Sindicales //// 13.06.2019
"Se volvió natural y cotidiano que otra vez tengamos hambre"

La Garganta Poderosa publicó el relato de un trabajador despedido de la empresa de cemento Loma Negra en la localidad de Barker, provincia de Buenos Aires. 

La crisis económica por las políticas de ajuste impulsadas por el macrismo no encuentra un límite. En este marco, trascendió que la empresa Loma Negra en la localidad de Barker cerrará su planta destinada a la producción de cemento y despidió a más de 200 trabajadores y trabajadoras. El medio de comunicación popular La Garganta Poderosa publicó el testimonio de Sebastián Blanco uno de los trabajadores despedidos que relató: “Soy uno de los 275 laburantes que acaba de recibir el telegrama de la empresa de cemento Loma Negra en la localidad bonaerense de Barker. Después de una conciliación obligatoria con la propuesta de que 136 personas redujéramos las jornadas laborales de ocho a cuatro horas y de no aceptar los retiros voluntarios que nos propusieron, ayer nos avisaron que directamente cierran la planta y nos dejan en la calle, a la deriva”.

Además, el trabajador despedido denunció sobre la situación: "Nos sentimos absolutamente perdidos. Lo que hacen con nosotros ni siquiera es legal.El conflicto empezó a fines de marzo cuando no renovaron cuatro contratos. Y acto seguido, de la noche a la mañana fueron sacando trabajadores de a puchos, exactamente como hicieron en 2001. Organizados, empezamos a preguntar los por qué: ´No renovaremos más contratos y no incorporaremos gente para reemplazarlos´. Cuando llegaron esos primeros telegramas fuimos a paro por veinte días, pero nadie del Ministerio de Trabajo de Benito Juárez nos respondió. Ya tenían todo planificado y la decisión tomada".

Desde otra perspectiva,  Blanco recordó: “Este cierre y despido masivo impacta en toda la localidad de Barker. Si bien la planta existe desde 1950, muchos vinimos a vivir acá para trabajar en plena crisis de los 90: es una localidad con menos de 7 mil habitantes, así que imagínense la relevancia de la fábrica, que da de comer a casi 300 familias”. 

“En medio del cierre de las listas electorales nuestra problemática pasa desapercibida, porque somos números. ¿Qué cambian algunos despidos más, cuando hubo miles y miles en los últimos años? Es terrible esta situación, se volvió natural y cotidiano que otra vez tengamos hambre. Yo estoy rotundamente angustiado, pero también orgulloso de esta resistencia que lleva casi 80 días. Y que continuaremos los meses que sean necesarios, porque varias décadas de trabajo y la rotura social que significaría para nuestro pueblo, sin dudas nos mantendrá de pie”, concluyó Blanco.