fbpx Doctrina Chocobar: un nene de 11 años fue asesinado de un tiro en la nuca en Tucumán | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Violencia Institucional //// 09.03.2018
Doctrina Chocobar: un nene de 11 años fue asesinado de un tiro en la nuca en Tucumán

Facundo Burgos tenía 11 años y estaba con otro menor de 14 en una moto en la capital tucumana. Recibió un tiro en la nuca por parte de efectivos de la Policía tucumana. 

El hecho ocurrió en la madrugada del jueves 8 de marzo en avenida Avellaneda y pasaje Río de Janeiro, en la capital de la provincia de Tucumán. También resultó herido de un balazo un adolescente de 14 años, que fue hospitalizado, aunque está fuera de peligro.

Los dos policías investigados por el asesinato del chico de 11 años en San Miguel de Tucumán, quedaron en libertad. Fue tras prestar declaración ante la fiscal Adriana Giannoni.

Facundo Burgos murió al recibir un tiro en su cabeza, que ingresó por la nuca y tuvo orificio de salida en la frente. El menor iba en una moto conducida por otro chico, de 14 años. Según las primeras versiones, ellos se encontraban junto a otras dos motos corriendo picadas cuando intervino la Policía y ahí se desató la persecución.

Cuando la persecución llegó a la vieja terminal de la capital tucumana, comenzó un tiroteo, en medio del cual Francisco Burgos, de 11 años, recibió un impacto de bala en la nuca, mientras que el chico que conducía la moto sufrió lesiones por el roce de un proyectil en la cabeza.

"La Policía está para proteger a las personas, no para matar a un menor de 11 años. A mi hijo también lo quisieron matar los mismos policías del 911. Ha sido una injusticia. Mi hijo está vivo, porque si la gente no se arrimaba lo matan. Esa es la Policía que tenemos en Tucumán", afirmó Juana Herrera, madre del amigo del niño asesinado, en declaraciones a la Gaceta de Tucumán.

El comisario Francisco Picón, subjefe de la Policía de Tucumán intentó justificar el accionar de los uniformados en declaraciones a Cadena 3: "Cuando la Policía le da la voz de alto emprenden la huída. Cuando giran y los policías hacen lo mismo, son recibidos por disparos de arma de fuego de las motos".

Las balas, según las primeras averiguaciones, fueron disparadas por los policías que los iban persiguiendo desde el parque 9 de Julio.

A raíz del impacto, el niño sufrió graves heridas y llego muerto al hospital Padilla, adonde también fue llevado el adolescente que iba en la moto con él, quien está fuera de peligro y al ser dado de alta fue entregado a sus padres por orden del juzgado de Menores.

Según la Gaceta de Tucumán, La Justicia dispuso el secuestro de un revolver calibre 22 y del armamento policial. Los agentes involucrados prestaron declaración ante el Poder Judicial y no se dictaron medidas privativas de la libertad contra ello.