Por José Cornejo I El autor reflexiona sobre la discusión al interior del campo popular que representa el paro de Camioneros. ¿Ruptura definitiva o no? Desde Boudou y Mariotto hasta Iñigo Carrera y Chantal Mouffe son convocados para empezar a pensar el debate.

El paro del secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, abrió un fuerte debate al interior del kirchnerismo. Los más acalorados, como el vicegobernador Gabriel Mariotto o el vicepresidente Amado Boudou, resultaron abanderados del malestar con la medida. Detrás de ellos, en las redes sociales, se encontraron múltiples descalificaciones contra la familia Moyano.
Esta discusión abre una pregunta muy íntima en el seno de este proceso político. ¿Expresa el kirchnerismo al campo popular? ¿Expresa Hugo Moyano, mentor de la medida, a la clase obrera registrada? ¿Ambas respuestas pueden ser correctas sin ser contradictorias?
Lo más parecido a una respuesta es la propuesta que hizo el historiador marxista Nicolás Iñigo Carrera en una entrevista para Basta de Zonceras, el programa de radio de la Paco. En sus palabras: “el Movimiento Obrero tiene mejores condiciones para disputar, porque hay más demanda, mejores salarios, pero a la vez trata de tener más espacio político. Y ahí se produce la disputa en el interior del peronismo como pasó en el 47, en el 51, en la década del 60, siempre hay un punto en que el Movimiento Obrero se empieza a plantear en tener más poder político y ahí hay un choque.”
¿Es razonable que el moyanismo dispute más poder? Sí. Más difícil es justificar las medidas que toma para alcanzarlo. Pero lo importante es que ese “choque” se dé al interior del kirchnerismo (en tanto conjunto del campo popular que aglutina a la mayoría de sus actores) y no contra el kirchnerismo. Las diferentes consecuencias de estas dos posibilidades son evidentes en tanto avance y profundización del proceso.
Así, el conflicto debe pensarse sin desmesuras. No forzar el quiebre. Si Pablo o Hugo Moyano pasan a ser “traidores”, “colonizados” y hasta pro-británicos (como twitteó el periodista Jorge Giles) entonces se va construyendo peligrosamente ese punto de no-retorno.
Los kirchneristas afirmamos que “Néstor nos devolvió la política”. Es coherente entonces, que tengamos una definición de la “política”. Propongo una que recientemente discutimos con el periodista Enrique De la Calle problematizando a Chantal Mouffe: política como aquel espacio donde hay momentos de confrontación sucedidos de acuerdo. Que no nos asusten los choques, siempre que haya encuentros.
Para no ser como los radicales que tanto daño le han causado a la Patria, que no se rompa. A lo sumo que se doble. Es la única forma de lograr que sea la patronal, última responsable de esta situación, la que pague los costos.