Sindicales //// 31.08.2016
¿Qué fue la Marcha Federal del 94?

La década del 90 fue un periodo duro para el Pueblo argentino pero también con heroicas luchas. Una vez asimilada la orientación del gobierno de Carlos Menem, el campo popular emprendió variadas formas de protestas que significaron un freno a las propuestas neoliberales más extremas. La Marcha Federal de 1994 fue un hito entre ellas.

Por Horacio Bustingorry
La rebelión contra la política económica del menemismo comenzó a delinearse en el interior del país. El recordado “santiagazo” de diciembre de 1993 que culminó con grandes destrozos en los edificios gubernamentales y numerosos saqueos a casas de políticos oficialistas y opositores de la provincia norteña no fue un episodio aislado. Hechos similares, aunque de menor envergadura, habían ocurrido previamente en La Rioja y posteriormente en Jujuy y Salta cuando sucesivas protestas terminaron con ataques a la casa de gobierno y del gobernador y con saqueos e incendios en la Legislatura, respectivamente.  Ese fue el preámbulo para la Marcha Federal que, no por casualidad, haría referencia en su nombre e itinerario al conjunto del país.
Así, entre el 3 y el 12 de julio de 1994 cuatro columnas regionales marcharon a lo largo y ancho del país. Provenientes de la Patagonia, el Litoral, el Noroeste y Cuyo convergieron en Buenos Aires en un acto central en Plaza de Mayo, con más de 50.000 personas. La convocatoria, impulsada por la CTA, el MTA y la CCC y respaldada por nucleamientos de pequeños y medianos empresarios, la FUA, organismos de Derechos Humanos, el Frente Grande, partidos de izquierda y seccionales de gremios y regionales de la CGT, tuvo como eje el repudio a la política económica, la flexibilidad laboral y el pacto fiscal. La medida fue el preámbulo de la huelga general de 24 horas del 2 de agosto convocada por el MTA y la CTA aunque sin el respaldo de la cúpula de la CGT que también había estado ausente en la Marcha Federal. El paro finalmente sería declarado ilegal por el gobierno.
Pese a los intentos gubernamentales por deslegitimar la movilización, la Marcha Federal significó un antes y un después en la lucha contra el neoliberalismo.  Junto a las huelgas generales de 1996 y 1997 y los cortes de ruta de esos años,  no evitaría la derrota del movimiento obrero pero sí la implementación de las reformas más duras de los ideólogos neoliberales. Y a la larga escribiría en la lucha un programa que retomaría el kirchnerismo a partir de 2003.