La fe de Messi y Dios en el Mundial
"Gracias a Dios ya les pudimos dar varias alegrías e intentaremos seguir dándolas", definió Lionel Messi tras sus dos goles contra Austria, en este mundial 2026 que inició con tres goles a la selección de Argelia, que lo consagraron el máximo goleador de los torneos FIFA.
Messi, puso el foco en el Creador por sobre su persona, luego en el equipo, y en tercer lugar su rendimiento. El astro marca prioridades. "Este grupo disfruta de estar juntos, del día a día y de ver a la gente feliz”, largó el rosarino.
En equipo y dando felicidad al sufriente pueblo argentino. Como a otros pueblos del mundo, el caso más notorio Bangladesh.
Un periodista le preguntó: “Vos siempre decías que Dios un mundial te iba a dar. ¿Te podrá dar dos?”. Messi sonrió y respondió: “Sería pedir demasiado. Con lo que me dio ya hay de sobra", y siguió hablando del equipo, en plural, un nosotros.
Tras el primer partido, luego de sus tres goles, Messi remarcó: “No puedo pedir más de lo que he recibido. Como he dicho muchas veces, gracias a Dios por todo lo que me ha dado y todo lo que venga ahora es una bendición”.
El 10 argentino, heredero de Maradona, había hablado de Dios en la ceremonia de entrega de la llave de la ciudad de Miami. Allí le preguntaron: “¿los campeones nacen o se hacen?
El pulga sonrió con la cabeza hacia abajo y mirando a sus pies, con zapatos negros lustrados, los movió un poco, como jugando, y respondió: “Bueno, yo, siempre dije que Dios me regaló un don, que me eligió a mí, y yo de muy chiquito, fui así, lo tuve, pero en el camino hice mucho sacrificio, mucho esfuerzo para fortalecer ese don que tenía, porque hay mucha gente con muchas condiciones, siempre hablando de fútbol, pero para ser profesional tenés que hacer un sacrificio muy grande, yo siempre lo tuve como meta, hice todo lo posible para conseguirlo, y como dije al principio soy un agradecido a Dios que me dio lo principal”.Lionel nació en la ciudad de Rosario, seguro no practica el rezo del Rosario, pero su piedad popular es evidente.
La fe y Dios se expresaron en otros jugadores mundialistas
La selección de Curazao, una pequeña isla caribeña, que participa por primera vez en la Copa del Mundo, tras la derrota por 7-1 ante Alemania, rezó en la cancha y se les sumaron los jugadores alemanes, Jonathan Tah y Felix Nmecha.
En una entrevista posterior al partido, Nmecha reconoció que “durante el partido somos rivales, pero después del partido todos somos cristianos y somos hermanos… En nuestra fe, todos creemos que Jesús es glorificado a través del juego y por eso nos reunimos y simplemente oramos juntos”.
En el partido, el alemán Nmecha homenajeó a Jesús tras su primer gol, el pasado 14 de junio. El jugador se hincó e hizo el gesto de quitarse una corona de la cabeza, depositándola en el suelo y señalando al cielo. Esto simboliza que todo don, toda victoria y todo momento de gloria pertenecen a Cristo. “Fue una bendición increíble marcar mi primer gol con Alemania y que fuera tan rápido. Toda la gloria se la doy a Dios, porque él es quien me ha dado este talento y la oportunidad de estar aquí viviendo este sueño”, sostuvo Nmecha.
