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    Ilustración Gabriela Canteros
    Ilustración: Gabriela Canteros

La infancia y la marginalidad a través de las pantallas

05 Febrero 2026

¿Qué miran las cámaras, cuáles son los delitos que registran, quiénes son las víctimas que entran en su campo de visión, cuándo se activan las alertas?

Cómo será la moral y la sensibilidad de quienes se crían viendo a familias vivir en la calle, a niños que llegan a la adolescencia malabareando en las esquinas con las naranjas que logran zarpar en alguna verdulería. Es necesario que comprendamos que en la última década la desigualdad extrema y la privación de los derechos elementales que en nuestro país establece la Ley 26.061, se han convertido en una escenografía ineludible. A diferencia de lo que se observaba en el período neoliberal de fines del siglo XX, en la actualidad es la vía pública metropolitana el terreno en el que habitan los más excluidos. 

En una trama compleja (incluye tanto historias personales como las consecuencias de los distintos modelos político-económicos, con sus retrocesos cada vez más agresivos), en la calle hacen su vida familias enteras, con todo lo que han podido resguardar de los distintos desalojos. Personas que transitan de manera solitaria, ubicados cerca de alguna estación de servicio, grupos de adultos enfermados por las sustancias y el alcohol. 

Entonces a lo que me refiero es que muchas de aquellas miserias que acontecían puertas adentro ahora son performances a cielo abierto, interviniendo así tanto a protagonistas como a espectadores. Extrema humillación, creciente endurecimiento de los corazones que crecen viendo por la ventana del colectivo a un par de su edad que no sólo no irá a la escuela sino que tampoco tiene a quien lo lleve, porque está ahí, en su camino procurando el sustento mediante un trabajo que es mendigar. Esas postales no pueden haber llegado para quedarse; peor aún, no pueden ser postales. 

Privación de la intimidad y privación del resguardo. Cuánto es el tiempo de espera para que una persona harta del desprecio de quienes tienen un poco más que él pase a tomar por la fuerza ese aparato con una manzanita que cabe una mano y vale varios salarios docentes. La inequidad es un impedimento de la paz, quieren exhibir su éxito sin despertar violencia. Desde el retorno del neoliberalismo en diciembre de 2015, progresivamente reaparecieron en las esquinas de la avenida principal grupos de chicos que hacen lo posible por recaudar algún billete que les permita acceder a algo de todo lo que ven pasar frente a sus ojos y de lo cual están privados. 

En la puerta de la escuela veo a una nena crecer a la par de mi hija, día tras día, mes a mes, años acumulados entre los autos detenidos por el semáforo. Desde adentro de ellos recibe por costumbre el desprecio miserable que evocando la responsabilidad de su madre, casi siempre va por ahí el discurso, dispara al desamparo de esa piba con su munición de odio enmascarado en indignación. Pronto la nena de Mariano Acosta y Belgrano va a ser una piba. Los peligros crecerán junto con su cuerpo, también sin orden, sin aviso ni piedad. La vi desde las ventanas de la escuela deambular apresurada, con una mano cargando una muñeca-hija y la otra manito estirada, con la palma hacia arriba, sin perder la fé en que un vidrio descienda y otra mano, grande y limpia, ponga sobre la suya un papel de colores que sirva para tener comida. Si hubo miradas de compasión entre los rostros que ella vio, pronto van a caer en peligro de extinción. 

El cuerpo adolescente es un blanco históricamente cargado de presunción de culpabilidad, principalmente cuando se trata de los cuerpos de la pobreza. Fácilmente despreciables, irremediablemente impúdicos, inmediatamente aborrecibles. La persona que deja de ser concebida dentro de la niñez entra en un circuito cerrado que le exige que dé cuenta positiva en la examinación de las normas y principios sociales que debe haber adquirido para la vida a la que se encamina. La suerte decide si ha contado con las oportunidades para ello o quedará en la inmensa fila de los desaprobados para la inclusión social. 

Los ojos del excluido están también condenados a soportar los comentarios de muchos adultos incapaces de animarse a conquistar sus deseos. Esos son quienes más necesitan expresar su frustración mediante la liberación del dolor sordo que lo habita y constituye, de emociones ya extinguidas, que se les hacen anclas. 

De grande ser Gladis, y andar en el carro con todos los hijos, bajo heladas, con el Sol curtiendo los cueritos que no están en una pileta, en la colonia, en la escuela, que no conocen vacaciones. El mayor problema que tiene que sortear es el encuentro con proteccionistas. Debe escapar de que le secuestren el caballo. Porque ése delito si es urgente…

¿Quién se anima a llevar la vida de ella? Quién puede hacer el ejercicio de ponerse en el lugar de esas hijas, de esos hijos que empujan junto con el animal de carga el carro en el que su madre junta lo que consigue al costado de las calles, lo que sobra, lo que a otros le es basura o, en el mejor de los casos, lo que la caridad le dé.

En Supisiche y Mitre hay un grupo numeroso de pibitos que hacen malabares, igual que en el semáforo del Viaducto. Como en varios casos, están descalzos, desabrigados, al cuidado del mayor del grupo, que siempre roza, a lo sumo, los trece años. A los once, doce años la vida ya suele haberles tatuado los estigmas que lo diferenciarán de los incluidos por el resto de sus días. Entre los autos y colectivos vuelan carcajadas y naranjazos, los semáforos se ponen en verde, las motos pasan rugiendo entre los autos.

A las pillerías le devuelven amonestaciones que nunca llegan a sus oídos porque se conversan entre los pasajeros o ni siquiera, nacen y mueren como una voz de la conciencia con permiso para desearles lo más indecible, lo que se reprime más en pro de retroalimentar la permanencia del sentimiento y no derribar máscaras morales que por alguna cuestión estética que perciba lo desagradable de esas explosiones de palabras. 

Dos pibes escapan de la policía sobre una yegua por las calles de Bernal. Vienen de robar a cuchillo, a cuadras de sus casas. El episodio, que podría inscribirse en el siglo XIX, se registra en el nuevo milenio a través de una cámara que permite a todo el país participar, sin intervenir, de las aventuras matreras de la juventud del conurbano sur. Las pantallas difunden las caras adolescentes y un prontuario prematuro. La yegua y su potrillo ya están en un refugio. 

Parece que es siempre mediante un vidrio cómo vemos a quienes reciben las consecuencias injustas de las corrosiones en el tejido social. Hay una frontera, sea digital o concreta, la relación se da mediada, desde la confortabilidad que se pudo alcanzar en el vehículo o dispositivo. Cuando es mediante la pantalla, los pichones de reo no son expuestos en alta definición, las tropelías son como relámpagos, caóticas e indecorosas. Cuando se ven detrás del vidrio del casco, del otro lado del aire acondicionado, la definición es tan vívida que resulta agresiva. Y la agresividad también es un privilegio de clase. Las maneras de sublimación de la violencia son de difícil acceso para esas infancias.

Lo que no debemos es esperar que la solución surja de un gobierno que abona el individualismo explícitamente; por el contrario, en su lógica, los sin techo podrían ser una manera de asignar valor a la vivienda. Mejor no atender ése asunto ahora, porque no es el que nos convoca, pero es de inmediata necesidad asumir que la postergación en la atención de las carencias y los reclamos populares deviene en una intervención regresiva para el pueblo trabajador. Los síntomas, los indicios, no se esconden y, pronto, lucen en las calles de las ciudades grandes como un rasgo de época. Sin dudas, es responsabilidad del peronismo, en su carácter humanista y cristiano, en el ideal de justicia social y protección de infancias desde donde debe nacer, en rebelión contra la miseria, la política concreta que revierta la situación e infunda un amor popular tan potente como el odio a la iniquidad. 
 
Hace pocos días ocurrió la muerte de Uriel, un nene de doce años acribillado en un confuso enfrentamiento con la policía bonaerense en la localidad de Tres de febrero. Están en las redes digitales las pruebas de que ése chico estaba necesitando una ayuda que nunca llegó de parte de ningún organismo estatal ni de otro tipo. El caso, lamentablemente, es probable que sea uno más de los que caen en el olvido general y se hacen dolor ardiente en el corazón de sus familiares y amigos. Quizás después del suceso funesto alguien con capacidad de intervención haya percibido que todavía están la hermana y los amigos a la intemperie, pudiendo ser rescatados de matar y morir. Quizás muy iluso, elijo creer, en lugar de darle oídos al coro de loros que aprovecha cada desgracia que se cuela en la agenda mediática para proponer, en una sintonía siempre antipopular y racista, la baja en la edad de imputabilidad como un mantra de sheriff implacable.

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    Física cuántica y filosofía
    Física cuántica y filosofía
APU ENTREVISTAS

Olimpia Lombardi: "La física cuántica desafía a la filosofía y al sentido común"

05 Febrero 2026

Con una amabilidad y paciencia infinitas, la filósofa de la ciencia Olimpia Lombardi dialogó con AGENCIA PACO URONDO durante casi una hora sobre física cuántica y sus notables aportes revolucionarios, tanto para la aplicación tecnológica (no existirían los celulares, el láser o la fibra óptica sin ella) como para el mundo de las ideas (¿no existen las cosas que nos rodean, no existen los objetos?). “La mecánica cuántica desafía las categorías ontológicas tradicionales de la filosofía y del sentido común. Algunos científicos dicen 'callate y calculá', es decir, usala porque sirve, pero no reflexiones sobre qué nos puede decir sobre la realidad. No creo que deba ser así”, explicó la ingeniera en electrónica, doctora en filosofía (ambos títulos en UBA), investigadora superior en CONICET y premio Konex a las humanidades de 2006.

Mundo cuántico

APU: Empecemos por el principio: ¿Qué es la física cuántica y por qué genera tanto interés incluso en disciplinas que no tienen que ver con la física?

Olimpia Lombardi: Lo primero que hay que ver es qué describe la mecánica cuántica. Hay que decir que es una teoría física sólidamente establecida, que se ocupa de "cositas" para decirlo de alguna manera muy pequeñas, a nivel sub-atómico, como electrones, fotones, etc, que no necesariamente tienen que estar en el átomo, pueden estar en otras situaciones. Se ocupa de ese tipo de entidades, digámoslo así. En principio es una mecánica, quiere saber cómo esas entidades se comportan frente a interacciones. Hasta ahí no tendría nada de especial. Todo lo que llamamos hoy electrónica, desde celulares hasta computadoras, toda esa tecnología está basada en la mecánica cuántica. El éxito pragmático de la mecánica cuántica es impresionante.

Por otro lado, está el problema para interpretar la teoría cuántica. Todas las teorías físicas, aunque muchas veces los físicos no lo quieran reconocer, tienen cuestiones de fundamentación e interpretación. No es obvio interpretar una teoría física.

Sin embargo, la cuántica tiene problemas muy específicos. Y los problemas muy específicos tienen que ver el tipo de entidades de las que la teoría se ocupa. Es fácil decir “electrones” o “fotones”, pero ¿qué son esas entidades? Y el problema es que esas entidades plantean desafíos a las categorías ontológicas tradicionales de la filosofía tradicional y del sentido común. Estamos tentados a pensar en objetos que tienen sus propiedades. Los objetos tienen ciertas propiedades que están determinadas. Los objetos de la cuántica no funcionan así. Pueden tener ciertas propiedades determinables, como la posición, pero esa posición no tiene un valor determinado. Es muy raro: eso se llama contextualidad.

Por otro lado, en los objetos en la física estándar si hay relación entre las propiedades de dos objetos es porque hay interacción, y esa interacción no puede darse de manera instantánea. Además a medida en que los objetos se alejan, esa interacción disminuye en su intensidad. En cambio, los objetos en la cuántica pueden estar en estados que se llaman entrelazados y en esas situaciones las propiedades están correlacionadas de una manera que, aunque la interacción que haya originado esa correlación desaparezca, la correlación se mantiene eternamente. Y no importa la distancia entre los objetos. Eso se llama no separabilidad y, cuando refiere a la distancia, no localidad. Los objetos de la cuántica son no locales. Cuando en física clásica se hace estadística, los objetos son distinguibles y se pueden contar. En la cuántica eso no pasa. Todos los electrones son indistinguibles entre sí, todos los fotones son indistinguibles entre sí. La estadística que se usa para la mecánica cuántica es diferente. Porque los ítems cuánticos no se pueden nombrar, no se puede etiquetar un electrón con un nombre, por decirlo así. Y no se puede seguir su trayectoria. Son rarísimos. De ahí los problemas ontológicos.

APU: Más allá de su éxito actual, la cuántica aparece en la primera parte del siglo XX, más o menos por el mismo momento de la relatividad de Einstein, no?

OP: El primer fenómeno cuántico aparece en 1900. La diferencia entre las dos teorías es que la relatividad nació de la cabeza de Einstein, en cambio la cuántica es un rompecabezas en el colaboraron muchísimos físicos (aunque existen nombres muy importantes).

APU: ¿Su éxito como teoría y como aplicación fue inmediato?

OP: Depende de lo que se considere. Se hizo más popular recientemente, aunque diría mal popularmente. La relatividad fue muy popular desde el comienzo. Ahora bien, en el ámbito de la física las dos estuvieron siempre al mismo nivel de reconocimiento.

APU: Decía antes que la mecánica cuántica incluye situaciones rarísimas. Sin embargo, eso no evita que sea una teoría muy rigurosa ni que tenga una aplicación muy destacada en desarrollos tecnológicos muy importantes. 

OL: El éxito tecnológico de la cuántica es tal vez el mayor éxito de la física en toda su historia. Es un boom. Y no se puede dudar de la teoría, que es muy clara. Es una matemática especial, diferente a la Newton, pero la matemática de Einstein también lo es. Desde el punto de vista de la teoría, es impecable. El problema es cuando queremos entender lo que dice. Algunos físicos dicen “cállate y calculá”. Desde ese punto de vista no hay problemas, es una visión instrumentalista. El tema es que los físicos toman esa posición cuando se enfrentan a problemas así, pero saben que las teorías científicas hablan de la realidad. Y si una teoría habla de la realidad uno quiere entender cómo es la realidad según esa teoría. 

APU: Uno podría resumir que hay dos grandes teorías para explicar la realidad. La física tradicional, mecanicista, de Newton y Einstein (entiendo que debe haber diferencias entre ellos, pero para resumir el planteo) y la cuántica. Como vimos, son dos propuestas muy diferentes. Entonces, ¿qué ocurre, cómo conviven esos dos modos tan distintos de explicar cómo se comporta la realidad?

OL: La mecánica cuántica es indeterminista, de un modo muy profundo, porque no te dice cómo un sistema se va a comportar en el futuro dado el estado presente. No te dice, dado el estado presente, qué propiedades va a tener el sistema. El modo de establecer las propiedades es meramente probabilístico. A Einstein no le gustaba que la teoría fuera indeterminista.

APU: Einstein dice la famosa frase de "Dios no juega a los dados con el universo" en relación a la mecánica cuántica, no?

OL: Lo dijo. Sin embargo, quienes han estudiado a Einstein dicen que lo que más le molestaba de la cuántica no era el indeterminismo, sino el carácter no local de la teoría. Él dice algo así como: si no puedo identificar un sistema por su posición espacio-temporal, no sé cómo se hace física. Eso era lo que más le molestaba. Tal vez el indeterminismo no sea lo más problemático en relación a la física tradicional. Porque la cuántica no solo desafía a la física tradicional sino a categorías elementales del sentido común. Ahora, lo que a vos te preocupa, que es muy interesante, es cómo se compatibilizan esas dos teorías, la clásica y la cuántica. Algunos quieren establecer un límite, a ravés del el cual se podría pasar de la mecánica cuántica a la newtoniana, porque no se quiere abandonar la mecánica de Newton porque sigue funcionando a nivel macroscópico. Pero aun cuando pudiera establecerse un límite, hay una ruptura ontológica. Lo que hay son dos teorías que hablan de dos realidades absolutamente diferentes.

APU: A ver si entiendo: la cuántica mide realidades microscópicas, muy pequeñas, del mundo subatómico. Entonces, uno podría decir, a partir de tal magnitud ya la cuántica no se usa más y pasamos a utilizar la teoría clásica. ¿Sería así?  

OP: Lo que se intenta es decir: si uno pone muchas entidades pequeñas que responden a la cuántica pero esas entidades todas juntas forman un objeto más grande, entonces, emerge el comportamiento macroscópico de la mecánica clásica. Ese es un problema que no está resuelto. Se busca cierto reduccionismo, explicar una realidad en función de la otra teoría. Y tal vez no hay que hacer eso y hay que aceptar que la realidad está compartimentada como algunos filósofos creen o que nosotros tenemos acceso a una realidad desde un esquema conceptual, en un sentido neokantiano, que es mi posición, entonces hay que utilizar determinado esquema conceptual para una realidad y otro esquema para otra Y nada es más real que lo otro si está empíricamente comprobado. Hay una disciplina donde se puede ver esto que digo.

APU: ¿En cuál?

OP: En el ámbito de la química cuántica se ve con claridad. La práctica de la química cuántica mezcla conceptos clásicos y conceptos cuánticos, de un modo muy exitoso. Hoy es la ciencia más exitosa. Pero si no se usan algunos conceptos clásicos, no se puede hacer química cuántica.

