Sindicales //// 30.05.2018
Conflicto del subte: Metrovías despidió a tres trabajadores y suspendió a 171

Los despedidos son un delegado gremial y dos miembros de la Comisión Directiva de AGTSyP. Los metrodelegados liberaron ayer los molinetes de la Línea C durante tres horas. La empresa apuesta al conflicto para espantar competidores en la concesión.

La empresa Metrovías anunció ayer que envió telegramas de despido para tres metrodelegados, dos de ellos integrantes de la Comisión Directiva de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP.), a raíz de las medidas de fuerza en el subte, mientras que elevó a 171 el número de trabajadores suspendidos.

Pocos minutos antes de que se iniciara una nueva protesta de la AGTSyP, que consistió en la liberación de molinetes en la Línea C de 17:00 a 20:00, Metrovías informó que “la persistencia de este tipo de situaciones ha motivado el agravamiento de algunas de las sanciones aplicadas, por lo cual se notificaron tres despidos con justa causa”.

Se trata de un delegado gremial y a dos miembros de la Comisión Directiva de AGTSyP, de los cuales no brindó nombres, “por haber cometido agresiones e incidentes durante la apertura de molinetes el jueves pasado en la Línea H”.

Según pudo saber la agencia de noticias NA, se trata de un oficial de Matenimiento de Instalaciones Fijas, un conductor de la Línea B y un guarda de la Línea A, cuyos apellidos aún no habían trascendido.

“Cabe mencionar que estas tres personas ya contaban con antecedentes de hechos similares por los que se los había intimado”, indicó la empresa concesionaria en un comunicado y agregó que “debido a los cargos gremiales que ocupan estos empleados, los despidos están siendo notificados a la Justicia Laboral a efectos de que la misma autorice la exclusión de su tutela gremial”, condición necesaria para que los mismos se efectivicen.

Además, la empresa informó que este lunes hizo una nueva presentación ante el Ministerio de Trabajo de la Nación para que se intime a la AGTSyP “a que cese en las diversas conductas que viene desarrollando desde hace más de 40 días para entorpecer la normal prestación del servicio.

La apuesta al conflicto de Metrovías coincide con los días en los que otras empresas deben competir por quedarse con el servicio de subterraneos porteños. Por lo que no son pocos los que señalan la decisión del Grupo Roggio como una manera de espantar a sus principales contendientes y quedarse con la concesión.