Sindicales //// 08.03.2018
Paro de Mujeres: “Las trabajadoras somos muy afectadas por las políticas económicas del Gobierno”

De cara al próximo #8M, AGENCIA PACO URONDO habló con Silvina Negrete, integrante de la mesa que coordina la juventud de la CGT Regional La Plata, Berisso y Ensenada. Qué aporte harán al debate en torno al segundo paro.

Por María Soledad Allende

APU: ¿Cómo se prepara la juventud de la CGT de cara al #8M?

Silvina Negrete: El paro del año pasado como experiencia fue muy bueno en tanto que se pudo masificar. Esto sirve para visibilizar y para poner en valor algunos temas. Es un comienzo para dar cambios culturales que no se resuelven con una sola medida, porque son cambios que llevan mucho tiempo. En la Argentina, en términos generales, y uno lo puede ver en la región y en cada lugar de trabajo, el movimiento #Niunamenos aportó un montón.

El compromiso de las organizaciones de mujeres para visibilizar la violencia hacia las mujeres, y las iniciativas como el paro de mujeres, sirven para que se siga avanzado en los niveles de conciencia. Pese a las diferencias de opinión que podamos tener respecto de algunos temas, se puede trabajar sobre determinados consensos. Si no trabajamos grandes ejes podemos dividirnos por debates y eso nos resta.

APU: Hacer énfasis en los grandes consensos...

SN: En Argentina, hoy por hoy, hay un consenso acerca de que tenemos una estadística terrorífica de femicidios. El movimiento feminista construyó un enorme movimiento de mujeres y una enorme manifestación social, lo pone en juego, da los debates. Ahora hay que ver que todas las estructuras estén acordes a eso, la estructura política, del estado, la justicia. Y también que todos los operadores de la vida social de nuestro país actúen en consecuencia, también los sindicatos.

En el contexto del sindicalismo en una coyuntura económica como la que atraviesa nuestro país, es una lucha poder instalar estos temas. Nosotros tenemos que instalar que esto es transversal a todas las discusiones. Que cuando se discuten condiciones de trabajo, salariales, etc., siempre aparece la cuestión de género, porque además a la mujer le impactan más directamente las medidas económicas actuales. En la cuestión de quita de derechos laborales podemos ver que las mujeres de ven más perjudicadas. Esto hay que ponerlo en valor en las mesas sindicales, porque es una cuestión colectiva. La discusión general debe ser con perspectiva de género, no es algo sectorial.

APU: ¿Cómo se da la articulación sindical?

SN: Estamos participando de la Intersindical de mujeres de La Plata, Berisso y Ensenada. Desde ese espacio participamos de la organización más general para el 8M. En este momento se están llevando adelante asambleas para definir las herramientas que se van a utilizar para reivindicar lo que trasunta el 8 de marzo en nuestro país y poner en valor éstas discusiones. Si la definición es por un paro activo, será simbólico y trataremos de masificarlo, pero debemos contemplar cómo podrá llevarlo adelante metodológicamente cada organización en cada lugar de trabajo. Asistimos a un nivel de conflicto laboral bastante grande y hay que ser conscientes  de que a veces en algunos lugares hay mejores condiciones para llevar adelante el paro, en otros no, y hay que ser respetuosas de eso. Ya la adhesión a la medida es un gran avance. Además el tema nosotras lo trabajamos durante todo el año, ya llevamos cinco años haciendo los encuentros de Sindicalismo y Género, entre otras cosas. 

APU: ¿Qué temas específicos piensan llevar desde la CGT al debate en torno al #8M?

SN: Hay una estadística que nos dice cuantas mujeres mueren por violencia de género, y esta violencia atraviesa el mundo del trabajo. Muchas veces las mujeres que están en situación de violencia concurren al sindicato para pedir una mano, un consejo, veamos las licencias y las posibilidades de salir de esa situación. El tema de la violencia es central.

Después hay un aporte más específico en torno a lo que hacen las organizaciones sindicales, y tiene que ver con estadísticas laborales que tienen que ver con este proceso económico que estamos viviendo. Nosotros sabemos que hay un fuerte impacto en las mujeres en torno a la pérdida de empleo, y también hay una brecha salarial. Tiene que haber una adaptación de la negociación colectiva apara abordar la cuestión de género, adaptar los convenios a toda una nueva normativa que dejó la gestión anterior. Hay impactos de las medidas económicas que tienen que ver con el acceso de las mujeres al mercado laboral en este contexto de retroceso económico, de pérdida de empleos y de preferencia masculina para los nuevos empleos, sobre todo en el sector privado.

Vemos con mucha preocupación las reformas laborales que se están habiendo  en América Latina, nosotras tendríamos que hacer un rechazo a las reformas laborales. En Brasil han avanzado en quita de derechos para las mujeres y nosotras acá corremos los mismos riesgos. Respecto del sistema previsional también. Yo creo que el movimiento de mujeres no va a ser ajeno a las cuestiones políticas, porque nosotras decimos que hay responsabilidad del Estado en la situación que viven las mujeres. Hay un vaciamiento por parte del gobierno de las políticas de igualdad de género. Eso también hay que denunciarlo, y viene por ahí el planteo que estamos construyendo para el 8M