APU: Entiendo que existen intentos de integrar esos dos marcos conceptuales, como es la teoría de cuerdas. ¿Es así? 

OP: Exacto. Hay una cierta tendencia filosófico-científica a unificar, de explicar lo más con lo menos. Eso se ve desde los filósofos pre-socráticos. Se buscaba explicar los fenómenos con pocos elementos, sea el aire o el agua, y actualmente las partículas elementales. Ya Einstein intentó combinar la cuántica con la teoría de la relatividad general.

Cuántica, ciencia y filosofía

APU: Usted es filósofa de la ciencia. ¿La cuántica siempre fue un problema para la filosofía?

OP: La cuántica produjo una gran desazón incluso en aquellos físicos que la desarrollaban. Algo del contexto: hasta la segunda guerra mundial, los físicos tenían formación en filosofía y reflexionaban acerca de los fundamentos de sus teorías. En algún momento, la ciencia se profesionaliza, aparecen la famosa necesidad de publicar y los físicos ya no tienen tiempo de reflexionar sobre lo que hacen. Y aparecen los filósofos de la ciencia, que no necesitan publicaciones específicas en ciencia. Hoy están los que reflexionamos sobre la ciencia y los que hacen ciencia. Pero no siempre fue así. Einstein reflexionaba filosóficamente sobre lo que hacía.

APU: ¿La famosa frase de Erwin Schrödinger (físico austríaco) sobre el gato que puede estar vivo o muerto es en relación a la cuántica?

OP: Sí. No es una frase, es un experimento mental. Pongo un gato en una caja, agrego una botella de veneno y un contador Geiger que actúa sobre un martillo que rompe la botella si el contador detecta una partícula. La probabilidad de que el Geiger detecte una partícula subatómica es pongámosle del 50% en una hora. En esa hora, la descripción cuántica es una superposición entre el estado del gato vivo y el estado del gato muerte. En el mundo clásico, el gato o está vivo o está muerto. ¿Cómo se resuelve eso? Después otros físicos agregaron otros ejercicios mentales, y se sigue discutiendo este tema.

APU: La cuántica habilitó interpretaciones místicas o espiritualistas a partir de sostener que la cuántica habría terminado con una paradigma materialista de la ciencia. ¿Qué pensás de esas lecturas?

OP: Si una teoría física inspira reflexiones en otros ámbitos está perfecto. El tema es decir que esas reflexiones se basan en lo que la teoría cuántica dice. Si lo material se opone a lo espiritual, en la cuántica no hay espíritu, es una teoría física que se maneja matemáticamente y se testea en laboratorio. Donde sí apareció el recurso a lo subjetivo es en el famoso ejercicio mental que referíamos del gato de Schrödinger. El físico (Eugene) Wigner aseguró que la decisión entre gato muerto o gato vivo se da cuando abrimos la caja y observamos. Es la subjetividad del observador lo que resuelve el problema al actuar sobre el fenómeno y hacerlo “colapsar”. Este es el famoso colapso de la función de onda. Es una explicación como otras, que tiene muchos problemas. Y si adentro de la caja hay un amigo de Wigner, ¿quién colapsa la función de onda, Wigner desde fuera de la caja o su amigo desde dentro? ¿Y el gato por qué no la colapsa la función de onda si es macroscópico? El problema es que te deja sin descripción física, esa subjetividad sale de la física. La subjetividad no se puede medir en el laboratorio. Hay otras interpretaciones también muy antiintuitivas, como la idea de los múltiples mundos.

APU: ¿Cómo sería esa explicación?

OP: Cada vez que hay una interacción y aparece este problema de superposición de gato muerto y gato vivo, entonces todo el universo completo se bifurca en múltiples universos, algunos con el gato vivo y otros con el gato muerto. Esta interpretación también tiene problemas, pero hoy está muy de moda. Un problema por ejemplo es cómo se bifurca el universo, de qué modo, con qué probabilidad.

APU: Uno no podría afirmar que la cuántica dice que existen múltiples universos. Ahora: ¿Tampoco se puede descartar desde la cuántica?

OP: Todos están de acuerdo en cómo se analizan las cuestiones teóricas que se miden en laboratorio. Pero después hay otros aspectos, otros elementos de la cuántica, como estado cuántico, que no se miden. Se miden probabilidades. Ahí hay libertad de interpretación.

APU: Pero aceptar la posibilidad de múltiples universos ahí sí entra en jaque la teoría tradicional, la idea del espacio-tiempo por ejemplo.

OP: Tendrías que aceptar que el espacio-tiempo mismo se bifurca. No te digo que sí o que no. Las interpretaciones no son verdades ni falsas, excepto por supuesto cuando van en contra de los postulados de la propia teoría. Pero mientras respete esos postulados, una interpretación no está bien o mal. Yo tengo mi propia interpretación, que publiqué en un libro reciente, que tiene sus aspectos problemáticos o locos, pero que muchos físicos profesionales recibieron como muy cercana a su propia experiencia.

APU: ¿Qué tiene de loca su propuesta?

OP: Que no hay objetos, solo propiedades, que se juntan en cúmulos y actúan como si fueran objetos en determinadas situaciones. La teoría de cúmulos de propiedades ya existía en filosofía, yo la apliqué a la cuántica. Creo que esta interpretación puede resolver algunas cuestiones. Creo que su virtud es que le resulta más natural a los físicos que usan la cuántica en la práctica.

Si Dios no existe, ¿cómo es posible?

APU: Nunca se va del todo, porque citamos la famosa frase de Einstein sobre Dios y los dados. ¿Pero creés que la cuántica hace volver a Dios desde la ciencia?

OP: No creo que pase en el ámbito de la física y menos en el de la filosofía, donde no entran cuestiones espirituales o teológicas. Por eso distingo bastante lo que se hace en la filosofía de la ciencia, donde se trabaja con los postulados de la teoría, y lo que se hace a nivel de cierta divulgación, donde se plantean cosas como hechos consumados, y no es así. Eso me molesta mucho. 

APU: ¿No conocés a nadie que haya un ejercicio riguroso de vincular cuántica con teología?

OP: El físico norteamericano David Bohm que generó una mecánica cuántica diferente, que tiene otras matemáticas y otros supuestos, que no se puede distinguir en laboratorio de la versión estándar. La mecánica bohmiana recupera el determinismo y la existencia de objetos muy parecidos a los clásicos. Pero tiene sus cosas raras: todas las partículas del universo están intercomunicadas no localmente por algo que no es una interacción física, que no se puede medir. Además tiene una matemática más compleja que hace que sean pocos los físicos que trabajen en esta mecánica. Todo eso está perfecto porque es una teoría maravillosa. Pero Bohm, luego de elaborar esa teoría, llegó a interpretaciones diría metafilosóficas que algunos interpretaron en términos místicos.

APU: Muchos científicos, muchos físicos creen en Dios. ¿Hay una contradicción ahí?

OP: No, porque son dos ámbitos distintos y por eso no incompatibles. Creer en la ciencia y en Dios no es incompatible, y te lo dice alguien muy atea pero que respeta muchísimo las creencias religiosas. No hay incompatibilidad porque la incompatibilidad de creencias significa que si una es verdada, la otra es falsa. Pero esto no sucede se las creencias son sobre dominios muy diferentes. En una época las cuestiones teológicas entraban en la ciencia. Por ejemlo, Newton, que era tremendamente religioso, se encontró un problema. Los cuerpos con masa se atraen, no se repelen. Entonces, ¿cómo se explicaba que todos los cuerpos no terminaran atrayéndose hasta formar un solo cuerpo? Bueno, Newton lo explica apelando a Dios, que es quien mantiene los cuerpos en su sitio y hace que no colapsen en una sola masa. Ahora hay una tendencia a no mezclar más esos ámbitos, como no se mezcla la ciencia con el arte. Se aceptan que son diferentes.

Creer en la ciencia y en Dios no es incompatible, porque son dos ámbitos diferentes. Y te lo dice alguien muy atea.
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Olimpia Lombardi
Olimpia Lombardi
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    crimen de Andrea Viera
MEMORIA MILITANTE

24 años sin Andrea Viera: “Los mal nacidos se encargaron de privarnos de tenerte”

04 Febrero 2026

En mayo serán ya 24 años del crimen policial de Andrea Viera (hoy cumpliría años), primera mujer muerta por torturas en una comisaría desde la vuelta de la democracia. En dialogó con AGENCIA PACO URONDO, Eugenia Vázquez, su hermana, ofreció una reflexión sobre su historia de lucha. "Mi hermana cumpliría cincuenta años. Es el mismo aniversario que el del inicio de la última dictadura militar, lo que nos llama a reflexión sobre el sentido y valor de la democracia. Nuestra democracia hoy sigue estando incompleta mientras haya pibes y pibas con hambres en las calles".

En sus redes sociales, Eugenia también se expresó: “Los mal nacidos se encargaron de privarnos de tenerte...disfrutar de ser tíos...de tu alegría...a vos...de cuidar de niños...de pintarte los labios bien de rojos...de peinarte el flequillo con los dedos y tantas otras cosas que extrañamos mucho. Contarte que acá seguimos luchando a diario por una reforma judicial, policial y con perspectiva de género y justicia en todas sus formas. Y sobre todo que dejen de matar a nuestros jóvenes”.

El 10 de mayo de 2002 Andrea Viera, de 25 años y embarazada, y su pareja Gustavo Cardozo bajaron de un colectivo en la estación Zeballos y se encontraron con agentes policiales, armados y de civil, que intervenían en un intento de robo en el que un oficial había resultado herido. Luego de alejarse del lugar, fueron abordados por cinco patrulleros y señalados por la agente Marta Jorgelina Oviedo Salazar. Los esposaron y trasladaron a la Comisaría Primera, y en el trayecto ya sufrieron maltratos. Veintidós presos testificaron las torturas sufridas por Andrea y su pareja durante esas horas. 

Por la noche llegó el denunciante inicial del hecho y, en rueda de reconocimiento, descartó que sea Andrea, a quien vio desmayada en el piso. Había perdido el conocimiento por las vejaciones que recibió para que confesara, por lo que la llevaron al Hospital Mi Pueblo en una ambulancia que no hizo sonar su sirena. Tras doce días falleció y el forense aseguró que podría haber sobrevivido a los golpes pero no a la sofocación manual ya inconsciente. En ese momento, Eugenia y la familia comenzaron su camino de lucha. 
 
En 2007 el primer juicio oral dejó como saldo una condena a prisión perpetua por asesinato y torturas -Oviedo Salazar - y varias absoluciones por el beneficio de la duda -Oscar Luciano Farías, David Leonardo Gutiérrez, Diego Hernán Herrera y Carlos Daniel Maidana-. 
En 2011, en un segundo proceso, Gutiérrez fue condenado a diez años de cárcel y Maidana a cuatro, aunque rápidamente quedó en libertad. El ex suboficial Pedro Mensi fue absuelto, al igual que otros cuatro. En 2013 el ex cabo Marcelo Miguel Aquino fue condenado a perpetua y es el único detenido en cárcel común, con reciente sentencia firme

En 2017 otro tribunal decidió la absolución del ex comisario José Oscar Sita, parte de la cúpula de la Comisaría junto al ex subcomisario Rafael Ominelli, quien desde entonces tiene pedido de captura internacional, aunque vive en Villa Elisa y es agente inmobiliario. Por último, en 2018 otros cuatro policías llegaron como acusados, pero el principal testigo, la pareja de Andrea, no pudo presentarse al debate oral y terminaron absueltos. Nunca se recuperó tras haber escuchado y presenciado las torturas a su compañera de vida.  

"En este trágico hecho sigue habiendo un prófugo, Rafael Ominelli, desde la hora cero. Son 23 años, sin embargo, mientras tanto, ocupó el cargo de jefe de seguridad de Independiente de Avellaneda. Cuando renovaron directivas, fue despedido por su oscuro currículum y hoy es promotor inmobiliario en Villa Elisa. Es buscado por la Interpol a nivel Internacional. Por otro lado, Marta Oviedo Salazar fue condenada a perpetua y siempre tuvo el beneficio de la domiciliaria, a pesar de que no le correspondía. El año pasado pidió salidas transitorias pero, de hecho, siempre las tuvo, hasta fue al bingo. El testigo que la vio, por miedo, no quiso testimoniar", denunció Eugenia en una entrevista con este portal el año pasado. 

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    HÉCTOR PONCE ATILRA

Héctor Ponce: "Tenemos que esclarecer de que se trata la reforma laboral"

03 Febrero 2026

La sede del sindicato de mecánicos (SMATA) fue el escenario de una contundente demostración de unidad de los gremios industriales argentinos. Bajo la bandera de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA), los dirigentes se reunieron para frenar lo que definieron como un ataque directo a la clase trabajadora y al aparato productivo nacional: la reforma laboral impulsada por el Gobierno.

En relación a esto, Héctor Ponce, Secretario General de ATILRA y referente de la confederación, planteó la necesidad de reformular la comunicación de las centrales sindicales para adaptarlas a los tiempos modernos y llegar a la sociedad. El dirigente gremial habló de una "campaña de esclarecimiento" para explicar de que se trata realmente la reforma laboral que plantea el gobierno. "No hay un solo artículo que sea favorable a los intereses de los trabajadores". Según Ponce, el Gobierno ha logrado instalar una realidad paralela gracias al poder económico concentrado que "viene trabajando en materia comunicacional destruyendo el pensamiento crítico".

Para el dirigente lácteo, la falta de una reacción masiva inmediata en las calles se debe a esta manipulación: "Cuando la mentira se pone de moda, la verdad comienza a ser sospechosa". En ese sentido, Ponce adelantó que la nueva estrategia de los gremios buscará llegar a la juventud con mensajes directos y breves, adaptándose a los nuevos consumos culturales para explicar que lo que está en juego es la "única herramienta que tienen los trabajadores para defender sus derechos".

Consultado sobre el diálogo con el sector empresarial ante lo que distintos dirigentes caracterizaron como un “industricidio”, Ponce derribó el mito de la disputa permanente. "Es una falacia eso de que tenemos que estar enfrentados. Nosotros queremos que a la actividad le vaya bien, que a la industria le vaya bien, que al país le vaya bien. Este industricidio provocado por la apertura indiscriminada de importaciones y la caída estrepitosa del consumo no es beneficioso para nadie”.

El titular de ATILRA diferenció entre los empresarios que apuestan a la producción y aquellos que actúan con desidia, citando el caso de Sancor como una "crónica de una muerte anunciada" producto de gestiones deficientes que han "dinamitado" todas las propuestas de salvataje hechas por el sindicato. "Se han cagado de risa de todos; se tendrán que hacer cargo de todo esto que vinieron haciendo".

Durante la conferencia, el Secretario General Adjunto de SMATA y Diputado Nacional, Paco Manrique, advirtió sobre la entrega de la soberanía, señalando que el Gobierno está construyendo un país "mínimamente cogobernado, con tendencia a colonizarlo por parte de Estados Unidos". Además, cuestionó la lealtad de algunos gobernadores ante las votaciones en el Congreso.

Al finalizar el encuentro, Héctor Ponce cerró su intervención con una reflexión histórica, comparando los actuales instrumentos con los utilizados en la última dictadura militar y la década del 90. "Se trata de debilitar las organizaciones sindicales, de desfinanciar el sistema de previsión social y de salud. De eso se trata este régimen laboral: de la destrucción". Ante el avance del modelo neoliberal, el sindicalismo industrial dejó en claro que la lucha no es solo por una ley, sino por el modelo de país. "En la medida en que tengamos dignidad y estemos dispuestos a salir a pelear, no tenemos nada que perder".

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    Debate sobre el sable
    Debate sobre el sable

El error sobre Manuelita Rosas, el sable corvo y su utilización como botín político

03 Febrero 2026

En tiempos donde el debate histórico tiende más a intentar resolverse dentro del carácter de la "filosofía de la Historia" y no desde la disciplina en su correcta utilización, naturalmente, se fue tergiversando el asunto, en cuanto a lo surgido por decisión del gobierno nacional a raíz de trasladar del Museo Histórico Nacional al cuerpo de Granaderos del general San Martín en lo que respecta al sable corvo.

Un poco de historia...

