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Cultura //// 04.07.2021
Joan Didion: el documental que retrata una vida compleja y perseverante

En la columna semanal Informe de un día un recorrido por el El centro cede, la vida de la escritora norteamericana narrada en primera persona. Puede verse por la plataforma Netflix.

Por Inés Busquets

 

Ve lo suficiente y escríbelo.

Joan Didion

Una mirada sensible y cercana documenta una vida. Descubre una trama compleja, muestra sus costuras, los intersticios de una experiencia que lidió con los márgenes y los estereotipos.

La figura e  hilo conductor es Joan Didion;  el director y en parte voz narradora es su sobrino, Griffin Dunne.

Una escritora exitosa y una vida atormentada. El lenguaje como forma de resistencia. La palabra un destello en los momentos de oscuridad. Un refugio donde confrontar el dolor.

Una historia que transcurre en imágenes mientras tía y sobrino dialogan en la más profunda intimidad, en un presente significativo.

Allí donde la obra y la vida se entrelazan en una firme persistencia por lograr el equilibrio. Como si la escritura encontrara el camino para dirimir la búsqueda, la inquietud, los vínculos, las crisis, las pérdidas, los fracasos.

La palabra escrita como punctum y huella; ancla y brújula; templanza en el caos.

Hay un mundo que se detiene cuando escribimos, Joan Didion en el documental observa y escudriña cada uno de los acontecimientos, los pliegues de una sucesión de eventos que conformaron su persona, pero que también funcionaron como materia prima de su obra.

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El centro cede

El documental es una bitácora de la obra en sí misma, ubicada en tiempo y espacio de creación: artículos, ensayos, novelas tienen su origen en un evento personal. Un universo que trasciende y se empieza a entender cuando está escrito.
Joan Didion nació en Sacramento, California.

La influencia de su madre determinaría dos cuestiones fundamentales. Por un lado la escritura, cuando era niña ella le regaló un cuaderno para que anote sus pensamientos cuando estuviera aburrida. La primera historia que hizo a los cinco años fue irónica y trágica. Cual predestinación Joan dice que en ese texto infantil ya se revela una predilección por lo extremo.

Por el otro, ya en su adolescencia, durante el último año de cursar en Berkeley, ganó un concurso de Vogue para trabajar en Nueva York o en París: “Mi mamá me trajo unos ejemplares de Vogue con el concurso “Prix de París”  y me dijo algún día lo vas a ganar y lo gané.” El viaje a Nueva York a sus 20 años signaría de alguna manera su destino.

El primer ensayo se denominó: “Amor propio”: “la gente con amor propio exige cierta dureza, osadía moral. Carácter.” Y define su fuente en aceptar la voluntad de la propia vida.  

A partir de allí, empezaría a resonar su escritura íntima en la revista más destacada de moda, ese fue su puntapié inicial desde donde seguiría escribiendo artículos y ensayos en diversos medios. Mientras tanto trabajaba en su primera novela Run River.

Sin embargo, su espíritu de búsqueda y curiosidad innata la conducirían por caminos experimentales llevando el periodismo a su máxima expresión. La exploración, un motor de las ideas. Una profesión que materializaría con el cuerpo, con la acción como principio.
Aun así en un mundo que empezaba a deslumbrarla se casó con el escritor John Dunne y  adoptarían una hija, ya rondando el 63.
Se mudarían de nuevo a California, a una casa frente a la playa. Allí la crianza de Quintana sería natural y en un ambiente cálido donde la familia de escritores encontraría la inspiración necesaria. Hasta que sucumbió a la locura de los años 60, el movimiento hippie, la crisis de valores, el rock emergente, la ebullición cultural, el Clan Masón, entre otras cuestiones.
La franja entre los años del 66 al 71 absorbería su capacidad productiva y su avidez por retratar la historia de la época en tiempo presente. Surgió El álbum blanco y los artículos periodísticos sobre Jim Morrison, su pasión por The Doors y los músicos del momento.
Luego irrumpiría una crisis matrimonial que se circunscribía más a la hoja en blanco que a la vida real.

No obstante haría la cobertura de la guerra civil del Salvador y daría continuidad a su  inclinación de caminar por los bordes.
Novelas como Play It as It Lays (Según venga el juego), A book of Common (Una liturgia común) compendian nuevas etapas de composición; sería solo el comienzo de más novelas y artículos, inclusive de política y de fuerte compromiso y crítica social.

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Hay dos novelas que marcan un estadio en su historia personal: El año del pensamiento mágico (2005), que también se adapta a teatro  y Noches azules (2011). De esta manera se completaría el trazo de los procesos creativos que muestra el documental.

Harrison Ford, Brian de Palma, Martín Scorsese, Steven Spielberg son algunos de los personajes que repercuten en la vida de Joan.

Además de familiares, editores/as  y amigo/as que dan testimonio.
La fotografía evoca diferentes situaciones y el material histórico recrea escenas evocativas conmovedoras.
La selección de la música como el rock de los setenta y las coberturas del Haight-Ashbury profundizan cada uno de las unidades narrativas que conforman la vida de Joan. La composición comienza con ellos dos charlando y ese presente transcurre a medida que avanza la tristeza, la memoria y el reencuentro con sucesos pasados.

Acostumbramos a buscar calificativos para definir a una persona que supo resurgir de las desgracias, sobreponerse a las derrotas y tener determinación ante algunas circunstancias. Yo creo que con Joan Didion es distinto. Es una mujer que tomó decisiones, que se apropió de la idea de equivocarse, que no quiso ser perfecta para el resto, ni indulgente, ni casta, que no eligió la solemnidad. Vivió con intensidad y se hizo cargo. Creo que la caracteriza algo que ella misma interpretó: amor propio.