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Política
03.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La fotógrafa Analía Garelli recorrió el centro porteño para verificar con su cámara lo que las mayorías populares expresaron en las paredes durante las últimas jornadas de despedida a Néstor Kirchner.
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(Agencia Paco Urondo)
 

02.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Para Claudia Acuña, con amor peronista

En el final de la cola, unos ocho metros antes del féretro, en uno de los corredores de la Casa Rosada, una piba llora. Sí, una piba: 16, 17 años, como mucho. Divina, cándida, antelical. Una chica que bien podría uno imaginarse llorando así con una novela del Cris Morena Group o con la llegada de los Jonas Brothers, aunque un poco más hippona. Si Néstor Kirchner hubiera sabido que lo iba a llorar una piba así capaz que no se moría.
Ok, lo que acabo de decir es una reflexión machista, pelotuda, lo que quieran. Olvídense. Pero a ver si queda claro: la plaza de Mayo y sus alrededores se llenó de pendejas y pendejos divinos, pibes muy chiquitos, adolescentes y jóvenes conmovidos por la muerte de Kirchner. Pibes que transformaron en hit el canto “andate Cobos, la puta que te parió”, o su versión extendida: “Andate Cobos y llevate a la Carrió”. O sea, pibes y pibas que hicieron su lectura política del asunto. Pibes y pibas militantes.
Todos putos
Un pibe escribe con aerosol, en el piso, sobre la avenida de Mayo, casi Bernardo de Yrigoyen, Néstor VIVE, y sobre cada una de las V de la palabra VIVE escribe una K, reemplazando la P peronista del PERÓN VUELVE. Me río: se lee KK. O sea, caca. Evalúo por un momento la posibilidad de compartir mi hallazgo con el pibe que escribe con aerosol. Y lo imagino contestándome: “De caca te voy a llenar la cabeza, puto”. Pero no, descartado. El pibe no diría eso. Parece más un pibe que pudo estar tomando un colegio anteayer. Más rockero que cumbiero. Clase media porteña, laburante. El pibe de la fotocopiadora, ponele. Hasta es probable que ni sea peronista. Nada de “eh, puto”. Y menos ahora que a su lado pasa una columna (bueno, un grupito con pancarta), unas treinta personas que llevan orgullosas el cartel que dice “Putos peronistas”.
Sí, los putos y las travas también. En la fila, a ocho cuadras de Plaza de Mayo, está Marlene Wayar, la hermosa Marlene, altísima, flaca, ojos enormes, sonrisa transparente, la voz más lúcida de la diversidad sexual, el pensamiento más sexy del país, una travesti que no cree en el matrimonio pero cree en la igualdad. Quién lo hubiera dicho, Marlene en la fila para ver a Néstor. ¿O debo decir “en la cola”? Sí, Marlene en la cola de Néstor, que esta noche es también promiscua y libertina. Que esta noche es todos con todos, todas con todas, todos con todas, todas con todos, todo con todo. Esta noche, la del pastiche que supimos conseguir. Unámonos. Abracémonos. Te amo, Marlene. Qué bueno que estés acá.
Noche de abrazos
Esta es una noche de abrazos. Me abrazo con Marlene, me abrazo con Claudia Acuña (bueno, con Claudia siempre nos abrazamos), me abrazo con Mariana Collante, me abrazo con Eduardo Anguita (sí, aquí estoy, Eduardo, ¿dónde iba a estar?), me abrazo con Dani Tavarone (Dani, qué linda sorpresa, tanto tiempo), me abrazo con Maxi Vecco (responsable de los videos de ¡Mueva la patria!), me abrazo con mi compadre falopero Felcho Marquestó (nos encontramos de casualidad; él fue a la plaza con Ramón, su hijo de 8 años), me abrazo con el gran Poroto D’Addario, exquisita pluma chabona de Página 12, que está haciendo la cola a la altura de Bernardo de Yrigoyen entre Avenida de Mayo y Rivadavia, me abrazo con Juampi Pichetto, a quien hace años que no veo, y en qué andás, y me cuenta que está haciendo Clase Turista, y me alegro, qué buen programa, y nos fumamos esa tuca que queda, qué bueno vernos, pensamos, y claro, cómo no íbamos a estar acá.
Aquí estamos. Con esa bola de nervios, esa bola de cagazo y esa bola de emoción al vernos, al constatar eso, que aquí estamos. Somos bien distintos y de repente nos damos cuenta de que también podemos ser bien iguales. O que, bueno, esto es lo que nos une. Que no debería haber rencores a partir de esto. Que sí, después da para discutir, para cagarnos a puteadas, a bardearnos, a mandarnos  a la concha de nuestras madres o a la puta que nos parió, que si ya llegaron los putos es probable que en cualquier momento también lleguen las putas peronistas, y tampoco tengamos miedo a volvernos un poco trogloditas (o a seguir siendo peronistas, como prefieran), ahora que todos estamos aprendiendo a ser más correctos. Pero siempre teniendo en cuenta esta noche. A bardear, a discutir, pero sabiendo cual es nuestro lugar en el mundo, dónde vamos a marchar cuando las cosas se pongan pesadas.  Pensemos en Néstor.
Pensemos
Eso, pensemos en Néstor. No por obligación, sino porque eso es lo que nos sale: pensar, reflexionar, intentar hacer política. Porque después del abrazo, del reconocernos, de la certeza a mitad de camino entre el “qué bueno que estás acá” y el “claro, cómo no ibas a estar acá”, llega la discusión, la reflexión. Si hay algo para lo que sirvió esta noche es para constatar un par de cosas que, hasta hoy, no eran más que cuestiones que se afirmaban sobre la intuición. Ahora nos damos cuenta que era verdad, que la política había vuelto, que la militancia había vuelto. Y esta, la noche del Chau Néstor es la noche de la política y la noche de la militancia.
La vuelta de la política. La vuelta de la militancia. La vuelta de los pendejos a la militancia. Pensemos en Néstor. No, no fue Néstor quien construyó todo esto. Si Néstor fue apenas un gobernador peronista de los 90. Un gobernador de una provincia petrolera que estuvo en la primera línea de combate de la privatización de YPF. Un aliado de Menem y Cavallo. Un tipo al que, antes de llegar a ser presidente, jamás le importó lo que decían los movimientos de derechos humanos, que jamás se preocupó por los crímenes de la dictadura y que, encima, era el candidato de Duhalde.
