fbpx “En Haití las potencias imperialistas se disputan el negocio millonario de la reconstrucción del país”
“En Haití las potencias imperialistas se disputan el negocio millonario de la reconstrucción del país”

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Prensa de Frente) Camille Chalmers es un hombre alto, de rostro cansado, que habla pausado pero con claridad. Es secretario ejecutivo de la Plataforma por la Defensa de un Desarrollo Alternativo (PAPDA) e Integrante de Jubileo Sur. En el Foro Social de las Américas tuvo la responsabilidad de dar a conocer la situación que se vive hoy en Haití, de pedir la solidaridad efectiva hacia su pueblo que, tras el terremoto, enfrenta hoy una ocupación militar y una dominación económica, que se combinan con la represión y criminalización a las organizaciones sociales. A continuación difundimos la entrevista realizada por Prensa De Frente. -¿Cuál es el panorama hoy en Haití?-Es muy difícil, antes del terremoto ya se vivía en condiciones difíciles pero después la pauperización se aceleró, mucha gente perdió su trabajo, un millón seiscientas mil personas viven hoy en la calle, perdieron sus bienes, perdieron su casa, perdieron todo lo que tenían y lo más grave es que siete meses después no hay perspectiva clara de recuperar el derecho a la vivienda. Frente a eso hay mucha manipulación, se hacen muchas declaraciones de solidaridad pero en los hechos no llegan los recursos y vemos la lucha entre los países imperialistas para repartirse la reconstrucción de nuestro país. El primer ministro de Canadá vino en abril y cuando le preguntaron el motivo de su visita dijo que su objetivo era asegurarse que las empresas canadienses tuvieras preferencia en la reconstrucción de Haití, es una vergüenza. Se usó como pretexto la crisis humanitaria para manipularnos desde el imperialismo norteamericano y se militarizó Haití después del terremoto. -¿Cómo se evidencia la ocupación en la vida cotidiana? -Hay una represión muy fuerte en los barrios populares, una criminalización y represión muy fuerte, con operativos donde mataron muchos civiles, y represión ante cualquier intento de manifestación del pueblo. En los últimos meses hubo movilizaciones del pueblo para denunciar la situación y la Misión de Estabilización de Naciones Unidas para Haití (MINUSTAH) fue la fuerza que reprimió. La Minustah está conformada por tropas militares con miembros de varios países de América Latina, de otros continentes y es financiada por Estados Unidos. Además, la dominación económica se ve en los proyectos que se están impulsando: el reemplazo de zonas agrícolas por zonas francas, creación de empresas entre Estados Unidos, Brasil y Haití para exportar mano de obra muy barata, introducción de agro combustibles que va a agravar la situación en el agro. Todo eso se garantiza por la presencia militar, y con la creación de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití (CIRH), conformada el 31 de marzo. Es la ocupación militar pero también la ocupación económica. -¿Qué rol juega la OEA?-Tiene un papel importante en la organización de las elecciones. Es el garante que supuestamente le da “una visibilidad pseudo democrática”, que busca legitimar el proceso. La OEA está metiendo mucho peso para las elecciones en noviembre cuando todos sabemos que es imposible hacer esas elecciones por cuestiones materiales, primero hay que verificar la lista de votantes, y no hay condiciones políticas porque la oposición no está de acuerdo, no hay consenso, el llamado Consejo Electoral Provisional no tiene legitimidad y está a favor de la dominación imperial. Lo único que quieren es darle fachada democrática.-¿Qué pasa en los barrios, en las organizaciones frente a esta situación? -Se está dando un proceso de movilización. Cuando crearon la comisión interina también votaron la ley de emergencia por dieciocho 18 meses. Esto fue un espacio de opacidad total donde no funcionan las instituciones democráticas, esto fue rechazado por el pueblo de Haití, por los movimientos sociales, que hoy están organizando un proceso de movilización para denunciar esto. Además estamos organizando en octubre una asamblea de movimientos sociales para decir que, frente a la reconstrucción de Haití, el actor central, quien debe definir con consenso cómo debe darse es el pueblo. Nosotros queremos un futuro muy distinto al que nos están ofreciendo. Ellos quieren una renovación urbana de Puerto Príncipe, quieren impulsar una reconstrucción a favor de las clases dominantes excluyendo al pueblo, alejando del centro a las masas populares, para que los turistas no vean la pobreza cuando llegan. Los momentos de crisis, como el de hoy en Haití después del terremoto son aprovechados por las clases de dominantes para fortalecer la dominación. Pero ahí nosotros y nosotras tenemos una tarea, que es superar esta coyuntura y ligar la solidaridad con Haití y la lucha para que los pueblos de América tengan conciencia de construir nuevos lazos de solidaridad concreta entre las organizaciones sociales, entre los movimientos, entre los pueblos. Hoy lo necesitamos para ayudar al pueblo haitiano a salir de la crisis. (Agencia Paco Urondo)