fbpx Portada histórica de National Geographic sobre la diversidad de género
Géneros //// 12.01.2017
Portada histórica de National Geographic sobre la diversidad de género

La revista estadounidense difundió por primera vez un artículo sobre una niña transgénero.

Por Melany Grunewald
Avery Jackson es una nena transgénero de 9 años nacida en Kansas, Estados Unidos, que se convirtió en la protagonista de la tapa de un número especial sobre diversidad de género de la revista National Geographic de enero 2017. Una portada histórica para un medio de comunicación hegemónico que nunca había abordado, hasta el momento, la diversidad de género como temática. No deja de llamar la atención que el caso de Avery haya sido el elegido para la ilustración de la misma.
El caso no está exento de polémicas tanto para Estados Unidos como para el resto del mundo: “Cómo puede ser consciente de lo que dice”; “Cómo sus padres permiten que se vista así, cómo es posible que se permite hacer pública su transición en YouTube”. Se reduce la identidad de género a la zona genital, a una mera condición que se despierta en la adolescencia, como un síntoma, como deseo sexual.
Ante este suceso surgen varios interrogantes: ¿Por qué Avery fue la elegida para este número? ¿Por qué tiene 9 años? ¿Será la rareza de ser transexual a tan corta edad? ¿O será que en realidad nuestro género es mucho más que una construcción social? ¿Será que, efectivamente, podemos elegir y construir nuestra identidad de género; que podemos sentir quién somos desde el comienzo?. "Lo bueno de ser niña, es que no tengo que fingir que soy un varón", expresa Avery en la tapa de la National Geographic de enero.
Argentina: el caso de Luana
Luana es la niña transgénero de 9 años, que se convirtió en la más joven en obtener su DNI argentino de sexo femenino en 2013. Ella eligió su nombre y su identidad y le manifestó a su madre que no se llamaría por su nombre de nacimiento sino “Luana”. El 9 de mayo de 2012 el Congreso de la Nación sancionó la ley 26.743, Ley de Identidad de Género, que permite que las personas trans (travestis, transexuales y transgéneros) sean inscriptas en sus documentos personales con el nombre y el sexo de elección, sin patologizar la condición transgénero.
El problema radica en que toda persona transgénero, alguna vez fue menor de edad. Esto es necesario remarcarlo para que no quede simplemente en "es una etapa, ya se le va a pasar".
El hecho de que una revista como National Geographic se abra a esta temática no es para menos: tuvimos que atravesar siglos desde la geografía y las ciencias naturales, hasta las ciencias sociales y culturales para abordarla. Sin embargo, las problemáticas de la diversidad de género nos envuelven hace décadas. Debemos apuntar a la circulación informativa que esto conlleva, y no quedarnos con la imagen de un fenómeno, sino de personas. Porque la diversidad de género es natural.
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