Violencia Institucional //// 19.02.2019
Santiago del Estero: condenaron a prisión perpetua a cuatro policías por asesinar a un hombre

El Tribunal Oral en lo Penal de Santiago del Estero condenó a prisión perpetua a cuatro policías por haber torturado y asesinado a Ramón Domingo Vázquez en 2013

Por Nicolás Adet Larcher.

La sentencia es histórica, no solo porque condena a los responsables puntuales de este caso, sino que además dejó un precedente importante para los casos de violencia institucional en la provincia y el país. El juicio había comenzado el 7 de agosto del año pasado y tenía en el banquillo a nueve policías, acusados de torturar detenidos en la comisaría Décima del barrio Autonomía.

Como ya habíamos adelantado desde APU hace unos meses, los cuatro policías condenados a prisión perpetua fueron Roberto Chávez, Cenovio Díaz, Hernán Villarreal y Nazareno Moreno. Los cuatro policías condenados a perpetua estaban detenidos desde 2013 y su situación era la más complicada, por haber estado imputados por los delitos de privación ilegítima de la libertad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y tortura seguida de muerte. Mientras que, para el resto de los condenados, las penas fueron de tres años para Ramón Orellana, Hernán Carrizo y Cristian Abel Barrera y de seis años para Paola Arce, la única mujer imputada.

La mañana del 22 de septiembre de 2013 fue la última vez que Moisés Vázquez vio a su padre con vida. Ese día, un grupo de policías llegó hasta la casa de la familia Vázquez, ingresó por la fuerza, sin una orden judicial y se llevó detenido a Ramón. Unas horas después, los efectivos de seguridad dejaron su cuerpo en el Hospital Regional de la ciudad capital. En ese momento la versión policial decía que se trataba de una descompensación, la misma versión que publicaron los medios provinciales.

“Este es un logro colectivo y vamos a seguir luchando. Ahora con más ganas. Sabemos que si los policías vuelven a cometer un acto similar van a tener consecuencias”, dijo Moisés Vázquez sobre el final de la sentencia. Una lucha que tuvo un largo camino de más de cinco años y que finalmente concluyó en un grito de justicia colectivo.