Sin embargo, Néstor no sólo no defraudó, sino que sorprendió. Uno no esperaba casi nada y el tipo se mandó con varias cosas inéditas y esperanzadoras. Y siguió, aunque todas podrían resumirse en una: no tengo claro si Kirchner era mi amigo, pero estoy seguro de que irritaba a mis enemigos. No sé si a todos (las críticas que tuve, tengo y tendré tienen que ver con eso, con aliados impresentables), pero sí a muchos. Demasiados para los que nos tenía preparada la historia argentina. Y estas cosas sólo se pueden medir en perspectiva histórica.
Juan Domingo K
Más allá de las críticas que puedo tener, creo que Néstor Kirchner (él y Cristina) fue el mejor presidente de la Argentina en los últimos 50 años. O, más precisamente, el mejor desde Perón, desde el primer peronismo, el de los 50. O, para decirlo en términos más constatables, fue el que más se enfrentó a mis enemigos y a los enemigos de toda la gente que vino esta noche. Por eso hay tanta gente que dice “yo no lo voté, pero aquí estoy”, “yo no soy peronista, pero aquí estoy” o “yo soy de izquierda, pero aquí estoy”, como me dijo el pibe que subía al lado mío por las escaleras mecánicas del subte E, cuando llegué a la plaza el jueves a la tarde.
Sí, el mejor desde Perón. Juan Domingo Perón, para más datos. Un milico con simpatías por el Eje durante la Segunda Guerra Mundial, que participó en los primeros golpes de Estado de la Argentina, como oficial del Ejército. Un tipo del que no había mucho que esperar, o más bien de quien se podía esperar lo peor. Sin embargo…
Como Perón, Kirchner hizo mucho más que lo que se esperaba de él. Pero hay algo más que identifica a ambos líderes, a ambos presidentes. Está claro que el peronismo es algo mucho más trascendente, mucho más complejo y mucho más rico que la figura de Juan Perón. Pues bien, si el kirchnerismo es esta plaza, si son esos pibes (y también esos señores, esas señoras, esos laburantes, esos viejitos, esos putos, esos fumones, esos oficinistas, esos fans de 678, esos flacos que se están tomando una birra, toda esa gente que hace seis, ocho, diez horas que está haciendo la cola para pasar 30 segundos a cinco metros del ataúd cerrado donde está el ex presidente), está claro que ese movimiento político y social trasciende con creces a Néstor Kirchner.
No, Néstor no construyó todo esto, pero Néstor fue quien lo leyó. El emergente y, al mismo tiempo, quien abrió el juego. Olvidémonos de la lista de virtudes (Corte Suprema, estatizaciones, juicios a los represores de la dictadura, asignación universal, integración continental) y defectos (pejotismo, mineras, petroleras). En otro momento podemos discutir todo eso. Ahora es el momento de centrarse en el principal logro de este Gobierno: la militancia.
A lo chori
“Chipa, chipa”, grita la paraguaya, sentada en un banquito, con su puestito improvisado donde vende el modesto manjar guaraní. Chipa y no chipá, que quede claro. Acaba de llegar, son las once de la noche. “A la rica chipa”. A su lado, una mujer vende pósters con la foto de Néstor y Cris, y papeles y fibrones. ¿Para qué? Lo aclara en el papel que tiene escrito: “Néstor, siempre con vos”, dice el papel, escrito con fibrón. Que cada uno escriba lo que quiera, pero que todo el mundo sepa que puede escribir cosas como esa, como una forma de hacer catarsis o de romper el cerco mediático de Clarín.
Más allá, un tipo comienza a prender la parrilla. “El chori y el paty salen como piña”, me dice un parrillero que está prendiendo otro fuego porque ya agotó stock y va por el ballotage. Se venden también banderas, cintas negras, escarapelas. Y para beber, gaseosas, cerveza, café. Me cuenta Mariano Lucano (estoy caminando por avenida de Mayo con él y con Flavia, su novia) que en el entierro de Alfonsín (no, no fui) no había choris ni nada de eso. Pero que, a cambio, el McDonalds de enfrente del Congreso estuvo abierto toda la noche.
Acá los negocios están cerrados. Los bares bajaron sus persianas después de la medianoche y sólo quedan algunos, poquísimos, maxikioscos. Por eso a la una de la mañana se siguen prendiendo parrillas. Puede parecer liturgia peronista, pero acá los compañeros tienen hambre. Y el chori se cobra, eh. No se regala, eh. Que acá no hay micros, no hay aparato, loco, eh. Nadie vino por el chori y la Coca. Ni siquiera vino por Néstor. Acá la gente, la mayoría de la gente, vino a hacer el aguante y a no sentirse tan sola. Vino a tratar de dejar claro que esta vez no, no nos van a volver a cagar.
Qué grande sos
Sí, claro, los pendejos. Sí, claro, la clase media progre. Sí, claro, los zurdos, los intelectuales, los universitarios, los profesionales. Por supuesto, todos ellos están. Pero también está el peronismo. También está la gente que se tuvo que tomar tres bondis para ver el cajón. Está Zulema, que vino de San Justo. Está la gente del Docke y otros que vinieron desde las provincias. También están (en primera línea) los militantes peronistas de veintipico, de treintaipico, esos productos tan típicamente Néstor que volvieron a sentir orgullo de ser peronistas. Que cantan la Marcha y se emocionan y hacen emocionar a quienes alguna vez nos emocionamos cantando la Marcha.
Otros hits: “Olé, olé, olé/ Nestoooor… Nestoooor”, con acento en la “o” alargada final. Pero sobre todo uno, bien peronista, que advierte: “Che gorila, che gorila/ no te lo repito más/ si la tocan a Cristina/ qué quilombo se va armar”. Ese y el de Cobos son los más escuchados. Los pibes proponen, advierten. Nadie dice boludeces, ni nadie evoca fantasmas. Hay un mensaje concreto: no jodan. Y viendo toda esa gente, sintiendo la emoción y la onda que hay en el aire, por un momento da para el entusiasmo, da para pensar que quien sabe, tal vez…
Oficialitis