San Martín en la cláusula 3° de su testamento lega el sable corvo que lo acompañó en su patriada emancipadora al Brigadier General J.M de Rosas, que a su vez en sus disposiciones testamentarias dice lo siguiente:

"18° A mi primer amigo el señor Dn. Juan Nepomuceno Terrero, se entregará la espada que me dejó el excelentísimo señor Capitán General Dn. José de San Martín ("y que lo acompañó en toda la guerra de la Independencia") "por la firmeza con que sostuye los derechos de mi Patria". Muerto mi dicho amigo, pasará a su esposa la señora Da. Juanita a Rábag o de Terrero, y por su muerte a cada uno de sus hijos, e hijas, por escala de mayor edad". ¹

Se supone que hay testimonio de un joven llamado Jacinto Anzorena, en cuanto haber visitado a Manuelita Rosas y Máximo Terrero en Londres hacia 1886 y haber visto en un cofre expuesto en el comedor del hogar, el sable corvo que don José le legara al Restaurador. Ante la sugerencia del joven que dicho patrimonio histórico debía conservarse en Buenos Aires a la vista del pueblo, Máximo le espetó con cierto desdén y enojo:

" [...] Ese sable no volverá a la Argentina sino con los restos del general Rosas" ²

Allí y según el relato del joven, Manuelita dijo:

"No, Máximo, este niño tiene razón; esa reliquia debe volver a Buenos Aires y a su tiempo los argentinos le harán justicia a Tatita" ³

Diez años después, Adolfo Carranza (primer Director del Museo Histórico ubicado en aquel entonces en lo que hoy es el jardín botánico) envía una carta a Manuelita fechada el 5 de septiembre de 1896:

"Durante el largo perfodo de gobierno que ejerció su señor padre en este país, tocóle defender y mantener sus derechos e integridad comprometidos por la agresión de dos poderosas naciones europeas.

Han pasado los años, se han calmado las pasiones que se agitaban en aquellos días, y hoy creo poder asegurarle que se ha hecho opinión general la que fue entonces por algunos resistida, y es que con su actitud su padre salvó el honor de nuestra bandera y protestó bizarramente contra el proceder de la diplomacia extranjera".⁴

Seguidamente repitió las palabras del testamento del general San Martín, agregando:

"Me permito solicitar de Vd., con destino al Museo que dirijo, aquella espada redentora de un mundo, para que aqui, en el seno de la Patria que le dió el ser, pueda ser contemplada por los que la habitan y que sea ella en todo tiempo la que les inspire para defender la soberanía nacional, como en la ocasión que originó se la obsequiaran a su señor padre".⁵

Nada podía tocar más el corazón de Manuela que este reconocimiento a la gestión de gobierno de Rosas. En su respuesta a Carranza, fechada 26 de noviembre, le dijo:

"Oportunamente recibí su fina carta del 5 de septiembre último, la que es para mi esposo, para mí y para nuestros hijos tan interesante por la justicia que hace Vd. en ella a la actitud heroica de mi lamentado padre General D. Juan Manuel de Rosas, que durante su gobierno salvó el honor de nuestra bandera ultrajada por potencias extranjeras, que trataban de humillarla. Por disposición testamentaria de mi padre, el sable que le fue legado por el ilustre Capitán General don José de San Martín, valiosísima prenda que con palabras gratas me pide Vd. destine al Museo Histórico Nacional de nuestro país, hoy pertenece a mi esposo, y como fácilmente comprenderá Vd., mucho le cuesta a él, como a todos nosotros, hacer el sacrificio de desprendernos de ella

Es ésta la razón por la demora de mi contestación a su pedido. Al fin mi esposo, con la entera aprobación mía y de nuestros hijos, se ha decidido a donar a la Nación Argentina este Monumento de Gloria para ella, reconociendo que el verdadero hogar del sable del Libertador debiera ser el seno del país que libertó. Por lo tanto, puede Vd., señor Carranza, contar con que al recibo del pedido oficial que Vd. ofrece, la contestación será el envío del sable.

Mandamos también los objetos históricos que pensamos serấn de valor para el Museo Histórico Nacional.

En unión de mi esposo y mis hijos saludamos a Vd. cordialmente y soy, su atenta segura servidora (Fdo.) Manuela de Rosas de Terrero". ⁶

Para comprender la actitud de Manuelita debe analizarse lo legal y lo legítimo. Manuelita estaba legitimada por su condición de ser la persona más importante para Rosas después de la muerte de Encarnación Ezcurra. La legalidad sobre cómo disponer del bien preciado, le correspondía a Máximo que tenía potestad sobre el sable por disposiciones testamentarias. Manuela convence a su marido de entregar tal honor, para poder ser apreciado por todo argentino que así lo quisiera.

Máximo recibe una carta -escrita previa respuesta de Manuelita a Carranza- donde se le pedía formalmente y con el respeto del caso, el sable para poder ser expuesto a todo el pueblo argentino.

Máximo responde al pedido oficial con los mismos argumentos de Manuelita y el hijo del matrimonio Manuel Máximo Terrero, se presenta en la embajada argentina en Londres, donde hace entrega del sable en el mismo cofre que su abuelo (Juan Nepomuceno Terrero) lo había recibido.

El mismo cofre despachado en un vapor inglés "Danube", arribaba al puerto del Plata el 28 de febrero de 1897, siendo trasladado por la corbeta "Argentina" de allí hasta Puerto Madero. Allí aguardaba ansioso el Presidente de la Nación José Evaristo Uriburu, acompañado por una comitiva militar de la que formaba parte el teniente general Donato Alvarez.

"El monumento de gloria"

Así denominaba Manuelita Rosas al sable y así pensó desde su legitimidad, el destino que el mismo debía tener en el corazón del pueblo criollo.

Los errores acerca de los datos históricos que se aseveran o se omiten, en cuanto a analizar el asunto de Milei con el sable y las respuestas de los descendientes de Rosas, son necesarios señalar y aclarar:

El sable no fue legado a Manuelita Rosas. La importancia de Juan Nepomuceno Terrero en la vida de Juan Manuel, puede apreciarse en poner la custodia del sable a la familia Terrero.

Una supuesta descendiente de Manuelita Rosas (Candelaria Dominguez) presentó un amparo contra la voluntad del gobierno nacional en cuanto al destino del sable.

Manuelita Rosas tuvo dos hijos varones (Manuel Máximo y Rodrigo Terrero) que a su vez no pudieron dejar en el tiempo descendencia directa de Manuelita (Janie Terrero) rompiendo con una línea sucesoria de linaje (en este caso el particular de Manuelita)

El botín político

Es desmedro a la memoria popular, un instrumento como el sable que debería llenar de orgullo a los hombres, las mujeres, los ancianos y los niños que habitan suelo argentino, que debería unir y no dividir, ha sido utilizado como instrumento de extorsión tanto a partir de su exposición como cuando sufrió el robo en 1963 por parte de Agosto como con esta nueva canallada pergeñada por el Presidente de la Nación.

El sable y su espíritu de unidad que fue heredado en sucesión por los hombres y mujeres más destados de la historia nacional, sigue siendo utilizado para dividir. Aún más peligroso es cuando desde el Estado genera esa división o alimenta viejos rencores que parecían resueltos.

¹ Testamento de San Martín, Rosas y la protesta de Rosas. Fermín Chávez.

² Manuelita Rosas. Ramón F. Vidal

³ ídem

ídem

El Exilio del Restaurador. Ediciones Fabro. Doallo

ídem

* Museo Histórico Nacional

 

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Un humilde debate con Felipe Pigna

03 Febrero 2026

Antes que nada, celebro que mi flaco articulo haya despertado el interés del señor Felipe Pigna aunque, sinceramente, me pareció trivial su respuesta.

Trivial porque en efecto no dije nada que hiera el ego de Pigna (de hecho, en otra oportunidad a Di Meglio lo traté peor) aunque en definitiva no era la intención detenerme en los nombres sino a través de algunos casos testigo dar cuenta de un proyecto social y político. Es curioso que quien obtuvo en 2017 el premio Konex a la “Divulgación científica” le moleste que le haya dicho “divulgador”. No objeto la amplia trayectoria del mismo, ni lo pongo en el mismo escalón que otro divulgador “copy and paste” como Pacho O Donnell (por algo aclaraba en el texto que Pigna sí es historiador). La mención hacia su persona, al pasar, era para evidenciar un estado de la cuestión que acontecía como colofón a la hecatombe del 2001: ante la ausencia de una responsabilidad política del academicismo y ante la demanda de respuestas ontológicas por parte de la población, surgían verdaderos best sellers en donde entraban las obras de Pacho O Donnel, Jorge Lanata y, sobre todo, el boom que provocaba la serie de Pigna dedicada a los mitos de la Historia Argentina.

Divulgador no es un tono despectivo. Arturo Jauretche fue un gran divulgador que desde su inmensa obra buscó proveer las herramientas para generar un pensamiento situado. En el otro extremo, en los tiempos actuales tenemos un divulgador exitoso como Daniel Balmaceda que se dedica lisa y llanamente a escribir boludeces en el campo de la Historia. Cada uno es expresión de su época, y desde mi humilde opinión, el boom de Pigna fue una expresión de un relato progresista pero desideologizado que en su búsqueda de humanizar la historia, eliminaba todo atisbo de esencialidad. Una mirada lindante a la tragedia, cercana a la melancolía de izquierda como la define Enzo Traverso, pero sin épica revolucionaria. El que fue docente o estudiante por aquellos años apreciaba el entusiasmo juvenil por el efecto Pigna, no solo por sus mitos sino más bien por aquel programa televisivo junto a Mario Pergolini, “Algo habrán hecho”.

El diagnóstico era un efecto del 2001: “Que se vayan todos”. Si, aparentemente, veníamos “mal paridos”: nos invadieron y mutilaron los españoles, luego nuestros gobernantes fueron corruptos (la relación entre Sobremonte “huyendo” con el tesoro y el inefable gobierno de De La Rúa “quedándose” con los ahorros era notable), y los pocos iluminados eran desplazados por el poder omnímodo (hablar de Moreno como el “primer desaparecido” era un poco mucho). No obstante, se ocupaba un lugar que había sido menospreciado por parte del academicismo y buscaba dar respuesta.

Cuando Ernesto Palacio escribía en plena década infame “La historia falsificada” no afirmaba que la “historia liberal” (la que se enseñaba) era una falacia, sino más bien que fue funcional mientras aquel proyecto liberal mantenía las expectativas de progreso. Con la crisis del 30, aquel modelo parecía herido de muerte y era necesario “revisar” nuestra Historia. Mientras, por otro lado, los best sellers del efecto 2001 no buscan aportar nada novedoso: solo recuperaron los viejos trabajos del revisionismo histórico lavándole todo atisbo de proyecto nacional (no se cosa que parezca medio facho), así como lo había hecho el academicismo en los 80 cuando renovaron el campo historiográfico incorporando el modelo que proponía el marxismo británico pero vaciado de retórica marxiana.

Lamento haber herido su susceptibilidad, ni quiero ser altanero. Sólo manifiesto en mi postura completamente marginal que necesitamos ser más patriotas porque, como decía San Martín: “Cuando la Patria está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla”

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    Felipe_Pigna_Foto_Alejandra_López
    Foto: Alejandra López

"Lo simbólico del sable": Felipe Pigna le responde a Julián Otal Landi

02 Febrero 2026

El historiador Felipe Pigna responde a la nota "Lo simbólico del sable" de Julián Otal Landi, donde éste lo menciona. Reproducimos a continuación la respuesta del historiador:

"En la nota sobre el sable de nuestro Libertador General San Martín, escrita por Otal Landi, en la que el autor, con una ausencia absoluta de humildad, critica a todos los historiadores, divulgadores y académicos, me menciona usando el término “divulgador” despectivamente, diciendo que en mis libros sostengo que la historia argentina es una tragedia. Evidentemente no me ha leído. En cada uno de mis libros reivindico las luchas de nuestro pueblo y destaco los procesos, las mujeres y los hombres que, frente al poder de turno, se animaron a enfrentarlo. Creo que para criticar hay que leer, como mínimo, y es evidente que el autor no me conoce y repite lo que dicen de mí los sectores más reaccionarios. Una pena".

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    200 años de colonialismo
    200 años de neocolonialismo

Principios y Valores de Tierra del Fuego: Argentinas y Malvinas en el nuevo orden internacional

02 Febrero 2026

Se comparte a continuación el comunicado completo de la agrupación Principios y Valores de Tierra del Fuego

La ruptura estadounidense–inglesa puede garantizar nuestro objetivo. Nuestra Doctrina Nacional, en el capítulo sobre acción política internacional, establece que “todos los americanos serán considerados compatriotas de los argentinos, atendiendo a los ideales del General San Martín”.

En el marco de esta ruptura, Inglaterra desafía a EE.UU., pudiendo vislumbrarse, en las últimas semanas, una estrategia con los siguientes indicadores:

    • Los británicos contrarían la máxima de EE.UU. que afirma que el libre comercio internacional es prochino.
    • La UE intentó avanzar en un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, pero el sector de los agricultores franceses lo impidió y pidió a la justicia que analice si se vulneraron los estatutos del Mercado Común Europeo.
    • El Primer Ministro de Canadá, funcionario de la Corona británica, en su carácter de gobernador del Banco de Inglaterra, ha sostenido el principio del Conde de Lampedusa: “hay que cambiar todo para que no cambie nada”. Animó a la reconstrucción del viejo orden internacional con los principios de la globalización, los mismos que condenaron a la decadencia de nuestra cultura social, política y económica, tal como lo manifestara el Papa Francisco.
    • El acuerdo de libre comercio entre la UE e India, en alineación con los BRICS, y en especial con los miembros del Commonwealth, gobernado por el Rey Carlos III, representa una clara ofensiva y resistencia frente al nuevo orden internacional.

Esta ruptura entre Inglaterra y EE.UU., sumada a la manifestación del documento Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. (12/2025), que establece que “ninguna potencia extraterritorial debe estar en la región de América”, nos llama a la reflexión acerca de una América para todos los que nacen y habitan el continente, sean groenlandeses, canadienses o malvinenses.

Asimismo, mientras avanza la restitución del eje Chile–Brasil (con la vinculación de Bolivia), el presidente chileno José Antonio Kast manifestó su voluntad de rediscutir la Patagonia, apoyado en un acuerdo de ayuda estratégica con Inglaterra.

Para nosotros, el pueblo más austral del planeta, estas situaciones nos empujan a pensar con precisión en la presencia argentina, con especial alerta en la defensa de nuestra Patagonia, Islas Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y el Mar Austral, y con la firme vocación de recuperar la Zona Económica Exclusiva y el 25% de nuestra superficie usurpada por el Reino Unido.

La defensa de América frente a las agresiones extranjeras debe realizarse atendiendo a la defensa y seguridad del territorio nacional y del pueblo argentino.

Por nuestros soldados de Malvinas… Su lucha es nuestro orgullo; su historia, nuestra espada. Ahora o nunca.

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    Donald Trump en la Convención Republicana de Milwaukee_Evan Vucci
    Foto: Evan Vucci (AP)

El vértigo internacional generado por Trump

02 Febrero 2026

El 3 de enero del recién estrenado 2026 en mundo entró en un vértigo de inesperadas y profundas transformaciones, que algunos podíamos suponer que se desarrollarían en los próximos años, pero nunca en menos de un mes.

La intervención militar directa de los EE.UU. en el territorio venezolano se inició previamente con el hundimiento sin previa verificación de numerosas lanchas acusadas de narcotráfico, continuó  el decomiso de barcos petroleros y finalizó con bombardeos y acciones comando que condujeron con el secuestro y envío a una prisión norteamericana del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, también diputada nacional.

La intervención armada estadounidense produjo un estimado de un centenar de muertos que se agregan a similar cantidad de víctimas por el hundimiento de lanchas.

A partir de esa fecha Donald Trump ahondó la crisis mediante declaraciones en las que no solo afirmó su propósito de hacerse cargo de la conducción de Venezuela y de disponer de sus reservas petroleras, sino que también reafirmó su necesidad de anexar los territorios de Canadá, Groenlandia y México. 

Además de su accionar contra naciones vecinas, Trump profundizó su ataque al sistema de Naciones Unidas mediante su convocatoria en Davos a un Consejo de Paz que, bajo su exclusiva conducción vendría a reemplazar al Consejo de Seguridad sin las limitaciones que impone el poder de veto de China, Francia, Rusia y el Reino Unido en ese organismo.

En verdad y pese a todo el accionar de Trump no indica un desborde de su personalidad ni constituye un desvío de las políticas históricas de los EE.UU.

En lo que sigue se intenta mostrar que, más allá del estilo confrontativo de su comunicación, las acciones recientes de Trump guardan una continuidad con los antecedentes históricos expansionistas de los EE.UU., así como la continuidad hasta el presente de las doctrinas políticas con que sustentaron ese expansionismo, las reacciones presentes por parte de los afectados por Trump y las del resto del mundo, para finalmente intentar algunas conclusiones, necesariamente provisorias.      

Antecedentes expansionistas de EE.UU.

Para analizar las expansiones territoriales estadounidenses hay que recordar que estas no son nuevas sino parte de la historia de los EE.UU. desde su propia creación, como se sintetiza seguidamente

    •  En 1803 EE.UU compró Luisiana a Francia por US$15 millones de la época; 
    • En 1829 anexó Florida, compensando a España con US$5 millones; 
    •  En 1848, luego de su guerra con México EE.UU incorporó a su territorio los estados de Texas, California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah, y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma, compensando posteriormente a México con US$15 millones; 
    • En 1853 EE.UU. acordó con México la compra de una pequeña franja de territorio mexicano en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México, por la cual pagó US$10 millones. 
    • En 1867 EE.UU compró a Rusia el territorio de Alaska, pagando US$7,2 millones. 
    • En 1900 EE.UU,  previa ocupación militar, declara a Puerto Rico como su Estado Libre Asociado
    •  En 1917 EE.UU. compró las Islas Vírgenes a Dinamarca, pagando la suma de US$25 millones y comprometiendo no oponerse a que Dinamarca "extienda sus intereses políticos y económicos sobre toda Groenlandia".

