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26.06.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Celeste venció 2 a 1 a Corea del Sur y por primera vez en cuarenta años a cuartos de final. De esta manera, continúa confirmándose el buen momento de los equipos latinoamericanos en esta Copa del Mundo que se celebra en Sudáfrica. Argentina, México, Chile y Paraguay están octavos y pelearán para seguir haciendo historia grande en el torneo. (Agencia Paco Urondo)
 

26.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) "Propiedad Privada", el programa que conducen Mario Conforme y Emilio Servil en Basta de Zonceras! En esta oportunidad, Sudáfrica, la verdad sobre Ernestina y Clarín.
 

 

(Agencia Paco Urondo)
 

26.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Ciclo de rock que cada martes conduce Dani K. en Basta de Zonceras! y en el que se recorren historias, trayectorias y vínculos con la política. En este caso: Los Piojos

 

(Agencia Paco Urondo)
 

17.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo)  Del libro El fútbol a Sol y Sombra, de Eduardo Galeano.
En qué se parece el fútbol a Dios?. En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que el tienen muchos intelectuales.
En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de "las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan". Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencias sobre le tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del '78.
El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere.
En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase.
Cuando el fútbol dejó de ser cosas de ingleses y de ricos, en el Río de la Plata nacieron los primeros clubes populares, organizados en los talleres de los ferrocarriles y en los astilleros de los puertos. En aquel entonces, algunos dirigentes anarquistas y socialistas denunciaron esta maquinación de la burguesía destinada a evitar la huelgas y enmascarar las contradicciones sociales. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos.
Sin embargo, el club Argentinos Juniors nació llamándose Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de mayo, y fue un primero de mayo el día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. En aquellos primeros años del siglo, no faltaron intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia. Entre ellos, el marxista italiano Antonio Gramsci, que elogió "este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre". (Agencia Paco Urondo)

15.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Ciclo de Humor de Guillermo Imperial y Diego Akerman en Basta de Zonceras!. Escuchar audio.

 

(Agencia Paco Urondo)

15.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) A continuación, el ciclo de rock nacional que cada martes conduce Daniel K. en Basta de Zonceras!. En esta caso, dedicado a Diego Armando Maradona.

Escuchar ciclo

(Agencia Paco Urondo)

14.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en El Argentino.com) Los asambleístas de Gualeguaychú votarán el miércoles próximo el levantamiento del corte sobre el puente internacional. La medida se llevará a cabo a cambio de que el Gobierno exija a Uruguay el control ambiental en el interior de la pastera.
Ana Angelini, abogada de los asambleístas, confirmó esta mañana que el miércoles en una “asamblea más ampliada” se elevará la moción de “levantar el corte de ruta por dos meses para ver si Uruguay está dispuesta a monitorear la planta de Botnia”.
 
En declaraciones radiales, aseguró que "es una decisión acertada levantar el corte por dos meses" y relató que fue ella la que pidió "el cuarto intemedio hasta el miércoles para evaluar la situación".
 
La abogada señaló que "no llama la atención" que haya aparecido este tipo de propuestas "porque siempre existieron posiciones extremadas y moderadas".
 
Según relata un matutino porteño, la Asamblea Ambiental de la ciudad entrerriana consideró en la reunión de ayer la posibilidad de levantar el corte, propuesta que fue bien recibida entre los presentes a través de un enérgico aplauso.
 
Pero el miércoles también se debatirá una alternativa diferente, la cual trata de que todos los asambleístas se imputen los 18 delitos de la causa penal anunciada por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. De esa manera, cientos de vecinos podrían convertirse en acusados, y no sólo una decena de los dirigentes de la asamblea.
 
En relación, el Gobierno publicó hoy en el Boletín Oficial la presentación del procurador del Tesoro de la Nación, Joaquín Da Rocha, como querellante en la causa contra los asambleístas.
 
Mediante el decreto 828/2010, firmado el viernes por la presidenta Cristina Fernández pero publicado hoy en el Boletín Oficial, el Ejecutivo avaló la denuncia gubernamental efectuada por el procurador del Tesoro en la causa número 57.839.
 
