La IA también elige qué voces vemos cuando buscamos qué comprar
Cuando alguien busca “qué lavarropas conviene para un departamento chico”, parece estar resolviendo una cuestión doméstica. Necesita comparar medidas, capacidad, consumo y precio. Pero en esa consulta también ocurre algo menos visible: una plataforma organiza qué información aparece primero y qué fuentes reciben la oportunidad de explicar el producto.
Con los resúmenes de inteligencia artificial de Google, conocidos como AI Overviews, parte de esa información se presenta reunida en una respuesta. La persona puede encontrar una explicación antes de abrir una tienda, un medio especializado o la página del fabricante. Esa comodidad merece atención: ¿qué voces están representadas en el resumen que orienta la búsqueda?
Trabajo en SEO hace muchos años analizando el comportamiento de búsqueda de los usuarios, y esta pregunta se volvió cada vez más importante. La discusión sobre la IA suele concentrarse en lo que puede producir. También necesitamos mirar de dónde toma la información y cómo se distribuye la presencia de quienes la publican.
Miles de fuentes, una distribución desigual
En septiembre de 2026 realizamos con el equipo de MetrIQon un relevamiento de 13.065 consultas comerciales en Google Argentina, desde dispositivos móviles. El trabajo abarcó siete categorías de productos. En el 70,1% de las consultas analizadas apareció un resumen de inteligencia artificial y, cuando estaba presente, registramos hasta sus tres primeras fuentes citadas.
Reunimos 25.176 citas distribuidas entre 3.596 dominios. Sin embargo, siete dominios concentraron aproximadamente la mitad de las citas. Los otros 3.589 se repartieron la mitad restante. La cantidad de fuentes disponibles convivió, así, con una presencia muy desigual dentro de las respuestas.
Hay una diferencia entre tener información publicada y formar parte de la selección que recibe un usuario. Un comercio puede contar con catálogo, experiencia y atención especializada, pero esa información necesita ser encontrada e incorporada a la respuesta para participar de esa instancia de consulta.
Mi lectura es que la concentración de citas merece discutirse como una cuestión de acceso a la visibilidad. Cuando alguien pide una explicación, las fuentes elegidas aportan los datos y los ejemplos con los que esa explicación se construye. Para quien vende, esa aparición puede ser una primera oportunidad de contacto. Para quien compra, influye en las alternativas que tiene a la vista.
La plataforma también aparece como fuente
El estudio mostró, además, que las propiedades de Google representaron el 20,3% de las citas registradas por tipo de fuente. Además Youtube está en 1 de cada 4 respuestas. La empresa que organiza la búsqueda también forma parte del ecosistema de contenidos que aparece citado.
Es una relación que vale la pena observar desde la experiencia del usuario. Una consulta puede llevar a una respuesta, de ahí a un video y después a otra búsqueda. La investigación de una compra puede transcurrir entre varias pantallas antes de llegar al sitio de un vendedor.
La selección de fuentes plantea preguntas concretas: qué información encuentra espacio, qué formatos tienen presencia y qué posibilidades conserva un comercio pequeño de ser descubierto. También invita a mirar el lugar del periodismo especializado. En el relevamiento, los medios y sitios especializados representaron el 4,3% de las citas por tipo de fuente.
Una ficha comercial puede resolver una medida o una especificación. Una comparación periodística puede sumar pruebas, preguntas y contexto. Para el lector resulta útil poder reconocer quién habla, qué aporta y desde qué posición lo hace.
La diversidad también se juega en las búsquedas cotidianas
Los pequeños comercios argentinos clasificados en el estudio como sitios .ar del grupo de tiendas de menor escala reunieron el 14,4% de las citas. Su presencia muestra que hay información comercial disponible más allá de los grandes catálogos, aunque se reparte entre muchos negocios.
Para una pyme, publicar respuestas claras sobre usos, materiales, compatibilidades o condiciones de entrega es una tarea que puede empezar con recursos propios. El conocimiento existe muchas veces en la conversación con el cliente y falta llevarlo a una página accesible. También hay un trabajo posible de cámaras comerciales, asociaciones y espacios de formación para acompañar esa tarea.
Del lado de quien compra, abrir las fuentes ayuda a recuperar contexto: comprobar de qué modelo se habla, quién lo vende, qué incluye la garantía o si la entrega alcanza su localidad. Son decisiones que requieren volver a la información concreta detrás del resumen.
La discusión sobre inteligencia artificial también tiene lugar ahí, en una pregunta sobre un electrodoméstico o una herramienta. Si una respuesta organiza las primeras alternativas que vemos, importa conocer qué fuentes la sostienen. Observar esa selección es una forma de discutir qué diversidad de información queremos encontrar cuando buscamos.
* El autor es especialista en SEO, investigación de búsquedas e inteligencia artificial aplicada al comercio electrónico. SEO Sr. en Personal y cofundador de MetrIQon.
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La discusión sobre inteligencia artificial también tiene lugar ahí, en una pregunta sobre un electrodoméstico o una herramienta. Si una respuesta organiza las primeras alternativas que vemos, importa conocer qué fuentes la sostienen. Observar esa selección es una forma de discutir qué diversidad de información queremos encontrar cuando buscamos.