Néstor irritó a nuestros enemigos y más allá de las diferencias, más allá de las medidas y aliados impresentables, más allá de la minería y el pejotismo, el espanto que generaban esos enemigos siempre pudo más. Y cada vez que alguno de estos enemigos mostraba los dientes y las uñas daba ganas de volverse más K que Orlando Barone. Sí, lo confieso: muchas veces, escuchando a Biolcatti, leyendo a Morales Solá o a Mariano Grondona o viendo algunos títulos de Clarín me dieron ganas de pasar por la galería Bond Street, tatuarme la cara de Néstor y Cris en la espalda y después salir, ir al estudio de Canal 7 donde se graba 678 y decir: “Mirá, Barone, a que vos no tenés un tatuaje así, soy más oficialista que vos”.
Desde el miércoles, cuando Néstor la quedó en Calafate, las bestias comenzaron a mostrar los colmillos. Son los mismos simios gigantes que quisieron dictarnos lecciones republicanas impresentables luego del velorio de Alfonsín, sin olvidar que ellos habían odiado a Alfonsín. Pero claro, Alfonsín se quedó ahí. Lo intentó tibiamente, arregló, no supo. Sí, por supuesto, vivió modestamente, no como estos millonarios santacruceños. Pero políticamente terminó devorado por sus enemigos, sin siquiera haber atinado a pelear como es debido. Se confió, actuó como una persona y, como tal, creyó en la humanidad de las bestias que lo rodeaban.
No, Néstor no era de esa estirpe. Néstor peleaba. Por eso, como bien dice Beatriz Sarlo, prefirió no convertirse en patriarca y morir luchando. Por eso, en su despedida, no hubo ningún Biolcatti, ningún Cobos, ningún Morales Solá, ningún Duhalde. Sí, claro, nadie se alimenta de vidrio: sí hubo un Scioli o un Gioja. Pero otra vez: se podrá criticar a los amigos, pero nunca se dudará de la calaña de los enemigos. Porque lo mejor de Néstor era cuando no dialogaba con quienes reclamaban diálogo pero en realidad querían exigir, y cuando se peleaba con quienes merecían que los cagaran bien a trompadas.
No se trata aquí de comparar entierros. Pero no sólo es necesario dejar en claro que a Néstor lo despidió por lo menos el doble de la gente que le dio el último adiós a don Raúl. También sería bueno recordar que entonces hubo algunos imbéciles que destacaron lo masivo del entierro de Alfonsín (que lo fue) y presagiaban una muerte en soledad para Néstor. Que la chupen, que la sigan chupando. Vos, gorila republicano, la tenés adentro. ¡Vamos todos! “Tomala vos/ dámela a mí/ el que no salta/ es de Clarín”.
9 años no es nada
Camino con Mariano Lucano y de repente tengo un dejà vu. ¡Esto parece el 2001! Cuando también caminé con Mariano, por estas calles, dos años antes de Barcelona. Bueno, no, nada que ver: todo está tranquilo, no hay represión, ni siquiera un poquitín de clima tenso o jodido, ni siquiera una pizca de paranoia. Hay miedo, sí, pero es un miedo por el devenir político, no por el presente, no por la caminata por estas calles. Y hay que decirlo aunque suene pelotudo o inocente: hay esperanza. Por lo demás, estamos como entonces. Nueve años no son nada. Somos los mismos que entonces. Y algunos otros, más pendejos, que podrían haber estado ahí.
Mariano me cuenta que ayer se cruzó con Diego Parés (el dibujante que mejor retrató el 20 de diciembre de 2001) y con el Niño Rodríguez. Me imagino que deben estar (como Mariano, como yo) descosiéndose el cerebro pensando en qué carajo van a decir, qué corno es lo que van a dibujar de todo esto. A mí se me enquilomba todo. No puedo parar de pensar, como todos los que estamos aquí. Como no podemos (sí, lo bueno de esto es lo fácil que es pasar del “yo” al “nosotros”) dejar de sorprendernos y emocionarnos, como todos los que estamos aquí.
Gracias totales
Aquí abunda el análisis político al paso. Lo admito, no puedo parar de hablar con todo el mundo. Charlo, discuto (ya lo dije, ¿no?). Por supuesto, se habla de quién ocupará el lugar de Néstor. Quién se bancará al PJ, quién evitará el aluvión Scioli, cómo hacer para no cagarla en este momento político que, bien manejado, puede ser bastante favorable para una salida digna. O sea, para evitar que el Mal Mayor se haga cargo del asunto. Y para neutralizarlos por un buen rato. El precio a pagar puede significar el convencimiento casi religioso de que aquello que considerábamos el Mal Menor se transforme de repente en un Bien Aceptable. O al menos que mude su domicilio a los suburbios del Bien, a pocas cuadras del Riachuelo o la General Paz del ideal ideológico.
Más allá de la especulación macro política, el verdadero desafío es ver cómo articular todo esta voluntad colectiva, este montón de ganas, de abrazos y de emoción al margen de toda especulación electoral. Por supuesto, lo electoral existe y es relevante. Pero nadie piensa en Máximo o en Alicia por aquí. Ya se verá si el hijo presidencial puede realmente ser una opción y si eso realmente puede ser bueno. Por el momento, parece tener menos carisma que Fabián Matus, pero estos momentos suelen hacer milagros. Si no, mírenlo a Ricardito Alfonsín.
Lo que realmente importa ahora es cómo salir de esta plaza. Y lo más importante, cómo hacer para volver a encontrarnos todos aquí, con esta misma emoción, con esta misma fuerza. Cómo tener la certeza de que, si nos joden, aquí vamos a estar. Aguantando los trapos. No los de Néstor ni los de Cristina. Los nuestros, los de los montones de personas que no queremos que nos rompan las pelotas. Los de todos aquellos que estuvimos horas y horas esperando para ver durante 30 segundos un ataúd cerrado, porque sabíamos que allí adentro había un tipo especial.
Un tipo que no fue ni un héroe revolucionario, ni un gran ideólogo, ni siquiera alguien muy parecido a nosotros. Sin embargo, ese tipo fue quien hizo el milagro de juntarnos, de hacernos tomar conciencia de que somos un montón y de darnos cuenta de que hay ciertas cosas que no vamos a permitir. Bueno, no exageremos, que somos frágiles. Pero al menos ahora sí tenemos claro que hay cosas con las que no se jode. Por eso, aunque sólo sea por eso, gracias Néstor.
 El autor dirige la revista Barcelona (Agencia Paco Urondo)

