Sociedad //// 19.01.2018
"El PAMI juega con la vida de los pacientes que tienen cáncer"

El ingeniero José Massón habló con APU sobre el padecimiento de su padre, que tiene cáncer de colon. El PAMI le niega su tratamiento. La respuesta de un auditor del organismo: "Vos estás loco si creés que vamos a aprobar un tratamiento oncológico que vale un departamento". 

Por Enrique de la Calle

APU: Contó en Twitter, a partir de lo que le pasó al ex canciller Héctor Timerman, la situación que está padeciendo su padre, Juan Carlos, quien necesita un tratamiento contra el cáncer que le es negado por el PAMI. 

José Massón: Sí, cuando pasó lo de Timerman, me tocó ver todas las cosas que se dicen en las redes sociales, gente festejando una situación tan dura. A quienes tenemos un familiar enfermo de cáncer nos pega desde otro lugar, con una sensibilidad particular. Por eso quise contar qué le pasa a mi viejo, que seguramente es lo mismo que le pasa a un montón de gente. Y mi viejo tiene la suerte de tener familiares que lo pueden ayudar con toda burocracia que viene acompañada a esa enfermedad. 

APU: ¿Desde cuándo tiene cáncer su viejo?

JM: Desde 2011, tiene cáncer de colon. Lo operaron la primera vez ese año y después en 2013. Ahí hubo que lo empezaron a tratar con quimioterapia. Le hicieron varios tratamientos diferentes. En junio del año pasado, empezó a responder mal a ese tratamiento. No dieron resultado, si es que alguna vez lo dieron. Y entonces el médico sugiere tratarlo con una droga nueva, que es inmunoterapia y no quimioterapia. Que es un tratamiento más específico y más eficaz, que está aprobado en Estados Unidos y Europa. Tiene además menos efectos secundarios. Me recetan esa droga y PAMI me la niega. 

APU: ¿Por qué?

JM: Me dicen que si bien esa droga está aprobada por ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos), sólo lo está para los tratamientos de cáncer de pulmón y melanoma. Esa fue la respuesta formal. Todo es siniestro: porque la ANMAT está en proceso de aprobación de esa droga para otros tipos de cáncer, y lo va a hacer antes o después. Lo que sucede es que ANMAT va liberando la aprobación de drogas a cuentagotas. Mientras tanto mi viejo y muchos otros enfermos están a la buena de Dios, que ANMAT se digne a aprobar esa droga. Pero hay algo más. Porque off de record, desde PAMI (a través de un auditor) le dijeron a mi médico: 'Vos estás loco si creés que vamos a aprobar un tratamiento oncológico que vale un departamento'. Es muy doloroso escuchar eso. 

APU: ¿Qué edad tiene tu viejo?

JM: 67 años. Se jubiló gracias a la moratoria jubilatoria que realizó el gobierno anterior. Tuvo PAMI desde 2016. Antes de eso, no tuvo ninguna obra social. Todos los tratamientos oncológicos se los dio o el ministerio de Salud de la provincia, o el ministerio de Desarrollo Social de Nación. Eran trámites burocráticos, largos y tediosos, pero a mi viejo nunca le faltaron los tratamientos. Ahora tiene PAMI, supuestamente una mejora en relación a lo que le pasaba antes, y tiene problemas para acceder a la droga que necesita por su cáncer. Y no es la primera vez que nos niegan un medicamento. El año pasado ocurrió algo igual con una droga nueva. Casi que tuvimos que poner una medida juidical para que nos la dieran. Tengo la sensación de que la política actual de PAMI es negar sistemáticamente los tratamientos oncológicos. Juegan con los tiempos de los pacientes. Es muy perverso el sistema. No quieren sentar precedentes de incorporación de nuevas drogas. 

APU: ¿Cómo sigue el tratamiento de su padre ahora sin esa droga?

JM: Estamos en una situación de espera. Los médicos le volvieron a dar quimioterapia, combinando tratamientos que ya le habían dado. Pero el cuerpo ya no resiste ese tratamiento. Su cuerpo ya no es el mismo de hace dos años. Mi viejo está muy débil. Por eso, ahora los médicos decidieron esperar a ver qué pasa con esta droga, que ANMAT primero la apruebe para el cáncer de colon y que luego PAMI nos la dé. Sabemos que va a ser toda una pelea. Mientras tanto, la salud de mi papá está cada vez más deteriorada. Es muy duro.