fbpx “Poner en cuestión la guerra, que sigue siendo una guerra viva”
Cultura //// 24.11.2012
“Poner en cuestión la guerra, que sigue siendo una guerra viva”

Entrevista con Javier Trímboli, asesor histórico de la serie Guerra Guasú, que retomó el oprobio sufrido por el Pueblo paraguayo en el Siglo XIX en manos de la Triple Infamia.

APU: ¿Podrías hacernos una evaluación de lo que significó la serie Guerra Guasú? ¿Cuál es la sensación que les ha dejado este trabajo que realizaron?
Javier Trímboli: Fundamentalmente, estamos muy contentos por muchos motivos. Creo que muchas veces lo que uno hace en televisión tiene como principal o único medidor, el tema del rating que suele ser un tema, incluso, para la televisión pública. En ese sentido también estamos bastante contentos porque la serie se vio mucho para los niveles de mención que suele tener el canal.
Además, creo que es fundamental, en relación con una propuesta que era de mucha seriedad, de bastante gravedad, en un área que es el tema  de los documentales históricos, que en verdad, la televisión argentina había abandonado hace mucho tiempo. La repercusión que tuvieron los debates que fueron muy interesantes, muy masivos, sobre todo el primero y el último y de muchísima intensidad. Una docente de la escuela secundaria, me mandaba un mail porque había participado en los tres debates y decía que no podía creer que siendo un tema que despertara las pasiones, el entusiasmo, las enormes inquietudes que ella había tenido la oportunidad de ver. Y que entre el público había momentos de discusiones que parecían escenas dramáticas, decía, como un tema de estas características había sido tan abandonado, tan dejado de lado y tan poco revistado. Para mí era una señal de que habíamos hecho una cosa que estaba bien, que habíamos estado en el buen camino.
APU: Mostró la vitalidad del tema, charlábamos de eso, al haber participado, cómo está viva la guerra. Y cómo mueve fibras muy íntimas, o son descendientes, o han conocido la historia, o se sienten partícipes de lo que pasó.
JT: Totalmente. Pasa algo interesantísimo, a veces hay determinados procesos políticos que hacen que nuestra propia memoria, respecto a memoria histórica a acontecimientos que se dieron hace muchos años, de repente, esos procesos políticos hacen que quede muy poca distancia respecto a ese pasado, porque se reviven, pasan a estar nuevamente a flor de piel, casi como si estuvieran sangrando como en aquel entonces. En verdad, pasó algo de eso, en el último encuentro donde había un importante número de paraguayos que hace tiempo están viviendo en Argentina, que tienen su familia en Argentina y que al mismo tiempo habían visto la serie. Si bien las heridas estaban latentes,  lo que hace es abrirla, pensarla y ponerla en cuestión frente a un contexto latinoamericano. Ver qué solución se le puede encontrar a esa guerra que sigue siendo una guerra viva en Paraguay y en Argentina también.
APU: Ustedes actualizaron la discusión a partir del golpe de Estado que se dio en el Paraguay. Franco, el Presidente que han impuesto, está retomando esta idea de la “Triple Alianza” ¿Qué nos podés contar de esa utilización que realizan?
JT: Hay algo que es increíble, lo comentaba el otro día viendo a Mario Santucho, un video que hizo la gente de Crisis. Lo que ha hecho Federico Franco, para de alguna manera situarse en el marco de lo que es este nuevo momento de América Latina, fue hacer una lectura absolutamente caprichosa, arbitraria de lo que fue la guerra y decir que, él rencarnaría ese Paraguay de Francisco Solano López, atacado por una Triple Alianza que hoy estaría representada por el MERCOSUR. Lo que es una suerte de obliteración brutal de la historia, porque si hubo algo que intentó hacer Solano López era detener el avance del liberalismo en la región del Paraguay, estar celoso de su soberanía, celoso de la posibilidad de un desarrollo autónomo del Paraguay y al mismo tiempo con una alianza muy fuerte con las clases campesinas, es todo lo contrario de lo que está haciendo Franco.