02.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, video) La presidenta Cristina Fernández agradeció por cadena nacional el masivo apoyo popular a la despedida de Néstor Kirchner. Visiblemente emocionada afirmó: "él se lo merecía".

 

(Agencia Paco Urondo)

01.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner dará un mensaje por cadena nacional hacia las 20.30. No existe gente convocada para tal horario en Casa Rosada y se supone que será un discurso grabado. Ampliaremos. (Agencia Paco Urondo)

01.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo)   Te lloramos FlacoEs que a veces Dios se manda cada cagadaEs que desde arriba nos mal acostumbró tantoNos dio a Perón , a Evita , al Che , a De Nevares , a MugicaA Hebe , a Estela , al Diego ,                            a CristinaY no te lloramos por flojos , porque no aflojamosTe lloramos porque nos damos el gustoPorque Evita dijo que por dolor lloran hasta los animalesPero por agradecimiento , sólo lloran los humildes Gracias por confrontar apasionadamentePor aislarnos de los que nos saqueaban y abrazar a nuestra Patria GrandePor no quedar bien , por elegir que te insulten en las tapas de los poderososPor elegir el amor y la igualdad antes que la moralina de sotana y de cartónPor tener adentro a los torturadores , por sacarnos de encima a los buitres del fondoPor las escuelas , por los barrios , por tantas cosas Por devolver la esperanza a un país que se hundíaPor marcar opciones , que no es todo igualPor los pibes , que se suman convencidosPor la memoria recuperadaPorque en cada mano, en cada cabeza , en cada oreja y en cada corazón están las herramientas para un buen homenaje Acá en los barrios humildes la primavera nos tira una nevadaAcá en los corazones , un nudo , en los brazos un vacío que llenan los que pueden abrazar fuerte a Cristina allá en la Plaza Acá , que no te vas y sos millones Y allá arriba treinta mil que te festejan Gracias, Flaco  (Agencia Paco Urondo)

01.11.2010

 Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en 26 Noticias) El funcionario actualmente ocupa la banca que hace tres años llevaba adelante la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Si bien todavía no hay precisiones sobre el hecho, la mujer no padecía ningún de salud. Según fuentes allegadas al legislador, aseguraron que el senador no quiso hablar sobre lo sucedido y exigió que sea respetado el momento que atraviesa. (Agencia Paco Urondo)
 

31.10.2010

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31.10.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo)
FEDUBA expresa su dolor por el fallecimiento del ex Presidente, Diputado Nacional y Secretario General de la UNASUR, Néstor Kirchner, y envía sus condolencias a la Sra. Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, a familiares y amigos.

