Últimas noticias | RSS

  • Imagen

Nos quieren vender un corso a contramano

05 Enero 2026

Bajo el título Argentina tiene los salarios en dólares más altos de la región, lo que podría limitar el impacto de la reforma laboral, publicado el 25/12 próximo pasado con motivo del encuentro anual que lleva a cabo el Grupo Techint con las pequeñas y medianas empresas de su cadena de valor, se afirmó que los salarios industriales en Argentina están entre US$1.000 y US$1.100 en mano, mientras en Brasil se pagan unos US$660, Chile tiene salarios parecidos a los argentinos, Uruguay unos US$800, mientras que Paraguay está en unos US$450.

También se afirmó que, de acuerdo a un estudio elaborado por cámaras empresarias de las cadenas metalúrgicas y siderúrgicas, la Argentina tiene el costo laboral extra remunerativo más alto de la región, con un 67% del salario neto; siguen Brasil con el 62%, Uruguay con el 61%, Chile con el 58%, Colombia con el 54%; y Paraguay, con el 44%.

En la publicación también se expusieron datos de un comparativo de salarios realizado por la OCDE, destacando que en Suiza se paga un salario bruto de US$9.411 y el costo laboral total es de US$10.013, con una diferencia del 14%; mientras en Argentina serían de US$1.366 y de US$1.744, una diferencia del 27%.

La conclusión evidente de lo expuesto es que, en las próximas negociaciones paritarias, los empresarios siderúrgicos argentinos buscarían reducir tanto los salarios brutos como los denominados impuestos al trabajo.

Hasta aquí el corso de contramano que nos quieren vender, toda vez que la realidad de los salarios y los costos laborales es muy diferente a las remanidas quejas presentadas por los empresarios en ese encuentro.

La verdad de la milanesa

Ante todo no me deja de llamar la atención que los empresarios de la cadena siderúrgica sólo hagan mención al costo laboral mientras ignoran otros costos de similar o mayor impacto, como son precios de la energía eléctrica, el gas natural y los combustibles y de precios de insumos difundidos superiores a los que rigen en países con los que competimos. Ignorancia que también se repite en otras cadenas productivas.

Vuelvo ahora a la cuestión salarial que tanto preocupa a buena parte del empresariado, no a todos pero sí a los que tienen mayor capacidad de llegada los grandes medios de comunicación.

Lo primero es esclarecer que los salarios que menciona la publicación se corresponden con bastante aproximación a los salarios mensuales promedio medidos en dólares de cada país (Argentina 1.006; Brasil 594; Uruguay 944; Paraguay 447 y Chile 808).

Lo que la publicación oculta es el valor de los salarios mínimos, también medidos en dólares y su relación con los salarios medios (Argentina 227, equivalente apenas a un 23% de los salarios medios; Brasil 325, un 55% de los medios; Uruguay 603, un 64% de los medios; Paraguay 430, un 96% de los medios; y Chile 577, un 71% de los salarios medios), valores que ponen al descubierto que nuestro país no solo tiene los menores salarios mínimos en dólares sino también una enorme disparidad entre el salario mínimo y el promedio que duplica o triplica la de los demás países.

Puestos en claro los niveles salariales, lo que realmente importa no es el valor absoluto de los salarios sino su relación con los precios vigentes en cada país y en cada momento, relación que define para el común de la gente la capacidad adquisitiva de sus salarios.

Comienzo por analizar la capacidad adquisitiva de los salarios mínimos y promedio en los países mencionados en la nota original mediante la información del costo de las canastas básicas, valores que además fueron cotejados mediante los precios promedio de la carne, la leche y los fideos que fueron publicados en la fecha en supermercados de primera línea de cada país, según detallo a continuación:

  • Argentina (CABA): canasta básica = US$ 469; precio promedio = US$5,64

  • Brasil (San Pablo): canasta básica = US$ 553; precio promedio = US$4,02

  • Uruguay (Montevideo): canasta básica = US$ 887; precio promedio = US$ 6,75

  • Paraguay (Asunción): canasta básica = US$ 446; precio promedio = US$ 5,54

  • Chile (Santiago): canasta básica = US$703; precio promedio = US$7,12

En base a estos datos las capacidades de consumo de los salarios mínimos y promedio de cada país son los siguientes:

  • Argentina: Salario mínimo equivale al 0,48 canastas básicas, permitiendo comprar 40,2 unidades promedio. El salario promedio equivale al 2,14 canastas básicas y permite comprar 178,4 unidades promedio.

  • Brasil: Salario mínimo equivale a 0,59 canastas básicas, permitiendo comprar 81 unidades promedio. El salario promedio equivale a 1,07 canastas básicas y permite comprar 148 unidades promedio.

  • Uruguay: Salario mínimo equivale a 0,68 canastas básicas, permitiendo comprar 89 unidades promedio. El salario promedio equivale a 1,06 canastas básicas y permite comprar 139 unidades promedio.

  • Paraguay: Salario mínimo equivale a 0,96 canastas básicas, permitiendo comprar 78 unidades promedio. El salario promedio equivale a 1,0 canastas básicas y permite comprar 81 unidades promedio.

  • Chile: Salario mínimo equivale a 0,82 canastas básicas, permitiendo comprar 81 unidades promedio. El salario promedio equivale a 1,15 canastas básicas y permite comprar 113 unidades promedio.

Esta demostración numérica permite concluir que el salario mínimo argentino tiene una capacidad de compra entre 23 y 100% inferior a los demás países, mientras que nuestro salario promedio tiene una capacidad de compra entre 86 y 114% superior a los demás países.

En otras palabras, nuestros principales problemas son el bajo SMVM unido a una elevada desigualdad respecto de los salarios promedio, que nuestro empresariado quiere aumentar reduciendo más aún los salarios mínimos, lo que se traducirá en mayores salarios medios.

Los datos del WID de participación del ingreso en Argentina indican que el 50% de adultos de menores ingresos recibe el 12,2% del ingreso total, el 40% de adultos de ingresos intermedios recibe el 42,8%, mientras el 10% superior ingresa el 45,1% del total. El 1% de los adultos de mayores ingresos recibe el 18,1% del total.

Los niveles de inequidad son peores al considerar la distribución de la riqueza según los hogares. El 50% de los hogares de menores recursos recibió el 4,5% de la riqueza; el 40% de hogares de recursos medios recibió el 9,7%; el 10% de hogares de mayores recursos recibió el 60%; mientras el 1% de los hogares de mayores recursos se apropió del 25,8% de la riqueza generada.

Si bien todavía no están disponibles los datos de 2025, la pérdida de los salarios frente a la inflación y la reducción impositiva a los más poderosos, indican que en 2025 las inequidades han sido mayores a las mostradas para 2024.

Las disparidades en la distribución de los ingresos explican la coexistencia simultánea de una elevada privación en las grandes mayorías populares, en especial entre desempleados, trabajadores informales y los jubilados con la mínima, con shopings y restaurantes de gran nivel repletos y el gran aumento en la cantidad de turistas al exterior.

Toda una ceguera que, al hacer prevalecer posturas ideológicas extremas por sobre la evolución real de sus negocios, impide a muchos empresarios ver que la única forma de lograr un crecimiento económico sostenido se fundamenta en la mejora de los salarios y la reducción de las desigualdades, generando así un aumento generalizado del consumo que, a su vez, impulse a las producciones de bienes y servicios, mejore los ingresos fiscales y permita mejores prestaciones del estado en materia de salud, educación, ciencia y tecnología e infraestructura y evitando los los bandazos en las políticas económicas que nos caracterizaron.

Así lo demuestran las evoluciones del PIB comparadas por el Banco Mundial de los últimos 20 años para Argentina (34,1% entre puntas); Brasil (48,2%); Uruguay (75,5%); Paraguay (101,4%) y Chile (74,4% en igual período).

En definitiva de lo que se trata es que esos empresarios amplíen su mirada, vean más allá de su propia ideología, tengan en cuenta sus intereses y contribuyan a reemplazar las políticas de ajuste, represión y endeudamiento por políticas centradas en la producción, el trabajo y la soberanía.

Espero que estas líneas contribuyan a ese objetivo.

  • Imagen
    Donald Trump
    Foto: AFP
NUEVO MUNDO

Guillermo Moreno: "El derecho internacional de la globalización no existe más"

05 Enero 2026

El economista y presidente del partido peronista Principios y Valores, Guillermo Moreno, se refirió a la situación que se vivió en Venezuela con la intervención militar de Estados Unidos que incluyó la detención arbitraria de Nicolás Maduro, presidente del país caribeño. 

"El mundo de la globalización se murió, no existe más. Este es el nuevo orden mundial y hay que entenderlo, te guste o no te guste", explicó. "Veo comunicados que parecen de hace 50 años. Hablan de un derecho internacional que ya no existe más, ese derecho internacional era de la globalización, que es lo que dejó de existir", aclaró Moreno.

"Esperamos que la situación se resuelva de la mejor manera para la soberanía del pueblo venezolano. Creemos que los pueblos son los sujetos de la historia. Pero la dirigencia política tiene que entender el nuevo mundo", insistió. 

"Estados Unidos definió con claridad la doctrina 'América para los americanos' y de América se tiene que ir China, según esa concepción. Estados Unidos no quiere que Venezuela le venda petróleo a China porque no quiere que esa economía recupere competitividad", resaltó. "Vamos a ver cómo sigue y si no hubo negociaciones con el chavismo. La vicepresidenta estaba en Rusia cuando pasó esto. Hay que seguir los acontecimientos". 

Argentina y nuevo orden mundial

"La dirigencia argentina en general y la peronista en particular no entiende el nuevo orden y saca comunicados de otra época", siguió Moreno en diferentes intervenciones públicas. "El gobierno abre importaciones cuando Trump pone aranceles y cuida a su industria. La dirigencia peronista saca comunicados invocando un derecho internacional que no existe. Después tenemos a dirigentes pro-china. No hay claridad", explicó.

"En este nuevo orden internacional hay lugar para que los países cuiden sus manufacturas. Argentina se puede industrializar. Pero tiene que entender las nuevas reglas", describió. 

"América para los americanos implica que China se vaya de la región con sus manufacturas, que nos favorece. También implica que se vaya Inglaterra de Islas Malvinas y eso nos favorece todavía más, porque tenemos el 25% de nuestro territorio ocupado", resaltó Moreno. 

  • Imagen
ENTREVISTA

“Los cambios culturales en Salvador se dieron a partir de las producciones audiovisuales hollywoodianas”

04 Enero 2026

Salvador de Bahía es una ciudad profundamente sensorial: los colores, la música y los olores son protagonistas y ofrecen una sensación de vida luminosa. Intentar describirla resulta agotador, mejor leer los libros de Jorge Amado. Es una ciudad que convirtió el dolor en amor.

Las Diosas son mujeres que venden acarajé con su vestimenta típica. Esas mujeres resumen mucho de lo que es Bahía. En la ciudad alta (por la que se accede mediante un elevador principal llamado Elevador Lacerda) se encuentra el barrio llamado Pelourinho y por sus calles empedradas se puede ver a Olodum, por ejemplo, con sus repiques mientras la gente canta, en un desfile improvisado, “Bandeira branca, amor, não posso mais pela saudade...". Pero existe un contraste fuerte y es el motivo de esta entrevista realizada a Wilson Oliveira Badaró en relación a los cambios culturales en lo musical con respecto a las nuevas generaciones.

Pienso ahora en Casa di Vina, en Itapua, construida frente al mar, la última casa de Vinicius de Moraes, donde vivió con su compañera Gessy Gesse. La historia de amor entre ellos es muy conocida. Lo importante es que Casa di Vina, hoy convertida en un restaurante de primera línea junto al hotel Mar Brasil, conserva para los amantes de Vinicius, a modo de museo, una hermosa cantidad de fotografías testimoniales y objetos personales del poeta, entre ellas su guitarra, su máquina de escribir, y un montón de otros objetos que vuelven a demostrar una vez más que siempre queda algo donde una vez hubo un hombre.

“Los cambios culturales en Salvador se dieron por diversos factores sociales, económicos y políticos que tomaron cuerpo a partir de la década de los 80, sobre todo, a partir de la recepción radio-televisiva brasileña de una cultura audiovisual que privilegió, mayoritariamente, las producciones hollywoodianas y estadounidenses” dice el catedrático y profesor de Historia Wilson Oliveira Badaró, oriundo de Salvador de Bahía, durante la entrevista para la Agencia Paco Urondo.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Por qué hubo un cambio cultural tan fuerte en Salvador de Bahía? Lo primero que se nota, por supuesto, es en la música. No noté que la juventud escuchara ya Bossa Nova, o Tropicalia. ¿Qué piensa usted al respecto?

Wilson Oliveira Badaró: Uno de los primeros grandes éxitos notables que ejercen gran influencia en el cambio de comportamiento, hábitos y consumo cultural de Bahía fue visto en la música y la danza, especialmente durante el ascenso de Michael Jackson. En ese momento el álbum Thriller comparte espacio con el “Rey de Fricote”, Luiz Caldas que puso en primer plano el hit “Pelo duro Nega.” A pesar de las diferentes propuestas de ritmo, el swing, las batidas, las letras y los géneros musicales entre esos fenómenos coetáneos (guardadas las debidas proporciones de sus impactos y sus respectivas escalas), para el bahiano, ambos traían novedades interesantes en el sentido de la danza y del ritmo. Innovaban en sus formas y presentaciones.

En este momento, la Bossa Nova y el movimiento Tropicália, debido a los íconos que los representaban como Tom Jobim, Vinicius de Moraes, João Gilberto, Chico Buarque, Dorival Caymmi, Elizeth Cardoso, Elis Regina, Baden Powell, Toquinho (todos de la bossa nova); y en cierta medida, Carmen Miranda (Tropicália) estaban siendo leídos e interpretados por la población de las capas menos favorecidas como artistas que componían una élite musical unísona, homogénea, y que eran encuadrados en un bloque más amplio de la musicalidad nacional: la MPB (Música Popular Brasileña). A pesar del nombre, las capas más pobres de la sociedad percibían que de popular nada tenían las composiciones de esos autores de Música Popular Brasileña que eran consumidos, en mayor número, por personas de la clase media y media alta, universitarios y personas que deseaban presentarse como más cultas o con “mejor gusto musical”. En ese sentido, tales géneros fueron más relacionados con la necesidad de una politización más profunda por parte de su público consumidor, incluso porque esos dos movimientos se comprometieron en el combate y resistencia a los movimientos políticos de la era de la dictadura militar instalada en Brasil a partir del año 1964.

“Las capas más pobres de la sociedad percibían que de popular nada tenían las composiciones de esos autores de Música Popular Brasileña que eran consumidos, en mayor número, por personas de la clase media y media alta y universitarios”.

APU: ¿Hubo un quiebre entre esos movimientos musicales y algunos sectores sociales menos favorecidos?

W.O.B.: Esta relación de la producción artística de estos dos movimientos con un activismo político por parte de buena parte de sus integrantes forzó a las capas más humildes y, consecuentemente, menos escolarizadas a buscar el apoyo de referencias musicales menos exigentes desde el punto de vista del movimiento como un todo.

En ese espacio dejado por la Bossa Nova y por Tropicália, una revolución musical traída por Luiz Caldas pasa a ofrecer un género menos estigmatizado por los embates políticos: el “Fricote” (mezcla de ritmos africanos con inspiración del candomblé, ritmos caribeños). Este género se toma como elemento de base para el surgimiento de algo más amplio que se llamó Música Axé (término africano: axé = energía, fuerza); Music (término inglés con influencia ¿estadounidense?). Otros artistas no perdieron tiempo en apostar en el mismo género de Caldas y se embarcan en la ola como Sara Jane, Ricardo Chaves, Olodum, Banda Beso, Olor de Amor y Chiclete con Banana.

APU: ¿Cómo fue el reacomodamiento social de la Bossa Nova y Tropicália, entonces?

