una tradición y una religión delimitadas por una frontera soberana.

Si bien el sionismo original evaluó diversas alternativas territoriales, la elección de Palestina respondió a la necesidad de movilizar a la comunidad judía mediante un símbolo histórico-religioso potente. Este proceso se consolidó a través de tres pilares:

El aval de las potencias: La Declaración Balfour de 1917 fue una maniobra británica para obtener financiamiento y apoyo durante la Gran Guerra, prometiendo un "hogar nacional" en tierras que no les pertenecían.

La colonización económica: Bajo el Mandato Británico, se fomentó la compra de tierras y una inmigración sostenida que alteró la demografía local, generando tensiones con la población árabe preexistente.

El desenlace bélico: La partición de la ONU en 1947 y la guerra de 1948 permitieron a Israel expandirse más allá de los límites trazados originalmente. Este nacimiento estuvo marcado por la limpieza étnica (Nakba), donde la expulsión de la población árabe fue la condición necesaria para garantizar la mayoría demográfica judía en el nuevo Estado.

APU. ¿Existe la posibilidad de un sionismo socialista o de "izquierda"?

G.C.: Históricamente, el sionismo de izquierda no solo fue posible, sino que fue el motor constructivo y militar de Israel en sus primeras décadas. La épica del colono judío se cimentó en instituciones como los kibutzim (colonias agrícolas colectivas), que aplicaban principios del socialismo real a la producción y la defensa. El laborismo israelí gobernó el país con una retórica de justicia social y una aparente disposición al diálogo.

Sin embargo, el texto nos invita a una reflexión crítica: el socialismo, tanto en Israel como en otras experiencias globales, no ha sido incompatible con políticas de conquista o expansión.

En el caso israelí, este "socialismo" estuvo supeditado al proyecto nacionalista. Con el tiempo, esa izquierda idealista fue desplazada por una derecha intransigente y pragmática, personificada hoy por figuras como Netanyahu. Esta transición demuestra que el componente socialista fue una herramienta de etapa para la consolidación estatal, pero que terminó sucumbiendo ante la naturaleza expansionista intrínseca del proyecto sionista.

APU: ¿Los regímenes árabes tienden de manera inequívoca hacia el islamismo político?

G.C: La tendencia hacia el Islam político no es una condición natural, sino una respuesta ante el fracaso de otros modelos. Tras los procesos de descolonización, el mundo árabe experimentó con el nacionalismo laico y el socialismo árabe. No obstante, la incapacidad de estos regímenes para resolver las crisis sociales, sumada a la derrota militar y la presión de Occidente, generó un vacío ideológico.

En este contexto, el Islam surge como la "única fuerza potente" capaz de enfrentar el proyecto sionista. A diferencia del pensamiento occidental, el Islam no separa la esfera religiosa de la política, la economía o la ley. Por lo tanto, ante la crisis de la modernidad liberal o socialista, las poblaciones se han replegado hacia su identidad religiosa como una forma de resistencia y autoafirmación. Esta corriente es heterogénea y abarca desde movimientos reformistas hasta expresiones teocráticas o extremistas, pero todas comparten la visión del Islam como un principio rector de la organización social.

APU: ¿Es Irán el principal exponente del islamismo político?

G.C: Irán es, sin duda, la expresión más disruptiva y potente del Islam político en la actualidad. Su relevancia no solo emana de la Revolución de 1979, sino de su profundidad como espacio geopolítico milenario. Irán (la antigua Persia) posee una identidad que trasciende lo religioso, situándose en una disputa histórica por el control del Golfo frente a potencias occidentales (portugueses, holandeses, británicos y ahora estadounidenses).

Si bien existen otras expresiones —como el modelo turco o las monarquías suníes—, Irán se diferencia por ser un actor estatal que ha integrado el Islam en su estructura de poder para proyectar influencia hacia el Mediterráneo y el Golfo. Su rol es el de un exponente ideológico principal, aunque sus interpretaciones sean a menudo tildadas de "herejía" por otras ramas del Islam, lo que subraya la complejidad y los conflictos internos dentro del propio fenómeno islamista.

