fbpx "La Ricotta” de Pasolini: La pasión según Marx
Fractura //// 29.05.2022
"La Ricotta” de Pasolini: La pasión según Marx

"La crítica que el cortometraje ejerce al sistema de representación de la industria cinematográfica, es también una corrección espiritual. Como si la tarea del artista que esta dispuesto a entregar su vida a su obra, fuese la de dar un paso mas allá e ir en contra del propio ego, para ir a favor de su espíritu".

 

Por Santiago Asorey

El escritor Pablo Ramos escribió en un ensayo: “Creo en algo y muchas veces vivo de manera contraria a lo que creo. Sufro por eso. Culpa, vergüenza, y, a veces, la soledad y el juicio de los otros. Sin embargo soy tan cristiano que me expongo, una y otra vez. Porque La Cruz es, a mi entender, la puerta de la misericordia”. A los pocos días de leer esta frase vi La Ricotta, el cortometraje de Pier Paolo Pasolini, y se me ocurrió algo sobre el artista cristiano en su dimensión espiritual. Aquella culpa de la que habla Ramos y que también esta presente en los cuentos del escritor norteamericano Raymond Carver, puede ser también un motor narrativo potentísimo. No es solo la culpa lo que arrastra a narrar, muchas veces. Sino la necesidad del perdón y la necesidad de buscar la redención en la exposición del espíritu desnudo.

Creo que en Pasolini esta idea era muy fuerte. La Ricotta es la muestra de que Pasolini como artista cristiano está en la búsqueda de la redención y que esa redención se adquiere en la exposición del artista. La crítica que el cortometraje ejerce al sistema de representación de la industria cinematográfica es también una corrección espiritual. Como si la tarea del artista que está dispuesto a entregar su vida a su obra fuese la de dar un paso mas allá e ir en contra del propio ego, para ir a favor de su espíritu. El relato presenta la filmación de una cinta sobre la pasión de Cristo y las condiciones en las cuales se filma esa película. La potencia de La Ricotta esta en la pluralidad de sentidos que los personajes adquieren. Orson Welles actúa de director de la película y no solo funciona como una ficcionalización de Passolini. El alter ego de Pasolini en la narración, contiene dos fuerzas que conviven en él como virtualidades. Por un lado la posibilidad de ser leído como Pilatos; como un administrador del poder que deja a su actor Stracci morir en la representación de la crucifixión. Por otro lado también puede ser leído como Cristo, en el sentido de la búsqueda de la redención en la exposición de su alter ego y oficio. "Todo aquel que busca la redención en la exposición se encuentra en el camino de Cristo", podría ser una de las lecturas del cortometraje. Pero también podría ser "todo aquel pueblo que este determinado a liberarse necesita exponerse". ¿Cómo convive esta tradición cristiana con la tradición marxista que también se pone en juego en el relato? En principio podríamos decir que existe una tensión que bordea a las dos tradiciones. Tal vez, lo más interesante sea la relación de tensión que permite deconstruir las dos doctrinas. Por ejemplo, Pasolini utiliza a Welles para que lo represente a él, como espíritu. También para poner en jaque el sistema del arte industrial y de la representación burguesa de la religión y del arte. Sencillamente por todo lo que significa Welles.

Las secuencias a colores muestran actores europeos que hacen alusión a modelos de publicidad modernos que representan a personajes bíblicos, cada uno de ellos esta bajo una relación de poder. Cada una de estas relaciones es distinta. Depende del status del personaje en la maquinaria de producción para diferenciarse. El relato expone la mercantilización de los iconos religiosos, la mercantilización de los sujetos por las relaciones ideologizadas que las sociedades capitalistas construyen. Los personajes del relato están comprometidos con su rol en la filmación. Como dice Althusser, la ideología no es nunca un contenido imaginario sobre las condiciones materiales de la existencia. Sino la relación imaginaria que establecen los sujetos con las condiciones materiales de existencia.

En una de las escenas de la crucifixión, cuando aparece un esclavo negro en la profundidad de campo por sorpresa, el director le grita para que se corra. Es claro que las relaciones de poder en estas escenas están dadas por la voz que grita desde el fuera de campo y da ordenes. Esta voz es la del director y metaforiza la jerarquización de las relaciones de poder. Siempre el poder de dar ordenes esta puesto en las voces de mando. Por ejemplo cuando el director pide con un grito la corona de espinas para la escena, a su grito le sigue otra secuencias de gritos de cada de uno de los integrantes del equipo de producción que va haciendo correr la orden. El poder se muestra orgánico en toda la espina dorsal de la maquinaria de producción.

La Ricotta muestra que, en realidad, el relato de la pasión de Cristo es un relato invisible a los discursos hegemónicos de la representación de la burguesía occidental. En realidad, es el relato de Stracci quien actúa de buen ladrón, pasa inadvertido para toda la maquinaria de producción para terminar muriendo crucificado. Para algunos antiguos cristianos místicos el relato de los evangelios de La Cruz tenía un significado profundamente esotérico. Es decir un conocimiento oculto, codificado por la metáfora de la crucifixión. Según los cristianos esotéricos la crucifixión no hablaba solamente de los tormentos físicos que había sufrido Cristo, sino de la experiencia interna que se tenía en el proceso de ascensión al Reino de los Cielos. En el evangelio según San Juan, los apóstoles están asustados ante el anunció de Jesús de que los va abandonar. Los apóstoles le preguntan a Jesús como van a encontrar el camino cuando él no este. Jesús les dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Si me habéis conocido a mi, conoceréis también a mi padre”. Los antiguos cristianos esotéricos comprendían que el camino al Cielo era el camino de Cristo, de renuncia y de exposición descarnada. Pasolini comprendió algo de esta idea y la llevo al arte.