Día del Voto Femenino: la conquista histórica que también marcó el camino de Chaco

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    Enfermeras Eva Perón

Día del Voto Femenino: la conquista histórica que también marcó el camino de Chaco

22 Septiembre 2026

Cuando se sancionó la Ley 13.010 de voto femenino, en 1947, el Chaco aún era un territorio nacional. La figura de Eva Perón y esta conquista histórica estuvieron estrechamente ligadas a la provincialización del Chaco en 1951.

En el ‘47 la Delegación Regional de la C.G.T logró reunir las firmas de todo el interior chaqueño para que Eva Perón nos visitara, y ésta hace suya la causa de la provincialización, llevándola al Congreso, y logrando que en 1951 se aprobase la elevación del status del Chaco y La Pampa.
Incluyo unos fragmentos de la carta que mandó Evita manda al presidente de la Cámara de Senadores de la Nación, Dr. Hortencio Quijano, el 27 de Junio de 1951, solicitando la Provincialización del Chaco y la Pampa:

“… no es posible señor presidente del Senado, demorar el justo clamor de aquellos territorios que han llegado a la mayoría de edad y es necesarios de una vez por todas hacerles justicia…”

“…El territorio del Chaco vuelca en el país sus riquezas magnificas, desde el algodón a sus maderas… donde se exalta el día a día la dignidad de los hombres y mujeres del pueblo…”

Así fue como ambos pedidos fueron satisfechos, con el dictado de la ley 14.037, sancionada el 20 de julio de 1951, y promulgada por el Presidente Juan Domingo Perón el 8 de Agosto de 1951.

Por un breve período, Chaco se llamó Provincia Presidente Perón, mientras que La Pampa adoptó el nombre Provincia Eva Duarte, hasta que el golpe de Estado de 1955 prohibió los símbolos y referencias peronistas, devolviendo sus nombres originales.

En las elecciones de 1951, muchas mujeres chaqueñas votaron por primera vez y varias alcanzaron cargos legislativos. Como pioneras chaqueñas en la política nacional por el Partido Femenino Peronista destaco a Obdulia Alvaredo de Blanco Silva, diputada nacional entre 1953 y 1955, por la entonces provincia Presidente Perón; y a María del Carmen Casco de Aguer, maestra y poetisa, que fue senadora nacional por la misma provincia entre 1953 y 1955, y que siguiera militando en el peronismo, al punto que fue convencional constituyente por la provincia de Buenos Aires en 1994. En el caso de Carmen Aguer escribió varias obras en memoria de la Primera Dama: “Corona lírica a Eva Perón” (1953), “La Bienaventurada” (1984), y “Eternidad y gloria a Eva Perón” (1997), entre otras obras y ensayos. 

El 11 de noviembre de 1951 las mujeres argentinas pudieron ejercer por primera vez a nivel nacional su derecho al voto y a ser elegidas representantes. Fue la victoria de una lucha que materializó el indiscutido liderazgo de Eva Perón.

Soy Mirian Mabel Cáceres, hija de un policía y una ama de casa. Enfrenté prejuicios por trabajar en una ONG barrial y militar en el peronismo, pero seguí participando en reuniones, actos, actividades recreativas, merenderos y ollas populares.

Luego me inscribí en cursos de Costura y Tejido a Crochet, donde conocí a Beatriz “Bettina” Vásquez, diputada provincial durante tres períodos. Ella me invitó a colaborar en una asociación civil, cuya comisión directiva integro actualmente, y despertó mi interés por la Gestión Social. Me recibí de Técnica Superior en Gestión Social en 2015 y en 2017 inicié el Profesorado en Ciencias Políticas, que aún curso. Hoy tengo trabajo estable y valoro que el peronismo y la militancia me permitieron estudiar y conocer mujeres humildes, comprometidas con las personas vulnerables.

Evita nos abrió las puertas; nos corresponde continuar su legado. Creo firmemente que las mujeres somos capaces de lograr cuanto nos proponemos.
Por eso celebré la llegada de Cristina Fernández de Kirchner a la Presidencia: sentí que una mujer continuaba, entre generaciones, la obra inconclusa de Evita. Bettina me enseñó que, más allá del color político, debemos ayudar a las mujeres víctimas de violencia, a los niños y a quienes no tienen trabajo. Dedicó su vida a combatir la violencia y defender los derechos humanos, guiada por el ejemplo de Eva y la convicción de que el bien colectivo debe prevalecer sobre cualquier credo religioso, político o social.

A mis 47 años, aún tengo mucho por hacer: recorrer las calles, participar en marchas, custodiar urnas y ayudar donde mis compañeras me necesiten. También aspiro a escribir sobre mi Chaco y mi querida Resistencia, convencida de que podré contribuir a través de la política.