W.O.B.: Mientras que la inmensa mayoría de la población consumía estas nuevas propuestas (nacional, regional e internacional), los viejos clásicos de la Bossa Nova y Tropicália eran todavía una constante en los diversos sectores de la sociedad, pero no hegemónicos. “Seguir nuevas tendencias” -jerga del campo de la moda-, “estar de moda” -término que pasó a ser muy utilizado en las novelas de la Rede Globo de televisión- implicaban escuchar (y bailar) a Michael Jackson, Madonna; después, hubo grupos musicales nacionales como Domino, que imitaba a Menudo de Puerto Rico, y la influencia de bandas como New Kidsonthe, Block y Back Street Boys ha llegado a ser dominante en las ideas de la juventud; estar de moda, seguir tendencias, era imprescindible. En este punto, era común ver a los colegas de la Enseñanza Gimnasia y Científica (actual Enseñanza Media) escuchar música de los movimientos Tropicália y Bossa Nova como forma de diferenciarse, pero a largo plazo, sobre todo a partir del 2000.

“El significado de todo esto es uno solo: consumismo, modismo y, probablemente, cortoplacismo debido a un proyecto político “progresista” de mantenimiento de la pésima calidad de la enseñanza pública brasileña”.

APU: A partir de ahí, ¿hubo más cambios de este estilo?

W.O.B: El hip-hop, el funk, el pagode bahiano, la Axe Music, es decir la nueva música del país, y muchos géneros musicales se han visto muy influenciados por la musicalidad de Estados Unidos y la gran inundación de clips, empezando por el de la película Thriller de Michael Jackson; así cambiaron los conceptos de performance y presentación de las propuestas musicales en Brasil, sobre todo en Bahía. Un buen ejemplo de ello es el grupo Gera Samba que luego se convertirá en É el Tchan que apostaba en sus clips a los pasos ensayados y coreografiados de sus dos bailarinas y un bailarín para conquistar Brasil; y así lo hizo.

El consumismo modesto de producciones formateadas “a la American Way” pasó a ganar espacio, algunas realizadas en estudios, vendidas meramente por su calidad de audio. Los tiempos ahora exigían la imagen también. Se oyó (y aún se oye mucho) la frase “la imagen es todo” en todos los programas, novelas, comerciales de televisión y radio, y empezamos a dejar que la imagen fuera más influyente que el sonido. Así, producciones musicales antiguas y “poco atractivas” desde el punto de vista visual -al menos para los más jóvenes- fueron desterradas, olvidadas frente al gusto cotidiano y habitual de esos jóvenes.

APU: ¿Qué sucede actualmente?

W.O.B: Hoy, proponer a un joven, sobre todo, de las clases menos favorecidas y media que escuche los clásicos de la Bossa Nova, de la Tropicália o incluso de la MPB es lo mismo que pedirles que oigan los cuentos de Canterbury del siglo XIV. En un momento dado, hace tres años, dando clases de inglés en una escuela del Recôncavobaiano, recuerdo haber llevado una canción de Bruno Mars, “I want you back”, lanzada en 2010, pero muy exitosa en Brasil en 2011, para tocar y motivar a mis alumnos para la pronunciación. Era una canción con apenas cinco años de lanzamiento y recuerdo bien la respuesta de varios en relación con la música: “Profesor, me gusta esa canción, ¿pero no tendría una más nueva?”. El significado de todo esto es uno solo: consumismo, modismo y, probablemente, cortoplacismo debido a un proyecto político “progresista” de mantenimiento de la pésima calidad de la enseñanza pública brasileña. 

APU: ¿Qué consecuencias trae eso en el ámbito educativo?

W.O.B.: Las de las fuerzas motrices de un fenómeno que niega la historicidad y la validez de las producciones musicales anteriores y que alaba sólo al nuevo o al internacional. No se tiene nada, no se hace nada, no se compra nada, no se piensa nada, no se dice nada actualmente, entre la mayor parte de los jóvenes brasileños, si no es para estar a la moda. Si es cosa de “véio” (término popular para designar peyorativamente cosas viejas o a una persona de edad avanzada), para los jóvenes, no cuenta. 

  • Imagen
    Mar del Plata años 50
    Mar del Plata en 1958. Foto: Dmitri Kessel
RESEÑAS

Narrativa argentina: libros recomendados para el verano

04 Enero 2026

AGENCIA PACO URONDO publica la primera entrega de la columna de recomendaciones de Marina Arias y Marina Porcelli con cuatro libros de narradores argentinos para leer en el verano.

Recomendados de Marina Arias (Buenos Aires, 1973), autora de la saga de cinco novelas sobre dos personajes, Mariana y Cristian. Off es el título de su último libro publicado. Marina Arias también escribe poesía: su volumen La felicidad ajena apareció por Pixel-Editora en 2023.  

Imagen
Libro Nombre de familia

Nombre de familia, de Cecilia Ferreiroa (novela)

Emecé, 2025, 144 páginas

Narrado tanto en primera persona del singular (yo) como en primera plural (nosotros/nosotras), este libro forma un tapiz de estampas y recuerdos sobre una familia vinculada a la militancia: uno de los hermanos de la madre murió asesinado durante la última dictadura, y la abuela materna fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en La Plata. Se trata de la primera novela de Ferreiroa, y cada capítulo retrata el vínculo de la narradora con un “adulto”, miembro de la familia.

La novela construye una perspectiva en la que lo central no es la lucha política sino la gestión de las vidas en su reproducción más primaria: comer, curar, acompañar. En ese sentido hace pensar en Las labores de Hanna Arendt, y también en Las pequeñas virtudes de Natalia Ginzburg: la cotidianeidad del hogar en medio de la tragedia y la masacre política. Sin embargo, la narradora no es la que mejor recuerda, no es la que más conoce a su familia; no aparece tampoco como brillante, y eso pone en cuestión, desde el principio, la posibilidad de construir una “historia” familiar. 

La temporalidad del relato es espiralada, no obedece a una cronología: va y viene de acuerdo al personaje familiar al que está retratando. Además hay mucha presencia de la fotografía. Aparecen varios familiares y en un momento aparece una larga sesión de fotos de la narradora, Ceci, con su tía Cecilia. Quizás la importancia que tienen en mí, y que me lleva a tenerlas como material para poner en la novela, se conecta con que no tenemos muchas fotos de todos juntos por las diferentes persecuciones y exilios”, dijo la autora en una entrevista.

Imagen
Libro Para salvar el latido

Para salvar el latido de Ernestina Perrens (novela)

Ediciones Paradiso, 2025, 128 páginas

Transcurre en el mismo territorio ficcional que la primera novela de esta autora, Tacurú: una Mesopotamia que lejos de ser un paraíso o un vergel, es un lugar inhóspito, desamparado y amenazante. En la primera escena hay un yacaré en una pileta con agua y jabón que es arrastrado a la ruta por la protagonista y termina siendo una piel contra el asfalto. Y este yacaré es como un leit motiv en el relato: reaparece. Con un profundo lirismo y una prosa elíptica, cargada de silencios, Para salvar el latido nunca es complaciente con el lector. De hecho, la protagonista intenta “salvar el latido” de su propia existencia.

Se trata así de una novela fragmentaria: capítulos cortos y digresiones sobre el pasado que le terminan dando sentido al presente. La protagonista es Violeta, una mujer a punto de desbordarse que está como desencajada en la ciudad, y que sale en busca de lo que podría anclarla, no sólo geográficamente, sino también espiritualmente. Se trata siempre de una tercera persona, aunque el punto de vista es el de ella. La impresión es de que perdió todas las brújulas.

Y mientras está en ese presente del campo correntino, Violeta va reconstruyendo su historia. La casa donde está es cerca de los Esteros, que están secos y asediados por el fuego y el humo, y es parte de una herencia: Violeta tiene antepasados criollos que se remontan a la época de los fortines. Hay entonces diferencias de códigos entre la ciudad y esa zona rural: ella es una extranjera (y por momentos tan alineada como El extranjero de Camus). 

Recomendados de Marina Porcelli (Buenos Aires, 1978), narradora, ensayista. Acaba de publicar un libro sobre mujeres que boxean (Boxeadoras. No tan distintas. Mujeres que pelean en Buenos Aires), y un volumen de cuentos: Ciudad en dos.

Imagen
Libro 35 mm

35 mm (12 exposiciones) y Motorhome de Federico Girón (dos novelas)

Editorial Cienflores, 2025, 112 y 172 páginas, respectivamente

Son novelas de personajes, con un español muy preciso, coloquial, cotidiano, en espacios del conurbano, puede ser Morón, Lomas de Zamora. En la primera, 35 mm, un local de revelado equivoca los sobres las de las fotos y cada vecino recibe el de otro: eso desencadena una serie de incidentes y de cuestionamiento sobre su propia vida: ¿quiénes son los demás y quién es cada uno? Hay una historia central: la del que revela las fotos, y su amor por la máquina: la vaca. Da la impresión que en esas fotografías cambiadas cada uno encuentra lo que le falta en el otro.

La segunda historia es más violenta, tensiona más: un grupo de ex compañeros de electromecánica decide hacer un viaje (sin esposas ni familias) en motorhome: como un recuentro que se estira hasta la locura. Cada personaje está nombrado por una herramienta: Calibre, Taladro, en situaciones de cotidianidad, medio borrachos, medio drogados, que desatan lados perversos, y se cobran pendientes.

Federico Girón es un narrador nato. No sólo por la solidez que se siente en su escritura para contar historias, también por el disfrute de hacerlo. Además de la versión en papel, estos libros pueden descargarse en el sitio digital de narrativa argentina: https://narrativargenta.wordpress.com/category/giron-federico/

  • Imagen

Estados Unidos atacó Venezuela y detuvo a Nicolás Maduro

03 Enero 2026

En un operativo militar que involucró ataques a diferentes puntos - por ahora no se conoce la existencia de muertos - Estados Unidos se metió en suelo venezolana y detuvo al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. Se cree que fueron llevados a Estados Unidos donde "serán juzgados por delitos vinculados al narcotráfico", describió el gobierno de Donald Trump.

Por su parte, el gobierno chavista repudió el ataque y lo caracterizó como "gravísima agresión militar". En el mismo sentido, se expresaron los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y el de China, Xi Xiping. En la región, el mandatario basileño Lula explicó que "esta acción recuerda los peores momentos de injerencia en la política latinoeamericana y caribeña y amenaza la preservación de la región como zona de paz". En contraste, el presidente Javier Milei celebró la intervención militar norteamericana: "La libertad avanza en Venezuela". 

"Violación flagante"

El gobierno de Venezuela sacó un comunicado en el que explicó la situación, que a continuación se reproduce completo: 

La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas.

El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un “cambio de régimen”, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores.

Desde 1811, Venezuela ha enfrentado y vencido imperios. Cuando en 1902 potencias extranjeras bombardearon nuestras costas, el Presidente Cipriano Castro proclamó: “La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria.” Hoy, con la moral de Bolívar, Miranda y nuestros libertadores, el pueblo venezolano se alza nuevamente para defender su independencia ante la agresión imperial.

Pueblo a la calle
El Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz. Simultáneamente, la Diplomacia Bolivariana de Paz elevará las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense.

El Presidente Nicolás Maduro ha dispuesto todos los planes de defensa nacional para ser implementados en el momento y circunstancias adecuadas, en estricto apego a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.

En este sentido, el Presidente Nicolás Maduro ha firmado y ordenando la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista.

Del mismo modo ha ordenado el inmediato despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios del país.

En estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia. Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial.

Como señaló el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías “ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas…es unidad, lucha, batalla y victoria”.

  • Imagen

El mito de que Rosas le ofreció las Malvinas a Inglaterra para pagar una deuda

03 Enero 2026

Al conmemorarse un nuevo aniversario de la ocupación británica de nuestras tierras australes ocurrida el 3 de enero de 1833, los reclamos durante el periodo del Restaurador se mantuvieron de manera persistente. Sin embargo, habría habido un episodio peculiar: la posible propuesta de vender o intercambiar las Islas Malvinas a Gran Bretaña, atribuida al poco interés que Rosas tenía por dichas tierras, como una alternativa para cancelar la deuda externa contraída por Bernardino Rivadavia.

Con la vuelta de Rosas a la primera magistratura bonaerense se mantuvo su preocupación por las Malvinas. El 31 de diciembre de 1835, al abrir las sesiones de la Legislatura de Buenos Aires, el 31 de diciembre de 1835, reafirmó su pedido al “gobierno de Washington repare los agravios y perjuicios que infringió a la República el comandante de la corbeta Lexington, que, en medio de la más profunda paz, invadió de un modo atroz nuestra colonia en las islas Malvinas”. Y agregó que “Sobre esta misma colonia, el gobierno debe añadir, que después de haber replicado nuestro ministro en Londres satisfactoriamente el año de 1834 la contestación que dio el ministerio de S.M.B. con respeto a la protesta que le fue dirigida contra la ocupación violenta de las islas Malvinas por fuerzas inglesas, no ha continuado aquella negociación, y el gobierno jamás desistirá en su empeño de reclamar también de la justicia del gabinete británico el reconocimiento de los claros e incuestionables derechos de la República Argentina a aquellas islas y la competente reparación.”

Rosas, en todos los mensajes de apertura de sesiones de la Legislatura de Buenos Aires, insistirá sobre su reclamo a Gran Bretaña sobre nuestra soberanía sobre Malvinas y una consecuente reparación.

¿Rosas intentó vender o canjear las Malvinas a Inglaterra por el empréstito de 1824?

Pedro Agote, ministro de Economía del gabinete bonaerense del conservador Emilio Castro, en su informe “La Deuda Pública, Bancos y Emisiones de Papel Moneda y Acuñación de Monedas” (1881), aseveró: “A los catorce años de esta fecha, en febrero de 1842, los señores Baring Brothers y Ca. comisionaron al Sr. Palicieu Falconet, para proponer al dictador Rosas, algún arreglo para el pago de los intereses atrasados del empréstito. Propuesto el arreglo, aquel comisionó al ministro doctor Isiarte, para que se entendiese con el señor Falconet. En desempeño de su encargo, el ministro lnsiarte manifestó a aquel señor, en nota de 17 de febrero de 1843, las dificultades con que había tropezado el gobierno para hacer este servicio, y le anunció, en testimonio del deseo que le asistía de hacer un arreglo con los acreedores, haber autorizado al Ministro argentino en Londres, para hacer al gobierno de Su Majestad Británica la proposición de ceder a aquellos las islas Malvinas en pago de la deuda. Esta nota abunda en consideraciones acerca de los derechos de la República a aquellas islas… (Falconet) contestó en nota de 21 de febrero de 1844, que no aceptaba el medio de arreglo propuesto por el gobierno, por no ofrecer la cuestión pendiente de las islas Malvinas un resultado pronto y favorable, habiendo el ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra, Lord Aberdem, rechazado todo reclamo a este respecto. El ministro doctor Insiarte en nota de 20 de marzo de 1844, reitera el ofrecimiento de las islas Malvinas, e insiste en la legitimidad de los derechos de la República Argentina al territorio de dichas islas, cuya cesión a los prestamistas ingleses era el medio más pronto y eficaz para cubrir esta deuda”.

Refutando lo anterior, Roberto de Laferrere en “El nacionalismo de Rosas” (1939) afirmó que la Baring Brothers “insinúan, según Saldías, la entrega en pago, de las islas Malvinas… Rosas hace frente a la situación y desbarata la maniobra. Su ministro Insiarte, en nota de febrero 17 de 1843, comunica a Falconet, que ha asumido oficialmente la iniciativa por medio de su ministro en Londres. ¿En qué consiste ella? Reconozca el gobierno inglés los derechos argentinos a las Malvinas y podrá entonces el gobierno responder con esa parte de nuestro territorio a los compromisos contraídos insensatamente por Rivadavia y del Carril… La respuesta inglesa es dada directamente por el almirante Purvis. El 13 de abril “arresta” a la escuadra argentina y la extorsión prosigue escandalosamente a lo largo del año 43. El ministro doctor Insiarte… en nota de 20 de marzo de 1844 reitera el ofrecimiento… La condición previa impuesta por Rosas significa en el orden de los principios una afirmación rotunda de los derechos argentinos y en la práctica era de imposible realización, porque proponía lo que los ingleses no podían aceptar. Ganó tiempo, entre tanto; paralizó los apremios de Falconet y le quitó al enemigo uno de los pretextos que utilizaba…Inglaterra no aceptó”.