En el texto se fundamenta que "en la mencionada causa se investigan las conductas atribuidas a un conjunto de ciudadanos, vinculadas con la ocupación indebida del Paso Fronterizo Internacional de Gualeguaychú-Fray Bentos, como protesta por la instalación de una fábrica de celulosa en la citada ciudad uruguaya".
 
Agrega que la causa `Escuadrón 56 de Gendarmería Nacional comunica corte de ruta` (Expediente Nº 56.200) se encuentra "en trámite" ante el Juzgado Federal Criminal y Correccional Nº 1 de Concepción del Uruguay, a cargo de Gustavo Pimentel (juez subrogante).
 
El Gobierno entiende que "la ocupación denunciada ha implicado la comisión de diferentes ilícitos que comprometen una amplia variedad de bienes jurídicos públicos y privados tutelados por la Constitución Nacional y cuya detección y cese, a los efectos de su eficaz tutela, corresponde a los poderes del Estado".
 
Se explica además que el fallo del 20 de abril de este año por parte de la Corte Internacional de Justicia de La Haya "resolvió que la República Oriental del Uruguay violó sus obligaciones procesales de notificar, informar y negociar de buena fe, establecidas en el Estatuto del Río Uruguay de 1975".
 
Sin embargo, añadió que lo hizo "sin vulnerar sus obligaciones sustantivas relacionadas con la contaminación ambiental, por lo que consideró que resultaba desproporcionado ordenar el cierre de la planta de fabricación de pasta de celulosa, disponiendo que ambos países debían monitorear en forma conjunta el funcionamiento de la misma".
 
"Corresponde -continúa el texto del decreto- garantizar el normal ejercicio de los derechos constitucionales de transitar, entrar y salir libremente por y del territorio nacional, usar los servicios públicos de transporte nacionales e internacionales, trabajar y comerciar permitiendo, en consecuencia, la circulación de los vehículos que transiten por las rutas nacionales y la totalidad de los pasos fronterizos".
 
Agrega que el corte que los asambleístas realizan desde noviembre de 2006 en la ruta 136 involucra ilícitos referentes a "homicidio culposo, privaciones de la libertad, amenazas calificadas, extorsión, instigación a cometer delitos, actos de intimidación pública y manifestaciones que constituirían apología del delito".
 
"En función de ello, se considera necesario asumir el rol de querellante frente a los delitos imputados que vulneren bienes jurídicos universales de los que el Estado Nacional es custodio y responsable", añade. (Agencia Paco Urondo)

11.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en Página 12) ¿La fiesta de todos o la siesta de todos? La polémica, ya añeja, se renueva cada cuatro años. Pan y circo, alienación, despolitización, denuncian académicos y políticos elitistas. Nacionalismo facilista, idolatrías temporarias, aprovechamiento comercial, advierte cualquier costumbrista. El tópico no es nuevo, aunque cada coyuntura le añade su condimento. La regla es que los gobiernos de todo linaje (autoritarios, dictatoriales, democráticos, de cualquier tramo del espectro ideológico) aspiran a que los pueblos, “la gente” o como quiera llamárselo, tengan un rato de distracción y felicidad. La Argentina proporciona ejemplos canónicos, debates irresueltos como el Mundial del ’78. Hoy en Sudáfrica, entre otras cuestiones más atractivas, se reabre esta controversia, sazonada con datos novedosos: la disputa por los relatos de la realidad, la disputa sobre el rol de los medios, la centralidad (siempre disruptiva) de Diego Maradona. La alegría masiva e inesperada de los festejos del Bicentenario redondea el cuadro.
 
Para empezar, convengamos que el Mundial roba cámara. Y cómo. Otros tramos de la realidad, “la política” por caso, ceden terreno y visibilidad. El fenómeno, que seguramente ya sucedía cuando el circo romano, tiene una dimensión formidable cuando la actividad pública es, en sustancia, mediática. Todos los protagonistas lo asumen y adecuan sus tácticas. A nadie se le ocurrirá llamar a conferencia de prensa en días absorbidos por el fútbol. Ningún diputado anunciará un proyecto de ley en las vísperas o en el día de un partido crucial. Ningún juez filtrará el adelanto de una sentencia ni firmará una resonante en esos trances. Hasta en los intermedios, la omnipresencia futbolera achicará los espacios en diarios y medios electrónicos. Lo que podría ser una tapa, en tiempos “normales”, devendrá una nota. Un título de cuatro columnas correrá el riesgo de transformarse en un pirulo de diez líneas, en un contexto celeste y blanco. El ágora, que en buena medida son los medios, está copado (en la doble acepción del término) por la pasión de multitudes.
 
