fbpx “Ritual de lo habitual de Jane's Addiction es el eslabón perdido entre el glam rock y el grunge” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 21.06.2020
“Ritual de lo habitual de Jane's Addiction es el eslabón perdido entre el glam rock y el grunge”

Agencia Paco Urondo dialogó en exclusiva con Fabrizio Pedrotti, autor de El ritual de Jane's Addiction publicado en 2019 por Gourmet Musical Ediciones. El libro repasa la historia del álbum clásico de la banda de culto.

Por Rodrigo Lugones | Fotos: (en color) Prensa de Warner Music, (blanco y negro) Steve Speller

Fabrizio Pedrotti nació en Santa Fe, vivió de chico en Sunchales y más tarde se mudó a Posadas, Misiones. Estudió periodismo, trabajó en diversos medios y realizó un posgrado en The Guardian. Hace un año publicó El ritual de Jane's Addiction, un libro que repasa la historia de Ritual de lo habitual, el clásico de los 90 de la banda de Dave Navarro y Perry Farrel (quien además escribió el prólogo del libro). Agencia Paco Urondo dialogó en exclusiva con el autor.

Agencia Paco Urondo: ¿Qué tiene Ritual de lo habitual de fundacional, por qué escribir sobre este disco de Jane's Addiction?

Fabrizio Pedrotti: Yo considero que Jane's Addiction es una banda fundamental para lo que fueron los años 90, sobre todo porque empezaron a fines de los 80 a lanzar discos, y fueron una especie de cable entre lo que fue el glam rock y el grunge. En general, en los libros de historia del rock se piensa que se pasó de lo que fue el hair metal de Mötley Crüe y ese tipo de bandas, a directamente Alice in Chains y Nirvana, y la realidad es que hubo un gran grupo de bandas en el medio como Jane's Addiction, Living Colour, los Chili Peppers, Faith No More, que eran una especie de híbrido, ya que no eran glam, y tampoco eran grunge, sino que eran bandas alternativas. Cada una de esas bandas tiene un sonido muy pero muy especial. Me refiero a bandas que se dieron más o menos entre el 87 y 1990, en esos tres años. Bandas que tienen un sonido muy identificable, cada banda tiene una personalidad verdaderamente muy distinta. No se las puede mezclar o categorizar fácilmente a esas bandas.

Por eso cuesta mucho encontrar una banda que sea similar a Jane's Addiction en cuanto a estilo. Por ahí es más fácil, entre comillas, emular una banda de grunge, lo digo sin ser despectivo porque me encanta, pero tiene un sonido que es más fijo si se quiere, que los experimentos que hacían bandas como estas. Creo que la importancia también está en que las temáticas de las que se hablaban ya no eran solamente las temáticas de lo que era el glam y tampoco llegaban a ser tan extremas u oscuras como las del grunge, sino que eran una especie de mezcla. En Jane's Addiction hay canciones sobre el racismo, sobre el sida. La mayoría de los músicos de las generaciones que vinieron después, y también de bandas como Alice In Chains, Soundgarden, Stone Temple Pilots, Nirvana incluso, fueron muy influenciadas por Jane's Addiction. Otra banda que me parece que tiene un sonido muy singular es Rage Against The Machine, son bandas que se dan en un momento y un espacio, y después es complicado reproducir exactamente eso. Tool por ejemplo, es otra banda similar, o System Of a Down, más adelante también. Creo que Jane's Addiction es una de esas bandas de las que hay muy pocas.

APU: ¿Pensás que el disco captura el espíritu de la época en que salió?

