Valeria Spinetta: “El rock del sur del conurbano bonaerense sigue vigente y es muy valorado”

  • Imagen
    Valeria Spinetta
    Foto: Marcela Wolberg
APU ENTREVISTAS

Valeria Spinetta: “El rock del sur del conurbano bonaerense sigue vigente y es muy valorado”

20 Agosto 2023

Valeria Spinetta es autora de Rock conurbano. Etnografía en un mundo autogestionado (2023), un trabajo que recorre la escena rockera de la ciudad de Avellaneda. Entrevistada por AGENCIA PACO URONDO, la licenciada en Sociología, doctora en Ciencias Sociales y magister en Comunicación y Cultura se expresó sobre el vínculo entre la cultura y el municipio local, el impacto de la Ley de Cupo Femenino y la pandemia en la vida cultural de la localidad del sur bonaerense y de la historia del rock local, entre otras cuestiones. “Hay artistas con cierta importancia y trayectoria en el conurbano sur que implantaron una tradición que sigue vigente y siendo valorada".

Agencia Paco Urondo: Te profesionalizaste desde la etnografía, que tiene que ver con el estudio de las culturas y los pueblos ¿Cómo nació la idea de escribir este libro enfocado en la ciudad de Avellaneda?

Valeria Spinetta: Estaba haciendo lo que era mi tesis de Maestría sobre rock y política. La idea fue buscar un estudio de casos donde poder analizar estas articulaciones que se dan entre artistas y músicos de rock que autogestionan sus carreras y el vínculo con el Estado, a través de sus políticas culturales. Surgió la posibilidad de hacerlo en Avellaneda, que es mi ciudad. Para eso, empecé a formar parte de diferentes proyectos de investigación que tenían como punto de encuentro la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), obteniendo una beca del CONICET para realizar el trabajo de campo. El libro surge de esa investigación, tomando ciertos hallazgos que tienen que ver con el rock. Tuve mi propio programa de radio, lo cual me permitía, también, acercarme al tema desde diferentes lugares. Gestioné fechas en un bar con artistas locales, al mismo tiempo tenía proyectos musicales, formé mi propia banda, lo que me dio la oportunidad de ser parte del espacio que estudiaba.

URL de Video remoto

APU: ¿Cuál es el registro que pudiste obtener de la gestión municipal de Jorge Ferraresi en cuanto a la cultura de la zona?

V.S.: Lo primero que ví fue una vacancia en trabajos que hagan foco en Avellaneda, dada la importancia que tiene la ciudad y su cultura. Hay institutos municipales artísticos, escuela de arte, fotografía, circo, de música; está el Roma, uno de los mejores y más grandes teatros de Buenos Aires, variada y diversa actividad cultural desde el municipio que va integrando de diferentes formas a artistas locales. Que, a su vez, se vinculan con los de otras localidades, lo cual logra que la movida avellanedense sea muy importante. Pasando, además, a formar parte de la vida nocturna en los bares con música en vivo.

APU: En el libro te referís a cómo los grupos de músicos autogestionados establecen vínculos con el Estado, para tener ingerencia en las políticas culturales y que éstas beneficien a todos.

V.S.: Tomo el contexto histórico que se dio en este siglo, que derivó en la sanción de la Ley Nacional de la Música, donde diferentes artistas empezaron a organizarse para demandar una intervención estatal. La creación del Instituto Nacional de la Música (INAMU), es una resultante. En este marco, surgieron diferentes organizaciones de trabajadores de la cultura en todo el territorio nacional que buscan imponer su voz. En Avellaneda, en 2012, se creó un colectivo de músicos del partido dentro de ese clima de época. Este colectivo fue articulando con el municipio local, siendo parte, además, de una militancia política.

APU: ¿Cómo impactó la Ley N° 27.539/19 de Cupo Femenino en los escenarios para las músicas del sur del conurbano bonaerense?

V.S.: En la introducción del libro hablo del clima de época que retomo en el capítulo dos, donde escribí  sobre las condiciones en que se realiza la actividad musical autogestionada local. Y hago un análisis de las dificultades, exclusiones y emergencias de diferentes colectivos que han surgido durante este período. Reflexiono sobre la cuestión de la desigualdad de género, qué pasa con las músicas que no se sienten representadas viendo además, que no tienen el mismo acceso que los varones. Todas cuestiones que no están resueltas en el caso local, como tampoco lo están a nivel nacional. Por lo que creo que va a pasar mucho tiempo hasta que se puedan saldar estas diferenciaciones. También abordé la falta de reconocimiento a los artistas como realizadores de una actividad que también es un trabajo, sobre todo en el conurbano bonaerense. Donde no existen muchas instancias en que se puedan defender los derechos laborales

“En la actualidad, hay una confluencia de diferentes generaciones rockeras y no es sólo un proceso identitario de sectores juveniles”.