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    Marita Verón Susana Trimarco

Nuevo aniversario de la desaparición de Marita Verón

02 Abril 2026

El 3 de abril de 2002 Marita Verón salió de su casa en San Miguel de Tucumán para ir a una consulta médica. Tenía 22 años y una hija de 3. Algo le sucedió en el trayecto y desapareció, hasta la fecha no se tienen noticias certeras sobre su destino ni paradero. Durante todo este tiempo se siguieron algunas pistas, pero ninguna arrojó luz a este caso.

Hubo diversos procesos judiciales, intervención de distintas instancias y niveles, y pedidos de destitución. Una de las últimas repercusiones fue que, en noviembre de 2025, apareció la sospecha de que una mujer indigente fallecida en Paraguay podría ser Marita. Sin embargo, pronto un análisis de ADN dio por descartada esa posibilidad.

Su madre, Susana Trimarco, sostuvo el reclamo y las acciones tendientes a averiguar la verdad y a encontrar a su hija. Fue cuestionada por algunos sectores políticos y periodísticos, pero logró la sanción de la Ley 26364 para prevenir la trata de personas y trabajó para crear la Fundación María de los Ángeles.

En 2017 Canal Encuentro dio a conocer un documental de varios episodios llamado Cuerpo a cuerpo, aun disponible en la plataforma de YouTube, a través de los cuales se dan detalles de su secuestro, cautiverio y búsqueda desde las propias voces de quienes participaron en esos momentos.

El caso fue también tratado desde la ficción a partir de la telenovela Vidas Robadas, que además de visibilizar la historia de Marita servía como concientización respecto al tema de la venta de personas, que podría parecerle imposible a muchos.

Estrenada en 2008, consta de 131 episodios y con la actuación de importantes figuras, como Facundo Arana, Soledad Silveyra, Jorge Marrale, y Silvia Kutika, entre otros. Fue declarada de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y también por la Cámara de Diputados de la Nación. Trimarco fue parte del equipo de realización, aportando su experiencia real en la lucha contra las organizaciones que cometen este tipo de delitos.

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    MEDIOS PÚBLICOS

Los medios públicos no son ni tienen que ser un negocio

02 Abril 2026

El llamado  de Jorge Macri a  la licitación de las radios y el canal de la Ciudad de Buenos Aires pone en riesgo el acceso a la información, la pluralidad de voces y el rol social de los medios públicos.

En un contexto atravesado por el ajuste y el retroceso del rol del Estado, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, ratificó su decisión de concesionar las radios AM 1110 La Once Diez, FM 92.7 La 2x4 y el Canal de la Ciudad. “El objetivo es simple: dejar de financiar su operación con impuestos y pasar a un modelo con gestión e inversión privada”, anunció el funcionario.

Los pliegos de la licitación ya fueron publicados en el Boletín Oficial de la Ciudad del martes 17 de marzo y se anunció que la apertura de las ofertas será el 20 de abril. 

Ante la evidente privatización encubierta que significa esta acción (prohibida por la propia Constitución de la Ciudad), desde la Asamblea de Trabajadorxs de Medios Públicos de la Ciudad expresamos nuestro más enfático rechazo a esta medida del Ejecutivo porteño, que viola normas como la ley N° 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, pone en peligro más de 400 puestos de trabajo y cercena el derecho a la información, pilar de la democracia y la participación ciudadana.

Los medios públicos cumplen una función esencial para la comunicación en una sociedad democrática: informar con criterios de interés general, dar lugar y promover todas las voces, fomentar la cultura y generar espacios de interacción para y con los vecinos de la Ciudad. Son funciones que difícilmente puedan sostenerse bajo la lógica exclusiva de la rentabilidad comercial.

Los medios públicos son, en muchos casos, la única vía para que amplios sectores de la sociedad puedan informarse, expresarse y ser representados. Son también una garantía de diversidad frente a la concentración mediática.