Julio Irazusta profundiza el tema en “Vida política de Juan Manuel de Rosas a través de su correspondencia”. En el tomo 5 de la edición de 1975, agregó una nota de Manuel Moreno desde Londres: “Respecto de la importante diligencia que se me encarga de procurar de este gobierno una indemnización por el derecho que tiene la república a las Islas Malvinas, y que en esta sazón tomase aquél a su cargo nuestra deuda en Londres, con las rentas vencidas, hemos conferenciado con Mr. Dickson (cónsul general argentino en Londres) antes de dar los pasos necesarios al efecto; y hallamos tantas dificultades, que, en verdad nos hace pensar que aunque la idea de la transacción es absolutamente justa y razonable en el fondo, no hay al presente ninguna probabilidad de hacerla practicable. Mientras este gobierno niegue la soberanía de las islas en la República como lo ha hecho hasta ahora, no hay medio de inducirlo a indemnizaciones por la cesión de aquel dominio”.

Se preguntó Irazusta: “¿Cómo es que, sin abandonar las reclamaciones argentinas, el gobierno Encargado de las Relaciones Exteriores hizo la propuesta a que Moreno veía con razón tantas dificultades? Evidentemente, como golpe político, según ya lo han señalado Roberto de Laferrrere, y Raúl Scalabrini Ortiz.” El segundo, en el Cuaderno de FORJA: “Historia del primer empréstito” (1939), incluido al año siguiente en “Política Británica en el Río de la Plata” sentenció: “La habilidad de don Juan Manuel de Rosas supo volver contra las pretensiones inglesas el arma del empréstito, interesando a los tenedores de bonos y banqueros ingleses en el levantamiento del bloqueo establecido en el Río de la Plata por la flota de Gran Bretaña”

Volviendo a Irazusta, acotó: “Era mucho más fácil formulársela a quien no podía entender en ella, porque era un simple particular, y luego hacerla discutir en la Sala de Representantes, para sacarle con la propaganda todo el provecho posible, que emplear el mismo procedimiento con el hostil (secretario de Relaciones Exteriores) Aberdeen.

Fue, para Irazusta, una estrategia política, “no una cesión consumada, sino de una negociación esbozada sobre aquella base para redimir la economía argentina de la   hipoteca que la embargaba por obra de los unitarios, quienes había dado el territorio nacional en garantía del empréstito Baring y otorgado a Inglaterra en el tratado de 1825 cláusulas de una liberalidad excesiva, sin reciprocidad en los hechos”.

Resulta llamativo que Rosas reciba críticas de quienes permitieron la intervención europea en el Plata, la separación de las provincias mesopotámicas y el desprendimiento de territorios como la Banda Oriental, la Patagonia, Paraguay y Misiones Orientales.

Las acciones navales del comodoro John Bret Purvis, al mando de la escuadra británica de la costa sudeste de Sudamérica a favor de los enemigos de Rosas, los hechos armados de Obligado y la guerra del Paraná de 1845 – 1846 marcaron la respuesta anglosajona, y mostraron la resistencia de Rosas contra el invasor.

Durante la época de Rosas, la Confederación Argentina reclamó continuamente a Gran Bretaña la soberanía de las Islas Malvinas. La aparente cesión de las islas fue parte de una estrategia política en negociaciones sobre el empréstito rivadaviano y el avance colonial británico.

  • Imagen
    Luis Caputo-Javier Milei
    (Foto: Facebook Javier Milei)
Crónicas del abismo

Feliz Daño Nuevo

02 Enero 2026

El gobierno de Javier Milei se apresta a iniciar su tercer año calendario sin haber sufrido mayores turbulencias que las del mes posterior al porrazo electoral en la provincia de Buenos Aires. Tranquilizó las aguas con lo justo, merced a la intervención norteamericana en la previa de los comicios nacionales de octubre y el triunfo que consiguió en ellos. 

Que su único momento aciago se haya producido en torno a las elecciones de medio término marca la carencia de músculo por parte de toda forma de oposición, desde las bases hasta las cúpulas, en lo partidario y también en lo inorgánico. Durante el año, la tarea opositora pivoteó sobre las denuncias de corrupción minorista y la sanción de leyes que el Gobierno dispuso que no aplicaría. 

Ambos enviones perdieron impulso tan pronto como el oficialismo demostró tener controlada la bomba electoral. Los chistes sobre el 3% pasaron de moda y la mayoría parlamentaria construida en defensa de las personas con discapacidad y la educación universitaria se resquebrajó, devolviendo al Congreso la docilidad previamente dominante. Por fuera de las vías institucionales que las canalizan, pero también encorsetan, la única acción política reciente de envergadura fue la movilización de las centrales obreras contra el intento de cercenamiento de derechos que el Gobierno cataloga como “modernización laboral”. 

El elenco estable, en cambio, redobló sus bríos disruptivos. Desoyó la sanción de leyes y los fallos judiciales adversos, en una práctica grave contra las instituciones republicanas que antes desvelaba a la oposición liberal. 

También logró aprobar el presupuesto, previo reparto federal de treinta monedas, aunque no consiguió derogar las leyes votadas meses antes como reparación de sectores castigados. Acaso exagerando la magnitud del espaldarazo electoral, acercó en estas semanas el gesto de mayor osadía oficial en las últimas décadas: el enfrentamiento con la AFA, campeona vigente de América y del mundo. Esa historia está por resolverse, con el Mundial 2026 en el horizonte. Victoria o derrota en ese terreno serán pesadas. De cualquier modo, si se comprobase un error, sería no forzado. 

Independientemente de los resultados coyunturales que dibujen el curso de la experiencia anarcocapitalista, el día después será difícil. Lo que quedará será una Argentina quebrada, económica y socialmente, con escasos recursos con los que reconstruir una sociedad a la que dos ciclos neoliberales les prometieron en la última década futuros de idílica prosperidad. 

El andamiaje institucional quedará seriamente lesionado, con los poderes electivos revestidos de un enorme desprestigio, como atestigua la participación a la baja en los comicios. El Poder Judicial, con sus honrosas excepciones, ha aceptado sin pudores una actitud parcial que ya ni siquiera trata de disimularse con poses o elegancia. Las argucias forzadas para aplicar condenas a opositores y sobreseimientos a oficialistas van asemejando su recepción a la de los árbitros de fútbol, celebrados o repudiados por la dirección de sus fallos, y no por su justicia. Ese esquema, agravado por vínculos ostensibles como los del episodio de Lago Escondido, no pueden mejorar la legitimidad. 

Como situación excepcional que fue, la pandemia dejó muestras gratis de los límites de la acción pública cuando la población, por las razones que sea, deja de confiar en ella. No existe sistema lo bastante robusto como para organizar a millones de personas que no lo consientan. Del bienio pandémico no salimos mejores, sino mucho peores, y aunque fue eludida una tragedia como la registrada en otros países, el periodo anticipó algunos rasgos novedosos de la nueva época: la volatilidad espasmódica, el individualismo, una idea mezquina de libertad, la irresponsabilidad mediática, las teorías conspirativas y la ilusión de que el sesgo de confirmación pueda prevalecer a gusto sobre una realidad biológica. El gobierno de Alberto Fernández no contribuyó a mejorar el escenario, más allá de que sus medidas de contención social y prevención sanitaria evitaron un desastre.   

Uno de los grandes interrogantes para el día posterior al fin de este experimento será cómo puede hacer la política, entendida en su sentido más amplio, para reparar los puentes de una organización colectiva, comunitaria y social. No podrá conseguirlo sin restaurar la confianza, palabra que últimamente sólo se asocia a los intereses económicos de los que se espera algún gesto de amor. 

Una forma de reparar la visión del Pueblo sobre sus formas de organización debería ser la recuperación del rol que pueden tener como herramienta transformadora, que sean visibles como una posibilidad de bienestar presente y crecimiento futuro para todos. Por ahora, es una cuenta pendiente. 

  • Imagen
    curso de verano
    Curso de verano de APU

AGENCIA PACO URONDO presenta curso de verano sobre revisionismo histórico argentino

02 Enero 2026

Agencia Paco Urondo inaugura en este 2026 un curso de verano de carácter virtual - gratis para suscriptores - sobre revisionismo histórico que contará con 4 clases. Empieza el 20 de enero

El curso será dictado por los historiadores y colaboradores de APU Facundo Di Vincenzo y Julián Otal Landi y buscará aproximarse a los lineamientos estructurales del revisionismo histórico argentino, como herramienta metodológica y epistemológica necesaria para nuestra cultura.

Revisionismo histórico, con pistacho y en ojotas” responde a la necesidad de “revisar al revisionismo”, en clave de divulgación y con la idea de establecer un espacio alternativo para el intercambio, con vistas a actualizar las problemáticas culturales, políticas y sociales que acucian al actual nuevo siglo pensándolo en clave nacional.

El curso constará de cuatro encuentros virtuales, a partir del martes 20/01, todos los martes de 19 a 21 h, luego los mismos quedarán grabados para aquellos que no pudieron seguir el o los encuentros en vivo.

Todo el material trabajado en las clases, así como la bibliografía sugerida para profundizar los contenidos, estará disponible para todas las personas que participen del curso.

Para realizar el curso no se requieren conocimientos ni experiencia previa.

Se entregarán certificados de asistencia.

Precio general: $30.000

Precio para suscriptores de APU: GRATIS

Formulario de inscripción AQUÍ

PROGRAMA

Encuentro 1 (martes 20): El revisionismo, como ruptura epistemológica

¿Qué es el revisionismo histórico? ¿Cuándo se origina y cuáles son sus motivaciones? El esplendor del mismo durante los 60 y 70. Por qué es necesaria su recuperación.

Encuentro 2 (martes 27): El dedo en la llaga: El revisionismo y el caudillismo

Nociones generales. ¿Por qué es importante discutir el caudillismo? Los caudillos y la independencia. Los caudillos y Buenos Aires. Rosas, ¿por qué es polémico? Los caudillos después de Caseros. ¿Y Roca?

Encuentro 3 (martes 3): El dedo… hasta el tuétano: revisionismo y peronismo.

Nociones generales. ¿Por qué es importante discutir el peronismo? Peronismo y antiperonismo. Peronismo y fascismo. Peronismo y marxismo. Peronismo y peronismo(s). ¿Pos peronismos?

Encuentro 4 (martes 10): El revisionismo ante la rebelión de las máquinas

El cambio de paradigma, la era de los “papeles líquidos”. Historiografía académica vs militante. El pensamiento único. La inteligencia artificial. Revisionismo en cuatro o en 4.0.

SOBRE LOS DOCENTES DEL CURSO

Facundo Di Vincenzo. Doctor en Historia, Especialista en Pensamiento Nacional y Latinoamericano, Profesor de Historia (USal, UNLa, UBA) Docente de materias de Historia y del Seminario de Pensamiento Nacional y Latinoamericano (UNLa), Docente e Investigador del Centro de Estudios de Integración Latinoamericana “Manuel Ugarte” y del Instituto de Investigaciones Históricas (UNLa). Compilador de Manuel Ugarte. Legado, vigencia y porvenir y Una hora americana, Coautor de El Caudillismo en el Río de la Plata y otros ensayos de Historiografía, Política e Historia (2022) y autor del fundamental Liberales de Corral y Marxistas sin Nido más otros ensayos (2023).

Julián Otal Landi. Profesor en Historia. Miembro académico del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas. Docente de las materias “Historia de España” y de “Historia de la historiografía y Teoría de la Historia” en ISP Dr. Joaquín V González. Investigador y colaboradores del Instituto de Investigaciones Históricas (UNLa) y del emprendimiento colectivo Diccionario del Peronismo, 1955-1969 (CEDINPE, UNSAM). Autor de Vibración y Ritmo (2020), El joven Fermín Chávez (2021), Era… como podría explicar. Biografía musical de Leonardo Favio (2022), Fermín Chávez durante la Resistencia Peronista (2024) y Roberto Sánchez, ¿libre al fin? (2025).

Ambos conducen, junto al Mg. Marcos Mele, el podcast HISTORIADENCERS (Historiadores con pretensiones de ser eduinfluencers). IG: @historiadencers.estabien

  • Imagen
    Vida saludable y deportes
    Vida saludable y deportes
VIDA SALUDABLE

Claves para elegir zapatillas cómodas y disfrutar cada paso al caminar

02 Enero 2026

Para elegir zapatillas cómodas para caminar y evitar molestias o lesiones, es clave mirar la suela, los materiales y cómo se ajustan al pie. La comodidad depende de encontrar el modelo adecuado para tu tipo de pisada, uso y preferencias personales, garantizando bienestar en cada paso.

Importancia de la suela y el tipo de pisada

La suela es el corazón de unas buenas zapatillas para caminar. No solo absorbe impactos, sino que debe adaptarse al tipo de pisada de cada persona: pronadora, supinadora o neutra. Caminar con zapatillas que no respetan esto puede traer desde dolores de planta o talón hasta problemas en las rodillas. Por eso, es fundamental elegir un modelo con buena amortiguación y flexibilidad, que no sea ni muy duro ni demasiado blando. Así se logra una caminata más segura y confortable, ideal para quienes pasan muchas horas en movimiento.

Tipos de suela según terreno

En la ciudad, una suela de goma resistente y flexible es lo mejor, mientras que para caminos de tierra, conviene un diseño con más agarre. Los usuarios argentinos notan que elegir bien el tipo de suela reduce mucho el cansancio y previene resbalones.

Materiales transpirables para largas caminatas

Los materiales de las zapatillas marcan la diferencia en el confort diario. Tejidos transpirables, como mallas o telas técnicas, ayudan a mantener los pies secos y frescos, evitando el mal olor y las ampollas. En nuestro clima, donde las temperaturas varían bastante, apostar por materiales livianos y con buena ventilación es una decisión acertada. Además, los interiores acolchados suman un extra de suavidad que se agradece al final del día.

Ventajas de los materiales modernos

Las zapatillas actuales suelen incorporar combinaciones de materiales sintéticos y naturales, logrando un equilibrio entre durabilidad y ligereza. Muchos usuarios destacan que, al elegir modelos con tejido respirable, la experiencia de uso mejora notablemente, especialmente en épocas de calor.

Cómo influye el diseño en el confort diario

El diseño de la zapatilla va más allá de lo estético: la forma, el tipo de ajuste (cordones, velcro o slip-on) y el espacio en la puntera son claves. Un calzado que aprieta o no acompaña el movimiento del pie puede causar incomodidad o callosidades. Por eso, conviene buscar modelos que permitan cierta holgura en la parte delantera y se ajusten bien al talón, evitando que el pie “baile” dentro de la zapatilla.

Errores comunes al elegir diseño

Uno de los problemas habituales es elegir modelos solo por la moda, sin mirar el ajuste real. Muchos argentinos coinciden en que priorizar el confort frente al diseño termina siendo la mejor decisión a largo plazo.

Consejos para probar calzado en locales y online

Para asegurarte de comprar zapatillas cómodas para caminar, probalas al final del día, cuando el pie está más hinchado. Caminá unos pasos dentro del local y comprobá que no rocen ni aprieten. En compras online, revisá las tablas de talles específicas de cada marca y, si es posible, pedí opciones con cambios gratuitos.

Qué tener en cuenta al comprar online

Leé las opiniones de otros compradores sobre el calce y la comodidad. Si estás entre dos talles, la mayoría recomienda elegir el más grande, sobre todo si pensás usar plantillas ortopédicas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué unas zapatillas son más cómodas que otras al caminar?

La comodidad depende de la calidad de la suela, el material, el ajuste y si el diseño se adapta a tu tipo de pisada.

¿Qué material es el mejor para zapatillas de caminar?

Los tejidos transpirables y ligeros, como las mallas técnicas, ofrecen mayor frescura y evitan molestias en caminatas largas.

¿Cómo saber si una zapatilla es adecuada para mi pisada?

Buscá modelos que especifiquen para qué tipo de pisada están diseñados o consultá en el local para recibir asesoramiento personalizado.

¿Qué errores evitar al comprar zapatillas cómodas?

No elegir solo por el diseño o la marca y no probarlas correctamente puede llevar a molestias; priorizá el confort y el ajuste correcto.

