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Sindicales //// 16.09.2017
Historia de la grieta

Héctor Amichetti, secretario general del sindicato gráfico, reflexiona sobre la historia de la denominada "grieta". Dos proyectos de país en pugna que existen desde la génesis de nuestro país.

Por Héctor Amichetti *

Menudo desafío se planteó ayer en la reunión de la CGT con Pastoral Social del Episcopado argentino.

"...construir la amistad social y superar la grieta".

Envalentonados por la prédica del gobierno, en las últimas horas, el núcleo duro de los empresarios se mostró decidido a profundizar la grieta. Los ejecutivos de finanzas reunidos en un hotel con vista al lago Nahuel Huapí avisaron que "cruzan los dedos" para que en nuestro país se apruebe cuanto antes la reforma laboral. El CEO de Mercado Libre lidera la avanzada de patronales que piden a los gritos que Argentina aplique la misma reforma laboral del Brasil. Caso contrario se perderán millones de empleos, amenazan.

Tomando parte en la cuestión, los grandes medios de comunicación convierten en campaña el clamor antiobrero del empresariado más poderoso. En la reunión de ADEPA, los medios formales del sistema, utilizando términos meteorológicos saludan el "clima favorable" para la libertad de expresión que reina con el actual gobierno, comparándolo con el "clima beligerante" que impregnaba la atmósfera durante el período kirchnerista.

Los medios comunitarios encabezados por FARCO, tuvieron que ocupar ayer durante 3 horas la sede de ENACOM exigiendo al gobierno que pague la millonaria deuda de fondos concursales. Los medios que sirven al gobierno respiran satisfechos, los que sirven al pueblo son ahogados.

¿A quién le sirve la grieta?

El gobernador de Mendoza manifiesta que el caso de Santiago Maldonado es puro cuento, provocando indignación en la inmensa mayoría de la sociedad que reclama angustiada la aparición. La enemistad social se instaló hace tiempo en la sociedad argentina y no fue responsabilidad de los trabajadores. Mañana se cumplen 62 años del día en que derrocaron al gobierno democrático y constitucional de Juan Perón. Quienes asumieron el gobierno de manera ilegal y por la fuerza de las armas, dijeron que acababan con la "Segunda Tiranía". Cuatro años antes, Perón había triunfado en elecciones libres con el 63,4% de los votos.

Algunos hijos y nietos de aquellos gorilas fusiladores se alarman hoy cuando la militancia opositora, indignada por las medidas del gobierno de Macri, lo acusan de dicatdura. En aquel tiempo secuestraron el cadáver de Evita que estaba en la CGT y calificaron de "tirano prófugo" a Perón, denunciando que se había marchado con una fortuna. 18 años más tarde volvió aclamado por las masas. Hoy Cristina es una ex presidenta corrupta que robó al Estado y encima dejó en herencia un país económicamente quebrado.

¡Y ensanchó la grieta!... que tanto preocupa a la Legrand.

El informe encomendado por Aramburu a Prebish en 1955 relataba, entre otras cosas, que el peronismo había provocado una crisis en la agricultura, que la política industrial había sido desacertada, que la crisis energética era producto de la imprevisión y que el transporte era ineficiente. La herencia recibida justificaba drásticas medidas.

Las soluciones fueron: devaluación para mejorar los precios de los productos agropecuarios, apertura de importaciones y eliminación de créditos a la pequeña industria, congelamiento de los salarios, incorporación al FMI y endeudamiento externo.

Reducción de la intervención del Estado en la economía y llamado a los inversores extranjeros, además de una inserción inteligente en el mundo recomponiendo la amistad con los Estados Unidos que, culpa de la intolerancia peronista, boicoteaba el ingreso de insumos básicos.

Con una redistribución demagógica, el populismo había elevado la participación de los trabajadores en la riqueza nacional que en 1937 era del 10% a un 47% en 1955.

Había que reducir el costo laboral para mejorar la productividad. La organización sindical se convertía en un estorbo. Vía libre para despedir delegados en las fábricas. "Andá a reclamarle a Perón", era la frase revanchista de los patrones. La CGT ha sido y es parte de esa historia, si en verdad quiere seguir representando a la clase trabajadora no podrá conciliar con quienes allá en el '55 nos declararon enemigos.

A la preocupación sincera de la Iglesia, Evita responde que el día en que los oligarcas se hagan pueblo y abandonen su odioso clasismo para integrar la única clase de hombres y mujeres que reconoce el peronismo, ese día seremos todos más buenos y más hermanos. Ese día habremos construido la amistad social auténtica y ya no habrá ni grietas, ni abismos.

* Secretario General de la Federación Gráfica Bonaerense