F.P.: Creo que Ritual de lo habitual captura muy bien el sonido de la época y de lo que estaba pasando, pero a diferencia de otros grupos con una bajada de línea más fácil de reconocer, esa información está en una segunda línea, o en un segundo plano. Tenías que ponerte a analizar las letras para ver qué era lo que pasaba. Hoy se sabe que en la portada del disco figura un test de VIH, pero si te comprabas el vinilo solamente veías un papel que decía positivo, si te ponías a verlo con una lupa. Obviamente que podías linkearlo al sida, porque era lo que estaba pasando. Pero por ejemplo canciones como “Stop”, que hablan sobre la velocidad frenética con la que pasa todo, y con la que el mundo se puede llegar a destruir a sí mismo me parece que interpretan muy bien lo que estaba sucediendo, y lo que está pasando también hoy porque el sida no se erradicó, y seguimos teniendo pandemias en el mundo, racismo sigue habiendo, una muestra firme de esto es el asesinato de George Floyd y la cantidad innumerable de casos que hay en todo el mundo.

El suicidio es otra de las temáticas del disco que entraría en lo que abordarían bandas como Alice In Chains, y otras. Todas esas temáticas siguen siendo parte de la cultura, lastimosamente, porque estamos cada vez más cerca de ese mundo apocalíptico que Perry menciona en “Stop”, estamos cada vez más cerca de ver pandemias vinculadas a la salud mental (como la depresión) que llevan al suicidio, y todavía no entendimos que el racismo no es la forma de construir absolutamente nada. Me parece que por eso es un disco que no sólo queda muy bien en esa época, sino que trasciende las épocas, podría haber sido escrito hoy y tendría el mismo sentido. Lo cual por un lado hace que uno piense en el excelente laburo que hicieron, y por el otro hace que te plantees con respecto al mundo: ¿En qué mejoramos? La banda invita a eso, no es algo que sea fácil de entender, sin una guía.

A mí me llevó tiempo entender y descubrir sobre qué hablaba la banda. Las temáticas son muy distintas entre sí, después de eso viene una canción de amor, después de eso hay una canción sobre el judaísmo, ya que Perry Farrell es judío. Hay un montón de cosas por el estilo, y si no conoces el background de los Estados Unidos de esa época es complicado de entender. Para mí también eso es lo que los diferencia de otras bandas. Ellos te hacen pensar y no te dejan todo servido, sino que te invitan vos llegues a tus conclusiones en base a la visión del mundo que ellos te presentan. Ellos te dicen: “El mundo está así, vos sos libre de interpretarlo como te parezca”. Algo que dice Perry en el libro, es que desde 1900 hasta acá, se dio el mayor desarrollo tecnológico de la historia de la humanidad. Recientemente leí a un historiador que decía que si una persona del año 1000, por dar un ejemplo, lo situabas en el año 1500 iba a costarle, pero podría adaptarse. En cambio, si hacemos el mismo ejercicio, pero con una persona del año 1500 y la llevamos al 2000, su adaptación directamente sería imposible, por cómo cambió el mundo y la velocidad con la que lo hizo. Ahí radica una clara conciencia de parte de Farrell de lo que pasaba alrededor en su época.

APU: Hay una presencia muy grande de artistas de talla internacional, entrevistas muy difíciles de lograr, ¿cómo llegaste a ellos?

F.P.: A los entrevistados llegué mediante prueba y error. Intenté primero entrevistando a todos los personajes que estaban ligados a la historia. Por suerte todas las personas que yo quería que estuvieran están, y se sumaron más. El libro, en realidad, surgió de una forma atípica. Yo estaba armando un informe para un medio donde trabajaba, sobre un aniversario de Ritual de lo habitual. Tenía poco tiempo para entregarlo, pero me fui contactando con el productor del disco, con sesionistas y demás, y se me fueron dando esas entrevistas, lo que me hizo pensar en que podía esperar y publicar algo más completo en un año siguiente con alguno de los músicos del disco incluidos. Me propuse conseguir eso, entonces ese informe pasó a ser un informe posible sobre los 25 años del disco, con alguno de los músicos para algún medio. Pasaron los días y me puse a tratar de establecer contactos. Se me dio la entrevista con Dave Navarro, se me dio la primera entrevista con Eric Avery, y una vez que los tuve a ellos dos pensé en que podía escribir un libro, ya no un informe. Ahí empecé a contactar a los demás y a toda la gente que podía.