Además de las anexiones concretadas exitosamente, los EE.UU. también realizaron varios intentos fracasados, como la anexión de Canadá en el siglo XIX, los fallidos intentos de comprar Cuba, que años después concluyeron con la rechazada invasión a Bahía Cochinos y el posterior bloqueo económico, comercial y financiero que se extiende hasta nuestros días. También se puede agregar a este listado a Filipinas, país que luego de la guerra filipino-estadounidense de 1902 terminó bajo el control total estadounidense, hasta que en 1946 alcanzó su plena independencia.

No se puede terminar esta revisión sin antes señalar que los EE.UU. extendieron su territorio original desde aproximadamente 1 millón de km2 al momento de la independencia declarada por los 13 estados originales, hasta los 9,86 millones de km2 que posee en la actualidad.

Las doctrinas que dieron sustento al expansionismo

El expansionismo estadounidense encontró su justificación primera en diciembre de 1823 mediante la doctrina Monroe.

Bajo el lema “América para los americanos” la doctrina Monroe señalaba que la política exterior de los EE.UU. era opuesta al colonialismo europeo en el hemisferio occidental y sostenía que cualquier intervención en los asuntos políticos en el continente americano por parte de potencias extranjeras de otros continentes sería considerada un acto potencialmente hostil contra los EE.UU. 

Poco después la doctrina Monroe fue ampliada por la Doctrina del Destino Manifiesto.

Acuñada en 1840 por el periodista John L. O'Sullivan sostenía que “el cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”.

La doctrina del destino manifiesto continúa vigente hasta nuestros días en el pensamiento profundo de gran parte de la ciudadanía norteamericana, posiblemente ya no como necesidad de expandir su territorio sino de controlar la política mundial a partir de su política exterior y su economía. Esa vigencia se manifestó al ser mencionada el 20 de enero de 2017 en el discurso de asunción de Trump a su primer gobierno.

La doctrina Monroe Plus, también conocida como Donroe, al reemplazar el Mon original por el Don de Donald, fue publicada por la Casa Blanca el 4 de diciembre en el marco de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que plasma la visión del mundo del gobierno estadounidense.

La Doctrina Monroe Plus busca reforzar la hegemonía estadounidense en el hemisferio occidental, enfocándose especialmente en el control de la migración y el narcotráfico y en contrarrestar la influencia china en la región, recurriendo a la política represiva del Gran Garrote anteriormente impulsada por Roosevelt.

El lema MAGA (Make América Great Again), popularizado por Trump en sus campañas presidenciales de 2016, 2020 y 2024 y que de alguna forma sintetiza las doctrinas arriba mencionadas, tampoco constituye un desborde ni una anomalía de su parte, toda vez que fue empleado por primera vez en la campaña presidencial de Ronald Reagan de 1980.

En este punto es necesario poner en evidencia que la adopción acrítica del MAGA por parte de Javier Milei nada tiene que ver con el contenido del MAGA norteamericano, toda vez que Milei no persigue engrandecer a la Argentina, sino reducirla a una mera proveedora de recursos naturales sin agregado de valor nacional; tampoco persigue defender nuestra soberanía, como queda demostrado por su falta de explicaciones y mucho menos de reacción ante los vuelos de aviones militares de EE.UU que aterrizaron en Neuquén y en Ushuaia, en este último caso a pocos días de  la intervención de su puerto, dispuesta por Milei sin dar explicación alguna.  

Para finalizar esta segunda revisión es necesario remarcar que estas doctrinas empleadas desde hace largo tiempo en EE.UU. muy posiblemente no sean compartidas por la totalidad de los norteamericanos, muchos de los cuales se oponen a sus principios y finalidades; lo demuestran las masivas marchas opositoras en Minnesota, Nueva York y otros estados.

Pese a ello, esos opositores no han logrado contraponer una visión superadora de similar impacto en la opinión pública de los EE.UU. ni del mundo.  

Las primeras reacciones al accionar de Trump

El paso de los discursos a los hechos que se inició el 3 de enero de 2026 con la intervención militar en Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores y su propósito de tomar la conducción absoluta de Venezuela, así como la seguidilla de anuncios de Trump de anexar Canadá, Groenlandia, México por cualquier medio, sin excluir una posible intervención militar, dieron inicio inmediato a una serie de reacciones que han puesto al mundo patas para arriba.

Lo mismo viene sucediendo con sus recientes afirmaciones de llevar adelante en Irán una intervención militar similar a la empleada en Venezuela. 

El caso venezolano, aún en desarrollo, es interesante al mostrar que Trump está encontrando límites concretos a sus anuncios.

Por una parte se vio obligado a iniciar negociaciones con Delcy Rodríguez, actual presidenta venezolana, manteniendo la continuidad del régimen anterior que, con un liderazgo apoyado por las milicias populares y las fuerzas armadas que no parece dispuesto a mantener una rápida ni fácil negociación al gusto de Trump. Por otra parte, en razón de las características del petróleo extra pesado de la faja del Orinoco, las petroleras norteamericanas se negaron a iniciar en lo inmediato la lluvia de inversiones prometida por Trump  la que llevaría a una rápida prosperidad de los venezolanos. Con ello el deseo explícito de tomar a su cargo la administración venezolana parece haber entrado en un parate, al menos temporario.  

México, en respuesta a las periódicas amenazas de Trump y de Marco Rubio de intervenir en territorio mexicano para ejecutar en sus propios términos la lucha contra el narco, viene reiterando la convocatoria al diálogo y a la cooperación en la lucha contra el narcotráfico. En paralelo Claudia Sheinbaum implementa el Plan México como su mecanismo de defensa soberana. El plan procura fortalecer al sector industrial mexicano para que el país sea parte indispensable en las cadenas de valor norteamericanas. 

Una de las reacciones políticas más contundente y de mayor difusión fue la que generó un Davos Mark Carney  al denunciar la ruptura del orden internacional basado en reglas por parte de EE.UU. 

Entre esas rupturas Carney mencionó explícitamente el abandono de instituciones multilaterales, como las ONU, la OMC y la OMS, entre las empleadas para la resolución colectiva de problemas internacionales.
El primer ministro canadiense convocó además a las potencias medias a unirse para resistir a Trump.

También como respuesta a esos anuncios, por primera vez las fuerzas armadas canadienses analizaron sus posibles respuestas a una invasión estadounidense.

Sin embargo las reacciones de mayor impacto son las relacionadas con el proyecto de anexión de Groenlandia. 

El miércoles 14 de enero el canciller danés y su par groenlandesa se reunieron en la Casa Blanca con el vicepresidente y con el secretario de estado en la que EE.UU. presionó por la cesión de la isla, mientras la delegación danesa dejó en claro que “Groenlandia no está en venta”. 

Incluso antes de que finalizara ese encuentro el Estado Mayor danés envió un primer destacamento militar a la isla, que sirvió de avanzada a un contingente mayor de tropas de aliados estratégicos como Suecia, Noruega, Finlandia, Francia y Alemania.

A su vez Canadá y Francia anunciaron su intención de abrir consulados en Nuuk, capital de Groenlandia.
Las declaraciones diplomáticas sobre Groenlandia han ido en aumento. En una declaración conjunta, firmada por naciones como España, Francia, Reino Unido, Alemania, Polonia e Italia, subrayaron el papel de Groenlandia en la defensa del Atlántico Norte como integrante de la OTAN y la obligación de respetar los principios del derecho internacional. 

El presidente del Consejo Europeo y la presidenta de la Comisión Europea emitieron el 17 de enero de 2026 una declaración conjunta reafirmando la soberanía e integridad territorial de Groenlandia y Dinamarca. Respaldaron firmemente a Dinamarca ante tensiones por intereses estadounidenses en el Ártico, subrayando que el mantenimiento de la seguridad colectiva corresponde a la OTAN.  

La cuestión continúa escalando y el miércoles 26 de enero la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad  afirmó que la OTAN tiene que “volverse más europea” para “mantener su fuerza”, en un momento en que Estados Unidos está cada vez más centrado en otros escenarios.

Cabe por último analizar las respuestas a la creación del Consejo de Paz anunciada en septiembre de 2025 y establecido el 22 de enero de2026, con sede en Mar a Lago, bajo la presidencia de Trump, único miembro que puede invitar a otros países a unirse al Consejo y único que cuenta con poder de veto permanente.
Al Consejo se accede solo por invitación de Trump; hasta el momento aceptaron integrarse 25 de los 60 países invitados, entre ellos Argentina que anunció que enviará la aprobación al HCN. Entre los invitados que todavía no dieron respuesta se encuentran China, Rusia, Brasil, India, la Ciudad de Vaticano y la Unión Europea. Canadá, originalmente invitada fue eliminada de la lista de invitados 

Hasta el momento rechazaron la invitación Francia, Alemania, Italia, Noruega, Eslovenia y Suecia.

Algunas conclusiones necesariamente provisorias

De lo hasta aquí analizado surgen estas primeras conclusiones:


    • Las declaraciones de Trump han generado una vorágine en la política internacional que el mundo no veía desde la Segunda Guerra Mundial;
    • El resultado final de su intervención militar directa en Venezuela todavía es incierto, tanto por la propia reacción venezolana, como por los eventuales resultados de los juicios en los EE.UU. a Nicolás Maduro y a Cilia Flores;
    • La presión sobre Canadá culminó no sólo en una fuerte condena y en una convocatoria a los demás países oponerse a la presión de los EE.UU., sino que también aceleró las negociaciones de libre comercio entre Canadá y China;
    • Igual camino parecen estar recorriendo varios países a los que EE.UU. impuso aranceles que limitan su acceso al libre comercio;
    • Trump parece haber roto la red de alianzas políticas y militares con Europa, incluyendo a Gran Bretaña, históricamente su principal aliado;
    • Las aceptaciones para integrar el Consejo de Paz no parecen suficientes para reemplazar al Consejo de Seguridad de la ONU
    • Hasta aquí todo parece indicar que las reacciones adversas superan ampliamente los eventuales beneficios que habrían logrado los EE.UU.
Siguen algunas conclusiones que no se desprenden en modo directo de lo dicho hasta aquí: 
    • Las movidas realizadas por Trump parecen motivadas por los avances tecnológicos y económicos de China que vienen desafiando crecientemente la hegemonía norteamericana;
    •  Las respuestas en el plano militar de Trump no tienen incidencia sobre el desafío chino en el plano económico y tecnológico y por tanto parecen condenadas al fracaso a menos que la situación derive en un enfrentamiento armado directo de imprevisibles consecuencias, que Trump hasta aquí viene evitando; 
    • Por el momento China, Rusia y en general los BRICS miran los acontecimientos y callan;
    • Todavía es demasiado temprano para evaluar el impacto económico internacional de estos acontecimientos, pero sin duda los habrá y con seguridad no serán menores.   

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    Debate sobre el sable
    Debate sobre el sable

Lo simbólico del sable

02 Febrero 2026

La realidad social argentina se debería dividir en tres sectores: los creyentes del inefable relato libertario, sus detractores y los agnósticos. Estos últimos son los peores, porque relativizan el peso de lo simbólico, de lo gestual que enarbola de forma permanente este gobierno circunscribiéndolo al orden de la desidia o de la simple hijaputez.

Lo cierto es que, cuando aún no termina el primer mes del corriente año, podríamos enumerar las acciones premeditadas e intencionales casi como lo que hace un infante que pretende transgredir las reglas esperando que alguien le ponga límites. Desde los incendios desatendidos hasta la zona liberada en el sur fueguino para la injerencia yanqui hasta las acciones que entran estrictamente dentro de lo simbólico: la ausencia de la bandera argentina flameando en la Plaza de Mayo y en Casa Rosada, así como también el abandono de la guardia en la Catedral donde descansan los restos del Libertador Gral. San Martin pretenden poner a prueba cuanto de esa identidad nacional permanece vigente o simplemente pereció como elementos indispensables de nuestro ser.

Nada es azaroso. Tampoco lo es el abandono de la retórica nacional en el ámbito educativo que se viene profundizando desde la recuperación de la democracia. Un pensador clave en torno a la búsqueda de nuestra esencia, Juan José Hernández Arregui, decía que la dominación cultural produce un sentimiento generalizado de falta de seguridad en lo propio; la convicción de que la subordinación del país es una predestinación histórica; la sensación de la ineptitud congénita del pueblo en que se ha nacido y que solo puede ser redimido por medio de la intervención extranjera. Resulta una sensación de inferioridad que se impone en situaciones críticas: cuando estallaba el país allá por 2001, la sociedad buscó respuestas en la Historia. Ante la ausencia de compromiso por parte de los “profesionales” (muchos cómplices de la desidia cultural cuando decidieron alejar la disciplina de la cuestión política y social) desembarcaban los divulgadores mediáticos que se convertirían en auténticos best sellers: del historiador Felipe Pigna hasta Jorge Lanata coincidían en el diagnóstico: la Argentina era la historia de una tragedia. Lejos de aquel revisionismo histórico popular en los sesenta y setenta que propugnaba un proyecto político, los relatos de aquellos divulgadores sostenían lo que advertía Hernández Arregui y Don Arturo Jauretche. El triunfo de la colonización pedagógica dentro de lo simbólico y cultural hacía carne en los argentinos.

El modelo argentino

Cuando Perón regresaba al país luego de un largo exilio, afirmaba llegar como prenda de paz. De ahí la reformulación de las misivas cuando diría por entonces “No hay nada mejor para un argentino que otro argentino”. El General ya había asumido durante su interrumpido segundo mandato que la revolución justicialista había culminado, ergo, luego de 18 años de resistencia, era el momento propicio para el consenso y la unión de los argentinos. Su testamento político conocido como El modelo argentino tenía esa misión, de la que quedaría en la memoria colectiva aquella consigna que decía “El 2000 nos encontrará unidos o dominados”. Veintiséis años después de su proclama, seguimos en el conflicto y más que dominados. Mutilados culturalmente.

El actual modelo de entrega se hizo fuerte luego del sinfín de errores de los últimos gobiernos, muchos de ellos que se hacían llamar populares y en realidad solo se encargaron de reproducir consignas vacías de sentido identitario y, no solo eso, lejos de aquella premisa del ultimo Perón abogaron por la agudización del conflicto. Esta larga agonía es heredera de esa idea egoísta y troska que tanto mal le hizo a nuestra Patria de “cuanto peor, mejor”.

El sable

Hace veinte años atrás, Pacho O Donnell estrenaba una extraordinaria obra teatral llamada El sable, protagonizada por Rodolfo Bebán haciendo el papel de Juan Manuel de Rosas. El inolvidable actor ya había interpretado el papel del Restaurador de Leyes en una película dirigida por Manuel Antín y con guion del historiador José Maria Rosa. Bebán no solamente reunía las condiciones estéticas y el porte para representar al prócer, sino que también le acompañaba la edad: en “El Sable”, el actor tenía 67 años por lo que era adecuado para representar a aquel Rosas que permanecía en el exilio rodeado de fantasmas y viejas glorias. En dicha obra aparecía en el centro el sable corvo del Libertador que había sido legado por Rosas. San Martín que pasaba sus años de vejez en Francia miraba con admiración la labor de Rosas al frente de la Confederación. Y será así que decidiría legarle su sable libertador:

El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sur le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que tentaban humillarla.”

El legado del sable alimenta simbólicamente una memoria en disputa: ya no se trata solamente del arma que liberó el sur de nuestra América sino también el reconocimiento hacia el defensor de nuestra soberanía ante la amenaza de las principales potencias de entonces: Gran Bretaña y Francia.

A pesar de ese reconocimiento, los restos de Juan Manuel de Rosas tuvieron que esperar hasta que en 1989 regresaron de su exilio en Southampton, Inglaterra. No así el sable del Libertador que había sido obtenido a fines del siglo XIX a instancias de Adolfo Carranza que convenció a la hija de Rosas, Manuela, a donar dicha reliquia poseedora de una enorme potencia simbólica.

Los Perduellis

En la Antigua Roma, se le llamaba “perduellis” al enemigo interno de la Patria. El periodista nacionalista José Luis Torres adoptaría dicha denominación para dar cuenta de los traidores que pululaban durante la Década Infame.

Cuando por un reciente decreto presidencial, el sable corvo del General San Martin que, por donación de la familia de Rosas, se exhibía en el Museo Histórico Nacional, retornaba al Regimiento de Granaderos (donde estaba desde los tiempos del dictador Onganía hasta el 2015) varios historiadores dieron su opinión.

La vieja tribuna mitrista, La Nación convocaba a Claudio Morales Gorleri, Beatriz Bragoni, Gabriel Di Meglio y a Manuel Belgrano para responder la significancia de esta nueva decisión gubernamental. ¿Cuál es la trascendencia de dicha decisión? Significa la captura de un símbolo Patrio que hasta ahora estaba a la vista de los ciudadanos, en el lugar donde había sido donado originariamente.

