fbpx Ordenan la detención del policía de la Metropolitana que baleó a Lucas Cabello
Violencia Institucional //// 28.12.2015
Ordenan la detención del policía de la Metropolitana que baleó a Lucas Cabello

El miembro de la fuerza de seguridad porteña, Ricardo Ayala, disparó el 9 de noviembre contra el joven de 20 años en el barrio de la Boca. La victima volvía de comprar sándwiches para su mujer y su hija de 2 años. Lucas todavía se encuentra recuperándose. Ayala había recibido el apoyo público de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

Por Santiago Asorey

La querella de la familia de Cabello, conformada por los letrados Nahuel Berguier y Gabriela Carpineti, había apelado, junto a la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), la decisión de dejar en libertad al policía Ricardo Ayala. A su vez se había solicitado el cambio de la calificación legal de “exceso de legítima defensa.” Los magistrados Mario Filozof y Marcelo Lucini, de la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo criminal y correccional, dieron lugar a la apelación y modificaron la calificación a “tentativa de homicidio agravado por la condición del imputado de ser miembro de una fuerza de seguridad”. Los camaristas consideraron que  Ayala “disparó en tres oportunidades contra un individuo desarmado que, en la forma en que los efectuó, evidencia la intención de matarlo.”

El fallo presentó a la acción del policía como una “gravísima violación de los derechos humanos” y descartó la hipótesis de la defensa que hacía referencia a que Lucas estaba armado. La resolución destacó que “la primer bala ingresó por la zona vital del cuello provocando que Cabello quedará tendido en el suelo y allí le efectuó dos más con el claro objeto de asegurar el resultado buscado, ya que para reducirlo eran evidentemente innecesarios.”

Los abogados Berguier y Carpineti, en dialogó con AGENCIA PACO URONDO, manifestaron que “en tiempos en que algunos agoreros de la injusticia quieren convencernos que los derechos humanos y la seguridad democrática son categorías agotadas, este caso paradigmático de violencia institucional demuestra que la organización popular y políticas públicas como las que encabezan organismos como la PROCUVIN llegaron para quedarse y para ser defendidas por la comunidad. Logramos revertir una injusticia. Son las pequeñas victorias cotidianas que hacen que hoy más que nunca redoblemos esfuerzos para que no haya ni un solo caso más de gatillo fácil en la Ciudad más rica del país y en toda la Argentina”.