La Cátedra de Pensamiento Económico Peronista para la Argentina y el mundo
Leonardo Gabriel Farías, Coordinador General de la Cátedra de Pensamiento Económico Peronista, desarrolla importancia de la tradición económica justicialista para abordar las problemáticas nacionales y mundiales.
Punto de Partida
Corría el año 2022 y el país atravesaba el decepcionante gobierno de Alberto Fernández, quien había llegado al poder en nombre del Peronismo y, de ese modo, dilapidado gran parte de lo conquistado durante la etapa de la Década Ganada, cuando la producción y el trabajo signaron el destino nacional.
En ese marco, en una tarde de octubre, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) fue escenario de una jornada bisagra que tuve el honor de organizar. Ahí mismo, me tocó presentar a Guillermo Moreno y a Horacio Valdez como oradores ante un auditorio colmado de estudiantes y trabajadores. La convocatoria fue extraordinaria. Moreno, en una intervención magistral, diría que “el peronismo está en condiciones de anunciar que, luego de mucho tiempo y variadas experiencias, se ha sistematizado un pensamiento económico peronista” y que ello debe ser materia de divulgación. Aquella tarde fue el germen de lo que luego sería la Cátedra de pensamiento Económico Peronista, devenido hoy en un maravilloso espacio de formación y reflexión abierto a toda la comunidad por el que han pasado más de 3000 alumnos de Argentina y el exterior.
El genesis
No se trataba de armar un ciclo más, sino de estructurar entre 70 y 80 años de historia, tránsito y experiencia peronista en un corpus académico riguroso. A la semana siguiente del encuentro nos reunimos para organizar los contenidos. Guillermo ya tenía la arquitectura conceptual en la cabeza, nutrida por el diálogo continuo con los docentes que conformarían el equipo. Así le dimos forma a la currícula, la bibliografía y los ejes temáticos.
Ya en aquel 2022 —y hoy más que nunca— el mapa geopolítico internacional empezaba a mostrar con claridad lo que Moreno siempre sostuvo: la globalización fracasó. Entendida esta como el modelo económico y geopolítico basado en la deslocalización del trabajo y la desregulación del comercio internacional, ese paradigma defendido tanto por el neoliberalismo como por el progresismo colapsó ante la realidad histórica. Hoy asistimos a un retorno ineludible al nacionalismo y a la defensa del mercado interno.
El contexto
Las potencias mundiales lo entendieron rápido. Estados Unidos, en particular a partir de las políticas impulsadas por Donald Trump, comenzó a proteger sus fronteras productivas mediante aranceles y la defensa irrestricta de su industria nacional. Europa enfrenta la misma encrucijada mientras busca desesperadamente resguardos para su aparato productivo frente al avance vertiginoso de China: un gigante asiático que, mediante costos operativos y mano de obra barata, sumados a los subsidios estatales, destruye la industria local de cada mercado en el que desembarca sin regulación.
El Peronismo ha sido siempre sinónimo de industria, de trabajo, de producción y de sindicatos fuertes. Lo que busca la Cátedra es, precisamente, explicarle a los alumnos cómo se alcanza ese modelo: de qué manera concreta, mediante qué herramientas macroeconómicas y políticas de Estado se logra reconstruir esa cultura del trabajo y la producción.
En ese diagnóstico macroeconómico cobra un papel central el abordaje del fenómeno bimonetario. Como sostiene Moreno, la Argentina tiene un esquema bimonetario que se consolidó cultural y económicamente desde la década de 1960 y que perdura hasta nuestros días: el peso utilizado para las transacciones cotidianas y el dólar como refugio de valor y reserva de ahorro. La administración de este paradigma no se logra con experimentos especulativos ni con la destrucción de la moneda nacional, sino restaurando la densidad del aparato productivo, la competitividad de los costos de producción y la solvencia fiscal con superávit comercial.
Presente y Futuro
Ante este escenario global, la Argentina no puede ignorar el rumbo del mundo. Desde la Cátedra de Pensamiento Económico Peronista levantamos una bandera que cobra una vigencia insoslayable: sin industria no hay trabajo, y sin trabajo no hay industria. Todo ello bajo la finalidad última de nuestras acciones: lograr la grandeza de la Patria y la felicidad del Pueblo, dos caras de una misma moneda.
Hoy, desde la Cátedra vemos que esa premisa de que «el Pueblo quiere saber de qué se trata» se refleja de manera contundente en la realidad cotidiana: en las redes sociales, en las transmisiones por YouTube y en los formularios de inscripción, esta nueva edición de la cátedra ha vivido un auténtico boom. Existe una demanda masiva y una necesidad urgente de comprender qué está pasando y de formarse para entender el deterioro económico sostenido de los últimos años —iniciado durante la gestión de Axel Kicillof en el Ministerio de Economía e intensificado luego a partir de la asunción de Mauricio Macri en 2015—. Frente a un pueblo frustrado por años de desaciertos, y después de mucho tiempo de pregonar casi en soledad, Guillermo Moreno hoy es escuchado con una atención renovada en Argentina y en el mundo también.
Lo que planteamos no es una fórmula mágica ni un experimento: es, ni más ni menos, retomar las bases de lo que ya se hizo en el mejor momento económico del siglo XXI en la Argentina. Por supuesto que las herramientas y el programa de gobierno se actualizan porque los tiempos cambian, pero la esencia del pensamiento económico permanece inalterable. El principio rector está en la Doctrina Justicialista, es claro y tajante: el centro de la política económica es el hombre y su trabajo, no el capital ni la especulación financiera. Así, con estas definiciones seguimos construyendo una Cátedra que no solo cuenta lo que pasó sino también nos interpela y nos prepara para el Futuro.