El expresidente del Instituto Nacional Sanmartiniano (Instituto que se encuentra acéfalo y sin actividad por expresa voluntad del actual gobierno), teniente coronel e historiador (ponele) Claudio Morales Gorleri. “Me alegró mucho la noticia -dice a LA NACION-. Como ya dije en 2025, el sable debe estar con ‘mis muchachos’, ya que del MHN los terroristas montoneros lo robaron en dos oportunidades”.

La desvergonzada afirmación de alguien que se hace llamar historiador, refiere a los robos del sable como un acto terrorista efectuado por Montoneros cuando en realidad, había sido llevado a cabo por la primera Juventud Peronista en 1963. Uno de los protagonistas de aquel acto contaba hace apenas unos años atrás:

Illia había ganado las elecciones y Perón estaba proscripto. El espíritu militante estaba totalmente quebrado y sentimos que debíamos hacer algo para levantarlo. Se nos ocurrieron tres cosas: recuperar la bandera de Obligado que había sido tomada por los franceses en 1845 como un trofeo de guerra, recuperar las Malvinas y tomar el sable de San Martín. Al final, los tres hechos, en diferentes momentos, se cumplieron: la bandera fue devuelta por Chirac en 1997; en 1966, un grupo de jóvenes del Movimiento Nueva Argentina secuestró un avión de Aerolíneas Argentinas y aterrizó en las Islas Malvinas; y el sable de San Martín lo robamos nosotros. La idea original era llevárselo a Perón”

Luego del segundo secuestro, Onganía decidió ponerlo a resguardo dentro del Regimiento de Granaderos a Caballo. El mítico sable permanecería en cautiverio hasta que en 2015, bajo el gobierno de Cristina Fernandez Kirchner regresaba el mismo al Museo Histórico Nacional. El actual gobierno libertario asume que dicha acción responde a una línea histórica que resulta antagónica a ellos. Cuando desde la actual Secretaría de Cultura argumentan que se busca “devolverles a los suyos lo que es propio”, no solo asume una postura de carácter revanchista (continuadora de la Línea Mayo Caseros propugnada por la autodenominada Revolución Libertadora) sino que apela a respetar la decisión de la corporación militar tomada en un contexto de dictadura. El sable había sido secuestrado porque el Pueblo pedía por su líder y aquella reliquia simbolizaba la liberación. Volver a la decisión del Onganiato es coherente al relato libertario que añora los años del orden conservador, donde los derechos de las mayorías se encontraban mancilladas.

La opinión de los historiadores profesionales sigue conteniendo la tibieza argumentativa de los agnósticos, que suponen que la verdadera Historia debe mantenerse ajena de las disputas políticas, cuando cualquier acto humano es político. Argüir que el sable debería estar en el Museo porque allí se encuentran muchos objetos de San Martín es desconocer el valor simbólico del sable: no se lo puede comparar con un reloj o un lavatorio, como lo que afirma la historiadora Sara Peña de Bascary cuando se dedica a inventariar los objetos del Libertador que están en el Museo.

En definitiva, la decisión del gobierno es una acción deliberada para desmantelar la memoria histórica de nuestra Patria, que coinciden con las medidas políticas de carácter regresivas que buscan eliminar derechos sociales y laborales.

El legado del sable alimenta simbólicamente una memoria en disputa: ya no se trata solamente del arma que liberó el sur de nuestra América sino también el reconocimiento hacia el defensor de nuestra soberanía ante la amenaza de las principales potencias de entonces: Gran Bretaña y Francia.
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    Celebracion Iemanja
    Foto: Alejandro Reynoso
FESTIVIDAD

Celebración de Iemanjá, madre de todas las aguas

01 Febrero 2026

Cada 2 de febrero se celebra a Iemanjá, deidad fundamental de las religiones de origen africano, madre de todas las aguas y símbolo del origen de la vida. Su figura, vinculada a los mares y océanos, representa no sólo una dimensión espiritual, sino también una profunda historia política marcada por la colonización y el racismo, así como la resistencia y resiliencia de los pueblos afrodescendientes en América del Sur.

Raíces religiosas y reivindicación

En la tradición yoruba, grupo étnico de África occidental que habita principalmente la región que hoy comprende Nigeria y Benín, Iemanjá es considerada la Madre de todos los Orixás ( dioses) y protectora de la humanidad. Su figura combina un carácter maternal y amoroso con una fuerza tan poderosa como el mar que gobierna: puede ser calma y protectora, o tempestuosa y dominante. 

Durante la tragedia de la trata esclavista, uno de los procesos más brutales de la historia, millones de personas africanas fueron arrancadas de sus tierras y transportadas contra su voluntad por el Atlántico. Se estima que cientos de miles, hombres, mujeres y niñeces, murieron durante la travesía, arrojadas al mar o abandonadas a su suerte en los llamados barcos negreros, víctimas de una violencia sistemática y deshumanizante. En ese contexto de horror absoluto, la figura de Iemanjá emerge como guardiana de esas vidas arrebatadas, como madre que recibe, abraza y protege a quienes perecieron en la injusticia de la esclavización.

Por eso, el reconocimiento y el respeto hacia Iemanjá trascienden la pertenencia religiosa. Para las personas afrodescendientes, sean o no practicantes de religiones de matriz africana, su figura se afianza como símbolo de una identidad espiritual violentamente negada, como una memoria colectiva marcada por el despojo y una herida histórica que permanece abierta.

En este sentido, la celebración de Iemanjá tiene una importancia central en tanto forma parte del legado cultural e histórico de la diáspora africana, indisociable de su cosmovisión espiritual. Frente a la realidad de aquellos cuerpos africanos trasladados como esclavizados, la espiritualidad no llegó por la fuerza: viajó con ellos como parte esencial de su identidad, de sus saberes y de su manera de comprender el mundo.

A través del tiempo, más precisamente siglos, en el marco de la colonización de la espiritualidad y de la imposición de la hegemonía católica como religión oficial en gran parte del Continente Americano, las religiones de matriz africana fueron perseguidas, silenciadas y criminalizadas. Aunque este proceso suele ubicarse en el pasado, la estigmatización y el racismo persisten aún hoy, manifestándose en el no reconocimiento y la discriminación hacia quienes practican estas religiones.

Sin embargo, lejos de desaparecer, estas expresiones espirituales han resistido gracias a la transmisión oral y comunitaria. 

En la actualidad, la celebración de Iemanjá se erige como un potente símbolo de identidad y resistencia frente a las lógicas históricas de exclusión. En ese sentido, su presencia en América Latina no puede leerse como un fenómeno importado o marginal, sino como un componente religioso legítimo y propio en la historia social, cultural y política del continente.

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iemanja CELEBRACION
Foto: Alejandro Reynoso
En la actualidad, la celebración de Iemanjá se erige como un potente símbolo de identidad y resistencia frente a las lógicas históricas de exclusión.

Secretos en el mar

Desde una perspectiva histórica, Iemanjá es una deidad de origen africano cuya presencia precede ampliamente la llegada del cristianismo a América. Su culto se desarrolló en África occidental mucho antes de la colonización europea. Por su parte, la advocación católica de Stella Maris, asociada a la Virgen María, se consolidó en Europa y llegó a América junto con la expansión colonial. La vinculación entre ambas figuras se da en un marco de imposiciones religiosas coloniales que hoy podríamos interpretar como apropiación cultural, Pero desde la perspectiva afrodescendiente la adaptación funcionó como una estrategia de “supervivencia espiritual” frente a la evangelización obligatoria, permitiendo preservar su cosmovisión ante la persecución y prohibición de sus prácticas ancestrales.

Aunque la Mae Iemanjá y la Virgen Stella Maris convergen en el simbolismo del mar, presentan diferencias conceptuales de acuerdo a su historia. Stella Maris del latin “Estrella de Mar” es guía de los navegantes y protectora de los pescadores, mientras que Iemanjá además de ser la Madre del Mar, es fuente de vida, es considerada protectora de la familia, símbolo de fertilidad, contención y cuidado. Pero esto no es una competencia entre deidades femeninas, como el mundo nos tiene acostumbradxs, sino un esfuerzo por comprender los orígenes y el sincretismo que muchas veces se desconoce.

En Argentina, y en paralelo con el surgimiento del movimiento por los derechos de la comunidad afrodescendiente y africana, la presencia de Iemanjá comenzó a consolidarse gracias a la acción de Paes y Maes de Santo, líderes de Casas de Religión, quienes empezaron a exigir al Estado el respeto por las religiones de matriz africana. Esta demanda surgió frente a episodios de vandalismo, la espectacularización de sus saberes y la satanización de sus prácticas en los medios de comunicación masiva, sumados a la estigmatización y los prejuicios racistas y falsos hacia sus devotxs, muchas veces acusadxs de practicar “magia negra”.

En este contexto, los activismos afrodescendientes han sido clave para visibilizar, proteger y reivindicar sus prácticas religiosas, así como para impulsar políticas públicas que combatan la discriminación, promuevan la igualdad y reconozcan la diversidad cultural y religiosa. Gracias a estas acciones, líderes afrodescendientes argentinos, como Mae Mameto Kiamasi, primera coordinadora del Programa Afrodescendientes del ex Inadi, entre otros activistas, comenzaron a ser invitados a participar en mesas de diálogo interreligioso y ceremonias oficiales del Estado.

Cabe destacar la presencia histórica del Baba Hugo Watemberg de Iemanjá, quien fue invitado desde el 2018 de manera consecutiva al Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana junto a líderes religiosos de otras confesiones. Watemberg que preside la Casa “Reino de Iemanjá Bomí” es uno de los impulsores de las celebraciones multitudinarias que en los últimos años se realizaron en la playa pública de Mar del Plata durante la temporada de verano. Esta iniciativa estratégica permitió al público local y turista presenciar y conocer las expresiones religiosas, los toques de tambor y las ofrendas rituales que forman parte de esta festividad del 2 de febrero, caracterizada por su estética celeste y blanca y protagonizada por los hijos e hijas de religión.

En distintos puntos del país, la celebración de Iemanjá congrega a cientos de personas que se acercan a las costas con flores blancas, velas blancas o celestes y diversas ofrendas.

Buscando un símbolo de paz

En distintos puntos del país, la celebración de Iemanjá congrega a cientos de personas que se acercan a las costas con flores blancas, velas blancas o celestes y diversas ofrendas, renovando sus pedidos de protección y expresando su agradecimiento a la Madre de todas las Aguas. Esta festividad, además de ser un acto espiritual, expresa la presencia y vitalidad de la comunidad afrodescendiente en Argentina y permite honrar sus raíces, tradiciones y legado cultural.

La conmemoración forma parte del calendario de festividades en ciudades como Mar del Plata, Quilmes y a lo largo de toda la costa del Río de la Plata. En Corrientes, las ofrendas se realizan sobre las costas del Río Paraná, en espacios como la Playa Arazaty y la Playa Islas Malvinas, mientras que en Entre Ríos tienen lugar en la Playa del Thompson. En Resistencia y Barranqueras (Chaco), las ceremonias se desarrollan en el Río Negro, el Río Tragadero en Antequeras, en Barranqueras y el Río Paraná, especialmente en las zonas cercanas al puerto, donde numerosas Casas Religiosas realizan ofrendas como parte de su vínculo cotidiano con el agua.

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Iemanja
Foto: Maga Përez

En un mundo atravesado por conflictos, buscar símbolos de encuentro y paz se vuelve un gesto profundamente significativo. La celebración de Iemanjá es una práctica abierta, en la que pueden participar personas de distintos orígenes, y que año tras año crece y se resignifica. En ese proceso, no solo reafirma su dimensión espiritual, sino que también abre una discusión política urgente en torno al derecho al agua y la crisis socioambiental.

Desde las cosmovisiones afrodescendientes, el agua no es una mercancía, sino un bien común, sagrado y esencial para la vida. Frente al avance de modelos extractivistas, la contaminación de ríos y mares y la privatización de los recursos naturales, el mensaje que encarna Iemanjá adquiere una dimensión profundamente contemporánea y contrahegemónica. Las ofrendas colectivas e individuales que recorren ríos y costas del país se inscriben así en un gesto soberano que honra tradiciones ancestrales y reafirma su lugar en la historia y el presente de la Argentina.

Con la fluidez de las aguas que bendice Iemanjá y el trabajo constante de visibilización por parte de la comunidad religiosa, su figura ha ganado un amplio reconocimiento a nivel nacional, evidenciando que son numerosas las personas que practican religiones de matriz africana en Argentina.
Y con sumo respeto y amor, este 2 de febrero todos saludaran en yoruba: “Omio Odoya Iemanjá”, saludo a la reina del mar.

Por decisión de la autora el artículo contiene lenguaje inclusivo.

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La Cámpora, el kirchnerismo y un balance de época (parte II)

30 Enero 2026

El autor es miembro de la Comisión de Desarrollo Cultural e Histórico ARTURO JAURETCHE de la Ciudad de Río Cuarto, Cba. El artículo, que no necesariamente expresa la posición del colectivo AGENCIA PACO URONDO, se presentó en dos partes. Acá va el segundo fragmento (ver parte anterior)

Luego de 54% de Cristina en 2011, pensar en voz alta dentro de las organizaciones kirchneristas sobre figuras, tradiciones y problemas estructurales de la Argentina profunda pasó a ser leído como una herejía. Hablar de Julio Argentino Roca, del movimiento obrero como columna vertebral, de la historia militar argentina, de la soberanía nacional y el rol estratégico de las Fuerzas Armadas, de las enseñanzas de Malvinas como causa central, del Día de la Raza y el legado hispánico, de la vigencia intacta de la Ley de Entidades Financieras, del Estado Empresario de Perón, de la explotación de los recursos naturales, de la religiosidad popular, de la cultura criolla y de las tradiciones del pueblo profundo —y, en casos extremos, hasta del propio Juan Domingo Perón (que era hombre y militar) y la doctrina justicialista— fue progresivamente interpretado por los referentes camporistas como un desafío a la “línea” bajada desde el núcleo dirigente y la conducción. Temas típicos de pianta votos, “de facho y conserva”. ¡Si hasta la Marcha peronista fue considerada vetusta!. El resultado fue un empobrecimiento doctrinario deliberado y un desconocimiento de nuestra historia que sacrificó densidad y continuidad histórica en nombre de la comunicación política, moderna, coyuntural y vanguardista.

Lo cierto es que La Cámpora bebió más de una mística contracultural que de una doctrina política surgida de nuestra propia racionalidad histórica como pueblo/nación. Ese imaginario político juvenil se formó menos en la tradición orgánica del peronismo o en el legado de nuestros pensadores nacionales, y más en una épica independiente y autorreferencial, próxima al universo simbólico de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota. Una pertenencia cerrada que no consulta ni escucha, con códigos internos, identidad intensa, mística propia, desconfianza hacia afuera, papel picado adentro y una idea de “resistencia” más estética y emocional que estratégica. Cuando una organización juvenil nace para custodiar una herencia y termina viviendo de custodiarla, deja de ser herramienta de transformación para las nuevas generaciones militantes y se convierte en aparato de mera preservación del espacio, impedido, naturalmente, de la posibilidad de construir procesos sociales en los tiempos largos del pueblo.

El problema del sujeto político: “¿Trabajadores, únanse!”

El peronismo clásico edificó su fuerza sobre un dato duro de la realidad. El trabajador organizado no era una identidad cultural ni un segmento etario, ni una temporalidad, sino un sujeto estructural, situado en el corazón de la economía, con capacidad material de presión, con disciplina colectiva, con fuerza de base y con instituciones propias fuera del Estado y del gobierno. No era “pueblo” porque se lo nombrara; era pueblo trabajador porque estaba organizado y porque su lugar en la producción nacional le daba un peso específico y un determinado rol político, incluso en el Congreso, la diplomacia y el comercio exterior. Con Perón, el poder político se sostenía en la organización y en la mediación virtuosa como posibilidad entre los márgenes de los conflictos y los intereses, pero con un sujeto político claro que era la columna vertebral del movimiento nacional.

El kirchnerismo, en cambio, fue desplazando ese centro de gravedad. Su sujeto emblemático pasó a ser la juventud politizada, el estudiante universitario, no como actor complementario en términos de renovación generacional sino como núcleo irradiador de legitimidad, militancia y estética. Esto no significa que el kirchnerismo no haya tenido relación con el mundo del trabajo; la tuvo durante todo su ciclo con un Ministerio y un buen Ministro como Carlos Tomada, y por tramos con fuerza. Pero en términos de imaginario político, de eje vertebrador de toda la política, incluso de épica y de reproducción de cuadros, la figura privilegiada no fue el trabajador organizado sino el joven militante formado en una cultura política universitaria, comunicacional y también estatal.

Los pibes para la Liberación

En el caso de aquella intensidad manifiesta del Patio de Las Palmeras, el derrotero posterior confirma un rasgo estructural de aquella experiencia. Una vez concluido el período de militancia universitaria intensa —cuando la política funcionaba como identidad total y horizonte existencial— la prioridad de muchos de sus integrantes se desplazó hacia el ejercicio de la profesión liberal. La política, que había sido concebida como destino histórico, pasó a ocupar un lugar episódico, nostálgico o testimonial, mientras la inserción individual en el mercado profesional se convirtió en un pasaje natural prioritario. Ese tránsito no debe leerse como una traición personal, sino como síntoma de una concepción política que no logró articular militancia con organización social estable, ni construir un anclaje duradero en el mundo del trabajo y la producción.

