Violencia Institucional //// 11.07.2018
Presentan campaña #DesarmaLaViolencia

Se trata de una propuesta de la Asociación contra la Violencia Institucional, avalada por la Red Argentina para el Desarme que busca, por medio de herramientas audiovisuales, “concientizar y sensibilizar a la sociedad sobre los daños que provoca el uso del armas de fuego”.

Los organizadores explican que se proponen “como principales ejes el desaliento del uso de armas en la sociedad civil y la restricción y limitación del uso del arma reglamentaria por parte los/as integrantes de las las fuerzas de seguridad, principalmente, cuando se encuentran fuera de servicio”.

Los datos existentes en Argentina revelan que cerca de 8 personas por día mueren producto del uso de armas de fuego. Asimismo, las armas de fuego son utilizadas en 2 de cada 4 femicidios, y son el medio más utilizado por los agresores de género. El 28% de las mujeres que llamaron en 2017 a la línea 144 por violencia machista dijeron que había un arma de fuego en sus casas. A estos datos debemos sumar que durante el año 2017, 23 femicidios fueron cometidos con armas reglamentarias que el Estado provee a los/as agentes de las fuerzas policiales y de seguridad.

Según registros del ANMaC en nuestro país existe 1.562.332 armas registradas, de las cuales 84% pertenecen a civiles. Sumado a ello, si bien no existen estadísticas sobre la cantidad de armas ilegales que circulan, la propia Agencia estima que en el mercado negro hay otro millón y medio de armas. Lo que implicaría una tasa de posesión civil de 8,8 armas cada 100 habitantes.

En cuanto a las fuerzas de seguridad el informe del CELS del año 2017 arroja que de 104 personas que murieron en hechos de violencia con participación de la fuerza de seguridad,
69 - es decir el 66% - ocurrieron cuando estos se encontraban fuera de servicio (en descanso, de franco o retirados).

“Desde ACVI buscamos problematizar y reflexionar sobre el rol que ha de cumplir una política efectiva de desarme en la construcción de una sociedad menos violenta, buscando impulsar como ejes centrales de una seguridad democrática la restricción del uso de la fuerza letal por parte de los agentes del estado y el desarme civil”.