Conviene no exagerar, la realidad no se detiene, irrumpe hasta en las transmisiones en directo. La crónica lo registra. El primer partido mundialista transmitido en vivo para la Argentina, la apertura de México ’70, era interrumpido por anuncios oficiales sobre el secuestro de Pedro Eugenio Aramburu. Varios de sus ejecutores (Fernando Abal Medina, Norma Arrostito, entre ellos) eran identificados con fotos de prontuario y señalados por comunicados de la dictadura. En el transcurso del Mundial ’74 en Alemania murió Juan Domingo Perón. El duelo nacional abarcó el levantamiento del aire del último partido de la Selección, ya eliminada.
 
La puja distributiva seguirá, el canje de deuda continuará sus devaneos, algún suceso romperá la inercia. Pero el clima mundialista forzará conductas condignas de dirigentes variados. Si se anhela ganar empatía con el público, habrá que mostrarse hincha, interesado, macanudo, positivo. Si hay victoria, todos se subirán al carro triunfal. La derrota dividirá aguas, habilitará perspectivas de “capitalización”, narrativas divergentes. El éxito, se supone, es pro oficialista. El fracaso o la catástrofe, cabe aventurar, podrá ser caldo de cultivo opositor.
 
Sudáfrica llega en un contexto fascinante y enardecido de disputa sobre el rol de los medios, sobre los modos de narrar la realidad. La polémica es tremenda, a veces tan despiadada como iluminadora. La ley de medios divide aguas y se entremezcla (acaso en exceso) con el enfrentamiento entre el kirchnerismo y los grupos multimediáticos, con Clarín a la cabeza. Gran cultor del futbolcentrismo, de la crítica mezclada con la cultura del hincha, el multimedios topa con una instancia inusual, que puede inducirlo a reformar lo que fue su canon durante décadas. Se pispeó en estos días donde la saga de los barras bravas fue preponderante respecto del microcosmos de la pelota.
 
De cualquier modo, ningún actor político (los medios lo son) elige ser piantavotos. Los primeros pasos acompañarán la ilusión, aunque mechándola con reproches preventivos a la dirigencia de AFA. Julio Grondona, el “fútbol para todos”, las peculiaridades del DT argentino están bajo sospecha. Su asociación al Gobierno es un factor de ruptura, que estallará ante resultados adversos.
 
No es pura epifanía, siempre hubo algo de eso. El patrioterismo exaltado que provoca publicidades insultantes para la inteligencia deviene inquisición si el equipo es eliminado. Las monedas a los jugadores que volvían de Suecia ‘58, la defenestración de técnicos profesionales, circunspectos y estimables como Marcelo Bielsa y José Pekerman lo corroboraron en el pasado. Pero, en el escenario vigente, una defenestración del cuerpo técnico o de la dirigencia de AFA conllevará (o pondrá en lugar estelar) al propio gobierno nacional: se lo caracterizará como su aliado, su mentor, el promotor del desorden, la bronca y la inconducta. La personalidad de Maradona agrega un voltaje especial, más vale.
 
Maradona es políticamente incorrecto, divisivo, peleador. Un cultor del conflicto como modo de expresión y acumulación de poder, un émulo de Ernesto Laclau sin saberlo. Diego siempre se pelea con alguien, con “ellos”. Se memora poco, pero en el Mundial del ’86 hacía punta con sus compañeros coreando “Argentina va a salir campeón/Argentina va a salir campeón/ se lo dedicamo’ a todos/la reputa madre que los reparió”. “Todos” eran, básicamente, los compatriotas incrédulos, muchos periodistas, algunos diarios. Lejos estuvo de ser magnánimo, de dispensarles un gesto fraterno, reparador. Esa querella continúa, se hizo slogan reo o guarro en la inolvidable conferencia de prensa en Montevideo tras la clasificación sufrida y agónica.
 
