Sociedad //// 12.02.2019
Modelo macrista: el cierre de 2.536 comercios provocó la pérdida de 10.144 empleos

Un estudio realizado por la ONG Defendemos Buenos Aires aseguró que a raíz de la recesión económica hubo 82 puestos de trabajo menos por día durante el primer mes del año.

Un relevamiento elaborado por la ONG Defendemos Buenos Aires dio a conocer que en el primer mes del año cerraron 2.536 negocios en el conurbano bonaerense y en Capital Federal. De este modo, se perdieron 10.144 empleos en promedio.

En territorio bonaerense se recabaron datos en 34 puntos, incluida la ciudad de La Plata, donde cerraron en enero 77 comercios, y además se registaron cierres en Lomas de Zamora, Quilmes, Lanús, San Justo, San Martín y Ramos Mejía.

Javier Miglino, director de Defensamos Buenos Aires, sostuvo que "muchos comerciantes y pequeños empresarios intentaron formar comités de crisis y reestructurar deudas que no pueden pagar, incluso renegociar deudas con bancos (que llegan a cobrar más del 100% de interés anual), empleados y proveedores e incluso con las empresas prestadoras de servicios básicos. Pero más allá de alguna refinanciación puntual, no se pudo evitar el cierre de 2.536 comercios en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires".

Asimismo, detalló que en términos generales los comercios en Buenos Aires "dan trabajo directo a cuatro personas, incluido el propietario. De ese modo podemos establecer haciendo un promedio de pérdida de empleos en este mes de enero fue de 10.144 personas, por el cierre de 2.536 comercios en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires”.

Por su parte, en Capital Federal, relevaron 35 núcleos urbanos donde el barrio de Belgrano resultó ser el más afectado, con la pérdida de 56 de sus locales comerciales, 38 de ellos en la zona conocida como "Las Cañitas", alguna vez muy pujante y en la actualidad en franco deterioro.

Le siguieron Puerto Madero, afectado por la construcción del Paseo del Bajo y, el centro porteño donde se puede ver como muchas oficinas se mudaban o simplemente desaparecían y con ellas se iban también todos los trabajadores que cada mediodía compraban comida, bebidas e incluso en algunos casos indumentaria y zapatos.