Me daba cuenta de que había muchísimo material. Y había muchas cosas para explorar, no solo desde lo técnico, lo musical o lo compositivo, sino de la historia de Estados Unidos de esa época. Aristas necesarias para comprender por qué el disco marcó una época, y por qué fue tan importante. Y aún así, haciendo el libro, un libro que se basa en un disco (algo que puede parecer en cuanto a cantidad de páginas puede llegar a ser algo raro, ya que la mayoría de los libros son en base a biografías completas) me quedó muchísimo material afuera. Eso habla de la cantidad de cosas que estaban pasando. El resto de los entrevistados se dieron muchas veces esperando y respetando sus tiempos. El libro me llevó cinco años, mucho tiempo de trabajo. Mandé muchísimos mails, muchas veces dependía de sus agendas, porque algunos músicos estaban de gira y había que esperar dos meses y ver si les interesaba, y así. Fue un trabajo de sentarme horas y horas pensando cómo llegar a contactar a uno o a otro. Todos los músicos que están, están por una razón particular. Todos tuvieron algún vínculo o fueron directamente influenciados por Jane's Addiction. Algunos quedaron afuera, esos posiblemente salgan en alguna otra edición. Al final del libro hay un apéndice donde se muestran las entrevistas, y el momento dónde se dieron. Hay entrevistas que van desde el 2014 hasta el 2019. Eso te muestra un poco el itinerario del libro. También hay fotos que me cedieron fotógrafos de Rolling Stone, New Musical Express, y Billboard, que escanearon y digitalizaron especialmente para el libro.

APU: ¿Cómo fue el proceso de escritura, cómo lo estructuraste y cuáles fueron las influencias que te guiaron en ese camino?

F.P.: La estructura con la que armé el libro tiene que ver con uno de mis mayores referentes, el periodista estadounidense de rock Neil Strauss, que escribió el libro Todos te quieren cuando estás muerto, y que para mí es como el Santo Grial del periodismo de rock. Por lo menos del estilo que me gusta a mí, que no está tan basado en el ensayo o la cuestión teórica, sino en lo más divertido y en lo más narrativo, si se quiere. Neil Strauss, de hecho, es uno de los entrevistados, porque además es el biógrafo de Dave Navarro, y vivió de cerca toda esa época. Él fue que escribió el libro de Mötley Crüe, The Dirt, que después se llevó a la pantalla grande. Creo que el estilo de él hizo que me diera cuenta que uno puede construir una historia de no ficción usando muchos elementos de la escritura de ficción para darle una forma y concatenar hechos que a veces son caóticos, o aislados, para así darles una estructura, un flujo.

La idea era que no fuera un compendio de anécdotas o de entrevistas, sino que fuera una historia realista, pero atrapante como una novela, con ritmo. Que la historia te lleve. Que hubiera datos técnicos, pero de una forma natural. Un recurso de escritura que usé mucho es algo que se llama cliffhunger, que es un recurso que usan muchos escritores de terror o de suspenso (soy un gran fanático de Poe, Lovecraft y Stephen King). La idea pasa por dejar con la duda a un lector en un capítulo y que ese interrogante se resuelva en otro capítulo. Fue una de las maneras en las que encontré para poder hacer el mapa narrativo del libro. El libro está armado cronológicamente, pero contiene este tipo de recursos, para que no sea simplemente una biografía donde se suman datos cronológicos. La idea es que la historia en sí, más allá de que te guste la banda o no, te atrape. Ordené todo eso de una forma que me pareció amena. Hay cosas que pasan en el capítulo uno, que se resuelven en el cuatro, y así.