El “10” es un ídolo querido allende sus caídas y sus errores, pero dista mucho de ser un modelo ejemplar, un prócer acartonado digno de la historia oficial. Provocador, belicoso, intransigente, deslenguado, una mayoría aplastante le avala lo que fuera. Pero deja flancos a la crítica, por sus acciones personales y por sus opciones futbolísticas. La relación de los técnicos de la Selección con la opinión pública es fascinante e inexplorada. Ninguno puede evitar ser arrastrado a convocar al “equipo de todos”, porque sería demasiado desafío a la tribuna. Pero ninguno se priva de elegir jugadores inopinados o colocarlos en puestos inesperados o de prescindir de “imprescindibles”. César Luis Menotti relegó al propio Diego en el ’78 y se obcecó con Olguín. Carlos Bilardo se jugó por Cuciuffo. Diego tiene sus berretines, sus zonas grises: la ausencia de marcadores laterales con oficio, la rara ubicación de Jonás Gutiérrez. Esos hallazgos serán valorados a la luz del score. Y la figura del técnico, que es fácilmente asimilable a la caricatura del kirchnerismo que dibujan sus adversarios (y a veces sus partidarios), también.
 
Los fastos del Bicentenario sorprendieron a casi todos y significaron (reconoce la flor y nata la clase política) una comprobación de buen humor colectivo y un envión para el Gobierno. El cronista entiende que esos climas son efímeros y no cree que produzcan drásticas mutaciones electorales, que obedecen a cambios más profundos y más perdurables. Pero la fiesta colocó al oficialismo del lado de la “buena onda”, comprobó que los ciudadanos del común quieren sacarle jugo a la vida y disfrutar de un buen cuarto de hora, si cuadra. El Mundial, que a diferencia de los festejos es a cara o cruz, nace bajo su auspicio. Poco más puede atisbarse hoy, pero es presumible que vendrán en combo en los análisis ex post.
 
La historia reconoce continuidades pero es dialéctica, nadie se baña en un mismo río, menos si ha transcurrido un cuatrienio. Las derrotas dolorosas (Suecia, la eliminación contra Perú para ir a México ’70, la goleada de Colombia en River) crían cuervos y buitres. Cultores del “yo lo dije” proliferan por doquier.
 
El éxito es, en el espacio público, a menudo insoportable. Acuna chupamedias insufribles, sponsors con patriotismo de opereta, ricos y famosos indignos de su fama que se embanderan, literalmente. Y moralejas berretas acerca de las lecciones que un equipo exitoso destina a la sociedad argentina, tan imperfecta ella.
 
Siempre sucedió, sucederá esta vuelta, con sus matices. Ni ganar evitará tener que tragar sapos. Igual será una fiesta, como la que describió el imbatible Serrat. Hoy vamos subiendo la cuesta, ricos y pobres. Son contados los argentinos (de cualquier color ideológico o político) que no tienen un hincha adentro. Y los hinchas, ya se sabe, prodigan una fidelidad a la camiseta que ya la quisieran los partidos políticos o los cónyuges.
 
En el transcurrir, también se tratará de obtener tajada política, lo que es lógico en democracia. E inevitable en un contexto más politizado que la media de los años recientes.
 
En tránsito a la fiesta, el cronista (hincha él, con demasiados mundiales vividos) fantasea con el buen juego y la victoria de los muchachos. Y con un rato de felicidad para los argentinos de a pie que, en una sociedad cruelmente desigual, son en su mayoría pobres. Espera que el equipo luzca, que Messi estalle de una vez, que los delanteros (que están entre los mejores del mundo) rompan redes, que el arquerito ataje todo, que Mascherano y Jonás rieguen de sudor y solidaridad la gramilla africana.
 
La historia no frenará su curso ni las contradicciones tocarán a su fin. Un día, que se espera lejano, acabará la fiesta. Persistirán las condignas luchas por la igualdad, por el salario, contra la discriminación y el gatillo fácil, por el cambio en la correlación de fuerzas. Volverán el pobre a su pobreza, el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas. Si vuelven con la Copa, mejor. (Agencia Paco Urondo)

08.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Nueva edición de Propiedad Privada, el ciclo de rock que conducen Mario Conforme y Emilio Servil, en Basta de Zonceras!.