 
Para el campo popular, la acción de Néstor Kirchner desde la presidencia de la Nación en 2003, ha significado una recuperación de la política como herramienta de cambio tras la etapa de resistencia de los ‘90. Las políticas de Derechos Humanos, los Juicios a los Genocidas, la reforma de la Corte Suprema, la unidad con los países de América Latina, la profundización del Mercosur y UNASUR, las políticas económicas en función del desarrollo autónomo y sin tutelas del FMI, fueron algunos de los ejes del proceso político iniciado en 2003.
 
Como trabajadores de la educación valoramos la voluntad de hacer lugar a demandas históricas, que se concretaron en otros aspectos de su gestión: apertura de Paritarias, Ley Nacional de Educación, aumento del Presupuesto Educativo, recuperación de la administración de los fondos previsionales.
 
Cabe recordar, como han señalado los compañeros de CTERA, que su primera medida como Presidente fue viajar a las provincias de Entre Ríos y Rio Negro, que llevaban meses de paro, para resolver el gravísimo problema de los docentes que no cobraban y se les pagaba en bonos.
 
En materia de política universitaria, la acción de gobierno también dio lugar a demandas que habían sido históricamente postergadas: el mejoramiento sustancial de las condiciones materiales de la educación superior, a través del presupuesto, la creación de nuevas universidades, jubilación del 82% móvil y el mejoramiento de los salarios docentes.
 
El fallecimiento de Nestor Kirchner no hace más que reactualizar la necesidad de fortalecer la unidad del campo popular y los trabajadores en la defensa de las conquistas obtenidas hasta aquí y de las que quedan por construir frente a la avanzada del poder económico y sus lacayos que intentarán instaurar un clima de incertidumbre y desestabilización.
http://feduba.org.ar/info/?p=1261

 
(Agencia Paco Urondo)

31.10.2010

Mar del Plata (Agencia Paco Urondo) Ayer, luego de un encuentro entre compañeros kirchneristas para charlar sobre todo lo que nos sucedió en estos días (lógico, necesitábamos juntarnos, sacar lo que teníamos adentro y reflexionar sobre el escenario futuro), fuimos a tomar un café en Luro y San Juan, en la ciudad de Mar del Plata.
Y como es natural en estos tiempos, surgió el tema de los medios gráficos, esta vez, no cargamos las tintas sobre el oligopolio corporativo de la producción de la información (mejor dicho, la propaganda construida desde la corporación mediática), sino en lo que está pasando con la distribución de diarios.
-¿Se dieron cuenta, que en todos los bares de Mar del Plata esta el Clarín y La Capital (diario local), pero no se ve Página12, por ejemplo? – comentó un compañero, inmediatamente, otro compañero se preguntó -¿Por qué razón no se ven en los kioscos Página12 o tiempo argentino?-
 
Teníamos todas las condiciones para aclararlo, estábamos en un bar y teníamos el kiosco en la puerta, inmediatamente cuando viene el mozo a servirnos lo solicitado, lo interrogamos: -¿ una pregunta..., por que hay en todos lo bares el diario Clarín y La Capital?, ¿se los regalan?-, -no, lo compramos- dice el mozo, inmediatamente otro compañero, le pregunta -pero por que no compran- ¿Pagina12?-, dice el mozo sin esperar que el compañero pronuncie el nombre de este diario y acto seguido, el mozo se auto responde la respuesta, es que cuando vamos al kiosco, nunca encontramos este diario, el kiosquero dice que llegan solamente 3 o 4 (para pensar, ¿no?)
Hoy salgo con mi esposa por el centro de la ciudad y decidimos comprar Tiempo Argentino, en el kiosco de San Martín y San Luis, delante nuestro, un señor de unos 65 años pide Pagina12, el canillita le responde que no lo tiene, que a Pagina12, lo traen 4 horas mas tarde (sigo con la sangre en el ojo, algo está pasando Clarín y vos seguro tendrás algo que ver)
 