La historia arranca con un disquero que es detenido por mostrar un póster del disco, y no se sabe qué le pasó al disquero, hasta el capítulo cuatro. La gallina que se ve en la tapa del libro, también está en el disco y es una gallina que tenían Perry y su novia, ya que Perry practicaba la santería, que es una especie de culto africano, yoruba (afro-cubano). Esa gallina existe de verdad y ellos la tenían en su casa, y lo más interesante es que en ese culto yoruba se sacrifica a las gallinas, lo que da para pensar en que el tipo tiene una gallina que está en el disco y a la vez en el culto que él profesa las gallinas son sacrificadas, entonces: ¿qué pasó con esa gallina? Eso se cuenta en el libro, y le da un toque de color. Es una parte fundamental del argumento y de la trama, ya que la santería es uno de los grandes componentes del disco. El libro también tiene un final vinculado a las novelas de terror que me gustan, y también yo quería que tenga una vuelta de tuerca. El final, más allá de finalizar con la época en que la banda se separa, después del primer Lollapalooza, también hay un giro en la última página que cambia toda la historia. Pero todo esto es siempre basado en la no ficción, lograr ese equilibrio fue complejo, pero fue un desafío hermoso.

APU: ¿Cómo encontraste editorial para el libro?

F.P.: En cuanto a cómo fue el proceso de encontrar editorial, la verdad es que Gourmet Musical era para mí una editorial de referencia por todo lo que venía publicando. Yo venía siguiendo el trabajo que venían haciendo, y sobre todo ese trabajo que tiene la editorial que es por un lado teoría musical universitaria, o estudios más académicos con otras formas de escritura (narrativa, biografías, etc.). Veía que los libros de la editorial estaban bien hechos, bien comunicados. Fue la primera opción que tenía en la cabeza, escribí el libro pensando en que les podía interesar. No tenía plan B. Le escribí a Leandro Donoso, que es el director, y cuando llevaba un año y medio de trabajo, nos juntamos y él se interesó por el material. Acordamos que se iba a hacer sin plazos definidos. El libro iba a salir cuando estuviera listo. Después de eso empecé a mandarle borradores, lo mantuve al tanto de cómo venía trabajando y la verdad es que la editorial me llevó a tener una experiencia hermosa. Ahora seguro salga una edición en e-book.

Ellos se portaron de maravillas, es una de las pocas editoriales de música que dejan que el libro se geste en su debido tiempo. A partir del cuarto año nos empezamos a juntar mucho más frecuentemente. En esos cinco años cambió mucho el libro. Me la pasé buscando recortes y material de archivo por E-bay, por Amazon, o por coleccionistas, cada semana entraba a algún sitio y me fijaba si había algo que pudiera servir y lo compraba. También pude tomarme el tiempo para contrastar las opiniones, consultaba sobre una anécdota contada por Perry con Stephen Perkins para ver si ambos tenían la misma visión, o el mismo recuerdo. Ese ida y vuelta con las versiones de cada uno ayudó mucho, enriqueció al proyecto.

APU: Una vez terminado el libro, pudiste hacérselo llegar a todos los músicos, ¿cómo fue eso?

F.P.: Poder hacerles llegar el libro, una vez editado, fue una experiencia hermosa. No hubo por parte de nadie ningún deseo de leer el libro previamente para corregirlo, editarlo o entre comillas, cambiar algo. Un mes antes de que el libro saliera les envié un mail y les avisé que iba a salir, les mostré cómo iba a ser. Más que nada para que ellos supieran que finalmente iba a ser publicado, y que no se enteraran por redes sociales. Yo quería avisarles. El libro salió a principios de marzo de 2019, y a fines de marzo Perry Farrell vino por el Lollapalooza de Argentina y me pude encontrar con él, y dárselo. Además él hizo uno de los prólogos, el otro lo hizo Mike Portnoy de Dream Theater. A Perry le encantó el libro en formato físico.