  • Imagen
    Playas de Brasil
    Playas de Brasil
VACACIONES

Destinos brasileños ideales para viajar con amigos usando paquetes a Brasil

02 Enero 2026

Organizar un viaje entre amigos es una experiencia que combina aventura, risas y recuerdos compartidos. Brasil, con su diversidad de paisajes, cultura vibrante y clima cálido, es uno de los destinos preferidos en Sudamérica para este tipo de escapadas. Muchos grupos eligen planificar sus vacaciones con paquetes a brasil porque simplifican la logística del viaje: vuelos, alojamiento y traslados resueltos, lo que permite enfocarse en disfrutar. A continuación, te contamos cuáles son los destinos más recomendables para ir con amigos y aprovechar al máximo cada día.

Florianópolis: playas, fiestas y paisajes en un solo lugar

Conocida como "la isla de la magia", Florianópolis es uno de los destinos favoritos para grupos de amigos. Tiene más de 40 playas para elegir, desde las más tranquilas como Daniela hasta otras con ambiente joven y fiestero como Joaquina o Praia Mole. El paisaje combina mar, dunas y morros verdes, lo que permite realizar caminatas, deportes acuáticos y excursiones entre baños de sol.

Pero lo que realmente convierte a Floripa en un punto clave para viajes entre amigos es su vida nocturna. En temporada alta, los bares y boliches de Lagoa da Conceição estallan de música y movimiento. Hay opciones para todos los gustos: desde fiestas electrónicas frente al mar hasta bares con música en vivo y ambiente relajado. La ciudad también ofrece buena infraestructura para el turismo, lo que hace fácil moverse en grupo y disfrutar sin complicaciones.

Búzios: el equilibrio perfecto entre relax y salidas con estilo

Ubicado a pocas horas de Río de Janeiro, Búzios es un destino que combina encanto, sofisticación y playas de postal. Sus calles empedradas, su aire bohemio y su oferta gastronómica lo convierten en una opción distinta para quienes buscan una experiencia más tranquila pero igual de divertida.

Viajar con amigos a Búzios permite alternar días de playa en lugares como Ferradura, Geribá o Azeda, con tardes de caminata por la famosa Rua das Pedras, donde abundan los bares, restaurantes y tiendas con estilo. Es común que grupos elijan alquilar una posada o casa para compartir, lo que reduce costos y fomenta la convivencia. Por la noche, las fiestas en la playa o en bares con terraza frente al mar ofrecen un ambiente ideal para relajarse y celebrar entre amigos.

Salvador de Bahía: ritmo, historia y mucha energía

Para quienes buscan una experiencia más cultural y vibrante, Salvador es una excelente alternativa. Capital de Bahía, esta ciudad combina playas urbanas, tradiciones afrobrasileñas y una escena musical única. Viajar en grupo permite explorar su riqueza histórica de forma divertida, desde el Pelourinho con sus fachadas coloridas hasta las iglesias barrocas y mercados típicos.

Salvador también es sinónimo de música: desde rodas de samba hasta espectáculos de capoeira o conciertos espontáneos en plazas y playas. Quienes eligen este destino con amigos suelen disfrutar también de las playas del litoral norte, como Praia do Forte o Imbassai, ideales para una excursión de un día o dos. Al viajar con paquetes a Brasil, se pueden encontrar propuestas que incluyan tours por estos puntos y así aprovechar mejor el tiempo.

Río de Janeiro: clásico infalible para la primera vez en Brasil

Río es, sin dudas, una de las ciudades más emblemáticas del continente. Perfecta para una primera experiencia grupal en Brasil, combina todos los elementos que hacen memorable un viaje: playas famosas, paisajes icónicos, propuestas culturales y una noche que nunca duerme.

Copacabana e Ipanema son puntos obligados para disfrutar del sol y la vista, mientras que el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar ofrecen panorámicas imperdibles para las fotos grupales. Para los más activos, hay opciones como paragliding, senderismo en el Morro Dois Irmãos o paseos en bote por la bahía. Por la noche, Lapa es el epicentro de bares, clubes y espectáculos en vivo. Con una buena organización, Río puede ser muy accesible económicamente, sobre todo si se viaja en grupo y se dividen gastos.

Porto Seguro: fiesta, playa y tradición en un solo destino

Ubicada en el sur del estado de Bahía, Porto Seguro es una ciudad ideal para quienes buscan playa, ritmo y un toque de historia. Es uno de los destinos preferidos para viajes de egresados y grupos grandes, por su ambiente relajado y festivo. Las barracas de playa como Axe Moi o Toa Toa combinan baile, música en vivo y tragos frente al mar desde el mediodía hasta la noche.

A su vez, el centro histórico ofrece un paseo tranquilo entre casas coloniales y vistas al Atlántico, mientras que desde Porto Seguro se pueden hacer excursiones a Arraial d’Ajuda o Trancoso, dos joyas de la costa bahiana. Es un destino muy bien preparado para el turismo, con paquetes que suelen incluir actividades grupales, traslados y alojamiento adaptado a diferentes presupuestos. Esto lo vuelve ideal para coordinar un viaje entre amigos sin dejar detalles librados al azar.

 

  • Imagen
    Milei_Apertura de Sesiones_Camila Ramirez_01.03.2025
    Foto: Camila Ramírez
MILEI EN SU LABERINTO

Dos años de Milei: entre la administración del dolor y el simulacro del buen gobierno

30 Diciembre 2025

“Gobernar no es ordenar números, sino organizar la esperanza”, advertía Arturo Jauretche al denunciar proyectos que confundían contabilidad con política. La Argentina libertaria parece atrapada en esa misma confusión. Un gobierno que exhibe cifras como trofeos mientras la vida cotidiana se deteriora bajo niveles inéditos de endeudamiento familiar. Durante 2024 el salario real promedio sufrió una caída pronunciada y en 2025 solo mostró recuperaciones parciales, sin retornar a los niveles previos al ajuste. En ese marco, la morosidad de los préstamos a individuos superó el 10 %, de acuerdo con datos del INDEC y estimaciones de la consultora Curat, Martínez Larrea & Asociados.

Javier Milei llegó al poder y anunció sacrificios con una crudeza inicial incómoda y, para muchos, honesta. Desde el marco conceptual del equipo económico, toda experiencia de estabilización macroeconómica supone costos sociales inevitables. Lo cierto es que el problema no radicaría en su existencia, sino en el modo en que esos costos son concebidos políticamente. En este caso, el dolor no aparece como tránsito hacia una recomposición futura, sino como principio ordenador del presente. La ausencia de un horizonte productivo y de una narrativa de salida transforma al sacrificio en condición permanente, erosiona el entramado social y vacía de sentido la promesa de futuro que toda transición requiere para ser algo más que ajuste. 

El núcleo de la gestión se estructuró alrededor del orden fiscal, el déficit cero, la reducción del gasto y la disciplina monetaria. Ese programa se activó tras una devaluación superior al 120 % en diciembre de 2023, que disparó los precios y licuó ingresos. Aunque la inflación mensual se desaceleró durante 2024, ese proceso no devolvió previsibilidad macroeconómica ni reactivó el mercado interno. En consecuencia, las reservas del Banco Central continúan frágiles y la estabilidad cambiaria se sostuvo más por la contracción de la actividad que por un ingreso genuino de divisas.

En ese contexto, el gobierno proclama una supuesta “victoria cultural”. Sin embargo, aceptar el deterioro no equivale a legitimar un proyecto. La tolerancia social no expresa adhesión, sino agotamiento. La mayoría de la población percibe que su situación personal no progresa y que llegar a fin de mes resulta cada vez más difícil; y después de su triunfo en las elecciones de medio término, solo se advierte una tolerancia pasiva al deterioro económico. Ese fenómeno no constituye una victoria cultural, sino una forma de cansancio social administrado.

Raúl Scalabrini Ortiz advertía que las cifras pueden ocultar mejor que las palabras. En esta experiencia de gobierno, el orden existe casi exclusivamente en el plano abstracto de las planillas, los informes técnicos y las presentaciones destinadas a los mercados y a los organismos internacionales de crédito. Ese orden puede ser condición necesaria, pero no suficiente porque cuando no se articula con una estrategia de desarrollo, inversión productiva y recomposición del ingreso no se traduce en mejoras tangibles para la mayoría. Eso se evidencia en que la actividad industrial profundizó su descenso en noviembre de 2025, con una caída interanual del 6 % según estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA). 

Los datos de 2024 y comienzos de 2025 confirman que el consumo masivo registró caídas interanuales superiores al 10 por ciento. Las jubilaciones mínimas permanecieron mayoritariamente por debajo de la línea de pobreza, incluso tras ajustes discrecionales, mientras los ingresos laborales quedaron rezagados frente al costo de vida. En términos generales, la economía ingresó en una fase de estancamiento profundo.

Las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) resultaron uno de los sectores más afectados ya que según la UIA, la producción cayó un 4,1 % y el empleo un 4,6 % durante el tercer trimestre de 2025. Además, el 37 % de estas empresas perdió participación en el mercado interno como consecuencia del aumento de las importaciones, en particular de origen chino. Ese proceso derivó en una caída sostenida de las ventas desde el inicio del mandato.

En la misma dirección, el empleo privado registrado perdió más de 276.000 puestos de trabajo y cerraron, en promedio, casi treinta empresas por día. La obra pública se redujo a mínimos históricos, con caídas reales superiores al 70 % interanual en algunos períodos, según datos del presupuesto ejecutado del Ministerio de Economía. En ese escenario, hablar de “orden macroeconómico” sin un proyecto de desarrollo productivo adquiere un tono, como mínimo, cínico.

El relato del “no hay plata”, eficaz en la etapa inicial, permitió justificar recortes, silenciar demandas y desactivar expectativas. No obstante, gobernar no implica solo administrar una escasez heredada, sino transformar esa escasez en un proyecto colectivo. Allí aparece la dimensión más profunda de la simulación. Un gobierno que se presenta como exitoso por reducir gastos y ejecutar el mayor ajuste de la historia, pero no genera riqueza ni construye capacidades productivas. De ese modo, el dolor social se administra como si fuera una virtud en sí misma.

La política de endeudamiento tampoco resolvió los desequilibrios estructurales. Aunque se evitó una expansión visible de la deuda externa tradicional, aumentaron los compromisos internos y los instrumentos financieros que trasladan vencimientos hacia adelante. Bajo esta gestión la deuda se incrementó en más de 28 mil millones de dólares y, en términos reales, continúa en ascenso. En este tema no se puede olvidar las maniobras apresuradas y acuerdos de último momento con el gobierno de los Estados Unidos, que solo resultó en un alivio transitorio.

En cuanto al equilibrio fiscal, que enarbola como bandera, en gran medida se alcanzó mediante la licuación de ingresos, el ajuste sobre jubilaciones y salarios públicos y la paralización de políticas públicas. La estabilidad cambiaria no derivó en un proceso sostenido de inversión ni en una mejora de la movilidad social. El aparente exitoso plan económico resulta estrictamente contable y socialmente indiferente.

En el plano institucional, el colapso anunciado no se materializó, al menos por ahora. El sistema político continúa funcionando, aunque reducido a su mínima formalidad. El Estado conserva capacidad coercitiva, pero perdió densidad social. Los proyectos de reforma laboral y previsional que se debatirán durante el 2026 apuntan a profundizar la lógica de mayor flexibilidad y menor protección, con efectos ya conocidos en la historia reciente argentina y con antecedentes directos en la crisis de 2001.

La contradicción central del gobierno de Milei no se expresa entre discurso y práctica, sino entre finalidad y método. Se invoca la grandeza nacional -al estilo Trump- mientras se deterioran las condiciones materiales de la Nación. Se promete futuro mientras se agota el presente. El simulacro del buen gobierno al que somete al pueblo argentino no colapsará de manera abrupta, sino que se desgastará de forma progresiva y se nota en la vida cotidiana, y más aún cuando el sacrificio deje de percibirse como promesa y pase a vivirse como destino.

Milei acertó al diagnosticar el agotamiento del ciclo anterior, pero impuso una manera brutal de gobernar a través del dolor social. Lejos de clausurar la política de la casta y los privilegios —como prometió—, terminó profundizándola bajo nuevas formas. Sin embargo, los argentinos ya conocen de gobiernos eficaces para ajustar. El verdadero problema reside en articular desarrollo, trabajo y dignidad social. En ese vacío se abre una disputa política ineludible. La tradición del movimiento peronista, cuando logra organizarse, constituye hasta ahora la única experiencia histórica que ofreció un camino alternativo al ajuste permanente y puede volver a hacerlo frente a un escenario de deterioro prolongado.

  • Imagen
    Ajuste en ciencia y tecnología
    Ajuste en ciencia y tecnología

La estrategia en la lucha contra el cientificidio

30 Diciembre 2025

Resumen

El artículo analiza las formas de enfrentar el cientificidio en Argentina y distingue tres momentos en esa lucha: el espontaneísmo reactivo, la defensa organizada y la iniciativa estratégica. La postura reactiva, atravesada por una cultura cientificista, tiende a reducir el problema al financiamiento y a respuestas fragmentadas, lo que deriva en desgaste y crisis de sentido. La defensa organizada representa un avance al reconocer el carácter estructural y deliberado del cientificidio y articula a los distintos organismos del sistema, aunque permanece mayormente en una lógica defensiva y sectorial. Frente a estos límites, el texto plantea la necesidad de generar un reposicionamiento estratégico que recupere la iniciativa política, amplíe alianzas sociales y dispute el sentido de la ciencia y la tecnología como parte de un proyecto nacional.

Introducción

A la hora de discutir cómo enfrentar el cientificidio, suelen aparecer iniciativas como: “hagamos una juntada de firmas”, “mejor, una movilización”, “una denuncia judicial o una jornada deliberativa en el Congreso”, “una feria de ciencias” o incluso “la toma pacífica del Polo Científico Tecnológico”. Todas ellas son, sin duda, acciones válidas. Sin embargo, comparten un problema central: al carecer de un marco estratégico, se convierten en una sucesión inconexa de propuestas, dependientes de circunstancias diversas. El resultado habitual es que medidas sin planificación producen, a lo sumo, picos pasajeros de entusiasmo y participación, seguidos de estancamiento y, ante la falta de resultados, desgaste y descreimiento.

Este problema se superpone con una distorsión propia de las dinámicas sociales y comunicacionales contemporáneas. En la era de las plataformas digitales, parte de la energía política se canaliza en formas de participación rápidas e intensas pero efímeras, que generan una descarga simbólica individual con escasa acumulación organizativa. La “disfunción narcotizante” y el activismo de hashtag o de sillón describen este proceso: la sobreexposición informativa y los gestos digitales de adhesión o repudio tienden a sustituir la acción colectiva por una sensación de involucramiento que rara vez se traduce en organización o estrategia. Estas prácticas pueden fragmentar la protesta al dispersarse en expresiones individuales inconexas. No obstante, cuando existe masa crítica y orientación estratégica, estas infraestructuras pueden convertirse en vectores de coordinación y construcción de poder real.

En cierto modo, el comportamiento por oleadas es inevitable, sobre todo en procesos de resistencia prolongados. Sin embargo, para que el movimiento no vuelva al punto de partida —o incluso retroceda en conciencia y organización—, se requiere un enfoque de mediano y largo plazo que supere los vaivenes coyunturales y oriente al conjunto de actores y acciones. Con ese fin, se propone una sistematización de tres momentos en la lucha contra el cientificidio: i. Espontaneísmo reactivo, ii. Defensa organizada, iii. Iniciativa estratégica.

Conviene realizar tres aclaraciones. En primer lugar, aunque existe un carácter acumulativo entre fases, esto no implica que todo el complejo científico-tecnológico avance en la misma dirección ni al mismo ritmo. Por otro lado, las posturas desarrolladas son tipos ideales, y una misma persona o grupo puede desplazarse entre ellas según dinámicas internas o factores externos. Por último, si bien el foco está en el sector CyT, el triunfo o fracaso de la pelea depende en buena medida de condiciones sociales, económicas y políticas más amplias. Esto no debe conducir a una actitud pasiva de espera; por el contrario, articular una estrategia que potencie la lucha del sector contribuye a modificar las relaciones de fuerzas sociales.