Escuchar audio.
 

(Agencia Paco Urondo)

04.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Todos los martes, Guillermo Imperial y Diego Akerman se ocupan del humor en Basta de Zonceras! (FM La Boca, versión de la Paco Urondo, martes de 10 a 13).

Escuchar audio del ciclo.
 
(Agencia Paco Urondo)

04.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, audio) Emisión del 1º de junio de 2010 del micro de Rock que conduce Daniel Kaminszcik en ¡Basta de zonceras! (FM La Boca, 90.1, versión radial de la Paco Urondo, martes de 10 a 13 hs.) dedicado a una de las bandas míticas de nuestro rock. Este martes, Hermética.

Escuchar audio del micro.

(Agencia Paco Urondo)

03.06.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en Página 12) Del 22 al 25 de mayo el centro de Buenos Aires fue una marea incontenible de pueblo haciendo estallar sus ganas irrefrenables de festejar, produciendo, de esa manera, una de las grandes “puebladas” que desde mediados del siglo pasado vienen jalonando la historia nacional. Pero se trata de una pueblada “diferente” y si bien cada pueblada tiene su sello particular y es diferente a las otras, ésta lo es de manera especial. En primer lugar, debemos preguntarnos sobre la categoría “pueblo”. Parece que se trata de una categoría borrosa, propia de analfabetos tercermundistas que no entienden que la sociedad está dividida en clases sociales y, de esa manera, mezclan las clases y de un abigarrado de ellas hacen una especie de sujeto denominado “pueblo”. De hecho, diversas agrupaciones políticas que pretenden orientarse con un programa “progresista” se dicen pertenecientes al “centroizquierda”.
 

