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Política //// 03.04.2017
Investigación: los audios que prueban la relación Nisman - Stiuso

El periodista de investigación Javier Llorens, que se ha presentado en el expediente que investiga la muerte de Alberto Nisman, analiza los audios que se han difundido del fiscal dialogando con el jefe de prensa de la AMIA, Daniel Berliner.  

Por Javier Llorens*

Los periodistas de la gran prensa han logrado instalar la posverdad o verdad alternativa del asesinato del fiscal Nisman, sin que exista evidencia alguna de ello. Y como si fueran alumnos de la escuela secundaria argentina, parecen estar incapacitados de interpretar los textos de los audios del ex fiscal Nisman que ellos mismos difunden. Ya que en vez de analizar su discurso, de lo que habla, desde donde habla, y el sentido de lo que expresa, se muestran sorprendidos y extraen solo algunos de sus giros verbales, máxime si están relacionados con la muerte. Como adolescentes que lanzan risitas nerviosas cuando oyen alguna alusión o palabra inadecuada.

Sin advertir que esos discursos revelan concretamente, que la contundente prueba que creía contar el fiscal Nisman en su denuncia contra el anterior Gobierno, eran rutinarias escuchas telefónicas. En las que sorpresivamente a fines del 2013, apareció en ellas el agente inorgánico Ramón Allan Bogado, subordinado de “Jaime” Stiuso.

Haciéndose pasar por instrucciones de este, como agente especial de la Presidencia, para supuestamente poder concretar la infiltración en un grupo de simpatizantes de Irán. Siendo esta toda la prueba esgrimida por Nisman contra el anterior gobierno, quien al conocer el engaño concretado por parte de Stiusso, habría decido su penoso suicidio.

Los audios

Los audios revelan también que Nisman tenía una personalidad narcisista y megalómana, equiparándose en su discurso con Batman. Siendo así un sujeto propicio para ser embaucado por una persona inescrupulosa como Guason Stiusso. Quien engañándolo a través de las imposturas profesionales de Allán Bogado, lo precipitó a hacer una falsa denuncia, que seguidamente lo motivó a quitarse la vida. Habiendo declarado el notable abogado Víctor Stinfale que admiraba a Stiusso, porque “siempre está un paso adelantado a la jugada”.

Los audios fueron obtenidos y dados a conocer en forma espaciada y evidentemente mutilados por Daniel Berliner, fundador de la Agencia Judía de Noticias y jefe de Prensa de la AMIA. Por lo que la Justicia, si en realidad busca la verdad, debería exigirle que entregue el material en bruto, sin ediciones.

Berliner publicó una versión embellecida de ambos audios en su autocomplaciente libro Memorandum, con vistas a hacer un negocio editorial a costa del difunto. Revelando tanto el libro como los audios, que Berliner y Nisman parecían estar más bien preocupados por la situación de Israel, que por los asuntos argentinos.

En particular Nisman, en su exhaltación y autosuficiencia, creía tener una estrategia superior en relación al Gobierno y a la situación internacional, respecto las negociaciones entabladas entre Estados Unidos e Irán por la cuestión nuclear. A las que se oponía frontalmente el premier de Israel Benjanmin Nentanyahu, de quien Nisman admirativamente dice que puso las bolas sobre la mesa.

Esto pone en evidencia el grave error en que incurrió el anterior Gobierno, al haber designado a cargo de la causa AMIA, a una persona que por su origen judío podía tener intereses en conflicto, haciéndole perder enteramente la objetividad. Sumado al hecho absurdo de confiar en un fiscal de la degradada justicia argentina, una acusación contra otro estado por un acto de supuesto terrorismo, que en tal caso sería un acto de guerra.

Cuando de ser así y existir pruebas de ello, el caso debería haberlo planteado el Poder Ejecutivo ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Y casualmente esto es lo que pretendia forzar el fiscal Nisman con su denuncia, como lo insinua en los audios, al presentar simultáneamente al Poder Ejecutivo una solicitud en tal sentido. Pero no para enderezar el trámite del asunto, sino para golpear al Gobierno del presidente Barack Obama, en momentos en que este llegaba a un púnto álgido en las negociaciones entabladas con el nuevo gobierno iraní, a las que se oponía fieramente el Gobierno de Israel encabezado por Nentanyahu.

Sin embargo el agente preferido de la CIA Guazón Stiusso, abortó esa jugada israelí, consistente en golpear a ambos gobiernos que habían intentado arreglos con Irán. Al plantar no solo la prueba falsa para que Nisman hiciera su denuncia y golpeara al anterior Gobierno argentino. Sino tambien la prueba de la falsedad de esta denuncia, con la denuncia penal que hizo contra Bogado, imputándolo de ser un falso agente de inteligencia.

De esta manera el golpe intentado contra ambos gobiernos, el de Argentina y Estados Unidos, con la posterior muerte de Nisman, se transformó en doble golpe fortísimo contra el anterior Gobierno argentino, en un crucial año electoral, siendo un factor clave para que perdiera las elecciones de ese año, acorde con los intereses geopolíticos de Estados Unidos. Posibilitando en consecuencia, esta erradísima decisión de confiar en un fiscal de segundo orden un hecho atinente a las relaciones exteriores del país, una maniobra o intriga de inteligencia de índole geopolítica, que como un bumeran se volvió contra el mismo Gobierno que la había tomado, y de la que habla el mismo Nisman.

Tal como revelan los siguientes audios, que muestran el desprecio que Nisman manifestaba hacía Irán, acorde con los intereses de Israel. Y su fanática oposición al Memorandum de Entendimiento con Irán, que fue explotado astutamente por parte de Stiusso, para extravíar definitivamente la labor del fiscal, y llevarlo a su perdición. Haciéndole así el máximo daño al gobierno que se había tornado en su enemigo y adversario de Estados Unidos, por sus simpatías con el chavismo.

LOS AUDIOS COMPLETOS:

Audio grabado en agosto de 2014, antes de la denuncia de Nisman

Audio grabado el 16 de enero de 2015, dos días antes de la muerte de Nisman.

* Originariamente publicado acá.