Otra vez el hecho maldito del País de Magneto
Dos hechos protagonizados por el pueblo argentino, han tenido el efecto de un golpe demoledor y contundente, que hizo trizas el sofisticado relato mediático, elaborado por los tanques del pensamiento neoliberal, uno, fue la irrupción masiva del pueblo argentino, participando de los festejos del bicentenario de la Patria, el otro, fue la inconmensurable fila de compatriotas que masivamente, fue a despedir los restos de compañero Nestor y testimoniar su agradecimiento por el modelo puesto en marcha a partir de su gobierno.
Cuando los periodistas consultaban a la gente, por que estaba allí, las respuestas, en su conjunto, resultaban ser la complilación de un elaborado plan de gobierno llevado a la práctica por los gobiernos de Nestor y Cristina.
Una señora humildísima, con pañuelo en la cabeza, respondía –es que Nestor nos devolvió la dignidad, yo tenia que revolver un tacho de basura para poder comer y alimentar a mis hijos y hoy vengo a agradecer a Nestor que nos devolvió la dignidad-
Otra señora dice, -¿Cómo no voy a venir? yo me jubile de lavar los platos y criar a mis hijos- lo dijo con cierta ironía, como queriendo decir: ¿acaso laburar todo el día para que la familia coma, tenga la ropa limpia y la casa ordenada, ¿no es un flor de trabajo? Y así se sucedian los relatos, unos tras otros.
En efecto, así como el Gral. Perón, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión puso en marcha una serie de medidas sociales que beneficiaban a los trabajadores del campo y la ciudad y que, cuando la oligarquía quiso reaccionar y presionó para desplazarlo del poder, desde las entrañas de la patria, el aluvión humano de trabajadores empezó a desplazarse hacia Plaza de Mayo, tarde entendió la oligarquia, que se le había escapado la tortuga, el 17 de Octubre del 45, dio nacimiento al peronismo y ya era un hecho irreversible.
Y esto es lo que acaba de pasar en las exequias de nuestro querido Nestor, desde las pantallas del televisor, se veía y escuchaba a esa interminable fila de compatriotas de rostros sufridos (o no) de apariencia humilde (o no) diciendo como una letanía ¡Fuerza Cristina!, ¡no aflojes Cristina, que te bancamos!, decenas de miles (como si se hubieran puesto de acuerdo… ¡imposible!) , hacian la V de la victoria y con la derecha se golpeaban el corazón y extendían el brazo como diciendo “mi corazón esta contigo Cristina”, no solo eso, generalmente le reiteraban que “alli estaban para apoyarla hasta las últimas consecuencias, que no se quedaba sola” (¿habrá tomado nota la tribuna de doctrina?, ¿se habrán dado cuenta, del significado del mensaje?
Que florezcan las mil flores
Fue el titular de un artículo del director Roberto Caballero, de Tiempo Argentino, (citando una frase Nestor Kirchner) haciendo alusión a la heterogénea multitud que rodeó a Cristina durante el funeral, en realidad, es la reaparición de ese elefante invertebrado y miope del que hablaba John William Cooke, refiriéndose al movimiento de masas que constituía el peronismo.
Y para que esta reaparición del movimiento de masas, deje de ser poder en potencial, para ser poder en acción concreta y de sentido, es menester de que se organice, pero no hay locales y organizaciones con capacidad para contener a toda esa masa (puro pueblo) que quiere darle su mano a Cristina
Es la hora del pueblo
Y digo que es la hora del pueblo, porque esta oportunidad no se puede dejar pasar y tampoco se puede cometer el error posterior al 19 y 20 de diciembre de 2001, en la que intereses sectarios de distintos partidos, que quisieron copar y conducir a las asambleas barriales que espontáneamente habían surgido como hongos, terminaron vaciándola de contenido popular.
En efecto, ocurrió que cuando la gente vio que en vez de organizarse para defender sus intereses, estaban siendo inducidos con fórceps a ser parte de estrategias pequeñas de intereses sectarios de partido, empezó a abandonar dichas creaciones institucionales gestadas al calor de la lucha popular, error este, que no le podemos regalar a Cristina en esta coyuntura
El pueblo tiene capacidad para organizarse y para ello, le basta una cocina, llevar cada uno una silla a la plaza o reunirse debajo de un árbol con sombra, solamente le hace falta un periódico gratuito, con las orientaciones de nuestra conductora y jefa política, la compañera Cristina Fernandez de Kirchner… (Agencia Paco Urondo)
 

30.10.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en Calamaro.com) Tengo suficiente argentinidad y memoria

capacidad de análisis y corazón ...
estoy seguro que la historia va a confirmar
que néstor fue el mejor presidente argentino de los últimos cincuenta años
y quizás en argentina cincuenta años sean ... siempre
el único que atendió a madres y abuelas
y el único que madres y abuelas respetaron y quisieron
quien anuló los indultos que perdonaron el horror de la dictadura
y sus crímenes
Néstor, que devolvió la ilusión a un pueblo herido, inestable y crítico
el único que enfrentó al empresariato y a los poderes que históricamente
habían pactado con dictaduras criminales y con expolio imperial,
el de la argentina que enamora a los visitantes que llegan
y quieren quedarse
y respirar país ...
personalmente conocí poco a néstor k
quizas poco pero suficiente ...
me recibió como un ciudadano y amigo,
recibí una llamada de néstor un 30 de diciembre
sólo para contarme de su emoción húmeda al leer la carta de mi hermana Hebe
recordando la militancia de los artistas en los setenta
"el flaco de pelo largo y anteojos"
que ayudaba a mi hermana preñada de mi sobrino juan
fue amable y cariñoso con mi padre y con mi hermano
tenía un proyecto para el país
heredó una crisis violenta; la catástrofe social del 2001
(odisea en el espacio)
y devolvió la esperanza y argentina volvió a caminar con Néstor ...
una mañana viajé en al avión del presidente
elegí que mi relación con la dirigencia k sea una cuestión personal
con la cercanía que brinda el respeto y la lealtad ...
el proyecto Kirchner, con lo peor de argentina en contra
no tanto en el terreno de la opinión, porque somos libres de expresión ...
no tenemos suerte con la política en Argentina
y se me llena el corazón de pena
entre tanto rigor y habiendo perdido tanto, la piel se nos curte
pero siento que se fue alguien cercano
viva Kirchner para siempre!