Espontaneísmo reactivo 

La actitud reactiva es la posición espontánea de quien se encuentra bajo una agresión inesperada. En el sector CyT, debido a sus características culturales predominantes, suele expresarse como una postura mayormente cientificista. Combina comportamientos que van desde la actitud del avestruz (meter la cabeza bajo tierra para tratar de pasar desapercibido y no darse por enterado de lo que sucede), la resignación pragmática (“esto ya lo vivimos, va a pasar, hay que ver cómo sobrevivir mientras tanto”), hasta acciones de protesta dispersas guiadas por una lógica reactiva: ante la amenaza puntual, me defiendo. Superado el momento peligroso —ya sea por una victoria momentánea o una derrota—, los actores regresan a la pseudo normalidad previa. Algunas de esas conductas espontáneas se entienden también como una defensa psíquica frente a un trauma: la irrupción brutal del cientificidio en un universo que se pensaba protegido por el mérito, la racionalidad y el reconocimiento. 

Aunque no siempre se formula de manera explícita, estos hechos reactivos pueden considerarse la estrategia de facto que subyace en la mayoría de los casos. En el plano discursivo, se articula por lo general con argumentos típicamente cientificistas, apelando a los “valores intrínsecos de la ciencia”. Por ello, deposita expectativas en el apoyo académico internacional o de sociedades científicas, reproduciendo criterios de validación internos al sector: resulta más relevante una editorial en Nature o Science que una reunión con la CGT, los gobiernos provinciales o el empresariado argentino. Por otro lado, las plataformas digitales intensifican y estabilizan el funcionamiento reactivo mientras se refuerza la ilusión de intervención, al enfatizar la expresión espontánea de emociones y el impacto inmediato en detrimento de la paciente construcción organizativa y la planificación estratégica.

Esta perspectiva tiene, al menos, tres debilidades que emanan específicamente de la imbricación de espontaneísmo y cientificismo: una reducción cuantitativa del problema, una mirada fragmentada del sistema y una crisis de sentido en torno al quehacer científico.

En primer lugar, cuando la postura reactiva se articula con el imaginario cientificista, concibe el cientificidio como un problema exclusivamente cuantitativo: el núcleo del conflicto sería el financiamiento. Si el dinero aparece, los problemas se resolverían. Precisamente porque reduce el conflicto a un problema de recursos, este enfoque tiende a evitar la confrontación política y la identificación de responsables, bajo el argumento de preservar el diálogo con las autoridades.

Esta reducción a lo presupuestario es posible porque la ciencia se concibe como separada de un proyecto nacional: podría existir buena ciencia con independencia del contexto. Si no se la molesta, la ciencia funciona. Su lema implícito es “autonomía y recursos”. Esta concepción se vuelve una debilidad, ya que no logra responder a la crisis de legitimidad de la República del Saber. Como María Antonieta en Versalles, el investigador cientificista recorre el laboratorio sin comprender el origen del malestar social que se expresa extramuros y percibe el ataque a la ciencia como inmerecido. Por ello, su táctica principal es la “visibilización”: mostrar lo que sucede y el valor del trabajo científico, confiando en que la exposición pública pueda frenar el conflicto. Sin embargo, la alta exposición lograda con el streaming del CONICET o las sucesivas notas en medios masivos desmiente que la cuestión crucial sea de visibilidad (si bien, claro está, es un punto a tomar en cuenta). 

En segundo lugar, esta postura tiende a reproducir la fragmentación y las jerarquías del propio sistema científico-tecnológico. El foco se coloca en la institución de pertenencia, lo que conduce a que el CONICET concentre la atención por su tamaño y reputación, y a que se visibilice principalmente lo que ocurre en la zona centro del país. A los sesgos del cientificismo se agregan así el “Conicet-centrismo” y el “porteño-centrismo”. Como resultado, otras instituciones del complejo CyT distribuidas en distintas provincias —muchas de ellas más afectadas— quedan fuera de la mirada pública: no se nombran ni se reconocen. Esta falta de una perspectiva de totalidad, combinada con el énfasis casi exclusivo en el financiamiento, explica que el enfoque reactivo evite hablar de cientificidio o, cuando lo hace, lo reduzca a un “ajuste económico sobre el CONICET y la Agencia”.

En tercer lugar, esta forma de respuesta produce una crisis de sentido: el ataque a la actividad CyT se vive como una herida narcisista: ¿cómo nos van a agredir así, si la ciencia es súper importante? En particular, entre los jóvenes investigadores, el marco cientificista instala un dilema desgarrador ante la imposibilidad de desarrollar la carrera tal como fue imaginada: emigrar o dedicarse a otra cosa. Esta crisis surge de no comprender plenamente la relación entre proyectos nacionales y políticas científicas. Como un baño de realidad, el investigador se enfrenta de golpe al país en el que vive y a la primacía de sus urgencias. No obstante, en el propio conflicto, una parte de este sector desarrolla una mirada más crítica y avanza hacia la siguiente fase.

En síntesis, la actitud reactiva es dispersa y espontánea, siendo afín a la lógica cultural de la era de las plataformas. Reproduce jerarquías y valores internos del sistema, se concentra en lo más visible y apela a la solidaridad académica antes que a otros actores de la vida nacional. Cuando habla de cientificidio, lo hace en un sentido acotado y cuantitativo, concibiendo el problema como esencialmente presupuestario. Su principal forma de lucha es la visibilización de la ciencia argentina, al tiempo que genera una profunda crisis de sentido, especialmente entre los jóvenes.

Defensa organizada

Si la postura anterior es la que brota espontáneamente en amplios sectores inmersos en una cultura cientificista, la que abordamos ahora emerge de grupos organizados —sindicatos y diversas agrupaciones— y de científicos politizados que se distancian de esa mirada. Aunque también pone el acento en acciones defensivas y, en los hechos, coincide en varios aspectos con el enfoque previo, se distingue por cuatro diferencias sustantivas en el diagnóstico y la forma de intervención.

En primer lugar, al surgir de actores con trayectorias de organización y debate, incorpora una mirada más abarcativa del sector. Por ello, contempla la situación de los distintos organismos que integran el complejo científico-tecnológico y advierte rápidamente que el cientificidio en curso excede el ajuste sobre el CONICET o la paralización de la Agencia. Sabe que no se trata de un intento de modernización del sistema, sino de un proceso de desmantelamiento premeditado. Mientras que el espontaneísmo reactivo supone muchas veces que las autoridades no entienden, no saben o no dimensionan el daño de sus políticas, la defensa organizada identifica la intencionalidad política: “sí que entienden, la destrucción es el plan”.

Desde este punto de partida, esta perspectiva señala que lo que está en juego es un plan deliberado de desarticulación de las capacidades nacionales de ciencia, tecnología e innovación, que afecta estructuralmente a instituciones como el INTA, el INTI, el INA, la CONAE o la CNEA, entre otras. Asimismo, reconoce un propósito geopolítico en este proceso, lo que dota al diagnóstico de cientificidio de mayor espesor y habilita la identificación de responsables, frente a los cuales no se vislumbran márgenes reales de diálogo.

En segundo lugar, y en estrecha relación con lo anterior, esta postura asume la necesidad de articular las luchas de los distintos organismos y promueve la solidaridad activa con el sector que se encuentra bajo ataque en cada momento. Entiende que, cuando la ofensiva se concentra en una institución puntual, es allí donde debe focalizarse la atención, desplazando la “centralidad natural” del CONICET o de la ciudad de Buenos Aires propia del enfoque reactivo. En este sentido, puede caracterizarse —utilizando una jerga militar— como una estrategia de defensa en profundidad.

Esta modalidad implica asumir que el avance del cientificidio se produce allí donde encuentra conflictos aislados y desarticulados: organismos descentralizados desguarnecidos por su escaso conocimiento público, jóvenes investigadores que resisten en soledad el recorte de sus becas, o trabajadores contratados que enfrentan de manera aislada la rescisión de sus vínculos laborales. Allí donde los conflictos quedan fragmentados y el resto del sector permanece indiferente, el avance del cientificidio se vuelve más sencillo.

Por el contrario, la defensa en profundidad busca engrosar las líneas defensivas mediante vínculos sólidos y fluidos entre los distintos organismos del sector y las realidades territoriales del país, concentrando la atención en el punto específico de ataque. De este modo, procura no reproducir ni la fragmentación ni las jerarquías propias del enfoque reactivo, y expresa avances tanto en la unidad de acción como en un incipiente principio de unidad de concepción, sustentado en una caracterización más integral del cientificidio.

En tercer lugar, a diferencia de la mirada cientificista, esta postura reconoce que el problema no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. Reconoce que el sector CyT requiere cambios en su cultura y en sus prácticas, y que la respuesta basada exclusivamente en argumentos de mérito académico resultan insuficientes frente a una sociedad y un mundo en transformación. Identifica, además, problemas de arrastre en el sistema científico-tecnológico, entre ellos la débil vinculación del complejo de organismos de CyT con la sociedad que lo financia. Si bien se registraron avances en ese sentido, persiste una distancia significativa para que la producción de conocimiento esté orientada por necesidades nacionales, marcando así una clara diferencia con la mirada cientificista.

En cuarto lugar, este tipo de defensa, al enfatizar la organización, opera como un dispositivo de des-narcotización de las plataformas digitales. En lugar de reacciones inmediatas, meramente emocionales y esporádicas, promueve acciones más complejas, coordinadas a escala nacional e incluso internacional, y la construcción de espacios permanentes de articulación que sobreviven a las coyunturas cambiantes. Asimismo, frente a la percepción fragmentada de la realidad, posibilita la acumulación, comparación y análisis de información proveniente de diversos organismos y fuentes, lo que habilita diagnósticos más consistentes. Cabe aclarar que esta superación de la lógica reactiva no implica un rechazo de las redes sociales: cuando existen núcleos estables de análisis y coordinación, estas pueden convertirse en potentes herramientas de sincronización de la protesta y potenciar la organización.

Sin duda, esta posición constituye un avance respecto de la actitud reactiva, aunque mantiene dos limitaciones significativas.

Primero, en la urgencia del conflicto, tiende a diferir para un futuro indeterminado las discusiones sobre las transformaciones estructurales que requiere el sector. De este modo, debilita su propio planteo y, en los hechos, termina muchas veces funcionando como furgón de cola de la reacción cientificista. Además, predomina una lógica de resistencia: aunque intenta ir más allá de las actitudes puramente reactivas, esos movimientos no alcanzan a constituir una ofensiva, debido a la falta de horizonte estratégico. La ausencia de una idea definida sobre los cambios necesarios limita el alcance de las iniciativas, que no logran modificar la tónica general. Se trata de acciones aisladas, valiosas en sí mismas, pero insuficientes para conformar una ofensiva sostenida. Persisten, así, una cierta actitud de victimización y la ausencia de una planificación estratégica.

Segundo, al incorporar una mirada de conjunto sobre los organismos de CyT, esta postura impulsa una articulación interna relevante para revertir la fragmentación del complejo y fortalecer los vínculos en el marco de la lucha. Sin embargo, dicha articulación suele permanecer circunscrita al interior del sistema, con dificultades para proyectarse hacia otros actores de la vida nacional y disputar alianzas sociales más amplias. De este modo, contribuye a robustecer la defensa sectorial, pero al carecer de una orientación estratégica clara, no logra desplegar una capacidad ofensiva ni sostener trayectorias en contextos de creciente precariedad, particularmente entre los jóvenes investigadores.

En síntesis, este segundo momento puede caracterizarse como un avance respecto del enfoque reactivo: supera algunas de sus limitaciones al enfatizar la articulación interna del sector CyT y registrar progresos en la unidad de acción, junto con una incipiente unidad de concepción. No obstante, sus dificultades para construir una conducción estratégica, actuar con planificación y articular acciones ofensivas más allá del propio sector delimitan sus alcances y anticipan la necesidad de una postura superadora. Este límite señala, precisamente, el punto a partir del cual se vuelve necesaria una estrategia que articule defensa, ofensiva y proyecto.

Iniciativa estratégica 

Si bien aún es minoritaria, una parte relevante del sector CyT —en particular la más movilizada— ha avanzado desde la posición reactiva hacia una defensiva organizada. En ese segmento se encuentran las condiciones para desplegar un tercer momento, que subsume y supera a los anteriores, y que ya comienza a insinuarse en diversas prácticas, debates y preocupaciones. Cabe aclarar dos puntos. Por un lado, que este pasaje no es automático ni lineal: implica disputas internas, retrocesos posibles y la coexistencia prolongada de las tres posturas dentro del sector. Por el otro, que no se trata de generar de manera inmediata un reposicionamiento estratégico, sino de prepararlo, a la espera de condiciones externas que lo hagan viable, aunque la acción del propio sector puede contribuir activamente a su gestación. Y debe tenerse en cuenta que, en un nivel más general, la iniciativa estratégica no es solo un conjunto de acciones, sino una disputa por el sentido y la hegemonía social, que trasciende a la lucha contra el cientificidio y se articula en torno a proyectos de país. 

Desde el punto de vista estratégico, la preparación de este momento involucra varios planos claramente diferenciables.

Por un lado, implica ampliar la defensa en profundidad, incorporando apoyos por fuera del propio sector CyT. Mientras que en la perspectiva defensiva se buscaba robustecer las líneas de resistencia mediante vínculos entre organismos del sistema y realidades territoriales diversas, recuperar la iniciativa apunta a construir bases de apoyo externas. Esto supone lograr acuerdos o, al menos, acciones comunes con gobiernos provinciales, centrales sindicales y sectores empresariales (agro, industria, economía del conocimiento), así como otros actores clave de la vida nacional.

Por otro lado, esta postura procura recuperar la iniciativa mediante el desarrollo de una planificación estratégica. Ya no se limita a resistir o reaccionar frente a los ataques del gobierno, sino que se propone infligir costos políticos al oficialismo. En ese marco, evita el desgaste en “patrullas perdidas” o en acciones que interpelan únicamente a los ya convencidos y que, por previsibles y rutinarias, no logran afectar al cientificidio. Por el contrario, impulsa acciones originales y creativas orientadas a romper el aislamiento social del conflicto y a generar adhesiones en sectores amplios, incluso en franjas que integran la base de apoyo del propio gobierno. Un antecedente en esta línea fue la acción con estética del Eternauta realizada el 28 de mayo de este año. El objetivo es desorganizar al adversario, ejercer presión sostenida y forzarlo a cometer errores, de modo que los responsables queden expuestos y deban responder por sus actos —como ocurrió con Salamone durante las protestas en distintas provincias en 2024—. En última instancia, se busca volver socialmente vergonzante formar parte de la gestión libertaria.

Por último, este enfoque se distancia de los discursos de victimización corporativa, reconoce las limitaciones históricas del quehacer de la CyT argentina y se propone como un actor clave para la realización de valores socialmente significativos: generación de riqueza, soberanía, salud, educación, seguridad, reducción de la inflación, lucha contra la corrupción y bienestar general. Para ello, resulta indispensable superar la cultura cientificista y avanzar en la discusión de una ciencia y una tecnología orientadas explícitamente a un Proyecto Nacional. Este horizonte aporta un componente moral fundamental para la acción colectiva. Cuando la disputa se reduce al acceso a financiamiento para sostener proyectos de vida individuales o a la ciencia como un fin en sí mismo, tiende a producirse desmoralización ante la frustración de esas expectativas. En cambio, la defensa de la ciencia y la tecnología como patrimonio de la nación habilita una mística fundada en la trascendencia del interés individual.

Este enfoque puede, por lo tanto, contribuir a contener la crisis de sentido que atraviesa a numerosos investigadores, al reconocer que su aporte al país no se reduce a una militancia “puertas afuera” del laboratorio, sino que se realiza en la propia práctica laboral. De este modo, el trabajo científico se concibe como una herramienta para la lucha táctica y para la formulación de respuestas a problemas estructurales del país, contribuyendo a una unidad de concepción que preserve la pluralidad y oriente las diferencias dentro de un marco estratégico compartido. 

Esta postura, de carácter claramente transformador, supone que quienes combaten el cientificidio enfrentan también el cientificismo incorporado en sí mismos y en la cultura del sector. Se trata de una conversión simultáneamente personal, laboral y política, que resulta necesario promover en el contexto actual. Quienes permanecen aferrados al modelo cientificista de producción de conocimiento suelen experimentar frustración y, no pocas veces, terminan abandonando el país o el sistema científico.

