Sociedad //// 16.03.2017
¿Lorenzetti avala la Teoría de los dos demonios?

Hace unos días se entregó el Premio al Periodismo Judicial ADEPA-Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ricardo Lorenzetti estuvo presente y compartió el acto con los miembros del jurado. Dos de ellos defienden la teoría de los dos demonios y uno pidió la amnistía para militares.

Por Nicolás Adet Larcher

El jueves pasado, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, estuvo presente en una ceremonia en conjunto con la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA). En el acto, se entregó un reconocimiento al periodista Juan Manuel Federico de La Voz del Interior de Córdoba por su labor en coberturas sobre temas judiciales.

Pocos medios replicaron la noticia y mencionaron en forma protocolar la ceremonia. La misma, contaba con dos detalles particulares dentro del jurado: Jorge Vanossi, de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y Roberto Luqui, de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales. Los dos aparecen en una fotografía junto a un Lorenzetti sonriente en la ceremonia.

Vanossi es abogado, fue Ministro de Justicia durante la breve presidencia de Eduardo Duhalde durante los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán y actualmente es diputado del parlasur por UNA, la comunión política entre Sergio Massa y José Manuel De la Sota. En 2004, Vanossi era legislador por el PRO (se llamaba Compromiso para el Cambio en ese entonces) y presentó un proyecto de ley para establecer una amnistía a militares condenados por delitos de lesa humanidad. El 11 de septiembre de 2004, el diario La Nación dedicó su editorial a Vanossi, elogiando su proyecto de ley. El año pasado, pidió “piedad” para los represores condenados en una carta publicada en La Nación.

El artículo 1 del proyecto de 2004 de Vanossi, establecía una amnistía para todas aquellas personas que “desde el 1° de enero de 1960” hubieran sido imputados o procesados por delitos militares, políticos o comunes vinculados a esos delitos. El artículo 2 decía que nadie iba a poder ser “interrogado, investigado” o “citado a comparecer” por sospechas en crímenes de la última dictadura.

Vanossi integra la Academia de Ciencias Morales, un ariete académico de la teoría de los dos demonios. El presidente de la academia es Manuel Solanet y el vicepresidente el escritor Santiago Kovadloff. Manuel Solanet, se desempeñó como Secretario de Hacienda de José Martinez de Hoz durante la dictadura cívico - militar. En 2003, cuando a Solanet le consultaron acerca de si había tenido en cuenta las desapariciones y muertes durante la dictadura mientras ejercía su cargo, respondió “Sí, por supuesto, yo he tenido en cuenta siempre todo, sí”. La Academia que integra Vanossi junto a Kovadloff y Solanet, también tiene miembros como Carlos Pedro Blaquier del ingenio Ledesma, el arzobispo ultraconservador, Héctor Aguer, Alberto Rodríguez Varela (ex ministro de justicia de Jorge Rafael Videla), entre otros.

El otro hombre de la foto, Roberto Luqui, tuvo una aparición hace unos meses junto con Vanossi. Ambos firmaron un comunicado que en agosto del año pasado fue entregado a la Corte Suprema. El mismo, decía que “bajo el pretexto de la comisión de delitos de lesa humanidad” a los represores condenados “se les ha negado el beneficio de la detención domiciliaria y de una asistencia médica elemental”, además de afirmar que “a los responsables del terrorismo se los ha colmado de honores y en muchos casos se los premió con cargos públicos e indemnizaciones”.

Desde su llegada a la corte, Lorenzetti sostuvo a los derechos humanos como uno de sus ejes discursivos. El año pasado remarcó que los juicios por delitos de lesa humanidad eran una “política de Estado” y que era necesario que continúen durante el gobierno de Mauricio Macri. Desde la acordada 6/07 de abril de 2007, donde se estableció la colaboración entre ADEPA y la Corte Suprema, llama la atención que se otorgue con el aval de Lorenzetti, una distinción por la excelencia periodística de parte de un jurado donde dos de sus miembros piden amnistía y rechazan las políticas de memoria, verdad y justicia.