(Agencia Paco Urondo)

30.10.2010

 
Ushuaia, Tierra del Fuego (Agencia Paco Urondo) En cada argentino que recuperó sus sueños, su trabajo, su sonrisa...
En cada argentino que con sus manos hizo y disfruta por primera vez de su casa propia y en todos los que esperamos alcanzarla…
En cada niño que volvió a la escuela y en todos los que van a volver…
En cada jubilado que recupero su dignidad...
En cada militante que vuelve a la calle con la confianza que le dieron los juicios a los culpables y a todos los que nacieron a la vida militante al calor del sueño compartido…
En cada hijo recuperado y en todos los que esperamos encontrar…
En cada habitante de nuestra patria grande que lucha por nuestra unidad…
En cada argentino que hoy siente mas que nunca el orgullo de serlo y esta dispuesto a dar la vida por su patria…
En cada argentino que recupero la voz y el derecho a opinar…
En cada fábrica recuperada en cada organización del pueblo y para el pueblo…
En cada uno de los enemigos de la patria vive como un desafío…
En todos y en cada uno de los que pensamos que las utopías no se acaban sino que se alcanzan tarde o temprano con el corazón y con el cuerpo…
Ahora y mas que nunca con cristina hasta la victoria siempre
 
 
(Agencia Paco Urondo)
 

30.10.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) se van a multiplicar por décadas de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política

Sin ser gitana, leo la suerte, en las paradas llenas de gente,en la embajada sin fila al frente, en las muchachas, en los abuelos,en esa plaza, en los pañuelos, en los pibitos que hoy alzan vuelo,bien protegidos por todo un cielo de dignidad.
En la consciencia del estudiante, en nuevas luchas... en las de antes,en el trabajo, en la fe bien alta, en lo asfaltado y en lo que falta,en lo logrado al salir del pozo y hasta en los nervios del poderosose puede ver qué libre se viene la libertad.
Puedo ver que se avecina otro destino, sin sentirme un adivino y sin esfera de cristal.Puedo ver porque ya estoy en el camino sin regreso, del que vino de las ciénagas del mal.
Puedo ver sin los poderes de un vidente porque miro con la lente de los quieren mirar.Puedo ver que hay una forma diferente de cambiar desde el presente lo que luego va a pasar.
En las cocinas, en los andamios, en los caminos, en los rebaños,en los avisos de nuevos diarios, en el rencuentro bicentenario,en cada mesa, en cada esquina, una bandera de la Argentina, viene flameando y te cubrirá al final del díacon la alegría que todavía va a crecer más.

(Agencia Paco Urondo)