¿Cómo avanzar en este plano? Primero, promoviendo discusiones sobre el tipo de ciencia y tecnología que necesita el país, no en abstracto, sino en el interior de cada campo disciplinar, interdisciplinariamente y con otros sectores sociales. Segundo, identificando los cambios necesarios para orientar la producción científica hacia las necesidades sociales, económicas y ambientales de la Argentina. Tercero, elaborando propuestas de mediaciones institucionales que permitan viabilizar esos objetivos, incluyendo transformaciones organizacionales concretas.

Asimismo, en la medida en que las condiciones lo permitan, resulta clave comenzar desde ahora mismo un proceso de cambio, tanto a nivel institucional como en las prácticas individuales y colectivas de producción de conocimiento. Las crisis, lejos de ser únicamente momentos de pérdida, constituyen también oportunidades privilegiadas para impulsar transformaciones de fondo.

Por último, esta posición asume plenamente la complejidad del cientificidio, en sus múltiples planos, actores y motivaciones. Comprende que la disputa debe darse en todos ellos, pero jerarquizándolos a partir de una estrategia que identifique los puntos de mayor vulnerabilidad del oficialismo, incluyendo las tensiones internas, contradicciones y disputas al interior del propio bloque gobernante, que pueden ser estratégicamente explotadas.

En este marco, no solo reconoce a los ejecutores del cientificidio —como ya lo hacía la postura defensiva—, sino que avanza en la identificación de los autores intelectuales y, especialmente, de sus beneficiarios. Estos últimos procuran permanecer en las sombras: son quienes lucran con el desguace de los organismos de ciencia y tecnología, adquieren bienes públicos a precio vil, se benefician de la eliminación de servicios provistos por el complejo CyT y obtienen ventajas de la desregulación de normativas de protección social y ambiental. Se trata, en definitiva, de la élite económica que extrae beneficios de un modelo funcional a la reproducción del subdesarrollo. Esto incluye tanto grandes grupos económicos locales como intereses transnacionales vinculados a la reprimarización, la financiarización y la dependencia tecnológica.

En síntesis, preparar la iniciativa estratégica implica trabajar la unidad de concepción, dotando a la confrontación de un marco ideológico y de una imagen de futuro deseable que articule claramente ciencia, tecnología y Proyecto Nacional, en el marco de la construcción de un bloque social capaz de disputar la hegemonía neoliberal. Supone, además, asumir la multidimensionalidad del cientificidio, identificar a sus beneficiarios —y no solo a sus ejecutores— y profundizar la defensa mediante la construcción activa de apoyos sociales. 

Pasar a la ofensiva requiere de una conducción estratégica capaz de articular los distintos planos de la resistencia —movilización, judicial, parlamentario, comunicacional, entre otros— con acciones creativas que permitan contraatacar, marcar agenda y obligar a los responsables materiales e intelectuales del cientificidio y a sus beneficiarios a rendir cuentas. Este desplazamiento hacia una lógica de avance no está exento de riesgos: tensiones internas, resistencias culturales y mayores niveles de exposición pública. Asumirlos conscientemente forma parte del pasaje desde la resistencia a una estrategia transformadora.

🔍 Si te interesan estos temas: https://ideasenjaque.com/ 

 

Cuando la postura reactiva se articula con el imaginario cientificista, concibe el cientificidio como un problema exclusivamente cuantitativo: el núcleo del conflicto sería el financiamiento. Si el dinero aparece, los problemas se resolverían. Precisamente porque reduce el conflicto a un problema de recursos, este enfoque tiende a evitar la confrontación política y la identificación de responsables, bajo el argumento de preservar el diálogo con las autoridades.
  • Imagen
    Cuellar

A 13 años del crimen de la China Cuellar: buscan que sus murales sean declarados de interés cultural

29 Diciembre 2025

El 23 de diciembre se cumplieron trece años del asesinato de Florencia “China” Cuellar, quien tenía 23 años cuando fue hallada asesinada en su celda. Fue la única imputada por una pelea callejera cuando tenía 19 y fue condenada a 6 años de prisión. El 23 de enero del 2012 fueron otras internas quienes llamaron a su papá Alfredo para decirle que algo estaba pasando. Fue hallada sin vida en su celda del pabellón 23 de la unidad IV del penal de Ezeiza. Fue la última de las nueve mujeres asesinadas en el “centro de exterminio” -como lo enuncia su papá- de la cárcel federal de Ezeiza entre 2009 y 2012

Alfredo Cuellar asegura que a la China la tenían marcada, ya que “no se dejaba pisar” por la violencia del Servicio Penitenciario Federal (SPF). A pesar de los golpes encontrados en su cuerpo, el SPF aseguró que se trató de un suicidio. Ella había organizado a un grupo de presas para resistir la violencia diaria y también para “apañarse en el encierro”. Esto fue motivo para aleccionarla, como a las otras mujeres asesinadas y, cuando no, trasladadas a otros penales del país. Cuando su padre llegó a Ezeiza tardaron cinco horas en atenderlo y, cuando se negó a firmar el acta de suicidio, lo castigaron retardando una semana la entrega del cuerpo

Alfredo es un reconocido militante anti carcelario y de Derechos Humanos. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, se expresó en relación a la remodelación de los murales en la Plaza de la China Cuellar, espacio de recuerdo y homenaje donde se encuentran diversos movimientos sociales y políticos en cada aniversario del crimen de la joven asesinada

“En diciembre, en los días 22 y 23 de diciembre, se ha llevado adelante la restauración de los murales en la Plaza China Cuellar. La plaza ha sido reformada, por lo cual durante varios meses no pudimos ingresar a poder restaurar los murales.

Tuvimos la posibilidad de poder participar en la asamblea de la comuna 4, sector donde se encuentran los murales. El motivo de la participación fue exigir que los murales no sean tapados ni vandalizados, fundamentalmente en épocas eleccionarias. Luego de dicha intervención, se ha logrado por unanimidad que los murales no se tapen.

Ahora estamos en proceso de restauración. Nuestro próximo objetivo es solicitar a través de un escrito, presentado en la legislatura, que el espacio de los murales sea declarado como un espacio de interés cultural”.

  • Imagen
    Foto de la policía de la ciudad
    El debate sobre la seguridad - Foto: Daniela Amdan
CRIMEN DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD

Constitución: la Policía de la Ciudad le disparó a un joven y se encuentra internado

29 Diciembre 2025

Tras conocerse el caso brutal de gatillo fácil que terminó con la muerte de Gabriel González (45 años) en Villa Lugano, el 25 de diciembre pasado, se conoció otro hecho de abuso policial en el barrio de Constitución. Según denunció la secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), Georgina Orellano: “un policía de la Ciudad, de la comisaría vecinal 1C, salió de la pizzería Ugis y sin mediar ninguna palabra le disparó tres balazos y uno de ellos le impactó en el rostro. Pedimos justicia y denunciamos que estamos cansadas de los límites que está cruzando la Policía de la Ciudad, que parece que tiene libre camino para violentarnos. Parece que hay un nuevo orden social de limpieza e higienización hacia las vidas de los pobres, de las migrantes, de las trabajadoras sexuales; parece que hay vidas descartables que no valen”.

El hecho, que tuvo como víctima a Leonardo Vargas -que ahora lucha por su vida en el hospital Ramos Mejía-, ocurrió cerca de las 14:30 entre las calles Salta y Constitución este domingo 28 de diciembre, a metros de la Estación de la Línea Roca. Según reconstruyeron testigos del hecho, los agentes de la comisaría 1C intervinieron en un conflicto callejero entre dos hombres, uno de ellos en situación de calle y otro residente de un hotel familiar de la zona. En este marco, uno de los uniformados, sin mediar palabra, tiró a matar al segundo de ellos, quien resultó herido de gravedad.

Desde el portal digital La Vaca apuntaron por el crimen policial a las autoridades de la Ciudad y señalaron sobre la responsabilidad del director jefe de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Luis Kisch, el subjefe Guillermo Azzolina y el Secretario de Seguridad, Diego Kravetz. En este mismo sentido se expresó la organización Correpi, que acusó a las fuerzas de seguridad: "Otro caso de gatillo fácil en CABA. En el barrio de Constitución, la Policía de la Ciudad disparó a un hombre en situación de calle. Se encuentra herido de gravedad. La policía es violencia en las calles".

  • Imagen
    Foto Milei

Argentina: ¿Un paraíso para el crimen organizado?

29 Diciembre 2025

Tres definiciones que lo aclaran todo:

“Soy el topo que destruye el Estado desde adentro”.
“El que evade es un héroe”.
“Vamos a eliminar todas las regulaciones del Estado”.

Parecen afirmaciones amarillistas de un panelista de un programa televisivo de chimentos, lo cual podría calificarse como uno de los tantos prolegómenos de los panelistas a cometer diversos delitos tipificados en nuestro Código Penal pero son palabras del Presidente de la Nación, por eso se convierten es muy peligrosas, trascienden las fronteras y son decodificadas por los grupos criminales.

El crimen organizado para su instalación necesita un Estado débil. No sólo en sus fuerzas policiales sino también en la educación, en la salud, en el orden urbano, en la planificación de las ciudades y en el fomento de la producción y el trabajo.  Son bienes escasos que el crimen organizado puede garantizar para su grupo.

Necesita además ingresar a circuitos legales el dinero proveniente del narcotráfico, la trata de personas, de la venta de órganos, minerales y animales salvajes. Para ello precisa tener bajo control del origen de los fondos y poder invertirlos en la construcción, gastronomía, hotelería, agro, servicios de distintos tipos. 

Una AFIP con bajo poder de contralor, una SIDE ocupada en la política interna y con fondos bajos o nulos en el área de inteligencia del crimen organizado (DNIC). Menos control significa mayor ingreso de dinero narco a los circuitos legales, un verdadero paraíso de inversiones proveniente del crimen organizado.

Eliminadas las regulaciones del Estado en temas sensibles como en productos farmacéuticos y armas permite a los grupos criminales un mayor poder de organización. Hoy Argentina es un país de tránsito, todas las semanas pasan aviones y aterrizan en cualquier provincia del norte, es relativamente fácil salvo que por un hecho fortuito se caiga la aeronave.

De allí ingresa por las rutas 5, 7 y 9 directo a Rosario y AMBA, pero de todo lo que ingresa la mayor parte tiene como destino Europa donde el valor se multiplica por 30, lejos está la Argentina de ser un mercado interesante, pero si hay un presidente que les pone a disposición un RIGI podrían tentarse en instalar sus organizaciones en cualquier urbe de la Argentina. 

El mayor impacto lo tiene el conurbano bonaerense, donde lo que ingresa se rebaja con distintas sustancias y el producto que entra de alta calidad se lo multiplica por 10. Eso permite cooptar en el negocio a cualquier grupo marginal fácilmente desechable, dinero rápido y fácil. 

Hay que recordar lo que sucedió en Tres de Febrero con la venta de cocaína envenenada, rebajada con diversos químicos. Esto ya pasó y fue parte del enorme paquete de desregulaciones que orgulloso mostraba el Ministro Sturzenegger.

Con la desregulación en 2025, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) eliminó la obligatoriedad de que técnicos de la ANMAT viajen a inspeccionar laboratorios extranjeros. Simplemente se aceptan certificaciones de buenas prácticas emitidas por organismos internacionales de control.

Y para terminar el año, dispuso la eliminación de controles de calidad y barreras técnicas al ingreso de diversos productos importados para el sector salud, quitando el control estatal sobre estos insumos.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Seguridad quitó a la Policía federal y Gendarmería de las calles del Conurbano. Además de privar a la provincia de Buenos Aires del Fondo de Seguridad, unos 750 mil millones de pesos.

Por un lado, el Estado nacional sostiene a la Policía Metropolitana con la transferencia de recursos que se hizo durante el gobierno de Macri y desfinancia a la policía bonaerense, un despropósito total ya que a región del AMBA es una y el delito no reconoce uno y otro lado de la General Paz o del Riachuelo.

La solución es la contraria, más recursos. Debería haber una policía financiada por el Estado Nacional que abarque los 41 municipios del AMBA y una Policía Federal desplegada en el territorio abocada al crimen organizado. 

Parece ser que, más allá del anuncio de Patricia Bullrich, este no es el camino. El Ministerio de Seguridad tiene como única prioridad la aplicación del protocolo antipiquetes que pareciera ser más efectista y mediático.

Estas acciones de un gobierno que dice querer destruir el Estado ponen en peligro a la Argentina. El crimen organizado cuando se instala definitivamente hace estragos, se convierte en un verdadero subsistema que organiza y controla a la sociedad.

El Presidente Javier Milei deberá reflexionar y el Congreso observar con dedicación este tema, aún estamos a tiempo.

  • Imagen

Gatillo fácil en Navidad en Villa Lugano: crece la violencia policial en CABA

29 Diciembre 2025

El 25 de diciembre, alrededor del mediodía, fue asesinado Juan Gabriel González, vecino de 45 años de Villa Lugano, por un efectivo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Tras un supuesto llamado por disturbios, según la fuerza de seguridad, un grupo de efectivos se acercó al Barrio 20 pero terminó fusilando a una persona indefensa, a la que también le negaron atención, e hiriendo a su pareja. Los vecinos y vecinas desmienten la versión de los uniformados y la autopsia tampoco coincidió con su postura inicial, mientras aparecen nuevas imágenes. 

La Unidad Táctica de Pacificación de la policía porteña alega que fue atacada por un grupo de personas con piedras y botellas, la gente del barrio lo niega. A González le habrían impedido ingresar a su casa, llevándolo hasta la intersección de Chilavert y Araujo donde, tal como se puede observar en las cámaras, fue impactado a corta distancia por un disparo de escopeta. De esa forma consta en el informe preliminar de la autopsia: “Lesiones por proyectil de munición - de plomo- múltiple en tórax y abdomen, hemorragia interna y externa”. A su vez, las pericias confirmaron el tipo de bala utilizada, algo también negado oficialmente al principio.

Si bien todavía no se conoce el nombre preciso del autor del disparo, según los datos que figuran en las actuaciones del juzgado, quienes intervinieron en el hecho serían: el oficial primero Daniel Miño, la oficial Vanesa Valentini, el oficial primero Joel Riquelme, y la oficial Evelyn Goncebat. Todos de la División Unidad Táctica de Pacificación VI. Según el parte policial, quienes gatillaron sus armas largas fueron la oficial Valentini y el oficial 1° Miño, quienes habrían disparado seis veces cada uno.

En repudio al accionar policial, familiares de González, la CORREPI y organizaciones del barrio convocaron a una manifestación el viernes por la tarde. “Era un chico trabajador, nacido acá en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 24 y 17 años. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, declaró a Tiempo Argentino Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13 Ingeniero José L. Delpini.

La causa quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 20, quien dio intervención a la Policía Federal. En ese marco, la fuerza de seguridad porteña entregó los celulares, cámaras y los elementos antidisturbios utilizados. Tras los resultados preliminares de la autopsia trascendió, a su vez, que mínimo un oficial fue apartado provisoriamente.

Violencia en CABA 

El caso de Gabriel es apenas otro ejemplo de la violencia institucional que echó raíces en la Ciudad de Jorge Macri. Desde las redes y medios de comunicación aliados al macrismo intentan forzar el relato y culpar a la víctima. Asimismo, salieron a deslindar responsabilidades al mandatario porteño y colocar un manto de duda o de enfrentamiento sobre los hechos.

Otro caso reciente es el recordado asesinato de Lucas González, donde sus verdugos, el inspector Gabriel Alejandro Isassi, el oficial mayor Fabián Andrés López y el oficial Juan José Nieva, fueron hallados culpables de homicidio quíntuplemente agravado, incluso por odio racial, y varios otros efectivos fueron condenados por encubrimiento.

La doctrina del gatillo fácil continúa profundizándose en la Ciudad de Buenos Aires. Los datos brindados por María del Carmen Verdú, titular de la Correpi, lo confirman. Desde el 1 de enero de 2017, cuando se instituyó la fuerza, acumula 168 víctimas. De dichos asesinatos, 41 se cometieron en el distrito y el resto en el conurbano bonaerense, fuera del horario de servicio. 