Cuando la política se vive como etapa formativa y no como forma permanente de organización colectiva, su final lógico es la retirada hacia la trayectoria individual; y cuando eso ocurre a escala generacional, el resultado no es una generación militante lista para la “liberación nacional”, sino la disolución del sujeto político que se pretendía fundar. Volviendo al sujeto político, y dicho con mayor claridad; la condición estudiantil, aun cuando se prolongue, es transitoria y acotada en el tiempo; la condición de trabajador, en cambio, estructura casi toda una vida. Y allí, se lucha políticamente mientras se trabaja, no sólo cuando sobra el tiempo. Por eso, construir un proyecto político sobre el estudiante implica apoyarse en una etapa; hacerlo sobre el trabajador supone anclarse en una existencia social permanente, en la producción, en la experiencia cotidiana, en la familia y en la base material de la comunidad organizada.

DDHH y grieta

Desde su llegada al gobierno nacional, el kirchnerismo desplegó como bandera principal una política virtuosa en materia de derechos humanos al convertir una demanda histórica en política de Estado, impulsando la anulación de las leyes de impunidad, la reapertura de los juicios por delitos de lesa humanidad y la recuperación de la memoria como compromiso institucional. Esa decisión fortaleció el Estado de derecho, restituyó dignidad a las víctimas e intentó consolidar un consenso democrático amplio en torno al terrorismo de Estado como crimen imprescriptible. Una política que nos dignificó como pueblo y que fue referencia a escala mundial. Pero esa política, con el correr del tiempo, también adquirió una arista compleja; tendió a cristalizarse como identidad excluyente, a funcionar como frontera moral interna y a desbordar su función jurídica para convertirse en criterio de alineamiento político ante la sociedad.

Cuando los derechos humanos dejan de ser un consenso democrático transversal y pasan a operar como lenguaje de facción política, corren el riesgo de perder su potencia universal al caer en las categorías menores y mezquinas de nuestra política doméstica actual, y de ser utilizados para clausurar debates estratégicos que exceden —y no niegan— aquella conquista histórica. Tengamos en cuenta que uno de los rasgos más característicos de la ofensiva liberal contemporánea es la utilización demagógica del lenguaje como herramienta de inversión política y moral. A medida que la política se inscribía cada vez más en la lógica binaria de la grieta, dividiendo las tribunas en “ustedes o nosotros”, el adversario encontró terreno fértil para responder con una demonización reactiva y simplificadora, como el número de desaparecidos, o “el curro de los DDHH”. Señalar esto no implica retroceder en esa agenda ni ceder frente al sector reaccionario que pretende resignificarla, “pacificar” o cambiarle el signo, sino advertir que cuando una política justa y potente se enmarca también en una dinámica espejada de confrontación permanente, puede terminar facilitando su propia desnaturalización.

La debilidad política del 24 de Marzo

Con el paso de los años, si bien la alegría y el clima festivo siempre es bienvenido en las calles como catalizador de las heridas populares abiertas, el 24 de marzo dejó de ser solo una jornada de recogimiento, denuncia política y pedagogía histórica para transformarse, en los últimos tramos, en una escenificación atravesada por agendas y estéticas ajenas a la experiencia histórica que se conmemora. Performances provocativas, cuerpos desnudos, consignas superpuestas y una especie de “kermesse militante” convirtieron la marcha en un evento identitario para diluirse en un significante amplio de “violencias” indistintas. Cuando todo entra en “la marcha” de manera abrupta y forzada, aprovechando la dinámica de los “nuevos tiempos", el núcleo político e histórico pierde densidad. Incluso la incorporación de categorías contemporáneas sin respaldo histórico específico (como la idea de desapariciones “trans” durante el genocidio), termina generando confusión, reacción y descreimiento, facilitando y reproduciendo la impugnación negacionista que se pretende combatir. La memoria no se fortalece cuando se expande sin criterio, sino cuando se cuida y profundiza su sentido, se preserva su lenguaje y se mantiene claro qué se recuerda, por qué y contra quién. En síntesis, una conmemoración tan cara a nuestros sentimientos, sin anclaje profundo en la historia y sin contenido nacional no alcanza, por sí sola, para proyectar futuro para nuevas generaciones.

En ese clima, muchos jóvenes antikirchneristas terminaron siendo el producto inverso —pero simétrico— de la misma lógica; formados más en la reacción contra un relato que en la comprensión histórica de fondo, abrazaron el negacionismo no como resultado de un conocimiento crítico del pasado, sino como gesto identitario frente a una memoria que percibieron saturada, ritualizada y políticamente instrumentalizada.

¿No da la impresión de que a Milei muchos de los temas le llegan prácticamente resueltos, listos para ser capitalizados? Como si buena parte del terreno hubiera sido despejado de antemano y solo quedara aprovecharlo. ¿Acaso no estamos sorprendidos del consenso y el apoyo que encuentra en gran parte de la sociedad, pese a herirlos en sus necesidades vitales?. Esa ventaja no nace de su fortaleza, sino de nuestras debilidades discursivas y políticas; del vacío que dejamos en la representación de muchos problemas reales y del lenguaje que abandonamos. Allí se explica, en buena medida, su capacidad para convertir malestares dispersos en apoyos concretos.

Un contenido ausente

Persiste un vacío en el modo en que este período es narrado y comprendido. Hay aspectos que no se nombran con la claridad ni con el énfasis que su incidencia histórica exige: la estructura económica, política y cultural de dependencia que la dictadura vino a consolidar y que, bajo nuevas formas, continúa condicionando la vida nacional incluso en democracia. Nos referimos a los apellidos civiles que la sociedad debería recordar con la misma nitidez con la que recuerda a Videla o a Galtieri, a casi cincuenta años del retorno democrático. Sucede que el sentido común de la democracia argentina fue colonizado y, por ello, nuestra dirigencia política no supo, no quiso o no pudo construir una verdadera democracia para el pueblo. La dictadura fue derrotada políticamente, el pueblo la sacó, pero sus bases económicas y culturales no solo sobrevivieron, sino que fueron asumidas como “normales” por la mayoría del arco político demoliberal. Y allí está, aún vigente e indiscutida, la Ley de Entidades financieras que es el mástil de todo el andamiaje de la dependencia económica para la Argentina.

El constante retorno de los civiles

Suele afirmarse que el gesto de Néstor Kirchner al bajar los cuadros tuvo un enorme valor pedagógico y simbólico para una generación. Y tal vez lo tuvo. Pero una formación política más completa, útil y situada hubiera exigido, además, correr el foco hacia las responsabilidades civiles que hicieron posible el terrorismo de Estado, con mayor vigor, para habilitar otra dimensión política sobre el tema y encontrar elementos que colaboren a la conformación de un diagnóstico histórico y político, lo más racional posible. Aunque algo de eso ocurrió con Magnetto de CLARÍN. En síntesis, la democracia recuperada en 1983 colocó con justicia a los ejecutores del terror en el centro del juicio histórico, y eso fue una gran conquista popular, pero dejó en penumbras a quienes diseñaron y se beneficiaron del proyecto económico que la dictadura vino a imponer. Al narrar aquel período como una anomalía exclusivamente militar, se desatendió la estructura de poder que hizo posible el terrorismo de Estado y que, en buena medida, siguió operando bajo formas democráticas. Esa lectura parcial ayuda a explicar por qué hoy reaparecen, con legitimidad electoral, intereses que ya habían condicionado el destino nacional a sangre y fuego, por caso los vencedores en Malvinas. El propio Javier Milei ha manifestado admiración pública por figuras como Margaret Thatcher, Ronald Reagan o Winston Churchill, íconos colonialistas del poder anglosajón.

Luego nos sorprendemos de que esos civiles promotores y beneficiarios de la dictadura lleguen a la presidencia por el voto popular, o de que otros, desde las sombras, la consideren un “puesto menor".

Si Evita viviera sería Montonera

A lo largo de todo el ciclo kirchnerista se consolidó una idealización superficial de los años setenta convertida en épica militante permanente. Esa lectura no solo deshistorizó en parte una experiencia trágica de un período complejo de nuestra historia política reciente, sino que profundizó un prejuicio antimilitarista heredero directo del dispositivo desmalvinizador de la posguerra. En esa confusión conceptual se instaló una idea tan eficaz como dañina; que la memoria y los derechos humanos eran incompatibles con la defensa nacional, y que reducir las Fuerzas Armadas y la política de defensa equivalía, casi automáticamente, a fortalecer la democracia. Así se consolidó una debilidad estratégica persistente, que atraviesa desde la dirigencia hasta el último militante; la creencia de un país sin hipótesis de conflicto, sin necesidad de formación de cuadros militares nacionales y sin articulación entre defensa, Estado, industria y comunidad, justo cuando el escenario internacional se volvió más inestable, competitivo, incierto y riesgoso. Lo más grave es que de esa pedagogía surgieron generaciones formadas en una premisa falaz; la idea de que la Argentina vive al margen de las tensiones geopolíticas y que la defensa es un residuo del pasado. Educados en esa cultura de la indefensión, terminan asociando democracia con desarme y derechos humanos con negación de la soberanía, reproduciendo sin advertirlo una matriz funcional a los mismos intereses que históricamente condicionaron al país.

Como dice una amigo que milita en HIJOS; “veo un auto con la silueta de Malvinas en la luneta y yo pienso que ahí va un facho de mierda”. Y si. Esa reacción expone el daño cultural de una grieta llevada al extremo, donde símbolos nacionales compartidos dejan de ser patrimonio común y pasan a funcionar como marcas de sospecha ideológica, empobreciendo la política, ocultando nuestro sentido histórico y fracturando el sentido de pertenencia colectiva.

¿No convendría preguntarse si, en la lectura más difundida del kirchnerismo sobre los años setenta, figuras como Isabel Perón y José Ignacio Rucci quedaron ubicadas en un lugar incómodo, lateral o directamente negativo dentro de la propia historia peronista? ¿No fue Isabel presentada casi exclusivamente como antesala del golpe, sin ponderar en su justa medida los méritos y el contexto de crisis institucional que atravesó su gobierno constitucional? ¿Y no quedó Rucci reducido a la imagen de un sindicalista conservador, perdiéndose de vista su papel como articulador clave entre Perón y el movimiento obrero en una Argentina muy distinta a la de 1955?

En esa simplificación, ¿no se recortó selectivamente el pasado en función de una narrativa épica que dejó de lado zonas decisivas para comprender la etapa en toda su complejidad? Por ejemplo, ¿no resulta llamativo que el asesinato de Rucci por parte de Montoneros rara vez haya sido abordado con la claridad histórica que un hecho de esa magnitud exige? Ese silencio —o tratamiento tangencial— ¿no evitó, acaso, enfrentar uno de los episodios que mejor expresan la fractura interna del movimiento y el choque entre la conducción de Perón y la lógica de la violencia política que, poco a poco, pavimentaría el camino hacia el horror posterior?. Solo una mirada integral y honesta sobre nuestra propia historia habilita una maduración política real hacia el futuro.

Una militancia colorida pero prejuiciosa

Lo cierto es que en una franja importante de la militancia kirchnerista se consolidó una pedagogía política que miró con desconfianza —cuando no con abierto rechazo— a componentes centrales de la tradición histórica argentina; el sindicalismo como columna vertebral, las Fuerzas Armadas como parte de la defensa nacional, la religiosidad popular y el lugar del Papa Francisco, la cultura criolla, el legado hispánico y el mestizaje, los símbolos patrios, Malvinas, e incluso figuras decisivas de la construcción estatal y la unidad nacional como Roca. Ese vaciamiento de referencias convivió con la adopción entusiasta de nuevas consignas identitarias —indigenismo, ecologismo, lenguaje inclusivo, masculinidades, aborto, deconstrucciones y agendas culturales globales— que, aun legítimas en su plano, terminaron ocupando el centro del discurso político. El contraste no fue menor; mientras se relativizan elementos que históricamente habían servido para organizar pertenencia nacional, se fortalecen banderas que estructuraban identidad interna, más aptas para la cohesión de grupo que para la construcción de mayorías populares amplias.

En ciertos sectores del progresismo se volvió visible un rechazo casi reflejo hacia todo lo que remita a la tradición militar, al sindicalismo y a la Iglesia, como si esos mundos fueran ajenos —o incluso opuestos— a cualquier proyecto emancipador. Casualmente dos de los mayores cuadros revolucionarios de nuestra historia reciente provienen de esas instituciones.¿Qué fundamentos estratégicos sostienen la promoción de una separación tajante entre Iglesia y Estado en una sociedad donde la religiosidad popular tiene arraigo histórico y popular, en el momento en que el mundo tiene un Papa argentino? ¿Cómo se articula un discurso antimilitarista con una tradición política en la que su principal conductor proviene de las Fuerzas Armadas?¿Qué efectos produce la deslegitimación sistemática de la CGT en una nación que cuenta con uno de los movimientos obreros más sólidos del mundo? ¿Y qué implicancias tiene analizar Malvinas únicamente desde la dimensión humanitaria, omitiendo su carácter estructural como causa de soberanía y disputa antiimperialista?

El dilema actual

El orden internacional que se configuró tras 1945 —con Estados nacionales robustos, industrialización como horizonte estratégico, centralidad del trabajo asalariado, sindicatos con gravitación política, fuerzas armadas con hipótesis de conflicto definidas y una política concebida como conducción de comunidades organizadas— fue el suelo histórico sobre el que se pensaron muchos de los proyectos nacionales del siglo XX en nuestra región— está cediendo ante otra arquitectura global, dominada por finanzas desancladas, plataformas tecnológicas, retroceso del mundo del trabajo tradicional, hiperconexiones, fragmentación social y Estados con menor capacidad de decisión. El peronismo nació como respuesta histórica a aquel mundo; organizó a los trabajadores, construyó soberanía económica y pensó la política como dirección estratégica de una nación industrial en ascenso. Cuando de ese suelo histórico ya no queda casi nada, no alcanza con repetir sus fórmulas; hay que comprender qué de ese legado es esencia permanente y qué era circunstancia de aquella época. El desafío no es abandonar al peronismo, sino traducir su núcleo a un escenario donde las condiciones materiales ya no existen del modo aquel, pero donde el drama histórico de nuestra dependencia permanece intacto.

La Argentina no está solo bajo ataque, está bajo ruinas. Y para reconstruirla hace falta algo más que lealtades afectivas, internismo y encapsulamiento ideológico. En lo político y programático, hace falta un proyecto colectivo lo más amplio, serio y contundente posible. Si el campo nacional no reconstruye su inteligencia estratégica, si no rehace su vínculo con los sectores populares, si no abandona su internismo cupular, si no recupera la calle política, si no ordena un programa y no arriba a una nueva síntesis que aprenda de sus límites, la derrota dejará de ser una contingencia para convertirse en nuestro destino. Y la historia, que nunca espera, volverá a pasar por encima de quienes prefirieron la identidad a la conducción del conjunto y la nostalgia a la reconstrucción nacional.

Lo cierto es que nuestros dirigentes han perdido la capacidad de formular respuestas nacionales a los problemas nacionales. En ese vacío se infiltró una guerra cultural importada, pensada para otras sociedades y otros conflictos históricos, que desplaza el centro de la discusión hacia disputas identitarias y morales incapaces de ordenar la vida colectiva. No sorprende que, ante tanto vacío político y cultural, la injerencia de Estados Unidos en la vida argentina no se limite al plano económico, sino que penetre también en el terreno simbólico. Una parte de la sociedad la asume con naturalidad, como si fuera el atajo hacia una supuesta “inclusión en el mundo”, eco de una vieja tradición que asocia lo moderno con la imitación de Occidente, y prueba del rotundo fracaso político de la dirigencia. Por suerte, frente a ello, otro sector reconoce en esa presencia un mecanismo de subordinación que limita la capacidad del país para decidir su propio rumbo. En el fondo, no se enfrentan solo modelos económicos, sino dos imaginarios culturales; el que normaliza la dependencia bajo la apariencia de cosmopolitismo aspiracional y el que entiende la soberanía como núcleo de la identidad nacional.

Mientras la política se enreda en esa escenografía ajena y con categorías políticas que no nos calzan adecuadamente porque no nos pertenecen, queda sin resolver la pregunta verdaderamente decisiva: quién gobierna, con qué autoridad efectiva, bajo qué reglas comunes y al servicio de qué intereses sociales, económicos y soberanos. Una fuerza capaz de superar el rumbo actual del país no se construirá elevando el tono del discurso ni refugiándose en una supuesta superioridad moral, porque el problema que dejó el terreno libre no es cultural sino político, organizativo y estructural, desde el año 1976 hasta nuestros días.