30.10.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Lo conocí los primeros días de febrero de 2003. La actividad en la Casa de Santa Cruz era vertiginosa, con la intención de voto todavía en un dígito. Con un grupo de dirigentes políticos, estábamos por decidir el apoyo a su candidatura, convencidos de que era la mejor opción para la Argentina, aunque tal vez no la que cada uno de nosotros había soñado.
Lejos de la imagen de hombre irascible y autoreferencial que han instalado en una parte de la sociedad algunos medios y dirigentes opositores, en aquel entonces encontré en Néstor una calidez que me tocó íntimamente; algo que no suele pasar cuando uno tiene muchos años de política. Cuando nos despedíamos, me tomó del hombro, con todo el afecto que podía permitir un primer encuentro, pero que era indudablemente genuino. Me llevó con deferencia hacia un costado para recordarme a mi padre (“gran persona tu viejo, y un dirigente del que aprendimos mucho; quizás el único con el que disentíamos, pero sabíamos que no era gorila”) y mi participación en las Juventudes Políticas (“también me acuerdo perfectamente lo que vos hiciste, hasta el golpe y después del golpe; espero que los años que vienen nos encuentren juntos”). Por varios días pensé que esos datos le había sido anticipados para la ocasión por algún colaborador (como suele suceder en casos similares). Pero él se encargó de comprobarme lo contrario en los escasos, pero trascendentes encuentros que sucedieron a ese; entre ellos, cuando me pidió que acompañara a  su co-provinciano, el desarrollista José Ramón Granero, primero en el PAMI y, luego, en una Secretaría de la Presidencia.
La primera reunión no fue pacífica, debo reconocerlo (¿es que había reuniones pacíficas con ese político que defendía sus convicciones con toda la fuerza, y había cuestiones de fondo que uno discutía?). Pero el planteo de su proyecto fue firme, con absoluta seguridad; y la conclusión que nos embargó a todos fue la misma: había que apoyarlo.
“Estamos de acuerdo en la convocatoria del gobernador [de Santa Cruz] a un frente nacional y popular, con participación de fuerzas y personalidades no peronistas, para lograr un modelo de producción y trabajo contrario al neoliberal, pues nuestra propuesta económica y social es el plan Fénix y, en lo político, contribuir a la construcción de una confluencia de fuerzas nacionales y populares”, reproduce un cable de Télam, días después, las declaraciones que realicé a la salida del encuentro.
Y también, con fecha 16 de febrero, cita el despacho: “Si el compromiso (de Kirchner) se cumple, estamos ante una ineludible oportunidad para los que buscamos una alternativa en el país”.
Y vaya si fue un compromiso cumplido: terminó con el conflicto docente a horas de haber asumido; reinstaló las paritarias congeladas durante más de una década; devolvió el aporte arrebatado a los jubilados y los estatales; promovió el desarrollo del mercado interno, y que las exportaciones sólo sean consideradas útiles en tanto no se limiten a ser primarias y, en cambio, incluyan el valor del trabajo, es decir, el salario argentino;  retomó el camino que ahora transitamos en el juicio a los responsables del genocidio dictatorial, cuando ni los militantes más comprometidos soñábamos que fuera posible luego de tanto tiempo; estrechó los lazos con la Patria Grande latinoamericana.
Cristina siguió este camino y profundizó estos importantes cambios, como el mismo Néstor había anticipado al despedirse de la presidencia: dignificación de los jubilados; la incorporación de millones que tenían vedado el acceso a su pensión; recuperación de los dineros de los trabajadores regalados a las AFJP para un negocio construido sobre la  miseria y la muerte de millones de argentinos; recuperación del área estatal de la economía (Fabricaciones Militares, Astilleros, entre otros); impulso al UNASUR y participación decisiva contra el golpe en Honduras y el intento sedicioso en Ecuador…Los avances han sido numerosos. Aquí sólo menciono algunos, que surgen al correr de la máquina; porque no es momento de balances; sólo quiero rendir un homenaje a mi manera.
Es cierto que hay aspectos que discutimos y seguiremos discutiendo: la irreparable falta de la construcción de una fuerza nacional y popular organizada, pluralista y transversal, que permita defender y profundizar, con la mayor eficacia, estas conquistas –impedir, por ejemplo, que nos derrotara la asonada ruralista y que el apoyo de la izquierda quedara dividido por la oposción– y profundizar en todas las que, sin duda, faltan, para levantar, efectivamente, las banderas de justicia social, soberanía política e independencia económica.
Pero Néstor superó con creces todas nuestras expectativas. Quizás, como en aquel ‘73, porque las ilusiones eran moderadas y los logros fueron mayores. Algunos –que estaban desde el principio, o que se incorporaron tadíamente– no alcanzaron a comprender el momento histórico que estamos protagonizando, y se alejaron resentidos, desanimados. Tal vez porque del rechazo y el escepticismo pasaron a creer que un hombre podía tomar el cielo por asalto, conseguir lo que ellos jamás consiguieron con su propia fuerza.  Se alejaron con algunas razones, pero sin ninguna justificación. Porque la oportunidad es esta. Y lo sigue siendo, con el apoyo a Cristina: seguir la brecha abierta por Néstor, un estadista nacional y regional; pero también un hombre de carne y hueso, como lo prueba la superioridad de la muerte. Pero un hombre con arrojo y valentía política, que la despreció de frente, una y otra vez, con su indetenible actividad.
En medio de tantas infamias y acusaciones, de adjetivos calificativos y poca política, –salvo la del privilegio– Néstor dio su última lección, la definitiva: el proyecto político de “los Kirchner”, que hoy es el único viable para el campo nacional y popular, merece ser defendido hasta con la propia vida, en esta época del “fin de los grandes relatos”. Ese legado es claro e ineludible. Y, más allá de cualquier matiz, lo llevaremos adelante. Porque está en juego nuestra historia militante y nuestro futuro; el bienestar y la felicidad del pueblo. (Agencia Paco Urondo)

30.10.2010

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29.10.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, gentileza de Ale Aduco)


Todos a la Plaza, a partir de hoy debemos ser más Soldados de Cristina que nunca.
Nos dejó un Viva La Patria bien gritado.Nos dejó unas borracheras festejando.Nos dejó peleas con los vecinos a pura pasión.Nos dejó a nuestros hijos y un lugar donde caminar.Nos dejó a mil hermanos y varios amigos.Nos dejó un horizonte de estratega.Nos dejó la sensación de justicia.Nos dejó aprender a querernos.Nos dejó a viejos amigos que recién conocemos.Nos dejó al amor.Nos dejó cantando.Nos dejó soñando.Nos dejó con fuerza.Nos dejó en la hora de los héroes.Nos dejó arriba del ring con los guantes puestos y con ganas de pelear.Nos dejó los brazos abiertos.Nos dejó su vida y nos digo "Haganlo".No nos dejó solos porque nos dejó con nosotros.No nos dejó solos porque me dejó con vos.No nos dejó solos porque te dejó conmigo.No nos dejó solos porque te dejó con ella.No nos dejó solos porque nos dejó con nuestras piernas.No nos dejó solos porque nos dejó con ese pedazo de corazón sangrante.No nos dejó solos porque nos hizo compañeros.No nos dejó solos porque nos devolvió la bandera.No nos dejó solos porque nos devolvió la calle.No nos dejó solos porque nos devolvió la canción.No nos dejó solos porque nos devolvió los abrazos.No nos dejó solos porque nos devolvió la Patria.No nos dejó solos porque ahora nos tenemos.No nos dejó solo porque ahora nos sostenemos.No nos dejó solos porque no se fue.No nos dejó solos.No nos dejó.No.

 
 
(Agencia Paco Urondo)