El Total casos de la Policía de la Ciudad en todas las modalidades es de 205, a razón de 25 homicidios por año. El desagregado en los dos primeros años de gobierno de Jorge Macri indica 44 asesinatos en todas las modalidades: gatillo fácil, muertes en cárceles y comisarías, e intrafamiliares. “La Policía de la Ciudad es la fuerza más letal del país (…) si bien el promedio general es que casi el 70% de los casos de gatillo fácil son fuera del horario de servicio, en este caso trepa a más del 80%”, describió Verdú.

Otra de las voces presentes en la movilización para reclamar justicia fue Leo Demonty, hermano de Ezequiel, joven torturado y asesinado por la Policía Federal en septiembre de 2002. “Desde que se formó, todo mal se hizo”, sostiene en diálogo con AGENCIA PACO URONDO. “Teniendo todos los recursos, dinero y aparato político, eligen hacer las cosas mal”, continúa. “No tiene vocación de servicio y ya vienen formados mal, porque entiendo que son tres años para formarse un policía de calle y estos en seis meses ya le dan el arma y los recursos para que puedan hacer estas cosas”, finaliza.

  • Imagen
    Afroargentinas, la obra
    "Afroargentinas, la obra". Foto de Maga Pérez
BALANCE

La comunidad afrodescendiente no retrocede: organización y memoria en tiempos de ajuste

28 Diciembre 2025

A lo largo del año, el calendario afrodescendiente no fue solo una sucesión de fechas, sino una forma de encuentro, organización y acción política. Este balance recorre cómo, frente al ajuste y el retiro del Estado, la comunidad afrodescendiente sostuvo la unión, la memoria y la fuerza colectiva necesarias para seguir luchando y proyectar futuro.

La comunidad afrodescendiente de Argentina continúa organizada y en movimiento, sosteniendo una lucha histórica por el reconocimiento, la igualdad y la implementación de acciones afirmativas con perspectiva étnico-racial. Estas demandas apuntan a visibilizar las responsabilidades del Estado en el diseño e impulso de políticas públicas orientadas al desarrollo de este colectivo, en el marco del Segundo Decenio Internacional para los Afrodescendientes declarado por la ONU (2025-2035).

Se trata de reivindicaciones que a pesar de contar con un marco normativo vigente desde el año 2013, como la Ley 26.852 que reconoce la afrodescendencia argentina y la cultura afro, aún muchas acciones no han sido implementadas. Esta situación da cuenta de la persistencia del racismo estructural y de la negación de la cuestión racial en la agenda pública argentina.

En este sentido, el año que finaliza está atravesado por un escenario de continuo retroceso institucional en materia de derechos humanos, racismo y discriminación. Desde la asunción del gobierno de Javier Milei en 2023 se desarticularon y disolvieron programas y proyectos que, desde distintos espacios ministeriales, incorporaban acciones afirmativas y enfoques de derechos dirigidos a la comunidad afrodescendiente y a otros colectivos racializados. Este proceso no solo ha eliminado políticas públicas que estaban en plena etapa de avance e implementación, sino que también reafirmó una matriz estatal que invisibiliza las desigualdades raciales sustentando estas decisiones en el negacionismo de la identidad afrodescendiente argentina y el desdén por las políticas de integración de la población migrante afrodescendiente y africana.. A ello se suma un ajuste severo que además de suprimir estas iniciativas provocó la pérdida de puestos de trabajo y el vaciamiento de capacidades institucionales construidas a lo largo de los años.

Sin embargo, la eliminación de estas políticas no implica la desaparición de las demandas ni de los sujetos colectivos que las sostienen. Por el contrario, a lo largo del 2025 las organizaciones afrodescendientes y de la sociedad civil profundizaron sus niveles de articulación, fortalecimiento de sus agendas y despliegue de acciones a nivel nacional, provincial y territorial. En un contexto de retirada del Estado, la organización comunitaria se consolida como el principal motor para defender conquistas, denunciar el racismo estructural y proyectar nuevas estrategias de incidencia política.

En ese marco, las acciones impulsadas de manera sostenida por las organizaciones de la sociedad civil ponen en evidencia la fuerza de la ancestralidad de la comunidad afrodescendiente, un legado que se transmite de generación en generación y mantiene vivo el espíritu de la resistencia negra. Ese compromiso con la memoria histórica se refleja en las distintas conmemoraciones del calendario anual que reivindican la historia africana y afrodescendiente, fechas que hoy forman parte de las agendas culturales de diversas provincias y también del ámbito nacional.

Memoria y territorio: la construcción federal de la afroargentinidad

Durante décadas, la presencia afrodescendiente en la Argentina fue relegada a los márgenes del relato oficial. Sin embargo, el trabajo sostenido del movimiento de derechos humanos afrodescendiente, a través de sus organizaciones de la sociedad civil, abrió un proceso de recuperación histórica que hoy se expresa en leyes, ordenanzas y fechas conmemorativas en distintas provincias del país.

Uno de los principales avances del movimiento de derechos humanos de la comunidad afroargentina, afrodescendiente y africana fue la institucionalización, en 2013, del 8 de noviembre como Día Nacional de los Afroargentinos y la Cultura Afro (ley 26.852), en homenaje a la capitana María Remedios del Valle, conocida como la Madre de la Patria. Esta ley significó un primer paso en términos de justicia reparativa, al establecer una fecha común y una figura central que interpela la memoria colectiva. No obstante, las organizaciones afrodescendientes señalaron tempranamente la necesidad de avanzar hacia una construcción federal de la afroargentinidad, que reconociera las particularidades históricas y culturales de cada territorio.

Ese impulso dio lugar a la creación de fechas conmemorativas tanto nacionales como provinciales, promovidas desde las bases comunitarias y por organizaciones de la sociedad civil con fuerte anclaje territorial. Estas fechas se consolidaron como herramientas educativas, culturales y políticas fundamentales para fomentar el autorreconocimiento de las personas afrodescendientes y fortalecer la lucha contra la discriminación y el racismo en la sociedad argentina.

En un contexto de retirada del Estado, la organización comunitaria se consolida como el principal motor para defender conquistas y denunciar el racismo estructural.

Entre las acciones destacadas del calendario afrodescendiente argentino se encuentran el 6 de enero, Día de San Baltazar; el 2 de febrero, celebración de Iemanjá; el 21 de marzo, Día Internacional de la Lucha contra la Discriminación Racial; el 25 de mayo, Día de África; el 25 de julio, Día de la Mujer Afrodescendiente; el 31 de agosto, Día Internacional de los Afrodescendientes; la participación afrodescendiente en la Marcha del Orgullo LGBTQ+, con la presencia, por segundo año consecutivo, de la Camiona Afro; y el cierre del año con la Marcha Federal del 8 de noviembre, en el marco del Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro, establecido por la Ley 26.852, que en 2025 celebró su tercera edición.

El primer antecedente de recuperación de la soberanía territorial afrodescendiente en la Argentina —que contribuyó de manera decisiva a los posteriores procesos de institucionalización— se remonta a la provincia de Santa Fe. En el año 2009, mucho antes de la creación del Día Nacional de los Afroargentinos y de la declaración del primer Decenio Internacional para los Afrodescendientes, a instancias de la histórica referente afroargentina Lucía Dominga Molina Sandez fundadora junto a Mario Luis López de la Casa de la Cultura Indoafroamericana de Santa Fe,se impulsó la Ordenanza Municipal N.º 11.649. La misma dispuso el cambio de denominación a “Paseo de las Tres Culturas” —indígena, africana y europea—, para el espacio de reconocimiento en pleno casco historico santafesino hacia las raíces afro en la identidad provincial y de esta manera contribuyo con el tiempo a la visibilización de figuras históricas como la Sociedad Coral Carnavalesca Negros Santafesinos y el “Negro Arigós”.

En continuidad con ese proceso, la provincia de Entre Ríos estableció en 2021, mediante la Ley 10.884, el 21 de mayo como Día del Afroentrerriano y de la Cultura Afrolitoraleña, en homenaje a María Francisca Lencinas, la primera entrerriana registrada “como hija de pardos libres”. En este caso, la Agrupación Entre Afros, junto a su referente Marina Crespo, desarrolla un trabajo sostenido de articulación con la Dirección de Museos provincial, referentes sociales y espacios académicos, orientados a la visibilización de la afrodescendencia histórica y contemporánea en el territorio entrerriano.

Asimismo, en la provincia de Córdoba, a través de la organización civil Mesa Afro Córdoba, que lleva adelante una intensa labor de recuperación identitaria y sistematización del legado histórico y cultural de la población afroargentina, el 27 de abril de 2024 fue declarado “Día Provincial del Afrocordobés y de la Cultura Afrocordobesa” (Ley 10.001). La fecha remite a la primera venta registrada en la provincia respecto a personas esclavizadas traídas de Angola 1588 , llamados “Pedro y Yomar”. La gestión de la asociación, encabezada por Marcela Alarcón Guarino y Griselda Manzoli, también impulsa la identificación y visibilización de sitios de memoria afrocordobeses.

Más cercano en el tiempo, en la provincia del Chaco, el 14 de octubre de 2024 fue instituido el Día del Afrodescendiente Chaqueño y de la Cultura Afrolitoraleña (Ley 4.091). La fecha toma como referencia el legado del reconocido músico Óscar Alemán, figura clave del jazz argentino, para destacar la influencia afro en la cultura chaqueña y nacional. La ley impulsada por la organización afrochaqueña Awon Awo Ti Oke y su referente Claudia Margosa Conti, establece además que el 14 de octubre, o el día hábil siguiente, se realice en todos los establecimientos educativos un acto oficial con la presencia de las banderas Nacional y Provincial, consolidando así la efectiva implementación de la conmemoración.

Estas poderosas iniciativas, entre otras, reflejan un proceso más amplio y profundo: la decisión colectiva de disputar el sentido de la historia argentina y afirmar, desde cada rincón del país, que la identidad nacional también es afro.

Imagen
Primer taller de mujeres afropolíticas 2025
Primer taller de mujeres afropolíticas 2025. Foto: Carla Guzmán

La educación como herramienta antirracista

En numerosas escuelas del país, especialmente en torno a fechas patrias como el 25 de Mayo, el 20 de Junio y el 9 de Julio, activistas del movimiento de derechos humanos de la comunidad afrodescendiente de todo el país son convocadxs para brindar talleres de sensibilización y de recuperación de una historia largamente negada. Estas intervenciones surgen por la iniciativa de organizaciones de la sociedad civil que trabajan de manera permanente acercándose a instituciones educativas de distintos niveles y modalidades ante la ausencia de políticas públicas sostenidas en materia de educación antirracista.

En este marco, se destaca la labor de la Asociación Misibamba – Comunidad Afroargentina de Buenos Aires, que, a través de su referente Carlos Lamadrid, desarrolla una tarea continua y mantiene una importante convocatoria en la Provincia de Buenos Aires para compartir talleres de Historia Afroargentina y Candombe Porteño en instituciones de diferentes niveles educativos, espacios culturales y otros ámbitos comunitarios. Asimismo, Misibamba durante este año ha tenido un rol activo en procesos de reparación simbólica dentro del sistema educativo, participando en el proceso de imposición del nombre “Capitana María Remedios del Valle” para el JIN 3  de Floresta, siendo invitados, dado el conocimiento de sus activistas, al acto de imposición de la histórica Escuela de Educación Secundaria 31 del Partido de Quilmes, que desde noviembre del 2025 lleva el nombre “ María Remedios del Valle” ,

Esta tarea sostenida de la comunidad afroargentina, afrodescendiente y africana no sería posible sin el acompañamiento de docentes y académicos aliadxs, que fortalecen estas iniciativas y construyen espacios de diálogo, formación y articulación indispensable para la lucha contra el racismo en Argentina .En ese entramado colectivo se inscriben las gestiones de formación docente impulsadas por la Agrupación Xangô, la organización del Foro Afro Chaco de Awon Awo Ti Oke con apoyo provincial , la Catedra Libre de Cultura Afroargentina y Afrolatinoamericana de la Universidad Nacional del Nordeste con la coordinación de la activista afrocorrentina Karen Gomes Curima, el equipo interdisciplinario de formación docente “Miradas Afro” en Santa Fe, y las instancias participativas de activismo desarrolladas junto al Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA), que forman parte entre otrxs de una rica y persistente historia de articulaciones y encuentros.

A modo de conclusión y aún sabiendo que quedan muchas experiencias por relatar, lejos de retroceder como supone este contexto, el movimiento político de derechos humanos afrodescendiente reafirma la continuidad de la acción colectiva. La organización crece, se diversifica y suma nuevas perspectivas de futuro y con mayor representatividad de mujeres y diversidades.

 En ese camino se inscribe también la primera realización del Taller de Mujeres Afro Políticas 2025, con la participación de la activista Epsy Campbell, así como la presencia del movimiento organizado en la Marcha de las Mujeres Negras 2025 en Brasil y la representación de enlaces de argentina en la Red de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. elegida democráticamente por la votación de las/les integrantes de la comunidad.

Son pasos hacia adelante que demandan tiempo, especialmente en un contexto atravesado por la adversidad, la falta de presupuestos y el retiro de apoyos institucionales. Sin embargo, desde la comunidad afrodescendiente hay una convicción compartida: no dar ni un paso atrás en este camino de reivindicaciones iniciado por nuestras y nuestros mayores. La memoria, la organización y la acción colectiva siguen marcando el rumbo.

* Por decisión de la autora el artículo contiene lenguaje inclusivo.

  • Imagen
    MILO J.
    Foto: Javier Tucci
CRÓNICA

Milo J en Vélez: la tracción musical e ideológica del momento

28 Diciembre 2025

Para contrarrestar la avanzada de los tiempos violentos, es necesario contar con una trinchera cultural decidida a transformar la realidad. Una que cruce e interpele a generaciones a través del mensaje directo, metáforas y que construya puentes artísticos que reflejen lo que pasa ahí afuera.

Todos esos condimentos los encontré el pasado 19 de diciembre en el Estadio José Amalfitani junto a mi hija de 9 años, en el mega show de tres horas que dio este pibe de Morón que la está rompiendo con su canción y performance trapera-folclórica latinoamericana. Porque no sólo pone el acento en un movimiento joven como el urbano, sino que extiende sus lazos hacia las raíces folclóricas y la canción testimonial. Una reconfiguración que necesitábamos como sociedad.

Milo decodifica el presente y el pasado como juglar, y lo lleva a la acción directa a través de sus canciones y cañones cargados de futuro, con un despliegue escenográfico y teatral bajo la premisa de recrear el contexto. Un libreto de un tiempo de extrema locura que el artista traslada hacia su público, que no solo son adolescentes y sub 20 y 30 años, sino también pibes y pibas de entre 8 y 12 que son acompañados por sus familias. 

Una oportunidad para percibir, debatir y problematizar en comunión. Un fenómeno que se produce entre padres, madres y sus hijos e hijas, abrazados en un acto de festividad y retroalimentación cultural, como escape y encuentro. Quizá, sea ahí donde también la música pase a cumplir una función social en épocas de 140 caracteres e IA.

Imagen
MILO J.
Foto: Javier Tucci
Milo decodifica el presente y el pasado como juglar, y lo lleva a la acción directa a través de sus canciones y cañones cargados de futuro, con un despliegue escenográfico y teatral bajo la premisa de recrear el contexto.

Entre las más de 45.000 personas que se dieron cita en la cancha de Vélez, había jóvenes con sus remeras de Milo y otros artistas de la música urbana, sumado a figuras como Mercedes Sosa y Atahualpa Yupanqui.

Obvio que no faltó el adulto que estuvo viendo boludeces en el celu durante casi todo el reci y, de vez en cuando, se comunicaba con su hijo para decirle que al cantor no se le entendía nada. Como un viejo tanguero, le escupía en la cara que en su época la cosa iba por otro carril-obvio pelandrún-, como si el muy gil no hubiera vivido su tiempo atravesado por las remesas de la realidad noventista, sentado en la esquina escuchando con los pibes a Hermética o Los Redondos. Bandas que también hicieron foco en la problematización y la denuncia durante los durísimos años del menemismo, con la necesidad de volver a la tribu para hacerle frente al monstruo del neoliberalismo. 