Según Jorge Macri, “no tiene sentido usar los recursos de los porteños para financiar lo que el sector privado puede hacer mejor y sin costarle un peso a los vecinos”. A esta afirmación falsa del Jefe de Gobierno, lxs trabajadorxs respondemos con datos concretos:

* La AM 1110 La Once Diez está próxima a cumplir 100 años. Fue creada en 1927 por la soprano Regina Pacini de Alvear con una idea simple y poderosa: que la música del Teatro Colón, a la que hasta ese momento solo accedían unos pocos, llegara a todos los hogares. Ese año marca un hito tanto para la radiofonía local como internacional. Actualmente La Once Diez continúa realizando transmisiones desde el Colón, como también lo hace todos los años, por ejemplo, desde la Feria Internacional del Libro y la Exposición Rural.

* La 2x4 FM 92.7 acaba de cumplir 25 años. Fue creada oficialmente en el 2000 como una radio pública dedicada íntegramente al tango, la música ciudadana de Buenos Aires que fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2009. Desde sus primeros años se consolidó como un espacio de difusión del tango en todas sus formas, combinando música tradicional, orquestas emblemáticas y nuevas expresiones contemporáneas del género.

* El Canal de la Ciudad fue creado en 2003, inicialmente bajo el nombre de "Ciudad Abierta". Combina noticias con producción propia, entretenimiento y difusión de la agenda cultural, buscando reflejar la identidad porteña. Se transmite por televisión abierta, cableoperadores y plataformas digitales, con una visión pluralista y centrada en la vida cotidiana de la Ciudad Buenos Aires.

Avanzar hacia un esquema de concesión/privatización, bajo la forma que sea, plantea interrogantes concretos. ¿Qué pasará con los contenidos culturales, educativos o de interés público que no resultan “rentables”? ¿Qué lugar tendrán las producciones locales, las identidades barriales o las agendas sociales menos visibles?

El argumento de la eficiencia no puede ser el único eje de discusión. Los medios públicos no están diseñados para competir en igualdad de condiciones con empresas privadas, no es su misión. Los medios no son solo plataformas: son instituciones sociales. Y cuando se pierde su dimensión pública, lo que está en juego no es solo un modelo de gestión, sino el derecho colectivo a estar informados.

No a la privatización de las radios AM 1110 La Once Diez, FM 92.7 La 2x4 y el Canal de la Ciudad

Asamblea de Trabajadorxs de Medios Públicos de la Ciudad de Buenos Aires

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Malvinas: memoria, lucha y decisión política

02 Abril 2026

El 2 de abril no es una fecha más en el calendario. Remite a una memoria viva, a una herida abierta que expone, año tras año, una de las deudas más profundas de la Argentina: la cuestión de la soberanía.

Malvinas no constituye un episodio aislado ni una página cerrada de la historia. Se trata de una causa nacional que expresa un conflicto de larga duración, atravesado por disputas en torno al control del territorio, los recursos y la proyección estratégica de la Argentina en el Atlántico Sur. En este sentido, no refiere únicamente al pasado, sino también al presente y al futuro.

La guerra de 1982 fue, sin dudas, un hecho trágico: una confrontación desigual, marcada por errores y por un alto costo humano. Sin embargo, reducir la cuestión Malvinas a ese episodio implica limitar su alcance. El conflicto es anterior y más profundo, vinculado con la historia nacional, la construcción de identidad y el derecho de un Estado a ejercer soberanía sobre su territorio.

En este marco, los soldados que participaron del conflicto no pueden ser pensados únicamente como víctimas del Proceso de Reorganización Nacional. También fueron protagonistas de una experiencia atravesada por la entrega, el compromiso y el sentido de pertenencia. Su reconocimiento forma parte de una memoria activa que resulta necesaria para comprender la complejidad del proceso histórico.

Por otra parte, la presencia británica en el Atlántico Sur constituye una situación colonial vigente. No se limita a la ocupación de las islas, sino que involucra el control de espacios marítimos, recursos naturales y posiciones estratégicas con proyección hacia la Antártida. De este modo, la cuestión interpela el lugar de la Argentina en el escenario internacional.

