Violencia Institucional //// 19.06.2017
"Convertir el dolor en lucha"

El 22 de agosto se inicia el juicio oral por el asesinato de Nehuén Rodríguez en manos de la Policía Metropolitana. “Si no te organizás, si no salis a la calle, no pasa nada y te pisan cada vez más tus derechos”, sostuvo la madre de Nehuén en diálogo con AGENCIA PACO URONDO. 
 

Por Maia Blacher

Entrevista a Roxana Cainzos, madre de Nehuén Rodríguez, el joven que el 15 de diciembre de 2014, fue atropellado en el barrio de La Boca por una camioneta de la Metropolitana que cruzó la calle en rojo sin sirenas ni balizas. A tres años del asesinato, se inicia el juicio oral por la causa en la que se encuentra imputado el Policía de la Metropolitana, Daniel Castagnasso.

Agencia Paco Urondo: Se acerca el juicio por la causa de Nehuen, ¿qué espera del juicio?

Roxana Cainzos: Nosotros en este momento estamos yendo por un homicidio culposo aunque la idea de la querella es pedir más, pero dicen que si pedís más y después no alcanzan las pruebas te quedás sin nada, por eso vamos por un homicidio culposo. Estamos bastante conformes porque conseguimos cinco testigos. Una es una mujer que va a declarar ahí porque es un testigo nuevo y también tenemos una pericia muy importante que consta que a la cámara del domo de filmación que está en el lugar del hecho, le hicieron desaparecer ocho segundos. Después tenemos una pericia de los semáforos, que prueba que estaba en verde para mi hijo y en rojo para ellos. Además, hicieron otra pericia más, de que mi hijo tenía casco por los golpes, teniendo en cuenta varias perspectivas, de velocidad y de cómo quedó el cuerpo. Hicieron una pericia bastante importante y todas esas las van a exponer ante el juez. Estamos esperanzados en conseguir más que un homicidio culposo. Pero como las pruebas ameritan, se hace posible llegar a un juicio oral. Sino te hacen un abreviado y no vuelven.

APU: ¿Cuál es la fecha confirmada para el juicio?  ¿Cuántos imputados hay en la causa?

RC: El 22 de agosto a las 9 de la mañana en Tribunales. El único imputado es el que manejaba, el que acompañaba declara como testigo.

APU: ¿Cuáles fueron las causas de la demora del juicio? 

RC: Dicen que está retrasada una pericia de Gendarmería sobre la camioneta, porque nunca aparece el GPS y después cuando van a mirar los cambios dicen que están movidos entonces no saben si frenó, no frenó, a cuánto iba. Es decir, que a mi no me beneficia en nada, no van a decir nada como otras dos que ya nos hicieron, una la Policía Federal y otra también de Gendarmería. Después también me comentó la abogada que el abogado de Castagnasso dijo que ese día él tenía otro juicio. Sinceramente, lo que yo creo es que evidentemente, estaba el juicio de Kiki Lezcano el día 6 de junio y el mío el día 7, y los dos por un pibe menos, a media cuadra uno del otro, no les convenía mucho. 

APU: ¿Cuál fue el rol que tuvo el contacto con las organizaciones sociales para llegar al juicio?

RC: Como digo siempre, lo importante es no callarse. A nosotros nos impulsaron muchos de los compañeros de escuela de Nehuen y muchos profesores que nos venían a despertar. Con tanto dolor nosotros estábamos encerrados. Ahí fue cuando los chicos nos ayudaron y cuando empezamos a pegar esos famosos carteles pidiendo testigos. Y en cuanto empezamos a movernos, me llamó el primer testigo presencial. Cuando hablé con él me di cuenta que ahí estaba la verdad de la historia. Me dije: “No me puedo quedar, tengo que luchar y salir a la calle”. Y bueno, empezamos a luchar por las cosas, porque nos escondieron cada prueba y nos siguen escondiendo, pero así fuimos logrando cosas. Es poder convertir el dolor en lucha. Y en el barrio nos apoyaron mucho las organizaciones sociales. Yo empecé a ir a “La Boca Resiste” porque pensé: “es la Policía, voy a hacer que me conozcan en el barrio porque el día de mañana ellos me pegan un tiro, me desaparecen y nadie se enteró de nada, porque es una realidad”. 

APU: ¿Creés que esta lucha puede servir como ejemplo en la lucha por otros casos de violencia institucional?

RC: Creo que es muy importante y fundamental la lucha. Sino, mientras uno llora ellos se aprovechan de todo y después tenés más desilusión estando en tu casa, mientras ves que no hay ni un poco de justicia. Además de que el Juez ni siquiera leyó la causa, porque ya sabemos cómo funciona esto. Lo lee un secretario del Juez y él no sabe bien cómo viene la mano. En un juicio al menos se escucha a los testigos y uno por lo menos tiene ese derecho no vulnerado. Aunque sea ese derecho, después si hay buena justicia o no depende de a dónde podés llegar. Con la organización podés hacer que la gente conozca el caso y que vaya aprendiendo de que si no te organizás, si no salis a la calle, no pasa nada y te pisan cada vez más tus derechos.
Espero que nos acompañen todos los que nos vinieron siguiendo y sobre todo espero que no criminalicen la lucha social en las calles. Porque en la segunda audiencia de Kiki Lezcano ya le prohibieron dejar a la gente organizada afuera, eso es preocupante.