Apenas lo había intentado hacer Lugo y tantas trabas se le colocaron para impedir que lo pudiera hacer. Franco se monta en la lectura de la Guerra del Paraguay que había hecho Stroessner en su larga dictadura de más de 30 años. Stroessner lo que había hecho fue despolitizar lo que había sido esa guerra y colocarla meramente como una cuestión de sacrificio del Pueblo paraguayo y una suerte de holocausto. Lo que hace Franco es continuar, aun cuando él es un liberal y su partido político se identifica con los que combatieron en contra del Paraguay de Solano López, lo que hace es continuar esa agenda de Stroessner y presentar un Paraguay esencial que se opondría a una América Latina que estaría intentando apoderarse de él. Como nada tiene que ver con eso, es totalmente obliterador.
APU: También algo que actualizó la serie fueron las discusiones historiográficas, porque la Guerra del Paraguay despierta ese punto de tensión de todas las escuelas historiográficas que ahí se encuentran. Estuvo presente más que nada en la primera mesa, y la última con la presencia de Pomer.  
JT: Sí, porque hay algo muy rico en el sentido de la importante renovación académica historiográfica que tiene la Universidad de Buenos Aires. Fundamentalmente desde el año 1984, a este tema de la Guerra del Paraguay, no le prestó nada de atención, la dejó absolutamente de lado. Que de alguna manera había sido un tema bien importante para lo que fue el revisionismo historiográfico, digamos, el último momento de revisionismo historiográfico. Básicamente la obra de José María Rosa La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas. Después León Pomer al principio de la década de los 70 retoma el tema y le da otra lectura muy interesante, principalmente a los grandes niveles económicos que se hicieron desde la Argentina, encargados de aprovisionar a los ejércitos y con la guerra.
Después de ese entonces la historiografía había abandonado la cuestión de la guerra. También, porque de alguna forma la dictadura militar terminó en la Argentina con una lectura historiográfica tan interesante como de revisionismo o al menos, no impidió que se desarrollaran nuevas plumas y nuevas intervenciones que alimentaran una suerte de sentido común que, se había extendido en la población argentina a propósito de las sospechas que traía la historiografía liberal, la historia oficial como se solía decir. Lo que sucedió de alguna manera fue que hubo una especie de parate en la profundización de un tema como este, y un parate que afectó fundamentalmente al sector académico universitario que había dejado de lado el tema.
Lo que nosotros hicimos después fue colocar el tema nuevamente en cuestión, para que nuevamente se vea, a ejercer también la posibilidad a que intervengan, opinen. También creo que tuvo algo la última mesa que fue el homenaje a este escritor argentino, León Pomer, historiador muy importante que sin embargo, en la Argentina nunca ha sido del todo valorado. Nos interesaba mucho colocarlo en el lugar que se merece.
APU: Esta propuesta fue también una manera de recuperar ciertos relatos históricos desde la TV Pública. Queremos saber si fue una especie de puntapié inicial para que se puedan hacer otras.
JT: Proyectos hay muchos en danza. La TV Pública,-creo que es una decisión interesante-, se ha colocado como objetivo seguir alimentando el apetito que hay de la cultura argentina en las clases populares, en toda esta juventud que es la realidad de la política a partir del año 2001 y 2003de seguir alimentando esa voluntad de saber a propósito de nuestro pasado. En ese sentido vamos a seguir por este camino.
A partir de ahí es que se está abriendo toda una escena de discusiones a propósito de qué temas tratar. Hay una cuestión que nos va a parecer muy interesante que tiene que ver con los años 80, ya que se van a cumplir 30 años de democracia. Es una fecha importante y vamos a hacer una suerte de evaluación de lo que fue la década de los 80. Pero también nos vamos a zambullir sobre el siglo XIX. Te comento rápidamente, hemos hecho, y esto lo ha hecho la TV Pública en relación directa con el Canal Encuentro, una serie de cuatro documentales sobre el Chacho Peñaloza, el año que viene se cumplen 150 años del asesinato de Ángel Vicente Peñaloza. En el año 1863 o sea, dos años antes de que estallara la guerra, es un acontecimiento absolutamente próximo que, bien merecería estar ligado. El año que viene se va a emitir a partir de marzo en la TV Pública, estos cuatro documentales que de alguna manera, lo que hacemos es darle continuidad a esta discusión sobre la Guerra del Paraguay.