Sindicales //// 17.01.2018
“Los despidos son persecutorios, atacan a un sector muy importante del activismo del Hospital”

Entrevista a Luis Sucher, ayudante de enfermería del Hospital Posadas, que tras estar contratado 19 años, fue despedido. Forma parte de los más de 120 despidos que sufre la institución ubicada en la localidad bonaerense de Morón. 

Por Juan Manuel Ciucci

APU: Lo despidieron esta semana del Hospital Posadas. ¿Qué fue lo que pasó?

Luis Sucher: En el Hospital informaron de una resolución que venía adjunta con dos planillas, donde figuraban los nombres de las personas a las que se les renovaba el contrato. Pero no a quienes se les rescindía o no se les renovaba, no había ninguna notificación al respecto. Esto hizo que todos los trabajadores tuvieran que ir y ver si aparecían en los listados. Y los que no figurábamos, la dirección de recursos humanos planteó que estábamos cesantes. No hubo telegrama de preaviso, no hubo ninguna notificación, no hay nada. Recién en el día de ayer un administrativo de personal, a algunos compañeros que iban a fichar, les prohibieron hacerlo diciéndoles que habían quedado cesantes, pero todo de palabra.

APU: ¿Cómo analiza estos despidos?

LS: Los despidos principalmente son persecutorios, porque atacan a un sector muy importante del activismo del Hospital, en especial al sector de enfermería que tiene cerca de 50 despidos. Y en particular a los enfermeros del turno noche, que vienen resistiendo hace 7 meses un cambio en la carga horaria donde querían imponerles 12 horas cuando trabajaban 10. Y todo un sector que tenía otros trabajos o simplemente estaban en contra de trabajar 12 horas presentaron amparos, recursos que la justicia falló y que el Hospital apeló. Pero en medio de todo eso la dirección, que es macrista, tuvo una política de apropiarse del 70-80% del sueldo de los compañeros. Casi todos siguieron yendo a trabajar, pero plantearon una férrea oposición a este cambio horario. De esos compañeros del turno noche echaron a 49, por ahora. Los despidos creemos que llegan a ser 120, aunque por este sistema donde cada uno tiene que notificarse, hay muchos que están de vacaciones que todavía ni deben saber que los despidieron. Hoy muchos de los que entraban a trabajar, como no los dejaban fichar, se iban dando cuenta a medida que llegaban. Una cosa totalmente siniestra.

APU: ¿Cuál es la situación del Hospital?

LS: La política de esta dirección, que como decía antes es macrista, es desde que asumió precarizar la calidad laboral de los trabajadores. Proliferaron enormemente los monotributos, por ejemplo. Por lo que se ve afectada la calidad de la atención: en el turno noche la terapia pediátrica (donde sólo pueden trabajar compañeros con probaba idoneidad y especializados) la vaciaron, quedaron dos trabajadores para un montón de camas. Lo mismo en anatomía patológica, donde una de las echadas que tiene casi 20 años en el Hospital, es una experta en análisis de estudios de cáncer y no hay otra persona que lo pueda hacer. Entonces no solamente persiguen y espían a los activistas, sino que también atacan las condiciones de los sectores populares que se van a atender en el hospital público.   

APU: ¿Cómo continúa el reclamos contra los despidos?

LS: El viernes realizaremos una asamblea convocada por la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Ciccop) y el Sindicato Trabajadores de la Salud (STS), dos sindicatos del Hospital, para seguir impulsando la pelea por la reincorporación, contra la precariedad y en defensa de la salud pública. Ya esta dirección hace dos años echó a 650 trabajadores, y venía de despedir a más de 20 en las últimas semanas por goteo. Empezamos a reunirnos los despedidos, que la mayoría tenemos entre 18 y 25 años de contratos precarizados. Tuvimos una entrevista los delegados (formo parte de la Agrupación Marrón del Hospital) con las autoridades, nos plantearon que es parte de las políticas de normalización. Hay todo un sector de trabajadores precarizados a quienes les hicieron un contrato por tres meses, y va a ser evaluado si sigue la relación laboral o no. Esto para mí es una antesala a nuevos despidos, por eso es importante poder pararlo. Estamos dando una pelea enorme contra una política del gobierno de desfinanciar la salud y precarizar el trabajo.