APU: La pandemia hizo que un montón de bandas se disolvieran, afectando fuertemente la escena under, profundizando la necesidad de adaptarse y difundir la  música a través de las redes sociales, con shows por streaming, por ejemplo.

V.S.: Es algo que analicé mucho en diferentes artículos, cómo se amoldan los artistas en estas situaciones. Para muchos, significó una retribución económica, pudieron valorizar estos recitales a través de diferentes plataformas, pero otros están alejados o no ven esto como una posibilidad. Por eso, existe eso que se llama convenciones, formas de hacer estandarizadas que ni siquiera se lo puede plantear como una posibilidad. El recital en vivo, la forma tradicional de hacer música, creo que es la que la mayoría de los artistas van a elegir. Todavía no está totalmente generalizado el uso del streaming, más si lo pensamos como una cuestión generacional y con personas que no manejan estas tecnologías. Por ejemplo, en mi caso, dar clases por estos medios me resulta muy estresante.

APU: En el libro analizás una tensión existente entre 2015 y 2021, desde el comienzo del gobierno macrista hasta el segundo año de Alberto Fernández, entre sectores de la cultura y la política.

V.S.: Cuando empecé a hacer el trabajo de campo, muchos músicos criticaban estas alianzas, si se quiere, con el Estado municipal, que tenían mucho que ver con los mitos del origen del rock, el cual se constituye como resistente en torno al poder. Esas representaciones siguen siendo fuertes y son muy marcadas. En el 2019, muchas personas que habían criticado este posicionamiento, empezaron a participar políticamente en actos y marchas. Tenemos que analizar estas cosas como partes de diferentes contextos, en algunos se pueden habilitar ciertos contactos y en otros, no. La coyuntura política es importante para analizar estas tensiones. Pero en el libro la tuve que recortar bastante, por sus límites. De todas maneras, dejo la pregunta: ¿el arte y la cultura son diferentes a la política? Para mí, se complementan, tienen interacciones.

Imagen
Valeria Spinetta
Foto: Marcela Wolberg

APU: Hablabas de los límites en la extensión de la escritura como un obstáculo para el desarrollo de algunos temas que son parte de Rock conurbano: etnografía en un mundo autogestionado (2023) ¿Costó el pasaje de la tesis a libro?

V.S.: La tesis me dio un trabajo tremendo, imaginate que fueron más de 300 hojas, que terminé en pandemia, un contexto horrible donde la concentración fue muy difícil. Estuve cuatro meses haciendo un capítulo, un espanto. Mi cable a tierra es el rock, necesitaba salir para concentrarme, funciono así. En la tesis le dediqué un capítulo a diferentes líneas de investigación, cosas que en el libro retomo, pero de otra manera. Estoy influenciada por el sociólogo estadounidense Howard Becker  y su concepto de los mundos del arte.  Esta red de trabajo colaborativo, de  cooperativas que incluyen la acción colectiva de muchas personas, no solamente las denominadas como artistas sino en un sentido mucho más amplio. Además, quise ver los diferentes actores que intervienen en la producción de música local. Los que trabajan en radio, gestores culturales, agentes estatales, etc. Fue un trabajo bastante arduo ver todas estas cosas y volcarlo en un libro que tiene 108 páginas. Me costó mucho acotar lo que consideré más importante.

APU: Soy de Barracas, un barrio que está pegado a la ciudad de Avellaneda y sin embargo, muchas veces se desconoce lo que sucede del otro lado del Riachuelo ¿Cómo has ido rastreando y reconstruyendo la historia del rock avellanedense?

V.S.: Dentro del rock nacional, Avellaneda es una ciudad muy importante por las bandas que han surgido. Sin ir más lejos, Manal, grupo fundamental en los inicios, que en sus letras reflejaba esta cuestión de los suburbios,  las estaciones de trenes. Hice una historización marcando que, en la actualidad, hay una confluencia de diferentes generaciones rockeras, y que no es sólo un proceso identitario de sectores juveniles. Hay una tradición de lo que es el rock en sus primeros tiempos, pero también una recuperación de lo que es el rock barrial que explotó décadas después. Por otro lado, si nos detenemos a pensar en las bandas que actualmente son las que más perduran, tenemos que mencionar las de fines de los ´80 y los ´90. Artistas con cierta importancia y trayectoria en el conurbano sur que implantaron una tradición que sigue vigente y siendo valorada.