Una mirada general a la conformación de las sociedades por el capitalismo en el Primer y en el Tercer Mundo nos hará comprender lo que abarca la categoría “pueblo”. En el Primer Mundo, en su epicentro, allí donde tiene sus raíces, el capitalismo produce una diferenciación clara de clases sociales que se expresan a nivel político, en sus correspondientes partidos. Diferente es su comportamiento en el Tercer Mundo, donde el capitalismo es introducido desde fuera. Aquí las clases se presentan con contornos borrosos, difícilmente articulables en partidos clasistas. La dominación configurada como “oligarquía” se ejerce sobre un conglomerado donde figuran trabajadores ocupados y desocupados, campesinos, villeros, cuentapropistas, empleadas domésticas, trabajadores temporarios, pueblos originarios, comunidades de diverso tipo. Todos estos sectores que sufren las consecuencias de la dominación tienden a conformar el “pueblo”. “Tienden”, porque no necesariamente lo conforman, porque ser pueblo significa ser sujeto-pueblo. Nadie es sujeto sino que se hace sujeto, se crea como sujeto. Esto vale para el sujeto individual y el colectivo, cualquier sujeto colectivo sólo es tal en la medida en que decide serlo. Devenir sujeto, hacerse sujeto, es un proceso continuo, dialéctico. En la medida en que el sujeto deja de hacerse, de ponerse, es llevado por delante, es reducido a objeto manipulable. Las “puebladas” son los momentos en que el pueblo decide dejar de ser objeto, dejar de deslizarse hacia la objetualización y revertir la marcha. Son momentos de refundación.
La historia de nuestro país vista desde abajo es la historia de sus puebladas. Desde mediados del siglo pasado hasta el Bicentenario podemos distinguir cuatro grandes puebladas desde las que el pueblo se rehizo y comenzó una nueva etapa histórica. La primera es la del 17 de octubre de 1945 con que se construye la “nueva Argentina” de pleno empleo, violentamente reprimida en 1955. La segunda tiene lugar en Córdoba, el 29 de mayo de 1969, que inaugura una nueva etapa que triunfa en 1973 y sólo es vencida mediante un verdadero genocidio. Fueron dos puebladas en las que el sujeto-pueblo no sólo ocupaba el espacio público sino que lo hacía con un proyecto, organizaciones y liderazgos capaces de llevarlo a cabo. Diferente es la pueblada que se produce el 19-20 de diciembre de 2001, porque esta vez como en las anteriores se rechazaba un modelo de país, pero no se tenía un proyecto alternativo, no había organizaciones ni liderazgos capaces de encaminar la fuerza popular hacia una construcción positiva. A partir de 2003 con la emergencia de un liderazgo que aparece en forma no prevista, por la ventana, diríamos, comienzan a cristalizar realizaciones que responden a lo que la pueblada había reclamado sin lograr realizar propuestas concretas. Todo el trabajo que habían realizado los movimientos sociales y de derechos humanos, los gremios en los ’90 van dando los frutos esperados.
Llegamos así al 2010, año del Bicentenario, cuando se produce una pueblada completamente distinta. Es la primera en la que no se reclama nada sino que sólo se festeja. Son cuatro días en que un río de pueblo nunca visto inunda el centro de Buenos Aires, festejando, a pesar de la infernal propaganda de la absoluta mayoría de los medios de comunicación en el sentido de que todo está mal y, en consecuencia, de acuerdo en esto con algunos grupos de izquierda, no hay nada que festejar. Un pueblo que, convocado o invitado por el Gobierno, sale a festejar de esa manera, lo hace políticamente. Da risa la torcida interpretación de voceros opositores que interpretan que el pueblo festejando dio un mensaje contrario al Gobierno, diciéndole que no está de acuerdo con su “crispación”. El pueblo bailó, cantó, saltó, dijo a los gritos que está contento, lo que no quiere decir que no tenga críticas o que no hay nada más que hacer. Puede verse la pueblada bicentenaria como la negación de la negación de la pueblada del 19-20 de diciembre del 2001. Esta expresó la utopía en negativo, ¡que se vayan todos! No se trataba en realidad de los individuos que ocupaban los puestos políticos, aunque necesariamente éstos se viesen involucrados, sino de la política neoliberal que había producido el desastre nacional. Ese mismo pueblo, que entonces no encontraba el camino de la recuperación, ahora celebra su encuentro. Si antes reclamó, luchó y fue atrozmente reprimido, dejando treinta compañeros asesinados, ahora celebra por el camino reencontrado, camino que hay que transitar y en muchos aspectos corregir. La lucha seguirá siendo ardua, pero ello no le impedirá festejar.
Nuestra historia siempre estuvo atravesada por dos proyectos antagónicos, uno incluyente y otro excluyente; uno que se mira a sí mismo y este sí mismo es no sólo la patria chica, sino la patria grande latinoamericana, y otro que mira hacia fuera desde la patria chica; uno industrialista y el otro agroexportador. Esos dos proyectos se han mostrado en la pueblada del Bicentenario. Nadie programó que la Presidenta no concurriese al Colón, ni que se realizasen dos Tedéum. La bifurcación se dio por la lógica misma del movimiento. Fue la manifestación de la vigencia de los dos proyectos antagónicos que una determinada “oposición” pretende ocultar con la hipocresía del “consenso”. ¿Acaso la “oposición” expresada por los grandes medios podía festejar, cuando se cansó de repetir que todo está mal, que la inseguridad se ha instalado entre nosotros, que el miedo reina en todas partes?
Lo que bajo la invocación al consenso y a la calidad institucional se quiere ocultar, el pueblo lo ha desocultado, y lo ha hecho de una manera inédita, festiva. Ningún accidente cuando una marea de millones de seres humanos se mueven, se encuentran, celebran, cantan y bailan, es no sólo una maravilla, sino un auténtico milagro que sólo un pueblo feliz puede hacer real.
* Filósofo, profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).(Agencia Paco Urondo)