A la idea de libertad de la que tanto se viene hablando desde que asumió el MAL en la Argentina y nuestra América, se le contrapone un nuevo actor de resistencia. Me refiero a algunxs de lxs pibxs que encarnan este movimiento musical y cultural. Muchos saldrán a marcar que carecen de armonía, orquestación y abuso de autotune, pero en sus fibras radica la fuerza, la desobediencia y todo el carisma para llevar ese mensaje tan trillado pero olvidado de “pinta tu aldea y pintarás el mundo”. 

Después de todo... nos estamos manifestando en pos de encontrar la luz. 

  • Imagen
    Libro Paisajes Conurbanos de Marx Bauzá
RESEÑA

Recorriendo algunos "Paisajes Conurbanos", poemario de Marx Bauzá

28 Diciembre 2025

Leer Paisajes Conurbanos es aceptar una interpelación. No se trata de un libro que se limite a mostrar escenas ni a describir entornos reconocibles, sino de una escritura que exige al lector mirarse en aquello que ve. El paisaje que Marx Bauzá construye no es un decorado ni un telón de fondo: es una forma de vida expuesta, una experiencia compartida, una realidad que se nos devuelve como espejo. Y en ese espejo no hay complacencia.

El conurbano que recorre este libro —situado, sí, en Las Talitas, Tucumán— podría ser sin esfuerzo cualquier otro conurbano de la Argentina. Esa es una de sus fuerzas más hondas: no la localización cerrada, sino la resonancia. Las calles, los márgenes, los restos industriales, los baldíos, los vehículos detenidos en un tiempo que ya no avanza, componen una geografía que se repite en el país entero. No como copia, sino como estructura. Lo conurbano aparece aquí como condición, no como excepción.

Estos poemas trabajan con la necesidad, casi ética, de hacernos espejo en la realidad que vivimos. No hay aquí voluntad de embellecimiento ni de distancia estética tranquilizadora. Bauzá escribe desde adentro del paisaje, desde su desgaste y su persistencia. El poema no se coloca por encima del territorio: se deja atravesar por él. En ese gesto hay una toma de posición clara frente a la poesía que exotiza la periferia o la convierte en postal de la precariedad.

El conurbano, en Paisajes Conurbanos, es un espacio donde la vida insiste. Aún en la carencia, aún en el deterioro, aún en lo que parece detenido o inutilizado. Las ruedas pinchadas, el óxido de los viejos camiones estacionados, las piletas de lona cubriendo lo que queda, no son signos de clausura definitiva. Son marcas de una lucha cotidiana, silenciosa, persistente. Allí donde podría leerse sólo abandono, el poema detecta movimiento vital.

Este libro pone en escena una tensión fundamental: eros y tánatos conviviendo en el mismo territorio. La muerte; entendida no sólo como fin biológico, sino como desgaste, exclusión, olvido; está presente. Pero no domina. Frente a ella, la vida se encumbra, resiste, se reorganiza. La precariedad no cancela el deseo. Al contrario: lo intensifica. El eros aparece como fuerza de insistencia, como energía que se filtra incluso en los espacios más erosionados.

Hay en estos poemas una mirada atenta a lo mínimo, a lo aparentemente insignificante. Un modo de observar que se demora, que no pasa de largo. Esa demora es política y poética a la vez. Detenerse en lo que suele ser ignorado es una forma de devolverle espesor simbólico a lo cotidiano. El paisaje conurbano deja de ser un lugar de paso para convertirse en un lugar de sentido.

La lengua de Paisajes Conurbanos acompaña esa ética de la mirada. No hay exceso retórico ni ornamentación innecesaria. La escritura se sostiene en una precisión que no busca impactar, sino decir lo justo. El ritmo es contenido, casi sobrio, y permite que las imágenes respiren. El poema no explica: muestra. No sentencia: sugiere. Confía en la inteligencia sensible del lector.

Este conurbano no es sólo espacio físico; es también tiempo acumulado. Restos de proyectos truncos, promesas de progreso que no llegaron a cumplirse, capas superpuestas de historia social y económica. El poema funciona como una suerte de registro arqueológico del presente: no para fijarlo, sino para evidenciar sus fracturas. En esa superposición temporal, el paisaje se vuelve testimonio.

Pero no hay nostalgia en este libro. No hay idealización de un pasado perdido ni lamento por una totalidad ausente. Lo que hay es una aceptación lúcida de la complejidad. El conurbano no es presentado como un problema a resolver, sino como una realidad a comprender. Y comprender, aquí, implica involucrarse.

Paisajes Conurbanos se inscribe así en una tradición de poesía que no se desentiende del mundo que la produce. Sin consignas, sin énfasis discursivos, el libro sostiene una crítica implícita a las formas de exclusión espacial y simbólica que atraviesan nuestra sociedad. El poema no denuncia: expone. Y en esa exposición convoca.

Leer este libro es recorrer un territorio que reconocemos aunque no sepamos nombrarlo. Es descubrir que ese conurbano tucumano es también el nuestro, aún si estamos lejos. Es aceptar que esos paisajes hablan de cómo vivimos, de cómo resistimos, de cómo seguimos haciendo lugar para la vida incluso cuando todo parece empujar hacia la intemperie.

En Paisajes Conurbanos, Marx Bauzá logra que el poema sea espacio de encuentro entre lenguaje y realidad, entre mirada y experiencia, entre eros y tánatos. Un libro que no se lee para escapar del mundo, sino para volver a él con los ojos más abiertos.

Hay, además, en Paisajes Conurbanos, una conciencia muy clara de que el paisaje no es solamente lo que se ve, sino también lo que se habita corporalmente. El cuerpo atraviesa estos poemas aunque no siempre aparezca nombrado. Está en el cansancio de los trayectos, en la repetición de los recorridos, en la adaptación constante a un entorno que no ofrece garantías. El conurbano no se contempla: se camina, se padece, se sobrelleva. Y en ese tránsito, el sujeto poético no se erige como héroe ni como víctima, sino como parte de una trama mayor.

Esta pertenencia es clave. El yo que emerge en los poemas no se separa del espacio que describe. No hay una mirada exterior ni turística. Hay implicación. El paisaje devuelve algo de quien lo mira, y esa devolución no siempre es amable. En ese sentido, el libro incomoda porque no permite refugiarse en la distancia estética. El lector queda implicado, arrastrado a reconocerse en esas escenas que, aún cuando no sean idénticas a las propias, resultan inquietantemente familiares.      

Imagen
Marx Bauzá
Marx Bauzá, autor de Paisajes Conurbanos.
Sin proclamas ni consignas explícitas, "Paisajes Conurbanos" es un libro profundamente político. Porque dar palabra a lo cotidiano, a lo que suele quedar fuera del centro del discurso, es afirmar existencia.

El conurbano argentino —y el tucumano en particular— aparece aquí como un espacio donde la vida se organiza en condiciones adversas, pero no excepcionales. Esa normalización de la precariedad es uno de los grandes silencios sociales que el libro pone en evidencia sin necesidad de subrayarlo. Las piletas de lona cubriendo lo que debería estar a resguardo, los camiones detenidos como fósiles industriales, los objetos resignificados para sobrevivir, los perros callejeros como personajes que humanizan el barrio y hablan de una inteligencia práctica, de una creatividad forzada por la necesidad. El poema observa ese mundo sin paternalismo.

En ese gesto hay respeto. Y también hay una comprensión profunda de que la dignidad no se declama: se ejerce. Paisajes Conurbanos no da voz a nadie, porque esa voz ya existe. Lo que hace es escucharla, acompañarla, dejarla resonar en el lenguaje poético. El resultado es una escritura que no suplanta la experiencia, sino que la traduce con cuidado.

El eros, entendido como impulso vital, atraviesa esta traducción. No aparece como celebración ingenua, sino como energía persistente. Amar, desear, insistir, seguir, aún con las ruedas pinchadas, son formas de resistencia. Frente al tánatos que se manifiesta en el desgaste material, en lo aparentemente detenido, en el óxido, la vida no se presenta como épica, sino como obstinación cotidiana. Y esa obstinación es profundamente política.

Hay también una dimensión afectiva en el modo en que el paisaje es nombrado. No como un afecto sentimental, sino afectación: el entorno afecta y es afectado. El poema registra esa relación de ida y vuelta. El conurbano no es sólo escenario de carencias, sino espacio de vínculos, de historias mínimas, de presencias que no siempre se dicen pero se intuyen. El silencio, en estos textos, tiene peso específico.

Formalmente, esta poética de la contención acompaña la ética del libro. El lenguaje no irrumpe con violencia ni busca el golpe de efecto. Prefiere la acumulación, el desplazamiento leve, la imagen que se sostiene por su exactitud. Esa elección formal refuerza la sensación de realidad vivida: nada sobra, nada está puesto para impresionar. Todo responde a una necesidad expresiva.

En tiempos en los que el paisaje suele ser convertido en mercancía simbólica, ya sea para el consumo cultural o para la simplificación mediática, Paisajes Conurbanos propone una lectura más compleja y honesta del territorio. No hay aquí un conurbano explicable en pocas líneas ni reducible a una idea. Hay, en cambio, un entramado que exige tiempo, atención y disposición a aceptar la ambigüedad.

Este libro nos recuerda que mirar también es un acto ético. Que elegir qué mirar, y cómo hacerlo, implica asumir una posición frente al mundo. Bauzá elige mirar allí donde muchas veces se aparta la vista. Y al hacerlo, construye una poesía que no promete salvación, pero sí comprensión. Una poesía que no niega la dureza de lo real, pero tampoco renuncia a la posibilidad de vida que persiste en medio de ella.

Paisajes Conurbanos no clausura sentidos. Los abre. Invita a leer el territorio como texto y el texto como territorio. A reconocer que ese conurbano que parece ajeno nos pertenece más de lo que creemos. Y que, quizás, solo mirándolo de frente podamos empezar a entendernos.

Para cerrar este texto, es necesario volver al gesto inicial que propuse al comienzo de la presentación del libro: dejar por un momento el afuera, bajar el ritmo, permitir que la palabra encuentre su propio silencio. Porque Paisajes Conurbanos no irrumpe ni exige; se acerca. En voz baja. Deja huella sin estridencia. Esa forma de decir es inseparable de lo que el libro dice.

En tiempos dominados por la velocidad, el fragmento y la saturación de discursos, detenerse a escuchar poesía es, en sí mismo, un acto de resistencia. Y en la poética de Marx Bauzá esa resistencia no se declama: se ejerce. Se ejerce en la elección de mirar lo cotidiano, en la decisión de caminar el territorio en lugar de sobrevolarlo, en la confianza en que la experiencia compartida todavía puede ser lenguaje.

Esta nota, como aquella presentación en CiTá ABASTO DE CULTURA, no pretende explicar Paisajes Conurbanos. Pretende acompañarlo. Porque la poesía no se completa en el análisis, sino en la experiencia de lectura. No hace falta saber de poesía para entrar en este libro; basta con estar dispuesto a dejarse atravesar por él. A escuchar. A reconocerse.

El conurbano que aquí se nombra no es borde ni margen: es centro sensible de la experiencia. No como categoría sociológica, sino como territorio vivido. Un espacio recorrido a pie, detenido en la vereda, esperado en el semáforo, escuchado a través de una música que se filtra desde una casa abierta. El poema no mira desde afuera ni desde arriba: camina.

Por eso el paisaje no funciona como fondo ni decorado. Es protagonista. Organismo vivo atravesado por historias mínimas que, al ser nombradas, alcanzan una dimensión colectiva. La calesita que gira una y otra vez, la infancia que corre, el castillo inflable que crece lentamente en esa calle de tierra, el desempleo o el trabajo cotidiano, la espera silenciosa, el amor que persiste entre mates incluso cuando todo parece frágil: allí la vida se encumbra frente a la amenaza constante de la pérdida, del desgaste, del olvido.

Nombrar ese paisaje es un acto de pertenencia. Y también de dignidad. Porque aquí la palabra poética no subraya ni denuncia de manera directa: acompaña. Hay una ética de la mirada que respeta a quiénes habitan ese territorio. El yo poético no se impone; se integra. En ese gesto se construye un nosotros amplio, inclusivo, donde caben niños, vecinos, trabajadores, amantes, músicas populares, silencios, pérdidas y pequeñas celebraciones.

Sin proclamas ni consignas explícitas, Paisajes Conurbanos es un libro profundamente político. Porque dar palabra a lo cotidiano, a lo que suele quedar fuera del centro del discurso, es afirmar existencia. Aquí la poesía no embellece ni oscurece: dignifica. Devuelve humanidad a escenas que muchas veces son reducidas a estadísticas, estigmas o meros datos.

La poesía, nos recuerda este libro, no necesita escenarios solemnes para existir. Nace en el asfalto, en la espera, en lo compartido, en lo que persiste a pesar de todo. Y tal vez por eso, leer Paisajes Conurbanos sea también una invitación: a caminar más despacio, a mirar de frente, y a reconocer, en lo aparentemente simple, una profundidad que nos incluye.

Alejandra Burzac Sáenz es Presidenta de SADE Filial Tucumán, Profesora en Lingüística Regional y Doctora Honoris Causa en Literatura.

  • Imagen
    Cacerolazo contra DNU Milei
    Foto: Daniela Amdan
ENSAYO

La guerra cultural que nos negamos a enfrentar

28 Diciembre 2025

Estamos en guerra. Es una guerra cultural de nuevo tipo, con reglas diferentes a las que nosotros habíamos impuesto. De hecho, no entendemos lo que está sucediendo. De hecho, ellos tenían una biblioteca y nosotros creíamos que solo improvisaban —lo que tampoco significa que interpreten correctamente lo que leen.

Hace un tiempo se puso de moda el concepto de “batalla cultural”, por ejemplo, que antes que nada sirve para representar nuestros múltiples fracasos. Es un concepto equivocado, porque una batalla es un momento preciso y puntual de algo más grande y doloroso. Una guerra está formada por varias batallas, y nosotros por ahora las venimos perdiendo todas.

Ahora bien, ¿a quién me estoy refiriendo cuando hablo de nosotros? Este nosotros es muy amplio, abarca a ciertos peronistas (pocos) que desean ignorar la real politik, a los kirchneristas melancólicos, a los ex kirchneristas, a los que ellos llaman “comunistas”, a los que creen en la justicia social, a los que tienen esperanzas en un Estado redistributivo, a los que pretenden erradicar la pobreza sin sacrificar nada que nuestros privilegios —porque en realidad son casi privilegios mínimos que conquistamos con el sudor de nuestro trabajo y de nuestras lecturas, aunque impliquen un abismo insalvable para los que no gozan de ellos.

Nos quedamos sin consignas auténticas (incluso sin consignas verosímiles), sin proyectos viables, sin plan, como unos náufragos que se aferran a sus salvavidas y lo único que quieren es que este no se pinche. Y a nuestros salvavidas los están pinchando.

¿Y nuestros líderes? Están peor, aunque muchos de ellos viven de pensiones millonarias o están abrochados a sueldos suntuosos. Y se preocupan todo el tiempo por la suerte de “los otros”. O por lo menos dicen eso: por qué no creerles, ¿no?

La guerra es contra nuestros enemigos, pero también es contra nosotros mismos. No somos los buenos de esta película hiperreal.  

Nuestro futuro, si queremos tener futuro, exige nuevos rostros, nuevos nombres, nuevos personajes. Pero el poder instituido de una oposición que no existe como tal (tan no existe como tal que parece cómplice de este gobierno cipayo y miserable) tapona la emergencia de cualquier novedad, como si ella también temiera quedarse sin sus privilegios de clase política.

Me dirán: ah, brillante, ¿y entonces por qué no proponés un plan de acción para sacarnos de esta encerrona en la que lo único que esperamos es que este gobierno esperpéntico se caiga por sus propios errores e injusticias? 

Soy un ex filósofo, no un piloto de catástrofes.

Lo único que sospecho es que los intelectuales que nos representan (los “radio con vos”, los “cenital”, los “cohetes a la luna”, los agoreros del desastre, los odiseas de la nada, los gelatinas graciosos, los siempre serios destapeteros) nos representan con la misma fidelidad con la que lo hacen nuestros políticos de siempre.

Ya pasó la navidad, por si alguien no se dio cuenta. Se viene fin de año. Y después, con el calor húmedo de la city, hasta los rebeldes inclaudicables se toman vacaciones.

La guerra es contra nuestros enemigos, pero también es contra nosotros mismos. No somos los buenos de esta película hiperreal.