Durante años, distintos procesos contribuyeron a desplazar el tema de la agenda pública, en lo que se ha denominado como desmalvinización. Esto implicó, en muchos casos, un debilitamiento del debate en torno a la soberanía y una desvinculación entre la causa y la sociedad. Frente a esto, resulta central recuperar el conocimiento y la reflexión crítica, ya que no es posible defender aquello que no se conoce.

En consecuencia, la cuestión Malvinas requiere más que conmemoraciones. Supone formación, conciencia y una estrategia sostenida en el tiempo. Implica articular memoria e historia, y sostener políticas que trasciendan coyunturas, consolidando una perspectiva de largo plazo.

Así, la disputa no se reduce a un reclamo territorial, sino que involucra la posibilidad de construir una Nación con autonomía, capacidad de decisión y proyección propia.

La soberanía, en este sentido, no es solo un concepto: es una práctica que se construye.

*El autor es estudiante ISP Dr Joaquín V. Gonzalez. IG @historiaconhistoriadores

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    Lanzan una campaña para denuncias casos de torturas en Malvinas
    Foto: Télam

Los Tratados de Paz por la Guerra de las Malvinas

02 Abril 2026

Fragmento de Catedra Nacional: Homenaje a Julio González, secretario Técnico durante el gobierno de Isabel Perón

¿Qué objetivos se persiguieron con todas las atrocidades consumadas con feroz ensañamiento durante esos años del Proceso? Dos textos británicos nos traen al respecto datos muy precisos y altamente esclarecedores:

El primero lo encontramos en la obra del profesor Harry S. Ferns de la Universidad de Brimingham (Inglaterra) titulada Argentina (Sudamericana, 1973) Allí leemos que el autor con toda la frialdad calcula y determina los métodos que deben emplearse para arrasar con la Argentina levantada por Perón y que es la antítesis de la “Argentina británica” que plasmó el Tratado Anglo-Argentino del 2 de febrero de 1825. Ferns señala que el método es éste:

Como no sea mediante una guerra civil devastadora, resulta difícil imaginar cómo puede deshacerse la revolución efectuada por Perón”.

El segundo lo hallamos en el Informe de Lord Franks que se publicó durante la Guerra de Malvinas y es una sinopsis de la Inteligencia británica sobre nuestro país que arranca del año 1965. En ese informe leemos lo siguiente:

Enero 22, 1976: los comandantes del Ejército y la Armada son contrarios a aprobar cualquier medida militar susceptible de facilitar el mantenimiento en el poder de régimen de la Señora de Perón. SI bien es posible que se establezca una corta tregua, es previsible la toma de nuevas medidas (por parte del gobierno peronista) contra los intereses británicos bajo forma de un aumento de presión hostil, tanto política como económica”.

Con estos dos textos las finalidades del 24 de marzo del ’76 aparecen con meridiana claridad. A través de una muy buena aplicación de la “inducción británica” los conductores de la Fuerzas Armadas Argentinas, singularizados nada más que por el espectro subversivo, cumplieron objetivos que únicamente beneficiaron al mundo anglosajón:

  1. Derrocaron al gobierno constitucional que terminaba de instalar un gabinete económico que, integrado por figuras consulares de las Fuerzas Armadas, se aprestaba a realizar planes económicos opuestos a los que Gran Bretaña y los intereses domiciliados en ese país habían trazado para aplicar en la República Argentina.

  2. Destruyeron el Estado de Derecho, cuyo gobierno constitucional había enfrentado al terrorismo ejecutando contra él una “defensa limpia” a través de la normatividad jurídica. En lugar de esto se instauró un “régimen de terror” de bestial arbitrariedad al que se denominó “guerra sucia”. Con este proceder, Fuerzas Armas y Terrorismo se ubicaron en el mismo plano. Los resultados fueron iguales a los de la “guerra civil devastadora” programada por la Inteligencia Británica y referida en el libro de Harry S. Ferns que hemos analizado antes.