Con Stephen Perkins, el baterista, pasó algo increíble, surgió la posibilidad de presentar el libro en Chile y daba la casualidad de que él iba a dar un seminario de batería en Chile, entonces arreglé para que la presentación fuera en ese momento. Lo hablé con él y le sugerí que me gustaría que esté presente. Más cerca de la fecha él aceptó y me pidió que le preparara un set de batería para que pudiera tocar, como un extra para quienes fueron a la presentación. Bajo condición de que lo mantuviéramos en secreto, para que no interfiriera con su clínica de batería. Habló más de una hora, tocó. Es una persona que tiene una energía muy positiva, muy humilde y muy agradecido. Vive para tocar. Fue uno de los días más felices de mi vida. Esa presentación se dio en Rock Axis (una revista de música chilena), y también estuvieron César Tudella, editor de la revista, y Alfredo Lewin, ex conductor de MTV. Perkins me transmitió que estaba asombrado por el material. Al ser una banda de culto, despierta un interés especial. No hay muchos libros en español de bandas del estilo de Jane's Addiction. Incluso los fans me escribían desde otras partes del mundo, preguntando por la edición en inglés, y algo indignados porque el libro no estuviera disponible en el idioma. Que el libro sobre Ritual de lo habitual se hiciera el español y lo escribiera un argentino, era todo un acontecimiento.

APU: ¿A qué bandas nacionales e internacionales influenció Jane's Addiction?

F.P.: Yo creo que entre las bandas que fueron influenciadas por Ritual de lo Habitual podemos hablar de Babasónicos. En el libro Arrogante rock que escribió Roque Casciero y es la briografía oficial de la banda, Jane's Addiction es una de los grupos que más aparece. Si se escucha por ahí la primera época de ellos, hay mucho de Ritual de lo Habitual. No son influencias directas como las que pudieron dejar AC/DC o Guns And Roses. Después está Limp Bizkit, que hizo covers de varios temas de Jane's Addiction. System of a Down también. Cuando el libro entró en imprenta pude entrevistar a Shavo Odadjian, el bajista, la entrevista no entró en el libro, comentaba que Jane's Addiction influenció a muchas bandas, pero que esa influencia no se puede rastrear con facilidad. Volviendo a Argentina, Massacre también fue influenciada por Jane's Addiction. Vetamadre también. Julio Breshnev vivió en Los Ángeles en los 90 y él estuvo en la presentación del libro que hicimos en la Feria del Libro, junto a Leo De Cecco de Attaque 77, Gustavo Olmedo, Javier Herrlein de Catupecu Machu, Stuka de Violadores, Tapa Martin y Mario Siperman de los Cadillacs, y todos ellos, que vienen de diversos estilos, fueron influenciados por Jane's Addiction.

En el libro también aparece Anthrax, que es una banda de trash metal, y resulta que Anthrax eligió a Dave Jerden, que es el productor de Ritual de lo habitual, para que les produjera su disco del 93, Sound of white noise. Estaban fascinados con el sonido que había logrado Jane's Addiction. El Chino Moreno, de Deftones, también mencionó para el libro varias cosas, entre ellas algunas canciones propias en las que él grabó pensando en Perry Farrell, o tratando de emular unos sonidos como de cantos de ballenas, que tiene Perry cuando usa unos delays. Es una banda que influenció a muchos músicos. Hay una canción de Ritual de lo Habitual que se llama “No one leaving” que habla de la hermana de Perry. Ella tenía un novio afroamericano y la canción cuenta cómo la familia le hizo la cruz a la hermana y como Perry siendo menor, intentaba hacerles la gamba, porque entendía que apoyarlos era lo correcto.

** El libro El ritual de Jane's Addiction de Fabrizio Pedrotti (Gourmet Musical Ediciones, 2019) se puede conseguir en todas las librerías y a través de Mercado Libre. También se puede ordenar digitalmente en Amazon, Buscalibre y está a la venta en España, Colombia, México, Chile, Perú y Uruguay.

Para ver más sobre el trabajo que realiza Fabrizio podés ingresar en www.fabriziopedrotti.com