fbpx Garrahan: se profundiza el ajuste macrista en el prestigioso hospital  | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Sociedad //// 08.05.2017
Garrahan: se profundiza el ajuste macrista en el prestigioso hospital 

Entrevista al doctor Oscar Julio Trotta, ex miembro del consejo de administración del prestigioso centro de salud infantil. Fue removido por el macrismo. 

Por Martín Massad

APU: ¿Cómo sucedieron los hechos?

OT: Desde la llegada del macrismo la situación en el Garrahan empezó a cambiar de manera drástica. Antes el hospital dependía en un 50% a la Ciudad y en un 50% a la Nación pero desde principios de abril de este año la Nación tiene el 80%. Además ahora los miembros del Consejo son cuatro de Nación y dos de Ciudad. Estos movimientos le permiten al Ejecutivo Nacional tener más injerencia en la conducción.

APU: ¿Por qué se produce su destitución?

OT: El último viernes de abril sale en el boletín oficial que me remueven del puesto. En mi lugar llegó como consejero Roberto Debbag, quien fuera director médico regional para América Latina de la empresa farmacéutica multinacional Sanofi Pasteur. Debbag había ingresado en el Garrahan en el 2014 como coordinador de relaciones institucionales, de donde depende el programa telemedicina. Yo me opuse a su nombramiento porque sabía que Debbag era el encargado desarmar el Programa de Telemedicina Pediátrica que venía del gobierno anterior.

APU: ¿por qué se quería desarmar el programa?

OT: El programa se llevaba adelante a través de la conexión satelital del satélite nacional Arsat 1 y Debbag promovió una negociación para utilizar la frecuencia de los Eutelsat 113 WA y Eutelsat 115 WA de la poderosa empresa multinacional francesa THALES propietaria de SATMEX, por un importe casi tres veces superior que el costo del servicio de Arsat 1. Por supuesto me opuse a ese plan.

APU: ¿Qué otros planes tiene cambiemos para el Garrahan? 

OT: Está la intención de cerrar el servicio de trasplante cardíaco y meter a toda la gente de cirugía cardiovascular. De esa manera habría despidos y se achicaría el presupuesto designado para el servicio. Y lo último que se desencadena es la presencia de una Comisión del Ministerio de Salud para controlar la ejecución presupuestaria cada tres meses y si las partidas no eran ejecutadas iban a ser re distribuidas. Cosa que es imposible ya que tenemos gastos que son anuales.