Por otro lado, el jugador de la selección estadounidense, Mark McKenzie, dirigió una oración desde la cancha, y otro jugador norteamericano, Christian Pulisic, es conocido por dirigir a varios de sus compañeros en un estudio bíblico que él llama “Tiempo de la Biblia” y habló sobre la lectura del Evangelio en su vida diaria. Mientras que el arquero de esa selección, Matt Freese, habló en el podcast “What’s Up” de Sports Spectrum y explicó cómo su fe y su carrera profesional están entrelazadas: “Dios me ha dado muchísimas oportunidades en este deporte y en mi carrera. Todavía tengo un papel que desempeñar. Tengo que hacer mi parte, aprovechar esa oportunidad y hacer algo con ella”, aseguró Freese. Además, agregó que escucha el podcast “La Biblia en un año” del Padre Mike Schmitz: “Ahora mismo estoy escuchando ‘La Biblia en un año’. Ha sido fantástico y me permite, incluso cuando estoy de viaje o en épocas de mucho trabajo, asegurarme de dedicar un tiempo cada día, ojalá todos los días, [a las Escrituras]”.
Mientras que el DT de Brasil, el italiano Carlo Ancelotti, es practicante y no lo oculta. Cuando asumió el año pasado en la selección visitó el Cristo Redentor, en la Ciudad de Río de Janeiro, donde recibió una bendición y un Rosario. Además, la Confederación Brasileña de Fútbol y una marca de ropa deportiva le regalaron una imagen del Padre Pío de Pietrelcina, el santo de los estigmas por quien profesa una especial devoción. La selección brasileña tiene varios jugadores creyentes que lo dicen a viva voz.
La selección de Paraguay, que volvió a un Mundial después de 16 años, recibió la bendición del cardenal Adalberto Martínez Flores, además de Rosarios y les recordó que, aunque los éxitos deportivos pueden ser motivo de entusiasmo, “existe una corona incorruptible que Dios promete a quienes viven con fidelidad, amor y entrega”. Por ello, les dijo que los dones que Dios les regaló “deben cultivarse y ponerse al servicio del bien común”.
En tanto, la selección de Croacia que fue tercera en el Mundial Qatar 2022 y subcampeona en Rusia 2018, antes de su primer partido contra Inglaterra, fue consultada por un corresponsal que le preguntó a Kristijan Jakić e Igor Matanović qué significa el catolicismo para el equipo y si la oración y la fe son importantes para ellos.
“Creo que la fe es muy importante en mi vida. Cuando rezas a Dios, sientes que alguien te escucha, y eso me da mucha fuerza”, dijo Matanović, y por su parte Jakić añadió: “Somos un país católico donde la fe es el camino de nuestras vidas. Creo que la fe representa a toda la selección nacional. La fe lo es todo en nuestras vidas”. Los croatas tienen a su capitán Luka Modrić y a Mateo Kovacic, que reconocen su amor a Dios, y previo al Mundial se unieron a otros futbolistas y cuerpo técnico para ir a misa, el pasado domingo 31 de mayo, y celebrar la solemnidad de la Santísima Trinidad, según información de la arquidiócesis de Rijeka.
Por su lado los mexicanos, todos guadalupanos, por la virgen patrona (incluso los ateos se dicen en broma), siendo uno de los tres países donde se desarrolla el Mundial 2026, hicieron bendecir el Estadio Ciudad de México por Francisco Javier Acero, obispo auxiliar.
“Los juegos y el deporte son buenos, hechos para vivirlos y disfrutarlos con pasión, pero no son lo más importante en la vida. Nos tienen que ayudar a ser solidarios y sensibles con aquellos que viven realidades duras de violencia y de situaciones de pobreza humana”, resaltó en la bendición el monseñor mexicano.
Mientras que la selección de Panamá, atravesando su segundo mundial, antes de su viaje al torneo de la FIFA, fue a visitar a Santa María la Antigua, patrona del país, para encomendarse. En ese momento la celebración estuvo presidida por monseñor José Domingo Ulloa, quien los invitó a jugar “con valentía, pero también con alegría” y el religioso les recordó que “detrás de cada pase, de cada carrera, de cada gol, hay un pueblo que los acompaña con amor y oración”.
A 40 años de la “mano de Dios”, relatado por Víctor Hugo Morales diciendo “gracias Dios, gracias por Maradona”, esta unión entre fe y fútbol está más viva que nunca.