  3. Diezmaron a las Fuerzas Armadas y a la juventud. Las vocaciones militares declinaron aceleradamente. Lo propio ocurrió con la actividad política que cesó por completo. Un trauma psíquico de decepción moral se generalizó por todas partes. Esto caló muy hondo en las nuevas generaciones que debían iniciarse en la vida pública.

De esta cuestión decisiva, nunca difundida y siempre silenciada, el autor, en su carácter de Secretario Técnico de la Presidencia de la Nación – periodo constitucional 1973/76- fue protagonista y testigo. Afirmo que el 24 de marzo de 1976 el secuestro y destrucción del gobierno peronista en todo el país fue instigado e impulsado por los intereses británicos y sus adláteres de la oligarquía exportadora y financiera. Se repitió lo de 1955…

Al consumar la desaparición del Estado de Derecho y de su gobierno constitucional, las Juntas Militares se adjudicaron la suma de los poderes públicos. Con esto el “Proceso” impuso un silencio mordaza. Esto permitió que actos como la Guerra de las Malvinas fueran consumados sin consultar en ningún momento a prestigiosos catedráticos y estudiosos, civiles y militares, especializados y experimentados en la política exterior que Gran Bretaña había llevado a cabo en la República Argentina desde hacía más de dos siglos. De la misma manera la Deuda Externa concertada fraudulentamente contra la Nación Argentina, le fue adjudicada al país con la metodología del silencio y con la persuasión de la “desaparición” para quienes intentasen escarbar en estas cuestiones.

La Guerra de Malvinas fue una guerra internacional intensamente cruenta a la cual los comunicados de la Junta Militar de la Argentina paradójicamente se empeñaban en denominar “conflicto”. Esta guerra se prolongó desde el 2 de abril hasta el 14 de junio de 1982. En esta fecha las fuerzas inglesas derrotaron completamente a las fuerzas argentinas de soldados bisoños que se batieron con heroísmo, con dignidad, con honor y sin material adecuado frente a un enemigo que en ningún momento ocultó su ferocidad y salvajismo. Ferocidad y salvajismo que se concretaron en fusilar y torturar a indefensos prisioneros de guerra argentinos. La Republica Argentina vencida por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte quedó desde entonces sometida a la Ley del Vencedor.

Vencer a la República Argentina en la Guerra de Malvinas era el hecho internacional que Gran Bretaña necesitaba para imponernos los Tratados de Madrid del 15 de febrero de 1990, de Londres del 11 de diciembre de 1990 (ratificado por Ley 24184) y para que se firmara el Tratado de Washington con los Estados Unidos del 14 de noviembre de 1991 (ratificado por Ley 24124). Sin guerra previa no había causa para los tratados de paz, que tienen términos tan leoninos como los que impuso a Alemania el Tratado de Versailles de 1918 al término de la Primera Guerra Mundial.

La Deuda Externa que desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 24 de marzo de 1976, en lo que respecta al sector público, se mantuvo invariable en la suma de 5189 millones de dólares, al finalizar el gobierno del “Proceso” ascendía aproximadamente a 44438 millones de dólares. Es importantísimo destacar que de esa suma solamente ingresaron a las arcas del Tesoro Nacional aproximadamente 5200 millones de dólares; es decir, apenas la décima parte. La cantidad restante contabilizada como Deuda de la Nación Argentina tiene, entre otras, estas causas: capitalización de intereses móviles que se pactaron, nunca se pagaron y volvieron a refinanciarse, leoninos intereses punitorios que se pactaron y luego se novaron capitalizándose. La estatización de los pasivos de bancos, financieras y empresas fallidas que principió con la gestación del Dr. Domingo Cavallo –exministro de Economía- cuando era presidente del Banco Central durante el gobierno del “Proceso”. La Republica Argentina quedó desde entonces sometida a la Ley del Acreedor.

De esta manera, el gobierno británico vencedor en la Guerra de Malvinas y los intereses de los acreedores de la Deuda Externa, que en su mayor parte son bancos domiciliados en Inglaterra y en los Estados Unidos, constituyen desde entonces el verdadero poder que gobierna a la República Argentina.