fbpx Informe de un día: “Manifiesto”, una película en clave onírica | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 16.05.2021
Informe de un día: “Manifiesto”, una película en clave onírica

El último film de Alejandro Rath recrea el encuentro entre André Bretón y León Trotsky en México en el cual redactan el Manifiesto por un arte revolucionario Independiente. Puede verse por Cine Ar.

Por Inés Busquets |​ Fotografía: Baltasar Torcasso

Manifiesto remite a vanguardia. Vanguardia a una toma de postura frente a un escenario bélico o de crisis. La revolución es un cambio profundo de estructuras.

¿Podríamos denominar a la vanguardia como eje fundante de una revolución?
Aun hoy, como ocurre con la misma definición de arte, no lo sabemos.
Manifiesto es una película en clave surrealista. Bretón y Trotsky se juntan para redactar un manifiesto capaz de fusionar el arte y la revolución. Ese encuentro más allá de los nombres propios significaba la unión de la política y el arte. Dos factores indispensables para la sociedad, dos herramientas de transformación.
Lo singular de este film es la tautología que se genera en cuanto a que por momentos asistimos a la película de la película.
Dos actores ensayan sus guiones, se adaptan a la convivencia, transmiten todo el abatimiento del proceso creativo.
Manifiesto transcurre en una casa en el medio de un bosque cerca del mar. Allí Pompeyo Audivert/León Trotsky e Iván Moschner/André Bretón junto a Maya, una perra, comparten una convivencia extraña, coexisten en un mismo territorio y se cruzan prácticamente sin vincularse.

Maya por su parte acompaña cada movimiento de los humanos, pero sin embargo posee un lenguaje y un universo propios que también irrumpen para darse a conocer.
Hay un hilo conductor que parte desde el punto de vista de Moschner/Bretón basado en una correspondencia del actor que se inicia en la convocatoria para formar parte del film y a través de las cartas va marcando los tiempos del rodaje. Curiosamente la carta final tendrá la firma de Bretón. Reafirmando la consumación del papel. 
Desde el comienzo la película convoca a un juego donde la complicidad con el espectador adquiere un rol fundamental. Al suceder este convite ingresamos como parte de la obra.

La vanguardia tiene como fin provocar un shock, movilizar, descolocar de alguna manera los cánones tradicionales del arte, la mirada de Alejandro Rath sugiere este mismo impacto.

Manifiesto podría denominarse una obra surrealista donde interviene la sincronización  entre la vigilia y el sueño, el automatismo, el cadáver exquisito entre las acciones y las palabras.

Una bitácora de viaje, de proceso creativo entre dos personas que ensayan, pero que también son. Una mímesis donde por instantes no sabemos si el actor dio lugar al personaje o viceversa.

Manifiesto es una obra lúdica y experimental. Un espacio donde el arte habla por sí mismo y en sueños o en vigilia se pregunta cuál es su rol en la sociedad.

Los médiums son los artistas, los hacedores de las palabras y las formas: un cineasta, César González; una escritora, Gabriela Cabezón Cámara; una poeta, María Negro; una pianista,  Adriana de los Santos, ellos  interceden en sueños como dictándole a Bretón lo que verdaderamente tiene que tener en cuenta para este manifiesto. La presión que lo aturde deviene en la respuesta que aparece en la belleza de estos personajes.

A Bretón le urge la entrega del manifiesto, a Moschner la interpretación del personaje. A Trotsky la lectura del Manifiesto, a Audivert la fiel representación de su protagonista. Un debate que pareciera trascender el espacio/tiempo. Una suerte de disputa entre obra y autor donde el artista transita la contradicción y la dirime en el campo de batalla. Ese lugar que podría ser el mundo que habitamos, en el cual como dice André Bretón: “El arte es revolucionario para liberar a la población de las cadenas que la atan.”

Ficha Técnica

Escrita y dirigida por Alejandro Rath / Compañías productoras Protón Cine, Zebra Films y Puente filmsy / Con el apoyo de INCAA / Producción Mariana Luconi, Juan Martín Hsu, Ana Remón y Alejandro Rath / Producción Ejecutiva Mariana Luconi / Cámara y Fotografía Baltasar Torcasso / Directora de arte Ángeles García Frinchaboy / Vestuarista Manuela Maglio / Director de sonido Nicolás Torchinsky / Supervisora de Edición de Sonido Sofía Straface (ASA) / Mezclador de sonido Nahuel Palenque (ASA) /Montaje Ana Remón y José Goyeneche / Elenco: Pompeyo Audivert, Iván Moschner, César González, Gabriela Cabezón Cámara, María Negro y Adriana de los Santos.