fbpx “Se puede hacer un país mucho más justo y plural”
Política //// 27.07.2010
“Se puede hacer un país mucho más justo y plural”

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado por Pagina/12)
Kirchner convocó a una alianza entre “la clase trabajadora, la clase media y los empresarios nacionales” para “lograr la redistribución de la riqueza hasta alcanzar el 50 y 50”. Moyano dijo que “el que les quita derechos a los trabajadores, traiciona a la patria”.
Por Nicolás Lantos
Desde el escenario no alcanzaba a verse el final del enorme manto de antorchas que se desparramaba sobre Paseo Colón. Néstor Kirchner se lo señalaba a sus laderos, Emilio Pérsico y Hugo Moyano, segundos antes de que el reloj marcara las 20.25, hora en la que Eva Perón “pasó a la inmortalidad”, dando comienzo al acto con un respetuoso minuto de silencio. El locutor había saludado la presencia de “más de cien mil compañeros” en la manifestación, aunque en el palco algunos calculaban unos 60 mil. El acto por el 58º aniversario de la muerte de Evita fue una jugada de alto riesgo en conjunto entre la CGT que dirige Moyano y los movimientos políticos y sociales que acompañan al gobierno nacional y, a juzgar por los rostros de los presentes, tuvo éxito. “Antes, para esta fecha, éramos 500 compañeros soñando con lograr, alguna vez, esto”, le confió uno de ellos, emocionado, a Página/12. Minutos más tarde, Kirchner llamó a tomar la “lección histórica” de Eva y el primer peronismo y convocó a una alianza entre “la clase trabajadora, la clase media y los empresarios nacionales” como única forma sustentable de “consolidar el proyecto” y lograr la redistribución de la riqueza hasta alcanzar el “cincuenta y cincuenta”. También fustigó a la oposición: “Quieren seguir jugando en la cubierta del Titanic con las ilusiones del pueblo”.
El secretario general del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, encargado de abrir la lista de oradores, destacó el trabajo conjunto llevado a cabo por la CGT y las organizaciones de base, llamando a “reunificar la clase trabajadora” que fuera desmembrada durante el período neoliberal, y resaltó la importancia de la Asignación Universal por Hijo (AUH) en este proceso: “Ahora, el compañero desocupado va a hacer el trámite al mismo lugar que el que tiene trabajo”, graficó. También aseguró que “la verdadera reforma política” que llevaron a cabo Perón y Evita “fue la inclusión social” y que “el peronismo fue la maquinaria de empoderar a los trabajadores en el Estado”. Por último reivindicó una consigna que embanderó en los últimos tiempos la oposición. “No se confundan: el 82 por ciento móvil es una bandera de este espacio y no puede lograrse mediante el ajuste”, se plantó.
Desde la mesa principal, en el centro del escenario, lo aplaudieron Kirchner y Moyano, junto a los principales invitados: estaban el referente del Evita, Fernando “Chino” Navarro; la ministra de Infraestructura bonaerense, Cristina Alvarez Rodríguez –sobrina nieta de Eva Perón–; el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli; el ministro de Economía de la Nación, Amado Boudou, y el titular de las 62 Organizaciones Peronistas porteñas, Alejandro Amor, cuya presencia delataba la decisión cegetista de pelear la conducción de esta histórica agrupación, hoy en manos del duhaldista titular del gremio de peones rurales, Gerónimo “Momo” Venegas. Los acompañaron buena parte del gabinete nacional, intendentes del conurbano y una multitud de dirigentes, legisladores y funcionarios.
El breve discurso de Moyano fue el menos político (y el más emotivo) de los tres, aunque no se privó de dejar señales para quien sepa interpretarlas. “Yo fui uno de los privilegiados –recordó–. El primer juguete que recibí lo recibí de Eva Perón”, de quien dijo “fue el medio motor para llevar adelante la transformación social”. El camionero resaltó: “Así nos estaba enseñando que debíamos tener conciencia de lo que nos corresponde”, y observó que “este juguete se ve reflejado hoy en la AUH”. Como todos los oradores de la noche, no pudo evitar citar a la homenajeada y usar una frase suya para pintar el panorama actual. “En cada trabajador está la patria, y el que les quita derechos a los trabajadores está traicionando a la patria”, se envalentonó. Y terminó anunciando la llegada de “la hora de los pueblos”, un momento mítico en la idiosincrasia peronista que, le aseguró uno de los organizadores a este diario, “parece más cerca que nunca.”
Encargado de cerrar el acto, Néstor Kirchner se deshizo en elogios para su mujer, Cristina Fernández, y pidió confianza para ella. “Está dispuesta a cumplir a fondo la profundización del modelo”, prometió. “La Presidenta no está dispuesta a buscar protección mediática, y ello ha motivado que la atacaran los monopolios –explicó–. Lo importante es lo que viene. Cristina nos va a seguir dando muchas satisfacciones.” El titular del PJ volvió a caracterizar a la oposición como una “máquina de impedir” y aseguró que Evita también tuvo que lidiar contra ese aparato, traspolando a la actualidad el valor de sus enseñanzas. “Basta recordar lo que significó para la Argentina Eva Perón y lo que significa actualmente en la batalla transformadora”, planteó. Y aseguró que fue ella quien demostró “que se puede hacer un país mucho más justo, democrático, plural y diverso.”
El ex presidente también aseveró que el país se encuentra “ante oportunidades históricas” y advirtió “que no vuelvan los fantasmas del pasado. Por eso hay que tener memoria”. Luego reconoció que “hay que rendir las asignaturas pendientes”, entre las que nombró alcanzar a ser “la patria más igualitaria de Latinoamérica”, “la redistribución de la riqueza” hasta alcanzar el tan mentado “cincuenta y cincuenta”, “mejorar la salud pública”, “profundizar el modelo educativo” y “consolidar la industria nacional”, algo que sólo sería posible mediante una alianza de “la clase trabajadora, la clase media y los empresarios nacionales”. Por último, reiteró el llamado a no caer “en la agresión y la descalificación” en respuesta a los ataques recibidos. “Que sigan agrediendo –guapeó–. Pongamos la otra mejilla”.
 
(Agencia Paco Urondo)