fbpx The Plot Against America: ¿a qué le tenemos miedo? | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 30.05.2020
The Plot Against America: ¿a qué le tenemos miedo?

“¿Qué concesiones estamos dispuestos a hacer para sobrevivir y pertenecer? ¿Cómo se imprime el desarraigo sobre los cuerpos de las distintas generaciones que escaparon del fascismo para volver a encontrarse cara a cara con él?” La miniserie de HBO The plot against america nos presenta un mundo inmerso en el temor. 

Por Manuela Bares Peralta

Esta miniserie, producida por HBO, nos ofrece un paralelismo entre las posibles consecuencias del triunfo de una postura no intervencionista de los Estados Unidos en 1940, y los efectos de una consolidación de los conservadurismos sobre el mundo. El miedo se apodera de la trama; es el único sentimiento que nos va a acompañar siempre. Le tememos a las guerras, a las olas migratorias y a las crisis económicas. Ese “otro” sobre el que edificamos y canalizamos nuestros miedos cambia producto de la época y los acontecimientos, pero lo único que permanece inalterable es la sensación de peligro: debemos temer siempre.

Las nociones de democracia, movilidad social y libertad sobre las cuales se asentó ese relato parecen dinamitarse a lo largo de estos seis capítulos: ¿qué concesiones estamos dispuestos a hacer para sobrevivir y pertenecer? ¿Cómo se imprime el desarraigo sobre los cuerpos de las distintas generaciones que escaparon del fascismo para volver a encontrarse cara a cara con él?

La política aislacionista de Lindbergh opera como una actualización del eslogan “Make America Great Again” utilizado por Trump en su campaña presidencial del año 2016. El llamado a la unión nacional frente a un enemigo externo y el éxito sobre el cual se midió el capitalismo democrático, postulado por la presidencia de Roosevelt, sentó los rasgos distintivos sobre el que se edificó y amplificó el “sueño americano”.

El avance del fascismo en toda Europa empujó a generaciones enteras de familias judías al desarraigo. Lejos de su tierra natal, construyeron un nuevo hogar donde el costo de pertenecer, muchas veces, significó desprenderse de sus propias tradiciones y costumbres. Esa interacción entre las distintas generaciones de migrantes que vivían con dolor y, a la vez, con distancia y extrañeza lo que sucedía en la Alemania Nazi, será uno de los puntos de partida para narrar la historia de esta familia asentada en un barrio judío de la ciudad de Newark.

Frente a un mundo cada vez más globalizado, con economías recesivas y menos trabajo asalariado, la incertidumbre y el miedo se multiplican. Esta poderosa narrativa que nos otorgan David Simon y Ed Burns pone en juego el valor y la fragilidad de las democracias modernas, y nos obliga a subsumirnos en este estado de excepción imaginario que amenaza con cambiar para siempre la cotidianeidad de la familia Levin. La decisión a la que nos vamos a enfrentar no es entre Lindbergh y la guerra, sino entre el destierro y el hogar.

La amenaza de peligro es la columna vertebral de este relato, y la excusa para subsumirnos sobre el interrogante que sustenta toda la entrega: ¿qué haríamos si la democracia, tal como la conocemos, ya no existe? ¿A qué seríamos capaces de renunciar para sobrevivir?