01.06.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) QUERIDO RUBEN.
Qué bueno verte en la televisión.Se ve que los que antes TN gaban,  ahora TN cesitan para llenar unos minutos de su miserable programación.A mi me gustaba más, verte en el Café Homero o en el Bar Olimpo,  junto a los que nunca te olvidaremos.
Esperame que ahí voy... Esperame acariciando o acogotando al fuelle...
Pero esperame sentado, que no tengo ningún apuro para ir a hacerte  ¨la segunda¨,  ni para ser destacado por estos hipócritas que no ponían un tema tuyo ni en el informe meteorológico.Te voy a extrañar, Negro.... tanto que capaz que hincho por tu Academia algún domingo.
Ellos no.Al fin estás al lado de Pichuco... No lo cargues con las últimas noticias de River que a lo mejor se embronca y te perdés de hacer el dúo que siempre soñaste.
Un beso gordo.Ignacio Copani.
(Agencia Paco Urondo)

26.05.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en Perfil.com)  Desde el Cabildo, donde la radio improvisó un estudio para transmitir en vivo, el relator uruguayo amplió sus cuestionamientos ante la consulta de Perfil.com: "Fue muy pobre porque una transmisión de esas, cuando uno le pone cariño y le importa el espectáculo, lo que se hace es colocar a una persona que conozca de música, de danza y de ópera para darle al director los elementos necesarios para que él vaya buscando previamente lo que hay que mostrar", señaló.
Admitió que, si bien estaba engripado, evitó la "exposición social del acontecimiento" que "poco tiene que ver con significado de lo que para mí tiene el Colón" y resaltó que en su lugar, Clarín fue para "hacer puntos de ratings y esto necesitaba puntos a favor de la cultura": "Es muy objetable una vez más que la gente de Clarín  se quede con todo. En un tiempo se robaron el fútbol durante años y ahora, viene un hecho cultural, y se lo quedan. No me parece que sea justo. Creo que la ciudad tiene su canal, debió emitir una señal y que todo el mundo la tomase. Y si no está en condiciones, hacer una especie de sorteo, de oferta para que todos los canales estuviesen en la línea de largada y no haya siempre posiciones dominantes".
 
¿Qué piensa del faltazo de Cristina? ¿Debió haber ido?
 
VHM: Visto el contexto en el que se desarrolló todo, hizo muy bien en no ir. Yo tengo en cuenta cuál es la primera acción que motiva una reacción. El puntapié inicial de esto lo dio (Mauricio) Macri. En consecuencia, después exigir grandezas y todo lo demás, va por cuenta de aquellos que encontraron en esta discusión un motivo de deterioro de la imagen presidencial, pero me parece que con el contexto que hubo no debe haber hecho mal en no ir. (Agencia Paco Urondo)

26.05.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El historiador Pacho O'Donnell, destacó la presencia de millones de argentinos en el cierre de los festejos del Bicentenario como una situación sin precedentes. "Fue un hecho histórico, realmente fue una pueblada, momentos excepcionales en que el pueblo se echa a la calle", explicó el especialista.En esa línea, rememoró como antecedentes de argentinos volcados a las arterias porteñas los funerales de Eva Duarte y Juan Domingo Perón. Pero destacó que estos "estaban signados por el dolor y no por la alegría como ayer".También se remitió al final de las campañas presidenciales de 1983 como convocatorias masivas, pero con sólo "un millón, un millón cien, un millón doscientos" asistentes, lejos de los más de seis millones que se congregaron en los cuatro días que duró el paseo, y los más de tres millones de ayer. "Lo de estos días fue absolutamente único", sintetizó. "El clima de alegría, de celebración, como si la glándula patriótica se hubiera puesto en acción", agregó.En ese sentido, opinó: "Hay motivos para festejar contrariando la tendencia, ese deporte tan nuestro de atacarnos, de autodenigrarnos, de considerarnos que somos mucho peores que los demás, e incluso mucho peores que los de antes, esa cosa tan nuestra. Creo que la gente entendió que hay motivos para celebrar".También felicitó al gobierno nacional por la organización de los festejos. "Ofreció una celebración bien organizada, muy interesante, muy moderna. El Gobierno salió muy bien parado, porque fue una apuesta fuerte", sostuvo."Estamos enteros, estamos de pie, estamos en una democracia entera, absolutamente válida, tenemos excelentes relaciones con otros países latinoamericanos. Creo que eso la gente lo sintió. Más allá de las dificultades que tenemos, yo creo que la gente sintió que tenemos motivos para festejar", finalizó.
(Agencia Paco Urondo)