Lo que está ausente son los pilares de autoridad democrática efectiva. Decisiones que se cumplan, instituciones que ordenen las rutinas, las expectativas y un Estado que vuelva a ser reconocido como árbitro legítimo de la vida colectiva. Sin esa arquitectura, la política se reduce a una declaración moral y el conflicto deriva en un espectáculo verdaderamente decadente, con el pueblo como testigo expectante y, a la vez, ausente de su propia escena histórica. Recuperar ese piso —sin violencia, sin arbitrariedad y sin escenificación punitiva— es la condición previa para cualquier proyecto que aspire a gobernar y no sólo a oponerse como límite desde la ética ciudadana minoritaria.

Falsas banderas

Si algo deja al descubierto el recorrido que analizamos es que la crisis del campo nacional es también una crisis de lenguaje, de categorías políticas y de sentido histórico.Tal vez no sea un exceso afirmar que el olvido —o la lectura fragmentaria— de nuestra propia historia sea una de las claves más profundas para entender el drama argentino presente. No se trata de un problema académico ni de una discusión erudita. La incapacidad de producir un instrumento cultural propio, arraigado en la experiencia histórica argentina, compromete directamente la posibilidad misma de una política soberana. Sin una matriz cultural nacional, las concepciones políticas se vuelven algo así como una especie de préstamo, las ideologías se importan sin mediación y la lectura de la realidad social queda filtrada por esquemas ajenos a nuestros procesos concretos.

Cuando un movimiento político abandona esa base, queda expuesto a un riesgo mayor; movilizar al pueblo bajo banderas que no ha creado, con consignas formuladas desde otras realidades y al servicio de intereses que no son los suyos. Esa colonización no siempre opera por la fuerza; muchas veces actúa como terrorismo ideológico blando, imponiendo tabúes, prejuicios, amenazas y censuras; clausurando debates y desarmando la capacidad crítica de una comunidad para pensarse a sí misma, en nombre de “los nuevos tiempos, las nuevas agendas y la lealtad”. El resultado es una impotencia política profunda. Se actúa, se milita, se declama, pero ya no se comprende el terreno sobre el que se pisa. Nuestros dirigentes, del primero al último, salvo alguna excepción que no tuerce la regla, parecen no entender el país en el que viven, no conocen nuestra historia y no tienen formación nacional. ¿Qué se puede esperar de su militancia juvenil?

El problema, entonces, no es la falta de ideas ni la necesidad de “inventar” doctrinas nuevas, sino la pérdida del imperativo de autenticidad. La política nacional no requiere una originalidad forzada, sino apropiación consciente de las categorías existentes, adecuándose a nuestra historia, a nuestra estructura social, a nuestros conflictos reales y a nuestro destino existencial integrado a la Patria Grande. Sin ese trabajo previo —cultural, político e intelectual— cualquier proyecto termina hablando un idioma prestado, y un pueblo que no se reconoce en su propio lenguaje queda condenado a repetir consignas ajenas mientras otros deciden su destino.

Lo cierto es que La Cámpora bebió más de una mística contracultural que de una doctrina política surgida de nuestra propia racionalidad histórica como pueblo/nación.
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    OSPIL

Comunicado de la Obra Social del Personal de la Industria Lechera (OSPIL)

30 Enero 2026

Recientemente el gobierno nacional dispuso la baja de algunas empresas de medicina prepaga entre las cuales, por un error de denominación se menciona a la Obra Social del Personal de la Industria Lechera (OSPIL), una asociación civil sin fines de lucro financiada con aportes y contribuciones de carácter obligatorio por parte de trabajadores y empleadores.

Por ello, la obra social informó a sus beneficiarios y prestadores que continúa brindando normalmente sus servicios de salud, "a pesar de las enormes dificultades que nos genera el permanente y exponencial incumplimiento de algunas empresas del sector lechero cuya morosidad resiente el pago de las prestaciones, tales como SANCOR CUL, VERÓNICA SA, ARSA, LA LÁCTEO, LÁCTEOS CONOSUR/ LA SUIPACHENSE, etc., las que globalmente adeudan actualmente a nuestra entidad una suma superior a los 25 MIL MILLONES DE PESOS" publica la obra social en un comunicado.

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    Edinho Silva

46 años del PT: compromiso con Brasil

30 Enero 2026

Brasil vive un momento decisivo más de su historia reciente. En el plano internacional necesita lidiar con la estancamiento de la economía mundial y sus consecuencias, la inestabilidad geopolítica, el regreso, organizado en proyecto político, de la ideología fascista, del avance del autoritarismo, la profundización de las desigualdades y el desmonte del orden global construido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

En el plano doméstico se impone la decisión entre seguir preso a un modelo de desarrollo, político, excluyente y sumiso o construir un proyecto democrático, soberano y socialmente justo. Ese debate no se refiere apenas a los partidos políticos, ni sólo a los gobiernos, sino al conjunto de la sociedad brasilera. Brasil tendrá que elegir un camino.

La experiencia democrática demostró que no hay desarrollo sustentable sin inclusión social, ni estabilidad política sin reducción de las desigualdades. El futuro del país depende de la capacidad de articular crecimiento económico, justicia social, democracia y soberanía nacional en un mismo proyecto.

En ese contexto la reelección del presidente Lula en 2026 representa más que la continuidad de un gobierno: significa la reafirmación de un proyecto de país comprometido con la reconstrucción del Estado, implantación de un proyecto que dialogue con los desafíos del siglo 21, que construya nuestra soberanía con la reducción de las desigualdades y la defensa de la democracia. Un Brasil capaz de combinar agricultura fuerte, industria desarrollada, ciencia, tecnología y generación de riqueza con combate a la pobreza, ampliación de derechos y protección ambiental.

Uno de los mayores desafíos de este nuevo ciclo es la transición energética delante de la emergencia  climática. No hay más espacio para el negacionismo ambiental ni para la falsa oposición entre desarrollo y preservación. Brasil reúne condiciones únicas para liderar un nuevo modelo de desarrollo sustentable, capaz de generar empleos, innovación y riqueza sin destruir sus biomas.

Otro eje estratégico es el desarrollo tecnológico e industrial, especialmente delante del hecho de Brasil tener una de las mayores reservas de tierras raras del mundo. Esos recursos son fundamentales para las tecnologías del futuro. La soberanía sobre esas riquezas debe estar al servicio del desarrollo nacional, de la ciencia, de la innovación y del interés de la nación, de las futuras generaciones y no seguir la lógica de la simple exportación de materias primas. Brasil quiere y puede mucho más.

La educación tiene que permanecer como un pilar estructural. La universalización de la educación integral y el derecho a la guardería y el cuidado con la primera infancia significan el pilar de una estrategia de desarrollo con justicia. Ningún país superó desigualdades estructurales sin invertir de forma constante en la infancia, la seguridad alimentaria, en la protección social de los niños, sin cuidar de la juventud, sin proporcionar la igualdad de oportunidades, sin posibilitar la prosperidad. 

El debate sobre la reducción de la jornada de trabajo también precisa ser enfrentado con seriedad. El tiempo es un derecho social. Reducir la jornada mejora la calidad de vida y amplia el acceso al estudio, al placer y la convivencia familiar. Si esos argumentos no bastan, el crecimiento vertiginoso del aumento de la producción con cada vez menos mano de obra, la reducción de la jornada de trabajo se torna urgente, entre otras iniciativas, para evitar el colapso del actual modelo de producción.

La tarifa cero en el transporte público debe ser comprendida como política estructural en el actual modelo urbano. Democratizar la movilidad es democratizar el acceso al trabajo, a la educación, a la cultura y las oportunidades.
Ningún proyecto de futuro puede ignorar la seguridad pública. Es preciso deshacer dos mitos: el de la supuesta competencia de la derecha en el tema y el que la izquierda no estaría preparada para enfrentar el crimen. La experiencia reciente mostró que liberar armas y transferir la responsabilidad al ciudadano no reduce la violencia, al contrario, sólo aumenta. Seguridad pública exige inteligencia, tecnología, valorización de las fuerzas de seguridad, combate al crimen organizado, prevención, políticas sociales. La violencia afecta sobre todo a los más pobres, la juventud negra, las periferias. Combatirla es proteger vidas, establecer la democracia en los territorios, garantizar derechos.

Es fundamental reafirmar el derecho al deporte, a la cultura y al placer como dimensiones esenciales de la ciudadanía, instrumentos de inclusión, formación humana y pertenencia social.

Es impostergable una reforma político-electoral en el corto plazo. Sin ella no frenaremos la sangría de la democracia representativa ni su descrédito en la percepción popular. La democracia precisa ser defendida socialmente como un valor innegociable. El PT precisa buscar en su historia sus lazos con la democracia directa y defender sin treguas que el Presupuesto público sea accesible para la sociedad civil organizada. Las inversiones públicas no pueden ser definidas por los Parlamentos en todas las instancias, sin participación popular.

Completando en febrero 46 años de existencia, el Partido de los Trabajadores carga una trayectoria ligada a la lucha por la democracia, por los derechos sociales y por la soberanía nacional. Ese camino impone responsabilidades: dialogar con la sociedad más allá de sus bases, renovar liderazgos, agendas programáticas y repensar su estructura organizativa. Por eso convocamos al 8° congreso para abril de este año. Vamos a movilizar el PT para los desafíos de ahora y del futuro.

El legado del presidente Lula permanece como referencia democrática y de una nación justa. Pero el futuro del país dependerá de la capacidad de sus fuerzas políticas que sostiene ese proyecto de presentar respuestas concretas a los desafíos del desarrollo, de la seguridad, de la justicia social y de la democracia.

Brasil precisa de unidad en torno de un proyecto nacional. La disputa política de nuestro tiempo no puede ser resumida al odio, la intolerancia, “el griterío entre hinchas dentro de un estadio”, ella precisa ser balizada a la luz del día, con ideas, propuestas y dialogo. Tenemos que construir una agenda para Brasil, para las futuras generaciones, que puedan ir mucho más allá de las “guerras virtuales” y fake news, de la propagación de mentiras y narrativas vacías. 

(*) Presidente nacional del PT; ex-ministro da Comunicación Social (2015-16, gobierno Dilma) y exintendente de Araraquara (SP)

Traducción: Santiago Gómez

 

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    Rocca y Kirchner en inauguración en Techint
    Rocca y Kirchner en inauguración en Techint
INDUSTRIA NACIONAL

El silencio del peronismo y la CGT por el affaire Milei-Rocca: ¿No tienen nada para decir?

30 Enero 2026

Mientras un sector importante del peronismo realmente existente debate sobre las autoridades del partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, se produjo un affaire interesante entre el gobierno de Javier Milei y el empresario Paolo Rocca, a partir de una licitación muy importante en Vaca Muerta donde una empresa de Techint quedó relegada a manos de una competidora de la India

El tema debería ser pertinente al peronismo porque concierne a cuestiones vinculadas a una visión basada en "la producción y el trabajo argentino" como supuestamente caracteriza al justicialismo. Solo el economista y precandidato a presidente Guillermo Moreno salió públicamente con un planteo en el que defendió la posición de Techint, que produce esos tubos en su planta SIAT de Valentín Alsina, en provincia de Buenos Aires. ¿Al PJ bonaerense no le interesa el tema? ¿Y al gobierno provincial? 

En la licitación de los tubos, según las crónicas de diarios especializados, Techint ofertó un precio bastante más caro que la empresa ganadora y también que otras chinas. Pero como reseñó un interesante artículo de Horacio Pereira en El economista "empresas como Welspun operan con respaldo estatal, financiamiento favorable y acceso a insumos subsidiados, en un contexto donde China fija el piso mundial del acero". 

En el mismo sentido, el economista peronista Moreno propuso hacer costos para evaluar el por qué de esa diferencia. "En Argentina hay un problema con el precio de la energía. Además, China subsidia sus exportaciones. Vende a precios abajo de sus costos. La empresa india se abastece en China. No podemos perder nuestras capacidades industriales", describió. Fue el único dirigente peronista que dijo algo. 

Al silencio del peronismo se suma el de la CGT o más específicamente el de la UOM, gremio de los metalúrgicos. ¿La cruzada del gobierno de Milei - que como se vio no es solo discursiva - contra la industria nacional no afecta a los trabajadores del sector? Las estadísticas de estos dos años de gestión libertaria son claras: es el sector que más retrocedió, en actividad y generación de empleo. 

En ese silencio pareciera primar, razonablemente, cierta cuestión táctica contra Rocca, empresario clave de la industria en Argentina que fue muy crítico de los gobiernos kirchneristas. Además, Rocca fue una de las voces de la elite empresarial argentina que más elogió a Milei y hoy es un ariete en la reforma laboral regresiva que impulsa la gestión liberal y que tiene como uno de sus objetivos al sindicalismo peronista. Lo mismo se vio también en las redes o en conversaciones con militantes peronistas donde se escuchó mucho el "en ésta estoy con Milei". 

En la red X, el ex presidente del INTI Enrique Martínez, un hombre interesado en el desarrollo industrial argentino, resumió parte del malestar con Rocca: "Techint tuvo la opción. Podía ser el cimiento de toda una industria competitiva basada en acero nacional barato. O podia ordeñar a clientes internos con su poder monopolico. Eligió 30 años lo segundo. Ahora culmina el ciclo sometido a los dislates del orate. Nos jodimos todos".

Si ese argumento es válido siguen siendo pertinentes al menos dos preguntas: ¿Qué tiene para decir el kirchnerismo que gobernó 16 años sobre ese supuesto rol de Techint, tan perjudicial para sus clientes internos? Y la siguiente: ¿Entonces hay que dejar quebrar a Techint y que cierre sus plantas en Argentina? Quién se anima a responder que sí en la segunda pregunta. Milei ya dio su opinión al respecto. ¿Coincidimos con él?

El debate tiene complejidades porque Techint tiene muchas virtudes y sus plantas en Argentina - al igual que sus trabajadores calificados - así lo demuestran. La diferencia en precios con competidores chinos e indio puede hablar de cierta cultura prebendaria pero también podría invitar a revisar costos internos y a reflexionar sobre las políticas industriales de Argentina y compararlas con la de países como India o China, por ejemplo. ¿En ellos funciona el "libre mercado"? ¿El Estado no interviene en el desarrollo industrial de esas naciones?

El tema sin dudas tiene que ver con cómo pensar el desarrollo nacional que debe pivotear sobre el crecimiento de la industria en el país. En este caso, se trata de inversiones en Vaca Muerta, zona estratégica argentina, que involucran a YPF, la petrolera nacional. ¿No habría que pensar en cómo se incluye a proveedores locales en el supuesto boom de inversiones que hay y habrá en la región? En esos debates es importante escuchar la voz del peronismo o del movimiento obrero organizado

El debate tiene complejidades porque Techint tiene muchas virtudes y sus plantas en Argentina - al igual que sus trabajadores calificados - así lo demuestran. La diferencia en precios con competidores chinos e indio puede hablar de cierta cultura prebendaria pero también podría invitar a revisar costos internos y a reflexionar sobre las políticas industriales de Argentina y compararlas con la de países como India o China, por ejemplo. ¿En ellos funciona el "libre mercado"?
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    Parque Los Alerces Incendio
    Foto: Gentileza Diario Crónica

La Plata: impulsan una campaña solidaria para los brigadistas en el sur

29 Enero 2026

Los incendios forestales no dan tregua en la Patagonia. Ante la inacción del Estado nacional, una familia platense lanzó una campaña solidaria para asistir a los brigadistas del Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, que para combatir el fuego cuentan con su equipamiento deteriorado. El objetivo es reunir 8 millones de pesos para renovar las mochilas tácticas ignífugas de los integrantes del cuerpo.

La iniciativa nace del fuerte lazo que une a esta familia con el sur del país. Si bien varios de sus integrantes viven en La Plata, dos hermanas se radicaron hace años, respectivamente, en San Martín de los Andes y en Trevelin. La segunda formó familia junto a un brigadista, lo que le permitió vivir de cerca la crítica situación que atraviesan.

“Necesitamos difusión para poder llegar al objetivo y cuidar a quienes están salvando bosques y viviendas de pobladores”, señalaron los impulsaron de la campaña. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias solidaridad.alerces a nombre de Verónica Mercedes Fariña de Diego.

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Bajo Flores: diez años de la represión salvaje de la murga del Barrio 1-11-14

29 Enero 2026

El 29 de enero de 2016 entre 85 y 100 chicos y chicas de la murga “Los Auténticos Reyes del Ritmo” ensayaban en la manzana 9 del Barrio 1.11.14, cuando se presentó una grúa de la Policía Federal escoltada por dos patrulleros de Gendarmería Nacional. A los pocos minutos los efectivos comenzaron a disparar balas de goma y siete personas resultaron heridas, entre ellos tres menores de edad.

El Tribunal Oral N°12 condenó a cinco agentes en mayo de  2023 por la represión. Los jueces Darío Medina, Claudia Moscato y Luis Márquez responsabilizaron a los uniformados por los delitos de vejaciones en concurso ideal con lesiones leves agravadas por el empleo de arma de fuego y abuso de sus funciones. La pena fue de tres años y seis meses de prisión para Elvio Ezequiel Cardozo, Darío Fernando Soler Páez, Saúl Humberto Juáres y Esteban Smolares. A Yanina Maldonado le impusieron una pena de tres años y Guido Cativa fue absuelto. El tribunal rechazó la solicitud de detención inmediata de la fiscala Ángeles Ramos. A casi tres años, la sentencia todavía no está firme. A su vez, los condenados también habían recibido la inhabilitación especial para ejercer la función pública por diversas cantidad de años, pero dado el paso del tiempo ya no rige.

