Cultura //// 14.04.2013
Walsh y el Semanario de la CGT de los Argentinos

Entrevista realizada en el año 2006 a Ismael Alli, corrector de las publicaciones del Semanario de la CGT de los Argentinos, y Andrés Avellaneda, hijo de Pedro Avellaneda, secretario de ATE, gremio afiliado a la CGTA. En el reportaje, recuerdan la figura de Rodolfo Walsh y la experiencia gráfica.

¿Qué tipo de tareas realizaba Rodolfo Walsh  en el semanario?
Alli: Rodolfo Walsh escribía el diario de la CGT de los Argentinos, él no era el director, era Raimundo Ongaro. Las ordenes de Raimundo desde la cárcel las traía nuestra compañera presidenta de la obra social. A mí me traían los originales y los revisaba, veía que estuvieran bien. Después eso iba a la imprenta. Ellos sabían dónde llevarlos, yo no
¿Esa era la única tarea que hacía Rodolfo Walsh?
Avellaneda: Las investigaciones las realizaba Rodolfo.
Entonces ¿Quién redactaba el semanario?          Alli: Él comienza antes de la CGT de los Argentinos en una revista que hacía Luz y Fuerza que se llamaba “Binario”. Después se suma a la CGT de los Argentinos y con Raimundo elaboran todo el proyecto. Raimundo quería hacer un diario pero estaba más preso que suelto, me designa a mí junto a Rodolfo para hacer el diario.

¿Por la clandestinidad ninguno sabía lo que hacía el otro?
Alli: Cada uno tenía una tarea. Si a usted se lo llevan preso y sabe lo que hacemos todos puede que diga lo que estamos haciendo todos.
Avellaneda: Ustedes lo que tienen que hacer es ubicarse en la Argentina de la década del ´60, que no es la Argentina del siglo XXI que vivimos hoy.  Esto comienza en 1955, con el bombardeo a Plaza de Mayo.
La CGT de los Argentinos surge tras el Congreso Normalizador “Amado Olmos”. A partir de ahí comienza gestar una organización masiva de todos los sectores de la comunidad Argentina. Ustedes recuerdan que en el mensaje 1º de Mayo de 1968 a los trabajadores y al Pueblo, se convoca al conjunto de la comunidad:, a los trabajadores y trabajadoras porque es una cuestión natural del movimiento obrero, se convocaba a los industriales, a las industrias nacionales, al Capital nacional a las pequeñas y medianas industrias y a las pequeños y medianos comercios.
Rodolfo desarrolló a investigación de todos los crímenes cometidos durante esos años: el de Rosendo García en la confitería “La Real” de Avellaneda. Investigó y descubrió que la cosa no era como la habían pintado los medios. Alguien por ahí que escribió: “si la historia la escriben los que ganan es porque hay otra historia”, es verdad hay otra historia que es la que no se sabe.
Cuando se incorporó a la CGT de los Argentinos, sabia que intelectualmente podía aplicar un montón de cosas. Llegó un momento en el que planteó a nuestro compañero Ongaro que había que hacer las cosas de otra manera. No había que seguir exponiendo los 8 litros de sangre de nuestros jóvenes para expropiar en un banco el dinero necesario para lo que llamábamos hacer la Revolución.  
Él entendía que una cosa es el conocimiento intelectual y otra cosa es lo que te enseña la práctica diaria de cómo se hace una Revolución. Nadie sabe cómo se hace una revolución, la única manera de aprender es haciéndola cada día.
Cuando vino el ocaso, el gran embate de la dictadura contra la CGT de los Argentinos, Walsh no pone sus cositas en la mochila y se va a escribir o a vivirla bien, se incorpora a las organizaciones armadas.  
En el marco del Semanario, ¿Ya estaba esa cuestión en él?
Avellaneda: Estar en la CGT de los Argentinos era lucha y lucha.  Era recorrer el país metiéndote en los montes para llegar a Don Juan que vivía solo, en 50km a la redonda. Había que llegar a él, el hombre explotado de nuestra tierra, la CGT de los Argentinos llegó a ellos. Rodolfo reflejaba en sus escritos este sentimiento que es el sentimiento humano y reflejaba las broncas, y reflejaba la organización desde las bases. Aportó su conocimiento en la claridad de cómo transmitir los mensajes.
El programa ¿También lo había redactado Rodolfo Walsh?
Avellaneda: El pensamiento es de Raimundo y él le dio la forma... él materializaba.
¿Fue Perón efectivamente quién le presentó a Raimundo a Rodolfo?
Avellaneda: La relación la posibilita Perón en Puerta de Hierro, Madrid, en una de los tantos encuentros que tiene Raimundo con Perón. Nada es casual, porque Perón era un estratega y sabía que tenía que sumar las piezas para llevar adelante sus ansias de regresar  El diario entre los dos años de publicación del ´68 al ´69 varió en la cantidad de páginas, el formato y la distribución (antes se distribuía cada 7 días y en el ´69 cada 15 o más).
Alli: Si porque todo era clandestino. La imprenta que no era clandestina para el público, era clandestina para el diario CGT de los Argentinos, teníamos que buscar el momento oportuno, el tiempo oportuno para poderlo sacar. A veces se hacía de noche y otras veces se hacía de mañana.

Avellaneda: Y el formato también porque a veces te levantaban la imprenta y a los compañeros que imprimían.
Nos ahogaban con el papel. Los dueños del papel no te lo daban. Si vos podías tener papel para sacar un diario de 16 páginas lo hacías, si tenias para 4 páginas lo sacabas.
Y ¿Cómo lo distribuían?
Avellaneda: A través de las estructuras sindicales y de todo el activismo...
¿Dentro de los quioscos no se podía vender?
Avellaneda: No, se salía a las calles en todas las movilizaciones, en cada sindicato, en puerta de la universidad.
¿Los lectores intervenían en la información...?
Alli: Rodolfo recibía era la información de las regionales de la CGT, la información de las agrupaciones de base tanto gremiales como estudiantiles y barriales que le mandaban información sobre las distintas situaciones en cada lugar. Situaciones sobre reclamos: falta el agua, falta la luz...
-El semanario ¿Usted cree que tuvo alguna incidencia con, por ejemplo el Cordobazo?
Alli: El Cordobazo hay que hilarlo muy fino porque también está el Tucumanazo y está el Rosariazo.
Avellaneda: Sirvió como medio de agitación, de organización, como nexo. La CGT de los Argentinos planifica cual podría ser el epicentro del país para hacer un levantamiento popular de envergadura para que tenga un efecto disparador en el espacio que abarca la Argentina y Latinoamérica. Se opta por Córdoba. Al final, en  Córdoba todo arranca con un asesinato y la terrible garroteada a los chicos.  
A los estudiantes la CGT los convoca en el mensaje del 1° de Mayo, no como  fuerza aislada, independiente, sino porque son los hijos de los que estamos convocándolos, los hijos de los trabajadores. En eso Rodolfo ayudó con su claridad y simpleza para transmitirlo violentamente.