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Más información //// 11.09.2013
Excarcelaron a Luz Gómez y Diego Romero

La pareja estuvo dos años detenida. Se los acusa de asesinar a un colectivero durante un asalto. La pareja, sin antecedentes judiciales, juran que su único crimen es haberse olvidado una mochila en un remis, que luego apareció en el lugar donde se cometió el homicidio.

En Infojus
“No lo puedo creer. Estoy tomando una gaseosa en la calle y mirando para todos lados. Estamos el libertad”, dijo emocionada a Infojus Noticias Luz Gómez, desde los Tribunales de Morón. La jueza de Garantías Mónica López Osornio dictó la excarcelación de ella y su pareja, Diego Romero, que están detenidos hace un año y nueve meses. Los acusaban de haber asesinado a un colectivero en Castelar en 2011 pero ellos aseguran que el único delito que cometieron fue olvidarse una mochila en un remís.“Ahora resta que el fiscal de una respuesta al pedido de la jueza y tener el sobreseimiento definitivo”, explicó la joven.El fiscal general de la Unidad Fiscal de Instrucción 7, Matías Rappazzo, había pedido la elevación a juicio y el abogado de la pareja, Eduardo Soares, apeló a esta decisión y, por eso, todavía no se había fijado una fecha para el debate oral.  Soares  también había pedido la excarcelación.No hay pruebas que incriminen a Luz y Diego en el crimen. En marzo se hizo un examen de ADN entre la sangre que se encontró en la escena del crimen y la que le extrajeron a la pareja jujeña: dio un resultado negativo.El primer día hábil de cada mes Luz y Diego viajaban hasta los Tribunales de Morón a firmar el cumplimiento de su prisión preventiva. El último lunes se cruzaron con Osornio. “Le pregunté un montón de cosas que no supo responderme. Era la primera vez que en todo este tiempo alguien  de la Justicia nos escuchaba”, contó Luz.El 21 de diciembre de 2011 a las 7 de la mañana, un grupo de policías entró a la fuerza en la casa que Luz, Diego y su pequeña hija Zaira, alquilaban en Villa Ballester. Buscaban a una pareja que el 1 de octubre de ese año había matado a un hombre que se resistió a ser asaltado en Castelar. En el lugar del crimen, los policías encontraron una mochila Nike negra con un arma marca Taurus Modelo PT92  y en un bolsillo un certificado de vacunas. Ese papel decía que  Zaira Romero, la hija de la pareja, había sido vacunada el 21 de septiembre de 2010.Luz y Diego nunca estuvieron en Castelar. Se habían olvidado esa mochila arriba de un remis en julio. Cuando volvieron a buscarla le dijeron que no estaba. No se preocuparon porque no tenían documentación importante más que el certificado de vacunas de la nena, que hoy tiene tres años.Diego pasó un año y tres meses  en el penal de Ituzaingó. Luz cumple hace un año y nueve meses con una prisión domiciliaria en la casa de una amiga. Para poder sobrevivir llevaron adelante un emprendimiento de comidas caseras. Los vecinos se acercan a comprarle las tartas dulces y pastafloras que venden. Antes de estar detenidos los dos trabajaban: Luz lo hacía en una fábrica de tinturas y Diego en una metalúrgica. Hacía tres años que habían venido a Buenos Aires desde su Ledesma natal. Pensaban volverse a Jujuy el año que los detuvieron.Además de la pareja, en 2011 fueron arrestadas 10 personas. Hoy, además de Luz y Diego, están detenidos Juan Carlos Noguera, Graciela Ojeda y Miriam Rojas. Los tres confesaron haber estado vinculados al crimen. También declararon que Luz y Diego no tenían nada que ver. Noguera es el remisero que llevó a la pareja hasta la casa donde se cometió el crimen. Según su declaración, ese día lo llamó una pareja que solía pedirle viajes. Noguera dijo que eran conocidos como “Pipo” y “Popi”. Dijo que Luz y Diego no son las personas que él subió a su auto. El remisero declaró que Pipo se llama Walter y trabaja en la agencia de remises “Cacho” con un Renault 9 color bordeau. La remisería Cacho se está en la entrada de la Villa La Rana. Es la misma en la que Luz y Diego pidieron un auto la tarde de julio. La misma a la que fueron a reclamar la mochila olvidada.Ojeda vivía en Castelar y se sospecha que es quien “entregó” la casa. Rojas era su contacto en el partido de San Martín y quien conocía a la pareja que cometió el crimen. Según la causa, las pericias en sus teléfonos dan cuenta de este vínculo. Las dos mujeres declararon no conocer a Luz y a Diego.