Florencia Torres, una de las víctimas de aquella jornada, dialogó con AGENCIA PACO URONDO y recordó lo sucedido: "Estábamos en pleno ensayo como todas las tardes y de repente se hicieron presente efectivos de Gendarmería con una grúa pidiendo que se les ceda el paso. El director de la murga se puso a hablar con ellos mientras nosotros les decíamos a los chicos que se vayan corriendo porque ya sabíamos que no iban a querer dar la vuelta. Uno de los gendarmes se bajó del patrullero, empezó a gritar y sacó el arma. Yo me di vuelta y le dije que pare, que no vaya a tirar y volví a girar para apurar a los chicos. No terminé de decirles que se empezaron a escuchar disparos. Gritos y disparos, y más gritos y disparos".

Además, agregó: "No teníamos cómo cubrirnos de las balas. Lo encontré a mi nene apoyado contra la pared gritando. Lo puse detrás mío y empecé a correr. La calle se me hizo eterna. Cuando empecé a sentir los impactos no sabía que eran balas de goma. Llegué a la esquina y ahí se me va mi nene. Me manotea una nena de la murga que tiene 12 años, vio que tenía sangre y me empezó a gritar que no me muera. Me agarró una señora y yo gritaba desesperada porque en la corrida había perdido a mi hijo. Se había metido en la casa de una vecina, donde me metí también. Cuando mi nene me vio llena de sangre empezó a gritar y por suerte me dijeron que eran balas de goma. Ahora tiene 9 años y le sigue teniendo miedo a la policía, y eso es algo muy feo porque se supone que él tiene que creer que una persona de una fuerza de seguridad lo va a cuidar, no que lo va a lastimar".

Por otro lado, compartimos algunos de los otros testimonios que fueron parte de la querella en aquel momento. Una mujer de 40 años afirmó oír cerca de cincuenta detonaciones, dieciséis le impactaron entre la espalda y las piernas: “Los más chiquititos estaban adelante encima, lo que nunca pasaba, y a los que dispararon no les importó. Empezaron los disparos y nos gritaban ‘negros de mierda’ e insultaban. Yo empecé a retroceder y correr, lo agarré a mi hijo y atiné a tirarme contra las paredes”.

Otro hombre, también de 40 años y parte de la murga, padre de un joven de 14, deslizó: “Cuando veo al patrullero les pido que paren y si pueden retroceder por que había muchos chicos ensayando. Bajan dos gendarmes, hablamos tranquilos, pero el chofer avanzó igual y chocó a dos mujeres. Para evitar problemas le solicito a la gente que abra paso. Avanza y también el camión de Gendarmería. De atrás salen dos gendarmes, ni bien pido que no usen las armas porque hay muchas criaturas uno me empuja, caigo, y en el piso me tiran con la escopeta. Mi hijo se cruza y me cubre con el cuerpo. El impacto de bala pega entonces en su pierna, y salimos corriendo”.

La balacera, según el relato, fue en aumento: “El mismo gendarme me seguía tirando, me escondí entre una casa y el kiosco. Mi hijo se metió para los departamentos de Illia 2, y se escondió con algunos chicos que también corrieron. Cuando me dejan de tirar, comienzan a tirar para todas partes y contra la murga en particular, contra los chicos y las mujeres que se quedaron en la calle. La gente pedía por favor que dejen de tirar, y los gendarmes seguían. En ese momento llegan refuerzos de Gendarmería, alrededor de cinco patrulleros en total. Siguieron tirando. Todo duró entre veinte minutos y media hora”, aseguró. 

Otra mujer del Barrio Illia, de 35 años, apuntó sobre un gendarme en particular en el inicio de las tensiones: “Bajaron dos, uno era muy alto y otro era medio gordito y cachetón. Él fue el que más se ensañó con todos. No sé si fue porque los chicos no se apuraban, no sé qué discusión hubo. El gendarme discutía con Marola -así se apoda el director de la murga, al que le armaron una causa- y lo empujan. Los hijos de él, que tienen 13 y 14 años, empezaron a meterse para defenderlo y ahí empiezan a empujar todos. Los chicos de la murga, las mamás, todos. Este gendarme sacó un arma larga y le apuntó al pecho a mi hija y a mi cuñado“.

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Amorim (asesor de Lula): ¿Cómo podemos vivir en un mundo sin reglas?

29 Enero 2026

Cuando fueron oídas las explosiones en Caracas, capital venezolana, en la madrugada del 3 de enero, algo más estaba siendo destruido: la certeza de que América del Sur es, y continuará siendo, un continente de paz. La visión de llamas y aeronaves militares sobre una capital sudamericana era al mismo tiempo inusual y trágicamente surreal. 

Las imágenes del secuestro forzado de un presidente en ejercicio evocan más la captura de Saddam Hussein, el fallecido líder de Irak, que los golpes de Estado de las décadas de 1960 y 1970 en América Latina. Aún la muerte del presidente Salvador Allende, durante el sangriento golpe en Chile en 1973, fue cercada por un aura de heroísmo totalmente ausente en el caso actual. 

Para la mayoría de las personas en la región la intervención militar extranjera parecía cosa del pasado. Entre el final del siglo 19 y el inicio del siglo XX potencias de fuera de América del Sur recurrieron, varias veces, a bloqueos navales o amenazas de fuerza para proteger intereses privados. 

Eso fue antes de los principales desarrollos del derecho internacional del siglo 20. Tales intervenciones sólo eran posibles, o así pensábamos, antes de la consolidación de instrumentos jurídicos como el Derecho del Mar, mecanismo de arbitraje y, claro, la Carta de las Naciones Unidas, que se basa en el principio de igualdad soberana de los Estados y prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o independencia política de cualquier Estado.

Incluso durante la Guerra Fría disputas sobre los límites de las llamadas esferas de influencia en América del Sur no llevaron a violaciones abiertas de las fronteras nacionales. Esa contención, sin embargo, no impidió intervenciones secretas de agencias de inteligencia extranjeras, incluyendo apoyo al derribo de gobiernos electos bajo el pretexto del combate al comunismo.

Sin embargo, a final del siglo 20 la región estaba estableciendo las bases para la integración económica, finalmente canalizando décadas de paz para el desarrollo. Esa confianza se desvaneció. 

La intervención en Venezuela levanta una cuestión mayor que cada vez más define la política internacional: ¿Cómo podemos vivir en un mundo sin reglas? Pilares del derecho internacional proyectados para regular la seguridad colectiva, disciplinar el comercio mundial y promover los derechos humanos están siendo minados de una sola vez. La erosión, una vez iniciada, es difícil de revertir. Como muchos dijeron, estamos aproximándonos de un estado hobbesiano, en que la fuerza militar es el principal determinante de la independencia de hecho de un país y en el cual la guerra es vista nuevamente como medio legítimo de cambio. 

Cuando no hay ley que gobierne las relaciones entre países, la propia imprevisibilidad se vuelve una formidable fuente de poder e intimidación. El “principio de la incertidumbre”, desarrollado en el campo de la física cuántica, parece haber encontrado eco en las relaciones internacionales.

Formulado por Werner Heisenberg, un físico alemán, el sostiene que la posición y el momento de una partícula no pueden ser conocidos simultáneamente con precisión. Ahora podemos decir lo miso sobre el comportamiento de los Estados: cualquier cosa puede suceder en cualquier momento.

Es un momento en que países de todo el mundo está repensando sus estrategias nacionales. El actual escenario geopolítico refuerza la elección de Brasil de abrirse a la cooperación con una amplia gama de aliados, de América Latina a los BRICS y más allá.

Para la mayoría de los países invertir en la diversificación de las alianzas y en la autonomía tecnológica continuará siendo el mejor camino. Lo mismo vale para el continuo involucramiento con las instituciones multilaterales existentes, salvando lo que aún puede ser preservado de las normas y principios establecidos.

El respeto a la soberanía y la no intervención no deben ser abandonados. Debemos aprender con la historia. Incluso en las circunstancias más desafiadoras, la intervención extranjera – especialmente la intervención militar- no es la respuesta. La búsqueda de soluciones pacíficas por medio del diálogo debe continuar siendo la prioridad.

Brasil hace una apuesta existencia por la paz. El uso de energía nuclear exclusivamente para fines pacíficos está consagrado en nuestra Constitución, así como la solución pacífica de controversias y la búsqueda por la integración regional. Este es el camino que Brasil eligió y pretende seguir aún en circunstancias adversas.

La firma del tan aguardado acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un acuerdo con el cual mi buen amigo  Durão Barroso (entonces ministro de las Relaciones Exteriores de Portugal) y yo comenzamos a soñar hace cerca de 30 años, tiene un significado adicional en este contexto.

El resultado puede no satisfacer plenamente a todos los 31 países involucrados. Sin embargo, muestra que negociaciones respetuosas, incluso largas y onerosas, aún son el mejor camino. El Mercosur también finalizó recientemente acuerdos comerciales con Singapur y con la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suecia).

Debemos continuar trabajando por la reforma de las instituciones internacionales, particularmente para abordar la relativa falta de representación del Sur Global. El equilibrio internacional depende de que todos los actores, incluyendo a Europa, tengan una voz auténtica e independiente en el escenario mundial y contribuyan para una multipolaridad positiva y abierta. Brasil continuará trabajando con Europa, China y otros comprometidos con las instituciones multilaterales y la primacía del derecho internacional. Esperemos que juntos podamos evitar un descenso mayor en la violencia y la anarquía.

*Artículo publicado originalmente en The Economist, traducido del portugués por Santiago Gómez.

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    Foto: Camila Ramírez

Quintela: "Mientras la gente sufre, el presidente hace shows"

29 Enero 2026

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, cuestionó con dureza la política del Gobierno nacional frente a las problemáticas que atraviesan las provincias y advirtió que “genera impotencia y bronca la desidia de un Gobierno que decidió ausentarse de los problemas reales de la sociedad”.

En diálogo con AM 530, el mandatario provincial se refirió también al impacto del cambio climático y señaló que “históricamente el sur del país padecía lluvias y nieve, mientras que el norte sufría la sequía, pero hoy esa situación se ha invertido, agravando aún más las dificultades en muchas regiones”.

Quintela denunció además la falta de asistencia del Estado nacional hacia las provincias y afirmó que “no hay ayuda ni acompañamiento, y eso responde a un patrón ideológico del Presidente que debería alertar a todo el arco político”.

En la misma línea, sostuvo que “el Estado nacional está totalmente ausente” y criticó la actitud del jefe de Estado: “Mientras la gente sufre, el Presidente se dedica a hacer shows y dar espectáculos que nos avergüenzan como país”.

Asimismo, el gobernador apuntó contra el uso de las redes sociales y advirtió que “se han convertido en un sistema cloacal destinado a generar odio hacia el peronismo”.

En cuanto a la situación interna del movimiento justicialista, Quintela hizo un llamado a la unidad y al debate: “Tenemos que convocarnos, discutir, diseñar un nuevo proyecto de país y trabajar para contener a los 50 millones de argentinos, con una mirada puesta especialmente en los sectores más vulnerables”.

También destacó el rol del movimiento obrero y remarcó que “es necesario estructurar un plan de lucha, algo que la CGT ya está comenzando a entender”.

Por otra parte, aseguró que “es imposible dialogar con el Presidente” y cuestionó el proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Ejecutivo nacional, al señalar que “afecta los derechos de los trabajadores y los recursos de cada una de las provincias”.

En ese marco, advirtió que “la provincia de La Rioja está siendo atacada fuertemente por el Gobierno nacional” y aclaró: “No cuestiono a otros gobernadores; cada uno responde por sí mismo. Nosotros nos plantamos con firmeza frente al Presidente y marcamos nuestras diferencias. No dialogamos porque ellos buscan imponer”.

Finalmente, sostuvo que “la CGT debe hablar con los gobernadores que sí dialogan con el Gobierno nacional y hacerles entender la gravedad de la situación”, y concluyó con una fuerte definición: “Este Presidente no puede continuar. Va a destruir el país. El país ya está destruido y quien deba hacerse cargo va a tener enormes dificultades para sacarlo adelante”.

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    Anfiteatro del Limay
    Anfiteatro del Limay

Anfiteatro del Limay en venta: advierten sobre millonario loteo "privado" que desafía las leyes ambientales en Río Negro

28 Enero 2026

Lotes desde 130.000 dólares, un decreto provincial a medida y la ausencia de un Informe de Impacto Ambiental público. La comercialización de tierras en plena área protegida reabre una herida que la comunidad ya había cerrado en 2007.

El mercado inmobiliario de lujo parece haber encontrado otra grieta en la protección ambiental de la Patagonia. En el corazón del Área Natural Protegida Paisaje Protegido Río Limay, una de las pocas zonas resguardadas en la estepa y visualmente más impactantes de Río Negro, se promociona hoy un desarrollo exclusivo que ha puesto en alerta a las organizaciones sociales.

Un negocio de "lujo" en dólares

Mientras los mecanismos de control estatal parecen adormecidos, la comercialización de al menos 181 hectáreas del área protegida avanza a paso firme. Las inmobiliarias, encargadas de la venta, ofrecen parcelas bajo el concepto de "lotes rurales" con posibilidades de construcción, una preventa que ya está en marcha.

Los datos del negocio son elocuentes:

    • Precios: Las unidades se ofrecen a valores que arrancan en los 130.000 USD y pueden superar los 420.000 USD, todas con costa de río. 

    • El motivo: Se promociona como una oportunidad de inversión en "tierras vírgenes" con acceso exclusivo al río, omitiendo en la publicidad comercial las estrictas restricciones de uso que, por ley, deberían regir sobre el área protegida.

El muro de silencio: ¿Dónde está el Estudio de Impacto Ambiental?

La normativa vigente en Argentina (Ley General del Ambiente 25.675) y en la provincia de Río Negro (Ley 3.266) es taxativa: cualquier proyecto de esta envergadura debe contar con un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado y someterse a una Audiencia Pública. Agravando está situación que estamos hablando de un Área Natural Protegida, creada por la Ley M Nº 2946.

Sin embargo, hasta la fecha, el acceso a dicho informe es nulo. Legisladores y organizaciones denuncian un "secretismo administrativo" que viola el Acuerdo de Escazú, un tratado internacional que garantiza el acceso a la información ambiental.

    • No hay registros públicos del visado del EIA.

    • No se ha convocado a la comunidad para evaluar el impacto de las obras viales, la gestión de residuos y la presión antrópica sobre un ecosistema de estepa y río extremadamente frágil.

    • No se tiene en cuenta que es un Paisaje Protegido, donde cualquier intervención por mínima que sea, lo destruye irremediablemente.

La maniobra política: el Decreto 95/24

La sospecha de un “traje a medida” para desarrolladores inmobiliarios se refuerza al observar el calendario oficial. El 13 de agosto de 2024, el gobernador Alberto Weretilneck firmó el Decreto Provincial N.º 95/24, que redefine la Unidad Económica Agraria mínima a preservar y exceptuando en su artículo 8°, inciso c) a “determinados proyectos inmobiliarios”, y dejando su aplicación a criterio de la autoridad competente, en este caso la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático.

Pocos días después de esta modificación normativa, se presentó el proyecto de fraccionamiento del Anfiteatro del río Limay, que igual de expeditivamente, obtuvo el visado necesario para su inscripción catastral. En tan solo nueve meses se cumplieron los pasos burocráticos que dieron inicio a la comercialización activa de lotes protegidos sobre los márgenes del Río Limay.

Tanto para los sectores críticos, así como, para los propios inversores que lo invocan, el Decreto 95/24 aparece como la “llave maestra” para destrabar un negocio inmobiliario que durante décadas había estado bloqueado por la legislación ambiental y las normas de conservación vigentes.

El antecedente de 2007: La historia se repite

No es la primera vez que el sector privado intenta lotear el Anfiteatro. En 2007, un reclamo liderado por organizaciones sociales como la Comunidad del Limay logró frenar un avance similar. En aquel momento, la presión mediática (reflejada en medios como Diario Río Negro y AN Bariloche) forzó al Estado a retroceder, renunciaron funcionarios responsables e incluso se barajó la expropiación de las tierras para asegurar su estatus de protección.

Hoy, la historia vuelve al punto de partida, pero con un mercado inmobiliario más agresivo y un Estado provincial más alineado.

Acciones urgentes

Actualmente, desde la sociedad civil, organizaciones sociales y partidos políticos como el bloque de legisladores de "Vamos con Todos" se exige una respuesta inmediata de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático provincial, dirigida por Judith Jiménez. Piden el cese de cualquier actividad administrativa que convalide el loteo hasta que se garantice el acceso a la información y se verifique la compatibilidad del proyecto con el Plan de Manejo del área protegida.

El Anfiteatro del Limay es un patrimonio que no debería tener precio. Sin embargo, en las oficinas de las inmobiliarias de lujo, ya le han puesto una etiqueta en dólares.